Trump está desquiciado, y su régimen en su conjunto es un peligro para la humanidad. Millones de personas se sienten así. Se plantea la pregunta: ¿la gente actuará, Rechazar el Fascismo dirigirá? Ya es hora de movilizarse para exigir:

¡ESTA PESADILLA TIENE QUE TERMINAR: EL RÉGIMEN DE TRUMP Y PENCE TIENE QUE MARCHARSE YA!

| Periódico Revolución | revcom.us

 

A continuación se presenta una versión revisada de una charla informal de 15 minutos de duración que Andy Zee, un co-iniciador de Rechazar el Fascismo y vocero de Libros Revolución, dio en una conferencia telefónica de 38 organizadores de Rechazar el Fascismo el pasado fin de semana. Lo siguiente se basa en notas preparatorias que han sido revisadas para su publicación y luego ligeramente ampliadas para agregar contexto para que las entienda un público más amplio. Andy Zee hace reflexiones sobre el llamamiento del liderato de Rechazar el Fascismo para las acciones organizadas por Rechazar el Fascismo (RefuseFascism.org) esta semana, y por qué esto es crítico, desde su perspectiva como revolucionario y promotor del nuevo comunismo desarrollado por Bob Avakian. Rechazar el Fascismo es un movimiento de personas provenientes de diversas perspectivas, unidas en torno a nuestro reconocimiento de que el Régimen de Trump y Pence representa un peligro catastrófico para la humanidad y el planeta y que es nuestra responsabilidad sacarlos del poder.

 

1. Hay un momento en que una vez más, pero de una manera verdaderamente sin precedentes, la cuestión, la realidad, de que Trump es un peligro para la humanidad, ejerce presión y se impone sobre toda la sociedad y cuando millones de personas se están angustiando y en estado de agitación.

Ha habido concurrencia y tal vez coordinación en los sucesos de la última semana, comenzando con el funeral de McCain y pasando por el libro del reportero del Washington Post Bob Woodward; las audiencias de confirmación de Kavanaugh para la Corte Suprema; y la columna de opinión anónima del New York Times, según los informes de un individuo del círculo interno del régimen de Trump que dice estar trabajando para impedir que Trump cause estragos. Y ahora, Obama emprende la campaña electoral hablando en contra del peligro de Trump y dirigiendo a la gente a votar por los demócratas en las elecciones de mitad de período. Lo que todo esto debería enseñarnos es que ha brotado de manera aún más aguda la división en la clase dominante sobre el peligro de Trump en particular, pero la que en realidad refleja una división más grande sobre el rumbo que está tomando el régimen en su conjunto.

El funeral de McCain (que él orquestó antes de su muerte) fue un llamamiento a todos los gobernantes “sabios” (a la clase patricia) a regresar a lo que ha estado al centro de las normas cohesionadoras y promesa de Estados Unidos, lo que sí es darle expresión a la mitología que enmascara la realidad subyacente del imperio, la explotación y la opresión, pero que al mismo tiempo refleja un conjunto diferente de creencias cohesionadoras y además un conjunto diferente de normas, principios y políticas que rigen, conjunto el cual se planta de manera aguda en contra de los valores y programa del régimen fascista de Trump y Pence. Existe una diferencia real y cualitativa entre el fascismo y la democracia burguesa, y lo que vimos con el funeral de McCain fue un esfuerzo concertado para movilizar a las diferentes facciones de ese sector democrático-burgués de la clase dominante para enfrentarse a Trump y a lo que él concentra. George W. Bush y Barack Obama, que tienen marcadas divergencias entre sí, no obstante hablaron en el funeral para impedir lo que ven como un rumbo peligroso que socavará los valores y principios rectores que creen que son la mejor manera de conservar y proteger el imperio estadounidense.

2. La columna de opinión anónima, sea quien fuere el autor y cualquiera que sea su motivo, fuera un llamamiento a las masas preocupadas a que no se preocupen, pues hay “adultos” en el salón, o fuera una justificación propia en caso de que Trump se largue por la razón que sea, o para prepararse para mantener y defender aspectos del programa fascista de Trump y Pence, o incluso un llamamiento a allanar el camino para desbancar a Trump... No lo sé, y esa no es la cuestión esencial. Eso es cierto, aunque, si saliera a la luz quién es el individuo que escribió la columna de opinión y Trump sí intentara atacarlo o al New York Times en las cortes, quizá nos veríamos en la necesidad de defenderlo. Pero, lo más importante para nosotros es que hay una consecuencia importante de esta columna de opinión, muy probablemente sin querer: que millones de personas se despierten o al menos se les presente en la mente desde otro ángulo la pregunta de ¿por qué carajos sigue estando este peligro para la humanidad en la sede del poder? Sin importar la forma en que las personas vean esto, ahora está justamente delante de sus narices. El TEMOR muy real por la devastación nuclear o ambiental, de perder los derechos básicos al aborto, la inmigración, el disentimiento. El ASCO ante las mentiras, la corrupción y la degradante cultura del odio y la intolerancia. La INDIGNACIÓN porque este cerdo nazi, misógino, supremacista blanco narcisista todavía está en el poder.

¿Cuál es el canal para que se exprese todo eso? ¿Serán los únicos canales los que confían en los procesos políticos, de una forma u otra, los que en la actualidad existen, mismos que han dejado al régimen en el poder hasta ahora? ¿Será la única vía votar por los demócratas y presionarlos? Aunque algunos de ellos quizá armen un griterío de protesta, y en la medida que expresen genuinamente sus convicciones, en última instancia únicamente pueden dejar y únicamente dejarán a la gente con el mensaje y el programa de apoyarse en los demócratas, confiar en ellos y votar por ellos, para resolver esto. Necesitamos reconocer que debido a su influencia desproporcionada y porque su base social está buscando, hasta están rogando, que actúen, cuando sí se pongan de pie y lo hagan, esto tendrá el efecto contradictorio de despertar a la gente; de agudizar las contradicciones con el régimen fascista; y al mismo tiempo, intentar dirigir a las masas de personas que preferirían que los demócratas se encargaran de las cosas. Sin embargo, lo que estamos enfatizando al hacer este Llamamiento a Actuar esta semana, es que se presentan las preguntas: ¿Quién dirigirá a las masas a actuar a favor de sus propios intereses para expulsar a este régimen? ¿Quién lo hará si no lo hacemos nosotros?

¿Cómo es posible que Rechazar el Fascismo cumpla con su única misión primordial, de “masivas protestas no violentas y sostenidas en las calles de ciudades y pueblos por todo Estados Unidos — que continúen día tras día y no se detengan, creando el tipo de situación política en que se cumple la exigencia de que el régimen de Trump y Pence sea sacado del poder” sin que nosotros pongamos todo a nuestro alcance para movilizar a las masas de personas en esta situación?

¿Esta situación podría resultar en otro momento que termine por acumular más evidencia encima de más evidencia de acciones de indignación que pronto se disiparán? Sí, eso es posible... pero eso no representa todo lo que es posible. ¿Vemos la profundidad de la crisis que este momento revela en la contradicción que se agudiza en la cúpula de la clase dominante y lo que eso debería enseñarnos sobre el potencial de atraer e incorporar a las masas de personas cuyos intereses no serán atendidos por aquellos que están en el poder quienes se esfuerzan por regresar a lo de antes, es decir, a lo que limita la lucha de la gente y las cosas bajo términos que mantienen las condiciones que han engendrado este fascismo en el sistema bajo el cual vivimos? Los demócratas no cuestionarán de manera fundamental ni desencadenarán la furia de la gente porque están comprometidos con el mantenimiento del sistema del capitalismo y la cohesión de Estados Unidos que lleva dos siglos y medio de supremacía blanca entrelazada en su tejido: el genocidio y el robo de las tierras de los indígenas, en la esclavitud y la continua opresión de las personas de color; un país que luego aumentó la riqueza extraída de la esclavitud humana literal con la explotación despiadada y la satanización de los inmigrantes que continúa con nuevos grupos sometidos a esta opresión en nuevas formas horribles mientras hablamos en esta llamada telefónica, con cientos de hijos separados de sus padres; y la proyección e imposición de un imperio de explotación y opresión en todo el mundo. Una vez más, McCain y Bush y Obama, pese a todas sus agudas diferencias entre sí, consideran que la mejor manera de impulsar los intereses imperialistas de Estados Unidos es proyectar de Estados Unidos al mundo en representación de la democracia (aunque a veces reconocen algunas de sus “imperfecciones y fallas”) y a la vez tomar en cuenta las instituciones y alianzas multilaterales globales, y quienes al mismo tiempo, están sonando la alarma y movilizando a su clase contra el programa fascista del régimen de Trump y Pence, que consideran como un gran peligro para todo su sistema. Tienen una profunda convicción de que su programa es la única y mejor manera de promover esos intereses, que hay que promover esos intereses por medio de los canales establecidos y sin llegar a la raíz del problema. Y eso implicaría que no solo se dejarían intacto todo el tejido opresivo de esta sociedad con todo lo que eso implicaría para la vida de las personas, sino que toda la estructura política que apuntala este imperio (desde el ICE hasta el sistema de injusticia de encarcelación en masa) también permanecería intacta para poder hacer valer esas relaciones. Y nótese bien, dejar que se resuelva todo esto únicamente en las elecciones y con los demócratas también dejará encabronada y aún más vengativa la base social dura de Donald Trump, que ahora está decidida a ver que se les entregue su mundo Fascista Cristiano, Patriarcal, Supremacista Blanco, mientras las capas progresistas no tendrán ninguna iniciativa, por haber dejado a los demócratas a cargo de conciliarse, colaborar y quizás parcialmente mitigar el daño que ya se ha hecho.

Por eso Cory Booker correrá el riesgo de ser “Espartaco” al romper el protocolo del Senado e incluso pagar algún precio por eso y poner un ejemplo... Pero él no llamó a salir a todas esas personas, a los cientos de miles y millones de personas, quienes se oponen a Kavanaugh, por ejemplo, a bloquear Washington, D.C. o a cercar el Capitolio... y al contrario dirigirá a la gente a ver que el único remedio se ubica en las elecciones de mitad de período. PERO, DEBEMOS RECONOCER y además DIRIGIR A LA GENTE A ENTENDER Y ACTUAR en un momento como este, cuando hay un creciente choque en la clase dominante, cuando las noticias de televisión no solo reproducen la declaración de Booker sino que muestran la escena de la película Espartaco donde esclavo tras esclavo se pone de pie frente a los amos esclavistas para decir, “Yo soy Espartaco”, en que se presente (y se promueva) una idea. Una vez más, nos preguntamos: ¿llamaremos a todos esos Espartacos a que se pongan de pie para actuar ahora... personas con diversas convicciones políticas que ahora están despiertas, muchas de las cuales están buscando y todas necesitan dirección y una forma de actuar?

3. ¿Vemos el potencial real en lo que se está desenvolviendo en este momento y en la forma en que las cosas bien podrían continuar agudizándose? Las protestas que se inicien esta semana podrían continuar, tal vez todas las semanas. Según lo que hagamos y lo que otros consideren que sea su necesidad y lo que hagan —lo que incluye a las masas de personas y otras fuerzas y grupos sociales— a medida que transcurra la semana quizás con más revelaciones, ataques y posible o probablemente la confirmación de Kavanaugh para la Corte Suprema. Las protestas y los mítines de denuncias del miércoles 12 de septiembre por la noche, o el sábado 15, podrían presenciar un aluvión de fuerzas que se tomen las calles. Incluso podríamos enfrentar la posibilidad pronto, o en el futuro, de que unos candidatos para cargos electos quieran unirse a las protestas de Rechazar el Fascismo e incluso quieran hablar en ellas. Sí, diferentes grupos y fuerzas que objetiva y/o conscientemente intentarán llevar por los cauces a su manera de ver para resolver la crisis... pero tenemos que entender que este es el caldo complejo que queremos y que necesariamente será una parte del proceso de llegar a contar con millones de personas. Tenemos que propagar y luchar y organizar gente para lo que debe ser el núcleo sólido de nuestras protestas, y si esas fuerzas logran apagar las cosas llevando las acciones de las masas de personas de vuelta a las elecciones de mitad de período y sanseacabó, pues eso socavará la capacidad de las masas de expulsar al régimen. Pero tenemos que entender que para llegar a donde millones de personas estén en las calles, esa contienda sobre los programas será parte del proceso, y muchos saldrán a las calles, con puntos de vista que corresponderán al entrenamiento que hayan recibido, lo que es de confiar en formas de protesta que están ligadas a un proceso de protesta como una forma de movilizar gente para ir a votar y/o presionar a los que están en el poder. Sin embargo, cuando las personas sí se ponen de pie, lo hacen en gran parte porque sienten la urgencia de actuar, y eso es algo con lo que podemos trabajar y algo que podemos dirigir.

Rechazar el Fascismo tiene un programa claro: que únicamente con la presencia de millones de personas en las calles y su permanencia en las calles día tras día en protestas no violentas sostenidas, será posible que creen la situación en la que el régimen sea sacado del poder, que es la única forma en que se beneficiará a los intereses de la humanidad. A lo largo del camino hasta que el régimen sea sacado del poder, lucharemos por atraer e incorporar a las personas, por la organización y la unidad para lograr eso, por desarrollar el creciente entendimiento e impulso hacia ese objetivo lo que necesariamente se dará en el curso de luchar sobre cuál programa resolverá esto.

Lo que digo principalmente aquí —una “enseñanza” esencial de este tercer punto de mi presentación— es que en lugar de ver —y lo que es peor— de dejarse amarrar por lo que podrían ser las limitaciones de la situación actual..., el plan de Rechazar el Fascismo para esta semana de expresiones de masas se basa en el potencial y se esfuerza por el potencial de que esta situación continúe agudizándose, y por dar expresión y proporcionar un vehículo para que crezca la lucha de masas para expulsar al régimen, en que Rechazar el Fascismo no solo ponga su programa ante la sociedad y directamente en manos de miles de personas, sino que también construya la organización, así como la unidad con otras agrupaciones organizadas, desde las fuerzas religiosas hasta las fuerzas políticas y culturales, para cobrar impulso hacia nuestro objetivo. Y trabajaremos para eso y veremos si eso resulta de esta ronda de lucha o no, y muy definitivamente no deberíamos descartar eso.

Permítanme explicar un poco más otro punto para que tengamos más claridad sobre la situación política actual que se está desenvolviendo. No se echará para atrás el Partido Republicano el que se ha desarrollado cada vez más por un camino fascista y ahora ha sumado su suerte al régimen de Trump y Pence, lo que incluye desatar a la base social supremacista blanca dura a la que se está llamando a entrar en batalla con mítines de campaña y tuits diarios y llamamientos más explícitos en los medios de comunicación y en las redes sociales. En respuesta, los demócratas no llamarán a su base a salir a actuar de manera tal que realmente sería posible desencadenarlas para luchar contra el fascismo como si el futuro dependiera de hacerlo, y el futuro sí depende de eso. Imagínense si los demócratas abandonaran el Congreso y se mantuvieran fuera hasta que el régimen tuviera que marcharse, o incluso hasta que abandonaran la nominación de Kavanaugh, y pidieran a la gente que ocupara las calles de Washington, D.C. y de las ciudades de todo Estados Unidos. No se puede imaginar ahora... Lo que es cierto, pero ¿por qué? Porque quieren y necesitan mantener las cosas dentro de los límites del sistema. Y, cuando ellos sí llaman a las protestas, lo hacen estrictamente para amarrar a la gente en la arena de las elecciones —lo que incluye imponer los términos según los cuales que la dirigencia del Partido Demócrata quiere competir con Trump— respecto a la economía y con una posición aún más militarista. Los demócratas también dejarán cierto espacio para los reformadores. Obama abrazó eso la semana pasada, seduciendo a esta gente al decir: “...con cada nuevo candidato que usted apoyó que le sorprende con un triunfo, surge una chispa de esperanza”. Pero la realidad será que el sistema cambiará a los reformadores y no al contrario.

¿Qué pasa si, en cambio, las personas actuaran a favor de sus propios intereses? En semejante situación, la ecuación cambiaría y las cosas reales que están en contienda en las divisiones al interior de la clase dominante (que impactan la vida de millones de personas y de los cuales la gente está profundamente preocupada) podrían empezar a pesar de maneras que sean favorables para las masas que estén en movimiento para que luchen aún más por nuestros propios intereses y para que continúen luchando a medida que se agudice esa lucha.

Una herramienta importante con la cual amplios sectores de la gente pueden entender las raíces de la manera en que llegamos a este momento en la historia, las dinámicas de la situación y qué hacer al respecto, es el discurso filmado de Bob Avakian, ¡EL RÉGIMEN DE TRUMP Y PENCE TIENE QUE MARCHARSE! En nombre de la humanidad, nos NEGAMOS a aceptar a un Estados Unidos fascista. ¡Un mundo mejor ES posible! Esta película se destaca en el sitio web de Rechazar el Fascismo, y los miembros de Rechazar el Fascismo se beneficiarían de verla en repetidas ocasiones, así como de compartirla con los demás.

Una última cosa que quiero señalar sobre el potencial de esta situación, una vez más sin usar una bola de cristal ni poner garantías: las contradicciones subyacentes del sistema capitalista bajo el cual vivimos y la forma que esto se ha manifestado en la historia de Estados Unidos han generado el momento actual, y las dinámicas de esto ahora se están manifestando en la realidad política del fascismo como una forma particular de gobierno de ese sistema, concentrada en el régimen fascista de Trump y Pence. Esto está en contienda con lo que ha sido el sector tradicional de los círculos gobernantes, y en agudo antagonismo con los intereses de la mayoría de la humanidad. Lo que se está desenvolviendo en este momento tiene elementos reales de una crisis constitucional, lo que podría conducir a una crisis constitucional aún más aguda a un nivel mucho más profundo. Y a medida que esto se desenvuelva en una situación política de aguda contienda, posiblemente podría generar una crisis de legitimidad y, si no, en lo que podría ser un caldo de contienda entre unos y otros. Desde un análisis y perspectiva revolucionarios, todo esto tiene el potencial de gestar un futuro radicalmente diferente: derrocar el sistema que ha hecho nacer este fascismo y todos los horrores de este sistema. Si bien eso no es la base de unidad ni el programa de Rechazar el Fascismo, creo que es crucial que miles y millones de personas conozcan y exploren este análisis y la forma en que se podría hacer una revolución real. En este sentido, quiero llamarles la atención al anuncio de revcom.us de que muy pronto saldrá en inglés un discurso filmado de Bob Avakian: Por qué nos hace falta una revolución real y cómo concretamente podemos hacer la revolución.

4. En conclusión, este es un momento en el que una vez más millones de personas están palpando con urgencia la PESADILLA. Este es un momento en el que, si existiera una fuerza que le diera a la gente una forma de actuar que realmente tuviera el potencial de crear una situación política en la que el régimen fuera sacado del poder, sería posible que esa gente actuara. Rehusar el Fascismo es esa fuerza... pero seremos esa fuerza únicamente si actuáramos ahora. Eso es la idea que sustenta la propuesta de trabajar arduamente esta semana para convocar a todos a una reunión de masas: a todos los que hemos conocido, a todos esos grupos y organizaciones que están trabajando para oponerse al régimen y para difundir el mensaje por todos lados. Llamar a las y los estudiantes y otras personas a protestar y alzar la voz el miércoles 12 de septiembre después del trabajo, en las plazas públicas. Esto debería darse en todo Estados Unidos. Deberíamos reconocer que esta semana probablemente produzca la confirmación (o la no confirmación) de Kavanaugh y todo lo que eso podría hacer surgir de parte de la gente. Esto, por lo tanto, está creando un impulso para que las masas salgan y se manifiesten el fin de semana. Rechazar el Fascismo servirá de vehículo para todos los que sientan un momento renovado para actuar —indignación contra Trump y todo lo que él ha engendrado— lo que es un régimen que está derivándose en un Estados Unidos fascista — para ponerse de pie, unirse a la gran lucha y causa para poner fin a la pesadilla y sacar al régimen de Trump Pence. Declararemos e infundiremos esto con el entendimiento y la posición que, En nombre de la humanidad, nos NEGAMOS a aceptar a un Estados Unidos fascista.

 

De Rechazar el Fascismo (RefuseFascism.org):

Es cierto y usted lo sabe: Trump ESTÁ desquiciado, y su régimen en su conjunto SÍ es un peligro para la humanidad.

¡Esta pesadilla tiene que terminar: El Régimen de Trump y Pence tiene que marcharse!

en ciudades de todo Estados Unidos:

Reuniones de masas: el lunes 10 de septiembre por la noche

Protestas y mítines de denuncias: el miércoles 12 de septiembre

Todos a las protestas de masas el sábado 15 de septiembre

Lea más (en inglés) | Horas y lugares (en inglés)

Vea al público al hacer sus preguntas más duras para Bob Avakian durante las preguntas y respuestas después del discurso filmado.

Difunda y firme el Llamamiento a la Acción de Rechazar el Fascismo

¡Esta pesadilla tiene que terminar: El Régimen de Trump y Pence tiene que marcharse!

 

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