Poner las cosas en claro sobre el comunismo y la revolución socialista

REFUTACIONES DE LAS MENTIRAS MÁS GRANDES SOBRE EL COMUNISMO

18 de octubre de 2017 | Periódico Revolución | revcom.us

 

MENTIRA #1: La naturaleza humana socava e invalida los objetivos del comunismo, por nobles que sean sus principios, o por sinceras que sean las intenciones de sus defensores.

Esta es probablemente la “evidencia” más popular y más aceptada contra el comunismo. Pero carece completamente de ciencia y le sirve únicamente al estatus quo. Bob Avakian (BA) ha destacado la observación de Marx de que toda la historia humana no ha sido sino la constante transformación de la “naturaleza humana”. Las sociedades cambian, y la manera de pensar de la gente cambia. Cambian las nociones imperantes de lo que es “naturaleza humana” — tal como la proyecta e inculca la superestructura (o sea, las instituciones, la cultura, los valores, las ideas, etc.) de cualquier sociedad dada.

La gente, la sociedad y la conciencia cambian

Lo que hace que los seres humanos sean únicos de entre todas las especies sobre este planeta es lo que se conoce como nuestra “plasticidad”. En lugar de nacer “programados” y de únicamente tener la capacidad de seguir los mismos patrones de comportamiento una y otra vez, los seres humanos nacen con un enorme potencial de cambiarse y adaptarse constantemente a nuevas circunstancias y de aprender cosas nuevas a lo largo de su vida, especialmente al cambiar esas circunstancias y al interactuar con otras personas. BA señala que los seres humanos tienen “la capacidad de responder de una variedad de maneras a las cosas, y la capacidad de cambiar la manera en que ven y responden a las cosas, cuando cambian su situación y cambian a sí mismos en relación dialéctica con esto”.

La cooperación ha sido absolutamente necesaria para el desarrollo de la sociedad humana. Por ejemplo, en las sociedades primitivas de cazadores y recolectores, antes de que surgieran las clases, los seres humanos no podían existir ni un día sin la cooperación para resguardarse de los peligros de la naturaleza, de los animales salvajes a los peligros del clima y el hábitat, etc. Y eso es cierto para la mayor parte de la historia de la humanidad. Los seres humanos no pueden sobrevivir sin ciertas formas de cooperación. Por ejemplo, los bebés humanos requieren la ayuda y cuidados de otros seres humanos. No se puede operar una guardería o un jardín de infantes sin formas de cooperación. Las sociedades modernas no podrían sobrevivir sin redes complejas de producción entrelazada que requieren que las personas de hecho trabajen juntas en todo el mundo. Así que las personas son plenamente capaces de cooperar y de organizar sociedades en torno a dicha cooperación. Pero en la actualidad, toda esta cooperación existe dentro del marco de la propiedad privada y la lucha competitiva en el sistema del capitalismo-imperialismo.

El capitalismo y la lógica de “cuidarse del número uno”

El capitalismo está organizado en torno a la propiedad privada y la competencia y la acumulación privada de riqueza. No siempre ha sido así — pero lo es en esta época (o sea, en este período de la historia), y esta realidad de la economía capitalista penetra todo aspecto de la existencia humana — las relaciones sociales, las instituciones y los valores.

Debido a que este sistema está organizado en torno a la acumulación competitiva de la riqueza basada en la explotación y la opresión, mide y compensa de acuerdo a unas normas que fomentan esa explotación. Así que constantemente promueve y refuerza los valores de la competencia, la codicia, el individualismo y el “cuidarse del número uno”, hasta que parezcan “naturales”.

Tome un momento y piense en qué tan ridícula que lo es esta lógica. En realidad, los seres humanos son capaces de una amplia gama y diversidad de comportamientos, como violar, asesinar y cometer genocidio… pero también la compasión, el sacrificio por el bien de todos y el altruismo (o sea, ayudar de manera abnegada a otros aun cuando haya riesgos personales). Así, se dice, el socialismo va contra la “naturaleza humana”. Pero ¿por qué tener leyes y reglamentación en contra del homicidio y la violación en la sociedad capitalista? ¿No sería eso legislación en contra de la “naturaleza humana”?

Y, está la realidad de la producción socializada, el hecho de que la humanidad del mundo depende más que nunca de los esfuerzos objetivamente entrelazados de millones de seres humanos. Todos los productos; los servicios; la infraestructura; la ciencia, la medicina y la tecnología del mundo de hoy dependen de la cooperación. Todo esto se destaca en especial en tiempos de desastres naturales como durante los terremotos y los huracanes. La noción del “individuo que lo logra todo solito” nunca ha sido más absurda y a la vez más ampliamente abrazada que hoy.

Cómo la revolución de China cambió radicalmente la “naturaleza humana” hacia lo mejor

Para que esto quede más concreto: podemos ver en China una especie de “laboratorio socio-histórico” de cómo se puede cambiar la “naturaleza humana” hacia lo mejor... pero también cómo puede dar marcha atrás hacia lo peor.

En 1949, la revolución china llegó al poder. Mao Zedong dirigió a millones de personas a ponerse de pie y a poner fin a siglos de explotación, pobreza agobiante y desesperanza. En el campo, los campesinos vivían bajo el dominio de terratenientes crueles. Durante las hambrunas y los años difíciles, para pagar sus deudas muchos tuvieron que comer las hojas y la corteza de los árboles y hasta vender a sus hijos. En las ciudades, también hubo una terrible lucha para sobrevivir: las personas a duras penas y desesperadas buscaban ganarse el sustento y estaban enfrentadas las unas a las otras en una sociedad que en una minoría explotadora controlaba los recursos.

La revolución socialista de China de 1949 cambió todo eso. Posibilitó el desarrollo de una economía para servir a las necesidades de la gente. Usó los recursos en beneficio de la sociedad y del avance de la revolución mundial. Las nuevas instituciones sociales y la cultura revolucionaria promovieron la cooperación y el trabajo por la mejora de la humanidad.  La gente juzgaba su vida y evaluaba las acciones de otros según la orientación de “servir al pueblo”. No es que fue perfecta ni que no tuvo problemas. Pero un nuevo etos echó raíces. Las personas cambiaron… y se estaban cambiando a sí mismas.

Pero en 1976 unas nuevas fuerzas capitalistas montaron una contrarrevolución y llegaron al poder. Restauraron las viejas relaciones económicas del capitalismo de comer o ser comido. Fomentaron la consigna “enriquecerse es glorioso”. Así es la China de hoy. La gente compite por trabajos, vivienda y los demás… con el señuelo de “salir adelante”. La gente, y los valores imperantes, han cambiado otra vez… de regreso al gastado y trillado “yo en contra de ti” y “cada quien en lo suyo”. Pero no se debe a que alguna “naturaleza humana” inalterable volvió a establecerse, sino a que ¡la sociedad ha vuelto al capitalismo!

Un sistema económico socialista, porque está organizado en torno a las necesidades sociales, en contraposición a las ganancias privadas, fomenta, refuerza y posibilita nuevas formas colectivas y cooperativas en que las personas pueden interactuar. Y la sociedad socialista promueve los valores de la cooperación y maximiza la capacidad de la gente de contribuir a una sociedad liberadora y a la emancipación de la humanidad. Una sociedad socialista puede desarrollar el potencial de la producción social por la creación de una sociedad libre de explotación y escasez.

 

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Fuentes

De los discursos, entrevistas y escritos de Bob Avakian:

The Problem, the Solution, and the Challenges Before Us (El problema, la solución y los retos ante nosotros). En inglés. Verano de 2017.

LO QUE LA HUMANIDAD NECESITA: La revolución, y la nueva síntesis del comunismo, Una entrevista a Bob Avakian. 2012 (vea las páginas 12-13, 70 y 72-73 de la versión en línea en revcom.us)

Habla BA: ¡REVOLUCIÓN, Y NADA MENOS! (en inglés). Primer disco: “¿Por cuánto tiempo continuará esta pesadilla de opresión y brutalidad? Primer capítulo. Ni ningún dios, ni ninguna ‘naturaleza humana que no cambia’, ni ninguna conspiración… UN ENFOQUE CIENTÍFICO PARA CONOCER LA REALIDAD”. Otoño de 2012.

Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, Primera parte:Revolución y el estado”. El capítulo sobre: “La noción de la ‘naturaleza humana’ — como un reflejo de la sociedad capitalista”. Noviembre de 2010.

Revolución y comunismo: Fundamento y orientación estratégicos. Primera parte. “Hacer la revolución y emancipar a la humanidad: Cambios en la sociedad, cambios en la ‘naturaleza humana’”. 1º de mayo de 2008 (vea las páginas 15-16).

¡FUERA CON TODOS LOS DIOSES! Desencadenando la mente y cambiando radicalmente el mundo. 2009 (vea las páginas 236-244).

Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es. El capítulo sobre “¿El problema no es la ‘naturaleza humana’?”. 2003.

Otras fuentes esenciales:

La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: Saber qué es real y por qué importa, de Ardea Skybreak, 2006 (vea las páginas 161-170 de la edición en español).

CIENCIA Y REVOLUCIÓN: Sobre la importancia de la ciencia y la aplicación de la ciencia a la sociedad, la nueva síntesis del comunismo y la dirección de Bob Avakian, Una entrevista a Ardea Skybreak. 2015 (vea las páginas 103-104 del pdf en revcom.us).

 

 

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