Revolución #244, 28 de agosto de 2011

Voz del Partido Comunista Revolucionario, EU

Esta página se usa para imprimir rápidamente todo un número, y es posible que unos enlaces no funcionen y algunas imágenes no aparezcan. En el permalink del artículo encontrarás esos enlaces e imágenes.

 


Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian

CONTENIDO

CAPÍTULO 1: UN SISTEMA MUNDIAL DE
EXPLOTACIÓN Y OPRESIÓN
Suplemento: Reforma o revolución:
Cuestiones de orientación, cuestiones de moral
 
CAPÍTULO 2: UN MUNDO COMPLETAMENTE NUEVO — Y MUCHO MEJOR
Suplemento: Tres alternativas para el mundo
 
CAPÍTULO 3: HACIENDO LA REVOLUCIÓN
Suplemento: Sobre la estrategia para la revolución
 
CAPÍTULO 4: CONOCIENDO EL MUNDO
Suplemento: Un "salto de fe" y un salto al conocimiento racional:
Dos saltos muy distintos,
Dos concepciones del mundo y métodos radicalmente diferentes
 
CAPÍTULO 5: LA MORAL, LA REVOLUCIÓN Y LA META DEL COMUNISMO
Suplemento: Más allá del estrecho horizonte del derecho burgués
 
CAPÍTULO 6: RESPONSABILIDAD Y DIRECCIÓN REVOLUCIONARIAS
Suplemento: El potencial revolucionario de las masas y la responsabilidad de la vanguardia

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

No se puede cambiar el mundo sin conocer Lo BAsico

Lo BAsico 1:13

No más generaciones de nuestra juventud, aquí o a través del mundo, cuyas vidas se acaban, cuyo futuro ya está sellado, que han sido condenados a una muerte temprana o a una vida de miseria y brutalidad, que el sistema ha destinado a opresión y al olvido incluso antes de que nazcan. Yo digo no más de eso.

Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es, una charla filmada de Bob Avakian. Se puede conseguir en revolutiontalk.net y en DVD de RCP Publications.

 

Lo BAsico 1:5

Hoy en día se oye con frecuencia, de la boca de funcionarios del gobierno y otros, que solamente el 1 por ciento de la población está en las fuerzas armadas estadounidenses pero que este 1 por ciento está combatiendo por la libertad del otro 99 por ciento. No obstante, he aquí la verdad: en realidad, ese 1 por ciento, en las fuerzas armadas, está combatiendo por el otro 1 por ciento: los grandes capitalistas imperialistas que manejan este país —que controlan la economía, el sistema político, las fuerzas armadas, los medios de comunicación y otras instituciones importantes— y que dominan grandes partes del mundo, desatando caos y causando gran sufrimiento literalmente para miles de millones de personas. En realidad, ese 1 por ciento en las fuerzas armadas está matando y a veces muriendo por la "libertad" de esos capitalistas imperialistas — su libertad de explotar, oprimir y saquear.

Revolución #220, 19 de diciembre de 2010

 

Lo BAsico 3:1

Vamos a lo básico: Necesitamos una revolución. Cualquier otra cosa, en última instancia, es una tontería.

Bueno, esto no quiere decir que no nos unamos a otra gente en toda una variedad de luchas que no tengan por objeto una revolución. No hay duda de que necesitamos hacer esto. Pero es una ridiculez, francamente, presentar cualquier otra solución a estos monumentales y monstruosos problemas e infamias. Y necesitamos tomar la ofensiva y movilizar a una cantidad cada vez mayor de masas para despejar esas tonterías y poner en primera plana la verdadera solución a esto, y responder a las preguntas y, sí, a las acusaciones que se presenten en respuesta a esto, y a la vez profundizar nuestra base científica para hacerlo. Y lo importante es lo siguiente: no solo nosotros tenemos que hacer esto, sino que además tenemos que atraer, desencadenar y dirigir, y posibilitar que cada vez más gente haga esto. Hay que inspirarla, no solo con la idea general de la revolución, sino con un análisis cada vez más profundo, una base sólida científica, de por qué y cómo la revolución sí es la respuesta a todo esto.

Hacer la revolución y emancipar a la humanidad – Segunda parte: "Todo lo que hacemos tiene que ver con la revolución", Revolución #114, 30 de diciembre de 2007

 

Lo BAsico 5:14

La religión es la doctrina de la sumisión, la obediencia ciega; el marxismo, de la rebelión, de la rebelión cada vez más consciente.

Los comunistas son rebeldes: Una carta del presidente del PCR, Bob Avakian, a sus padres, sobre la filosofía, la religión, la moral y la revolución continua, 1980

 

Lo BAsico 4:13

No hay una naturaleza humana. No hay una forma uniforme que jamás cambia en que todos son y en que todos ven al mundo. La naturaleza humana tiene diferentes significados en diferentes tiempos, para diferentes clases y grupos en la sociedad.

Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es, una charla filmada de Bob Avakian. Se puede conseguir en revolutiontalk.net y en DVD de RCP Publications

 

Lo BAsico 2:2

Refiriéndose al mundo futuro, el mundo del comunismo, Marx dijo que parecerá tan absurdo e indignante que una parte de la sociedad tenga en propiedad privada la tierra y todo lo demás, como hoy parece el que un ser humano sea dueño de otro.

En el comunismo habremos llegado al punto en que la mera idea de que el avance de la sociedad está en beneficio de unos cuantos y proclamar que sus intereses son los intereses generales de la sociedad, en que esa idea parecerá tan absurda e indignante que, sencillamente, nadie la tomará en cuenta.

"El disentimiento en una sociedad vibrante", Dictadura y democracia, y la transición socialista al comunismo, Obrero Revolucionario #1257, 31 de octubre de 2004

 

Lo BAsico 2:19

Es muy fácil tener una sociedad donde una elite intelectual privilegiada tiene gran libertad para trajinar con ideas — con tal que se mantenga dentro de ciertos límites y no desafíe en lo fundamental el orden existente....

Lo difícil es voltear todo eso sin sofocar el espíritu crítico, el debate sobre ideas y teorías, etc. Porque la historia nos enseña que podría ser muy fácil establecer un sistema monolítico donde solo se permite debatir unas pocas ideas y donde no se manifiesta un verdadero pensamiento crítico y disentimiento. También hemos visto que si esa tendencia existe en la sociedad socialista, va contra el socialismo, contra la transformación revolucionaria de la sociedad y contra el avance al comunismo.

"El fin de una etapa – el comienzo de una nueva etapa",
revista Revolución, otoño 1990

 

Lo BAsico 2:8

Imaginemos que tuviéramos arte y cultura completamente diferentes. Pues, ya basta de llamar "putas" a las mujeres en las canciones y que los policías tumban puertas. Ya basta de eso de "andar bien abajo o estar abajo" ["get low"]. ¿Y por qué son siempre las mujeres que "están abajo"? Ya tenemos una situación en la cual las masas de las mujeres y las masas del pueblo son sometidas y mantenidas muy abajo. Y es hora de levantar la frente y ponernos en pie.

Imagina que tuviéramos una sociedad donde la cultura sí estuviera llena de vida y creatividad, energía y emoción, pero a la vez, que en vez de degradar a la gente, nos levantara. Imagínate que nos diera una visión y una realidad de qué es lo que significa hacer una sociedad completamente nueva y un mundo completamente nuevo. Imagina que se pusieran los problemas ante la gente en hacer este mundo y retarlos a que aborden estos problemas. Imagínate que la cultura y el arte —las películas, las canciones, la televisión, todo— desafiaran a la gente a pensar críticamente, de ver las cosas bajo otra óptica y todo indicando cómo podemos hacer un mundo mejor.

Imagina que la gente que crea arte y cultura no fuera simplemente un puñadito de gente sino que todas las masas con toda su energía creativa desatada y se le diera tiempo para que hiciera eso, y se juntaran con aquellos que por tiempo completo crean arte y cultura para que surja algo nuevo que reta y desafía a la gente en pensar en forma creativa, ver las cosas en forma crítica y desde diferentes ángulos y que levantara al pueblo para ver su unidad que hay entre el pueblo junto con los pueblos del mundo para acabar con todos los horrores que nos han dicho es el orden natural de las cosas. Imagina todo eso.

Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es,
una charla filmada de Bob Avakian,
pasaje trascrito en Revolución #176, 13 de septiembre de 2009

 

Lo BAsico 6:11

¿Por qué soy yo —por qué es el conjunto de mi obra, método y enfoque— importante? Porque esto aporta una comprensión avanzada, una comprensión mejor, de lo que se tratan la revolución y el comunismo y de cómo avanzar hacia el objetivo de la revolución y el comunismo, así como un método para abordar y bregar con las contradicciones que se van a encontrar inevitablemente en ese proceso....

Si en realidad nos está guiando la comprensión científica de que la sociedad humana necesita, y puede, avanzar hacia el comunismo, de que la lucha para lograr ese objetivo tiene que ser la acción consciente de las masas populares, por un lado, pero que al mismo tiempo esto tiene que tener dirección, y no existen posibilidades de lograrlo sin dirección —una dirección que, en relación con esa meta, encarna la comprensión y la metodología más avanzadas— y que lo que está concentrado en esa persona, pero en el sentido más fundamental el conjunto de la obra, método y enfoque de Bob Avakian, representa esa dirección; lo que emana naturalmente de esto es el reconocimiento de que eso es algo que hay que dar a conocer a las masas populares y con que ellas tienen que familiarizarse y que tienen que hacer suyo, y captar lo crucial que es con respecto a sus propios intereses fundamentales y, en última instancia, los intereses más elevados de la humanidad en conjunto. Como recalca un documento de nuestro partido sobre la dirección revolucionaria:

"surgen ciertos revolucionarios individuales como un producto concentrado de este proceso, que sean una expresión concentrada de las mejores cualidades de la dirección revolucionaria, lo que abarca la dedicación desinteresada a la causa revolucionaria y el amor profundo para con las masas, así como una comprensión profunda de la metodología científica que se requiere para desencadenar a las masas y trazar el camino de la revolución de acuerdo con sus intereses objetivos. Esto es muy bueno. ¡No debemos lamentar que exista tal dirigente o tales dirigentes! Al contrario, ¡es motivo de celebración! Tales dirigentes son un elemento de la fortaleza del pueblo".

Hacer la revolución y emancipar a la humanidad – Segunda parte: "Todo lo que hacemos tiene que ver con la revolución", Revolución #115, 13 de enero de 2008

 

Lo BAsico 3:34

Si quieres enterarte de un mundo diferente y trabajar para plasmarlo en realidad —y si quieres ponerte de pie y luchar contra lo que se le hace a la gente—, aquí es donde lo haces. Vas a este partido, lees el periódico de este partido, estudias al líder de este partido y lo que él presenta.

Hacer la revolución y emancipar a la humanidad – Segunda parte: "Todo lo que hacemos tiene que ver con la revolución", Revolución #116, 20 de enero de 2008

 

Lo BAsico 5:23

Si uno ha tenido la oportunidad de ver el mundo como es en realidad, puede encaminar su vida por rumbos profundamente distintos. Puede entrarle a la vida de comer o ser comido, y muy probablemente ser devorado en el proceso de tratar de salir adelante. Puede meter el hocico en el comedero y atascarse lo más que pueda y a la vez, desesperado, vérselas para aventajarse a los demás. O puede dedicarse a hacer algo para cambiar todo el rumbo de la sociedad y el mundo. Si uno pone lado a lado las dos cosas, ¿cuál tiene significado? ¿Cuál contribuye a algo que valga la pena? La vida de uno va a tener valor o va a ser inútil. Y no se puede dedicar la vida a nada más grande que contribuir lo máximo que pueda a la transformación revolucionaria de la sociedad y del mundo, a ponerle fin a todos los sistemas y las relaciones de opresión y explotación y a todo el sufrimiento y destrucción innecesarios que traen. Eso lo he aprendido más y más profundamente a lo largo de las vueltas y revueltas e inclusive los grandes reveses, así como los grandes logros, de la revolución comunista hasta ahora, en lo que de hecho todavía son sus primeras etapas históricas.

From Ike to Mao and Beyond: My Journey from Mainstream America to Revolutionary Communist,
A Memoir by Bob Avakian
, 2005

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Lo que están diciendo sobre Lo BAsico

Cornel West, profesor, intelectual público, activista: Quisiera decir unas palabras sobre mi querido hermano Bob Avakian. Él tiene un profundo amor por los pobres, e incluso como hombre negro libre amante de Jesucristo, amo a ese hermano. Él da testimonio y está dispuesto a pagar el costo y, gracias a Dios, ahora tengo su libro de escritos que nos da un análisis de la manera en que pensamos acerca del atolladero en que nos encontramos... El pueblo está sufriendo, la gente trabajadora está denigrada y ya es hora de que nosotros nos pongamos derecho y el hermano Bob Avakian es una de las voces, una de las voces muy importantes.

Preso de California: Quisiera recomendar a todos los de afuera a que adquieran este libro y ayuden a ponerlo en manos de otros, no sólo de los presos sino de los mismos jóvenes que corren el peligro de convertirse en presos. En la sociedad, hay jóvenes que saben que la vida en la cárcel podría ser parte de su potencial futuro. Yo lo sé porque yo fui uno de esos jóvenes. Ponga este libro en sus manos de ellos ahora, antes de que vayan a dar a una celda al costado de la mía por haber hecho daño a alguien de su propia comunidad. Señáleles Lo BAsico 3:16, muéstreles que existe otro camino y atráigalos e intégrelos. Ayúdeles a desencadenar su potencial y déles una meta en la vida que no implica matarse unos a otros. Déles una alternativa a la vida del crimen que no implica adaptarse a este terrible sistema. Eso es lo que ellos necesitan, eso que lo que ellos anhelan. Quieren rebelarse, nada más les hace falta una introducción a la manera correcta de hacerlo. Póngalos en el camino a transformarse en comunistas...

Estudiante universitaria: Lo compré con la expectación de que no iba a estar de acuerdo con mucho de él, pero incluso los primeros capítulos realmente me han sido muy lúcidos y me hicieron pensar, con claros paralelos con las ideas motrices del veganismo, con el cual estoy más familiarizada... Empiezas a leerlo y es como "el emperador no tiene ropa".

Bill Laswell, músico y productor: Lo BAsico son los elementos fundamentales de cómo son las cosas en realidad, si uno eligiera verlo. A veces la verdad puede estar delante de sus narices pero uno necesita que alguien la descubra. Bob Avakian lo ha hecho.

Preso: Creo que un libro como Lo BAsico es muy importante, porque le da a la gente un conocimiento científico del mundo en que vivimos; asimismo, con una visión de un mundo diferente y mejor. Cuando platico con la gente sobre el libro, les pido que piensen sobre él así: "Digamos que usted esté enfermo y quiere deshacerse del mal, primero, tiene que saber qué es el mal. Así, sabrá qué pasos dar para deshacerse del mal. Por tanto, si usted identifica el mal como tos, sabrá que para quitársela, va a necesitar jarabe para la tos. En este caso, el capitalismo es el mal, y BA y su síntesis es la medicina para el mal". Eso es una analogía rudimentaria, pero ayuda a la gente a entender por qué el libro como éste es tan importante.

Dongping Han, científico político, autor de La Revolución Cultural desconocida: El libro de Bob Avakian remueve conciencias. Es poderoso y valiente. Si queremos un mundo mejor en el futuro, tenemos que aceptar nuestro pasado y tenemos que entender que no es posible mantener lo que estamos haciendo hoy.

Joven comunista revolucionario: Todos los adolescentes y veintiañeros que están buscando con ahínco algo con más sentido en la vida que otro fin de semana de neblina, caos y olvido, tienen que saber de Bob Avakian y el partido que dirige. La juventud en las secundarias, de aquellos a que jamás les han dado la oportunidad de soñar a aquellos incluso en las instituciones más elitistas que ven la inutilidad y apatía de un sistema escolar diseñado para socializar y confinar, en lugar de educar y liberar la mente, ellos tienen que saber de Bob Avakian. Para nosotros de mi generación que ya somos parte de esto y chequeándolo, es nuestra responsabilidad dejarles saber de BA, Lo BAsico y atraerlos al movimiento para cambiar el mundo.

Erin Aubry Kaplan, periodista y autora: Espero que él alcance el #1 en amazon.com. Tenemos que difundir este tipo de voz, este tipo de conversación... se tiene que diseminar, se tiene que estar más en el discurso en general en la sociedad. Tenemos que dejar de pensar que estas cosas simplemente pertenecen a los lejanos márgenes de la sociedad... todos deberían escucharlo, uno no necesariamente tiene que estar de acuerdo con ello pero, dios mío, necesita un lugar en la mesa mediática... Se dice mucho que los negros siguen empecinados en integrarse en la corriente tradicional de la sociedad, que siguen muy entrenados en ello, eso es lo que quieren hacer. Pero creo que nada más hay que presentarlo a la gente, nada más difundir [Lo BAsico], quizá en el metro, al nivel de la calle. Me parece que este libro es una maravillosa forma de hacerlo porque es parecido a un Bob Avakian citable. Es parecido a pedazos pero se forman un todo. Bueno, uno podría leerlo poquito a poco, pero no tiene que pasar todo el tiempo leyéndolo enterito. Pero de hecho podría abrir el libro en cualquier punto y sacarle algo. Es un formato genial y es bueno para la lectura popular. De hecho, es una manera muy buena de diseminar todo lo que él representa. Así que es un paso importante.

Preso: Después de recibir Lo BAsico y estar totalmente absorto en los discursos y escritos de Bob Avakian, mi compañero de celda, de 21 años y ante su primera estancia en la prisión, me preguntó sobre el libro. Tras explicarle con mis limitados conocimientos sobre el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, le dejé leer un capítulo para luego discutirlo. Esto lo hicimos hasta terminar el libro, y ahora sostenemos seminarios en el patio para todos los interesados. El número de presos que asisten sigue creciendo y de hecho me han llamado a la oficina del Capitán para pedirme que controle el tamaño de la multitud. Ya tengo una lista de espera de presos que quieren leer Lo BAsico, y es muy evidente que las perspectivas y puntos de vista de ustedes imparten sus mensajes.

reg E. gaines, poeta y dramaturgo: Tan básico como la voz, las palabras, las ideas sencillas pero inexplicables de Bob Avakian, quien tal vez tenga el plano, la receta, la solución socialista de innegable sentido común que es necesaria para que nuestra comunidad global cada vez mayor realice el cambio real.

Preso de Alabama: Es importante poner este libro en las manos de los raperos o los jóvenes deben exigir que los raperos lo lean. Para que esta información para propagarse como reguero de pólvora. Para que los jóvenes participen en la lectura de Lo BAsico, se necesita que sea algo buena onda y taquillera.

Herb Boyd, profesor, periodista y autor: Uno no necesita una licenciatura ni un título de la universidad para captar el significado esencial de las lecciones pronunciadas en el último libro de Bob Avakian, Lo BAsico... Al igual que la mayoría de sus libros y columnas de Revolución, el periódico del Partido Comunista Revolucionario del que se extrae una buena parte de Lo BAsico, él escribe con claridad, desarrolla de manera sencilla las analogías a fin de desglosar asuntos complejos y el contenido es totalmente pertinente.

Preso de los estados centrales: Hoy el 3 de agosto fue el más maravilloso día para cuatro de nosotros que estamos presos acá en el Centro Correccional YY. En primer lugar, nosotros sinceramente no creíamos que ustedes iban a enviarnos el libro Lo BAsico por ser nuevo, pues suponíamos que primer ustedes tendrían que recuperar los gastos, pero, vaya, resultamos verdaderamente abrumados y quedamos sin palabra y las palabras no pueden expresar la alegría y agradecimiento que Nosotros sentimos pero nuestro aprecio se ha salido del marcador, digamos.

William Parker, músico: La gente debe leer el libro. De nuevo, es un estimulador. Trae muchos hechos históricos, datos, no se limita no más a echar culpas sino da inspiración para ir a investigar. Bueno, uno no tiene que leerlo y decir: "Bien, como Bob Avakian lo dice, es cierto". Él está reflejando lo que sucedió, un relato, una idea. Por eso, se puede decir, bueno, imperialismo. ¿Qué es el imperialismo? Bob Avakian dice que es la causa de todos los problemas en el mundo. De ahí usted lo investiga y descubre que es cierto lo que él está diciendo.

Lynne Stewart, abogada: Desde ese día, a todos nosotros, como Izquierdistas Progresistas, se nos ha llamado a hacer protestas y a apoyar a muchas más causas que siquiera nos hubiéramos imaginado — ahora, Estados Unidos tiene tres guerras en lejanos campos de batalla y aquellas son solamente las guerras aparentes; la tortura a nuestros "enemigos" ha sido criticada pero en gran parte ignorada, y nuestro presidente iscariote ha perpetrado sus mentiras acerca del no cierre de Guantánamo pero no ha puesto fin de la práctica de la tortura. A lo largo de todo esto, y más está en camino, el Partido Comunista Revolucionario ha estado en la vanguardia. Estoy segura, dado el nuevo ímpetu del libro Lo BAsico, que el movimiento cobrará fuerza. ¡Estoy a la espera de leerlo!

Emory Douglas, artista revolucionario, ex ministro de Cultura, Partido Pantera Negra: Un saludo al Revolucionario Bob Avakian por su libro "LO BASICO". Me acuerdo haber conocido a Bob Avakian en los primerísimos días del Partido Pantera Negra (PPN) de Defensa Propia, cuando colaboraba en el periódico del PPN con Eldridge Cleaver, el entonces ministro de Información del PPN.... Bob Avakian sigue Educando para Liberar.

Preso: Cuando hace poco leí el último libro de Bob Avakian llamado Lo BAsico, me pintó una amplia sonrisa en la cara porque el título del mismo no podía haber sido más apropiado. Por BAsico que lo pudiera haber sido para aquellos con más historia y antecedentes en el estudio del tema del comunismo, eso es lo que hace que este libro sea tan profundo e importante para mí. No tengo duda alguna en mi mente de que por su simplicidad muchas personas, por primera vez en su vida, empezarán a ver el mundo tal como es y, de manera proactiva, adoptarán una concepción del mundo y metodología comunistas, con la intención de cambiar el mundo hacia lo mejor. Para mí, eso es de lo que se trata en lo fundamental.

Richard Brown: Algo que quisiera decirles a los jóvenes: por favor consigan este libro. Consíganlo. Jóvenes: tienen que conseguirlo.... Cuando estuve en el Partido Pantera Negra, usábamos el Libro Rojo como medio para unificar toda la comunidad y unificar unos con otros. Leímos ese libro todas las noches en la oficina de los Panteras, lo llevamos a las calles y algunas noches, fuimos a las comunidades, a las personas en nuestra comunidad, fuimos a sus salas, y tuvimos fiestas callejeras para juntar la comunidad y leer el Libro Rojo. Eso nos unificó, nos dio principios, nos enseñó la manera de trabajar juntos, e hicimos todo a nuestro alcance para hacer nacer una revolución. Eso es lo que urge en este país y eso es lo que tenemos que hacer. Tenemos que tener una revolución.

Carl Dix, miembro fundador, Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos: A aquellos en los ghettos y los barrios a través de los Estados Unidos que están hartos de la esclavitud moderna y están dispuestos a ser científicos acerca del origen y de la solución a los problemas que enfrenta la humanidad, a los estudiantes y jóvenes que están dispuestos a vérselas con los horrores a los que este sistema obliga a la gente a soportar, y que están dispuestos a entrar en acción para terminarlos, a todos los que están angustiados por el estado del mundo y están preguntándose si se podría crear algo mejor, les insto a chequear este libro.

Preso: Me gusta el concepto de tener un montón de los escritos de BA en un lugar. Hace largo tiempo, solía recortar sus artículos del periódico y guardarlos, pero luego vi que empezaban a amontonarse y por ende tuve que deshacerme de ellos. En la cárcel, no es viable guardar los periódicos indefinidamente porque la celda empieza a tener una apariencia de depósito de chatarra y, como usted bien probablemente sepa, limitan la cantidad de pertenencias que nosotros los presos podamos tener. Por otro lado, el libro permite tener algunos de los mejores escritos de él, juntos, en un disco compacto, digamos. Además, no es necesario estar sentado y leerlo de golpe. Puedes saltar de una a otra parte y hojearlo en tus ratos libres, al igual que el Libro Rojo de Mao, lo que corresponde, pues BA le ha retomado la antorcha, y ambos libros hasta traen su respectiva imagen/foto.

Aladdin,actor y dramaturgo: Conozco muchas citas de Lo BAsico... Cuando hable Bob Avakian, de veras uno tiene que chequearlo, porque está destapando la verdad. Lo genial de la verdad es que uno no tiene que recordar las mentiras. Todo lo que dice Avakian son puros hechos, así que lo que de veras me captó la atención es que él trata de hacer que la gente entienda que la manera en que nos enseñan la historia de Estados Unidos está llena de mentiras. Lo que él propone es un movimiento en que si podemos abrazar la verdad y conocer el pasado y aceptar que nos han mentido, pues la revolución será realista porque podemos abordar lo que claramente es una mentira y abordarlo con la verdad. Lo genial de la verdad es que es una de las formas en que es posible captar la atención de la gente. A mi parecer, puede movilizar porque la gente identifica cuándo ellos le han mentido. Por ende, cuando oí a Bob Avakian, sabía que era algo que definitivamente me interesaba porque se basaba en la verdad.

Maggie Brown, cantante: Avakian y sus citas son algo nuevo para mí, pero él me impresiona. Su lenguaje y capacidad de decirlo requete-claro. Y hasta ahora donde he leído, estoy de acuerdo con muchas cosas que él dice, la situación del pueblo negro y cosas por el estilo. Y creo que el libro, sus citas, lo que pasa es que a veces la gente se siente de cierta forma pero no sabe cómo expresarlo. Él está expresando algunas cosas que se necesitan y lo hace de manera asequible, más tangible. A veces los sin voz necesitan de una voz, saben que no está bien pero no saben cómo decirlo de modo que se oiga y se entienda.... Es tan profundo. Sí me adentré en las páginas. La cita que dice: "Si te puedes imaginar un mundo sin Estados Unidos". Vaya, ponte la cabeza alrededor de eso. Y eso es un paso naciente, que es necesario. Es difícil de hacer, la mente se llena de preguntas de toda clase... ¿qué harías... cómo sucedería esto, y qué de aquello? Nos han adoctrinado tantísimo, estamos tan acostumbradísimos a tantas cosas.

Un preso en los estados centrales: ¿Por qué es Lo BAsico tan importante para esta generación? Bien, "lo esencial no es 'pensar por sí mismo' sino pensar según qué método —uno correcto o incorrecto— conducente a qué resultado básico: la verdad o la falsedad". Lo BAsico hace justamente eso, pero de una manera más accesible para que lo capten las masas, mientras lo hacen suyo... Yo ya recibí y leí mi copia de Lo BAsico. Es definitivamente un manual para mi generación y los jóvenes por venir. Yo verdaderamente estoy promoviéndolo tanto como mi influencia me lo permita detrás de estos muros....

Nicholas Heyward, Sr., padre de Nicholas, Jr. el que fue asesinado por un policía neoyorquino en 1994: Recuerdo haber escuchado a Bob Avakian hablar acerca de la Revolución y alzar la voz en defensa de los pobres. Me gusta mucho cómo él dice la verdad acerca de lo que está pasando y lo respalda con hechos, y lo mezcla con un poco de humor. En el jodido mundo de hoy, yo necesito lo que Bob Avakian trae a la situación, el mundo entero lo necesita.

Matthew Shipp, músico: Yo lo veo desde un ángulo un poco distinto, pero lo que me impresiona de la obra de Avakian es una receptividad y una actitud no doctrinaria. Él siempre habla de un centro firme y elasticidad, y que los revolucionarios tienen que tener un espíritu poético. Me parece que una razón por la que nosotros le entramos a la música, poesía, danza o lo que sea es liberar la imaginación, y siento de verdad que su manera de abordar las cosas deja muchas posibilidades para que le den toda clase de potenciales síntesis y cosas que tal vez uno no pueda ubicar con exactitud, pero si nosotros tuviéramos una situación en que se podría desencadenar las imaginaciones de las personas, quién sepa cómo la situación pudiera evolucionar y resultar... Así que en términos básicos, lo que me gustó mucho de su obra es que él aborda las cosas de una manera no dogmática. A la vez, él reconoce todos los fracasos que han ocurrido en la revolución en el pasado. Tenemos que sacar lecciones de todos los errores en el pasado pero eso no debería cerrar la mente al hecho de que algo mejor podría nacer en el futuro.

 

Carta al barrio

A todos los manos del barrio
Sí, a ti, mi cuate, te hablo
Siempre de mal humor
Andando con fanfarror
            Si tan sólo Lo BAsico tuvieras
            Pues, que tus acciones no tienen sentido lo sabrías
            Que sólo para reconfortar al orden y poder sirven
            Cuando de tenerte domado lo saben
Mirando mientras ustedes entre sí se pelean
En lugar de que a esos vatos como hermanos los tratan
Ya no es de sorprendernos
Por qué a todos pueden dividirnos
            Tal vez si mi generación una licenciatura en B.A. tuviera
            Pues todos estaríamos libres y afuera
            ¿Suena, no te parece, tan sencillo?
            Bueno, ¿para qué esperas, del PCR un decreto?
Ya sabes que aquí no es de divertir
Que hay cosas importantes que hacer
No se trata de huir como cobarde
Sino darte cuenta que bajo el sol para mucho más la vida arde
            Pues, sería mejor hacer sacrificios para una causa noble
            Que vivir una fantasía de la tele como doble
            Espera y reflexiona bien, por eso
            Pues, en el barrio vivir o morir a todo dar llevará a cero
No más terminarás como recuerdo
Mientras te consumes en el calabozo
Sirviendo de alimento para la reacción
Pues, elegiste la vida del crimen en lugar de la revolución

                        De un preso de Pelican Bay
                        27 de junio de 2011

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Éntrele... Difúndalo... Conéctese

Lo que usted tiene entre manos es un sabor de Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian. Este libro es una poderosa condensación de la obra de Bob Avakian, quien ha llevado la ciencia y el método de la revolución a un nivel completamente nuevo de manera que no solo podamos luchar sino luchar en serio para ganar.

¡Éntrele a Lo BAsico! Este libro es para todos aquellos que estén esforzándose para conocer por qué es como es el mundo en que vivimos. Además, es para todos aquellos que sueñen con cambiar dicho mundo. Adquiera este libro... saboréelo... adéntrese en él... interactúe con él. De ahí coméntelo con otras personas.

¡Difunda Lo BAsico en el mundo! Al leer y discutir Lo BAsico, al “entrarle”, difúndalo a otros. Además...

¡Conéctese con este movimiento para la revolución! Busque una Libros Revolución donde usted vive. Hable con la gente que es parte de este movimiento. Comparta sus preguntas e ideas. O envíe un e-mail a este periódico. Lea el periódico Revolución, suscríbase al mismo y distribúyalo.

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Bob Avakian: Liderazgo para una nueva etapa de la revolución comunista

Desde los años 60, Bob Avakian ha dedicado la vida a la causa de la revolución y del comunismo. Él es el presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos. Al tiempo que ha provisto de liderazgo práctico para el Partido y el movimiento revolucionario, él ha estudiado y resumido a fondo la experiencia histórica mundial de la revolución comunista y las sociedades socialistas que ésta ha creado —los grandes logros y los serios problemas y errores— y ha estudiado muchos otros campos de la experiencia y conocimiento de la humanidad. Ha avanzado la ciencia del comunismo y ha hecho adelantos decisivos en la teoría, método y estrategia de la revolución y el objetivo final del comunismo en todo el mundo. Es esencial que un creciente número de personas conozca y estudie sus discursos y escritos... que lo defienda y lo proteja... que haga suya la dirección que él está dando, la cual abre nuevas vías para la revolución.

 

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

COMPRE Lo BAsico YA

en revcom.us/lobasico o amazon.com

O envíe $10 + $3.98 envío/manejos/IVA a:
RCP Publications
Box 3486, Merchandise Mart
Chicago, IL 60654-0486

Pida los precios de mayoreo a: rcppubs@hotmail.com

Se puede conseguir más información en bobavakian.net.

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Barack Obama y los blues de "si solamente lo supiera"

Toby O'Ryan

"Si solamente lo supiera el zar". Eso era el mito que los campesinos rusos se repetían entre sí cuando algún funcionario de su aldea reclutara a sus hijos en el ejército o diera órdenes a la policía para recuperar la posesión de los terrenos debido a las deudas de los campesinos. El zar bien sabía lo que hacían sus funcionarios, pero presidía un sistema que no podía funcionar sin la explotación y opresión de los campesinos. Pero los campesinos no podían imaginar ninguna otra fuente de liberación salvo la clemencia del zar. La posibilidad de desafiar al sistema entero estaba fuera del alcance de la manera de pensar de la mayoría de los campesinos, y la posibilidad de enfrentarse a todo provocaba tanto temor que ni la contemplaban aun cuando pudieran concebir tal cosa.

"Si solamente lo supiera el Rey Ricardo". Eso era un tema subyacente de las historias de Robin Hood de Inglaterra, de que a causa de que el Rey Ricardo estaba lejos en las cruzadas, el alguacil malvado del condado de Nottingham regía en su lugar, expulsando a los campesinos de sus terrenos. Así que Robin Hood tenía que robar a los ricos y dar a los pobres hasta que volviera el rey legítimo. De hecho, las leyes de cercado de terrenos en Inglaterra —a través de las cuales los nacientes capitalistas se apoderaban de los terrenos que por tradición se habían reservado para las necesidades personales de los campesinos, y los convertían en pastizales de ovejas que eran propiedades privadas y durante los cuales se originaba la leyenda de Robin Hood— se aprobaron por la voluntad de la clase dominante inglesa encabezada por el rey y se hicieron respetar por los alguaciles. Los campesinos de aquellos tiempos tampoco podían imaginar ninguna otra fuente de liberación salvo la clemencia y bondad del rey. También inventaron el mito de que sus sufrimientos ocurrían sin el conocimiento del rey o hasta en contra de su voluntad. Pero los reyes de esa época presidían un sistema en donde se desarrollaban nuevas formas de explotación, las cuales requerían la intensificación de la miseria de los campesinos, y las decisiones que tomaban los reyes se basaban en lo que creían que requería aquel sistema para sobrevivir y prosperar.

"Si solamente el VERDADERO Obama se pusiera en pie y se mantuviera firme". Hoy en día existen millones de personas, en el sentido literal, quienes votaron por Obama, que están desconsoladas por lo que éste ha hecho y no lo ha hecho. La intensificación y extensión de las guerras mortíferas e ilegítimas emprendidas por Bush... la violación continua y aún peor de los derechos más fundamentales de la gente... negarse a denunciar la opresión mucho más intensificada del pueblo negro y de otras gentes oprimidas en Estados Unidos y hacer caso omiso de manera intencional incluso de la palabra "pobreza", ni hablar de la realidad... la continuación de políticas que causan desastre para el medio ambiente... el frecuente descubrimiento de "puntos en común" con los francos fascistas, racistas y fanáticos anti-mujer y anti-gay... y ahora las medidas brutales de austeridad tomadas para lidiar con la deuda: todo eso ha enojado a la gente.

Pero no obstante, con la crítica y la justa furia inclusive, oímos: ¿Cuándo hará el VERDADERO Obama lo que sabe que es correcto, en lo que cree para sus adentros? ¿Cuándo se pondrá de pie y LUCHARÁ?

El verdadero Obama efectivamente está luchando, pero lucha contra usted y contra los intereses fundamentales de la humanidad. ESTÁ haciendo lo que considera que es correcto, correcto para el sistema sobre el cual preside: el sistema de capitalismo-imperialismo. Y está haciendo lo que cree, lo que es la continua expansión y defensa del sistema ese.

El funcionamiento diario del sistema requiere no solo la explotación de millones de personas en este país, sino requiere aún más la extensión y profundización de su dominación sobre el mundo entero. Hoy en día este sistema enfrenta la crisis económica más seria desde hace generaciones. Los arreglos políticos que habían estado en vigor por muchas décadas están enredados en problemas severos. La persona escogida para encabezarlo, Obama, está encabezando eso. Y ahora mismo el consenso de la clase dominante de este sistema, los capitalistas imperialistas, es que las medidas tomadas por Obama son las mismas que se necesitan en estos tiempos extremos para mantener el sistema suyo en funcionamiento. Sí, existe una aguda lucha entre sectores distintos de los gobernantes, pero eso es lo más importante: se trata de una lucha entre sectores de los gobernantes sobre la mejor forma de someter más a la gente.

Efectivamente existen alternativas. Efectivamente existe un sendero hacia adelante. No es un camino indoloro y se requiere de sacrificios. Es el sendero de la férrea lucha, de la revolución.

Pero lo primero que hay que hacer es reconocer la realidad tal como es. El zar sabe lo que está haciendo y el respectivo costo humano. El zar lo sabe mejor que cualquier otro.

 

Los liberales tienen un complejo de Edipo: No se trata de que quieran acostarse con sus madres — se trata de que deliberadamente se ciegan a sí mismos.

Bob Avakian

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Alejandro del Fuego, un emancipador de la humanidad

Una celebración profundamente conmovedora de la vida de Alejandro del Fuego tuvo lugar en Houston el 23 de julio. Alejandro (Alex) fue un joven comunista revolucionario que murió trágicamente a la edad de 21, después de una valiente e inspiradora batalla de dos años contra el cáncer.

Una hermosa foto ampliada de Alex, con su incontenible e irresistible sonrisa, saludaba a todos detrás del podium. Al ver la imagen más grande que el mismo Alex —sonriendo, caminando a paso firme con propósito y llevando en el brazo un montón de periódicos Revolución— se me vino a la mente recuerdos cálidos, carcajadas, historias y suaves lágrimas que brotaron de todos los que asistieron.

El programa empezó con canciones de Bob Marley y Outernational —dos de los artistas favoritos de Alex— acompañadas de una hermosa presentación de transparencias con fotos de Alex. Las personas se pararon para hablar, cantar, leer poesía que habían escrito y de otras maneras relataron cuánto significó Alex para sí mismas — y además para millones de personas a través del mundo que nunca tuvieron el placer de haber conocido a Alex; que había vivido su vida demasiado corta con tanto significado, entusiasmo y alegría; lo que habían aprendido de él; su costumbre simpática de ponerles chistosos apodos a las personas a partir de sus nombres reales.

Había personas de diferentes orígenes y diferentes partes del mundo allí; jóvenes y revolucionarios veteranos; personas que viajaron de otras partes de Texas; personas de otras partes del país enviaron mensajes.

Un orador terminó su comentario con estas palabras: “Esta noche estamos ofreciendo una despedida final a un apreciado amigo, cuya muerte es en verdad trágica. Pero grabado en nuestro corazón y mente, nosotros siempre llevaremos un recuerdo vivo y colorido del hermoso y maravilloso ser humano que fue Alejandro del Fuego, un amado camarada, un emancipador de la humanidad”.

La noche terminó al cantar una canción clásica de Nina Simone “I Wish I Knew How it Would Feel to be Free”, otra canción que Alex amaba, iniciada como un poderoso solo, pero pronto se le unieron todos los presentes en un homenaje y adiós sentido y creciente a Alex.

 

Se leyeron las siguientes dos declaraciones en esta celebración de la vida de Alejandro del Fuego:

¡Alejandro del Fuego!

De Sunsara Taylor

Cada vez que me senté para escribir esto, bregué con cómo empezar. Sin duda debería empezar con la tristeza que comparto con tantos otros por la pérdida de la joven vida de Alejandro. Pero luego, al reflexionar sobre los recuerdos de Alejandro, parece obvio que debería empezar con la alegría de haberlo conocido. Pronto, a ambos sentimientos los abruma la profunda inspiración que su vida despierta y el sentido de responsabilidad que Alejandro nos dejó. De hecho, la tragedia de su muerte dolorosamente temprana es aún mayor por el esplendor de su vida.

Alex vivía de tal modo que hizo que todos los que lo conocieron lo amaran intensamente. Hacía que las personas que acaban de conocerlo sintieran que importaban. Y, de más importancia, fue un joven profundamente comprometido con la revolución comunista cuya manera de vivir le daba prioridad a las necesidades y la vida de miles de millones de personas alrededor del globo a quienes nunca iba a conocer. Alex vivía de manera honrada; cuando aprendiera cosas sobre el mundo que significaban que él tenía que cambiar todos sus planes para la vida, lo hizo. Más de una vez.

Algo que siempre recordaré es la facilidad con que sonreía.

En la conmemoración para Alejandro en Libros Revolución, Lenny Wolff habló de unos recuerdos personales de Alejandro, así como de lo que dijo Bob Avakian sobre qué quiere decir vivir la vida con propósito, de su discurso “Cavilaciones y forcejeos”. Dijo que “la vida humana es finita, pero la revolución es infinita” y recalcó la trascendencia de la contribución de Alex a ese anchuroso río de la revolución que ha gestado los más liberadores capítulos de la historia humana y entraña el potencial de transformar la sociedad humana en las formas más profundas y liberadoras. Pero también recalcó la importancia de realmente valorar y recordar a la persona valiosa y específica que era Alex y la vida que éste eligió llevar.

Con eso en mente, quiero compartir al menos unos sabores de las historias y sentimientos manifestados.

Muchos en la ciudad en que estoy conocimos a Alejandro durante el Proyecto de Verano de la Juventud Revolucionaria en 2009 que contribuyó a lanzar la campaña del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, “La revolución que necesitamos... La dirección que tenemos”. Alejandro estaba muy decidido y rebosante de entusiasmo sobre casi cualquier cosa.

Por lo tanto, muchas historias tratan a el Alejandro que se ofrecía de voluntario: para enseñar al grupo entero cómo desfilar en formación, ir a una protesta contra la guerra para hablar en nombre del proyecto, ir a un multifamiliar nuevo o participar con otro voluntario en un loco viaje de un estado en busca de una reunión de agricultores orgánicos, la que resultó ser una fiesta de estudiantes borrachos de una escuela secundaria. Pero la sorpresa es que Alejandro estaba muy decidido e insistió en que, ya que habían viajado toda esa distancia, tenían que encontrar al menos una persona en la fiesta que estuviera interesada en la revolución y Bob Avakian. (Y la verdadera sorpresa, la cual sólo supe después de la conmemoración, fue que después de todo eso, Alejandro insistió en que volvieran a la casa del muchacho que los invitó y ¡terminaron por ver la charla Revolución de Bob Avakian hasta las tres de la mañana, aunque tenían que tomar un autobús a las 6 am para regresar a Nueva York y no perder la reunión matinal de los voluntarios!)

Muchas historias trataron su amor de la música y su entusiasmo para divertirse, de su insistencia en analizar profundamente “la base científica de la presencia de los ratones en los apartamentos” al brío con que dio brincos durante un concierto de Outernational una noche. Y después, participó no sólo en encabezar a un grupo a tomar el ferry de Staten Island, sino en convencer los compañeros a cantar el himno comunista “Torbellinos de peligro” mientras cruzaban las aguas, ello, de nuevo, a eso de las 3 de la mañana.

Una persona describió que su madre había preparado mucha comida para los voluntarios. De todos los voluntarios, fue Alejandro el único que aprendió su nombre (en lugar de simplemente llamarla la madre de esa persona) y se tomaba el tiempo para hablar con ella y compartir lo que estaba aprendiendo y haciendo para difundir la revolución. La hizo sentir que fuera parte de la revolución aunque tuviera grandes diferencias, en particular sobre la religión. De ahí, probablemente porque él se había ofrecido de voluntario para algo, ella y él se encontraron en una discusión con un dominicano muy reaccionario. La madre escuchaba mientras Alejandro discutía con este señor un rato y en un momento ella intervino con brusquedad, diciendo algo así como: “No estoy de acuerdo con todo lo que dice este joven, pero si estos jóvenes que están aquí haciendo la revolución pudieran quedarse para siempre, este mundo sería un lugar mejor”.

Una joven comunista habló de trabajar con Alejandro para escribir un artículo para el periódico Revolución. Ella describió, y yo no puedo dejar de reírme en voz alta al recordar esto, el primer borrador de su artículo. ¡N’ombre, él denunció en verdad los crímenes y atrocidades de Estados Unidos! Que había desatado masacres y tortura. Y había cometido actos de terror y destrucción. Fíjese, este artículo le daba y le daba y le daba en el grano. Y lo cierto es que Alejandro tenía un justo odio por esos crímenes de este país y una justa insistencia en que otros los conocieran. Pero, en serio, es probable que el artículo no movilizara a las personas que creían de modo distinto a él.

De ahí, ella y yo empezamos a preguntarle cómo llegó a tener esa comprensión que ahora tenía, qué fue lo fundamental que le cambió la forma de pensar, cómo se desarrolló su propia lucha interna. Él compartía abiertamente y nosotros aprendíamos muchísimo. Después de rato, uno de nosotros sugirió: “Creo que debes escribir eso”. Su respuesta fue tan inmediata, tan despreocupada y tan confiada, algo sencillo como “Sale vale, lo voy a enviar en la mañana”, que yo me preocupaba mucho de que él no hubiera entendido la transformación tan radical del contenido que esperábamos.

Pero en la mañana, exactamente como él prometió, recibimos otro borrador. Ninguno de nosotros pudimos dejar de leerlo hasta que lo terminemos. Como recuerdo, solo era necesaria una revisión. Así era él. Él escuchaba y pensaba en serio sobre las ideas que usted le planteaba a él, y consideraba profundamente lo que esas ideas tenían que ver con la realidad. El tomaba en cuenta los comentarios de otros al reflexionar sobre sus propias ideas, sin estar absorto en sí mismo.

Finalmente, mucha gente nos dijo que Alejandro tenía una fogosa pasión por la revolución. Qué tanto quería cambiar el mundo. Qué tan profundamente amaba a Bob Avakian. Qué tanto amaba la autobiografía de BA y la historia de su vida, y qué tanto entusiasmo tenía por adentrarse en la teoría que él ha desarrollado. En particular, qué tanta claridad tenía Alejandro sobre la importancia de dar a conocer la dirección de Bob Avakian en toda la sociedad y particularmente en la nueva generación.

En verdad, eso es lo que yo siempre recordaré de mi último encuentro con Alejandro. Yo tuve la oportunidad de ir a Houston y no lo había visto a él desde que se enfermó. No estaba preparada para el efecto físico ocasionado por el cáncer, al comienzo eso me impresionó mucho. Pero Alejandro se mantuvo tranquilo, con una sonrisa amplia y genuina. Tenía la cualidad especial de expresar calor y ser receptivo del amor de otros y ser fortalecido por dicho amor, y tenía abrazos para todos, al igual que nosotros para él. Después de eso, inspeccionó la comida, contó un par de chistes y se puso en una posición reclinada de donde él entraba y salía del sueño y también de la discusión.

En un momento alguien me preguntó por qué nosotros promovemos tanto a Bob Avakian, la persona. Preguntaron: “¿Por qué no promover solo su trabajo?” Alejandro había estado callado por un rato y no me había dado cuenta que estaba despierto, pero él se sentó y habló con gran claridad. Este es un pasaje de las notas que escribí después de la discusión: "Alejandro planteó que eso no era correcto porque muchas personas quieren saber qué clase de persona es BA y qué lo llevó a él a desarrollar la nueva síntesis. Empezó por comentar todas las cosas que él mismo apreciaba de haber conocido de BA a través de su autobiografía y también de las observaciones que hizo sobre la reacción de otras personas a la autobiografía. Mientras hablaba, desarrollaba su propio argumento. Dijo que negarse a promover a BA, la persona, tiene sus raíces en el individualismo pequeño burgués, en querer que todos sean igual, en vez de reconocer que, por lo que se refiere a dirigir y conceptuar el proceso de la revolución, BA está muy por encima de los demás”.

De nuevo, es difícil escribir esto sin montarse en la montaña rusa de tristeza y alegría y aterrizar en el sentido de inspiración y responsabilidad. Alejandro era muy valioso. Su persona en particular era única y la pérdida de él, yo sé, deja un enorme vacío en el corazón de muchas personas. En el mío también.

Pero, como dijo Bob Avakian: “El contenido de la vida de las personas —la calidad de esa vida, a lo que se consagran y se dedican y en última instancia de lo que se ha vivido, el que la muerte venga tarde o temprano— es lo más importante y da sentido de uno u otro modo a la vida de las personas, por corta que fuese en relación a la existencia infinita de la materia en movimiento”.

Alejandro dedicó su vida a la revolución con tremenda energía y entusiasmo consciente. Eso es algo verdaderamente grandioso, que no se ha apagado ni se ha terminado.

Pensar en la vida de Alex es algo profundamente inspirador... que él hizo, como cantó Nina Simone en “I wish I knew how it would feel to be free”, “dar todo lo que él estaba añorando dar”, que incluso ante la posibilidad de la muerte, él no lo hizo “por sí mismo”, y que actuaba con profunda moralidad, conciencia y convicción... y de nuevo, siempre con el corazón abierto y una amplia sonrisa. Hay mucho que aprender de Alex, incluyendo el desafío que esa brecha deja a otros de su generación y para todos aquellos que quieren un mundo mejor. Aprender de su vida y vivir como él. Como lo hizo él, conocer el mundo y nuestra responsabilidad con éste. Sacar valor de sus convicciones, buscar la verdad y saltar al río de la revolución. Adentrarse profundamente en Bob Avakian, correr la voz sobre esta revolución, satisfacer la necesidad más grande de crear un mundo emancipado.

* * * * *

De Annie Day

Tuve la oportunidad de trabajar de cerca con Alex alrededor de un año, desde la distancia. Cuando se enfermó, casi inmediatamente después de volver del Proyecto de Verano de la Juventud en Nueva York, estábamos organizando un equipo nacional de personas que iban a ser parte de promover en línea una charla fundamental de Bob Avakian, Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es. Alejandro amaba esta charla, en sus palabras, es “una brisa de aire fresco”. Y sintió que hacerlo accesible en el Internet podría ser algo grande — tanto internacionalmente como para la juventud de este país. Le echó muchas ganas, con una gran determinación y creatividad. Pasamos mucho tiempo en el teléfono y en el Internet juntos y quiero compartir algunos pensamientos de lo que yo valoraba en Alex y algunas palabras de él que capturan su entendimiento de la grandeza de la revolución y el vértigo de estar vivo.

Alex asumió la responsabilidad de ser parte de iniciar una nueva etapa de revolución comunista muy seriamente — él sentía que tenía que dar a conocer lo que él había logrado entender sobre el mundo, tanto sus horrores, lo que sentía visceralmente, como el hecho que el mundo no tenía que ser así. Con un montón de confianza, él le hablaba a la gente sobre la dirección de Bob Avakian, que había alguien que ha desarrollado una nueva concepción de la revolución y el comunismo y estaba dirigiendo un movimiento para la revolución hoy en el mundo.

En sus palabras: “Sin esta síntesis de Bob Avakian y sin ganar a un número creciente de personas para que sean comunistas sobre esta base, la humanidad no solamente no podrá avanzar en cualquier sentido cualitativo, la destrucción ambiental (como solamente un factor) podría tener efectos devastadores y catastróficos en nuestra especie junto con las demás especies en el planeta y la biosfera”.

Se esforzó por adentrarse en el contenido de todo esto repetidamente y al trabajar juntos, hizo que nos mantuviéramos a la altura de cierto lineamiento.

Después de una llamada telefónica de este equipo, él me volvió a llamar para decir: “Me gustan mucho estos planes pero no creo que estemos adentrándonos en la teoría lo suficiente, creo que si en serio vamos a hacer esto, tenemos que adentrarle más en lo que representa esta charla, la que tiene que ver con la revolución”. Y estaba en lo correcto.

Usted escucha, en su declaración ante el evento del 11 de abril, una gran cantidad de seriedad y aprecio por estos avances teóricos. Él no quería tomar atajos o tomar el camino fácil en el trabajo con la gente pidiendo que hiciera esto o aquello. Quería que la gente diera un salto en su entendimiento como lo hizo él. Me escribió en un momento: “Existe una relación dialéctica entre las personas que están chequeando a Avakian (en particular la charla Revolución) y en esparcir su obra; aunque esto no es automático [aunque él es muy convincente :)], no tendríamos un crecimiento exponencial sin esto y si lo tuviéramos, ¿qué base tendría?”

Aquí, tengo que hacer una pausa y anotar qué tanto disfruté de su inclusión —en este correo muy serio— de una carita feliz... o, en otras ocasiones, que él deletrearía “laterz” con una “z”.

También entendía la importancia de lo que significaba para él dar saltos para ser un comunista y aprender todo lo que pudiera para satisfacer las necesidades ante nosotros. En un momento, escribió una carta dirigida a la gente nueva sobre la charla Revolución en línea. Todo lo que decía a cierto nivel era correcto, pero tengo que decir que yo no creía que realmente iba a conectarse con la gente... Por ello, él y yo hablamos sobre esto, metodológicamente, acerca de hablarles a nuevas personas, qué lo motivó a él si es que estaba llegando a esto por primera vez, él volvió a redactar la carta y resultó genial. Tomó el tiempo para escribirme después para decir: “Gracias por llamarme y trabajar conmigo y no nada más cambiarla por su cuenta”.

Pero él también pasaría de cosas muy serias a cosas dulces y ligeras. Combinaba este sentido elevado de lo que nos proponemos alcanzar, un enfoque muy serio hacia Avakian y lo que eso podría suscitar al dar a conocer su voz en la sociedad y una dulce sutileza que surgió de un sentimiento de unión, colectividad y alegría.

De un correo: “Después de todo... tengo la esperanza de estar fuera del hospital y de trabajar para llevar la posibilidad y la interacción con esta charla y con este líder a un nuevo nivel...”.

O del final de un correo:

“Simón a todos y buenas noches a todos. Lo siento, compañeros, me siento terrible hoy después de la quimioterapia por lo que voy a posponer estos mensajes para mañana temprano.

“Cuídense todos, es magnífico que hayamos manteniendo esta frecuente correspondencia unos a otros, se siente realmente como un equipo :-)”.

También era una persona muy abierta, curiosa y que sonreía con facilidad. Siempre tenía una respuesta para ¿qué estás escuchando, que estás leyendo? Junto con un sentimiento conectado a través de las páginas de Revolución, en un momento, le pregunté de dónde obtiene la esperanza y la inspiración en lo artístico. Me habló de esta fantasía animada que estaba mirando y me envió el enlace. A él le gustaba mucho la cultura que rompe nuevos moldes y aun en maneras muy creativas hasta excéntricas, ayudaba a las personas a pensar en otras formas posibles de relacionarse o de ser.

Luchó por mantener este espíritu en medio de sus condiciones difíciles, luchando con esfuerzos gigantescos. Aunque podría haber sido físicamente más fácil en cierto momento solo soltar la vida, soportó gran dolor físico porque él quería seguir viviendo. Me di cuenta que muy poco antes de que él muriera, cuando recibió unos muy malos resultados de la evaluación, le dijo a alguien: “No quiero morir, el mundo me necesita para ser un emancipador de la humanidad y aún no estoy listo para renunciar”. Quería seguir viviendo y quería seguir luchando.

A través de una tortuosa y dolorosa lucha, Alex mantuvo su amplitud de mente y corazón abierto, su sentido del humor y su profundo sentido de propósito y el fuego para hacer todo lo que él pudiera con todo lo que tenía para llegar lo más lejos posible para hacer la revolución y luchar con otros de su generación para entender su responsabilidad en relación al mundo y el potencial para la humanidad.

A tantos niveles, me siento complacida de haberlo conocido.

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Agitando los planteles universitarios...
Y acumulando fuerzas para la revolución

Publicado el domingo 28 de agosto de 2011

"A lo largo de todo el camino, en 'tiempos normales' y, sobre todo, en tiempos de rupturas fuertes con la 'rutina normal', es necesario estar trabajando sistemáticamente para acumular fuerzas —preparar mentes y organizar a un número creciente de personas— para la revolución, de entre todos aquellos que se pueda unir a la causa revolucionaria. Entre los millones y millones de personas que viven las más duras formas de este infierno todos los días bajo este sistema. Y además entre los muchos otros que tal vez no sientan a diario el filo más duro de la opresión de este sistema pero los que el funcionamiento de este sistema, las relaciones que éste promueve y refuerza entre las personas y la brutalidad que esto encarna, someten al envilecimiento y menosprecio y les provocan enajenación y a menudo indignación".

— De: "Sobre la estrategia para la revolución",
una declaración del Partido Comunista Revolucionario

Las semanas que vienen presenciarán alguno muy nuevo: decenas y tal vez cientos de personas saldrán a los planteles universitarios para distribuir un poderoso número especial de Revolución y dar a conocer a decenas de miles de estudiantes y otros el libro Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian.

Se dará el siguiente mensaje: "¡No se puede cambiar el mundo sin conocer lo BAsico!" Los estudiantes conocerán lo que Bob Avakian ha estado desarrollando y lo que representa. Muchos se adentrarán más en el libro a distintos niveles, contemplando y discutiendo las citas del número especial y adquiriendo el libro y chequeándolo de inmediato y con el tiempo. Esta actividad tendrá mucha importancia en sí a fin de poner la revolución, esta revolución basada en la nueva síntesis de BA, a la orden del día. Los recientes editoriales han hablado del objetivo de esta iniciativa y de la importancia de darlo a conocer muy ampliamente y por tanto no lo repetiremos acá. Más bien, al iniciarse este gran esfuerzo, al hacerlo y al salir del mismo, queremos recalcar la importancia de "acumular fuerzas para la revolución".

Si bien muchas personas, como señalamos, al menos al comienzo querrán chequearlo principalmente mediante su lectura, por otro lado algunas personas quisieran hallar otras formas de entrarle al movimiento para la revolución. Además de este editorial, estamos poniendo en la red una carta en inglés de un camarada sobre la experiencia de ir a un concierto, a fin de popularizar Lo BAsico, con personas nuevas en el movimiento, una de ellas que le entró en el sentido literal ese mismo día. Además, hay otras experiencias positivas a conocer e ideas que explicaremos en adelante.

Pero para hacerlo bien, todavía tenemos trabas en nuestra propia forma de pensar, expectativas y hábitos, que tenemos que desarraigar. Todavía se habla de que hay personas con un interés en participar pero es difícil ver cómo hacerlo, donde entrarle... y lo que se espera. Atraer e integrar a nuevas personas que vayamos conociendo y abrirles espacios en el movimiento para la revolución es parte de la lucha en marcha para fortalecer más y profundizar el carácter y las bases revolucionarios del partido, una parte de romper más profundamente con el revisionismo (de ser revolucionario de palabra pero reformista en los hechos) que se identificó y contra el cual se luchó en la Revolución Cultural al interior del Partido Comunista Revolucionario (PCR). Siendo ello una parte integral de captar que existe una base material para conocer la revolución y el comunismo que estamos llevando a la gente, una base para atraer a la gente y que ésta lo chequee, lo haga suyo y de muchas formas distintas ayude a difundirlo y transformarlo en un punto de referencia, y una fuerza material con cada vez más presencia, en esta sociedad podrida hasta el tuétano.

Lo cierto es: Por BA y el trabajo que ha hecho durante varias décadas, de sintetizar la experiencias negativas y positivas de la revolución comunista hasta hoy y de aprender de una amplia gama de experiencias de la humanidad, existe una nueva síntesis del comunismo que se ha desarrollado, existen en realidad una visión y estrategia viables para una sociedad y mundo radicalmente nuevos y mucho mejores y existe la dirección crucial que se necesita para llevar la lucha hacia ese objetivo.

Las semanas que vienen representarán una oportunidad especial de llevarlo a muchísimas personas nuevas y contar con su participación, además de los contactos de vieja data, a fin de correr la voz entre otros.

Recordemos lo que está en juego: estos estudiantes están en una situación en que la falta de esperanzas, por bien oculta o suprimida que esté, es tan omnipresente que, según el rector de la universidad Cornell, "al año ocurren unas dos mil muertes relacionadas con al alcohol entre los estudiantes universitarios estadounidenses" ("A Pledge to End Fraternity Hazing", David J. Skorton, New York Times, 23 de agosto de 2011)*. Se desvía, asfixia o aplasta su deseo de abordar las grandes ideas, buscar un propósito y vocación en la vida y hallar sentido en estos tiempos nodales de su vida. La metáfora de "Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte" asume un sentido muy vívido en este contexto:

"Si una enfermedad epidémica estuviera arrasando con la gente y si estuviera ahí un doctor que le encontrara una cura, ¿deberíamos quedarnos avergonzados de contárselo a las masas, o deberíamos correr a tocarles la puerta y despertarlas diciendo: 'Oigan, ya no tienen que sufrir esta terrible enfermedad — ya existe una cura, existe y sirve, aunque no sea fácil'?" ("Las dos piedras angulares", Revolución #243, 21 de agosto de 2011).

Al tener en mente todo lo que representamos y todo lo que está concentrado con tanta hermosura en Lo BAsico, en contra de lo que la gente tiene que tragarse a fuerzas a diario en esta pútrida cultura, debería ser mucho más fácil imaginar con creatividad las formas de atraer e incorporar a la gente, a fin de "acumular fuerzas... PARA LA REVOLUCIÓN".

Así que ¿cuáles son algunas ideas para abrir las posibilidades para que se pueda concretar lo que se dice en la declaración sobre la estrategia: "existe un lugar y papel, una necesidad y mecanismo, para que miles de personas ahora y con el tiempo millones contribuyan a la construcción de este movimiento para la revolución, de muchas maneras diferentes, grandes y pequeñas — con ideas y con participación práctica, con apoyo y con preguntas y críticas"?

Primero, donar dinero. Tenemos que agitar el bote de recolecciones donde quiera que vayamos... e ir con las personas que vayamos conociendo y con las personas que ya conocemos y darles en serio una oportunidad de apoyar con dinero esta iniciativa emocionante. Tal apoyo es muy crucial para la revolución: es un apoyo activo y es un apoyo serio. Es una forma de sentir que uno es parte de apoyar esta iniciativa y una manera de SER parte de apoyar esta iniciativa de hacer que BA sea un punto de referencia en la sociedad, específicamente entre los jóvenes y los estudiantes.

Segundo, con mucha relación a recaudar fondos, tenemos que ir sistemáticamente a los profesores y mostrarles el libro y lo que representamos. Revolución ya ha recibido algunos informes acerca de profesores que están utilizando o tienen planes de utilizar Lo BAsico u otras obras de BA en sus cursos. Ello es muy bueno; resulta del proceso de darles el libro a las personas, sentarse con ellas y prestar atención a sus intereses y metas, aprender de ellas y trabajar con ellas para ver cómo Lo BAsico podría ser un elemento dinámico y único en sus clases. Quizá otros profesores, por su cuenta, quieran difundir el número especial de ocho páginas sobre Lo BAsico o invitar a un/a representante para hablar con los estudiantes: unas cuantas palabras, o quizá más, y difundirlo.

Tercero, que conozcan las personas, a las cuales el periódico les pique el interés, dónde pueden ir, ese mismo día, para conversar sobre lo que acababan de encontrar. Tal vez un café, una mesa en el comedor, un sitio en el plantel o un lugar cercano... lo que sea. Un lugar donde bregar con estas ideas. En muchas ocasiones anteriores las personas han aprovechado esta oportunidad. También podemos aprender de la experiencia sobre la cual se informó en la primavera en que se dio a unos estudiantes alrededor de una mesa del comedor de la escuela una cita para leer, la 1:10, lo que prendió mucha discusión muy profunda.

Cabe mencionar al hacer todo esto, que durante las giras de Raymond Lotta y Sunsara Taylor hace un par de años, los estudiantes de diferentes planteles escribieron artículos de opinión para el periódico de la universidad en que decían que no estaban completamente convencidos de las ideas ni de Lotta ni de Taylor pero que valoraban la oportunidad de interactuar con ellos y querían invitar a otras personas a hacer lo mismo. Es importante preguntarnos a nosotros mismos, y preguntarles a los estudiantes y a las personas con esos mismos sentimientos, ¿cuáles son las formas en que quieren hacerlo? Las personas quieren escuchar la contienda de ideas, ¿les interesarían los debates, discusiones y foros? ¿Desearían organizar un club en al plantel para patrocinarlo? ¿Y ayudar a hacerlo?

Cuarto, organizar grupos de discusión en torno a Lo BAsico en nuestras librerías o en otros sitios. Hasta ahora, las personas han asistido a estas discusiones, algunas han continuado y otras lo han dejado y luego han vuelto... pero todo eso es parte del proceso. A la vez, también tiene que haber una nueva ola de discusiones sobre "Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte", para que las nuevas personas puedan adentrarse más en el contenido de la ciencia y lo que BA ha estado haciendo.

Quinto, que la gente sepa de las actividades culturales, discusiones en las librerías sobre otros libros, etc., que sepan qué pasa y que tengan muchas formas de entrarle.

¿Quiere decir eso que no es importante integrar a las personas en otras actividades que el partido y otras fuerzas revolucionarias están realizando, actividades que ya están en marcha? ¡Para nada! De hecho, donde quiera que pongamos una mesa, debemos tener un volante, para darle a la gente interesada, el que presenta una miríada de formas en que puede conectarse y participar, de apuntarse para una suscripción electrónica al periódico a distribuir el periódico, trabajar en la producción del periódico o en su sitio web; de difundir Lo BAsico de diversas maneras a ofrecerse de voluntario en la librería donde usted vive, etc.

De nuevo, cabe recalcar: nuestra principal actividad en las dos semanas por venir tiene que ser saturar en realidad algunos planteles importantes y otros lugares, como algunas secundarias, con el número especial de ocho páginas. Al hacerlo, también tenemos que integrar a otras personas, además de hacerlo al conocerlas en el acto. Luego, tenemos que prestar atención especial a cosechar y consolidar, lo que discutiremos la semana entrante.

He aquí lo importante: salir después de estas semanas con un importante fortalecimiento de las tres metas de la campaña "La revolución que necesitamos... La dirección que tenemos", o sea, las metas específicas pero interrelacionadas de poner ESTA revolución a la orden del día en la mente de la gente; hacer que Bob Avakian sea un punto de referencia por toda la sociedad; y forjar núcleos de nuevos iniciadores de una nueva etapa del comunismo. Salir con capas y agrupaciones mucho más activas y vibrantes de personas que están relacionándose con el movimiento para la revolución de maneras diferentes de toda clase. Y estar preparados para mayores avances, para dar pasos hacia adelante desde un plano nuevo y superior.

 

Nota

*Vale la pena leer este artículo. Independientemente de las intenciones del autor, constituye una denuncia contundente de toda la sociedad. Ahí, el rector de la Universidad Cornell describe una cultura universitaria en que el abuso sexual, la intimidación y la "peligrosa humillación" son endémicas así como se dan en general "sin sentimientos de remordimiento" de parte de los perpetradores. Se redactó con motivo de la muerte de un estudiante de segundo año de 19 años de edad durante un rito de admisión a una asociación estudiantil (fraternidad) con "simulacros de secuestro, humillación ritualizada y borracheras a la fuerza". Si bien el artículo tiene un tono un tanto parco, las cifras y descripciones citadas por el autor sin duda sorprenderán a cualquiera con un sentido de lo horrorosas que sean estas conductas y sus consecuencias así como por el muy terrible e innecesario desperdicio que constituyen (según el punto de vista de lo que la humanidad es capaz de hacer), pero también por completamente arraigados que estén estos "pasatiempos" en los valores de esta sociedad capitalista tiburonesca e infrahumana, con sus implacables presiones de cosificar la propia humanidad de las personas y en el asfixiante contexto del "aglutinador psíquico y social" el que la mantiene intacta: el patriarcado imperante y agobiante, la vil supremacía blanca y la mentalidad intolerante de Estados Unidos über alles. [regresa]

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

La caída del régimen de Gaddafi en Libia... y la mano de los Estados Unidos y la OTAN

Larry Everest

Actualizado el lunes 5 de septiembre de 2011

Al parecer está tocando fin el dominio de Muammar Gaddafi, el que duró 42 años en el país nordafricano de Libia. Los combatientes opuestos a Gaddafi se apoderaron de la mayor parte de la ciudad capital de Trípoli, la principal plaza fuerte de Gaddafi, el fin de semana del 20 al 21 de agosto.

Al cierre de esta edición, continúan los combates en varias zonas de Libia y, según informes, los partidarios de Gaddafi controlan algunas zonas. No se conoce el paradero de Gaddafi, quien ha llamado a sus huestes a seguir combatiendo. Mientras tanto, las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN continúan los ataques aéreos y operaciones encubiertas contra las presuntas plazas fuertes de Gaddafi.

Los gobernantes estadounidenses, sus aliados imperialistas europeos, entre ellos Inglaterra, Francia e Italia, y sus voceros mediáticos están presentando la "derrota" de Gaddafi como una gran victoria para el pueblo, un triunfo de la "democracia" sobre la tiranía y una justificación de su intervención militar "humanitaria" en dicho país.

Cuando las fuerzas opuestas a Gaddafi se apoderaron de Trípoli, el presidente yanqui Barack Obama dijo: "El pueblo de Libia está mostrando que la búsqueda universal de dignidad y libertad es mucho más fuerte que la mano de hierro de un dictador... Ahora el futuro de Libia está en las manos del pueblo libio".

Para nada. La marcha de los acontecimientos allá es principalmente el producto de un embate económico, político y militar de Estados Unidos y la OTAN sobre las fuerzas de Gaddafi, el que ha durado meses.

El día de la caída de Trípoli ante las fuerzas opuestas a Gaddafi, el New York Times informó:

"Hasta el sábado, la OTAN y sus aliados había volado 7.459 misiones de combate para atacar a miles de blancos: de lanzadores de cohetes individuales a grandes cuarteles militares. El efecto cumulativo destruyó la infraestructura militar libia así como redujo muchísimo la capacidad de los comandantes del coronel Gaddafi de controlar a sus fuerzas, lo que dejó hasta las unidades de combate más leales sin capacidad de movilizarse, reabastecerse ni coordinar operaciones" ("Sharper Surveillance and NATO Coordination Helped Rebels Race to Capital", 22 de agosto de 2011).

Este embate no tiene que ver con la liberación de Libia ni garantizar la autodeterminación de la nación libia. Al contrario, su propósito es fortalecer los colmillos del imperialismo clavados en Libia y la región del medio oriente.

Antecedentes: El régimen de Gaddafi, el levantamiento libio y el papel del imperialismo

Libia es un país nordafricano de seis millones de habitantes. Tiene una ubicación estratégica a la orilla del mar Mediterráneo y tiene grandes reservas del muy pedido crudo ligero. Italia lo colonizó por primera vez en 1910. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se convirtió en la principal potencia dominante en este país, sobre su sector petrolífero inclusive. Ahí, Estados Unidos construyó una de sus mayores instalaciones militares fuera de su territorio, en todo el mundo, la Base Aérea Wheelus. En 1969, el coronel Muammar Gaddafi y un grupo de oficiales militares jóvenes organizaron un golpe de estado y arrebataron el poder al monarca pro yanqui que entonces reinaba en el país. Las fuerzas de Gaddafi se inspiraban en el nacionalismo árabe. Gaddafi tomó ciertas medidas de ayuda pública social y procuró aflojar el férreo control directo del imperialismo sobre Libia, y obtener más control sobre su riqueza petrolífera y una mayor proporción de la misma. Como Raymond Lotta señaló en una entrevista que le hizo Revolución: "Gaddafi era por muchos años una espina que el imperialismo, en particular Estados Unidos, tenía clavada.... aunque el régimen de Gaddafi nunca rompió con el imperialismo ni lo desafió de una manera fundamental". A fines de los años 90, el régimen de Gaddafi ya quería lazos más fuertes con el imperialismo occidental y Estados Unidos y en 2004 amarró una alianza con Estados Unidos, que incluyó su apoyo a la llamada "guerra contra el terror".

Durante esas décadas, la situación del pueblo de Libia iba empeorándose en las esferas económica y política. El régimen reprimía brutalmente a los opositores y asfixiaba si no aplastaba de plano las esperanzas y aspiraciones del pueblo.

Un levantamiento del cual el occidente rápidamente se apoderó

Cuando en enero las revueltas de masas tumbaron la dictadura de Túnez y luego el régimen de Mubarak de Egipto, en todo el mundo árabe, Libia inclusive, las masas sacaron mucha inspiración y valor. El 15 de febrero, estalló una sublevación en Bengasi, la segunda ciudad libia. El régimen de Gaddafi procuró reprimirla con violencia.

Desde el principio, la sublevación incluía a una diversidad de fuerzas políticas: ex oficiales de Gaddafi y otros reaccionarios ligados a distintas potencias imperialistas así como fundamentalistas islámicos. El Consejo de Transición Nacional (CTN), que la mayoría de las grandes potencias del mundo han ungido como dirigencia de las fuerzas opuestas a Gaddafi, está bajo la dominación de las fuerzas pro imperialistas las cuales pidieron la intervención de Estados Unidos y la OTAN en Libia. (Mustafa Abdel-Jalil, quien encabeza el CTN, es el ex ministro de Justicia de Gaddafi; Mahmoud Jibril, nombrado el jefe del Gabinete, encabezó las reformas económicas neoliberales del régimen de Gaddafi; Khalifa Haftar, un comandante rebelde, es un agente de la CIA de larga trayectoria.)

(Vea un análisis a fondo en: "Revolución le entrevista a Raymond Lotta: Los sucesos en Libia desde un punto de vista histórico... Muammar Gaddafi desde un punto de vista de clase... La cuestión de la dirección desde un punto de vista comunista", Revolución, en línea #227, 20 de marzo de 2011.)

Pese al papel que tuvieran las potencias imperialistas en el inicio de esta sublevación, pronto intervinieron para moldearla a fin de derrocar a Gaddafi y hacerse de un control más directo de Libia, y no lo hicieron por razones "humanitarias". El 26 de febrero, el Consejo de Seguridad de la ONU, un organismo controlado por Estados Unidos y otras grandes potencias, impuso sanciones sobre la familia de Gaddafi. El 17 de marzo, votó por autorizar una "zona de exclusión" sobre Libia. El 19 de marzo, empezaron los ataques aéreos de Estados Unidos y la OTAN. Agentes de la CIA habían estado trabajando en el país varias semanas, y se les habían unido decenas de elementos de las fuerzas especiales y agentes de inteligencia del M16, todos de Inglaterra, a fin de coordinar los ataques aéreos y ayudar a los "rebeldes". En febrero, Obama autorizó que la CIA suministrara armamento y otro apoyo a los "rebeldes", lo que incluía posibles acciones encubiertas. (Ver "C.I.A. Agents in Libya Aid Airstrikes and Meet Rebels", New York Times, 20 de marzo de 2011.)

Desde ese entonces, ha crecido progresivamente la intervención política, económica y militar de Estados Unidos y la OTAN. Estados Unidos, Francia e Inglaterra han organizado y dirigido cada vez más a las fuerzas "rebeldes". Las sanciones internacionales han exprimido y debilitado al régimen de Gaddafi. La toma de Trípoli por las fuerzas "rebeldes" fue posible gracias a los bombardeos, espionaje y coordinación militar de Estados Unidos y la OTAN, lo que incluyó dirigir el ataque final. El New York Times del 22 de agosto dijo que se había vuelto más sofisticada la coordinación entre la OTAN y las fuerzas "rebeldes" y: "Al darse la convergencia de las fuerzas rebeldes de Libia sobre Trípoli el domingo, funcionarios de Estados Unidos y la OTAN mencionaron una intensificación de la vigilancia aérea estadounidense dentro y alrededor de la capital como un importante factor que ayudaba a inclinar la balanza después de los meses de progresiva erosión del aparato militar del coronel Muammar el-Gaddafi".

Un organismo de expertos de la clase dominante informó que el ataque sobre Trípoli empezó con "la inserción de soldados de las fuerzas especiales de la OTAN (cientos, no miles) que, con la orientación de los agentes de inteligencia en Trípoli, atacaron y desestabilizaron a las fuerzas gubernamentales en la ciudad... Tras los ataques de las fuerzas de inteligencia y las operaciones de información, desde el oeste los rebeldes entraron a la ciudad en medio de bombo y platillos" ("Libya A Premature Victory Celebration", STRATFOR, 30 de agosto de 2011).

Todo eso dejó en claro que principalmente Estados Unidos, Inglaterra y Francia están moldeando la marcha de los acontecimientos en Libia, y sin importar lo que fueran la intención inicial y las aspiraciones de algunos de los libios que se sublevaron, en estos momentos se han quedado reducidos a ser extensiones y peones objetivos de los imperialistas de Estados Unidos y la OTAN.

Hipocresía "humanitaria" ... y matanza

Estados Unidos y la OTAN dicen que su intervención en Libia era una misión humanitaria: para proteger a los civiles con una "zona de exclusión" y no para determinar el desenlace del conflicto ahí. Se ha demostrado que esas afirmaciones son puras mentiras, impulsadas por una campaña de exageraciones y mentiras. (Ver "The Top Ten Myths in the War Against Libya", Counterpunch, 31 de agosto de 2011.)

Cientos y cientos de libios han muerto debido a las bombas y misiles de la OTAN. En un ataque del 9 de agosto, según un vocero del gobierno libio, murieron 33 niños, 32 mujeres y 20 hombres (Reuters, 9 de agosto de 2011). Trípoli, donde vive casi un tercio de la población del país, no salió ilesa. El 26 de agosto, el New York Times informó de una andanada de bajas en el Hospital Central de Trípoli: "Dos doctores decían que el hospital había tratado hasta 500 pacientes al día". En violación del derecho internacional, Estados Unidos y la OTAN pretendían asesinar de plano a Gaddafi, bombardeando en numerosas ocasiones su complejo. (En un ataque del 30 de abril, murieron un hijo y tres nietos.) La guerra y bloqueo de Estados Unidos y la OTAN también ha causado una crisis humanitaria para la mayoría de los 1.7 millones de habitantes de Trípoli, privándoles de electricidad, agua y suficiente comida, combustible y medicamentos.

Las fuerzas opuestas a Gaddafi dirigidas por Estados Unidos y la OTAN han cometido matanzas de masa de partidarios de Gaddafi e incluso mataron a personas lesionadas en un hospital ("Vengeance in Tripoli", Independent, 27 de agosto de 2011). Además, son responsables del arresto y matanza en masa de trabajadores migrantes africanos negros, que representan tal vez un tercio de la población del país, tachándolos de "mercenarios extranjeros" (Democracy Now!, 30 de agosto de 2011).

Y no ha cesado el matadero reaccionario. Los cazas de combate de Estados Unidos y la OTAN siguen bombardeando supuestas plazas fuertes de Gaddafi, y se informa de una enorme cantidad de civiles muertos. Si las fuerzas pro Gaddafi no se rindieran, podría haber un mayor baño de sangre.

El día después de la caída de Trípoli, el New York Times publicó un artículo titulado: "Scramble Begins for Access to Libya's Oil" (Se inicia la rebatiña por tener acceso al petróleo de Libia, 23 de agosto de 2011). La OTAN tiene planes de continuar su misión militar hasta que estén firmemente en el poder sus aliados preferidos. Al cierre de esta edición, las grandes potencias están reuniéndose con el Consejo de Transición Nacional en París, e insisten en que la ONU dominada por el imperialismo supervise el proceso de "reconstrucción", y sin duda el futuro militar y político de Libia ("NATO Keeps War Footing in Libya Until Gaddafi Regime Smashed", Guardian/UK, 1º de septiembre de 2011).

Puede que los imperialistas hayan logrado derrocar a Gaddafi, pero eso no quiere decir que tengan todo bajo control ni que todo va a avanzar tranquilamente de acuerdo a sus planes, porque, entre otras cosas, también existen contradicciones entre los propios imperialistas. El tiempo y la marcha de los acontecimientos indicarán cómo va a desenvolverse la situación, y Revolución estará cubriendo estos sucesos.

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

Los grandes retos de la nueva situación

Bob Avakian, presidente del Partido Comunista Revolucionario, EU

Publicado el sábado 3 de septiembre de 2011

Nota: A continuación publicamos partes de un discurso grabado de Bob Avakian, presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, tras los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 y en el contexto de la guerra de Estados Unidos (y su "coalición"), en primera instancia contra Afganistán. En preparación para su publicación, el texto ha sido revisado y los subtítulos han sido insertados. Recomendamos que las y los lectores estudien este amplísimo discurso, el que aparte de ser muy previsor y acertado, sigue siendo muy relevante en el mundo actual.

Lo que está en juego

Primero quisiera abordar la dimensión estratégica de la situación que se ha desenvuelto a partir del 11 de septiembre. A mi juicio, existe una muy amplia gama de posibles desenlaces con relación a lo que los imperialistas se proponen y el gran hervidero de contradicciones que eso entraña. Hablando sin pelos en la lengua, esa gama de posibilidades abarca, en el extremo negativo, devastadoras derrotas del proletariado y de la revolución proletaria internacional que nos pueden hacer retroceder varias décadas, e incluso la posibilidad de que los imperialistas aplasten—orgánica, si no políticamente—al movimiento comunista internacional y sus fuerzas de vanguardia y de que logren grandes avances y consolidaciones, especialmente los imperialistas yanquis.

O, en el extremo positivo—y esto es igualmente posible—el proyecto de los imperialistas podrá convertirse en su contrario de una forma profunda y quizás sin precedentes, y llevar a monumentales avances de la lucha revolucionaria de los pueblos del mundo entero y de la revolución proletaria mundial, e incluso a una situación revolucionaria y a una revolución triunfante en lo que actualmente es Estados Unidos. Así es como debemos ver el abanico de posibilidades y las profundas contradicciones que se están desenvolviendo, y que los imperialistas están desatando y agudizando más con sus acciones. Uno de esos dos extremos, y toda la gama entre ellos, son posibles resoluciones, o situaciones que podrán surgir de este gran hervidero de contradicciones.

Es evidente, por ejemplo, en los discursos de Bush desde el 11 de septiembre, que los imperialistas, en particular los imperialistas yanquis, tienen grandes ambiciones, pero también se encuentran ante una gran necesidad. Debemos examinar ambas cosas.

Su gran ambición es reconfigurar la situación mundial, empezando por las regiones estratégicas en que se están enfocando: Asia Central, Asia del Sur y el Medio Oriente. Pretenden imponer el "Hijo del Nuevo Orden Mundial" o "El Nuevo Orden Mundial II" a una escala mucho mayor de lo que se propusieron hace una década con la guerra contra Irak. Es un proyecto monumental con enormes repercusiones.

Su "misión" y sus métodos

No son tontos. Obviamente, analizan todo desde la óptica de los intereses de la clase capitalista imperialista y su concepción de clase, pero no están procediendo a lo loco sin ningún plan. Al contrario, van calculadamente, por pasos. A su propia manera muy perversa, buscan unir a todos los que sea posible unir bajo su batuta, en los dos sentidos: la batuta del director de una gran "sinfonía" y, más importante, la batuta de los "policías del mundo". Buscan unir a todos los que sea posible unir en cada fase, empezando por Afganistán. Contemplan y han planteado explícitamente que será necesario renovar y moldear la "coalición" en cada fase. No podrán mantener la misma coalición, con los mismos integrantes, a lo largo del proceso; así que en cada etapa buscarán la polarización de fuerzas más favorable (el "frente único" más favorable, en un sentido perverso) bajo su batuta. Están debatiendo al interior de la clase dominante, y hasta cierto grado, abiertamente: ¿la coalición define la misión? o, al revés, ¿la misión define la coalición? Y esta última posición es la que predomina hoy.

De vez en cuando el Departamento de Estado u otros representantes de la estructura de poder plantean algunos "pequeños peros u observaciones", o advierten: "Si nos lanzamos contra muchos adversarios a la vez, los aliados no estarán de acuerdo". Pero enseguida los "duros", los estrategas imperialistas, responden: "De modo alguno. No permitiremos que los 'socios' de la coalición determinen lo que hagamos". (Así dijo explícitamente Donald Rumsfeld en un discurso hace poco: que la misión debe definir la coalición y no al revés porque si no "la misión se diluirá al mínimo denominador común"). Los "duros" expresan la lógica de la Mafia:

"Lo único que realmente comprenden, lo único que realmente cuenta, es el poder. Claro, a algunos no les cae bien y hasta hacen un show de quejarse, pero responderán ante la realidad de nuestro poderío. Basta pulverizar a los que se atraviesen por el camino y muy pronto los demás marcharán al compás. Así que está bien prestar atención a los aspectos políticos y diplomáticos, pero lo primordial es la mano de hierro; no debemos vacilar en usarla para lograr lo que necesitamos".

Y la "misión", repito, es básicamente reconfigurar el orden mundial conforme a sus intereses estratégicos.

Es como si dijeran: "Tuvimos una gran victoria en la guerra fría, pero con Clinton la desaprovechamos. Hubiéramos extendido nuestra hegemonía a todos los rincones del globo, y ya es hora de que lo hagamos. Nos descuidamos y ahora es hora de aprovechar la victoria de la guerra fría con una nueva reconfiguración del mundo a cachiporrazos. ¡Adelante!".

Esas grandes ambiciones trascienden a la vida nacional; quieren poner la sociedad en pie de guerra e imponer una represión fascista (tema al cual volveré más adelante). Pero hablando por el momento del plano internacional—que es lo que da la pauta, dada la naturaleza de los imperialistas y del sistema—tienen grandes ambiciones y en cierto sentido están tratando de aprovechar esta libertad. Pero, desde luego, no es ni va a ser tan fácil... de ninguna manera. A pesar de sus victorias iniciales en Afganistán, tienen y tendrán una gran necesidad en dos sentidos: la necesidad actual y la necesidad que sus propias acciones suscitarán. En cualquier momento, y especialmente con el paso del tiempo, existe el potencial de que las cosas se les salgan de las manos por completo.

Hace poco vi la película Thirteen Days (Trece días) acerca de la crisis de los misiles en Cuba; destaca varias cuestiones muy interesantes. Al final de la película, tras la resolución de la crisis (que por cierto terminó en victoria para el imperialismo yanqui: los soviéticos retiraron sus misiles cuando les "tiró el guante nuclear"), uno de los estrategas yanquis dice: ganamos y ahora sí le podemos dar en la torre a los soviéticos en el sudeste asiático (obviamente, refiriéndose a Vietnam). Y al ver la película después de tantos años y después de la debacle de Estados Unidos en Vietnam, se ve (y quizás esta fue la intención del director) el "síndrome" imperialista de embriaguez de poder.

El triunfalismo de los imperialistas es muy marcado tras las victorias iniciales de la actual "guerra contra el terrorismo" en Afganistán, y es posible que les cause grandes problemas conforme se desenvuelva la situación. Desde luego pondrán a los "estadistas sabios" (y, para no menospreciar a Condoleezza Rice, a las "sabias") a pensar en cómo evitar el problema de "embriaguez de poder". Pero es muy probable que se pasen y desaten fuerzas que no podrán controlar. Incluso el uso de armas nucleares, que es muy posible en el curso de todo esto, no les garantiza una resolución favorable; por lo contrario, podría desatar nuevas fuerzas totalmente fuera de control. Y en el marco de la destrucción perversa y monstruosa de todo tipo que los imperialistas lleguen a desatar, las fuerzas populares del mundo entero—y especialmente las fuerzas revolucionarias del proletariado internacional y el movimiento comunista internacional—tendremos que luchar para arrancar algo radicalmente mejor de todo esto.

Así que los imperialistas tienen una necesidad y sus acciones suscitarán mayor necesidad (harán surgir o agudizarse otras situaciones y fuerzas), y todo esto se les podrá salir de las manos en un momento dado. También tienen ciertos objetivos. Es decir, sus maniobras en este momento surgen de planes que ya estaban en marcha mucho antes del 11 de septiembre. El OR ha explicado muy bien todo el asunto de las reservas estratégicas de petróleo de la región: la contienda de varios años por el oleoducto y las maquinaciones de las compañías petroleras y los imperialistas yanquis con relación a Afganistán; y por qué en un momento colaboraron con los talibanes o los aceptaron, qué planes tenían y por qué posteriormente los repudiaron... todas esas situaciones que existían antes del 11 de septiembre, fuesen quienes fuesen los autores de los ataques.1

Es preciso comprender que no es simplemente que las corporaciones estadounidenses tengan "sed" de petróleo ni que la economía nacional "depende de los hidrocarburos". Fundamentalmente, los capitalistas monopolistas que gobiernan a Estados Unidos tienen que controlar grandes fuentes de petróleo y otros combustibles en todo el mundo para bajar al mínimo los costos de producción (a través de la superexplotación de la mano de obra en los países productores del petróleo), prevalecer en la competencia con rivales imperialistas y controlar las arterias vitales de la economía mundial. Para acaparar esas fuentes se valen del aparato de gobierno, especialmente las fuerzas militares, lo cual es una manifestación de la naturaleza primordial del sistema imperialista.

Así que echaron a andar muchas cosas incluso antes de que el nuevo grupo tomara las riendas (incluso en la administración Clinton), y después vino el 11 de septiembre. Para mí el Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (COMRI) atinó cuando dijo que en el mundo tenebroso y tramposo de los servicios de espionaje tal vez nunca se conocerá con precisión quién organizó los ataques del 11 de septiembre. En realidad, ¿quién es Osama bin Laden? Claro, es el villano del momento, como lo fueron Noriega y "Saddam, el Dictador" (y no olvidemos a Milosevic). Pero en realidad, ¿quién sabe quién es bin Laden o con quién o para quién trabaja? No es posible saber todo esto, pero al menos parece muy probable que algunas fuerzas (no fuerzas positivas ni del proletariado sino fuerzas reaccionarias) le asestaron un golpe al imperialismo yanqui por sus propios motivos. Independientemente de lo que supiera o no la clase dominante, o sea, si sabía que el ataque venía pero decidió no pararlo por sus propios motivos o si sabía que se iba a dar algún tipo de ataque, en el país o en el extranjero, pero no esperaba lo que sucedió (lo cual es muy posible); independientemente de todo esto (y, repito, a lo mejor no se aclarará nunca) el hecho es que se ha producido una situación en que tienen tanto libertad como necesidad.

En cuanto a la libertad, o un rasgo importante de ella, tenían sus objetivos y tenían muchas cosas en marcha (algunas más, otras menos), y cuando se dieron los ataques del 11 de septiembre, los aprovecharon y dijeron: "¡Adelante! ¡A toda máquina! ¡Aprieta el pedal y vámonos!". La necesidad que tienen, o un aspecto importante de ella, es que no pueden permitir que ocurran ataques como esos sin contraatacar; tienen que contraatacar con saña y dar golpes devastadores. Incluso si ellos mismos estuvieran inmiscuidos de alguna forma (o supieran que los ataques se iban a dar, o algún tipo de ataque), no pueden permitir siquiera la apariencia de que alguien los ataque de tal forma y se salga con la suya. Como los capos de la Mafia—y precisamente eso son, a una escala monstruosa—no pueden permitir siquiera la apariencia de que alguien les dé un puñetazo y se salga con la suya. Unos gángsteres mundiales de primera y explotadores globales con un aparato de genocidio y destrucción no pueden permitir siquiera la apariencia de que alguien los golpee y se salga con la suya.

En realidad, fuesen quienes fuesen los autores del 11 de septiembre, el hecho es que existen fuerzas reaccionarias con sus propios intereses—me refiero a los fundamentalistas islámicos y las fuerzas de clase que representan—que tienen contradicciones y antagonismos muy concretos con los imperialistas yanquis, y que incluso pretenden sacarlos de ciertas regiones y tumbarlos de la posición de potencia dominante hegemónica del mundo. Estas son contradicciones muy concretas para los imperialistas. Y, por eso, en un sentido perverso, lo que dicen es cierto: si no hicieran nada en una situación en que fuerzas hostiles asestaron un golpe en el mismo Estados Unidos (y causaron grandes bajas civiles, lo cual solo les importa porque da la impresión de que ni siquiera pueden proteger a la ciudadanía en su propio territorio y pone en tela de juicio la eficacia del gobierno), si permitieran que eso pase sin contraatacar a "los responsables", alentaría a las fuerzas que quieren golpear a Estados Unidos.

Así que se da una dialéctica o dinámica perversa en que, desde la perspectiva del dominio imperialista y los intereses imperialistas, tienen que contraatacar. También están aprovechando la libertad que esta situación les da para acelerar ciertas cosas que ya estaban en marcha y avanzar a todo dar. Pero a la vez tienen cierta necesidad, dado su papel y posición como "la única superpotencia mundial" (como se jactan) y su dominación de los pueblos del mundo; como los capos de la Mafia, tienen que pulverizar a los que les "faltaron al respeto" para que se vea que eso no se hace: "No pueden insultarnos ni mucho menos golpearnos porque los aplastaremos", pues de otra forma, se darán amenazas más serias a su imperio.

O sea, ¿cuál es a final de cuentas su lógica? Según su lógica, la fuerza es el único idioma que todo mundo entiende. ¿Qué pasa entonces si no ejercen ese poder, si no golpean despiadadamente al que les dé un puñetazo o una patada (como lo ven ellos)? En un sentido perverso, es cierto que les toca aplicar su propia lógica porque viven y gobiernan con ella, y la imponen a todo mundo. Según su propia lógica, los demás aprovecharán su vulnerabilidad si no contraatacan con saña y fuerza abrumadora.

Todo esto produce un gran hervidero de contradicciones, con un desenvolvimiento impredecible y el potencial de desembocar en una situación que se les salga de las manos. Evidentemente, plantea un enorme reto a las fuerzas progresistas que se oponen a los imperialistas en Estados Unidos y en todo el mundo, y especialmente a los comunistas del mundo, de arrancar algo positivo, algo radicalmente distinto y mejor, de los grandes trastornos y volatilidad de estas contradicciones, cuyas manifestaciones apenas empiezan a hacerse sentir.

Guerra sin fin y una gran escalada de represión

Además de objetivos estratégicos internacionales muy definidos, los imperialistas tienen importantes objetivos para la sociedad estadounidense: una gran escalada de represión política, social y cultural. Como ya señalamos, es evidente que los sectores de la clase dominante que ocupan posiciones clave de poder en este momento (el grupo de Bush, independientemente de quién sea el mero mero) están dando la pauta para el conjunto de la clase dominante. Y así como consideran que la administración Clinton desaprovechó las oportunidades en el plano internacional de la "victoria de la guerra fría", quieren ver en el plano nacional una sociedad radicalmente diferente de la que ha existido desde esa época.

Los fascistas cristianos son una fuerza poderosa y bien conectada que hace tiempo viene imponiéndose; fue la fuerza principal que buscó tumbar a Clinton y eso llegó a un juicio de destitución (o sea, llegó muy lejos). Dentro de la coalición o agrupamientos que coincidieron en la destitución, la fuerza motriz fueron los fascistas cristianos, que representan un elemento muy importante de la clase dominante. No olvidemos que Bush proclama que es un cristiano "renacido" y, además, muchos de sus asesores y altos funcionarios, tales como Ashcroft, Ralph Reed y otros asesores clave durante y después de la campaña electoral son fascistas cristianos. (Ralph Reed es estudiante de Pat Robertson, cuyas reaccionarias arengas políticas e ideológicas son básicamente fascismo teocrático... ¡y verdadera demencia!). ¿Acaso estos individuos están apartados de las posiciones de poder del estado imperialista yanqui y de la política internacional? ¡Todo lo contrario! Fueron una fuerza motriz, si no la principal fuerza motriz, que pugnó por la destitución de Clinton. Tenían un proyecto y ciertos objetivos políticos, al punto de sacar a Clinton de la presidencia si fuera posible. Y llegaron muy lejos; obviamente iban en serio. Llevaron a Clinton a un juicio de destitución, solo que no lograron que el Senado lo condenara. Y estoy seguro de que si uno hablara con ellos en confianza (o si les diera un elixir para que dijeran la verdad), la abrumadora mayoría diría: "Por supuesto que no teníamos ninguna base constitucional ni jurídica, pero teníamos objetivos políticos".

Sin embargo, encontraron serios obstáculos y no recibieron apoyo más allá de sus propias bases. No es que gente de esa laya (los líderes fascistas cristianos y los representantes políticos del sistema imperialista en general) tomen decisiones porque el pueblo así lo piense o quiera, pero sí surgió cierta resistencia popular (aunque no organizada ni a gran escala) contra la destitución y sus maniobras en ese sentido. Así que, aunque los fascistas cristianos llegaron muy lejos, en otro sentido sufrieron un revés político porque no consiguieron la configuración política, por decirlo así, que buscaban.

Después vino la importante contienda electoral que sucedió no en el momento de la campaña sino con el empate del voto y la intensa batalla que suscitó (a pesar de la campaña insípida), que terminó con la decisión sumamente polémica y tendenciosa de la Suprema Corte. Y a eso le siguió el 11 de septiembre y sus secuelas, y es evidente que un sector de la clase dominante (cuyos representantes abiertos están encabezados, al menos nominalmente, por Bush) lo está aprovechando para fomentar más enérgicamente su "proyecto" en el plano internacional y también a nivel interno, y para plantearle al conjunto de la clase dominante la necesidad de respaldarlo.

En este momento, sería una exageración decir que se trata de un golpe de estado, pero es correcto e importante señalar que la situación tiene aspectos muy marcados de un "golpe en marcha"; es decir, ciertas fuerzas estrechamente ligadas con los altos niveles de las fuerzas militares están acaparando más y más poder, lo que pone de relieve e ilustra claramente algo que dijo Lenin: que el verdadero poder de la dictadura burguesa (sea en su forma "democrática" o abiertamente fascista) es la rama ejecutiva, y la rama legislativa no es más que una "tertulia". Esto es más evidente que nunca, como lo demuestran el servilismo del Congreso, que le ha dado a Bush, como comandante en jefe de las fuerzas armadas, grandes poderes para librar una guerra ilimitada "contra el terrorismo", y las repetidas y firmes declaraciones de apoyo a la guerra por los líderes del Partido Demócrata. (Veamos la "respuesta demócrata" al discurso de Bush sobre el estado de la nación: el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Richard Gephardt, dijo que desde el 11 de septiembre "somos uña y carne en la guerra contra el terrorismo". Luego planteó de manera muy indirecta discrepancias en la esfera económica, pero no sin antes dejar en claro que "para derrotar el terrorismo, necesitamos una economía fuerte").

Por otra parte, las fuerzas militares, especialmente los oficiales, tienen mucho peso, y es muy significativo que ahí también manda la derecha (y principalmente los fascistas cristianos). Esto pone al descubierto la hipocresía de varios escritores y analistas que apoyan la guerra contra el terrorismo dizque para derrotar al fundamentalismo religioso (e incluso derrotar al "fascismo teocrático").

Por ejemplo, hace poco Andrew Sullivan (quien aunque es "conservador", advirtió del peligro de los fundamentalistas cristianos en la política nacional, o del peligro de sus "excesos", en un importante artículo de la revista dominical del New York Times durante la crisis de destitución de Clinton) escribió un artículo titulado "This Is a Religious War" (Sí se trata de una guerra religiosa) sobre la tendencia de la religión fundamentalista y literal hacia el terror y el "totalitarismo". Ahí dice que el verdadero peligro—"un enemigo más formidable que el nazismo o el comunismo"—es el fundamentalismo islámico. Los fascistas cristianos de Estados Unidos no representan mayor peligro, dice Sullivan (o el peligro se está desvaneciendo y en todo caso no prevalecerán), porque la Constitución, con la separación de política y religión, nos "protege de un Talibán estadounidense". (Véase la revista dominical del New York Times, 7 de octubre de 2001). Sullivan tiene el descaro de decir esto a pesar de que el máximo dirigente del gobierno y el comandante en jefe de las fuerzas armadas dice que es un cristiano "renacido", y la cúpula del poder tiene varios fundamentalistas cristianos confesos (que encarnan el fascismo teocrático), tales como el "jefe del sistema judicial del país", es decir, el secretario de Justicia, John Ashcroft; además, los altos niveles de las fuerzas militares están saturados de individuos con simpatías y predilecciones fascistas cristianas.

Y la Constitución, ¿acaso es más que tinta y papel, cuyo significado lo determinan las relaciones de poder de la sociedad, y sobre todo las necesidades y exigencias de la clase dominante imperialista? Naturalmente, la estructura de poder puede anular la Constitución o "enmendarla". Aun si no se suspende la Constitución ni se instala una dictadura franca de la burguesía, ¿quién tiene la última palabra al "interpretarla"? La Suprema Corte, la mismísima que decidió las últimas elecciones presidenciales.

En unas notas sobre la actual crisis y guerra,2 mencioné lo que muchos han señalado: después de la bomba de Oklahoma City, no se pusieron a parar a todo "joven blanco con el pelo al estilo militar", lo cual es verdad e importante; pero en un sentido más profundo, destaqué que si hubieran hecho algo parecido a lo que están haciendo ahora—si hubieran escarbado las finanzas y conexiones de gente como Timothy McVeigh—habrían llegado en poco tiempo a los más altos niveles de la clase dominante y las fuerzas militares.

Así que esta es la "configuración política" que se está dando en la clase dominante y si pudiéramos darles un elixir a los liberales de la clase dominante (y a sus aliados de la sociedad) para que dijeran la verdad, dirían algo así: "Ustedes no ven lo que está pasando. Están poniendo en marcha un estado policial fascista y estamos haciendo todo lo posible por pararlo; es importante que capten esto". En cierto sentido tendrían razón, aunque lo dirían desde el punto de vista de la misma burguesía imperialista y, dado eso, tarde o temprano (y por lo general más temprano que tarde) dirán que la guerra y la represión fascista son mucho mejor que un reto fundamental a "nuestro" sistema. Y repetirán la misma lógica mafiosa de que "nosotros" (el imperialismo yanqui) no podemos permitir que nos den un puñetazo o una patada (o la analogía que se quiera).

A la vez que reconocemos todo eso, no olvidemos que ciertas fuerzas de la clase dominante (representadas ahora por la administración Bush) tenían su proyecto desde hace tiempo y ahora dicen: "¡Adelante! Ahora sí podemos imponer nuestro programa aquí y en el mundo entero. Hace tiempo estamos en eso, pero ahora tenemos una gran oportunidad de aplastar a la oposición e imponerlo". Claramente están aprovechando al máximo el ataque del 11 de septiembre, independientemente de lo que ellos (y las agencias e instituciones de la clase dominante en general) supieran o no antes del ataque, es decir, si sabían que iba a darse un ataque pero desconocían los rasgos concretos y la magnitud o incluso si tenían una idea más concreta y, por sus propios motivos, decidieron no impedirlo (repito, a lo mejor nunca sabremos). Y, en particular, en lo que concierne al "frente civil" de la vida nacional, al parecer creen que han encontrado un mejor vehículo que el fascismo cristiano abierto para lograr muchas cosas que han querido lograr desde hace tiempo. El fascismo cristiano en sí ya no será el ariete; los "ataques terroristas" y la "guerra contra el terrorismo" servirán para imponer su plan global. El elemento fascista cristiano sigue siendo parte del paquete, solo que viene adentro y no como punta de lanza.

Podemos decir sin lugar a dudas que si los que dicen reconocer el peligro del fundamentalismo religioso fanático y el "fascismo teocrático" de veras quisieran combatirlo, sería mucho más eficaz si empezaran por combatir seriamente esas fuerzas de la sociedad y estructuras e instituciones de poder. Además, los imperialistas yanquis han apoyado de mil maneras a reaccionarios fundamentalistas religiosos (como el Talibán, Osama bin Laden y otros fundamentalistas islámicos, en muchos países). Y no olvidemos que han instalado, respaldado y fortalecido gobiernos reaccionarios de toda laya en todo el mundo ni que, fundamentalmente, la dinámica del sistema condena a las inmensas mayorías de la humanidad a miseria y opresión incalificables, y todo eso se impone, en última instancia, por la máquina de muerte y destrucción que son las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Más que oponerse a las fuerzas fascistas teocráticas—que tienen posiciones de gran poder e influencia en la clase dominante estadounidense—es necesario confrontar y librar la más rotunda lucha contra el programa reaccionario que está unificando a la clase dominante. Un aspecto clave de ese programa es la gran escalada de medidas de corte fascista y represión política: "profiling" (discriminación y hostigamiento) de inmigrantes mesorientales y de Asia del Sur y Central, y en general del mundo islámico; redadas masivas y detenciones de hombres de esos grupos étnicos y religiosos, con una flagrante violación de las presuntas garantías constitucionales; represión general contra los inmigrantes, documentados e "indocumentados"; y mayor militarización de las fronteras. Todo esto, desde luego, viene ligado a la declaración de una guerra ilimitada (y amenaza de guerra) con el "derecho" de intervenir en cualquier país donde los "terroristas"—definidos por el gobierno— amenacen los intereses del imperialismo yanqui, y de atacar y tumbar a cualquier fuerza o gobierno vinculado (según Washington) a tales "amenazas terroristas a los intereses de Estados Unidos", aunque su conexión con los ataques del 11 de septiembre sea dudosa o nula (y los intentos de comprobarla sean absurdos y risibles).

"Un período de gran transición con potencial para grandes trastornos"

"Un período de gran transición con potencial para grandes trastornos", ¡simón! ¡Esta formulación (de "Apuntes sobre economía política", publicado por nuestro partido) le cae como anillo al dedo a la situación actual! Incluso antes del 11 de septiembre, muchas compañeras, compañeros y camaradas comentaron que esa frase les parecía cada vez más acertada a la luz de los acontecimientos mundiales... y ahora más que nunca. Ciertamente, sintetiza lo que estamos viendo: las fuerzas desatadas por la "victoria del Occidente en la guerra fría", aunque todo esto se desprende de las contradicciones fundamentales de esta época del sistema capitalista imperialista. El materialismo dialéctico nos enseña que todas las cosas tienen su contrario (así es la realidad y su movimiento y desarrollo, sintetizada con la concepción y el método del materialismo dialéctico). Y ahora la "victoria del Occidente en la guerra fría" ha suscitado su contrario de una manera muy aguda, como ya señalamos: las fuerzas del fundamentalismo islámico que se oponen al imperialismo yanqui. Independientemente de lo que represente Osama bin Laden, es innegable que esas fuerzas, y otras aliadas con ellas o que representan los mismos intereses de clase (feudales y burgueses reaccionarios), tienen sus propios conflictos y antagonismos objetivos con el imperialismo yanqui, e incluso sus propias grandes ambiciones de tumbarlo como potencia mundial hegemónica y única superpotencia del mundo.

Así que la victoria del Occidente en la guerra fría ha suscitado su contrario de una manera muy aguda... y también peculiar, que en cierto sentido es tan inesperada como la manera en que terminó la guerra fría, con el derrumbe y la destrucción de la Unión Soviética (algo que muy poca gente preveía, nuestro partido incluido, como señalamos en una autocrítica en "Apuntes sobre economía política"). Pero el conflicto entre las fuerzas del fundamentalismo islámico y el imperialismo yanqui es simplemente una manifestación de la intensificación del antagonismo entre el imperialismo y las masas de los países oprimidos, que a su vez es una manifestación de profundas contradicciones, de grandes contradicciones histórico-mundiales, de la época del capitalismo imperialismo.3

Con relación a la agudización de todas estas contradicciones, lo que recalca el Borrador del Programa del Partido Comunista Revolucionario, EU en el apéndice sobre la tarea central es muy importante: "El partido no determina los retos políticos que se le presentan, pero según como los aborde, puede afectar mucho el terreno político". Es decir, no elegimos la necesidad que se nos presenta; por lo general, en un momento dado la situación objetiva está determinada por otros factores y no por nuestros propios esfuerzos y acciones. Sin embargo, sí elegimos en cierta medida cómo responder: podemos tomar la iniciativa, arrancar cierta libertad de las garras de la necesidad y así transformar al mayor grado posible las condiciones objetivas. Nos hubiera gustado una situación más positiva en este momento, con una configuración más favorable.

Por ejemplo, se ha venido dando una fuerte lucha contra la globalización capitalista, un amplio movimiento cuyo aspecto principal es muy positivo, tanto política como ideológicamente. Hace unos años varias voces imperialistas comentaron que el "movimiento contra la globalización" representaba un reto político y también ideológico al triunfalismo arrollador del sistema capitalista. Hasta el momento no es pro socialista, ni mucho menos comunista, pero ha tenido un enfoque más y más anticapitalista, política y también ideológicamente; ha planteado un gran reto a los imperialistas y ha sido un factor muy positivo para el proletariado. Nuestra participación en el movimiento ha aumentado, a medida que hemos reconocido estos importantes factores, y si las cosas hubieran seguido desenvolviéndose por esa trayectoria en el marco de las demás contradicciones, a lo mejor habría sido más favorable—sobre todo a corto plazo—que la situación que nos ha tocado a partir del 11 de septiembre. Pero, por otra parte, seguramente no se habría desarrollado tan profundamente como las contradicciones que desataron, o agudizaron, los acontecimientos del 11 de septiembre con todas sus secuelas.

O sea, por un lado, nos hubiera gustado que el movimiento contra la globalización capitalista continuara desarrollándose como la configuración determinante —o una importante configuración del terreno político—, y es necesario reavivarlo y desarrollarlo en ese sentido. Pero ahora se dará en un nuevo marco definido por nuevas contradicciones (es decir, otras manifestaciones de las grandes contradicciones mundiales) y es muy probable que sean mucho más profundas y que su desarrollo brinde mayores posibilidades de avances revolucionarios en el mundo entero, y quizás incluso mejores perspectivas para la conquista del poder en lo que ha sido la "patria imperialista" estadounidense.

Nos pondrá a prueba: Mantengamos nuestra orientación estratégica

Este es un punto de orientación estratégica sumamente importante dado que, al fin y al cabo, ¿a qué nos dedicamos los comunistas?; ¿a qué dedicamos la vida? Vivimos—y nuestra orientación nos prepara—para el momento en que las contradicciones del imperialismo alcancen su mayor y más aguda expresión. Y no cabe duda de que la más aguda y explosiva expresión de las grandes y profundas contradicciones de la época imperialista no se dará sin monumentales trastornos, terrible destrucción, tremenda volatilidad en todo el mundo ni sin muchos factores desfavorables para la revolución proletaria, así como muchos factores estratégicamente favorables. (Esto es algo que siempre hemos comprendido teóricamente y en cierta medida lo hemos vivido en carne propia, especialmente en los años 80, cuando la posibilidad de la guerra mundial fue muy patente). Pero, como dijimos, para eso nos prepara nuestra orientación y para eso vivimos. De otro modo, ¿qué estamos haciendo? ¿Acaso vamos a deslizarnos sin mayor problema hacia la revolución proletaria? ¿Acaso arrebataremos el poder de los más grandes y monstruosos explotadores, opresores y genocidas del mundo de modo fácil, ordenado, limpio, con poco sacrificio, sin trastornos, volatilidad y grandes erupciones volcánicas en el mundo entero y también en el mismo Estados Unidos?

Así que de una forma u otra, esto nos va a poner a prueba a todos en el mundo entero y en Estados Unidos; tendremos que lidiar con las manifestaciones de estas contradicciones, especialmente los horrores que los imperialistas desatarán. ¿Qué vas a hacer con relación a todo esto? ¿Tomarás partido con las inmensas mayorías del planeta que han vivido grandes horrores todos los días por décadas y siglos a causa de la dinámica de este sistema? O, con la esperanza de salvarte de alguna manera, ¿tomarás partido con los imperialistas, que imponen todo esto a las masas en el mismo Estados Unidos y a una escala mayor en otras partes del mundo, y que se preparan para imponerlo a una escala mucho más monstruosa?

A todo mundo se le plantearán esos interrogantes. Pero hay que mantener un enfoque estratégico, es decir, no porque alguien tenga una posición errónea en un momento dado vamos a concluir que no sirve para nada. ¡No! Debemos seguir la orientación de unir a todos los que sea posible unir en Estados Unidos, a la vez que defendemos firmemente y plasmamos nuestros principios del internacionalismo proletario, en unidad con las inmensas mayorías del mundo contra el sistema imperialista. Pero también es verdad y hay que decirlo: todo mundo se pondrá a prueba. No se trata de algo pasajero, no es que de pronto todo volverá a la "normalidad"; y en todo caso, ¿qué carajos es eso? Sabemos que para las inmensas mayorías del planeta la normalidad de este sistema es un infierno cotidiano.

Así que, todo esto es una expresión peculiar de las contradicciones fundamentales subyacentes, las grandes contradicciones de la época imperialista. Puede y debe ser transformado radicalmente y, de hecho, será transformado de una forma u otra, para beneficio de una clase u otra.

Forjar oposición, repolarizar fuerzas

En el marco de la situación actual y de los objetivos y ambiciones desbocadas de los imperialistas, se destaca la siguiente afirmación de Lenin: lo que empieza como una guerra entre los imperialistas o reaccionarios no necesariamente termina así, es decir, la relación de fuerzas que tratan de crear (o la actual) no es necesariamente la que se dará. Naturalmente, en esto las fuerzas de vanguardia marxista-leninista-maoístas de todo el mundo tenemos mucho que decir, siempre y cuando apliquemos correctamente nuestra ideología en el curso de los violentos trastornos y desorden que suscitará este gran hervidero de contradicciones. Así que es imprescindible luchar por lograr una repolarización de fuerzas políticas en Estados Unidos y en el mundo a través de este gran proceso violento, complejo y difícil.

Con relación a esto, quisiera abordar otra cuestión: se ha dicho que los seguidores de los imperialistas, incluso en las mismas fuerzas armadas, son "blandos". El conductor de un popular programa de televisión, Bill Maher, se metió en un gran lío porque habló de la cobardía de las fuerzas militares estadounidenses, que bombardearon a Afganistán desde las alturas (y tengo entendido que después "se echó para atrás" y ha estado mostrando gran entusiasmo, por no decir fanatismo, hacia la "guerra contra el terrorismo").[NOTA: Desde la publicación de esta charla a comienzos del 2002, y especialmente con la guerra de Irak, Bill Maher ha criticado más ciertos aspectos del programa y la conducta del gobierno de Bush. Pero en general ha seguido apoyando la "guerra contra el terror", con ciertas críticas a su implementación.] Pero tenía razón; ¡por algo lo atacaron! Sin embargo, sería erróneo fijarnos exclusivamente en ese aspecto; además, hay que captar que la clase dominante lo tiene presente y busca cambiarlo, al grado que pueda. Es decir, el grupo que está en el poder (y el conjunto de la clase dominante, del cual este grupo es el núcleo decisivo en este momento) busca superarlo.

Precisamente por eso, Bush y los demás han dicho desde el principio: "No esperemos que sea como la guerra contra Yugoslavia", donde Estados Unidos básicamente logró sus objetivos sin sufrir muchas bajas, y: "No será como la guerra del Golfo", donde las bajas fueron mínimas... "Debemos estar preparados para muchas más bajas a fin de lograr nuestros grandes objetivos y darle duro a los `malvados' del mundo".

Reconocen la importancia de dar esta clase de orientaciones y de preparar a la ciudadanía, teniendo en cuenta la situación global y sus objetivos estratégicos. Están pensando estratégicamente e imaginando una situación en que las cosas se les salgan de las manos o en que sufran grandes bajas en el curso de la lucha por sus monstruosos objetivos. Debemos captar que podrán tener cierto éxito a corto plazo y lograr ciertas cosas con su campaña de "preparar" a la gente—tanto las fuerzas militares como la "población civil"— para mayores sacrificios.

Es cierto que la historia demuestra que los soldados yanquis no tienen la capacidad de sacrificio de los ejércitos que luchan contra la opresión, sobre todo los ejércitos revolucionarios guiados por la ideología comunista. Pero no por eso debemos concluir que la primera vez que reciban golpes y sufran bajas van a rajarse ni que la población civil que los respalda se opondrá enseguida por el simple hecho de que los soldados sufran serias bajas y aumente la cuota de sangre en la "guerra contra el terrorismo". Sería erróneo pensar que será así o contar con eso como condición para forjar nuestra resistencia a esta ofensiva de los imperialistas.

En la medida que ocurra—que la gente se oponga al gobierno porque ve que los soldados y civiles tienen que hacer mayores sacrificios, y eso haga cuestionar para qué lo hacen—es un factor positivo que debemos aprovechar para forjar oposición a la ofensiva imperialista. Políticamente puede ser un factor favorable muy importante para el proletariado y los pueblos del mundo, pero es natural que todo esto pase por un proceso dialéctico y no se desenvuelva en línea recta. De hecho, es inevitable que en cierto nivel, en cierta medida y por cierto tiempo algunas fuerzas se "endurezcan"—tanto militares como de la "población civil" que podrán movilizar a corto plazo—y solo después (y a escala mayor) se convertirá en su contrario. Así lo demuestra la experiencia de la guerra de Vietnam. El proceso a través del cual mayores sectores de la población (y de las fuerzas militares) empezaron a oponerse a la guerra imperialista de Vietnam fue complejo y dialéctico, como vengo señalando, y no procedió en línea recta. Y la actual "guerra contra el terrorismo" puede ser un conflicto mucho mayor que el de la guerra de Vietnam.

Así que tenemos que comprender todo esto, y estratégicamente, debemos llevar a las masas a captar que a medida que los imperialistas sufran reveses, entrará en juego un factor favorable, y desde nuestra perspectiva de derrotismo revolucionario, entre más reveses sufran, mejor; sin embargo, no debemos esperar una correspondencia mecánica e inmediata ni que esto se dé en línea recta ni que los reveses y/o un aumento de las bajas y mayor sufrimiento de la "población civil" impliquen que de inmediato y automáticamente la situación sea más favorable para nuestro trabajo de forjar oposición a su ofensiva, y de ligar la oposición a objetivos estratégicos revolucionarios. El proceso va a ser mucho más violento, difícil, convulsivo y complejo.

Obviamente, tenemos mucho trabajo político e ideológico que hacer y hay que recalcar que no podemos dejarlo a la espontaneidad. Será un proceso violento y difícil, y habrá que trabajar sistemáticamente por la repolarización que necesitamos. Esto está relacionado con los objetivos internacionales de los imperialistas y lo que buscan en Estados Unidos; como ya señalamos, su intención es crear una sociedad que esté más o menos permanentemente en pie de guerra, con la represión fascista que eso requiere, una especie de estado policial en guerra.

Vale la pena reflexionar acerca de lo que dijo Martin Niemoeller: "Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie a quien decir nada".

En una ocasión, cuando Mary Lou Greenberg, vocera de nuestro partido en Nueva York, hizo referencia a esa cita de Niemoeller, el conductor reaccionario de un programa radial respondió: "¿Pero se da cuenta de que acaba de comparar a Estados Unidos con la Alemania nazi? ¡Qué ridículo!". Pero la Alemania NAZI, en el momento en que los nazis subieron al poder, cuando nombraron canciller a Hitler, no era la misma Alemania NAZI de unos años después, cuando cometió genocidio contra los judíos en medio de la guerra. Pasó por un proceso y cuando la Alemania NAZI se consolidó con todos sus horrores ya era muy tarde para oponer resistencia, ¡que, al fin y al cabo, es lo que da a entender la cita de Niemoeller! No por eso quiero decir que Estados Unidos ya sea un estado fascista, pero está en guerra y existen elementos fascistas en la cúpula del poder y en las medidas que toma, que el conjunto de la clase dominante está adoptando.

La ley, al igual que el terrorismo, es "lo que dispongamos"

El gobierno de Estados Unidos hace alarde de superioridad, de que reina la libertad y el derecho. "Tenemos un gobierno de leyes y no de hombres", dicen. Pero con la escalada de represión y medidas de corte fascista, están chocando con contradicciones muy agudas. Por ejemplo, se otorgan el derecho de oír las conversaciones de los acusados de terrorismo con sus abogados, lo cual manda al traste el concepto de juicio imparcial. ¿Acaso es posible que el acusado tenga un juicio imparcial cuando el gobierno oye las conversaciones de la defensa y los argumentos que presentará ante el tribunal? El derecho que el gobierno se ha otorgado de oír esas conversaciones perjudicará cualitativamente el derecho a un juicio imparcial (que no es que exista del todo).

Esto va de la mano con la mentalidad que han cultivado muy calculadamente de que todo acusado es culpable y los abogados defensores son unos embusteros, gente mala que hace fechorías y aprovecha puntos técnicos de la ley (traducción: las garantías constitucionales) a favor de sus clientes. Esta fue la postura de Edwin Meese, el secretario de Justicia del gobierno de Reagan, quien llegó al extremo de decir: "Bueno, si esos tipos fueran inocentes, no los hubiéramos acusado y no estarían ante el tribunal". Si se acepta y aplica esa noción, elimina el fundamento del sistema judicial.

Estas ideas las han venido inculcando por muchos años, pero en los últimos años han lanzado una campaña sistemática para borrar el principio de que uno es inocente hasta que se demuestre que es culpable. Ahora quieren dar otro paso gigantesco con los tribunales militares que Bush establecerá, en los cuales el comandante en jefe de las fuerzas armadas será el fiscal y oficiales de menor rango serán los jueces. Han tenido que maquillar esos tribunales un poco para que parezca que respetarán el proceso legal establecido, pero Bush y compañía siguen diciendo abiertamente que eliminarán o destriparán muchos derechos y garantías judiciales. Así como han dicho que el terrorismo es lo que ellos digan, el proceso legal establecido es lo que ellos dispongan.

Un ejemplo de esto: Cheney ha dicho que los terroristas no deben tener los mismos derechos que los demás. Siguiendo esa lógica, una vez que la rama ejecutiva (el presidente en su capacidad de comandante en jefe de las fuerzas armadas) declare que un individuo es terrorista, pierde los derechos que la Constitución supuestamente le garantiza (garantías que deben amparar no solo a los ciudadanos sino a todos los habitantes del territorio estadounidense). Si se acepta esa lógica, se borra la distinción entre acusar y condenar; si se acepta que ellos definan el terrorismo, y que tan pronto le pongan la etiqueta terrorista a un individuo no tenga garantías constitucionales, se acepta, de hecho, que la ley es lo que ellos dispongan y que la Constitución la interpreten ellos (dice lo que digan, y no dice lo que no digan). De repente se viene abajo toda la fachada de que Estados Unidos es un sistema o un país gobernado por leyes y no por hombres, porque básicamente están diciendo que es un "gobierno de hombres". Es abiertamente el gobierno de la clase dominante y su cúpula política, quienes deciden qué es la ley, qué es la Constitución, quiénes tienen derechos y quiénes no.

No debemos exagerar la situación concreta en ningún momento, pero la cita de Martin Niemoeller es muy pertinente porque tampoco debemos mirar pragmáticamente lo que están haciendo sin tomar en cuenta la dirección, las tendencias y la lógica que ellos mismos plantean. ¿Cuál es esa lógica? Y como dice una obra de Richard Pryor: "¿Cuál es la conclusión lógica de la lógica?". ¿Adónde lleva? Es muy importante comprender eso y ponerlo al descubierto para despertar una gran oposición a esta ofensiva y para destacar la naturaleza de la dictadura burguesa en todas sus formas y manifestaciones.

¿Quiénes son los "malvados" más terribles? ¿Qué muestra la historia?

Creo que vale la pena trazar una analogía entre lo que está pasando hoy y el genocidio de los indígenas de Norteamérica, cuando el sistema capitalista y el sistema de esclavitud se extendieron desde el este hacia el oeste. Sería útil analizar las semejanzas y las diferencias de esa experiencia histórica y hoy para hacer agitación y propaganda.

En Predicando desde un púlpito de huesos (Preaching from a Pulpit of Bones),4 cito a Jim Wallis, quien dijo sin pelos en la lengua en su libro El alma de la política (The Soul of Politics) que la historia de Estados Unidos es una historia de genocidio (o creo que dijo casi completo genocidio) y esclavitud. Esta es la historia y el origen de los Estados Unidos de América; decirlo no es retórica, Wallis añadió, es un simple hecho.

Es un simple hecho que siempre tratan de tapar, disfrazar o justificar. Es una ironía cuando los representantes de la clase dominante tratan de justificar crímenes como esos. Si un delincuente se parara en un juzgado y diera los mismos pretextos que dan los imperialistas por lo que hacen por todo el mundo, ¡imagínense cómo lo recibirían! "Bueno, sí, violé a esa mujer, pero si no lo hubiera hecho, otro se lo hubiera hecho peor… Simón, maté a 12 personas y robé a todo mundo, pero fíjense que ya venía otro que hubiera matado a 15 y robado hasta más.… O, sí, tuve que ir allá a asesinar y mutilar a niñitos, porque necesitaba aliarme con el jefazo del cartel, y si no lo hubiera hecho, me hubiera tomado por güey". ¡Imagínense no más si un delincuente se parara y diera esos pretextos! Sin embargo, los imperialistas cometen crímenes mucho más masivos y salvajes a escala mundial, y los justifican con pretextos ridículos y ultrajantes: "Claro que tuvimos que tramar un golpe de estado en Irán en 1953, instalar un gobierno despótico y brutal, y apuntalarlo durante décadas porque correspondía a nuestros intereses estratégicos, o sea, controlar el petróleo para proteger nuestro modo de vivir y evitar que los soviéticos u otra potencia lo controlara. Claro que tuvimos que respaldar la guerra de Irak contra Irán —bueno, respaldar a ambos lados hasta cierto punto, para debilitar a los dos, aunque murieron cientos de miles de personas en esa guerra—pero lo hicimos por nuestros intereses nacionales, o sea, controlar esa región estratégica y rica en petróleo. Claro que tuvimos que hacer lo que hicimos en Indonesia y masacrar a cientos de miles de personas para que no se volvieran comunistas porque iba a perjudicar nuestros intereses estratégicos (y nuestras ganancias petroleras). Nuestro modo de vivir estaba en juego". Y etcétera, etcétera, etcétera.

Entonces, ¿cuál es ese modo de vivir? Reconocen que su modo de vivir es extorsionar, saquear, violar, explotar, asesinar en masa. Está bien, por lo menos lo están reconociendo, así que dejen de darse aires de santo. Vamos a cantar derecho. Son una bola de rateros que dominan por la pura fuerza, y tienen las agallas de pintarse como los paladines de la democracia y "líderes del mundo libre". Mark Twain acertó brillantemente cuando comentó: "En Estados Unidos, lo que uno necesita es una combinación perfecta de ignorancia y arrogancia". Yo añadiría que lo que necesita el imperialismo estadounidense, lo que manifiesta constantemente y lo que está en primer plano más claramente hoy que nunca, es una combinación perfecta de rapacidad y santurronería.

Actualmente reconocen más o menos abiertamente: "Sí, cometimos genocidio contra los indígenas de Norteamérica, hicimos mal". (Bueno, lo reconocen ahora; quién sabe si también tratarán de cambiar este veredicto).

Ahora, acuérdense de lo que pasó cuando Estados Unidos les estaba arrebatando las tierras a los indígenas y cometía genocidio, y compárenlo con los pretextos que nos están dando por lo que hacen ahora (o lo que hace Israel contra los palestinos, para ver una parte de la situación). Por ejemplo, los medios de comunicación nos hablan ahora del peligro de la viruela, de que se podría usar como "arma de destrucción masiva". Pero, ¿quién usó la viruela como arma de exterminación masiva? Fue el sistema estadounidense de capitalismo y esclavitud, como parte de su expansión hacia el oeste—el mismo sistema que ahora es el imperialismo estadounidense—que a propósito y a sabiendas regaló cobijas contagiadas de viruela a los indígenas, es decir, como arma de guerra. Así que no olvidemos quién lo hizo. Están habla y habla de lo que podría hacer tal país o aquel gobierno, de que usarían armas de destrucción masiva si las tuvieran; pero, ¿quién ya las usó, sean armas nucleares o la viruela como arma de guerra, a escala masiva, en muchas partes del mundo y también dentro del mismo Estados Unidos?

Si uno investiga lo que escribió la prensa y lo que declararon los representantes del capitalismo en la segunda parte del siglo 19, cuando cometían genocidio contra los indígenas y les arrebataban las tierras, ¿a quién pintaron como "malvados" en ese entonces? ¿Creen que a la caballería? ¿Creen que a los que cometieron masacres, que mutilaron sexualmente los cadáveres de las indígenas, que mutilaron a niños e hicieron trofeos de guerra de partes del cuerpo? ¿Creen que a ellos los pintaron de "malvados" horribles? Por supuesto que no. Al contrario, los "malvados" eran los indígenas "salvajes". Cuando por fin los indígenas ya no aguantaban más y buscaban la forma de devolver el golpe, no siempre lo hacían de una manera "ordenada". A veces sí, iban a una granja, la quemaban y mataban a todos los que encontraran ahí, hasta niños; entonces las autoridades lo usaban como prueba de que eran "salvajes", que había que extirparlos. Si por fin devolvieron los golpes y no siempre pelearon según las reglas del Marqués de Queensberry, si en ocasiones hicieron una pequeña parte de lo que les hicieron a ellos a escala masiva, el gobierno lo tomó como pretexto para hacérselo a una escala mayor o completar el genocidio.

Hay que investigar cómo pintaron las cosas en ese entonces, en contraste con lo que reconocen ahora; se verá que hoy están aplicando la misma lógica sobre quiénes son los "malvados", ahora a escala internacional. Lo siento mucho, señores imperialistas, pero no les toca hacer el papel del "bueno" en este mundo. Toda esta historia tiene mucho que ver, como analogía, con lo que está pasando hoy, sea Israel con los palestinos o el imperialismo yanqui con Afganistán, y lo que tiene planeado para toda esa región y, en última instancia, el mundo entero.

Por otro lado, hay enormes diferencias en la situación y las posibilidades de esta época. En ese entonces, a pesar de la heroica resistencia de los pueblos indígenas, no pudieron contra las fuerzas del expansionismo del sistema de capitalismo y esclavitud, que eran más fuertes y numerosas. Pero el mundo de hoy es muy diferente. El imperialismo yanqui ya no está en auge, ya no representa lo nuevo, lo que está en ascenso en el mundo. No representa los intereses ni los sentimientos de las grandes masas del mundo. ¡Muy al contrario! No solo en el Medio Oriente y el "mundo islámico", a través del mundo entero, las masas no ven al imperialismo yanqui como este se pinta, como "los buenos que salen a luchar contra los malos". Cientos de millones de personas por todo el mundo captan, por lo menos en términos básicos, la realidad que los imperialistas tratan de poner patas arriba; saben quiénes son los verdaderos "malvados" que han causado enorme sufrimiento a la gente de todo el mundo.

Sentimos pena por los miles de personas que murieron en las torres gemelas del World Trade Center. Pero, hay que decir a la gente estadounidense: Uds. tienen que saber que su gobierno tortura y mata la misma cantidad de niños cada mes en Irak. Hay que confrontarlos con esto. Hay muchos programas y muestras de apoyo a las familias de los que murieron en el World Trade Center, y simpatizamos con eso. Pero, ¿por qué no hay programas, por qué no hay coraje por los cinco mil niños iraquíes que mueren torturados lentamente cada mes por las medidas estadounidenses? Mueren torturados poco a poco como resultado directo del bombardeo estadounidense y la destrucción de la infraestructura de Irak (como plantas de tratamiento de aguas negras), y de las sanciones que no permiten que reparen la infraestructura ni que compren comida y medicinas. Si trajeran a esos niños iraquíes a Estados Unidos y los metieran en un auditorio, si los pararan en frente de Uds. y los torturaran uno por uno hasta que se murieran, entonces Uds. sí reaccionarían.

Bueno, no busco echarle la culpa a la población estadounidense en general, porque la mayoría no lo sabe. Hay fuerzas reaccionarias a quienes no les importaría, pero la mayoría de la gente no lo sabe. Es nuestra responsibilidad hacerlos ver eso para que entiendan quiénes son los verdaderos "malvados" monstruosos del mundo. Gente como Osama bin Laden, los talibanes o Saddam Hussein representan fuerzas de clase que se tendrán que borrar como parte del proceso revolucionario de crear un mundo totalmente nuevo, en última instancia comunista; pero son como pulgas al lado del monstruo del imperialismo yanqui. A la gente de Estados Unidos hay que hacerle entender esto concretamente, con detalles vívidos y reales; obviamente es nuestra responsibilidad mostrárselo.

Repito, la situación es muy diferente hoy que hace 100 ó 150 años, hablando de fuerzas estratégicas y viendo todo el mundo. La analogía entre el genocidio de los indígenas norteamericanos y lo que está pasando ahora tiene valor para hacer agitación y propaganda; pero hay que recordar que el mundo de hoy es enormemente diferente y estratégicamente más favorable para el proletariado y los oprimidos del mundo, entre quienes están los indígenas de Estados Unidos y del mundo. Esta es una verdad profunda, a pesar de que ahora existe una correlación de fuerzas muy desfavorable. Por eso hay que transformarla radicalmente, hay mucho trabajo que hacer, teóricamente y en la práctica, para llevar a cabo una transformación radical que realmente corresponda a las necesidades y los intereses básicos de la gran mayoría de la humanidad, y de la gran mayoría de la gente de Estados Unidos.

"Choque de civilizaciones"

Varios intelectuales y seudointelectuales (e incluso "izquierdistas" o seudoizquierdistas) imperialistas han hablado de un "choque de civilizaciones". Por ejemplo en 1993, la revista Foreign Affairs publicó un artículo de Samuel Huntington con ese título que, aunque defendió y justificó la dominación del imperialismo yanqui, fue muy presciente sobre ciertas manifestaciones de las contradicciones mundiales, que posteriormente surgieron, como el conflicto entre Asia Central y el mundo islámico, por un lado, y el Occidente, representado por Estados Unidos, por el otro.

Huntington señala que un intelectual (burgués) occidental y un marxista soviético podrían entablar un debate sin mayor problema, o sea, se entenderían; pero en cambio sería muy difícil que cualquiera de los dos entablara un debate con un fundamentalista islámico. Aunque es innegable que en lo ideológico los fascistas cristianos de Estados Unidos tienen mucho en común con los fundamentalistas islámicos, a lo mejor Huntington tiene razón hasta cierto punto. Sin embargo, su orientación revela errores metodológicos fundamentales, tales como separar lo ideológico de los factores materiales subyacentes.

En todos esos países y regiones, existen distintas fuerzas de clase con intereses en conflicto. No hay un gran grupo amorfo que, a pesar de estar dividido en clases, tiene una gran homogeneidad simplemente por ser de la civilización islámica, hindú, cristiana, etc. Al contrario, en todos esos países y regiones (y "civilizaciones") hay muy agudas contradicciones de clase; y, como he señalado incluso antes del 11 de septiembre, algunas manifestaciones actuales de los factores subyacentes materiales y sociales no corresponden a los intereses objetivos sociales y de clase de las masas afectadas.

Por ejemplo, los campesinos desterrados y arrojados a las villas de miseria de las ciudades han buscado varias soluciones, algunas de las cuales corresponden a sus intereses y otras no. En algunos casos los ha atraído el MLM. Pero en otros casos, especialmente en situaciones en que las fuerzas MLM son débiles y otras fuerzas como los fundamentalistas religiosos son más fuertes, estos los han atraído. Este fenómeno se ha dado en Irán e incluso en Turquía (que tiene cierta tradición secular en el "mundo islámico"), e indudablemente en países como Egipto y otros. Pero en un sentido más profundo, esto no cambia, ni mucho menos borra, la situación material concreta y los verdaderos intereses objetivos de las masas.

Obviamente, el reto para las vanguardias MLM de esas regiones, y del mundo entero, es transformar la situación, lo que en primer lugar implica analizarla más a fondo. No basta simplemente con asumir los principios básicos del MLM ni basta con aplicarlos creativamente en esos países. Desde luego, debemos basarnos firmemente en los principios elementales del MLM y aplicarlos creativa y no dogmáticamente, pero hace falta trabajo teórico de análisis (y síntesis) para captar más a fondo el masivo "trastorno demográfico" de esos países: el destierro de gran parte del campesinado y la transformación en un semiproletariado en las villas de miseria. Hace falta mucho trabajo en ese sentido. El Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI)—incluido nuestro partido— y otras fuerzas comunistas están abordando esa tarea, pero hace falta mucho más trabajo. Conservando nuestra orientación fundamental acerca de los dos caminos revolucionarios en los dos tipos de países (países imperialistas y países oprimidos del tercer mundo) y acerca de la importancia fundamental del camino de la guerra popular prolongada de cercar las ciudades desde el campo en el tercer mundo (como plantea el Borrador del Programa de nuestro partido), debemos entender las implicaciones tácticas, e incluso en ciertos aspectos estratégicas, de las grandes transformaciones que se están dando en muchos países, especialmente en el tercer mundo.

Debemos reconocer esa realidad y conocerla más a fondo. ¿Por qué las masas de muchos países corren a los brazos de los fundamentalistas religiosos? ¿Cuáles son los factores materiales subyacentes, así como los factores políticos e ideológicos? ¿Qué deficiencias de las fuerzas seculares, y las fuerzas marxistas, han causado esta situación y cómo? ¿Cómo podemos superarla? ¿Cómo respondemos a la situación material de las masas, pero también a sus grandes inquietudes políticas e ideológicas? ¿Cuáles son los factores favorables que debemos aprovechar? He aquí los enormes retos que se nos plantean como movimiento internacional; a nuestro partido y a todos nos toca hacer el máximo esfuerzo por aportar lo que podamos de las varias formas que podamos. Pero las cosas no son como dice Samuel Huntington. Debemos aprender de su análisis, en algunos aspectos penetrante y presciente, pero también debemos tomar en cuenta que tiene marcadas limitaciones y prejuicios de clase.

La respuesta fundamental al fundamentalismo religioso

El libro The Battle for God (La batalla por Dios) de Karen Armstrong también analiza estas contradicciones desde una perspectiva cuasimaterialista y cuasireligiosa, y tiene básicamente las mismas limitaciones. Según entiendo se vende como pan caliente en Estados Unidos tras los sucesos del 11 de septiembre. Dado que examina el fundamentalismo religioso en las tres principales religiones monoteístas (el islamismo, el cristianismo y el judaísmo), es importante y de actualidad. Analiza las condiciones que dan pie a los movimientos fundamentalistas, especialmente el papel de los desplazamientos y cambios de las masas en muchos países y regiones, que trastornan la vida y los valores tradicionales, y las hacen más receptivas al fundamentalismo. Eso favorece a las fuerzas fundamentalistas organizadas y logran movilizar una base grande. Hay mucho que aprender de este análisis.

Asimismo, Armstrong reconoce y subraya (y examina) el hecho de que la modernidad nació en el "Occidente" a través de un proceso violento y doloroso. No fue una transición suave o fácil; fue convulsiva, con guerra, revolución y muchos trastornos. De ese proceso surgió la sociedad laica moderna que existe en Estados Unidos y otros países "capitalistas avanzados" en la actualidad. Armstrong también señala que en el tercer mundo en gran parte la modernidad (o la modernización) la impusieron el colonialismo y el imperialismo y, ligados a ellos, élites corruptas y represivas (básicamente fuerzas compradoras dependientes del imperialismo y a su servicio). Plantea que esos gobiernos (y las potencias coloniales imperialistas que los respaldan) no han creado la base interna para la modernización.

Pero en el fondo Armstrong no reconoce que el sistema y los intereses de clase no permiten crear la base material para hacerlo. En contraste, veamos la historia de la revolución china, donde por medio de un proceso revolucionario desde la base, guiado por la vanguardia y la ideología comunista, las masas se liberaron en gran medida política e ideológicamente, así como en la vida económica y social, de las viejas tradiciones y cadenas del pasado. Esto es lo que representa el MLM, las fuerzas de la revolución proletaria y el movimiento comunista internacional: pueden transformar profundamente la situación de una manera radicalmente diferente que la burguesía y los imperialistas, que imponen los cambios desde arriba (cambios sociales, por cierto, muy limitados y torcidos).

La revolución proletaria desde la base establece una sociedad secular de una manera mucho más cabal que la burguesía y los imperialistas (que ni siquiera se lo proponen completamente). De igual modo, las transformaciones materiales y los trastornos sociales que arrojan a las masas desterradas y despojadas (y también a los campesinos y otras masas explotadas y oprimidas) a los brazos de los fundamentalistas pueden ser canalizados mucho más estratégica y completamente por el proletariado, que moviliza a las masas en una revolución, guiada por la ideología comunista, que lleve al socialismo y a la larga al comunismo mundial (proceso revolucionario que en el tercer mundo por lo general pasa primero por la etapa de la revolución de nueva democracia contra el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático ligado al imperialismo). Pero, repito, para hacer todo esto hace falta muchísimo trabajo, por ejemplo, trabajo teórico y particularmente análisis (y síntesis) de estas profundas transformaciones materiales y trastornos sociales en grandes partes del tercer mundo, y de sus implicaciones políticas y estratégicas para el proceso revolucionario. Para ello podemos y debemos aprender de los análisis burgueses (o democrático-burgueses), pero es necesario examinarlos y sintetizarlos desde nuestra perspectiva.

En cuanto a lo que podemos aprender de Armstrong, así como de nuestras críticas a ella (y del artículo de Samuel Huntington), podemos resumir: una sociedad completamente secular necesariamente habrá eliminado y abolido la explotación y opresión. Y para alcanzar nuestra meta final de alcanzar una sociedad, y un mundo, donde se haya eliminado final y completamente toda explotación y opresión, habrá que hacer grandes transformaciones económicas, sociales y políticas, y además hacer la revolución en la esfera ideológica y ganar a las masas a asumir plenamente el secularismo y, más aún, la aplicación y desarrollo constante de un método totalmente científico, revolucionario, crítico y creativo, es decir, el MLM.

Vendrán grandes cambios... Estados Unidos no será igual

Recapitulando, los imperialistas yanquis tenían su proyecto, tenían ciertas cosas en marcha y decidieron acelerarlas; por otra parte, hay contradicciones y necesidades muy concretas, y fuerzas que se les oponen, con las que tienen que lidiar. Tienen libertad y necesidad, y ambas han cambiado a partir del 11 de septiembre. Tenemos que comprender todo esto al mayor grado posible en este momento y actuar en consecuencia; pero también tenemos que seguir analizando y conociendo a fondo la dinámica y las fuerzas materiales económicas subyacentes, los factores políticos y geoestratégicos, y las interconexiones de estas fuerzas económicas, políticas y sociales.

Pero hay que recalcar que los imperialistas han puesto en marcha cosas que no retrocederán, y será difícil controlarlas. Sin lugar a dudas, cualquiera que sea la resolución de todo esto, cuando finalmente se dé, la situación habrá cambiado enormemente en el mundo y también en lo que ha sido Estados Unidos. Es decir, vendrán grandes cambios y Estados Unidos no será igual: puede pasar algo terrible o algo muy positivo para el avance de la revolución proletaria mundial e incluso la conquista del poder por las masas en Estados Unidos.

Los retos políticos

Con todo lo anterior en mente, quisiera abordar los retos políticos que se nos plantean. Primero, vale la pena citar un editorial que salió hace poco en el OR (2 de diciembre de 2001), titulado "SE NECESITA: Un pujante movimiento contra la guerra"5:

McWorld o Jihad, ¿acaso no hay otro camino?

¿Cómo podemos luchar contra los injustos bombardeos e intervenciones militares de Estados Unidos, y contra la bárbara represión y discriminación a los árabes y musulmanes?

¿Cómo pueden luchar los pueblos del mundo contra las fuerzas e ideologías reaccionarias sin caer en la trampa de fortalecer a los explotadores y opresores globales?

¿Cómo logrará el pueblo de este país comunicarse con los pueblos del otro lado del planeta para hacerles entender que una enorme brecha separa a la estructura de poder y las grandes mayorías del pueblo estadounidense, a quienes no beneficia fundamentalmente la opresión y el saqueo de los pueblos del mundo?

¿Cómo ayudamos a `echar leña al fuego' de los movimientos que liberarán al pueblo de los opresores globales y crearán sociedades donde se eliminen la miseria, la violencia injusta, el odio étnico y la opresión de la mujer?

Al reflexionar sobre estos problemas y la necesidad de la revolución proletaria en Estados Unidos y el mundo entero, el presidente del PCR, Bob Avakian, escribió:

"Debemos plantear la visión de un movimiento contra los actos de guerra y represión de 'nuestro propio' gobierno que llegue a todo rincón del planeta, un movimiento tan recio y pujante que no sea posible ocultarlo de las masas del mundo, ni de las masas de los países y regiones que son blancos de la agresión del imperialismo yanqui y que justamente son 'semilleros' de odio 'a América'.

"Imaginemos lo que significaría, lo que significará, para esos millones y millones cuando vean a miles y miles—y con el tiempo a millones—de personas en Estados Unidos luchando contra la agresión (y represión) de su propio gobierno y, hombro a hombro con los pueblos del mundo, oponiéndose a lo que este gobierno representa, y lo que hace e impone al mundo.

"Imaginemos las grandes inquietudes que eso despertará para un montón de gente, el 'diálogo' (aun indirecto) que provocará entre gente del mundo entero y gente de Estados Unidos.

'Imaginemos cómo atizará la lucha y el potencial para una nueva configuración de fuerzas en que la gente común del mundo entero luche por una cause común contra los opresores y gandallas del mundo, sobre todo la clase dominante de Estados Unidos, que—quedará más claro con cada día que pase—no habla ni actúa de acuerdo a los intereses ni en nombre de una creciente mayoría del pueblo estadounidense..."

Imaginemos...

Tracemos planes...

Hagamos realidad esta visión...

El mundo entero nos está mirando".

He aquí una gran visión, del tamaño que se necesita, en vista de lo que los imperialistas han puesto en marcha y buscan, a costa de tremendo sufrimiento. Construir un pujante movimiento de oposición, como plantea el editorial, es un objetivo muy importante y una meta muy concreta, por la cual debemos forjar unidad, luchar hombro a hombro y trabajar enérgica y urgentemente.

Es muy notable y alentador que tras el 11 de septiembre y la declaración de guerra ilimitada (y mayor represión) por los imperialistas, mucha gente—gente prominente, estudiantes y otras fuerzas sociales de la sociedad estadounidense—han tomado una posición muy buena, y muchos han asumido el reto de oponerse y fortalecer la resistencia contra la ofensiva de los imperialistas.

La experiencia del movimiento de oposición a la guerra del Golfo nos brinda importantes lecciones al respecto. No olvidemos que desde los primeros días se prendió una oposición masiva en grandes partes del mundo, incluso en Estados Unidos y muchos otros países de la "coalición" de entonces. Recuerdo que vi un reportaje de una manifestación de medio millón de personas (o quizás un millón) en Alemania. Claro, como de costumbre enseguida corrieron a tapar esa desagradable realidad y a sembrar confusión: "Sin embargo, las encuestas indican que la mayoría de los alemanes apoyan la guerra", como quien dijera: "Olvídense de la realidad, siempre hay una encuesta". Eso me trae a la mente algo que dijo Lenin: que las clases dominantes reaccionarias necesitan dos cosas, el verdugo y el cura. Bueno, ahora tienen las bombas y las encuestas: con las bombas matan y con las encuestas nos dicen qué pensar.

Bueno, inicialmente se prendió oposición masiva a la guerra del Golfo, en el mundo y en Estados Unidos, pero más adelante mucha gente se desorientó, sobre todo al ver que los imperialistas tenían una abrumadora superioridad militar y saldrían victoriosos sin sufrir muchas bajas. Los imperialistas lanzaron una contraofensiva política en el campo de la opinión pública que causó mucha desorientación e incluso desmoralización en el movimiento, debido en parte a la suposición errónea de que esa guerra iba a ser básicamente igual a la guerra de Vietnam: que Estados Unidos (y su coalición) se meterían en un "lodazal" y quedarían atascados, empezarían a llegar bolsas de cadáveres de soldados y grandes sectores de la población repudiarían la guerra.

En primer lugar, este es un resumen unidimensional de la oposición a la guerra de Vietnam. Aunque los factores enumerados arriba afectaron a importantes sectores de la población, la conciencia contra la guerra se desarrolló en la lucha contra la guerra. Pero más que eso, el pujante movimiento de protesta contra la guerra de Vietnam no se prendió simplemente por la muerte de jóvenes estadounidenses ni porque resultó cada vez más evidente que Estados Unidos no iba a ganar la guerra, sino porque se comprendió la naturaleza política de la guerra, es decir, que era una guerra reaccionaria, opresiva y sangrienta por los intereses de Estados Unidos contra el pueblo vietnamita que, en aras de sus intereses, luchaba y oponía resistencia.

En segundo lugar, en la guerra del Golfo algunos grupos y tendencias políticos con un análisis erróneo, que siempre buscan rebajar el nivel de unidad al mínimo común denominador, propagaron de una manera utilitaria y pragmática que "cuando lleguen las bolsas de restos humanos, la ciudadanía repudiará la guerra". Y cuando no sucedió así, mucha gente se desorientó.

Por otra parte, los imperialistas no tardaron en contraatacar con la consigna de "apoyar las tropas" e incluso en el movimiento se adoptó esa línea, que sirvió como un caballo de Troya ideológico y político. ¿Acaso se puede apoyar las tropas y no apoyar la guerra? ¿Acaso las tropas están haciendo otra cosa que la guerra? Por lo contrario, debemos apoyar a los soldados que oponen resistencia—o buscan los medios de oponerse— a la guerra. Durante la guerra de Vietnam, la resistencia de los soldados fue un fenómeno masivo, y el movimiento contra la guerra apoyó y alentó (muy correctamente) a los miles de soldados que se rebelaron y lucharon por ganarse a su lado a muchos más. En la guerra del Golfo, muchos soldados estaban tomando la misma posición, pero en ese caso la línea de "apoyar las tropas"—fomentada en grande por los imperialistas y, lo que fue más dañino, adoptada por fuerzas del movimiento—sirvió para desorientar, desmoralizar y desmovilizar. Debemos tener esto muy presente y luchar por aplicar las lecciones de esa experiencia de manera consecuente si ocurre una situación parecida u otra en que busquen desviar el movimiento contra la guerra ilimitada "contra el terrorismo".

Debemos escuchar a los imperialistas y observar y analizar sus acciones. Fundamentalmente son mentirosos patológicos, pero también es cierto, como dijo Lenin, que tienen la necesidad de influenciar y movilizar a la población, y con sus propios propósitos y de un modo torcido revelan parte de la verdad. Por ejemplo, como dije antes, están preparando a la gente para aceptar que tendrán mayores bajas y pérdidas que en la guerra del Golfo. Eso por un lado, o sea, es una parte de lo que ven, una posibilidad muy concreta, y reconocen que es necesario preparar a la gente para ella. Pero por otro lado, tendrán sus victorias militares, como ya han tenido en Afganistán. Y en ciertas situaciones podrán minimizar las bajas o, si no, ganar a mayores sectores de la población a corto plazo precisamente porque están sufriendo más bajas: "Nuestros soldados están dando la vida y nos toca brindarles apoyo, ahora más que nunca".

Va a ser un proceso complejo y, repito, no podemos concebirlo de una forma simplista o en línea recta. En primer lugar, no podemos dar por sentado que van a meterse en un lodazal o, si así pasa, que esto automáticamente suscitará oposición; ninguna de las dos cosas sucederá de forma tan sencilla y fácil. Para ello se necesitará la plena participación y trabajo, antes que todo, de las fuerzas MLM de este país y el mundo (en particular, nuestro partido y el MRI) y, unidas a ellas, a través de un proceso de unidad-lucha-unidad, fuerzas progresistas y de resistencia y oposición a la implacable ofensiva imperialista.

Nuestro partido tiene un papel de suma importancia: tendremos que luchar por unir a todos los que sea posible unir en oposición a esto y ligar la oposición a objetivos estratégicos revolucionarios por medio de nuestro trabajo y línea independientes. Aquí vemos nuevamente la gran importancia de repolarizar las fuerzas de la sociedad y ganar a muchas de ellas a oponerse a la ofensiva imperialista de guerra y represión. Es preciso captar que podemos y debemos hacerlo sin rebajar el nivel de unidad del movimiento de resistencia, y de hecho esta es la única manera de hacerlo bien; es decir, hay que deslindar campos de tal forma que sea posible unir a la mayor cantidad de gente de las más diversas perspectivas políticas (e ideológicas) de la forma más resuelta contra los aspectos esenciales de la ofensiva imperialista.

Como señala un documento interno del partido:

"[Se necesita] un movimiento que se aferre a los principios básicos y a la vez forje el más amplio frente único con el enfoque de parar la implacable ofensiva de guerra y represión en vez de caer en el sectarismo o simplemente ocuparse de intereses más limitados y estrechos...

"Tenemos que condenar rotunda y resolutamente la naturaleza del sistema, plantear la solución a toda esta locura y trabajar para unir a los más grandes sectores posibles en un pujante movimiento que los PARARÁ...

"Básicamente, nuestra declaración del 14 de septiembre6 aplicó muy bien esta orientación de hablar a millones de personas e influenciarlas desde una perspectiva revolucionaria, de deslindar y aplicar la línea de masas a fin de unir a la mayor y más diversa gente de acuerdo a los intereses estratégicos de nuestra clase internacional. El gran reto de hacer esto correctamente se nos planteará a lo largo del difícil y complejo proceso de repolarización en que arrebataremos a grandes sectores de la sociedad de las garras de la clase dominante".

Al captar estos principios cruciales, captaremos que no importa desde qué perspectiva la gente diga que está "contra la guerra" ni que piense, equivocadamente, que la ONU u otras instancias internacionales pueden efectuar una "resolución justa" de los conflictos internacionales que provocaron los ataques del 11 de septiembre. Será necesario unir a gente muy diversa que analiza las cosas con su propia perspectiva y tiene sus propios puntos de vista sobre muchas cuestiones. Lo importante es llevar al mayor número de gente a unirse a la oposición, sobre todo a lo que el gobierno estadounidense (y su "coalición" en un momento dado) está haciendo, su ofensiva de guerra y represión. Si no trazamos estos deslindes, si no apuntamos contra el gobierno estadounidense y su ofensiva, si la oposición a la guerra y represión se rebaja a tal punto que las declaraciones a favor de la "paz" y la "justicia" no señalan al gobierno como responsable de la represión y guerra injusta, se podrá movilizar a muchísima gente, pero en el mejor caso, la oposición será ineficaz y, en el peor, la canalizarán contra la verdadera resistencia a las embestidas de la ofensiva imperialista. Todo esto subraya la importancia de bregar constantemente por unir a todos los que sea posible unir contra esta ofensiva y a la vez aferrarnos a los principios y debatir las discrepancias de la oposición, por ejemplo cómo deslindar campos y construir el movimiento de tal forma que se una a la mayor cantidad de gente de la forma más enérgica.

Derrotismo revolucionario

El derrotismo revolucionario es un aspecto decisivo del internacionalismo proletario en un país imperialista, sobre todo en Estados Unidos, dada su posición de "única superpotencia" y su intención de librar una guerra sin fin para reconfigurar al mundo bajo su dominación. No basta con que los comunistas planteemos el derrotismo revolucionario; tenemos que luchar para que el movimiento de oposición y las masas populares asuman esta posición.

Es importante hacer algunas aclaraciones respecto al derrotismo revolucionario y cómo aplicarlo. En un país imperialista—o en cualquier país que libre una guerra injusta, de dominación y saqueo, una guerra reaccionaria que solo sirve para fortalecer la opresión o para sustituir una potencia opresiva por otra—, el derrotismo revolucionario implica oponerse al propio gobierno, aunque el enemigo del gobierno sea igualmente reaccionario. Implica no apoyar al gobierno en la guerra y, al contrario, aplaudir sus reveses y derrotas, y aprovecharlos para forjar oposición al gobierno y su guerra reaccionaria con el objetivo de hacer la revolución en el propio país y aportar lo máximo posible a la lucha revolucionaria internacional. Sin embargo, el derrotismo revolucionario no implica apoyar al enemigo del gobierno si ese enemigo (y la guerra que libra) es igualmente reaccionario. Obviamente, esto puede ser complejo y la aplicación correcta del derrotismo revolucionario requiere basarse en los principios básicos y hacer un análisis concreto.

Por ejemplo, la situación actual es compleja porque, por un lado, Afganistán no es un país imperialista; es un país del tercer mundo, un país oprimido por el imperialismo y devastado por la guerra imperialista y una guerra civil, como consecuencia de las agresiones e intrigas imperialistas. Pero el Talibán y las demás fuerzas que los yanquis están atacando tampoco son fuerzas progresistas; son opresores reaccionarios del pueblo. ¿Cómo aplicamos el derrotismo revolucionario en esta situación? Pues no vamos a echarle porras al Talibán, sino a oponernos a nuestra clase dominante y aplaudir sus reveses y derrotas, no para que gane otra fuerza reaccionaria sino para que nosotros—la vanguardia y las masas de Estados Unidos y de Afganistán, y la lucha revolucionaria mundial—podamos "abrir una brecha" para que el pueblo se alce y haga la revolución, la revolución proletaria, en aras de sus propios intereses. Esto es lo que entendemos por derrotismo revolucionario: infundir en las masas la orientación de aplaudir los reveses de su propia clase dominante para crear las condiciones para hacer la revolución, barrer este sistema monstruoso, y dar a luz un sistema y un mundo mejor.

Esto no se puede hacer al margen del movimiento de resistencia ni podemos esperar hasta que todo mundo tenga mayor claridad ideológica para entrarle de lleno a forjar la resistencia. Tenemos que entrarle a la pelea y en medio de ella elevar el nivel político e ideológico de una manera sistemática y concentrada. Aquí viene al caso otro principio que Mao recalcó: es necesario explicar una línea y un punto de vista no solamente una vez o unas cuantas veces sino muchas veces. En esta situación radicalmente nueva, tenemos que elaborar más la línea y el punto de vista que corresponden a los intereses y necesidades de las masas, y explicárselos a fondo reiteradamente en el curso de la batalla política y de movilizar a las masas.

"Todo ha cambiado"

Aunque esta afirmación de los imperialistas es muy siniestra, hay que reconocer que en realidad todo ha cambiado. Es muy importante seguir con nuestras tareas y no abandonar o subvalorar otras luchas importantes al entrar directamente a la batalla contra esta ofensiva imperialista de guerra y represión; pero hay que reconocer que todo, incluidas esas luchas, se da en un marco nuevo y profundamente diferente. No debemos ignorarlo ni rechazarlo; al contrario, debemos reconocerlo y ser consecuentes. Debemos mover cielo y tierra para transformar la situación a favor del movimiento que lucha por barrer y abolir este sistema.

Tal es la importancia de nuestro partido en este país y la gran importancia del internacionalismo, de la situación internacional y del movimiento internacional, especialmente el MRI. Repito, a lo mejor no es la situación que hubiéramos elegido, pero es la que se nos presenta y debemos sacar de ella los mayores avances para la revolución proletaria en Estados Unidos y en el mundo entero, por complejo, difícil y violento que sea el proceso, y cueste lo que cueste.

Otra cosa muy siniestra es lo que plantean Bush y los imperialistas de que "o estás con nosotros o estás en contra", pero también encierra una profunda verdad. Lo más importante para nosotros es voltearles la tortilla. En el marco de su implacable ofensiva de guerra y represión, se han otorgado el derecho de atacar y reprimir a quien quieran, y nosotros debemos destacar esto: si no te sumas a la resistencia a lo que están haciendo, aunque no quieras, la corriente te llevará y a lo mejor te aplastará. Esta es una profunda verdad que debemos hacer entender. No basta con no estar de acuerdo o con tener criterios y opiniones propios. Si no opones resistencia, te llevará, y muy probablemente te aplastará, la corriente.

Estos son los grandes retos que se nos plantean. Además, tendremos que lidiar con una situación en que no permitirán el disentimiento al grado ni de la misma manera que antes. La nueva situación será muy compleja políticamente y tendrá una represión draconiana de corte fascista en una sociedad más y más militarizada, una escalada de represión que incluso ahora tiene aspectos fascistas muy concretos, tales como suspender o socavar los principios democrático-burgueses que tanto pregonan. En realidad esos derechos ya son, siempre han sido, limitados y restringidos, y se aplican de acuerdo a la clase social; forman parte de un sistema de gobierno de clase, de dictadura burguesa; se nutren de la opresión, explotación y saqueo de los pueblos del mundo; y van acompañados de escuadrones de la muerte y tiranía en muchas partes del imperio yanqui, sobre todo en el tercer mundo, donde por lo general la dictadura reaccionaria es más franca y salvaje. En Estados Unidos, la clase dominante tolera el ejercicio de esos derechos solo cuando no representan mayor amenaza o obstáculo. Pero ahora ha sacado la mano de hierro: es evidente que está dando pasos para socavar la estructura democrático-burguesa en que se han proclamado esos derechos. Pero, no se preocupen, dicen, porque "somos muy respetuosos de las garantías constitucionales y nos preocuparemos por defenderlas". Traducción: ¡"Nos preocuparemos por defender las garantías constitucionales que estamos pisoteando y eliminando"!

Se valen de ciertas "frases mágicas", tales como "pero estamos en guerra", para refutar toda crítica y negar toda objeción a la militarización de la sociedad y las medidas de corte fascista. También quieren que dejemos de pensar al oír la palabra "terrorista". El 11 de septiembre, aparte de los ataques contra edificios, que mataron a mucha gente, ocurrió algo muy insidioso, que por cierto no ha salido en ningún noticiero: se soltó un virus secreto que borra la capacidad de análisis y provoca amnesia política, y como consecuencia mucha gente no recuerda nada de lo que pasó antes de esa fecha. Claro, estoy hablando en broma, pero aunque no exista tal virus, a la clase dominante le conviene que la gente no analice ni cuestione la versión de la realidad que propagan la prensa grande y otras instituciones todo el día; le conviene que la gente piense y actúe como si la historia no existiera, como si el 11 de septiembre ocurriera sin ningún motivo o contexto, como si de repente nos atacaran fanáticos que odian "nuestras libertades" y "nuestro estilo de vida (superior)", y como si eso no tuviera ninguna relación con el sufrimiento de las inmensas mayorías del planeta.

Como dije, es parecido a la experiencia de los amerindios y las monstruosas atrocidades que cometieron contra ellos. Cuando se rebelaron y, por ejemplo, prendieron fuego a una granja, ¿en qué contexto se dio? ¿Acaso no eran víctimas del genocidio; de masacres en que mataron parejo a hombres, mujeres, ancianos y niños; del robo masivo de sus tierras; del despojo? ¿Acaso no los mandaron a campos de concentración llamados "reservas"? ¿A poco no violaron los tratados una y otra vez? ¿Quieren que nos traguemos el cuento de que de repente unos "indios salvajes" o "malvados" cometieron actos de terror sin ningún motivo? ¡Por favor!

Por eso, la estructura de poder se sale de sus casillas cuando se pregunta lo que muchos están preguntando: "¿Por qué todo mundo nos odia?". Es otra pregunta que no les cae nada bien y que les gustaría prohibir.

Volviendo de nueva cuenta a la frase de Richard Pryor, es indispensable preguntar: "¿Cuál es la conclusión lógica de su lógica?". ¿Adónde lleva su lógica? Cheney le dijo a un grupo de hombres de negocios que las medidas represivas que están instituyendo van a ser duraderas, para toda la vida, y son la nueva normalidad. Se trata de cambios permanentes, y los presentan y justifican con una lógica muy definida.

Las implicaciones son enormes para nuestro partido, las fuerzas de resistencia y el movimiento de oposición. En La bancarrota de la II Internacional, Lenin señaló que los partidos de la Segunda Internacional se acostumbraron a los "tiempos de paz" y al hecho de que los gobiernos toleraban (hasta cierto punto) sus actividades; que su "proyecto" dependía del trabajo parlamentario y otras formas de trabajo "a través de los canales del sistema"; que estaban totalmente desprevenidos ante el cambio radical de la situación con el estallido de la I Guerra Mundial, cuando de repente los gobiernos no toleraron oposición a la guerra; y, por todas esas razones, no estaban preparados para oponerse consecuentemente a la guerra imperialista ni para trabajar por transformarla en una guerra civil contra su propia clase dominante, como prometieron apenas unos años antes. Eso se ve muy claramente en el caso del Partido Social-Demócrata de Alemania, dirigido por Kautsky, que tenía una base de millones de personas, líderes sindicales y varios representantes en el parlamento, quienes, con el estallido de la guerra, votaron a favor de los créditos de guerra. Cuando los airados obreros los acusaron, justamente, de traicionarlos, no les quedó más que decir: "Pero nos hubieran arrestado", a lo cual los obreros respondieron: "¿Y qué?"; ¿acaso no habría sido mucho mejor que traicionar al proletariado internacional?

Obviamente la situación actual en que se encuentra nuestro partido—y en un sentido general, el movimiento de resistencia—no es exactamente igual a la de los partidos socialistas en la I Guerra Mundial; sin embargo, hay mucho que aprender, a manera de ejemplo negativo, de esa experiencia, y el punto clave que Lenin recalcó viene al caso y es sumamente importante: no debemos permitir que nos pongan de repente ante una situación en que no tenemos más remedio que capitular o ser aplastados. Debemos hacer todo nuestro trabajo y forjar nuestra lucha y organización de tal forma que plasmemos la más decidida resistencia de cada vez más amplias masas a la implacable ofensiva imperialista de guerra y represión, y de tal forma que se fortalezca la capacidad del movimiento y de las fuerzas organizadas de oposición de combatir los ataques del enemigo. De hecho, debemos tener la orientación de trabajar por transformar esos ataques en mayores avances para el movimiento de resistencia y la lucha contra el sistema.

Asumir los retos

Para concluir, quisiera recalcar un punto fundamental con relación a la ofensiva imperialista de guerra y represión: es bueno que mucha gente se haya pronunciado, se haya movilizado y se esté movilizando de diversas maneras contra ella; también es bueno que muchos más planteen interrogantes, preocupaciones e incluso críticas; sin embargo, con cada día que pasa es urgente que todo esto se extienda, se profundice y se amplíe. No basta con simplemente cuestionar, expresar inquietudes, criticar o oponerse a lo que la estructura de poder hace (y lo que indica claramente que piensa hacer) tanto en el plano internacional como en Estados Unidos. Debe imperar la orientación de forjar una gran resistencia y movilizar a cientos de miles y, con el tiempo, a millones de personas a pararlo.

Así que nos toca asumir los retos que se nos plantean, con urgencia y con una perspectiva amplia. Debemos enfocarnos en las tareas decisivas del momento y también en la perspectiva estratégica general, ver el aspecto negativo, pero también el potencial positivo. Tengamos presentes los horrores que los imperialistas preparan, pero también las posibilidades de arrancar de esta difícil situación un avance cualitativo para la emancipación de las masas del planeta y para la revolución proletaria mundial, y quizás incluso barrer el monstruoso sistema imperialista en su propio baluarte.

Notas:

1. Véanse "El petróleo y la guerra de Afganistán", OR No. 1126, 11 de noviembre de 2001, e "Intriga en Afganistán: La CIA y Osama bin Laden", OR No. 1120, 30 de septiembre de 2001 El OR es la abreviatura de Obrero Revolucionario,ahora llamado Revolución.. [regresa]

2. "Notas sobre la actual crisis y guerra", de Bob Avakian, OR No. 1124, 28 de octubre de 2001. [regresa]

3. Todas estas grandes contradicciones, a su vez, se desprenden de la contradicción fundamental del sistema y la época capitalista (o la época de la transición del capitalismo al comunismo): la contradicción entre la producción socializada y la apropiación privada. Esto se aborda más a fondo en el libro America in Decline, publicado por Banner Press. [regresa]

4. "Predicando desde un púlpito de huesos: Lo que no dice 'Virtudes' de William Bennett, o necesitamos moral, pero no la moral tradicional", Bob Avakian, Banner Press, 1999. En este ensayo, Avakian analiza la filosofía y programa social de William Bennett, un intelectual de la derecha cristiana. En "Acabar con el 'pecado' ", critica la teología de la liberación y explica por qué una moral verdaderamente liberadora tiene que romper con las tradiciones y creencias religiosas. [regresa]

5. Este artículo se puede encontrar en La Neta de Revolución, revcom.us. [regresa]

6. "Los horrores que genera este sistema horroroso", OR No. 1119, 23 de septiembre de 2001, dice: "A través del shock vemos la verdad: los explotadores globales y los multiasesinos no tienen derecho de vengarse; solo causarán más destrucción e injusticia. Unir fuerzas con ellos, pedirles protección, los espoleará a cometer más crímenes contra el pueblo de nuestro planeta". [regresa]

Envíenos sus comentarios.

Revolución #244, 28 de agosto de 2011


Current Issue  |   Previous Issues  |   Bob Avakian  |   RCP  |   Topics  |   Contact Us

LOS HORRORES QUE GENERA ESTE SISTEMA HORROROSO

Publicado el sábado 3 de septiembre de 2011

Se distribuyó esta declaración muy ampliamente en los días posteriores al 11 de septiembre de 2001. El análisis que sintetiza sigue siendo muy relevante.

Descargue PDF

 

11 de septiembre de 2001. USA. Shock. Derrumbe aplastante de montañas de acero y concreto. Muerte. Destrucción de vidas en un momento. Búsqueda de seres queridos bajo montañas de escombros.

Del cielo se descuaja un horror.

Una señora de piel canela espera en la fila de la Cruz Roja con una foto de su esposo, buscando con los ojos, como si su angustiada mirada lo pudiera salvar. Un joven de ojos azules espera nerviosamente noticias de su amante. La esperanza cede paso al reconocimiento de que compañeros, amigos y colegas han desaparecido. Pulverizados por un conflicto que irrumpió brutalmente del cielo en la vida cotidiana.

En un instante Nueva York nos recuerda a Bagdad, Belgrado, Sudán, Cisjordania, Vietnam, Panamá, Indonesia, Hiroshima, Vieques.

La cabeza se nos llena de imágenes: madres corriendo por las calles de Bagdad con sus niños porque están lloviendo bombas Made in USA. Madres iraquíes viendo morir a sus hijos porque las bombas y las sanciones han envenenado a propósito el agua. Familias de Cisjordania cargando el ataúd de hijos despedazados por cohetes Made in USA. Obreros de la única fábrica de medicinas de Sudán escarbando los escombros que dejaron misiles cruceros Made in USA. Gente buscando protección de los bombardeos estadounidenses en Belgrado. Miles recorriendo el estadio de Santiago de Chile, donde yacen compañeros, hijos e hijas callados para siempre por un golpe militar fraguado en Washington. Ríos de Indonesia llenos de cadáveres de la oposición, masacrados por pelotones de fusilamiento con listas de la CIA.

Hiroshima, Vietnam, Bagdad. La guerra ha llegado a suelo estadounidense. El World Trade Center y el Pentágono fueron atacados como símbolos del poder económico y militar del imperialismo yanqui, pero murieron muchos inocentes.

¿Y quién es el responsable? ¿Quién puso en peligro a la población de Estados Unidos?

La estructura de poder de Estados Unidos señala con dedo acusador al Medio Oriente. Pero la respuesta está aquí. Estos imperialistas, que han perpetrado incontables crímenes y desastres contra los pueblos del mundo con su implacable explotación global y ataques militares, han creado una situación en que millones odian el gobierno de Estados Unidos por todo el mundo.

* * * * *

La población del país más poderoso del mundo sufre las inevitables repercusiones de la conducta de la estructura de poder y la sanguinaria maquinaria militar. Ahora, además de los horrores que han perpetuado contra los pueblos del mundo (horrores que multiplican por mil las lágrimas derramadas en Nueva York y Washington), han provocado la misma clase de devastación en las entrañas de su propia bestia.

Y ahora nos piden que apoyemos su revancha. Hablan de guerra y justicia. No.

No tienen el derecho de seguir buscando pelea. Son la fuente de tanto dolor y sufrimiento en el mundo. Hay que refutar contundentemente los planes de guerra y ataques militares que ya se perfilan contra países y objetivos todavía sin definir.

A través del shock vemos la verdad: los explotadores globales y los multiasesinos no tienen derecho de vengarse; solo causarán más destrucción e injusticia. Unir fuerzas con ellos, pedirles protección, los espoleará a cometer más crímenes contra el pueblo de nuestro planeta.

Nos muestran fotos de jóvenes árabes que vitorean en las calles de los territorios ocupados, y nos piden que nos indignemos y clamemos venganza. Más bien tenemos que preguntarnos por qué la gente del Medio Oriente y de otras partes del mundo celebró los sucesos del 11 de septiembre: no por la pérdida de vidas inocentes, sino porque se vio la vulnerabilidad de una potencia arrogante que ha asesinado con impunidad y se ha jactado de invencibilidad.

* * * * *

La clase dominante saca provecho de nuestro dolor y nos pide que recemos unidos. Pero mientras recordamos a los muertos, ¿qué hace la estructura de poder? Prepara más guerra y represión. Despoja a los pueblos del mundo.

Hablan de proteger a la ciudadanía, pero hacen listas de nombres y redadas e implantan montones de nuevas medidas represivas.

Hablan de acabar el terror, por medio de la guerra, y alistan las fuerzas armadas para desencadenar grandes horrores.

Nos llaman a cerrar filas con la clase dominante y a ondear la bandera. No.

En la tensión del presente, recordamos las lecciones de la historia. Mientras gimotean que es como otro ataque a Pearl Harbor, recordamos que el gobierno manipuló los temores de la población para que apoyara la detención de miles de hijos y nietos de japoneses en campos de concentración. Recordamos que a los que se opusieron los pintaron de amigos del enemigo.

Recordar estos crímenes templa nuestra decisión de impedir que se repitan. No podemos dejar que nos intimide la presión oficial y extraoficial a apoyar las medidas bélicas y besar la bandera. La lógica de ese veneno ya resalta en la ola actual de amenazas y ataques a los árabes.

En medio del duelo por la pérdida de seres queridos, de las manifestaciones de solidaridad, todos los que queremos justicia de veras debemos extender la mano a los pueblos del mundo para oponernos unidos a los crímenes de este sistema, para reforzar nuestra resistencia contra todo acto de guerra y represión.

Debemos tener sumamente clara la naturaleza del gobierno que se desboca hacia una nueva guerra: esos monstruos explotadores, mentirosos y arrogantes no gobiernan para beneficio de los pueblos de este país ni del mundo. Mientras sigan en el poder, se seguirán descuajando del cielo los horrores que genera su sistema.

14 de septiembre de 2001
Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos

publicado en revcom.us

Envíenos sus comentarios.