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Nota de la redacción: De cuando en cuando publicaremos pasajes en español de la nueva obra de Bob Avakian, EL NUEVO COMUNISMO en línea en www.revcom.us y en el periódico Revolución. Que estos pasajes sirvan para alentar e inspirar el mayor estudio de la obra en su conjunto, la que YA ESTÁ DISPONIBLE EN SU TOTALIDAD EN ESPAÑOL AQUÍ, y está a la venta en forma de libro en inglés de Insight Press.

Este pasaje es de la sección titulada "IV. La dirección que necesitamos".

Primer pasaje de la sección:
El papel decisivo de la dirección

Comencemos con un punto muy básico: La dirección es decisiva. Como dijo Mao, dondequiera que haya opresión, habrá resistencia: las masas oprimidas se levantarán repetidamente y lucharán contra su opresión. Por otro lado, adonde esa lucha lleve, y el que sea posible llevarla por todo el camino hacia una revolución emancipadora, una nueva sociedad y, finalmente, hacia un mundo nuevo, sin explotación y opresión y sin todo el sufrimiento y la destrucción que eso conlleva, dependerá de la dirección — de la línea, la concepción del mundo, el método y el enfoque, la estrategia y el programa de la fuerza que gane la dirección en la lucha contra la opresión.

Nótese que yo dije “la fuerza que gane la dirección”. ¿Por qué lo expresé así — y qué importancia tiene? Bien, algo que esto recalca es que siempre habrá lucha sobre quién está en la posición dirigente, y por lo tanto, hacia dónde van las cosas bajo esa dirección. No se trata de que las cosas caigan en manos de alguien —a menos que sea de la clase dominante u otras fuerzas que tendrán la espontaneidad a su favor y que dirigirán las cosas por el camino equivocado— pero sobre todo si la dirección que las masas en realidad necesitan, para hacer la revolución que necesitan, en realidad va a ganar la posición dirigente, habrá un proceso de lucha compleja, sí, y a veces muy feroz. Otra vez, si creemos que solo se trata de que con el tiempo las masas vean la necesidad de una revolución y acudan a buscarnos y pedirnos que las dirijamos — bueno, ¡nos llevaremos una muy mala sorpresa! Incluso en la medida en que algo así pudiera ocurrir, no podríamos manejarlo correctamente con dicha orientación y enfoque. Tiene que haber una lucha — esto retoma lo que se señalaba hace poco, de que una buena parte de la lucha que llevamos a cabo, particularmente en el ámbito ideológico, es una lucha contra otras líneas y programas que no provienen directamente de la clase dominante y no la representan, sino que son más representativos de las capas intermedias, pero que, no obstante, mantienen encadenada a la gente dentro de los mortíferos confines y dinámicas del sistema actual o la dirigen para que vuelva a eso.

Bueno, antes mencioné el libro The Looting Machine, cuyo título completo es: The Looting Machine: Warlords, Oligarchs, Corporations, Smugglers, and the Theft of Africa’s Wealth (La máquina saqueadora: Señores de la guerra, oligarcas, corporaciones, contrabandistas y el robo de la riqueza de África). El autor, Tom Burgis, empieza el primer capítulo con Chicala, que es una ciudad miseria en Luanda, la capital de Angola; habla de que el muro que separa a Chicala del resto de la ciudad no consta de mucho más que muchas aguas negras, y el miedo. Esto me hizo pensar en algo que escribí anteriormente sobre la basura y excrementos humanos amontonados donde juegan los niños de Luanda y otras partes de Angola, a la vez que a pocos kilómetros de distancia hay unos altos edificios que sirven de relucientes monumentos al poder de los ricos. Hoy podemos verlo en China, en Shanghái y otras ciudades, y para colmo en Luanda y en lugares semejantes — esos lujosos rascacielos, símbolos de esa inmensa riqueza en manos de muy pocas personas. Además, Angola es un ejemplo muy desgarrador, porque la fuerza gobernante hoy en Angola es lo que salió del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), que era la fuerza nacionalista que dirigía la lucha contra el colonialismo portugués que dominaba a Angola, y posteriormente la guerra civil contra las fuerzas respaldadas por la Sudáfrica del apartheid y Estados Unidos, todo lo que duró décadas en Angola. La camarilla que hoy gobierna a Angola salió directamente de todo eso — los actuales jefes del país eran los líderes del MPLA, y aquellos que han sido sus sucesores. Burgis señala que la hija del líder del MPLA —Isabel dos Santos— es la primera mujer en África de tener más de mil millones de dólares. ¡¿No se trata de un magnífico ejemplo del “empoderamiento”?! Pues, podemos oír a los peleles y voceros del sistema que celebran tal situación —una mujer en África con más de mil millones de dólares— a la vez que vemos de manera gráfica la basura y excrementos en que viven las masas populares, alrededor de esos lujosos símbolos de toda esa riqueza que, en un sentido real, ha sido saqueada a estos países y a las masas populares.

Al leerlo, pudiéramos pensar —y mucha gente pensaría— en lo trágico que es, qué tan horrible situación, qué tan terrible corrupción. Algunas personas señalarían el papel de las corporaciones trasnacionales en toda esa situación, y hablarían de que las corporaciones tienen un poder exagerado, y en estos días quizás unas pocas personas hablen del imperialismo, en algún sentido general. Bien, quizá todo eso vaya en el sentido correcto con el espíritu correcto, pero lo que me impresionó de inmediato, cuando empecé a leer el libro —y lo que me llamaba la atención repetidamente al leerlo— es la manera en que clama a gritos por una verdadera transformación socialista de estas sociedades. Otra vez, volvemos a la cuestión del modo de producción y a la contundente realidad de que sin una dirección que se base en el entendimiento científico de todo esto, se terminará en una terrible situación, a pesar de la lucha y el sacrificio de las masas populares, incluida la lucha y los sacrificios de las fuerzas que las dirigen. En otras palabras, la dirección en lugares como Angola termina por decir cosas como, “Aprendimos que el dinero es poder — si no tenemos dinero, no podemos hacer nada”. Por eso, al igual que los revisionistas de China que condujeron a China por el camino de la restauración capitalista mientras todavía fingían ser comunistas en algún sentido vago, estas fuerzas en lugares como Angola van acumulando riqueza por medios capitalistas, argumentando que de alguna manera esto beneficiará a las masas populares. En China, de hecho tenían el lema: “Enriquecerse es glorioso” — reemplazaron el lema de la época de Mao, “Servir al pueblo”, por el lema “Enriquecerse es glorioso”. Recuerdo una historia sobre un cuadro del partido en China después de que se dio el golpe de estado revisionista y archivaron el lema “Servir al pueblo” y la orientación de servir al pueblo por medio de hacer avanzar la revolución, y comenzaban a hablar de que todos debían tratar de enriquecerse porque eso iba a beneficiar al país. Y uno de estos cuadros del Partido Comunista de China, en ese momento bajo esa dirección revisionista que promovía esa línea burguesa, de hecho le dijo a otro cuadro del partido: “Bueno, sabes, solíamos hablar de servir al pueblo; pero ¿no soy YO un pueblo?”. Así que se puede ver cómo la corrupción ideológica echa raíces cuando la línea dominante se cambia así y se propaga en la población, incluso en personas que antes tuvieron sin duda mejor criterio. Se dejan llevar por la idea de que si todos nos dedicáramos a nuestros asuntos, ganaríamos mucho dinero y de ahí podríamos hacer algo bueno para las masas pobres. Así que, se suponía que este lema, “Enriquecerse es glorioso”, iba a inspirar a la gente a hacer mucho dinero, lo que iba a desarrollar la economía y ayudar a la gente. Y al leer The Looting Machine, se ve que los jefes de gobierno de diferentes países africanos repiten el siguiente argumento: Bien, si acumulamos mucha riqueza, pues podemos hacer algo para el pueblo.

Pues, para repetir, muchas de estas personas combatieron en condiciones muy difíciles durante décadas. Se enfrentaron a la Sudáfrica del apartheid, que era un país muy poderoso en ese momento, que contaba con el respaldo de Estados Unidos, aunque en cierta medida la clase dominante de Estados Unidos fingía oponerse al apartheid. Ante eso, el MPLA en Angola se apoyaba hasta cierto punto en la Unión Soviética, lo que era un problema real, pero libró mucha lucha abnegada. ¿Por qué las cosas terminaron así? Bueno, se dieron grandes cambios en el mundo y en las relaciones mundiales, como el hecho de que la Unión Soviética como tal se derrumbó y la antigua forma de su imperio dejó de existir, y el social-imperialismo soviético (el socialismo en nombre pero el imperialismo en hechos) fue reemplazado por una Rusia abiertamente capitalista imperialista, y China ya iba por el camino del capitalismo. Todo esto generó mucha desorientación, una situación que se agravó aún más dado que las personas no tenían suficiente ciencia. Las fuerzas como el MPLA eran eclécticas — su punto de vista era una mezcolanza del nacionalismo y algunos elementos del comunismo, y no era un enfoque comunista sistemáticamente científico. Así que, cuando surgieron estas nuevas condiciones, ¿qué terminaron por hacer? Se convirtieron en explotadores nouveau bourgeois [nuevos burgueses] y al mismo tiempo en cómplices (y en esencia apéndices) del imperialismo, acumulando inmensas riquezas para sí mismos sobre el lomo de las masas populares.

Lo que nos lleva de vuelta a algo que se señaló hacia el comienzo de esta presentación, sobre la base y la superestructura — el sistema económico, el modo de producción y la forma en que esto establece el marco para las cosas en la sociedad en general y la forma en que, a su vez, la superestructura que surge sobre esa base económica sirve para reforzarla. En otras palabras, la superestructura política e ideológica —el sistema político, las leyes, la cultura, las ideas que imperan en la sociedad— tiene que estar acorde con ese modo de producción, o si no, la sociedad no podrá funcionar. Así que si uno va por el camino de decir, vamos a usar medios capitalistas para obtener mucha riqueza, si ese es el modo de producción que opera, pues habrá que tener una superestructura de leyes, instituciones políticas, cultura e ideología, y lo demás, que corresponde a ese sistema capitalista y lo refuerza, aunque antes tenía otro conjunto de ideas.

Índice

Introducción y orientación

Víctimas necias del engaño ajeno y propio

Primera parte. Método y enfoque, el comunismo como una ciencia

El materialismo versus el idealismo
Materialismo dialéctico
Con cuál modo de producción
Las contradicciones y dinámicas básicas del capitalismo
La nueva síntesis del comunismo
La base para una revolución
La epistemología y la moral, la verdad objetiva y necedades relativistas
El yo y un enfoque “consumista” de las ideas
¿De qué se tratará tu vida? — Elevar la vista de la gente

Segunda parte. El socialismo y el avance al comunismo:
Un mundo radicalmente diferente que podría haber, un camino hacia la verdadera emancipación

Las “4 Todas”
Más allá del estrecho horizonte del derecho burgués
El socialismo como un sistema económico y un sistema político — y una transición al comunismo
El internacionalismo
Abundancia, revolución y el avance al comunismo — Un análisis materialista dialéctico
La importancia del “concepto del paracaídas” — En este mero momento, y aún más a raíz de una revolución real
La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte
   núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido
Emancipadores de la humanidad

Tercera parte. El enfoque estratégico de una revolución real

Un solo enfoque estratégico general
Acelerar mientras se aguarda
Fuerzas para la revolución
La separación entre el movimiento comunista y el movimiento laboral, fuerzas impulsoras para una revolución
Liberación nacional y revolución proletaria
La importancia estratégica de la lucha por la emancipación de las mujeres
El Frente Unido bajo la Dirección del Proletariado
La juventud, los estudiantes y la intelectualidad
La lucha contra los modos de pensar pequeño burgueses, al mantener la orientación estratégica correcta
Los "dos máximos"
Los "5 Altos"
Las dos piedras angulares
De nuevo “Sobre la posibilidad de la revolución”
El internacionalismo — El derrotismo revolucionario
El internacionalismo y una dimensión internacional
El internacionalismo — Forjar otro camino
La popularización de la estrategia
Orientación fundamental

Cuarta parte. La dirección que necesitamos

El papel decisivo de la dirección
Un núcleo dirigente de intelectuales — y las contradicciones que esto supone
Una "pirámide" de otro tipo
La Revolución Cultural al interior del PCR
Es necesario que los comunistas sean comunistas
Una relación fundamentalmente antagónica — y las implicaciones cruciales de eso
El fortalecimiento del Partido — de manera cualitativa así como cuantitativa
Formas de organización revolucionaria, y el "Ohio"
Estadistas, y comandantes estratégicos
Métodos de dirección, la ciencia y el "arte" de dirigir
Trabajar desde "Sobre la posibilidad" hacia atrás —
   Otra aplicación del "núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido"