Maniobras contra Irak

Lógica gangsteril de una guerra injusta

Obrero Revolucionario #1172, 27 de Octubre, 2002, posted at http://rwor.org

Mientras que la prensa se enfoca en el baile diplomático de la ONU, Estados Unidos ha estado llevando a cabo los preparativos para invadir y ocupar a Irak.

El periódico inglés Independent informó: "Estados Unidos lleva seis semanas despachando soldados y materiales bélicos al Golfo, rápidamente pero sin publicidad. El Pentágono ha enviado un contingente de barcos capaces de descargar tanques y otros vehículos blindados".

Estados Unidos ha aumentado la cantidad de soldados en el Golfo de 20,000 en agosto a 35,000 actualmente. Además, hay 25,000 efectivos de la Marina y la Fuerza Aérea, con una fuerza expedicionaria de Marines. El portaaviones Constellation saldrá rumbo al Golfo el 30 de octubre.

En cierto sentido el ataque ya comenzó. Desde agosto han redoblado los ataques aéreos contra Irak, y fuentes congresionales informan que la CIA ha aumentado las operaciones clandestinas y de "guerra psicológica".

Están preparando una enorme guerra injusta y sin provocación. Washington busca extender el control del Medio Oriente y posiblemente ocupar directamente y a largo plazo el segundo país productor de petróleo del mundo.

Un millón de personas murieron en la región en los años 1980, cuando Washington apoyó y fomentó el ataque de Saddam Hussein contra Irán. Centenares de miles más cayeron durante la primera guerra del Golfo a comienzos de la década pasada, cuando Estados Unidos y sus aliados bombardearon Irak durante 40 días.

Esa guerra devastó las fuerzas armadas iraquíes, y desde la fecha no han atacado a nadie fuera de sus fronteras. Pero los aviones de guerra y misiles cruceros yanquis e ingleses han violado el espacio aéreo iraquí y bombardeado el país constantemente, y su aliado de la OTAN Turquía ha invadido las regiones curdas del norte de Irak repetidas veces.

Desde la guerra por lo menos un millón de niños iraquíes han muerto de enfermedades curables debido a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la ONU.

Y ahora, después de todo eso, los 20 millones de habitantes de ese país pobre del tercer mundo ven venir otro ataque. Día tras día, la Casa Blanca exhorta a tumbar a Hussein y a establecer un nuevo gobierno que acepte desarmarse y la ocupación de Estados Unidos. Si no, le caerá encima con su enorme máquina bélica y un plan que comprende bombardear y ocupar las principales ciudades.

Es una amenaza puramente gangsteril.

Steven Simon, ex miembro del Consejo de Seguridad Nacional y actual investigador del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, dijo: "Las operaciones militares podrían empezar en diciembre. La fuerza expedicionaria de Marines sería de especial valor ya que tiene experiencia de guerra urbana. La guerra podría durar 10 minutos o 10 meses; todo depende de si hay un golpe de estado contra Hussein al comienzo. Si no se da un golpe de estado, si los Guardias Republicanos oponen resistencia en Bagdad, y si Estados Unidos y sus aliados no están dispuestos a entrar en la ciudad, podrían pasar meses de estancamiento".

La doctrina gangsteril

Hace poco el gobierno anunció una serie de normas de guerra para una ofensiva global.

El 20 de septiembre, la Casa Blanca publicó el documento "Estrategia de Seguridad Nacional". Es una declaración de dominación permanente del globo. Descarta toda noción de soberanía nacional de estados o pueblos. Se otorga el derecho de lanzar ataques sin advertencia, sin provocación y sin aprobación internacional. Esa belicosidad se suma al abandono, ya antes del 11 de septiembre, de los tratados internacionales del control de armas, y a la decisión de construir sistemas antimisiles que permitan lanzar un primer golpe nuclear.

El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, está elaborando directrices militares para aplicar la "Estrategia de Seguridad Nacional". En su afán de dominación global, la máquina de guerra estadounidense tomará riesgos y atacará implacablemente. Rumsfeld promete que el alto mando abandonará la prudencia de la época post Vietnam y las doctrinas de "equilibrio mundial" de la guerra fría.

En un memorando a los comandantes militares, Rumsfeld dijo que la máquina de guerra nunca debe permitir que la influencie el punto de vista de los aliados o del público norteamericano. Además, dijo que las fuerzas armadas nunca deben prometer "no hacer algo": como por ejemplo, no poner en peligro a los civiles, no arriesgar la vida de sus propios soldados o no lanzar ataques durante el mes sagrado musulmán de Ramadán. Cabe señalar que esto se escribió antes del 11 de septiembre (en marzo de 2001), y que tuvo varias veces revisiones durante el verano de este año.

El 12 de octubre, Rumsfeld hizo un segundo anuncio: que le ordenó a los comandantes regionales volver a formular todos sus planes de guerra para abandonar la noción de grandes ejércitos ("fuerza abrumadora") y dar más énfasis a invasiones relámpago, ejércitos más pequeños y móviles y las nuevas tecnologías más "mortíferas".

Es un plan para lanzar múltiples guerras , en rápida sucesión si es necesario, en muchos lugares. Empieza con una campaña para decapitar gobiernos opositores con "bombas inteligentes". Como ataca con fuerzas más pequeñas, respondería a los reveses militares con armas de destrucción masiva para aplastar a cualquier enemigo.

Muchas voces de la estructura de poder y las fuerzas armadas advierten que esos planes de pronto no funcionan en la invasión de Irak. El general Joseph Hoar, ex comandante de las fuerzas del golfo Pérsico, habló ante el Senado sobre la guerra urbana: "Podríamos sacrificar en parte todas nuestras ventajas de comando y control, tecnología, movilidad, si tenemos que enviar soldados a pelear en las calles de las ciudades. Se parecerá a los últimos 15 minutos de la película Saving Private Ryan".

Todo el mundo en juego

Los preparativos militares yanquis están sacudiendo todo el mundo y reconfigurando las estructuras internacionales de poder. Y Washington está presionando a las demás potencias y a sus aliados a apoyar sus metas (Vea el artículo acompañante).

El analista militar William Arkin señaló que en los primeros cuatro meses después del 11 de septiembre, las fuerzas armadas establecieron 13 bases en nueve países, muchas con pistas de aterrizaje provisionales. Parece que ahora todas han pasado a ser bases permanentes.

Estados Unidos ha expandido su presencia militar del noreste de África a Asia Central, con bases en Bahrain, Qatar, Kuwait, Arabia Saudita, Omán, Turquía. Bulgaria, Pakistán, Afganistán, Djibouti, Yemen, Somalia, Georgia, Filipinas, Uzbekistán y Kirguizistán. Ha firmado un acuerdo que permite aterrizar a los aviones de guerra en Kazakistán, y está presionando a Yemen, los Emiratos Árabes Unidos y Somalia para poner bases militares y de espionaje. Ya tiene acceso a bases aéreas en Jordania.

Tiene fuerzas apostadas sistemáticamente alrededor de los mayores yacimientos de petróleo y de gas en todo el mundo (en el golfo Pérsico y el mar Caspio) y en los principales estrechos que controlan el tráfico mundial de petróleo.

Todo indica que la meta es establecer un nuevo "orden mundial" permanente.

En agosto, el general Tommy Franks, comandante del Comando Central, dijo que la ocupación estadounidense de Afganistán podría ser de largo plazo y trazó una comparación con la ocupación de Corea del Sur, que ya lleva 50 años.

Hace poco Franks trasladó su centro de mando de la costa este de Estados Unidos a una nueva base en Qatar, en el corazón del golfo Pérsico. Pero tiene mayores ambiciones: es candidato para gobernador militar de Irak durante un período indeterminado de dominación colonial directa.

La ocupación de Irak establecería una gran cabeza de playa en el corazón de los yacimientos petroleros, de la misma manera que la ocupación de Alemania después de la II Guerra Mundial colocó a Estados Unidos en el centro estratégico de Europa.

Podría trasladar sus fuerzas de Arabia Saudita (donde se han ganado la enemistad de los musulmanes), pero mantenerlas cerca de los yacimientos petroleros sauditas en caso de levantamientos. Además, colocaría al ejército estadounidense a lo largo de la frontera con Irán, el mayor país de la región.

Washington dice que quiere atacar a Irak porque es fuerte y amenaza la región. Pero en realidad lo que lo atrae es la vulnerabilidad de Irak tras la guerra del Golfo y las sanciones.

Los partidarios de una guerra contra Irak en el gobierno ven una ocupación de largo plazo de los yacimientos petroleros iraquíes como una "gran oportunidad". Sus voceros, como el ex director de la CIA, James Woolsey, y el estratega bélico Richard Perle, hablan de reestructurar a Irak para beneficio de Estados Unidos y aprovecharlo como modelo para reestructurar toda la región: Siria, Irán, Arabia Saudita, etc. Cuando Woolsey dijo que todo eso es "posible", un funcionario del gobierno inglés le dijo a la revista Atlantic Monthly que son los "sueños de un loco".

Nada de esto tiene que ver con la seguridad del pueblo de Estados Unidos. El 11 de septiembre es el pretexto para lanzar una ofensiva global que llevan planeando muchos años. El subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, propuso lo que ahora se llama la "Doctrina Bush" de supremacía militar estadounidense en 1992, hace una década. Llevan años preparando una nueva guerra contra Irak. Incluso el plan de atacar a Afganistán estaba en el escritorio de Bush antes del 11 de septiembre.

La "oportunidad" para los gángsteres

"El sistema internacional ha estado tambaleando desde el colapso de la Unión Soviética. Ahora es posible, y de hecho probable, que acabe esa transición. Si eso es cierto,... estamos entrando en un período de grandes peligros, pero también de enormes oportunidades".

Condoleezza Rice, asesora y tutora de Bush

Unos dicen que la Casa Blanca busca desviar la atención de los problemas económicos del país con los preparativos de guerra. Pero en vista de todo lo que se está desenvolviendo en torno a Irak y de todos los preparativos mundiales para la guerra, no cabe duda de que la meta va mucho más allá: reconfigurar las relaciones de poder del "sistema internacional". En toda la historia ningún país ha lanzando una campaña tan desenfrenada por la dominación global para apoderarse militar y políticamente de los puntos estratégicos del globo, empezando con los yacimientos petroleros.

En este momento el gobierno dice que actúa en nombre del pueblo de Estados Unidos,para protegerlo y vengarlo. Pura mentira. Sus acciones solo beneficiarán a los capitalistas corporativos y financieros, y perjudicarán a los pueblos del mundo, y a los que vivimos en este país.

En el futuro inmediato planean devastar y conquistar al pueblo iraquí; pero ese es un paso en un plan para controlar todo el planeta. Para hacerlo tendrán que matar a gente de muchos países, y a toda una generación de soldados de aquí que usarán y luego descartarán. A todos los sacrificarán en aras de un mundo "libre" para la explotación de las corporaciones.

Hay que denunciarlos, oponerles resistencia y pararlos. Para hacerlo, hay que forjar una gran solidaridad de todos los pueblos del mundo. Y es de especial importancia en este momento que surja un pujante movimiento de oposición aquí mismo.

Hay momentos que nos ponen a prueba a cada uno de nosotros... cuando tenemos que captar con claridad y actuar con valentía... cuando no se puede permitir que las mentiras oficiales y la histeria de la prensa dicten confusión o pasividad.

Vivimos uno de esos momentos. Es hora de la resistencia.


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