Revolución #220, 19 de diciembre de 2010


Negra, mujer y desalojada en Estados Unidos

Todos los años, millones de personas en Estados Unidos tienen la experiencia de vivir sin techo. Un sinnúmero de personas más viven al borde del precipicio del desalojo: a un paso de uno o dos cheques del sueldo o del seguro de desempleo, ante constantes decisiones de pagar el alquiler o comprar comida, medicinas o ropa para los hijos. A diferencia de los embargos de las casas, que el gobierno sigue y registra de cerca, no se registran las cifras de desalojos a nivel nacional. Pero se sabe que en los últimos años millones de personas en este país han sido orilladas y hasta echadas por el borde del precipicio en su lucha para conservar un lugar que pueden llamar su hogar y satisfacer unas de las necesidades más básicas de la vida.

Las personas más oprimidas y vulnerables bajo este sistema capitalista sufren lo peor de los horrores del desalojo y de perder el techo que les da albergue. Olas de desalojos han azotado a las mujeres negras con una bárbara ferocidad.

Un reciente estudio sobre el condado de Milwaukee, Wisconsin, concluyó que para las personas negras jóvenes, "se puede considerar el desalojo como el equivalente femenino del encarcelamiento… casi el 60 por ciento de los 50.538 inquilinos desalojados en el condado de Milwaukee entre 2003 y 2007 eran mujeres". Matthew Desmond, un sociólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison quien redactó el estudio, analizó los documentos de las cortes y otros materiales de investigación y además vivió en dos barrios de alta pobreza en 2008 y 2009.

Descubrió que en los barrios pobres de una mayoría negra de Milwaukee, es desalojada cada año una de cada diez familias que alquilan su hogar. "Las probabilidades de que una mujer sea desalojada en los barrios negros es dos veces el nivel del de los hombres. Eso no pasa en los barrios blancos. Es muy contundente". El estudio también señala que las mujeres negras fueron desalojadas al doble del ritmo que las mujeres blancas en circunstancias similares1.

Una parte de la opresión del pueblo negro

El alto índice de desalojos de mujeres negras es una parte de la situación general de discriminación en vivienda para el pueblo negro, que se debe a la opresión del pueblo afroamericano integrada en este sistema en Estados Unidos desde sus meros inicios así como a las décadas de políticas conscientes de parte de los gobernantes capitalistas. En los años después de la Segunda Guerra Mundial, se operaron enormes cambios en la sociedad estadounidense, incluyendo, de manera muy importante, en la vida de los afroamericanos. Cuando se venía abajo el sistema de plantaciones en el Sur, cinco millones de negros fueron expulsados hacia las ciudades del Norte. Con la esperanza de escapar de las condiciones de segregación legal Jim Crow del Sur y atraídos por la promesa muchas veces incumplida de buenos empleos y mejores vidas en la "tierra prometida", los negros que fueron a las ciudades del Norte encontraron una dura segregación en toda esfera: trabajos, educación, servicios médicos… y vivienda. Las leyes y políticas del gobierno, así como la represión policial y los vigilantes racistas, los obligaron a ir a ciertas partes de las ciudades del Norte y los encerraron ahí. Dichas leyes y políticas resultaron en vivienda subvencionada en la forma de multifamiliares en los ghettos pobres urbanos. En contraste, en el mismo lapso, el gobierno estadounidense subvencionó préstamos para casa propia de enormes cantidades de personas blancas, entre ellas trabajadores acomodados y gente de la clase media. Todo eso reforzaba los privilegios de los blancos mediante políticas del gobierno federal.

Los años 60 presenciaron un enorme repunte de lucha del pueblo negro, incluyendo rebeliones en los barrios pobres urbanos por todo el país. Por macizos y poderosos que eran la lucha del pueblo negro y el repunte de lucha general en los años 60, el sistema capitalista imperialista imperante no fue derrotado. La opresión nacional del pueblo negro ha continuado y en muchas formas es aún más aguda hoy. Los negros en este país experimentan el mayor nivel de segregación residencial racial en el mundo: metidos en comunidades descuidadas sin parques ni supermercados dignos y a menudo sin ningún hospital en absoluto. El racismo y el odio oficial y extraoficial y el terror y asesinato policial refuerzan todo eso. (Ver en línea un análisis mucho más extenso de estos sucesos en el número especial de Revolución "La opresión del pueblo negro, los crímenes de este sistema y la revolución que necesitamos", en revcom.us/a/144/BNQ-es.html).

Uno de los bárbaros crímenes del capitalismo estadounidense es el encarcelamiento en masa de los hombres negros. En los Estados Unidos de hoy, aproximadamente uno de cada ocho hombres negros jóvenes está preso y bajo libertad caucional. Han disminuido los trabajos en las fábricas, almacenes y de otro tipo que anteriormente contrataban a grandes cantidades de hombres negros en las ciudades, hasta el punto de desaparecer, cuando plantas y hasta industrias enteras se trasladen a otros países, se cierren de plano y en algunos casos se trasladen a zonas rurales o exurbanas lejos de los centros de las ciudades. Las mujeres ocupan principalmente muchos de los trabajos de salario mínimo en la comida rápida y otros componentes de la "economía terciaria" (servicios). Un resultado de todo eso es que millones de mujeres se encuentran en la posición de ser no sólo la única persona que tiene un salario en el hogar sino la única persona que el casero permitirá que firme un contrato de arrendamiento. Eso es un factor clave de por qué las mujeres negras son objeto de desalojos a una tasa tan alta.

Como señala el sociólogo Matthew Desmond en una entrevista radial de NPR en febrero de 2010: "En las comunidades negras de las zonas urbanas pobres, las mujeres tienen una desproporcionada representación en el sector servicios de baja paga de la economía. Por eso, logran tener la documentación de sus ingresos necesaria para firmar un contrato de arrendamiento. Esos ingresos también pueden existir en la forma de un cheque de ayuda pública. Pero los bajos salarios y la ayuda de welfare han permanecido relativamente estancados. En los últimos diez años, el costo de la vivienda ha subido en proporciones históricas. He aquí un solo ejemplo: en 1997, el alquiler promedio del mercado era de 466 dólares para un cuarto en Milwaukee. En 2008, era de 665. La ayuda de welfare en la ciudad ni siquiera ha subido sino ha permanecido en 673 desde el principio. Lo que estamos presenciando es que incluso en los barrios de alta pobreza, el costo promedio del alquiler se está aproximando al ingreso total de los que reciben welfare y de los trabajadores de baja paga…

"Es un hecho conocido que las personas como Clarissa [una persona incluida en el estudio de Desmond] están pagando del 80 al 90 por ciento de sus ingresos a los caseros. No tienen ningún margen de flexibilidad. Están a un hijo enfermo o un accidente de distancia del desalojo. Hemos alcanzado una especie de momento irrazonable en los centros urbanos pobres hoy, en que las familias no tienen acceso a la vivienda pública ni una subvención del alquiler. Hay que tener en mente que esto se refiere a la mayoría de las familias de bajos ingresos, y no es la excepción".

Desalojos en el contexto de la crisis económica

El aumento de desalojos de familias encabezadas por mujeres negras está ocurriendo en el contexto de la actual crisis económica que ha ejercido enormes presiones sobre la disponibilidad de vivienda para los pobres. Robert Creer, un constructor de vivienda que se especializa en lo que se llaman proyectos de "vivienda asequible", dijo en 2009: "Pese a una demanda de nuestro producto que rebasa muchísimo la oferta, en el caso de los constructores de apartamentos asequibles es casi imposible juntar el necesario capital para avanzar sus proyectos. Hoy es más difícil que nunca amarrar acuerdos que tienen sentido, porque los grandes inversionistas anteriores en el programa han quedados marginados"2.

Tome un momento y piense en lo que este constructor de vivienda está diciendo concretamente. Las personas en los centros urbanos pobres necesitan vivienda con urgencia. Pero no es suficiente la tasa de rendimiento de las inversiones en nueva vivienda en los centros urbanos pobres donde están concentrados los negros y latinos, y por tanto no se construye tal vivienda. En agosto de 2010, 30 mil personas en East Point, Georgia, cerca de Atlanta, se presentaron para llenar solicitudes para 200 unidades de vivienda pública y 455 vales para ayuda de alquiler de la Sección 8. Aquellos que viven en East Point son casi 80% afroamericanos. (Una vocera de la dirección de vivienda de la localidad dijo que incluso aquellas pocas personas que por fin lograron torear el proceso de admisiones "habrían que esperar años" antes de mudarse a un apartamento).

Aunque la crisis económica capitalista ha afectado a las masas populares en general, ha tenido un efecto muy devastador sobre los negros y otros oprimidos. Lejos de la fantasía de una sociedad "post-racial", para millones y millones de afroamericanos en Estados Unidos, la opresión y la discriminación que viven como pueblo continúan y SE AGUDIZAN bajo este sistema.

1. Un comunicado de prensa de la Universidad de Wisconsin-Madison sobre el estudió dijo: "La investigación de Desmond demostró que en los barrios en que la mayoría de los inquilinos son negros, 18.247 mujeres fueron desalojadas en esos cinco años, en comparación con 9.703 hombres. En los barrios blancos, 7.941 mujeres y 8.246 hombres fueron desalojados en el mismo lapso; en las zonas hispanas, 3.139 mujeres y 2.205 hombres fueron desalojados". [regresa]

2. Un informe redactado para el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano en enero de 2010 descubrió que "de 2001 a 2007, las existencias de vivienda asequible de alquiler sin ayuda cayeron en un 6.3%, mientras que las existencias de vivienda de alquiler de alto costo subieron en un 94.3%. Eso resulta en la pérdida de más de 1.2 millones de unidades de alquiler asequible sin ayuda de 2001 a 2007". [regresa]

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