Revolución #162, 19 de abril de 2009

Revolución #162, 19 de abril de 2009

Voz del Partido Comunista Revolucionario, EU

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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Una carta abierta a los comunistas revolucionarios y a todos que piensan seriamente acerca de la revolución:

Sobre el rol y la importancia de Bob Avakian

Lo siguiente fue escrito por alguien que ha estado participando activamente en el movimiento comunista desde finales de los años 60 y ha estudiado y seguido de cerca la experiencia de este movimiento en el mundo e históricamente.

Por medio de esta carta espero contribuir de alguna forma a la discusión actual sobre el rol y la importancia del presidente Bob Avakian en la lucha por un mundo comunista.

La manera en que uno valora el rol que ha jugado Bob Avakian en el movimiento revolucionario de Estados Unidos y en el mundo durante los últimos 40 años, en el análisis final, en sí ha constituido una cuestión de la manera en que uno ve la propia revolución comunista: está uno a favor o en contra de ella. No se trata de convertir esto en un absoluto ni de dar a entender que en cualquier momento particular se oponen a la revolución comunista de manera consciente todas las personas que no tienen claridad sobre el rol que Bob Avakian ha estado jugando y está jugando: tal punto de vista mecánico sería tanto incorrecto como dañino. El conocimiento y el entendimiento están en movimiento, se desarrollan (tal como lo ha hecho el rol que Bob Avakian está jugando). Por eso se trata de “en el análisis final”. A la vez y cómo la experiencia concreta repetidamente ha demostrado, eso es objetivamente cierto y tarde o temprano la verdad también se impondrá en el entendimiento subjetivo de alguien.

La primera vez que supe de Bob Avakian, estudiaba en los EE.UU. a fines de los años sesenta y empezaba a participar en la política revolucionaria. Mi introducción vino de dos fuentes. La primera era por medio de Red Papers (Cuadernos Rojos) 1 y 2, que eran los documentos fundamentales de la Unión Revolucionaria (UR), el grupo precursor del Partido Comunista Revolucionario Comunista, Estados Unidos (PCR, EU). Unas personas en la universidad a que asistía habían estado en contacto con la UR y circulaban los Red Papers como contribuciones importantes a entender cómo una revolución de la clase obrera podría ser posible en los EE.UU. La gente ya comenzaba a hablar de Avakian como uno de los principales líderes de la UR y autores de los Red Papers.

Empecé a leer los Red Papers y me impresionó mucho la manera sistemática y seria en que se presentaba su análisis. Esto no es realmente lo mismo que entender este análisis de una manera más profunda, pero como indiqué antes: el conocimiento se desarrolla. Eso fue un comienzo.

Mi segunda vía de introducción a Avakian vino en la forma de dos películas documentales hechas por un grupo llamado Newsreel, las que estaban circulando en ese tiempo. Una se llamaba “Primero de Mayo (Pantera Negra)” y trataba un mitin del Primero de Mayo en San Francisco organizado por el Partido Pantera Negra en (si no me equivoco) 1969. La otra película se llamaba “La huelga de los trabajadores del petróleo de Richmond” y trataba una huelga organizada por los trabajadores en una refinería de la empresa Standard Oil en Richmond (California) y mostró cómo los revolucionarios se habían unido con estos trabajadores y los habían apoyado. Bob Avakian sale en ambas películas. Su presencia, específicamente en el mitin de los Panteras Negras, me impresionó mucho.

Como muchos saben, en ese tiempo los Panteras eran un componente importante de la vanguardia del movimiento revolucionario en los EE.UU. Su posición revolucionaria consecuente contra el imperialismo de los EE.UU. y en las narices de la represión más fiera y asesina fue un elemento importante del panorama político en esos días. Yo había oído que Avakian y la UR trabajaban en estrecha colaboración con los Panteras. Pero oír de todo eso fue una cosa; verlo en una película fue algo completamente diferente. Ahí estaba Avakian en el escenario con un Libro Rojo en la mano diciendo: “Déjenme decirle una cosa a la gente blanca en el público…” y luego subrayó con mucha fuerza que, si bien el Partido Pantera Negra había tomado una postura firme de que la gente blanca no era el enemigo, que no se debía interpretado eso como que la gente blanca no tuviera ninguna responsabilidad de tomar parte firmemente en la lucha contra la opresión del pueblo negro y contra el sistema imperialista en conjunto. Me acuerdo que me decía: “Vaya, este tipo puede explicarlo muy bien”.

Estando yo lleno de entusiasmo así como un poco influenciable, todo eso bastó para convencerme de que Bob Avakian iba a ser un líder importante en alguna revolución que tuviera lugar dentro los EE.UU. En retrospectiva obviamente eso fue una conjetura y no una valoración basada en la ciencia: una conjetura bienintencionada, pero no obstante una conjetura. No hay nadie que pudiera haber predicho con tanta certeza que eso hubiera resultado, no solamente con respecto a los EE.UU.

A medida que se desarrollaba la situación y se vislumbraban los puntos de viraje importantes de ese período, Avakian efectivamente jugó un papel dirigente en el desarrollo del camino hacia adelante y de “ir en contra de la corriente” de enfrentarse y derrotar a las ideas y tendencias incorrectas que hubieran llevado las cosas en los EE.UU. por un camino equivocado u otro. Describe estas luchas de una manera muy viva y hasta poderosa en su autobiografía From Ike to Mao and Beyond, My Journey from Mainstream America to Revolutionary Communist.

En esos días las ideas como nacionalismo, aventurerismo, etc., tuvieron una influencia grande sobre la gente con inclinaciones revolucionarias porque no se habían definido ni resuelto muchas cuestiones muy fundamentales1 . La gente que promovía estas líneas incorrectas muchas veces hizo ataques personales a Avakian en lugar de tratar las cuestiones de principios en los debates. Por eso lo que está saliendo hoy de unos círculos no tiene nada de nuevo. Aprender a distinguir esos ataques sin escrúpulos y tratar las cuestiones principales de línea política constituía una preparación importante para las batallas en el futuro. La línea que Bob Avakian dirigió a formular y propagar, el método que usó para hacerlo y el hecho de que nunca titubeara de cara a esos ataques, jugaron un papel crucial en esta formación.

Aun en estos años de formación, dadas todas las distracciones y los callejones sin salida que fue necesario torear con éxito para poder avanzar por una vía básicamente correcta, ¿qué hubiera pasado si Bob Avakian no hubiera jugado el papel que de hecho jugó? ¿Es imaginable que siquiera se hubiera formado el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos (PCR, EU) en primer lugar? Y si se hubiera hecho eso, ¿qué tipo de partido hubiera sido? Sin el rol de Avakian, ¿qué, si es que hubiera algo, se hubiera consolidado dentro de los EE.UU. en el gran auge de lucha revolucionaria que recorría el mundo en los años sesenta y comienzos de los setenta?2

Cuando el golpe de estado tuvo lugar en China, la situación dio un salto… cobró aún más urgencia una de las “grandes necesidades” sobre las que el PCR ha escrito en documentos recientes. En ese momento inmediato no estaba tan claro hasta qué grado eso fue cierto, aunque objetivamente fue verdad. Como cuenta en su autobiografía, Avakian escribió el documento “Los revisionistas son revisionistas y no debemos apoyarlos; los revolucionarios son revolucionarios y debemos apoyarlos”. Este documento puso al descubierto la línea revisionista que había tomado el poder después de la muerte de Mao y defendió la línea de Mao y de la Banda de los Cuatro3 . Constituyó la base para unir a la gente para derrotar a la facción menchevique revisionista pro-Deng en la reunión del Comité Central que tuvo lugar para tomar una decisión sobre qué posición el PCR adoptara sobre lo que pasó en China4 . Que yo sepa —desafortunadamente— ningún otro partido u organización maoísta en el mundo logró redactar tal documento.

Cuando uno lee acerca de esto en la autobiografía de Avakian, lo que verdaderamente sale a relucir es cuán profundamente entendía él el hecho de que la cuestión de evaluar correctamente el golpe de estado fue, como él mismo lo describe, una “cuestión cardinal” sobre la que “no se podía transigir”. Valorar correctamente y ganar la lucha en la reunión del Comité Central acerca de esta cuestión fue crucial no solo para mantener al PCR en un camino revolucionario sino también abrir la trayectoria general de desarrollo que le siguió.

Todas las fuerzas maoístas que hicieron una valoración equivocada de esta cuestión rápidamente se convirtieron en revisionistas. Casi todos los que pensaban que pudieran quedarse de brazos cruzados o que sentían que fuera demasiado complicado o estuviera en un país muy lejos como para conocer la situación, siguen padeciendo —si es que aún existen y no han corregido este error— el pensamiento agnóstico y pragmático que propició tal posición. Además, a muchos de los que asumieron una posición básicamente correcta acerca del golpe de estado, pero no fundamentaron esta valoración en un análisis profundo tal como Avakian hizo, les costaron grandes dificultades no solo captar los grandes avances de Mao en el análisis del carácter contradictorio del socialismo como una sociedad revolucionaria de transición sino también tener un enfoque científico hacia la ciencia de la revolución en general.

¿Qué hubiera pasado si Avakian no hubiera captado esta cuestión de la manera en que lo hizo, incluido entender y tener la orientación de que éste fue un asunto de vida o muerte que requería no echarse para atrás?

En ese entonces Avakian también escribió Las contribuciones inmortales de Mao Tsetung. Para los que no están familiarizados con esta obra, es una obra importante que sintetiza las contribuciones cualitativas de Mao a la ciencia de la revolución. Aunque ha habido más avances desde entonces, si uno estudia esta obra, verá que Avakian no se queda contento con una mera discusión de lo que Mao decía sobre los asuntos importantes que trata el libro. Cuando de Bob Avakian y cuestiones importantes de principio político se trata, jamás ha habido ni dejo de superficialidad o como él mismo dice en su autobiografía: “Cuando me meto en algo, me gusta meterme profundamente…” (p. 248). (A propósito, esto es algo que a la vez ha frustrado y enfurecido a los que se le han opuesto durante todos estos años.)5

En cada capítulo de Las contribuciones inmortales de Mao Tsetung, Avakian empieza primero con un resumen del pensamiento de Marx, Engels, Lenin y Stalin sobre estos temas y luego explica cómo Mao había desarrollado cualitativamente el entendimiento comunista sobre cada tema. En el último capítulo Avakian, como le es típico, trata a Mao de manera dialéctica y empieza una discusión inicial sobre algunos de los puntos débiles de Mao. En otras palabras, trata todo esto de un modo omnímodo y profundo. Queda claro que no solo se había empapado a fondo en Mao sino en el marxismo-leninismo en general. Como resultado, su obra constituyó el esfuerzo más avanzado de este tipo en cualquier lugar y sentó la base teórica para defender las contribuciones de Mao y la experiencia revolucionaria de China así como un punto de partida para profundizar más el entendimiento de estas contribuciones (sus aspectos positivos así como negativos)6 .

Si él no pudiera haber hecho todo eso, ¿qué análisis existiera en el mundo hoy en cuanto a los avances cualitativos de Mao en nuestra ciencia revolucionaria y la experiencia del socialismo en China en general? Recordemos que en ese tiempo no solo emanaba el revisionismo de China sino también pesaba el dogmato-revisionismo de Albania que decía que Mao nunca había sido un comunista y China nunca había sido socialista. Por ridículo que eso parezca hoy, en ese momento esta línea ejercía mucha influencia entre las fuerzas anteriormente maoístas del mundo. Sin la dirección de Avakian, ¿qué le hubiera pasado al PCR, EU, en términos de seguir en el camino revolucionario? Recordemos que ningún otro partido en un país imperialista logró sobrevivir como un partido revolucionario después del golpe de estado en China: ni uno solo — y había muchos, entre ellos, una buena cantidad que fueron mucho más grandes y más influyentes que el PCR en ese entonces7 .

En conexión con esta lucha, como el PCR ha documentado, también se dio el redescubrimiento, por así decirlo, de ¿Qué hacer?, de Lenin. Aunque al comienzo este “redescubrimiento” aún se combinaba con la influencia del economismo y que hoy se está resumiendo que durante las últimas dos décadas surgieron nuevos problemas al respecto, ¿qué hubiera resultado si este redescubrimiento inicial no se hubiera hecho en ese momento? ¿Siquiera hubiera sido posible llegar al entendimiento actual del “quéhacerismo enriquecido”?

Después de esta fase, Avakian seguía dando pasos hacia delante — por no decir algo más fuerte. Recuerdo cuando ¿Conquistar el mundo? El deber y destino del proletariado internacional apareció. En la “Discusión con unos camaradas sobre epistemología”, se refiere a esta obra como el comienzo de una “ruptura epistemológica”8 . Estoy totalmente de acuerdo con eso. Para algunos, el análisis y la síntesis que hace en ese documento —el enfoque metodológico así como las conclusiones políticas— fueron como un relámpago; otros le tuvieron menos entusiasmo (por no decir más). Los que tuvieron “menos entusiasmo” vieron el documento como una especie de herejía ya que criticaba una buena parte del pensamiento dominante desde hace mucho arraigado dentro del movimiento comunista internacional acerca de las cuestiones que trata. De nuevo, Avakian estaba yendo contra una marea muy grande aplicando —y desarrollando— el principio de “buscar la verdad” sin importar adónde lleve y a quién pueda ofender.

¿Conquistar el mundo? representó la ráfaga inicial de Avakian de lo que luego llegó a ser un análisis y crítica general del método de la “verdad política”: una enfermedad que históricamente ha afligido tanto a nuestro movimiento. Es verdadera sorprendente el modo en que Avakian defiende firmemente los principios correctos básicos y los auténticos avances, pero que al mismo tiempo rompe con la convención y hace una evaluación verdaderamente crítica y autocrítica de la historia y la práctica de nuestro movimiento hasta ese momento. Sé que para mí todo eso me abrió un panorama completamente nuevo de la historia de nuestra lucha además de qué enfoque teníamos que tener hacia las cosas en general para poder llegar a donde quisiéramos ir.

Entre todas las observaciones profundas que Avakian hace en ¿Conquistar el mundo? —y hay muchas—, el análisis que hace acerca de la revolución proletaria mundial como un proceso mundial integrado único en que la arena internacional es en general lo principal es, a mi parecer, un salto histórico-mundial en nuestro entendimiento de este tema. Pone en un contexto completamente diferente y cualitativamente más científico la cuestión general del internacionalismo proletario, la dialéctica de la defensa y el avance y el enfoque correcto para evaluar los factores que afectan las condiciones para la revolución en el mundo — y en países particulares. Estoy de acuerdo con la estimación del PCR de que este entendimiento tiene una importancia fundamental para la estrategia y las tácticas de los comunistas en el mundo y en todos los países.

Este descubrimiento sentó la base para la conclusión de Avakian de que el socialismo en un país particular en primer lugar debe construirse como una base de apoyo para la revolución mundial. Esta es una ruptura paradigmático fundamental sobre esta cuestión: que abre enormes posibilidades nuevas de libertad para hacer avanzar nuestra lucha en países particulares y en el mundo. Desafortunadamente, una cantidad exageradamente grande de personas —por varias razones— no ha sido capaz ni ha estado dispuesta a hacer suyo este entendimiento. Creo que no exagero al decir que si nuestro movimiento no adoptara y aplicara el enfoque de Avakian hacia esta cuestión, sería imposible llegar al comunismo.

Si Avakian no hubiera seguido adelante y no hubiera seguido haciendo estos grandes avances, ¿qué hubiera pasado a nuestro movimiento en el mundo? ¿Hubiera sido posible sin todo esto la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) y la redacción de su Declaración (con el contenido que tiene)? ¿Y qué dirección hubiera tomado el PCR si este entendimiento no se hubiera desarrollado?

Como ha sucedido, ¿Conquistar el mundo? fue solamente la primera salva en lo que han sido más que 25 años de constante análisis, saltos y avances para evaluar, resumir y sintetizar la experiencia del proyecto comunista: la economía política del imperialismo; la cuestión de la democracia; el colapso del revisionismo; la cuestión de la moral comunista, la ética, etc.; el rol de los intelectuales, el arte y “el asombro y la admiración” más ampliamente; la epistemología y la filosofía en general; la estrategia revolucionaria en los países imperialistas; el papel de la vanguardia; la contradicción entre la dirección y los dirigidos (el núcleo sólido y la elasticidad); y todos los otros avances polifacéticos para entender lo que el carácter del socialismo revolucionario verdaderamente es y cómo mantenerlo en el camino hacia el comunismo; etc.… En resumen, todos los componentes que ahora han surgido como la nueva síntesis de Bob Avakian.

Esta carta no es el lugar (ni soy la persona indicada) para pretender explicar más profundamente todo esto. Pero sí quiero comentar en pocas palabras un aspecto: la cuestión de cómo vamos a “hacer las cosas mejor la próxima vez”. Primero, un factor positivo muy importante en sí es que Avakian ha tratado la evaluación de la experiencia de la primera ola de revolución comunista con esta orientación. Fue absolutamente imprescindible que nosotros libráramos una intensa batalla para defender los grandes avances revolucionarios auténticos y los enormes logros hechos hasta ahora en la lucha por el comunismo — los cuales son muchos. Por otro lado, también ha quedado cada vez más claro con el paso de los años que no basta solamente defender “lo mejor de lo que se había hecho antes”: no basta para contestar de manera profunda y omnímoda a los críticos y a los enemigos de nuestro movimiento y de aún más importancia no basta para poder “hacer las cosas mejor la próxima vez”.

Como se concentra en la formulación “el núcleo sólido con mucha elasticidad”, Avakian ha abierto nuevos caminos en nuestro entendimiento de cómo utilizar correctamente el carácter contradictorio de la sociedad socialista como un motor para hacerla avanzar. A mi parecer, lo que él ha hecho en este respecto es de muchas maneras similar a lo que hizo en ¿Conquistar el mundo?, pero con quizás una importancia aún más trascendental e implicaciones aún más profundas: otro salto paradigmático, esta vez en cuanto a nuestro entendimiento general de la cuestión decisiva vital de la dictadura del proletariado como una transición revolucionaria al comunismo y a nuestro enfoque respectivo9 . Aunque Avakian defiende los grandes avances que se hicieron en la Unión Soviética y a un nivel cualitativamente superior en China, cuando esos países eran socialistas, y retoma las contribuciones teóricas de los quienes lo antecedieron, ha sometido esta experiencia a una evaluación científica omnímoda y rigurosa, con una valoración de las principales críticas de esa experiencia (de amigos y enemigos por igual).

Mediante esta profundización de nuestro entendimiento de la naturaleza, la importancia y el papel de la verdad en la lucha por el comunismo, ha desarrollado el concepto de que desencadenar repetidamente la sociedad entera para descubrir y entender la verdad y sobre esa base transformar la realidad (la sociedad y la naturaleza en general, que incluye el modo de pensar de la gente) a un nivel cada vez más profundo —junto con el avance de la revolución mundial como un todo— es un elemento central para mantener la sociedad socialista en un camino revolucionario. Al elevar nuestro entendimiento del significado de “abarca pero no reemplaza” y al hacer una ruptura fundamental con la “verdad política”, el pragmatismo, el empirismo, el reduccionismo, el instrumentalismo, etc., ha identificado de una manera completamente nueva la base material para el disentimiento en la sociedad socialista y su necesidad y su papel. Este proceso también ha conducido a una nueva concepción de nuestro entendimiento de la contradicción entre el individuo y el estado bajo la dictadura del proletariado10 . En una palabra, después de la derrota que signó el fin de la primera ola de revolución comunista y la respectiva confusión acerca de la posibilidad teórica y práctica de eliminar la sociedad de clases, Avakian ha planteado una visión cualitativamente nueva de un socialismo revolucionario como un sendero hacia un futuro comunista: que es viable así como liberador.

En vista de lo necesarios y urgentes que han sido todos estos avances, es muy difícil tomar en serio a los que dicen que son “innecesarios”, que “en el mejor de los casos son de menor importancia” o “que no tienen nada de nuevo”. Además, debido a que está ubicado como es en Estados Unidos —en el mero corazón estratégico actual del sistema imperialista mundial—, el PCR está en una muy buena posición como para hacer un gran avance que dé una enorme ayuda a la lucha mundial del proletariado internacional para emancipar a sí mismo y a toda la humanidad. Dada la calidad del papel de liderazgo que Avakian ha venido jugando en su partido por casi tres décadas, algo que ha sobresalido de nuevo en todo lo que contiene el nuevo Manifiesto que publicó hace poco el PCR (El comunismo: El comienzo de una nueva etapa) —que incluye especialmente lo que dice sobre el papel que jugó Avakian de llamar a realizar una “Revolución Cultural al interior del PCR” que se llevara a cabo “en medio de una Gran Marcha”: dado todo eso, es extremadamente difícil entender que alguien que participe en serio en la lucha por el comunismo no captara cómo la dirección a continuo del presidente Avakian aumenta enormemente la posibilidad de que se dé una revolución comunista en Estados Unidos durante nuestra vida y por ende cómo el rol que él está jugando es asimismo un factor extremadamente positivo para la revolución mundial como un todo.

Algunos preguntan qué derecho tiene Bob Avakian de decir que ha hecho tal contribución para nuestra ciencia y entendimiento comunista. Después de todo, afirman: “¿Qué ha hecho?” En primer lugar, este enfoque en realidad elude el problema —no se trata de “afirmaciones y contra-afirmaciones”. Chequee y evalúe la nueva síntesis. Ahí está el quid del asunto y la respuesta de este “problema”. Además, dejando de lado el hecho de que Bob Avakian está lejos de estar solo en hacer esta evaluación de sus contribuciones y sin repetir todo lo que ya se ha escrito en esta carta en términos de “qué ha hecho Bob Avakian”, la línea de argumentación de “qué ha hecho él” tiene problemas metodológicos fundamentales.

Se ha tratado en otros lugares el ejemplo de Marx y el enfoque que aplicó para obtener un entendimiento científico del funcionamiento de la sociedad humana y la naturaleza como un todo11 . Pero en pocas palabras, los grandes avances de Marx en esta área se basaron en su participación activa —y en su papel de dirección— en el movimiento comunista de su tiempo así como en los años de estudio y evaluación de un extenso conjunto de datos que abarcaba el mundo entero y la historia de la sociedad humana, además de su interacción crítica con una amplia gama de otros pensadores y análisis. Mediante el desarrollo y luego la aplicación del método del materialismo dialéctico para procesar los datos empíricos a su disposición —y mediante la aplicación de sus amplios conocimientos de la naturaleza y la sociedad humana junto con su enorme capacidad de pensamiento creativo—, Marx (junto con Engels) logró descubrir y sintetizar las leyes básicas de la naturaleza y la sociedad: el marxismo. Todo eso abarcó un entendimiento científico del funcionamiento interno del modo de producción capitalista además de la necesidad y la posibilidad de llegar al comunismo. Hoy su obra sigue siendo la piedra angular del comunismo científico.

Como otros también han señalado, lo que Bob Avakian ha hecho en los últimos 30 años y más es muy similar a eso. Primero, como presidente del PCR ha seguido dando una dirección global a su partido para llevar a cabo el trabajo y la lucha revolucionarios en Estados Unidos, además de jugar un papel dirigente en nuestro movimiento en el mundo. Al mismo tiempo y como dije anteriormente, se ha empapado profundamente en la experiencia histórica de nuestro movimiento; el marco teórico que ha guiado esa experiencia; las críticas y las evaluaciones de la experiencia del socialismo provenientes de todas partes; los debates y las conversaciones filosóficos, éticos y políticos de nuestros tiempos; y los nuevos sucesos y retos que han surgido en el curso de las últimas tres décadas. El producto acumulativo de su obra durante ese período es un nuevo entendimiento de nuestra ciencia revolucionaria que “…abarca reconfigurar y recombinar los aspectos positivos de la experiencia hasta la fecha del movimiento comunista y la sociedad socialista, mientras se aprende de los aspectos negativos de esa experiencia, en las dimensiones filosóficas e ideológicas tanto como las políticas…” (Avakian, Hacer la revolución y emancipar a la humanidad). Esto es el proceso y la dinámica por medio de los cuales el extenso “conjunto de la obra” de Bob Avakian ha surgido.

Al igual que Marx no pudiera haber escrito El capital yendo a trabajar en una fábrica, sería una idea igualmente despistada insistir que Avakian no pudiera haber desarrollado una nueva síntesis porque no participaba personalmente en cada lucha importante de nuestro movimiento durante los últimos 40 años. Tal cosa no es posible e insinuar que es una condición previa para dar un salto a la “etapa del conocimiento racional” (como Mao dice en Sobre la práctica) es apartarse en lo fundamental del método marxista. En última instancia, como nunca se puede cumplir esa condición, significaría que no es posible ningún avance omnímodo cualitativo más en el desarrollo de nuestra ciencia.

Algunos de los que plantean estos argumentos de “qué ha hecho él” dicen o dan a entender que para hacer los avances teóricos que Avakian ha hecho, primero uno tiene que haber dirigido una triunfante toma del poder — o al menos una guerra revolucionaria importante. Pero una vez más ese argumento es solo otra expresión de pragmatismo y empirismo (unidos en ciertos casos con una buena dosis del nacionalismo). Si se aplicaran esos mismos criterios a Marx y Engels, ¿no tendríamos que concluir que ellos no fueron sino unos habladores sabelotodos? Sí, andaban en la calle cuando eran jóvenes, pero también lo hacía Bob Avakian. No obstante, como los demás líderes comunistas, la dirección política que dieron y sus contribuciones teóricas se basaron sobre todo en conocimientos indirectos y no en la experiencia personal directa. No dirigieron ninguna guerra revolucionaria y nunca conocieron una sociedad socialista. Ni siquiera estuvieron presentes personalmente cuando nació la Comuna de París, la primera y única toma revolucionaria del poder durante su vida. Aunque no participaron directamente en ese suceso, eso no impidió que creyeran que pudieran resumirlo y sacarle lecciones teóricas y políticas decisivas de este suceso fugaz pero no obstante trascendental.

Quizás de aún más importancia, si se siguieran los enfoques incorrectos descritos aquí, estos tendrían dos consecuencias graves — e interrelacionadas. Primero, no se llevaría a cabo la tarea de evaluar críticamente la primera ola de revolución comunista que se plantea objetivamente, de identificar a partir de esa enorme reserva de experiencia los avances en teoría y en práctica que se debe defender y desarrollar, así como los errores y las deficiencias y sus causas, de modo que sea posible “hacer las cosas mejor la próxima vez”. Segundo, sin realizar esa tarea en algún momento y dadas las debilidades de la “primera ola” y todos los cambios que han ocurrido en el mundo desde la última vez que el proletariado tuvo el poder estatal, posiblemente no hubiera ocurrido ninguna otra revolución triunfante dirigida por comunistas o, si eso hubiera ocurrido, lo más probable sería que no se guiaría con el entendimiento necesario —y posible— para mantenerse en un camino revolucionario por un período sustancial de tiempo.

Quizás el enfoque de “quién es él” y “qué ha hecho él” tenga alguna validez en el planeta del “agnosticismo, pragmatismo y empirismo”; pero aquí en la Tierra la metodología que Avakian ha aplicado para enfrentar y transformar la necesidad que nuestro movimiento ha enfrentado respecto a analizar y entender la experiencia de la primera ola de revolución comunista y los sucesos desde entonces corresponde exactamente al método y enfoque científico que Marx y Engels desarrollaron y aplicaron primero. Al hacer todo eso Avakian ha establecido un criterio muy elevado manteniendo un enfoque de muchísimos principios hacia toda investigación, discusión, debate y lucha — lo que incluye un gran respeto para las contribuciones y opiniones de otros. Los resultados son mucho más que excelentes… son verdaderamente trascendentales e innovadores.

En cuanto a las afirmaciones del “culto a la personalidad” que se han planteado, hay un par de puntos que recalcar. Primero, esto se trata de la necesidad y el papel de la dirección, no de “cultos”. La necesidad de dirección no es algo que los comunistas imponen sobre la realidad; al contrario, surge en lo fundamental de las contradicciones y las condiciones fundamentales de la sociedad de clases y el proceso por el que se desarrolla el conocimiento racional.

Hay dos preguntas básicas que es necesario tratar: 1. ¿Representa la nueva síntesis de Bob Avakian un gran avance en nuestra ciencia en la forma en que se plantea: sí o no? Aunque uno conteste que “no”, tiene que tomarla en cuenta y explicar por qué no lo es… no se puede simplemente hacer esa afirmación con un(os) argumento(s) no materialista(s) o aun estrecho(s) y mezquino(s). (Si uno asume un enfoque serio y sistemático y todavía no está convencido, pues al menos los argumentos contribuirán al entendimiento de todos.) 2. Si uno contesta que “sí”, pues ¿no le presentará con la necesidad de ayudar a dar a conocer la nueva síntesis y su autor lo más ampliamente que sea posible en toda la sociedad… si es cierto que Bob Avakian está jugando el papel que se ha mencionado, pues no existe una necesidad crucial de hacer que la gente de todas partes esté consciente de esto y de todas las dimensiones de lo que significa para nuestra lucha, sus acciones, etc.?

Nadie está hablando de aceptar a ciegas la nueva síntesis sino de debatir y discutir de manera crítica, de lucha de principios y entendimiento consciente… todo eso no tiene nada que ver con “cultos” ni superstición de ningún tipo, ni la promoción de ningún tipo de líder infalible y sabelotodo que está por encima de toda crítica. De hecho, lo que se pide en esta carta es exactamente lo contrario de tales nociones.

En la introducción a Seis piezas fáciles, el físico Richard Feynman describe el “principio de la ciencia” con la frase siguiente: “La prueba de todo conocimiento es el experimento”. “El experimento”, escribe, “es el único juez de la ‘verdad’ científica. Pero”, se pregunta, “¿cuál es la fuente del conocimiento? ¿de dónde proceden las leyes que van a ser puestas a prueba?”12 “El experimento”, responde, puede darnos “sugerencias” acerca de las leyes fundamentales de la naturaleza, pero para llegar a “grandes generalizaciones” —a la teorización de las propias leyes fundamentales—, “también se necesita imaginación”.

Aunque Feynman no fue un materialista dialéctico13 —y que por ende eso pone límites sobre su materialismo— y no veía su obra en el contexto de la lucha por el comunismo ni en conexión con esa lucha, no obstante plantea un punto muy importante; el que es igualmente cierto para el desarrollo de la teoría comunista. Para dar un salto, cualquier clase de teoría científica correcta, que incluye la teoría comunista, debe incorporar una imagen (o una concepción) de lo que todavía no ha surgido (o, en la ciencia, lo que aún no se ha confirmado mediante la experimentación), es decir, debe “‘adelantarse’ a la práctica”.

Los avances teóricos cualitativos en la teoría comunista requieren no solo datos empíricos obtenidos por medio de la lucha revolucionaria y la más amplia gama de otras formas de práctica, sino también un enfoque materialista dialéctico y la aplicación de la imaginación y la visión para procesar y sintetizar esos datos. Bob Avakian ha exhibido repetidamente un manejo profundo del método materialista dialéctico y una “imaginación comunista” de calidad excepcional y alcance estratégico —que se infunde con una combinación de rigor científico, espíritu romántico revolucionario y amor para el pueblo. Él es de esa clase singular de visionarios radicales quienes, al menos hasta ahora, solo han aparecido una o dos veces en una generación — si acaso con tal frecuencia.

Además, estas cualidades y capacidad no cayeron del cielo en una forma acabada. El desarrollo político de Avakian, al igual que el de los demás, es un producto de necesidad y accidente. En él incide mucha contingencia. Allá por el año 1969 no hubo ninguna garantía de que Bob Avakian tomara el camino que ha tomado y lo hiciera avanzar hasta el nivel que lo ha hecho. Hubo muchas personas con orígenes y cualidades similares y que empezaron aproximadamente al mismo tiempo en el mismo camino general, que se han extraviado o se han quedado a la orilla del camino en uno de los numerosos puntos de virajes sobre la marcha. Así que las contribuciones de Bob Avakian no son el producto de algún genio innato, curso predeterminado de acontecimientos inevitable ni de “hacerlo por su cuenta”. Son el producto de un proceso complejo históricamente condicionado que —de acuerdo a muchos factores— pudo haber tenido un gran número de desenlaces mucho menos favorables14 .

En conclusión y si me permiten parafrasear algo: “Déjeme decir una cosa a los comunistas revolucionarios presentes…”

El último punto mencionado arriba debe subrayar cuán excepcional y valioso es nuestro camarada Bob Avakian para nuestra causa y lucha comunes. Es sumamente importante captar y entender eso.

Cuando Mao murió en 1976, era como que el movimiento comunista entero se contuviera la respiración y contemplara qué iba a pasar: no solo en China sino también en relación a qué íbamos a hacer sin el Gran Timonel al frente de nuestras filas. En ese entonces, Bob dijo en un discurso en una reunión conmemorativa a Mao: “Así que cuando preguntan, ¿quiénes serán los continuadores de Mao Tsetung, la clase obrera está lista con la respuesta: Millones y cientos de millones de nosotros seremos los continuadores de Mao Tsetung y continuaremos la causa por la que él luchó, en la que él nos dirigió y a la que él dedicó toda la vida, hasta que por fin se haya alcanzado ese gran objetivo de eliminar la explotación y la opresión y realizar el comunismo”15 .

En esa situación, fue muy importante establecer esa orientación y hacer esa declaración. Y debido a que en última instancia son las masas populares que hacen la historia —quienes, para parafrasear a Avakian otra vez, a la larga deben emanciparse a sí mismas—, también es correcto decir que los millones de masas serán los continuadores de Mao Tsetung. Pero al haber dicho eso y al recordarlo ahora, creo que también debamos reconocer que su declaración fue un poco parcial.

Las masas hacen la historia pero para tener una historia que conduzca a un mundo comunista, necesitan de una dirección: una auténtica dirección comunista, con figuras poco comunes y sobresalientes como Mao Tsetung. Así que la pregunta en ese entonces también fue: ¿qué líder o líderes iban a ponerse a la altura para responder a esa “gran necesidad”? He aquí una dialéctica importante. Sin personas capaces de hacer contribuciones excepcionales al nivel de un Mao Tsetung, es imposible que los demás hagan su máxima contribución y que la humanidad como un todo llegue al día en que ya no habrá ninguna división de trabajo institucionalizada permanente entre líderes y dirigidos16 .

En vista de todo lo que se ha dicho en esta carta, debe quedar claro que a mi parecer no cabe duda de que a lo largo de todas las vueltas, curvas y giros de las últimas tres décadas, Bob Avakian se ha puesto a la altura del reto y se ha ofrecido para jugar ese papel y responder a esa necesidad que existen objetivamente. No solamente ha mantenido el rumbo sino que ha producido un “conjunto de obras” con una nueva síntesis de nuestro entendimiento de la ciencia del comunismo: un nuevo nivel de libertad con el cual podemos interactuar con la necesidad que enfrentamos ahora y transformarla de una manera revolucionaria. Este es un enorme factor positivo para continuar y hacer avanzar la batalla trascendental para un mundo comunista.

Así, por esta y las demás razones descritas arriba, debemos apreciar, defender y celebrar sin reservas al camarada Avakian: con orgullo y osadía dar a conocer su papel y sus contribuciones a las masas populares en todas partes y de tal manera contribuir a convertir su nueva síntesis en una fuerza material para cambiar el mundo. Podemos y debemos declarar que el presidente Bob Avakian es en efecto un ejemplo sobresaliente de lo que significa ser un auténtico tribuno y servidor del pueblo — un verdadero emancipador de la humanidad.

Reciban un saludo comunista muy caluroso y sentido,

 

Notas

1. Con esto no estoy dando a entender que tales tendencias incorrectas no existan o no tengan influencia hoy, sino que en ese entonces aún había una gran falta de claridad sobre si siquiera se debería evaluar estas cuestiones sobre una base marxista-leninista o con otro enfoque. [regresa]

2. No puedo tratar en esta carta lo que se ha planteado en diferentes documentos publicados por Avakian y el PCR en que se dice que en algunos sentidos, debido a la influencia del economismo, la formación del PCR fue un gran avance así como su “punto más bajo”. Desde luego fue preferible tener un “punto más bajo” desde el cual se pudiera construir algo que no tener “ningún punto” en absoluto. [regresa]

3. La Banda de los Cuatro se refiere a los cuatro camaradas dirigentes más íntimos de Mao durante la Revolución Cultural y en el momento de su muerte. Su arresto estuvo al centro del golpe de estado contrarrevolucionario fraguado por Deng Xiao-ping y los otros revisionistas de China. [regresa]

4. El PCR dio a conocer públicamente los principales documentos de esta lucha en el libro Revolution and Counter-Revolution: The Revisionist Coup in China and the Struggle in the Revolutionary Communist Party, USA (Revolución y contrarrevolución: El golpe de estado revisionista en China y la lucha en el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos) (Chicago: RCP Publications, 1978). [regresa]

5. En Revolution and Counter-Revolution donde aparecen los principales documentos de la dirección del PCR con los de la “camarillade Jarvis y Bergman” (los mencheviques), se halla el texto “China avanza por el camino socialista” (así se titula), en que los mencheviques caracterizan como un “golpe de estado” la reunión del Comité Central en que Avakian logró convencer a una mayoría de los integrantes a que apoyara su posición acerca de China. Además, van al extremo de quejarse del hecho de que se había circulado el ensayo de Avakian entre los altos dirigentes del partido —ellos incluidos— antes de la reunión; como si actuar en forma franca y honrada fuera algo negativo. Luego, discuten por qué no tomaron más medidas “para poner verdaderas barreras en el camino del presidente”. Al tratar de explicar esta “falla” y por qué al final del debate en la reunión del Comité Central votaron de hecho a favor de la posición planteada por Avakian y que solamente después decidieron “rebelarse”, una de las razones que plantean es: “nuestro temor a tener que enfrentar al presidente en una gran batalla frontal…”. ¿Se debió este “temor” que ellos describen a que Avakian pasaba las noches viendo películas de Bruce Lee, como si en caso de que alguien tuviera un desacuerdo con él en una reunión, él pudiera sacar sus chacos japoneses y darles una sonora paliza? ¿O el “temor” de los mencheviques se debió al hecho de que Avakian asume posiciones fundamentadas en análisis sólidos y que está listo y es capaz de presentarlas de manera convincente y defenderlas con tenacidad; pero que de su parte los mencheviques meramente echaban mucho verbo? (Vea Revolution and Counter-Revolution, pp. 143-144). [regresa]

6. Además, en ese entonces se celebraron importantes presentaciones en Nueva York y el Área de San Francisco en que Avakian explicó el curso preciso de acontecimientos que desembocaron en el golpe de estado en China y propició su triunfo. La presentación se editó en un folleto titulado La pérdida en China y el legado revolucionario de Mao Tsetung. [regresa]

7. Permítame añadir aquí, solamente con fines de recalcar el punto, que desde entonces no se ha formado ni un solo partido de peso significativo en un país imperialista. Cabría indagar un poco por qué esto ha ocurrido, qué significa que en lo que hoy es el país imperialista más poderoso del mundo, sí existe un auténtico partido de vanguardia y lo que eso tiene que ver con el rol que Bob Avakian ha desempeñado. [regresa]

8. “Una discusión de Bob Avakian con unos camaradas sobre epistemología: Sobre conocer, y cambiar, el mundo”, en Obrero Revolucionario (ahora Revolución) #1262, 19 de diciembre de 2004 y reimpreso en Un Mundo Que Ganar No. 2006/32. [regresa]

9. De lo que se trata aquí no es de tratar de “medir” estas cosas en sus relaciones entre sí, sino del desarrollo del conocimiento y del entendimiento: la dictadura del proletariado de hecho sentó las bases y contribuyó a dirigir la transformación revolucionaria al comunismo. [regresa]

10. Como Avakian explica más en Hacer la revolución y emancipar a la humanidad, este proceso abarca “abrir cualitativamente más espacio para dar expresión a las necesidades intelectuales y culturales del pueblo, entendidas en el sentido amplio, y posibilitar un proceso más diverso y rico de exploración y experimentación en los campos científicos, artísticos y culturales, y en la vida intelectual en general, con mayor campo para la contienda de diferentes ideas y escuelas de pensamiento, y para la iniciativa y creatividad individuales y la protección de los derechos individuales, con espacio para que los individuos interactúen en la ‘sociedad civil’ independientes del estado — todo en un marco general cooperativo y colectivo y al mismo tiempo a la medida que el poder estatal se mantiene y se sigue desarrollando como un poder estatal revolucionario al servicio de los intereses de la revolución proletaria, en el país en particular y por todo el mundo, donde este estado es el elemento dirigente y central de la economía y la dirección general de la sociedad, mientras el estado en sí se transforma continuamente en algo radicalmente diferente de todos los estados previos, como una parte crucial del avance hacia la abolición posterior del estado al llegar al comunismo a nivel mundial”. [regresa]

11. Vea por ejemplo: ¿Atascado en el “horrible presente capitalista” o forjar un camino al futuro comunista? Una respuesta a las Nueve cartas de Mike Ely, de un grupo de escritores del PCR, en inglés. [regresa]

12. Richard P. Feynman, Seis piezas fáciles: La física explicada por un genio (Barcelona: Crítica, 2002). Feynman fue un prominente física estadounidense en los años de la post Segunda Guerra Mundial hasta su muerte en 1988. En 1965 recibió el premio Nóbel en la Física por su trabajo en la electrodinámica cuántica. Seis piezas fáciles es una colección de conferencias de introducción a la física que dio originalmente en 1963. El pasaje íntegro se lee: “El principio de la ciencia, casi la definición, es el siguiente: “La prueba de todo conocimiento es el experimento. El experimento es el único juez de la ‘verdad’ científica. Pero ¿cuál es la fuente del conocimiento? ¿de dónde proceden las leyes que van a ser puestas a prueba? El experimento por sí mismo ayuda a producir dichas leyes en el sentido de que nos da sugerencias. Pero también se necesita imaginación para crear grandes generalizaciones a partir de estas sugerencias: conjeturar las maravillosas y simples, pero muy extrañas estructuras que hay debajo de todas ellas y luego experimentar para poner a prueba una vez más si hemos hecho la conjetura correcta” (subrayados en el original, citado en http://aulaciencia.wordpress.com/2007/10/16/premios-nobel/). [regresa]

13. Que yo sepa, Feynman no se consideraba a sí mismo un materialista dialéctico. Pero para hacer los descubrimientos en la mecánica cuántica que él logró, obviamente tuvo que aplicar un enfoque en general materialista a la realidad. Por ejemplo, también hace el siguiente comentario: “Si supusiéramos que debido a un gran cataclismo se destruyera todo el conocimiento científico, y solamente se pudiera legarle una frase a la generación que sobreviviera, ¿cuál expresión encapsularía la mayor información utilizando apenas unas cuantas palabras? La respuesta, me parece, es la hipótesis atómica… que todas las cosas están hechas de átomos, que son pequeñas partículas en movimiento perpetuo que se atraen entre sí cuando están a una distancia muy corta entre la una y la otra, pero que también se repelen al acercarse entre sí mas allá de cierto limite” (citado en diversos portales electrónicos; p. 4 del libro en inglés; subrayado en el original). [regresa]

14. En su autobiografía, Avakian da una rica descripción de la manera en que se compenetran en general la necesidad y el accidente: su niñez en la familia y la enfermedad que pudo haberlo matado; las influencias cultural, sociales y personales iniciales; su despertar a la vida política en Berkeley a comienzos de los años 1960; la experiencia radicalizante de conocer a Huey Newton y Eldridge Cleaver; la influencia que tuvo Leibel Bergman de orillarlo hacia el marxismo-leninismo y el comunismo; la formación de la Unión Revolucionaria y del Partido Comunista Revolucionario; etc.: es un historia fascinante de su vida, de los tiempos y de la influencia que su interacción con la gente y los acontecimientos tuvo en él — y viceversa. [regresa]

15. Citado en Revolution and Counter-Revolution, p. xiii. [regresa]

16. Esta dialéctica también tiene otro aspecto: cuanto más todos contribuyan a la lucha general, más bases habrá para que nuestros líderes sobresalientes también aumentan el nivel de sus contribuciones. [regresa]

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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¡Una revolución en las ideas… para un mundo radicalmente nuevo!

En un mundo donde se justifican la guerra, la tortura y la matanza en masa con una moral que valora más la vida de los estadounidenses que la vida de otros…

En un mundo en donde la capacidad para alimentar a todos los seres humanos en el planeta coexiste crudamente con mil millones de personas que viven en crónica hambre…

En un mundo en donde todas las cosas se convierten en objetos que se compran y se venden…

Surgen una y otra vez señales de descontento a favor de algo completamente diferente.

Y a la vez que ha salido el memorando de que los parámetros de “esperanza” y “cambio” se determinan por una nueva cara a la cabeza del imperio, la gente por todo el mundo hierve en descontento, furia y un sentimiento profundo adentro de que debería haber una mejor forma de que la sociedad humana pudiera ser organizada, que otro mundo es y debe ser posible.

Los que quieren crear ese mundo confronten inmediatamente dos cosas. Existen las fuerzas represivas de la estructura del poder que se aplican contra cualquier desafío a su autoridad, como sucedió en Nueva York en The New School la semana pasada, cuando la policía brutalizó a los manifestantes y arrestó a más de 20 personas por ocupar pacíficamente un edificio en una protesta; o como está sucediendo ahora mismo en Oakland, donde un joven revolucionario enfrenta años en prisión por atreverse a protestar por el asesinato policial gratuito de Oscar Grant, un joven negro.

Pero también hay confrontación en el campo de las ideas. Ahora mismo existen luchas en la arena de las universidades y la libertad académica; en el campo de la moral, la ciencia, la religión y la concepción del mundo; sobre la cuestión de complicidad o resistencia; sobre cómo entender y evaluar la primera etapa de revoluciones comunistas en la Unión Soviética y China, y lo que lograron y por qué fueron derrotadas; sobre la cuestión de si se ha trascendido la opresión racista que ha caracterizado la sociedad estadounidense desde su inicio, o si se ha modificado en formas nuevas y potencialmente más dañinas; y sobre muchos otros frentes. Es una coincidencia, pero no un accidente, que los artículos sobre estos diferentes campos de la lucha de las ideas se den y transcurran en este número de REVOLUCIÓN; hay un fermento en la sociedad sobre lo real y lo irreal, lo correcto y lo erróneo y qué clase de mundo queremos.

Pero la lucha más importante en el campo de las ideas se enfoca hoy en la clase de cambio que necesitamos, la teoría que puede guiar ese cambio y la dirección que tenemos para forjar esa transformación radical. Lo planteamos claramente: necesitamos una revolución. Y no habrá revolución que no esté fundamentada en el trabajo hecho y la dirección dada por Bob Avakian, el presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos.

Para ese fin, estamos destacando en este número un ensayo críticamente importante: “Una carta abierta a los comunistas revolucionarios y a todos los que piensan seriamente acerca de la revolución: Sobre el rol y la importancia de Bob Avakian”. Escrito desde la perspectiva de repasar los últimos 40 años y de hacer un balance de lo que la humanidad necesita de hecho para ir más allá de un mundo capitalista, de clases y todo lo que eso conlleva, el artículo sostiene con profundidad y candor (y mucho humor) que Bob Avakian “no solamente ha mantenido el rumbo sino que ha producido un ‘conjunto de obras’ con una nueva síntesis de nuestro entendimiento de la ciencia del comunismo: un nuevo nivel de libertad con el cual podemos interactuar con la necesidad que enfrentamos ahora y transformarla de una manera revolucionaria”.

Si usted no ha leído a Bob Avakian, ahora es el momento. Empiece con la carta abierta, déjese retar por esta y luego excave en su conjunto de trabajo, y método y enfoque. Si usted es alguien que encuentra al mundo actual intolerable y ve la necesidad de uno radicalmente diferente, pues no puede ser fiel a sus principios si no chequea seriamente y aborda con debate y brega el trabajo de Bob Avakian. Si no ha empezado a leer su obra, esta carta le dará una apreciación más profunda, una plataforma desde la cual abordar con debate y brega con mucho más seriedad lo que Avakian ha desarrollado. [Para entrar en las obras de Bob Avakian, vaya a bobavakian.net o revcom.us; y vea el índice del contenido de su nueva charla Cavilaciones y forcejeos en “¡Próximamente en línea!” de esta página.]

El último gran repunte revolucionario en los años 1960 se caracterizó por una atmósfera de combatir el poder todo el día y debatir las ideas toda la noche. Hagamos ambas cosas, combatir la estructura de poder; debatir y bregar con las ideas más avanzadas, radicales y revolucionarias del tiempo; y desarrollar un movimiento y auge revolucionario nuevo, uno que vaya más allá incluso que lo mejor del pasado.

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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¡Próximamente!

Con orgullo, Revolución anuncia la publicación de esta nueva obra de Bob Avakian. Ya está en línea en inglés, y Revolución la publicará por entregas en español a partir de número 163, el que saldrá a la venta el 27 de abril.

Cavilaciones y forcejeos

Sobre la importancia del materialismo marxista, el comunismo como una ciencia, el trabajo revolucionario con sentido y una vida con sentido

Bob Avakian, presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos

Índice

Más sobre los individuos y las relaciones sociales…
La vida con un propósito: Experiencias diferentes, puntos de vista espontáneos diferentes y concepciones del mundo fundamentalmente diferentes
    “La vida humana es finita, pero la revolución es infinita”…
La “apariencia seductora para los demócratas”
Cada clase pretende rehacer el mundo a su imagen — pero solo una clase no puede hacerlo apoyándose en la espontaneidad…
    Algunos puntos acerca del papel de los intelectuales y el proceso revolucionario…
    Diferentes intereses de diferentes fuerzas de clase en la lucha contra la opresión del pueblo negro en Estados Unidos…
La importancia decisiva de la dirección, la dirección concentrada como línea…
    Líneas y bases sociales — una relación dialéctica…
    ¿Qué es la dirección comunista?…
La base social para la revolución…
    Lo que es en efecto... y lo que en efecto no es una revolución
    Ganar a las personas a que sean comunistas, emancipadores de la
humanidad…

    Apoyarse en las masas pero no en la espontaneidad, incluso en la sociedad socialista
    Los errores fundamentales del Partido Comunista de Nepal (Maoísta): Concepción errónea de los problemas, “soluciones” equivocadas
El comunismo como una ciencia, no una “ideología científica”
    Unas observaciones sobre lo que es la ciencia y unos aspectos esenciales del método científico
    Una vez más sobre la verdad objetiva, la verdad relativa y la oposición fundamental entre el materialismo científico y el relativismo
    Un entendimiento correcto de la relación entre la ciencia y la filosofía
Forcejeando más en torno al trabajo revolucionario con sentido…
    La importancia vigente de la lucha ideológica — librada correctamente...
    Dar plena expresión al poder atrayente de todo lo que representamos...
    Un conocimiento aún más profundo y la realidad viva de “Luchar contra el poder, y transformar al pueblo, para la revolución”...
Forjar un movimiento para la revolución y nada menos...

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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En la era de Obama:

El colapso de “El Movimiento”; la resistencia y el movimiento revolucionario que necesitamos

Andy Zee

Parte I. Introducción

El gravísimo, vergonzoso y peligroso estado de la situación actual impregna los movimientos de oposición en los Estados Unidos. Su visión y política han colapsado en pasivo consentimiento y aun en una franca complicidad criminal con las políticas y acciones de la clase dominante y al hacerlo, promueven la ilusión letal de que la elección de Barack Obama está trayendo cambios progresistas.

Estos son disparates, se puede conocer y se debe cambiar la situación.

Algo de la realidad básica de los primeros 80 días de Obama:

Y eso no es todo y no se ha hecho todo eso sin un impacto en la vida. Hay más de un millón de muertos en Irak, 4 millones de refugiados, civiles masacrados todos los días en Afganistán y Pakistán. Y en los Estados Unidos las protestas de masas y la resistencia popular y los planteamientos de la población de condena están a un nivel terriblemente bajo. Un movimiento anti-guerra no solo se ha desmovilizado sino se entregó a la empresa de guerra criminal de hacer que Obama esté a la altura de sus propias promesas, sobre las cuales Obama siempre ha tenido mucha claridad: nada menos que rescatar a los Estados Unidos de sus crisis multifacéticas.

En un acto que concentra la traición de este colapso, United for Peace & Justice (UFPJ, “Unidos por la paz y la justicia”), la más grande coalición anti-guerra, en su reunión nacional en diciembre del 2008 votó para oponerse a la organización de protestas con motivo del sexto aniversario de la guerra en Irak el 19 y 21 de marzo de 2009. En oposición a organizar una determinada lucha para poner fin a las guerras y ocupaciones de Irak y Afganistán y en lugar de llamar al pueblo para tomar partido con el pueblo del mundo en las calles, decidieron: “movilizar a una nueva base de gente que se han inspirado por Obama” en una campaña de 4 meses en conmemoración de Martin Luther King titulada: “Más allá de la guerra, una nueva economía es posible: ¡Sí se puede!”

Los resultados prácticos: primero, las protestas que otros celebraron para coincidir con el aniversario de la guerra de Irak el 19 y 21 de marzo no fueron tan grandes como se requerían, lo que importó. Entonces el sábado 4 de abril, UFPJ encabezó una opaca caminata rutinaria por el desértico distrito financiero de la Ciudad de Nueva York con un par de miles de gentes lo que revela su capacidad de chuparle la energía a la vida y espíritu de un movimiento, lo que es atroz, pero no es el quid del asunto.

¡“No podemos” hacer que el imperialismo funcione!

Su lema, “Más allá de la guerra, una nueva economía es posible: ¡Así se puede!”, viene acompañado de análisis falsos, absurda decepción letal y un peligroso camino de complicidad, llevando a la gente a atar sus esperanzas y su lucha al comandante en jefe de Estados Unidos, Barack Obama. Es difícil de comprender qué parte, la mentira o el chovinismo, del lema sea más putrefacto. Ni hablar de valorar la vida del pueblo de otros países tanto como el pueblo nacido aquí, olvídese que los crímenes de guerra se cometen en su nombre; no, enfocar el movimiento en los propios intereses de los estadounidenses. Lejos de llevar a un mundo “más allá de la guerra” y lo que se supone que haga una “nueva economía” para componer la crisis capitalista, este lema con la repetición del “Así se puede” del mantra de Obama, lleva directamente a alistar a la gente al servicio de todo lo que Obama, como comandante en jefe y ejecutivo en jefe del imperialismo de los Estados Unidos, esté haciendo de hecho en el mundo. De hecho, el reclutamiento militar está de nuevo en ascenso, incluso entre la juventud negra.

Por toda la plática y denuncias al “imperio” en el movimiento, hay una extendida creencia y promoción de un análisis erróneo de que el imperialismo es realmente una política y no un sistema económico mundial. La dominación sanguinaria del mundo entero es una parte integral de lo que es Estados Unidos y no es algo secundario. No existe una “promesa” de Estados Unidos para el resto del mundo que sea diferente a los golpes de estado, invasiones, guerras de sustitutos y ocupaciones. Y Obama, pese a su retórica y del pensamiento bienintencionado de la llamada “izquierda”, precisamente está continuando estas tácticas. En efecto, el New York Times observó que “pese a todas las palabras cambiantes, Obama hasta ahora ha dejado intacto el grueso de la arquitectura de seguridad nacional del señor Bush”; y considerando las guerras en Irak y Afganistán, este diario anotó que Gordon Johndroe, asesor de seguridad nacional de Bush, “detectó grandes coincidencias en la política de los dos presidentes”1 .

Esto no es arbitrario. El “imperio” no empezó con Bush. La doctrina de Bush fue una concentración extrema de las necesidades y del funcionamiento del imperialismo de Estados Unidos, pero no era una aberración. Obama no simplemente está traicionando o renegando en sus promesas de campaña. De hecho, lo que está haciendo es lo que dijo que le diría a aquellos que no proyectaran sus deseos hacia los de él, pero aun si quisiera hacer otra cosa, no lo podría hacer. El imperialismo yanqui es un sistema. Los Estados Unidos es un imperio capitalista imperialista. Raymond Lotta escribió: “este opera según los imperativos de la expansión económica, las presiones de la competencia y el afán de potencias mundiales rivales de obtener una posición estratégica superior sobre regiones, mercados y recursos. Es un imperio que depende del poderío militar”.

Cuando Obama volvió a tomar en su discurso inaugural “los ideales fundadores de Estados Unidos que aún brillan en el mundo” para amenazar, como lo hace en las palabras engañosas que suenan a sacarina, que Estados Unidos debe jugar su rol en ser el preludio de una nueva era de paz”2 , la historia criminal de los Estados Unidos salta a la mente incluyendo las huellas de los “tratados de paz” rotos con los indígenas norteamericanos. Una amarga ironía, de hecho un tema crucial de la elección de Obama y en realidad su “mayor atractivo” para la clase dominante, era invocar la elección de un hombre negro a presidente como evidencia de la perfectibilidad de Estados Unidos, muy a pesar de su historia. Y era en esto que la gente debía encontrar esperanza, aun cuando o sobre todo aunque su incuestionable creencia en el capitalismo y la bondad de Estados Unidos empezaba a sacudirse por la profundización de la crisis económica y las espinosas guerras del Medio Oriente.

Tomando ventaja de
la ignorancia y reforzándola

Ciertamente hay muchos jóvenes que han crecido en la ignorancia inculcada de Estados Unidos, para quienes su verdadera historia de genocidio y guerras sangrientas de conquista no es conocida. Pero esta es una historia que sin duda conocen los líderes de UFPJ y la bandada de periodistas progresistas que han sido muy serviles en la promoción de Obama. Desde el genocidio de los indígenas norteamericanos a la indescriptible brutalidad de una esclavitud asesina, al robo de gran parte de México y las guerras, invasiones, golpes de estado declarados o encubiertos que cubren mas de 110 años y que abarcan cada continente, desde las Filipinas, a Puerto Rico, al Congo, al bombazo nuclear de la población civil de Hiroshima y Nagasaki, a Vietnam, la República Dominicana y a la mayoría de los países del Medio Oriente y el sur de Asía de un momento u otro, saquean los recursos y el pueblo en la cacería por incrementar ganancias. Cuando se repiten y se generalizan tanto las atrocidades, y que estas ni tienen rival a escala mundial, ¿no existe algo en la raíz, en los cimientos, que impulsa adelante esa locura?

Este no es solo el pasado de Estados Unidos, esta es la realidad que viven hoy civiles de la región SWAT de Pakistán donde los aviones no tripulados norteamericanos crean una carnicería humana con sus misiles, las 750 mil viudas en Irak, el re-imposición de la ley islámica (sharia) en la Afganistán ocupada por Estados Unidos, por mucho que esto sea escondido, los cientos de millones de personas alrededor del mundo a que hace poco la intensificación de la crisis del capitalismo estadounidense ha orillado a la hambruna. Esta es también la realidad vivida aquí en los Estados Unidos por los inmigrantes cazados como criminales en la frontera de México y Estados Unidos (donde el gobierno de Obama ha propuesto tanto tomar nuevas medidas como continuar los planes del gobierno de Bush incluyendo patrullas fronterizas, equipo de tecnología de punta y brigadas caninas), por la juventud latina y negra continuamente baleada por la policía y encarcelada en números sin precedentes en la historia mundial, por las decenas de millones sin cuidado medico, vivienda o trabajo.

Estas no son anomalías, no son “cosas malas que le pasan a un país bueno”. No, lo que Estados Unidos hace alrededor del mundo no son errores o excesos de una mala política que contradice la promesa de los ideales norteamericanos. Esta es la realidad norteamericana. Estos no son fundamentales efectos de la corrupción de los adinerados o de la hipocresía de los políticos. Este es el funcionamiento normal del capitalismo-imperialismo mientras que este pretende y solamente puede pretender explotar vilmente al pueblo a una escala global cada vez más extensa y en expansión. El gobierno, el presidente, el ejército existen para reforzar todo eso. No es posible hacer que hagan otra cosa.

Es así como luce la Democracia. Un movimiento en Colapso total luce así: trafica con ilusiones y canaliza a un movimiento a apoyar el horror de todos los días que significa todo esto para la humanidad.

El mito venenoso de la
“perfectibilidad” de Estados Unidos

Desafortunadamente, el colapso de la oposición no ha estado restringido al UFPJ y coaliciones del movimiento y organizaciones. Periodistas, intelectuales y artistas progresistas incluyendo muchísimos que tuvieron un papel en desenmascarar y denunciar los crímenes de Bush y Cheney están hoy a la deriva en una ola de euforia por Obama. En vez de hablar como voces de conciencia y principio, confrontando la realidad de la continuación de la dirección básica de la guerra contra el terror, desenmascarando su nueva imagen y llamando a que la gente actúe, en cambio permanecen cautivados por la demagogia de Obama, precisamente porque nunca han abandonado el mito de la perfectibilidad de los EE.UU.

Hay una coherencia que recorre y guía todo lo que ha pasado por un movimiento “progresista” y más aún “radical”en los EE.UU. Es una tesis que se resume en:

La elección de Obama representa un movimiento progresista real y abre la oportunidad de presionar por más. Obama tiene su rol, y nosotros tenemos el nuestro. La gente necesita presionar y/o trabajar con Obama desde abajo para que él pueda traer cambio.

Y así va el argumento, ahora es el tiempo de construir este movimiento de presión de la gente porque —proveniente de varios espectros de análisis y creencias en Obama y de lo que puedan o no puedan ser sus perspectivas e intenciones personales— ahora hay un alineamiento favorable en Washington (es decir, los demócratas controlan el congreso) y esto se junta con un surgimiento de energía política y optimismo entre las personas negras y los jóvenes. Están aquellos que favorecen lo de entrar en acción, de colaborar con Obama o dentro de su administración y están aquellos que argumentan que el movimiento debería organizarse para ser un bloque de presión sobre una administración amable. Y supuestamente todo esto hará posible que el presidente Obama traiga un cambio progresivo, incluso una nueva era de Estados Unidos progresista — si nosotros ponemos de nuestra parte.

Al servicio de esta premisa, invocan incesantemente el fantasma de los años 1930 y de Franklin Delano Roosevelt para hacer aparecer un movimiento de masas. Para esos enamorados de la posibilidad de trabajar con Obama o dentro de su gobierno, argumentan que esto es necesario para que él pueda tener el apoyo para hacer las cosas progresistas que él quiere hacer. Así que está el fenómeno de grupos como el grupo de organización de masas del internet Move-On.org al cual mucha gente se le juntó para oponerse al régimen de Bush, enfocándose en lograr que los demócratas conservadores en el congreso votaran con Obama.

Otros no tan enamorados de trabajar con el gobierno, pero encantados por las masas que han sido traídos a la vida política por la clase dominante a través de la campaña de Obama, a pesar de que comparten la misma suposición mortal que aquellos que quieren trabajar con el gobierno, argumentan que a través de la presión de las masas se puede hacer que el gobierno traiga progreso. Un lema típico para esta perspectiva es la ilusión necia de “poner los pies de él sobre el fuego”.

Al carajo el Nuevo Trato

Retomando los años 1930, todos ellos miran con cariño al Nuevo Trato. ¿Qué chingados fue tan bueno de un “trato” para rescatar al capitalismo? Los frutos reales del Nuevo Trato fueron lo que Henry Luce, editor de la revista Time llamó en 1950, “El siglo norteamericano”, lo que significó nada menos que una guerra contrainsurgente y golpe de estado después de otra mientras los EE.UU. buscaba imponer brutalmente su dominación neo-colonial sobre la vida de la gente esparcida a lo largo del planeta.

Los años 1930 fueron un período de profunda crisis del sistema, de amenazas de guerra y colapso económico, un tiempo cuando muchos en los EE.UU. y a través del mundo miraban a la entonces Unión Soviética socialista como una alternativa revolucionaria. En una historia compleja, la cual discutiremos más en un artículo futuro de esta serie, un movimiento de masas abandonó la posibilidad de forjar un futuro revolucionario diferente, a cambio de comprar paz social mediante la obtención de algunas reformas en la forma de un nuevo contrato social, para un sector de la gente.

Aunado al coro de voces progresistas que claman por alguna variante de un Nuevo Trato está el punto de vista de que eso, después de todo, es lo único que sea realista. Tom Hayden: “Tengo la sensación de que estamos moviéndonos muy rápidamente hacia un infierno económico como para que una ideología socialista nos alcance”, antes de que proceda a propugnar una lucha de masas para demandar más regulación financiera.

Esclavos en la casa del amo

En nombre de la madurez política, los “izquierdistas” del movimiento de hoy trafican con la inmadurez de la mayoría de la gente que cree que el estado imperialista puede ser un vehículo para los intereses de los que están oprimidos por este estado. En la medida que los EE.UU. siquiera les ha dado reformas, incluyendo el Nuevo Trato, estas han sido dadas 1) basadas en la dominación de otros países y la extracción de superganancias de esos países; 2) usadas para dividir a la gente en grupos de interés en contienda dentro de un marco capitalista, quienes así en general pelean entre sí por las migajas; y 3) aprovechadas con el propósito de enganchar más profundamente a las personas a una sensación de que participan de lleno en este sistema, creando lo que Malcolm X ridiculizó tan acertadamente en 1963 como la mentalidad del esclavo de la casa del amo quien “pelearía más duramente que el amo para apagar el incendio”3 .

Esto ha sido claramente revelado mientras que Obama escala la guerra en Afganistán, y para mantener alguna credibilidad, si no principios, algunos han hecho algunas críticas, las cuales han sido expresadas en el marco de intentar disuadir a Obama argumentando que sus políticas podrían ser desastrosas para los intereses de los EE.UU. y socavar su presidencia. En un articulo reciente, “Wrong on Afghanistan”, Bill Fletcher, el director del Black Commentator y uno de los fundadores de UFPJ, le aconseja a Obama que esta es una política que podría a) crear problemas más grandes en la región; b) quitarles “fondos que se necesita con mucha urgencia a los proyectos en el frente interno en los EE.UU.” y “no dejar seguridad de una victoria”. ¿“Victoria”? ¿Para quién? Maldita sea, ahora tenemos a un movimiento que le aconseja al comandante en jefe acerca de la manera de obtener una victoria para el imperialismo. Malcolm X decía que se podía distinguir a un esclavo de la casa del amo porque “cuando el amo dice ‘nosotros’, el esclavo dice ‘nosotros’”4 .

Aquellos que están al centro de este colapso se opusieron a los esfuerzos concretos de sacar al régimen de Bush y de repudiar todo su programa a través de la acción política independiente de masas y al contrario trabajaron para convertir los movimientos de oposición en grupos de presión, y conducirlos a los brazos del Partido Demócrata, durante los primeros años de esta década. Lo que es doloroso ahora es que algunos que tenían mejor criterio y hacían cosas mejores de entre los periodistas, intelectuales y activistas radicales y progresistas ahora se encuentran a sí mismos cantando la misma canción esencial que estos oportunistas recalcitrantes. La verdad es que no habrá ningún movimiento anti-bélico que valga ese nombre ni ningún movimiento contra cualquier cosa que sea de consecuencia5 , si no se está luchando en lo fundamental en oposición y fuera del marco del sistema que está a la raíz de las guerras y otras formas de opresión y que las lleva a cabo, contra las que la gente quiere y necesita pelear.

Nadie debería aceptar el mundo como es. Mucho menos aquí en los EE.UU., la principal fuente y perpetrador de guerras, explotación y opresión.

La complicidad en esta situación actual es intolerable. No hay otra forma de llevar una vida que no esté manchada con lo que el imperialismo norteamericano es y hace. Se debe oponerle resistencia. Con esta introducción de una serie de artículos hemos empezado el proceso de barrer la podredumbre que ha causado el colapso de los movimientos de resistencia. Nosotros podemos y debemos volver a forjar un movimiento que actúe con valor y conciencia, un movimiento que se atreva a luchar.

Y aunque no es posible hacer que el estado norteamericano que hace cumplir el capitalismo-imperialismo sirva a los intereses de la gente, un futuro mucho mejor podría lograrse haciendo la revolución para erradicar todas las relaciones por las cuales prosperan el imperialismo y todos los sistemas — y una resistencia implacable  de masas es una parte clave de forjar una gente y movimiento revolucionarios. 

Notas

1. New York Times, 3 de abril de 2009, página A20. [regresa]

2. Presidente Barack Obama, discurso de toma de posesión. [regresa]

3. Malcolm X, “Message to the Grassroots” (Mensaje a las bases), de “Malcolm X Speaks” (Habla Malcolm X), p. 10. [regresa]

4. obra citada. [regresa]

5. En esta serie de cuatro partes sobre el colapso del movimiento, nos enfocamos principalmente en la claudicación del movimiento anti-bélico, pero la misma dinámica fundamental del colapso permea los movimientos de la mujer y del pueblo negro. Una discusión del colapso del movimiento de la mujer se halla en Revolución #156, y de los movimientos de oposición a la opresión del pueblo negro en Revolución #144. [regresa]

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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Creciendo en la China revolucionaria

Entrevista a Bai Di

Bai Di creció en la China socialista (antes de que se restaurara el capitalismo después de la muerte de Mao en 1976) y participó en la Revolución Cultural (1966-1976). Es co-compiladora del libro Some of Us: Chinese Women Growing Up in the Mao Era (Algunas de nosotras: Mujeres chinas que crecieron en la época de Mao) y directora de Estudios Chinos y Asiáticos en la Universidad Drew. La entrevistó la corresponsal de Revolución Li Onesto en febrero de 2009.

Li Onesto: Una persona joven que te oyó discursar sobre tus experiencias de crecer en la China socialista me comentó que anteriormente no tenía idea de lo que se sentía vivir la Revolución Cultural, entre otras cosas cómo era ser mujer en aquella época.

Bai Di: En mi generación, la mayoría de las mujeres esperábamos hacer grandes logros. Cuando éramos jóvenes, cuando éramos adolescentes, reinaban ideales revolucionarios. Trabajábamos por algunas metas. Sentíamos que nuestras vidas significaban mucho, no solo por nosotras mismas sino por todas esas metas sociales mayores. Eso es lo que discutíamos en aquel momento. Éramos idealistas acerca del mundo que preveíamos. Teníamos como eso de los 15 años cuando fuimos al campo, en 1972 por ahí. En ese momento gradué de la prepa. La prepa se había cerrado en 1966 y se abrió de nuevo como un año después. La mayoría del tiempo estudiábamos las obras del presidente Mao, también algo de matemáticas, química y física. Posteriormente hacíamos túneles en el patio de recreo debido al peligro de un ataque soviético. Tratábamos de proteger nuestro país.

Hubo más de mil alumnos en nuestro año; y fuimos cuatro, alumnas de nuestra prepa, que nos juntamos y decidimos escribir un poema épico de la historia de los Guardias Rojos. Teníamos grandes ambiciones en aquel momento, ahora que me acuerdo. Hubo dos chavos que querían participar y los entrevistamos. Me acuerdo que cado uno presentó algo poético que había escrito, y las cuatro los revisamos. Decidimos no aceptarlos en el grupo de escritura porque les faltaba calidad artística. Nos reíamos nada más de sus escritos porque no llegaron a nuestro nivel. Los rechazamos totalmente. Las cuatro nos considerábamos de los mejores. Queríamos documentar nuestras hazañas en educar a los demás en las enseñanzas del presidente Mao. Organizamos el primer “Equipo de Propaganda Pensamiento Mao Tsetung” en la prepa.

Li Onesto: La mayoría de la gente, cuando oye el término “equipo de propaganda”, no sabe de qué se trata o lo considera algo negativo, como si se tratara de obligar a la gente a pensar de cierto modo, que se opone al pensamiento crítico.

Bai Di: Los equipos de propaganda de Mao Tsetung los organizaron los Guardias Rojos revolucionarios en el comienzo de la Revolución Cultural para que la gente preparada, los estudiantes, armados con todos las canciones y poemas, llevaran conocimientos a los barrios urbanos y más adelante al campo. Trataron de enseñar a la gente llamada “menos preparada” sobre las directivas del partido y las ideas del presidente Mao. Nuestro equipo de propaganda enseñaba canciones revolucionarias al pueblo y le leía sobre los acontecimientos del día que salían en los periódicos. Organizábamos a los estudiantes de prepa a ir a limpiar los barrios, después presentábamos bailes y cantos, y convocábamos al pueblo a mantenerlos limpios porque son importantes las condiciones de salubridad. Sentíamos que era parte de construir una sociedad mejor.

Li Onesto: Ustedes, ¿cómo veían eso en la relación con sus ideales?

Bai Di: La idea era que podíamos hacer un cambio, que hubo todas esas oportunidades. Íbamos a cambiar el mundo; íbamos a cambiar la China. Era la misión de mi generación porque vivíamos en una época muy especial: las grandes décadas de los años 60 y 70. Decíamos de aquel momento que era el amanecer del comunismo: ese es lo importante. Trabajábamos para construir esa gran sociedad y creíamos que una educación debe tocar a todo mundo en esa sociedad. Como nosotros los estudiantes podíamos leer y podíamos escribir, lo aprovechábamos para inspirar a las demás personas, a enseñarles a cantar y enseñarles secciones de las obras de Mao. Eso es lo que hacían los equipos de propaganda. Algo se pierde en la traducción al inglés de ese concepto. En chino actualmente esa frase todavía se considera algo muy positivo. La frase equipo de propaganda no es algo negativo, es para dar de entender a todo mundo lo que necesita entender, las ideas del comité central del partido, lo que está haciendo. Durante la Revolución Cultural todo el mundo tenía que conocer eso. China en ese momento, era un país tan grande, y la organización del gobierno en cada nivel tenía un departamento de propaganda, se necesitaba en cada nivel. Hubo mucho analfabetismo. No todas las enseñanzas del presidente Mao son tan fáciles de entender y se pueden interpretar de diferentes maneras. Si uno cambia un solo renglón, cambia el significado. No se puede enseñar las palabras nada más, hay que explicarlo.

Veamos lo que se llamaban “los tres artículos constantemente leídos” de Mao: “Servir al pueblo”, “El viejo tonto que removió las montañas”, y “En memoria de Norman Bethune”. Fíjate en el cuento del viejo tonto: ¿por qué hay que hablar de eso? Es una antigua fábula china que todo el mundo ya conoce. Se trata de un señor de la tercera edad que pide a sus hijos excavar para remover dos montañas grandes que les obstruía el camino. Otros se burlaban de él diciendo que era imposible remover esas dos enormes montañas excavándolas. Pero el viejo tonto les contestó: “Después que yo muera, seguirán mis hijos; cuando ellos mueran, quedarán mis nietos, y luego sus hijos y los hijos de sus hijos, y así indefinidamente”. Esa resistencia impresionó tanto a Dios que mandó dos ángeles que se llevaron las dos montañas en el lomo. Pero el presidente Mao lo cambió y dijo que era el pueblo trabajador que removió las montañas. Dijo que, ahora, nosotros los comunistas y el partido somos como el viejo tonto. Trataremos de remover estas tres montañas —el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático— pero no podemos. Entonces tenemos que impresionar al pueblo chino: ellos son el Dios. Solo el pueblo puede remover las tres montañas que nos oprimen. Tenemos que tenerle confianza. ¿Me entiendes? Por eso tenemos que movilizar a las masas, tenemos que entender lo que estamos haciendo. Uno tiene que explicarle a la gente lo importante que es. Tenemos que seguir haciendo algo y tenemos que seguir informando a la gente sobre lo que estamos haciendo. Tenemos que educar a la gente políticamente; eso era nuestra tarea. Cuando me acuerdo, era la totalidad de nuestra misión. Éramos tan afortunados de haber tenido la capacidad de escribir y entender cosas que otros aún no entendían, no veían la conexión. Así que eso es lo que hacíamos y cuando me pongo a pensar, qué confianza teníamos.

Li Onesto: ¿Cuál era el efecto de la Revolución Cultural sobre la condición de la mujer?

Bai Di: Un ejemplo es lo que te comenté antes, que las muchachas cambiaban de nombre. En los comienzos de la Revolución Cultural en 1966, el presidente Mao recibía a los Guardias Rojos en enormes concentraciones de masas en la plaza Tienanmen, como ocho veces yo creo. Durante una de esas concentraciones, una muchacha subió hasta donde estaba Mao y le puso un brazalete de los Guardias Rojos. Él le preguntó cómo se llamaba. Contestó: Song Binbin. Mao dijo, es un nombre muy confuciano, Binbin quiere decir prudencia y modestia. Dijo el presidente Mao: ¿Por qué ser prudente, por qué ser modesta? Debes Aiwu; debes amar esa combatividad en las mujeres. Así que se cambió de nombre de Binbin a Aiwu que significa amar la combatividad, la lucha. De allí se estableció una tónica general: las muchachas que tenían un nombre femenino como flor o jade o algo al estilo, lo cambiaban.

Según la cultura china, un nombre significa algo. Mi nombre nunca connotaba un género u otro, por decisión de mis padres. Bai es mi apellido; quiere decir ciprés, como el árbol. Es un magnífico apellido en primer lugar. Yo era primogénita y mis padres eran muy progresistas en ese momento de los años 50. Buscaron un nombre en el diccionario. Mi padre creció en el sistema comunista y estudió en la primerita clase de la Escuela de Idiomas Extranjeros dirigida por el Partido Comunista en 1946, cuando el Departamento Ruso de esa escuela se mudó de Yenán a Harbin. Estudió en la misma clase con los hijos de muchos comunistas famosos, entre ellos el segundo hijo del presidente Mao. Él y mi mamá eran muy revolucionarios. Por eso recurrieron al diccionario y encontraron “Di” que significa madera; no es nada presumida pero sí es muy buena para sobrevivir. Y parece que el nombre me resultó acertado. Cuando las muchachas estaban tratando de cambiar un nombre muy femenino a algo revolucionario, yo no tenía que cambiarlo porque ya significaba la independencia. Las muchachas trataban de cambiar de nombre; si no era revolucionario o se pasaba de muy femenino lo cambiaban por otro fuerte y combativo como los nombres de hombre. Cuando regresó el capitalismo, te puedo citar tres ejemplos cuando las mujeres retomaron el nombre original. Una de mis amigas, antes de la Revolución Cultural, tenía un nombre muy femenino y lo cambió a Wenge que literalmente quiere decir “revolución cultural”. Pero hace poco se comunicó conmigo y se había cambiado ese nombre por el antiguo. Tengo otra amiga que es editora de una editorial en Beijing; su nombre era “Roja” y lo cambió por el original, “Florecita”.

Li Onesto: Has escrito mucho sobre el papel de la mujer en la China revolucionaria. ¿Puedes comparar la situación de la mujer antes de 1949 con la situación desde 1949 hasta la Revolución Cultural, y durante la Revolución Cultural y luego ahora bajo el capitalismo?

Bai Di: Me gusta siempre mirar las diferencias entre las tres generaciones de mujeres de mi familia como indicador de los cambios en China bajo el Partido Comunista. En mi familia, ambas abuelas nacieron a comienzos del siglo XX y se casaron a temprana edad, una a los 14 años de edad y la otra a los 15. Ambas tenían los pies vendados y cada una dio a luz a 14 niños. Fueron matrimonios concertados. Las dos eran analfabetas. En toda la vida no hicieron más que dar a luz y tener niños, y vieron a unas criaturas morir sin ningún remedio. La vida de mi madre era muy diferente. Nació en los años 30, así que básicamente cuando la República Popular China se fundó en 1949, estaba en la escuela media y a principios de los años 50 fue a la universidad para estudiar el idioma ruso con el sueño de ser diplomática. Mis padres fueron la primera generación de sus familias respectivas en graduarse de la universidad. Mi madre era traductora e investigadora de literatura rusa antes de jubilarse. Finalmente, pienso en mi generación; soy profesora de universidad con doctorado. He viajado por el mundo enseñando y escribiendo. En comparación con mis abuelas y mi madre, soy más ambiciosa, más idealista y tengo más confianza. Estoy muy agradecida que crecí en un momento extremadamente especial de la historia china. La ideología dominante era que las mujeres sostienen la mitad del cielo; lo que los hombres pueden hacer, las mujeres lo pueden hacer también. Tal vez ahora parezcan consignas vacías; pero en ese período viví creyendo de veras en mí misma, en mi capacidad de hacer cambios en mi vida y en la vida de otra gente. Luego pienso en la cuarta generación de la familia. No tengo hija, así que pondré el ejemplo de mi sobrina. Ahora tiene unos 26 años, es licenciada en China y tiene un trabajo muy bien pagado. Al parecer, todo lo que le interesan son las bolsas y la ropa de marca. Le gusta hablar de quién tiene dinero, quién tiene bolsas de marca, qué tipo de esposo habrá. Yo la miro ahora y veo que se trata de otra generación, en China dicen la "post 80": una generación que invierte la mayoría de su energía en esa cultura consumista. Cuando yo era joven, la ideal social fue hacer algo bueno para los demás, trabajar para cambiar el mundo para que haya un sistema mejor. Estábamos dispuestos a hacer sacrificios. Todos creíamos en la distribución justa y equitativa de la riqueza social. Pero para los jóvenes que están creciendo en China hoy, es puro yo, yo, yo. Y toda la cultura apoya eso. También, respecto al papel de la mujer hoy, puedes ver que básicamente se les están inculcando que hay que ser una buena esposa, y ahorita toda la cultura popular china está llena de ese tipo de discurso. En la CCTV, en los programas para mujeres, tanto los anfitriones como los invitados se centrarán en qué clase de esposo te traerá la felicidad y cómo podrías ser más femenina para ser más atractiva. Se invitan a mujeres famosas de cada esfera de la sociedad para charlar sobre eso. ¿Te puedes imaginar un programa en que invitan a hombres famosos para charlar sobre esas cosas? Nunca les plantean esa clase de preguntas a los varones.

Li Onesto: Una cosa que se hizo durante la Revolución Cultural fue refutar el pensamiento confuciano y hablar de por qué el pensamiento feudal y patriarcal es opresivo, en particular para las mujeres. ¿Puedes hablar sobre eso y compararlo con la situación de hoy? 

Bai Di: Ya se estaba haciendo ese tipo de crítica al feudalismo en el movimiento 4 de mayo al comienzo del siglo XX. Pero la verdadera reforma legal empezó en los años 30 en las zonas rojas soviéticas bajo el control del Partido Comunista de China. Tras la fundación de la República Popular China, la primera ley que el nuevo gobierno aprobó no fue la constitución, pues esta se aprobó en 1954. La primera ley que el gobierno comunista aprobó, en 1950, fue la Ley del Matrimonio; por primera vez se abolieron el sistema de concubinato y el matrimonio concertado, diciendo que el hombre y la mujer debieran ser compañeros en el matrimonio y que la mujer debiera tener derecho igual a la herencia y al divorcio; se prohibieron la poligamia, el casamiento de hombres con niñas y también el concepto de niños “ilegítimos”. Fue un gran momento en la historia. Piensa en el enfoque que el gobierno dio al papel que desempeñan las cuestiones de género en cambiar la mente y la vida de la gente.

Para construir un mundo nuevo, hay que liberar a la mujer. Como dijo Marx sobre la liberación, hay que liberar a todos. Y si no se libera a la mujer, no se puede decir que se ha liberado al país. Eso demuestra lo progresista que era el Partido Comunista de China. Entonces, la primera ley aprobada fue la Ley de Matrimonio y la segunda, aprobada un mes después, fue la ley de reforma agraria. Básicamente se puede ver que en 1950, a un año de haber fundado la República Popular China, dos leyes representan en esencia el programa central del nuevo gobierno. Primero está el cambio en la superestructura: las familias eran tan imbuidas con la jerarquía familial confuciana, que era tan arraigada en la cultura china, que había que cambiarla. Así que en mi opinión eso fue un símbolo del cambio en la cultura.

Segundo está el cambio en la infraestructura de la base económica, o sea, los campesinos pobres y la tenencia de la tierra. No solamente estabas cambiando la estructura económica, había que cambiar la superestructura, incluidas las ideas de la gente. Las leyes son parte de la superestructura. Entonces, eso fue la gran idea de Mao: cambiar los dos aspectos y no solamente la economía. Por otro lado, los que querían volver al capitalismo, como Deng Xiao-ping, dijeron que simplemente al cambiar la economía, todo lo demás iba a cambiar. Sin embargo, desde un principio el Partido Comunista de China vio que hay que abolir las cosas viejas que son opresivas. Hay una dialéctica que puedes ver en todo. Por ejemplo, el problema de la Ley de Matrimonio. Había mucha resistencia a cada paso. No es una situación en que simplemente porque existe esta ley, toda la gente la seguirá. Durante los 17 años que siguieron al 1949, desde el establecimiento del nuevo gobierno socialista hasta el comienzo de la Revolución Cultural en 1966, todavía había muchos problemas para la mujer.

Cuando la nueva China se fundó en 1949, el nuevo gobierno enfrentaba muchísimos retos: la prostitución, el concubinato, el problema de las drogas. Y milagrosamente, dentro de dos o tres años, todas las prostitutas se reformaron y todos los drogadictos habían recibido tratamiento. Mi abuela me dijo que en Harbin había un barrio de prostitución que se transformó en una zona residencial normal. Desafortunadamente, hoy ese barrio ha regresado a su “tradición” de prostitución.

Li Onesto: Muchas cosas cambiaron durante los primeros 17 años; sin embargo ¿por qué era necesario avanzar más? ¿Qué problemas se estaba tratando de solucionar con la Revolución Cultural, por ejemplo en torno a la cuestión de la mujer?

Bai Di: Surgió un nuevo grupo elitista dentro del Partido y el gobierno. Durante la Revolución Cultural, se les llamaron seguidores del camino capitalista y eran el blanco de la revolución. Pero en mi opinión, “seguidor del camino capitalista” pueda ser inexacto. Eran personas que querían volver a la vieja jerarquía de la sociedad. Además, surgía la idea social de que la gente preparada debe quedarse en las ciudades, y por consiguiente esa gente menospreciaba a sus padres del campo. Eso fue uno de los síntomas durante esos 17 años y más tarde la Revolución Cultural trató de eliminarlo.

Los campesinos decían, en cuanto a sus hijos que tuvieron la suerte de ir a las universidades en las ciudades: el primer año son campesinos incultos, el segundo año han alcanzado a los demás y el tercer año abandonarán a sus padres del campo. Así que se trata de un cambio que ocurría con los hijos campesinos enviados a las ciudades. Se usó eso para hablar del problema más grande y de asuntos sociales. El Partido Comunista venía también de una base campesina. Representaba los intereses del campesinado. Entonces, se les manda a gobernar al país en Beijing, ¿verdad? Al principio, todo va bien. Mantienen su color básico, sus valores y su misión. Pero después de un tiempo, en el segundo período, alcanzan a los que ya están ahí, tratan de asimilarse y ser aceptados, y se olvidan del porqué están ahí en primer lugar.

Li Onesto: Estás diciendo que eso era una analogía con los que tenían que servir al pueblo, pero terminaron haciendo algo diferente. Mao y otros empezaron a llamarlos seguidores del camino capitalista porque había dos caminos en que China podía ir, uno que llevaba al socialismo y el otro que llevaba al capitalismo. Y había gente como Deng Xiao-ping que estaban diciendo que China debe ser capitalista y por eso se les llamaron “seguidores del camino capitalista”.

Bai Di: Pero no creo que realmente querían ir al capitalismo, sino que estaban tratando de hacer que la población regresara a la vieja tradición [feudal] y estaban tratando de fortalecer el feudalismo. Antes en China realmente no había capitalismo. Pero Deng Xiao-ping era un seguidor del camino capitalista en verdad y quería emular el sistema capitalista. Liu Shao Qi también.

Li Onesto: ¿Qué puedes decirme sobre el papel de las óperas modelo, el papel de la mujer y la importancia de la superestructura, pues la superestructura confuciana tenía cierta visión de la mujer: las momias, las beldades, etc., en el escenario?

Bai Di: Jiang Qing dio un discurso en 1965 en el cual dijo que tenemos que reformar la ópera y la literatura; eso anunció el comienzo oficial de la Revolución Cultural.

Li Onesto: ¿Por qué fue tan revolucionario lo que hicieron con las óperas modelo?

Bai Di: De eso trata mi investigación. En mi opinión, antes de la Revolución Cultural, aunque el Partido Comunista de China era muy agresivo políticamente, culturalmente el Partido todavía tenía un dejo de inclinación conservadora. Se aprobó la Ley del Matrimonio y eso fue un gran momento en la historia china, algo muy progresista. Pero en lo cultural conllevaba algo muy tradicional: por qué una ley de matrimonio, que todavía representa pensar que las mujeres necesitan casarse. Eso es mi argumento. Lo que Jiang Qing hizo fue más radical que eso. Estoy escribiendo una ponencia sobre eso, la cual presentaré en el verano, sobre la ópera y la literatura de la Revolución Cultural. Lo que quiero decir es que en comparación con las obras viejas, el papel del género cambió en las óperas modelo y las obras de ballet.

Hay que destacar el teatro modelo: así debiera ser la revolución. No podemos idealizar la Revolución Cultural, pero esta trató el problema de que 600 millones de personas todavía guardaban mucho bagaje del pasado. El presidente Mao dijo que no es posible hacer la revolución en una sola generación. Se requiere una segunda y una tercera generación; la gente todavía guarda bagaje del pasado. Ahora es muy difícil opinar sobre eso; los que estudian la Revolución Cultural dicen que las óperas modelo han creado todo tipo de imágenes falsas y estereotipos. Bueno, ¿y qué? Cualquier obra artística crea y promueve ciertas imágenes y estereotipos.

Li Onesto: Y se las usan para promover ciertas ideas...

Bai Di: Exacto. ¿Qué tiene eso de malo en comparación con la promoción de otros tipos de ideales? Si miras Lago de cisnes, expresa cierta visión de la belleza femenil. Y luego tienes Destacamento rojo de mujeres, donde se usa la misma forma de ballet, pero con una imagen diferente de la mujer. Tienes esa comparación y ese contraste. Jiang Qing usó la ópera de Beijing, que es una forma muy, muy abstracta; la usó para presentar cierto mensaje y cierta imagen. Algunos dicen: ay, no, esas mujeres no son reales porque no tienen familia. Pero de eso se trata. Las mujeres interpretadas no llevan la carga de una familia. Así que, en ese sentido cultural, Jiang Qing fue más avanzada. Y ves como son las cosas ahora en China bajo el capitalismo. La familia es totalmente perjudicial para la mujer. Y en términos del papel pleno de la mujer, su liberación y su papel social, la mujer tiene que salir de la familia. En la cultura china en particular, la palabra familia es una palabra cargada, un concepto cargado, tienes un papel y una obligación.

Li Onesto: Es así también en la cultura estadounidense; hay relaciones y obligaciones desiguales, está el patriarcado...

Bai Di: Exactamente. La mujer jamás tendrá una posición de igualdad en la estructura de la familia. Ahí mismo está el feminismo muy radical de Jiang Qing. La mujer puede ser una revolucionaria y una gran líder solo cuando se libera de ser una madre, de ser una esposa. Esas son imágenes que el teatro modelo de la Revolución Cultural ha construido.

Li Onesto: ¿Puedes hablar más sobre los logros de la Revolución Cultural y el significado de crecer en una sociedad socialista?

Bai Di: Crecí ahí y, para mí, siempre tenía una razón de ser. Para eso estaba la educación. Y no teníamos que preocuparnos por situaciones como ese tipo de crisis financiera que siempre habrá periódicamente en el capitalismo. Nunca tuvimos mucho: un cambio de ropa aparte de lo que teníamos puesto, pero jamás pensamos que deberíamos tener más. No tuvimos ese tipo de deseo loco por cualquier cosa, por ejemplo la necesidad de ir de compras todo el tiempo. Creo que el capitalismo es buenísimo para crear vacíos en la psiquis de la gente. Te enseñará que la única manera de sentir bien es queriendo tener más. Te consume. En mi niñez, no presté mucha atención a las cosas materiales. Por eso tuvimos la energía para hacer otras cosas para el bien de todos. Estudiamos toda clase de materia y creíamos que nuestra presencia era un elemento importante del futuro. Sí, mirábamos mucho hacia el futuro y, es más, nos enfocamos en un plano más amplio que solo China. Nos enfocamos en toda la humanidad. Eso era lo que nos inspiraba. En mi opinión, la educación debe servir para eso.

Algunas personas creen en el individualismo. Pero si piensas que eres lo que más importa, entonces tendrás una vida muy aburrida, porque tu existencia no tiene trascendencia para los demás; así creo yo. No podrías sobrevivir mucho. Hay que colocarte en la historia humana. Así tu vida, tu existencia tendrá una trascendencia. Eso es lo que dijo el presidente Mao. En su conmemoración al médico Norman Bethune, dijo que todo mundo tiene que morir. Pero la muerte tiene distintos significados. Una persona que tiene una muerte meritoria, pues esa muerte tiene más peso que el monte Tai. La muerte de otra persona puede pesar menos de una pluma. Debido a que Bethune dedicó su vida a esta causa comunista, todos lo recordamos; su muerte pesa mucho. A todos nos orientaron así. Así sientes que eres parte de algo. Y eso da más significado a tu vida y a tu muerte. Ahora que pienso en ello, éramos muy profundos como adolescentes. Ya estábamos bregando con las preguntas existenciales de toda la humanidad: la vida y la muerte.

En ese tiempo yo nunca había vivido en una sociedad capitalista, así que no podía compararla con el socialismo. Pero al mirar cómo son las cosas ahora en China y en Estados Unidos, creo que en ese entonces respiramos un optimismo, siempre nos sentimos optimistas. La gente no se quejaba de nada. Ahora todos se quejan aunque ya tienen mucho. En el capitalismo, hay muchos deseos de tener toda clase de cosas. Ahora cuando regreso a China, todo el mundo se queja y es solamente dinero, dinero, dinero. Sin embargo, en el socialismo, el propósito de la vida no fue el dinero. Como dijo Lei Feng de manera sucinta: No podemos vivir sin comida, pero el propósito de nuestras vidas no es la comida. Es crear una sociedad mejor. Eso sintetiza aproximadamente el espíritu. Lei Feng era un soldado raso del Ejército Popular de Liberación que murió defendiendo su puesto. Pasó los 22 cortos años de su vida ayudando a la gente. Y en 1964 el presidente Mao exhortó a toda la nación a “Aprender del camarada Lei Feng”.

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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Artículo reimpreso con el permiso de El Mundo No Puede Esperar; está en línea en worldcantwait.org

El 19 de marzo en Nueva York: Los pocos que se deben convertir en muchos

De un activista de El Mundo No Puede Esperar de Nueva York

Ha habido muchos momentos en la historia en que la minoría, con actos audaces por sus convicciones, ha estado del lado de la verdad y la justicia mientras la mayoría, con actos en oposición a esa minoría o con una pasividad de brazos cruzados, ha estado al lado de las mentiras y la injusticia.

El 18 de febrero de 1688, cuatro cuáqueros de Pensilvania —Garret Hendericks, Derick up Den Graeff, Francis Daniell Pastorius y Abraham up Den Graeff— escribieron la primera petición anti-esclavista en las colonias.

Estos cuatro hombres estaban en lo correcto. Y la mayoría estaba equivocada.

El 2 de mayo de 1967, el New York Times escribió: “Durante 70 minutos ayer por la tarde, unos 75 manifestantes contra la guerra de Vietnam formaron un piquete frente a la Bolsa de Valores de Nueva York, mientras mil [empleados] del distrito financiero... los abucheaban desde el otro lado de la calle”.

Sí, durante el punto álgido de la efervescencia radical de los 1960, las fuerzas que luchaban contra la guerra y la opresión a veces se encontraron ante una oposición muy superior en número. Una vez más la minoría estaba en lo correcto. Y la mayoría estaba equivocada.

El 19 de marzo de 2009, el sexto aniversario del comienzo de la guerra de Irak que ha dejado a más de un millón de iraquíes muertos y otros millones desplazados, de 50 a 100 personas marcharon por las calles de Nueva York para demandar que se ponga un fin a las guerras y las ocupaciones de Estados Unidos en Irak y Afganistán; no a la guerra contra Irán, Pakistán y Gaza; y alto a la tortura continua de los presos de Bagram, Guantánamo y otras mazmorras en todo el mundo.

En una ciudad de ocho millones de personas, la inmensa mayoría no actuó ese día de forma visible para oponer resistencia a esos crímenes de lesa humanidad. En una forma u otra, por una razón u otra, la mayoría siguió su rutina como si esos crímenes no estuvieran pasando.

Pero una vez más, la minoría estaba en lo correcto. Y la mayoría estaba equivocada.

Los crímenes son crímenes, sin importar quién los cometa

Junto con las acciones que El Mundo No Puede Esperar organizó en Atlanta, Berkeley, Miami, Seattle, Washington, D.C., y varias ciudades por todo el país, la acción de Nueva York se anunció como “la primera protesta nacional contra las guerras bajo el presidente Obama”. El desempeño de Obama en estos primeros dos meses ha subrayado la urgencia de anunciarlas así.

Solo un día antes de las protestas, el New York Times informó en un artículo de primera plana que el gobierno de Obama está considerando una escalada significativa de los ataques con aviones no tripulados con misiles contra Pakistán, los cuales ya no se limitarían a las “regiones tribales” sino que incluirían la provincia de Baluchistán, a pesar de la admisión oficial de que eso entrañaría un “alto riesgo de bajas civiles”, como dijo el Times. En febrero, Obama ordenó enviar a 17.000 soldados más a Afganistán, donde ya miles de civiles han sido asesinados. Obama sigue con la ocupación criminal de Irak, donde las fuerzas armadas estadounidenses admiten que mataron a una niña de 12 años en una garita de control el 16 de marzo. Según el supuesto plan de retirar las tropas, de 35.000 a 50.000 soldados estadounidenses todavía estarán en Irak después de agosto de 2010, y otros más se quedarán después de diciembre de 2011 con el fin de realizar “misiones selectivas de contraterrorismo”. Bajo Obama, Estados Unidos sigue torturando a los presos de Guantánamo y deteniéndolos indefinidamente sin acusarlos o enjuiciarlos.

La directora nacional de El Mundo No Puede Esperar, Debra Sweet, les preguntó a los manifestantes antes de la marcha: “¿Esto es el cambio para el cual hemos estado marchando y protestando durante todos estos años?”

La muchedumbre gritó en respuesta: “¡No!”

Sweet recalcó: “¡Claro que no!”

En los últimos años, las guerras de agresión, la tortura y la detención indefinida que llevaba a cabo el régimen de Bush han sido justamente los crímenes que hicieron que millones de estadounidenses odiaran su gobierno. No obstante, bajo el nuevo gobierno o se está haciendo de la vista muy gorda o se están justificando esas mismas prácticas.

“Parece que la gente acepta lo que hace Obama, simplemente por tratarse de Obama”. Así lo dijo Thaddius, un estudiante afroamericano de 16 años de la academia Humanities Prep, que acudió al llamado de El Mundo No Puede Esperar por un paro estudiantil (salir de clases).

Expresó una verdad que resalta la importancia decisiva de que un grupo de personas respondió ese día para decir que los crímenes de lesa humanidad son igual de inaceptables bajo Obama que bajo Bush.

Como dijo Sweet a los manifestantes al principio de la protesta: “Ustedes no saben qué tan importantes que son”.

Una ufanía que viene de hacer lo correcto

La protesta empezó en Union Square, como a la una de la tarde. Bajo un cielo gris y una llovizna, unas 50 personas se aglomeraron cerca de la entrada del metro al sur de la plaza, mientras Sweet y Mathis Chiroux, un miembro de Veteranos de Irak contra la Guerra que rehusó pelear en Irak, hablaron en el mitin que precedía a una marcha al centro de reclutamiento militar en Times Square. Un grupo de jóvenes sostuvo una gran manta blanca con letras en negro que decían: “No se puede ganar una ocupación”. Otras personas cargaron carteles de color naranja que demandaban: “¡Alto a las ocupaciones y la tortura por imperio! ¡El mundo no puede esperar!”.

Entre los oradores, los artistas y los participantes del mitin, reinaba un espíritu de desafío, tesón y responsabilidad moral. Antes de su presentación de “Nakba”, un rap que condena indignado la historia de genocidio y persecución israelíes contra los palestinos, el rapero Marcel Cartier, de 24 años de edad, informó a los presentes que hace poco había renunciado a su vida de “mocoso militar”.

Dijo: “No me agarraron [para alistarme]. Pero toda la vida la viví rodeado de militares estadounidenses, hasta el año pasado”.

Agregó que “rompió” con la vida militar cuando decidió que no quería pasar el resto de la vida como cómplice de crímenes de lesa humanidad.

Además, participaron otros músicos como Rebel Díaz, un grupo hiphopero del barrio Bronx, y Outernational, que logró adaptarse muy bien a la ausencia de sonido amplificado con una emocionante tocada acústica.

La abogada radical Lynn Stewart, que en los últimos años ha experimentado en carne propia la fuerza represiva del gobierno —pues en 2006, la condenaron de conspirar para dar ayuda material al terrorismo y de impedir la administración de la justicia, simplemente porque pasó un mensaje de un cliente a los simpatizantes de este— dijo que las autoridades no lograrían impedir que ella se opusiera resistencia a los crímenes de imperio y que los manifestantes deberían seguir esa pauta también.

Dijo al comienzo de su discurso: “Creo que tenemos que preguntarnos si a Obama le está acabando el “Gatorade”. ¡Pues, simón! ¿Estamos vivitos y coleando? ¡Simón!”

Sunsara Taylor, una corresponsal del periódico Revolución, dijo que muchas personas tienen la ilusión de que Obama terminará las guerras por imperio, a pesar de sus decisiones de continuar la ocupación de Irak, hacer una escalada de la guerra de Afganistán, intensificar los ataques aéreos contra Pakistán y apoyar la matanza israelí en Gaza.

Agregó: “La única manera de poner fin a esta ocupación y esas guerras es mediante las protestas, la resistencia y alzando la voz como estamos haciendo hoy. Lanzar retos a otras personas para que se despierten y actúen de acuerdo al criterio: ‘¿En qué tipo de futuro quieres vivir?’”

En su discurso, Taylor desmintió unos de los principales argumentos planteados para justificar las guerras estadounidenses por imperio. Por ejemplo, respondiendo a la idea de que esas guerras les dan mayor seguridad a los estadounidenses, dijo que tal razonamiento es falso y, es más, carece de ética.

Dijo: “Es inmoral decir que la vida de los estadounidenses vale más que la de los iraquíes o la de los afganis. Un millón de muertos en Irak: no me importa si nos hizo más seguros. El costo es inaceptable. Es inmoral, es injusto y hay que oponernos a eso”.

También criticó duramente la idea de que Estados Unidos quiere liberar a las mujeres de Irak y Afganistán. Señaló que antes de la ocupación estadounidense, Irak fue un país laico; ahora es una teocracia en que por 100 dólares un hombre puede arreglar un “asesinato de honra” a su esposa o hija.

Dijo que la gente de Estados Unidos debe plantear este mensaje: “Rehusamos elegir entre el fundamentalismo islámico y el imperialismo estadounidense. Los dos son pesadillas. La humanidad necesita otro camino, y todos ustedes son parte de forjar ese otro camino”.

Añadió que para un fin permanente y real a los crímenes de lesa humanidad, es necesario gestar un sistema radicalmente diferente.

“En lo más fundamental, la humanidad necesita la revolución. La humanidad necesita el comunismo. Necesitamos un mundo totalmente diferente. Necesitamos mucho más que nuevos sabores y nuevas caras para imperio. Este país, Estados Unidos, se fundó en la esclavitud y el genocidio de los indígenas. A lo largo de su historia, ha realizado más de 100 invasiones a otros países, golpes de estado con respaldo de la CIA y otras ocupaciones. Eso nos ha costado un millón de vidas en Irak; ahora hay 740.000 viudas en ese país. Este sistema está cometiendo enormes crímenes en una escala gigantesca, y nuestro deber a la humanidad es llegar a la raíz de qué tipo de sistema es en que vivimos y qué tipo de cambio realmente es posible”.

Muchos de los manifestantes eran estudiantes de secundaria que habían abandonado las clases para ir a la protesta. Una joven de 17 años de la prepa Stuyvesant dijo que ella y otros estudiantes habían decidido salir de clases solo unos días antes; aunque ella ya conocía a unas cuantas personas alrededor de El Mundo no Puede Esperar, describió el proceso en que los estudiantes en general decidieron salir de clases como “bastante espontáneo”.

Agregó: “Al final de cuentas, hay gente que está muriendo y están enviando a más soldados. Están matando a más gente. Como estudiantes, no lo apoyamos ni lo aceptamos”.

Dijo que un profesor de su prepa había estado diseminando la idea, quizás al director, que los estudiantes solamente buscaban un pretexto para no ir a clases. Agregó que no sabía exactamente cuáles serían las consecuencias, o si las habría, para los estudiantes de Stuyvesant que abandonaran las clases. Pero señaló que precisamente porque muchos consideran un paro estudiantil como algo inaceptable, el mensaje es muy fuerte cuando los estudiantes lo hagan de todas maneras.

Thaddius, el estudiante de Humanities Prep, dijo que la decisión de Obama de enviar a 17.000 soldados más a Afganistán fue uno de los principales factores que lo motivó a participar en el paro y la marcha. Dijo que sus profesores respondieron positivamente a su decisión.

“Les dije a mis profesores que yo iba a salir de clases para ir a una protesta y no les molestó ni nada. Uno estaba completamente de acuerdo”.

Dijo que no le fue difícil decidir abandonar las clases: “Una vez que vi cuál era la causa, ni vi por qué no participar”.

Al terminar el mitin, los manifestantes marcharon por la calle 14 en dirección de la avenida 8, al oeste. Varias personas, entre ellas estudiantes de prepa, respondieron al llamado de los organizadores de unirse a un contingente de “detenidos”, en monos de color naranja y capuchas negras, para representar a los muchos que nuestro gobierno ha agarrado, detenido indefinidamente y torturado. Marcharon en fila con grandes cadenas que ligaban el uno al otro.

Ocho más participaron en una “marcha de los muertos”, vestidos completamente de negro pero con máscaras blancas. Marcharon en un luto silencioso, luciendo en el pecho los nombres y la edad de los civiles muertos y la fecha en que murieron: “Sadia Bibi, 10 años de edad, Afganistán, 12 enero 2006”; “Hussein Nawaz, 5 años de edad, Afganistán, 12 enero 2006”.

Otro grupo cargó un enorme sudario negro por las calles de Manhattan, en representación del luto por los millones de civiles masacrados en las guerras estadounidenses por imperio. Llevaron el sudario hasta el centro de reclutamiento militar de Times Square, para traer ese símbolo de muerte y destrucción justamente a la puerta de los responsables.

Cuando la marcha salió de Union Square, corearon: “¡Alto a la tortura! ¡Alto a la guerra! ¡Es por eso que estamos marchando!”. En el camino corearon: “¡Fuera de Afganistán! ¡Fuera de Irak! ¡Fuera de Palestina! ¡Y no vuelvan más!”; y “¡Seis años! ¡Diga ‘no más’! ¡Nos toca a nosotros parar la guerra!”

Una numerosa escolta de policías no invitados seguía detrás de la marcha. Los manifestantes llegaron a la Humanities Prep para recoger a otros estudiantes, coreando “¿Para qué están reclutando? ¡Para asesinar, violar, torturar y hacer guerra!”, y muchos estudiantes se quedaban mirándolos desde el otro lado de la calle, tratando de decidir si iban a participar o no; varios decidieron que sí. La marcha hizo otra parada en la prepa Lab, también en el distrito Chelsea, para recoger a más estudiantes.

Los que quedaron mirando: el público pasivo que tenemos que movilizar

Uno de los elementos más interesantes de la acción del 19 de marzo fue la respuesta de los neoyorquinos que, quedándose en la acera, miraban la marcha mientras pasaba. Las conversaciones con varios de ellos sugieren que, si bien prevalecen la desorientación y la desmovilización políticas —y el Kool-Aid de Obama es fuerte— el sentimiento popular contra las guerras, la tortura y otros crímenes de este gobierno sigue siendo omnipresente en la sociedad. Varias personas con quienes El Mundo no Puede Esperar habló a lo largo de la ruta de la marcha expresaron aprecio y sentirse inspirados.

Un latino de 55 años de edad dijo: “[La situación] da pena. La gente está muriendo, muriendo, muriendo”. Cuando le pedimos su opinión de la protesta en sí, respondió: “Eso es lo que tenemos que hacer”. Agregó que esperaba que la protesta recibiera cobertura en los importantes medios de comunicación. (Y así fue: el New York Times hizo un amplio reportaje en su sitio web.)

Al leer el anuncio de El Mundo no Puede Esperar para el 19 de marzo, señaló la imagen de un detenido encapuchado y dijo: “¿Ves esto? Eso es horrible”.

Más adelante, frente a la cantina Flannery’s en la calle 14 y la avenida 7, una señora dominicana de 36 años de edad dijo que le impresionó la participación de los jóvenes en particular.

“Ahora cuando vi a esos jóvenes haciendo algo como eso, me dio ganas de llorar. Me están demostrando que están pensando en los demás”.

Agregó que está “completamente de acuerdo” con el llamado de alto a las guerras.

“Hará que unos vuelvan la cabeza”

Más al norte, en Chelsea, Gloria, una señora de 62 años, estaba mirando la marcha de los muertos con su nieto de 9 años, y se la señalaba para explicar qué significaba.

Dijo: “Es una situación triste. Están matando a niños. Están matando a soldados. ¿Para qué?”

Un momento después, agregó: “Tenemos que hacer más para parar esta guerra, para impedir que los soldados vayan para allá”.

Le preguntamos a su nieto cómo sintió al ver los nombres de niños muertos que tenían más o menos la misma edad que él. Contestó: “Creo que no se les sintió bien. Vi letreros con edades muy cortas”.

Cuando la marcha se acercó al centro de reclutamiento, Noble, un hombre afroamericano sentado en una sillas de ruedas, exclamó: “¡Luchen contra el poder! ¡Siempre luchen contra el poder!”

Nos dijo: “Creo que es una buena idea parar la guerra. Mi perspectiva personal, bueno, no soy político, pero en mi opinión el gobierno de Estados Unidos simplemente quiere tener tropas ahí para actuar como policía en Irak”.

Le preguntamos el motivo de haber gritado “luchen contra el poder” y respondió: “Porque eso es exactamente lo que hay que hacer: ¡hay que luchar contra los que tienen el poder!”

Una señora treintañera que acompañaba a Noble y estaba de visita de Canadá, expresó su entusiasmo inequívoco.

“Apoyo 100% a esta marcha y es magnífico verla. Toda la ciudad debiera estar marchando. Todo el país debiera estar marchando. Toda América del Norte debiera estar marchando. Los crímenes que se han cometido son imperdonables”.

Agregó que el tamaño pequeño de la marcha no disminuyó su importancia: “Fue una marcha bastante corta, pero aún así es significativa. Si hubieran varias marchas en diferentes partes de la ciudad, creo que tendrían el mismo impacto que una sola marcha muy grande”.

La marcha llamó la atención de incluso los que se oponían a su mensaje o que respondían tibiamente a él. Una joven blanca de 19 años en la avenida 8 y la calle 21 miró desde el otro lado de la calle mientras pasaba la marcha.

Reaccionó en particular a la marcha de los muertos: “Esto es aterrador. Realmente me da espantos”.

Preguntó con qué propósito tenían ropa negra y máscaras blancas, y cuando le dijimos que fue para simbolizar los civiles asesinados en las guerras estadounidenses por imperio, respondió: “Vaya pues. Si ellos creen eso, definitivamente están llamando la atención”.

Sin embargo agregó que, en su opinión, la muerte de civiles en dichas guerras es culpa de los terroristas que los usan como escudos humanos.

“Estoy segura que Estados Unidos no quiere matar a gente civil”.

Mientras tanto, en la entrada a Humanities Prep, un estudiante de 18 años que estaba pasando un rato en el parque vio llegar el contingente vestido de monos de color naranja, y se acercó para verlo; al principio pensaba que los “detenidos” eran presos en realidad.

Dijo que se opone a la guerra, pero no considera a sí mismo una “persona política” y no piensa que la guerra le impacta directamente.

“No tengo a ningún familiar ahí, así que no me importa mucho”.

Sin embargo, dijo que la protesta era cautivadora: “No sé si va a cambiar algo, pero me conmovió a mí. Hará que unos vuelvan la cabeza”.

Contradicciones que hay que transformar

Encontramos contradicciones claras, tanto entre los transeúntes que miraban la marcha desde la banqueta como entre los propios manifestantes, en cómo veían el terreno político actual. No es de sorprenderse que eso fuera más evidente respecto a cómo veían a Obama. Varias personas, a pesar de hablar apasionadamente sobre la inmoralidad de las guerras estadounidenses por imperio y la justicia de oponer resistencia a ellas, no estaban confrontando el papel de Obama como comandante en jefe de esas guerras.

Thaddius, el estudiante de 16 años de la Humanities Prep que lamentaba que la gente acepta atropellos cometidos bajo Obama que no aceptaría de Bush, dijo además que le tiene en mucha estima al nuevo presidente.

“Todavía siento muy bien con Obama”. Agregó que la gente tiene la responsabilidad de acordarle a Obama de que es necesario el cambio, para que no pierda de vista la voluntad del pueblo.

La señora de 36 años, de la cantina Flannery’s, dijo que estaba dispuesta a darle a Obama un año para hacer un cambio; pero si después de un año nada ha cambiado, entonces lo declarará “simplemente otro político más”.

Gloria, la señora que miraba la marcha de los muertos con su nieto, también guarda esperanzas. Dijo: “Rezo para que cambie las cosas y que traiga a estos soldados de nuevo a casa”.

La idea de que alguien esperaría que Bush pusiera fin a las guerras, al mismo tiempo que las escalaba, es tan difícil de concebir que provoca risa. Sin embargo, mucha gente de esta sociedad sigue esperando, en esencia, que Obama, cuando habla de la escalada de guerra en Afganistán o Pakistán y de continuar la ocupación de Irak, simplemente esté bromeando.

“Desperté de nuevo”

Por otro lado, una conversación en Union Square con Elise, una joven blanca de 24 años, demostró el potencial para superar todas esas ilusiones si chocan con una realidad que apunta agudamente en la dirección opuesta.

Elise dijo que fue a una enorme protesta antibélica en Londres el 15 de febrero de 2003.

Pero una vez que comenzó la guerra de Irak, “Simplemente seguí trabajando y no presté tanta atención [como antes]”.

De hecho, dijo que su atención se centraba en responsabilidades como pagar la renta y los demás gastos. Reconoció: “Era la flojera también”.

La noche de las elecciones, ella quedó emocionada por el primer presidente negro y esperanzada de que Obama siguiera firme a su promesa electoral de “cambio”.

“Me llevó totalmente. Me llevó todo eso de un cambio. Realmente me dio un sentido de poder, al ver que la gente se unía, y ahora vemos que no está cumpliendo con nada”.

Uno de los primeros factores que la decepcionó muchísimo fue el anuncio de Obama de que iba a enviar a otros 17.000 soldados a Afganistán.

Pronto se puso a investigar en línea la historia de otras guerras estadounidenses y en el proceso descubrió que este país lleva siglos de ir a la guerra con pretextos inventados.

Dijo: “Hay tanta información que desconocemos”.

Ahora, dice que insta a las personas entusiasmadas con Obama a investigar a fondo las posturas y el pasado de Obama, y de los miembros de su gabinete.

Dijo que de nuevo siente que tiene poder: “A veces parece que es una batalla tan grande que no voy a poder hacer nada, yo sola. Desperté de nuevo”.

La minoría está en lo correcto... ¡pero no queremos seguir siendo una minoría!

Hay que elogiar a las 50 a 100 personas que marcharon por las calles de Nueva York el 19 de marzo; hicieron lo correcto y lo justo, y su acción importó aun cuando, en lo inmediato, la concurrencia estuvo mucho menor de lo que se necesita.

Por supuesto, nuestra meta no es simplemente estar en lo correcto. Queremos participar en cambiar radicalmente el mundo.

Así que llegamos a esta pregunta: ¿Cómo despertamos a las muchas Elises del país y del mundo?

¿Cómo hacemos que gente por todo el país, como la señora que estaba frente a la cantina Flannery’s, no simplemente llore sino que tome acción?

¿Cómo sintonizamos con los Nobles del mundo, inspirándoles no simplemente a exclamar “¡luchen contra el poder!” sino a entrarle de lleno a un movimiento que está librando esa lucha?

¿Cómo movilizamos a jóvenes como Thaddius, que no tienen “ninguna razón” que les impide sacrificar un día de estudios para oponer resistencia a crímenes de lesa humanidad?

Es muy poco probable que haya una sola solución mágica a esas preguntas. Pero, como punto de partida, es importante reconocer que son preguntas que los a que les urge ver un mundo sin guerras, tortura, represión y opresión debemos plantearnos continuamente y también plantear agudamente a los demás.

Cuanto más salimos con audacia y sin apologías, como hicimos el 19 de marzo, diciendo la verdad —que los crímenes de lesa humanidad siguen cometiéndose en nuestro nombre, que ahora es el gobierno de Obama que los comete y que si fueron inaceptables bajo Bush, también son inaceptables bajo Obama— llegaremos más cerca a tener respuesta a esas preguntas.

Tenemos que actuar de una manera que demuestra claridad moral, para así transmitir esa claridad a otros. Tenemos que inspirarles a ir más allá de decir: “se necesita una resistencia”, en un sentido abstracto, para llegar a decir: “opondré resistencia”, en un sentido concreto.

Desde esa perspectiva, me parece apropiado concluir con un reto que Sunsara Taylor lanzó a la muchedumbre en Union Square:

“Si alguien les dice que la protesta no tiene ningún impacto, díganle que cruzarse de brazos por seis años no tuvo ningún pinche impacto. Votar por Obama tampoco... Salgan a la calle, pero luego vayan a retar a todos los conocidos con que esta es la única manera en que la historia ha cambiado jamás. Siempre comienza con un puñado de personas. Siempre comienza con una minoría. Vayan a retar a los amigos, a los profesores, y a sus padres y consigan que la próxima vez estén en la calle con nosotros. Conéctelos con el movimiento El Mundo no Puede Esperar. Otro mundo es posible. Pero la responsabilidad es nuestra. Y es solo mediante la lucha que podemos transformarlo en realidad”.

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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La Suprema Corte rechaza la apelación de Mumia

C. Clark Kissinger

El 6 de abril de 2009, la Suprema Corte de Estados Unidos se negó a ver la apelación del preso condenado a muerte Mumia Abu-Jamal. No hubo un fallo en su caso, simplemente se incluyó en una lista de los casos que la Suprema Corte se negó siquiera ver. Es un mal augurio que la lista de casos rechazados no incluye una apelación del Estado de Pensilvania que pide que la sentencia original de Mumia a la pena de muerte sea reinstaurada.

Esto aumenta mucho el peligro de que Mumia sea ejecutado.

En 1982, Mumia fue declarado culpable de homicidio por la muerte de un policía de Filadelfia tras un juicio completamente injusto. Ya hace casi 27 años que está en aislamiento en el corredor de la muerte.

Un poco antes del amanecer del 9 de diciembre de 1981, Mumia conducía su taxi en el centro de Filadelfia. Vio a un policía golpeando brutalmente a su hermano, William Cook, con una linterna de metal. Mumia se apuró a ayudar a su hermano. Cayó al suelo con un tiro en el pecho; se le encontró sentado en la acera en un charco de su propia sangre. Un policía estaba tendido en la calle, muriendo de balazos. La policía acusó a Mumia, quien les era bien conocido como un periodista revolucionario y ex-Pantera Negra, de matar al oficial.

En el juicio de 1982, se le negó a Mumia el derecho de ser su propio abogado y se le excluyó de la sala del tribunal durante la mitad del juicio. La fiscalía afirmó que Mumia había confesado, una confesión que los oficiales solamente “recordaron” meses después del incidente. Coaccionaron a testigos para que dieran testimonio falso. El jurado nunca vio evidencia clave. Un taquígrafo de la corte oyó al juez del juicio decir que iba a ayudar a la policía a “freír al n****r”. Se le declaró culpable a Mumia y se le condenó a muerte.

Un creciente movimiento de masas impidió la ejecución de Mumia en 1995, pero aún se le negó la justicia y se quedó en el corredor de la muerte. Ya en 2000, el caso de Mumia había llegado a ser un asunto internacional. El Parlamento Europeo, Amnistía Internacional y otros pedían un nuevo juicio. En 2001 un juez de la corte del distrito federal confirmó la condena de Mumia pero anuló la sentencia de muerte debido a instrucciones inconstitucionales al jurado.

El eje de la apelación de Mumia en los tribunales federales ha sido la exclusión por el fiscal de 10 ó 11 candidatos afroamericanos al jurado. El mayoriteo racista de los jurados en Filadelfia era tan común en ese entonces que la fiscalía hasta produjo una película sobre cómo llevar a cabo esta práctica para capacitar a los nuevos fiscales adjuntos.

Todo esto fue declarado inconstitucional por la Suprema Corte en su fallo de 1986 en Batson v. Kentucky. De hecho, cuando el actual juez de la Suprema Corte Samuel Alito era juez del Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito, escribió en un caso similar al de Mumia que aunque se excluya a solamente un posible miembro de un jurado por motivos de raza o religión, el veredicto del juicio tiene una falla fundamental y debe ser anulado.

Pero el caso de Mumia Abu-Jamal demuestra que las necesidades políticas de la clase dominante triunfan sistemáticamente sobre los pormenores legales. Linn Washington, Jr., columnista del Philadelphia Tribune y profesor de periodismo de la Universidad Temple escribió: “Este fallo de la Suprema Corte de nuevo subraya la ‘Excepción Mumia’ en la cual las cortes hacen caso omiso de precedentes actuales o los cambian radicalmente para poder rechazar el otorgamiento a este preso el desagravio jurídico otorgado a otros presos que planteen los mismos argumentos jurídicos”.

Mumia jamás ha retrocedido en las narices de todo esto, y el sistema ha continuado resuelto a quebrar su posición revolucionaria impenitente. En 2008, el Tercero Circuito rechazó la apelación de Mumia por voto de 2-1. El juez del tribunal de apelaciones Thomas Ambro criticó a los jueces de la mayoría, preguntando por qué, a este peticionario en particular, suben el estándar de la evidencia requerida para probar que el fiscal aplicó criterios de sesgo racial.

La Ley de la Pena de Muerte Efectiva de 1996, firmada por Bill Clinton, limita a cada acusado a una y solamente una apelación federal. Por lo tanto la decisión de la Suprema Corte de ni siquiera ver el caso de Mumia señala el fin de sus apelaciones en las cortes federales.

Las cortes federales inferiores ya anularon la sentencia de Mumia a la muerte debido a las instrucciones inconstitucionales al jurado original. Pero la Suprema Corte aún podría reinstaurar la pena de muerte como resultado de la apelación de Pensilvania, la que aún está pendiente. Aunque la corte alta no reinstaure la pena de muerte original, Pensilvania aún tiene la opción de formar un nuevo jurado y repetir la fase de determinar el castigo en el juicio original de Mumia, de pedir que un nuevo jurado escoja entre la vida en prisión y la ejecución.

Este sistema criminal bajo el cual vivimos ya ha sometido a Mumia a más de un cuarto de siglo de tortura sistemática. Está encerrado en una celda pequeña las 23 horas al día y solamente se le permite ver a familiares y abogados por una ventana de plexiglás. Fuera de la celda siempre está en grilletes y cadenas.

En el número del 30 de marzo de la revista The New Yorker, el profesor Atul Gawande de la Facultad de Medicina de Harvard señala que mantener a presos en confinamiento solitario a largo plazo es un mecanismo de tortura. “No fue siempre así”, escribe Gawande. “El uso general del aislamiento es, casi exclusivamente, un fenómeno de los últimos veinte años... Estados Unidos ya tiene a cuando menos 25.000 presos en aislamiento en prisiones de máxima seguridad”.

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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Afganistán: Lacayos de Estados Unidos legalizan la violación marital y otras leyes antimujer

El 27 de marzo Barack Obama presentó su plan de enviar 4 mil soldados más, aparte de los 17 mil que ya ha enviado (y posiblemente 10 mil más antes del fin del año, lo que en total equivaldrá a 70 mil más una cantidad igual de “contratistas” particulares).

Entre los argumentos a favor de esta escalada, Obama dice que la guerra y ocupación en curso de Estados Unidos “es una causa que no podría ser más justa”, además de que es un objetivo que ayuda al pueblo afgani “sobre todo las mujeres y niñas”. “Para el pueblo afgani”, dijo, “volver al dominio del Talibán condenaría al país a un gobierno brutal, el aislamiento internacional, una economía paralizada y la negación de derechos humanos básicos al pueblo afgani, sobre todo las mujeres y niñas”.

Pero precisamente “la negación de derechos humanos básicos al pueblo afgani, sobre todo las mujeres y niñas” es lo que Estados Unidos y su gobierno títere están reforzando en Afganistán.

Cuatro días antes de la declaración de Obama, salió a la luz que el gobierno afgani, que instauró Estados Unidos, aprobó (en febrero) uno de los proyectos de ley antimujer más viles del mundo basada en la ley religiosa islámica (sharia). El presidente afgani Hamid Karzi, elegido por Estados Unidos, apoyó el proyecto.

La nueva ley aplicará a los chiítas, que representan aproximadamente de 10 a 15% de la población del país. Establece un precedente aterrador para todas las mujeres del país. Legaliza abiertamente la violación en el matrimonio prohibiendo que una mujer se niegue a tener relaciones sexuales con su esposo. Dice: “A menos que esté enferma, la esposa debe responder de manera positiva a los deseos sexuales de su esposo”.

Y trae más. Esta ley reaccionaria y medieval también:

• Legitima el matrimonio infantil con requisitos específicos (dote) en el caso del matrimonio entre menores (Artículo 122).

• Impide que la mujer trabaje, estudie en la escuela, tenga acceso a servicios médicos u otros servicios y deje el hogar sin el permiso del esposo (Artículo 133 y 177).

• Legaliza el procedimiento del divorcio siempre y cuando estén presentes dos testigos masculinos (Artículo 161).

• Le da al hombre el derecho de heredar propiedades fijas y no fijas de una pareja difunta, pero que la mujer solo puede heredar propiedades no fijas de una pareja difunta (Artículo 226).

• Le da la custodia de los hijos al padre y al abuelo en el caso del divorcio (Artículo 47).

Una parlamentaria dijo que la ley era “peor que en los años del Talibán” y que “quienes objetaran fueron acusados de estar en contra del islam” (The Independent y The Guardian, Inglaterra, 31 marzo 2009).

En medio del escándalo mundial contra la ley, Obama la denunció por “aborrecedora”. Pero esta ley es el producto de un régimen instaurado y apuntalado por el imperialismo yanqui y que le sirve. Y Obama dejó en claro que por ella no cambiaría la misión estadounidense en Afganistán (ABC News, 4 april 2009).

Un comunicado del Día Internacional de la Mujer de 2009 de la Organización de Mujeres 8 de Marzo (Irán y Afganistán) señala una realidad básica: “El imperialismo estadounidense invadió a Irak y Afganistán en nombre de una ‘guerra contra el terror’ y la ‘liberación de la mujer’. Acabó soltando terror sobre el pueblo de Afganistán e Irak y reforzando a todas las autoridades patriarcales, tribales y religiosas”.

Lo que se necesita con urgencia hoy, de la gente en Estados Unidos, es una oposición a la ocupación de Afganistán por Estados Unidos, que es responsable de la muchísimo mayor parte de los horrores y sufrimiento en el Medio Oriente. Cuanto más esta clase de movimiento y poderosa lucha contra la guerra surja en Estados Unidos, más caminos e iniciativa les dará a los auténticos revolucionarios en otras partes del mundo que con razón son hervideros de odio contra el imperialismo yanqui y quienes se enfrentan al imperialismo yanqui así como al reaccionario fundamentalismo islámico.

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José María Sison: Absuelto de todos los cargos

Lo siguiente es del Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar:

6 de abril de 2009. Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar. Pese a la persecución jurídica implacable por cargos de homicidio, una y otra vez no han logrado presentar argumentos convincentes en los tribunales. Por fin los fiscales holandeses anunciaron que han retirado los cargos en su caso contra el profesor José María Sison, el presidente fundador del Partido Comunista de las Filipinas (PCF).

El anuncio formal de esta decisión del 31 de marzo de parte del Servicio Público de Procesos Jurídicos de Holanda debido a “pruebas convincentes y jurídicas insuficientes” representa una autodenuncia de la naturaleza política de la campaña en los tribunales contra Sison, tal como él siempre ha sostenido.

Además, por si acaso alguien dudara de los motivos políticos, como suerte de último recurso, incluso después de admitir que nunca hubo pruebas que sirvieran en un tribunal y ningún fundamento siquiera para continuar las indagaciones, los fiscales holandeses repitieron que debido a sus lazos con el PCF, creían que Sison “podría haber estado implicado” en la muerte de dos hombres que Sison describió como “asesores de seguridad y agentes militares del reaccionario gobierno filipino” que murieron a manos del Nuevo Ejército del Pueblo liderado por el PCF. Esta es una descarada campaña de perseguir a Sison en la esfera de la opinión política (y de formas que también tienen serias consecuencias prácticas), de castigarlo de manera extrajurídica después de que han tenido que admitir que por ley no lo pueden castigar.

Sisón, de 70 años de edad, fue arrestado en agosto de 2007 y mantenido en aislamiento por 17 días sin visitas de su médico ni familiares. Entonces los tribunales rechazaron la solicitud de la fiscalía de que lo mantuvieran en la cárcel a la espera del proceso y recomendaron ponerlo en libertad porque, incluso en ese momento, se decía que no había suficientes pruebas para procesarlo y era necesario ver los cargos en su contra en el contexto político. Cabe señalar que el propio gobierno filipino retiró los cargos en su contra por los homicidios que se cometieron en 2003 y 2004, pero no obstante el gobierno holandés eligió volver a estudiar el caso sobre la base de lo que Sison llama “testigos falsos” surtidos por “las autoridades militares y políticas filipinas”.

La fiscalía pretendió pero no logró hacer que un tribunal de apelaciones ordenara volver a meterlo preso en octubre de 2007. En junio de 2008, el tribunal de apelaciones falló que aún no había suficientes pruebas para fundamentar un proceso en su contra. La fiscalía siguió sus indagaciones. En un comunicado de prensa del 31 de marzo, Sison dijo que la decisión del Servicio Público de Procesos Jurídicos de Holanda, de retirar los cargos, “ya era esperada desde hace mucho y demorada desde hace mucho”.

Sison ha vivido en Holanda desde 1988, cuando el gobierno filipino canceló su pasaporte mientras estaba de viaje. En las Filipinas, pasó ocho años en la cárcel, donde lo torturaron y desde entonces le han amenazado la vida. No obstante, el gobierno holandés se negó a otorgarle asilo político, y en 2002, puso el nombre de Sisón en su lista de “terroristas”, 24 horas después de una decisión similar del gobierno estadounidense, y la Unión Europea lo emuló. Entonces no hubo cargos legales en su contra, así que de nuevo se trataba de un castigo político extrajurídico.

Por tener su nombre en esta lista es objeto de fuertes restricciones sobre su capacidad de trabajar y desplazarse, y las autoridades le niegan servicios médicos, vivienda y otras prestaciones a que tienen derecho los refugiados. Y congelaron su cuenta bancaria.

Sison anunció que va a librar una batalla política y jurídica para obligar a Holanda y a la Unión Europea a “tomar medidas correctivas por las injusticias que me han hecho sufrir en este caso de asilo, por haberme puesto en la lista de ‘terroristas’ y por acusarme falsamente de homicidio”. Ha entablado una demanda ante el tribunal contra el Servicio de Procesos del gobierno “por no procesar a los que han tratado de asesinarme en Holanda”.

La dirección y el equipo del Panel de Negociadores del Frente Democrático Nacional de las Filipinas (FDNF) están contemplando acciones similares porque sus hogares fueron allanados al mismo tiempo que el arresto de Sison en 2007.

En 2004, el FDNF suspendió las negociaciones de paz con el gobierno filipino. Sison dijo: “La anulación de los cargos en mi contra me dejará más tiempo para trabajar a favor de las negociaciones de paz entre el Gobierno de la República de las Filipinas y el FDNF en mi posición de asesor político en jefe del FDNF. Estoy resuelto a trabajar por una paz justa y duradera en las Filipinas sobre la base de acuerdos sobre las reformas políticas, económicas y sociales que traten las causas del conflicto armado”.

El Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar es un servicio de Un Mundo Que Ganar (aworldtowin.org), una revista política y teórica inspirada por la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista, el centro embrionario de los partidos y organizaciones marxista-leninista-maoístas.

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“Acción relámpago” para construir un movimiento revolucionario

Carta de un lector a Revolución

Recientemente, nos pasamos dos fines de semana en un barrio de nuestra ciudad a fin de redoblar los esfuerzos sistemáticos para distribuir el periódico e integrar a su vez el amplio uso por las masas del DVD REVOLUCIÓN, por qué es necesaria, por qué es posible, qué es, por Bob Avakian. Tuvimos la orientación de presentarle a la gente de manera concisa y directa que estamos construyendo un movimiento para hacer la revolución, y que este periódico es el corazón y fundamento organizacional de dicho movimiento, que “los revolucionarios ya estamos presentes”, estamos construyendo un movimiento revolucionario y la gente necesita enterarse de lo que se trata y unirse a él, incluyendo desarrollando redes alrededor del periódico como una herramienta muy poderosa para construir y organizar la revolución.

Fue algo estupendo, de presentarnos allí llevando con audacia el periódico, abriendo paso en un nuevo territorio, estableciendo los fundamentos para reunir a gente nueva para que tome parte en este movimiento revolucionario. Aprendimos cosas con respecto a qué tan crítico es todo esto. Y obtuvimos un sentido tanto del potencial para forjar un movimiento revolucionario como el verdadero reto y necesidad de discutir y bregar con la gente acerca de todo lo que le impide, incluido el pensamiento atrasado.

Con este tipo de orientación, de pronto se hizo claro quién era una persona avanzada y quién no era, así que pudimos arrimarnos a gente que sí quería recibir el periódico. Por lo general las masas respondieron seriamente y con muy pocas respuestas negativas, como por ejemplo, “Yo tengo mi religión. No necesito esto”. No entramos en largos debates con la gente, sino que introdujimos el periódico si se mostrara interés, le ofrecimos una suscripción y le dijimos que regresáramos la próxima semana. Fue un enfoque científico y sistemático: explorar el barrio con antelación, crear equipos, contar con una orientación clara y sencilla, tener buenos apoyos visuales, iniciar inmediatamente por la mañana, y al mediodía sacar un balance, y salir de nuevo.

Unos jóvenes que nos acompañaron por primera vez se entusiasmaron al ver cómo en realidad repercutía nuestra línea entre este segmento de la gente. Esta no era una discusión académica sobre por qué es necesaria la revolución pero más bien sobre la gente que viene con una comprensión básica de que el sistema está jodiendo al pueblo y en unidad con “necesitamos un futuro completamente diferente” y ansiosos de aprender sobre lo que estamos  haciendo y como nos acercamos a esto.

Un joven camarada de nosotros ayudó a seleccionar este vecindario, que no era muy familiar para el equipo pero que él conocía y creía que era un buen lugar para empezar. El parecía saber donde no ir, lo que es muy importante para no caminar ciegamente dentro de áreas conflictivas. El vecindario que escogimos es una mezcla de proletarios latinos y negros, pero no el área más ruda de la ciudad. Es abrumadoramente proletaria, muchos propietarios de pequeñas casas modestas, cerca del 80% son negros, algunos han estado allí por muchos años, algunos crecieron en el área y pudieron haber heredado sus casas; otros dijeron estar luchando para mantenerse a flote con la crisis hipotecaria. Tal vez 10% de las casas están clausuradas o vacías con avisos para la venta. La gente supo de otros que perdieron sus casas en el área. Vendimos dos periódicos a dos latinas que estaban empacando sus pertenencias después de perder su casa por embargo. Se estaban mudando para un edificio de apartamento calle abajo.

Nos dividimos en equipos, cada uno cubría un área particular. Cada equipo tenía al menos un hispanohablante lo que era crucial. Para dar un sentido de que los revolucionarios estaban allá, los equipos llevaban un cartel grande de la página central del periódico por los vecindarios. Cada equipo también tenía un megáfono aunque no se usó mucho. Al final del día los equipos se juntaron para recopilar los nombres y apuntes.

Establecimos un equipo para llamar a las personas que conocimos durante la semana y ver si querían presentar un DVD en sus casas esa semana; queríamos saber qué pensaban acerca del periódico, si lo habían leído.

Las personas con las que hablamos de puerta en puerta y aquellas en la calle comentaron que no habíamos estado allá antes pero que nos habían visto en las protestas y en la tele. “¿Dónde han estado ustedes?”, era una respuesta frecuente. En general la respuesta que recibimos era muy abierta y positiva. Revolución, sí, pero ¿de qué clase? ¿Cómo puedes hacer eso en un país como este? Alguna gente con la que hablamos tuvo conexiones con los años 60, los Panteras; otros hablaron de los recientes asesinatos policiales y la protesta contra esto, orgullosos de haber participado en estas protestas. Y otra mujer proletaria dijo estar preocupada de la suerte del planeta debido al calentamiento global. Por supuesto que había una gran dosis de Obamanía y esperanzas de que las cosas puedan cambiar. Pero todo eso se vio afectado por la realidad que estamos viviendo con la economía, con la brutalidad.

Después de ver las ampliaciones de la página central, mucha gente nos hizo señas. Algunos dijeron recordarnos en las calles con las masas exigiendo justicia para Oscar Grant y señalando el papel de la policía, la naturaleza epidémica del asesinato policial. Unos jóvenes que jugaban dados en la esquina de la calle reconocieron a uno de nosotros por las protestas y compraron ejemplares del periódico. Además, nos sentamos con los estudiantes de una escuela intermedia que juntaron todo el sencillo y monedas que tenían para comprar el periódico y se unieron con uno de nosotros en las escaleras de una casa, entrando en cuestiones importantes de cómo hacer la revolución, que si podemos hacer una clase de mundo completamente diferente.

La primera semana 25 personas nos dieron su número para llamarlos. Se vendieron 8 suscripciones. Distribuimos cerca de 120 periódicos. No nos centramos en dejar paquetes de periódicos con la gente. La mayoría no conocía el periódico y pensamos que debían leerlo y vamos a volver el próximo fin de semana con un paquete y ayudarles en cómo distribuirlos. Es interesante que la mayoría de suscripciones se vendieran a mujeres y la mitad eran hispanohablantes. Una mujer de hablahispana cuyo esposo era algo cínico sobre el asunto de la “revolución”, le gustó mucho la historia de las mujeres de Irán y Afganistán de primera plana y resonó en ella que estas mujeres querían revolución y que necesitamos una también aquí. Estaba muy animada con nuestra lucha de construir un movimiento revolucionario y acogió con gusto la oportunidad de conectarse a través del periódico. Vendimos periódicos a muchos hombres incluyendo hispanos, en realidad casi todos los latinos con que hablamos compraron el periódico.

Durante la semana llamamos a los que compraron suscripciones, pero fue difícil contactarlos. Y cuando los contactamos la mayoría no habían leído aún el periódico. Pero una mujer que lo había leído pidió 5 copias más para sus amigos. Muchos no tienen tiempo, pues como están esforzándose para sobrevivir, les era difícil asegurar con anterioridad una reunión. Concluimos que necesitábamos ir a las casas durante la semana, leer un artículo o dos con ellos, mostrarle una parte del DVD. Cuando lo hicimos, una mujer nos dijo que ya había pedido el DVD cuando vio el anuncio en el periódico. Le sugerimos que los vieran con otra mujer al frente que compró una suscripción. Nos dijo que ¡era la mujer del frente que le sugirió comprar el DVD! Las invitamos para la próxima cena de recaudar fondos para el periódico y le dimos volantes para la cena y el inminente tribunal. Ya hay un rumor en el vecindario. La gente ha empezado hablar entre ellos sobre nosotros, hablando sobre este movimiento y las cosas que estamos haciendo. Necesitamos animar y promover más gente que se una para ver el DVD. El próximo fin de semana nos concentraremos en mostrar el DVD en el acto y venderlo a la gente y animarlos a mostrarlo en casa como parte de crear este movimiento para la revolución.

El segundo fin de semana de “acción relámpago”, fuimos de nuevo al mismo vecindario y vendimos 8 suscripciones más. La gente nos recordaba de la semana pasada. Algunos comentaron que su vecino obtuvo el periódico la primera vez que fuimos. En otras palabras, al salir audazmente y al tener una presencia importó mucho. Le da a la gente el sentido de que este es un movimiento. Nuestro carácter plurinacional, diferentes edades y las varias mujeres que fueron parte de esta acción le informan a la gente acerca de qué clase de movimiento estamos construyendo. Estaban felices de volvernos a ver. La gente en el vecindario captó la idea de que no somos algo de una ocasión, que queremos continuar conectándonos con la gente a través del periódico y con el DVD, que somos serios y que realmente queremos organizarnos con ellos para la revolución.

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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Estudiantes de una secundaria urbana conocen al ejército

Revolución recibió la siguiente carta de un lector:

Recientemente una maestra de una secundaria de puros estudiantes negros en el centro de una ciudad grande me describió el siguiente suceso.

Esta escuela recientemente llevó a cabo un Día de Carreras donde varios maestros invitaron a personas que no eran de la escuela a que hablaran de sus carreras. Cada orador se quedó en una aula todo el día y las diferentes clases (con maestros diferentes) que usaban esa aula oyeron esa presentación particular. Dos reclutadores del ejército se establecieron en una aula y lo que sigue es a) una descripción de lo que dijeron y b) una discusión entre la maestra y unos estudiantes después de escuchar a los reclutadores.

El rollo publicitario del ejército a los jóvenes negros del centro urbano

Ambos reclutadores eran negros —uno mayor y el otro joven— que habían crecido en el barrio vecino de la escuela.

Su rollo publicitario se basó completamente en “estamos aquí para ayudarte a salir del gueto — somos tu alternativa a la vida de la calle que te va a dejar muerto o preso”. Describieron estas opciones de forma muy descarnada. Presentaron las varias maneras en que, según ellos, el ejército te podría ayudar:

1. Puedes alistarte en la reserva después del tercer año de la secundaria. Necesitas el permiso de tus padres y un documento de la escuela que indica que estás encaminado a graduarse. Irás para adiestrarte un fin de semana cada mes y recibirás $200 al mes.

2. Cuando te gradúes, o puedes continuar en la reserva o alistarte en servicio activo. Si te alistas en la reserva, participarás un fin de semana cada mes por 6 años con sueldo. Si estás en servicio activo, por apuntarte puedes recibir una prima de $20.000. Podrás escoger cualquier clase de trabajo que te interese y el ejército te adiestrará. Vivirás en “dorms” [dormitorios en los cuarteles] muy agradables — los describió en detalle, recalcando que tendrás tu propia habitación.

3. El ejército te guardará dinero para que vayas a la universidad —o mientras estés en la reserva o después de salir de servicio activo— $5.000 al año y $20.000 para pagar préstamos.

4. Recalcó que después del ejército tendrás una posibilidad mucho mejor de conseguir trabajo por tu experiencia. Los patrones sabrán que no robas y que llegarás al trabajo puntualmente — “es la cultura del ejército”. También señaló que recibió 10 puntos de más en el examen del Servicio Postal por ser un ex integrante del servicio militar.

5. El reclutador joven fue un deportista. No dijo mucho pero lo principal fue que hay muchos deportes en el ejército, así que los deportistas tendrán muchas oportunidades de desarrollar sus destrezas e intereses.

6. No mencionaron nada sobre el combate ni la guerra en la presentación. Lo poco que salió fue por las preguntas de los estudiantes. Y aquí de nuevo le quitaron importancia al tema. El reclutador mayor dijo que cumplió un turno de servicio en Irak pero nunca estuvo en combate. Preguntó a la clase: “¿Cuántos de ustedes conocen a alguien que murió en Irak?” En una clase nadie levantó la mano; en otra clase una muchacha lo hizo. Y les preguntó: “¿Cuántos de ustedes conocen a alguien que ha muerto en las calles de este barrio?” Y la mayoría levantó la mano. Otra vez — de nuevo fue al grano, a las condiciones desesperadas que el ejército aprovecha para convencer a estos chicos a que se alisten. Sin embargo, recalcó que si él muriera, su familia recibiría un seguro de $500.000 — y lo comparó a lo que describió como los pobres entierros y las conmemoraciones pequeñitas en la calle que son todo lo que queda de las masas muertas. “No habrá camisetas con mi retrato ni gente tomando vino barato en mi entierro, y después de unos días se te olvidan. No. Se cuidará de mi familia”.

No mencionaron para nada los turnos de servicio obligatorios (y múltiples) en Irak y Afganistán. Ni las prorrogas de turnos “Stop Loss” (involuntarias). Ni ningún sacrificio, salvo el reclutador mayor que dijo que fue un gran sacrificio estar lejos de su familia cuando estaba en el extranjero.

7. La presentación emanaba paternalismo. Se le preguntó al tipo mayor si las mujeres podrían estar en combate. Dijo que no, por dos razones. Primero, el público no soportará fotos de mujeres ensangrentadas y heridas. Segundo, hay que proteger a las mujeres para que tengan hijos. En otros momentos, señaló que para ser hombre tienes que ser un proveedor — y de ahí el valor del ejército y su adiestramiento. Este tipo también dejó muy claro que él es el amo de su casa. Describió que fue a la secundaria de su hijo porque el chico estaba causando problemas. Le dijo a la dirección de la escuela que si su hijo no se portara bien, regresaría a la escuela para darle una paliza al chico ahí mismo. Dijo que la dirección de la escuela le dijo que no era legal pegarle a su hijo en la escuela. Él dijo: “A ver, a impedírmelo”.

8. No mencionaron para nada el patriotismo ni ningún “gran motivo” al pedir a los chicos que se alistaran en el ejército. Lo presentaron todo en términos de puro interés propio y éxito personal (es decir, dinero). El tipo mayor se jactó de que ya es dueño de propiedades. Elogió a un administrador de escuelas de la zona como un hombre negro con dinero — se pone un traje todos los días y sus camisas aun tienen un monograma de su nombre en la manga. Hizo una referencia a Obama en este contexto — como alguien que tenía aún más éxitos y por lo tanto hay que emularlo.

Una discusión entre la maestra y algunos estudiantes que habían oído a los reclutadores

Al fin del día —el cual en esencia se perdió como día de enseñanza— la maestra habló con 9-10 estudiantes durante la última clase sobre qué pensaban de la presentación de los reclutadores.

Unos chicos en esta discusión habían tenido graves problemas de disciplina en la clase y la maestra había tenido serias confrontaciones con algunos, hasta expulsar a por lo menos cuatro de ellos de la clase de vez en cuando. Un chico es un grandullón que está muy inmaduro y sólo quiere forcejear y jugar todo el día. Un par de otros varones siempre se están luciendo y soltando puras habladurías sobre quien sea o lo que sea — especialmente cuando la maestra quiere enseñar. Una chica está tan ansiosa de atención que no puede callarse en clase. Otro chico es un pandillero que estuvo preso y acababa de terminar la libertad condicional. Y una de las chicas fue la mejor estudiante de la maestra y alguien que reflexiona acerca del mundo y está preocupada por adónde va. Así que fue un grupo muy mixto de chicos.

La maestra comenzó preguntando si, después de la presentación, había alguien que quisiera alistarse en el ejército. La mayoría dijo: “Para nada”. Olfateaban algo dudoso, pero pensaban que lo escondido era que el ejército fue como un “campamento de adiestramiento” todo el tiempo con mucha disciplina y severidad y no querían nada de eso. La maestra les preguntó: “¿Qué hace un ejército? ¿Qué es su razón de ser?” Eso los dejó perplejos, pues no lo habían considerado de esa manera. La maestra dijo que el trabajo del ejército es matar a personas; que eso es el propósito esencial, matar a personas en pro del interés del gobierno.

La maestra (que también había oído la presentación) señaló que los reclutadores nunca mencionaron este propósito del ejército ni las guerras que está librando Estados Unidos hoy en Irak (salvo de paso unas poquitas palabras) y Afganistán (para nada) ni los repetidos turnos de servicio que casi todos los soldados tienen que cumplir ahí, incluso en la reserva.

El grandullón inmaduro había estado medio escuchando y resulta que tenía un pegote del ejército en su camisa. Dijo: “¿De qué está hablando? ¡Estados Unidos no está librando ninguna guerra!” ¿Que qué? Esto reveló mucho de este chico, incluyendo cuán profundamente le habían inculcado estas mentirillas. El chico dijo: “¿Cómo sabe usted de esto — ha estado en el ejército?” La maestra respondió que no había estado en el ejército, pero ha prestado mucha atención a lo que pasa en el mundo – había leído y estudiado y hablado con personas que sí sabían. Y explicó que eso es la manera de que la gente aprenda la mayor parte de lo que necesita saber. “La experiencia de una persona no puede abarcar más que una tajada pequeña de la realidad. Tienes que trabajar para aprender cosas. Y si no lo haces y no lo tomas en serio — te van a aprovecharse de ti. Al igual que el ejército se está aprovechando de ti con esa presentación que te engañó por tu ignorancia y te hizo ponerse el pegote de ellos y decir que quieres alistarte”. Con eso no solamente se le cerró la boca a este chico, pero por la expresión de su cara se dio a entender que había confrontado algo bien grande y que necesitaba pensarlo.

La conversación volvió a la guerra en Irak. La maestra les preguntó si sabían por qué Estados Unidos había atacado a Irak. Muchos no tenían ni idea. Un par de ellos creían que tenía algo que ver con Osama Bin Laden. La maestra dijo que esa fue lo que alegaban —que no fue cierto— y también ponían las armas de destrucción masiva, que un par de estudiantes recordaron. El pandillero dijo: “Fue por el petróleo. Nosotros somos pandilleros y cuando queremos algo, lo tomamos”. No quedó muy claro quién fue el “nosotros” según este chico, pero al menos hasta cierto punto sostenía esta posición. Así que la maestra dijo que mientras Bush jamás lo admitiría, en gran parte sí se trataba del petróleo. Después le preguntó al chico: “Así que de esa es la vida de los pandilleros, ¿qué no?” Y el chico, sintiendo un poco orgulloso, dijo: “¡Simón!” La maestra dijo que si quieres abrazar la vida de los pandilleros, he aquí otra cosa que tendrás que abrazar. Les narró la historia representada en la película Redactado sobre unos soldados yanquis que —de forma verdaderamente pandilleresca— miraban cada día a una muchacha iraquí de 14 años mientras regresaba de la escuela y decidieron violarla. Un día, fueron con sus pijamas negras al retén, se las pusieron, se comieron alas de pollo y la siguieron a su casa. Entraron en su casa, mataron a balazos a toda su familia, violaron a la muchacha y luego la asesinaron brutalmente. “Quieres ser un pandillero, pues ¡eso es lo que serás!” Los otros chicos se enloquecieron, apuntándole el dedo acusador al chico pandillero y gritando cosas como “ella te pilló”. La maestra luego le preguntó al chico si sabía que una cuarta parte de todos los soldados que volvieron de Irak necesitaban cuidado psicológico, o que había más soldados yanquis de Vietnam que se suicidaron después de volver a casa que los que murieron en combate en Vietnam. No podían vivir consigo mismos y con los horrores que habían visto y en que habían participado. “Eso también es parte de la ‘vida de los pandilleros’ que pregonas”.

Ahora dos de las chicas le preguntaron a la maestra: “¿Cómo se llama esa película? ¿Cómo se deletrea? ¿Por qué no podemos verla en clase?” Una de estas era la chica que sabe de las cosas, pero la otra era una chica que hace buenas tareas (como unos escritos interesantes), pero nunca dice nada en clase y en general tiene su iPod al oído y siempre se viste muy bien.

En un momento al fin de esta discusión la maestra y los chicos medio se estaban mirando los unos a los otros desde una perspectiva nueva. La maestra les dijo: “¿Saben cuán cansada estoy de todas estas peleas estúpidas suyas sobre cosas ridículas? Utilicemos las últimas 10 semanas de clases enfocándonos en lo que importa. Llevaré la película Redactado, aprenderemos de los años 60, de los Panteras Negras y cosas así”. Todos dijeron que “sí” con mucha convicción (al menos en ese día).

Antes de irse, la maestra habló un poco con el chico pandillero. Le preguntó si de hecho se identifica con lo que Estados Unidos está haciendo con estas guerras por todo el mundo. Dijo que no, no era de esa clase de pandillero. Pero añadió: “además, no tenemos suficientes armas”. La maestra también habló un poco con el grandullón inmaduro y le dijo que le ha estado hablando de forma tan dura sobre la necesidad de madurarse porque veía su potencial, si él se enfrentara al mundo y no huyera de él. Al día siguiente este chico estuvo a todo dar en la clase.

Un último pensamiento mío: Nada de esto durará para siempre y nada ha cambiado de forma permanente. Pero creo que este episodio sí revela en pequeña escala que jamás se puede desperdiciar un poco de trabajo revolucionario, y que lucha política e ideológica contundente puede transformar las condiciones, entendido una vez más según los límites muy concretos. Y de más importancia, demuestra que en la profundidad de su corazón muchos de estos chicos sí quieren algo mucho mejor que el mundo en que viven, incluyendo en sus relaciones entre sí, quieren algo de más importancia, dignidad y justicia que lo que esta sociedad le ha impuesto.

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Revolución #162, 19 de abril de 2009


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El terremoto en Italia y el fracaso del capitalismo

Soy lector asiduo de Revolución y he seguido de cerca los sucesos en Abruzzo, Italia, donde ocurrió el gran terremoto hace poco centrado en la ciudad de L’Aquila que marcó 6.2 en la escala de Richter, con fuertes réplicas. Las ciudades a una hora de distancia se sacudieron fuertemente durante el terremoto. Desde hace décadas que Italia no haya presenciado tal devastación y destrucción, aunque la península es una zona importante de actividad sísmica.

Al día de hoy, se han confirmado más de 235 muertos, más de mil lesionados y al menos 100 mil sin hogar según el presidente municipal de L’Aquila, Massimo Cialente. En los alrededores, las autoridades han evacuado a miles y cerrado muchas carreteras. El centro de la ciudad quedó en ruinas. Muchos edificios históricos, en una ciudad que se fundó en el siglo 13, se han derrumbado, y algunas antiguas ruinas romanas sufrieron daños en la ciudad de Roma, a 100 km. Mientras que muchos evacuados duermen en carros, el primer ministro Silvio Berlusconi rechazó toda ayuda de socorro internacional para las víctimas del terremoto.

Si bien es obvio que los seres humanos no tienen la capacidad de prevenir tales desastres naturales, antes del siniestro se dieron señales de que venía en camino el desastre, y un encubrimiento del propio gobierno para impedir que esta evidencia saliera a la luz.

A fines de marzo, una semana antes del mortífero terremoto, Giampaolo Giuliani, un investigador del Laboratorio Nacional Físico del vecino Gran Sasso, observó que aumentaban rápidamente los niveles de radón en la región, lo que es una advertencia que muchos científicos dicen que es una manera de pronosticar fuertes actividades sísmicas. Además, se dieron unos pequeños sismos en la región poco antes, que es otra clara advertencia de que venía en camino “uno grande”.

Aparte de predecir que este sería un terremoto devastador, Giuliani lo anunció públicamente en un portal electrónico, puso un video en YouTube días antes con una advertencia a la gente de la región de L’Aquila de que se evacuara porque venía en camino un gran terremoto. Antes del terremoto, camionetas con altavoz recorrieron las calles de la ciudad con advertencias de evacuación para la población. La policía recibió un informe al respecto y por eso Giuliani tuvo que retirar las advertencias que había anunciado.

Acusaron a Giuliani de causar un pánico innecesario, y las autoridades de L’Aquila sostuvieron una asamblea popular el 31 de marzo para apagar los temores de la población. Desde entonces, muchos han defendido a Giuliani y muchos medios y diarios digitales del país lo han entrevistado.

Después del último gran terremoto en el país en 1980 y miles de muertes en el sur del país, se aprobó una ley que estipula que se construyan los edificios de acuerdo a cierto código de construcción que asegurara que resistieran un terremoto. No obstante, muchos edificios colapsados fueron construidos después de que entró en vigor este nuevo código, y mucha gente le echa la culpa a las empresas de construcción que adrede, para reducir gastos, tomaron atajos en medidas de seguridad (cabe señalar que el gobierno italiano está corrompido hasta la médula y es fácil evadir muchas leyes con un soborno o un conecte con la persona indicada).

Sin duda más datos saldrán a la luz al volver la situación a la normalidad en L’Aquila, no puedo sino compararla con lo que pasó hace unos años en Nueva Orleáns después de la destrucción causada por el huracán Katrina. En ambos casos, las ganancias capitalistas al mando de todo y la complicidad directa del gobierno impidieron la evacuación de la población y contribuyeron a muchas innecesarias muertes, lesiones y destrucción que era posible prevenir. Por el hecho de que el sistema capitalista no puede proteger a la población de la destrucción causada por este terremoto, entre otras cosas, la humanidad necesita con tanta urgencia la revolución y el comunismo.

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