Revolución #166, 31 de mayo de 2009


Informe desde Oakland:

Audiencia del policía asesino Mehserle
¡Justicia para Oscar Grant!

Miles de personas han visto los vídeos del frío asesinato policial a Oscar Grant en Oakland, California. En la madrugada del Año Nuevo el policía de BART Johannes Mehserle le disparó a quemarropa por la espalda a Oscar Grant, que tenía las manos detrás de sí, y así lo mató en el andén del metro. Ahora una audiencia preliminar determinará si se acusará a Mehserle de homicidio o de una acusación menos grave. Ya se han terminado tres días de testimonio y la audiencia continuará el martes 26 de mayo.

Esta audiencia preliminar insólita, en que la defensa está citando a sus propios testigos, es señal de las maniobras del sistema y lo mucho que está en juego en este caso. En la gran mayoría de las audiencias preliminares en California, solo el fiscal cita a testigos y la defensa no los cita hasta el proceso mismo. Pero el abogado de Mehserle está aprovechando esta audiencia como una oportunidad de citar a testigos que sentarán la base para justificar legalmente el asesinato a sangre fría y crear opinión pública de que Mehserle sea inocente.

El juzgado estaba lleno de gente, y afuera unas 150 personas hicieron un mitin de protesta contra el frío asesinato policial de Oscar Grant. A continuación, las notas de un reportero sobre lo ocurrido hasta ahora en la audiencia.

Se presentan cinco vídeos de cinco testigos

El fiscal citó a cinco testigos que habían filmado lo que pasó en la estación de BART esa noche. Karina Vargas describió que el tren estaba atiborrado con gente que “charlaba, se reía y se la estaba pasando muy bien”. Cuando el tren llegó a la estación de Fruitvale, se percató de algún alboroto en el vagón directamente delante del suyo: una voz enojada que dijo: “Tú y tú, cabrones, bájense del tren”. Otros testigos afirmaron que el policía Pirone apareció en la puerta del tren y gritó: “Sé quienes son”. “Bájense del tren o los saco yo”. Karina vio que Oscar Grant y otros jóvenes estaban alineados frente a la pared y comenzó a filmar. En cierto punto dejó de filmar porque pensaba que la policía sólo iba a detenerlos o arrestarlos. Pero luego oyó a la gente en el tren que comenzó a gritar, “aiii”, y se bajó rápido del tren y se puso a filmar. Vio que el agente Pirone le agarró a Oscar y lo tiró contra la pared. De acuerdo a los testigos y los vídeos, los pasajeros del tren le gritaban a la policía que basta ya, que fue “brutalidad policial” y gritaban “Rodney King”. Todos los que grabaron vídeos dijeron que cuando Mehserle le agarró a Oscar y lo sujetó boca abajo en el piso, y cuando Pirone lo inmovilizó con la rodilla en el cuello, Oscar no oponía resistencia y estaba acatando sus órdenes. Karina observó que se apuntaba la luz roja del táser a todos los jóvenes que estaban de cara a la pared. Al oír el disparo, dejó caer su cámara, la cual le quedó colgando de la correa alrededor del cuello. Vio humo (del arma) y vio a Oscar bocabajo en el suelo, con el pecho que subía y bajaba, y en su cara vio que estaba luchando por respirar. Aterrorizadas, ella y otras personas corrieron para subirse de nuevo al metro y gritaban: “Lo balearon, así no más lo balearon”. En el vídeo se le oye decir: “Los tengo en vídeo, malditos hijos de puta”. Dijo que la agente seguía detrás de ella, golpeando la ventana, cuando las puertas cerraron. Otros pasajeros le dijeron que esa agente exigía que le entregara la cámara.

Al dar su testimonio, se pasaba el vídeo que ella misma grabó. Los familiares de Oscar Grant lloraban en silencio mientras la pantalla grande mostraba los momentos del asesinato de Oscar, con una claridad mucho más nítida que las versiones en YouTube. Muchas personas en el juzgado se estremecieron al oír el tiro.

Karina dijo que sus amigos no podían dar crédito de que la policía hubiera disparado un arma, para después tratar de convencerla que fuera un táser. Pero cuando ella se enteró de que Oscar había muerto, llamó a su mamá, y su mamá le instó que pasara el vídeo en el noticiero. Durante su testimonio se reveló que en realidad BART tenía instalada una videocámara de vigilancia que captó al menos una parte de los sucesos de esa noche: información que BART había negado antes. Todavía no se ha pasado ese vídeo en la audiencia.

Karina dijo que después de dispararle a Oscar, Pirone y Mehserle lo tendieron de espaldas y a ella le parecía que “lo estaban chequeando”. El fiscal le preguntó si ella quería decir que lo estaban registrando. No, dijo ella, no lo estaban registrando, sino que estaban chequeándolo para ver cómo estaba. Su testimonio contradice diametralmente la afirmación de Pirone de que, al igual que Mehserle, él pensaba que los jóvenes estaban armados. En pasajes de los informes policiales que se han dado a conocer, al menos dos policías de BART afirmaron que Mehserle, después de balear a Oscar y en los días siguientes, dijo: “Pensé que traía un arma”.

Los relatos de Margarita Carazo, Tommy Cross, Daniel Liu y Jamil Dewar, este último de 16 años de edad, fueron básicamente iguales: filmaron a la policía porque lo que vieron fue injusto.

Cross quedó tan afectado por lo que había visto que por semanas después no podía dormir, ni podía pasar por la estación de Fruitvale sin hiperventilarse. Aún así, dijo que estaba satisfecho de que lo filmó porque sin los vídeos: “la policía pudiera haber tratado de darle carpetazo”.

El testimonio de esos testigos describió la indignación generalizada de los pasajeros del tren ante la brutalidad de la policía. Su valentía al filmar el crimen y al luchar por la verdad y la justicia en este caso es un elemento importante y aleccionador de esta lucha.

Se le pilla al compañero de Mehserle dando testimentiras

El miércoles, el abogado de Mehserle le pidió subir al estrado al agente de BART Wooffinden, quien le acompañó a Mehserle esa Nochevieja.

Wooffinden describió una escena en que una muchedumbre “superó en número” a los policías. Dijo que podía oír por la radio policial un “alboroto”, personas gritonas y chillonas, en la llamada de la estación de Fruitvale. Describió un presentimiento, que mientras él y Mehserle conducían hacia Fruitvale, se sentía inseguro y se le subía la adrenalina. Dijo que cuando llegó, vio que dos policías tenían a unos jóvenes puestos en línea contra la pared, y al instante formó una “línea de escaramuza de una persona” entre ellos y otro grupo de 4-5 jóvenes varones que “avanzaban” hacia él, gritando groserías e “insultos racistas”. Dijo que los jóvenes no mostraron ningún respeto para la autoridad y no pararon hasta que los amenazó con su porra. Dijo que tenía muchísimo miedo a lo largo del incidente.

El fiscal hizo añicos estas testimentiras de Wooffinden en las repreguntas. Wooffinden admitió que la llamada a la estación de Fruitvale sólo trataba de una agresión con lesiones, un delito menor. Además, al confrontarlo con uno de los videos en cámara lenta, no podía señalar a ningún solo cuadro para fundamentar su afirmación de que tuviera repetidas discusiones fuertes con unos jóvenes varones que lo insultaron y lo amenazaron. Tampoco que éstos “avanzaban” hacia él, tal como él había alegado. Dijo que “no podía recordar” lo que había escrito en su informe y declinó ampliar lo que había escrito en el informe o lo que había dicho en su testimonio. El video mostró lo que la gente de alrededor del mundo vio: que los oficiales iniciaron y cometieron agresión en contra de detenidos sumisos. Y en ningún momento el video le mostró levantando su porra como había afirmado. Wooffinden dijo que había intentado pedir refuerzos por radio. El fiscal adjunto le preguntó cuántos oficiales creyó que fueran necesarios y dijo “de 20 a 30”. Pero el fiscal señaló que todos los oficiales de BART tienen un botón de emergencia para una situación intensa. Wooffinden admitió que nunca empujó el botón de emergencia de su radio y aparentemente tampoco lo hizo ninguno de los otros seis oficiales en el andén esa noche.

La “pelea”

Dennis Zafaritos fue el único que denunció la supuesta pelea, y testificó a favor de la defensa. Dijo que a su parecer en la pelea estaban “de 10 a 12 jóvenes varones negros” y un “varón blanco” a quien identificó en una foto. En las repreguntas admitió que a él no le gustaban las multitudes y le preocupaba lo atestada que estaba la estación de BART incluso antes de que subiera al tren esa noche en San Francisco, que por la “conducta alborotadora” de la gente esperó más de una hora antes de bajar al andén para subir al tren con su familia.

Dennis Horowitch era el hombre que Zafaritos afirmó estaba “peleando” con Oscar. Horowitch había conocido a Oscar en la cárcel Santa Rita, pero en el estrado dijo: “Yo no estaba peleando. No voy a sentarme aquí y decir que tengo un problema con alguien”. El abogado de Mehserle, Michael Rains, insinuó que Horowitch tenía miedo de que si testificara habría repercusiones para su familia de parte de la gente que luchaba por justicia para Oscar. Horowitch respondió que temía más a la policía por la manera en que ésta había hostigado a su familia.

Los amigos de Oscar y otros presentes esa noche dijeron que los hombres sólo “se forcejearon” por un momento y en el incidente sólo estuvieron un par de personas, no la “pandilla” según dijeron los informes iniciales de los medios. Jamil Dewar, amigo de Oscar, testificó que el incidente duró sólo un par de minutos y él había ayudado a separar a los jóvenes incluso antes de que el tren llegara a la estación.

Fuera del tribunal, la familia le dijo a la prensa que el testimonio demostró que Wooffinden y BART mentían y siguen intentando armar un encubrimiento, y que era necesario ponerle un basta ya a eso. “Hay que conseguir la justicia”, dijo Wanda Johnson, la madre de Oscar Grant.

John Burris, el abogado civil que representa a la familia de Oscar Grant, explicó a los medios que ningún testimonio ha probado que los jóvenes en el andén hayan hecho nada salvo “afirmar su inocencia” ante los policías de BART. También observó que la afirmación de Wooffinden de que todos los jóvenes tenían los “puños cerrados” es un “argumento policíaco clásico” para justificar la conducta de la policía. Dijo que Oscar Grant, detenido, “sometido y rodeado por oficiales” no había hecho nada que justificara el uso de una pistola, ni siquiera un taser.

¿Oponerse al arresto?

El abogado de Mehserle, Michael Rains, declaró que Oscar Grant estaba “oponiéndose al arresto de manera activa, activa, activa”. Los videos muestran todo lo contrario. Además, hasta ahora los propios testigos de Mehserle no han fundamentado esta afirmación, excepto Alika Rogers, quien creía que los policías estaban “forcejeando con las manos de Oscar Grant” mientras trataban de ponerle las esposas poco antes de su muerte por un disparo de la policía.

Pero aunque los policías creyeran que Oscar oponía alguna resistencia, éste estuvo bocabajo en el suelo, con la rodilla del oficial Pirone sobre la espalda, rodeado de Mehserle y otros agentes. Así que ¿qué motivo había para dispararle a quemarropa por la espalda?

FUE ASESINATO A SANGRE FRÍA.

Todos los días ocurren asesinatos policiales bajo este sistema capitalista. Pero en general quedan impunes porque el sistema tiene que proteger a sus agentes del orden. Sin embargo, en este caso a causa de al menos media docena de grabaciones de video, una rebelión, oposición y protesta continua e interés generalizado, mucha gente considera que seguramente se va a acusar a Mehserle y condenarlo de homicidio. Pero la gente tiene que preguntarse a sí misma: ¿Desde cuándo haya bastado la evidencia más clara que el agua de un asesinato policial a sangre fría para impedir que este sistema dejara impunes y libres a los policías asesinos?

¿Recuerda el juicio de los oficiales que golpearon a Rodney King? Sin duda el abogado de Mehserle está estudiando detenidamente cómo se obtuvo ese veredicto de “no culpable”. Sin duda la rebelión popular prendida por ese veredicto de “no culpable” acosa a aquellos que están viendo la manera de darle su mayor apoyo a los oficiales asesinos, y de evitar que la situación orille a muchas personas de distintos sectores sociales hacia la furia amarga y la oposición.

Hay mucho en juego en este caso, y en la coyuntura particular de esta audiencia. La defensa está aprovechando esta audiencia para crear opinión pública a favor de Mehserle. Quiere poner los cimientos legales y crear el apoyo político para que el juez deje impune a Mehserle. En esta audiencia el juez puede decidirse a anular el caso, o puede reducir considerablemente los cargos contra Mehserle, lo que también sería indignante.

En esta situación, es sumamente importante la lucha política de la gente por exigir justicia para Oscar Grant, y esta lucha puede importar muchísimo.

La audiencia continúa el martes 26 de mayo cuando el abogado de Johannes Mehserle llamará a más testigos. Se planea otra protesta fuera del tribunal esa mañana. Si usted puede, TIENE QUE ESTAR PRESENTE.

 

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