El texto de un corto:

La opresión de las mujeres y las relaciones opresivas de género

del POR QUÉ NOS HACE FALTA UNA REVOLUCIÓN REAL Y
COMO CONCRETAMENTE PODEMOS HACER LA REVOLUCIÓN

Un discurso de Bob Avakian

Aparte de estar completamente entretejida y estrechamente “articulada” la supremacía blanca con el desarrollo del capitalismo en Estados Unidos, la supremacía masculina también está completamente entretejida y estrechamente “articulada” con todo el desarrollo histórico de la división entre explotadores y explotados, opresores y oprimidos, en el mundo entero, incluido el sistema capitalista-imperialista que es dominante en el mundo actual. Hace miles de años, con el desarrollo de sociedades humanas de tal manera que los medios de producción (tierra, animales domesticados, herramientas, etc.) ya no eran el recurso común de la gente sino que se convirtieron en propiedad privada — y la “división del trabajo” resultó en que las mujeres se encargaban de criar a los niños y los hombres dominaban la propiedad de estos medios de producción y deseaban heredar todo esto a sus herederos (masculinos) (y no a los herederos de nadie más) — esto llevó al dominio de la familia patriarcal, en que el hombre tiene el poder sobre su esposa (o esposas) e hijos, y la subordinación de la mujer al hombre en la sociedad en general, con toda la brutalidad y terror, tanto mental como físico, que se han usado para imponer esto y toda la ideología y cultura de la supremacía masculina y la misoginia (que considera a las mujeres como seres despreciados, menores, cuyo propósito esencial es servir al hombre) la que ha racionalizado y reforzado esta desigualdad y opresión. Esta opresión patriarcal también ha estado ligada a la supresión y el castigo a las relaciones entre las personas, incluidas las relaciones íntimas, las que se contraponen y desafían a las relaciones “tradicionales” de género.

Es crucial que se dé una lucha decidida contra esta terrible opresión, en todas sus manifestaciones, pero para por fin abolir y superar todo eso —en la sociedad en conjunto y no en un solo país sino para toda la humanidad— es preciso abolir la propiedad privada de los medios de producción y convertirlos en la propiedad común de la gente en conjunto, y reemplazar la familia patriarcal tradicional con relaciones entre las personas, como las relaciones íntimas, las que se elijan libremente, y que se liberen de todos los vestigios de opresión. Esto, claro, es imposible bajo el capitalismo. Únicamente por medio de la revolución para derrocar este sistema y arrancar de raíz todas las relaciones de explotación y opresión que este sistema encarna, será posible por fin eliminar la división fundamental en la que la mitad de la humanidad está subordinada y dominada por la otra mitad, y toda la brutalidad y agonía que esto conlleva. Por eso, en la nueva sociedad socialista que se creará con el derrocamiento del capitalismo, el objetivo (como lo plantea la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte) debe ser superar: “todas ‘las cadenas de la tradición’ encarnadas en los papeles y divisiones tradicionales de género y en todas las relaciones opresivas correspondientes, en toda esfera de la sociedad, y de facilitar que las mujeres participen y contribuyan, tan plenamente como los hombres, a todo aspecto de la lucha para transformar la sociedad y el mundo con el fin de arrancar de raíz y abolir todas las relaciones de opresión y explotación y emancipar a toda la humanidad”.

Un corto del discurso:

La opresión de las mujeres y las relaciones opresivas de género (en inglés)

Por qué nos hace falta una revolución real y cómo concretamente podemos hacer la revolución

Un discurso de Bob Avakian
En dos partes en inglés: