Mortíferos enemigos de la ciencia y la
verdad, paladines de la ignorancia

17 de abril de 2017 | Periódico Revolución | revcom.us

 

El régimen de Trump y Pence es un régimen fascista. Como tal, aporrea la verdad siempre que ésta no sirva a sus intereses o su programa. Este es un régimen de “hechos alternativos” que de plano niega las verdades científicas, y socava y soslaya el papel de la ciencia y los científicos en esferas críticas como el calentamiento global y la salud pública. La camarilla fascista cristiana encabezada por Pence prepara su asalto contra la ciencia de la evolución y en otras esferas. Alentarán y financiarán solamente la ciencia y la ingeniería que sirvan a los intereses empresariales y militares.

No sólo hay que resistir a semejante régimen, hay que expulsarlo. La Marcha Por la Ciencia y el contingente de Rechazar el Fascismo en ella son absolutamente necesarios — y al mismo tiempo, deben abrir brecha a toda una nueva oleada de lucha, qu pongan fin al régimen, lo más antes posible.

El capitalismo-imperialismo en su “funcionamiento normal”

Si bien el fascismo sí es monstruoso y grotesco, el capitalismo en su funcionamiento normal representa un verdadero horror para la humanidad. Guerras imperialistas; la opresión del pueblo negro y de otras nacionalidades oprimidas, de mujeres e inmigrantes; y la destrucción del medio ambiente son el pan de todos los días y el resultado del funcionamiento del presente sistema.

Y el capitalismo-imperialismo es una traba real y sustancial a la búsqueda de la ciencia. He aquí sólo unas de las maneras en que lo hace:

  • Excluye a grandes sectores de la humanidad de toda preparación y trabajo en la esfera de las ideas. Niega a miles de millones de niños por todo el mundo la información básica sobre la ciencia y el método científico, las verdades que hemos llegado a conocer, sobre cómo se desarrollaron el universo y la vida. Esta división “mental/manual”, perpetrada a diario por el funcionamiento del presente sistema, es una traba a la actividad científica — para la humanidad en conjunto. El reforzamiento sistemático de la religión por las clases dominantes juega un papel significativo en esto. De ahí todo lo anterior crea un terreno fértil para que el fascismo azuce a su base social para ataques anticientíficos, junto con una ignorancia oronda en general.

  • Los objetivos del presente sistema y sus gobernantes dictan, en lo fundamental, la financiación de la investigación científica — y la asignación de la riqueza social para ella. No corresponden a los intereses de la humanidad. El sesgo de la financiación de investigaciones para conformarse con los objetivos de los departamentos de defensa y de energía, o de corporaciones, es sólo un síntoma de eso. Y ahora estas palancas de financiación están en las garras de los fascistas.

  • El capitalismo se impulsa por la competencia — entre naciones, bloques de capital en la forma de entidades corporativas, e incluso individuos. En vez de compartir hallazgos científicos con el mundo y la humanidad por el bien común, las tratan como propiedad intelectual, para monetizarlas y sacarles ventaja contra los rivales, sean otras naciones o corporaciones.

  • En los países imperialistas como Estados Unidos, existen recursos para la investigación científica básica y esferas como la salud pública y el medio ambiente. Pero es así solamente por la riqueza que resulta de la posición de semejantes países en la cima del sistema imperialista global y su cadena alimentaria cruel. No es así en lo que se conoce comúnmente como el tercer mundo. También esto se restringe cuando los fascistas en el poder estiman que todo eso es innecesario — como ahora.

  • La competencia capitalista se manifiesta en su ideología del “yo primero”, que pervierte las relaciones sociales e impide que las personas cooperen y compartan de lleno la búsqueda de la ciencia y la verdad. Las relaciones sociales dominantes del actual sistema también plantean obstáculos concretos —en diferentes maneras— a la participación de mujeres y las nacionalidades oprimidas en la ciencia.

Una invitación a un mundo radicalmente diferente

Todo lo anterior es totalmente innecesario, y es posible superarlo por medio de una revolución concreta para acabar con el presente sistema y crear una sociedad radicalmente diferente — y mucho mejor. Una sociedad que se propone superar la opresión, la explotación y las divisiones sociales antagónicas como parte de un proceso mundial. Es un sistema económico que no se basa en la explotación de la gente ni del medio ambiente, un sistema político que tiene el objetivo de eliminar las divisiones sociales antagónicas y transformar radicalmente las relaciones sociales e ideas.

Una visión concreta y viable de esta sociedad se presenta en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de la autoría de Bob Avakian (BA). En el contexto y plano general para la nueva sociedad, hay secciones detalladas sobre el Medio Ambiente, la Educación, y la Ciencia y la Actividad Científica que tienen una relevancia específica para los que están marchando en defensa de la ciencia y el medio ambiente. La Constitución se basa en la nueva síntesis del comunismo que BA ha desarrollado en el curso de cuatro décadas, síntesis que es un marco completamente diferente para la emancipación humana sobre una base plenamente científica. Para conseguir más información, recomendamos que las y los lectores lean la entrevista a la científica y autora premiada Ardea Skybreak: CIENCIA Y REVOLUCIÓN, Sobre la importancia de la ciencia y la aplicación de la ciencia a la sociedad, la nueva síntesis del comunismo y la dirección de Bob Avakian.

La teoría comunista anterior conllevaba ciertas deficiencias que iban en contra de su carácter principalmente científico. Las experiencias revolucionarias previas y sociedades socialistas auténticas del pasado —la Unión Soviética y China— también conllevaban deficiencias y errores serios que iban en contra de sus logros positivos y sus metas liberadoras. La obra de BA los examina y desmenuza y los resuelve en una síntesis radicalmente nueva — y diferente. En la entrevista CIENCIA Y REVOLUCIÓN, Skybreak declara, “Miren, en BA, tenemos a una persona con mucha capacidad de aplicar métodos científicos consecuentes basados en evidencia tanto al análisis de la sociedad actual como los caminos del cambio de una sociedad futura. ¿Cómo no querer examinarlo en serio y revisarlo?”

En un momento cuando la verdad, la ciencia, el método científico y su lugar en la vida pública y la política están bajo sitio — cuando la propia sociedad humana está amenazada directamente por un régimen que niega la ciencia y juega a la ruleta nuclear — ¿no es hora de responder al reto de Skybreak?

 

       

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