Explosión en Alabama

Mueren 13 mineros de carbón

Mike Ely

Obrero Revolucionario #1121, 7 de octubre, 2001, en rwor.org

Los mineros sabían que algo andaba mal en la mina No. 5 de Blue Creek cuando iban a trabajar en su profundidad.

Esta mina, a 70 kilómetros de Birmingham, Alabama, de más de 700 metros de profundidad, es una de las más profundas del país. En las minas profundas el gas metano siempre es un peligro. Si uno apaga la maquinaria y escucha, puede oír el silbido y burbujeo del metano cuando se escapa del carbón.

El metano es más liviano que el aire y es explosivo. Se concentra en bolsas o entre las rajaduras del carbón, y la vida de los mineros depende de la buena circulación del aire en la mina.

Este verano, una y otra vez, hubo miniexplosiones de metano en la mina No 5. Estallaron bolsas de gas, se encendieron y luego se apagaron.

Cuando trabajé de minero atestigué uno de esos estallidos. La perforadora rotativa excavó una apertura hacia otra cámara, donde había metano. Una ráfaga brillante alumbró la mina, y barrió la oscuridad, el vapor y el polvo. La llama lamió la máquina y se vino hacia nosotros, levantando pedazos de carbón y prendiéndolos. Un calor como de horno nos azotó la cara, iluminó nuestra sorpresa, nos abrasó... y, se esfumó tan rápido como apareció. La muerte nos había acariciado. Volvió la oscuridad. Unas pocas ascuas quedaron sobre la maquinaria. Nos miramos los unos a los otros, asustados, y recobramos el aliento.

Recordé ese momento cuando oí la terrible noticia de Brookwood, Alabama. Los mineros de la mina No. 5 experimentaron por lo menos cinco incidentes de esos durante el verano, incidentes que les quitaron el sueño. Los mineros hablaban con sus familiares sobre sus temores.

Cada uno de los 300 mineros de la mina No. 5 sabía que estaba en peligro, que había problemas con la ventilación. La compañía lo sabía también.

Shirley Hyche, que lleva 20 años trabajando en la mina Blue Creek, dijo que "fue como si hubiera estallado una pequeña bomba".

Los mineros le dijeron a los dueños de la mina, Jim Walter Resources, que hicieran algo. Shirley dijo: "No hacían caso, no hicieron nada".

El que los mineros regresaran todos los días al trabajo, a la profundidad de la mina, dice mucho sobre la vida de los trabajadores y del capitalismo.

Muchos de los mineros eran de otras partes. Unos eran del condado MacDowell de Virginia Occidental, donde en 1986 cerró un enorme complejo minero de la compañía U.S. Steel. Muchos, de 50 años de edad, fueron a trabajar porque les faltaban unos años de trabajo más para jubilarse, y perderían la jubilación si hacían otro oficio. Esos trabajadores estaban atrapados, obligados a trabajar, a pesar del peligro.

Cada uno sabía que si no trabajaba ahí sería muy difícil que otra mina los contratara.

Apenas una chispa

"Nunca una mina estalla hacia los cielos,

pero estamos enterrados por ustedes".

De la canción revolucionaria
"Los hemos alimentado 1000 años"

El domingo 23 de septiembre, había 32 trabajadores en la mina No. 5. Los domingos no hay producción y solo trabajan los de mantenimiento, checando la ventilación, dispersando las bolsas de gas y reparando la maquinaria y los rieles. De repente, una explosión lanzó una ola de aire, piedras y llamas.

La compañía dice que un derrumbe de piedras cayó sobre una batería y causó la explosión. Pero hay muchas razones para no creer el cuento de la compañía, y muchas razones por las que podría estar mintiendo.

Esto es lo que se sabe: una chispa estalló en aire lleno de metano. Seis mineros que estaban próximos a la explosión fueron heridos por las llamas y las rocas; tres lograron escapar.

Afuera, inmediatamente se organizó un equipo de 10 mineros para rescatar a los tres que quedaron atrás. Al descender sabían que estaban arriesgando la vida.

Los tres mineros heridos estaban a cinco kilómetros de la entrada de la mina, una larguísima distancia para recorrer a pie en semejantes condiciones tan peligrosas. Las explosiones producen monóxido de carbón, que es invisible y mortífero.

Encontraron herido a Ray Ashworth y lo sacaron.

Unos 45 minutos después de la primera explosión hubo una segunda, más grande. Lanzó pedazos de tierra y carbón al aire, y se prendieron en llamas. Así que el incendio que empezó con metano terminó incendiando las paredes.

El túnel de la mina se convirtió en un infierno, la temperatura alcanzó 2500 grados Fahrenheit, y llenó los pasillos de llamas y gases venenosos. El primer grupo de rescate no salió de la mina.

Se prepararon nuevos equipos de rescate, pero los sacaron después de 10 horas. Solo lograron rescatar tres cadáveres.

El martes 25, la compañía inundó la mina con 35 millones de galones de agua para sofocar el incendio.

Los 12 mineros que estaban en la mina murieron. Ray Ashworth murió después.

Por todo el mundo la gente trabajadora enfrenta peligros semejantes cuando entra en la tierra para enriquecer a los dueños. El 27 de septiembre, 20 mineros, nueve mujeres, fueron sepulcrados en una mina del este de India cuando las lluvias torrenciales debilitaron los soportes. El 8 de agosto, una explosión de metano mató a 14 mineros en Rumania. El 17 de julio, la inundación de una mina en Guangxí, China, mató a 70 mineros. A principios del año, nueve mineros murieron en una mina de carbón de Donetsk, Ucrania.

Un peligro latente

En el local 2368 de Mineros Unidos de America (UMWA), todos expresaban su indignación contra la compañía por no responder al peligro latente. Los parientes de los fallecidos les decían a los periodistas que le contaran al mundo que los trabajadores vivían con el temor de una explosión.

Mike Boyd, cuyo hermano Clarence "Bit" Boyd murió, dijo que desde hace un mes los mineros se quejaban de las altas concentraciones de metano. Mike, que trabaja en la mina No. 5 checando el metano y sacándolo con grandes aspiradoras, dijo que en una reunión entre mineros y dueños "les advertí del peligro, les dije que podría haber una explosión".

Jackie Carroll dijo que su hermano, Junior Adams, le dijo a su hija que temía algo. Junior está entre los muertos.

Un ex gerente de la mina, Jim Layne, fue al sindicato a dar el pésame y contar lo que sabía. Layne se retiró en 1989, pero ya en ese entonces sabía algo. "Me dijeron que no me preocupara tanto de los niveles de metano".

En 1993 hubo una gran explosión en la mina No. 5 y cuatro mineros quedaron heridos de gravedad. La mina fue cerrada temporalmente en 1995, debido a constantes peligros de explosión por concentraciones de metano.

El sindicato de mineros declaró un día de duelo el 25 de septiembre.

Mientras tanto, los voceros de la compañía no han hecho comentario alguno sobre el desastre, pero sí anunciaron que la mina No. 5 de Blue Creek volverá a funcionar.


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