CIENCIA Y REVOLUCIÓN
Sobre la importancia de la ciencia y la aplicación de la ciencia a la sociedad, la nueva síntesis del comunismo y la dirección de Bob Avakian

Una entrevista a Ardea Skybreak

Actualizado 28 de diciembre de 2016 | Periódico Revolución | revcom.us

 

Nota de la redacción:
En la primera parte de 2015, durante varios días, Revolución le hizo una amplia entrevista a Ardea Skybreak, una científica con formación profesional en ecología y biología evolutiva y una defensora de la nueva síntesis del comunismo desarrollada por Bob Avakian. Skybreak es la autora del libro, entre otras obras, La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: Saber qué es real y por qué importa, y de Pasos primitivos y saltos futuros, Un ensayo sobre el surgimiento de los seres humanos, la fuente de la opresión de la mujer y el camino a la emancipación. Revolución irá publicando los pasajes de esta entrevista en los próximos meses, por lo que más vale conectarse aquí cada semana para descargar las nuevas entradas. [ Para la versión completa en forma de pdf, haga clic aquí y la versión en inglés en forma de libro está aquí.]

 

ÍNDICE

Un enfoque científico de la sociedad, y de cambiar el mundo

Un punto de vista científico, una curiosidad ilimitada sobre el mundo

Una apreciación científica: El mundo de hoy es un horror para la mayoría de la humanidad… y es posible cambiarlo radicalmente

La experiencia y desarrollo personal: Una formación intelectual y la alegría del asombro científico

El reconocimiento de que el problema es el capitalismo-imperialismo, la atracción del comunismo

Mayor claridad de que hace falta una revolución, y la ruptura con las ideas e ilusiones erróneas

Acerca de asistir al Diálogo entre Bob Avakian y Cornel West

Bob Avakian: un auténtico visionario científico

La nueva síntesis del comunismo, el núcleo sólido y la elasticidad

Un estadista comunista, en representación de la dirección comunista

Una refutación viva de los estereotipos e ideas falsas

Un nuevo marco teórico para una nueva etapa de la revolución comunista

¿Qué tiene de nuevo la nueva síntesis?

Adelantos teóricos y la aplicación práctica de la nueva síntesis

La Constitución para la Nueva República Socialista: una aplicación visionaria y concreta de la nueva síntesis

La nueva síntesis: Buscar sistemáticamente la verdad… y rechazar la idea de la “verdad de clase”

Bob Avakian: Una combinación muy poco común de teoría altamente desarrollada, y profundas conexiones y sentimientos para con las personas que más desesperadamente necesitan esta revolución

La acusación de “ser un culto”: ignorante, ridícula y, más que nada, carente de escrúpulos

La dirección: ¿Sofoca o desencadena la iniciativa?

¿Por qué entrarle a BA tiene tanta importancia, y qué significa?

Una visión esperanzada, sobre una base científica

Entrarle en serio en la nueva síntesis: qué tanto pudiera importar

Grandes trastornos en el mundo, y el enfoque científico de la nueva síntesis que hace tanta falta

Que no nos asusten frases como la dictadura del proletariado... ya vivimos bajo una dictadura burguesa

¿Qué significa, qué tanto podría importar, tener a un partido organizado sobre la base de la nueva síntesis?

Algunas gracias que hay que decir en voz alta

¿Por qué hay tanto cinismo y bajeza… y cómo se puede transformar?

Un análisis materialista, y una base material: por qué a algunas personas les cuesta trabajo ver la perspectiva de una revolución concreta

¿Servirse a sí mismo, o servir a la causa de la emancipación de la humanidad?

Hace falta un gran debate en toda la sociedad sobre: ¿reforma o revolución?

Diferentes posiciones sociales, diferentes ideas sobre la revolución y la dirección revolucionaria

Las ilusiones de la libertad y la igualdad, la realidad de la dictadura… y dejar atrás las divisiones opresivas

Un problema fundamental en el mundo de hoy: La lamentable falta de métodos científicos y materialismo científico

¿De qué lado estás?

¡Adelante, gente! Hay un lugar para ustedes

Una dirección comunista, y no un salvador condescendiente

Un método y enfoque sistemáticamente científico

Una exploradora, una pensadora crítica, una seguidora de BA: Conocer el mundo, y cambiarlo hacia lo mejor, al servicio de los intereses de la humanidad

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Un enfoque científico de la sociedad, y de cambiar el mundo

Pregunta: Creo que podríamos empezar por preguntarte brevemente acerca de la ciencia y del método científico. Así que quisiera comenzar con una pregunta provocativa: ¿Qué es lo que la ciencia tiene que ver con conocer y transformar el mundo? Y, muy brevemente, para ofrecer un trasfondo a la pregunta, me parece que la gran mayoría de las personas, incluyendo la mayoría de los científicos naturales, no piensan que uno puede, necesita y debería de usar un enfoque científico para analizar la sociedad o “el mundo social” y mucho menos transformarlo. Así que quisiera preguntarte: ¿Por qué es que esa idea está equivocada? ¿Qué es lo que la ciencia y el método científico tienen que ver con conocer y transformar la sociedad y el mundo?

AS: Bueno, pienso que ésta es una pregunta muy importante porque, como dices, muchos científicos de las ciencias naturales (biología, astronomía, física, etc.) que aplican muy rigurosos métodos científicos cuando tratan con el mundo natural, cuando uno habla con ellos acerca de la sociedad —los problemas de la sociedad, la manera en la que las sociedades están organizadas— ¡de repente parece que su comprensión del método científico se esfuma! En efecto, muchos científicos naturales empiezan a revertir a una especie de populismo craso, a hablar vagamente acerca de la “voluntad del pueblo”, acerca de elecciones u otras cosas que de fondo tienen poco o nada que ver con analizar de manera científica las principales características de una determinada sociedad —cómo está organizada, cómo funciona— o con analizar de manera científica lo que está mal en una sociedad, o cómo se podría solucionar los problemas sociales de una manera científica. No todos los científicos son así, pero es impresionante el grado al que muchos pensadores avanzados de las ciencias naturales parecen olvidar o abandonar todo lo que saben acerca de métodos científicos ¡cuando se ponen a pensar en los problemas de la sociedad!

Pienso que es muy, pero muy importante reconocer que la ciencia, entendida como un método, no ha sido parte de la historia de la humanidad por mucho tiempo. Por lo tanto, la gente no está acostumbrada a conocer y transformar la realidad de una manera científica. Por la mayor parte de la historia de los seres humanos en este planeta, el conocimiento del mundo natural así como del social fue producto de una suerte de enfoque básico de ensayo y error, de conocer las cosas como vinieran y de solucionar los problemas del mismo modo, a menudo fabricando toda suerte de explicaciones místicas y sobrenaturales para llenar los vacíos en el entendimiento de la gente. De este modo, la gente solía pensar que el rayo era la ira de los dioses, o algo por el estilo, porque por un largo tiempo no tuvieron el entendimiento científico de lo que causa el rayo.

Así que pienso que para empezar valdría la pena hablar acerca de lo que es la ciencia, desmitificarla un poco. La ciencia tiene que ver con la realidad material, y se podría decir que toda la naturaleza y toda la sociedad humana son el campo de la ciencia; la ciencia puede tratar con todo esto. La ciencia es una herramienta muy poderosa. Es un método y un enfoque que nos permite poder decir qué es la verdad, qué corresponde a la realidad tal como en realidad es. En este sentido, la ciencia es muy distinta a la religión o al misticismo, o cosas por el estilo, que explican la realidad invocando fuerzas imaginarias y que no dan evidencia concreta para ninguno de sus análisis. En contraste, la ciencia exige pruebas. Requiere evidencia. Es un proceso basado en la evidencia. Esto es muy importante. La ciencia es un proceso basado en la evidencia. Así que sea que queramos entender algo en el mundo, o queramos determinar cómo cambiar la realidad —por ejemplo, quizá trabajemos para encontrar una cura para una enfermedad, la dinámica de una selva tropical o un ecosistema de arrecifes de coral, o para hacer una revolución para emancipar a la humanidad, la gama completa de la experiencia material—, la ciencia nos permite descifrar lo que ocurre en concreto y cómo esto puede cambiar. 

Leí en alguna parte que Neil deGrasse Tyson, al popularizar la importancia de la ciencia, dijo algo como — estoy parafraseando: La ciencia nos permite confrontar e identificar los problemas, reconocerlos y encontrar la manera de solucionarlos, en lugar de huir de ellos. Y pienso que éste también es un punto importante. La ciencia es lo que nos permite tratar en concreto con la realidad material de la manera en que ésta es en los hechos. Sea que hablemos de la realidad material de una enfermedad, de un ecosistema natural o de un sistema social en que viven los seres humanos, la ciencia nos permite analizar sus componentes, su historia, cómo es que llegó a ser como es, de qué está hecho, cuáles son las características que lo definen, y su carácter contradictorio (un tema al que volveremos) y por lo tanto cuál es la base para que cambie, o sea cambiado, si es nuestra intención cambiarlo. Sea que deseemos curar una enfermedad o crear una mejor sociedad, necesitamos de este proceso científico basado en la evidencia.

Algo acerca de la ciencia es que hace muchas preguntas acerca de cómo las cosas se convirtieron en lo que son, y como han cambiado con el tiempo. Yo siempre he estado interesada en lo que se llaman ciencias históricas, por ejemplo la evolución biológica, pero hay también otras ciencias históricas, incluyendo la ciencia de la sociedad humana, que tratan de la manera en la que las cosas cambian con el tiempo. Y de ahí, por supuesto, si estudiamos cómo cambian las cosas con el tiempo, podemos estudiar cómo esas mismas cosas pueden cambiar más, incluyendo en direcciones en las que los seres humanos quizá estén inclinados a que se desarrollen. Toda la realidad ha evolucionado, ha cambiado con el tiempo, y continúa cambiando, sea que hablemos del mundo natural o del mundo social. Si queremos cambiar nuestro modo de vivir, si queremos cambiar la manera en que la sociedad está organizada, si queremos cambiar el mundo, si queremos cambiar cualquier cosa en la naturaleza o en la sociedad, necesitamos del método científico porque este método es la única manera en que podemos descubrir profunda y sistemáticamente cómo en concreto es la realidad, en base a sistemáticas observaciones, interacciones, manipulaciones y transformaciones de la realidad. Es así que sabemos cómo las cosas son en concreto, cómo es que llegaron a ser lo que son y cómo es posible cambiarlas. Para repetir, éste es un proceso basado en la evidencia; no es sólo “lo que tú piensas” y “lo que yo pienso”. Nos hace falta evidencia acumulada con el tiempo. Esto es lo que revela de qué está hecha la realidad, cómo es que se convirtió en lo que es, cómo es posible cambiarla ahora mismo o cómo es posible que los seres humanos quizá la cambien más.

He aquí un punto importante: Sin ciencia, uno sólo puede decir lo que, como individuo, piensa que es la realidad, o quizás lo que todo un grupo dice que es la realidad, o tal vez lo que dice que el gobierno, las autoridades religiosas o alguna otra autoridad podrían decirle a uno lo que es la realidad, pero lo que dicen no hace que nada de eso sea cierto. Sin ciencia estamos a la merced de ser manipulados, o de tener nuestra forma de pensar manipulada y de no ser capaces de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo cierto y lo falso. Si en serio nosotros queremos saber qué es qué, lo que es cierto y qué hacer, necesitamos de la ciencia, no fantasías ni ilusiones, sino evidencia concreta y un proceso sistemático, un método sistemático de análisis y síntesis. El análisis desmenuza la experiencia y el conocimiento con el tiempo; la síntesis los vuelve a combinar en una forma más elevada, de manera más sistemática, sacando las lecciones más grandes, las lecciones básicas de la experiencia acumulada.

Así que, por esa razón, entre otras, necesitamos teoría revolucionaria científica si en serio queremos transformar de raíz una sociedad. Nosotros hablamos acerca de la transformación radical en la sociedad. La palabra “radical” viene del latín que significa “raíz”, lo que significa llegar a la raíz del problema. No nos detengamos en la superficie de lo que es el problema, a un nivel superficial o en un solo momento en el tiempo. Miremos por debajo del problema, vayamos a más profundidad, de la manera que un buen científico lo hace, para entender cuáles son las más profundas reglas del sistema, cuáles son las formas más profundas en que las contradicciones adentro de ese sistema hacen que éste funcione de una cierta manera que causa problemas, o que puede producir posibilidades.

Pregunta: Si me permite una breve interrupción: yo creo que lo que has dicho es que la ciencia y lo que abarca un enfoque científico de la realidad es verdaderamente importante y crítico; es muy importante lo que dices acerca de la importancia de que la ciencia esté basada en la evidencia y los diferentes puntos que has tocado al respecto también. Pero algo que quisiera interponer es centrarme en lo siguiente: Pienso que muchas personas reconocerían, entre ellas muchos científicos naturales —y obviamente tú misma, con capacitación de una científica natural, y por eso mismo tal vez tengas opiniones al respecto en particular— pero muchos científicos, entre ellos científicos naturales, probablemente escucharían lo que dices y responderían: Bueno, ya veo cómo se puede aplicar este proceso al mundo natural, a las ciencias naturales —los patrones, la búsqueda de evidencia, la síntesis— pero de ahí ellos rechazarían la idea de que se pudiera aplicar el método científico a los seres humanos y a la sociedad humana. O tal vez otra manera de ponerlo sería que algunas personas dirían: Bueno, está bien, pero los seres humanos y las sociedades humanas son demasiado complicados para estudiarlos con el método científico. Así que quizás podamos concentrarnos un poco en lo que específicamente significa aplicar el método científico a los seres humanos y la sociedad humana y su desarrollo, y ¿por qué es esto correcto?

AS: Bueno, mira, en cualquier sistema, sea el mundo natural o la sociedad humana, hay complejidad y hay simplicidad. Es ridícula la idea de que los seres humanos o las sociedades humanas simplemente tengan demasiada complejidad como para analizarlas por medio de la ciencia. La verdad es diametralmente opuesta. ¿Cómo podríamos tratar con la complejidad de las organizaciones e interacciones sociales humanas a lo largo de los períodos históricos y hasta hoy, y todas las respectivas contradicciones, todos los patrones y cosas complicados y las diferentes fuerzas, etc., y los distintos objetivos de diferentes pueblos y diferentes tiempos de la historia... cómo podríamos analizar todo lo anterior sin la ciencia? ¿Cómo podríamos tan siquiera empezar a descifrarlo y entenderlo? Y no es verdad que de alguna manera, los sistemas naturales sean más sencillos. Si queremos entender las dinámicas de complejos ecosistemas —como por ejemplo, una selva tropical que tiene muchas capas de árboles y arbustos en la maleza, etc., y que se caracteriza por muy complejas dinámicas de las muchas clases y niveles de interacción entre la increíble diversidad de especies de plantas y animales—, podríamos pasarnos toda una vida, y mucha gente lo hace, trabajando para empezar a entender muchas dinámicas complejas así. O, si quisiéramos entender más los ecosistemas de los arrecifes de coral o los ecosistemas del desierto, o la diferencia entre distintos ecosistemas, e identificar cuáles de éstos podrían ser más vulnerables a disrupciones y cuáles podrían ser relativamente más estables, o evaluar la relativa diversidad de las especies o cómo conservar esa diversidad… tantas preguntas que valen la pena explorar más… Mira, no propongo analizar todo esto ahora mismo porque ya sé que tú quieres hablar principalmente de los sistemas sociales humanos, pero lo que yo digo es que tanto en el mundo natural como en el social, la realidad material es muy compleja, y que si bien los seres humanos siempre tenemos algunas deficiencias en nuestro entendimiento (cosas que en algún momento dado no las entendemos bien del todo), nosotros también tenemos tremendas capacidades y mucho conocimiento acumulado. Nuestros cerebros son capaces de investigar y explorar toda suerte de cuestiones, desde muchos diferentes ángulos, y somos capaces de resumir y sintetizar las cosas durante un período de tiempo, así acumulando experiencia histórica y conocimiento. Lo anterior es algo que es muy propio de los seres humanos: nuestra gran capacidad de acumular conocimiento a lo largo de las generaciones, a lo largo de los siglos, a lo largo de los milenios y reconocer algunos patrones de la organización de las sociedades o de los sistemas naturales, o lo que despierte un interés en nuestra mente.

Nosotros los seres humanos también somos capaces de hacer muy importantes proyecciones para el futuro, y no sólo el futuro de mañana o de un mes, pero también conocer qué es lo que le podría estar sucediendo a este planeta, por ejemplo —todo el planeta— desde un punto de vista ambiental, mirando hacia el futuro de generaciones, no solamente el de mañana. De igual modo con los sistemas sociales, nosotros efectivamente tenemos la capacidad de analizar diferentes patrones de organización social a lo largo del pasado histórico humano y hasta el presente, y también podemos proyectarnos hacia adelante, a la manera en la que las cosas podrían ser en el futuro. Por lo tanto, también podemos tomar decisiones conscientes acerca de lo que queremos investigar ahora — en qué dirección queremos tratar de influenciar las cosas, porque tenemos la iniciativa consciente para hacer aquello. Así que, por ejemplo, cuando hablamos acerca de la sociedad humana, acerca de la organización de la sociedad humana, podemos ver que en líneas generales, la sociedad es una manera en que los seres humanos se unen, trabajan juntos, se oponen los unos a los otros, o lo que sea, pero se unen, en esencia, para trabajar por satisfacer los requisitos de la vida de la gente en un tiempo dado. Es posible hacerlo bien, o mal, pero de eso se trata una sociedad humana, de una forma de organización. ¿No es verdad? Y sabemos que todos hemos vivido en este mundo capitalista imperialista por tanto tiempo, es decir, los que estamos vivos, que algunas veces es difícil recordar o pensar acerca del hecho de que las sociedades humanas no siempre han estado organizadas de esta manera, y que no tienen que estar organizadas así. El capitalismo-imperialismo no es la única manera de organizar una sociedad, y yo sostendría enérgicamente que ciertamente ésta no es la mejor manera de hacerlo. Pero en todo caso, ésta no es la única manera, y es preciso entenderlo y pensarlo. El hecho es que podemos aplicar la ciencia a entender algunos tempranos sistemas sociales. Por ejemplo, muchas sociedades en la historia de los seres humanos han estado organizadas en base a la esclavitud, la explotación de esclavos, la dominación de los esclavos que eran literalmente propiedad de los esclavistas, y así los esclavistas los hicieron construir la economía. No voy a entrar en todos los detalles, pero ése es un muy diferente tipo de sociedad a las que principalmente prevalecen hoy en día, por lo menos en gran escala. Todavía hay esclavitud en el mundo, como la esclavitud sexual, la que es un problema muy, muy grande. Pero las formas fundamentales y dominantes de organización de las sociedades en el mundo en nuestros días no están principalmente organizadas sobre una base de esclavitud. Pero, por un largo tiempo en la historia de los seres humanos, ésta fue la forma dominante de organización social.

Otra forma significativa de organización social fue el sistema del feudalismo, y por cierto todavía hay restos del feudalismo en muchas partes del mundo hoy, los vemos por todas partes. Pero en un sistema feudal había señores y amos, había noblezas, había aristocracias y había gente dominada y oprimida como los siervos y campesinos, que típicamente sembraban cultivos y trabajaban la tierra y tenían que entregar una buena parte de la cosecha al señor de la región o lo que fuera, y tenían que pagar terribles impuestos y tributos al señor; estaban apenas un escalón por encima de ser esclavos de hecho. Además, era muy común que un siervo le entregara su hija al señor de la región, sin más ni más para tener relaciones sexuales con ella y hacer con ella lo que a él le viniera en gana, y no había nada que los siervos pudieran hacer al respecto bajo las reglas del sistema feudal. A su vez, el feudalismo es un sistema muy diferente a lo que se llama la democracia burguesa, que es la clase más típica de organización social del sistema capitalista imperialista que domina el mundo hoy. No voy a hablar de nada de esto en detalle ahora mismo, pero sí diré que es importante considerar que es posible aplicar los métodos científicos, y se han aplicado, para analizar los patrones de organización social de todos estos diferentes sistemas sociales del pasado; y si lo podemos hacer con el pasado, lo podemos hacer también con el futuro.

Algunos dirán que: Bueno, los sistemas como la esclavitud, el sistema feudal y quizás también el sistema capitalista no son buenas maneras de organizar la sociedad, por lo que simplemente deberíamos volver a un sistema comunal del pasado. Estas personas sostienen que lo que simplemente nos hace falta es organizarnos a pequeña escala en nuestras localidades, de modo que las personas puedan trabajar de manera colectiva en pequeños grupos, crear una “auténtica democracia” y tomar decisiones colectivas acerca de la forma de satisfacer las necesidades de la gente y fomentar la agricultura local, producción local, etc. ¡El problema con este punto de vista es que simplemente no se basa en la realidad concreta del mundo de hoy! Mira, acepto que todavía podemos aprender mucho acerca de las sociedades de cazadores-recolectores que predominaron por la mayor parte de la historia de la humanidad, que hay todavía mucho que aprender de unos vestigios de ese tipo de sociedad que existen en el mundo hoy y que hay mucho que aprender de gente de hoy que tiene toda clase de ideas acerca de cómo organizar las cosas mejor, de manera más racional, en una escala relativamente pequeña y local, respecto a cosas tales como la producción agrícola, la reducción de la basura, la promoción del uso de productos locales, etc. Por lo que sí, hay cosas que aprender de algunos experimentos sociales que la gente realiza, viendo la manera de evitar los problemas de la sociedad moderna que causan trastornos naturales y sociales, contaminación del medio ambiente, destrucción de los suelos, etc. Pero veamos la realidad, ¿de acuerdo? Necesitamos hablar acerca del alcance y de la escala de la especie humana que se extiende por todo el planeta. Miles de millones de personas. ¡No vamos a resolver los problemas de la sociedad yendo hacia atrás, hacia alguna clase de idealizado y romántico comunalismo primitivo! Así que, si eso no va a funcionar, si no va a ayudarnos a resolver los críticos y esenciales problemas de hoy, y ciertamente no con suficiente alcance y escala, pues ¿qué? Mira, un sistema basado en la esclavitud, un sistema feudal, un sistema capitalista imperialista, éstas son sólo formas materiales de organizar las sociedades humanas, y es posible analizarlas todas por medio de la ciencia y evaluarlas críticamente. Pero, además, nosotros podemos aplicar los mismos métodos científicos para determinar la manera de construir sociedades completamente nuevas y diferentes que serían mejores, y que además podrían abarcar todo el planeta. Porque no me interesa mucho hablar acerca de filosofías y métodos que de fondo no puedan abarcar y beneficiar a toda la humanidad.

Una de las cosas que recibimos de Bob Avakian [BA] y que yo aprecio mucho es que él ha promovido el concepto de que nos hacen falta “emancipadores de la humanidad” y que tenemos que avanzar en la dirección de hacer de este mundo, del planeta entero, un buen lugar donde vivir y funcionar para toda la humanidad, donde podamos dejar atrás la idea de que algunos grupos de personas, y algunas categorías de personas, o algunos países enteros, tengan señorío sobre otros, y exploten, dominen y opriman a otros. Esa es la idea fundamental de este comunismo revolucionario, y una de las cosas profundas que recibimos de BA es la importancia de siempre pensar y actuar según la necesidad de emancipar a toda la humanidad. Si no, muy fácilmente podemos dejarnos llevar por cosas que se desvían del camino. BA ha hablado acerca de que la meta no es que el último sea el primero, y el primero, el último, no puede tratarse de venganza, del oprimido que se venga de otra gente. Yo acepto que ésta no es la clase de mundo por el que debemos luchar. Y mi posición al respecto es que sin la ciencia, vamos a perdernos, porque sin un método científico para analizar los patrones, para entender a fondo por qué las cosas son como son y cómo podrían ser diferentes, y sobre qué base podrían ser diferentes, vamos a salirnos del camino todo el tiempo.

Fíjate, una característica de la buena ciencia —porque también hay mala ciencia— es tener un espíritu que efectivamente es crítico y fomentar el pensamiento crítico, lo que, a propósito, es otra característica de la obra de BA. Él efectivamente recalca la necesidad de que todos entremos a esta ciencia, no importar el nivel de educación que tengamos… Quisiera hablar de esto. La ciencia no es algo lo que debería practicar una elite, o gente que ha hecho estudios superiores, recibido un doctorado o algo por el estilo. Yo creo firmemente, y puedo dar evidencia al respecto, de que las personas que ni siquiera tienen un mínimo de educación de hecho pueden actuar como científicos. Uno puede entrenar a gente en métodos científicos, es posible hacerlo en un solo fin de semana. Si uno quiere que la gente haga ciencia en el mundo natural, uno puede pasar un fin de semana haciendo trabajo científico en una selva tropical o en un desierto, y yo le garantizo que será verdadero trabajo científico, verdadera investigación científica. Y no me importa si uno no tiene más que educación primaria. Si uno es un ser humano sano, puede adoptar y aplicar métodos científicos, sea a un problema de la naturaleza o de la sociedad humana. Y una de las cosas sobre las que me ocupó mucho es que promovamos el entendimiento científico y métodos científicos muy, muy ampliamente en la sociedad, de tal manera que todos puedan aprender a usar estos métodos, y que no sean sólo el campo de unos pocos o la esfera de las elites.

Un punto de vista científico, una curiosidad ilimitada sobre el mundo

Pregunta: Bueno, acabas de mencionar algo del cual te quería preguntar. Frecuentemente presentar y considerar la ciencia —y creo que esa idea se relaciona con lo que acabas de decir de que presentar la ciencia como el campo de la élite— también la retratan como algo frío, aburrido, sin vida, seco, quizá a algunas personas les parezca como algo dogmático o rígido, o algo practicado por relativamente pocas personas, apartadas del resto del mundo. ¿Cómo respondes a esa idea y ese retrato de la ciencia?

AS: Uf, si le entramos al tema ¡no me van a poder callar! [se ríe]. Pues, a riesgo de que parezca una exageración, algunas de las personas más apasionadas y vivas que he conocido en mi vida eran científicos, que incluyen los de las ciencias naturales. La ciencia en sí no es... ¿cómo se podría calificarla de seco o sin vida, o lo que sea, siendo el origen y objetivo de la ciencia una curiosidad ilimitada sobre el mundo, acerca de todo, acerca del origen de las cosas? ¿Dónde nos originamos? ¿Dónde se originó la vida en la Tierra? ¿Cómo surgió? ¿Por qué tal pájaro construye un nido así en ese árbol y qué hace? Y ¿ese gato, por qué cruza la calle corriendo? Mi intención no es tratar con muchas preguntas aquí, lo que quiero decir es que un buen científico hace preguntas todo el tiempo acerca de todo. En eso está muchas veces lo maravilloso de los niños, de que los niños quieren saber todo acerca de todas las cosas: ¿por qué es así, por qué es asá, cómo llegó a ser así, qué es? Etcétera. Desafortunadamente, los golpes físicos o los aspectos atrofiantes del sistema educativo, y la sociedad tal como es, y lo que ésta alienta y desalienta, quitan, sofocan a golpes esa curiosidad científica natural que tienen casi todos los niños.

¿Por qué tantas personas califican la ciencia de algo espantoso, seco o sin vida? Francamente, hay varias razones. Una, en las escuelas por lo general no han enseñado correctamente qué es la ciencia. A veces enseñan la ciencia como si fuera una colección de reglas o fórmulas secas —una colección de conclusiones finales a las que hay que memorizar nada más— pero eso no es la ciencia. La ciencia es un proceso. Es un método vivo de investigación. Considera la ciencia como una manera que permite que hagamos un montón de preguntas, acerca de todo y acerca de lo que sea, que brinda un método y un enfoque que permite investigar las cosas sistemática y metódicamente, actuar como un detective en el mundo, indagar hasta lo hondo la realidad natural, o la realidad social. ¡De seco no tiene nada! Es cuestión de tratar de entender las cosas, conforme, por una parte, al principio básico de que si uno quiere cambiar cualquier cosa más vale entenderla primero, y entenderla más allá de lo superficial. Se necesita evidencia, acumulada con el tiempo, y no solamente en dispersos pedacitos. Se necesita descubrir los patrones, que incluyen los patrones en que las cosas se relacionan entre sí: si uno quiere conocer las interacciones entre, digamos, los robles y las ardillas que esparcen las bellotas; o entre algunas de las plantas con flores y las abejas o mariposas, pájaros o hasta monos que quizá sirvan de polinizadores; o entre los tiburones y sus presas, para dar sólo unos pocos ejemplos — si quieres entender cualquier fenómeno semejante, necesitas descubrir la evidencia de los patrones subyacentes y las dinámicas subyacentes y para eso hace falta la ciencia. La vida está llena de interacciones dinámicas — no solamente en ese mundo natural más amplio sino también en el mundo social humano. Así que si quieres cambiar algo, primero tienes que entender bien por qué las cosas son como son, cómo llegaron a ser así y hacia dónde se encaminan. Si te parece mal la situación, y se trata de la sociedad humana, pues haz algo al respecto, ejerciendo la influencia de la conciencia humana para cambiar el rumbo. Eso es lo que pasa cuando los científicos desarrollan una cura para una enfermedad o descubren cómo se podría revitalizar un ecosistema fluvial muy dañado periódicamente abriendo las compuertas de la presa que lo dañó.

Bueno, ésos son unos ejemplos de la ciencia aplicados al mundo natural, y yo te podría dar millones de ejemplos similares. La ciencia es cuestión de conocer la naturaleza de las cosas, conocer los patrones y conocer las transformaciones — la manera en que las cosas se transforman incluso por sí solas, cómo se mueven, debido a sus dinámicas internas y los efectos de influencias externas... pues, todo está en movimiento, la realidad material siempre está en movimiento. Trátese de la escala del cosmos, los planetas, las galaxias o trátese de una escala micro, como hormigas en un hormiguero o células en el cuerpo o partículas subatómicas, todo en la realidad material siempre está en movimiento y cambia, nada nunca permanece inmóvil. Tratándose de la vida social, los seres humanos deben ejercer los mismos métodos de la ciencia para conocer cómo las sociedades llegaron a ser cómo son y para analizar —científicamente— qué tienen de malo; para analizar —científicamente— cómo podrían ser mejores; y para determinar cómo sería una estrategia para encaminarse en la dirección correcta — repito, sobre una base científica.

Otra razón por la que la ciencia quizás desagrade a algunas personas es que ha habido ciencia mala. Siempre habrá “ciencia” que se use mal y se aplica mal, pero es ciencia mala, ¿de acuerdo? Por ejemplo, en ocasiones en la historia han utilizado la ciencia para promover la idea de que algunas razas son inferiores a otras, tienen una inferioridad mental, o cosas así. Pues, esa es ciencia basura. De hecho se puede usar métodos científicos rigurosos para comprobar que eso fue ciencia mala nada más. No es solamente mala en “lo moral” —aunque sí lo es, pero también es mala en lo científico— es completamente falsa y eso lo podemos comprobar por medio de la ciencia buena.

Una apreciación científica: El mundo de hoy es un horror para la mayoría de la humanidad, y es posible cambiarlo radicalmente

Pregunta: Bueno, continuemos sobre esta idea de aplicar la ciencia para entender por qué el mundo es así como es y cómo podría ser diferente, y lo que se podría hacer al respecto. Al ver el estado del mundo en este momento, en dos sentidos — uno, en un sentido más general, en términos de las condiciones en las que se encuentra la inmensa mayoría de la humanidad en este momento, el estado del mundo en un sentido más amplio, pero de ahí, pues al enfocarse en una dimensión particular de eso, obviamente ha sido muy alentador durante los últimos meses el surgimiento de cosas que no hemos visto en esta sociedad en Estados Unidos desde hace un buen tiempo, en términos de una resistencia generalizada a esta epidemia de asesinato policial y brutalidad policial, concentrada en los asesinatos de Michael Brown y Eric Garner y las decisiones de los grandes jurados de no acusar a los asesinos, por lo que decenas y decenas de miles de personas se lanzaron a las calles, interrumpiendo las actividades de siempre, y de ahí millones de personas en Estados Unidos y en el mundo han confrontado toda esa situación — pues de ahí ¿cómo aplicaríamos la ciencia, tanto a la particularidad del momento actual para entenderlo, pero también a captarlo en un marco más amplio, como decías, ¿por qué el mundo es así como es y cómo podría ser diferente?

AS: Bueno, para empezar, yo diría, de acuerdo, apliquemos la ciencia a determinar, en primer lugar, dónde se encuentra la humanidad, qué es el estado del mundo, qué es el estado de esta sociedad en la que vivimos. Muchas personas, entre ellas, BA, han dicho que el mundo, como es, es un horror. ¿Verdad? Ahora bien, lo dicen muchas personas, entre ellas BA, que en general aprecian mucho lo bello del mundo. Por mi parte, formada como bióloga, en las ciencias naturales, veo la belleza en todas partes del mundo natural, y entre las personas, en la gran diversidad y riqueza de la experiencia humana y todas las diferentes expresiones culturales y la gran variedad de la vida, que incluye la vida social. Hay gran belleza. Al mismo tiempo, no es posible negar que el mundo sea un horror para la mayoría de la humanidad en este momento de la historia.

Ahora, consideremos la cuestión del sufrimiento humano. No sería científico imaginarse que se pudiera eliminar por completo el sufrimiento humano. Siempre se sufrirá la pérdida, siempre habrá la muerte, siempre habrá tristeza, siempre habrá ciertas formas de enfermedad o de catástrofes que perjudican al ser humano. No creo que se pudiera decir nunca que llegaríamos al punto en que no haya sufrimiento humano; eso sería un mundo completamente idealizado y una ilusión falsa. Lo que sí se podría decir es que es posible llegar a un mundo que no se caracterice por tanto sufrimiento innecesario.

Pues, la realidad del mundo de hoy — mira esta sociedad, lo que acabas de decir, todos esos asesinatos policiales. Ya no lo puedo aguantar — y ¡ya no lo voy a aguantar! Prácticamente todos los días sin falta se oye de otra persona más, por lo general una persona negra o latina, varón, sin arma, acribillada en la calle por policías, y ¡éstos salen impunes! Por lo común, las autoridades lo aprueban, una y otra vez, porque la necesidad de que ocurran semejantes cosas es una parte integral de su sistema, para mantener su orden, requieren una represión de ese tipo para que su sistema siga funcionando con relativa normalidad. ¡Vaya sistema!

Además, hay tantas cosas en el mundo que están mal. El estatus de la mujer en Estados Unidos y por todo el mundo — el hecho de que las mujeres no reciben un trato de pleno ser humano, que son objeto de degradación y deshumanización constantes, reciben un trato de juguete, de objeto sexual, de algo menos que un pleno ser humano, de violaciones y golpes constantes. Lo he dicho antes: no importa si a ti no te pasa eso — cada vez que cualquier mujer en cualquier parte del mundo sufre una violación, golpes, la pornificación y de otras maneras deshumanización y degradación, todas las mujeres sufren degradación y deshumanización en todas partes.

Quisiera repetir que en serio siento que...como dijo BA en el reciente diálogo con Cornel West en la Iglesia Riverside... los jóvenes que mueren acribillados por la policía — ¡son nuestros jóvenes! Eso es lo que siento, de corazón. Y simplemente es intolerable esa pérdida de la vida humana, esa pérdida del potencial humano, que se desperdicia debido al funcionamiento de este sistema.

También es intolerable esta situación en que hay guerras sin fin. No es posible dejarlo atrás en este sistema: estas guerras del imperialismo, estos ejércitos de ocupación, este horrible sufrimiento el que sufre la gente en aras de los intereses de una clase capitalista, una pequeñísima parte de la humanidad que saca beneficio de eso.

Y ¿qué de la escala planetaria? ¡La crisis ambiental es de verdad, compañeros! Se debe entenderlo como toda una emergencia global. Pues, la Tierra es algo aparte, puede seguir sin nosotros, pero se restringirá severamente, y muy pronto, la capacidad del ser humano de vivir sobre este planeta, si no dejamos de despojarlo completamente y degradarlo constantemente. Y la razón principal por la que no podemos solucionar nada de eso, ni con suficiente rapidez ni en escala adecuada, es el sistema dominante que rige, la forma dominante de organización social que rige. Se necesita una revolución concreta para desmantelar completamente la organización de la sociedad y su actual configuración, y reemplazarla con una forma completamente nueva de organización que haría mucho progreso hacia la eliminación de estos problemas.

Veamos, también, el supuesto problema de migración. ¿Por qué hay diferentes países en primer lugar? Fíjate. ¿Por qué tenemos banderas e himnos nacionales, y por qué tenemos fronteras? ¿Por qué existen poblaciones enteras que tienen que vivir bajo la bota, sin una vida digna, pero que simplemente quieren trabajar y ser miembros productivos de la sociedad? Fíjate en todos los migrantes que se vienen a Estados Unidos que viven bajo la bota, que sufren la brutalidad y la desgarradora separación de familias, la encarcelación, la deportación o hasta la muerte a balazos en la frontera. Para ti, ¿eso es aceptable? ¡A mí, para nada! ¿A propósito, qué es lo que hace que los estadounidenses sean mejores que los demás? A mí, personalmente, no soporto la bandera estadounidense ni el himno nacional ni el juramento de la bandera estadounidense, ni ningún símbolo de tal suerte que proclamen que un país o una población de una parte del mundo sea mejor que los demás. Eso se llama “patrioterismo” o “chovinismo nacional” — ese modo de pensar de plano es feo y repugnante, y ¡debemos decir lo que es y rechazarlo! Todos debemos pensar más bien como ciudadanos del mundo y no como estadounidenses. Pero vemos que las personas se paran en las escuelas y los eventos deportivos — se paran por la bandera y el himno, ponen la mano sobre el pecho y quizás hasta cantan, y muchas veces lo hacen las personas las que oprime y denigra a diario ¡el mismo sistema al cual rinden homenaje!

Ya es hora de poner fin a esas cosas. ¡Que se pongan a pensar en lo que hacen, a qué rinden homenaje! La gente necesita pensar más sobre eso, y educarse sobre la verdadera naturaleza de este sistema. Estos asesinatos policiales, por ejemplo: no son una casualidad. Han ocurrido desde hace cuándo. Ocurren a una escala horripilante. Y siguen ocurriendo porque la raíz de ese problema se encuentra en los propios cimientos de este sistema.

Lo único bueno de este período reciente, lo que llamas este “momento”, es que ha surgido algo nuevo y hermoso, de que el pueblo se pone de pie y opone resistencia en formas que no hemos visto desde hace mucho tiempo. Eso es algo hermoso — los jóvenes y otros que se pusieron de pie en Ferguson, con gran valentía, y dijeron: ¡NO! Ya no aguantamos más. Y las personas que se movilizaron en torno al asesinato policial de Eric Garner. Efectivamente, participaron sectores amplios del pueblo, más allá de los más oprimidos que sufren más directamente la bota represora de la policía. También participaron personas de las capas medias, incluidos algunos blancos, que dijeron: No queremos vivir en una sociedad en la que estas cosas siguen ocurriendo. Pues eso es algo bueno, aunque hace falta mucho más resistencia de tal tipo. Una resistencia de tal tipo es muy, pero muy importante, y debe crecer y extenderse. Una de las cosas las que un conocimiento y análisis científico enseñan es que la protesta es muy buena y muy importante. Lo que se ha llamado “luchar contra el poder” es muy importante. Aumenta la fuerza del pueblo. Advierte a las autoridades que sus crímenes tendrán respuesta, que la gente ya no lo tolerará. Y eso es una parte muy importante de lo que tiene que ocurrir. Pero también tiene que ir más allá. ¿Por qué? Porque un análisis científico también dará evidencia clara de que la misma estructura de este sistema, el núcleo de su desarrollo y de su misma base, seguirá regenerando problemas de tal tipo, abusos de tal tipo, ultrajes e injusticias de tal tipo, una y otra vez, siempre y cuando se permita que siga en pie este mismo sistema capitalista.

A veces hablamos de las contradicciones imposibles de resolver del capitalismo. Si uno analiza estas situaciones por medio de la ciencia, capta cada vez más que este sistema no puede componerse por sí solo, que en lo fundamental no es capaz de corregir estos abusos. No puede acabar, en última instancia, con los asesinatos policiales de personas negras y latinas en esta sociedad. No puede acabar con el reino de sus capataces, la brutalidad de sus capataces, que reprime a un sector entero de la población. Por eso BA recalca todo el tiempo que tienes que entender que Estados Unidos, este sistema, fue construido a base de la esclavitud. No es cuestión de lo que pasa ahora solamente, origina en los mismos principios de Estados Unidos, país que se inició, se desarrolló, desde su misma fundación, a base de la esclavitud (y el genocidio de los pueblos indígenas), y todo lo que surgió de ese inicio sangriento continúa hoy y es una causa raíz directa de por qué los capataces uniformados, los defensores de este sistema capitalista, de costumbre matan a balazos a jóvenes no armados en las calles. Existe una conexión directa. La ciencia demuestra que esa conexión es concreta y objetiva, no es simplemente una opinión subjetiva de un individuo o una especulación sin fundamento. Para hacer semejante afirmación, se requiere evidencia concreta — y esa evidencia sí existe.

Es lo mismo con la cuestión de la opresión de la mujer. Es otra de esas contradicciones que el sistema existente no es capaz de resolver en lo fundamental. No puede, en última instancia, resolver ese problema, que está, según lo demuestra la ciencia, profundamente arraigado en las estructuras fundamentales de este sistema capitalista, así como de previos sistemas opresivos y explotadores desde un pasado muy, muy lejano. Pues sí, hay algunas mujeres, pocas, hay unos grupos de mujeres a los cuales les permiten subir la escalera social, como quien dice, bajo el capitalismo. Lo mismo se puede decir del pueblo negro — se permite a algunos a superar, a entrar en la clase media profesional o hasta se vuelven completamente burguesas, y es posible elegir a algunos funcionarios negros a altos cargos, hasta hay un presidente negro en esta actualidad. Pero nada de eso cambia nada en lo fundamental sobre la opresión profunda e implacable que se descarga sobre la inmensa mayoría de las personas negras en Estados Unidos, y también de otras personas de color. Pasa lo mismo con la mujer. Textualmente a la mitad de la humanidad, en otras palabras, a las mujeres, las mantienen en una posición inferior, en muchas formas, en Estados Unidos y por todo el mundo, y nada de eso cambia simplemente porque hay una que otra ejecutiva empresarial femenina o una representante gubernamental o unas burguesas acaudaladas. Nada de eso cambia el estatus y la experiencia de constante degradación y deshumanización de la inmensa mayoría de las mujeres en Estados Unidos y por todo el mundo.

Las guerras por el imperio son otra de las contradicciones imposibles de resolver de este sistema. En última instancia, no importa si de vez en cuando siquiera unos pocos políticos individuales u otros representantes de la clase dominante estén dispuestos a expresar oposición, hasta sinceramente, a una u otra guerra de agresión imperialista. Esta clase dominante va a continuar librando guerras por el imperio para extender, defender y consolidar su sistema imperialista. Y volverán a hacerlo una y otra vez. ¿Por qué? Porque las dinámicas subyacentes de su sistema impulsan ese proceso, quiéralo o no cualquier político u otra figura particular de la clase dominante. ¿Lo ves? La misma maquinaria de este sistema macabro repetidamente requiere semejantes guerras, para su constante mantenimiento, expansión y consolidación.

Por eso tenemos que reconocer el hecho de que lo que llamamos la opresión nacional, la opresión de pueblos minoritarios, y la opresión de la mujer, las guerras por el imperio y los ejércitos de ocupación — nada de eso puede resolverse, en última instancia, bajo este sistema. La ciencia puede analizar por qué nada de eso puede resolverse en lo fundamental bajo las estructuras del capitalismo-imperialismo. BA ha trabajado mucho durante décadas para analizar este tema e ilustrar concreta y profundamente por qué no es posible reformar este sistema, por qué no es posible componerlo con uno que otro arreglo, por qué hace falta una revolución concreta, en vez de trabajar por retocarlo aquí y allá.

Lo mismo se aplica en el caso del medio ambiente, el medio ambiente global. Aunque se diera el caso de que varios capitalistas y otras figuras de la clase dominante, como representantes gubernamentales en Estados Unidos u otros países, se convencieran personalmente de que existe una emergencia ecológica a nivel planetario, y que hace falta dar pasos concretos para salvar el medio ambiente planetario y evitar toda esa degradación que causa problemas críticos por todo el mundo — aunque algunos (o muchos) individuos de la clase dominante personalmente llegaran a convencerse y aunque intentaran instituir algunas reformas aquí y allá, ¡pronto se toparían con las limitaciones y obstáculos de su propio sistema! El sistema capitalista imperialista simplemente no tiene la organización y la estructura tales que permitan transformaciones radicales de tal tipo que se requiere concretamente para resolver la crisis ecológica global. Debido a las estructuras subyacentes y las “reglas de funcionamiento” de su sistema agresivamente competitivo e impulsado por las ganancias, los capitalistas simplemente no son capaces, no tienen la base material, para resolver concretamente este problema ambiental planetario, con suficiente alcance y escala, bajo el sistema actual.

Es muy importante entender todo eso, y cabe repetir, requiere ciencia para entender profundamente que no es posible simplemente “convencer” a los gobernantes a que cambien, porque ellos mismos se dejan llevar completamente por las reglas y maquinaria de su propio sistema, quiéranlo o no. La maquinaria del sistema capitalista imperialista tiene reglas básicas de funcionamiento, “reglas” que en última instancia no es posible cambiar sin cambiar el tipo de sistema bajo el cual vivimos. Si no reconocemos eso… si consideramos que la manera de cambiar el mundo… si creemos, por ejemplo, que se puede evitar que los policías maten a jóvenes negros no armados simplemente haciendo unas cuantas “reformas”, como ponerles cámaras corporales a los policías, o mejorar su entrenamiento, pues nos va a tocar un amargo desencanto, porque este sistema seguirá regenerando esta forma de terror y opresión. No le queda de otra.

Se da lo mismo con todas esas otras situaciones. Si creemos que simplemente al empoderar (darles poder) a algunas mujeres o muchachas, en unas instancias y unos lugares, eso quitará el peso de la opresión sistemática de la mujer en Estados Unidos y por todo el mundo, pues nos engañamos. Si creemos que al simplemente expresar la voluntad del pueblo de no librar la guerra, eso bastará para poner alto a todas estas guerras por el imperio, pues de igual manera nos engañamos. Y si creemos que al convencer a los capitalistas de que dejen de degradar tanto el medio ambiente, eso aumentaría las ganancias, o de que sus hijos y sus nietos sufrirán si no salvamos este planeta… si creemos que eso sea suficiente para resolver la crisis ambiental global, pues de nuevo nos engañamos.

¿Protestar? Definitivamente. La protesta es muy importante. Es muy importante que las masas populares, en Estados Unidos y en todas partes del mundo, expresen contundentemente que ya no tolerarán y ya no serán cómplices ni aceptarán más esos abusos e injusticias atroces. Es importante decir: NO, ya no lo aguantaremos. Como he dicho, eso es parte de forjar la fuerza del pueblo. Pero tenemos que ir más allá y entender que hay contradicciones inherentes a las estructuras de las economías y a la política bajo determinados sistemas, y que bajo un sistema capitalista, de plano no es posible que los capitalistas resuelvan dichas contradicciones subyacentes — las enjambres de estas contradicciones que causan horribles injusticias y abusos. Hace falta una economía diferente, hace falta una ideología diferente, hace falta una diferente concepción del mundo, hace falta diferentes objetivos sociales. Hace falta que diferentes fuerzas suban al escenario para implementar eso. Hace falta el poder estatal. La gente tiene que organizarse para una revolución concreta. Bueno, solamente en el curso de esta entrevista, no puedo detallar todos los patrones que comprueban que el sistema es incapaz de resolver esas contradicciones subyacentes, pero existe evidencia acumulada, entre ella mucha en la extensa obra de BA, que se ha desarrollado durante décadas, más de 40 años. El trabajo se ha hecho, el trabajo es profundo y de fondo, es científico, es metódico y sistemático. La gente debe examinarlo críticamente, explorarlo, estudiarlo. Que nadie descarte esta obra no más por no más. Esta obra analiza los problemas raíces subyacentes y las soluciones correspondientes.

No más voy a decir una cosa, y de ahí me callo por ahora sobre este punto [se ríe]. Uno de los aspectos más alentadores de la ciencia, también, es que demuestra el potencial del cambio positivo, cómo podríamos cambiar las cosas de unas maneras muy buenas. Sin la ciencia, uno da vueltas por la vida, topándose con problemas, quizás resolviendo uno que otro pequeño problema, mientras surgen más problemas, y en líneas generales uno no sabe ni qué hace. Pero, con la ciencia, puede determinar sistemáticamente no sólo la raíz de los problemas, sino también qué es la base para el cambio positivo. Una de las cosas las que la gente no capta muchas veces es que la base para la transformación revolucionaria de una sociedad, de un sistema social, el lugar en el que se encuentra, de hecho se halla en las mismas contradicciones del sistema. De hecho, en aquellas mismas contradicciones de las cuales acabo de hablar — las muy grandes, las que este sistema es incapaz de resolver, las que en última instancia no puede resolver. El hecho de que no pueden resolver estos problemas tan grandes y que siguen pisoteando y exprimiendo a las personas en diferentes maneras, crea las condiciones concretas que las impulsan en esa dirección... crea la base para que las personas puedan trabajar para influir en esas contradicciones, para activar a gente, a miles, a millones de personas, para empezar a forjar la capacidad de organizarse para una revolución concreta y construir una nueva sociedad sobre una base completamente diferente. Obviamente eso no resolverá todos los problemas de la noche a la mañana. Pero muchisimos problemas grandes sí se podrían resolver en una medida grande, gracias a la ciencia, y gracias a la iniciativa consciente de la gente que se organiza colectivamente para una revolución concreta.

La experiencia y desarrollo personal: Una formación intelectual y la alegría del asombro científico

Pregunta: Bueno, quisiera pasar a hablar acerca de tu propia experiencia, historia y formación porque pienso, francamente, que son fascinantes y que serían realmente interesantes y estarían llenas de lecciones para mucha gente, y además, pienso que sería entretenido hablar de esto. Entonces, para empezar, tu historia es la de una científica natural, y pienso que una de las cosas en que mucha gente estaría interesada es: ¿Cómo es que una científica natural se convirtió en una comunista revolucionaria? Entonces tal vez podrías hablar acerca de tu trayectoria y el proceso que te llevó hasta allí.

AS: Bueno, no estoy segura de todo lo que debería compartir, pero en términos de mi historia, yo fui en primer lugar formada como una intelectual. Tuve el privilegio de tener acceso a una amplia educación en las artes liberales y fui específicamente capacitada como bióloga profesional en el campo de la ecología y biología evolutiva. Y un gran placer en mi vida ha sido poder trabajar en las ciencias naturales, en el mundo natural. Desde mi más temprana edad, siempre he estado llena de un sentido de asombro y curiosidad acerca de casi todo [risas] y particularmente del mundo natural. Así que realmente me gustó mucho mi trabajo como científica y el hecho de poder usar métodos científicos para salir y explorar, para salir e investigar, para tratar de descubrir más acerca de la realidad, para aprender más acerca de las dinámicas de los diferentes ecosistemas naturales, sea que hablemos de los ecosistemas de una selva tropical o de un desierto, o de los arrecifes de coral, o de una selva templada. Podría seguir y seguir [risas] hablando acerca de las fascinantes dinámicas e interacciones entre especies de plantas y animales que tuve la oportunidad de explorar en esos lugares. Y mi vida pudo haber continuado de esa manera, muy fácilmente, desde allí en adelante.

Pero yo soy también producto de los sesenta. Socialmente, he sido formada por cosas como los movimientos de oposición a la guerra imperialista de los Estados Unidos en Vietnam. Y en ese período también desarrollé conciencia acerca del desequilibrio en el mundo, donde los relativamente altos estándares de vida en un país como los Estados Unidos estaban en agudo contraste con los estándares de vida de la mayoría de los países del tercer mundo, lo que llegué a apreciar de primera mano en el transcurso de mi trabajo. Y ese contraste, vine a entender, era uno en el que los altos estándares de vida en los Estados Unidos estaban sostenidos sobre las espaldas de la gente del tercer mundo, y eso fue parte del desarrollo de mi conciencia social. Y también entonces, dentro de los Estados Unidos, llegué a estar agudamente consciente de la naturaleza sistemática y sistémicamente fundamental de la opresión del pueblo negro en particular, lo que me horrorizó. Durante ese período entero, fui inspirada por las luchas de los movimientos por los derechos civiles y por la liberación negra. Mientras era estudiante, participé, en apoyo de esas causas. También participé en las manifestaciones en contra de la guerra de Vietnam. Y, por supuesto, la cuestión de la mujer — ese fue también, en ese tiempo, un asunto candente en términos de que la gente realmente empezó a examinar el estado de la mujer en los Estados Unidos y en todo el mundo, y el porqué existían condiciones para su opresión sistémica. Estuvo también la cuestión de los derechos reproductivos, el derecho al aborto. Se me hizo muy claro el hecho de que si una mujer no tiene el derecho de controlar su propia reproducción, a determinar cuándo tener hijos, o no tener ninguno… cuando una mujer no tiene el derecho de hacer esa clase de decisiones, eso es esencialmente una forma de esclavitud. Me volví muy consciente de eso en aquel entonces. Y eso también fue parte de mis experiencias formativas.

Y aún en ese entonces, especialmente por tener formación de bióloga, las cuestiones de la degradación ambiental y la pérdida de la diversidad de especies, la deforestación de las selvas tropicales en todo el mundo y otros problemas como esos, estuve extremadamente consciente de todo esto, y extremadamente consciente de cuán rápido la destrucción progresaba. Y algunos otros científicos y yo llegamos a estar muy preocupados acerca de adónde nos estaba llevando todo esto, en términos de posiblemente convertir el planeta en un ambiente inhabitable para los seres humanos, y en todo caso ciertamente provocar una gran pérdida de la belleza natural y recursos en todo el mundo, todo debido a las depredaciones del capitalismo. Eso fue algo que en los sesenta mucha gente llegó a comprender, aunque a un nivel más bien primitivo. La gente a veces lo llamaba el “complejo militar-industrial”, o el “establishment”, o lo que fuera, pero por lo menos mucha gente supo que se trataba de un sistema, y mucha gente comprendió cada vez más y habló de ideas básicas como el capitalismo y el imperialismo, y más y más gente vino a entender, por lo menos de una manera primitiva, que ésta era la naturaleza del problema subyacente a todos estos problemas sociales.

Así que éstas fueron algunas de mis experiencias formativas en lo político y lo social, al mismo tiempo que yo estaba muy involucrada en el campo científico. Y pienso que, debido a mi participación y mi formación en el campo científico, nunca estuve particularmente atraída a análisis superficiales, o análisis de cosas que estaban sólo basadas en lo que otra gente pensaba. Nunca he estado muy preocupada por lo que piensa la gente, en el sentido de que yo no asumo que simplemente porque mucha gente crea en algo, esto lo hace necesariamente correcto, ni pienso que justamente porque sólo una o dos personas crean en algo, esto es necesariamente incorrecto. Yo confío en cambio en métodos científicos y evidencia acumulada. No evalúo cosas basadas en el consenso popular (“lo que la mayoría piensa”), algo que está muy a menudo equivocado y fuera de sintonía con la verdadera realidad. Mis métodos científicos me hacen, y mucho, una pensadora crítica. Me enseñaron a pensar críticamente desde mi más temprana niñez, y ser una pensadora crítica es una parte muy importante de quien soy yo. Al mismo tiempo, porque hago uso de métodos científicos, yo quiero evidencia, yo quiero evidencia material. Si trabajo para entender algo en el mundo natural, no quiero de la opinión de nadie. Una opinión podría ser algo por donde empezar: alguien podría tener una idea, una pregunta interesante, una opinión. Y esta misma persona podría aventurarse a especular creativamente. Pero, uno tiene que llevar la pregunta, la opinión, la especulación a alguna parte, convertirlas en alguna clase de proyecto, experimento, salir al mundo real a investigarlas. No es suficiente expresar una “opinión”, o siquiera la “opinión” de muchas personas. Una opinión que no cuente con el sustento de evidencia podría revelar algo acerca de uno mismo, pero aparte de eso, ¡no tiene valor alguno! [risas]

Así que sigamos e investiguemos el mundo real, completa y sistemáticamente, y demos evidencia para nuestros análisis y conclusiones. Busquemos patrones, patrones que se repitan. Busquemos evidencia que provengan de diferentes direcciones. Mantengamos nuestras mentes abiertas y trabajemos con honestidad, basados en la evidencia, sea que algo (en la naturaleza o la sociedad) resultó ser como inicialmente esperábamos que fuera, o que tal vez resultara ser algo completamente diferente.

Al salir de los sesenta, hubo muchas diferentes tendencias, movimientos y organizaciones políticos, y muchos de ellos, francamente, no me inspiraron en absoluto. Parecían más bien estrechos y mecánicos, y muy a menudo estrictamente economistas, que nada más proponían conseguir mejores condiciones de vida, o mejores condiciones de trabajo para algunas personas, pero no llegaban a la raíz de los grandes problemas. O también había movimientos de otro tipo que estaban impregnados de nacionalismo, feminismo o algo por el estilo. O sea, los comienzos de la política de identidad. Pero aún entonces yo realmente no estaba interesada en filosofías y movimientos políticos que no podían abarcar toda la gama de los problemas claves del capitalismo e imperialismo. Yo había llegado a la conclusión de que el enemigo era el imperialismo y yo quería conocer a alguien que podía lidiar con él.

Cuando estuve en la universidad, leí a Mao y quedé inspirada por la revolución en China, y me puse a aprender algo más acerca de esto. Eso fue muy formativo para mí también. Y luego, a medida que básicamente llegué a conocer gente del precursor del PCR [Partido Revolucionario Comunista], la UR [Unión Revolucionaria], y luego que ésta se convirtió en el PCR a mediados de los años setenta, en esos años me encontré con el liderazgo de Bob Avakian mediante algunas de sus obras, en particular los perspicaces análisis que él desarrollaba, por ejemplo, sobre el problema nacional del pueblo negro en los Estados Unidos, y los argumentos que ofrecía acerca de la dirección en que las cosas necesitaban ir. Hubo algunos errores en algunas áreas; las cosas eran todavía primitivas en algunas maneras en aquel momento. Pero para mí, él se destacó como alguien que hacía análisis sólidos, aplicando métodos científicos más rigurosos y haciendo análisis más profundos de los problemas sociales, que gente que sólo trabajaba en torno a la superficie de los problemas. Él profundizaba y buscaba evidencia, y su enfoque más científico de los problemas de la sociedad me pareció diferente a las maneras en que la mayoría de gente en los “movimientos” del día se enfocaba en los problemas, y esto verdaderamente me atrajo dada mi historia científica. Como ya lo dije antes, nunca me impresionó el populismo, la idea de que las cosas deberían estar basadas en lo que piensa la mayoría. Eso no tiene ninguna autoridad para mí. Yo quiero identificar metódicamente cuál es la causa de los profundos problemas en la sociedad, y quiero trabajar con otros para resolver esos problemas.

Así que creo que yo me enfoqué en todo esto de la misma manera en que me enfocaba en proyectos de las ciencias naturales. En algunas de mis experiencias favoritas en las ciencias naturales, trabajaba colectivamente con otros científicos bregando sobre muchos temas. Hacíamos muchas preguntas acerca de algo que todavía no se entendía muy bien, y de ahí debatíamos acerca de cómo podíamos abordar el problema, cómo podíamos aprender más acerca del mismo y desmenuzarlo con más profundidad. ¿Conseguíamos evidencia convincente de las propiedades características de un fenómeno? ¿Había experimentos que podíamos hacer, técnicas con las que podíamos trabajar que podrían traer a la luz algunos de los patrones subyacentes que podrían reforzar o desafiar nuestra comprensión actual y desarrollarla aún más? ¿Que revelarían las bases materiales subyacentes acerca de cómo algunas cosas han cambiado en el pasado, cambian ahora y cambiarán en el futuro?

También durante los años sesenta, fui expuesta al materialismo dialéctico y me di cuenta de que se podía aplicar el análisis de las contradicciones materiales subyacentes a cualquier aspecto del mundo material, y es de hecho un método fundamental para profundizar nuestro entendimiento acerca de los rasgos y las características determinantes de una cosa o un fenómeno y sus patrones de movimiento y desarrollo. Y esto se aplica tanto a la naturaleza como a la sociedad. Aún hoy en día, mientras camino por toda clase de diferentes entornos, ¿qué es lo que veo? Veo contradicciones. ¡Veo contradicciones por todas partes! [risas]. Es así como veo el mundo natural. Si veo a un colibrí polinizando una flor, lo veo como una contradicción, pienso acerca de las contradicciones. Cuando digo “contradicción”, no hablo acerca de un conflicto o un antagonismo. Todo está hecho de contradicciones pero no todas las contradicciones son antagónicas. En el sentido en que uso la palabra aquí, contradicción quiere simplemente decir compenetración, una relación o interacción dinámica, por ejemplo entre el colibrí y la planta con flores por él polinizado. Y esa contradicción dinámica particular está en sí misma situada y juega su propio rol en un contexto más amplio y en interacción dinámica con un ecosistema mucho más amplio (tal vez una selva tropical o tal vez simplemente un jardín en el patio trasero) que en sí mismo se compone de una gran cantidad de otras contradicciones dinámicas particulares en los muchos diferentes elementos y entre los mismos elementos los que componen ese ecosistema más amplio. Y de ahí, por supuesto, siempre existen muchas contradicciones dinámicas particulares que entran y afectan, desde fuera de un sistema particular, que a menudo hacen que se cambie en algunas direcciones completamente nuevas. Por lo que, si en serio queremos conocer un proceso, cualquiera que sea, es necesario considerar cuestiones acerca de sus diferentes niveles de organización, acerca de diferencias de escala; es necesario considerar cuestiones acerca de las contradicciones internas dentro del proceso, o dentro de una cosa que define sus propiedades características principales así como algunos de sus caminos para el cambio, y además, existen aquellas contradicciones externas que pueden entrar y afectar el proceso entero y hacer que las cosas vayan en nuevas direcciones, aunque siempre sobre la base de aquellas contradicciones sistémicas subyacentes. No me pondré a comentar todo esto en gran detalle en este momento, pero esta manera de pensar y enfoque materialista dialéctico es vital para practicar ciencia buena, tanto en la esfera natural como en la social. Y así es como yo me pongo a pensar acerca de las cosas dondequiera que me encuentre en un ecosistema natural. Voy haciéndome preguntas en mi mente y pensando acerca de estas cosas: ¿Cuáles son las causas subyacentes? ¿Cómo es que las contradicciones subyacentes al interior de un sistema o de una cosa en concreto sientan la base material para que esa cosa, esa entidad particular o ese sistema particular cambie con el tiempo? Yo entiendo que las bases fundamentales para que una cosa cambie están contenidas en la misma cosa, en interpenetración con su entorno externo. Yo estoy interesada en las cosas que suceden en los márgenes y por los bordes de las cosas. Si camino por un bosque y llego a un claro, inmediatamente pienso en las particularidades de las interacciones de las especies de borde, los conjuntos particulares de especies de plantas y animales en esos hábitats particulares, las dinámicas que se dan en las áreas entre los bosques y los claros.

Pero no creo que podamos tratar mucho con todo en este momento [risas]. Lo que propongo hacer es decir algo importante: de que hay un continuo en mis reflexiones entre la manera de ver la materia, la materia en movimiento en el mundo material de lo que llamamos el mundo natural, cualquier aspecto del mundo natural, y cómo veo el mundo material de la realidad social, la manera en que las sociedades humanas están configuradas. También tengo un poco de formación en antropología cultural, y siempre he estado interesada en la historia de los sistemas sociales humanos, desde sociedades de recolectores hasta sociedades de otro tipo —sociedades agrícolas, sociedades industriales avanzadas— sociedades organizadas sobre diferentes bases materiales, sobre diferentes bases económicas, y qué efecto tenían estas formas subyacentes de organización económica en las maneras en que vivía la gente, y sus tradiciones y sus culturas, y lo que se consideraban normas y lo que se consideraba correcto e incorrecto, etc., y cómo esas cosas podían cambiar con el tiempo y de acuerdo con el sistema social que las sustente.

Por lo que hay una continuidad entre estas diferentes áreas de interés de mi vida como intelectual. Y pienso que no es una casualidad que lo que más me atrae, inclusive temprano en mi vida, fue el enfoque más científicamente orientado hacia la transformación, la transformación radical, de la sociedad. Temprano en mi vida, cuando estaba en la universidad, quedé convencida de que el problema era el imperialismo y que la solución era la revolución y encaminarse hacia alguna forma de sociedad socialista en la dirección de alguna forma de mundo comunista. Bueno, en esa época, yo no necesariamente tenía un entendimiento muy profundo de la forma de alcanzar ese mundo, o lo que ello significaba, pero medio podía ver en un sentido básico que las cosas debían ir en esa dirección. Y desde esos tiempos, nunca me desvié de ese entendimiento básico. Pero lo que sí ha sucedido es que he podido aprender, gracias a la obra de BA, entre otros, estimo que he desarrollado un entendimiento mucho más profundo de esas dinámicas sociales subyacentes y dónde yacen las bases materiales para el cambio radical positivo.

El reconocimiento de que el problema es el capitalismo-imperialismo, la atracción del comunismo

Pregunta: Qué fue... obviamente no fue por una sola cosa, y las personas no captan espontáneamente que el problema es este sistema capitalista imperialista, ni que es imposible reformar el sistema, pero mencionaste que, cuando estabas en la universidad, llegaste a entender que el problema es el sistema, aunque lo hicieras a un nivel básico. ¿Cómo llegaste a entender que el sistema es el problema, y de que hace falta acabar con el sistema?

AS: Bueno, de eso no puedo llevarme el mérito como individuo. Al igual a la mayoría de las personas, saqué inspiración y perspectiva de la lectura, de lo que otras personas habían analizado. Además, era un tiempo de gran efervescencia por todo el mundo, incluida la efervescencia intelectual y la exploración intelectual con las cuestiones importantes. Por ejemplo, en la época de la guerra de Vietnam, la gente se preguntaba: ¿Es una guerra justa? No todas las guerras son injustas, pero ¿ésta es una guerra justa? Si no lo es, ¿por qué? ¿En qué originó? ¿Por qué Estados Unidos va hasta aquel lado del mundo para bombardear a esos vietnamitas hasta la Edad de Piedra? ¿Por qué ocurre? ¿A quién le beneficia? Además, en todo el mundo hubo gente que escribía sobre el imperialismo, sobre el colonialismo en África, en Asia, en Latinoamérica. Una de las cosas importantes en ese período es que, por todo el mundo, hubo más conciencia sobre el papel del imperialismo estadounidense, sus consecuencias negativas, por lo que hubo gente por todo el mundo que denunciaba — surgían manifestaciones de masas contra el imperialismo yanqui (estadounidense). Pues, si un presidente estadounidense viajaba a Latinoamérica, la gente se lanzaba a las calles en ciudades por toda la región con letreros que decían “¡Yanqui go home!”, dejando en claro que rechazaban las intervenciones estadounidenses en sus países. La resistencia de tal tipo al imperialismo estadounidense prevalecía mucho en ese entonces. También, por supuesto, la existencia de un estado socialista auténtico en ese entonces tuvo un enorme impacto. Hablo de China, que, en ese tiempo, era una sociedad socialista auténtica, dirigida por Mao y el Partido Comunista de China. Eso importaba muchísimo, no sólo para el pueblo en China sino para las personas por todo el mundo para las cuales representaba un reto y una inspiración. Servía de modelo. Era un país de un tipo muy diferente. Era un país socialista, y era un país del tercer mundo que tenía un quinto de la población mundial en ese entonces; había roto radicalmente con el sistema de organización social anterior y estaba en el proceso de implementar ese gran experimento social de construir una sociedad de un tipo completamente nuevo, sobre una base económica, política e ideológica nueva. Aprender de ello era muy emocionante, y muchas personas, estudiantes y otras, efectivamente se pusieron a estudiarlo y aprender de ello.

Pero más tarde, cuando la revocación de la revolución en China a fines de los años setenta, después de la muerte de Mao, esa situación planteó nuevas preguntas y confundió a muchas personas. Primero, era de suma importancia entender que SÍ hubo una revocación de la revolución en China, por lo que toda esa sociedad se desviaba forzosamente del camino socialista y claramente regresaba al camino capitalista. En primer lugar, uno tenía que captar que eso efectivamente ocurría (muchas personas no querían creerlo), y de ahí tenía que indagar por qué ocurría. De hecho el mismo Mao nos había advertido sobre esa posibilidad — antes de morir, había formulado algunos conceptos muy importantes sobre la necesidad de “continuar la revolución bajo el socialismo”, y repetidamente hizo hincapié en la realidad de que bajo el socialismo la burguesía se encuentra “justamente dentro del partido comunista”, y alentaba a todos a participar en campañas de masas para comparar y contrastar las líneas y programas opuestos en contienda, y ayudar a librar una aguda lucha para mantener la sociedad en el rumbo correcto.

Al último, efectivamente se dio la derrota de la revolución en China, lo que desafortunadamente arrastró a la totalidad de la sociedad china de vuelta al camino capitalista, hecho que se evidencia en los muchos horrores que de nuevo agobian a esa sociedad durante décadas recientes. Fue una enorme pérdida, no sólo para el pueblo de China sino para el pueblo del mundo entero, y seguimos sintiendo los efectos hasta la fecha. Sin embargo, muchas personas (soy una de ellas) aprendimos muchas lecciones de gran importancia a partir de toda esa experiencia — lecciones que nunca se olvidarán. Y dichas lecciones se aplicarán para avanzar aún más y construir las cosas sobre una base aún mejor, en la próxima oportunidad. Digo que, de nuevo, Bob Avakian sobresalió efectivamente durante todo ese período por su capacidad de analizar científicamente (de manera correcta) lo que pasaba en China — en un momento en que la mayoría de los revolucionarios y comunistas en el mundo estaban perdidos, confundidos y rechazaban de manera no científica la nueva situación. BA daba orientación y dirección muy valiosas, para aquel que quisiera escuchar. Y BA no se detuvo ahí. No solamente analizó lo que había ocurrido en China. Se adentró más profundamente en el porqué de la revocación de la revolución y por qué el capitalismo había logrado recuperar la iniciativa en China (además de la Unión Soviética, en los cincuenta), y se puso a trabajar estudiando profundamente y distinguiendo los grandes logros en esas revoluciones, a sus deficiencias y defectos secundarios, con un énfasis particular en problemas de método y enfoque. La nueva síntesis del comunismo de Avakian es el resultado directo de décadas de trabajo sistemático sobre esas mismas cuestiones y en mi opinión, representa un tremendo avance en el desarrollo de la teoría científica necesaria para guiar correctamente no solamente las próximas rondas de revoluciones sino también la construcción de nuevas sociedades en las que la mayoría de las personas de veras querrían vivir.

Pero, para volver a tu pregunta, lo que quiero decir es que en los sesenta y setenta hubo toda suerte de personas, en Estados Unidos así como en el mundo entero, que estudiaban Marx, Lenin y Mao, para aprender de esos teóricos de la revolución en diferentes períodos de la historia. Estudiaban la economía política. Conversaban entre sí sobre esos temas. Los estudiantes universitarios en particular, y otros intelectuales, a menudo discutían apasionadamente acerca de los temas sociales importantes y exploraban cuestiones tales como: ¿Qué es la producción de mercancías? Y, ¿cómo funciona el capitalismo? ¿Es posible mitigar en concreto algunos de los problemas del capitalismo? ¿O en los hechos hay que acabar con el sistema? Cuestiones muy grandes con implicaciones muy grandes. No es el momento de entrar en mucho detalle, pero en fin y de verdad, la revolución estaba en el aire en ese entonces. Muchas personas tenían análisis de distintos tipos, y obviamente no todos estaban de acuerdo sobre lo que hacía falta hacer, pero muchísimas personas al menos reconocían que muchos de los abusos más ultrajantes y horrorosos de este sistema —sobre la cuestión nacional, sobre la cuestión de la mujer, sobre el medio ambiente, sobre la guerra imperialista— tenían raíces en el mismo modo de funcionamiento del imperialismo y los intereses de la clase capitalista que domina esta sociedad. En esos años, ese reconocimiento era, muchas veces, algo simplista y primitivo, pero básicamente atinaba.

Pues las personas hablaban mucho de esas cosas. Leían, estudiaban. Te imaginas, se quedaban discutiéndolas hasta muy noche. Cuando buscaban organización y dirección, examinaban diferentes grupos. Como ya dije, yo misma examiné varios diferentes grupos, pero al principio no me inspiraron mucho los que encontré. Unas personas se aferraban al pacifismo; otras empezaban a reconocer que iba a ser necesario llegar al punto en que se pudiera hacer una revolución concreta — derrocar de verdad el sistema en vigor. Algunas personas se impacientaron y cayeron en varios atajos aventureristas, en su forma de pensar y actuar, como si se pudiera desatar una revolución y desarrollarla, a base de unos pocos grupúsculos de personas comprometidas. Sí eran valientes algunas de esas personas, pero también eran muy poco científicas, y yo siempre creía que semejantes enfoques eran increíblemente irresponsables, pues simplemente resultarían en que el pueblo saliera aplastado sin tener ninguna oportunidad de transformar de verdad la sociedad. Sin embargo, por otro lado, tampoco me atraían los esquemas reformistas y ese modo de pensar. No me simpatizaban los que solamente proponían curitas, soluciones superficiales a los problemas muy grandes de la sociedad. Yo buscaba respuestas y soluciones más profundas y fundamentales. Creo que ya sobresalía este material muy interesante que desarrollaba Bob Avakian hasta allá por los setenta. Era diferente. Al parecer, Avakian era un teórico de otra índole, diferente a los que yo había encontrado anteriormente. Daba la impresión de ser serio y de tener algo de contenido teórico, pero al mismo tiempo trabajaba muy prácticamente en torno a los problemas concretos de los movimientos revolucionarios de aquel entonces. Por lo que esa conexión entre la teoría y la práctica era algo que también me atraía.

La otra cosa que me atraía, diría yo, era que ésa (la Unión Revolucionaria, que en poco tiempo iba a encabezar la fundación del Partido Comunista Revolucionario, en 1975) se parecía a la organización y la dirección que pudieran reunir concretamente a una amplia variedad de personas: personas sin absolutamente nada de estudio, originarias de las calles más duras de las zonas marginadas de Estados Unidos, para trabajar al lado de personas que eran profesores o estudiantes universitarias, o viejitas, o jubilados, o lo que sea — la variedad de personas que se pudiera conectar me daba un gusto. Las muchas diferentes nacionalidades, las diferentes edades y orígenes, todo eso. Todo lo que era muy emocionante para mí. Desde temprano me encontré en reuniones y grupos de discusión, todo eso, con esa amplia variedad de personas. Y era maravilloso. Era maravilloso. Daba una muestra de cómo podría ser la sociedad futura, porque esa diversidad de personas colectivamente superaba las divisiones sociales de todo tipo con el fin de bregar a fondo con los problemas de esta sociedad y de cómo hacer una revolución concreta para dejarlas atrás y llegar a una sociedad de nuevo tipo.

Mayor claridad de que hace falta una revolución — la ruptura con las ideas e ilusiones erróneas

Pregunta: ¿Cuáles fueron algunas de las ideas con las que tuviste que romper en el proceso de empezar a ver la necesidad de la revolución y el comunismo?

AS: Bueno, déjame ver. Hubo algo, y no duró mucho tiempo, pero cuando estuve en la escuela secundaria pasé brevemente un poco por una etapa de pacifismo. Me acuerdo que hacía pequeños símbolos de paz de cobre [risas]. Mira, como la mayoría de las personas dignas, no me siento inclinada a simplemente aceptar el sufrimiento humano y muerte y destrucción. Si se pudiera evitar todo esto, diría pues mucho mejor. Pero empecé a entender, desde el principio, la naturaleza del sistema que domina esta sociedad y que causa tanta explotación y opresión, y llegué a comprender la tremenda violencia del sistema, misma la que éste perpetra contra el pueblo a diario. Solamente tenemos que observar toda la brutalidad y los asesinatos que la policía continúa cometiendo, y de los que todo el mundo ha estado hablando últimamente y que han estado sucediendo por un largo, largo tiempo. Esto es un ejemplo de ello. Pero está también lo que hacen en el transcurso de sus guerras imperialistas. Y son inhumanos. Quiero decir que se trata de gente muy, muy violenta y también de instituciones muy, muy violentas. Y, sí, son muy poderosos. Ellos cuentan con armas y fuerzas militares tremendamente sofisticadas, desarrolladas, etc. Así que uno tiene que ser muy no materialista e ingenuo para pensar que en algún momento, de manera cortesa se podría decirles: “Discúlpenme, ¿Uds. podrían hacerse a un lado para dejarnos gobernar la sociedad de una manera más razonable y racional que beneficiaría a la mayor parte de la humanidad? Ah, y a propósito, ¿Uds. y sus maneras de hacer las cosas? ¡Uds. están fuera!” [risas] Pensar que ellos no se volverían en contra de uno con tremenda violencia, con todo lo que podrían tirarle… Uno tiene que ser muy ingenuo para pensar que no. Así que esto se me hizo muy claro. No conozco a ningún comunista revolucionario sediento de sangre y matanzas o cosas por el estilo. Hablamos de gente digna que no reacciona con indiferencia ante la realidad, que no deja de entender lo que significa para la gente sufrir y morir y perder a amigos cercanos y familiares. Pero sí, yo rompí con el pacifismo, aún en la secundaria. Como ya lo dije, fue una fase muy breve, porque en esos días la gente también hablaba de lo que en realidad el imperialismo hacía en Estados Unidos y alrededor del mundo. Así que pude ver y escuchar acerca de su tremenda brutalidad, la tremenda violencia que perpetraban rutinariamente. La gente hablaba de ello, y estaba dispuesta a investigarlo, y también a compartir con otros lo que descubría. Las personas no se dedicaban a cultivar su propio jardín.

Por lo que, una vez más, ésta fue una época cuando hubo mucha discusión y debate de masas acerca de la cuestión de reforma versus revolución. ¿Más valdría “trabajar dentro del sistema”, o fuera del sistema? Esta fue una pregunta que se hacía la sociedad en ese tiempo. ¿Podríamos cambiar las cosas mediante las elecciones? ¿Simplemente deberíamos dedicarnos a encontrar a candidatos más progresistas? ¿Era ésa la manera en que debíamos trabajar para cambiar las cosas? ¿O necesitábamos reconocer que el sistema en sí funcionaba sobre una base que en realidad no podía adaptarse a un nuevo estilo de vida más justo y equitativo y que no podía aceptar la eliminación de todas esas injusticias y atrocidades y violencia, y que por lo tanto era necesario eliminarlo a la fuerza como sistema para allanar el camino hacia una sociedad de nuevo tipo?

Ahora, en esos días en los Estados Unidos por cierto la gente no sabía mucho acerca de cómo hacer una revolución. En ese tiempo, yo, claro, personalmente no sabía nada acerca de organización revolucionaria o estrategia revolucionaria. Cuando al principio entré en contacto con estos movimientos y acontecimientos sociales, yo nunca siquiera había oído de lo que era el partido leninista, un partido de vanguardia. No tenía ni la menor idea acerca de por qué, para llevar a cabo una revolución, íbamos a requerir de un partido de tal tipo. Además, hasta la gente con simpatías revolucionarias no sabía nada de muchas cosas, las que eran esenciales para hacer una revolución concreta en un país como los Estados Unidos. Por ejemplo, ¿cómo se podía trabajar para unir a amplios sectores de la población, pero a la vez mantener un enfoque estratégico de preparar mentes y organizar fuerzas para una revolución concreta con el fin de desmantelar el sistema existente y establecer las bases para una sociedad socialista? ¿A qué fuerzas es necesario activar? ¿En qué fuerzas es necesario apoyarnos? Había muchas, muchas preguntas como éstas. ¿Por qué clase de etapas iba a pasar la revolución? ¿Y cómo siquiera comenzar a construir una sociedad nueva? Para repetir, en ese entonces en cierto modo las cosas fueron muy primitivas, y había más preguntas que respuestas, pero mucha gente activamente buscaba esas respuestas. Y lo que era impresionante fue cuánta gente se interesó, cuánto se interesó, y cuánta gente estuvo lista a sacrificar mucho de su propia vida y francamente una buena parte de su propia felicidad, o estabilidad o seguridad, o cosas como ésas. Y eso también fue inspirador. Un gran número de personas estuvieron listas no sólo a soñar con un mundo mejor, sino también a tomar las medidas necesarias y actuar de acuerdo con esos sueños.

Personalmente, digo que la otra cosa con la que tuve que romper fue… Mira, yo no conocí miseria. Mientras yo crecía, mi familia tuvo siempre necesidad de ahorrar dinero pero, por cierto número de razones, pude recibir una educación de alto nivel, y por consiguiente tuve amplia entrada o acceso a un muy privilegiado mundo de intelectuales. Y eso significó que hubo una base para que yo terminara teniendo una vida profesional bastante cómoda, haciendo todas las cosas que daban mucho placer, y ganándome la vida con ello. Fui suficientemente afortunada en que a muy temprana edad tuve la oportunidad de tener muchas experiencias muy positivas como trabajar en tal sentido: viajar por el mundo, hacer experimentación científica y en general pasarlo bien en mi propia vida. Pero en un cierto momento tuve que tratar en serio con la cuestión del “yo” y cuánto más tiempo iba a continuar en el camino que fomentaba y en esencia promovía y priorizaba mi propio bienestar, versus cuánto iba a dedicarme a construir un mundo mejor para la humanidad en general, y ponerme a relegar el “yo” a una posición más secundaria, y ya no continuar actuando basada en priorizar mis necesidades personales.

Y mira, sospecho que hay un buen número de personas hoy que están en la misma situación en que yo me encontré en el pasado. Personas que tienen un gran potencial, que podrían hacer una gran cantidad de contribuciones a la revolución, pero que todavía les cuesta trabajo la idea de subordinar el “yo” a algo más grande que sí mismas y poner lo primero en primer lugar, sobre la base correcta, especialmente dada la cultura del “yo, yo, yo” de hoy. Pero supongo, ante todo, que uno tiene que preocuparse, ¿verdad? Eso es algo de lo que, en mi propia experiencia, nunca pude zafarme por completo: en verdad me preocupaba mucho por los ultrajes, las injusticias, el tremendo e innecesario sufrimiento de la gente en los Estados Unidos así como en el tercer mundo. Bien, preocuparse, en sí, es un buen comienzo, pero no es suficiente. Lo que sigue es preguntarse: ¿Vas a hacer el trabajo necesario para conseguir una comprensión científica más profunda acerca de por qué estas atrocidades continúan sucediendo? ¿Por qué no podemos salir de todo esto? ¿Por qué continúan surgiendo estos mismos problemas vez tras vez? ¿Por qué no podemos alcanzar una sociedad más razonable y racional que en concreto beneficie a la inmensa mayoría de la gente?

Además, una vez que empiezas a encontrar respuestas científicas para esas preguntas, surge un nuevo conjunto de cuestiones morales. Muy bien, ahora ya conoces lo suficiente: al menos en un sentido básico, qué es la raíz de los problemas; que no es posible reformar el sistema; que habrá necesidad de una revolución, y que las revoluciones son procesos complejos; y también que todavía no hay suficiente gente que comprenda la situación, que todavía no hay suficiente gente que sea parte del proceso y que vamos a necesitar de que mucha más gente participe para que haya alguna oportunidad de hacer una revolución concreta. Por lo que eso plantea un dilema moral, un dilema de conciencia. Llegas a ese punto y en esencia tienes dos opciones: puedes mirarte en el espejo y decir: Ya sé tanto que no puedo dar espalda y dar marcha atrás y en realidad tengo que formar parte de este proceso; o puedes decir: Bueno, mira, muchas gracias, pero a mí en realidad me gusta mi vida y pienso que simplemente continuaré haciendo lo que me gusta hacer como individuo y le daré la espalda a la gente que sufre sometida a este sistema.

Repito, vivimos en tiempos cuando mucha gente debería hacerse preguntas de ese tipo.

Pregunta: Pienso que esto se relaciona mucho con lo que BA dice acerca de la mente y el corazón. Analizado científicamente el mundo no tiene que ser como es y más bien podría ser radicalmente diferente. Además, al parecer —otra cosa a la que tu propia experiencia señala, y que incluye a los intelectuales en particular, es tener que tomar una decisión— en cierto momento tuviste que tomar la decisión de dar totalmente tu corazón a la humanidad y a la revolución y a las masas populares. Pudiste haber tenido, estoy seguro, una carrera como científica natural.

AS: Bueno, la tuve.

Pregunta: Sí, la tuviste. Pero quiero decir que pudiste haber continuado centrada en tu carrera. ¿No es verdad? Pudiste haber seguido haciendo lo mismo. Pero en cierto momento tomaste la decisión de dar tu corazón a la revolución. ¿Cómo tomaste esa decisión de dar tu corazón a la revolución?

AS: Bueno, pienso que eso es lo que yo ya mencionaba: darme cuenta de que sabía tanto en ese momento como para darle la espalda a lo que yo ya comprendía, a lo que entendía basada en el ciencia, y además, al haber alcanzado cierto sentido de las posibilidades de la revolución. Nunca pensé que el proceso revolucionario iba a ser un proceso fácil. Siempre supe que iba a haber sacrificios y riesgos. Como mucha gente producto de los sesenta, suponía que uno podía ser encarcelado, que uno podía ser asesinado, simplemente por oponerse al imperialismo de los Estados Unidos. Por ejemplo, veamos lo que le sucedió a la gente de las universidades de Kent State y Jackson State. Eran estudiantes universitarios, pero eso no los salvó. Cuando tú llegas a un cierto punto, si tienes corazón y te preocupas, y además tienes cierto conocimiento científico de los problemas y las soluciones, pues se te hace muy difícil vivir contigo mismo si le das la espalda a lo que ya sabes. Porque en tal caso, cada vez que abres un diario, prendes la televisión o algo por el estilo, ahí está Trayvon Martin muerto en la calle, o Eric Garner, que no puede respirar, estrangulado por la policía… en video, o Mike Brown tan brutalmente abatido a tiros y todos los Oscar Grant y los Amadou Diallo y los Sean Bell. Ellos permanecen contigo, tú no puedes volverles la espalda y no puedes olvidarlos. Hay tantas atrocidades como ésas, y cuando las veo, siento que cualquiera de ellas es una razón suficiente para querer hacer una revolución. ¡Cualquiera de ellas es una razón suficiente! Porque sí comprendo que no se trata de una casualidad, una anormalidad, algo que “simplemente sucedió” causado por un solo policía canalla o lo que sea. Veo que todo esto es sistémico, es parte integral del sistema capitalista imperialista. Por eso es que estas cosas continúan sucediendo. Y es la misma cosa cada vez que una familia rechaza a una mujer o una joven porque está embarazada, o cuando una mujer se embaraza y pide un aborto pero no puede conseguirlo porque ya no hay clínicas del aborto en el estado donde vive, o tiene que viajar muchos kilómetros de distancia y termina por no hacerse el aborto y a fuerzas, efectivamente, tiene que dar a luz una criatura que nunca quiso o que simplemente no estaba lista para criar y cuidar dadas sus circunstancias. Yo contemplo toda esa crueldad y la identifico como una forma de esclavitud. Tal situación reduce a una mujer privada del derecho de controlar su propia reproducción a la condición de esclava, y por lo tanto denigra objetivamente a todas las mujeres por todas partes. Así que, una vez más, cada una de estas atrocidades es una razón suficiente para que yo desee una revolución y la tome en serio.

O cada vez que el sistema usa la pena de muerte en contra de gente… Uno escucha acerca de personas inocentes que han sido condenadas y que han sido echadas a los calabozos del régimen penitenciario por décadas, o que son ejecutadas; o personas con evidentes enfermedades mentales que son ejecutadas. Cualquiera de estos ejemplos es una razón suficiente.

Cada vez que veo que rechazan a gente en las fronteras, o que las deportan, dividiendo familias, o que abalean a gente en las fronteras, y la califican de “ilegal”… Cada uno de esos ejemplos es una razón suficiente para que yo desee una revolución y desee luchar por ella.

Cada vez que veo a una persona sin techo, rodando por allí, tratando de encontrar un lugar donde pasar la noche, porque en esta sociedad increíblemente rica, ¡no hay tan siquiera un lugar que le sirva de albergue! O cuando veo a gente que pasa hambre. Como BA muy claramente lo ha puesto: ¿Por qué no existe el derecho a comer?

O cuando escucho cosas como que los Estados Unidos envía sus aviones no tripulados (drones) y sus bombarderos a los países del Medio Oriente, bombardeando gente, aniquilando civiles, yo no pienso: ¡Ay, qué tecnología tan avanzada que tienen, o qué tan ingeniosos son esos aviones no tripulados! Yo pienso en cuerpos reventados y rebanados y en cerebros hechos pedazos y en familias deshechas y sufrimiento horrible. Cualquiera de estas cosas es una razón suficiente para desear una revolución.

Cuando pienso en las mujeres de todo el mundo y el comercio sexual, y la promoción de la pornografía, que entrenan a generaciones de chicos y hombres jóvenes en el sexo, en esencia en términos de una cultura de violación, y ellos no tienen ni idea —nadie parece tenerla nunca más— de lo que es una buena relación sexual, cómo se siente ser parte de una o cómo tener unas relaciones dignas entre personas. Y existe esta constante promoción de la degradación y deshumanización de las mujeres como nada más que objetos sexuales, y un extenso tráfico mundial de chicas y mujeres el que efectivamente las vende como esclavas sexuales. ¿Cuándo es que bastarán tales ultrajes?

Así que cualquiera de esas historias, que uno puede encontrar en los diarios, la televisión o en el Internet, es para mí suficiente razón para desear la revolución. Y si multiplicáramos ello por millones de veces… Pero no sería suficiente si yo simplemente pensara: esto es horrible, trágico, terrible. Si esto fuera todo lo que yo pensara o entendiera, pues eso francamente probablemente me desanimara y deprimiera mucho al respecto y probablemente yo le diera la espalda. Tal vez simplemente dejara de leer los diarios, de ver las noticias o de investigar en el Internet, porque sería tan desalentador. Pero no le doy la espalda y no me vuelvo indiferente. Por una razón no le doy la espalda: porque sí entiendo que la evidencia científica nos muestra que estos problemas están enraizados en la sociedad capitalista imperialista, en términos de su forma fundamental de organización. Entiendo que estas cosas son consecuencia directa de esa forma de organización social en particular. Entiendo también que en tiempos pasados los seres humanos establecieron muy diferentes maneras de organizar sus sociedades (no porque fueran de mucha monta, o libres de opresión, porque no lo fueron), pero esto me recuerda que los seres humanos podían una vez más reorganizar sus sociedades sobre bases completamente diferentes: una de esas reorganizaciones radicales reemplazaría a la estructura de la sociedad existente, de capitalismo-imperialismo, con la de una sociedad socialista, la que a su vez avanzaría hacia una más completamente emancipadora sociedad comunista. Y estoy absolutamente convencida que ése sería un mundo mucho mejor, y no sólo para un grupúsculo de personas aquí o allá, sino para la inmensa mayoría de los seres humanos en todo el planeta.

Por lo que eso es lo que me mantiene en el camino: conocer el problema y comprender que hay en realidad una base material, en las existentes relaciones de sociedad, para transformar las cosas en esa dirección, hacia la revolución y el socialismo y a la larga hacia un mundo comunista. Esto no va a suceder por sí mismo. No es como que el sistema va a colapsar y un buen día despertaremos y diremos: Ah, supongo que el capitalismo ha colapsado, así que ahora podemos construir una nueva y mejor sociedad. Al contrario. Se requerirá de una intervención humana consciente. Se requerirá que las personas hagan causa común para trabajar conscientemente en torno al problema, para trabajar en torno a esas contradicciones, para desarrollar un proceso que cree nuevas condiciones que maduren hacia la posibilidad de hacer una revolución. Se requerirá de eso. Pero eso es posible.

Y yo preferiría mucho más vivir en una sociedad de ese tipo, y cualquier persona cuerda debería querer hacerlo también.

Pregunta: Pienso que parte de la cuestión es que muchos más intelectuales y científicos necesitan hacer lo que tú hiciste, y darle su corazón a la revolución y a las masas populares.

AS: Bueno, obviamente concuerdo con ello, porque necesitamos a un creciente número de personas que participen en el proceso revolucionario. Pero no quiero que suene como si esto fuera algo que la gente tuviera que hacer así no más en el mero momento en el que empieza a conocerlo. Si la gente apenas empieza a explorarlo, le abrumaría mucho pensar: Ay, dios mío, ni siquiera puedo dar un vistazo, ni siquiera puedo enterarme de esto, ya que esta gente me presionan y me pide que de inmediato forme parte de todo y que dedique mi vida a esto o aquello. Yo pienso que es importante comprender que la gente puede ser parte del proceso a diferentes niveles y en diferentes grados. Lisa y llanamente hay que empezar. Hay lugar para todos. Hay lugar para que la gente conozca, para que se entere, para que simplemente empiece a explorar o se informe. Ese es el primer paso.

Edúcate a ti mismo, infórmate, y visita cada semana la página web revcom.us. Definitivamente revisa las obras de BA. Habla con la gente. Hazte parte de la lucha acerca de uno y otro asunto importante para ti. Mantén tus oídos abiertos, estudia y aprende, y evalúa las cosas como las ves. No te sientas obligado a hacer un compromiso de por vida con cosas las que apenas empiezas a conocer. Y lo mismo en términos de ser parte del proceso. Hay muchas, muchas diferentes maneras en que la gente puede contribuir al proceso. Algunos le dedicarán la vida entera, y este proceso se convertirá en el centro y prioridad de su vida. Otros contribuirán en el grado en que puedan y de diferentes maneras. Algunos contribuirán con dinero, otros contribuirán dando apoyo en diferentes maneras, algunos participarán difundiendo el mensaje acerca de una u otra iniciativa o contribuirán de otras maneras.

Lo repito, existe una necesidad concreta de que un número creciente de personas se unan al proceso revolucionario, y una gran necesidad de que un creciente número de personas dediquen en serio la vida a este proceso, en el más completo sentido de la palabra, pero insisto en que no quiero que la gente sienta que de inmediato tiene que ir de cero a 100. Mi enfoque es científico. Yo no pienso que nadie debería adoptar con entusiasmo algo sólo a partir de lo que unas pocas personas digan, que digamos. Participa y haz el esfuerzo, y comprueba, y aprende y hazte parte del proceso. Haz preguntas, aprende más, haz más preguntas. Compara y contrasta lo que ven con otros puntos de vista y enfoques y métodos. Sobre todo, explora este proceso en relación a la realidad y ve si parece corresponder a la realidad tal como es en concreto. Y de ahí actúa en consecuencia.

Acerca de asistir al Diálogo entre Bob Avakian y Cornel West

Pregunta: Bueno, empezabas a recalcar el trabajo de BA, Bob Avakian, el presidente del Partido Comunista Revolucionario, y de hecho eso es lo que yo quería tratar ahora. Tuve la idea de centrar esta entrevista bastante en el tema —visto que tú eres una persona que sigue la dirección de BA, tomas su obra como el fundamento y el marco de tu propio trabajo, y eres una luchadora apasionada por BA y por su obra y dirección— por lo tanto, en el curso de esta entrevista, yo quería que nos centráramos en un tema importante, de qué son las posibilidades para la humanidad las que esta obra y dirección abren. Como una forma de empezar, quisiera preguntarte específicamente sobre el reciente Diálogo entre BA y Cornel West, que ya mencionaste. De hecho, tuviste la oportunidad de asistir a este Diálogo, que se titula, “Revolución y religión: La lucha por la emancipación y el papel de la religión”, y que se llevó a cabo en la Iglesia Riverside en la Ciudad de Nueva York, el 15 de noviembre de 2014. Pues, quisiera hacerte algunas preguntas al respecto. Pero, para empezar, quizás quieras darle a la gente una idea de cómo era estar presente y presenciar ese Diálogo.

Ardea Skybreak: Ai dios (¡!), que era muy genial estar presente en este Diálogo. Estoy muy agradecida de haber podido estar presente en persona, y estoy también muy agradecida de que cualquiera, que no pudo estar presente, puede ver el vídeo de la transmisión simultánea. Quisiera animar a la gente a ir a la página web www.revcom.us, y puedes ver el vídeo ahí mismo y experimentarlo en su totalidad. Y estoy muy emocionada de que se prepara un largometraje de alta calidad del Diálogo en inglés, que pronto saldrá.

Yo no sé ni por dónde empezar. Era como si hubiera magia en el aire. Era una de las cosas más esperanzadoras que he presenciado en mucho tiempo. Creo que fue histórico en muchas dimensiones diferentes: en términos del tema que abordaron; las personas que participaron, los dos oradores; el momento en la historia. Me sentía como que yo pudiera presenciar una gran demostración de moralidad y conciencia aplicadas a la solución de los problemas de la humanidad, y que ambos oradores sobresalieron así.

Estoy harta de la cultura que prevalece tanto en esta sociedad hoy que se trata de estar absorto en lo suyo y el yo, en el individualismo y así sucesivamente. En contraste con esta cultura prevaleciente que en esencia se trata de la estrechez de miras, el egocentrismo, el egoísmo, lo que sea que quieras llamarlo, había dos personas, Bob Avakian y Cornel West, que tienen diferentes puntos de vista sobre muchas cuestiones importantes, pero se reunieron para hablar a las personas de una manera que se proyectaba una tremenda moral y conciencia, una enorme responsabilidad social. Y pensaba, sí, por favor, a promover eso, que tengamos más de esto. Consideraba que era un maravilloso ejemplo de cómo se puede tener diferencias de principios, que se podía tener diferencias y debatir y discutir algunas de esas diferencias de una manera basada en los principios, pero sacar los puntos de unidad. Ambas personas tenían una gran generosidad de espíritu, debido a que, en parte, no están centrados en sí mismos, ni uno de ellos; son personas diferentes, pero una de las cosas que tienen en común es que ambos se ponen a pensar en las condiciones de los oprimidos y en todos los horrores que viven tantas personas a diario en Estados Unidos y en todo el mundo... y lo que se podría hacer al respecto.

Y, en el caso de Bob Avakian, éste ha estado pasando su vida entera, década tras década, desarrollando una obra que profundiza nuestra comprensión de por qué estos problemas no son sólo una casualidad, o anomalías periódicas, sino que en concreto surgen y originan en las estructuras más profundas del sistema, y por eso es el propio sistema, el sistema del capitalismo-imperialismo, que tiene que largarse, y es necesario reemplazarlo por un sistema completamente diferente, antes de que pudiéramos emancipar en concreto a la humanidad. Él expresa eso vivamente, y se ha dedicado toda la vida a estudiar y llevar a la gente, de una manera muy científica, de una manera muy rica y desarrollada, por qué es cierto, lo que se necesita en concreto, qué clase de revolución se requiere, qué es la estrategia para poder llegar en concreto a la revolución, cómo podríamos tener en concreto una estrategia seria para tomar el poder, a fin de desmantelar el aparato estatal existente del capitalismo-imperialismo, y reemplazarlo por un aparato estatal nuevo del socialismo, instituciones socialistas que se mueven en la dirección de un mundo comunista que sería un viaje verdaderamente emancipador para la mayoría de la gente. Durante décadas ha venido haciendo mucho trabajo científico muy serio al respecto. ¿Alguna vez él haya hecho errores? Por supuesto. ¿Cometerá más errores? Estoy muy segura... es que todos lo hagan, me entiendes. Lo importante es que él está dispuesto a examinar sus propios errores y los errores de los demás a lo largo de la historia, de todo el movimiento comunista, y lo que han hecho otras fuerzas en la sociedad… constantemente obra como un buen científico que está muy dispuesto a hacer un examen crítico de todo eso a fin de averiguar lo que es correcto y lo que puede hacer avanzar las cosas en el buen sentido para la mayoría de la gente, y lo que está mal, y de hecho puede llevar las cosas en direcciones muy malas. Y aun cuando los errores sean de las fuerzas históricas de los revolucionarios o comunistas en Estados Unidos o en todo el mundo, está dispuesto a examinar eso. Por lo que te sientes como si estuvieras en la presencia de un verdadero científico que va a trabajar con seriedad y ya ha estado haciéndolo durante décadas. Es como un científico muy avanzado que está en la cima de su campo en términos de analizar el imperio, en términos de analizar las fuentes de los problemas y las alternativas y cómo alcanzarlas, y qué trampas hay que evitar, cuáles son los peligros, cuáles son las maneras erróneas de pensar en las que las personas pueden caer y en las que de hecho caen. Uno no tiene que estar de acuerdo con todo, pero en serio se puede sentir como que forcejeas con un científico que habla en serio sobre esto, y cuyo corazón está con el pueblo.

Y lo que se ve con Cornel West… y BA lo señaló en su parte del Diálogo… es a alguien que es un intelectual que conoce muchísimos temas y que estudia muchas cuestiones diferentes, y que está muy preocupado por la historia de la opresión, pero también reconoce que no basta solamente ser un intelectual a puertas cerradas que piensa en estas cosas... es importante desempeñar un papel como intelectual público y contribuir concretamente a desarrollar la comprensión y la conciencia sobre estos temas. Entiende, en una palabra, la responsabilidad social de un intelectual progresista. Y, además, no se ocupa de sí mismo. Él también está dispuesto a correr algunos riesgos y hacer frente a las calumnias y el desprecio por algo de lo que hace. Se niega a ir con la corriente… y no lo hace. Creo que algo que estas dos personas muestran es una voluntad de ponerse de pie bajo el fuego de cierto tipo. Podemos hablar al respecto en adelante, pero hay personas de diversa índole que quieren destruir a los individuos que obran para cambiar las cosas en un sentido positivo.

Por lo tanto, no quiero adentrarme tanto en este tema en este momento, pero sólo quiero decir que había algo… quiero encontrar las palabras para describir el ambiente mágico. He aquí la cosa: creo que hay algunas personas que estaban presentes... me enteré de que posteriormente decían, Espero que cada día podría ser como el de hoy. Y así me sentía. Me sentía como si estuviera en la presencia de... que estuviera un liderazgo en la sala, que hubiera una diversidad de personas en el público, que hubiera una inquietud compartida acerca de muchas infamias e injusticias en la sociedad y una determinación compartida animada a hacer algo al respecto, a diferencia de aceptarlo como el mundo tal como es. Por lo que era muy alentador.

Y había muchas otras cosas. Fíjate, hasta el recinto. Está bien, fíjate, yo soy atea, no soy una persona religiosa. Yo no creo en las fuerzas sobrenaturales de ningún tipo. Soy una científica que está profundamente impregnada del materialismo histórico, y no me dejo cautivar o conmover por la santidad de los recintos de culto o lugares religiosos. Pero eso no quiere decir que no puedo apreciar la belleza del arte religioso. Esta iglesia, la Iglesia Riverside, es un hermoso recinto, y cuenta con todo tipo de cosas talladas interesantes y hermosas hechas de madera y piedra, y así sucesivamente. De plano es un lugar hermoso, y tendrías que ser requete frío como para no poder apreciar el arte, aunque no fueras creyente. Y este fue un maravilloso escenario para este evento histórico. Es una iglesia que, históricamente, ha sido anfitrión de muchas cuestiones y temas polémicos durante años y ha proporcionado una plataforma para la contienda de las ideas. Y pensaba que, una vez más, ocurrió el Diálogo en este período de una manera que no se ha visto en mucho tiempo, nunca se ha visto en realidad. No se me ocurre otro ejemplo de exactamente el mismo calibre de evento en la historia, en el que un líder comunista revolucionario de la revolución se reúne a un cristiano revolucionario, para que puedan expresar lo que tienen en común y explorar las diferencias y ponerlo todo delante de la gente y alentar a cientos, miles y en última instancia, millones de personas a adentrarse en estas cuestiones muy importantes que tienen que ver con la moral y la conciencia y con el futuro de la humanidad.

Y el tema en sí es tan importante, el tema sobre la religión y la revolución. Fíjate, he venido sosteniendo y sé que BA definitivamente sostiene este marco, de que es necesario tener un enfoque materialista científico para analizar los patrones de la sociedad, del pasado, del presente y del futuro, con el fin de averiguar qué hacer con los problemas del mundo. Otras personas piensan que es necesario aplicar un marco espiritual religiosa. Ese es un enfoque diferente para tratar de lidiar con algunos de los mismos problemas. Es un enfoque diferente para algunas de las soluciones. Es un enfoque diferente, pero no es necesario en todos los casos que sea una diferencia antagónica. En este caso, algo que vi, y algo que me inspiró, era que consideraba que se representaba una alianza estratégica entre un comunista revolucionario... el proyecto comunista revolucionario, y las personas religiosas morales progresistas, tales como encarna Cornel West. Muchas personas religiosas no tienen tanta generosidad de espíritu, una posición tan moral, tanta solidez en términos de su conciencia. Pero este Diálogo es un ejemplo de cómo dos personas pueden caminar lado a lado y dos sectores concretos de la sociedad pueden caminar lado a lado en una alianza estratégica. A mi parecer, eso era muy inspirador y seguro le daba esperanza a la gente.

Y BA modelaba mucho en términos de metodología en este Diálogo, en su manera de tratar muchas cuestiones así. Muchas personas tienen miedo de criticar a la religión… creen que las personas la necesitan y que no deben decir nada. Algo que me gusta de BA es que nunca tiene miedo de ponerles a las personas los puntos sobre las íes, aunque sepa que eso les incomodara, aun cuando sepa que generara polémica, que no es la forma popular de pensar, que será objeto de ataques o hasta calumnias o vilipendios por hacerlo. De plano va a decirle a la gente cómo ve las cosas, sobre la base de un examen científico durante décadas de algunos de los fenómenos subyacentes esenciales. Y, de acuerdo, la religión, como Cornel lo expresó muy claramente, especialmente para los negros en Estados Unidos, es donde viven muchas personas, está muy cercana a su corazón, está muy entrelazada con la historia de la resistencia de los negros a la opresión desde los tiempos de la esclavitud, está muy íntimamente vinculada con los seres queridos de las personas y su sentir de quiénes les han dirigido en el pasado a luchar contra la opresión. Por lo que todo está muy entrelazado. Y BA expresa muy claramente a la gente que él entiende todo eso, pero que tienes que soltar mucho de eso, tienes que soltarlo, porque ya no corresponde a la realidad y en efecto te va a desviar del camino y hacer que sea más difícil que transformes en concreto al mundo en un sentido que beneficiaría a la mayoría de la humanidad. Por lo que ahí hay una diferencia, pero es una diferencia con la que es posible forcejear y la que es posible analizar y someter a un análisis y pensamiento crítico. Y el público estaba muy metido en el Diálogo. La gran mayoría del público estaba metida en serio en el Diálogo: en la presentación de BA, en las observaciones más cortas pero importantes de Cornel y luego en el diálogo y estire y afloje entre sí. Por lo que el Diálogo tiene un gran contenido. Considero que vale la pena volver a ver y repasar el vídeo de la transmisión simultánea y el largometraje por salir, porque hay mucho que aprender de lo que se modela allí, y de todo el evento.

Por lo que los oradores eran geniales, el tema fue genial y además digo acerca del público: también había un elemento mágico, algo que era más grande que la suma de las partes, que salió de la conexión, la presencia del público con los oradores. Eso era algo que quizá me cuesta trabajo expresar en palabras exactas, pero lo palpaba muy fuertemente en ese momento. Unas dos mil personas llenaron este recinto histórico. Y muchos eran del rumbo, de Nueva York, pero muchos acudieron desde muy lejos. Asistieron personas desde Chicago, Ferguson, Boston, Hawai'i, etc. En efecto las personas emprendieron viajes para poder estar presentes, recaudaron dinero para algunos de sus amigos para poder estar ahí y representar para sus amigos y para los que no pudieron asistir y viajar tales distancias. Por lo que las personas llegaban, llegaban los autobuses, había emoción en el ambiente, se palpaba concretamente que la gente se sentía que este era un día importante, un día en el que hablaremos de las cosas que están muy mal en el mundo, todos los ultrajes e injusticias y, en particular, en ese momento, se centraba mucha atención sobre esos asesinatos y brutalidad policiales. Y hablaremos acerca de: ¿tenemos que soportar esta situación o podemos ponerle fin, y cómo avanzaremos desde aquí? Y en parte se trataba de tomar una posición moral, pero era más que eso. En el caso de ambos oradores, alentaban al público a ponerse de pie y luchar contra estas cosas. Ambos oradores lo hicieron muy bien. Y se generaba cierta electricidad en el ambiente cuando, por ejemplo, los autobuses llegaron en los que había gente de Ferguson, y entraron coreando, Manos Arriba, No Disparen, y todo el público... en un momento previo al comienzo del programa... el público se puso de pie y se unió a corear: ¡Manos Arriba, No Disparen! Se me pone la piel de gallina hasta al pensar en eso. Y todos lo palpaban.

Y parte de lo que tenía algo muy, muy especial en esta ocasión era la diversa combinación de personas, lo que es algo que le agradezco muchísimo al Partido Comunista Revolucionario y a la dirección de Bob Avakian, históricamente, remontando a los años 1970 y desde ese entonces. Yo no conozco a ninguna otra organización que junta a las personas en la forma en que lo hacen la dirección de BA y del Partido Comunista Revolucionario, en términos de poder juntar a las personas a las que se refiere comúnmente como las masas básicas, en otras palabras, la gente de las zonas marginadas de las ciudades, las personas que quizá no tengan mucha educación, que son pobres y los más oprimidos de los oprimidos, y para quienes la vida cotidiana es una lucha constante bajo la bota de los opresores... que juntan a dichas personas con los alumnos, estudiantes universitarios y otros, y además a las personas mayores, de las capas sociales medias, de los estratos intelectuales, de los artistas y los científicos, etc. Por lo que un profesor con doctorado en filosofía o una persona prominente de las artes, está sentado al lado de alguien que es de uno de los ghettos más duros de las zonas marginadas de las ciudades de Estados Unidos… y ¡están juntos! No se miran el uno al otro con recelo. No se miran el uno al otro con miedo o desprecio. Están juntos en este momento porque los juntan este proyecto y esta determinación general de poner fin a esta opresión degradante y deshumanizante y para crear un mundo mejor. Y cuando quiera que yo haya visto atisbos de eso, remontando hasta los años 1970, hasta en la manera en que yo mismo me activé, eso era una de las cosas que me ha inspirado.

BA habló en el Diálogo, de manera muy conmovedora, sobre Wayne Webb, también conocido como Clyde Young, y la vida tan dura de la que salió y cómo se desarrolló y emergió como un líder que se convirtió en miembro del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario, y lo que toda la trayectoria de su vida representaba, proveniente de las duras calles y de las prisiones. Había alguien así, y había gente que ha conseguido doctorados en ciencia o que son destacados artistas o miembros prominentes de la sociedad que pueden estar en el mismo partido y en el mismo movimiento para la revolución. Eso te dice algo. No te dice todo, pero te dice algo importante sobre la naturaleza y características, del calibre de movimiento que lo es. Y eso de juntar en un lugar… la gran diversidad del público que se juntó, en este momento en la historia cuando las personas vienen despertando y poniéndose de pie en contra de algunos de estos escandalosos asesinatos policiales y otros abusos en la sociedad, y de volverse, de nuevo, más decididos a averiguar si hay alguna manera concreta en que podemos cambiar las cosas hacia lo mejor… y de unirse con esos dos oradores los que, cada quien a su propia manera diferente, hablaban a la gente. Uno era un orador de conciencia que se describe a sí mismo como un cristiano revolucionario quien alienta y convoca a los intelectuales a sostener los principios y la integridad y a tomar posición con los oprimidos. Pocas personas de los estratos intelectuales en estos días lo hacen, y le felicito a Cornel West por tomar esa posición y por promoverla y representar un ejemplo de eso.

Y asimismo, Bob Avakian estuvo presente de pie, a partir de décadas del duro trabajo de desarrollar un conjunto general de trabajo… la teoría para hacer avanzar la ciencia del comunismo, para hacer avanzar la ciencia de la revolución, para explicar más profundamente el origen de los problemas, qué es la estrategia para salir de esta locura, qué métodos y enfoques son necesarios para mantenerse en el camino y de hecho para construir un mundo mejor, para construir una sociedad en la que la mayoría de los seres humanos querrían vivir. Eso es un distintivo de la obra de Bob Avakian, de trabajar para la construcción de una sociedad en la que la mayoría de los seres humanos querrían vivir. Pero, para hacer eso, es necesario entender la necesidad de deshacerse del sistema del capitalismo-imperialismo y construir una sociedad completamente diferente sobre bases distintas… en lo económico, lo político, lo cultural. Él expresaba eso con dinamismo y vida. Y también traía a la mesa la estrategia para hoy. Fíjate, él habló poco tiempo [risas]. Algunos babosos se quejaban de que él hablaba demasiado tiempo. De hecho, un gran número de personas estaban clavadas a sus asientos y querían escuchar aún más, si sólo hubiera habido más tiempo. Pero por suerte, tenemos el conjunto general de su obra y la página web www.revcom.us está llena de libros, artículos, discursos. Por ejemplo, la película ¡Revolución, y Nada Menos! que contiene seis horas de exposición de la obra de Bob Avakian, en la que las personas pueden adentrarse con detenimiento. O Lo BAsico, que es un muy buen libro para principiantes, que también remite a las personas a las obras mayores de las que se han extraído las citas. Por lo que no faltan materiales para estudiar.

Pero al menos, en ese corto período de tiempo, se podía tener una idea de la estrategia para una revolución concreta, qué significa trabajar para ésta, qué significa dar dirección, qué es la naturaleza de la dirección, qué es el papel de las personas nuevas en relación a eso, por qué todos necesitan entrar en este proceso y hay un lugar para las personas sin importar de donde provengan, hay un lugar para las personas en este proceso, en este proceso revolucionario, y se modelaba mucho la clase de cultura en la sociedad que quisiéramos crear. Y de ahí se trataba muy seriamente la conexión entre las luchas muy necesarias de hoy… de las protestas, por ejemplo, en torno a Ferguson, y así sucesivamente… y la lucha concreta por el poder revolucionario, por la toma del poder. ¿Cuál es la conexión, cómo es que las luchas de hoy puedan contribuir a construir dicha lucha concreta?

Además, se trató al menos de manera preliminar algo del trabajo que se ha hecho para poner de manifiesto las verdaderas posibilidades de la manera concreta de ganar. Ese trabajo sobre la revolución no es sólo algo moral bueno que se debe hacer… de hecho es necesario hacerlo de modo que haya una oportunidad de ganar y no resultar aplastado. BA habló de ese tema un poco, hizo referencia para el público a algunos documentos fundamentales que se pueden descargar en el sitio web www.revcom.us: los documentos "Sobre la estrategia para la revolución"; y "Sobre la posibilidad de la revolución", documento que habla sobre la estrategia para la toma concreta del poder, y cómo es posible que se tenga la oportunidad de ganar en vez de resultar aplastado por las fuerzas del otro lado. Y de ahí también señalaba la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte (Proyecto de texto), y... lo menciono sólo por un segundo aquí... ése es un increíble documento que no creo que suficientes personas hayan examinado en serio, o siquiera hojeado un poco, para tener una idea de su contenido. En efecto existe una Constitución, para una nueva sociedad, que se ha desarrollado a partir del trabajo desarrollado por Bob Avakian, su nueva síntesis general del comunismo. Por lo que si alguien quiere conocer qué clase de sociedad que el trabajo de Bob Avakian se propone crear y hacia la cual conducir a las personas, este documento es algo muy concreto en que se puede explorar, que habla sobre el estado de derecho en el socialismo y las libertades que habría, cómo se organizaría la economía, la educación... Es decir, todas las cuestiones imaginables.

Por lo que se presentó mucho en el Diálogo, en un corto período de tiempo. Se presentó lo suficiente, a mi parecer, para poder ir abriendo mucho el apetito de la gente para que vaya y explore más este trabajo y que participe, tanto en las luchas de hoy que son muy necesarias: de nuevo, cosas como el asesinato policial, como en diversos otros frentes, por ejemplo lo que pasa en términos de las mujeres y los ataques al aborto… lo que en esencia es una manera de esclavizar a las mujeres, al negarles el derecho a su propia reproducción, a controlar su propia reproducción… y otros abusos, y las guerras, y el medio ambiente, etc. Se explicaba en líneas generales mucho de eso, y además se indicaba dónde la gente podía ir para aprender mucho más y adentrársele mucho más.

Y otra cosa que quiero decir sobre el Diálogo es que había esa maravillosa, cariñosa, cálida relación comunicativa entre los dos oradores, la que también era un modelo. Estas dos personas, con sus diferencias, se preocupan muchísimo el uno del otro, y se aprecian el uno al otro profundamente. Emitían mucho calor, y de plano ambas personas daban una vibra de individuos muy cálidos de mentalidad generosa, y entre éstos había una vibra maravillosa camaraderil que también considero que contrastaba marcadamente con la clase de cultura que prevalece en la actualidad. Fue un buen modelo de cómo se puede tener diferencias… y ninguno de los dos iba a abandonar sus principios, me entiendes, que tenían sus diferencias y que iban a poner en claro esas diferencias… pero aparte de poner de manifiesto todos los puntos que se acordaron, y la necesidad de luchar contra la injusticia y la opresión, sirvieron como un modelo de la manera de manejar las diferencias. Eso es muy importante: Modelaban la forma en que las personas deberían relacionarse entre sí cuando tienen diferencias. Pues, estaban más preocupados por las condiciones de los oprimidos y qué hacer al respecto que sobre sí mismos y sus propios egos. En vista de que ambas personas estaban mucho más centradas en hacer eso, estaban dispuestos en sí mismos a interactuar sobre la base de principios, y con generosidad de espíritu y camaradería. Ninguno, para decirlo en términos burdos, ninguno le besaba el culo al otro. Cuando había diferencias, hubo diferencias. Pero se trataban de manera muy respetuosa y de principios y con una disposición a adentrarse en las cosas. Y ése era un modelo en el que muchas otras personas en la sociedad deberían inspirarse en serio y el que tratar de emular. Es preciso que las personas hagan eso. Cuando hay diferencias, es necesario luchar sobre el contenido y... fíjate, en general cunde demasiada cultura en la sociedad actual de feos ataques, chismes, bajeza y mezquinas quejas y mezquinas críticas. Cuando las personas se dedican toda la vida, lo que es cierto en este caso... hablando de Bob Avakian, éste ha llevado toda una vida dedicándose a trabajar para servir al pueblo, a intentar gestar un mundo mejor, a luchar por eso... él pudo haberse cuidado de sus propios intereses, simplemente pudo haberse dedicado a llevar su propia vida y mejorado las cosas para sí mismo. Pero no lo hizo así. Se ha dedicado toda la vida a trabajar sobre los problemas de por qué hay tantos ultrajes, tanta opresión y así sucesivamente, y qué hacer al respecto. Por lo que cabe respeto, cabe aprecio y cabe un examen crítico pero profundo, a fin de bregar concretamente con lo que él viene desarrollando y lo que tiene de nuevo y diferente, y de lo cual es preciso aprender.

Bob Avakian — Un verdadero visionario científico

Pregunta: Algo en lo que quisiera concentrar es lo que te impactó en particular de BA —creo que definitivamente has tratado ese punto en parte, pero quisiera profundizarlo un poco más sobre el método y dirección científicos de BA, que se evidenciaban durante el Diálogo— pues una manera de expresarlo sería: Para cualquier persona que anhele un mundo fundamentalmente diferente o inclusive para las personas que empiecen a cuestionar por qué el mundo es así y si podría ser diferente, ¿qué lecciones deben sacar del método científico que BA aplicaba durante el Diálogo, y obviamente con relación a eso, de su dirección tal como se expresó en ese Diálogo?

AS: Bueno, para hablar más sobre los métodos científicos y dirección científicos —el uso de métodos científicos y el hecho de que BA concentra, en efecto, el enfoque científico de ese tipo—, debemos hablar de la verdad y qué es la verdad. Pues para mí ese enfoque se ejemplificó durante el Diálogo. Creo que BA citó a Malcolm X —es una cita que siempre me ha encantado— puede que yo la repita con otras palabras pero en cierto momento Malcolm X dijo algo así: “No he venido a decirles lo que quieren escuchar. Vine a decirles la verdad, les guste o no”. Creo que casi así va la cita exacta. Me encanta esa cita, y me encanta el hecho de que BA encarna el enfoque y actitud de ese mismo tipo. Es una parte muy central de su método. Estoy segura que le dificulta más la vida, porque siempre es más fácil rendir pleitesía a opiniones populares que estén de moda: lo que la gente dice, lo que la mayoría cree, lo que le gusta y no le gusta a la mayoría. Un visionario auténtico… creo que Bob Avakian es, de verdad, un visionario científico auténtico en lo que concierne a la transformación de la sociedad humana, creo que expresa mucho que es nuevo, avanza sobre la base de la ciencia comunista y el desarrollo del comunismo a lo largo de períodos anteriores, pero lo lleva más lejos y tiene algunos conceptos y métodos muy importantes que ponen el comunismo sobre una base más sólida y una base mucho más inspiradora y esperanzadora que en cualquier otro tiempo pasado. Por eso creo que hay mucho en su obra en qué indagar.

Durante el Diálogo, para mí algo que destacó fue su compromiso con la verdad. Quizás fuera obvio —que un líder debe decir la verdad— pero el problema no es simplemente que hay líderes corruptos que dicen mentiras al pueblo y manipulan la verdad. Claro, sabemos de todo eso. Pero hay muchas personas, hasta personas bienintencionadas, que en efecto no captan lo qué es la verdad, de manera científica. [se ríe] De hecho, hay personas que obran como si la verdad fuera lo que la mayoría piensa, o lo que la mayoría dice. Pues, si uno se pone a pensar en este sentido tan siquiera un minuto, eso es ridículo, claramente, y Bob Avakian mencionó unos ejemplos de eso durante el Diálogo, en relación con la religión entre otras cosas. Por ejemplo, me acuerdo del ejemplo sobre la epilepsia — que en los tiempos antiguos bajo la influencia de religiones antiguas desde hace miles de años, cuando la gente no entendía muchas cosas, la mayoría creía que la epilepsia viniera de estar poseído por el diablo, y solamente en tiempos relativamente más recientes la gente aprendió que es una enfermedad que es posible tratar, y que no tiene nada que ver con estar poseído por el diablo ni nada de eso.

Lo importante en eso es que una cosa que BA constantemente representa, que es una marca clave de un buen científico, es estar dispuesto a ir hasta donde la evidencia lo lleva, y de no calificar las cosas superficialmente sino de investigar sistemática y metódicamente la experiencia histórica, desde muchos diferentes ángulos —la experiencia histórica de fuerzas políticas, de movimientos revolucionarios, de partidos y movimientos comunistas, de la situación internacional— de examinar toda esa experiencia acumulada y también sacar lecciones de otras esferas, no sólo la política sino el arte, la ciencia y la cultura, de las muchas facetas de la experiencia humana por toda la historia, con tal de trazar los patrones y las trayectorias esenciales de las cosas y las contradicciones esenciales que caracterizan un fenómeno o una fase particular de la historia, o una forma particular de la organización social. Y de ahí evaluarla críticamente y determinar la base sobre la cual sería posible cambiarla si no satisficiera las necesidades del pueblo.

Algo que me llama la atención, como una persona con preparación en las ciencias naturales, es ¡lo poco científica que es la mayoría de la gente! Hasta personas con muchísimos estudios, personas con doctorados en diferentes esferas o lo que sea, por lo general tienen una increíble falta de método científico. Simplemente reaccionan sin pensar ni analizar. Muchas veces, francamente, personas con muchos estudios hablan como unos imbéciles al ponerse a analizar fenómenos en la sociedad, por lo general porque no se basan en la ciencia sino en el populismo, en el consenso general. A mí no me importa lo que piensa la mayoría, si no es acertado lo que piensa. Tienes que demostrarme con evidencia por qué algo es verdad. Y si una persona plantea algo que es la verdad (que corresponde a la realidad concreta) y nadie está de acuerdo, no por eso es que ¡no sea verdad! Muéstrenme la evidencia. Y si, en cambio, un gran número de personas creen que algo sea cierto —que “todos saben esto o lo otro”, hay un consenso general— digo que, como científica, ¡no me parece convincente! Tienen que mostrarme la evidencia, pues no hay de otra.

No pueden venir hablándome del número de personas, no me afecta el juego de números, no me convencen que algo sea verdad simplemente porque muchas personas lo creen.

Algo que captura bien ese aspecto de BA, que se encuentra en el libro Lo BAsico, es la declaración que para mí es una expresión muy concentrada de un método científico precisamente respecto a la cuestión de marras: Lo que piensa la gente es una parte de la realidad objetiva, pero lo que piensa la gente no determina la realidad objetiva. Vale la pena ponderar y reflexionar sobre ese punto. Ahí estriba la diferencia entre reacciones subjetivas a las cosas y un método plenamente científico. Porque lo que la gente piensa importa. O es correcto o es incorrecto, o se alienta o no, o hay que reforzarlo o hay que transformarlo. Pero en todo caso es parte de la realidad objetiva, y por lo tanto, es importante, sin duda. Pero la realidad objetiva no se determina por lo que piensa la gente, independientemente de ser muchas o pocas personas las que lo piensan. Tienes que escarbar más hondo, tienes que escarbar y destapar esos rasgos y patrones subyacentes. Eso es un distintivo de la obra de BA y de la nueva síntesis que él ha desarrollado. Es marcadamente diferente a lo que ha prevalecido con tanta frecuencia en los movimientos políticos —incluso en los movimientos revolucionarios, incluso en los movimientos comunistas— en el pasado e incluso hasta la fecha. Es una vergüenza que muchas personas y muchas organizaciones para nada ejercen rigor científico en la búsqueda de la verdad, lo que es un problema en el movimiento internacional, entre fuerzas internacionales en la actualidad. En muchos casos, hay poca disposición a evaluar críticamente el pasado.

Una cosa que BA ha fomentado mucho es que tenemos que estar dispuestos a hacer frente a las verdades vergonzosas. Si uno toma en serio lo de transformar el mundo hacia un camino mejor, tiene que estar dispuesto a examinar la experiencia del pasado con rigor científico. Eso tiene dos partes: la importancia de investigar profundamente para entender lo que era correcto en lo que se hizo anteriormente, en lo que se entendía y se lograba anteriormente; pero de ahí también la importancia de estar dispuesto a reconocer dónde las cosas se salieron del camino, o dónde hubo deficiencias o se cometieron errores. Así aprendimos, en la historia, así los seres humanos acumulamos el conocimiento, pero además, eso es absolutamente imprescindible para transformar la situación en la dirección correcta.

Fíjate, hay muchas tendencias epistemológicas erróneas. La epistemología es la ciencia de cómo pensar en el pensamiento, cómo acumular el conocimiento. Así se define. La pregunta es, ¿cómo sabes que algo es verdad? No debes determinar qué es la verdad simplemente a base de cuántas personas lo creen o no lo creen. Tampoco debes decir que la verdad reside en los fenómenos superficiales, como un atisbo de experiencia o práctica inmediata. No debes caer en el pragmatismo. El pragmatismo es el punto de vista de que si algo funciona ahora mismo, debe ser cierto. Leí un buen ejemplo de ello en un artículo muy interesante al cual recomiendo que estudien. Se puede encontrar en la página web www.revcom.us en la revista teórica electrónica Demarcations, que se puede descargar en la página web www.revcom.us. En dicho artículo se expresa un importante aprecio de la nueva síntesis de Bob Avakian, escrito por la OCR, los comunistas revolucionarios de México, titulado “La nueva síntesis de Bob Avakian y los residuos del pasado”, por la Organización Comunista Revolucionaria (OCR), México. Trata algunas de las diferencias de línea en el movimiento comunista internacional, y es un aprecio de la nueva síntesis de Bob Avakian con relación a eso. Contiene toda una discusión sobre el pragmatismo, que muchas personas creen que la verdad es lo que “convenga” para alcanzar ciertos objetivos en un sentido muy limitado e inmediato. El artículo pone de ejemplo el medicamento talidomida que fue desarrollado hace un tiempo para tratar las náuseas matutinas y que fue elogiado como un avance en la ciencia. Bueno, “funcionó” para ese fin y lo promovieron, pero resulta que no lo habían analizado suficiente ni profundamente, ni tomaron en cuenta todos los aspectos, y causó terribles malformaciones congénitas. La verdad más plena era que hacía mucho daño, y no que “funcionara”. Bien, tal es una analogía para el mismo tipo de errores que se cometen en la esfera política.

Además, Bob Avakian reclama que todos actuemos como pensadores críticos, y que de hecho todos contribuyamos al proceso de analizar concretamente lo que es verdad y lo que es falso con respecto a fenómenos de diverso tipo. No importa quién eres, cuánta experiencia tienes —seas un líder del partido, seas un miembro nuevo del partido con relativamente poca experiencia, seas una persona fuera del partido, un crítico del comunismo o un adherente al comunismo— no importa quién eres. Si aplicas métodos de principios, y si estás dispuesto a explorar a fondo para descubrir la verdad de las cosas, son bienvenidas tus contribuciones en el marco de desarrollar el conocimiento y el entendimiento. Ahora bien, también debes estar dispuesto a someterte a la crítica de parte de otras personas que quizás hagan trizas tus teorías o análisis. Eso es lo que hace un buen científico. Como una científica natural, tuve muchas experiencias buenas semejantes en las que yo u otros científicos planteamos algunos análisis de algunos fenómenos naturales y propusimos hacer algunos experimentos con el fin de descubrir algo de la realidad subyacente, y de ahí juntábamos a nuestros colegas y amigos, y durante una hora ¡tratábamos de contradecir las teorías de unos u otros y cuestionar las premisas esenciales de unos y otros! Ese proceso tiene mucho de saludable y productivo (¡y divertido también!), siempre y cuando se haga con el espíritu correcto (sin mezquindad ni egoísmo) y con el método correcto.

La nueva síntesis del comunismo, el núcleo sólido y la elasticidad

Pregunta: Bueno, definitivamente pronto vamos a adentrarnos más directamente a la nueva síntesis del comunismo que BA ha desarrollado, la que mencionaste. Pero respecto al método que BA demuestra en toda su obra, que incluye ese Diálogo, algo que acabas de decir me trajo a la mente la relación entre lo que dijiste sobre buscar constantemente la verdad y otra dimensión clave de esta nueva síntesis del comunismo, o sea el enfoque del núcleo sólido con mucha elasticidad. Pues, ¿quieres hablar también de cómo este Diálogo era un ejemplo de aplicar el núcleo sólido con mucha elasticidad?

AS: Pues, creo que esa relación entre el núcleo sólido, y mucha elasticidad sobre la base de ese núcleo sólido, es una característica esencial de toda la obra de Bob Avakian, de toda la nueva síntesis. Se ve en todo lo que él haga y escriba y comente, y se veía en el Diálogo. Pues, algo con lo que podemos contar en Bob Avakian es que él nos diga lo que su análisis y síntesis más desarrollados y avanzados lo han llevado a entender. Él lo compartirá con el mundo entero sin renuencia, independientemente de qué tan popular o impopular lo sea, y lo va a comprobar con hechos. Toda persona que quiera conocer la evidencia puede leer sus obras e investigar cómo sacó ciertas cosas, ciertas conclusiones sobre la naturaleza del sistema y el camino adelante, y cosas al estilo. Pero una de las cosas que él ha captado, en el curso de adentrarse a fondo en la experiencia de la primera ola de revoluciones socialistas, y las experiencias positivas y negativas del pasado, es que ha llegado a apreciar aún más profundamente la necesidad de un método científico que no sea ni muy rígido ni muy espontáneo. [se ríe]

La ciencia buena no simplemente sale al mundo cargando un gran signo de interrogación sin ningún tipo de teoría desarrollada. Para hacer avanzar la ciencia, uno sale al mundo con un marco de ciertos análisis que se han acumulado con el transcurso del tiempo. Hace su mejor análisis y síntesis posible en cualquier momento dado. Y de ahí lo pone a prueba ante la realidad. Eso es lo que hacen los científicos. Y en el curso de hacerlo, uno descubre que algunas de las cosas que pensaba que eran ciertas sí efectivamente son muy ciertas —uno capta ciertos patrones que quizás esperaba ver— y también con frecuencia se topa con algunas sorpresas, aprende algunas cosas inesperadas, se da cuenta de que se había equivocado en algunas instancias, y también aprende de eso. Eso permite que haga un análisis y síntesis aún más avanzados. Y prosigue de ahí. Así avanza el conocimiento científico bueno. En mi opinión, Bob Avakian pone un ejemplo de eso en todo lo que hace. Por eso creo que no hay nadie a su altura en la aplicación de un enfoque científico sistemáticamente bueno a los temas de la sociedad y la transformación positiva de la sociedad.

Lo que vimos durante el Diálogo — vemos a una persona que es de verdad un estadista. La gente dice, a veces: “Pues, necesitamos cambiar las cosas, pero hace falta liderazgo”. ¿Quieren liderazgo? — ahí está. Ahí está el liderazgo que no titubea. Ahí está el liderazgo que tiene la confianza forjada a base de los análisis y síntesis de la experiencia internacional, y la experiencia de Estados Unidos, y la experiencia del movimiento comunista y los movimientos revolucionarios, de toda la experiencia de la historia humana, de estudiarla y analizarla durante décadas. Tiene mucho en su haber, y no duda en comunicar a la gente lo que él ha aprendido, de una manera muy coherente. Eso es liderazgo, y eso es el núcleo sólido de su liderazgo.

Al mismo tiempo, eso es una parte esencial de su análisis científico de que el comunismo y la transformación de la sociedad — que no se trata de una religión, de un dogma, de un catecismo, de un paquete de preceptos o reglas, ni de los Diez Mandamientos. Es una ciencia dinámica que siempre debe estar dispuesta a aprender de algunos nuevos ángulos y nueva experiencia y nueva información, la presentación de nuevos datos, que podrían reforzar y substanciar aún más lo que ya entendíamos, y también cuestionar algunos aspectos de la misma y permitir que desarrollemos más ese conocimiento. No se trata de un proceso estático. La ciencia es un proceso muy dinámico, entendida correctamente. Por lo que algo que vemos es… ¿por qué él se toma la molestia tan siquiera de hacer algo como el Diálogo? ¿Por qué se dirige a un público tan diverso? No es como si fuera comunista la mayoría del público. La mayoría no estaba convencida de todo — él no predica a los conversos. Repito, no se trata de una religión. Él lleva ciencia a la gente, y llama a que las personas le entren, le apliquen algunas de sus propias experiencias y ofrezcan nuevas observaciones para profundizar más la verdad y profundizar más los análisis.

Pero no comete el error opuesto el que a veces hace la gente. Por un lado, existe el error del dogmatismo y un enfoque religioso — de actuar como si el comunismo, a diferencia de ser una ciencia, fuera un conjunto de preceptos o un catecismo a recitar y que sea así de rígido. No. La vida real, la naturaleza real, y la sociedad humana real, ¡cuentan con tantísimo dinamismo que no es posible embutirlas en semejantes preceptos secos y cubículos pequeños! Pero el error epistemológico opuesto que las personas pueden cometer es el de actuar como si no fuera posible conocer nada a ciencia cierta, que nunca haya nada cierto. Actuar como si, simplemente porque es correcto cuestionarlo todo, uno nunca pudiera estar seguro de nada, como si no hubiera nada en el cual uno pueda basarse para seguir adelante, para aprender más — argumentar, en líneas generales, por pura elasticidad todo el tiempo, para que no haya nada de núcleo sólido que forme ninguna base de nada. Es como lo que prevalece en muchos círculos universitarios actualmente: muchísimo relativismo filosófico, por lo que personas en efecto le dicen a uno: “Bueno, existe tu verdad y existe mi verdad, todos tenemos nuestras verdades, y tú tendrás tu narrativa y yo la mía, quién podría decir qué es correcto y qué no lo es”. Para mí, semejante relativismo extremo no es solamente ridículo sino inadmisible.

Si uno nunca ha contado con ninguna certeza científica en torno a nada, va a caer en muchos desastres y no va a avanzar. Por ejemplo, en las ciencias naturales, si uno quiere resolver un enorme problema ambiental, o curar una enfermedad grave, o mandar una sonda al espacio para explorar el Marte, o lo que sea, más le vale partir de una base de cierto núcleo sólido de certeza científica, lo más que sepa, al mismo tiempo que reconoce que quizás no sean perfectos algunos aspectos de su conocimiento y enfoque. De hecho, uno casi siempre podría predecir que aprenderá algunas cosas nuevas que pongan en duda unos aspectos de su conocimiento y enfoque. Pero más vale partir desde un andamiaje o plantilla inicial que conlleva cierto núcleo de certeza, de certeza científica, que se haya forjado al paso de tiempo por medio de acumular experiencia histórica y la respectiva síntesis científica y el “triaje” [priorización] de dicha experiencia histórica. Eso nos permite decir, pues bien, vamos a salir al mundo aplicando esas hipótesis y teorías científicas, y vamos a ponerlas a prueba y desarrollarlas aún más y sin duda aprender muchas cosas nuevas en el camino. Pero si no se parte de cierta certeza científica, con algún núcleo sólido para plantear en el mundo, no se logrará nada. Si creemos que no existe nada en que basarnos con confianza... ¡pues, más vale que flotemos en un vacío! Si nos pusiéramos a investigar cómo curar el cáncer u otra terrible enfermedad, podríamos darnos por sentado que nuestro conocimiento probablemente tenga defectos y deficiencias en un momento dado, pero más vale que estemos dispuestos a aplicar el mejor conocimiento acumulado hasta la fecha y valernos de ello como una base para experimentar más y transformar la realidad, y de ahí seguir resumiendo y analizando más con el fin de posibilitar aún mayores avances hacia una resolución de los problemas.

Bob Avakian pone el ejemplo de un enfoque científico de ese tipo. No dice que todo lo del pasado haya sido perfecto. Ni que todo en su propio conocimiento sea perfecto. Tampoco que no se cometerán errores en el futuro. Nunca nos dice eso. Nos dice que tenemos que aprender a aplicar un método y enfoque científicos para poder analizar sistemáticamente y distinguir lo que es verdad, a lo que no lo es, hasta dónde más podamos en cualquier momento dado de la historia y de manera continua.

Y, por supuesto, si uno habla de la transformación social, tiene que ligar su método científico a una conciencia moral. Tiene que proceder concretamente desde ciertos objetivos hacia atrás. Si se es un científico natural, quizás su objetivo es determinar los efectos de la deforestación sobre una selva tropical o algo del estilo. Si se es un científico social y es un comunista revolucionario, su objetivo es encaminarse concretamente hacia un mundo mejor, un mundo que trascienda las diferencias de clase y logre lo que se ha llamado las “4 Todas”. Éstas se refieren a un planteamiento de Marx en el que dice que llegar al objetivo del comunismo requiere de la abolición de todas las diferencias de clase, de todas las relaciones de producción en que éstas descansan, de todas las relaciones sociales que acompañan esas relaciones de producción y la revolucionarización de todas las ideas que surgen de esas relaciones sociales. Uno está encaminado en ese rumbo de una sociedad comunista, y va conociendo algunas de las contradicciones las que abarca el proceso de conquistar el poder, el proceso de construir una nueva sociedad socialista sobre una base económica completamente diferente y con objetivos diferentes y al fomentar y luchar por relaciones sociales diferentes. Uno está encaminado en cierta dirección.

Así que, hoy en día, un comunista revolucionario debería proceder hacia atrás desde ese objetivo de largo plazo de generar una sociedad de tipo que sea verdaderamente emancipador para la mayoría de la humanidad. Constantemente, es necesario que volvamos a hacer verificaciones: ¿El trabajo va conduciéndose en la dirección correcta? ¿Se encamina hacia esos objetivos declarados, en vez de ir en otro sentido? Es posible que el trabajo vaya por unos caminos incorrectos, y ojalá que lo reconozcamos a tiempo como para corregir el rumbo y aprender de esos errores. Cualquier científico bueno te dirá que también es posible aprender mucho de los errores y de los caminos equivocados, siempre y cuando se aplique sistemáticamente métodos científicos a los análisis y resumen. Pero si no se aplican métodos científicos sistemáticos, es mucho más probable que los errores y caminos equivocados causen devastación.

Bob Avakian ha dicho que todas las verdades son buenas para el proletariado, que todo lo que efectivamente es cierto puede ayudarnos a llegar al comunismo. Y eso es cierto, efectivamente. Podemos aprender. En el Diálogo, se ve que él lucha con el público para que entienda eso. Sabe que habla con un público que sostiene muchas ideas equivocadas, muchos prejuicios — es un público lleno de personas que son inteligentes pero saben poco sobre la forma en que la sociedad se estructura y se organiza, o qué se requiere concretamente para rehacer la sociedad sobre una base mucho más positiva. Hay muy poca ciencia, hay muy poco materialismo en la sociedad de hoy. No me importa qué tanto estudio tenga la gente, la mayoría no sabe nada, francamente, a la hora de conocer la sociedad y cómo transformarla. No dudo en decirlo. Y Bob Avakian pone el ejemplo del núcleo sólido, en el que dice, Mira, tengo décadas en esto, he venido aplicando métodos científicos. Hay mucho que he aprendido, hay mucho que puedo compartir con ustedes sobre cómo este sistema está construido, sobre estos ultrajes como los asesinatos policiales y todos esos otros ultrajes. ¿Por qué ocurren? ¿Por qué siguen ocurriendo? ¿Por qué seguirán ocurriendo hasta que acabemos con este sistema?

Él tiene mucho material del núcleo sólido, mucha certeza científica que puede aplicar. Al mismo tiempo, abre los brazos muy ampliamente, para unir a personas de muchas diferentes perspectivas y para abarcar observaciones y experiencias amplias, que en este caso incluyen su relación muy cariñosa y productiva con Cornel West, quien procede desde una epistemología filosófica diferente, pero se inquieta por muchos de las mismas cuestiones.

Hay mucho que podemos aprender de estos marcos diversos, pero hay que desmenuzarlos y hay que canalizarlos y dirigirlos. La elasticidad no debe ser un revoltijo espontáneo. Es necesario volver constantemente a juntar el núcleo sólido con la elasticidad a fin de dirigir y canalizar ésta. Un buen científico sí trabaja para dirigir y canalizar las cosas en direcciones positivas con el fin de resolver problemas. Y eso es parte de lo que se ve — se ve en el curso del Diálogo. Hay mucha confianza y certeza de un científico que ha hecho mucho trabajo, y que sabe que su obra es muy avanzada, y que sabe que muchos de sus críticos ni siquiera se han adentrado de forma sustancia en ese material. Y al mismo tiempo, abre los brazos muy ampliamente, alentando el pensamiento crítico y el proceso de aprender de muchas diferentes experiencias en el pasado y el presente, todo al efecto de dirigir en una dirección que de hecho sería bueno para la mayoría de la humanidad.

Otra cosa que podríamos sacar del Diálogo, hablando del ejemplo que puso Bob Avakian, fue un sentir de la sociedad del tipo que él sostiene que sea necesario crear. Creo que las personas se sorprenden, muchas veces, cuando leen una obra de Bob Avakian o de alguna forma saben de él. Muchas veces guardan todo tipo de prejuicios sociales, ideas equivocadas y estereotipos, de que los comunistas son unos dogmáticos secos y sin humor, pero luego encuentran a Bob Avakian y descubren que él es completamente diferente a lo que esperaban. Eso se debe precisamente al tipo de método y enfoque científicos que él aplica a la transformación de la sociedad y al trabajo hacia el objetivo de emancipar a toda la humanidad. Es muy dinámico, y tiene una enorme generosidad del espíritu. Y es una persona muy divertida. Eso es algo que siempre dice la gente — que ¡yo no sabía que era una persona tan divertida! Al mismo tiempo, él tiene una profunda seriedad, una profunda y total seriedad sobre lo que hace. Y su rabia, su coraje, su indignación por las injusticias de la sociedad, la profundidad con la que palpa cada uno de esos asesinatos policiales de jóvenes negros, por ejemplo, pues no se trata de que él dé aires sino que lo siente de corazón. Todos mencionan eso — de que su indignación es muy genuina, su seriedad y determinación de deshacerse de todo eso es muy genuina. Al mismo tiempo, puede combinar esa profunda y total seriedad y ciencia con un enfoque que es dinámico, generoso y lleno del humor, que abarca la vida y todas sus muchas dimensiones. Ese hecho, me parece, dice algo sobre el tipo de mundo que sostiene que hay que crear, y los métodos para hacerlo.

Un estadista comunista, en representación de la dirección comunista

Pregunta: Creo que eso es un punto muy importante, que se relaciona con algo que dijiste hace un minuto, de que en ese Diálogo, a tu parecer impactaba la calidad de estadista de BA. Explícanoslo un poco más, por favor, ya que es un punto muy importante, y anteriormente dijiste que te dio la impresión, al presenciar ese Diálogo, al experimentarlo, de que éste es el líder de la revolución, éste es alguien capaz de dirigir la sociedad futura. A ver si quieres hablar un poco más al respecto.

AS: Efectivamente, entre otras razones me impactó el aspecto del estadista, también, porque creo que vivimos en un período complicado, que hay muchos retos en este período para hacer avances concretos en la lucha revolucionaria, manejar la lucha concreta — últimamente se da una expresión de “luchar contra el poder, y transformar el pueblo, para la revolución” tal como lo que no se ha visto desde hace un tiempo, en particular en torno a los asesinatos por policías. Mira, BA dirige el trabajo del Partido Comunista Revolucionario, y estoy segura de que no hay ninguna iniciativa del Partido Comunista Revolucionario que no lleve el sello de la dirección de BA y de la máxima dirección del partido, respecto a la manera en que se desenvuelve. Como se ve en la diversidad de temas que este partido trata, y como se refleja en la página web revcom.us, hay muchas contradicciones muy difíciles a las que hay que hacer frente. Y eso sólo da un pequeño vistazo de lo que abarca dicha dirección.

Creo que la mayoría de la gente no tiene ni la menor idea de lo que se trata la dirección revolucionaria. Mucha gente piensa que un líder de la revolución es una especie de líder “activista”, como el que dirige una manifestación, lo que yo califico de dirección táctica. Pero, la dirección revolucionaria general no simplemente dirige lo táctico. Claro que se necesita dirección táctica en varias dimensiones, pues no quisiera despreciarla. Hace mucha falta el tipo de persona que hable por altoparlante durante una manifestación, por ejemplo, y ayuda a los presentes a entender mejor para qué luchan, y los dirige, aun tácticamente, en las calles, por ejemplo durante una protesta. Al mismo tiempo, hay que reconocer un punto importante, de que el líder de una revolución, el líder de una nueva sociedad, tiene que ser un estadista en todas las esferas, y tiene que ser más bien un comandante estratégico de la revolución en conjunto. Recientemente se planteó una formulación de que un líder comunista —no sólo la dirección máxima, sino cada uno de los comunistas revolucionarios— tiene que considerarse y luchar para ser un líder estratégico de la revolución, “un comandante estratégico de la revolución, y no solamente un líder táctico, y no solamente un filósofo estratégico”. Eso es muy importante. En otras palabras, si uno va a dirigir una revolución, dirigir la conquista del poder estatal y ser líder de una nueva sociedad —lo que quiero decir por estadista—, tiene que reconocer plenamente y forcejear con la complejidad del proyecto y sus muchos niveles y capas diferentes, y las muchas contradicciones diferentes entre las personas. Habrá que bregar con el hecho de no tener una libertad total en un momento dado, pero de tratar de mover las cosas en cierta dirección. Uno trata de mantenerse fiel a sus principios y promoverlos abiertamente, pero al mismo tiempo las personas a las que uno dirige muchas veces no entienden, por lo menos no captan con nada de profundidad, lo que uno plantea al dirigirlas, o que tienden a distorsionar lo que uno plantea por no entenderlo bien o por la influencia de otros programas, otros puntos de vista y otros métodos.

Por lo que la dirección estratégica es una tarea sumamente compleja, y en parte por esa razón tantos científicos naturales tampoco tienen idea al abordar transformaciones sociales, como mencioné anteriormente, y ¡de repente se les olvida todo, al parecer, que habían aprendido jamás sobre métodos científicos básicos! También eso se debe a que muchas personas tienen una idea completamente equivocada de lo que efectivamente constituye dirección general en el campo social, especialmente en lo que concierne al cambio revolucionario. Una buena parte del tiempo creen, al parecer, que un líder político es simplemente una persona con un altoparlante en una manifestación. Pero eso es dirección táctica, no es dirección del tipo comandante estratégico general capaz de guiar una transformación radical general concreta de toda la sociedad por medio de hacer una revolución y construir una sociedad de tipo completamente nuevo sobre la base de una economía fundamentalmente diferente, con todo en el cual eso encierre. La dirección multifacética de ese tipo es una tarea mucho más compleja, y la mayoría de las personas hoy francamente tiene poca o ninguna idea de lo que abarca.

También hay una cuestión de públicos — se podría decir que hay muchos públicos diferentes. Uno no puede ser representante de todas las personas. En realidad uno está tratando de satisfacer los intereses objetivos del proletariado internacional, por lo que quiere decir que —no es cuestión de un proletario individual— existe una clase internacional de personas por todo el mundo que no son propietarios de los medios de producción, que no tienen ninguna posibilidad de manejar la sociedad bajo este sistema, que en realidad sólo pueden venderse a sí mismos, en pocas palabras, bajo este sistema capitalista imperialista. Conviene más a sus intereses —sépanlo o no los proletarios individuales— como una clase, le conviene más que a cualquier otra clase avanzar en el camino hacia el comunismo y superar todas esas diferencias de clase y relaciones de explotación y opresión. Pero ¿ésta será la única clase que participe en este proceso? No. La clase dominante capitalista imperialista es un segmento muy pequeño de la sociedad mundial, o de cualquier sociedad determinada, pero efectivamente existen todas esas otras fuerzas que tienen un pie plantado en un sistema al mismo tiempo que quizás el otro pie aspire a algo mejor. Esas capas “intermediarias” tienden a no tomar una posición muy firme, ¡tienden a dar la vuelta de una posición a otra en cualquier día dado! Encima de eso no se le da preparación científica a casi nadie, por lo que casi nadie intenta aplicar ningún tipo de método sistemático y riguroso para tratar con los problemas. Por lo que la gente sostiene toda una gama de ideas y emprende toda una gama de acciones. Bob Avakian ha hablado del reto de “ir al borde de ser descuartizado”, con respecto a llegar a la toma revolucionaria del poder estatal, así como a construir una nueva sociedad — habrá personas de tantos tipos distintos que vayan en diferentes direcciones, con ideas diferentes y opuestas, etc.

Por otra razón hace falta la ciencia. ¿Cómo vamos a saber qué es lo mejor para la sociedad? ¿Cómo vamos a saber qué es lo mejor para la mayoría de la humanidad? Los capitalistas imperialistas proceden a base de qué es mejor para su sistema. No se trata simplemente de la avaricia de corporaciones nada más. Va mucho más allá de eso. Tienen un sistema que mantener, un sistema basado en las ganancias, y podríamos hablar sobre la contradicción fundamental del capitalismo-imperialismo, quizás valga la pena tocarlo un poco. Pues lo importante es que ellos tratan de mantener a flote su sistema, pero no entienden — ni siquiera los que manejan esta sociedad muchas veces conocen las leyes subyacentes de su propio sistema. Pero si proponemos engendrar una sociedad de un tipo completamente nuevo, que satisfaga más plenamente los intereses y necesidades objetivos de la inmensa mayoría de la humanidad, tenemos mucho trabajo que hacer, tenemos que combatir muchas ideas equivocadas y anticientíficas y muchos prejuicios. Tenemos que lidiar con esa diversidad de puntos de vista y opiniones y todas las diferentes direcciones en las que las personas se inclinan, y al mismo tiempo no soltar las riendas del mismo proceso. He aquí el papel del comandante estratégico. Si tenemos confianza en nuestro enfoque científico, podemos decir con bastante certeza que es posible determinar qué beneficia a los intereses objetivos de la mayoría de la humanidad, y qué se requiere para avanzar por ese rumbo. Es como si uno montara a caballo. Sujeta las riendas en las manos, pues no va a permitir que el caballo corra por donde se le dé la gana — siendo el caballo en este caso el proceso, y no el pueblo, sino el proceso, me entiendes, el proceso revolucionario. Pero si el jinete le aprieta mucho las riendas al caballo, y le jala mucho la cabeza, el freno le corta la boca, y si no le afloja las riendas, pues ese caballo va a pararse en seco, o corcovear, sea como sea no va a ser parte de avanzar libremente y hacer avanzar el proceso.

Por lo que siempre se da una tensión —se necesita, como lo ha recalcado Bob Avakian, “mucha elasticidad, sobre la base del núcleo sólido” no simplemente porque las capas medias van a “corcovear” y causarnos problemas, como algunas personas sostienen erróneamente, de que van a estar resentidas, de modo que habrá que darles un hueso de vez en cuando, para que no se nos opongan. ¡No! Esa actitud sería asquerosa. La verdadera razón por la que hay que tener integrada y permitir cierta elasticidad genuina, sobre la base del núcleo sólido, es porque la sociedad la necesita, el proceso la necesita. El mismo proceso revolucionario necesita respirar, la sociedad revolucionaria necesita respirar, al contrario no servirá para nada. El proceso de llegar a la conquista revolucionaria del poder estatal, así como de ahí el proceso de construir una nueva sociedad, necesitan respirar. Si tratamos de controlarlo todo apretando mucho, con mucha rigidez —aunque por casualidad tengamos la razón en lo que hacemos en un momento dado— si apretamos mucho y aplicamos mucho control, pues el proceso lisa y llanamente servirá para desmoralizar y decepcionar a la gente, y no prepararemos a las personas con las herramientas científicas para que determinen y forjen el proceso por su cuenta, y terminaremos con una sociedad represiva, una sociedad rígida y un proceso rígido.

Bob Avakian capta eso muy bien, porque es un científico lo suficientemente bueno como para entender la tensión material que existe, objetivamente, entre lo que se llama el núcleo sólido, la certeza, los elementos de los cuales se puede estar seguro, con respecto a lo que está mal en la sociedad actual y lo que hace falta en una sociedad futura para beneficiar a la humanidad, al mismo tiempo que entiende la necesidad de guiar el proceso de manera que abarque e incorpore la diversidad más amplia posible de ideas y enfoques de diferentes capas populares en la sociedad.

No sé si lo explico con suficiente claridad, pero él sí lo ha expresado muy bien en muchos de sus escritos y discursos, y yo recomiendo que las personas se adentren en este aspecto general del núcleo sólido con mucha elasticidad sobre la base del núcleo sólido. Es muy importante captar esa última parte — sobre la base del núcleo sólido. No es posible dar con la elasticidad apropiada sin contar con el núcleo sólido. No queramos terminar como el que trata de poner orden en una jaula de grillos, en que todo y todos vaya cada quien por su lado. Sí hace falta un núcleo sólido. De hecho, entre más captemos bien, captemos científica y rigurosamente, ese núcleo sólido, esa teoría científica central, ese conocimiento y experiencia acumulados centrales y esa certeza central, más sería posible  desencadenar y alentar efectivamente la elasticidad e iniciativa amplias en la población, tanto en el proceso revolucionario actual como en la sociedad socialista futura, también en relación con el tipo de disentimiento y efervescencia social amplia que sea capaz de contribuir activamente al avance de la sociedad en una dirección positiva.

Pregunta: Algo que se planteó en lo que decías es que existe una unidad, existe una conexión entre lo que dices sobre el enfoque del núcleo sólido con mucha elasticidad, en el proceso de hacer la revolución para llegar a una sociedad futura rumbo al comunismo, así como de ahí en esa misma sociedad futura — existe una conexión entre ese enfoque durante todo el proceso de hacer la revolución y llegar al comunismo y tu comentario de que ese Diálogo daba una idea de BA como líder de una sociedad futura. También el comentario que hiciste anteriormente, de ¿por qué BA iba a hacer ese Diálogo con Cornel West, si no aplicara y pusiera ese ejemplo de ese enfoque de núcleo sólido con mucha elasticidad? De ahí yo quería que exploráramos más el hecho de que BA, en ese Diálogo y en el conjunto de su obra, no se muerde la lengua, pone las cartas sobre la mesa respecto a su conocimiento de la ciencia y de la realidad, no intenta esquivar o suavizar los desacuerdos, ni con Cornel West, al mismo tiempo que reconoce muchísimo la unidad que tienen, y la unidad que hay que forjar ampliamente. Su enfoque es que una persona como Cornel West — tiene muchas observaciones buenas, puede contribuir mucho a todo ese proceso revolucionario, al mismo tiempo que ellos muy claramente expresan sus diferencias. Por lo que, ¿quieres decir más sobre la aplicación del núcleo sólido con mucha elasticidad por BA en su manera de relacionarse con Cornel West en este Diálogo?

AS: Bueno, creo que se ve la aplicación y el ejemplo del “núcleo sólido con mucha elasticidad sobre la base del núcleo sólido” en lo que BA hace, tanto con relación a Cornel West por un lado, y también, como yo decía antes, con relación al público —o los públicos, en plural, porque ese público representaba muchas diferentes capas sociales y diferentes puntos de vista— y lo que se ve es, se ve la certeza basada en experiencia y conocimiento. Miremos las ciencias naturales: si surgiera alguien que es el más avanzado en su campo de la ciencia, o en un desarrollo particular de las ciencias naturales, en un momento dado —alguien quien es muy avanzado y muy visionario y que efectivamente así desempeñe un papel dirigente— sería ridículo que saliera y fingiera no saber lo que sí sabe, o que no luchara con las personas, que no les ofreciera la evidencia que ha acumulado y analizado, durante décadas, concretamente en este caso. ¿Verdad? Así que al mismo tiempo que él trabaja con Cornel West, no se muerde la lengua porque, en primer lugar, él respeta a las personas tanto que no les rinde pleitesía, no les es condescendiente, no finge no saber lo que sí sabe. Las únicas personas a las que no respeta son los explotadores y opresores a la cima de la sociedad. Pero respeta a las personas, hasta a las personas que quizá tengan desacuerdos con él en sentidos importantes, tanto como para ser honesto y explorar las diferencias con principios e integridad en vez de ser condescendiente o rendirles pleitesía o fingir estar de acuerdo más de lo que sí está.

Él va a decir las cosas por su nombre. Va a decirle a la gente, también al público... sabe que ese público guarda muchos diferentes puntos de vista e ideas erróneas las que son perjudiciales, en su opinión. Como muchas de esas ideas religiosas que impiden que las personas conozcan la realidad tal como es en concreto, y que reconozcan cómo podría cambiarse. Su posición definitivamente no es neutral — sobre la religión, él no dice sin más ni más, miren, por ahí no voy, pero no importa pues todo está bien, ándenle, a creer lo que se les dé la gana. No lo dice, para nada. Al contrario, en serio él lucha con el público, va directo al grano — les dice, tienen que abandonar algo de esas cosas religiosas, porque en realidad hacen daño; nublan su conocimiento de la realidad tal como es; y por lo tanto, en los hechos hacen que cueste trabajo vislumbrar el camino adelante y averiguar cómo transformar la sociedad en una dirección positiva. Pues ¡que lo dejen! Él lo dice a un público de personas que son, en su mayoría, religiosas, especialmente entre las más oprimidas — las mismas personas que son más importantes para el proceso revolucionario y que más necesitan activarse para emprender ese proceso. Él tiene suficiente respeto y suficiente confianza estratégica en las personas, como para decir las cosas por su nombre.

Ahora bien, en la situación en que trabaja con Cornel, trabaja con un intelectual desarrollado que también tiene mucha experiencia en la vida, que por su cuenta ha estudiado muchas diferentes cosas y analizado muchas diferentes filosofías. BA respeta también ese proceso. Pero no obstante va a decir las cosas por su nombre, y va a poner la evidencia. ¿Qué es lo que la Biblia dice, de verdad? ¿Qué es el papel de la religión? ¡A discutir se ha dicho!

Algunas personas quizá digan, Pues yo no necesito escuchar todo eso, porque yo ya no creo en Dios. Pues , necesitas escuchar todo eso, y ¿sabes por qué? Porque una u otra religión influencia profundamente a miles de millones de personas en el planeta, y éstas perciben toda la realidad a través del prisma, del lente, de su religión particular. Eso es el marco, es el marco teórico, se podría decir, que aplican la mayoría de las personas en este planeta para conocer el mundo, y lo que tiene de malo, y lo que se podría o no se podría hacer al respecto. La religión es una cuestión muy grande, en Estados Unidos y por todo el mundo. Por lo que Bob Avakian, por un lado, en el Diálogo, lucha con Cornel, pero con un buen método, un buen método cálido, porque son dos personas que sí se respetan uno al otro, y sí se estiman uno al otro, pero que simplemente van a decir honestamente uno al otro y a los públicos, dónde tiene diferencias importantes. Por los principios y la integridad que tienen, son capaces de expresar y aclarar esas diferencias importantes, para que por su cuenta los públicos tengan mejores posibilidades de bregar con esas cuestiones, cuando regresen a casa y de manera continua.

Al mismo tiempo, creo que Bob Avakian pone el ejemplo de lo de la elasticidad: Mira, este proceso revolucionario es un proceso muy rico y complejo y diverso, que sí tiene que abarcar a una amplia variedad de personas. De hecho, uno de los puntos que Bob Avakian ha señalado repetidamente es que, a la hora de la revolución y la toma concreta del poder estatal, la mayoría de las personas participantes en la revolución ¡aún tendrán creencias religiosas! En un país como Estados Unidos, no hay duda de que eso sea cierto. La mayoría de las personas no habrán dejado su religión — aunque hayan decidido sumarse y ser parte de la lucha para la revolución y para el socialismo en diferentes formas, la mayoría aún no habrán roto completamente con todo eso. Y eso es solamente un ejemplo de tener un conocimiento científico materialista de la realidad, de conocer qué tan compleja que lo es, qué tan complejo que lo es el proceso. Pero no nos pondremos a engañar a las personas que están en desacuerdo con nosotros escondiendo nuestras posiciones de modo que nos acompañen en el proceso revolucionario. No, eso no lo debemos hacer. Más bien, como comunistas revolucionarios, seremos honestos sobre dichos desacuerdos. Pero si queremos de corazón transformar la sociedad en aras de beneficiar a la humanidad, también reconoceremos que el proceso al que sostenemos que es necesario, y al cual ayudamos a darle dirección estratégica, tiene que ser capaz de abarcar una gran diversidad de personas, y no todos van a ser del mismo parecer que nosotros sobre varias cuestiones diferentes e importantes. Además, eso será cierto por todo el camino, lo que incluye el surgimiento de mayor lucha de las personas contra el enemigo común, la toma del poder y la construcción de nuevas instituciones y organismos de una nueva sociedad.

En vista de que él capta todo eso, Bob Avakian también puede abrazar y tenerle mucha calidez a alguien como Cornel West (y creo que éste le corresponde a BA en esos sentimientos), y a la vez plantear con mucha claridad la importancia de discutir las diferencias y explicar por qué se necesita adoptar un método y un enfoque sistemáticamente científicos si queremos de verdad cambiar la sociedad hacia lo mejor. Por lo que sí, él le dice a la gente sin pelos en la lengua por qué debe dejar la religión —todas las religiones— pues éstas son obstáculos que impiden avanzar. Es un hecho que fueron los seres humanos los que inventaron hace mucho todas las religiones en el mundo, para explicar lo que aún no entendían y satisfacer necesidades que ahora se podrían trascender. Por todo el mundo la gente inventaba diferentes conjuntos de creencias sobrenaturales con tal de llenar las lagunas en su conocimiento de las cosas, tanto en el mundo natural como en el social, y como un mecanismo para lidiar con cosas como la muerte y la pérdida. Al faltarles el conocimiento científico como para entender que toda vida evoluciona, y que hay evidencia clara de que los mismos seres humanos simplemente evolucionaron de una larga serie de especies preexistentes, pues ¡probablemente querrán meter un poder sobrenatural superior de algún tipo para explicar nuestros orígenes! [se ríe] Toda religión en el mundo comparte ciertas características semejantes. Al mismo tiempo, cada una tiene sus diferentes mitos de la creación, y semejantes particularidades. También tienen sus diferentes libros sagrados, profetas, etc. Bob Avakian dice, Ándale, abramos la Biblia e investiguemos lo que ésta dice. Un revolucionario dogmático hubiera dicho, Bueno, yo no creo en dios, y creo que la religión perjudica, así que ni siquiera voy a hacerle caso. En lugar de eso, BA dice, la religión es un problema muy importante en el mundo, es una cuestión muy importante, miles de millones de personas creen en algún dios o una religión de algún tipo, por eso tenemos que tratarla. E hizo tarea; hizo el trabajo. Leyó la Biblia, en su totalidad. Conoce la Biblia. A diferencia de muchas personas, él puede decir lo que ésta contiene. También puede decir lo que sostienen esas fuerzas religiosas. Puede hablar de algo de la historia de cómo los seres humanos inventaron muchas de esas religiones. También puede hablar sobre por qué algunas personas se motivaban para tener una conciencia moral a base de cosas que aprendieron en la iglesia, mezquita, templo o lo que sea. Al mismo tiempo, él puede demostrar, científicamente, el daño que se produce al aferrarse a la religión. Y que no es necesario hacer eso. Uno puede dejar todo eso a un lado. Puede simplemente abandonarlo. Uno puede dejar atrás esas antiguas formas de pensar, y puede adoptar una filosofía y un método científico acerca de transformar el mundo en beneficio de toda la humanidad, que están llenos de vida, llenos de alegría, llenos de espíritu, llenos de arte y cultura, que no tienen nada de muerto o frío, pero que no vienen en compañía de todos esos adornos religiosos y sobrenaturales y todo lo antiguo que los acompaña.

Una refutación viva de los estereotipos e ideas falsas

Pregunta: Lo que acabas de decir tiene relación con otro punto que yo quería mencionar. Anteriormente, comentamos sobre los estereotipos que muchas personas sostienen sobre la ciencia —que con frecuencia conciben la ciencia en general como algo muy árido o rígido, sin vida— y se me ocurre que tienen las mismas ideas , o ideas erróneas, sobre el comunismo y los comunistas. Respecto a lo que acabas de decir, ¿no quieres comparar y contrastar esas nociones sobre la ciencia y el comunismo con la impresión que da BA y su obra y dirección, durante el Diálogo y más en general en el conjunto de su obra?

AS: Bueno, esa es una pregunta importante. Creo que una manera de considerarla — ya hemos hablado sobre los prejuicios contra la ciencia y en particular la promoción de la anticiencia en esta sociedad, todo para engañar mejor a la gente. Lo vemos todo el tiempo. Lo vemos, por ejemplo, en las batallas políticas e ideológicas sobre la evolución durante los años recientes. La realidad científica es que toda vida en este planeta (incluidos los seres humanos) evolucionó, durante cientos de millones de años, y ni los dioses ni otras fuerzas sobrenaturales crearon ninguna parte especial de ella. Ese hecho científico básico se ha comprobado con mucha claridad desde fines del siglo 19, desde los días de Darwin y sólo hemos profundizado nuestro conocimiento sobre esa verdad y la hemos verificado 20 millones de veces desde 20 millones de diferentes ángulos en los más de 150 años transcurridos. En pocas palabras, se ha acumulado una increíble cantidad de evidencia científica concreta en el curso de mucho tiempo, evidencia que no deja ningún lugar a dudas sobre la verdad de la teoría de la evolución — se ha comprobado, repetidamente, sin duda alguna: toda vida en este planeta evolucionó, y sigue evolucionando, por medio de mecanismos biológicos completamente naturales. Los mismos seres humanos simplemente somos un producto de ese proceso largo y diversificado de la evolución biológica natural. Asimismo, conocemos muy bien los mecanismos biológicos básicos completamente naturales que impulsan el cambio evolutivo. A pesar de toda la evidencia científica firmemente establecida, los que manejan esta sociedad se encargan de no promover la educación científica ni el conocimiento de la evolución de ninguna manera sistemática. Permiten la promoción de idioteces para confundir a la gente, fomentar la ignorancia crasa, crear dudas sobre la evolución biológica, y promover en su lugar creencias religiosas en fuerzas sobrenaturales. ¿Por qué lo hacen? Obviamente, los explotadores y opresores siempre pueden beneficiarse del mantenimiento de las masas populares en un estado de gran ignorancia y confusión. Eso se expresa por lo que se refiere a la ciencia en general. Aquellos que manejan esta sociedad podrían promover una concepción dinámica y apasionada sobre la ciencia y la exploración científica. De hecho, sí lo hacen, hasta cierto punto, pero en general lo hacen para una pequeña parte de la población, a la que vienen preparando para servirles de élites. Pero en la sociedad amplia, permiten fomentar un ambiente en que muchas, pero muchas personas tienen confusión sobre los hechos científicos más básicos y creen equivocadamente que el proceso científico es inherentemente peligroso o mortal o árido y desprovisto de toda pasión. Como anteriormente comenté, en realidad la ciencia está llena del espíritu de curiosidad y aventura que caracteriza a los niños y es una expresión del incontenible deseo humano de conocer más la naturaleza y la sociedad, el mundo a nuestro alrededor, de encontrarle sentido, de entender cómo funcionan las cosas, cómo llegaron a tener su forma particular y cómo cambian. Además, a diario surgen millones de preguntas por las que la ciencia se vuelve muy dinámica y divertida, divertida de verdad, y es un gran método para aplicar a todos los aspectos de la vida. Toda persona puede aprender a ser científica, sin lugar a dudas, sean como sean o como hayan sido las circunstancias o condiciones de su vida. Se siente muy liberador adoptar y aplicar los métodos científicos básicos, hasta en el modo de pensar cotidiano y la vida cotidiana, además de las cuestiones más estratégicas correspondientes a cómo cambiar radicalmente la sociedad hacia lo mejor.

Pero evidentemente los que manejan la sociedad actualmente ¡prefieren que no sepamos eso! [se ríe]

De igual manera, los de arriba se complacen en propagar y promover prejuicios e ideas erróneas sobre los comunistas y la dirección comunista, los estereotipan como áridos y dogmáticos, mandones, siniestros, y les dicen a todos que los comunistas reprimirían toda expresión individual y quitarían todas las libertades. Promueven la idea de que hay que tener mucho ojo con esos comunistas porque a lo mejor nos encarcelen o nos paren en frente del pelotón de fusilamiento. Pues, presentan los comunistas así como antaño su propaganda presentaba la mota como si se tratara del cine de terror, porque, francamente, los que mandan, los capitalistas-imperialistas, reconocen a cierto nivel que el comunismo es, en realidad, la filosofía y la ideología que amenazan más profundamente a ellos y a su sistema. Eso ha sido cierto desde los inicios de la ciencia del comunismo, con Marx a finales del siglo 18. La ciencia del comunismo analiza las raíces profundas de lo que su sistema tiene de mal, y cómo su sistema no puede ser nada salvo una pesadilla para la inmensa mayoría de la gente y por qué la humanidad no se emancipará plenamente sin desmantelar por completo el sistema existente (el capitalismo-imperialismo) con el fin de crear una nueva sociedad socialista y en última instancia rebasarla y avanzar al pleno comunismo. La ciencia del comunismo conlleva un método y enfoque que nos ayudan a analizar cómo alcanzarlo. Los que manejan las cosas no quieren que sepamos nada de eso. [se ríe] De ahí que siempre se han esmerado en difamar a los comunistas y en distorsionar lo que decimos y hacemos — más que nunca desde la revocación de las revoluciones socialistas más importantes, en la Unión Soviética y en China, donde ha sido revocado el socialismo. La revolución socialista en la Unión Soviética fue revocada en los 1950, y en China a fines de los setenta, tras la muerte de Mao, y es importante entender que desafortunadamente el capitalismo e imperialismo fueron restaurados en ambos países.

De hecho es importante saber que no existen países socialistas en el mundo hoy día. No hay países socialistas auténticos. En ningún país del mundo tienen el poder los comunistas, los comunistas auténticos. Esta situación tendrá que cambiar.

Hace tiempo, se dio lo que se ha llamado la “primera ola” de revoluciones socialistas que hicieron grandes logros durante un tiempo. También cometieron algunos errores graves, de los cuales ha hablado Bob Avakian también. Pero es indiscutible que, durante un tiempo, hicieron grandes logros. Desafortunadamente hoy día, aunque algunas de los gobernantes de países como China o Cuba siguen usando palabras como socialista o revolución o comunismo, esas sociedades, y esos líderes, no tienen nada en común con comunistas auténticos. Es muy necesario que las personas aprendan métodos científicos, entre otras razones para distinguir los comunistas falsos de los auténticos, y un movimiento comunista falso de un movimiento comunista auténtico.

Pero, una parte de lo que ocurrió fue que en las últimas décadas, desde la revocación de la revolución en China en particular, los de arriba en esta sociedad han librado campañas sistemáticas de calumnias para difundir burdas mentiras, por ejemplo de que Mao mató a decenas de millones de personas, o con frecuencia equiparan a Hitler, Stalin y Mao para tachar a todos de ser de la misma índole y para denunciarlos como monstruos a escala mundial. ¡Tienen el descaro de comparar líderes comunistas con un líder nazi como Hitler! ¡Qué infundio más indignante! Pero les encanta repetir esa mantra, “Hitler-Stalin-Mao”, para confundir a la gente y dar a entender que los comunistas son iguales de malos como los nazis, el ogro espantoso debajo de la cama que sale para suprimir toda iniciativa individual, echar las personas a la mazmorra y ejecutarlas. Todas esas comparaciones de los comunistas con los nazis ¡son una burda propaganda y pura paja! Hitler y los nazis, claro está, eran monstruos, opresores fascistas homicidas. Pero los comunistas, los auténticos comunistas, son la antítesis de dichos fascistas.

Como parte de sus campañas sistemáticas de calumnias anticomunistas, los poderes fácticos, los que dominan y oprimen a tantas personas en Estados Unidos y en todo el mundo, también se han esmerado para alentar y promover la publicación de novelas e historias escritas por personas que pertenecían a los sectores privilegiados y parásitos en China, o que tenían parentesco con uno que otro líder de la revolución y por eso esperaban contar con privilegios especiales en la nueva sociedad, que estaban resentidas por algunas de las restricciones que la China socialista les imponía — restricciones cuyo objetivo principal era limitar el poder de personas como ellas de dominar a las demás, especialmente a las de sectores populares básicos, como era la norma durante siglos en la China prerrevolucionaria. Algunas de esas personas o sus parientes escribieron posteriormente “historias para llorar” amargas y resentidas quejándose de la restricción de semejantes privilegios y lloriqueando de “lo mucho que sufrieron”, ai ai ai de mí, cuando Mao aún vivía y China aún era socialista. La amplia promoción de esas “tragedias” subjetivas, en particular en las universidades, contribuye a difundir distorsiones crasas de la experiencia verdadera (¡y sin duda alguna mucho más positiva!) del socialismo en China antes de la restauración del capitalismo, como lo experimentaron concretamente cientos de millones de personas comunes en China que apoyaban a Mao y al socialismo y a la Revolución Cultural, cuyas historias los gobernantes capitalistas, por razones obvias, no quieren coleccionar ni diseminar.

Me agradaría que más personas en las universidades y otras partes pensaran críticamente e investigaran seriamente los hechos comprobados y examinaran la verdad de toda esa experiencia generalmente positiva, ¡en vez de dejarse embaucar tan fácilmente por las burdas mentiras propagandísticas de los capitalistas y sus alcahuetes parásitos!

Yo sé que ésta no es la ocasión para adentrarnos en todo eso, pero es muy importante conocer los hechos concretos. Si los lectores quieren entender la experiencia de la “primera ola” de las revoluciones socialistas, les recomiendo que revisen la material de investigación que Raymond Lotta y otros han recopilado, que se encentran en la página web thisiscommunism.org (en inglés), con enlace en la página web revcom.us. También recomiendo que estudien el análisis que hizo Bob Avakian de la revocación de la revolución socialista en China tras la muerte de Mao. Hay mucho análisis y resumen de la gran cantidad de esas experiencias complejas, para que los estudiemos.

Menciono eso, en breve, para señalar que los gobernantes capitalistas obviamente tienen un interés particular en calumniar a los revolucionarios y comunistas, y lo hacen a diario. Pues, es de esperarse. Pero lo que sí me consterna que ¡la gente común se trague tan ingenuamente semejantes calumnias! La verdad, deben ponerse a estudiar y leer sobre la experiencia concreta, en vez de tragarse (y difundir) sin sentido crítico esa propaganda difamatoria. Los materiales están ahí a la mano, pues adelante, a aprender de esas experiencias. Eso no ocurre con suficiente frecuencia, entre otras cosas; es un reflejo de la falta de pensamiento científico en general. Todo el tiempo oímos que la gente dice, “Pues, todos saben... fue en desastre en China, o Mao ejecutó a millones de personas, o la gente odiaba el socialismo y no funcionaba”, y bla-bla-bla. Bueno, no es cierto, ¡no todos “saben” eso! De hecho, algunos de nosotros sabemos que semejantes declaraciones son pura paja. Muchas personas repiten indignantes mentiras como esas sin hacer ni un segundo de investigación seria sobre el tema. Para mí, eso es muy irresponsable. Lo cierto o lo incierto de esa experiencia tiene importancia para la vida de miles de millones de personas en el mundo. Pues, hagan la tarea. Estudien la materia. Lean Bob Avakian. Exploren los análisis que Raymond Lotta ha hecho y el material de investigación que ha compilado. Ese material está ahí a la mano. Por lo que hagan el trabajo e investiguen más profundamente el contenido de toda esa experiencia. De nuevo yo quisiera dirigirme en particular a los universitarios: escriban unos ensayos sobre la Revolución Cultural en China. ¿Qué proponían hacer? ¿Qué eran las contradicciones con las que bregaban? ¿Cómo era la vieja sociedad antes de la revolución? ¿Qué eran los problemas en la nueva sociedad que trataban de resolver? ¿Qué les salió bien de lo que hicieron? ¿Dónde cometieron errores? Pues, hagan algún trabajo. ¿De acuerdo?

Perseveran estas tercas ideas erróneas sobre la naturaleza supuestamente árida, sin vida, hasta represiva, del comunismo, debido principalmente a esas campañas incesantes durante las últimas décadas para diseminar mentiras y distorsiones sobre la “primera ola” de revoluciones socialistas. La mayoría de las personas que oyen o leen esas calumnias simplemente suponen sin cuestionar que sean ciertas, al parecer, y ni siquiera se dan la molestia de investigar. Un factor secundario, pero importante, es que en efecto hubo algunos errores de enfoque en el manejo de esas primeras sociedades socialistas y de los problemas complejos que eso encierra. Se trataba de los primeros intentos en toda la historia de reorganizar y manejar una sociedad sobre una base socialista completamente diferente, y al mismo tiempo enfrentarse con oposición interna y externa de parte de fuerzas de clase agresivamente aferradas a las viejas formas feudales y capitalistas de explotar a la gente, y eso constituía un gran reto. Efectivamente, cometieron algunos errores, incluso errores graves, en la Unión Soviética y también en China durante esos primeros intentos de construir el socialismo. Pero también hicieron logros y saltos sumamente positivos. Es posible identificar los errores y aprender de ellos para hacerlo mejor en la próxima ronda. Esa es una gran parte de lo que desarrolla la nueva síntesis del comunismo de BA: aprender de los logros positivos así como de los errores de la “primera ola” de revoluciones socialistas en particular. Esta nueva síntesis, con el énfasis que pone en ejercer de manera más correcta un “núcleo sólido” y al mismo tiempo permitir, hasta alentar, “mucha elasticidad”, pero aún “sobre la base del núcleo sólido”, representa concretamente una nueva síntesis del comunismo — un adelanto filosófico y epistemológico importante y un adelanto en todo el método y el enfoque de cómo dirigir un movimiento revolucionario (hoy, e incluido hasta la toma de poder), y cómo bregar con los retos concretos y complejos de construir y dirigir una nueva sociedad socialista con un método plenamente científico y hacerlo de tal manera que la convierta en el tipo de sociedad en la que la mayoría de las personas querrán vivir.

Durante las etapas iniciales del movimiento comunista, se manifestaban un enfoque un tanto unilateral de satisfacer las necesidades de la población, es decir, sus necesidades materiales inmediatas, de alimento y vivienda, servicios de salud, empleo —cosas de ese tipo— todo lo que, por supuesto, es muy importante. Pero algo que es necesario que se entienda mejor, siendo BA un fuerte proponente de ello, es que las personas necesitan mucho más, los oprimidos necesitan mucho más, que los requisitos materiales para la vida, definidos estrechamente. También necesitan ciencia y arte y cultura, necesitan ambientes expansivos o “abiertos”, necesitan espacio para respirar, necesitan espacio para el disentimiento y la efervescencia, necesitan espacio para pensar, necesitan espacio para no hacer nada. [se ríe] Es un análisis mucho más dinámico y amplio de lo que quiere decir identificar correctamente las necesidades objetivas de las personas, aun las más oprimidas. Claro, necesitan alimento y servicios de salud y vivienda, pero necesitan mucho más. Y en la experiencia anterior de la revolución comunista, no siempre lo entendían suficientemente bien. Entendían hasta cierto punto. Por cierto Mao entendía la importancia del arte, por ejemplo. Pero hay razones legítimas para cuestionar algunas de las maneras de manejar y dirigir esas primeras sociedades socialistas, al restringir mucho — como yo decía, apretar mucho las riendas. Por ejemplo, yo sé que a muchos artistas y científicos quizás les preocupen, por razones legítimas, que en las sociedades socialistas anteriores si hubieran querido emprender proyectos de cierto tipo, por ejemplo en algunas de las esferas de mayor abstracción de la ciencia y del arte, posiblemente se toparían con oposición, o no las apoyarían las instituciones oficiales, o no recibirían suficientes fondos, cosas así, especialmente si no podrían explicar exactamente cómo su trabajo iba a producir resultados inmediatos, resultados que beneficiarían de manera concreta a la población en un sentido inmediato. O quizás los confrontarían los de debajo de la sociedad con el argumento limitado de que, “Pues, no deben de hacer nada de eso, es un desperdicio de tiempo y recursos, ¿cómo va a ayudarnos a vivir mejor? No pueden comprobar que ninguna de esas cosas abstractas vaya a ayudar a nosotros”. Una dirección buena tendría que luchar con tales personas para que amplíen sus puntos de vista y reconozcan el valor social de permitir, hasta alentar, bastante “experimentación” poco ortodoxa y poco convencional en las artes y ciencias — tales como los proyectos “de mayor abstracción” y enrarecidos que con frecuencia emprenden los científicos y artistas pioneros en aras de abrir nuevas brechas en sus campos. Será necesario dar dirección apropiada a las masas populares que tienen poca o nada de experiencia en esos campos para que lleguen a reconocer el valor de semejantes proyectos, aún sin garantía al principio de que vayan a contribuir algo positivo a la sociedad en un sentido más concreto e inmediato. Pero no cabe duda de que podría representar todo un reto dar una dirección correcta y multifacética en torno a dichas cuestiones, especialmente en una situación de recursos limitados, donde aún es necesario emprender una batalla monumental para satisfacer las necesidades materiales más básicas de vida y donde la inmensa, pero inmensa mayoría de la población apenas empiece a elevar la vista más allá de la explotación y opresión agotadoras y sofocantes que había sufrido en la vieja sociedad, como era el caso en China antes de la revolución.

Ahora bien, no digo que, por ejemplo, la dirección revolucionaria en China, cuando era de verdad un país socialista, haya desconocido del todo ese problema — ambos lados del problema. De hecho, promovían muchos diferentes proyectos científicos (en matemáticas abstractas avanzadas, en la medicina, etc.) que posiblemente no iban a resultar en beneficios palpables inmediatos. En muchos casos sí tenían una perspectiva de largo plazo en torno a esas cuestiones. Además, no sofocaban todo el arte abstracto, o lo que sea. Sin embargo, no se puede negar las deficiencias en su orientación respecto tales cuestiones, que tendían a pasarse de estrechas y restrictivas, y creo que eso es un factor secundario que ha reforzado algunas de las ideas erróneas comunes en la actualidad, de que los comunistas al tomar el poder restringirían mucho y sofocarían el espíritu de la gente, y de que el sistema democrático burgués reinante y el estilo preferido del capitalismo-imperialismo brinden, en última instancia, más campo para la expresión individual y los derechos individuales.

Pero eso no es cierto. El sistema actual reprime muchísimo, en la realidad. No solamente reprime más obviamente a sectores enteros relegados a la pobreza aplastante, la explotación y la brutalidad policial. También reprime la expresión individual, hasta en los sectores que gozan de más privilegios. Esta sociedad impulsada por el capitalismo francamente no permite mucho espacio para respirar (habiendo poco o ningún apoyo institucional ni financiación) para muchísimos artistas y científicos, especialmente los que quieran emprender exploraciones poco convencionales, y cuyo trabajo no necesariamente garantice generar ganancias monetarias para los patrocinadores e inversionistas. Eso es muy claro. Por lo que se pregunta: ¿qué es el mejor sistema, en lo concreto, en aras de desencadenar la innovación e iniciativa consciente, en la sociedad en general y además para el individuo? Yo sostengo que el socialismo (encaminado, a la larga, al comunismo), concebido y dirigido correctamente, brinda muchas más opciones para el florecimiento amplio de la iniciativa humana que deseamos, que el actual sistema aplastante de cuerpos y almas, es decir, el actual sistema de capitalismo restrictivo impulsado por las ganancias. Estoy firmemente convencida de que si una nueva sociedad se construyera a base de los métodos y principios que definen la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian, eso haría posible la mayor amplitud y alcance sin precedentes para la exploración y experiencia humanas, lo que incluiría permitir mucha experimentación que no se limitara a metas y objetivos inmediatos limitados y proyectar una voluntad de alentar semejante experimentación, aun sin saber de antemano si ésta vaya a dar resultados positivos o a terminar en un callejón sin salida, o si al último vaya a tener un valor social duradero. Una característica distintiva de la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian es captar el enfoque, y dirigir a otros para que reconozcan la importancia del enfoque, de que los objetivos estratégicos del comunismo revolucionario —el propio objetivo de emancipar a toda la humanidad— requieren que se apliquen métodos científicos para desencadenar y alentar semejante amplitud y diversidad y experimentación continua durante todo el proceso revolucionario.

Pregunta: Por lo que hemos contrastado todos esos estereotipos que mencionaste, de que los comunistas sean sosos, áridos, sin vida y dogmáticos, con la realidad de quién es Bob Avakian y la impresión que él causa, en el Diálogo y en general. ¿Quieres hablar más sobre eso?

AS: Bueno, creo que esa impresión impacta en muchas maneras. Cualquiera que haya leído algo de sus escritos o haya visto las películas de sus discursos, o el Diálogo, u otras cosas... con frecuencia se oye a las personas decir, “yo no sabía que él era una persona tan divertida”, o “no esperaba que fuera así” o “conoce a la gente de lleno” o “capta exactamente cómo es mi vida”. Se oyen muchos comentarios de ese tipo, que están a años luz de aquellos estereotipos. Por ejemplo, al leer la autobiografía de Bob Avakian, From Ike to Mao and Beyond, se dan cuenta que está llena de historias, algunas muy divertidas. Claro, se trata de un tipo con un compromiso serio, que ha desarrollado teorías muy serias. Analiza con mucha seriedad y profundidad lo que está mal en esta sociedad, y cómo avanzar hacia un nuevo mundo, que incluye pasar por el proceso muy complicado, el proceso muy riesgoso, de hacer una revolución concreta. Pues, efectivamente, él lo trata con mucha seriedad, no es una persona que juega precipitadamente con la vida de las masas. Él siente, estoy segura, una enorme responsabilidad de hacerlo correctamente, en términos de dirigir a la gente en todo ese proceso complicado. Como decía Mao, una revolución ¡no es ofrecer un banquete! BA no dice que la revolución vaya a ser fácil. No dice que no requiera de mucho riesgo y sacrificio, que no la vaya a acompañar ningún sufrimiento. Por un lado, este proyecto del que él habla, es algo muy serio, y él lo toma muy en serio. Por otro lado, también es una persona muy dinámica con un excelente sentido del humor, que puede apreciar y hablar de cosas de diversa índole.

Muchas personas saben que a él le encantan el básquetbol y otros deportes — conoce bien esas cosas. También es muy conocedor del derecho: el derecho constitucional, derechos civiles y toda la esfera jurídica. Puede contar muchas historias interesantes y estimulantes sobre el tema. Es un gran narrador. El que haya tenido contacto con él se da cuenta que es narrador maestro. Tiene mucho humor, de muchas maneras es una persona muy divertida — creo que eso tiene que ver con sus métodos en general y su aprecio agudo por el contraste, o la contradicción. Mucho humor surge de eso, ¿no es así? Cuando las personas que guardan muchos prejuicios o ideas erróneas se imaginaran cómo sería un líder político, un líder comunista, ni hablar de un líder comunista revolucionario, ¿se les vendría a la mente una persona dispuesta a experimentar con componer y cantar una canción de rap como “All Played Out” (Todo gastado y trillado)? ¿Qué significa el que él haya querido hacer eso, y también que fuera capaz de hacerlo? No es un rapero profesional ni nada de eso, obviamente, aunque en mi opinión la pieza es bastante buena. Pero lo importante es, qué significa, qué proyecta a la gente, que este líder revolucionario comunista, esta persona que dice, “Aquí estoy, soy capaz de dirigir una revolución y de dirigir la construcción de una nueva sociedad sobre una base completamente diferente, y lo comprueba todo este trabajo y evidencia”, al mismo tiempo esa persona experimentaría con cosas como ¡una canción de rap! [se ríe]

Sabe jugar. Se conecta con las personas: Las conoce bien... además, él está lleno de vida, ¿me entiendes? Muchas personas saben que a él le gusta mucho cantar. Le encanta cantar, y tiene buena voz. Sé que Cornel lo mencionó en un momento durante el Diálogo.

Algunas personas conocerían esa canción muy conmovedora de Ry Cooder, “Borderline” (La frontera).  BA cantó una versión de “Borderline” que se puede oír en el álbum de Outernational, Todos Somos Ilegales. Es una canción hermosa, sobre la frontera, la cuestión migratoria y el tormento que sufren los inmigrantes de México y de otros países latinoamericanos. BA la canta bellamente, con mucho corazón, y Outernational la mezcla muy bien y la puso en ese maravilloso álbum. Creo que es una muy buena contribución a ese álbum.

¿Qué significa todo eso? ¿Qué clase de líder comunista revolucionario canta canciones para la gente, compone canciones de rap y canta baladas o lo que sea, o escribe una autobiografía llena de historias divertidas sobre su juventud y sobre sus interacciones con diferentes sectores populares, que cuenta, por ejemplo, lo que aprendió de joven en las canchas de básquet en varios sectores de la población? No cuadra con el estereotipo árido, soso, aburrido que muchas personas prejuiciadas se hubieran imaginado, ¿verdad?

Algo que BA proyecta es que tiene un entendimiento genuino de la gente básica, de su vida, sus circunstancias y culturas. Otra manera de expresarlo es decir que él cuenta con ciencia con mucho corazón. Muchas veces las personas mencionan eso. Las personas de los sectores más oprimidos, y en particular del pueblo negro, al empezar a conocerlo y a conocer de él, aunque sólo un poco, atinan eso luego luego: Ah, este hombre nos entiende. No importa que sea blanco o negro o lo que sea, este hombre nos entiende, de cuerpo y alma.

Por lo que eso es otra cosa muy importante acerca de BA: al mismo tiempo que obviamente se ha desarrollado teóricamente a un nivel sumamente alto, también tiene una fuerte conexión visceral de corazón a corazón, con las personas oprimidas, personas a las que él conoce y con las que se conecta a un nivel emocional profundo. No se trata de ningún juego para él, no se trata de ningún truco. Él se lo toma a pecho, y dado que él lo siente y lo sabe de corazón, las personas de las masas básicas de las cuales él habla y a las cuales se dirige, a menudo reconocen de inmediato ese hecho. Entienden que él les entiende.

Un nuevo marco teórico para una nueva etapa de la revolución comunista

Pregunta: Bueno. Pues creo que podríamos ampliar el tema tras hablar sobre el Diálogo. Pero antes, yo quisiera hacer eco a lo que dijiste al recomendar mucho que las personas visiten la página web revcom.us, que echen un vistazo al Diálogo y le pongan mucha atención y que vean la película del Diálogo cuando salga. Creo que tu frase de que hubo magia en el aire es una frase muy apropiada para describirlo. Así que quisiera hacerte eco a esa recomendación tuya. Pues pero para ampliar más el tema, ¿podrías hablar de una manera más general sobre el contenido y la importancia de la obra, el método y la dirección de Bob Avakian, a tu parecer? ¿Qué es su importancia en el mundo? También cómo se relaciona con lo que hemos venido comentando sobre un enfoque científico de conocer y cambiar el mundo por medio de la revolución.

AS: Bueno, creo que se trata del teórico revolucionario más avanzado que esté vivo en el mundo de hoy, la persona que más ha adelantado el desarrollo de la ciencia de la revolución que fue iniciada por Marx en los finales del siglo 1800 y que fue desarrollada más durante diferentes períodos por Lenin y Mao en particular. Con el paso del tiempo, y en cada etapa, cosas nuevas muy importantes fueron aprendidas y aplicadas. Hubo algunos nuevos adelantos teóricos importantes así como avances en la práctica. Pero creo firmemente que la obra de Bob Avakian en este período viene abriendo paso, en realidad, a una nueva etapa del comunismo. Eso es verdad por razones objetivas así como subjetivas, a mi parecer. Déjame explicar lo que quiero decir. En primer lugar, se han desarrollado nuevos cambios materiales en el mundo, lo que incluye desde el tiempo de Mao, y el trabajo teórico que ha hecho BA es capaz de reconocer, abarcar y tratar esos cambios objetivos. El mundo no se queda sin moverse y no vivimos en el mismísimo mundo en el que vivió Marx, o Lenin, o hasta Mao, por lo que la ciencia de la revolución tiene que seguir siendo dinámica y ser capaz de desarrollarse continuamente, en relación con esos cambios continuos en la situación objetiva, entre otras cosas. Pero yo creo, entre otras razones, que la obra de BA va abriendo paso a una nueva etapa del comunismo no simplemente por los cambios mundiales continuos en la situación objetiva sino por los adelantos pioneros que BA ha venido haciendo con respecto a lo que llamáramos el lado subjetivo de la ecuación — en otras palabras, el conjunto de su desarrollo de una nueva síntesis del comunismo y el método y enfoque radicalmente diferente que él aplica a los problemas de hacer avanzar la revolución, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial, que representa, a mi parecer, un avance muy importante en el desarrollo de la misma ciencia, lo que contrasta marcadamente con los varios tipos de métodos y enfoques erróneos que han plagado una buena parte del llamado movimiento comunista internacional durante mucho tiempo.

La obra teórica de BA ha analizado a fondo, ha escudriñado y ha reconfigurado la experiencia del pasado de forma que de hecho desenvuelve unos componentes teóricos nuevos jamás vistos, entre otras cosas en relación al proceso concreto de construir movimientos revolucionarios — al identificar algunos de los métodos y principios centrales y mucho más sistemáticamente científicos, los que deben aplicarse para hacerlo correctamente (no sólo en Estados Unidos, sino en otros tipos de países), las cosas centrales que hay que tener en cuenta en todo el camino a la revolución, a la toma del poder; y al desenvolver, también en algunas maneras nuevas importantes, algunos de los métodos y principios que deben aplicarse al enfoque de conquistar el poder concretamente y de ahí continuar para construir una nueva sociedad socialista de manera que no sólo constituya en los hechos una sociedad en la que la mayoría de la gente quisiera vivir, sino también una que tendría una mejor posibilidad que semejantes sociedades anteriores de evitar que se desvíe y dé marcha atrás, hacia el capitalismo en vez de hacia adelante al comunismo.

Pero, ésta es parte del dilema, ésta es lo que me frustra: ¡la mayoría de la gente hoy no entiende nada de eso! No capta la importancia, a escala mundial literalmente, de lo que la nueva síntesis del comunismo de BA viene gestando respecto a las nuevas posibilidades para la humanidad. La gente no la capta a menos que efectivamente se adentre en estas cuestiones un poco más seriamente y empiece a bregar de hecho más científicamente con lo que pasa en el mundo y lo que concretamente hace falta.

Pregunta: ¿Qué cuestiones?

AS: Bueno, repito, la importancia de lo que Bob Avakian ha desarrollado en relación a los acontecimientos objetivos en el mundo y a los puntos de vista muy equivocados y problemas de método que prevalecen hoy entre la mayoría de los llamados comunistas. Repito, se dio lo que se ha llamado “la primera ola” de revoluciones socialistas, que duró hasta los finales de los años 1970, cuando el capitalismo fue restaurado en China y el mundo quedó otra vez desprovisto de una sociedad socialista auténtica. Marx inició con pujanza la primera etapa en los finales del siglo 1800 con su trabajo teórico materialista histórico innovador sobre las contradicciones de clase durante toda la historia y sobre los rasgos particulares de las sociedades capitalistas y la necesidad y la base para que las revoluciones rebasen eso, encaminándose hacia el socialismo y el comunismo, en última instancia a escala mundial. En 1871 ocurrió la experiencia de la Comuna de París, que era importante, como tentativa preliminar en la que las fuerzas proletarias tomaron el poder en París, y lo conservaron brevemente, pero en los hechos no era posible consolidarlo durante mucho tiempo — aún no se había formulado el concepto, la estrategia, y la visión de lo que hacía falta para llevarlo más adelante. Obviamente, la revolución rusa de 1917 fue capaz no solamente de conquistar el poder sino también consolidarlo, y de ahí avanzar para establecer el socialismo y construir la Unión Soviética como un estado socialista durante varias décadas, antes de que fuera revertido y el capitalismo fuera restaurado ahí en los años cincuenta. De ahí la revolución china, desde la conquista del poder a nivel nacional ahí en 1949, hasta los fines de los setentas, pudo hacer adelantar aún más el proceso, antes de que también fuera revertida. Por lo que es importante aprender de todo eso, tanto de los avances como de las deficiencias.

Lenin, que dirigió la revolución que creó la Unión Soviética, era un teórico muy importante que, entre muchos otros adelantos teóricos importantes, desenvolvió un conocimiento concreto de la evolución del capitalismo al imperialismo, a un sistema mundial. Esos eran cambios objetivos importantes en el mundo en aquel entonces, y algunos de los avances teóricos de Lenin abarcaron en concreto esos cambios y los trataron en algunas maneras muy importantes, que no trataré de explicar más en este contexto. Más tarde, ya para el tiempo de la revolución china, Mao hizo aún más avances, desenvolviendo mucho conocimiento nuevo de las cosas, por ejemplo cómo iniciarse en el camino revolucionario en un país del tercer mundo bajo el dominio del imperialismo extranjero, y qué implicaba librar concretamente la guerra popular prolongada en ese tipo de país durante un período de tiempo, para culminar en la conquista del poder a nivel nacional. Mao hizo algunas de sus más grandes contribuciones después de la toma del poder, durante varios años, en el curso de analizar las experiencias positivas y negativas de la Unión Soviética, y en relación a los retos que enfrentaron durante el trabajo de crear una sociedad socialista en China. Los adelantos teóricos de Mao durante esos años abarcan el análisis —el análisis muy importante— de qué eran los remanentes sociales e ideológicos, los vestigios, de la vieja sociedad que aún ejercían una influencia importante en la nueva sociedad socialista, y por lo tanto su reconocimiento de la necesidad de encontrar los medios apropiados para “continuar la revolución” aún en una sociedad socialista. Eso era algo nuevo, que anteriormente no se entendió ni se anticipó, y representó un avance crítico en la ciencia del comunismo que continúa desarrollándose —una lección clave la que los comunistas tienen que aprender, y aprender bien, no sólo en China en ese entonces sino en todas partes del mundo, y una que será imprescindible tener en cuenta en todas las sociedades socialistas futuras. Como parte de eso, Mao desarrolló conceptos teóricos críticamente importantes sobre las relaciones de clases bajo el socialismo, entre éstas el hecho de que, como él popularizó con una frase famosa, en la sociedad socialista, “no se comprende donde está la burguesía. Está justamente dentro del Partido Comunista”. Eso es algo que Mao analizó en cierto momento en el desarrollo de la sociedad socialista, y él desencadenó al pueblo a librar una Revolución Cultural, incluso bajo el socialismo, para hacer avanzar más las cosas. Tal revolución fue muy importante, y BA ha valorado profundamente esos saltos y adelantos importantes que Mao dio, y los ha analizado a fondo, los ha incorporado en la nueva síntesis que ha venido desarrollando desde ese entonces. A pesar de todos los importantes avances y contribuciones teóricos y prácticos de Mao y a pesar de los asombrosos logros del socialismo en China en el curso de unas pocas décadas, el hecho de que la revolución ahí fue, efectivamente, revertida, a finales de los setentas y que el capitalismo fue restaurado, de hecho le dio gran ímpetus al reconocimiento de la necesidad de hacer análisis científicos rigurosos de lo que pasó ahí y de desarrollar el marco teórico científico del comunismo aún más, con el fin de manejar las cosas aún mejor la próxima vez. Y eso es precisamente lo que BA se propuso a hacer, y la nueva síntesis que él ha desarrollado es, en gran medida, el fruto del trabajo que ha hecho para satisfacer esa necesidad.

Repito, hoy ya no hay países socialistas en el mundo. Eso no quiere decir que no haya revolucionarios o personas que hablan del comunismo y del socialismo en diferentes partes del mundo, en diferentes países, que hasta libran guerras populares en algunos lugares — o personas que lo han hecho en las décadas recientes. Pero, francamente, la situación internacional está hecha un desastre. El movimiento comunista internacional es, en gran parte, un desastre. Eso se debe a algunas líneas y diferencias de línea muy, muy problemáticas en el movimiento internacional — algunos errores muy fundamentales que se han cometido en una dirección u otra, sobre los cuales BA ha hablado. Él viene contribuyendo a deslindar las cosas. Pero, francamente, la mayor parte de lo que a grandes brochazos ha sido el movimiento comunista internacional de la vieja escuela, no lo aprecia. Él es muy controvertido en esos círculos. Las personas difieren mucho de él, porque hay esas tendencias y corrientes muy equivocadas en diferentes países que se alejan del camino revolucionario y del camino hacia el auténtico socialismo y comunismo, tendencias de las cuales algunos individuos y organizaciones están investidos mucho y al parecer, a las cuales se aferran mucho. Pues, algunas personas hasta piensan que él ni siquiera tiene el derecho de hablar sobre estos temas porque no es de un país tercermundista, es un hombre blanco de un país imperialista. Esa manera de pensar es patéticamente estrecha y mezquina. Pero se arraiga no solamente en el nacionalismo estrecho (aunque ciertamente eso es un factor), sino también en la desvaloración de la ciencia y de la teoría en general, la que hoy es tan extendida en todas partes.

Por el lado más positivo, quisiera recomendar de nuevo que las personas accedan a las polémicas escritas por revolucionarios en México, la OCR, por medio de la página web revcom.us, y otras obras escritas por otros que polemizan contra algunas de esas tendencias erróneas en el movimiento comunista internacional hoy y defienden la nueva síntesis del comunismo de BA en oposición a eso. Repito, las personas deben acceder a la revista teórica electrónica Demarcations en revcom.us. Esas polémicas señalan correctamente el hecho de que, por un lado, hay esas tendencias dogmáticas... Voy a mencionar brevemente lo siguiente: por un lado hay esas tendencias en el movimiento internacional que representan tendencias dogmáticas, que insisten que uno sólo tiene que “aferrarse a los fundamentos” rígidamente, quienes actúan como si no hubiera nada nuevo que aprender (¡!), a pesar de la evidencia clara de que el mundo sigue cambiando en muchas maneras importantes a las cuales hay que tener en cuenta, y a pesar de que obviamente hay una gran necesidad de analizar la experiencia acumulada del pasado para aprender mejor cómo evitar reveses cruciales y cómo tener más éxito al hacer revoluciones y construir sociedades socialistas. Parece obvio, ¿no crees? Pero no son pocos los tipos dogmáticos mecánicos en el mundo que tratan la revolución y el comunismo más como fuera una religión que una ciencia y por lo tanto en efecto se niegan a examinar y adentrarse en esos tipos de cuestiones. Por otro lado, el otro tipo de tendencia dice, en resumidas cuentas, “Bueno, hubo problemas en el movimiento comunista internacional y se cometieron errores en el pasado, así que tenemos que aflojar las riendas y tener mucho más elasticidad y todo saldrá bien” — pero en esencia no hacen más que dar vueltas y ¡redescubrir la democracia burguesa!, que digamos. De una vez hubieran de apuntarse, firmar un documento de inscripción, con tal de obtener un poco más de libertades democráticas burguesas, mientras ¡dejan el mundo, esencialmente, igual! Esa tendencia tiene muy poco que ver con romper concretamente con el marco capitalista en un sentido fundamental — muchas veces parece intentar simplemente promover el desarrollo económico de países tercermundistas dentro de ese marco capitalista global, y quizás extraer unas pocas libertades más, especialmente para las capas medias en las ciudades. Pero en efecto nada de eso tiene en cuenta lo suficiente las contradicciones centrales concretas en esos países, los cambios objetivos que han venido ocurriendo y qué es lo que en concreto las amplias masas de esos países necesitan, para romper de lleno con el marco abrumadoramente opresivo y explotador bajo el cual viven.

Mira, entiendo que en esta entrevista no se puede tratar todo eso en detalle. Simplemente quería señalar que, hoy, sobre el movimiento comunista internacional, pues, no existe en realidad un solo movimiento comunista internacional. Hay revolucionarios y comunistas en diferentes partes del mundo, y desde la pérdida del socialismo en China, en una muy grande medida han estado en caos. De hecho, fue gracias a Bob Avakian que se haya planteado siquiera un análisis coherente en el tiempo del golpe de estado en China y la restauración del capitalismo. Él analizó lo que de hecho había pasado ahí, qué puso las cosas de nuevo en el camino capitalista. Ayudó a forjar un análisis más a fondo de lo que es la manera correcta de desenvolver la revolución y el socialismo en el mundo de hoy día. Pero no fue el caso que todos decidieran ponerse de pie a aplaudir y aceptar la situación — o se le hizo caso omiso, o se ha disputado mucho, y eso sigue siendo el caso, hasta la fecha. Así que francamente, es un problema grande en el mundo el de que ni siquiera hay mucha discusión seria y forcejeo sustantivo con los avances teóricos de la ciencia del comunismo representados en la nueva síntesis de BA. Y sería mejor si se forjara más unidad sobre esa base y fundamento en desarrollo.

Pregunta: Por lo que, una parte importante de lo que dices es que el trabajo que Avakian ha hecho ha forjado concretamente un nuevo marco teórico para una nueva etapa de la revolución comunista, ha hecho avanzar la ciencia de revolución en la realidad.

AS: Eso es exactamente lo que digo. Creo que es muy claro lo mucho que hace falta eso, tanto en Estados Unidos como a escala internacional, dado lo que está pasando con el mundo y con la gente del mundo, y lo mucho que hace falta el cambio revolucionario. Pero hay tanta confusión y desorden. Y hay gente... mira, se ha intentado desarrollar revoluciones en décadas recientes en el Perú y Nepal, para dar dos ejemplos notables. En ambos casos hubo gente muy dedicada que hizo grandes sacrificios y luchó durante años para hacer revoluciones en esos países, pero se salieron del camino por completo. Lo importante es que no tenían que terminar así... No digo que haya garantías de que permanecieran en el camino, y ciertamente los revolucionarios enfrentaron unas condiciones muy difíciles en ambos países. Hubo muchos problemas espinosos que se tenían que resolver para que esas revoluciones tuvieran una posibilidad de ganar. Pero lo importante es que hubo mucha oposición innecesaria a adentrarse en algunas luchas teóricas cruciales las que se tenían que librar, para de hecho iluminar, para arrojar luz sobre algunos problemas con los que se toparon las luchas revolucionarias al cambiarse las condiciones en el mundo — las condiciones en las ciudades del tercer mundo, las condiciones en el campo del tercer mundo. Por ejemplo, hubiera tenido muchísima relevancia explorar la cuestión general de aplicar el núcleo sólido, con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido, a esas situaciones particulares, en los países de ese tipo. Pero en estos días los revolucionarios de diferentes partes del mundo no captan bien ese tipo de principio global, y ni siquiera lo examinan ni lo ponderan mucho. Al contrario, como ya dije, lo que se encuentra son, o tendencias a seguir el dogmatismo rígido y a aplicar principios estáticos, duros y controladores, de manera negativa; o tendencias a echar por la borda todo al aflojar tanto las riendas, en parte para consentir a las capas medias de algunos de esos países y sus intereses — en esencia fomentar lo que se parece mucho a la democracia burguesa. Aunque se le llame socialismo o comunismo, no lo es.

Así que hace falta mucha discusión y forcejeo a nivel mundial sobre algunas de esas cosas. Yo sí creo, desde mi perspectiva científica, que lo que Avakian ha hecho es... lo que él ha desarrollado, concretamente... en torno a un número de cuestiones clave, pues él ha desarrollado concretamente unas ideas y manera de pensar muy nuevas: sobre el camino a la revolución, sobre la conquista del poder, sobre la naturaleza de la nueva sociedad la que hay que construir. En todas estas dimensiones, ha forjado unas ideas y manera de pensar muy nuevas, ha identificado unas señales de advertencia y problemas que evitar, y en particular lo ha hecho señalando los errores filosóficos y metodológicos típicos en los cuales las personas tienden a caer, y al demostrar las implicaciones del hecho de que al no abordar las situaciones con los métodos correctos, para nada es posible que resulten avances verdaderamente positivos. Lo ha demostrado, a base de mucha evidencia concreta, y ha analizado muchos ejemplos históricos para descubrir patrones y enseñar hasta dónde esos errores de método podrían llevar las cosas.

En cualquier campo de ciencia, cuando surgen personas que desarrollan ideas y maneras de pensar auténticamente nuevas y análisis y síntesis verdaderamente visionarios, y que critican los viejos modos de pensar, viejos métodos, viejos enfoques, desafortunadamente las más de las veces, por lo menos durante un tiempo, no se entiende su obra, ésta es objeto de burlas e injurias, o de plano se desconoce. La historia de la ciencia —de toda la ciencia— está repleta de ejemplos. Y en efecto eso es una lástima... constituye una pérdida para la humanidad. A mi parecer, cada minuto que pase en que no se discuta con seriedad la nueva síntesis del comunismo de BA y no se forcejee con ella, es otro minuto perdido en la lucha por emancipar a la humanidad de los horrores de este mundo capitalista imperialista.

¿Qué tiene de nuevo la nueva síntesis?

Pregunta: Sí pues, creo que acabas de decir algo muy importante, muy estimulante y poderoso. Y quiero continuar sobre ese hilo. En esta entrevista hasta ahora, has hablado sobre la nueva síntesis del comunismo que BA ha desarrollado. Para tratarla un poco más: ¿qué implica decir que hay una nueva síntesis del comunismo? Otra manera de expresarlo es: ¿qué es lo que tiene de nuevo?

AS: Bueno, obviamente se trata de un tema muy grande, al cual no puedo hacer justicia en una entrevista limitada como la presente. Primero, recomiendo de nuevo que accedan la página web www.revcom.us, donde, si uno hace clic en el portal de BA, ahí se presentan algunas obras esenciales recientes de BA, además de una bibliografía completa de obras de base, y de hecho uno puede descargar gratuitamente gran cantidad de obras muy importantes de BA. Él las pone a la disposición de amplios sectores de la sociedad y facilita ese proceso. También, en esa página web, se encuentran algunas explicaciones de qué es la nueva síntesis, una explicación breve y otras más largas. Considero que BA y el partido dedican grandes esfuerzos para poner esos recursos al alcance de la gente, de toda persona que se interese, a la disposición de un público muy amplio y recomiendan que las estudie, sin costo o a precios muy bajos, con el fin de facilitar que las lean. Hay muchas diferentes obras, y para mí es importante que las personas de hecho lean las obras de BA. Hay muchos libros, artículos y ensayos. Hay muchos discursos, hay películas de sus discursos y ahí se da una idea más clara que lo que yo podría impartir en el contexto presente.

Pero sí diré que una parte de lo que tiene de nuevo la nueva síntesis del comunismo es, en primer lugar, que es mucho más científica que todo lo que la antecedió. Eso se nota, como mencionamos anteriormente, en su enfoque de adentrarse a fondo en la realidad material tal como es concretamente, descubriendo patrones, usando métodos científicos para investigar y explorar cada vez más profundamente, dispuesto a pensar en lo que incomoda, promoviendo firmemente el pensamiento crítico, dispuesto a criticar los errores del pasado con tal de sacarles lecciones y seguir adelante sobre una mejor base. Fíjate, la nueva síntesis no se limita a determinar y distinguir lo positivo y lo correcto en la experiencia anterior de las revoluciones socialistas, a lo negativo y los errores que se cometieron. Sí, ha hecho eso, pero ha hecho mucho más. No se trata simplemente de combinar esas cosas en un revoltijo. No se trata simplemente de un análisis más profundo y más científico del pasado sino que es una nueva síntesis, basada en dicho análisis más profundo, sobre cómo mejor avanzar en el camino de hacer la revolución y construir una nueva sociedad socialista sobre una base mejor y con mejores métodos que en ningún período del pasado. De hecho abre nuevos caminos respecto a determinar y reconfigurar la experiencia de la anterior ola de revoluciones socialistas, en líneas generales desde el siglo 19 y su desarrollo temprano por parte de Marx, hasta la revocación de la revolución china en los años 1970. Repito, eso es lo que abarca “la primera ola”, y se ha adentrado mucho en el análisis de qué era correcto en todas esas diferentes experiencias, qué ayuda a hacer avanzar las cosas en la dirección del comunismo y qué no, qué corresponde, concreta y objetivamente, a los intereses de la inmensa mayoría de la humanidad. La nueva síntesis ha profundizado nuestra comprensión del internacionalismo, con el concepto del mundo entero ante todo y como base fundamental y el escenario sobre el cual se desenvuelven esas diferentes contradicciones. Ha analizado más a fondo la naturaleza del sistema capitalista imperialista, en particular cómo se ha evolucionado hacia un imperio más desarrollado y ha consolidado más su dominio sobre el planeta entero.

Además, la nueva síntesis ha hecho un análisis más profundo y más correcto de lo que implica satisfacer las necesidades de la sociedad, satisfacer las necesidades de la humanidad — como yo decía anteriormente, de ir más allá de meramente solucionar las necesidades económicas más básicas. En otras palabras, el capitalismo-imperialismo sí explota a la gente trabajadora a fin de generar ganancias, etc., y sí hay una lucha para satisfacer los requisitos básicos para la vida; pero a partir de la nueva síntesis es posible comprender más a fondo que el mundo que necesitamos tiene que abarcar mucho más, a fin de satisfacer las necesidades de la humanidad. Tiene que satisfacer necesidades económicas básicas, pero también tiene que satisfacer las necesidades culturales, las necesidades científicas y artísticas, de la gente en toda su amplitud y diversidad. Obviamente, tiene que ser capaz de abarcar y satisfacer las necesidades de los más oprimidos y explotados, pero necesita hacer aún más. Necesita abarcar a muy amplios sectores de la humanidad en todas sus variaciones y diversidad. Por lo que se ha desarrollado mucho respecto a una mejor comprensión tanto de la naturaleza del problema como de la naturaleza de las soluciones necesarias, por decirlo así.

Cabe repetir, un distintivo de la nueva síntesis es que, comparada con cualquier desarrollo teórico anterior de la ciencia del comunismo, tiene un método y enfoque de todo mucho más cabal y sistemáticamente científico. Pone mucho énfasis en el pensamiento crítico y en hacer frente sin parpadear a los errores y deficiencias, al mismo tiempo sin negar ni descartar los éxitos y logros concretos de las encarnaciones anteriores de la revolución socialista. Y eso es muy importante. Retoma lo que tratábamos sobre la verdad y entender qué es la verdad. Lo que es verdad corresponde concretamente a la realidad material. De eso se trata la verdad. No es simplemente una idea, no es simplemente lo que tú creas o lo que yo crea. ¿Algo corresponde a las cosas tal como son concretamente en la realidad material, o no lo hace? ¿Qué muestra la evidencia? Muchas veces es necesario estar dispuesto a adentrarse, a explorar más a fondo, a destapar la evidencia y descubrir los patrones. Por lo general no es posible contestar semejante pregunta en un par de segundos. Tienes que estar dispuesto a buscar patrones y la evidencia concreta, los que existen de hecho en la realidad. Además, tienes que buscar evidencia con el transcurso del tiempo: debes examinar ejemplos repetidos, no un solo ejemplo. No quieres basarte en una experiencia muy parcial o limitada, no quieres declarar simplemente, “Bueno, eso pasó el otro día, así que obviamente es la verdad, u obviamente es algo significativo”. Pues, no lo sé. ¿Es parte de un patrón recurrente, o es algo que ocurre de vez en cuando? Pues, ¿qué tan importante es, concretamente? Tienes que adentrarte más para descubrir las lecciones mayores de la vida y los patrones mayores de la realidad. Y una de las cosas que Avakian ha hecho es promover concretamente ese tipo de método. Dice, en resumen, Mira, por mucho que quieras un mundo mejor y por mucho que quieras una revolución, y quizá quieras el comunismo, no puedes distorsionar las cosas para hacerlas cuadrar con tus expectativas o para que salgan como tú quisieras. Tienes que buscar concretamente la verdad de las cosas, a partir de la evidencia concreta, aunque resulte ser una verdad incómoda o inconveniente, y aunque termine por revelar tus propios errores o deficiencias. Si de verdad quieres ir en la dirección correcta, te hace falta una capacidad de hacerle frente a eso.

Una de las cosas que distingue en verdad a un buen científico —y así catalogaría yo a BA— es ese entendimiento que señalé anteriormente, de aprender por lo menos lo mismo de analizar errores y deficiencias que de analizar éxitos. De nuevo, una de las cosas que BA ha hecho es adentrarse profundamente en la experiencia de la primera ola de revoluciones socialistas para entender dónde las personas —incluso las más bienintencionadas— se desviaron, cometieron errores, tenían conceptos erróneos o métodos y enfoques erróneos. Al adentrarse en lo que pasó en la realidad — que incluye algunos de los métodos y enfoques erróneos, es posible entender qué eran algunas de las causas subyacentes de la restauración del capitalismo, por qué el socialismo fue derrocado y el capitalismo fue restaurado en la Unión Soviética y más tarde en China. Ya no es tan misterioso o confuso. La gente dice, a veces, “Bueno, si el socialismo era tan genial, ¿por qué fue derrocado, por qué la gente no quiso quedar con ello?” Pues ahora sabemos que se cometieron errores, y podemos sacar lecciones de esos errores. Pero también entendemos mejor ahora que uno de los problemas grandes de la revolución socialista es que se hace esa revolución en países particulares en momentos particulares, pero mientras tanto, el resto del mundo sigue enredado en el capitalismo y el imperialismo; por lo que, al menos por un tiempo, cualquier país socialista emergente surge rodeado de un mundo imperialista, lo que genera mucha presión y dificulta aún más, objetivamente, desarrollar la nueva sociedad socialista. Ese es uno de los problemas con los que hay que bregar.

Efectivamente, se han cometido errores en el pasado al defender las sociedades socialistas y al mismo tiempo contribuir a extender la revolución mundial, al desarrollar la vida socialista interna de una sociedad y al mismo tiempo tener que contender con todas esas fuerzas capitalistas e imperialistas que las rodean, antagónicamente, desde el extranjero. Son grandes y complicados los problemas con los que hay que lidiar. Sí, hubo errores de método en la manera de tratar con algunos aspectos de eso en el pasado. Por ejemplo, se cometieron algunos errores al formar, en ocasiones, alianzas inadmisibles con regímenes extranjeros represivos en una tentativa equivocada de defender nuevas y frágiles sociedades socialistas finiquitando ciertas relaciones internacionales o agravando algunas contradicciones internacionales entre imperialistas rivales. También se cometieron errores de método a veces al tratar algunas de las personas de las capas medias que quizás pusieran un pie en la nueva sociedad mientras mantuvieran un pie en la vieja sociedad; a veces les daban demasiado espacio para ejercer una influencia que debilitara, y a veces no les permitían suficiente espacio para respirar y las restringían con una severidad excesiva.

No creo que sea posible adentrarme a fondo en todo eso en este momento, pero lo principal es que es un enorme reto dirigir revoluciones comunistas y nacientes sociedades socialistas sobre una base correcta, un reto repleto de complejidad y de muchas contradicciones espinosas, las cuales hay que tratar “con sutileza y precisión”, o de lo contrario las cosas fácilmente se saldrían del camino y por unos rumbos muy malos. En mi opinión la nueva síntesis, al aplicarse sistemáticamente a esos problemas, da los métodos y los medios para desenvolver el proceso revolucionario —antes así como después de la conquista del poder— de una manera mucho mejor que en ningún tiempo en el pasado. Ha abierto nuevos caminos concretos respecto al proceso de llegar a la toma de poder, respecto a desarrollar la estrategia para hacer una revolución en un país como Estados Unidos, así como en otros tipos de países. ¿Cuáles son algunos principios esenciales para alcanzarla? ¿Y qué de la cuestión de la toma concreta del poder cuando las condiciones para hacerlo se maduren? Tomar el poder en una revolución concreta implica ir contra las fuerzas armadas del estado. ¿Cómo se podría hacer sin salir aplastada? ¿Cómo hacerla con la participación de millones de personas, y en un país como Estados Unidos? ¿Cómo hacerla con una posibilidad realista de ganar? ¡No bastará el puro deseo de que salga bien!... eso es uno de los obstáculos grandes... tratándose de aquella etapa de la lucha, tendríamos que ir contra fuerzas muy poderosas y sus tradiciones atrincheradas y mucho armamento. ¿Cómo desenvolver el trabajo, teóricamente y con respecto a la orientación y enfoque estratégicos, con tal de que, al darse esa situación, el pueblo tenga una oportunidad de ganar concretamente y salir por el otro lado, no sin muchas bajas pero sí con una nueva y mejor sociedad que haya nacido y que vaya avanzando sobre el camino?

De ahí se da la cuestión de cómo nutrir esa nueva sociedad de una manera la que la encamine efectivamente en la dirección de superar las “4 Todas” muy concretamente, es decir, en la dirección del comunismo. Y al mismo tiempo, hacerlo en la manera de la que ya hablamos —el núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido. Si practicamos demasiada elasticidad, nos van a derrocar. Todas esas diferentes fuerzas que en líneas generales son de la vieja guardia capitalista, así como algunas fuerzas de tendencias capitalistas que vienen surgiendo al interior de la misma sociedad socialista, todavía van a encontrar muchas bases materiales para restaurar los modos de producción capitalistas y los valores capitalistas, si nosotros practicamos demasiada elasticidad y no impedimos que eso ocurra. Por otro lado, si practicamos un control demasiado estricto, amplios sectores de la población van a sentir que no tienen espacio para respirar, y las cosas van a chocar e irritar.

Las innovaciones sufrirán asfixia y la gente no querrá tomar mucha iniciativa. Habrá miedo, hará falta tranquilidad, se dará una impresión de represión aún sin haberla, y la gente simplemente no se motivará a montar una defensa de esta nueva sociedad. Por lo tanto se necesita encontrar la síntesis correcta.

Creo que Avakian va desbrozando nuevos caminos radicales respecto a la relación entre estos dos aspectos. Ya he usado la analogía de montar un caballo, y los dos errores que podríamos cometer: Al aflojar las riendas, el caballo se echará a correr y probablemente caeremos al suelo; o, al apretar tanto las riendas, el caballo ni corre, y no se desarrolla nada positivo, si entiendes la analogía.

Por lo que esos avances, esos importantes adelantos en la nueva síntesis, se arraigan muy fundamentalmente en un enfoque rigurosamente científico de cuestiones de filosofía y método, aplicado a satisfacer las necesidades complejas de la humanidad de la mejor manera posible. Para repetir, en relación a la cuestión de la verdad, ¿creemos que algo sea verdad simplemente porque esperamos que así sea? ¿Empezamos a decirnos mentiras a fin de convencernos de algo que no es cierto, simplemente porque sea más cómodo o conveniente? ¿Nos ponemos a distorsionar la realidad para que cuadre con nuestras ideas, o ideas preconcebidas, o aplicamos métodos científicos para captar más acertadamente la realidad concreta? ¿Buscamos resultados inmediatos a corto plazo sin molestarnos en pensar en objetivos estratégicos y en cómo mejor obrar, inclusive ahora, y en cualquier momento dado, de manera tal que avance hacia dichos objetivos generales?

Adelantos teóricos y la aplicación práctica de la nueva síntesis

Pregunta: Bien, has dicho algo muy importante, que esta nueva síntesis desbroza nuevos caminos radicales respecto el proceso de hacer una revolución y arrebatarles el poder a los capitalista-imperialistas, y de ahí continuar esa revolución por todo el camino hasta el comunismo y superar toda explotación y opresión. Para seguir con el tema, se podría preguntar: ¿Cómo representa esta nueva síntesis el marco teórico que la gente en realidad necesita adoptar y aplicar al hacer la revolución y emancipar a la humanidad?

AS: Bueno, mira, cuando quiera que surja un nuevo marco teórico en la ciencia, también se presenta la cuestión de la manera de aplicarlo. Eso es algo muy concreto. Anteriormente mencioné tres cosas clave: el método y enfoque de desarrollar un movimiento revolucionario encaminado al momento adecuado para jugárselo todo para tomar el poder; de ahí el proceso de la misma toma de poder, el desmantelamiento del aparato estatal y todas las viejas instituciones, el derrocamiento concreto del enemigo en ese momento, y la posibilidad de establecer el poder estatal, sin el cual no se puede hacer nada; y de ahí el proceso de comenzar a construir una nueva sociedad sobre un nuevo fundamento y una nueva base con completamente nuevos objetivos y modos de vida para la población. La nueva síntesis ha examinado la experiencia anterior del proyecto socialista, la primera ola del proyecto socialista de mediados del siglo 19 al presente, pasando por la restauración del capitalismo en China así como en la Unión Soviética, y ha pasado por el tamiz y reconfigurado una buena parte de lo que se puede deducir y aprender de toda esa experiencia muy rica, en términos de lo que analizaron e implementaron muy correctamente y también donde se salieron del camino, todo con el fin de poder hacerlo aún mejor en todos esos frentes en la próxima ronda. Eso se ve muy claramente en cada componente de la nueva síntesis.

Primero, es necesario investigar ¿qué es la naturaleza del problema? Hay tantos ultrajes e injusticias contra los cuales hay que luchar hoy día: por ejemplo, la encarcelación en masa y los asesinatos policiales de gente negra y morena (otra gente de color) que no llevan arma que viene siendo el pan de cada día en Estados Unidos. Hay que luchar contra eso hoy. La embestida contra el derecho al aborto y la denegación cada vez más común de ese derecho a muchísimas mujeres en muchas partes de Estados Unidos — también hay que luchar hoy contra este ultraje, y contra todas las otras formas de degradación y deshumanización atroces a la mujer por ser mujer. El maltrato increíblemente atroz y brutal al inmigrante. Las guerras sin fin por el imperio, los ejércitos de ocupación y los crímenes de lesa humanidad. La rápida aceleración de la terrible degradación del medio ambiente. Hay que luchar contra todo eso, hoy. No debemos tolerar, ni debemos ser cómplices con semejantes abusos tan indignantes. Objetivamente, todo eso viene de paquete, y así se le debe calificar: Todos esos ultrajes surgen de la misma fuente, del mismo sistema. Por lo que es necesario desenmascarar contundente y continuamente aquellos fundamentos sistémicos que todos esos ultrajes tienen en común, para que las personas empiecen a conocer las profundas raíces y bases de dichos ultrajes en la historia de este sistema capitalista imperialista, así como en su funcionamiento de hoy día.

Lenin puso mucho énfasis en la necesidad de que los comunistas hicieran muchas denuncias. Habló mucho sobre la necesidad de desenmascarar todos los abusos e injusticias indignantes, para que las personas empiecen a conocer el origen y la raíz de esos problemas, en el mismo funcionamiento del capitalismo y el imperialismo. Por lo que Lenin es un ejemplo de una persona que hizo grandes adelantos teóricos sobre ese tema.

Aun así, sigue siendo necesario entender aún más hoy la estrategia para la revolución, y en el contexto del mundo actual, qué implicaciones tiene tal entendimiento para dicha estrategia. La nueva síntesis no se trata simplemente de una mejor manera de documentar abusos e injusticias. Es un marco revolucionario concreto, un marco para determinar cómo vincular las luchas que son necesarias hoy —las denuncias y la lucha contra el sistema que hay que emprender hoy día contra esos abusos— cómo vincular todo eso a un proceso más grande y más coherente que en concreto haga avanzar las cosas hacia... que cree el terreno y prepare a las personas para emprender concretamente la toma del poder cuando el tiempo y las condiciones sean los indicados para hacerlo. En la nueva síntesis, hay muchos sentidos en que se entiende todo eso de una forma mucho más desarrollada. El mundo ha cambiado, y se han desarrollado más los métodos en relación a ese enfoque más rigurosamente científico que recalca la firme necesidad de buscar los patrones y la verdad en vez de basarse en uno que otro fragmento de experiencia, o experiencia parcial en una sola ciudad, o con una sola persona o con un pequeño grupo de personas, o lo que sea. Semejante experiencia parcial y no sistemática no basta. No revela los rasgos y patrones más profundos de la realidad. Por lo que es necesario investigar más profundamente lo que ocurre, y hacerlo de manera repetida. De ahí, es necesario examinar la experiencia de trabajar en torno a esas contradicciones.

Por ejemplo, creo que Bob Avakian, a base de algunos de los adelantos teóricos en la nueva síntesis, ha logrado desarrollar un concepto muy rico de la estrategia para desarrollar un movimiento revolucionario y hacer avanzar las cosas en la dirección de la toma del poder. Se puede leer mucho en la teoría del concepto de “acelerar mientras se aguarda”, y también algo sobre su aplicación. Sobre los conceptos de cómo, en primer lugar, identificar las concentraciones importantes de contradicciones sociales en una sociedad dada en un momento determinado. No se puede luchar contra todo en todo momento. Por eso, hace falta un método, hace falta un enfoque, hace falta aplicar la ciencia para determinar cuáles son los frentes más esenciales en torno a los cuales trabajar, cómo vincularlos, con qué fuerzas se podría unirse para hacerlo, qué es la base para unir a las personas, sobre qué base se identifica un conjunto particular de contradicciones en torno al cual es más importante trabajar hoy que en torno a otro conjunto de contradicciones. Pues, en un período determinado en una sociedad determinada, qué es ese puñado de concentraciones de contradicciones en torno a las cuales las fuerzas revolucionarias pueden y deben trabajar más activamente, y hacer trabajo para unir a fuerzas amplias para que trabajen en torno a las mismas, en toda la sociedad, que contribuirían más al avance concreto en la dirección de una revolución, que ayudarían a desarrollar las fuerzas, impulsar la preparación mental de las personas —eso de “Luchar contra el poder, y transformar al pueblo, para la revolución”—, preparando el terreno, el modo de pensar de grupos enteros de la población, de manera que haya avances en esa dirección, en la dirección de una revolución concreta.

Se podría emprender la lucha sobre toda suerte de temas. No se acaban los ultrajes — ¡este sistema a diario genera millones de abusos y ultrajes en Estados Unidos y por todo el mundo! ¿Cómo saber en qué enfocarse? ¿Cómo saber qué luchas deben vincularse? ¿Cómo saber a cuáles fuerzas acercarse, y a cuáles intentar unir? ¿Cómo saber quiénes deben ser las fuerzas centrales? ¿En qué apoyarse más? ¿Cómo abrir espacios para personas nuevas y darles preparación? ¿Cómo dirigir de la mejor manera posible? ¿Se trata simplemente de ver que las personas cumplan tareas, o de prestar atención a darles preparación en principios esenciales y el método y el enfoque científicos correctos para que ellas mismas puedan contribuir lo mejor que puedan al avance del proceso revolucionario y para que además, cuenten con las herramientas que necesitan para darles preparación a otras? Y ¿cómo responder al hecho de que espontáneamente, algunas personas en efecto prefieren ser pasivas y dejar que otra gente se encargue de las cosas? ¿Qué hacer al respecto? ¡Dado que sin duda una orientación de tal clase para nada va a llevar a una revolución! Por lo que es necesario luchar firmemente con las personas para que éstas hagan suyos métodos científicos y que ayuden, de manera continua, a identificar los frentes fundamentales del trabajo y las fuerzas esenciales con las que trabajar, los mejores métodos para propagar todo eso en la sociedad en general, para hacer adelantos, para hacer avances concretos. De ahí, si experimentamos algunos reveses o fracasos (¡o grandes éxitos!), ¿cómo analizar y sintetizar correctamente esas experiencias, con algo de profundidad y algo de contenido, en vez de simplemente pasarles por alto y pasar “a lo siguiente”? En otras palabras, ¿cómo hacer un balance de modo que sea posible sacar algunas lecciones más profundas para el avance de la revolución? Si experimentamos algunas victorias, ¿cómo hacer un balance de éstas, para sacarles lecciones, para entender concretamente y mejor por qué algo específico logró hacer avanzar las cosas, y qué más se podría hacer de ahí en adelante? ¿Cómo desarrollar dicho avance y avanzar más a base de ello?  ¿Cómo aprovechar una victoria como un escalón para lograr más victorias? De semejante manera, ¿cómo aprender a aprovechar incluso un revés o una derrota como un escalón para hacer las cosas más correctamente de ahí en adelante, y posiblemente hacer que las cosas cambien de dirección, y recanalizar la atención, las prioridades, las fuerzas, etcétera? Hay todas esas cuestiones estratégicas muy complejas en juego al intentar desarrollar concretamente un movimiento revolucionario en un país imperialista avanzado como Estados Unidos — al intentar desarrollar las cosas de manera buena en la dirección de la posibilidad de una revolución concreta, de la toma concreta del poder. La nueva síntesis pone el ejemplo de un método y un enfoque muy científicos, que se pueden aplicar concretamente a hacer eso mismo, ¡lo que incluye comparar y contrastar los métodos y enfoques correctos a las muchas formas erróneas en que las personas pueden salirse del camino!

Con la nueva síntesis, también se puede aplicar los respectivos adelantos teóricos a considerar con nuevos ojos la cuestión de cómo se podría concebir y efectivamente emprender la toma concreta del poder. Obviamente, no se trata de algo parecido al estilo de guerra de la Primera Guerra Mundial, en la que dos ejércitos se enfrentan cada uno a su lado, ¡como piezas de ajedrez! Si bien aún no nos encontramos en una situación así, es necesario pensar en cosas así, y si bien definitivamente hace falta aún más trabajo teórico para explorar más semejantes cuestiones, también es importante estudiar y hacer reflexiones sobre algo del trabajo teórico importante que ha sido desarrollado en años recientes en relación a las cuestiones de las posibilidades. Las posibilidades de posicionarnos en los hechos para tener una posibilidad concreta de “ganar”. Eso es un tema muy serio. “Sobre la posibilidad de la revolución” es un documento importante para estudiar para esos fines — a base de los adelantos metodológicos generales de la nueva síntesis, es posible presentar nuevas cuestiones desde nuevos ángulos sobre cómo sería posible hacer frente a una fuerza tan poderosa como los imperialistas estadounidenses en su propio territorio nacional de una manera tal que se dé una auténtica oportunidad de poder unir a amplísimos sectores de la población para hacerlo, y además tener una posibilidad realista de “ganar” — de lograr, en última instancia, conquistar concretamente el poder estatal, sin salir aplastados.

La Constitución para la Nueva República Socialista — Una aplicación visionaria y concreta de la nueva síntesis

AS continúa: También la nueva síntesis ha desarrollado adelantos teóricos muy importantes en relación a cómo comenzar a construir una nueva sociedad, sobre la base correcta y con los métodos y enfoques correctos. En esta esfera también hay muchas posibilidades de salirse del camino por completo y de manera horrenda, por lo que es importante forcejear, aún ahora, con lo que constituirían esos enfoques correctos versus los incorrectos. Tendríamos que actuar rápidamente para reconfigurar muchísimas cosas, mientras otras cosas tardaríamos más tiempo en hacerlas. Por supuesto que se debe tener una economía planificada, y se debe reestructurar la economía para que ya no se oriente a las ganancias privadas (como lo es ahora) y se oriente más bien a satisfacer las necesidades básicas de amplios sectores de la gente en la sociedad. Pero no se puede abordar esa meta de manera estrecha o simplista, o a partir de objetivos reduccionistas estrechos. Cómo hacerlo exactamente es una cuestión que conlleva muchas contradicciones complejas, como todos han descubierto en el pasado. A quiénes movilizar, qué priorizar, cómo sería el sentir general de la vida en la sociedad, etc. Los métodos de la nueva síntesis no sólo permiten reconocer los aspectos centrales de lo que está mal en las economías capitalistas y contrastarlos con los rasgos centrales de una economía socialista planificada los que es necesario instituir inmediatamente — la nueva síntesis también explica cómo hacer eso de manera que se active la participación consciente y voluntaria de sectores cada vez más amplios de la población para contribuir a esa gran reconfiguración social.

He aquí un ejemplo: esa Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte contiene ideas muy radicales sobre cómo constituir la sociedad civil tras la toma del poder. ¿Cómo reestructurar no solamente las instituciones económicas y la planificación, etcétera, sino también cómo establecer y aplicar el estado de derecho? Algo muy radical, en comparación con la experiencia del pasado, es que los adelantos epistemológicos y filosóficos de la nueva síntesis han llevado a Bob Avakian a sostener que la nueva sociedad socialista no debe tener una ideología oficial. Y que el partido comunista debe dirigir principalmente por la vía política e ideológica, es decir principalmente por medio de orientación, dirección y lucha políticas e ideológicas — por esos medios más que llevar un fuerte control sobre todas las instituciones de la sociedad, tal como al parecer ocurría en alto grado en las sociedades socialistas anteriores. Eso es muy importante, y es un buen ejemplo de la manera en que la nueva síntesis ha logrado interiorizar algunos aspectos positivos de la experiencia socialista anterior al mismo tiempo que ha analizado y roto con ciertos aspectos rígidos del pasado en el enfoque de dirigir una nueva sociedad. El partido todavía dirigiría ciertas instituciones esenciales, como por ejemplo las fuerzas armadas, pero al mismo tiempo éstas acatarán la Constitución, y sería una violación de esta Constitución, y de los principios básicos que encarna, que las fuerzas armadas actuaran en contra de los derechos de las personas establecidos en esa Constitución. Habría instituciones civiles, y el papel del Partido estaría un tanto separado de eso. La nueva síntesis presenta muchas ideas muy, muy concretas y muy pero muy nuevas sobre el enfoque de construir la nueva sociedad, anticipando cómo estructurar las cosas: el estado de derecho, el papel de las elecciones, contrastando las elecciones en la sociedad actual y en la sociedad futura, y tratando el papel que deben tener las elecciones en el proceso general de la nueva sociedad — se examinan profundamente, y se vuelven a examinar, todas esas cuestiones muy concretas, a base de la nueva síntesis. Cómo proteger los derechos de las personas, y al mismo tiempo hacer que la sociedad siga progresando en la dirección general en que tiene que ir para satisfacer las necesidades de la humanidad, para avanzar hacia el comunismo. Cómo tratar la cuestión de las contribuciones internacionales a la revolución y la relación de eso con la situación dentro del país.

Por lo que este nuevo marco teórico pone un andamiaje, da un punto de partida, respecto muchísimas cuestiones complejas, para responder muy concretamente a los retos de construir una nueva sociedad, de manera que la mayoría de las personas quisieran vivir en ella y que también la sociedad siga avanzando hacia el objetivo del comunismo. Pues ahora voy a volver a promocionar esta Constitución para la NRS, porque no sé qué tanto las personas se dan cuenta de lo que ésta representa en realidad, de ¡lo radical que lo es! En otras palabras, en cierto sentido nos da un anteproyecto sobre lo que habríamos de comenzar a hacer “el día después”. Algunas veces pienso, Ay, qué tan formidable sería lo de llegar a la toma del poder y hacer concretamente una revolución socialista y comenzar a construir en los hechos una nueva sociedad. De ahí a menudo me pongo a pensar, vaya, vaya, el día después de la toma del poder — ¿qué hacemos? Eso es bastante complejo, manejar toda una sociedad, ¿verdad? [se ríe] Pero esta Constitución, si las personas la revisan, aunque si simplemente repasen los subtítulos y los temas que cubre, en realidad da un marco tan detallado y concreto... es una aplicación concreta de la nueva síntesis a cómo sería la nueva sociedad. Da un sentido concreto de dónde podríamos comenzar, sobre qué comenzaríamos a trabajar para transformarlo y por qué. Creo que esta Constitución para la NRS podría ser muy inspiradora en estos momentos hoy en día, ya que da un sentido más palpable de cómo será en concreto la nueva sociedad. Creo que la mayoría de las personas encontrarían su lugar, con una auténtica tranquilidad, en una sociedad de ese tipo. Creo que la mayoría de las personas, si revisaran la Constitución, dirían: “Fíjate, no estoy seguro de todo lo que contiene, pero creo que yo podría vivir en una nueva sociedad de este tipo. Creo que resolvería de la noche a la mañana muchos de los terribles abusos de esta sociedad actual, y dejaría suficiente espacio para algunas diferencias y para descubrir soluciones a los problemas aún no resueltos, y para hacer avanzar las cosas en una dirección que beneficiaría a la inmensa mayoría de la gente”. Por lo que esta Constitución para la NRS es un documento muy inspirador, y es un resultado directo, una aplicación directa, de la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian.

La nueva síntesis: Buscar sistemáticamente la verdad… y rechazar la idea de la “verdad de clase”

Pregunta: Sí, definitivamente yo le haría eco a la importancia de esta Constitución, y creo firmemente que las personas deben estudiarla. También se me ocurrió, cuando hablaste sobre el reciente Diálogo entre Bob Avakian y Cornel West, para retomar el tema brevemente, que de hecho ahí Bob Avakian puso el ejemplo de lo que significa aplicar la nueva síntesis del comunismo, tanto al proceso de hacer la revolución, como una ventana a una visión de cómo sería la sociedad futura basada en la nueva síntesis. Ahí en el Diálogo se veía lo que mencionaste anteriormente, del firme énfasis que BA pone constantemente en buscar la verdad, y del internacionalismo que fue un tema importante en el Diálogo, que es un componente clave de la nueva síntesis. También yo reflexionaba más sobre esa cuestión del núcleo sólido con mucha elasticidad —en el proceso de hacer la revolución pero de ahí también continuar esa revolución bajo el socialismo y su transición al comunismo— la orientación de tener ese núcleo sólido de la ciencia del comunismo, al frente de todo el proceso de hacer la revolución y continuar esa revolución, pero de ahí, como dijiste anteriormente, sobre la base de ese núcleo sólido desencadenar y abarcar mucha elasticidad y que las personas y las ideas que vayan en muchas diferentes direcciones desde diferentes perspectivas. Considero que el Diálogo con Cornel West nos dio una idea concreta de una aplicación del núcleo sólido con mucha elasticidad, y nos ofreció una ventana a una sociedad futura en que se den diálogos de ese tipo, se den intercambios de ese tipo, que se basen en el núcleo sólido del comunismo revolucionario pero que abarquen y desencadenen a las personas de muchas diferentes perspectivas, entre ellas la perspectiva que tiene Cornel West, y que dichas personas enriquecen esos diálogos e intercambios.

AS: Sí, eso es importante, porque uno de los distintivos del conjunto de la obra de Bob Avakian, la nueva síntesis del comunismo que él ha desarrollado, es toda esa cuestión de romper con unas ideas muy erróneas que han plagado la historia del movimiento comunista en el pasado, y siguen haciéndolo a escala internacional. Conceptos como lo que se llama “la verdad de clase”. Eso es una cosa negativa muy importante con la cual Bob Avakian ha roto completamente, la ha descartado por completo. Se trata de la idea que no tiene nada de científica de que, simplemente en vista de que los proletarios son los más oprimidos en la sociedad bajo el imperialismo... se trata de la idea de que la gente más oprimida en la sociedad —las minorías oprimidas o los proletarios o lo que sea— tengan algún conocimiento especial de la verdad. De que uno por nacer donde nació, por nacer pobre o algo así, automáticamente entendería mejor hacia dónde las cosas habrían de ir, y lo que habría de ser necesario hacer. Eso es una idea ridícula, pero es una confusión que ha plagado frecuentemente a los movimientos revolucionarios, los movimientos comunistas, en el pasado. Es efectivamente cierto que los oprimidos, los más oprimidos en la sociedad... y que la clase proletaria, como una clase general a escala mundial, la clase que por su posición en la sociedad no puede poseer medios de producción bajo el imperialismo, obviamente es la clase cuyos intereses objetivos (compréndanlos o no los individuos) más corresponden al rumbo del comunismo. Es importante entender eso — que una clase social mundial de personas que objetivamente no tiene “nada que perder más que sus cadenas” será el núcleo del proceso revolucionario. Piensa nada más en la diferencia en un país como Estados Unidos entre algunas de las personas de la clase media... entre ellas algunas personas progresistas... que quizás sinceramente quieran que el mundo sea mejor, con menos abusos y ultrajes e injusticias, pero al mismo tiempo, quieran dejar un pie en el orden actual, para poder seguir recibiendo algunos de los beneficios y ventajas que este sistema todavía en muchos casos les puede brindar, en su vida cotidiana... y compara eso con los de abajo de la sociedad, cuya vida por lo general es un horror, y que, objetivamente, en el sistema actual no reciben nada concreto que valga la pena preservar. Por eso, espontáneamente, los de abajo de la sociedad quizá estén más dispuestos a actuar en un camino revolucionario radical hacia una nueva sociedad. Pero eso no significa que automáticamente tengan un mejor conocimiento de la verdad o que entiendan mejor las cosas, ¡simplemente por su posición en la sociedad! Y algo que Bob Avakian siempre recalca es que tenemos que estar abiertos y dispuestos a aprender de todos los campos y todas las esferas de la vida, y de personas de muy diverso tipo, de diferentes posiciones sociales y de muchas diferentes perspectivas. Este enfoque se veía claramente en la clase de intercambio que se dio durante el Diálogo, y es un distintivo de su método y enfoque generales.

Doy otro ejemplo, un ejemplo muy negativo que muchas personas quizás conozcan, el de Lysenko... cuando la Unión Soviética era un país socialista. Es una de las páginas más lamentables de la historia del movimiento comunista. No puedo imaginar que eso ocurriera con la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian. Si tienes familiaridad con esa historia, en esencia en la Unión Soviética en los días de Stalin, tenían una gran necesidad... enfrentaban unos retos complejos y trabajaban para satisfacer una necesidad muy grande... urgía mucho producir más alimento y aumentar rápidamente la producción agrícola para alimentar a la población, porque había hambrunas, y todo eso.

Asimismo, había una persona, Lysenko, un científico —bueno, era un agrónomo— y al parecer era muy partidario del socialismo y el comunismo. Pues se podría decir que él estaba “muy metido”, de querer en lo personal que la sociedad socialista continuara y avanzara. Pero científicamente... pues, el tipo era un pésimo científico porque tenía ideas completamente erróneas sobre la evolución biológica, y de hecho sostenía unas creencias pre darwinianas en la supuesta herencia de caracteres adquiridos — una idea errónea que hacía mucho se había refutado de que si una planta o un animal individual adquiriera ciertas características durante su vida, por lo que era posible que esas características se transmitieran a sus descendientes. Para ese entonces ya se había desacreditado científicamente esa idea errónea desde hacía décadas, pero Lysenko aún se aferró a semejantes nociones falsas. Pero sus ideas no científicas contaron con apoyo porque Lysenko era un partidario político del socialismo. De hecho, otros científicos en la Unión Soviética en ese tiempo tenían un conocimiento mucho mejor y mucho más correcto de los hechos y principios científicos. Pero muchos de éstos tenían un origen de clase o un modo de vida reciente que tendían más a la posición de la burguesía o de la pequeña burguesía. Algunos no eran tan partidarios de ese nuevo régimen radical, ese nuevo sistema radical que se llamaba socialismo. Quizás hubieran preferido la vida de antes, por lo menos para sí mismos, o quizás contaran con una perspectiva mixta acerca de las cosas en la nueva sociedad. En todo caso, tendían a hacer más críticas al nuevo sistema y a la dirección de ese sistema. ¡Pero su ciencia era mejor! Por eso dijeron que no, que esa idea no iba a aumentar la producción agrícola — que lo que Lysenko decía era erróneo porque no funciona así la evolución biológica, y no se podrá aumentar la producción agrícola ¡aplicando principios científicos erróneos! Bueno, he aquí una de esas “verdades vergonzosas” en la historia inicial del proyecto socialista: aunque Lysenko sostenía esa ciencia completamente basura, los líderes de la nueva sociedad le hacían caso y permitían que él implementara algunas políticas agrícolas erróneas y desastrosas, porque lisa y llanamente él era una persona que quería promover el socialismo y el comunismo. En vez de basarse en principios y métodos científicos sólidos, que para ese entonces estaban bien establecidos, Stalin y otros de la dirección del Partido Comunista cayeron en el instrumentalismo, al igual que lo hizo el mismo Lysenko, al trabajar para “hacer que la verdad cuadre con el resultado deseado”, en lugar de partir de la verdad concreta, de la realidad tal como es, y trabajar en torno a su misma naturaleza despareja y contradictoria para cambiar las cosas por el camino deseado. La dirección rechazó lo que esos otros científicos sostenían, al menos en parte porque algunos de éstos no eran muy entusiastas sobre el socialismo. Pues, quizá no apoyaran tanto a la revolución, pero tenían razón en lo de su conocimiento científico, y Stalin y los otros líderes les debieran haber hecho caso. Lysenko estaba a favor de la revolución, pero su conocimiento científico estaba completamente equivocado, con efectos muy dañinos y destructivos. Además, la evaluación errónea de eso por parte de la dirección —porque tenía un método y un enfoque erróneos y no científicos de evaluar la verdad concreta de algo (sin importar de dónde proviniera)— causó reveses graves en la agricultura, y más en general causó reveses en la ciencia en la Unión Soviética en un sentido global. A la fecha de hoy, esta historia de Lysenko, de un grave error metodológico por parte de los comunistas y sus efectos muy negativos en el mundo concreto, hace que algunas personas de plano rechacen al comunismo, pues obviamente nadie querría vivir en una sociedad en la que esas cosas podrían ocurrir de manera cotidiana.

Pero, fíjate, una síntesis mejor sería aprender de semejantes errores, aprender las lecciones profunda y seriamente. Los líderes de la nueva sociedad en la Unión Soviética se ponían a resolver el problema de alimentar a la población durante un período de hambrunas. Esa era su intención, y no fue nada fácil de resolver, aún si tuvieran métodos buenos. Pero empeoró mucho más las cosas el que tuvieran una filosofía y un método muy malos sobre esta cuestión de la ciencia. La nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian jamás aceptaría eso. ¿Me entiendes? No sé si lo explico muy bien, pero creo que se trata de un ejemplo muy nítido, porque la nueva síntesis reconoce que nadie tiene ningún conocimiento especial de la verdad simplemente por nacer pobre, ni por nacer en una minoría oprimida, ni por nacer en un país del tercer mundo, ni por nacer una mujer oprimida, ni por estar a favor del socialismo y el comunismo. Nada de eso le da a nadie un conocimiento especial de la verdad. La verdad es la verdad. Es lo que corresponde a la realidad objetiva. Cualquier persona puede trabajar para descubrir la verdad, sin importar dónde nació ni de cuál origen.

De ahí la cuestión es, ¿en serio una persona quiere descubrir la verdad? ¿Se basa en la verdad concreta, determinada científicamente y sobre la base de evidencia, al ponerse a desarrollar planes y políticas? Si sí, podemos y debemos aprender de esa persona, sin importar quién es. Bob Avakian siempre recalca eso, de que podemos aprender verdades importantes de personas de diverso tipo. Incluso de personas que están en el campo del enemigo, que son los agentes que hacen prevalecer el sistema y los defensores del sistema. Incluso a veces esas personas pueden tener perspectivas o nuevos conocimientos de los cuales podemos aprender. Nada más tenemos que conocer lo que es la evidencia... examinar críticamente las pruebas y la evidencia y los patrones concretos de la realidad. Y si algo es cierto, pues es bueno, pues podemos usarlo, podemos usarlo como parte del proceso revolucionario. Sin duda no queramos basar las cosas en un conocimiento incorrecto de las cosas, nada más por desear que nos dé un atajo o por cuadrar con nuestras ideas preconcebidas sobre cómo supuestamente deben ser las cosas.

Bob Avakian: Una combinación muy poco común de teoría altamente desarrollada, y profundas conexiones y sentimientos para con las personas que más desesperadamente necesitan esta revolución

Pregunta: Antes de pasar a la siguiente pregunta, yo quisiera recalcar, de nuevo, que esos puntos en la nueva síntesis que mencionaste —el desarrollo del internacionalismo, la estrategia para la revolución y la toma del poder, y lo que concentra la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte sobre la nueva sociedad del tipo que la nueva síntesis concibe, y todo el método y el enfoque científicos de esa nueva síntesis— Bob Avakian expresó y puso el ejemplo de todo eso en el Diálogo con Cornel West. Y creo que debemos adentrarnos aún más en la importancia de la nueva síntesis y lo que este adelanto representa, y la necesidad de que las personas la hagan suya. Pero antes de eso, yo quisiera regresar un momentito a un comentario que hiciste anteriormente, que me parecía importante y que yo lo describiría así: que hay una combinación muy poco común en la obra y la dirección de BA, de hacer trabajo altamente desarrollado en la esfera teórica mientras que, al mismo tiempo, como dijiste anteriormente, se dirige de manera muy directa y visceral a las personas más salvajemente oprimidas bajo este sistema, las que necesitan esta revolución más desesperadamente. Eso es algo muy poco común, y quizás quisieras decir un poquito más al respecto.

AS: Bueno, sí, estoy muy de acuerdo contigo de que esa combinación es extremadamente insólita, y es extremadamente valiosa. Eso va con la idea de la cual hablé anteriormente. Creo que mucha gente no tiene ni idea, de hecho, de lo que es la dirección revolucionaria, especialmente a un alto nivel estratégico como éste. Anteriormente hablé de las  ideas erróneas que las personas tienen, de que al visualizar qué sería un líder revolucionario, piensan en aquel que habla por altoparlante en una protesta en la calle, o que encabeza una manifestación, o que está metido en la lucha, a ese nivel. Pues, eso es un componente importante del proceso revolucionario. Pero eso no es lo mismo que la dirección estratégica general que brega con toda la historia hasta el momento actual y todas las muchas contradicciones interconectadas complejas, que establece los puntos esenciales de orientación y dirección, que rompe con los errores del pasado al mismo tiempo que identifica las trayectorias correctas del pasado las que hay que desarrollar más, que comprende cómo priorizar y crear estrategias, con tal de encaminar todo el proceso complejo hacia toda una concepción del mundo y visión estratégicas a escala global. Se trata de un nivel completamente diferente de las cosas, que requiere de una teoría muy compleja.

En la historia, sí hay algunos intelectuales que forcejean con puntos teóricos, pero muchas veces no están muy familiarizados con las condiciones concretas de las personas, o con las necesidades de las personas en diferentes sectores de la sociedad, especialmente las personas con las cuales no están tan familiarizados, como los de abajo, las que la sociedad relega a las capas de abajo. Por otro lado, hay otras personas que quizás estén muy familiarizadas y cómodas en los niveles básicos de la sociedad, estén muy familiarizadas y cómodas con las masas básicas oprimidas, y pueden hablar de sus condiciones de vida de manera muy contundente, pero por sus propias condiciones a veces han sido privadas de la capacidad de hacer mucho análisis sintético y desarrollo teórico. Pues, nada de esas categorías son fijas. Todos tenemos que luchar por desarrollarnos en ambos frentes — lo teórico y lo visceral.

Pero en una persona como BA —y no se me ocurre otro ejemplo en el mundo en que se haya desarrollado tanto— efectivamente tenemos un teórico increíblemente desarrollado que también tiene un sentido visceral increíblemente agudo de las condiciones de vida de diferentes sectores de la sociedad, especialmente la de los más oprimidos, los de abajo. Para él no es alguna cuestión abstracta, no cabe duda de que él la toma muy a pecho. Por eso dije anteriormente que “las personas entienden que él las entiende”. Creo que, para un líder revolucionario, eso es una característica muy importante. Pero pueda que haya personas que están con el pueblo cuerpo y alma, pero les falta el desarrollo y la capacidad teóricos del tipo del comandante estratégico. Por el otro lado, pueda que haya personas con ciertas capacidades teóricas pero que son... es sin querer pero no están tan familiarizadas con la gente, y en particular la gente más oprimida.

Por eso, tener esa combinación —una persona firmemente conectada con el corazón y alma de los oprimidos de las capas más hondas de la sociedad, que al mismo tiempo es capaz de manejar una muy amplia gama de temas a un nivel teórico alto, que ha hecho adelantos teóricos concretos en torno a frentes múltiples y ha desarrollado nuevas teorías para guiar la práctica en la actualidad, así como en el futuro— no sé qué más decir, más que es una combinación increíblemente insólita sobre la cual se debe reflexionar y la que se debe apreciar.

Cabe repetir, si algunas personas tengan un concepto de cómo es un líder revolucionario, si traten de imaginárselo, se le ocurre el líder de una manifestación o algo por el estilo. No entienden el rol de un comandante estratégico o de un desarrollador teórico de una nueva teoría, etc. El otro error que algunas personas cometen es de pensar, quizás, que un líder revolucionario se quede trabajando dentro de un cuarto —como solía llamarse un marxista de café— que desde el sillón se ponga a fraguar teorías ajenas de la realidad, o incluso unas teorías bastante buenas a base de analizar la historia del pasado o algo así, pero que no conozca mucho de lo que ocurre en la sociedad y el mundo de hoy día, y que no sepa guiar la práctica. Hay ciertas personas que son capaces de sostener ciertos argumentos teóricos pero no tienen ni idea de cómo guiar el movimiento revolucionario actual de una manera coherente y sistemática que avance hacia una revolución concreta.

Eso es el otro error — la idea de que BA sea un teórico de café que trabaje en un cuarto rodeado de libros y punto. Pues, en realidad él está dando dirección práctica de manera continua al conjunto entero de la práctica revolucionaria en este período, a todo el desarrollo del movimiento para la revolución. Las cuestiones del tipo que mencioné anteriormente — como qué deben ser los frentes principales de lucha hoy día; qué son las concentraciones clave de contradicciones sociales que existen bajo este sistema las que el lado contrario, el sistema, es incapaz de resolver, y sobre las cuales la gente necesita trabajar y transformar, para dar saltos y unir a las personas en una dirección revolucionaria y así hacer avances concretos. Hay muchas decisiones que tomar: qué tratar; qué no tratar; qué prioridad dar a diferentes aspectos de la práctica. Creo que las personas, a veces, tienen... creo que si uno no es científico, no entiende muy bien la conexión entre la teoría y la práctica. El PCR asume muchos diferentes frentes de la práctica — por ejemplo, la lucha contra el asesinato y la brutalidad policial y el “parar y registrar” y la encarcelación en masa. El PCR ha jugado un papel dirigente en desarrollar una parte de eso. Bueno, ¿qué nos imaginamos, de dónde viene eso? ¿De dónde viene la iniciativa, de dónde viene la dirección... no se trata de cada detallito de la práctica de todos los días, sino de los conceptos centrales de por qué y cómo asumir dicha lucha, qué tanto de énfasis darle, qué son algunos principios y métodos críticos a tener en mente? Viene primero y principalmente de BA. O cuestiones sobre la opresión de la mujer, para usar otro ejemplo. No es como si BA, al desarrollar nuevas ideas sobre la sociedad socialista del futuro, no participara ahora en dar dirección muy concreta a la iniciativa contra la degradación y la deshumanización patriarcal de la mujer — todo, desde la cultura de pornografía y violación, a la embestida contra el derecho al aborto y los derechos reproductivos, etc. ¡Por supuesto que él participa en dar dirección a eso! No es como si solamente otras personas analizaran cómo desenmascarar esos ultrajes y organizar resistencia en su contra sin la participación y dirección continuas del mismo BA.

En lo que concierne a dirigir la revolución, BA es un teórico muy avanzado y visionario, y al mismo tiempo, un líder práctico muy nítido y experimentado en el campo de lucha. Él tiene ambos lados, contundentemente — eso es el punto que quiero recalcar. Pues, de verdad, esa combinación es muy poco común, y también es muy importante, y muy valiosa.

Repito, creo que las personas a veces no entienden eso: de que ser el líder de un partido revolucionario y ser un teórico dirigente clave que está creando un nuevo marco teórico para el proceso revolucionario y para la construcción de una sociedad nueva, no significa andar “en las nubes” con el pensamiento abstracto, aunque sea pensamiento abstracto bueno, pero sin ninguna conexión con de desarrollo de la práctica de las luchas cotidianas. Muy al contrario. Por lo que yo, como científica, entiendo del proceso relevante, y por lo que evidencian los escritos de BA, los cuales yo sí estudio asiduamente, es que él participa de manera muy, pero muy integral en cada aspecto del desarrollo del movimiento revolucionario de hoy día en todos esos frentes clave. No son frentes los cuales los dirigen otras personas solamente. Por supuesto, hay otras personas dirigentes que asumen responsabilidades muy importantes y cruciales con respecto a esos frentes, pero no lo hacen aislados o apartados de la dirección, la dirección estratégica general, la que dan BA y la dirección central del PCR a todo eso, al conjunto entero de trabajo en este período.

La acusación de “ser un culto”: ignorante, ridícula y, más que nada, carente de escrúpulos

AS continúa: Muchas personas, especialmente las que no tienen un enfoque plenamente sistemático y científico a la realidad en general, no entienden bien muchas cosas sobre la relación entre la dirección y los dirigidos en un partido revolucionario y un movimiento revolucionario. Perdóname, pero siempre me da risa —aunque sé que es una calumnia grave y no se le puede tomar a la ligera— pero siempre que alguien acuse a BA y al PCR de ser un “culto” de un algún tipo, me da risa porque ¡es la cosa más ridícula! Bob Avakian da “dirección del tipo de comandante estratégico” a todo el conjunto del proceso de desarrollar un movimiento revolucionario hoy día, de desarrollar los métodos y el enfoque para poder acercarnos más al punto en que sea posible una revolución concreta, de comenzar a detallar los rasgos de la etapa inicial de la nueva sociedad socialista — todo lo del cual hablamos anteriormente, sobre los adelantos en este nuevo marco para la revolución, que se está aplicando de manera muy concreta. Además, en un partido comunista revolucionario, hay un proceso colectivo, y eso es en sí un proceso complejo que en efecto requiere que otras personas jueguen papeles importantes, a niveles diferentes. Hay algunas personas que juegan papeles dirigentes muy importantes por sus propios méritos. Mi experiencia con dirigentes en el PCR es que se trata de muchas personalidades muy diferentes y muy fuertes, que ¡son lo más alejado de ser seguidores serviles de un líder de culto! [se ríe] Lisa y llanamente no es así. Se está desarrollando una línea y dirección, a continuo, lo que incluye un proceso colectivo. La realidad es que es muy claro que BA ha ido mucho más allá que los demás, tanto en el desarrollo teórico como en la aplicación de la ciencia a la práctica, al desarrollo concreto del movimiento revolucionario. Pero también hay algunas otras personas que juegan papeles críticos, que contribuyen de manera importante al proceso en conjunto, que toman iniciativa y participan en el proceso de análisis y resumen y síntesis. Se da una interrelación mutua entre la dirección y los dirigidos, y en un ambiente sano eso ocurre en muchos niveles diferentes, que incluyen a las personas nuevas que vienen sumándose a un partido y a personas afuera de un partido que aún pueden hacer algunas contribuciones críticas, a las cuales hay que apreciar y animar y desarrollar sin sofocarlas, que por su parte pueden adelantar el proceso de desarrollar más la base para el avance de la estrategia general para la revolución.

Pues, no sé si me expreso muy claro, pero se trata de todo un enfoque estratégico —no solamente táctico— de una revolución. No se trata de un enfoque fragmentado. No se trata de andar picando un poquito acá y otro poquito allá, luchar contra este ultraje y luego contra aquél, y quizás oponerse a éste y criticar un poco de eso y un poco de aquél, o lo que sea. Es necesario que se junte todo por un solo camino aunque lo componen muchas diferentes piezas complejas en interacción. Tiene que haber un enfoque general… tiene que haber un liderazgo capaz de dar una visión y dirección amplias, una dirección y orientación y guía metodológicas en conjunto para todo este período de la historia, que también sea capaz de dar dirección concreta sobre la mejor manera de llevar a cabo todos los diferentes componentes de la construcción de un movimiento para la revolución en las maneras correctas. Creo firmemente que la nueva síntesis del comunismo desarrollada por BA es capaz de hacer eso precisamente — las dos partes de eso.

Sin embargo, aplicar la nueva síntesis a lidiar con los problemas actuales de la revolución no significa que las personas deben implementar de manera pasiva la dirección y guía las que simplemente esperen los líderes con más rango y más experiencia se las pongan en bandeja de plata. De hecho ¡es un gran problema cuando los supuestos revolucionarios adopten semejante actitud pasiva! Es muy bueno tener disciplina, pero no es nada de bien ser pasivos. Sin duda BA jamás alentaría la pasividad entre los seguidores de su nueva síntesis, lo cual debe ser más claro que el agua a cualquier persona que tan siquiera dé un vistazo a su obra. De hecho, todo el método y el enfoque de la nueva síntesis del comunismo de BA insiste en que las personas a todo nivel del partido comunista, así como los participantes a cada nivel del movimiento amplio para la revolución, todos deberían jugar papeles muy activos y salir a la sociedad, como equipos de científicos, enfrentando e interactuando activamente con la realidad tal como es concretamente, teniendo en mente y partiendo de los objetivos estratégicos de largo plazo al mismo tiempo que encuentran muchas formas diferentes y creativas (de acuerdo con dichos objetivos estratégicos) de hacer avanzar concretamente el movimiento para la revolución hoy día — acumulando fuerzas y organizando a las personas para luchar contra el poder, y trabajando para transformar el pensar de grupos de personas, al mismo tiempo exponiendo ante amplios sectores: Por qué hay una gran necesidad de una revolución concreta para dejar atrás los ultrajes que el sistema actual genera; por qué de hecho existen una base material y posibilidades realistas y verdaderas para una revolución en un país como Estados Unidos; cómo es que se podría construir una sociedad mucho mejor sobre un fundamento socialista completamente diferente, una vez que se haya barrido con el sistema actual del capitalismo. Es cuestión de hacer que cada vez más personas, de todos los ámbitos de la vida, conozcan y discutan todo eso seriamente. Y a base de todo eso, crear nuevas condiciones y cambios en el terreno, cambios en el pueblo, cambios en las condiciones objetivas, que por su parte sienten nuevas bases para hacer más avances, entre ellos adelantos teóricos. No me cabe la menor duda de que un proceso tan complejo requiere dirección, desde los niveles más altos, más experimentados y más desarrollados; pero también requiere muchísima creatividad e iniciativa consciente, continuamente alimentándolo y enriqueciéndolo, de parte de todos, a todo nivel del partido y del movimiento amplio para la revolución. El mismo BA constantemente recalca la importancia de eso, de ambos aspectos de eso. Hay que dirigir las cosas, y dirigirlas bien; sobre esa base hay que desencadenar muchísima creatividad e iniciativa. Esa es otra expresión más de su principio clave de “núcleo sólido, con mucha elasticidad sobre la base de ese núcleo sólido”.

Se da esta interacción mutua, entre diferentes equipos o diferentes niveles de interpenetración de la dirección y los dirigidos. Repito, sería completamente ridículo calificar eso de un “culto” — de hecho, se trata de todo lo opuesto a un culto. Por supuesto siempre se darán los casos en la vida de que algunos individuos prefieren ser pasivos — a lo mejor todos hemos conocido a algunas personas así. Pero en el contexto de un partido o un movimiento para la revolución, es claramente necesario luchar con tales personas para que no sean pasivas. Porque nunca se va a hacer una revolución que valga la pena a menos que todos participen, en diferentes maneras pero con el espíritu correcto y de una manera unificada y disciplinada. La página web revcom.us promueve este llamamiento a “organizarse para una revolución concreta”. Pues, efectivamente, es necesario organizar a las personas. No es suficiente plantear una que otra idea brillante y tener esperanzas de hacer una revolución. [se ríe] Para tener una disciplina y una organización firmes, sí es necesario seguir y respetar a la dirección — pero no de manera pasiva ni servil. Las personas deben pensar críticamente… si algo no les parezca bien, deben hacer preguntas; si consideran las cosas de diferente manera, deben discutir, deben decir lo que no les parezca y por qué, y todo eso. Pero tiene que aplicarse un enfoque disciplinado de llevarse a cabo el trabajo en un camino revolucionario, con el fin de hacer avanzar las cosas y sentar una base más rica para sacar un resumen y dar más guía y más dirección desde un nivel estratégico.

La dirección: ¿Sofoca o desencadena la iniciativa?

Pregunta: Creo que lo que dices también tiene que ver con esta cuestión. Muchas personas en esta sociedad tienen la idea de que la dirección sofoque la iniciativa. Pero, en realidad, ¿sofoca la iniciativa, o efectivamente desencadena a la gente y la iniciativa?

AS: No me cabe la menor duda de que en cualquier esfera, incluidas las ciencias naturales pero también en este comunismo científico, una dirección buena siempre busca desencadenar la iniciativa, pero hay que hacerlo de una manera disciplinada y organizada. Imagínatelo: si en un proyecto en las ciencias naturales, necesitáramos que las personas bregaran con un problema particular o un conjunto particular de cuestiones, y que trabajaran colectivamente en el proyecto, pues no funcionaría muy bien si cada quien se encaminara al azar en cualquier dirección que se le antojara y aplicara desde el principio conjuntos completamente diferentes de suposiciones de trabajo y marcos y modelos teóricos, de manera anárquica. Sin duda los mejores proyectos colectivos en las ciencias naturales en los que he participado, han contado con una dirección, y sobre esa base han desencadenado la creatividad y la iniciativa individual. Definitivamente han desencadenado la iniciativa individual y la creatividad y contribuciones individuales de todo tipo, pero sobre la base de una buena dirección científica al inicio y también de manera continua. He aprendido mucho de esa interacción entre la dirección y los dirigidos, cuando se conciba y se ejecute correctamente.

¡Los líderes de equipos científicos en las ciencias naturales no son tímidos, por lo general, al dar dirección! [se ríe] Frecuentemente se da dirección en la forma de cosas tales como: identificar los problemas clave que hay que resolver y las cuestiones en las que hay que concentrar en un momento dado; delinear los principios y métodos centrales guía, basados en el conocimiento acumulado anteriormente y la experiencia más desarrollada en una esfera o esfera secundaria de la ciencia natural; articular conjuntos de suposiciones e hipótesis de trabajo y el marco teórico básico para llevar al mundo, con los cuales explorar, investigar y trabajar para transformar la realidad. En pocas palabras, de una manera u otra, los proyectos científicos buenos cuentan con una dirección. Creo que la mayoría de los científicos naturales entienden a cierto nivel que, por más personas o dinero o recursos tenga un proyecto a su disposición, nunca nada más va a lograr nada o hacer muchos avances en el desarrollo del conocimiento científico ni resolver cuestiones o problemas científicos complejos si se desenvuelve el trabajo de manera anárquica, sin una base científica sólida ni una estructura ordenada según las cuales trabajar, y lo que incluye lo que más capacita para encontrar y explorar cosas o conceptos completamente nuevos que anteriormente se desconocían por completo o aún no se entendían. Sin fundamentarse en una base y estructura ordenadas, en lo que es en esencia el mejor fundamento posible en la teoría científica más desarrollada en ese momento, ni siquiera se puede plantear las preguntas correctas ni analizar y sintetizar correcta y sistemáticamente lo que el proyecto encuentre en el proceso de desenvolverse. Por lo que seguramente no habrá una muy buena base para contribuir más a la acumulación de nuevo conocimiento científico ni la transformación de la realidad material en ciertas direcciones deseadas (como curar una enfermedad, descubrir la manera de proteger un ecosistema, o lo que sea) si eso también es el objetivo. ¿Verdad? Bueno, definitivamente todo eso es cierto en las ciencias naturales, pero los mismísimos principios también se aplican al aplicar la ciencia para conocer y transformar una sociedad, que incluye aplicar los métodos científicos al proceso complejo de hacer una revolución social. De igual manera, hay que dar dirección a dicho proceso, y definitivamente se puede y se debe desencadenar la creatividad y la iniciativa individuales, y contribuciones individuales de todo tipo, pero eso se hace lo mejor posible sobre la base de una dirección científica sólida. Es especialmente importante tener en mente esta interrelación continua y muy positiva entre la dirección y los dirigidos y contribuir activamente a dicha interrelación si se trata de cambiar las cosas concretamente en el mundo en beneficio de las mayorías y no nada más tratar de darse un gusto “a sí mismo” o satisfacer sus propios intereses y proclividades individuales.

Repito, una buena dirección debe tratar constantemente de desencadenar la iniciativa, de manera consciente, y es imposible hacer una revolución social sin desencadenar una inmensa cantidad de participación consciente e iniciativa consciente de parte de un creciente número y variedad de personas de una diversidad cada vez mayor. Pero el problema es que, ¡se trata de tomar y de dar! Uno tiene que asumir algo de la  responsabilidad de este proceso. Pues, si uno revisa las obras de Bob Avakian, se da cuenta que él siempre convoca a las personas —invitándolas y luchando con ellas— para que entren al proceso, que discutan las cosas activamente y que no se mantengan pasivas. Pero algunas personas son pasivas, incluso algunas personas bien intencionadas a veces son pasivas. Si una persona dice, “No quiero romperme la cabeza bregando con cuestiones complicadas, mejor díganme qué quieren que yo haga, y yo lo hago” — pues, eso no está bien. Debemos luchar contra eso. ¡No se puede hacer una revolución de esa manera! Hay que responderle: “No, ¡eso no es correcto!”. Uno tiene que hacer algo de trabajo por su cuenta. Tiene que pensar qué es lo correcto. Tiene que estudiar la orientación, la dirección que da el liderazgo. Debe tratar de evaluarla críticamente y al mismo tiempo sí, promoverla, llevarla a la sociedad, al mundo material. En otras palabras, uno debe trabajar para llevar las cosas a la sociedad, sistemáticamente y de manera disciplinada, a base de la dirección guía que ha recibido, pero de ahí debe asegurarse de contribuir a analizar sistemáticamente y resumir lo que encuentra, lo que ha hecho y lo que ha aprendido, para que todo eso pueda alimentar y enriquecer el proceso colectivo general. Eso es un enfoque científico de desenvolver la práctica revolucionaria.

Pregunta: Creo que lo que dices también se relaciona con la cuestión del papel de líderes individuales sobresalientes, y en particular el papel de BA porque, para retomar lo que comentaste hace un minuto, dijiste que BA sobresale con muchísimo a todos los demás, tanto en la cuestión del desarrollo de la teoría como en la aplicación de la teoría, la aplicación práctica de la teoría. De ahí quisiera pedirte que hables un poco más sobre la relación que se da, o que debe darse, cuando se cuente con alguien como BA que de hecho tiene ese conocimiento avanzado, y cómo dicha relación contribuye concretamente a desencadenar esa iniciativa, como has dicho, de una manera organizada y disciplinada.

AS: Bueno, para mí es cuestión del materialismo científico básico entender que todas las personas no van a tener las mismas capacidades, no van a tener el mismo nivel de conocimiento, para decir lo obvio. Efectivamente, creo que cualquier persona que tenga algo de honestidad, algo de principios e integridad, que de hecho estudie a fondo la obra, el conjunto extenso de la obra, que BA ha desarrollado en el curso de décadas, se impactará por el hecho de que... mira, esté de acuerdo o no, una persona honesta de principios e integridad pronto puede reconocer que esta obra es de un calibre muchísimo mayor que lo que prevalece en la sociedad en general, y que lo que pasa por la supuesta dirección en los supuestos movimientos políticos, hasta los movimientos revolucionarios, en la historia reciente. BA es uno de aquellos individuos insólitos que surgen muy de vez en cuando, al cambiar el mundo, al cambiar la sociedad... en el contexto de esos cambios y acontecimientos objetivos, a veces emergen individuos que cuentan con capacidades y habilidades especialmente desarrolladas, con algunos modos de pensar muy nuevos y algunos enfoques pioneros de dirigir y transformar las cosas en algunas direcciones muy nuevas. Eso es cierto en toda esfera. Sin duda es cierto en las ciencias naturales, así como los deportes, la música, o todas las muchas otras esferas del arte y la cultura. Si te pones a pensar un minuto, estoy segura de que se te ocurren muchos otros ejemplos en esas diferentes esferas. Por varias diferentes razones y debido a factores e influencias que se convergen de maneras a veces inesperadas, simplemente hay individuos que emergen periódicamente con cualidades particulares y capacidades y habilidades particulares en un momento particular, que sobresalen a todos los demás en su esfera. Y es criminal, francamente, el que otras personas en la sociedad no quieran reconocer ese hecho, ni revisar su obra con seriedad e investigar si es cierto. Se tardó mucho para que un pionero visionario como John Coltrane fuera reconocido y apreciado en la esfera de jazz, para dar sólo un ejemplo. Al principio, las personas se tapaban las orejas y se quejaban de que su música simplemente era muy disonante, de que se sentían incómodas al escucharla, y, sí, ¡sus solos eran muy largos! [se ríe] Pero hablando en serio, especialmente cuando una persona dedica la vida entera a tratar de hacer un mundo mejor para toda la humanidad, se supone que las personas deben por lo menos darle una audiencia seria —leer y estudiar lo que esa persona ha desarrollado— sin descartarlo así no más por no más, sin ni siquiera investigar lo que ha desarrollado. Y me causa mucho disgusto que la mayoría de las personas que ahora “descartan así no más por no más sin investigar seriamente” a BA y el conjunto de su obra, son personas que por su propia cuenta no tienen nada sustancial que ofrecer en términos de programas y soluciones serios a los problemas complejos del mundo. Deberíamos seguir preguntándoles a tales personas: “¿Qué es su programa? ¿Qué es su estrategia? ¿Qué es su solución al problema de los horrores que el sistema genera repetidamente?”. Pues, si ustedes no tienen mucho que decir sobre nada de eso, si no tienen mucho contenido sustancioso ni serio que ofrecer en términos de planes y programas estratégicos para un cambio sistémico, pues mejor tengan la decencia de callarse un rato y ponerse a hacer algo de trabajo serio por su cuenta para por lo menos explorar y entrarle más a fondo al contenido del trabajo que una persona ha hecho durante varias décadas que de hecho propone una visión y un plan para el futuro que son sustanciosos, de múltiples capas, radicalmente diferentes pero al mismo tiempo coherentes y científicamente basados en la realidad.

No tienen que estar de acuerdo, pero en mi opinión es inadmisible no explorar esta obra con seriedad. A menos que simplemente no les importa, claro. Lo que es, supongo, una gran parte del problema en la actual sociedad ensimismada: a demasiadas personas les importa más cultivar puntos de vista y opiniones personales que les dé un gusto personal, que explorar métodos y enfoques, y estrategias y programas, que en realidad sean capaces de facilitar a millones... a miles de millones... de personas a liberarse de las condiciones horrorosas de explotación y opresión que les agobian desde la cuna hasta el cajón. Estamos hablando de liberar a la gente de eso. Y USTEDES, ¿de qué hablan?

Creo que cualquier persona que sí revise la obra de BA con seriedad y que a fondo sea honesta, terminará diciendo, “Ajá, está bien, no me di cuenta de lo complejo del asunto y de todas las contradicciones espinosas con las que hay que bregar, y todas las rupturas con algunos métodos y enfoques incorrectos del pasado las que BA ha estado dirigiendo, y yo no conocía bien las formas en que él ha venido sosteniendo un marco completamente nuevo, en tantos diferentes frentes, respecto al proceso de cómo construir un movimiento revolucionario, qué tipo de revolución hacer, cómo tener una posibilidad de ganar, cómo construir una nueva sociedad... no me había dado cuenta de que él ha venido trabajando en todo eso, con tanta profundidad y contenido...”. Ha desarrollado tantas cosas nuevas, tantas cosas ricas y complejas, que cualquier persona honesta dispuesta a dejar a un lado los prejuicios e ideas erróneas y a explorar su obra con la mente abierta, probablemente le reconozca pronto y de hecho posiblemente se intrigue y estimule para adentrarse más.

Pero de ahí surge la pregunta, ¿a los demás, qué les toca? Que está bien, hay BA y todo lo que lo hace sobresalir como poco común, pero ¿qué hacen los demás? Bueno, para empezar, “los demás” tampoco son iguales. Hay diferentes niveles de líderes comunistas revolucionarios, personas con diferentes puntos fuertes y débiles, con diferentes capacidades, que hacen varias contribuciones a la revolución; también hay diferentes niveles y capacidades de los participantes en el movimiento amplio para la revolución; y por supuesto hay personas completamente nuevas, personas que vienen de una amplia variedad de diferentes orígenes que entran en todo eso por primera vez. Pero lo que yo quisiera recalcar aquí es que todos tenemos un papel que jugar en la revolución, todos tenemos algo que podemos contribuir al proceso. Eso es algo que BA siempre promueve y alienta. Es importante entender que este movimiento revolucionario no es solamente para los intelectuales, para los que quizás tengan la preparación para bregar con escritos teóricos abstractos complejos; y que este movimiento revolucionaria tampoco es solamente para las personas básicas que son las más explotadas y oprimidas de los de abajo de la sociedad (aunque ciertamente es para ellas, especialmente). Este movimiento revolucionario es, de verdad, para toda persona que sienta que el mundo entero, incluida esta sociedad estadounidense, actualmente se desborda de horrores, injusticias y ultrajes absolutamente inaceptables, y que anhele poner fin a todas esas cosas y trabajar por un mundo mejor y más justo. Un mundo en que sea posible avanzar concretamente hacia la emancipación de toda la humanidad —no sólo por la emancipación del propio grupo de uno, o por su propia “identidad”, para que su propia gente o su propia identidad tenga la oportunidad de señorear sobre otras personas— sino al contrario, trabajar en lo concreto por la auténtica emancipación de toda la humanidad.

Y hay un lugar para que participe en este movimiento cualquiera que sienta así y piense así, y hay un lugar para que cualquiera aprenda y se desarrolle más al venirse entrándole. Creo que es muy importante que las personas se den cuenta de que hay trabajo activo para invitarlas a ser parte de este proceso, de que el mismo BA las invita, y para que también sepan que la revolución, el mismo proceso revolucionario, por último no puede avanzar mucho sin ellas. Eso es un simple hecho.

Por lo que, a mi parecer, las personas deben pensar más conscientemente no sólo sobre las responsabilidades de la dirección, sino también las responsabilidades de los dirigidos. Las responsabilidades de los dirigidos con relación a la dirección, así como las responsabilidades de la dirección con relación a los dirigidos. A mi parecer, no hay suficientes personas, incluso en el movimiento revolucionario, que hayan pensado lo suficiente y de manera consciente en ese tema. No se trata nada más de hacer que las personas “hagan muchas cosas” y simplemente participen en varias acciones o varias iniciativas, por importante que sea todo eso. Repito, nuestro enfoque no puede ser de simplemente hacer que las personas “hagan muchas cosas” sino de lograr que las personas, a todos los niveles, las personas de todo tipo que quieran ser parte de esto y que puedan ser parte de esto, que pongan sus ideas, sus experiencias, sus preguntas, sus iniciativas, y que ayuden a identificar más y desarrollar mejor las maneras en que ellas y otras personas como ellas pueden participar activamente en todo eso — que participen en encontrar su lugar en el proceso revolucionario, que  contribuyan al mismo, y que se pongan a desarrollar a sí mismas, al igual a otras, con el fin de ayudar a elevar de nivel a todos de una manera continua.

He aquí algo más en que pensar: ¿Qué tipo de movimiento revolucionario sería uno en el que los individuos que le entraran en cierto momento a un nivel primario, principiante, pero al transcurso de los años se estancaran en el mismo lugar, sin desarrollar mucho más conocimiento teórico, más capacidades prácticas, más métodos científicos o la capacidad de asumir más responsabilidades dirigentes importantes? Pues de verdad eso sería un problema, al cual la dirección tendría que poner atención específica para transformar esa situación, ¿no es así?

Por otro lado, veamos el ejemplo de una persona como Wayne Webb (Clyde Young) que tuvo su origen en las masas básicas del pueblo negro y que estuvo preso durante bastantes años en su juventud. Las personas pueden leer sobre su vida y sus contribuciones en revcom.us. Lo que quiero recalcar aquí es que él aprendió, estudió mientras cumplía su condena. Se hizo revolucionario. Estudió a BA, seguía la dirección de BA, y el mismo llegó a ser un líder de alto nivel en el PCR, el Partido Revolucionario Comunista. Transformaciones inspiradoras de este tipo pueden ocurrir y sí ocurren, especialmente bajo una dirección de este tipo. De hecho, muchos presos sí estudian mucho y seriamente, muchos estudian seriamente el proceso revolucionario, y son un recurso sumamente valioso. Cuando yo estaba escribiendo el libro sobre la Evolución, recibí muchos comentarios importantes de parte de personas encarceladas, que estaban bastante motivadas, supongo... tenían tiempo para leer y estudiar, pero era más que eso — también tenían la motivación... porque entendían, yo creo, que una educación de este tipo no se trataba de aprender unos tantos datos y principios científicos, por importantes que esos fueran — algunos de ellos al parecer entendían que todas esas cuestiones de métodos y principios científicos, los cuales ese libro recalca repetidamente, tienen muchísimo que ver con conocer la realidad material tal como es en concreto (con todo el carácter contradictorio y desparejo que tiene) pero también muchísimo que ver que conocer que en dichas contradicciones (trátese de un sistema biológico evolutivo, o un sistema social que cambiará por medio de intervenciones humanas conscientes) se halla la misma base para que esa realidad cambie o sea cambiado. Efectivamente, se ve que algunas personas, incluidas algunas personas que viven bajo las condiciones difíciles de la encarcelación, entienden profundamente por qué todo eso importa.

Cabe repetir, vengan de donde vengan las personas, de circunstancias muy difíciles, de vivir en condiciones muy oprimidas en las zonas urbanas marginadas, o de ser encarceladas, o que hayan gozado del privilegio de una educación de élite o que hayan estudiado muy poco, hay espacio para todos, y hay una necesidad de que todos participen. Cualquiera que diga, en esencia, “¡Ya basta! Ya no toleraré más nada de esto —estos asesinatos policiales, estas violaciones de mujeres, estas guerras sin fin, esta destrucción del planeta, esta caza de seres humanos a través de fronteras— ya no toleraré más un mundo así, no aceptaré que ésta sea la única manera, o la mejor manera, de que el mundo pueda ser”, cualquiera que sinceramente sienta así, que seria y honestamente esté dispuesta a aprender, a estudiar, a discutir, a participar concretamente en la lucha revolucionaria, encontrará un lugar en el movimiento para la revolución, y debe seguir aprendiendo, desde el principio, qué significa dirigir.

Si uno quiere aprender a dirigir en un movimiento revolucionario, le doy una pista: estudia cómo BA da dirección. Estudia el ejemplo que él da en sus libros y escritos, en sus discursos, en las películas, en eventos como el Diálogo que hizo con Cornel West. Estudia lo que él hace: cómo habla con diferentes sectores de la gente; en qué se enfoca; cómo explica los problemas en la sociedad; cómo explica las soluciones; el hecho de que no les rinde pleitesía ni sigue las ideas retrógradas o erróneas de las personas sino al contrario, pone el ejemplo de lo que dijo Malcolm: Les dice lo que necesitan oír. Aunque quizás no necesariamente quieran oírla, les dice la verdad, y lo que necesitan oír. Estudia cómo Bob Avakian lucha, repetidamente y en el campo de batalla, con sus públicos, con los públicos de varios tipos, para llevarlos a un lugar mejor, a un nivel mayor de entendimiento. De ahí que cada quien se ponga a trabajar en hacerlo, en su trabajo revolucionario, en sus discusiones con la familia y los amigos. Aprenda de esos métodos, y sea parte del proceso revolucionario de esa manera. Y en general, siga pensando sobre esa relación importante entre la dirección y los dirigidos. Este tema es uno sobre el que deben reflexionar todos que quieran ser parte del movimiento revolucionario.

¿Por qué entrarle a BA tiene tanta importancia, y qué significa?

Pregunta: Bueno, retomando lo que dijiste de que hay un papel y una necesidad de que se conecte con este movimiento toda persona que considere intolerable el estado del mundo — teniendo eso en la mente, y retomando el punto que acabas de mencionar, quisiera pedirte que hables directamente a las personas con diferentes niveles de familiaridad con BA, que empiecen a conocerlo o que desde hace tiempo ya estén familiarizadas con su obra. La pregunta que quiero hacerte es, ¿qué significa, esencialmente, en diferentes niveles, que las personas le entren a BA y se conecten con su dirección? ¿Por qué es que eso tiene tanta importancia?

AS: Mira, es muy sencillo, en muchos sentidos. Sea lo que sea el origen de uno, sea lo que sea su posición en la sociedad actualmente, si se es del tipo de persona que crea que el mundo así como es, la sociedad así como es, están jodidos hasta las cachas; si se indigne hasta más no poder y no tolere ni un minuto más los abusos e injusticias más ultrajantes de esta sociedad —y no faltan semejantes abusos, de los cuales se dan cuenta diferentes personas— pues que siga su consciencia, en primer lugar. Que siga su consciencia y sus convicciones, y que siga el camino para ver lo que dice BA, en vista de lo que decimos, miren, este hombre ha venido trabajando durante décadas, analizando por qué vuelven a ocurrir estos problemas, qué son sus raíces, por cuál razón fundamental estas cosas terribles siguen ocurriendo en esta sociedad, qué se puede hacer al respecto.

Por lo que “entrarle a BA” significa, en primer lugar, no quedarse cruzado de brazos ante estas grandes injusticias y este gran sufrimiento de la gente por varias causas. Movilícese. Participe luchando y denunciando estos abusos, uniéndose con otros, organícese para oponerse a esos abusos, para ponerlos al descubierto, para poner en claro que no los tolerará. Al sumarse a este movimiento, este movimiento para la revolución, este movimiento para luchar contra el poder, para transformar su propio modo de pensar y el modo de pensar de sus amigos y familiares y otros respecto a algunas de las cuestiones clave del momento, al venir participando más en eso, al mismo tiempo que lo hace, adéntrese más. Adéntrese más. Sea como un buen científico. Éntrele a BA, porque al entrarle a BA va a aprender mucho sobre las raíces profundas de los problemas y qué son las soluciones verdaderas y qué no las son, o qué es lo que se puede hacer respecto a esos problemas.

Un buen lugar para empezar, para una persona nueva, además de algo como el Diálogo, recomiendo mucho que las personas vean, en compañía de sus amigos y familiares, etcétera, la película ¡Revolución, y nada menos! Son seis horas en que BA habla, analiza las raíces más profundas de los problemas en la sociedad y la solución. También hay una película anterior, Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es, que también contiene mucho material muy útil que explica con mucha claridad por qué es necesaria una revolución y por qué es posible, incluso en un país como Estados Unidos, y qué tipo de revolución debemos hacer, qué tipo de sociedad debemos crear. También puede conseguir una copia de Lo BAsico y empezar a leerlo en cualquier parte, lea algunas de las citas y los ensayos cortos que contiene que darse una idea de la amplitud y la profundidad del análisis de algunas de estas cuestiones, y por qué no es posible componer este sistema haciendo una que otra arregladita nada más, por qué no es posible reformarlo nada más.

Uno de los aspectos más importantes de lo que significa entrarle a BA es entrarle al análisis y la exposición de mayor profundidad sobre por qué, specíficamente, no es posible reformar este sistema, y por qué es necesario desmantelar completamente el capitalismo-imperialismo como sistema por medio de una revolución, una revolución concreta, y reemplazarlo con una nueva sociedad construida sobre una base económica y política completamente diferente, y los correspondientes valores sociales y maneras completamente diferentes con los cuales las personas puedan relacionarse unas a otras y funcionar en la sociedad.

Por lo que entrarle a BA — bueno, no hay una manera única para entrarle a BA. Hay muchas diferentes maneras. A una persona nueva, recomiendo el Diálogo, Lo BAsico, ¡Revolución, y nada menos! Recomiendo que accede con regularidad la página web revcom.us, por lo menos una vez a la semana, y que explore no sólo el periódico Revolución de manera regular sino también los otros portales del sitio web: el portal con las obras de BA que habla de la nueva síntesis; el portal que habla sobre el Partido que él lidera, de por qué se necesita un partido revolucionario y qué abarca y por qué las personas deben de estar en conversaciones sobre ingresar a este partido revolucionario; y el portal que habla de lo que pasa en el movimiento para la revolución y esas diferentes iniciativas para luchar contra la encarcelación en masa y los asesinatos y la brutalidad policiales y para combatir las restricciones al aborto y combatir la degradación de la mujer por la pornografía y la cultura de violación y en otras maneras, y las luchas contra la degradación ambiental y contra estas guerras imperialistas, y todo eso. Hay muchas cosas prácticas, iniciativas prácticas, en las que pueden entrarle las personas, y pueden movilizarse en una o más que una de esas iniciativas. Pero entrarle a BA, sea lo que sea el nivel en que uno empiece o su punto de entrada, significa ponerse a entrarle en serio a lo que él dice sobre por qué no es posible componer las cosas una por una, o por qué no es posible componerlas con reformas de este sistema. Además, significa entrarle a cómo es la relación entre luchar contra abusos y ultrajes particulares hoy, y poder llegar al punto en que estemos en una posición de acometer una revolución concreta sin tregua para desmantelar el sistema actual y reestructurar la sociedad sobre una base completamente diferente.

Hay un texto que salió hace poco en la página web revcom.us que da una definición corta. Se llama, “¿Qué ES una revolución concreta?”. Lo voy a leer aquí.

Una revolución concreta es mucho más que una protesta. Una revolución concreta requiere que participen millones de personas, de forma organizada, en una lucha decidida para desmantelar este aparato estatal y este sistema, y para reemplazarlo con un aparato estatal y sistema completamente diferentes, una forma completamente distinta de organizar la sociedad, con objetivos y formas de vida completamente distintos para el pueblo.

“Con objetivos y formas de vida completamente distintos para el pueblo”. Quisiera seguir en ese tema un segundo. Eso es algo muy importante, la forma de organizarse de una sociedad. ¿Qué hace el sistema que gobierna la sociedad — qué es lo que se propone hacer? Bajo el capitalismo-imperialismo, se propone satisfacer las necesidades de los capitalistas imperialistas, de desarrollar y sostener su imperio, sacar más ganancias, ganar la competencia con otros capitalistas imperialistas. Tiene muy poco que ver con satisfacer las necesidades de la gente, o sea, los requisitos básicos de la vida o esas cosas intangibles como el arte y la cultura y la ciencia. Se orienta a satisfacer las necesidades de los capitalistas, los imperialistas. Todo el aparato estatal, la policía, las fuerzas armadas, etc. son instituciones del estado que se orientan a apuntalar, apoyar y fortalecer este sistema y sus objetivos, sus metas.

Una revolución verdadera es un proceso que supone llegar a un punto en que sea posible luchar —en que sea posible movilizar a millones de personas para luchar— para desmantelar, destruir, deshacer por completo las instituciones existentes del sistema, y reemplazarlas con instituciones completamente nuevas y organismos de poder nuevos, y formas nuevas de organizar la economía, y todas las cosas que surgen de eso, incluidas las muchas formas de relacionarse entre las personas, y todas las ideas que surgen de eso. Es una transformación radical de todo: la forma en que las personas viven, las formas en que se relacionan entre sí, los sueños y las aspiraciones de la gente — todo eso cambia radicalmente por medio de una revolución concreta.

Al entrarle a BA, lo que uno debe buscar es — debe fijarse en su método y enfoque, su análisis de por qué las cosas están como están. ¿Por qué en esta sociedad la policía sigue asesinando a las personas negras y de color que no traen armas? ¿Por qué continúa esta situación que ha existido desde los días de la esclavitud y la segregación “Jim Crow”? La “cultura del linchamiento” ahora es la “cultura del asesinato policial” — es una extensión de la misma cosa. BA hace un análisis muy profundo y perspicaz de toda esa historia y de cómo esa opresión está tan entrelazada en el mismo tejido de este sistema que no es posible eliminarla simplemente por buenas intenciones, ni siquiera es posible eliminarla con protestas. Sí debemos protestar, debemos combatirlo duro, organizarnos con otras personas, como el movimiento que ha venido desarrollándose desde Ferguson, un movimiento que se inició en torno a Trayvon Martin y creció en entorno a Mike Brown y Eric Garner, atrayendo y captando gente en diferentes ciudades en todo Estados Unidos, y en ciudades en todo el mundo, para denunciar este tipo de abuso. Es extremadamente importante no sólo continuar concretamente eso, sino extenderlo ampliamente, hacer que crezca y fortalecerlo. Eso es parte de organizar al pueblo y fortalecer al pueblo.

Además, lo mismo se aplica a varias otras concentraciones importantes de contradicciones sociales, estos ultrajes centrales en la sociedad, estas contradicciones que este sistema es incapaz de solucionar. No puede solucionar la opresión del pueblo negro, de las otras personas de color. No puede solucionar la situación de los inmigrantes, de que los rechazan en la frontera, o los atormentan o los denuncian por “ilegales”, como si un ser humano pudiera ser un ser humano “ilegal”. No puede solucionar la degradación de la mujer, de que la trata como algo menos que un pleno ser humano en Estados Unidos y por todo el mundo. No puede componer el medio ambiente de ninguna manera fundamental sostenida — siempre que vivamos bajo un sistema obligado a hacer una constante búsqueda, y una feroz contienda, por las ganancias, siempre que ésas sean las reglas del sistema dominante. Las reglas del juego del capitalismo-imperialismo dictan que los capitalistas constantemente compitan con otros capitalistas imperialistas por todo el mundo a fin de dividir el mundo, para el saqueo y el pillaje y para aumentar sus ganancias; aquel que no juegue según esas reglas del juego y no gane a los demás, saldrá en la ruina. Por lo que aun si algún capitalista individual quisiera tener una posición más ilustrada, no podría hacerlo, en realidad. El sistema está todo arreglado para satisfacer las necesidades de ese sistema y no las necesidades del pueblo.

Al entrarle a BA, uno debe ponerse a leer y escuchar y echar un vistazo a todas las diferentes cosas que le intrigan y le interesan, y hablando con otras personas al respecto. No tiene que estar de acuerdo con todo, simplemente échele un vistazo, haga algo de trabajo. Que se reúna con otras personas, que lea algo, escuche algo, vea películas, discuta y desarrolle su propio conocimiento, al mismo tiempo que sale a luchar y denunciar y desenmascarar las injusticias de todos los días que siguen ocurriendo en este momento, lo que BA definitivamente alienta a las personas a hacer. Al mismo tiempo que hace eso, adéntrese más, para que aprenda a entender más a fondo por qué esos terribles ultrajes están integrados en el tejido de este sistema, por eso quizás se les opusiera algo de resistencia pero en última instancia no es posible eliminar por completo esos abusos hasta no eliminar el mismo sistema y reemplazarlo con otro completamente nuevo. BA hace análisis muy, muy profundo y perspicaz de todo eso: de por qué se necesita una revolución, qué es la posibilidad de una revolución; qué es la base — sobre qué base es posible en concreto, específicamente en un país imperialista poderoso como Estados Unidos con todo su poderío militar; y, si se lograra conquistar el poder, de ahí cómo construir una sociedad por la cual valiera la pena luchar y que diera ganas de vivir en ella, a diferencia de construir otro sistema malo. Todo eso está en las obras de BA.

Esa declaración que yo citaba, “¿Qué ES una revolución concreta?”, habla del vínculo entre luchar contra el poder hoy y prepararse para una revolución concreta. Dice: “La lucha contra el poder hoy tiene que contribuir a construir, desarrollar y organizar la lucha para ganárnoslo todo”. “La lucha para ganárnoslo todo” — si uno no le entra a BA, va a perder mucho sobre cómo vincular todas estas diferentes cosas y entender sus raíces, que están profundamente arraigadas en la misma estructura del sistema, y no sabrá cómo luchar para ganárnoslo todo. Para tener una revolución concreta, es necesario ganarlo todo. Y termina la declaración: “De no ser así, protestaremos contra los mismos abusos, ¡en generación tras generación del futuro!”. No sé qué piensen los demás, pero por mi parte no quiero que, tres generaciones más adelante... otras personas han mencionado Emmett Till, que las personas protestaron por lo que pasó a Emmett Till, por el linchamiento de Emmett Till en aquel entonces en los cincuenta, y hoy nos encontramos protestando por lo que pasó a Eric Garner, a Mike Brown, a Oscar Grant, a Ramarley Graham, a Amadou Diallo, a Trayvon Martin, a Tamir Rice... y otro y otro y otro más... ¿Verdad? ¿Hasta cuándo vamos a seguir haciendo lo mismo?

Por lo que, definitivamente, en primer lugar, debemos de protestar, pero también necesitamos entender más a fondo y ser más científicos y más organizados y más unidos, y necesitamos ser más inteligentes, francamente, en la manera en que luchamos sobre esas temas. Bob Avakian ha desarrollado toda una estrategia para todo el proceso revolucionario — no sólo para un rinconcito de ello, sino para todos sus diferentes componentes — en este país, en un país como Estados Unidos, además de hacer algunas observaciones muy importantes para el desarrollo de la revolución en otros países, entre ellos los de diferentes tipos, como países del tercer mundo bajo el dominio del imperialismo, donde es necesario trabajar en algunas maneras distintas para una revolución concreta.

Por lo que todo eso es algo de lo que significa entrarle a BA. Pues, simplemente haga el trabajo. Acceda a la página web revcom.us. Consiga Lo Basico. Consiga ¡Revolución, y nada menos! Vea el Diálogo. Lea la autobiografía de BA, From Ike to Mao and Beyond. Escuche “All Played Out” (Todo gastado y trillado). Toque la canción “Borderline” (Frontera) en el álbum de Outernational. Vea y escuche estas cosas con otras personas. Hay muchos pero muchos ángulos y maneras diferentes para entrarle a eso. Mira, BA ha dedicado toda una vida, ha pasado décadas desarrollando todo este trabajo. No será posible alcanzarlo, no podrá captarlo todo en unas pocas semanas ni unos pocos meses ni siquiera unos pocos años. Pero empiécelo y dele seguimiento. Haga preguntas si las cosas no están suficientemente claras. Luche con otras personas sobre sus ideas erróneas. Vaya con los amigos y los familiares y hábleles sobre lo que va aprendiendo. Y a propósito, sepa que se topará con la burla, el ridículo, la crítica, de que le dicen a uno que ¡no sabe de qué habla! Sepa que le van a poner oposición, ¿de acuerdo? Pero que no se dé por vencido ante eso. Que responda lo mejor que pueda, a base de lo que ha venido aprendiendo, pero si topa con cosas que no entiende lo suficiente, vuelva a BA, vuelva a sus materiales, adéntrese más, hable con otras personas que saben más sobre eso, pídales ayuda para que puede seguir difundiendo eso entre las personas.

La idea es que, si hubiera centenares, miles, decenas de miles de personas más, que anduvieran discutiendo, debatiendo lo que BA ha desarrollado, lo que él propone, sus análisis, lo que él dice que es la naturaleza del problema, y la naturaleza de la solución, aunque no todos estuvieran de acuerdo inmediatamente, todos estarían en una situación mucho mejor — si todos estuvieran participando en discusiones de ese tipo en vez de dar la espalda, en esencia, a los problemas en la sociedad y a los problemas que el pueblo tiene, en vez de cultivarse a sí mismos, o quizás aunque se pongan a luchar contra algunos de esos abusos pero lo hacen como si estuvieran encerrados en un cubículo estrecho, en que solamente lidian con un problema, o un rincón de un problema, pero no ven los patrones mayores, y no los vinculan con los otros ultrajes atroces en la sociedad, y no entienden que efectivamente existe una estrategia para salir de este desastre de una vez por todas. Existe una estrategia. Por eso hay que entrarle a BA, y así es la manera de empezar.

Una visión esperanzada, sobre una base científica

Pregunta: Lo que dices sobre lo que significa entrarle a BA va directamente al meollo de la orientación estratégica de “Luchar contra el poder, y transformar al pueblo, para la revolución”, y el papel de la teoría en eso. Creo que muchas personas, al despertarse políticamente y activarse por primera vez, se imaginan que el proceso de cambiar el mundo, de salir a protestar o asistir a manifestaciones o tomar acción en ese sentido... siendo todo eso, como vienes diciendo, extremadamente importante, una parte extremadamente importante del proceso revolucionario, pero de ahí una parte de lo que señalas, al hablar de adentrarse más, es que eso en sí no basta, que la gente necesita teoría y específicamente necesita esta teoría.

AS: Así es. A veces las personas ven todas las maneras en que las personas joden unas a otras, incluido en el seno del mismo pueblo, entre las más oprimidas —en que matan unas a otras, en que degradan unas a otras, cosas así— a veces las personas ven cosas así de feas y dicen, “No hay remedio. ¿Cómo sería posible unirnos para hacer una revolución y construir una nueva sociedad? La gente actúa muy feo como para hacer eso, estamos hechos un desastre tan grande como para poder hacerlo”. Pura paja. Es pura paja porque la manera en que piensan las personas y la manera en que se portan están afectadas profundamente por la cultura prevaleciente y las formas prevalecientes de organización del sistema, por lo que encuentran día tras día desde nacer, todo eso influye en las personas y las modela.

Pero te diré, como científica, como una persona con preparación en la biología — no tenemos tiempo para detallar todos los datos científicos en este momento, pero te aseguro que no existe tal cosa como una naturaleza humana fija e inalterable. No hay una naturaleza humana inalterable. ¡No existe tal cosa! Si uno observa el curso de la historia, los seres humanos siempre hemos tenido un potencial tremendo para asumir diferentes puntos de vista, diferentes modos de actuar, diferentes actitudes, positivos o negativos, en su forma de relacionarse entre sí. Hasta lo que se define como bien o mal, lo que la sociedad considera “aceptable”, varía mucho según el período de la historia o el tipo de sociedad en que uno se encuentra, cómo son las condiciones y tradiciones prevalecientes en un sistema particular. Nada de eso es fijo ni inalterable. Puede cambiar y, en efecto, cambia. Por lo que corresponde hablar más sobre lo que sería concretamente la visión de una sociedad verdaderamente liberadora, de una sociedad a escala global que sería verdaderamente emancipadora para toda la humanidad. ¿Cómo se vería? ¿Qué serían algunos de sus rasgos esenciales? BA habla de eso, también, y bastante.

Si tenemos eso en la mente y proponemos esa visión de cómo podría ser el futuro y el potencial que tiene la gente de transformarse a sí misma en el curso de luchar contra el poder... mira, eso es algo que la gente no entiende lo suficiente, de que cuando las personas alcen la cabeza y se unan, en unión con otras personas para luchar contra el poder, luchar contra los opresores y aprender en el curso de hacerlo más profundamente de dónde surgen los problemas y qué podrían ser las soluciones, ellas mismas se transforman en el proceso. Todos pasamos por ahí. Todos pasamos por ese proceso, no solamente de aprender sobre las cosas sino de cambiar nuestras perspectivas, nuestras ideas erróneas, nuestros comportamientos feos. Es algo que ha ocurrido repetidamente, especialmente en períodos de auge revolucionario.

Pregunta: Parece que otra dimensión muy importante que recalcas de por qué es importante que las personas le entren a BA y qué significa, es que tienen que entender específicamente que el mundo no tiene que ser así, que las personas no tienen que relacionarse entre sí tal como lo hacen.

AS: Exactamente. Todo el método y enfoque de BA, todo su análisis científico de la raíz de los problemas y la naturaleza de la solución, es, entre otras cosas, una visión extremadamente esperanzada, un análisis muy esperanzado, pero sin hipérbole. Alguna gente se pone a convencernos con engaños de que “Todos sus sueños se realizarán, su vida cambiará por completo”, porque quieren engañar, traficar en ilusiones o lo que sea. Lo vemos todo el tiempo. Pero eso no es lo que hace BA. No trata de dorar la píldora. Nos dice, miren, es difícil, ¿sí? Hay opresores muy poderosos cuyo sistema está organizado para mantener la opresión de todos los diferentes sectores de la población, y para explotar y oprimir en todas partes del mundo. El juego está todo arreglado así a favor de su sistema. Además, las masas populares, de todas las capas desde los de abajo de la sociedad a las clases medias con mayores privilegios —las personas que no forman parte de la clase dominante del sistema, pero en cierta medida le han sacado una tajada del mismo, al mismo tiempo que a muchas de ellas les caen mal las cosas tales como están— y muchas personas como individuos están hechos un gran desastre, y tienen muchas ideas incorrectas. Las personas no conocen cómo funcionan las cosas, por qué tienen que ser así como son, y no entienden sus propias maneras de actuar, sus propias maneras de relacionarse con otras personas o por qué las personas... muchas veces, piensan que las personas que les causan problemas son sus familiares o sus amigos o sus colegas o sus vecinos, algo por el estilo. No se dan cuenta de que el sistema moldea los modos erróneos de pensar y actuar de las personas.

Además, al integrarse al movimiento revolucionario y asumir el método y enfoque de BA, una de las primeras cosas que ocurrirá es que uno desarrolla las herramientas que le ayudan a transformar su propio modo de pensar y actuar, y el modo de pensar y actuar de otras personas con las que se relaciona. Porque uno conocerá y propondrá una visión de cómo podría ser el mundo, de cómo podría organizarse la sociedad, de una manera mucho más inspiradora y esperanzada, de una manera que crearía un mundo en que uno quisiera vivir. No sería perfecto, pero ¡sería mucho mejor que el mundo que tenemos hoy!

Entre más se convenza uno, sobre una base a fondo, sobre la base de la ciencia... pues no se trata de un reverendo que le dice unas cosas para que se sienta mejor, o algo así... entre más conozca la evidencia científica de la base para efectuar el cambio, y cómo podemos influenciar la sociedad concretamente en esa dirección, cómo podemos impulsar el cambio por el camino de una revolución concreta para construir una sociedad en que valdría la pena vivir... entre más le entre a eso, más se transforma uno mismo en una persona diferente, y más se capacita para ayudar a otras personas a elevar la vista y transformarse en personas diferentes — transformarse en las “personas del futuro” en vez del presente, para decirlo así. Las personas pueden llegar a ser modelos a seguir para otras. Cabe repetir, los de abajo de la sociedad tienen un papel de especial importancia en eso, un papel especialmente inspirador que desempeñar, de poner al frente de la lucha en ese respecto. Pero otras personas también necesitan transformarse mucho, y se transformarán — estudiantes, jóvenes de las capas medias, etcétera.

También es posible que se cambien radicalmente las relaciones entre las personas en su vida cotidiana. Peleas de pandillas, ¡no jodan! Ándale, podemos hacer algo mucho mejor, no queremos esas divisiones pandilleras en que la gente se mata entre sí. Todos son nuestra gente. Debemos ser fuertes juntos y unidos para combatir un enemigo común, en vez de combatir unos a otros. También, eso de que el hombre degrada a la mujer — ¡no jodan, dejemos semejantes cosas! Enfoquémonos en los verdaderos problemas y los verdaderos enemigos, y juntémonos, organicémonos y unámonos para luchar contra esas cosas.

Lo hemos visto antes, lo hemos visto en períodos anteriores de auge revolucionario. La gente se mejora. La gente se vuelve más inteligente. La gente eleva más la vista. Sueña en grande, y actúa de acuerdo con esos sueños mayores. Es hermoso. En realidad, BA nos da las herramientas para lograr mucho de eso.

Pregunta: Las personas, al entrarle a BA, que estudien su método. ¿Nos hablas un poco más sobre eso?

AS: Bueno, eso es algo que las personas no están acostumbradas a hacer. No solamente personas sin estudios, sino también personas con muchos estudios, en una sociedad como la actual, con frecuencia las escuelas les enseñan a buscar conclusiones simplemente, pues buscar datos triviales, menudencias, o recetas o instrucciones de cómo hacer esto o el otro. Pero no les enseñan a considerar, conscientemente, los métodos. No les enseñan a examinar y comparar y contrastar diferentes métodos y enfoques de conocer la realidad y cambiar la realidad. En el inicio de esta entrevista, hablamos sobre qué es la ciencia y más que todo lo importante de la ciencia es el método de la ciencia. Es una herramienta. No es simplemente un conjunto de respuestas. Es un juego de herramientas. Un método científico es un juego de herramientas que uno puede llevar y aplicar a cada cuestión que surja en la realidad material, sea en el mundo natural o en el mundo social. Es un juego de herramientas que puede ayudar a uno a entender por qué las cosas están como están, cómo llegaron a ser así, a quiénes les benefician, por qué continúan de esa forma, cómo sería posible cambiarlas, qué son los obstáculos para cambiarlas. Esas son cuestiones que se plantean con un método científico. Por lo que al escuchar a BA o al leer sus libros y artículos, no espere simplemente el remate, las frases clave. No busque las conclusiones nada más. Busque también el desenvolvimiento de los argumentos, busque el método, que es un método muy científico, un método basado en la evidencia. Debo recalcarlo de nuevo: La ciencia es un proceso basado en la evidencia. Por lo que hay que buscar los análisis de los patrones repetidos de evidencia que presentan el argumento, que ponen la prueba, de por qué este sistema está podrido hasta la médula y no es salvable; que presentan el argumento de por qué es absolutamente esencial una revolución —una revolución concreta para desmantelar el presente sistema y reemplazarlo con un sistema completamente diferente sobre una base económica y política diferente— para lidiar con esos problemas centrales, esos problemas fundamentales horribles que infligen tanto sufrimiento innecesario a tanta gente.

Cabe repetir, busque el método. Cuando BA habla de lo complejo que es un problema, lo hace para analizar cómo sería posible unir las personas de tan diversos tipos... se trata de la realidad de que no se puede hacer una revolución con unas docenas de personas acá y allá... es necesario movilizar a millones y millones de personas, que van a tener muchos diferentes puntos de vista, diferentes preguntas, diferentes intereses, diferentes creencias, etcétera. No todos van a ser iguales, van a ser increíblemente diferentes en algunas maneras importantes. ¿Sobre qué base unirlas y canalizarlas en la misma dirección y guiarlas en la misma dirección? Busque el método. O, cómo se puede manejar, de maneras correctas, las contradicciones que existirán en la nueva sociedad socialista, en la cual los antiguos capitalistas pretenden regresar a la cima y algunas nuevas fuerzas capitalistas que emergen dentro de la misma sociedad socialista pretenden derrocar el socialismo y reinstituir el capitalismo, ¿cómo manejar todo eso? Busquen el método. La manera de manejar el hecho de que, en la población, repito, hay todas esas diferencias y diferentes puntos de vistas, con las personas que jalan en diferentes direcciones, de que quieren eso y quieren aquel... es un proceso muy complicado como para manejarlo correctamente. Repito, busquen el método. Hace falta la ciencia para analizarlo, saber qué priorizar, a qué dar énfasis, sobre qué luchar con las personas, y cómo llevar lucha con ellas.

Tomemos por ejemplo lo de la religión en la población. Como nos dice BA, la religión es un obstáculo en el pensamiento de las personas, de hecho impide que asuman un enfoque plenamente científico de la realidad, de conocerla y transformarla. ¿Debemos ser tímidos respecto luchar con las personas sobre ese tema? ¿Por el mero hecho que a tantas personas les importan tanto sus religiones? ¿O debemos decirles la verdad, y llevar lucha con ellas para que las abandonen, y para que entiendan de dónde surgieron, que unas personas inventaron las religiones, y por qué las inventaron, y discutir sobre si la religión obstaculiza más o ayuda más, en la lucha por el cambio revolucionario? Discutamos cosas de este tipo.

De igual manera, hablemos con los hombres que dicen que quieren ser revolucionarios pero en realidad no quieren cambiar su manera de relacionarse con las mujeres. Los hombres que aún quieren guardar ese rinconcito de privilegio para sí, que aún quieren actuar como opresores y dominadores en relación con la mujer, que tienen esperanzas de ser dueño de ese rincón de supremacía masculina misógina de sus vidas. ¡Ya dejen de hacer eso! ¿Qué tipo de revolucionario será uno que sigue aferrado a una partecita del actuar como dominador y opresor? Hablemos de eso. Llevemos lucha sobre eso.

Hay muchas contradicciones complejas. No es posible enumerar cada contradicción sin excepción, entre el pueblo y el enemigo, o en el seno del pueblo, que necesita atención, que necesita lucha... pero sí se puede identificar las concentraciones importantes de esas contradicciones, se puede priorizar algunas de las grandes, y sobre todo trabajar en torno a esas contradicciones.

Por lo que ¿qué hacer para activar lo más plena participación posible de las personas en el proceso revolucionario? Darles las herramientas científicas para que empiecen a actuar cada vez más como científicos en la sociedad, para que aprendan ellas mismas a identificar patrones y hacer preguntas como: ¿De dónde surgen los problemas? ¿En qué se arraigan? ¿Qué causa los problemas hoy? ¿Por qué, al parecer, no cambian aun cuando la gente protesta? ¿Por qué regresan esos problemas, una y otra vez? ¿Qué se puede hacer al respecto? Demos a las personas las herramientas científicas para explorar estas cuestiones, que pueden utilizar para conocer mejor la realidad y también para transformar la realidad.

Además, BA es —pues es una ironía que muchos de los científicos naturales todavía no han reconocido ese hecho — pero BA es la persona más científica hoy cuando se trate de asuntos sociales, de la organización de la sociedad y los problemas de la sociedad. Frecuentemente tengo ganas de criticar a los científicos naturales y también a los popularizadores de la ciencia —gente como Peter Coyote y Alan Alda, o una persona como Seth MacFarlane, que ayudó a producir el nuevo programa Cosmos, que le sigue a la maravillosa serie inicial de Carl Sagan, personas que no son científicos en sí pero ponen mucho empeño a popularizar la ciencia— o personas como Ann Druyan y Neil deGrasse Tyson, personas que se han comprometido a popularizar y promover, en diferentes maneras, los métodos científicos y modo de pensar científico en la población, pero que tienen, al parecer, un punto ciego cuando se trate de... bueno, tal vez no todos pero digo algunos de ellos tienen un punto ciego cuando se trate de cuestiones de cambio social, y de la revolución y el comunismo. Muchas veces tienen muchas ideas erróneas, en gran parte porque no aplican sus propios métodos científicos a examinar en serio todo eso, a examinar en serio de qué se trata y qué se ha desarrollado específicamente en la esfera teórica, a evaluarlo críticamente a fondo. Frecuentemente las personas responden automáticamente sin pensarlo, y frecuentemente se dejan convencer, sin crítica, de algunas de las viejas suposiciones y básicamente la propaganda burda las que promueven las personas que gobiernan la sociedad actual, por lo que ni siquiera examinan críticamente el trabajo que ya está en curso. Tengo ganas de decirles a muchos de los científicos naturales y popularizadores de la ciencia, “Miren, en BA, tenemos a una persona con mucha capacidad de aplicar métodos científicos consecuentes basados en evidencia tanto al análisis de la sociedad actual como los caminos del cambio de una sociedad futura. ¿Cómo no querer examinarlo en serio y revisarlo?”. BA usa los métodos de la ciencia para mejor iluminar cosas tales como: cómo se organiza la sociedad humana; qué son las características y rasgos predominantes del capitalismo-imperialismo de hoy día; por qué las leyes básicas del funcionamiento del presente sistema hacen que continuamente genere y vuelva a generar problemas de cierto tipo que están profundamente arraigados en sus fundamentos materiales, problemas que son horrores genuinos para las personas y causan mucho sufrimiento innecesario para millones y miles de millones de personas en Estados Unidos y por todo el mundo; por qué el mismo sistema prevaleciente, por sus fundamentos materiales y las formas en que objetivamente tiene que funcionar a fin de mantenerse y extenderse, es incapaz objetiva y materialmente de jamás resolver esas contradicciones en lo fundamental; y cómo, también a partir de la ciencia basada en la evidencia, podemos analizar concretamente no solamente lo que tiene de mal la sociedad actual pero también identificar la base material para transformar la sociedad en una dirección mucho mejor y en última instancia, de manera que beneficiaría a toda la humanidad. ¿Por qué no se interesaría cualquier científica que tenga una conciencia en explorar la aplicación de métodos científicos sólidos a hacer todo eso?

Podemos hablar más sobre eso, pero algo del cual estoy agudamente consciente, especialmente debido a mi preparación científica, es que la base para el cambio, en cualquier cosa particular, reside en las mismas contradicciones que la caracterizan. Eso es cierto en el mundo natural. Es cierto en la evolución biológica, por ejemplo — la base material para la evolución en curso se encuentra en la variación genética en una población de plantas o animales. Eso es una forma de contradicción. Veo el mundo natural en términos de contradicciones —contradicciones que son parte de su movimiento y desarrollo, que continuamente generan la materia prima, la base material, para el cambio. Y la sociedad humana tiene lo mismo. La materia prima, la base para la transformación de la sociedad humana, residen en las contradicciones subyacentes en dicho sistema, y con buenos métodos y herramientas científicos podemos entender eso, analizarlo y sobre esa base conocer dónde podemos y debemos enfocar nuestros esfuerzos, en torno a cuáles contradicciones podemos y debemos trabajar y actuar, para hacer avanzar las cosas en una dirección revolucionaria, y alcanzar una transformación más fundamental de la sociedad.

Entrarle en serio en la nueva síntesis: Qué tanto pudiera importar

Pregunta: La declaración “Sobre la estrategia para la revolución” del Partido Comunista Revolucionario, que las y los lectores pueden y, claro, deben leer en la página web revcom.us — dicha declaración de estrategia habla de la orientación de trabajar ahora mismo para atraer, orientar y capacitar de una forma revolucionaria a miles de personas, quienes a la vez se conecten con millones de personas y las influencien, aún antes de que se dé una situación revolucionaria, y luego, dirijan a esos millones de personas cuando se dé una situación revolucionaria. Me parece que una parte de lo que tú has venido diciendo es que entrarle en serio a BA es un elemento muy esencial de ese proceso de atraer, orientar y capacitar a miles de personas de una forma revolucionaria quienes ahora se conectan con millones de personas y las influencian, para que luego estén en una posición para dirigir a esos millones en una situación diferente, en una situación revolucionaria.

AS: Así es, exactamente. No es posible hacer una revolución sin teoría revolucionaria, sin los métodos científicos que aclaren lo que es la teoría revolucionaria correcta en contra de la incorrecta, y en qué dirección deben ir las cosas, o no. No hay posibilidad ninguna de lograr hacer una revolución sin asumir esos tipos de métodos. BA pone el ejemplo de aplicar los métodos de ese tipo todo el tiempo. La gente simplemente tiene que poner atención, escuchar y leer y discutir.

Pregunta: Yo quisiera retomar lo que tratábamos hace poco, sobre qué significa el que Bob Avakian ha desarrollado una nueva síntesis del comunismo, y quisiera preguntarte qué tanto pudiera importar que las personas —no unas tantas sino oleadas de personas— asumieran esa nueva síntesis del comunismo que BA ha desarrollado, qué tanto pudiera importar eso en el mundo actual.

AS: Pues, mira, calificarla de una nueva síntesis del comunismo o es correcto o es incorrecto, y las personas son bienvenidas a bregar con esa cuestión y adentrarse en ella, y deben hacerlo para que reconozcan que realmente es una nueva síntesis. Pero lo que significa es que se ha dado todo un salto, un salto cualitativo, en nuestro conocimiento humano sobre la etapa de la historia en la cual nos encontramos, y qué es la base material subyacente de las contradicciones, los problemas que existen en el mundo hoy, que incluye esta sociedad, pero también todas partes, y lo que se podría hacer al respecto. Se dio lo que se llama “el fin de una etapa del comunismo”, el fin de la primera ola de las revoluciones socialistas, y hay una apertura ahora para el comienzo de una nueva etapa. Pero desafortunadamente actualmente hay muy pocos revolucionarios comunistas auténticos en ninguna parte del mundo, por lo menos en este momento. Muy pocos. Por lo que no es como si la nueva síntesis desarrollada por Bob Avakian fuera el método de moda ni la ideología de moda los que tropecientos de personas asuman en este momento. Muy al contrario. Hay personas que se le oponen. Le dan la espalda, principalmente haciéndole caso omiso, rechazando adentrársele con nada de seriedad ni sustancia, un tema al cual trataremos más en un minuto, seguramente.

Es un ultraje que las personas rechacen entrarle a eso. Dado que una persona ha hecho tanto trabajo y dedicado la vida entera a desarrollar este marco, las personas en primer lugar deben estudiar el marco a fondo en vez de descartarlo superficialmente. Si se adentran en la nueva síntesis y de todos modos terminen con serias discrepancias con ella, las que podrían concretar y discutir con sustancia — bueno, así sí, órale, a discutirlo, entrémosle con esa seriedad. Pero la mayoría de personas, incluso contando con personas que se consideran revolucionarias o comunistas, la descartan a la ligera, sin entrarle con ninguna seriedad, sin saber ni siquiera de qué se trata. No han hecho el trabajo. No han leído los artículos ni los libros. No han escuchado los discursos ni visto las películas. Pero aun así se sienten con todo el derecho de simplemente rechazar y descartarla, y decir a los cuatro vientos que no sirve. Para mí, eso es inadmisible. Pues lo correcto y lo incorrecto en estos temas afecta, en última instancia, la vida de millones y de miles de millones de personas. Pues esto importa, y merece que le entren y la evalúen con seriedad.

Además, en los muy pocos casos en que las personas se han puesto a hacer una crítica de la nueva síntesis, lo típico es que la distorsionan de manera burda, y así revelan que en realidad no la entienden, en particular su método, y la aplicación de dicho método a varias cuestiones críticas. Cabe repetir, las personas deben acceder a la revisita teórica electrónica Demarcations, por medio de la página web revcom.us, donde pueden encontrar polémicas sustanciales que examinan y refutan a fondo estas críticas de la nueva síntesis y discuten lo que es la nueva síntesis concretamente, y por qué es tan crucial.

Además, hay personas que se dicen anticomunistas simplemente porque tienen muchos prejuicios e ideas erróneas. Porque en algún punto de su vida, alguien les dijo, “Pues todos saben que el comunismo fracasó, la gente odia el socialismo, el capitalismo es el mejor sistema posible”. Y “simplemente lo sabes”, ¿por qué? Simplemente lo sabes porque alguien en alguna parte te dijo que “¡todos lo saben!”, y ¡te lo tragaste, a ojos cerrados! Supuestamente “sabes” que el comunismo no sirve únicamente porque las autoridades, las autoridades gobernantes, han estado promoviendo propaganda anticomunista de ese tipo durante muchísimo tiempo. Pero, reconózcalo: no sabes ni siquiera de lo que hablas. Repites las calumnias sobre China y Mao, por ejemplo, pero ¿las has examinado en serio para saber si son ciertas? ¿Sabes tan siquiera qué tipo de contradicciones, qué tipo de problemas sociales grandes, se ponían a resolver? ¿Qué tipo de necesidades sociales se ponían a satisfacer? ¿Sabes tan siquiera qué grandes logros alcanzaron a hacer, concretamente, para el beneficio de la inmensa mayoría de las personas, en unas pocas décadas? ¿Sabes dónde comenzaron, los problemas que les confrontaron al conquistar el poder, y sabes cómo era la vieja sociedad en China, bajo el feudalismo y el dominio colonial, cuáles eran las viejas maneras de hacer las cosas que eran tan brutales y opresivas, que ellos trabajaban tan duro para desmantelar y eliminar? Sé franco: en realidad no sabes nada de eso, ¿verdad? En realidad, no lo sabes, o en todo caso no lo sabes a fondo como se mereciera. Porque si supieras, probablemente no descartarías tan a la ligera las luchas que libraron. Si sí estudiaras todo eso a fondo y con la mente abierta, conocerías más y hablarías más de las transformaciones fenomenales que lograron hacer en esa sociedad bajo el socialismo, durante el período de la dirección de Mao. Repito, las personas pueden empezar a aprender de eso accediendo a la página web thisiscommunism.org (en inglés), cuyo enlace se encuentra en la página web revcom.us, y repasando algo del trabajo sustancial que ha hecho Raymond Lotta al respecto, y leyendo algo de los análisis que ha hecho Bob Avakian sobre la restauración del capitalismo en la China pos-Mao, la naturaleza de la sociedad china antes de la revolución, lo que Mao y el partido revolucionario en China trabajaban por lograr y sí lograron, que era extremadamente positivo, y las contradicciones difíciles con las que bregaban, que incluyen las internas al partido.

Sabes, muchas de esas personas que nos rechazan con una o dos frases de que “todos saben que eso fue un desastre, o todos saben que Mao mató a millones de personas, o todos saben…”. Pues esas personas no saben nada, me entiendes, hablando sin pelos en la lengua. No saben nada, porque no han hecho el trabajo. Y especialmente aquellos que se supone son intelectuales, académicos, personas con conocimientos, con estudios, científicos — ¡hazme el favor! Pues ni siquiera pudieran hablar unos diez minutos sobre lo que se logró concretamente, lo que se trabajaba por lograr, los problemas que se presentaron, cómo se trabajaba por resolverlos, la complejidad de las contradicciones con las que se bregaba, los muchos casos en que se manejaron las cosas correctamente, los casos en que se cometieron errores… no pueden hablar concretamente de nada de eso a fondo o con sustancia porque no se han dado la molestia de examinarlo en serio, por lo que en fin, no saben nada. Aun así, se sienten con todo derecho de repetir y difundir un montón de calumnias propagandísticas trilladas las que supuestamente “todos saben…”, las que se tragaron enteritas, sin sentido crítico y a ojos cerrados. ¡Eso debería darles vergüenza! Me da coraje. No me digan que sea aceptable simplemente descartar todo un enorme experimento social humano, que concretamente logró muchas cosas maravillosas y en aspectos secundarios, tuvo deficiencias y problemas. No me digan que tengan el derecho de rechazarlo con un ademán de despedida arrogante sin revisarlo ni siquiera con seriedad y una mente abierta. Eso es una falta total de responsabilidad social. Es totalmente inadmisible. Es, francamente, repugnante.

Repito, con muy, muy pocas excepciones, en los movimientos internacionales, o en Estados Unidos, las personas ni siquiera discuten o examinan la nueva síntesis de BA. Nada más hacen comentarios bajos sin contenido, tal como, “Si pues, BA, todos saben… es un culto. Esa gente lo sigue a ciegas nada más, o cree que es la octava maravilla, o lo que sea”. Repito, eso es una falta total de responsabilidad social. Una persona ha dedicado décadas de su vida al trabajo sobre los problemas de la sociedad, al trabajo sobre los problemas de la revolución, al trabajo sobre los problemas de cómo luchar concretamente en torno a una manera en que se pudiera ganar, pero también luchar por un objetivo que valiera la pena ganar, y de una manera acorde a ese objetivo, para no terminar con algo peor o igual de feo como al principio. Una persona que ha bregado con mucha profundidad y riqueza sobre todos esos temas, y de hecho ha presentado evidencia, óiganlo —evidencia concreta, ¿me entiendes?— patrones repetidos de evidencia. Pues, yo quiero ver la evidencia. Tráiganme la evidencia. Si alguien dice que esto no es correcto, que me traiga la evidencia de por qué no es correcto. Que haga el trabajo. Que traiga la evidencia. Porque BA trae la evidencia. aplica un enfoque científico a las cosas. No dice cosas simplemente porque le parece o porque provienen de una “fe” personal. No se basa en la fe, no se basa en ninguna fe de ningún tipo — sino que basa lo que dice y sostiene en evidencia científica concreta y demostrable. Pues, ¿por qué no intentan aquellos a hacer lo mismo, para variar?

Por el lado positivo, tendría mucho impacto si un creciente número de personas se comprometieran activamente a aprender sobre la nueva síntesis — examinar, con franqueza, principio e integridad, algunos de sus principios centrales y métodos y enfoques centrales, y sobre esa base, evaluarla críticamente. Y de ahí promover una discusión sobre eso aún más ampliamente en la sociedad. No es necesario estar de acuerdo con todo, ni siquiera es necesario saber todo sobre la nueva síntesis para reconocer el gran valor social potencial de bregar y forcejear más ampliamente en toda la sociedad con la nueva síntesis. Repito, si una persona ha dedicado 40 años a desarrollar una nueva síntesis, obviamente yo no esperaría que otra persona que apenas la haya conocido empezara a “representar” la nueva síntesis o que fuera capaz de hacerle una crítica de fondo, o lo que sea, después de apenas unos meses. Pero una persona que haya conocido esta obra apenas recientemente y de manera inicial tendría posibilidades de reconocer que en ella hay algo muy sustancial y muy serio que por lo menos merece que se estudie con seriedad y se debata en la sociedad. Sea como sea su conclusión al final al respecto, las personas deben entrarle y discutirla en serio, estudiarla. Que los estudiantes universitarios escriban ensayos, que los de posgrado hagan su tesis doctoral, sobre esta nueva síntesis del comunismo. Concluya lo que concluya una persona al respecto, la obra de BA es sustancial, es profunda y extensa, y exige que se tome en serio, que se analice en serio y que se debata y discuta muy ampliamente en toda la sociedad.

Si tan siquiera eso ocurriera, podría tener un impacto positivo grande. Por lo que yo entiendo, un objetivo importante de la campaña BA en Todas Partes, por ejemplo, es fomentar ampliamente el debate y la discusión de ese tipo precisamente sobre esta nueva síntesis, a nivel de la sociedad entera. Es obvio que el objetivo no es convertir a mucha gente en seguidores a ciegas de BA — los “seguidores a ciegas” no podrían contribuir al avance de este proyecto, esta concepción de la revolución. Se requiere entrarle conscientemente. ¿Me entiendes? No se trata de conseguir seguidores a ciegas sino de fomentar el que mucha gente le entre a la nueva síntesis en toda la sociedad, hacer que el mayor número posible de personas se familiaricen con la nueva síntesis del comunismo de BA, que la discutan y la debatan, la estudien y forcejeen con ella, que le traigan sus propias perspectivas y le den vueltas entre otras personas que hacen lo mismo, y que se hace todo eso como parte de un proceso. Y aquellas personas que se convenzan de que esta nueva síntesis sí va por buen camino, que sí va al grano, que logra analizar la fuente de los problemas en la sociedad y logra analizar cuál es la solución — es preciso que aquellas personas que vengan convenciéndose cada vez más de todo eso se conviertan en luchadores activos por la nueva síntesis, difundiéndola en cada rincón de esta sociedad así como por el mundo entero, llevándola a personas de toda índole, a las personas en las comunidades urbanas marginadas, a las prisiones, a la academia, a las instituciones científicas, a las personas en las artes y otras esferas culturas... en pocas palabras, ¡a todas partes!

Las únicas personas que... a veces frustra a uno porque a veces parece como si los gobernantes, algunas figuras de la clase gobernante, sean las personas que pongan más atención a estos adelantos teóricos en la estrategia, visión, concepción y método revolucionarios. Claro está, ¡eso se debe a que pretenden defender su sistema contra eso! Por otro lado, a veces las personas que más necesitan eso, que más sufren, o que tienen más críticas de este sistema y la situación actual, las que se quejan a diario de este u otro problema, a veces ellas ni siquiera pueden prestar el tiempo para hacer el trabajo concreto a fin de conocer toda esta visión y este concepción que se ha desarrollado durante más de 40 años, que de hecho propone una salida de todo eso. Ahora bien, si al final una persona diga que no le gusta, que ese no es el camino, pues bien, que defienda esa posición y prosiga con lo suyo. Pero mientras tanto, no diga que se es parte de la lucha contra los problemas en la sociedad y contra todos esos ultrajes diferentes, pero al mismo tiempo rechace conocer en serio lo que BA ha sostenido. Eso sería igual que rechazar el consejo de un doctor que tiene décadas de experiencia y pericia en un problema médico — ¡¿por qué no querría escuchar la opinión de ese doctor?!

Pregunta: Sí, en un momento definitivamente quiero regresar a ese punto, sobre las bajezas y las calumnias, los que odian y descartan sin estudiar y discutir. Pero primero, quisiera repasar un poco lo que dijiste de que la nueva síntesis es un marco teórico para iniciar toda una nueva etapa de la revolución comunista, pero al mismo tiempo enfrenta una batalla muy aguda contra otros puntos de vista y otros métodos, y otros análisis del problema y de la solución. ¿Quieres hablar un poco más sobre eso: la nueva síntesis ante otros análisis del mundo, del problema y de la solución?

AS: Bueno, no sé si yo pudiera hacerle justicia en la presente entrevista, y voy a mencionar los materiales que las personas pueden leer en la página web. Que accedan a la página web revcom.us donde pueden encontrar muchas obras de BA, y balances de lo que es la nueva síntesis. Además, las personas, incluida gente en el ámbito internacional, que se interesan en examinar eso y entender las cosas en un plano más global, definitivamente deben leer El comunismo: El comienzo de una nueva etapa, Un manifiesto del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, y la sección de ese documento que trata la nueva síntesis. Cabe repetir que definitivamente deben entrar a las polémicas en defensa de la nueva síntesis — tales como las polémicas escritas por la OCR en México y otros que defienden la nueva síntesis y la promueven en oposición a muchas diferentes líneas incorrectas en el movimiento comunista internacional. Estas polémicas de hecho son muy ricas en lecciones y análisis, son un recurso valioso. También la publicación de lucha teórica, Demarcations, para la cual también hay enlaces en la página web revcom.us, es un recurso muy importante que promueve el estudio y la lucha amplios a nivel internacional de las cuestiones centrales, que incluyen los análisis de lo que pasó en Nepal, cómo y por qué la revolución en Nepal se salió del camino, y otras cuestiones relacionadas.

Hablé anteriormente sobre algunos errores epistemológicos que han plagado el movimiento comunista internacional. Errores de dos tipos básicos. Primero, hay una tendencia dogmática y quebradiza en algunas organizaciones y partidos — no es posible hablar con ellos sobre la evolución de la ciencia del comunismo, casi como si nunca se desarrollara algo nuevo y nunca hubiera nada nuevo que aprender. Según ellos el comunismo se trata de unos dogmas sagrados, o un catequismo, en vez de una ciencia dinámica.  De hecho, se niegan a tratarlo como una ciencia ni reconocer que una ciencia misma debe evolucionar, debe incorporar acontecimientos nuevos, conocimientos nuevos, como parte de acumular el conocimiento que hace falta para hacer avanzar el proceso. Es como si se quedaran congelados en el tiempo, y por lo tanto hacen mucho daño. También hay otra tendencia que también es muy prevaleciente, y muy dañina en el mundo, que representa el error opuesto. Hay algunas organizaciones y partidos que intentan evaluar cuestiones como por qué las revoluciones socialistas se dieron marcha atrás, por qué se restauró el capitalismo, primero en la Unión Soviética y después en China, pero no examinan esas cuestiones de manera científica rigurosa ni sistemática. Por lo que se salen mucho del camino, y creen que hayan hecho grandes descubrimientos, que hayan encontrado una gran alternativa nueva, aunque no van allá que propugnar la democracia burguesa típica. Por lo general piensan que el problema básico es que todo tiene que volverse más elástico, en esencia, o que el problema en los partidos comunistas antiguos era un exceso de burocracia nada más, y simplemente no reconocen o no examinan correctamente los errores epistemológicos e ideológicos concretos, los errores básicos de método y enfoque, que contribuyeron a muchas de esas situaciones — no lo analizan correctamente.

Si quieres ver, como ejemplo negativo, lo que pasa al no aplicar la metodología rigurosa y consecuentemente científica del tipo de lo que aplica Bob Avakian, pues fíjate en algunos de esos partidos y organizaciones que se han salido del camino en tiempos recientes, porque se basaron meramente en unas experiencias y unos conocimientos muy parciales y poco sistemáticos, y francamente se dedicaron a rendir pleitesía a diferentes sectores sociales. Han anulado algunas de sus mejores obras y echado a perder algunos de los sacrificios de su propia gente, porque no han sido consecuentes y se han dejado llevar por una atracción u otra, por lo general la de la democracia burguesa, de las ilusiones de ese tipo. A veces parece que lo que anhelan en realidad es una revolución burguesa al estilo de la de 1776 en Estados Unidos o la de 1789 en Francia. En la revolución burguesa, cuando la clase burguesa llegó al poder, sí estableció alguna democracia burguesa y algunos derechos y cierto énfasis en los derechos individuales que no existieron en las sociedades feudales anteriores. Pero parece que algunos de esos revolucionarios en el movimiento comunista internacional de hoy casi ¡no ven más allá de semejante marco burgués temprano! Además, no se mantienen al tanto de los cambios objetivos grandes que han ocurrido en el mundo y en las configuraciones de clases en los diferentes países. Francamente, trabajan según una visión muy poco inspiradora de cómo organizar la sociedad, de cómo concebir y emprender la lucha por una nueva sociedad como parte de la lucha internacional mayor, la lucha comunista internacional para emancipar a toda la humanidad.

De eso se trata. ¿Quieres ver dónde las personas se salen del camino? Una y otra vez, verás que no trabajan a partir de la meta de emancipar a toda la humanidad, hacia atrás. Caen en la trampa de fomentar y desarrollar solamente un rinconcito de la lucha — en un país particular, o un conjunto particular de necesidades. No trabajan a partir de la visión global más inspiradora de todo eso. Y eso los lleva a salirse del camino. Hay muchas diferentes maneras en que las personas pueden salirse del camino. Repito, los escritos como la publicación teórica, Demarcations, y las polémicas en defensa de la nueva síntesis, y el Manifiesto del Partido Comunista Revolucionario que habla del fin de una etapa y el comienzo de una nueva etapa en el movimiento comunista — son recursos buenos para empezar a examinar estas cuestiones importantes. No son lecturas fáciles para las personas que son muy nuevas para estas cosas, pero es importante que lleven lucha al respecto y las discutan. Además, creo que se puede entender con relativa facilidad que si se diera más discusión sistemática, si se le adentrara más, no solamente en la práctica revolucionaria en un sentido táctico sino en estas cuestiones estratégicas más profundas, en relación con esos objetivos estratégicos más profundos, tales como los que la nueva síntesis propugna, que tomaran en cuenta los cambios concretos en el mundo y los adelantos pioneros en la filosofía y el método epistemológico los que BA ha representado y concentrado, pues creo que si se cociera un caldo y se sentara una base mucho más ricos a escala mundial para que las personas se conectaran de una manera más unificada, a base de una dirección revolucionaria, yendo en el rumbo de un mundo comunista.

Grandes trastornos en el mundo, y el enfoque científico de la nueva síntesis que hace tanta falta

Pregunta: Viendo la situación a escala mundial en los últimos años, y de ahí retrocediendo un poco para ver las últimas dos décadas, en muchas partes del mundo se han dado grandes trastornos, y hasta luchas revolucionarias — bueno, en los últimos años lo que ha surgido no son tanto las luchas revolucionarias sino acontecimientos tales como el levantamiento inicial en Egipto donde obligaron a renunciar al jefe del gobierno, Mubarak, y otras luchas que formaron parte de las etapas iniciales de la “Primavera Árabe”. Lo que quiero decir es, imagínate el impacto, dentro de ese contexto, si hubiera existido en realidad un núcleo de luchadores por la nueva síntesis, y si la nueva síntesis fuera una fuerza concreta con presencia mundial, internacional.

AS: Sí, creo que Egipto es un buen ejemplo, y BA publicó una declaración muy buena e importante sobre Egipto la cual vale la pena retomar y leer. Fíjate, es admirable cuando la gente se ponga de pie a luchar contra la opresión... y la gente... en particular muchos jóvenes, muchos estudiantes universitarios en Egipto tenían muchas ganas de luchar contra un régimen opresor. Muchos de ellos anhelan un mundo mejor, no sólo para sí mismos como individuos sino para la sociedad en general, y tenían ganas de luchar contra los abusos. De igual manera, surgen muchas situaciones en el mundo en las que las personas tienen mucho valor y se ponen en las primeras líneas, y se sacrifican, los meten a la cárcel, los matan — no se trata de personas que no pongan mucho en juego. Pero si falta un conocimiento suficientemente profundo, no sólo de la fuente de los problemas (es decir, el capitalismo-imperialismo global y su interpenetración con los problemas en un país y un régimen particular) sino también del camino estratégico necesario para poder trabajar hacia una revolución que sería emancipadora de verdad y que podría engendrar un sistema de nuevo tipo, una nueva sociedad socialista que reemplazara a la sociedad opresora la que queremos derrocar — si falta un conocimiento de ese tipo, pues no será posible ir muy lejos. Se sacrificará mucho, mucha gente valiente se pondrá de pie y combatirá muy duro. Pero de ahí, aunque se logren algunos éxitos a corto plazo, serán revocados. Eso es lo que pasó en Egipto. Las fuerzas militares les cayeron, con mano dura. Así que al faltar un conocimiento más profundo y más estratégico del problema y de la solución a la vez, la gente no avanzará mucho, por lo general la aplastarán y la harán retroceder o la dejarán estancada. Lo vemos una y otra vez, por lo que tenemos que encontrar la forma de abrir brecha y avanzar.

Las personas están confundidas sobre muchas cosas. Ni siquiera se dan cuenta de que no existen países socialistas verdaderos en el mundo actual. Creen que China sea comunista o quizás Cuba lo sea, pero no son países comunistas. Guardan el nombre, pero sus sistemas no tienen nada que ver con el comunismo. También las personas creen que algo como Chávez en Venezuela haya sido una gran forma nueva de la revolución. No, no lo es. Nunca han roto con las relaciones imperialistas. Sí, algunas personas que son genuinamente buenas han luchado y de hecho han soñado, por un mundo mejor, pero si uno no hace un análisis materialista, de manera sistemática y rigurosa, pues, no entiende con suficiente profundidad lo que confronta y cómo abrir brecha. Por lo que, por buenas que sean las intenciones de individuos o de grupos, terminarán saliéndose del camino, o los harán retroceder, o los aplastarán. Eso es lo que tenemos que evitar. Hasta la fecha algunas personas tienen confusión sobre Cuba. En Cuba nunca hicieron una revolución socialista auténtica, rápidamente se hicieron dependientes de la Unión Soviética, que ya para ese entonces, a finales de los años 50, ésta ya era capitalista e imperialista. Se dieron elementos de una revolución... muchos cubanos tenían valor, hicieron sacrificios, tenían ciertas visiones, tenían ciertos sueños para con un nuevo mundo — pero no lo lograron.

La gente de Vietnam, durante la guerra con Estados Unidos... primero la guerra con Francia, luego con Estados Unidos... los vietnamitas hicieron enormes sacrificios... millones de ellos murieron en la lucha de sacar la ocupación imperialista, millones sacrificaron, lucharon duro y murieron, en el intento de liberar su país de ese dominio. Y muchos de ellos también querían algo más, más allá de la liberación nacional. Tenían ciertas ideas de que iban a crear una sociedad mejor. Pero ni siquiera tuvieron la oportunidad de empezar a forjar una nueva sociedad socialista, porque los líderes no tenían la perspectiva correcta ni los métodos correctos, y no procedían en realidad desde ese objetivo mayor, y también porque en la amplia población de las personas a las que dirigieron, no hubo suficiente comprensión, no contaban con esas herramientas científicas para distinguir con claridad lo que ocurría y para poder desarrollar un nuevo liderato mejor. Por lo que se dio mucho combate y sacrificio de parte del pueblo, pero no llegó a algo nuevo, a algo mejor.

Esas son lecciones muy amargas de las cuales tenemos que aprender. De eso se trata, en parte, lo que dije, de que un buen científico aprende de los errores, de los tropiezos, de las direcciones incorrectas. Tenemos que aprender de ellos. No podemos simplemente desconocerlos. No podemos decir, “Ni modo, fue un buen intento, ahora sigamos adelante a ver que trae el próximo auge”. No. Tenemos que trabajar duro para entender por qué las cosas se salieron del camino si queremos determinar cómo hacerlas avanzar en un bueno camino para la humanidad. Sobre eso trabaja BA. Sobre eso trabaja todo el tiempo.

Pregunta: En ese contexto de lo que hablas, ¿qué impacto tendría si esta nueva síntesis tuviera una amplia influencia concreta, no sólo en la sociedad de Estados Unidos sino a escala mundial, y si un creciente número de personas le entraran, pero al mismo tiempo, en relación con eso, un núcleo concreto de personas la hicieran suya y se convirtieran en luchadores apasionados en pro de esta nueva síntesis?

AS: Bueno, en primer lugar, se convertiría en lo que las personas llaman a veces “un polo de atracción” en esta sociedad y en el mundo. Se convertiría en un marco de referencia. Las personas por todo el mundo podrían darle un vistazo, aprender sobre ella y, a base de eso, tratar de desarrollar el proceso revolucionario de las partes del mundo que les son propias, así como parte del movimiento mundial. Uno de los ejemplos más amargos de donde eso hace falta es lo que viene ocurriendo en el Oriente Medio, durante décadas. A esos países del Oriente Medio los han saqueado y los han dominado durante generaciones los imperialistas que, sea por su propia cuenta o por medio de instaurar y apuntalar regímenes opresores, distorsionaron el desarrollo y crearon enormes problemas sociales, y claro impidieron que se desarrollaran por un camino positivo que satisficiera las necesidades de la población. Por lo que hay tremenda furia y resentimiento contra todo eso en el Oriente Medio hoy, y por supuesto hay tremenda furia y resentimiento por el hecho de que la única respuesta de los imperialistas a los problemas imposibles de resolver los que ellos mismos crearon en el Oriente Medio, es soltar muchísimas bombas sobre la gente, en una ciudad tras otra, en un país tras otro. Es la única solución que conocen: que si la gente tiene problemas, ¡a soltar bombas a morir! Causan sufrimiento y destrucción inconmensurables por todo el Oriente Medio.

Además los imperialistas han apoyado al estado israelí, el estado opresor de Israel que en esencia ha venido aplicando políticas salvajes genocidas contra el pueblo palestino en la región durante generaciones. Al estado de Israel lo apuntalan los imperialistas estadounidenses y otros imperialistas, y el hecho de que eso siga y siga es intolerable, completamente intolerable. Es una ironía amarga, como señaló Bob Avakian, que un estado judío sea el que comete semejantes atrocidades. Como él indicó, “Después del Holocausto, lo peor que le ha pasado al pueblo judío es el estado de Israel”. Pues, eso es cien por ciento cierto. Pues, al pensar en el genocidio de los seis millones de judíos muertos a manos de Hitler y los nazis en el Holocausto en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, es muy amargo confrontar el hecho de que el estado sionista de Israel, que fue creado después de la Segunda Guerra Mundial —trazando un nuevo mapa, expulsando a los palestinos de grandes partes de Palestina y arrebatándoles las tierras— que dicho estado sionista, que se estableció ilegítimamente y que comete una brutalidad atroz, continúe hasta la fecha a dirigir a los mismos judíos —más que nadie gente que debe conocer lo que es estar sometido al genocidio— ¡a cometer atrocidades genocidas contra el pueblo palestino!

Es muy importante reconocer que, como señaló BA durante el Diálogo con Cornel West, hay dos maneras de resumir la experiencia histórica del Holocausto. Una manera, la correcta, es decir: “¡Nunca más! — nunca debemos permitir que ocurra algo semejante a los judíos, ni a ninguna otra población, en ninguna parte del mundo, jamás”. Y la otra manera, muy errónea, que desafortunadamente caracteriza el estado sionista de Israel, es decir, “Por lo horrible de lo cometido contra nuestra gente, ahora se justifica todo lo que hagamos, por lo que vamos a arrebatar esta tierra para nuestra patria sin más ni más, y vamos a expulsar y subyugar a los palestinos que viven ahí y a todos los que se atrevan a oponérsenos, vamos a hacer lo que sea por beneficio propio, sin importar las consecuencias para los demás”.

Fíjate, es importante no borrar la diferencia entre el judaísmo y el sionismo. El judaísmo es una religión y cultura antigua, pero el sionismo es un movimiento político y una ideología política — y hoy es un movimiento e ideología políticos abiertamente fascistas. El estado sionista de Israel, que ni siquiera existía antes de la Segunda Guerra Mundial, se estableció como un estado judío, supuestamente como un refugio para judíos perseguidos, y hoy lo apoyan muchos judíos, quizás la mayoría, tanto en el Oriente Medio como por todo el mundo. Aun así, es importante recordarnos de que no todos los judíos son sionistas. De hecho, en la historia, muchos judíos en diferentes partes del mundo, incluido en Estados Unidos, han sido marxistas radicales y comunistas revolucionarios. Tengo la impresión de que en el PCR hay muchas personas de origen judío que decidieron convertirse en comunistas revolucionarios comprometidos a trabajar por la emancipación de toda la humanidad; desprecian, con razón, al estado de Israel y no tienen ninguna relación con él aparte de poner al descubierto sus crímenes, y denunciarlo y oponérsele. Desafortunadamente, no hay suficientes judíos hoy que toman esa posición. Pero sí hay algunos. ¡Es necesario que haya más! Por lo que me dio mucho gusto que recientemente por lo menos unos judíos progresistas en diferentes partes se reunieran y tomaran la posición de denunciar públicamente las políticas criminales del estado de Israel, proclamando ante todos: “¡No en nuestro nombre!”. Es necesario que se dé mucho de eso, es necesario que muchos judíos progresistas más tomen posición para decirle al estado de Israel y a sus patrocinadores imperialistas en Estados Unidos y otras partes, “No se atrevan a cometer políticas genocidas contra otro pueblo en nuestro nombre, en nombre de los judíos, en nombre del Holocausto y los sacrificios que se hicieron durante el Holocausto. ¡No se atrevan!”. Es necesario que se dé mucho más de esa clase de actitud.

Pero veamos toda esa situación en el Medio Oriente. Hay guerras imperialistas sin fin y ejércitos de ocupación. Hay tremenda destrucción. Esos saqueadores imperialistas han distorsionado la región durante décadas. Y ¿qué surge en relación con todo eso? Esos desquiciados islámicos fundamentalistas que vienen tomando medidas para establecer reglas y leyes brutales, retrógradas, feudales, y que lo hacen perpetrando actos de brutalidad atroz — sí, eso es brutal, y es repugnante, y no es posible justificarlo. Sin embargo, aunque toda esa brutalidad resulta en unos videos muy gráficos y es objetivamente horripilante, las atrocidades las que cometen esos extremistas islámicos fundamentalistas no les llegan ni tantito al alcance y la escala de la brutalidad y las atrocidades los que comete el sistema imperialista, incluido el imperialismo estadounidense, en todo el mundo, durante cientos de años y hasta la fecha. Durante muchos años Estados Unidos y otros imperialistas han cometido crímenes de lesa humanidad y atrocidades sangrientas a una escala sin precedente en la historia. Eso es un hecho documentado, simplemente. Por lo que las personas no deben olvidarse de ello. De hecho, cualquier persona que no se dé cuenta de ello debe proponerse a investigar la realidad de la violencia, las atrocidades bien documentadas, que estos imperialistas han cometido durante muchas generaciones. Eso es algo que Bob Avakian denunció durante el Diálogo y que las personas pueden investigar por sí mismas. Pues, tiene una escala y un alcance inmensos. No perdamos de vista quiénes son los saqueadores mayores y los criminales mayores y los culpables de la mayor brutalidad por todo el mundo, y se ubican aquí mismo en Estados Unidos y en otros países imperialistas, los líderes de dichos países. Debemos estar muy conscientes de ese hecho.

Pero, dicho lo anterior, sería absolutamente repugnante si la única repuesta y resistencia organizada a todas esas depredaciones imperialistas quedara a manos de aquellos fundamentalistas islámicos fanáticos que buscan instituir ideas religiosas retrógradas e imponerle a toda la sociedad reglas represivas y opresivas estrictas, entre ellas la reducción de la mujer a la forma más baja de una propiedad. No es necesario seguir repitiendo el tema. Es muy obvio que su visión para la sociedad no es la que queremos, por decir lo menos, y que imponen sus ideas a las personas con una brutalidad de la más cruda. BA ha recalcado repetidamente, y estoy firmemente de acuerdo, que estas dos opciones no pueden ser las únicas: tomar partido con los imperialistas y su supuesta democracia, su democracia burguesa, la que se fundamenta, francamente, en la enorme brutalidad y violencia que continúan, o apoyar la “alternativa” de los fundamentalistas islámicos desquiciados... ¿qué barbaridad de opciones son esas? ¡Tenemos que tener opciones de hacer algo mejor! Muchas personas se confunden porque, en la superficie, la democracia burguesa de los imperialistas en un país como Estados Unidos sí brinda algunas libertades y derechos, especialmente para ciertos sectores sociales con mayores privilegios, pero no podemos olvidar que lo hace pisoteando a los oprimidos del mundo y pisoteando a los oprimidos de Estados Unidos. Los pocos beneficios que la democracia burguesa quizás brinda se fundamentan en la sangre derramada y los huesos (hablando literalmente) de las personas en Estados Unidos y todas partes del mundo. Lo anterior por un lado. Y por otro lado esos fundamentalistas islámicos buscan regresar a los califatos religiosos opresores e imponer reglas de ese tipo a la sociedad entera. No es posible que esas dos alternativas reaccionarias brutales sean las únicas dos opciones ante las personas del mundo. Y no es necesario que lo sean. Existe una base para luchar contra las depredaciones del capitalismo-imperialismo mundial sobre una base mucho más ilustrada, sobre una base mucho más auténticamente revolucionaria, misma que trabaje para unir a inmensos sectores de la humanidad para deshacerse del sistema capitalista imperialista y generar concretamente una sociedad completamente nueva que beneficie a la mayoría de la humanidad y que avance hacia adelante, y no hacia atrás, sobre una base mucho más ilustrada.

Que no nos asusten frases como la dictadura del proletariado... ya vivimos bajo una dictadura burguesa

Pregunta: Hace poco mencionaste que la nueva síntesis del comunismo viene luchando contra una de las tendencias dominantes en el mundo en general, hasta entre los que dicen ser revolucionarios o comunistas; como dijiste, dicha tendencia sostiene que lo mejor que la humanidad pueda lograr es, en esencia, regresar a las visiones de la democracia del siglo 18, la democracia burguesa. Creo que eso lleva directamente a la cuestión de la dictadura del proletariado, es decir, el ejercicio del poder a favor de los intereses de las clases antes oprimidas y explotadas. Aquella tendencia que mencionaste descarta eso en su totalidad y dice que necesitamos la democracia burguesa nada más, y no la dictadura del proletariado. También mencionaste la otra tendencia opuesta de aferrarse dogmáticamente a la experiencia de la dictadura del proletariado del pasado, e insistir que solamente hay que repetir esa experiencia. Por otro lado, tenemos la nueva síntesis, cuya concepción es distinta a esas dos tendencias. Defiende firmemente la dictadura del proletariado, pero también habla de ejercerla de una manera diferente a la del pasado. ¿Podrías hablar sobre cómo la nueva síntesis concibe la dictadura del proletariado, a diferencia de las tendencias dominantes?

AS: Bueno, hemos hablado de eso un poco, pero, pues, a veces las personas se asustan por frases como la dictadura del proletariado. No compliquemos la cosa, es algo sencillo, ¿verdad? Hasta que lleguemos al pleno comunismo mundial, que trasciende las divisiones de clase, el mundo seguirá siendo dividido en clases, las sociedades aún contendrán diferentes clases, por lo tanto la cuestión es cuál clase gobernará y a favor de quién. La idea de la dictadura del proletariado es que la clase de personas —no los proletarios individuales, sino la clase que de hecho no tiene ningún interés en la opresión ni la explotación de otros, que ni siquiera puede liberarse a sí misma hasta no ser libre toda la humanidad, concretamente, de la opresión y la explotación— dicha clase, y sus intereses fundamentales en el sentido más completo, que dicha clase establezca el marco, que establezca los objetivos. Eso no quiere decir levantar una encuesta entre los proletarios individuales y pedir que determinen las políticas — la cosa no funciona así. El que no entienda ese punto debe adentrarse, cabe repetir, a lo que BA ha desarrollado para entender la diferencia importante entre el concepto del proletariado como una clase y los proletarios como individuos. No son una y la misma cosa. Hay intereses objetivos que corresponden a una formación de clase en el mundo actual, que no está en una posición como para dominar y oprimir a otros, y que de hecho no puede ser libre hasta no romper las cadenas de todos los demás. Ese es el papel histórico de la clase proletaria, hasta el día en que ya no haya ninguna división de clase y que haya una colaboración humana general, cuando se hayan superado las mismas clases y las divisiones de clase.

Pero, lo que tampoco entiende la gente es que hoy día vivimos bajo una dictadura, la dictadura de la burguesía. Me da igual que ellos se den el gusto de llamarse “democráticos” y sermonear de sus grandes libertades y derechos. Al investigar uno a fondo cómo es establecido y estructurado el presente sistema, se da cuenta de que sirve para explotar y dominar a inmensos sectores de seres humanos, tanto en Estados Unidos como en el mundo entero, con el fin de apuntalar y expandir y consolidar el presente sistema y el dominio de esa pequeñísima parte de la sociedad que sí saca beneficio de esa explotación y opresión, que goza de una economía y unas políticas correspondientes todas las cuales son orientadas a la acumulación de ganancias de manera privada, en la forma de capital, en la forma del dominio sobre otros y la explotación de otros.

No podemos adentrarnos en el tema ahora, pero recomiendo que las personas estudien lo que significa la contradicción fundamental del capitalismo, y que lean algunos de los escritos sobre el tema por Raymond Lotta y también Bob Avakian. Que la manera en que se estructura el mundo, desde un ángulo, es que es una ironía amarga el hecho de que el trabajo realizado en todo el mundo para satisfacer los requisitos materiales para la vida —producir los alimentos, construir la vivienda, construir carreteras y hospitales y dar cuidado médico, el trabajo que se hace en todas partes del mundo para satisfacer las necesidades para la vida de los seres humanos— hoy se hace principalmente por medio de mucho trabajo colectivo, por medio de mucha producción socializada, en otras palabras al organizar a grandes cantidades de personas para llevarlo a cabo. No se trata de unas tantas docenas de personas. Se trata de miles de millones de personas a escala mundial, organizadas a trabajar juntas en toda esa producción socializada, puestas a trabajar juntas para producir estos requisitos para la vida. Pero se privatiza la apropiación de todo eso, es decir, lo que pasa con lo producido es que se privatiza — se lleva a cabo la apropiación de manera privada, se da una acumulación privada del excedente material generado por toda esa producción socializada. Esa contradicción es la contradicción fundamental del capitalismo, entre la producción socializada y la apropiación privada, y genera una enorme anarquía del lado de los capitalistas. Pues ahí está esa pequeñísima parte de la sociedad, la clase capitalista, que se apropia de la mayor parte de esa riqueza producida colectivamente; se apropia de manera privada, en el contexto del presente sistema demente que al mismo tiempo se caracteriza por la competencia constante entre diferentes bloques de capitalistas, cada uno en contienda con los demás en una carrera para impulsar sus propios intereses y sus propios programas para sacar ganancias. Además de todo eso, toman decisiones importantes y establecen políticas importantes sobre cómo manejar la sociedad, qué hacer y  qué promover, y qué no hacer y no promover, principalmente a base de lo que es rentable y lo que no es rentable para dichos intereses capitalistas. Por lo que en un sistema de este tipo, no importa, en última instancia, el que la población necesite un producto o no. Lo que se produce; lo que se asigna y cómo; el funcionamiento básico de la sociedad día a día — todo eso no se decide a base de lo que la gente necesita sino a base de lo que sea rentable o no para los capitalistas, de cuadrarse o no con sus planes de competir unos contra los otros, etcétera. También a base de lo mismo deciden si saquear a otros países y cuándo hacerlo, mientras siguen saqueando a sectores de la población dentro de su propio país. Y por esa razón, incluso en un país muy rico como Estados Unidos, hay una pobreza y degradación tan extremas.

Pues, se podría resolver los más graves problemas muy rápidamente. Dado que existen los recursos materiales en la época moderna, no tiene ningún sentido el que una persona no cuente con techo en un país como Estados Unidos, ni de hecho en ninguna parte del mundo. No tiene ningún sentido el que una persona pase hambre ni que se le niegue el cuidado médico básico. No tiene ningún sentido en absoluto. De hecho, los seres humanos hemos llegado al punto en la historia de la humanidad en que se podría satisfacer, en realidad, las necesidades básicas materiales, y hasta más, de la población. De eso no hay duda. Lo que no permite que se logre eso en este momento de la historia es esa contradicción fundamental, y esa anarquía dominante, del sistema capitalista. Es importante conocer y adentrarse en todo eso. Pues, sé que es algo difícil, porque la mayoría de las personas no están acostumbradas a estudiar la economía política, pero deben hacer la lucha para entender por lo menos lo básico, que incluye esta contradicción especialmente importante entre la anarquía y la organización, sobre la cual han escrito Bob Avakian y Raymond Lotta, porque de hecho da una pista importantísima, no solamente sobre cómo funciona el sistema capitalista-imperialista actual... cómo se organiza y para cuáles fines... pero también da una pista importantísima para entender la tensión que existe dentro del sistema dominante actual en el mundo —este sistema capitalista-imperialista global— cuya trama en la actualidad está bajo fuertes tensiones debido a su contradicción básica y decisiva, que no le permite resolver ninguno de los problemas grandes de la humanidad. No puede resolverlos, aunque quisiera.

Los capitalistas-imperialistas y su sistema no pueden solucionar esos problemas grandes ni dentro de sus propios países ni a escala mundial. Esa misma contradicción en sí es la base para derrocar este sistema y desmantelar sus instituciones. Por último, eso es lo que puede causar su fin, y engendrar algo mucho mejor, cuando las personas trabajen sobre eso conscientemente y trabajen conscientemente para crear una sociedad de un tipo diferente, construida sobre una base completamente diferente, que se oriente a satisfacer las necesidades de la población en la manera más amplia, se motive por eso y se organice de acuerdo con eso. Y la dictadura del proletariado es un instrumento para hacer eso.

Ahora bien, para retomar esa cuestión de “el fin de una etapa y el comienzo de una nueva etapa del comunismo” — esa no es simplemente una frase ingeniosa. O es verdad o no lo es, y para mí la evidencia demuestra que sí es verdad: de que ha terminado una primera etapa del comunismo, de la revolución comunista. Terminó con las derrotas, las revocaciones, de las revoluciones en Rusia y después en China. Cuando llegaron a su fin la primera ola de revoluciones comunistas y esas primeras sociedades socialistas que venían avanzando hacia el comunismo, cuando fueron revocadas, eso fue el fin de cierta etapa. Ya no hubo sociedades socialistas en ninguna parte del mundo. Por lo que, por un lado, objetivamente, se dio la oportunidad, así como la necesidad, de una nueva etapa, en vista de que esa primera fase se acabó, punto: esas primeras revoluciones socialistas avanzaron mucho, y todavía podemos aprender mucho de lo que lograron y de los problemas con los que se toparon, pero finalmente la situación impidió que estas revoluciones siguieran avanzando, por lo que fueron revocadas. Eso es lo que sucedió.

Así que en este momento, objetivamente, comienza una fase completamente nueva, en que no existe ningún país socialista pero éste todavía sigue siendo el rumbo indicado. Pero también podemos entrarle sobre una nueva base, con el beneficio de haber aprendido, de la primera ola, muchas lecciones críticas, las cuales Bob Avakian ha ayudado a aclarar y concentrar. Desde mi punto de vista, la nueva etapa del comunismo que se está iniciando surge de factores objetivos así como subjetivos. En primer lugar, se han dado cambios objetivos importantes en el mundo en las décadas recientes — obviamente, en primer lugar, la derrota de la primera ola de revoluciones socialistas, de la hemos venido hablando; pero también se dieron algunos otros cambios grandes, como cambios en algunas de las relaciones y las configuraciones de clases en los países del tercer mundo (entre ellos, la expansión de las clases medias urbanas y los desplazamientos y desarticulaciones correspondientes en las regiones rurales en esos países), y también se han dado cambios importantes en las configuraciones de clases y las composiciones de las sociedades en los países imperialistas. El mundo sigue cambiando, ¿no es así? Por todo eso hay que seguir analizándolo. Pero lo que quiero decir es que es necesario tomar en cuenta e incorporar los cambios objetivos importantes que se han dado por todo el mundo en las décadas recientes  — y los métodos de la nueva síntesis sí ayudan a hacer eso, a analizar esos cambios, qué significan, y qué implican para la próxima ronda de revoluciones. Pues, eso es por un lado.

Pero por otro lado, y eso es muy importante, también hay un aspecto subjetivo de lo que está iniciando una nueva etapa del comunismo. Una nueva etapa en el desarrollo del factor subjetivo, una nueva etapa de la ciencia comunista. Es un adelanto teórico a un nivel totalmente nuevo. No se trata de unos tantos avances incrementales en la teoría y los métodos comunistas, sino un salto genuinamente cualitativo — creo muy firmemente que la nueva síntesis del comunismo de BA representa un adelanto cualitativo en el desarrollo de la propia ciencia. Por lo menos al nivel de los adelantos desarrollados de diferentes maneras por líderes tales como Marx, Lenin o Mao durante coyunturas históricas anteriores. La ciencia sigue avanzando, por medios que incluyen el análisis crítico de los logros y las deficiencias de las síntesis anteriores, sobre la base de las cuales la ciencia construye y avanza aún más, y ésta es simplemente la más nueva y la más avanzada síntesis de la ciencia del comunismo que se ha logrado. Ésta no es simplemente mi opinión — creo que es un hecho que se puede demostrar sin rodeos. Por lo que eso —ese adelanto en el desarrollo del factor subjetivo— también es parte de lo que está abriendo paso a una etapa completamente nueva del comunismo, sépalo o no la mayoría de las personas ahora.

Para que quede claro y se eviten confusiones, no se trata de que los cambios subjetivos necesaria, o de algún modo automáticamente, fueran a acompañar a los cambios grandes en las condiciones objetivas las que he mencionado. Un factor no necesariamente produce el otro. Pudiera haberse dado esos cambios importantes en el mundo pero sin dar un cambio subjetivo, sin dar ningún avance cualitativo de la ciencia comunista, ninguna nueva síntesis. Por otro lado, pudiera haberse dado un mayor avance en la ciencia del comunismo, una nueva síntesis, sin que tomaran lugar todos los cambios objetivos que mencioné. Pero efectivamente Bob Avakian ha hecho el trabajo, investigando a fondo esos cambios importantes que han ocurrido, y aprendiendo de muchas diferentes fuentes, aprendiendo de otras experiencias — y de todo eso ha resultado el avance cualitativo de la ciencia comunista, la nueva síntesis.

¿Qué significa, qué tanto podría importar, tener a un partido organizado sobre la base de la nueva síntesis?

Continúa AS: De nuevo, imagínate el gran impacto que pudiera tener si la nueva síntesis cobrara fuerza, que por toda la sociedad las personas la estudiaran y la discutieran, que los revolucionarios en todas partes la hicieran suya. Muchos de los comunistas revolucionarios actuales son personas que se formaron en los grandes levantamientos de los años sesenta, entre ellas el propio Bob Avakian. Ese período estuvo muy rico. Pero ahora urge muchísimo que nuevas generaciones hagan suya esta nueva síntesis, que trabajen sobre ella, que contribuyan a desarrollarla más y que la extiendan por todo el mundo. De nuevo, quisiera poner el ejemplo, aparte del propio Estados Unidos, del Medio Oriente. Qué impacto pudiera tener si cantidades importantes de personas, entre ellas los jóvenes en esos países del Medio Oriente que están viviendo tanto tumulto... si, en vez de escoger entre promover la democracia al estilo estadounidense y aspirar a mudarse a Estados Unidos o a construir un sistema semejante en su propio país (con todos los horrores correspondientes), o por otro lado sumarse a los fundamentalistas islámicos desquiciados con todos sus formas horrorosas de tratar de reestructurar la sociedad — si en vez de escoger entre una u otra de esas opciones inservibles, bloques importantes de personas, entre ellas muchos jóvenes, se adentraran en la nueva síntesis del comunismo, la estudiaran, la debatieran, forcejearan seriamente con ella y buscaran cómo aplicarla en los contextos de sus propios países — eso podría ofrecer una alternativa concreta, una alternativa genuinamente positiva. Claro, ellos tendrían que analizar cómo aplicar la nueva síntesis concretamente a las condiciones particulares de sus países y sociedades particulares. Pero los métodos y principios centrales de la nueva síntesis se aplican en todas partes. Podrían hacerla suya y así ofrecer una alternativa positiva a aquellas dos alternativas feas, la que podría convertirse en un polo de atracción en regiones del mundo que están en tumulto, de las cuales hay muchas.

Pregunta: Con respecto a lo que acabas de decir sobre el impacto, el enorme impacto, que tendría si las generaciones nuevas hicieran suya esta nueva síntesis, yo quisiera preguntarte específicamente qué importancia tiene el hecho de que existe este partido de vanguardia, el Partido Comunista Revolucionario, dirigido por BA, que se basa en la nueva síntesis del comunismo que BA ha desarrollado, y sobre la necesidad de que ese partido crezca y que las personas ingresen en él.

AS: Bueno, de nuevo yo remito a las personas a la página web www.revcom.us, donde algunos artículos explican por qué se necesita un partido de vanguardia. Por qué no es posible hacer una revolución sin uno. Creo que las y los lectores aprenderían mucho adentrándose en eso. Hiciste una buena pregunta, pues es una pregunta la que la gente muchas veces no discute, o no la discute lo suficiente. ¿Cómo ponerse a hacer una revolución concreta sin ser verdaderamente disciplinados y organizados en una organización revolucionaria, es decir, en un partido revolucionario? No bastará actuar como individuos atomizados ni juntarse siquiera en grupitos medio desorganizados de individuos del mismo pensar.

Hay una declaración en la página web www.revcom.us, Organícense para una revolución concreta. Si entendemos lo que es una revolución concreta, lo que implica —que efectivamente requiere llegar al punto en que sea posible desmantelar el aparato estatal existente y remplazarlo por otro completamente diferente, diferentes organismos del poder, que requiere conquistar el poder y organizar la sociedad sobre una nueva base con nuevas instituciones— ¿cómo lograr todo eso sin un cuerpo muy firmemente unido y organizado de personas que están muy comprometidas y dedicadas a hacerlo, y que están dispuestas a actuar de una manera muy disciplinada y organizada? A lo mejor muchas personas reconocerían la necesidad de una organización firme y disciplinada más adelante, cuando la situación se madure al momento de la lucha armada, o cosas semejantes — piensan en ejércitos disciplinados y cosas por el estilo. Pero, ¿y qué de la fase actual, cuando se trata principalmente de la lucha política, de luchar contra el poder por la vía política principalmente por ahora, trabajar para unir a las personas sobre esa base y trabajar para transformar su modo de pensar, pero hacerlo de una manera que siente las bases para poder “jugársela el todo por el todo”, para conquistar el poder en la realidad, cuando existan las condiciones para hacerlo? Incluso ahora, bajo las condiciones actuales, más vale que no actuemos de manera individualista, o de manera desperdigada, al estilo de unos individuos desorganizados que a veces trabajan juntos y a veces no, que siempre jalan cada uno por su lado y terminan echando a perder hasta sus mejores esfuerzos. Hacer una revolución es un proceso complejo y multifacético que tiene que aunar muchos diferentes componentes de la lucha y asegurarse de que todos sigan en el camino y avancen por un rumbo determinado. Por lo que más vale que estemos lo más unidos que sea posible, que jalemos todos por el mismo camino básico, y reclutemos más personas y expandamos constantemente las filas del grupo disciplinado y organizado que puede dar una dirección estratégica ideológica y política a cada vez más amplios sectores de la sociedad.

Pregunta: Pues, ¿qué significa tener un partido que se basa en la dirección de BA y en ese marco de la nueva síntesis?

AS: Bueno, obviamente, un partido se constituye de muchos seres humanos individuales, de los cuales no todos son del mismo parecer respecto a todas las cosas ni entienden las cosas de la misma manera ni actúan todos al mismo nivel. Como dije anteriormente, creo que hay una enorme “brecha” entre Bob Avakian y básicamente todos los demás. Él “ha ido avanzando muchos kilómetros más allá, incluso de los mejores de los demás”, como alguien dijo una vez, con respecto a las personas en el PCR así como las de afuera del partido. Eso es simplemente un hecho objetivo. Pues bien, podemos trabajar sobre eso —en primer lugar podemos aprender a valorar y apreciar más profundamente lo que BA ha desarrollado— lo que él ha llegado a concentrar y el ejemplo que él constantemente pone ante los demás — que objetivamente lo ha puesto más allá que el resto de la banda, por decirlo así. Podemos hacer lo mejor que podamos para aprender de él, en particular estudiando con detenimiento todo su método y enfoque de las cosas. Además, podemos trabajar para “reducir” al menos esa brecha de una manera significativa y continua, que incluye tener una actitud buena hacia recibir dirección y aprender de una dirección avanzada, y contribuir activamente nosotros mismos a forcejear continuamente con la nueva síntesis y cómo aplicar sus principios y métodos centrales de una manera continua a fin de desarrollar y hacer mayores avances en el movimiento para la revolución.

Las personas deben entender mejor lo que significa estar dispuestas a dirigir y lo que significa estar dispuestas a recibir dirección. Que sea una calle de doble sentido de responsabilidades mutuas e interdependientes y que esté lo más alejado que sea posible de un proceso pasivo o unilateral. El que uno reciba dirección, si se trata de una dirección buena, ¡no significa que todo el tiempo nos mandoneen o nos den órdenes nada más! [se ríe] Esa no es una dirección buena. Una dirección buena se constituye principalmente de preparar a las personas con una orientación y método y enfoque generales, y de esa manera darles las herramientas para que por su cuenta contribuyan lo más que sea posible al avance del proceso y los objetivos mayores en general, y a la vez para que preparen a otros a hacer lo mismo.

Repito, un partido revolucionario tiene que funcionar como un cuerpo unificado, y por eso hay un concepto, el centralismo democrático, sobre el cual pueden leer más en la Constitución del Partido Comunista Revolucionario. El centralismo democrático no se trata simplemente de que acatar órdenes y actuar de manera disciplinada, aunque sí por una parte se trata de eso también, por ejemplo con relación a cumplir con tareas y responsabilidades. Pero, el centralismo democrático implica mucho más. En lo fundamental, el centralismo democrático es un concepto científico sobre la disciplina epistemológica. No significa el servilismo. Lo que sí significa es que, cuando al nivel dirigente desarrollan los análisis y síntesis, y estrategias y métodos para un período específico de trabajo y para priorizar las cosas, el partido como conjunto debería funcionar como un cuerpo unificado para llevar esta cuestión al mundo lo mejor que se pueda. Al igual que unos buenos científicos que trabajan de manera coordinada y disciplinada sobre un proyecto científico. En el presente caso, trabajan sobre el proyecto de transformar la sociedad, de transformar el modo de pensar de bloques de personas, de luchar contra el poder en torno a ultrajes atroces, actuando todos de una manera disciplinada y unificada juntos con el máximo número de personas que se pueda unir para hacerlo, todo lo anterior de una manera coherente. De ahí, si miembros del partido tienen diferencias y no están de acuerdo con ciertas cosas, tienen la responsabilidad de plantear sus preguntas o desacuerdos de manera sistemática, por los canales apropiados. Eso también es parte del método y proceso científicos.

Los miembros actúan de manera unida y unificada, pero de ahí internamente discuten,  forcejean, debaten y plantean preguntas, desacuerdos y modificaciones, etcétera, para que se dé concretamente un proceso genuinamente colectivo. Fijémonos en esa frase que el PCR formuló, de que la colectividad del partido es su fuerza. Claro que esa colectividad recibe dirección centralizada: se da dirección regularmente al partido y a las personas alrededor del partido que se interesan en aprender de esa dirección y orientación. Por lo que efectivamente, el partido recibe dirección, está bajo una dirección. Lo dirige BA, por medio de su obra entre otras cosas, y lo dirige la página web www.revcom.us, mediante los documentos del partido, etc. Por lo que definitivamente, se da una dirección. Al mismo tiempo, las personas no son —ni deben ser— pasivas. Las personas en el partido, de todos los niveles, así como las personas fuera del partido, definitivamente deben plantear sus propias ideas, preguntas y desacuerdos, pero de una manera sustancial y apropiada. De una manera que probablemente contribuya de manera positiva al proceso general. Eso no significa que uno tiene que haber analizado una cosa a fondo antes de plantear una pregunta o un posible desacuerdo, pero por lo menos debe plantearlo con el espíritu apropiado. Lo que quiero decir con eso de que hay que plantearlo de manera sustancial y con un espíritu apropiado, es que no debe componerse de puro “quéjese quéjese, puro refunfuño, no me gusta eso, no me gusta aquello”. ¿Me entiendes? Eso no sirve de nada. Aunque se trate de una pregunta sencilla o un desacuerdo sencillo, hay que plantearlo con el espíritu de que todos trabajemos para alcanzar un mundo mejor, y eso es lo que todos debemos hacer juntos.

Por eso, para repetir, considero que durante el Diálogo, Bob Avakian y Cornel West pusieron un buen ejemplo que otras personas deben seguir. Tienen algunos desacuerdos sustanciales, como ellos pusieron en claro. Pero también identificaron puntos sustanciales de unidad y manifestaron una conciencia moral conjunta, en torno a la lucha contra la opresión. Por lo que pudieron encontrar las formas de trabajar juntos al mismo tiempo que seguían hablando entre sí y al público en general sobre los desacuerdos que tienen, y retaban a las personas a forcejear con eso, sin temer que las personas forcejearan con eso.

Pregunta: Así que el partido capacita a las personas para que puedan aplicar colectivamente, de manera unificada, la nueva síntesis del comunismo a la realidad, forcejar sobre la nueva síntesis y su aplicación y desarrollarla más.

AS: Correcto. Como un buen equipo de científicos, con BA en la posición del líder del equipo, el líder del equipo en general, y otras personas que desempeñan su respectivo papel lo mejor que puedan, de acuerdo con sus experiencias y conocimientos, y con el desarrollo de su capacidad de entender y aplicar el método científico. Se parece mucho a una situación en la que se quiere solucionar un enorme problema científico en las ciencias naturales —por ejemplo, encontrar una vacuna contra el ébola, una cura para el cáncer, determinar la manera de hacer retroceder el calentamiento global o parar la deforestación de la selva tropical— y a fin de mejorar las posibilidades de tener éxito, se ponen a organizar y unificar a muchos científicos para trabajar en equipo, a diferentes niveles, con diferentes capacidades y diferentes niveles de experiencia, pero todos unidos en su disposición a: trabajar juntos con coherencia, usando los mejores métodos científicos posibles; estudiar el conocimiento cumulativo en su campo hasta ahora e ir avanzando sobre tal base; poner en uso su propia creatividad e iniciativa; y seguir la dirección de un líder del equipo, que tiene la mayor capacidad de dar una dirección y orientación general para el proyecto en su conjunto, y que ha demostrado, y pone de ejemplo para los demás, un nivel especialmente avanzado y desarrollado de conocimiento, experiencia y métodos pertinentes al campo particular y al problema que resolver.

Bueno, en el “campo” de aplicar métodos científicos a “resolver el problema” de emancipar a toda la humanidad del sistema destructor de cuerpos y almas que es el capitalismo-imperialismo, en la actualidad la persona más imbuida de esas cualidades y más capaz de asumir las responsabilidades de líder del equipo es BA, claramente. Repito, no se trata de una opinión mía — creo que es un hecho claramente demostrable. Simplemente no hay nadie más hoy en día que trabaje a un nivel semejante. Por lo que debemos apreciar nuestra fortuna al poder trabajar con la persona (y recibir su dirección), quien por suerte es en la actualidad “el experto más avanzado en el campo”, y debemos aprovechar plenamente su dirección y orientación general si vamos en serio por una revolución, de las maneras correctas y con una posibilidad concreta de lograrla.

Pero en efecto todos necesitamos poner manos a la obra. Fíjate, uno sale al mundo y trabaja para transformar la realidad material, para transformar la sociedad, y claro que a veces no está seguro de lo que hace, o se topa con obstáculos y empieza a salir del camino, o lo que sea. Pero también puede aprender de eso. Que no lo pases por alto. Si sales del camino o te topas con problemas, no trates de olvidarlo o dejarlo de lado o esquivarlo para seguir al próximo paso. En vez de eso, olvídate de tu ego [se ríe] y confróntalo, conócelo, analízalo. Seguramente nos toparemos con muchos problemas y cometeremos muchos errores, y probablemente muchas otras personas se topan con los problemas que tú tienes. Pues, platiquémonos sobre eso, aprendamos colectivamente de eso, con el fin de seguir mejorando lo que tenemos que hacer.

Y por otro lado, si algunas personas hacen cosas que representan adelantos, avances, que no lo mantengan en secreto tampoco. Que no les baste pensar, “¡qué a todo dar!” para sus adentros. Informen sobre lo que descubren, sobre lo que aprenden allá en la sociedad, sobre lo que concretamente hace avanzar las cosas y se conecta con las cosas. Porque surgirán perspectivas importantes y experiencias nuevas desde cada nivel, que incluyen personas en la base del partido y personas fuera del partido que trabajan de cerca con él. Pero es necesario compartir ese conocimiento. No queramos desperdiciar nada de eso.

Por lo que, cabe repetir, existen las responsabilidades de los líderes y las responsabilidades de las personas bajo esos líderes, a todo nivel. La responsabilidad de la dirección a todo nivel es de dirigir. La responsabilidad de las personas bajo los líderes es de recibir la dirección, de seguir la dirección, con la orientación de no ser servil sino luchar contra la opresión y trabajar para la emancipación de la humanidad. Y, en el curso de recibir la dirección, aprender a ser un líder uno mismo y extender esa dirección y esa conciencia y organización revolucionaria por toda la sociedad.

Pregunta: Así que con el partido hay una base para que esta nueva síntesis se convierta en una fuerza material en el mundo de una manera que no sería posible sin este partido.

AS: Así es, sin un partido organizado, sin un movimiento revolucionario organizado, al final se tratará de unas pocas personas que se hablan entre sí entre cuatro paredes.

Pregunta: Retomando la obra y la dirección de Bob Avakian, y el papel que él juega en el mundo, como has dicho, todo eso se disputa mucho. A algunas personas les encanta Bob Avakian y lo que él ha desarrollado y lo que representa y el papel que juega en el mundo, y a algunas personas les desagrada mucho. ¿Quieres hablar más de eso?

AS: Creo que eso es un tema muy importante en que adentrarse más, porque hay mucho que aprender de investigar por qué a tantas personas les encantan Bob Avakian y su obra y al mismo tiempo por qué tantas personas odian a Bob Avakian y su obra —o al menos odian a Bob Avakian porque, para repetir, muchos de los que lo odian tanto ni siquiera conocen su obra— típicamente no estudian su obra a fondo, no analizan los argumentos específicos, no le entran a fondo a los análisis y las síntesis, no formulan críticas serias y sustanciales. Lo que hacen principalmente esos odiadores, por lo menos en la actualidad, son calumnias mezquinas e insultos y ataques personales. Son ataques a un nivel y de una mentalidad muy bajos, y entre la mayoría de esos odiadores hay una falta de cualquier análisis sustancial de los problemas sociales tratados y las soluciones propuestas. Con pocas excepciones, no hay personas escribiendo tesis o dando discursos que traten a fondo lo que Bob Avakian plantea sobre la estrategia para la revolución, cómo desarrollar un movimiento revolucionario en Estados Unidos, por qué la revolución es necesaria y posible, cómo podría haber una posibilidad realista de ganar, qué tipo de sociedad se podría construir, y cómo hacerlo. Pues, Bob Avakian ha desarrollado un conjunto de obra, durante décadas, con documentos y análisis muy sustanciales sobre esas cuestiones, y ha hecho una enorme cantidad de trabajo para que eso sea fácilmente disponible. No obstante, esos odiadores no son, por lo general, al menos durante el presente período, personas que formulan contraargumentos ni contraanálisis sustanciales. Se trata mucho más de calumnias vulgares y bajezas. Eso tiene algo que ver con la cultura prevaleciente. En la cultura actual en general, hay muchas personas que se dedican, al parecer, a rebajar a otras personas con calumnias e insultos mezquinos. La red está repleta de eso. Pero, con respecto a Bob Avakian específicamente, ese fenómeno se manifiesta en una enorme y apasionada virulencia de odio en su contra. Preguntémonos: ¿Por qué odiarían tan apasionadamente a una persona que ha dedicado toda la vida a tratar de servir al pueblo, y a la emancipación de la humanidad? Uno podría estar de acuerdo o en desacuerdo con sus argumentos y análisis específicos, podría tener diferencias sustanciales, etcétera, y podría debatir y discutirlos con principios. Pero ¿por qué demonios atacar personalmente y tratar de destrozar a una persona que no trata de promoverse a sí misma, traficar nada ni sacar provecho propio ni nada por el estilo? Muy al contrario, se ha dedicado la vida entera a servir al pueblo y trabajar para formular soluciones a los horrores del sistema y poder hacer nacer una sociedad nueva que sería mejor para la inmensa mayoría de las personas en Estados Unidos y el mundo. Pues ¿por qué unos individuos en efecto tienen un odio tan apasionado por una persona así?

Es importante hacer una evaluación científica de las tendencias de ese tipo, más allá de simplemente reconocer la cultura prevaleciente de bajezas, la que es un rasgo repugnante de la sociedad en general en estos días. Repito, creo que se necesita explorar más por qué algunos de esos odiadores, la mayoría de los cuales ni siquiera se molestan en familiarizarse con la extensa obra de BA ni en debatirla con nada de seriedad, están emperrados, pese a lo anterior, en escupir tanto veneno virulento hacia él. ¿Por qué, de verdad? Además, creo que para descubrir lo que pasa, se tendría que preguntarle al odiador ese algunas preguntas incisivas: ¿Qué es SU análisis del problema? ¿Qué es SU análisis de la solución? ¿Qué plantea USTED, qué propone? ¿Qué clase de resistencia organiza USTED? ¿Qué son SUS objetivos estratégicos? ¿Qué clase de sociedad nueva propone USTED, y cómo se propone alcanzarla? Si no considera que sea necesario derrotar y desmantelar el presente sistema por medio de una revolución, pues ¿cuál programa y soluciones propone USTED? ¿Cómo es SU plan para eliminar los incesantes ultrajes y abusos los que el presente sistema genera y los que están incrustados en su propia base, tales como el asesinato policial de negros, latinos y otras personas de color y el genocidio lento que es la encarcelación en masa; la cultura patriarcal de violación, denigración y deshumanización de la mujer y el rechazo al derecho al aborto; las guerras de imperio, ejércitos de ocupación y crímenes de lesa humanidad los que el imperialismo perpetra constantemente; el cierre y la militarización de las fronteras y el maltrato y la deshumanización de los inmigrantes; la degradación acelerada y multifacética del medio ambiente global impulsada por el imperialismo hacia un punto crítico sin vuelta atrás, textualmente? ¿Qué es SU solución a todo eso? ¿Qué propone USTED?

Debemos confrontar a los odiadores con semejantes preguntas. No debemos permitir que se salgan con la suya escupiendo virulento veneno de odio para destrozar y rebajar a BA y por extensión a todos los que trabajan con BA, simplemente porque por su cuenta no tienen casi nada de sustancia ni valor que proponer. Si no les gusta lo que BA y el PCR analizan y proponen, ¿¡por qué no hacen su propio trabajo, simplemente, para resolver los problemas de la humanidad?!

Creo que algunas de esas personas nada más quieren mantener un pie en el sistema, ¿me entiendes? ¿Por qué dan tantos pataleos y berrinches ante la perspectiva del avance hacia una sociedad nueva que podría beneficiar a la inmensa mayoría de la población? ¿En realidad, preferirían que las cosas quedaran como son? Esa actitud caracteriza en particular a algunos sectores de la pequeña burguesía, en otras palabras, las personas de las clases medias. No todas, por supuesto, pero algunas de las personas de la clase media quieren mantener por lo menos un pie... Fíjate, esa es la definición de la pequeña burguesía, ¿no es así? Es la clase que se encuentra en medio del proletariado y los más oprimidos de abajo de la sociedad, por un lado, y la burguesía dominante, los capitalistas dominantes, por otro lado. Por lo que se encuentran en un limbo, entre ni una ni otra cosa, y es muy común que muchas de esas personas juegan a los dos bandos y tratan de mantener un pie en ambos mundos — un pie en el sistema actual, porque, para ser directo, todavía les gusta la vida bajo el presente sistema, el que todavía les brinda bastantes ventajas y privilegios; y un pie con el que al menos en sus mejores momentos, quizá estén dispuestas a dar un paso hacia el futuro, dado que muchas de ellas sí reconocen que el presente sistema es un horror, especialmente para los de abajo, y muchas de esas personas, en sus mejores momentos, sinceramente quisieran llegar a una sociedad más justa y más equitativa. Pero muchas veces están renuentes a hacer olas y a hacer lo que hay que hacer para llegar a ese futuro. Por lo que están conflictuadas. Algunas de ellas al final juegan papeles muy positivos y contribuyen de varias maneras al proceso general en el camino de emancipar a los oprimidos, los explotados y al final toda la humanidad. Pero algunas se ponen muy ruines y tratan de refrenar y despedazar a aquellas personas y fuerzas que en lo concreto van hacia adelante y trabajan para organizarse para una revolución concreta y un cambio fundamental en el sistema que maneja la sociedad. Pues, que cada quien saque su conclusión.

Pues, podremos hablar más sobre eso. Pero quiero pedir que ustedes piensen por un minuto sobre el respeto y la falta de respeto; sobre las personas que comprueban, una y otra vez, que tienen principios e integridad, y un espíritu generoso con amplitud de miras, que se dedican a la lucha para cambiar el mundo al servicio de mejorar la humanidad, en comparación a aquellas personas por otro lado que, al parecer, se la pasan despedazando a otras personas, regando calumnias e insultos mezquinos, bajos y vengativos, y lanzando ataques personales, mientras por su cuenta tienen muy poco que ofrecer en torno a un camino viable y realista para salir de los horrores del sistema, y muy poco que ofrecer en torno a un plan concreto sobre cómo rehacer la sociedad entera sobre una base libre de explotación y opresión institucionalizada. Por lo que, por favor, compañeras y compañeros, piensen en ese contraste. Porque, efectivamente, es gravoso y nocivo que haya personas que siempre andan mordisqueándole a uno los talones, intentando estorbar y especialmente intentando interponerse entre Bob Avakian y las personas con las que él busca conectarse — constantemente mordisqueando, fastidiando, apuñalando por la espalda, tratando de despedazar. ¿Es eso lo que debe ocurrir en realidad?

Que tengan principios, que tengan integridad. Si uno tiene desacuerdos sobre temas de sustancia, pues órale, que los apunte, haga discursos, haga análisis, hágalos saber. Si tiene programas y enfoques alternativos, adelante, plantéelos. Pero hágalo con principios e integridad. No sea bajo, no ande mordisqueándoles los talones a otros en un intento de estorbar, tratando de evitar que se conecten con las personas con las que tratan de conectarse.

Algunas gracias que hay que decir en voz alta

Ardea Skybreak: Sobre todo ante las penurias y dificultades, así como ante las calumnias, la bajeza y los viles ataques que algunas personas siempre insisten en vomitar, quisiera dar algunas gracias, porque creo que hay algunas gracias que a veces las buenas personas tienen en mente, pero que no son suficientes y no se dan en voz alta con suficiente frecuencia. Por lo que permítanme dar algunas gracias en voz alta en este momento.

Gracias, en primer lugar, a Bob Avakian, por su incansable dedicación y muchos sacrificios personales durante muchas décadas. Para repetir, lo único que él ha hecho en toda la vida es trabajar incansablemente para servir al pueblo, y no en su beneficio personal o no para valerse por sus propios intereses mezquinos. Gracias por nunca darse por vencido, por nunca venderse, por siempre trabajar para comprender más profundamente las profundas causas raíz del gran sufrimiento innecesario experimentado por tantas personas en Estados Unidos y en todo el mundo. Gracias por ponerse manos a la obra y por hacer el trabajo duro de sistemáticamente aplicar métodos científicos para descubrir la verdad de las cosas, donde quiera que eso podría conducir, por incómodo que sea, y de ahí por seguir adelante para traer a primer plano "la lógica de la lógica" — que una revolución no sólo es deseable, sino absolutamente necesaria, y también es posible. Gracias por su generosidad de espíritu y su visión optimista e incluyente de magnanimidad intelectual. Gracias por todo su trabajo para desarrollar la visión, la estrategia y los planes concretos para avanzar hacia emancipar a la humanidad de la opresión capitalista imperialista y, a continuación, por trabajar sin descanso para difundir este conocimiento y esta estrategia y este plan entre amplios sectores de personas — a miles, a millones de personas, a cualquiera que quisiera escuchar, sobre todo entre los más oprimidos de los de abajo de la sociedad que tantas personas en la sociedad simplemente se sentirían cómodas con descartar, a la vez que invitas a todas las otras personas que están dispuestas a sumarse al movimiento de resistencia y revolución. Gracias por decir las cosas como son, por hacer un trabajo sistemático, científico sobre los problemas, por dar de este conocimiento y de sí mismo a todas las personas que quisieran escuchar.

Gracias, también, a los demás camaradas, a los seguidores de la nueva síntesis del comunismo de BA que contribuyen a diario a este proceso, en la medida de sus capacidades, y también a menudo a un gran costo personal. Gracias por no darse por vencido, por luchar para superar el cansancio y la decepción, por dedicar la vida a servir al pueblo, por esforzarse para aprender siempre más y aportar más, y a un nivel cada vez más alto.

Gracias también a todas las personas en la sociedad en general que de muchas maneras diferentes donan su tiempo, su dinero, sus ideas, su experiencia legal, su investigación, sus habilidades de organización, su música, diseños, pinturas y otras obras de arte. Gracias a todos aquellos que abren sus puertas y sus corazones para recibir y atender a los que oponen resistencia y los revolucionarios. Gracias a todos aquellos que han rechazado doblegarse ante la presión social, dar la espalda a los comunistas revolucionarios, rechazarlos o calumniarlos. Gracias a los elementos valientes que se han levantado en lugares como Ferguson, en la resistencia desafiante, que dan aviso al sistema que no van a soportar más, y que trabajan para poner a un lado sus propios conflictos y diferencias entre sí con el fin de ponerse de pie en conjunto contra el mayor enemigo: este sistema y sus capataces. Ustedes inspiran y motivan a muchísimas personas más en Estados Unidos y en todo el mundo. Y ya se escuchan sus voces. Gracias.

Gracias a todos los con congoja que han sufrido la inimaginable pérdida y pena como sus hijos y otros seres queridos han sido brutalmente asesinados por la policía y otros agentes armados. Sus gritos de agonía resuenan para siempre en la mente de los revolucionarios y son un recordatorio constante de la necesidad de perseverar para poner fin a este sistema horrible. Gracias por ponerse de pie en medio de su dolor y por unirse a otras personas a fin de luchar y oponer resistencia a estos ultrajes, para exigir justicia, para exigir que se detengan estos ultrajes de una vez por todas, de modo que ninguna otra familia tenga que experimentar nunca más tanto dolor innecesario. Lo que ustedes hacen es un merecido homenaje a sus seres queridos perdidos y dará fuerza a los movimientos de resistencia y revolución que trabajan para superar todo esto. Gracias.

Y para repetir, al volver al comienzo regresando, gracias a Bob Avakian por el sueño, la visión y la capacidad de convertir todo esto en planes concretos y en una estrategia concreta para la emancipación de todos los oprimidos y explotados y de toda la humanidad, y por concebir y delinear cómo la situación en efecto podría ser tan diferente y mucho mejor, para la gran mayoría de las personas sobre este planeta. Gracias por su voluntad de asumir la responsabilidad de dirigir. Gracias.

¿Por qué hay tanto cinismo y bajeza… y cómo se puede transformar?

Pregunta: Algo dijiste que yo quisiera retomar para adentrárnosle más: el contraste que hiciste entre, por un lado, los desacuerdos con principios, que sobre la base de discutir y estudiar de manera seria y sustantiva el contenido de la obra de BA y lo que él ha desarrollado, algunas personas delineen con qué están de acuerdo, con qué no están de acuerdo y sus preguntas y, por otro lado, esas calumnias tan bajas, ese chismorreo, que son tan indignantes. No creo que dichas calumnias y bajezas merezcan más detalles, pero en su mayor parte son de plano absurdas, bajas y mezquinas. Pues, ¿por qué va a crear una persona que semejantes mentiras y agresiones personales y calumnias serían aceptables? Como mencionaste, la cultura va muy mal cuando se considera que los ataques de ese estilo son aceptables. Y es especialmente así cuando atacan a una persona que dirige una revolución y trabaja en torno a la emancipación de toda la humanidad. Por lo que estoy muy de acuerdo contigo sobre lo venenoso de todo eso. También lo diferenciaste de lo que vimos en el Diálogo entre Bob Avakian y Cornel West — siendo muy claro que Cornel West tiene desacuerdos con Bob Avakian, Cornel West no es un comunista revolucionario. Pues, coinciden en muchas cosas y discrepan fuertemente en otras, pero era muy impactante, como dijiste anteriormente, ver el increíble cariño y respeto mutuo y amor entre ellos, y hasta los abrazos que se dieron durante el Diálogo. Si ves la transmisión en vivo del Diálogo, al final Cornel le dice a BA, “te quiero”, y BA le dice a él, “también te quiero”. Allí hay un gran espíritu de respeto mutuo y amor, y necesitamos mucho más de eso en la cultura. Allí mismo está la prueba de que las personas, aunque tengan desacuerdos muy agudos, pueden relacionarse entre sí con principios, pueden discutir temas sustantivos, sin atacarse entre sí. Pero al contrastar eso con lo que mencionabas, ese chismorreo, esa malevolencia, uno se pregunta, ¿por qué le dan audiencia? Es ridículo, es indignante, y cuando las personas se complacen en semejante malevolencia, eso no tiene absolutamente nada que ver con siquiera tratar de cambiar el mundo.

Bueno, me solté un poco en eso. Pero, enfocándonos de nuevo, una parte de la pregunta que quiero hacerte es ¿por qué las personas se meten en eso — esa malevolencia, esas bajezas y calumnias? ¿De dónde surgen? ¿Por qué lo hacen? Creo que a veces eso confunde y desorienta a la gente, como la gente nueva que empieza a participar. Vienen conociendo la revolución, vienen conociendo de BA, se entusiasman mucho, y esperan, al salir a hablar de esto con las demás personas en la sociedad, que esto les vaya a encantar a todas, y de ahí se desorientan. Aún si no están de acuerdo con esa bajeza, y personalmente no les cae bien, se confunden, por ejemplo, “¿qué pasa, se trata de cambiar el mundo entero, y a la gente eso le debería encantar, le debería de encantar a cualquier persona que se considere progresista”. De nuevo, la pregunta es, ¿De dónde surgen esas bajezas y calumnias?, ¿por qué existen?, ¿qué representan?

Skybreak: Hemos hablado de eso un poco, pero cabe analizar más a fondo varios factores. Primero, los tiempos en que vivimos, y la medida en que impera esa cultura de bajezas en la cultura en general. El internet y las redes sociales en particular se desbordan de ataques personales y calumnias repugnantes contra personas de toda índole, que despedazan a personas de toda índole, en particular las celebridades, las personas en un escaparte y las que juegan un papel público. Para mí, ese fenómeno tiene que ver, en parte, con las décadas después de los sesenta, durante las cuales los movimientos revolucionarios, en general, menguaron. Creo que esa cultura de bajezas está relacionada, en algunas maneras, con los reveses de las revoluciones y de los movimientos revolucionarios en el mundo en general, y con la pérdida de la primera ola del proyecto socialista. En otras palabras, lo conecto con eso porque hubo un tiempo, en los años 1960, en los movimientos de ese período, cuando por cierto las personas tenían desacuerdos de todo tipo — se formaron grupos de todo tipo, y las personas discutían sus diferencias, y hacían polémicas de todo tipo. Pero por lo general la cultura y el etos que imperaban eran muy diferentes. Claro, también en ese entonces hubo algo de bajeza y mezquindad repugnante, hubo algo de oportunismo… especialmente de parte de personas que no tenían mucho que ofrecer, que se dedicaban a despedazar a otras. Pero en general el ambiente era muy distinto a la cultura de bajezas de hoy. Hubo más esperanza y mucho más optimismo respecto la idea de que era posible cambiar el mundo concretamente hacia lo mejor, y que la humanidad, a la larga, podría llegar a un lugar mucho mejor, un lugar más generoso, un lugar más colaborador y comunal. Sean o no comunistas, un gran número de personas en ese entonces tenían aspiraciones a alcanzar algo mejor que la carrera descabellada por el lucro del mundo capitalista actual. Y parecía de verdad, parecía posible, parecía alcanzable. Pero tras las derrotas, en particular la de la revolución de China, y los reveses en los movimientos revolucionarios por todo el mundo desde ese entonces, a raíz del reflujo de los movimientos revolucionarios, aunado a una contraofensiva ideológica muy intensa de parte del sistema capitalista imperialista… de la manera en que han promovido muy sistemáticamente mucho anticomunismo, han fomentado la publicación de esas narrativas lloronas sobre la Revolución Cultural de China, y de otras maneras han promocionado la representación del comunismo como un horror y de líderes comunistas como monstruos… todo el ambiente y la cultura empezaron a cambiar. Fíjate, esa contraofensiva ideológica con el propósito de denigrar y distorsionar la revolución y el comunismo, ya tiene décadas en marcha, y efectivamente, ha influenciado a personas que antes tenían mejor juicio. Muchas personas, al grado de que se toparan con eso y se lo tragaran completito sin pensar, sin investigar a fondo los hechos, han tendido a abandonar el punto de vista optimista que antes tenían.

Una parte importante de “la gente de los años 1960” se ha vuelto muy cínica. Muchas, al principio, tendían a idealizar a las masas básicas y se imaginaban que los oprimidos en la sociedad necesariamente tuvieran las cualidades más nobles y que fueran unos santos, o algo por el estilo; y cuando descubrieron que en realidad las personas son complejas, que llevan vidas complicadas, y que no todas son tan santas, se desorientaron muchas de las personas inicialmente progresistas, o incluso revolucionarias, en particular las de las capas medias. No aplicaron métodos científicos, no examinaron las cosas con suficiente materialismo científico. Por lo que ya no podían captar la hermosura en la gente básica, el potencial en la gente. Salió una película famosa, Reencuentro (The Big Chill), que representó una especie de punto de viraje en la cultura. Presentó a un grupo de liberales de los años 1960, que alguna vez habían participado en la contracultura progresista o radical de los jóvenes y los estudiantes universitarios, pero que en los años después, en líneas generales, se desilusionaron y se volvieron en contra de los de debajo y los despreciaban como nada más que una manada de criminales y degenerados asquerosos. ¡Vaya lo que resulta de la falta de ciencia! Dieron un giro de 180 grados, de idealizar a las masas básicas como angelitos, a reducirlas a delincuentes sin rostro, desprovistas de humanidad, a las cuales sólo correspondería temer y despreciar.

Ese modo de pensar ha sido un problema durante décadas — en este sentido se ha dado un ambiente dañino. De ahí el internet terminó por poner un espacio más amplio para regar y azuzar mucho cinismo y sed de sangre virtual. Ha sido un mecanismo para fomentar mucha de la cultura maliciosa en general, y hacerlo a una distancia segura y con frecuencia de manera anónima, sin tener que responsabilizarse ni rendir cuentas de nada del daño que eso podría causar. Ya es de moda esconderse detrás del anonimato en el ciberespacio, pasar el día en piyama haciendo comentarios maliciosos y cínicos, escupiendo negativismo y despedazando a otras personas, y eso es lo que hace mucha gente. La gente que pasa el tiempo en eso revela su mezquina predisposición, su falta de imaginación, su carencia de conciencia moral y de responsabilidad social. Tratándose de personas que antes tenían mejor juicio, eso representa un abandono de siquiera trabajar en concreto para hacer un mundo mejor. Pues para mí eso es parte de lo que ha ocurrido.

Un análisis materialista, y una base material: por qué a algunas personas les cuesta trabajo ver la perspectiva de una revolución concreta

AS continúa: Pero también hay otros componentes. En torno a Bob Avakian, todavía hay un problema grande de que muchas personas simplemente nunca han encontrado su obra. Las personas que tienen algo de integridad y principios, sin importar su origen, cuando le entren a esa obra con seriedad —ven una película, escuchan un discurso, leen un libro o lo que sea— es más probable que resulten impresionadas que no. Tal vez tengan preguntas o desacuerdos, pero reconocen que en su obra hay algo serio con lo que vale la pena forcejear. Pero los atacantes, los odiadores, ni siquiera dan el primer paso para entrarle a la obra.

Y ¿por qué? Bueno, como un factor importante, hay que analizar cómo la sociedad está organizada en clases sociales. Cuando lleguemos a una sociedad comunista plena, por todo el globo, para el planeta entera, ya habremos trascendido todas esas divisiones de clase, las habremos superado. Pero antes de eso, las sociedades seguirán estando divididas en clases. En una sociedad como Estados Unidos, hay una porción minúscula de la población en la cima, los capitalistas imperialistas, que maneja el presente sistema, y lo hacen en beneficio propio. Lo manejan controlando todas las instituciones importantes de la sociedad, entre ellas las del gobierno. Por eso las elecciones son una farsa completa. No existe nada parecido a unas elecciones genuinamente libres en una sociedad como la presente. Seleccionan a los candidatos según su disposición y capacidad de seguir las reglas del juego, básicamente a favor de los capitalistas. Aunque tengan diferencias entre sí, en general todos concuerdan en torno a ese punto de vista. Los capitalistas controlan las grandes instituciones, controlan el gobierno, controlan los tribunales, controlan la policía y las fuerzas armadas, todos los agentes del presente sistema. Por lo que representan una clase pequeña pero obviamente muy poderosa y dominante en esta sociedad.

Hay una clase de personas de los de debajo de la sociedad que se llama el proletariado, las que no poseen ningún medio de producción —tierra, fábricas, etcétera— sino que solamente poseen su capacidad de trabajar, la que tienen que vender a los capitalistas para sobrevivir. En Estados Unidos esa clase contiene muchos pobres blancos, y no solamente negros, latinos y otras personas de color. Pero efectivamente, incluye a grandes números de negros, latinos y otras nacionalidades oprimidas. En realidad, son muchas personas. Muchas son desempleadas, algunas más o menos permanentemente, otras tienen empleo más regular. También hay muchos inmigrantes que vienen desde México y otros países, a los que el funcionamiento del imperialismo —la devastación o distorsión de los países por el imperialismo— los ha obligado a buscar trabajo y de qué vivir trasladándose a Estados Unidos. Por lo general ellos también son parte del proletariado y los oprimidos de los de abajo de la sociedad. Sépanlo o no los individuos en todos esos sectores de los de abajo de la sociedad, estén de acuerdo o no en cualquier momento dado, en realidad sus intereses objetivos concuerdan con la revuelta y transformación radical completa de la sociedad del tipo que solamente se logra por medio de una revolución concreta — una revolución que siente las bases para una sociedad completamente diferente, una que ya no permita la explotación y opresión que viven y sufren la mayoría de esas personas.

Pero en un país como Estados Unidos —de nuevo voy a mencionar la cultura de bajezas— en un país como Estados Unidos, también existe una clase media muy grande, los sectores de la posición “en el medio” entre los de abajo y el pequeñísimo grupo en la cima que maneja todo. Estas personas de la clase media son lo que los marxistas describen como la pequeña burguesía porque efectivamente, no es tan poderosa como la gran burguesía que maneja el sistema. Esas capas medias en realidad no manejan nada. Quizás se imaginen que manejen algo, quizás se imaginen que tengan la libertad de afectar las cosas, pero en realidad no tienen ningún poder por sí solos. Pero de todos modos ocupan una posición en la sociedad unos tantos escalones más arriba de los de abajo. Por lo general gozan de una vida de privilegios relativamente mayores, aunque sus vidas tengan problemas.

Por supuesto, no es una clase monolítica, lo que también sería cierto tratándose de cualquier clase. Siempre hay muchos individuos diferentes, con diferentes perspectivas, en cualquier clase. Por lo que un individuo de los más oprimidos puede ser un canalla sin remedio, y otro que nació en una familia adinerada de la clase dominante puede ser una persona muy ilustrada. Las circunstancias particulares en las que un individuo nace no determinan en sí cómo dicho individuo terminará pensando y actuando. Al hablar de clases, hablo de patrones más generales. Pero entre esas personas de las capas medias, la pequeña burguesía, es un hecho que ocupan esa posición intermedia en la sociedad a un nivel material, y muchas de ellas, especialmente la gente más educada e ilustrada, los liberales o los progresistas, etc., a muchos les repugnan muchos ultrajes en la sociedad, las injusticias.  Puede que luchen contra la encarcelación en masa y la brutalidad policial, que luchen por el derecho al aborto o que denuncien las guerras imperialistas en el Medio Oriente, y muchas de ellas se preocupan mucho por el expolio y la degradación del medio ambiente global, se preocupan mucho por lo que vaya a ocurrir con eso.

Por lo que hay bastantes personas de la clase media que tienen muchas críticas al estado de las cosas.

Pero unas “críticas al estado de las cosas” no es lo mismo que entender la necesidad de un cambio radical o el deseo de ir en esa dirección. En muchas ocasiones, esas personas son medio esquizofrénicas, si me entiendes. Algunas quizás digan que quieren un cambio radical, o incluso algunas digan que quieren una revolución, de un tipo u otra. Pero por otra parte, a la hora de la verdad, medio están atrapadas en ese lugar intermedio, dado que sí gozan de algunos privilegios en la sociedad actual. Por ejemplo, quizás disfruten un estilo de vida acomodado y puedan satisfacer más o menos las necesidades de sus hijos y otros familiares. Quizás tengan la oportunidad de salir de vacaciones y tener una vivienda digna, quizás hasta se sientan a gusto en el trabajo y perciban un salario bueno. Pues, ¿de veras quieren hacer olas? Lo que quiero decir que es gozan de cierto orden y estabilidad en su vida, aunque odien genuina y sinceramente algunos de los abusos y ultrajes que los capitalistas perpetran contra el pueblo. Su aspecto más noble, por decirlo así, sus mejores sentimientos, aspiran a algo mejor en la sociedad.

Peeeeeero... [se ríe]... quizás, en su vida cotidiana, no les vaya tan mal. Por lo que, al pensar en el cambio radical y la revolución, empiezan a imaginar el caos, empiezan a imaginar el sufrimiento, empiezan a imaginar que muera gente. Se ponen a agonizar por la cuestión de la violencia, de la violencia revolucionaria. Fíjate, esta cuestión no está a la orden del día en Estados Unidos, pero obviamente, hacer una revolución concreta no es ofrecer un banquete, como ha dicho Mao. A la hora de una revolución concreta, efectivamente se darán batallas; efectivamente morirá gente; efectivamente sufrirá gente.

Pero, fíjate, viendo las cosas desde el punto de vista de los oprimidos, de los de abajo de la sociedad, ya se da mucha violencia, misma que la gente ya vive a diario. La sangre ya corre por las calles. Los huesos ya salen pulverizados. Los espíritus ya salen asfixiados. A diario, y a una escala generalizada, tanto en Estados Unidos como en el mundo entero. Eso es la realidad cotidiana para los de abajo. Por lo que, los de abajo no tienden a ver tantos problemas o a tener tantas preocupaciones por el caos, el tumulto y la convulsión social que ocurrirán durante una revolución —ni tampoco en respuesta a los movimientos de resistencia, protestas y cosas por el estilo— debido a lo que ya experimentan, de una manera tan normal, en la vida cotidiana bajo el presente sistema. Los de abajo tienen, por lo general, dudas muy profundas sobre si es posible ganar en concreto o no.  Los individuos sí tendrán valor y harán sacrificios, pero nadie quiere luchar y hacer sacrificios solamente para salir aplastados y no lograr nada. Pues, ¿hay una posibilidad realista de ganar? ¿Cómo sería? ¿Cómo sería esa nueva sociedad? ¿Quiénes serán nuestros aliados? ¿Quién podría dirigirnos? ¿Saldremos traicionados? Esas son algunas de las preguntas concretas y muy serias las que los de abajo más se inclinan a plantear y discutir.

Pero las personas de las capas medias se inclinan más a decir, “pueeeees, claro, medio que quisiéramos un mundo mejor, medio quisiéramos cambios mayores... pero, pueeeeees, al mismo tiempo medio ¡no los queremos!”. [se ríe] Se encuentran en el medio. Muchos de ellos al final sí superan esa confusión y ese aspecto esquizofrénico para salir dedicándose la vida a servir al pueblo. Hay muchos revolucionarios y comunistas que salieron de esos estratos, especialmente de entre los estudiantes e intelectuales, y otros, y la revolución no podrá darse sin ellos, sin sus roles y aportes.

Pero por otro lado, hay personas que se atrincheran, personas que quizás quieran hablar de un cambio radical, o hasta de una revolución, de manera abstracta, pero que en realidad odian y temen la verdadera perspectiva de una revolución concreta. Como que han abierto un pequeño espacio para sí mismos, han encontrado un pequeño nicho para sí mismos nada más como una especie de “críticos” perennes, una especie de “oposición leal” mansa, que siempre opera dentro de los confines del sistema actual, quizás con una disposición a criticarlo en cierta medida, pero sin una disposición a efectivamente desafiarlo y hacerle frente en ningún sentido fundamental. Semejantes personas en realidad no quieren una revolución concreta — y por lo tanto tampoco quieren discutir con seriedad cuestiones de estrategia revolucionaria y posibilidades revolucionarias ni nada de lo que una revolución concreta implica, y especialmente no quieren ver que muchas otras personas estudien y discuten semejantes cuestiones con seriedad. ¿Por qué? Dado que las conversaciones y discusiones amplias y extendidas de semejantes cuestiones tenderán a socavar lo que tengan de “credibilidad”, tal como la haya, y a quitarle los cimientos en su totalidad a ese espacio que han abierto para sí mismos como nunca nada más salvo unos “críticos” los que en última instancia están comprometidos a seguir siendo leales al sistema existente. Muchas veces son los individuos así los que son de los peores, tratándose de bajezas y ataques bajos, especialmente los ataques contra una persona como Bob Avakian, que se ha dedicado a una revolución concreta, y trabaja activamente por ésta, y dirige a las personas hacia ésta.

¿Servirse a sí mismo, o servir a la causa de la emancipación de la humanidad?

Pregunta: Así es, y una forma en que se manifiestan estas bajezas maliciosas es que esas personas dicen: “Ah, pues, BA nada más hace eso, o el partido nada más existe, por el ego de BA, para servir al ego de BA”. ¿Cómo respondes?

AS: Bueno, francamente, digo en primer lugar que eso es completamente ridículo, tanto que casi ni merece respuesta, casi no merece que se le honre con una respuesta. Es absurdo, ¿me entiendes? Que se pongan a pensar un momentito nada más. Una persona dedica décadas de su vida a trabajar sobre el problema más complicado que se pueda imaginar, el que es cómo hacer una revolución en un país como Estados Unidos, y dirigir a otros a ser parte del proceso, trabajando para activar la participación de cantidades cada vez más amplias de personas en ese proceso. Además, hace todo eso bajo la presión constante no sólo del peligro de lo que las autoridades reinantes pueden hacer a un líder revolucionario sino también ante mucho oprobio social — de que lo rebajan y lo descartan sin estudiarlo tan siquiera, y todas esas bajezas y calumnias constantes. ¿Por qué diablos iba una persona a someterse a todo eso para inflar su ego nada más? Estoy segura de que BA como un individuo podía haber tenido una vida mucho más cómoda, una vida mucho más fácil, si se hubiera dedicado a lo suyo como un individuo que sirva a “sí mismo”, si se hubiera dedicado a varias otras cosas, pues casi cualquier otra cosa que no fuera tratar de encabezar una revolución en los Estados Unidos de América [se ríe] y contribuir al movimiento revolucionario internacional. No tengo duda alguna de que, si a él solamente le importara llevar una vida cómoda o forrarse los bolsillos... pudiera haber trabajado en muchas otras cosas... ¡qué tan absurda la idea de que él lo haga para inflar su ego, o que el partido exista para servir a ese proyecto de vanidad! Además, francamente es un insulto, no sólo a BA sino a todas las otras personas plenamente comprometidas y abnegadas que trabajan con él y se dedican su propia vida a trabajar por la revolución.

Fíjate, de nuevo es como la cuestión, la acusación, de ser una secta religiosa. El hecho es que BA como un individuo no tendría mucho significado si estuviera separado de la cuestión de “el problema y la solución”, de la necesidad de una revolución, de la posibilidad de una revolución, del enfoque correcto de hacer una revolución y construir una nueva sociedad. Si él estuviera separado de esa clase de cuestiones, pues, él sería otro individuo más que importaría principalmente a sus familiares y amigos, como la mayoría de las personas. Aparte de eso, su papel no tiene mucho significado. Él tiene importancia precisamente porque es un teórico y guía práctico muy avanzado para ese proceso revolucionario — un guía que de hecho ha desarrollado un marco que, en maneras importantes, es un marco nuevo para rebasar concretamente la etapa actual del capitalismo-imperialismo y abrir una nueva etapa de la revolución comunista que beneficiaría a la inmensa mayoría de la humanidad. Propone un nuevo modelo, sustentado en un método y un enfoque mucho más científicos que en cualquier momento pasado, y él está trabajando muy, pero muy duro para facilitar a que cada vez más personas lo exploren, que lo investiguen, lo conozcan, lo discutan y ojalá que “se suban a bordo” y actúen en consecuencia.

El partido, y los simpatizantes de BA que no están en el partido, para nada lo promueven a fin de promover a una secta religiosa. No se trata de una secta religiosa, sino de algo muy distinto a eso. Repito, insinuar que es una secta religiosa, o una secta de cualquier tipo, le falta el respeto no sólo a BA como un individuo que ha trabajado tan duro sobre todos esos problemas durante tanto tiempo y que nunca se ha vendido, como Cornel West comenta a menudo; no sólo le falta el respeto a BA sino también a todos los seguidores de BA, a todas las demás personas que trabajan duro a sus propias maneras para contribuir al proceso revolucionario y que encuentran gran valor, gran inspiración y gran perspicacia en lo que BA ha desarrollado, personas que batallan para adentrarse más en los métodos que él ha desarrollado y de los cuales él pone el ejemplo, con tal de tener un enfoque más científico de la transformación de la sociedad, de los análisis de los problemas, de los análisis de cómo construir una sociedad sobre una base mucho mejor, etc. Por lo que también les falta el respeto a los seguidores de BA, los que son diametralmente distintos a un seguidor “de fe ciega”... pues, son personas que se preocupan mucho a sus maneras, también trabajan muy duro a sus propias maneras, pero que pueden reconocer que una persona tiene las cualidades para ser el líder de un equipo, que aprecian eso y obtienen mucho de eso, sin servilismo de ninguna forma en absoluto.

Pues, yo me considero una seguidora apasionada de BA y una buena representante de eso, y a mí no vayan a pintar de “fanática sectaria” ni nada por el estilo. Eso es absurdo también.

No tiene nada de malo lo de tener preguntas sinceras sobre por qué las personas trabajan tan duro para promover a BA. Por ejemplo, quizás quieran entender por qué las personas se visten playeras que traen la imagen de BA. ¿Por qué hay diseños gráficos, afiches, tarjetas de palma y páginas web que promueven a BA? ¿Por qué un artista experimentado se empeñaría para contribuir esos dibujos hermosos con la representación gráfica de BA? ¿Qué es lo que motiva a algunas personas hasta en otros países a querer ponerse las playeras de BA y a hacer otros diseños hermosos? ¿Por qué hacemos anuncios y promociones de los libros y ensayos y películas de BA? ¿Por qué organizamos reuniones, programas y simposios sobre la nueva síntesis de BA y resaltamos la importancia de eventos como su reciente Diálogo con Cornel West en la Iglesia Riverside? ¿Por qué proseguimos de manera continua una campaña masiva de recaudar fondos para poder extender “BA en Todas Partes”, a cada rincón de la sociedad? ¿Por qué toda esa actividad se enfoca tanto en este individuo? Bueno, no es difícil contestar semejantes preguntas. La razón básica es que él es un pensador y estratega revolucionario muy poco común, muy avanzado y muy desarrollado. Como mencioné anteriormente, en este momento particular, no hay nadie que trabaje a ese nivel, en Estados Unidos ni en otra parte. No cabe duda de que él es el líder en la esfera, objetivamente. Si se tratara de una esfera de las ciencias naturales y si tuvieras la oportunidad de leer o presenciar o escuchar a una persona a la que describían como el representante más avanzado de esa esfera de la ciencia en este momento, pues no tendrías ningún problema para entender el valor de hacerlo, ni por qué las personas tendrían razón en difundir información sobre dicho individuo y su obra, ¿verdad? Es una barbaridad, ¿no? De hecho las personas se la pasan inventando y promoviendo “cultos” a los individuos en esferas de todo tipo: ¿Qué onda con el culto a Obama, o el culto a varias celebridades de Hollywood o a deportistas populares, o a lo que sea? O a lo mejor en estos días debemos hablar del “culto” generalizado al “selfie” [autorretrato digital], ¿qué te parece? [se ríe] Pues, hay toda suerte de “cultos” estúpidos fraguados para la mercadotecnia o para promover cosas superficiales de todo tipo, cosas que no tienen nada que ver con servir y beneficiar a la humanidad. ¿Me entiendes? Así que, si uno simplemente quiere entender sinceramente por qué promovemos a BA como un individuo, eso está bien, adelante, que hagan sus preguntas. Pero para nada tienen razón aquellos que por maliciosos declaran que se construye una “secta religiosa” en torno a BA, o que BA solamente anda inflando su ego o algo semejante. Incluso se podría decir que ellos, con su obsesión por la calumnia y las bajezas, ¡se portan ellos mismos como típicos “fanáticos sectarios” del tipo anticomunista! [se ríe]

Pero, hablando más en serio, el punto principal es: ¿Por qué hay todos esos materiales sobre BA? ¿Por qué el partido trabaja muy duro para promover a BA? ¿Por qué los partidarios de BA trabajan muy duro para promoverlo, para impulsar la campaña BA en Todas Partes? ¿Por qué lo hacen? Simplemente por el deseo de extender el mensaje de BA lo más ampliamente posible en toda la sociedad, al mayor número de personas y de sectores diferentes de personas que sea posible. Y de ahí veremos cómo resulta. Si resulta que BA no está en sus cinco cabales y que en realidad no aplica los métodos científicos correctos al análisis del problema y de la solución, pues no resultará en nada. ¿Verdad? Pero el hecho es, como estoy firmemente convencida, que el método y enfoque de BA tiene rigor científico genuino y que de ahí surgen implicaciones y conclusiones las que las personas en serio deberían conocer. Es necesario extender el mensaje a todo rincón. Las personas necesitan saber que existe un líder de semejante calibre. Necesitan conocerlo. Necesitan conocer las características de su liderazgo. Si se tratara simplemente de difundir su nombre y su imagen, sin nada más a fondo, pues, no tendría sentido. Pero el propósito de seguir usando todos esos materiales y promoviendo su nombre, su imagen, y sus múltiples libros, discursos, películas, etcétera, es para ver que las personas forcejeen a fondo con las cuestiones subyacentes. Pues un individuo no hace una revolución, por más avanzado que sea . Las personas deben entrar en ese proceso, y aprender de ello, y contribuir sus propias perspectivas. Estoy segura de que BA sería el primero en decir que él no desarrolló la nueva síntesis del comunismo en un vacío, y tampoco brotó de su cerebro un buen día. [se ríe] La desarrolló sobre la base de análisis y evaluaciones detenidos y críticos de la experiencia del proyecto comunista, incorporando un análisis minucioso de las contradicciones del mundo actual y la sociedad actual, sobre la base de principios y métodos científicos consecuentemente sólidos, y con un mayor desarrollo en relación con el movimiento y desarrollo continuo de la realidad concreta. Y en todo eso es muy claro que BA ha estado más que dispuesto a incorporar y nutrirse de perspectivas y contribuciones importantes desarrolladas por otros revolucionarios y comunistas (del pasado y del presente), así como de otras personas de todo tipo desde cada rincón de la sociedad. Cabe repetir que todo su método y enfoque es simplemente ciencia muy buena – ¡se trata de algo que más se distancie de ser una religión o un intento de forjar una secta religiosa!

Pregunta: También tengo que tomar un momentito para decir: Las personas usan playeras de todo tipo con la imagen de personas de todo tipo, pero al tratarse de un líder revolucionario comunista, de repente no les parece bien. De hecho, eso va de la mano con el anticomunismo más en general. También yo diría que, a propósito de eso, que estoy muy de acuerdo en que, si una persona buscara “inflarse el ego”, hay muchas maneras de hacerlo más fáciles que dirigir una revolución comunista.

AS: ¡Y en un país como Estados Unidos!

Pregunta: No es precisamente la manera más fácil de conseguir mucha popularidad, a corto plazo.

AS: [Se ríe] ¡Eso seguro! No cabe duda. Pues creo que has caracterizado el problema a la perfección. Las personas reaccionan así —no todas las personas, obviamente, pero algunas de las personas que hacen comentarios calumniosos de ese tipo— porque sienten un reto a sus suposiciones acostumbradas. Algo les incomoda. Preguntemos: ¿Por qué se molestan tanto? Se molestan porque he aquí a una persona que trata la revolución con seriedad, y que aporta contenido concreto. No se trata de habladurías nada más. Tiene análisis y síntesis a fondo sobre la naturaleza del problema, de la solución, del rumbo de la sociedad. En ciertas maneras, algunas de esas personas se están quedando atrás. O francamente, una mejor manera de decirlo es que ya se les está cayendo el desgraciado disfraz, visto que quizás hayan estado quejándose desde hace mucho tiempo de algunos de los problemas de la sociedad, pero sin mucho que ofrecer en torno a soluciones concretas. Pero BA sí tiene mucho que ofrecer, allí hay mucho contenido. Por lo que, al ser promovido BA, al conocerlo mejor cada vez más personas, al difundirse su mensaje a todo rincón, pues aquellas otras personas que a lo mejor se acostumbraban a fanfarronear, que se daban importancia como si supieran algo… que a lo mejor habían hecho una carrera de ser críticos nada más de ciertas cosas en la sociedad… de repente, su discurso queda corto y quizás se desprestigien porque en realidad no tienen nada muy sustantivo… en realidad no tienen mucho que ofrecer.

Eso es muy común en cualquier sociedad, ¿sabes? Siempre encuentras a muchas personas dispuestas a criticar, a quejarse y ponerse gruñonas acerca de varias cosas y hasta del mismo sistema; y algunos de esos críticos incluso hacen buenas denuncias sobre algunos de los crímenes del sistema. Pero, a fin de cuentas, ¿qué proponen? ¿Qué dicen que debemos hacer al respecto? Una vez que hayan señalado los problemas, y los hayan discutido un poco, de ahí ¿qué sigue? ¿Adónde ir? Por lo general, de ahí sigue mucha palabrería sin decir nada. De repente, no tienen nada, ¿me entiendes? Creo que todos hemos tenido la experiencia de escuchar a unas personas que a veces denuncian los problemas muy bien —describen algunos de los abusos del sistema acertadamente— pero de ahí, en seguida, terminan con unas frases patéticas. [se ríe] ¡No hay nada ahí! Todo el tiempo termino diciendo, tras escuchar a algunas de las personas de ese tipo — digo, “Qué lástima, porque de verdad, ¡no tienen nada! Claro, tienen ciertas críticas, pero en realidad no tienen nada sustantivo que ofrecer en torno a soluciones o formas de cambiar la sociedad de manera fundamental”. Pero al explorar a BA, es muy diferente. Él tiene mucho que decir sobre los problemas de la sociedad, pero también tiene mucho que ofrecer en materia de soluciones — gracias al trabajo que ha hecho durante varias décadas. Por lo que hay mucho contenido ahí. Los que reconocemos eso, que nos inspiramos mucho por su método y enfoque consecuentemente científico, por su disposición a siempre buscar la verdad de las cosas, por más inesperado o incómodo que resulte, su disposición a seguir y cumplir con eso y a siempre proceder desde la necesidad de emancipar a la humanidad hacia atrás, y no en aras de beneficiar los intereses de un sectorcito u otro de la sociedad… los que nos inspiramos por todo el enfoque de hacer eso de manera consecuente, queremos que cada vez más personas sepan de BA y que forcejeen con algunos de los conceptos y métodos fundamentales que él proyecta. Por eso queremos difundir información sobre BA y su obra a cada rincón de la sociedad y francamente, del mundo. Por lo que nosotros que nos consideramos seguidores de eso para nada nos ponemos a la defensiva y no tememos explicar por qué todo eso es tan importante y valioso. Repito, ¡gracias a BA por posibilitar que hagamos eso!

Pero otro comentario que yo quisiera hacer es que, dado todo lo que ocurre últimamente, sospecho que la situación vaya a mejorarse pronto. Quizás me equivoque. Pero creo que, desde Ferguson, se ha dado una regeneración de una muy buena resistencia y un auge popular, en el sentido de que las personas se unen y se solidarizan para declarar: “Hasta acá — ¡ya no vamos a aguantar más!”. Las protestas se han proliferado, y de hecho han atraído a muchas personas de la clase media que han tomado posición con los más oprimidos y los más afectados directamente por la brutalidad y los asesinatos por la policía. Muchas personas han estado marchando por las calles de todo Estados Unidos. Incluso en muchas ciudades en otras partes del mundo, las personas marchan y protestan en solidaridad. Por lo que eso es un ejemplo de que la gente eleva la vista y empieza a pensar más generosamente sobre las necesidades de las personas que son oprimidas y explotadas… eso expresa el “lado bueno” de mucha gente.

Pero en este momento todavía hay una increíble cantidad de odio apasionado contra Bob Avakian por parte de algunas personas de las capas medias que, con muy pocas excepciones, ni siquiera han leído con seriedad sus escritos ni le han entrado de otra forma en su obra… sus teorías, sus análisis, su estrategia, su concepción de la futura sociedad, su idea de cómo podríamos ganar concretamente y qué significaría ganar de una manera que implicara algo bueno para la mayoría de la gente, que facilitaría el que las personas crearan en la realidad una sociedad en la cual quisiéramos vivir… en la que la mayoría de las personas quisieran vivir. Hay todos esos análisis profundos y pensamiento estratégico profundo, pero aquellas personas por lo general ni siquiera se dan la molestia de estudiar la obra de BA. Lo descartan, y lo atacan, así nomás. Francamente, creo que mucho de eso tiene que ver con el temor que guardan hacia los de abajo. Eso es un aspecto. Es muy obvio que Bob Avakian entiende a los de abajo, y les habla directa y sinceramente, diciéndoles la verdad. Y las personas reconocen la integridad de BA. Saben que él no les dice necedades. Ven que él entiende la vida de ellas, entiende sus necesidades, entiende su potencial, que entiende sus capacidades, que entiende su valor. Les dirige la palabra directamente. Y les dice: “¡Conozco una salida! Escuchen, y participen, porque esto es, más que nada, para ustedes y por ustedes. Tengo un plan, tengo una visión. Lo que hace falta son ustedes”.

Él habla de todo eso con mucho corazón y también mucha ciencia. Y las personas responden. Los de abajo le entienden, cada vez más.

Mira, Bob Avakian ha escrito muchos libros y artículos complejos que requieren que los estudien seriamente. También ha escrito muchas cosas más populares, más fácilmente accesibles, y ha dado un número de discursos que la gente puede entender y con los que puede conectarse fácilmente. Es interesante que muchas veces las personas que le entienden más rápidamente —que se conectan con él y con lo que él representa más rápidamente— sean las personas de los sectores sociales más básicos, de los más oprimidos en la sociedad. En otras palabras, de entre los que más necesitan que las cosas cambien por completo. Es un poco diferente entre las personas con más educación y “sofisticación intelectual” — las que han tenido la suerte de recibir una educación de élite y una preparación para leer material complicado y abstracto: no siempre captan y se conectan “tan fácilmente” con BA como lo hacen las personas de los sectores básicos. Algunas de esas personas de más estudio entienden “más fácilmente” a él y lo que él representa muy rápidamente… algunas se entusiasman mucho al explorar y entrarle con seriedad a sus escritos y otras obras. Claro, por lo general se les hace más fácil a semejantes personas leer y estudiar los materiales más complejos debido a su preparación y estudio. Pero algunas otras de esas personas educadas, pues… ¿cómo lo diré? Yo diría que, a pesar de toda su educación y otras ventajas, su corazón no está exactamente en el sitio indicado o tienen sentimientos encontrados sobre lo profundo del cambio necesario y sobre la clase de mundo en el que todos quisiéramos vivir. Pues eso es una diferencia interesante. Cabe repetir, una de las características históricas de la clase pequeño burguesa en un sentido general es estar dividida y ambivalente de esa manera y tratar de aplicar los frenos… Por un lado, son una parte esencial del proceso revolucionario — una revolución no es posible sin la participación de muchas de semejantes personas. Por el otro lado, muchas veces tratan de sacar la revolución del camino, ponen obstáculos o de plano pararla. Por lo que es necesario llevar lucha con ellas.

Pues, respecto al problema de la cultura actual de bajezas, dije anteriormente que me da la idea, y claramente tengo la esperanza, de que pronto esta situación empiece a cambiar: Si la gente lucha, se resiste y participa más en el proceso revolucionario durante el período actual, creo que habrá más personas que querrán decirle a aquellos odiadores y promotores de bajezas: “¡Son unos asquerosos, me dan asco! Son aburridos, son desinformados, les falta imaginación, no tienen nada que decir, no tienen soluciones para los problemas con los que batallamos, no tienen ninguna respuesta a cómo salir de este desastre de manera profunda. Pues ¡ya cállense!”.

Pregunta: Además, como has mencionado, en muchos casos esas personas ni siquiera fingen que le hayan entrado a la obra de BA.

AS: Pues no. Te voy a contar una historia sobre eso, una historia verídica. Algo muy indignante que ocurrió después del Diálogo en la Iglesia Riverside. Primero, voy a decir una vez más que me siento personalmente muy afortunada de haber podido presenciar ese Diálogo entre Bob Avakian y Cornel West — era muy rico, la verdad, y para mí que los dos oradores contribuyeron mucho. Obviamente, soy una seguidora de BA y aprendí mucho de su presentación durante su parte del Diálogo, pero también aprendí mucho de Cornel, entre otras cosas el ejemplo que puso de principios e integridad. Aprendí mucho en general sobre la moralidad y la conciencia como las encarna una persona religiosa progresista que mantiene sus diferencias y no duda en manifestarlas pero que de hecho promueve una conciencia y responsabilidad social muy moral, a un alto nivel. También dijo algunas cosas muy importantes e interesantes en el curso de eso. Durante todo eso, yo me decía: “Qué experiencia más tremenda, qué ambiente más maravilloso, aquí se reunieron personas de muchos diferentes tipos para formar parte de eso, aquí hay 2.000 personas y van a hacer correr la voz sobre eso, y más personas van a ver la película en el futuro, y es algo grandísimo. ¡Es una gran victoria y un gran avance!”. Pues me dio mucho gusto. Pero de ahí se oye que un grupo pequeño de personas se quejaban. ¿De qué se quejaban? “Eh, Bob Avakian habló demasiado — y por lo tanto le faltó respeto a Cornel West”. Bueno, en mi opinión, es muy condescendiente e irrespetuoso hacia Cornel West pensar que ¡él necesita que lo defiendan de un Bob Avakian locuaz y feroz ni nada de eso! Cornel West es perfectamente capaz de expresar su mensaje, muchas gracias, y definitivamente logró hacerlo en el Diálogo. Bob Avakian habló durante mucho tiempo porque tenía mucho que decir, y la mayoría de los presentes querían escucharlo. Fue una ocasión muy poco común, y algunas personas habían viajado desde muy lejos específicamente para escuchar a Bob Avakian, y querían escucharlo durante el tiempo que él estuviera dispuesto a hablar. Pero un número reducido de personas voceaba todas esas quejas mezquinas. ¿Ellas podían haber formulado un programa genuinamente diferente e integral, un verdadero enfoque radicalmente diferente del cambio social? No. Pero sí pueden quejarse: “Pues, habló demasiado, monopolizó el tiempo”, o algo por el estilo. Su crítica efectivamente se ha enfocado en eso, una crítica muy mezquina y de muy bajo nivel. Para mí, eso es muy patético, especialmente en el contexto de los tiempos actuales, cuando hay tantos problemas tan grandes que tratar.

Pero he oído de cosas aún peores. Ahora te voy a contar una historia: Sé de seguro de por lo menos dos casos de personas que son del tipo de profesores académicos, que no asistieron el Diálogo, sin embargo, se pusieron a despotricar y criticarlo posteriormente, refunfuñando de que, “Bob Avakian esto, Bob Avakian lo otro”, de manera muy negativa. Dos diferentes personas, dos lugares completamente diferentes. Y cuando se les preguntó, “Bueno, dado que usted no asistió, ¿escuchó tan siquiera la grabación del Diálogo, vio la transmisión en vivo que está en la página web?”, en ambos casos, contestaron, “No, no lo vi, no lo escuché… porque no me era necesario”. Increíble. ¿De veras? ¿Ellos lo despedazan, difunden a los cuatro vientos críticas muy negativas sobre algo a lo que no asistieron, no escucharon y ni siquiera se dieron la molestia de ver? Repito, es increíble.

Ahora, recuerden, son profesores universitarios nada menos. Imagínate que un estudiante en su clase escribiera un ensayo sobre algo, una reseña de un libro, película, etc., y que al preguntársele al estudiante, “Bueno, ¿leíste el libro, o viste la película?”, que aquel contestara, “No, porque no me era necesario”. ¿No crees que los profesores van a inclinarse por rechazar ese ensayo e incluso a reprobar a ese estudiante? [se ríe] Sin embargo, de alguna manera ya es aceptable entre algunos tipos así atacar y criticar de semejante manera mezquina, baja y maliciosa —es muy superficial, muy mezquina, muy carente de contenido— y cuando se les pregunta, “Bueno, ¿por lo menos escuchó el audio, vio la transmisión en vivo?”. “No, no me era necesario”. Bueno, ¿qué tal los muchos libros de Bob Avakian y sus otras obras? ¿Ha leído uno de ellos? ¿Cuáles? ¿Qué piensa usted de la estrategia que plantea para la revolución, como él la presenta? ¿Qué piensa de su análisis de las concentraciones centrales de las contradicciones sociales en Estados Unidos hoy día, y de lo que dice sobre cómo los revolucionarios deben trabajar sobre ellas para hacer avanzar el proceso revolucionario? ¿Qué piensa de su análisis de la necesidad de trabajar a partir de los objetivos estratégicos hacia atrás en vez de simplemente tratar de hacer crecer, un poco aquí y un poco allá, el movimiento en cualquier momento dado? ¿Qué piensa de su visión de cómo sería posible concretamente enfrentar la fuerza armada del estado capitalista cuando se maduren las condiciones para la revolución, y tener una posibilidad concreta de ganar, debido al enfoque que se adoptaría de eso cuando llegue a ese momento (un enfoque delineado en ‘Sobre la posibilidad de la revolución’)?”. ¿Lo leyó? ¿Qué piensa de ello? ¿Qué piensa de su visión de cómo estructurar una nueva sociedad, las instituciones de derecho y las cortes, los derechos del pueblo, y las elecciones, el papel de las elecciones? ¿Qué piensa de su discusión sobre por qué no debe haber una ideología oficial en una sociedad socialista? ¿Qué piensa sobre cualquiera de esos temas? ¿Tiene algo sustantivo que decir sobre cualquiera de esas cosas? Pues, voy escogiendo temas al azar. BA aborda muchísimas cuestiones, pero la mayoría de esas personas no las han repasado y ni siquiera se dan la molestia de considerarlas. ¿Qué piensa de su análisis del problema y la solución, de la estrategia y la dirección que él da a los movimientos prácticos a base de una teoría que él ha desarrollado y refinado durante décadas, resumiendo lo mejor de las experiencias del pasado, desmenuzándolas y reconfigurándolas para crear una nueva síntesis de la revolución y el comunismo? Hay mucho trabajo allí. ¿Qué piensa de cualquiera de esos temas? “Eh, bla bla bla”. [ambos se ríen]

Esas personas no tienen nada que decir sobre esas cuestiones importantes, cuestiones que podrían ejercer un enorme impacto potencial en la vida de millones y miles de millones de individuos en este planeta, pero esas personas, quién sabe cómo, lo consideran aceptable gastar una enorme cantidad de tiempo quejándose entre sí y difundiendo por el Internet todas esas afrentas tan aborrecibles, tan mezquinas contra este líder revolucionario, y el movimiento revolucionario. Como dije anteriormente, en última instancia, no sólo le falta el respeto a Bob Avakian. Le falta el respeto a la gente. Le falta el respeto a los de abajo que con tanta urgencia necesitan una revolución. Le falta el respeto a las personas cuyos hijos tienen la sangre corriendo por las calles, a las personas a las que sólo les espera más de lo mismo, día tras día, año tras año, hasta que este sistema sea derrocado.

Pregunta: Creo que tienes toda la razón allí, porque cuando aquellas personas hacen esos ataques personales o calumnias mezquinas o descartan sin conocer nada, dirigen todo ese veneno contra este líder revolucionario que tiene, como acabas de decir, una salida, tiene un camino para emancipar no sólo a los que son más brutalmente oprimidos bajo este sistema, aunque ellos son centrales, sino a toda la humanidad. Pisotean esa salida y esa posibilidad de una sociedad completamente diferente y un mundo completamente diferente, para la gente, en particular la gente para la cual el mundo presente se desborda del sufrimiento más horrible. Muchas de esas calumnias mezquinas y esas bajezas y malicias, con su relación al punto de vista de clase de la pequeña burguesía o las capas medias, de plano surgen, al parecer, de mucha arrogancia, como se refleja en la historia que acabas de relatar: “Ah, ni siquiera necesito conocerlo”.

AS: Así es.

Pregunta: Y ¿por qué no es necesario conocerlo? Así que, ¿usted ya sabe todo sobre por qué el mundo está cómo está? Cuando dice, no necesito conocerlo, o dice que ya sabe todo sobre por qué el mundo está como está y cómo podría ser diferente, o dice que no le importa. O las dos cosas.

AS: Eso. Eso. O las dos cosas.

Pregunta: En cualquiera de los casos, eso es arrogancia. Pero, más allá de la arrogancia, creo que se conecta con su incomodidad con lo que Bob Avakian y su obra representa concretamente. En otras palabras, para ser francos, son muy incómodos con la idea de la revolución, con el comunismo, con la dictadura del proletariado — y, de hecho, con la certeza, con la posición de declarar: conozco la salida, he hecho este trabajo y he desarrollado una salida. Quizás quisieras hablar sobre cómo se conectan esas dos cosas: la incomodidad con la revolución y el comunismo, y la incomodidad con la certeza.

AS: Bueno, eso es una descripción muy apta, porque creo que retoma el hecho de que muchas de esas personas de las capas medias mantienen al menos un pie en el deseo de conservar el presente sistema y su posición en él, aunque al mismo tiempo tienen otro pie que desea llegar a algo mejor. Y el sistema constantemente impulsa a esas personas a explorar maneras muy limitadas de cambiar las cosas. Por ejemplo, una y otra y otra vez las atrae el engaño de las elecciones. Pues, se supondría — no son idiotas en su mayoría, y se supondría que, tras chocarse la cabeza contra la pared una y otra y otra vez, aprenderían una que otra lección sobre el hecho de que las elecciones no son una manera de cambiar nada en lo fundamental, ni siquiera de acabar con algunos de los abusos e injusticias los que esas personas efectivamente quisieran eliminar. Pues, tantas personas se emocionaron por la presidencia de Obama y se ilusionaron de que ésta iba a cambiar las cosas en realidad. Bob Avakian y el PCR seguían explicando: “No. Ustedes se dejan llevar por una trampa. No se trata del individuo, se trata de que el individuo tenga el papel de un representante del presente sistema capitalista-imperialista. Tener a un presidente de otro color no va a cambiar eso”. Pero al principio, casi nadie quería escuchar nada de eso. Y por supuesto, ahora que es más obvio que no cambia nada de ninguna manera positiva ni significativa, no es que la gente reconozca, “Ah, bueno, veo que ustedes tenían razón en sus análisis y quizás debamos poner más atención. Ahora retomemos esa discusión”. No, ahora simplemente quieren pasar a la siguiente cuestión, al próximo engaño. Siguen ilusionándose con muchos engaños reformistas.

Hace falta un gran debate en toda la sociedad sobre: ¿reforma o revolución?

AS continúa: Hace falta un gran debate en toda la sociedad entre todas las capas sociales sobre la pregunta de reforma o revolución: ¿Qué es el camino adelante? Reformar quiere decir remendar el sistema, tratar de componerlo en este o el otro pedacito. Un ejemplo de la reforma es intentar lidiar con la brutalidad y el asesinato policial estableciendo veedurías ciudadanas o poniéndoles cámaras corporales a los policías, y de otras formas intentando componer las cosas dentro de las relaciones existentes en la sociedad, dentro del sistema existente. Efectivamente, la gente intenta hacer esas cosas. Las veedurías ciudadanas han existido desde por lo menos los años 1960, La gente sigue dejando engañarse por esas trampas de esas ideas reformistas de que, por alguna forma, si se pudiera simplemente componer y modificar este poquitito aquí y aquel poquitito allá, se podría acabar con esos ultrajes y abusos. Eso surge de una profunda falta de conocimiento científico sobre por qué los ultrajes de ese tipo no por casualidad ni circunstancia, y por qué están profundamente arraigados en la estructura del sistema actual, desde su propio fundamento, lo que tiene todo que ver con el origen supremacista blanca de esta sociedad particular en Estados Unidos, cómo se fundó en la esclavitud y todo lo que surge de ese origen que nunca se ha superado. No es una simple cuestión de unas ideas racistas atrasadas de parte de algunos blancos, aunque sí eso es una parte de la situación. Pero mucho más profundamente, la estructura institucional y el funcionamiento de este sistema capitalista-imperialista no permiten que éste resuelva estas divisiones y problemas tan profundos y requieren que el sistema oprima y reprima a ciertas capas de la sociedad, en particular al pueblo negro en Estados Unidos, así como a otra gente de color.

Esa es una discusión mucho mayor, hay todo un análisis profundo de por qué eso es cierto. Bob Avakian y el PCR han analizado eso muy a fondo, y la gente debe investigarlo. No voy a tratar de adentrarme más aquí. Pero en el contexto de lo que tratamos en este momento, lo que quiero decir es que, si la gente busca unas formas para hacer unas reformas simbólicas nada más, una que otra pequeña modificación al sistema, o si busca maneras para quizás mejorar unas cositas en un solo barrio o localidad... no es que sean tan malos en sí todos los proyectos y planes de ese tipo, sino que no llevarán al cambio fundamental que hace falta. Por ejemplo, veamos el movimiento ecologista. Lo que pasa con el medio ambiente es una emergencia global que requiere medidas a gran escala para reestructurar la forma de operación de la economía, y la sociedad en general, para prevenir la constante explotación y degradación de los medio ambientes del planeta que resultarán en la extinción de los seres humanos, de plano. Creo firmemente que o la humanidad encontrará las maneras de transformar sus formas de organización social en la dirección del socialismo viable y con el tiempo transitar hacia el comunismo por todo el planeta, o la humanidad se quedará extinta debido a lo que le hace a este planeta. Yo podría hacer argumentos científicos sobre por qué creo que eso es muy cierto. Y la hora ya se está haciendo tarde. Por lo que eso es un solo ejemplo: por qué es necesario abordar el problema del medio ambiente a una escala muy grande, haciendo cambios muy fundamentales y radicales en todas las formas de organizar, estructurar y manejar la sociedad. No va a bastar un poquito más de ilustración ni una que otra modificación y reforma menor del sistema existente.

Sin embargo, muchas personas progresistas de las capas medias... muchas veces se entusiasman con ideas como de que, “sería mejor no usar bolsas de plástico en las tiendas de comida”, o “usemos focos eficientes en energías” o “reciclemos más” o “a ver si podemos trabajar en torno a los carros híbridos y eléctricos para reducir la contaminación, y usemos más paneles solares, para crear energía limpia”. De hecho, hay mucho que se puede aprender de muchas de esas iniciativas, y muchos cambios de ese tipo son cambios que queramos implementar en una nueva sociedad. No digo que sea malo alentar algunos de esos pasos pequeños, incluso en la actualidad. Pero lo que quisiera que la gente reconociera más sinceramente es lo minúsculos, lo limitados y lo meramente simbólicos que lo son esos cambios, especialmente en vista del alcance y escala real de la crisis ambiental. Ni siquiera araña la superficie del problema. Lo que hace falta es un cambio mucho más profundo y radical. Creo que muchas de las personas de las capas medias siempre buscan esos “remiendos”, tratan de reforma unas cositas, de una manera que pareciera más cómoda y manejable, en vez de hacer frente a la  necesidad de desmantelar totalmente el sistema y las instituciones que necesariamente están bajo una coacción, debido a sus propias leyes subyacentes de funcionamiento, de despojar y degradar el medio ambiente. El sistema del capitalismo-imperialismo no puede dejar de hacer eso, es estructuralmente incapaz de dejar de hacerlo — hay que hacer frente a ese hecho. Las personas que se preocupan sinceramente por el medio ambiente global deben estudiar seriamente los análisis de Bob Avakian, que presentan el argumento, con evidencias, de por qué problemas de ese tipo están tan profundamente arraigados en el mismo núcleo del funcionamiento del presente sistema capitalista que no es posible abordarlos por medio de una serie de unas modificaciones menores. Lo que se requiere es una reestructuración profunda y radical de los mismos fundamentos de la sociedad, un volcamiento integral de toda la forma en que funciona. Pero para efectuar dicha reestructuración radical es necesario hacer una revolución concreta, por lo que las personas que de verdad se preocupan por la emergencia ambiental global deben trabajar para hacer eso, más que ninguna otra cosa.

Esos argumentos se basan en mucha evidencia científica sólida y concreta. Sin embargo, muchas de esas personas de las capas medias se sienten incómodas con la perspectiva de semejante cambio radical. En algunos casos, se debe más a que nada que simplemente aún no han encontrado estos análisis, no están familiarizadas con ellos, nadie ha hablado con ellas al respecto, aún no han explorado la página web revcom.us ni el periódico Revolución ni las obras de Bob Avakian. Pero estoy segura que muchas de ellas —especialmente entre los jóvenes que no están tan aferrados a los métodos y enfoques reformistas— encontrarán su camino a esos recursos, y por su cuenta empezarán a adentrarse seriamente en todo eso, y creo que muchas terminarán dispuestas a confrontar “la lógica de la lógica”. Es decir, al adentrarse seriamente en los análisis, reconocerán cada vez más que, “Sí, eso es tiene sentido, es allí hacia donde apunta la evidencia”. Y aunque la revolución no es un camino fácil, y necesariamente requerirá sacrificios, valdrá la pena para tener una posibilidad genuina de hacer un mundo mucho mejor, de construir sociedades mucho mejores, sobre una base y un fundamento nuevo que muy rápidamente podría abordar los problemas grandes de la sociedad capitalista, y que beneficiará enormemente la inmensa mayoría de la gente. La ironía es que todas esas personas de la clase media que se quejan constantemente de las cosas como son ahora pero que huyen del cambio radical y de la revolución... estoy segura de muchas de ellas, de hecho la mayoría, terminarían por beneficiarse mucho y por apreciar mucho la vida en una nueva sociedad socialista, especialmente una sociedad socialista del tipo previsto por la nueva síntesis de Bob Avakian. Repito, sobre el fundamento de ese núcleo sólido, pero con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido, esas personas tendrían aire que respirar en semejante sociedad. No las marginarán, no las aplastarán ni las sofocarán, siempre y cuando no trataran de efectivamente destruir la nueva sociedad, y encontrarían que por su cuenta podrían instituir muchos de los cambios sociales progresistas que nunca han podido implementar bajo las condiciones del sistema actual, por lo que se frustran tanto. Así que deben anhelar ese cambio, y ayudar a trabajar con ese propósito.

Pero, de nuevo, en este momento, especialmente en la clase media, muchas de esas personas se inclinan más a aferrarse a lo que les sea más familiar — lo conocido en vez que lo desconocido. No se han adentrado en nada de eso, en realidad. No lo han explorado. No lo han discutido ni debatido. Muchas, al parecer, se conforman con entretenerse con remiendos reformistas, con hacer críticas leves, y con quejarse, básicamente, sobre la situación tal como está, sin hacer nada sustantivo para rebasarla. Y el crimen es que, entretanto, mientras hacen eso, mientras cultivan y promueven sus engaños propios, y cuando tratan de despedazar a un líder revolucionario como Bob Avakian y tratan de impedir que él difunda su mensaje ampliamente en la población — mientras hacen todo eso, el mundo sigue con lo mismo, pulverizando sin parar a las masas populares en Estados Unidos y por todo el mundo. La sangre y los huesos — son de verdad, eso sigue en curso y continuará, a diario, siempre y cuando se permita que el presente sistema persista.

Diferentes posiciones sociales, diferentes ideas sobre la revolución y la dirección revolucionaria

Pregunta: Creo que más que nada es una cuestión de qué tanto tienen invertido las personas, a su parecer, en el presente sistema capitalista-imperialista, porque, en contraste con lo que describes, leí un comentario de una persona en la página web revcom.us —en vísperas del Diálogo entre Bob Avakian y Cornel West— quien dijo: no soy comunista, pero tampoco soy anti-comunista. Lo leí y pensé, hace falta más de ese espíritu entre las personas que no se consideran comunistas, ese espíritu receptivo. En otras palabras, por un lado, como lo demuestran la diversidad de las personas que se reunieron como parte del Diálogo y el intercambio entre los dos oradores durante el Diálogo, no es que una persona no apreciaría a BA a menos que fuera una revolucionaria y una comunista; pero por otro lado, si alguna persona crea que en realidad tiene algo que perder en el presente sistema, y si se ha aferrado mucho a la idea de tratar de “hacer que las cosas le funcione” dentro del sistema, pues no es de sorprenderse que guarde mucho antagonismo hacia BA. Porque, como dijiste, cuando las personas le entren a la obra de BA, es obvio muy luego luego que él pone una oposición muy vigorosa, muy consecuente y comprometida contra el presente sistema e insiste, como dijiste anteriormente, que no va a ocurrir ningún cambio fundamental, que no va a terminar el actual sufrimiento innecesario hasta que no barramos con el presente sistema por medio de una revolución. Bueno, si uno se siente amenazado por la idea de barrer con el presente sistema por medio de una revolución, porque aún trata de hacerse un lugarcito dentro del sistema actual, pues claro que no le va a gustar lo que BA representa.

AS: Sí, creo que eso es un factor, pero también hay mucha ignorancia, miedo y confusión sobre qué es una revolución, qué es un comunista, qué es la dirección, qué conlleva todo eso. Por ejemplo, muchas de estas personas de las capas medias creen, al parecer, que la dirección en sí es algo malo. Dicen: “¡No quiero que nadie me dirija!”. Pues, ¿sabe qué?, a usted ya lo dirigen, a diario, los gobernantes del presente sistema. Ya supérelo, ¿estamos? Las preguntas que hay que hacer son: ¿qué tipo de dirección dan? ¿Para cuáles logros? ¿En beneficio de quién? Estas son preguntas legítimas. De ahí tengo que preguntar a semejantes personas: Si usted aspira tan siquiera a cierto grado de cambio social o incluso un cambio social radical, ¿qué tanta seriedad está dispuesto a tener? Dado que una revolución es una cosa seria. Es una cosa compleja. Cambiar radicalmente, transformar radicalmente la sociedad es un asunto complejo y serio. Si uno quiere emprender con seriedad una transformación radical de ese tipo, tiene que darse cuenta de que tendrá en sus manos la responsabilidad de la vida de millones de personas. Por lo que, desde ya, explórelo con seriedad. Haga aquellas preguntas sobre qué tipo de dirección se da, por cuáles objetivos trabaja y para beneficiar a quién. Es como lo que dice esa declaración en la página web revcom.us: Lo que nos hace falta es una revolución concreta, y si uno va en serio por una revolución concreta, tiene que entrar en serio en BA.

Por lo que, si usted va en serio, haga un comienzo. No tiene que ser un comunista revolucionario comprometido, no tiene que estar de acuerdo con todo, puede comenzar explorándolo. Vale la pena señalar, por ejemplo, que algunas de las personas que ayudan a promover BA ampliamente como parte de la campaña BA en Todas Partes no se consideran comunistas en este momento, ni revolucionarios. Lo que tienen en común es que saben cómo reconocer a un líder que puede servir de punto de referencia, y reconocen el valor de difundir las obras genuinamente sustantivas y los análisis, para hacer que más y más personas en cada rincón de la sociedad forcejeen con todo eso, discutan y debatan los problemas sociales grandes de la actualidad, sus causas subyacentes y lo que BA plantea como solución. Por medio de todo ese proceso, algunas personas sin duda decidirán, pero por lo menos a base de algo más sustantivo, que no están de acuerdo y no quieren participar. Pero muchas personas dirán: “Bueno, eso no es lo que yo esperaba, yo no esperaba que BA fuera así, pero hasta ahora me gusta lo que he visto… yo no esperaba que me interesaran la revolución y el comunismo… Me enseñaron lo contrario en la escuela, en la iglesia o donde sea… por lo que creí que era algo muy malo. Pero ahora, al aprender más sobre de qué se trata concretamente y al aprender sobre el plan de BA y su enfoque, su forma de pensar… y ahora al darme una idea de cómo podría ser la nueva sociedad…, encuentro que aprecio más y más lo que veo y oigo”.

Por lo que todo lo anterior es un proceso, y también es cuestión de que las personas hallen su lugar dentro de ello.

Para muchos individuos de la gente básica en la sociedad, el problema es que creen que por estar hechos un desastre tan grande, o que no tienen suficientes estudios, o lo que sea, no pueden participar en esto. Pero eso es completamente erróneo. En realidad, ellos van a jugar un papel muy importante en la revolución, un papel clave y esencial, un papel central en la base del proceso revolucionario. ¿Por qué? Dado que no se inclinan tanto a tener un interés en el presente sistema. Pues ¿por qué lo harían?  Objetivamente, en su mayoría no tienen nada que conservar en el presente sistema, en el actual modo de vivir. Así que, de algún modo, eso los libera de muchas trampas en las que se caen las personas de la clase media. La gente básica, que incluye a muchos de los de más abajo de la sociedad, tiene mucho que contribuir al proceso revolucionario — sus ideas y sus capacidades ayudarán a desarrollar el proceso revolucionario y la revolución en sí y a construir la sociedad nueva.

Pero eso me lleva de regreso al tema del temor y a las ideas equivocadas que tienen muchas personas, especialmente las de las capas medias. Ya hablamos de cómo, si uno tiene mucho invertido en conservar algo dentro del sistema existente, ¡quizás BA no le simpatice! [se ríe] Pero también existe el temor. No es cuestión solamente de los prejuicios, ideas equivocadas y temores sobre de qué se trata el comunismo y los líderes comunistas; creo que muchas de estas personas de la clase media en realidad temen a los de abajo. También temen lo que podría resultar el que se conectaran más esas dos fuerzas: los comunistas revolucionarios y los de abajo. Reconocen que BA habla directamente a los de abajo y se conecta con ellos, con los más oprimidos, los de las zonas urbanas marginadas, con las personas del tipo de las que se pusieron de pie en un lugar como Ferguson después del asesinato de Mike Brown. Pues eso les da miedo a algunas de esas personas de la clase media.

Pregunta: Dice BA, se trata de nuestra juventud.

AS: Así es, se trata de nuestra juventud, y él lo dice de todo corazón. Y él los impulsa adelante. Les da una salida, y les da una forma de ser parte del proceso y de desarrollarse concretamente, no como un operario más solamente, no como participantes en la revolución solamente… lo que BA ha desarrollado les da una forma a las personas de semejante origen para que se desarrollen, no solamente como contribuidores a la revolución sino líderes — para que ellas mismas se conviertan en líderes del pueblo y líderes del proceso revolucionario. Cabe repetir, eso es lo importante del ejemplo de Wayne Webb, al cual muchas personas conocen por el nombre de Clyde Young. Éste bien pudiera haber pasado toda la vida en la prisión. Lo tenían a él encaminado, como a muchas personas negras, en particular a muchos hombres negros, a las garras de las mazmorras del sistema, a ir y venir de la prisión al barrio bajo y de vuelta a la prisión. Así es la vida que él pudiera haber tenido, al igual que tanta otra gente. La revolución y el comunismo y la dirección de BA en realidad lograron que él se saliera de eso, y le dieron un fundamento y base para desarrollarse, no sólo como un revolucionario sino como un líder revolucionario por su cuenta, que podría influir en otras personas en maneras positivas y ayudar a forjar el proceso revolucionario. El que ocurriera algo semejante a una escala mayor sería una pesadilla para la clase dominante. La conexión entre los comunistas revolucionarios auténticos y la dirección de una persona como Bob Avakian, y las masas de las personas oprimidas, y en particular las personas negras oprimidas en Estados Unidos — en ciertas maneras, es la peor pesadilla que la clase dominante podría imaginarse.

Una cosa es que figuras de la clase dominante sufran pesadillas sobre esa conexión y ese desarrollo, pero otra cosa muy repugnante es que algunas de las personas de las capas medias que se creen liberales o progresistas también se dejen llevar por ese tipo de temor o renuencia, y obstaculicen ese desarrollo y traten de impedirlo. Uno de los aspectos de un punto de vista de clase es el fenómeno de que las personas tratan de rehacer el mundo a su propia imagen, de acuerdo con sus propios intereses, los que no necesariamente equivalen a los intereses de toda la humanidad. Pues, allí hay una gran diferencia entre Bob Avakian y muchas de esas personas de las capas medias. Él no dice: “Bueno, a me gustaría que las cosas fueran así, eso es lo que a mí me hace falta, lo que yo apreciaría, y quiero que los demás lo hagan suyo”. Al contrario. Él avanza desde un análisis materialista y científico de qué son las necesidades objetivas de la inmensa mayoría de la humanidad, no solamente en Estados Unidos sino en todo el mundo — avanza con los ojos puestos en eso, hacia atrás. ¿Cómo encaminarnos hacia eso? ¿Cómo avanzar hacia emancipar a toda la humanidad y no simplemente hacia lo que yo quisiera para mí nada más? Pero por otro lado, muchas personas de la clase media tienden a imaginarse que lo que ellas quisieran construir fuera lo que sería mejor para el mundo, o lo mejor para la sociedad — y no es así necesariamente. Ciertamente, hay que someter todo eso al escrutinio y a la discusión. Pero al negarse a explorar, se sacan a sí mismas del proceso.

Pregunta: Bueno, creo que cabe adentrarnos más en el tema de los puntos de vista de clase, y el punto de vista de clase de las capas medias en particular. Para recalcar una diferencia que señalaste anteriormente, sé que muchas personas se confunden sobre este tema. Como dijiste, no es cuestión de que todo individuo de origen de clase media vaya a pensar de esa manera, o vaya a pensar de la misma manera; sin embargo, para retomar lo que señalaste hace poco, la clase media queda entre el proletariado y la burguesía, entre la clase más oprimida y explotada y la clase capitalista, y las personas en esta clase media no quiere que ninguna de las dos clases manden sobre ellas — así es el punto de vista de la clase media. Va de la mano con lo anterior la siguiente idea: Hagamos que todos seamos iguales, nada más. A propósito de lo que dijiste sobre rehacer el mundo a la imagen de la clase media, ese punto de vista es “hagamos que todos seamos iguales, nada más”. Creo que dicho punto de vista tiene mucho con ver. A propósito de eso, he aquí algunos de los comentarios del tipo de lo que dicen muchas personas con este punto de vista. Yo los plantearé, y de ahí podrías responder si quisieras. “¿Por qué ustedes le dan tanta importancia a una sola persona, a BA? ¿No es preciso que todos seamos iguales? ¿No es preciso que la democracia sea el objetivo? ¿No se trata de que todos seamos líderes, no es necesario darle una consideración igual a las ideas de todos?” Esas son las ideas de tipo de las que expresan frecuentemente las personas con ese punto de vista. ¿Cómo respondes?

AS: ¿Por qué le damos tanta importancia a una sola persona, a BA? Bueno, la respuesta no es muy complicada. He aquí a una persona que es el teórico más avanzado del cambio radical, de la transformación revolucionaria de la sociedad, que vive sobre el planeta hoy. Es así de sencillo. Él no es un dios, no es un líder de una secta mística, ni nada por el estilo. Simplemente por casualidad él es la persona más consecuentemente científica y avanzada en relación a sacar lecciones del pasado, las positivas así como las negativas, y a aprender de muchas fuentes amplias, para forjar toda una nueva síntesis, y dar dirección, teórica así como práctica, para sacarnos de la situación en la que estamos, con tantos problemas mayores que azotan la sociedad y el mundo hoy día. Él tiene el análisis de los problemas y el análisis de la solución, y tiene la capacidad de dirigir a las personas para que apliquen la ciencia para transformar la situación concretamente en la dirección de la revolución, una revolución del tipo que beneficia en realidad a la emancipación de la humanidad y no sólo promueve a un grupo de gente por encima de otro, ni crea una nueva clase de opresores para oprimir a la gente.

Y esta cuestión tiene mucho que ver, básicamente, con, ¿usted cree que el mundo, tal como es, es un horror? ¿Cree que el presente sistema causa una increíble cantidad de sufrimiento innecesario para la gente, tanto en la sociedad estadounidense como en el mundo entero? Si lo cree, ¿qué va a hacer al respecto? ¿Qué implica eso, a su parecer? ¿Cree que baste con hacer clic en “Me gusta” o “No me gusta”, o hacer un “micrófono humano” (que todos repitan en voz alta las palabras del orador)? [se ríe]

Pues, es ridículo. Es ridículo, francamente es infantil, el no entender la necesidad del liderazgo. Esta pregunta, de por qué se le da tanta importancia a esta persona en particular, a BA, de hecho trae otra pregunta escondida dentro de sí: ¿por qué, en primer lugar, es que necesitamos a los líderes? Tiene que ver con la idea la que muchas de estas personas tienen, de que no quieren que nadie las dirija. Es una protesta tipo infantil, que corresponde al punto de vista de la clase media, de personas que se ilusionan con engaños, que se imaginan que de alguna manera sean agentes libres en la sociedad, escapándose de que otra persona las dirija. Eso es tan absurdo.

¿Qué creen que es una sociedad? Una sociedad, de cualquier tipo, implica dirección. En una sociedad capitalista-imperialista — ¡desde luego, hay dirección! A ustedes los dirigen a diario. ¿Cómo se imaginan que ocurren las cosas, como la producción de artículos, en una sociedad como la presente, o en el plano mundial? La agricultura, la industria, el transporte, los servicios de salud, la educación, todas las varias instituciones... ¿cómo se imaginan ustedes que se establezcan, y sobre qué base, con qué valores, para qué objetivos? ¿Creen que simplemente emergen espontáneamente, como hongos después de que llueve, sin necesidad de dirección? ¿Que la gente simplemente hace lo que hace día tras día, manejando las cosas, al azar y sin organización? Obviamente no es así. Por lo que, claro, los dirigen. Los dirigen con ciertos objetivos. Los dirigen con ciertos principios. Los dirigen con ciertos valores. Dirigen las instituciones básicas de la sociedad bajo el capitalismo-imperialismo principalmente a base de generar y expandir las ganancias, y de vencer a los capitalistas rivales en la competencia entre sí. La manera en que organizan y dirigen una sociedad de este tipo no tiene ninguna relación con una orientación específica de satisfacer las necesidades de la gente. Eso no es el objetivo básico de los capitalistas, y claro que no les es ninguna prioridad. Desde su punto de vista, si de vez en cuando satisfacen algunas necesidades de la gente en el curso de hacer lo que tienen que hacer, bien — pero, de nuevo, hacerlo así no es su orientación principal.

¿De veras es posible que una persona se imagine que cualquier institución importante, en una sociedad de cualquier tipo, pueda existir sin dirección de algún tipo? ¿Qué es lo que uno quiere decir al declarar, “No quiero que nadie me dirija, no quiero que nadie me diga qué hacer.”? ¿Qué se imagina? ¿Que se va a juntar con cinco o seis amigos nada más, para tomar todas las decisiones importantes en la vida? Pues póngase a pensar en lo que va a encontrar en la sociedad: No vive aislado en la cima de una montaña. ¿Qué va a pasar cuando se relaciona con otras personas, y aquellas tienen diferentes ideas sobre lo que quieren, o sobre lo que hace falta? ¿Quién va a torear con todo eso y resolver qué es en realidad el camino más correcto que seguir o qué son las cosas más importantes que priorizar? ¿Sobre qué base, y con qué métodos y con una orientación de qué tipo, se decidirán semejantes cuestiones? Pues, incluso en una sociedad socialista, aún habrá contradicciones entre las personas. Un ejemplo que se ha planteado es: ¿qué pasa si uno opina que se debe construir un parque, y otras personas opinan que se debe construir una clínica de salud? Quizás ambas ideas sean buenas y ambas cosas hagan falta, pero simplemente carecemos de tantos recursos para construir las dos en un momento particular. ¿Quién va a analizar eso? ¿Quién va a resolver las prioridades? ¿Quién va a tomar las decisiones sobre qué contribuye al camino en que la sociedad debe avanzar en general? Ahora piensen en que las cuestiones de ese tipo se multiplicarán muchas veces, y a diario, tratándose de la sociedad en conjunto. Pues, ¿cómo será posible analizar todo eso y manejarlo lo mejor que se pueda? Requerirá dirección.

Anteriormente, mencioné las “4 Todas”. Eso es algo que dijo Marx, lo que popularizaron los revolucionarios chinos que seguían la dirección de Mao. Es una manera concentrada de describir el objetivo estratégico del comunismo. Aborda el hecho de que, para llegar al comunismo, necesitamos avanzar hacia un mundo donde se hayan eliminado todas las divisiones de clase entre las personas, a nivel mundial; y para hacerlo, tendremos que superar todas las relaciones económicas y las relaciones de producción que apuntalan dichas diferencias de clase. Dado que esas diferencias de clase tampoco aparecen como hongos después de una lluvia. Surgen de algo subyacente, surgen de las relaciones económicas de producción en particular, las que fomentan esas divisiones de clase. Y la idea de avanzar hacia el comunismo es que, si queremos eliminar las divisiones de clase entre las personas, tenemos que superar las relaciones económicas de producción que existen y que son el apuntalamiento material de dichas divisiones. Además, tendremos que superar las relaciones sociales que surgen de esas relaciones de producción subyacentes o corresponden a éstas, las relaciones sociales opresoras como las contradicciones entre el hombre y la mujer y entre diferentes nacionalidades, y entre diferentes partes del mundo. Y la cuarta de las “4 Todas” es de revolucionar todas las ideas y modos de pensar antiguos que corresponden a las relaciones de opresión y explotación.

Todo eso es una visión completamente diferente, radical y fundamentalmente diferente respecto a cómo podría y debería ser el mundo. Es un marco completamente diferente. Cuando hablamos de que “BA es el arquitecto de un marco completamente diferente” —de la revolución, del proceso revolucionario y de la nueva sociedad que hay que crear—, eso es exactamente lo que él representa. Le guste a uno o no, concuerde o no, pero objetivamente eso es lo que él representa, concretamente. Además, él ha venido desarrollando ese marco muy sistemáticamente, a base de métodos científicos. Por eso le damos tanta importancia a esta persona en particular, a BA. Hoy, no hay ninguna otra persona en el mundo que esté al mismo nivel, en términos de desarrollar la ciencia de la revolución y su aplicación a la lucha para transformar la actual sociedad y mundo sobre una base radical, verdaderamente radical, que aborde los problemas fundamentales. Nadie ha adelantado tanto la ciencia, sobre una base tan consecuentemente científica, y nadie cuenta con un sentido tan desarrollado no sólo de por qué hay que hacerlo, sino cómo hacerlo y qué crear para reemplazar el presente sistema. Por eso le damos tanta importancia.

Es absurda, de veras, la forma en que algunas personas hacen que sea un principio su oposición a toda y cualquier dirección e insisten que están “en contra de la idea misma de la dirección”, sobre todo en vista de que cualquier persona que reflexione dos minutos tendría la capacidad de reconocer que obviamente es necesario dirigir a todos los componentes importantes de cualquier sociedad grande y compleja, para que funcionen.

También hay otra idea que algunas personas expresan: “¿No es que todos somos iguales?”. O, ¿no es que nuestro objetivo tiene que ser “hacer que todos seamos iguales”? ¡¿Por qué dice la gente tantas idioteces?! [se ríe] Mira, una cosa es decir que todos los seres humanos son “iguales”, en el sentido de que cada ser humano es un pleno ser humano y hay que reconocerlo como tal. No existe un ser humano “ilegal”, no existe un ser humano que es “la mitad, o tres quintos” de un ser humano, no existe un ser humano intrínsecamente “inferior”. Todo ser humano es un ser humano pleno. Así es, por un lado. Pero cuando una persona plantea la pregunta, ¿no es que todos debamos ser iguales?, en realidad lo que pregunta es, ¿no es que todos debamos tener la posibilidad de ejercer nuestro peso al mismo grado, no es que todos debamos tener la posibilidad de ejercer exactamente la misma influencia? Pues, eso no es la realidad. No sé en qué mundo de fantasía vive esa persona, pero la realidad es que en las sociedades humanas, diferentes personas ejercen diferentes grados de influencia, por razones buenas y malas. Pues, por ciertas razones malas, algunas personas ejercen una influencia y peso desproporcionados. Por ejemplo, las personas que manejan el gobierno, que manejan la sociedad, que manejan la policía y las fuerzas armadas, usted no es igual a dichas personas. ¿Me entiendes? [se ríe] Los patrones donde usted trabaja, los que pueden echarlo a la banqueta, pues usted tampoco es igual a dichos patrones. No se debe a que usted sea un ser humano menos valioso, sino a que objetivamente usted no es igual a dichos patrones en lo que concierne a la posición social que usted tiene y la influencia que usted puede ejercer. Así que se ve en esos ejemplos que no todos somos “iguales”, puesto que algunas personas ejercen un peso e influencia desproporcionados, de una naturaleza negativa.

Por otro lado, también hay personas que tienen un peso e influencia desproporcionados de una naturaleza positiva, en maneras que pueden contribuir positivamente a la sociedad, que pueden “servir al pueblo” en varias maneras. Veamos las personas que son “los mejores” en su campo, como el mejor doctor o el mejor mecánico de auto o el mejor atleta o músico. No los considero un ser humano “mejor” que yo en algún sentido, pero no tengo problema en reconocer que a mí me hacen falta las capacidades y experiencia que ellos tienen en esos campos, y por lo tanto no todos somos “iguales” en ese sentido y por lo tanto yo no espero ejercer la autoridad o la influencia al mismo grado que aquellos mejores expertos en un quirófano, en una cancha de básquetbol o en un escenario de concierto, para usar esos ejemplos. Pero eso no me preocupa. No me siento amenazada por eso. No es necesario que seamos “iguales” en cada dimensión de la vida. Y la realidad es que no todos somos iguales respecto a la experiencia, las capacidades y las habilidades. En relación a las cosas positivas, eso no es malo, más bien es excelente, el que algunas personas ejerzan más peso e influencia. Lo que me lleva de nuevo al tema de BA. No solamente no es malo sino que es excelente, el que BA ejerza un peso e influencia desproporcionados al interior del Partido que él dirige, en el movimiento mayor para la revolución y en la sociedad más amplia. Si él tiene la experiencia, las capacidades y las habilidades que lo hacen “el mejor del campo” de analizar los problemas sociales más importantes de la época actual y de qué hacer al respecto, si objetivamente él es “el mejor del campo” respecto al desarrollo de la ciencia de la revolución y el comunismo, pues yo, por mi parte, ¡quiero que él tenga la posibilidad de ejercer la máxima influencia desproporcionada que sea posible! [se ríe]

Nadie más ha hecho trabajo a ese nivel. Fíjense en el trabajo que él ha hecho. Sean científicos y miren la evidencia. Muéstrenme cualquier otra persona que haya hecho trabajo de ese tipo, a ese nivel, con ese grado de profundidad, contenido e innovación, en cualquier parte del mundo, en cualquier parte de la presente sociedad, o incluso dentro de su propio partido. Como dije anteriormente, claramente él ha ido mucho más allá incluso que los mejores de los demás. Eso, lisa y llanamente, es un hecho en este momento. Por lo que tampoco es que todos somos “iguales”, ciertamente, no todos tenemos la misma experiencia y las mismas capacidades. Pero, ¿por qué fingir que no sea así, por qué actuar como si eso fuera un gran problema? ¡No lo es! En particular, a toda persona que reconozca la necesidad de transformar la sociedad radicalmente y trabajar por la emancipación de toda la humanidad, yo simplemente diría lo siguiente: 1) todos tenemos la capacidad de hacer aportes importantes al proceso colectivo general de la revolución, por lo tanto, pongamos manos a la obra; 2) todos deberíamos tratar de aprender lo máximo posible, en particular sobre el método y enfoque general de BA, para trabajar para “alcanzar” a BA lo mejor que podamos, para seguir mejorando nuestro funcionamiento como “equipo”; y 3) si queremos con seriedad hacer un mundo mejor, deberíamos reconocer la gran suerte y privilegio que nos ha tocado tener la oportunidad de aprender de semejante “mejor experto”, de beneficiarnos de un liderazgo tan avanzado. Y deberíamos sacarle el máximo provecho.

Repito, el hecho de que haya diferencias en las capacidades de las personas es simplemente una realidad. Para ser franca, eso de no querer reconocer que algunas personas ejercen más influencia que otras y que en algunos casos es excelente que algunas personas ejerzan más influencia, es una queja clásica de la clase media. Los de debajo de la sociedad por lo general no tienen ese problema. Saben a la perfección que las personas tienen diferentes capacidades, diferentes experiencias, diferentes niveles de conocimiento. Ya saben que algunas personas tienen el privilegio de un nivel mayor de educación y de ventajas en la vida, y que otras tienen desventajas muy grandes en la vida. Saben que todo eso afecta en diferentes sentidos lo que las personas pueden hacer. De nuevo, una cosa es la “igualdad”, con respecto a que la vida de las personas importa, y de que todas las personas son seres humanos plenos. Pero las personas ocupan diferentes posiciones materiales en la sociedad, concentran diferentes niveles de experiencia, ejercen diferentes grados de influencia.

Al mismo tiempo, al hablar de algunas de esas ideas y puntos de vista erróneos comunes entre las personas de la clase media, es importante que no caigamos en posiciones mezquinas o mecánicas al respecto. No existe un solo punto de vista que “automática” e inevitablemente pertenezca a la posición social de uno. No quiero alentar el surgimiento de “ideas vengativas” hacia las personas de la clase media. El simple hecho de que en la actualidad muchas personas de la clase media francamente tienen la cabeza llena de necedades ¡no significa que los de abajo deban querer cortarles la cabeza! [se ríe] Pues al final muchas de esas personas pueden tener un gran espíritu de generosidad, pueden inspirarse mucho por el desarrollo de los movimientos de resistencia y por el crecimiento del movimiento revolucionario y su dirección comunista y muchos contribuirán en maneras muy buenas y muy importantes a la transformación de la sociedad al servicio de los intereses de la mayoría de la gente. Por lo que, hay que tratar las cosas científicamente, analizando qué tan diferentes que efectivamente son las personas, cómo piensan y actúan concretamente, en vez de imponer generalidades a las personas.

Al mismo tiempo, sin caernos en el pensamiento mecánico, es un hecho que diferentes personas ocupan posiciones materiales diferentes en la sociedad, lo que tiende a afectar, efectivamente tiende a influir fuertemente, en los puntos de vista, las ideas y los análisis que tienen. Así que, en una sociedad como Estados Unidos, con su clase media grande, resulta que hay personas que dicen cosas así: “Pues, no quiero que me dirijan”. De nuevo, como dije anteriormente, francamente eso suena infantil y estúpido, si uno se pone a reflexionar dos minutos sobre lo que siquiera implica concretamente manejar cualquier parte de la sociedad existente. Además, de ahí y qué de manejar y dirigir, de guiar un proceso revolucionario concreto, con toda su complejidad, con toda su diversidad, un proceso que en última instancia necesita la participación de miles y millones de personas... personas de muchos diferentes tipos y de muchos diferentes orígenes, con muchas diferentes ideas sobre el camino adelante. Dirigir una revolución requiere que se guíe todo eso, en cierta dirección. Requiere encaminarlo hacia objetivos estratégicos, que beneficiarán a la mayoría de la humanidad. Pero, por supuesto, no todos los participantes van a entender todo eso en la misma manera exacta ni al mismo tiempo. De hecho, no lo harán. Lo que lleva de nuevo al ejemplo del que hablamos anteriormente, de que al llegar al punto en que efectivamente se pueda hacer una revolución en un país como Estados Unidos, la mayoría de las personas que participan en el proceso de hacer una revolución aún se aferrarán a las ideas religiosas. No todos habrán roto con la religión. Al mismo tiempo, no obstante serán una parte del proceso revolucionario. Bob Avakian habló de esa contradicción durante el Diálogo con Cornel West. Es un buen ejemplo, aunque sólo un ejemplo, del carácter contradictorio complicado y de la diversidad de puntos de vista, etcétera, que se combinarán en el proceso revolucionario, cuya concatenación ya se vislumbra en formas incipientes.

Pero para cualquier proceso, si la meta es que avance en cierta dirección y que logre ciertos objetivos, pues definitivamente se necesita una dirección. Si uno tratara de resolver un problema en las ciencias naturales... digamos que quiere investigar la superficie de Marte, y se reúne un grupo de científicos... si no pueden ponerse de acuerdo sobre los objetivos estratégicos de su proyecto, si no pueden ponerse de acuerdo sobre los métodos y enfoque, si cada uno jala por diferente rumbo con todo eso, ¡sería un desastre total! [se ríe] Puede que todas las diferentes personas participantes contribuyan algunas ideas y perspectivas importantes, pero si hace falta una forma de coordinarlo, si hace falta una manera de canalizarlo o dirigirlo hacia un objetivo específico —en fin, si hace falta una dirección—, el proyecto no va a ir muy lejos. Se necesita una dirección para ayudar a distinguir lo correcto de lo incorrecto, y para asegurarse que en los hechos, a pesar de algunas inevitables salidas en falso y algunos callejones sin salida, al menos la mayoría de los esfuerzos vayan encaminados en cierta dirección, hacia cierto objetivo. Así que, por supuesto, se necesita una dirección. Y, ¿quién da una dirección de ese tipo para la transformación revolucionaria de la sociedad? Muéstrenme cualquier otra persona que haya hecho el extenso trabajo y los profundos análisis, que haya producido los materiales, todo el conjunto de obras, del calibre de lo que ha producido Bob Avakian. Muéstrenme otra persona que le llegue a los tobillos.

Las ilusiones de la libertad y la igualdad, la realidad de la dictadura… y dejar atrás las divisiones opresivas

AS continúa: Además, lo mismo se aplica a la pregunta estúpida — francamente, sí es estúpida: “¿No es que todos somos líderes?”.  Pues, depende. ¿Qué quieren decir con el liderazgo? ¿A qué grado? Definitivamente, no todos somos líderes “iguales”. Pueda que muchas personas traten de darle dirección a un proceso dado, de acuerdo con sus diferentes capacidades y experiencias, pero definitivamente todo eso no tendrá la misma base, por todas las razones que acabo de resumir. Por lo que, cuando algunas personas se ponen a decir cosas como, “pero, pero... ¿no es que todos somos líderes?”, lo que en realidad dicen, repito, es, “No queremos ninguna dirección, no reconocemos el valor de la dirección”. Simplemente, se trata de la quimera típica de las personas de las capas medias que se dejan engañar en eso de que nadie les dice qué hacer y que nadie las dirige. En vista de que uno de los rasgos de un sistema de este tipo, el sistema capitalista-imperialista, es que mantiene una fachada superficial, se envuelve en el disfraz de la democracia burguesa, lo que le da la impresión a muchas personas de que simplemente existen y viven en la sociedad sin que las dirijan. El presente sistema encubre las cosas, se oculta detrás de un velo. Su esencia central es de la explotación y la opresión de los muchos, en Estados Unidos y el mundo entero, pero trata de ocultarla detrás de una apariencia superficial que proclama “ciertos derechos y libertades”, los que típicamente sólo les ofrecen a unos pocos, pero que pueden ayudarles a disfrazar la verdadera naturaleza pulverizadora de lo que ocupa un lugar central en su sistema. La realidad es que ya vivimos bajo una dictadura — es la dictadura de la burguesía. Pero los gobernantes de esta sociedad no nos lo dicen, no quieren que pensemos en eso. Por otro lado, los comunistas revolucionarios explican de manera completamente abierta y honesta por qué todos nos beneficiaríamos de vivir bajo una dictadura del proletariado, organizada y dirigida correctamente, una forma y un mecanismo que posibilitarían dirigir las cosas en la dirección de abolir aquellas “4 Todas” de las cuales hablamos anteriormente, al superar en total las divisiones de clase y las dictaduras de clase — todo lo que beneficiaría a la inmensa mayoría de la gente. Una dictadura de ese tipo en realidad redundaría en interés de la inmensa mayoría de la gente, y su objetivo de alcanzar el comunismo es el de emancipar a toda la humanidad. Por lo que los comunistas no tienen que ocultar eso — pueden hablar de manera abierta y franca sobre la necesidad, y la naturaleza positiva, de esa dictadura del proletariado. Pero, en la sociedad capitalista-imperialista actual, en la cual vivimos bajo una dictadura burguesa, a aquellos que gobiernan no les conviene declararles a todos en la escuela, etcétera: “A propósito, chamacos, se nos ocurren que es necesario que ustedes sepan que viven bajo la dictadura de la burguesía, y queremos que aprendan todo sobre las formas en que los vamos a dirigir de acuerdo con nuestros intereses y objetivos”. [se ríe] No. No creo que ellos quieran hacer eso. Prefieren infundir a la gente ese sentido iluso de la autonomía y la libertad, y llenarle el coco con la idea de que uno puede hacer lo que se le dé la gana, que pueda ser lo que se le dé la gana — y si una persona no lo logra, ¡pues es su propia maldita culpa! Como si los de arriba no tuvieran nada en absoluto que ver con dirigir e imponer la estructuración de la sociedad en formas que constantemente restringen y distorsionan la vida de las personas, si no es que de plano las aplastan. Así que, esa idea también es ridícula.

En cuanto a la cuestión de diferentes ideas: ¿Las ideas de todos deben recibir una consideración igual? No sé, ¿de verdad lo creen? ¿De verdad creen que todas las ideas son iguales? Y ¿si una persona dice que el otro día se topó con hombrecitos verdes de Marte? Eso es una idea. ¿Deben tener el mismo peso? Y ¿qué de las personas que se niegan a vacunar a sus hijos, y que crean un problema social porque tienen miedo a las vacunas y no reconocen el valor de las vacunas? Y ¿qué de la idea de que los blancos son superiores a las otras razas? ¿Debe tener un peso igual? Pues, hay ideas de todo tipo, y ¡muchas son erróneas! Cualquier individuo tiene un montón de ideas. ¿De verdad creen que todas son iguales? ¿Debemos darle un peso igual y un tiempo igual en las escuelas, etc., a las personas las que aún no creen en la evolución, a pesar de toda la evidencia, las que siguen creyendo los cuentos sobre la creación en la Biblia, o los cuentos sobre la creación de cualquier otra religión, las que se imaginan que algunas fuerzas sobrenaturales un día decidieron... ¡zas!... crear la vida en la Tierra, y en particular, darle un lugar especial a la vida humana... las que creen que todo eso se completó en sólo seis días, y hace apenas unos miles de años, o cualesquiera otras tonterías las que el libro sobre la Evolución trata y analiza?

Por cierto, de nuevo quisiera animar a las personas a explorar el libro, La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: Saber qué es real y por qué importa, porque creo que en realidad podría ayudarles a conocer no sólo los hechos básicos de la evolución —a conocer la enorme cantidad de evidencia científica concreta que muestra cómo la vida en este planeta llegó a existir y cómo cambió, como evolucionó, durante miles de millones de años, y cómo sigue evolucionando— sino también conocer de muchos puntos importantes de la filosofía y el método científico, de los cuales las personas podrían sacar mucho y podrían aplicarlos a todos los aspectos de la vida más en general, que incluyen los procesos revolucionarios. Perdóname por publicitar el libro aquí un momento, pero creo que en realidad vale la pena.

Pero, al retomar el argumento que algunas personas hacen de que “todas las ideas son iguales”, ¿de verdad debemos darle un tiempo y un peso iguales a las ideas religiosas sobre la creación sobrenatural contra la teoría científicamente establecida de la evolución, la que es un conjunto de ideas que se ha puesto a prueba y se ha verificado en el mundo concreto desde fines del siglo 19, la que se confirma en toneladas de evidencia científica concreta y se ha comprobado como la verdad una y otra y otra vez? Pues, ¡hágame el favor!

Mira, por lo que a mí respecta, las personas pueden aferrarse a cualquier idea que se les ocurra, pueden tener en mente la idea de que pueden volar desde un techo aleteando los brazos. Que tengan la idea que quieran, ¡siempre que no me digan que debamos darle un peso igual a todas las ideas! De nuevo se trata de la cuestión de la ciencia. No todas las ideas son iguales, no todas las ideas son igualmente válidas. De eso se trata: Digan lo que quieran decir, aférrense a las ideas que quieran, pero no me digan que son igualmente válidas, porque todas las ideas no son igualmente confirmadas por la evidencia concreta, por pruebas científicas. De nuevo, la ciencia es un proceso basado en la evidencia. Y puedo decir que, a base de la ciencia, si uno sube al techo y nada más aletea los brazos, no va a volar, ¿entendido? [se ríe] Además, no va a resultar en nada bueno. Hay evidencia concreta que comprueba esa idea. Hay que evaluar las ideas a base de que se hayan puesto a prueba ante la realidad material y que se haya comprobado su verdad, o su falsedad, a base de la evidencia material concreta, y no a base de lo que uno crea por casualidad o de lo que otras personas crean por casualidad. Pues si uno tiene la idea que si aletea los brazos, va a poder volar, pues se trata de una idea falsa la cual la evidencia no confirma. Obviamente es un ejemplo ridículo lo que doy, pero lo hago para señalar algo serio.

Pregunta: ¿De que algunas de las ideas sobre por qué la sociedad es cómo es, y cómo se puede transformar, son el equivalente a pensar que uno podría brincar de un edificio y volar?

AS: Pues, ¡casi iguales!

Un problema fundamental en el mundo de hoy: La lamentable falta de métodos científicos y materialismo científico

AS continúa: Un problema importante que tenemos en la actualidad es la lamentable falta de métodos científicos y materialismo científico. La gente no está acostumbrada a explorar los problemas a fondo para entender los rasgos subyacentes de un fenómeno o proceso de cualquier tipo, y lo que lo impulsa. ¿Qué impulsa las instituciones de la sociedad bajo el capitalismo-imperialismo? Anteriormente hablamos sobre la contradicción fundamental del capitalismo —entre la producción socializada y la apropiación capitalista privada— y la expresión de eso en la contradicción entre la anarquía y la organización y la fuerza impulsora de la anarquía en el capitalismo. Es decir, ese juego tiene sus reglas. Cualquier fenómeno natural también tiene sus reglas. En cualquier sistema, hay contradicciones subyacentes que impulsan ciertos fenómenos y que llegan a caracterizarlos, y también llegan a sentar una base, una base material, para que esos fenómenos cambien. Eso es cierto tratándose de la evolución biológica en una población de plantas o animales a base de las contradicciones subyacentes que constan de la variación genética subyacente en una población, o tratándose de sistemas sociales, cuyas contradicciones subyacentes centrales —las “tensiones” materiales fundamentales que vienen entretejidas en los cimientos propios de un sistema y le dan las características determinantes— sientan la base fundamental para el cambio social. Eso se aplica a la manera general en que funciona el sistema capitalista-imperialista. Dichas grandes contradicciones subyacentes son lo que generan los problemas horribles de los que hemos hablado, pero también son lo que sientan la base para transformar la sociedad en una dirección revolucionaria. Consideremos las contradicciones subyacentes centrales del capitalismo como la causa del gran “rechinamiento del engranaje” que vuelve a ocurrir continuamente en su sistema — un problema que no pueden arreglar porque lisa y llanamente no cuentan con la base material para hacerlo. Pueda que echen un poquito de grasa al engranaje de vez en cuando, por ejemplo al conceder unas pocas reformas a los oprimidos de vez en cuando, pero en última instancia no son capaces de reformar su sistema de manera fundamental, simplemente no existe la base material para resolver las grandes contradicciones subyacentes del capitalismo-imperialismo mientras siguen manteniendo e implementando las reglas básicas del funcionamiento del capitalismo-imperialismo. ¿Entiendes lo que digo? Pero si uno no investiga más allá de la superficie, si no analiza la naturaleza más profunda del problema con unos métodos científicos para entender cómo funcionan las cosas en una sociedad, y por qué funcionan tal como lo hacen, por qué ocurren los problemas una y otra y otra vez, y qué hacer al respecto, pues uno sigue en la superficie, sólo ve los fenómenos superficiales, y se le ocurren tonterías como la de que quizás podríamos convencer a algunos capitalistas a ser más ilustrados, o algo semejante.

Es algo parecido a lo que yo decía sobre la crisis ambiental. Uno podría pasar la vida entera tratando de convencer a las personas a que se conviertan sus desechos biodegradables en composta y viajen en el transporte público lo máximo posible, y caminen más, y monten en bicicleta, y disminuyan su uso de combustibles — uno puede hacer muchos esfuerzos de ese tipo. Pero aún sigue en la superficie, aún hace meros cambios simbólicos. Por lo que, aunque es posible que algunas de esas ideas tengan cierto valor (especialmente si se implementaran en el contexto de un sistema diferente), bajo el capitalismo simplemente no existen los puntales materiales, la base material, para que semejantes ideas echen raíces, no existe la base material para que “peguen” firmemente, al menos no con el alcance y la escala de lo que se requiere para ejercer un impacto fundamental. Por lo que tratándose de algo como la crisis ambiental, la que es un problema global —¡vaya qué tanto alcance y qué tanta escala hacen falta!— no van a servir unas cuantas transformaciones simbólicas, no van a llegar a nada, en vista de que, para repetir, bajo las reglas del sistema actual, simplemente no existe ninguna base material para que echen raíces y cambien los términos de nuestras relaciones con el medio ambiente al grado suficiente y en la manera suficientemente distinta a lo que predomina en la actualidad.

Pregunta: Bueno, creo que, aunque la gente no lo consideraría así, una de las ideas sobre cómo transformar la sociedad que es el equivalente al dar un salto desde un techo por querer volar, es la idea, muy extendida en las capas medias en particular, de que la solución es simplemente nivelarlo todo, hacer que todos seamos iguales. Pues uno de los rasgos muy pronunciados del mundo bajo el capitalismo-imperialismo es la increíble cantidad y nivel de desigualdades, tanto en la sociedad estadounidense como a escala mundial: entre diferentes naciones, entre personas de diferentes nacionalidades, entre los hombres y las mujeres, entre los que trabajan con las manos y los que trabajan con la mente. Hay enormes desigualdades y divisiones bajo el presente sistema. Se generan continuamente. Creo que de ahí muchas personas, probablemente con buenas intenciones, dicen al respecto: “Hay enormes desigualdades, ¿no debemos hacer que todos seamos iguales, no debemos nivelarlo todo y punto?”. Pero eso se topa con la realidad de que, no va resolver el problema simplemente declarar que todos sean iguales bajo un sistema que continuamente impone y genera enormes desigualdades. Es más, aún después de la revolución, en la sociedad socialista, tampoco basta con declarar simplemente que todos sean iguales, sin superar concretamente dichas desigualdades, y la base para esas desigualdades. A ver si quieres hablar un poco más sobre ese fenómeno — y creo que eso es, para repetir, un punto de vista que surge de la posición de las capas medias o corresponde a esa posición, en la que dicen: Tengamos más democracia nada más, o tengamos una “verdadera” democracia, hagamos que todos sean iguales.

AS: Bueno, eso es una expresión particular del punto de vista pequeño burguesa del tipo que se imagina que se puede... es un punto de vista idealista carente, cabe repetir, del materialismo científico, dado que no aborda la cuestión de las raíces de la desigualdad, ni cómo sería posible superarla, concretamente. No basta con pegarle una etiqueta a todos y declarar, ya, todos son iguales. ¿Qué genera esas desigualdades concretas que acabas de describir? Fíjate, debido a esa falta de materialismo científico, muchas personas rehúyen a examinar qué es fundamental en cualquier sociedad, qué está en la base de cualquier sociedad, qué son las formas de organización económica, las relaciones de producción. Cualquier economía trata de satisfacer las necesidades de la vida, en un sentido — pero ¿en qué maneras, por cuáles medios, y con qué objetivos, para el beneficio de qué capas o sectores de la población, y a expensas de qué sectores de la población?

Por eso las personas en efecto tienen que aprender al menos unas cosas fundamentales sobre la economía política... por eso yo hablaba de las “4 Todas”... a fin de entender la conexión entre las divisiones de clase y otras divisiones y desigualdades opresivas, por un lado, y por otro lado, esas formas subyacentes de organización económica y las relaciones de producción que caracterizan esa organización económica, la forma en que funciona la economía, y la base de ese funcionamiento. Y qué tiene que ver todo eso con las relaciones sociales, los valores sociales, la manera en que las personas se relacionan entre sí, las ideas que tienen. ¡No están desconectados! Las maneras en que las personas se relacionan entre sí y las maneras en que se tratan no flotan en un vacío, separadas de la organización subyacente de la sociedad a nivel de la economía y las relaciones de producción. Ahora bien, no sería correcto decir que lo único que hay que hacer es establecer una mejor economía subyacente y lo demás se va a componer por sí solo. Eso sería un punto de vista estrecho y economista, y por eso los comunistas revolucionarios siempre señalan que es necesario continuar revolucionando esas diferentes esferas. Al crear una sociedad socialista, el primer paso es el de establecer una economía planificada que no esté orientada a la generación de ganancias de particulares o privadas — es una manera completamente diferente de organizar la producción en la sociedad. Pero si eso es lo único que hagamos, no podríamos resolver todos los problemas. Será necesario hacer cambios concretos en todas las esferas de la sociedad, y será necesario que haya lucha en la población para cambiar las relaciones sociales y las ideas entre las personas, y las maneras en que se relacionan entre sí. Tendremos que trabajar para superar las diferencias restantes en las sociedades socialistas, que son restos de la sociedad antigua; las diferencias entre los hombres y las mujeres, las divisiones y los conflictos entre las nacionalidades, etc., la división entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, como mencionaste. Esos son remanentes de las costumbres antiguas, de la sociedad antigua, que seguirán influyendo en el modo de pensar de la gente y las relaciones concretas en la vida concreta entre las personas. Por lo tanto, tenemos que trabajar conscientemente sobre eso, durante todo el período socialista de transición.

Sin continuar en gran extensión sobre este tema en este momento, quisiera recalcar que, de no tener ningún materialismo, de no hacer los análisis materialistas y científicos de las cosas que subyacen a la estructura de una sociedad, pues por más que se declare que las personas son iguales, por más que se hable de la democracia, pues no tiene sentido, en vista de que no se han cambiado las bases que siguen regenerando a diario todas esas diferencias opresivas. Algo muy relevante —quisiera leer del libro de Bob Avakian, Lo BAsico— es Lo BAsico 1:22, que contiene lo que se llaman las “Tres frases sobre la democracia”, que a mi parecer son muy relevantes en esta conexión:

En un mundo de profundas divisiones de clase y grandes desigualdades sociales, hablar de la “democracia” sin señalar su carácter de clase y a qué clase beneficia no tiene sentido o tiene implicaciones peores. Mientras exista la sociedad dividida en clases no puede haber “democracia para todos”: dominará una clase u otra, y la clase que gobierna defenderá y promoverá el tipo de democracia que concuerde con sus intereses y metas. Por eso, debemos preguntar: ¿qué clase dominará y si su gobierno, y sistema de democracia, sirve para continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o lleva a abolirlas?

Repito, lo anterior es de Lo BAsico 1:22, y efectivamente, conlleva cierta complejidad, pero creo que cabría mucho que la gente... a mi parecer, la gente no se adentra lo suficiente en esta cita, la que va al grano de algunas de esas cuestiones sobre qué raíces tienen esas divisiones de clase, qué quieren decir con la democracia diferentes personas que expresan diferentes puntos de vista de clase, qué intereses se benefician y en qué dirección va encaminada la sociedad. Como dice Lo BAsico 1:22, la pregunta que debemos hacer es: ¿Sirve para continuar las divisiones de clase y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o es una estructura que concretamente avanzará hacia la abolición, la abolición final de esas divisiones y esas relaciones de explotación, opresión y desigualdad? ¿Cuál va a ser?

Hay cimientos materiales, una base material, en la estructura de una sociedad, al nivel económico fundamental. Por lo que es necesario que las personas piensen mucho más en la conexión entre las ideas y los puntales materiales los cuales pueden darle a esas ideas más validez o menos validez, y más bases o menos bases para echar raíces materiales en el mundo real, a diferencia de nada más ser unas ideas que flotan en un vacío por ahí, como unas ideas puramente abstractas. Hay que conectar las ideas con la realidad material. Puede surgir una buena idea, quizá hace unos siglos se le ocurriera a alguien una buena idea sobre cómo rehacer la sociedad, pero en esa época no existía la base material para hacerlo de acuerdo con las ideas que tuvieran en aquel momento. Pues, hay una conexión. Y vivimos en un momento en la historia humana en que existe concretamente una base material para que ese nuevo conjunto de ideas, que corresponden a nuevas relaciones y nuevos rumbos en la sociedad, se arraiguen en el mundo material real. Pero requiere barrer con el sistema existente y las estructuras existentes, a fin de allanar el camino para poder dar los primeros pasos.

Pregunta: Sí, una idea muy importante al respecto, la cual iba a mencionar antes, en mi pregunta anterior, es la siguiente: Al corazón de una revolución comunista es la superación completa de esas desigualdades profundas las que el capitalismo-imperialismo genera, pero no es posible superarlas con una mera declaración de que ya se acabaron esas desigualdades y que ahora todos son iguales. De hecho hace falta una revolución que barra con el presente sistema responsable de crearlas. Tampoco es posible declarar simplemente que todos son iguales después de la revolución, en la sociedad socialista. Hay todo un proceso, como decías, de superar esas desigualdades. Obviamente, rebasa el ámbito de la presente entrevista adentrarnos más a fondo en esas cuestiones. Pero, a propósito de lo que hemos comentado, yo quiero mencionar un par de otras lecturas las que las personas podrían explorar para adentrarse más en algunas de esas cuestiones. Como mencionaste anteriormente, la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte (Proyecto de texto) presenta, a base de la nueva síntesis de comunismo de Bob Avakian, una visión muy concreta y muy panorámica sobre cómo sería la sociedad socialista futura, y da un sentido de todo el proceso lo que supone la superación de todas esas desigualdades. También recomiendo que lean la obra de Avakian Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, que se puede descargar en www.revcom.us. Además me enteré que se acaba de reimprimir, en India, la obra de Avakian, Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?, que también es muy relevante en relación a todo eso. Pues yo simplemente quería destacar esas obras, porque, de nuevo, adentrarnos en esas cuestiones obviamente rebasa el ámbito de la entrevista y lo que podemos hacer ahora.

AS: También creo que la obra de Avakian, El comunismo y la democracia jeffersoniana sería un recurso muy bueno para las personas que quieren adentrarse en estos temas.

Pregunta: Sí.

AS: Además, yo quisiera dirigir a las personas a otro concepto que para mí es importante en relación con esa cuestión: Algunas personas preguntan, “¿No deberíamos tener por objetivo la democracia?”. Pero el asunto siempre vuelve a lo siguiente: Nosotros vamos a salirse del camino si no nos ponemos en serio a aplicar métodos científicos y a buscar la realidad material que subyace a las ideas. Repito, no podemos dejar que las ideas floten en un vacío. Siempre me ha hecho reflexionar mucho una cita de Marx, la que solamente puedo parafrasear en este momento, en la que Marx, con caracterizaciones amplias, habló de lo que tienen en común el tendero y el intelectual democrático. Habló de que entre el uno y el otro, en sus condiciones cotidianas, hay un mundo de distancia. Entre un tendero y un intelectual democrático, en lo que hacen concretamente, y en las cosas en las que piensan, a diario, puede haber un mundo de distancia. Pero lo que tienen en común es que, con frecuencia, no pueden ver más allá del estrecho horizonte del derecho burgués, de imaginar y aspirar a tener un marco radicalmente diferente para la organización de la sociedad. Desde otro ángulo, con exagerada frecuencia terminan por dedicarse a mejorar sus ingresos netos, en el caso del tendero, o a buscar ventajas menores o superación en el caso de los intelectuales. Pero sin importar la forma en que se manifieste su respectivo pensamiento, básicamente fortalecen su estado y posición sociales bajo el marco existente, no se esfuerzan concretamente para romper con el marco existente de la organización actual de la sociedad. En la superficie, quizás se parezcan a componentes muy diferentes de las capas medias, pero en la realidad muchas veces se juntan y tienen algo en común: no rompen con el marco establecido.

Sabes, no critico a las personas por no estar familiarizadas con un marco radicalmente diferente con el cual nunca se habían topado antes. ¡Es casi como ir a otro planeta! Es necesario adentrarse a fondo, para siquiera conocer cómo se vería, qué se sentiría, cómo sería la vida cotidiana. Por lo que no las critico por no conocer automáticamente el nuevo marco y cómo se vería una sociedad socialista basada en la nueva síntesis. Pero sí critico a las personas que ni siquiera intentan conocerlo, cuando una persona ha hecho todo ese trabajo para desarrollar el marco concreto. Es posible obtener un sentido muy concreto, por ejemplo en la Constitución para la Nueva República Socialista, de cómo se vería. Ahí se presenta muy concretamente. Se cambiarán muchas cosas de la noche a la mañana, las cuales muchas personas las verían con buenos ojos. Por ejemplo, los policías no matarían a la gente a balazos en la calle. No continuaría la situación en que las mujeres no pueden salir a caminar libremente, especialmente en la noche, por temor a ser violadas, o a que sus esposos las golpeen y nadie las defienda. No se librarían esas guerras por la expansión imperialista, las cuales se engullen tantas personas. La sociedad no tendría la estructura tan descabellada la que en la actualidad lleva a la humanidad cada día más cerca a la extinción por medio de la degradación ambiental.

Todavía habría muchos problemas, en todas esas esferas diferentes, y sería necesario seguir trabajando sobre ellos. Todavía sería necesario trabajar mucho en la transformación del modo de pensar de la gente. Pero se podría contar con un cimiento material que sentaría una base para hacer todo eso, de una manera sistemática y continua, pero también de una manera en que la gente se sentiría en un ambiente abierto y vivaz, podría tener algunas diferencias y forcejear sobre las cuestiones, y habría aire para respirar en la sociedad entera. Eso, también, es una característica de la nueva síntesis. No se lograrían esos cambios bajo la bota de los militares ni al convertir a todos en robots con la mentalidad de un autómata — tampoco quiero decir que eso ocurrió en las sociedades socialistas anteriores. Eso sería una calumnia. Pero a un grado mucho mayor bajo la dirección de la nueva síntesis del comunismo, se apreciaría el proceso de forcejear, de efervescencia, del disentimiento, de que las personas breguen con las ideas y experimenten en varios sentidos con la manera de transformar las cosas sobre una base continua.

¿De qué lado estás?

Pregunta: Lo que decías contiene una discusión muy importante y clarificadora respecto los diferentes modos de pensar y su relación con diferentes posiciones de clase en la sociedad, y por su parte la conexión entre eso y las bajezas y calumnias, los ataques personales, y la oposición y el rechazo sin análisis, dirigidos contra Bob Avakian. Lo que decías sobre lo anterior, además de sus fundamentos subyacentes, abordan muchos temas muy importantes en los que podríamos adentrarnos. Pero yo quisiera retomar la cuestión del daño que hacen los ataques de ese tipo. Hay personas que son más abiertamente contrarrevolucionarias cuyo objetivo determinante es despedazar todo este proyecto. Pero hay otras personas que quizás no cuadren con esa categoría, pero de todos modos participan en esas bajezas y malicias mezquinas. Pues, ¿quieres decir más sobre las implicaciones de eso, sobre el daño que hace?

AS: Bueno, en los años sesenta, comúnmente las personas se retaban unas a otras preguntándose entre sí: “¿De qué lado estás?”. Fíjense que algunas de estas personas que ahora se la pasan calumniando y atacando con bajezas, aparte de ser mezquinas y maliciosas, no tienen nada de inspirador y carecen de contenido, no plantean repuestas sustantivas por su cuenta. Molestan mucho. Ahora bien, al mismo tiempo creo que es importante no dejar que esos fenómenos nos distraigan la atención ni que nos preocupen excesivamente. Forman una parte de las condiciones, simplemente, siempre habrá personas que se la pasan mordisqueando los talones al que trate de lograr algo bueno. Simplemente lo anterior es una parte de las condiciones, y, por un lado, uno no debe preocuparse ni afligirse demasiado. Por una parte, todo eso probablemente empiece a cambiar conforme las masas populares amplias tomen más iniciativa —gente de base y de otras capas que se esfuerzan sinceramente para unirse en aras de hacer un mundo mejor— y empiecen a decirle a aquellas personas: “Váyanse a volar, ya estamos hasta el gorro con su actitud y sus estorbos — ¡ya dejen de molestar, que no lo soportamos!”.

Por otro lado, respecto al daño objetivo que causan esos ataques, no quisiera exagerarlo ni ponerle una atención excesiva, pero sí es importante entender que no se trata de una molestia nada más. Hacer una revolución en un país como Estados Unidos implica todo un proceso, un proceso extendido de preparación política antes de que surjan las condiciones necesarias para poder lanzar una revolución concreta, una toma de poder concreta, la que es la meta de todo lo que hagamos. Pero no es posible fraguarlo de la noche a la mañana. Es necesario que las condiciones surjan, es necesario crear las condiciones, preparando el terreno, preparando al pueblo y preparando al partido de vanguardia — es necesario trabajar en torno a todo eso y prepararlo sistemáticamente, durante un período de tiempo bastante largo. Y al mismo tiempo que hacemos eso, que trabajamos en eso, tenlo por seguro que las autoridades no van a hacerse de la vista gorda. Si éstas creen que carezcamos por completo de influencia alguna y que nadie se interese en absoluto en lo que hacemos, pues es posible que no nos pongan atención por un tiempo. Pero al mínimo vigilan, porque reconocen que somos una amenaza para su sistema, en términos fundamentales. Y, especialmente si empezamos a ampliar nuestras filas y conectarnos con cada vez más personas y tener una influencia cada vez más amplia... dichas autoridades empiezan a fijarse... mira, tienen sus propios analistas, personas que son perfectamente capaces de analizar el hecho de que hay contenido en la dirección de una persona como BA, y de que semejante dirección tiene el potencial concreto de crear problemas para ellas. Por lo que no quedan con los brazos cruzados. Toman medidas de todo tipo con tal de atacar y destruir a un movimiento revolucionario que va cobrando fuerza.

Hay una larga historia de represión oficial y actividad tipo COINTELPRO (contraespionaje) dirigidas en contra de BA y otros revolucionarios que surgieron durante el auge de los años sesenta. Recomiendo que las personas lean la autobiografía de BA, From Ike to Mao and Beyond: My Journey from Mainstream America to Revolutionary Communist, y también la Cronología de la actividad política y la dirección revolucionaria de BA desde los años sesenta. Ahí pueden conocer las maniobras represivas contra él y algunos otros revolucionarios en diferentes momentos. También pueden aprender de las amenazas poco veladas de parte de varias diferentes fuentes, y las formas en que algunos organismos de espionaje oficial alimentan y promueven campañas de calumnias contra los revolucionarios, y especialmente los líderes revolucionarios, con el propósito de desacreditarlos y poner a la gente en su contra. Eso no tiene nada de nuevo. Son los procedimientos normales de trabajo para los agentes del gobierno. Filtran mentiras y calumnias, alientan a las personas a repetir calumnias y chismes, para socavar. Pero también asesinan a líderes revolucionarios. Aun cuando no se ocupan de matar a los líderes, todavía hacen muchas otras cosas para desbaratar los movimientos revolucionarios, y para dificultar que los líderes revolucionarios hagan su trabajo, que tengan las condiciones concretas en que puedan seguir trabajando. Por lo que objetivamente se trata de una relación muy antagónica. Hay períodos de tiempo en que la represión es muy aguda y el gobierno lleva a cabo con mucho descaro los actos concretos — acusaciones en las cortes, hostigamiento, amenazas físicas por parte de las autoridades, etcétera. Hay otros tiempos en que hacen las maniobras represivas y obstaculizadoras más encubiertamente, sin tanto descaro, más bajita la mano. Históricamente, ese nivel varía según la manera en que las autoridades evalúan el nivel del peligro que los revolucionarios representan en un momento dado o en un período dado. También posiblemente varía según las divergencias y desacuerdos que tienen entre sí sobre la mejor manera de contener o suprimir a los movimientos y líderes revolucionarios en un momento particular —¿Hacerles caso omiso? ¿Calumniarlos? ¿Levantarles un montón de cargos? ¿Cometer asesinatos selectivos?— y posiblemente en ciertos momentos algunos funcionarios de la clase dominante argumenten que ya tienen muchas sartenes en el fuego y tienen muchos otros problemas de los cuales ocuparse, a escala mundial y no solamente en Estados Unidos en particular. Es posible que sus atenciones se dividan, por lo menos durante un tiempo. Pero es importante siempre tener en mente que, objetivamente, los auténticos revolucionarios siempre tienen una relación fundamentalmente antagónica con el lado opuesto, con los individuos que tienen el mando en la presente sociedad. Al fin y al cabo, estamos tratando de construir un movimiento revolucionario que concretamente movilice y organice a sectores cada vez más amplios de la población, que prepare a miles para que al final puedan dirigir a millones, todo con el fin de llegar al punto en que sea posible derrocar su sistema del capitalismo en los hechos, desmantelar las instituciones de su estado y comenzar a construir una sociedad completamente nueva a base de los órganos del poder estatal y otras instituciones completamente nuevos. Pues, claro, esa es una relación objetivamente antagónica, ¿no? [se ríe] El lado opuesto no va a cruzar los brazos y esperar pasivamente hasta que lleguemos al punto de poder hacerlo. Por lo que siempre hay el peligro en el fondo — y repito que son perfectamente capaces de reconocer las cualidades particulares de un líder revolucionario de cierto tipo, de una persona que de verdad cuenta con la experiencia, la preparación y las capacidades generales para dirigir todo el proceso. Hablan de personas como un Lenin o un Mao, y algunos los estudian. Entienden que no tenían ese nivel todos los miembros de un partido revolucionario, ni todas las personas en el movimiento revolucionario, en esas sociedades. Reconocen el papel crucial y particular de líderes desarrollados y avanzados.

Así que, esa realidad de la que les estoy recordando es el contexto mayor dentro del cual operan los “odiadores” y “la gente de la cultura de bajezas”. Esas personas gastan un montón de tiempo y energías regando calumnias y vilipendiando a los firmes revolucionarios y movimientos revolucionarios, y en particular a los líderes revolucionarios sobresalientes como BA. A veces uno se pregunta ¡por qué esa gente no tiene nada mejor que hacer con su tiempo! Se esconden tras la pantalla de su computadora para lanzar los ataques más viles a fin de tratar de desacreditar y rebajar a BA, distorsionar sus obras y sus posiciones básicas, todo con el objetivo de despistar a las personas e impedir que conozcan más sobre él y sigan su dirección. Si discrepan con BA, ¿por qué no centran su propio trabajo en cualquier tema que les interese en la sociedad y en el mundo, en vez de obsesionarse por despedazar a BA? La realidad es que lo que esa gente más quiere es ver que ustedes no exploren, no estudien, no discutan y no debatan lo que BA dice. A veces, francamente es difícil diferenciar entre un puerco uniformado y un odiador u oportunista político “porcino” en la sociedad en general. A lo mejor se entrelacen hasta cierto punto.

Otra cosa que hacen esas personas últimamente es el trabajo de meter una cuña… socavar el apoyo a los revolucionarios proveniente de las personas que no son comunistas no ni siquiera revolucionarios, pero aun así quisieran contribuir su tiempo, su energía, su dinero u otros recursos para apoyar el trabajo que hacen los revolucionarios para movilizar resistencia contra los abusos sociales indignantes de hoy y para cultivar amplias discusiones y debates en la sociedad sobre lo que BA dice y sobre los problemas de la sociedad y diferentes posibles caminos adelante. Algunos de esos “odiadores” literalmente visitan a las personas quienes se inclinan a dar semejante apoyo de miras amplias, por las razones mencionadas, y les dicen que se distancien de aquellos revolucionarios, que los abandonen, que denuncien a BA públicamente, que ni siquiera lean ni discutan con otras personas los libros de BA, las películas de sus discursos u otras obras, que lo denuncien públicamente y lo más importante que no donen nada de su dinero ni otros recursos a aquellos revolucionarios. Qué tan bajo y repugnante, ¿verdad? Pues claro que los revolucionarios necesitan apoyo en varias formas, entre ellas donaciones de mucho dinero para difundir el mensaje y los libros, películas y otros materiales muy ampliamente por toda la sociedad. Nunca habrá una revolución sin ese tipo de apoyo amplio. Obviamente, los propios revolucionarios nunca van a enriquecerse tratando de difundir la revolución en un país como Estados Unidos — si el objetivo de una persona es enriquecerse como un individuo, pues, ¡mejor que búsquese otra carrera! [se ríe] Obviamente los revolucionarios tampoco van a conseguir subsidios oficiales grandes ni subvenciones de fundaciones privadas grandes ¡para ayudarles a hacer su trabajo! Por lo que nunca habrá suficiente dinero. Al igual que en todo, los revolucionarios no tienen más alternativa que apoyarse en la gente para ayudar a avanzar y extender la revolución. Por eso es tan importante cuando las personas que cuentan con muy pocos recursos propios organizan cosas como una venta de pasteles en los multifamiliares porque saben, desde lo hondo del corazón, que eso es importante para su vida y hay que apoyarlo. Por eso también es tan importante que algunas personas de mayor privilegio, que sí cuentan con recursos pero también tienen una conciencia moral y un sentido de responsabilidad social —personas que quizás ni siquiera estén convencidas de la necesidad de una revolución, o de una revolución de este tipo, o de las cualificaciones de BA para dirigir—, no obstante deciden donar importantes cantidades de dinero porque se dan cuenta de que este proyecto es serio y bien intencionado, y al mínimo promoverá discusiones y debates, muy necesarios, en muchas partes, acerca de las cuestiones críticas, ampliamente en la sociedad, que este proyecto moviliza una resistencia concreta contra los ultrajes de hoy, con su punto de vista y enfoque de miras amplias y un espíritu de generosidad, y que trabaja concretamente para unir una variedad muy amplia de personas en el proceso. Los “odiadores” y los traficantes de bajezas singularizan a esos simpatizantes en particular. Se espera que muchos de estos piensen por su cuenta, de modo que sean cada vez más capaces de ver esos ataques sin principios por lo que son, que se mantengan firmes a base de su propia integridad, que hagan muchas preguntas agudas, que se adentren más en las cuestiones por su cuenta en vez de tragarse las calumnias sin sentido crítico y volverse en contra de BA y los otros revolucionarios. Desafortunadamente, al parecer, los principios y la integridad son muy escasos en estos días, pero es precisamente a base de principios e integridad personal que es necesario que muchas personas se mantengan firmes contra las bajezas y mantengan, e incluso amplíen, su apoyo a los revolucionarios.

Es necesario que la gente reflexione más sobre esta cuestión. Le hace el juego directamente al enemigo, le hace el juego directamente a los gobernantes capitalistas, cuando difundan mentiras y distorsiones sobre BA y su obra las personas quienes por lo general tienden a “descartar sin entrarle con seriedad” — quienes nunca han explorado un libro ni investigado toda la extensa obra de BA con nada de seriedad, quienes serían incapaces de tener una conversación seria de ningún tipo ni hacer análisis y crítica sustantivos respecto al método y enfoque de BA y su nueva síntesis del comunismo, pero no obstante están más que dispuestas y tienen muchas ganas de hacer que otras personas se distancien de este líder revolucionario. No importa mucho si esas personas lo hagan a sabiendas o no, o si ellas mismas hayan reflexionado sobre las consecuencias: conscientes o no, objetivamente lo que hacen es una forma de complicidad, de ser cómplices con el enemigo. De nuevo, yo les pondría el reto a dichas personas: “¿De verdad eso es lo que ustedes quieren hacer? ¿De verdad quieren tener el papel de ser cómplices así? ¡Ya dejen de hacerlo! Déjenlo nada más. No se trata de un juego de salón. Lo que ustedes hacen da asco. Lo que hacen es inadmisible. Lo que hacen es ser cómplices, objetivamente, con los opresores. ¡Pues déjenlo y ya! Si tienen desacuerdos sustantivos, pues bien, desde ya, apúntenlos, discútanlos, debátanlos con contenido y principios. Pero dejen de vilipendiar y calumniar y tratar de alejar a la gente, dejen de hacer de eso el eje de su vida, porque van a terminar en el lado opuesto de la historia en este caso. Objetivamente están haciéndole el trabajo al enemigo”.

Pregunta: Además, las personas en la sociedad amplia las que no están haciendo eso, que no vilipendian o participan en las bajezas y las calumnias —personas ya activas o que hace poco se despiertan a la política o simplemente las personas en la sociedad más amplia— deben aprender a distinguir muy nítidamente, tal como acabas de hacer, entre desacuerdos con principios sobre contenido versus bajezas y calumnias y ataques sin principios. Deben de prevalecer normas según las cuales la gente sabe distinguir y efectivamente distingue.

AS: Sí, eso es cierto, eso es un punto importante. Las personas nuevas, cuando se activen en el movimiento, empiezan a explorar las cosas y encuentran algunas calumnias contra el Partido Comunista Revolucionario, en particular esos vilipendios vitriólicos y ataques personales contra Bob Avakian. Creo que la repuesta correcta iría más o menos así:

¡No quiero escuchar eso!  Se trata de una persona que se ha dedicado la vida entera a eso. Él trata de desarrollar un análisis sobre por qué tenemos todos estos problemas profundos en la sociedad y todas esas grandes injusticias, y cómo podríamos tener una sociedad completamente nueva. Quizás yo todavía no sepa si estoy de acuerdo con él. Quizás yo no sepa si se necesita una revolución o no. Quizás yo no sepa si concuerdo o no con la visión que él plantea. Simplemente no lo conozco suficientemente, pero tengo la intención de explorarlo. Lo que sí sé es que es importante hablar de temas de ese tipo, son las cuestiones grandes las que hay que discutir y debatir, para expresar acuerdo o desacuerdo, y para explorarlas más a fondo. Eso es lo que hay que hacer. Por lo que no quiero escuchar esos cuentos, esos chismes, esos ataques o lo que sea. Eso da asco y no sirve para nada bueno. Su mero propósito es despedazar a una persona. ¿Para qué? Cuando una persona ha hecho mucho trabajo y desarrolla un camino para salir del desastre que es esta sociedad, pues yo quiero escuchar más sobre eso. Todavía no sé si al último estaré de acuerdo o no, pero quiero adentrarme en el contenido.

¡Adelante, gente! Hay un lugar para ustedes

Pregunta: Bueno, para retomar la cuestión de las capas medias, yo quisiera preguntarte: ¿Qué sería tu mensaje para las personas, sean de las capas medias o estén bajo la influencia del punto de vista de las capas medias del cual hablábamos, pero que no estén atrincheradas firmemente en el campo de la oposición, sean profesores, artistas, intelectuales, etcétera? ¿Qué mensaje quisieras comunicar a semejantes personas?

AS: Pues, en pocas palabras, la revolución te necesita. Conéctate. Únete. Sigue tu conciencia y tus convicciones. Lo primero y lo más importante es que te importe. Si de verdad te importa lo que pasa… si de verdad te importa conocer que una vez más la policía ha matado a balazos a otro joven negro, latino o de color… si de verdad te importa que Estados Unidos encarcele a un pueblo entero en números sin precedentes… si de verdad te importa que desprestigien a la mujer, la deshumanicen, la degraden y prácticamente la esclavicen… si de verdad te importa la destrucción del medio ambiente global… si de verdad te importa el hecho de que libren esas guerras destructivas por todo el mundo, y que lo hagan en tu nombre… si de verdad te importa que declaren “ilegales” a grupos enteros de seres humanos y los cacen, los hostiguen, los encarcelen, hasta los maten porque simplemente buscan una vida mejor y una salida de las condiciones desesperadas las que de hecho creó el sistema del capitalismo-imperialismo. Si de verdad te importan todos esos ultrajes y las condiciones intolerables que las personas sufren —si de verdad te importa, aunque tú cuentes con mejores condiciones y no sufras tan directamente esos ultrajes, pero por otro lado de verdad te importa el hecho de que sigan ocurriendo y a una escala tan grande— pues eso es el primer ingrediente esencial. Y si de verdad te importa, pues ¡adelante! Adéntrate en el análisis que ha sido desarrollado, en particular por Bob Avakian, sobre la fuente de esos problemas. Éntrale a fondo. Estudia los materiales. Discute con tus amigos y familiares y con otras personas más ampliamente. Cuestiona lo que no entiendes o lo que no te convence. Pon en juego tus propias ideas. Discútelo. Cuando estás de acuerdo con una idea, ayuda a promoverla, ayuda a difundirla. De hecho, aunque no estés de acuerdo con una idea, ayuda a difundirla, para que sea un tema que se discuta y se debata ampliamente por toda la sociedad, por las razones que resumí anteriormente sobre lo importante que es tener discusiones sustantivas de este tipo ampliamente en la sociedad.

Ahora bien, no quiero terminar esta entrevista dando la impresión de que yo crea que todas las personas de la clase media estén hechas un gran desastre y que no tengan un lugar en la revolución. Eso sería completamente erróneo, y no es lo que digo, para nada. Lo que sí digo es que me siento muy frustrada actualmente con muchas personas de la clase media que al parecer abordan las cuestiones muy superficialmente, tienen criterios muy bajos, muchas veces proceden desde el “yo mismo” primero y al parecer no les importa lo suficiente como para entrarle. Yo quiero retar a las personas —especialmente los jóvenes de esas capas— a que se despierten y le entren. Haga el trabajo, exploren las cosas a fondo. Tienen muchísimo que contribuir. Tienen muchísimo que aportar al proceso, muchas ideas y capacidades. No hablamos de una revolución que los excluyera. Hablamos de una revolución en la cual definitivamente es necesario que ustedes sean parte del proceso, que sean parte de construir la nueva sociedad. Definitivamente es necesario unir a estas capas muy diversas de la población: la gente de las masas básicas, de las zonas urbanas marginadas, con los estudiantes, profesores, artistas, intelectuales y científicos.

¡Oigan, ustedes los científicos por ahí! Los que trabajan en las ciencias naturales, ¿dónde están, mi gente? [se ríe] ¡Adelante! Hubieran de estar encantados por el surgimiento de una persona que aplica métodos científicos, consecuente y rigurosamente, al problema de cómo cambiar la sociedad en una dirección más justa y justificada en beneficio de la mayoría de la humanidad. ¡Están en su elemento!

No hemos de limitar los métodos científicos al mundo natural nada más. La sociedad humana es parte de la realidad material, al igual que lo demás. Es materia en movimiento, al igual que todo en el mundo natural. Por lo que, si queremos cambiarlo en una dirección mejor, debemos aplicar métodos científicos, y no unas ideas superficiales subjetivas ni conceptos relativistas de la verdad como un concurso de narrativas o un producto de la política de identidad. En estos días, muchas personas en las universidades y otras partes rechazan la idea de que la verdad es objetiva y de que es posible determinarla por medio de un proceso científico basado en la evidencia; sostienen que cualquier “narrativa” subjetiva es tan válida que otra, y creen que para abordar los problemas de la sociedad y las divisiones sociales, todos debemos partir de la “política de identidad”, es decir, basarnos en los supuestos intereses de un solo componente de la sociedad, de una u otra “identidad”, y promover esos intereses, tales como “solamente las mujeres” o “solamente la gente de color” o “solamente la gente del tercer mundo”, o lo que sea. Pues, en realidad no debemos caer en competencia entre unos y otros y no debemos dividirnos así en campos tan pequeños. Hay que explorar sistemáticamente los puntales materiales que subyacen a los problemas más grandes de la sociedad y el mundo, para poder detectar sus raíces comunes. ¡Adelante, gente! Apliquen métodos científicos concretos, métodos científicos rigurosos, para analizar la naturaleza profunda de los problemas y para explorar y evaluar posibles caminos y soluciones para hacer un mundo mejor para todos. Únanse a eso. Serán bienvenidos a este proceso revolucionario, y si se dignaran a adentrarse en él con contenido, sospecho que encuentren muchas cosas las que les parecerían en Bob Avakian y sus métodos y enfoque, su seriedad, su rigor, así como su sentido del humor y vivacidad, y el tipo de persona que es, lo que en sí es una buena indicación del tipo de sociedad que él concibe y que él lucha concretamente por hacer nacer.

Pregunta: También parece que algo muy esencial es que las personas no tengan miedo —las personas a las que te diriges ahorita— que no tengan miedo de salirse de su espacio de seguridad y comodidad, de que se cuestione sus suposiciones acostumbradas, de que se cuestione cierto punto de vista de clase el que las ha influenciado, de estar dispuestas a salirse de dicho espacio.

AS: Así es, de acuerdo, eso es muy importante. ¡Vamos! ¿Qué es lo peor que te pudiera pasar? ¿Que descubres que llevabas mucho tiempo viendo las cosas desde una perspectiva equivocada? El acto de descubrir debe inspirar. Sabes, muchas veces un científico natural se emociona mucho al descubrir un error, o una anomalía, o que se revela que algo es erróneo en su manera de ver las cosas. ¿Por qué es tan emocionante? No se debe a que le dé tanto gusto a uno saber que se equivocaba durante mucho tiempo. [se ríe] Se debe a que es muy emocionante, seguramente para la mayoría de los científicos naturales, descubrir la verdad precisa sobre algo, la evidencia concreta acerca de algún aspecto de la realidad, aunque no se parezca para nada a lo que pensaba encontrar y no corresponda para nada a lo que pensaba hasta ese momento. Abre dimensiones completamente nuevas. Aprendes del error, entre otras cosas determinando por qué te equivocaste anteriormente —no sólo el hecho de que te equivocaste sino por qué— y siguiendo las implicaciones de todo lo anterior a fin de obtener mayor conocimiento. Por ejemplo, al aplicar un enfoque científico a la esfera social, podrías descubrir que sostenías sin examen muchas ideas equivocadas sobre lo que el socialismo y el comunismo abarcan en realidad, sobre lo que de hecho caracterizó la primera ola de revoluciones socialistas, en la Unión Soviética y China, sobre la naturaleza de los retos que enfrentaron, y sobre los logros concretos y las deficiencias en esos dos primeros intentos de desarrollar sociedades socialistas. Y quizás te sorprenda lo que descubres si aplicas a la exploración del tema un enfoque basado sistemáticamente en la evidencia.

Posiblemente te han “dicho” o enseñado en la escuela que esas sociedades eran horribles, que todo eso fue un desastre total, que todos sufrían horriblemente, etc. Pero a lo mejor nunca examinaste el tema muy a fondo, porque simplemente dabas por sentado que las cosas que decían eran ciertas, cosas que supuestamente “todos saben”, y tú confiabas en ese consenso general populista (así como en la propaganda de la gente que maneja las cosas) en vez de aplicar un enfoque científico sistemático y crítico de descubrir los patrones concretos de la evidencia. Pero, francamente, pensar así no es aceptable. Semejante enfoque carece de integridad intelectual. No puedes simplemente repetir a ciegas que “siempre has oído” y que “todos saben”, que por lo tanto tiene que ser cierto, de que las primeras sociedades socialistas eran un horror, que Mao era un monstruo, etc. ¿Qué pasó con el pensamiento crítico? ¿Qué pasó con la responsabilidad social entre los intelectuales? ¿Qué pasó con hacer el trabajo concreto para sistemáticamente analizar los patrones de evidencia cumulativa para descubrir lo que es la verdad?

Pues quizás ahora, si eres una persona con una pizca de integridad intelectual, decidas hacer algún trabajo para conocer más sobre todo esto: Podrías explorar el proyecto Setting the Record Straight (Pongamos las cosas en claro), podrías visitar la página web revcom.us y podrías leer el número especial de Revolución con la entrevista a Raymond Lotta, No sabes lo que crees que “sabes” sobre... La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro. Podrías examinar a fondo toda esa experiencia de las primeras sociedades socialistas, y de hecho podrías consultar las referencias y materiales de investigación y la evidencia concreta —lo que la gente trataba de hacer, sus logros concretos, así como sus deficiencias— y así distinguir entre la verdad y la ficción. Tras semejante examen quizás concluyas, “Bueno, tengo que admitir que tuve una opinión completamente diferente de eso, me equivoqué, ahora me doy cuenta de que tuve unas ideas muy erróneas al respecto”. Bueno, admitirlo no sería tan mal, ¿verdad? No es para tanto. De hecho, probablemente te abre unas puertas nuevas, te reta a explorar las cosas aún más y a hacerlo aún más a fondo, y quizás al final te motives para contribuir a tus propias maneras a tratar de avanzar la humanidad en unas nuevas direcciones, de romper con los actuales marcos tan sofocantes y opresivos.

A veces las personas de las capas intelectuales en particular se preocupan de que la revolución socialista y el camino hacia el comunismo le quiten toda vivacidad a la sociedad, especialmente en el caso de las personas como ellas — se preocupan de que les impongan muchas restricciones tanto a ellas como a su trabajo, y que en general se sofoque la vida intelectual, el mundo de las ideas, el mundo de experimentación e innovación, etcétera. Pero eso, también, surge de las calumnias y las ideas erróneas. Simplemente lee las obras de Bob Avakian, ¿entendido? Te darán un sentido, un sentido más profundo, de la sociedad vibrante que se concibe, y qué se requiere para crear la base material que diera un mayor ámbito, un amplio ámbito, a la curiosidad intelectual, la experimentación, la investigación, el descubrimiento, de una manera que al final sí sirve a la humanidad, pero sin restringir ni sofocar; de una manera que permita explorar en muchas diferentes direcciones, proseguir proyectos —proyectos de investigación, proyectos artísticos, cosas así— que no necesariamente rindan fruto en un sentido limitado ni inmediato... posiblemente no se sabe de antemano exactamente por dónde se encamine un proyecto particular, o hasta dónde pueda llegar. Quizás no llegue a nada, quizás resulte ser un callejón sin salida. Pero eso es parte del proceso de avanzar la ciencia y el arte y la cultura en un sentido más general. Con la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian, de hecho podrías experimentar y explorar ampliamente, sin estar atado o restringido a producir resultados inmediatos y palpables, concebidos de una manera limitada. Pues, eso distaría mucho de ser una sociedad sofocante u opresiva. Pues, ustedes los artistas, científicos y otros intelectuales de hecho deberían estar bailando en la calles ante lo que se concibe aquí. Imagínense el contraste que plantea esa visión con la presente sociedad en la que vivimos, ¡qué contraste tan inspirador!

Una dirección comunista, y no un salvador condescendiente

Pregunta: Antes de terminar, quisiera retomar la cuestión del papel de la dirección de BA en tu propio desarrollo como una revolucionaria y una comunista. ¿Quieres hablar un poco más de eso?

AS: Bueno, como dije, me di cuenta desde muy temprano, incluso en los años setenta, que los métodos y enfoques de BA tenían algunas características muy especiales. Aún en ese entonces, algunos trabajos los que él desarrollaba parecían distintos a los trabajos típicos que prevalecían en los movimientos de aquellos tiempos. Tenía más seriedad, más contenido. También abarcaba más los diferentes matices y apreciaba la complejidad. De una forma muy importante, combinaba la teoría con la práctica. No se trataba de un marxismo de café. Definitivamente, se vinculaba con los movimientos prácticos contemporáneos y trataba de impulsar concretamente las luchas revolucionarias en la dirección de una revolución concreta. Era muy concreto en ese aspecto, tal como sigue siendo hasta la fecha. Pero aún en ese entonces —como todavía es evidente— se caracterizaba muchísimo por la teoría profunda y el desarrollo profundo de los análisis, y lo anterior sobresalía en contraste con muchos enfoques superficiales y limitativos del cambio social, como el punto de vista de que “el objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo”, o varias formas del economismo que sólo pretenden lograr unas mejoras menores en la condiciones de los oprimidos sin desafiar en lo más mínimo los límites del sistema horroroso presente. BA no se entretenía haciendo reformas superficiales sino que trabajaba en torno a la reestructuración del marco entero a un nivel más fundamental, y eso definitivamente me llamaba la atención.

Cuando me pongo a pensar en la dirección teórica y práctica de BA sobre todo el camino, en el transcurso de más de cuatro décadas, también pienso en coyunturas cruciales en el camino. No puedo hacerles justicia a todas aquellas en este momento, pero sí menciono unos ejemplos. Desde temprano, hacía un análisis profundo de la cuestión nacional de los negros en Estados Unidos. Incluso en aquel entonces, eso era algo muy formativo para mí, de verdad. Pensé: Este es el único análisis científico y sustantivo de la cuestión nacional que he visto que en realidad encamina las cosas en la dirección correcta. El análisis era profundo y se basaba en la historia, y por un lado, sus polémicas trataban la necesidad de una revolución real, y por otro lado alertaban contra los peligros del aventurerismo, de un grupo pequeño que saliera a hacer una revolución sin las condiciones ni las masas populares que hubieran hecho posible tal revolución, qué tan irresponsable que lo sería semejante aventurerismo, y que de hecho no llevaría a una revolución real. Al mismo tiempo hubo polémicas importantes, sobre toda la marcha, desde una época temprana, en torno a los problemas del economismo en el movimiento comunista y en torno a los problemas históricos del chovinismo y nacionalismo en los movimientos internacionales. Eran polémicas de suma importancia. Creo que BA, por sí solo, rescató y revigorizó mucho de lo mejor de Lenin, su crítica al economismo, por ejemplo; de hecho BA profundizó ese análisis y lo desarrolló aún más.

Analizó a fondo la experiencia de la primera ola de la revolución socialista, incluida la extensa experiencia de China, y de la restauración del capitalismo en China, la que muchos revolucionarios en ese tiempo ni siquiera reconocían que había ocurrido o no entendían bien por qué había ocurrido. Desmenuzó las diferentes líneas al interior del Partido Comunista de China, hizo un análisis materialista de la base subyacente para el surgimiento y poder de esas líneas en la lucha de clases en general en China, y se centró en las contradicciones entre las clases en la sociedad socialista y la respectiva base material subyacente, los problemas que la revolución china enfrentaba al entrar en la etapa del socialismo y de ahí al tratar de avanzar por el camino del socialismo; también identificó algunas deficiencias en el enfoque de los comunistas chinos que al final dejaron la sociedad más vulnerable a la restauración capitalista, aunque, como BA también analizó, las deficiencias y los errores de los comunistas no eran la causa principal de la restauración del capitalismo. Pues, hizo análisis esenciales en las coyunturas críticas como las que describí.

De ahí, tras analizar el reflujo de los movimientos de la década de 1960 en Estados Unidos y en el mundo en general y la intensificación de las contradicciones entre el bloque imperialista rival encabezado por Estados Unidos y el bloque imperialista rival encabezado por la Unión Soviética (la que ya había dejado de ser socialista, aunque decía lo contrario hasta el fin de la década de 1980), analizó el peligro de una guerra mundial. Más adelante, también hubo análisis, con la dirección de Bob Avakian, de un dramático viraje en la marcha de los acontecimientos en el mundo, con la desintegración de la Unión Soviética y su bloque, que ya llegaba a ser abiertamente capitalista, lo que también incluía un análisis de algunos errores secundarios en el enfoque del PCR, que tendía a ser un poco mecánico y unilateral sobre el peligro de la guerra mundial, que sí era un peligro pero el análisis inicial del PCR lo exageró un tanto. Si lees el documento Apuntes sobre economía política, publicado por el PCR en los años noventa, encontrarás un análisis importante de las dinámicas del sistema imperialista mundial y sus fundamentos capitalistas, y además un resumen importante, tanto del análisis (principalmente correcto) del PCR del peligro de una guerra mundial en los años setenta y ochenta como de los errores secundarios, de método y de contenido específico, en ese análisis. Hay mucho que aprender en esos dos aspectos. Retoma lo que yo decía anteriormente sobre el método científico y de que una importante parte de ese análisis, y algo que el método científico acoge, es la de reconocer y aprender de los errores que uno comete.

También se han hecho otras contribuciones muy importantes a la orientación y enfoque estratégicos de llevar a cabo la lucha revolucionaria, no sólo en un país particular sino por todo el mundo. Una de las contribuciones clave de Bob Avakian es su profundización del análisis de la base y la importancia crucial del internacionalismo, capturado en la orientación básica del mundo entero ante todo. Ese avance abarcó el análisis y la crítica de algunas de las malas direcciones de algunas de las organizaciones y partidos revolucionarios en diferentes partes del mundo que se salieron del camino, especialmente por cambiar el comunismo por el nacionalismo. No basta con decir que se salieron del camino — es importante analizar por qué. Si no, uno no aprende nada de la experiencia. Tampoco podrá hacer algo mejor cuando vuelvan a surgir las oportunidades. Repito, recomiendo que las personas lean la polémica de la OCR de México sobre esta cuestión, “¿Comunismo o nacionalismo?”, y otras polémicas importantes en la revista electrónica Demarcations, a la que también se puede acceder en la página web revcom.us.

Además, a lo largo de todo ese período, Bob Avakian desarrolló un análisis muy importante de la necesidad y la importancia de hacer trabajo revolucionario sistemático en una situación no revolucionaria, y qué significa llevar a cabo ese trabajo, a fin de prepararse para una situación revolucionaria.

Repito, lo anterior son algunos ejemplos nada más, y en esta entrevista, no puedo hacerle justicia a todo el ámbito del conjunto de la obra de Bob Avakian y a las contribuciones y avances cruciales que él ha hecho, a mi parecer, con relación al desarrollo de la teoría y el enfoque estratégico de una nueva etapa de la revolución comunista en el mundo.

Además, al interior del mismo Partido Comunista Revolucionario... como se dio a conocer, para que las personas puedan informarse al respecto... Bob Avakian inició y dirigió una Revolución Cultural al interior del mismo Partido Comunista Revolucionario, como un mecanismo y un método para lidiar con unas líneas y tendencias profundamente revisionistas que amenazaban con sacar el Partido del camino por completo, en la dirección del economismo, reformismo y acomodación con el sistema imperialista.

Con la dirección de Bob Avakian, también se ha criticado contundente y profundamente la política de identidad —del nacionalismo y la política de identidad en torno a la cuestión de la mujer— y se ha explorado la base filosófica de lo anterior en el idealismo y el relativismo no científicos, en la idea de que no existe una realidad objetiva o de que de hecho no podemos conocer la realidad objetiva, y de que sólo existen diferentes “verdades” particulares o diferentes “narrativas” de diferentes grupos o individuos, tal como describí anteriormente. BA también ha hecho una crítica muy importante a las “líneas revanchistas” entre las masas básicas, y recalca, en oposición a éstas, que el objetivo de la revolución comunista es de emancipar a la humanidad y barrer con todas las relaciones de opresión y explotación, y no se trata de la venganza o el revanchismo.

Respecto a muchas cuestiones sociales importantes, él ha explorado e investigado a fondo, y ha desarrollado, muchos análisis importantes, pero siempre los ha vinculado con el objetivo estratégico de la revolución comunista y la emancipación de la humanidad. Su orientación siempre ha sido: ¿Por qué hacemos eso, por qué nos molestamos tan siquiera en forcejear con cualquiera de esas cuestiones? No lo hacemos simplemente porque nos es interesante o para tener conversaciones estimulantes entre nosotros y reflexionar sobre lo ingeniosos que somos, ¿verdad? [se ríe] Lo hacemos porque de hecho tratamos de hacer un mundo mejor. Por lo tanto, ¿qué tienen que ver todas estas cuestiones con lo anterior, con efectivamente hacer un mundo mejor? El enfoque de BA siempre ha vinculado y dirigido así las cuestiones las que ha explorado y con las que ha forcejeado. Siempre he apreciado ese aspecto de BA.

Además, otro distintivo de BA es que siempre ha estado muy dispuesto a luchar con las personas sincera y francamente sobre los obstáculos en su propio modo de pensar. No duda en luchar muy sincera y enérgicamente con las personas de todas las capas sociales, entre ellas las de la base de la sociedad. ¡BA jamás te sale con aires de un salvador condescendiente! [se ríe] No. Él te dice lo que piensa sin pelos en la lengua. Él te dice directamente lo que haces mal, a su parecer, o lo que está mal en tu modo de pensar, y por qué. No se muerde la lengua ni para nada rehúye a luchar contigo simplemente porque seas de un grupo oprimido o algo así. Te respetará lo suficiente como para luchar contigo. También aprecio mucho esa actitud suya.

Un método y enfoque sistemáticamente científico

AS continúa: Lo que articula todo es, repito, la cuestión del método y enfoque. Lo que más me importa es el método y enfoque de BA, y en particular las rupturas filosófica-metodológicas que ha hecho en relación a la experiencia anterior del movimiento comunista. Ha hecho avanzar mucho más las cosas, en el sentido de poner el comunismo sobre una base más sistemáticamente científica y de reconocer correctamente que el comunismo, al igual que toda teoría auténticamente científica, necesariamente es falseable. A diferencia de una religión, una teoría auténticamente científica e integral tiene que ser abierta a que se ponga a prueba repetidamente ante la realidad del mundo material y al riesgo de que en última instancia se refute y se rechace, pero sólo a base de la evidencia material concreta, adquirida sistemáticamente y acumulada al transcurso de un extenso período de tiempo desde una multiplicidad de direcciones. Debido a ese proceso podemos decir con mucha seguridad, por ejemplo, que la teoría de la evolución es necesariamente falseable (como tiene que ser, para clasificarse como una teoría científica) pero nunca se ha falseado, en los más de 150 años después de Darwin. A pesar de los mejores esfuerzos de las fuerzas religiosas para refutar la teoría de la evolución, ésta sólo se ha fortalecido y se ha reforzado repetidamente al transcurso del tiempo, por medio de un sinfín de casos de la evidencia concreta de su validez. Hemos de ver de igual manera al comunismo como una ciencia.

Sus principios y análisis centrales se fundamentan en el mundo material, y se ponen a prueba, y se pondrán a prueba, repetidamente ante el funcionamiento concreto de la realidad material. Decir que es “falseable”, como lo es toda teoría científica buena, no significa que terminará por ser falseada: simplemente quiere decir que es abierta a la crítica y la investigación multifacética, y a que se ponga a prueba repetidamente en lo concreto ante la realidad material concreta. Para mí, como una científica, como una persona educada en las ciencias, lo anterior me es increíblemente importante: entender que así se deja de tratar el comunismo con cualquier tipo de “religiosidad”, sino de tratarlo como un proceso científico que explora la realidad material concreta tal como es, que está dispuesto a reconocer los errores y las malas direcciones — los errores propios así como los ajenos, en tiempos pasados o recientes. Un método científico de ese tipo —que reconoce esos errores y los ve como una parte de un proceso, los analiza a fondo y les saca lecciones, con el fin de salir por el otro lado del proceso con mayor capacidad de hacer avanzar las cosas sobre una base mejor que esté en mayor concordancia con la realidad, que esté en una concordancia más profunda con la realidad concreta— contrasta muchísimo con las variadas epistemologías populistas que tienden a definir la verdad según cuántas personas creen que algo sea verdad o cuál sector de los oprimidos creen que algo sea verdad, etc. Pues a BA no le interesan esas epistemologías. Simplemente va donde la evidencia lo lleve, a base de un análisis serio y profundo. Está dispuesto a hacerle frente, aunque lleve a enfrentar los errores, o como él lo expresa, enfrentar las verdades vergonzosas. Eso es el distintivo de un buen científico. Más que nada, ese método y enfoque es lo que realmente lo diferencia, lo que realmente hace que sobresalga, y es algo de lo que, muy conscientemente, debemos aprender, estudiar y hacerlo nuestro.

Creo que todas esas cosas que he descrito, especialmente ese método y enfoque científico riguroso, en lo personal han sido una fuente de inspiración y preparación concreta y continua para mí. Aunque yo tenga formación científica en las ciencias naturales, otra cosa muy distinta es la de aplicar concretamente tal entendimiento al análisis de la sociedad y a su transformación. ¡Hay tantas formas en que uno puede salirse del camino! Por ejemplo, se puede caer en la subjetividad en torno a ciertas cuestiones. A mí me importa muchísimo, me apasiona, la cuestión de la mujer, la opresión de la mujer. Una de las preguntas que se plantearon en los años sesenta era: ¿era posible luchar por la emancipación de la mujer dentro de los movimientos revolucionarios, y dentro de los movimientos por el socialismo y el comunismo, o habría que librar esa lucha en un proceso completamente separado? Yo entendía a cierto nivel por qué habría que librarla como una parte de un solo proceso general y más abarcador. Pero yo diría que, de manera continua, mi modo de pensar con respecto a semejantes cuestiones se ha enriquecido más por adentrarme en todo el método y enfoque general de BA, y creo que todo eso me ayuda mucho a mejorar mi manera de pensar, ideas y trabajo en torno a la cuestión de la opresión de la mujer, y en torno a las transformaciones sociales fundamentales que se tendrían que instituir para alcanzar en lo concreto la emancipación generalizada, y no dejarme llevar repetidamente hacia el marco más limitado y limitante de la política de identidad, con su concepción sumamente mezquina de las raíces y los rasgos continuos de la opresión de la mujer y la relación de todo lo anterior con las relaciones generales y fundamentales en la sociedad, las que también necesitan un remozamiento radical completo y sistémico.

Además, eso es cierto en torno a muchas diferentes cuestiones. Uno de los aspectos importantes de la dirección de BA que me han influenciado mucho es el rigor científico, la coherencia, la disposición y la capacidad de proceder metódica y sistemáticamente. Cuando algunos sentimientos en la sociedad o la experiencia particular propia influencian a las personas, y por lo tanto éstas empiezan a salirse un poco del camino por aplicar la ciencia con menos rigor —en otras palabras, por volverse un poco subjetivas—, pues pueden aprender del ejemplo de BA, ya que de manera muy consecuente él pone un modelo del rigor científico. Por lo que él también está dispuesto a reconocer los errores y deficiencias, incluidos los suyos. Fíjate que nadie pasa por la vida sin cometer errores. Pero él no hace cualquier cosa simplemente por ser popular, no se sujeta a las inclinaciones populares o de moda, ni nada de eso. Siempre vuelve a las cuestiones de: dónde está la evidencia, analicemos el proceso, analicemos las raíces de las cosas, analicemos lo que concretamente se requiere para transformar este fenómeno y cómo se vería, etc.

Repito, a mi parecer, me he beneficiado muchísimo de ese modelo suyo del método y enfoque sistemático y rigurosamente científico. Ha afectado muchísimo mi trabajo y mis contribuciones, en la medida en que yo haya hecho aportes acerca de cuestiones como la de la mujer o la promoción de conocimiento científico de la evolución biológica o la popularización de la ciencia más en general. Como he dicho muchas veces, saber qué es real, y por qué importa, es sumamente importante para amplísimos sectores de la gente en la sociedad — entender algo sobre el mundo material y el origen de la vida, el origen de la gente, la manera en que toda vida evolucionó. Claro, conocer todo eso en sí es muy genial, simplemente para poder entender la vida, pero también es muy importante, por razones de la sociedad, el que la gente tenga muy claro que ningún ser sobrenatural tiene nada que ver con el origen de la gente, el origen de toda vida. Existen procesos naturales, procesos materiales naturales que han tenido lugar — y, repito, creo que todo eso se explica claramente en el libro sobre la evolución [La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: Saber qué es real y por qué importa]. Lo menciono aquí para decir que BA ha ejercido una influencia, directa o indirecta, en todas las dimensiones de mi trabajo, más que nada por medio de poner de modelo un método y enfoque, y de poner énfasis en qué es lo que la gente más necesita saber y entender.

Una exploradora, una pensadora crítica, una seguidora de BA: Conocer el mundo, y cambiarlo hacia lo mejor, al servicio de los intereses de la humanidad

Pregunta: Me parece que sería bueno concluir con lo siguiente: ¿Qué tienen que ver la dirección de BA y la nueva síntesis del comunismo con su manera de conocer y ver al mundo?

Ardea Skybreak: [se ríe] La gente a veces pregunta ¿qué tipo de personas trabajarán con BA o seguirán su dirección? Y creo que eso es parte de lo que indaga tu pregunta. Bueno, yo diría que, veamos a nuestro alrededor. Creo que encontraremos una impresionante y diversa combinación de personas creativas de conciencia con diferentes orígenes, habilidades y personalidades. En cuanto a mí, creo que diría que siempre seré una pensadora crítica. ¡Lisa y llanamente no conozco otra manera de ser! [se ríe] Estoy segura de que siempre tendré curiosidad sobre casi todo, tanto en el mundo natural y en la sociedad humana. Me representan tanto un desafío como un sustento la diversidad y complejidad del mundo natural y del mundo social. Creo que soy, de corazón, una exploradora. Exploro lo desconocido, descubro lo que anteriormente no se ha conocido, abro nuevos caminos: en mi opinión, eso representa una gran parte de lo que hace que la vida sea digna de llevar.

Pero tampoco quiero simplemente conocer el mundo. Quiero ayudar a cambiarlo, hacia lo mejor y al servicio de los intereses de toda la humanidad. Y ahí es donde se conecta para mí la nueva síntesis del comunismo de BA. Pues, gracias a la nueva síntesis del comunismo de BA, y sobre todo lo que está concentrado en su aplicación de métodos y enfoques científicos, considero que he obtenido, a lo largo de los años, una apreciación mucho más profunda no sólo de las grandes complejidades del proceso general de transformación revolucionaria, sino también de las posibilidades muy concretas para dicha transformación. La forma en que en realidad se podría hacer. La forma en que en realidad se podría ganar. La forma en que en realidad se podría hacer nacer una sociedad nueva en la que valdría la pena vivir.

Si no fuera por la nueva síntesis del comunismo, es posible que yo me hubiera decepcionado. En mi propio trabajo sobre la cuestión de la mujer, en mi trabajo sobre la popularización de la ciencia de la evolución y en muchas otras áreas en las que he trabajado para hacer algunos aportes, repetidamente he sacado importantes ideas de la nueva síntesis en materia de epistemología y metodología, y me he puesto a aplicarla en mi trabajo, a mi parecer con buenos resultados. En toda la obra de mi vida, creo que queda claro que estoy muy comprometida con la divulgación del conocimiento y métodos científicos básicos entre las personas de la manera más amplia que sea posible, ayudar a muchas personas, entre ellas de las personas más oprimidas y con menos educación formal, a adentrarse en concreto y participar por su cuenta en el proceso científico. Además, me he comprometido a aplicar toda mi formación y experiencias de vida a fin de aportar un enfoque científico más sistemáticamente riguroso en todos los rincones del movimiento para la revolución y para forjar los caminos que vayan hacia una sociedad nueva, una transición socialista nueva hacia el comunismo. Por lo que la nueva síntesis del comunismo de BA, y todo el método y enfoque que la caracteriza y concentra más claramente, han inspirado, estimulado y retado mi trabajo en muchos sentidos positivos en el transcurso de los años, y en muchas dimensiones.

Para repetir, más que cualquier otra cosa, se trata del método y enfoque concentrados en la nueva síntesis, y en particular sus dimensiones epistemológicas: su rigurosa búsqueda de los patrones que descubren la realidad material tal como es en efecto, independientemente de tan inesperadamente y tan incómodamente que esos descubrimientos pudiera ser; y su comprensión científica de que las contradicciones que existen al interior de una cosa o proceso siempre sentarán las bases materiales para el cambio; y que por lo tanto, se encontrará que las bases materiales para la transformación revolucionaria y radical de la sociedad y del mundo residen principalmente ahí mismo en un grupito de importantes contradicciones subyacentes, las que constituyen los fundamentos básicos y características que definen al sistema imperante, el que hoy es el sistema del capitalismo-imperialismo que en la actualidad domina el mundo. Aparte de poner el marco en el cual yo considero que con mayor frecuencia uno puede "hacer las preguntas correctas", todo ello ha puesto el marco para seguir esas preguntas a su resolución. En un sentido muy concreto, me ha proporcionado el sustento personal y el aire para respirar. Y considero que me ha capacitado hacer al menos algunas contribuciones significativas al proceso general de los descubrimientos y transformaciones científicos en diversos ámbitos, no sólo para mi propia ilustración, o debido a mi propia curiosidad, si bien eso sí sirve aquí también [se ríe], sino también para contribuir a hacer avanzar el proceso de transformación radical de la sociedad que hace falta con tanta urgencia y para tantas personas. La nueva síntesis del comunismo de BA me ha retado de maneras positivas y me ha capacitado para hacer contribuciones que si no, yo no hubiera podido hacer. Y, hablando no sólo por mí misma, sino por muchas otras personas las que se han inspirado en su propio trabajo y en sus propias contribuciones debido a la nueva síntesis del comunismo de BA, para repetir eso constituye una señal, un indicio, de lo que yo considero que es una dirección científica muy buena.

 

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