Revolución #212, 26 de septiembre de 2010


Demanda desafía la autoridad del presidente para asesinar a ciudadanos estadounidenses

Una prueba rápida de una pregunta sobre actualidades:

¿Cómo se llama a un país donde el jefe del estado puede ordenar el asesinato de un ciudadano, en la ausencia total de una orden de detención, acusación formal, juicio y apelación, muy lejos de cualquier conflicto militar? ¿Y donde tal orden resulta en poca protesta pública?

  1. Un país que se encuentra en una trayectoria peligrosa hacia un estado policíaco.
  2. Un país donde un gran sector de la ciudadanía se ha engañado peligrosamente de modo que piense que son morales las respuestas de “disparar primero y hacer preguntas más tarde” a las presuntas amenazas terroristas de los fundamentalistas islámicos, y que les ofrecen más seguridad.
  3. Un país donde el partido de la “oposición leal” que afirma que representa el estado de derecho y prometió limpiar las porquerías de los fascistas ahora les está ganando el partido en porquerías.
  4. Los Estados Unidos de América, 2010.
  5. Todas las respuestas anteriores.

 

La respuesta: e.

 

El 30 de agosto, la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles) y la CCR (Centro pro Derechos Constitucionales) entablaron demandas legales contra el presidente Barack Obama junto con los jefes del Departamento de Defensa y la CIA, oponiéndose a “la autoridad aseverada del poder ejecutivo para llevar a cabo ‘asesinatos directos’ de ciudadanos estadounidenses que sospecha de ser terrorismo que están lejos de cualquier campo de conflicto armado”. Específicamente, la demanda pidió que la Corte Federal del Distrito de Columbia impidiera que Obama y la CIA asesinaran a Anwar al-Aulaqi, quien hoy vive en Yemen. La ACLU y el CCR representan al padre de Aulaqi.

La cobertura de los medios de comunicación establecidos la orden de asesinato ha hecho caso omiso o se ha desechado lo que deben ser asuntos obvios y fundamentales de derechos constitucionales. Por ejemplo, se supone que sea una violación de la Constitución estadounidense privar a un individuo de la vida sin de por medio ser arrestado y enjuiciado. El hecho de que esta orden de asesinato no ha generado amplia indignación en sí es una declaración escandalosa sobre la situación de las libertades civiles.

La demanda de la ACLU/CCR se basa en el hecho de que a comienzos de 2010 varios periódicos informaron que funcionarios del gobierno estadounidense habían confirmado la colocación de Anwar Al-Aulaqi en listas de matar del gobierno. No existe ninguna declaración oficial de ningún funcionario del gobierno estadounidense al respecto ni ninguna otra explanación que uno podría disputar del porqué el gobierno estadounidense ha decretado que puede asesinar a al-Aulaqi y lo hará.

Personas identificadas en los medios de comunicación como antiguos agentes del gobierno y de la CIA y “expertos en terrorismo” quienes declaran que el gobierno tiene evidencia de conexiones entre al-Aulaqi y personas que han estado acusadas de planear actos de terrorismo están desempeñado el papel de justificar la orden de asesinato. Pero en su gran mayoría, estas denuncias en la prensa afirman que las personas acusadas de intentar o de planear actos de terrorismo fueron influenciadas políticamente por los sermones y anuncios en el internet de al-Aulaqi. En una palabra, quieren decir que al-Aulaqi ha cometido delitos de pensamiento, por los cuales lo han hecho un blanco de asesinato sin juicio. UN reportaje sobre la demanda en el diario  USA Today, por ejemplo, se caracterizó por aseveraciones que los “sermones de al-Aulaqi explicaban a sus seguidores potenciales por qué el occidente es el mal y están repletos de referencias a la cultura popular presentadas en un inglés-americano encantador”. Cabe señalar que nunca invocan los estándares de interconexión que afirman que existen entre la propaganda del internet y la radial y televisiva, y los ataques violentos contra civiles, para levantar cargos penales (mucho menos emitir órdenes de asesinato) contra figuras públicas estadounidenses, incluyendo personalidades de la radio y TV quienes crean un ambiente donde sus oyentes derechistas asesinan a proveedores de abortos o llevan a cabo otros ataques fascistas sobre la gente.

Y en todo caso, si el gobierno tiene evidencia de actividad delincuencial, ¿por qué no levanta cargos penales formales?

Para aquellos quienes se sienten inquietos sobre el asesinato de ciudadanos estadounidenses sin detención ni juicio por su gobierno, pero quienes pueden dormir bien de noche porque Barack Obama se está ocupando de todo esto…. O para aquellos quienes se “sienten mal” acerca el estado de las libertades civiles pero quienes lo justifican porque así los seguros, he aquí cuatro preguntas:

  1. 1. ¿Usted comprende las consecuencias legales de establecer un precedente legal de que el presidente de los Estados Unidos pueda ordenar el asesinato de cualquier ciudadano estadounidense solamente porque él dice que sí, sin detención ni juicio? Tales precedentes se establecen frecuentemente en los casos de las personas asociadas con malas cosas o supuestamente asociados con malas cosas pero entonces se aplican a todos.
  2. 2. ¿Cuál es la moral de asesinar a personas sin detención ni juicio para “mantener seguros a los estadounidenses”? ¿Y a qué tipo de mundo nos lleva eso?
  3. 3. ¿Cómo es que los asesinatos extrajudiciales e ilegales de las personas asociadas con el fundamentalismo islámico, muy lejos de cualquier sitio que pudiera considerarse una “zona de guerra” vayan a reducir el círculos vicioso de McMundo vs. Jihad? ¿No meterán en espiral aquella dinámica a nuevos y peores niveles?
  4. 4. Ahora que usted sabe de esto es lo que el “gobierno suyo” hace en su nombre, ¿cómo puede permanecer en silencio? ¿Qué va a hacer para resistir políticamente?

 

¡Dejen de pensar como estadounidenses!
¡Empiecen a pensar acerca de la humanidad!

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