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Posts by issue number/Posteos por número de la edición

 

Articles in this issue (scroll down or click to read article below):

  • LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:¿Una marcha forzada hacia el abismo,o forjar una salida a la locura?
  • LO QUE HACE FALTA AHORA:
  • El asesinato a sangre fría de Lorenzo Salgado Araujo y la urgente necesidad de acabar con este sistema
  • El combate intensificado entre Estados Unidos e Irán, el peligro de guerra más catastrófica y el sistema anticuado que impulsa esta locura y amenaza a la humanidad
  • Una apreciación del artículo de Bob Avakian, LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA VERSUS EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA
  • “El comunismo nunca ha funcionado” — ¡FALSO! 

    La VERDADERA historia de las revoluciones rusa y china
    y el futuro aún más liberador con el Nuevo Comunismo

    Una presentación y sesión de preguntas y respuestas con Raymond Lotta — en inglés

  • Sobre la importancia de la meteorología

    Reseña de “Dangerous, Dirty, Violent & Young” [Peligrosos, sucios, violentos y jóvenes], de Zayd Ayers Dohrn

  • ¿Celebrar los 250 años de Estados Unidos? ¡PARA NADA! Estados Unidos NUNCA tuvo “grandeza”¡Necesitamos una revolución emancipadora!
  • Crimen Yanqui Caso #1: 250 años de ocultación de la verdadera historia del pueblo negro
  • Crimen Yanqui Caso # 2 (Primera parte): El comercio transatlántico de esclavos — el Pasaje del Medio
  • Crimen Yanqui Caso #2 (Segunda parte): La esclavitud en Estados Unidos
  • Vídeo destacado de Bob Avakian de la semana (con una traducción al español):

    ¿Qué es la ciencia? Y ¿Por qué, sin un método y enfoque científico, siempre estarás vulnerable a que te manipulen?
  • LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.
  • LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.

    Primera parte: Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos.

  • LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.

    Segunda parte: Los derechos no son “dotados” por “dios”, y la razón por la que se establecen los gobiernos no es “para garantizar estos derechos”.

  • LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.

    Tercera parte: NO a la celebración de la esclavitud, la explotación capitalista y el saqueo mundial — ya es hora de una revolución nueva, urgentemente necesaria y verdaderamente emancipadora

  • Por qué "no hay ningún Lincoln" ahora, y qué relación tiene eso con la posibilidad de emancipaciónFASCISMO, CRISIS PROFUNDA Y LA SOLUCIÓN REVOLUCIONARIA FUNDAMENTAL
  • LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA VERSUS EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA
  • La ayuda mutua — ¿Para cuál fin, como parte de qué: Reforma o revolución?
  • POR QUÉ TANTOS NEGROS SE SUMARON AL EJÉRCITO DE LA UNIÓN EN LA GUERRA CIVIL... Y QUÉ RELACIÓN TIENE ESO CON LA ACTUALIDAD
  • RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDASPrimera parte 
  • RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDASSegunda parte 
  • De la Campaña Internacional de Emergencia para la Liberación de los Prisioneros Políticos de Irán Ahora

    La resistencia de los prisioneros políticos iraníes en condiciones extremas necesita apoyo basado en la realidad
  • Una apreciación y un llamado a estudiar, interiorizar, y empuñar “Comunismo: Un mundo completamente nuevo y la emancipación de toda la humanidad — no ‘Los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos’” de Bob Avakian
  • Se desenvuelve un salto peligroso en la represión política:Cargos de conspiración con el fin de aplastar la protesta política y suprimir el pensamiento político
  • “WOKE” ES UNA FUERZA DESTRUCTIVAen la vida política, intelectual, artística y ética de una sociedad
  • Puntos esenciales de orientación revolucionaria — en oposición a los alardes y poses infantiles y las tergiversaciones de la revolución
  • Carta de un lector:

    A los que están en los Revcom y en el Movimiento para la Revolución y sus entornos, y a todos los que anhelen un cambio fundamental
  • En los años 1960, el gobierno propagó mentiras a fin de fomentar conflictos violentos al interior del movimientoHoy es necesario volver a aprender las lecciones de esos años
  • “No digan nada”: un principio fundamental para resistirse a la represión y defender los derechos del pueblo
  • ARTICLE:

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:

    ¿Una marcha forzada hacia el abismo,

    o forjar una salida a la locura?

    El problema: El capitalismo-imperialismo — confinando y forzando a la humanidad a marchar hacia el desastre

    En El Manifiesto Comunista, Marx y Engels mencionan la experiencia histórica en que la lucha entre las clases en pugna —entre los grupos opresores y los grupos oprimidos en la sociedad— ha conducido en ocasiones al triunfo de una sobre la otra, pero también, en ocasiones, hacia el “hundimiento de ambas clases en pugna”.

    (El nuevo libro Goliath’s Curse, de Luke Kemp, incluye muchos ejemplos contundentes al respecto).

    Hoy, la perspectiva del “hundimiento” —no solo de las clases en pugna y de las fuerzas sociales, sino de la humanidad en su conjunto— es una perspectiva terrible y real, como resultado del confinamiento de la humanidad dentro de las terribles relaciones y dinámicas del sistema que domina el mundo, el sistema del capitalismo-imperialismo. Ello da un sentido concreto y subraya la urgencia de mi declaración:

    Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.

    Desde el surgimiento de las divisiones y antagonismos sociales y de clases entre los seres humanos hace miles de años, y el desarrollo de poderosos estados opresivos, han marcado la historia el ascenso y luego la caída de imperios — los que solo salen reemplazados por otros imperios. Pero el mundo de hoy es distinto.

    Existe el peligro muy presente, y que ahora crece una vez más, de una guerra nuclear, en particular entre los imperialistas estadounidenses por un lado, y Rusia y China, igualmente capitalista-imperialistas, por el otro.

    Existe la destrucción del medio ambiente, en curso, y rápidamente creciente.

    En revcom.us, en diversas obras de Raymond Lotta, y de otros, así como en las respuestas que di a una entrevista solicitada por la publicación Markaz Review (respuestas que luego ésta se negó a publicar), se analiza científicamente que la necesidad básica y las dinámicas subyacentes del sistema capitalista están acelerando el peligro ya muy avanzado de la catástrofe climática. Y con el dominio actual del régimen fascista de Trump en Estados Unidos, desde hace muchísimo un gran contaminador del medio ambiente, la situación ya se está pasando velozmente de muy mala a aún más terrible.

    Trump se postuló con una plataforma de “¡a perforar, a perforar, maldita sea!” — y desde que llegó al poder, ha abierto nuevas zonas, incluidas tierras públicas, a la exploración y explotación del petróleo y otros recursos — los combustibles fósiles en particular. Ha denunciado como una “estafa”, por ejemplo ante la ONU, la realidad de la crisis climática: “Se trata de una estafa, únicamente los perdedores la creen…” Y toda la reciente conferencia COP 30 en Brasil fue una farsa. No podían siquiera ponerse de acuerdo, ni de palabras, sobre lo que habría sido una promesa hueca de reducir el uso de combustibles fósiles —y de hecho, como he dicho, está creciendo el saqueo de combustibles fósiles— no lo están disminuyendo, ni hablar de eliminar.

    Se está derritiendo el hielo polar como parte del calentamiento general del planeta. Además, hay algo muy llamativo: ¿qué hacen en general estos imperialistas ante el derretimiento del hielo polar? ¿Dicen: “Ah, qué terrible, va a contribuir en una medida importante a acelerar la crisis climática”? PARA NADA. Lo consideran una cuestión de la contienda estratégica por el control de vías marítimas clave que ahora se están abriendo debido al derretimiento del hielo. Esto está muy relacionado con por qué Trump sigue proclamando que “de una manera u otra” —iba a decir “por las buenas o por las malas” pero seguro va a ser por las malas— va a apoderarse de Groenlandia, debido a que guarda una estrecha relación con lo que acabo de mencionar en cuanto a la contienda estratégica. El sistema imperialista y los líderes del sistema imperialista responden así a un gran suceso importante en la crisis climática.

    A la vez, Trump ha proclamado lo que muchos han llamado la nueva Doctrina Monroe: insistir en que las Américas son el “patio trasero” de Estados Unidos. Eso va de la mano con el cambio de nombre que él hizo, del golfo de México al “golfo de América” — al menos en su propia mente, y con una exagerada frecuencia en la manera que algunos otros han respondido al respecto. Ha emprendido agresiones militares abiertas contra Venezuela, con la declarada intención de apoderarse y “manejar” a ese país, con sus inmensas reservas de petróleo. Además, ha amenazado a Cuba, y al presidente de Colombia así como a la presidenta de México, ha interferido en los asuntos de Brasil, Argentina y Honduras — todo ello con el propósito de insistir y apuntalar la noción general de las Américas como el patio trasero, y como la esfera de influencia y el coto que va a dominar el imperialismo estadounidense.

    Trump está resucitando agresivamente el rol de Intimidador Imperialista clásico, al cometer aún más actos de agresión y crímenes de guerra contra países menos poderosos, en consonancia con la larga y fea tradición de intervenciones militares yanquis en América Central y Sur en particular.

    No obstante, no se trata del mundo del siglo 19 o inicios del 20, y queda por verse lo que resulte de la bravuconería de gran potencia de Trump y su agresión militar al viejo estilo colonialista.

    En una dimensión más amplia, las acciones agresivas de Trump respecto a América Latina son parte de la contienda estratégica de gran potencia imperialista con China en particular, que ha llegado a ser una gran fuerza en el comercio y las relaciones con los países latinoamericanos, entre ellos Venezuela. China ha sido por un buen tiempo un importante receptor de la exportación del petróleo venezolano. (Trump y sus fascistas afiliados consideran a China, no a Rusia, como el principal desafío y amenaza al dominio global de Estados Unidos; incluso el objetivo de la orientación de Trump respecto a Rusia y la guerra en Ucrania, al menos en parte, es cortar, o al menos debilitar, los vínculos de Rusia con China).

    La postura y acciones militares agresivas de Trump respecto a América Latina y en general, son una manifestación del monstruoso sistema del capitalismo-imperialismo, el cual ha engendrado el fascismo, como expresión extrema de la naturaleza moribunda y depredadora de este sistema, en Estados Unidos y como fenómeno más amplio en el mundo.

    La declaración de Rechazar el Fascismo, que llama a una masiva movilización no violenta pero decidida con el objetivo de expulsar al régimen de Trump, contiene la siguiente descripción importante de la naturaleza integral de este régimen fascista y sus acciones.

    El Régimen Fascista de Trump viene triturando el estado de derecho. Se burlan del debido proceso legal. Desaparecen a inmigrantes y otras personas de color en campos de concentración brutales. Resucitan agresivamente la supremacía blanca genocida. Revocan no solamente lo que se ganó en la lucha de los años 1960, sino lo de la Guerra Civil y la Reconstrucción. Esclavizan a las mujeres por medio de la brutalidad y la sofocación de la maternidad forzada. Borran a la gente LGBT. Pisotean los derechos democráticos. Violan las leyes internacionales. Despliegan ilegítimamente las fuerzas armadas en el suelo estadounidense. Agreden y amenazan a políticos y jueces. Allanan el camino para un terror ilimitado contra el pueblo. Aceleran el colapso climático. Recortan la ciencia y la medicina, lo que cobrará millones de vidas. Merman el acervo de conocimientos de la humanidad. Destruyen la verdad. Ahogan el razonamiento. Subyugan las artes ante la crueldad y la conformidad del fascismo. Ponen en la mira todo lo que es decente, moral y bueno. Todo al antojo de un demente tirano degradado. 

    En una frase, es lo siguiente: un régimen fascista supremacista blanco, “masculino” odia-mujeres, supremacista pro estadounidense, anticientífico, fundamentalista cristiano, cuyo poder se ejerce con deliberado terror y crueldad contra “enemigos” reales o imaginados, contra todo aquel al que considera que oponga resistencia, u obstruya en realidad o potencialmente, a su dominio de barbarie.

    Ello se sintetiza de manera contundente en un artículo de revcom.us:

    Ante la enorme crisis de ese mismo sistema [del capitalismo-imperialismo], el sector fascista de la clase dominante imperialista —Trump, Miller, Vance y los demás— está en una misión para salvar ese sistema mediante una forma de gobierno fascista. En su opinión, una forma fascista de gobierno —arraigada en la supremacía blanca flagrante, abierta y violenta, en la dominación masculina de las mujeres y en la represión de las personas LGBT, y en el odio abierto y la persecución masiva a aquellos a los que consideran “extranjeros”; saturada de ignorancia anticientífica y cristianismo fundamentalista teocrático; y en la que se eliminan esencialmente el debido proceso y las libertades civiles— es la única cosa [a su parecer] que puede salvar al imperio. (Stephen Miller [un elemento importante en este régimen fascista] dice que los inmigrantes provienen de —y deben volver a— “patrias rotas”… pero la VERDADERA pregunta es: ¿Quién rompió esas “patrias”? ¿Y qué nos dice sobre los fascistas que ahora gobiernan esta patria?

    Esta embestida fascista contra los inmigrantes —que ha azotado en su inmensa parte a inmigrantes no criminales, muchos de los cuales llevan largo tiempo en Estados Unidos y han hecho aportaciones importantes a la economía— se está ejerciendo con un ataque concentrado contra las personas del tercer mundo, como parte de la campaña fascista de Trump para “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Ser Blanco”, pese a la realidad de que, como señala Raymond Lotta, los inmigrantes del tercer mundo son esenciales para el funcionamiento rentable de segmentos clave de la economía estadounidense”. (Del ensayo de Lotta, El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios).

    Este fascismo es una expresión concentrada de que este sistema del capitalismo-imperialismo se está topando con sus límites. Se proclama que en Estados Unidos, existe “libertad y justicia para todos”, pero tiene todo un historial, y una realidad actual, de despiadadas desigualdades y opresiones brutales, literalmente asesinas contra el pueblo negro y otras personas de color. Existe la opresión en curso por motivos de sexo y género. Incluso sin llegar a una guerra total entre las potencias imperialistas, este sistema es la causa fundamental de la continuación de las guerras así como la devastación climática y el saqueo de los países en todo el tercer mundo en especial — todo lo que resulta en el destierro de enormes cantidades de migrantes hacia Estados Unidos (y otros países capitalista-imperialistas). Todo eso es una parte integral y se deriva de las relaciones, dinámicas y compulsiones básicas de este sistema, el que no puede ofrecer ninguna solución a todo eso. A la vez, sigue siendo cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — y la justa resistencia y rebelión contra las relaciones y acciones opresivas de este sistema ha fortalecido a su vez el atractivo del fascismo entre algunos sectores de la población, y de la clase dominante, que están decididos a que hay que aplicar brutalmente no solo las relaciones opresivas básicas, sino las expresiones y excesos más extremos de eso. (En Estados Unidos, ello se concentra en el lema “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Tener Grandeza”, pero se manifiesta de formas específicas distintas en Europa, y otras partes, donde se han desarrollado poderosas fuerzas fascistas como una expresión horrorosa de estas contradicciones básicas. En mi e-mensaje #118, que está disponible en @BobAvakianOfficial, abordo en mayor detalle algunas de las dimensiones centrales de esto).

    Para repetir este punto crucial de mi Declaración de Año Nuevo de enero de 2021:

    en la medida que se mantengan las cosas dentro de los límites de este sistema, en realidad eso tendrá el efecto de intensificar los horrores para la humanidad que son una parte integral de este sistema, al mismo tiempo que también reforzará e impulsará más a las fuerzas subyacentes económicas y sociales y políticas— que fortalecerán este fascismo que ya ha demostrado gran fuerza en Estados Unidos (y varios otros países). 

    Pero, el fascismo es

    una dictadura abierta y agresiva, que pisotea y pervierte el estado de derecho, se apoya en la violencia y el terror, en nombre del sistema capitalista depredador y en tanto un esfuerzo extremo por lidiar con profundas divisiones sociales y crisis agudas (tanto en el país como en el escenario mundial... quizá logre cohesionar las cosas durante un cierto tiempo, de una manera extremadamente negativa, [pero] a fin de cuentas no es posible que prospere — no puede conservar indefinidamente este sistema del capitalismo-imperialismo, y no puede conducir a ningún futuro salvo a un futuro de horrores para la humanidad, si es que de plano tendríamos un futuro. Y la supuesta “alternativa”, por ejemplo tal como se representa en el Partido Demócrata en Estados Unidos, que utiliza medios “más democráticos” para ejercer el dominio de este sistema, también continuará encarnando e imponiendo un sufrimiento terrible y completamente innecesario para las masas de la humanidad y representará una amenaza existencial a la humanidad en su conjunto, aunque no siempre por medio de la misma bestia inexorable de horrores brutos y terribles como lo es la forma fascista de dictadura capitalista.

    Aquí, cabe poner las cosas en una perspectiva más amplia y repasar la historia de Estados Unidos y del sistema aquí desde la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos hasta el día de hoy — hasta la monstruosidad totalmente anticuada del capitalismo-imperialismo. En los principios de Estados Unidos, al inicio de la guerra de independencia (que a ellos les gusta llamar una guerra revolucionaria), se declaró que “todos los hombres son creados iguales”. No obstante, toda la historia de Estados Unidos desde aquellos años en adelante ha demostrado claramente que no es cierto que en este país existe igualdad para todos. Pues, en los años en que redactaron la Declaración de Independencia y luego la Constitución, había enormes cantidades de esclavos. A los pueblos indígenas se les habían robado sus tierras y los sometieron a atrocidades genocidas. Básicamente, las mujeres no tenían derechos, y ciertamente no tenían los mismos derechos que los hombres. En unas palabras, existía un sistema de explotación que cobró mayor impulso al zafarse del colonialismo británico.

    Por lo que cuando ves, por ejemplo, la serie de Ken Burns sobre la Revolución Americana [Revolución de las Trece Colonias] —si logras ver toda la serie y logras dejar de lado las repugnantes loas a qué tan genial que era esta revolución, que era lo más maravilloso que jamás había ocurrido en el mundo, y así sucesivamente—, pues aborda algunas de las cosas que he mencionado, pero se ambienta todo en el marco de lo que a los liberales de hoy les gusta decir: “Sí, tuvo ciertos defectos —hasta tuvimos el pecado original de la esclavitud, sí, hicieron esto y aquello, cosas terribles a los amerindios, las personas sin propiedad y las mujeres no contaban con los mismos derechos que los hombres ricos— pero siempre hemos seguido avanzando hacia una unión más perfecta”. Cuando, en realidad, el objetivo por lo que ellos han venido trabajando en los hechos —o, en todo caso, lo que ha resultado de lo que se puso en marcha con la Revolución Americana, en el contexto del mundo más amplio— es un sistema cien por ciento horroroso del capitalismo-imperialismo que, para repetir, desde hace mucho se ha vuelto obsoleto, desde hace mucho se ha vencido su fecha de caducidad, y su continuación podía suponer únicamente infligir continuamente terribles sufrimientos a la humanidad.

    La cuestión no es que debamos ser nihilistas — de nada más negar irreflexivamente todo lo relacionado con la Revolución Americana y los documentos fundacionales de Estados Unidos. Como he señalado antes, hay ciertos aspectos de la Constitución de los Estados Unidos, en particular la Declaración de Derechos (las primeras diez enmiendas a la Constitución), de los que se puede aprender — y he incorporado algunos de estos aspectos en un marco fundamentalmente diferente en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte. La cuestión es que, a pesar de algunos elementos positivos en la época de la fundación de Estados Unidos, ya entonces era un sistema de explotación despiadada y opresión literalmente asesina; y todo esto contenía las semillas y los elementos de hacia dónde ha ido — a un lugar terrible, con el sistema del capitalismo-imperialismo hoy.

    Es crucial comprender, y ayudar a crecientes cantidades de personas a comprender, estas verdades básicas —que no son “evidentes”, sino que están ocultas y disfrazadas mediante el propio funcionamiento del sistema bajo el cual vivimos, el sistema del capitalismo-imperialismo— verdades básicas que hay que poner a la luz del día aplicando un método y enfoque científico a la realidad.

    El sistema político en Estados Unidos es el dominio —la dictadura— del sector de la sociedad que domina el sistema económicola clase capitalista-imperialista— una dictadura que se manifiesta de manera concentrada en el monopolio del poder político, y muy especialmente el monopolio de la violencia “legítima”, ejercido por los representantes políticos de este sistema y su clase dominante. Todos los procesos e instituciones imperantes de este sistema (inclusive las elecciones) en lo fundamental sirven a esta dictadura y la apuntalan. En su forma “normal”, y tal como la administra el sector “tradicional” de la clase dominante, se trata de una dictatura que representa los intereses de la clase capitalista en su conjunto, y esta dictadura se disfraza más o menos como “democracia” y “gobierno por el pueblo”, que en lo básico se adhiere a un “estado de derecho” que en lo fundamental encarna y refleja las relaciones básicas en la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante a la vez que se aplica, por desigualmente que se ejerza, a las personas en la sociedad en general.

    Como ejemplo significativo de la manera en que esta dictadura, y su “estado de derecho”, “en última instancia encarna y refleja las relaciones básicas de la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante”, está el hecho de que, bajo este sistema, es perfectamente legal que los capitalistas “despidan” a masas de personas si ya no pueden ser explotadas rentablemente, aunque eso signifique que quienes son “despedidos” podrían quedarse sin hogar o incluso morir de hambre; pero es definitivamente ilegal que las personas en esta situación desesperada simplemente tomen las necesidades básicas que les faltan, sin pagarlas, aunque la razón por la que no pueden pagarlas se debe a que se les ha negado un empleo. Todo esto corresponde a las “relaciones de propiedad” básicas del sistema capitalista. El “estado de derecho” en cualquier sistema en esencia será una expresión de esas relaciones de propiedad básicas — muy fundamentalmente las relaciones de producción del modo de producción subyacente. (En adelante hablaré del papel crucial del modo de producción como base de cualquier sistema, que en última instancia determina la naturaleza de ese sistema, incluidas su política, ideología y cultura, así como sus relaciones sociales).

    En la dimensión más abiertamente política, como mencioné en mi e-mensaje número 17, bajo la apariencia de “democracia” en Estados Unidos,

    lo que está ocurriendo ahora mismo evidencia aún más profunda y vivamente que esta supuesta “gran democracia estadounidense” es en realidad una dictadura, en que se utiliza el poder de las instituciones gobernantes para perseguir y castigar despiadadamente, e incluso eliminar, a las personas que representan una amenaza a los intereses de la clase dominante. Además del asesinato de miles de personas a manos de la policía y la encarcelación en masa de millones de personas, en Estados Unidos…., están reprimiendo despiadadamente a las personas que están protestando contra el genocidio en Palestina cometido por Israel, con el apoyo total del gobierno estadounidense y de ambos partidos políticos de la clase dominante (demócrata y republicano)….

    ¿Por qué ocurre esto? Debido a que están en juego los intereses fundamentales del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    Hay muchos otros ejemplos que ilustran claramente esta verdad básica sobre la dictadura real bajo el régimen “democrático normal” de este sistema — como la proscripción de la oposición al papel de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial y el encarcelamiento de japoneses en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial (lo que se hizo durante la administración del gran “héroe” de los demócratas burgueses “progresistas”, Franklin Delano Roosevelt).

    El dominio del régimen de Trump es la dictadura de un sector de la clase dominante, que está decidido a imponer el fascismo como forma de gobierno capitalista-imperialista, utilizando la fuerza y violencia del estado (la policía y las fuerzas militares y las instituciones represivas del gobierno, tales como el FBI, “Seguridad Nacional”, etc.) no solo contra las personas en la sociedad en su conjunto sino también contra el sector “tradicional” de la clase dominante. Con el fascismo, la dictadura es una dictadura abierta, flagrante, indisimulada, y la explotación y la opresión que constituyen los cimientos concretos y la naturaleza de este sistema del capitalismo-imperialismo, al interior de Estados Unidos y a nivel internacional, es la explotación y opresión flagrante e indisimulada, sin restricciones de las “normas” y las “reglas” de la dictadura capitalista-imperialista “tradicional”. Lo siguiente, de “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador” señala claramente lo que, de hecho, está ocurriendo en estos momentos:

    Dada la naturaleza, los objetivos y las acciones de los fascistas, existe la verdadera posibilidad de una guerra civil real. Pero dada la naturaleza, los objetivos y las acciones del sector “tradicional” de la clase dominante (representado por el Partido Demócrata y los medios de comunicación como la MSNBC [ahora MS-NOW], el New York Times y la CNN), y dada la situación actual con aquellos, que provienen de diferentes partes de la sociedad, que tienden a apoyar, y políticamente seguir a la cola, a este sector “tradicional” de la clase dominante, es posible que los fascistas puedan hacerse del poder y consolidarlo sin una guerra civil, pero con todas las terribles consecuencias que resultarían de semejante consolidación fascista del poder. O, como se enfatiza en la “Declaración y Llamamiento” [de los revcom], en lo que equivaldría a una guerra civil unilateral, estos fascistas podrían llevar a cabo una matanza contra los que odian, incluidos los negros y otras personas de color, los “inmigrantes ilegales”, las “mujeres revoltosas” y aquellas que no se conforman con las “normas” y relaciones sexuales y de género “tradicionales”.

    En todo caso, es una realidad mortalmente seria que estos fascistas están decididos a aplastar —tan violentamente como sea necesario— a cualquiera y cualquier cosa, en cualquier lugar de la sociedad, que se interponga en el camino de implementar sus horrorosos objetivos.

    Tiene una importancia vital entender los dos aspectos de esta situación: Existe una diferencia real e importante entre gobierno “tradicional” y gobierno “fascista”, y además tanto el dominio fascista como el “tradicional” en lo fundamental son formas de la dictadura de la clase dominante capitalista, que representa, e impone, los intereses del sistema capitalista-imperialista, no solo en Estados Unidos sino por todo el mundo.

    En Esperanza para la humanidad - sobre una base científica, Romper con el individualismo, el parasitismo y el chovinismo pro estadounidense, escrito durante el primer régimen de Trump, se hace un análisis importante de las diferencias tanto muy reales como importantes, así como la unidad subyacente fundamental entre los diferentes sectores de la clase dominante:

    En un artículo publicado en el New York Times, “Racism Comes Out of the Closet”, Paul Krugman señala que no solo Donald Trump sino el Partido Republicano en su conjunto han abandonado el racismo disimulado, y han empezado a expresarlo abierta y crudamente. Krugman concluye este artículo de esta manera, refiriéndose al abandono, por parte del Partido Republicano, de toda pretensión de oponerse al racismo:

    Resulta tentador decir que los argumentos republicanos a favor de la igualdad racial siempre fueron hipócritas; hasta es tentador ver con buenos ojos la transición de los mensajes en clave al racismo declarado. Sin embargo, si la hipocresía es el tributo que el vicio le rinde a la virtud, lo que estamos viendo en este momento es un partido que ya no siente la necesidad de rendir ese tributo. Y eso es profundamente aterrador.

    En esta cita, Krugman sí que señala algo —algo que es importante y relevante— hasta donde va. El problema es que no va lo suficientemente lejos y, en particular, no rompe con los condiciones restrictivas de las contradicciones y los conflictos entre los partidos de la clase dominante (los republicanos y los demócratas). La posición de hipócritamente fingir una oposición a los atropellos tales como la opresión racista, a la vez que de hecho actuar como representantes, funcionarios y ejecutores de un sistema en el que esta opresión está integrada y el que no podría existir sin esta opresión — pues no solo se aplica al Partido Republicano del pasado…., sino también se aplica al Partido Demócrata. Lo que está concentrado en esta situación es la necesidad de reconocer, y manejar correctamente, una contradicción muy real y aguda: el hecho de que, por un lado, el Partido Demócrata, al igual que el Partido Republicano, es un partido de un sistema que continuamente comete, y no puede dejar de cometer, masivos crímenes contra las masas de la humanidad y encarna una amenaza existencial al futuro de la humanidad; y, por otro lado, el hecho de que (para parafrasear lo que se cita anteriormente del artículo de Krugman) existe una diferencia muy real y un peligro muy directo encarnado en el hecho de que uno de estos partidos de la clase dominante (los republicanos) abandona abiertamente gran parte de la pretensión de ser otra cosa salvo un rapaz, y sí racista, saqueador de seres humanos y del medio ambiente. Esto requiere de la síntesis correcta, en términos fundamentales, de oponerse al sistema en su conjunto, del cual ambos partidos son instrumentos, y de trabajar activamente, de manera continua, hacia el objetivo estratégico de abolir este sistema en su conjunto, mientras que también, con la misma perspectiva estratégica fundamental, reconocer el agudo peligro inmediato que representa el régimen fascista de Trump y Pence y trabajar de urgencia para atraer e incorporar a masas de personas en una movilización no violenta pero sostenida en torno a la exigencia de que ¡este régimen tiene que marcharse ya! 

    El mismo análisis básico, y crucial, se hace en el reciente artículo de revcom.usVenezuela y la forma fascista de hacer la guerra, El asesinato en masa es legal debido a que nosotros decimos que así sea:

    El ejército estadounidense siempre ha sido una máquina de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Basta con echar un vistazo a la serie Crimen Yanqui de este sitio web para encontrar montones de pruebas. (Véanse, por ejemplo, Crimen Yanqui Caso #96: Vietnam, 16 de marzo de 1968 — la masacre de My Lai, y Crimen Yanqui Caso #93: Invasión yanqui de Corea, 1950). Pero Hegseth está tratando de eliminar cualquier pretensión de legalidad. Se trata de una doctrina militar fascista que tiene como objetivo forjar al ejército estadounidense actual en una fuerza de combate fascista: una fuerza dispuesta y preparada para cumplir órdenes ilegales y matar a civiles porque así lo ha ordenado el tirano fascista.

    Si bien ellos tienen diferencias muy serias con los fascistas, los imperialistas e instituciones “tradicionales” como el Partido Demócrata no lucharán, y no pueden luchar, contra estos fascistas de la manera en que hay que luchar en su contra. (Un indicio importante al respecto es que, en lugar de actuar con la necesaria “rapidez deliberada” para procesar a Trump por sus crímenes flagrantes, en particular el intento de Trump de llevar a cabo un golpe de estado tras su pérdida de las elecciones de 2020 al rechazar aceptar los resultados de esas elecciones y al movilizar a fuerzas para tratar de anularlas sin ley, la administración de Biden demoró el proceso de impugnar a Trump, desperdiciando la iniciativa e impulso políticos con que contaba la administración Biden por la indignación ante la intentona de Trump. La administración Biden, y su procurador general, Merrick Garland, no actuaron de manera expedita y decisiva para impugnar a Trump debido a que no querían dar la apariencia de ¡“politizar el proceso”! Biden aplicó la misma clase de lógica cuando se negó a tomar acciones para ampliar la Corte Suprema, cuando era evidente que ya se había “politizado”, y por la inacción de Biden, los fascistas han seguido dominando la Corte Suprema, con todas las consecuencias respectivas, especialmente en estos momentos en que Trump ha vuelto el poder con mucho revanchismo).

    Ahora bien, el régimen de Trump está empecinado en suprimir con saña a la oposición y resistencia a su dominio fascista — lo que incluye declarar que se permite etiquetar de “terroristas internos” a todas las fuerzas que son “anticapitalistas”, “antiestadounidenses” o “anticristianas” y en general todos los que el régimen de Trump designe como “enemigos” (por ejemplo, con la expresión vaga y “comodín” “Antifa”) y someterlas a severas represiones gubernamentales.

    Mientras tanto, las fuerzas que son una extensión o están alineadas con el Partido Demócrata (y en general, el sector “tradicional” de la clase dominante), se han sumado —y le han dado su propia interpretación “progresista” particular— a los ataques contra Rechazar el Fascismo y los revcom quienes, junto con otras personas de muchas diferentes perspectivas políticas, participan activamente en Rechazar el Fascismo. Así expresan una determinación desesperada de mantener las cosas dentro de los límites y en concordancia con las “normas de este sistema” — normas que los fascistas están desafiando abiertamente y pisoteando burdamente (y “normas” que, de hecho, son criminales en primer lugar).

    Como dimensión importante de esta situación, se trata de otra expresión de la realidad de que, en cuanto cobra impulso algo con lo que los revcom están asociados —en cuanto al Llamamiento de Rechazar el Fascismo para movilizar a masas en Washington, D.C. en torno a la única demanda unificadora de que se largue el régimen fascista de Trump, ya— en cuanto este Llamamiento ha cuajado el sentimiento político y despertado apoyo activo entre números importantes de personas, aunque no sean los millones a los que se hayan convocado: salen los cuchillos. Se trata de una repetición de la experiencia de 2022, cuando resultó claro que existía una verdadera posibilidad de que la Corte Suprema arrebatara el derecho al aborto anulando Roe contra Wade —y los revcom se sumaron con otros para formar ¡De Pie Por el Derecho al Aborto! [De Pie], determinados a activar una oposición de masas a este atropello de anular Roe— en lugar de unirse con De Pie y con las decenas de millones de personas que estaba movilizando, un grupo abigarrado de oportunistas emprendieron ataques calumniosos a De Pie y los revcom.

    Esos ataques, contra De Pie, y ahora contra Rechazar el Fascismo, están del nivel de esa antigua película caricaturesca loca, “Reefer Madness” [Locura por la mota], con la promoción de una histeria anticomunista irracional, incluidas tergiversaciones burdas y mentiras ridículas desde hace mucho desacreditadas sobre los revcom y Bob Avakian, incluidas acusaciones descerebradas de “culto”.

    La postura básica, y extremadamente perjudicial, de los que hacen estos ataques carentes de principios es, sí, unir a todos los que se pueda unir contra este fascismo — siempre y cuando siga limitado dentro de las normas y cauces del sistema capitalista-imperialista.

    El método básico es no examinar y no expresar una oposición basada en principios, a las verdaderas posturas y trabajo de Rechazar el Fascismo o los revcom, sino repetir y apoyarse en rumores bajos, chismes y de plano ataques bajos estúpidos — mentir de manera flagrante y esperar que nadie investigue el contenido de sus mentiras.

    Los ataques de este tipo están dejando mal parado al oportunismo. Si estos oportunistas de hoy día se sintieran en la necesidad de dar la apariencia de que están abordando el contenido de las cosas (lo que era cierto en algunas ocasiones en el pasado con los oportunistas), pues tendrían que demostrar concretamente que estaban abordando —aunque con tergiversaciones burdas— el verdadero contenido de lo que representan BA y el nuevo comunismo (tal como se expresa en revcom.us así como en las Obras escogidas de Bob Avakian, y tal como se concentra en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte). Estos ataques oportunistas ni siquiera dan ninguna apariencia real de hacer eso. Al contrario, se apoyan en —y logran convencer en la medida en que lo hacen debido a— la pútrida cultura que prevalece en general en la sociedad hoy, y que prevalece tan extensamente entre los que se consideran “progresistas” o “de izquierda”: una cultura que se regodea tanto en las “descalificaciones”; una cultura que tiene muchísimo en común con la orientación de los trumpistas, de apoyarse en “mucha gente en verdad piensa, mucha gente dice”, en lugar de la orientación de investigar con seriedad cosas serias, examinar lo que las personas y los grupos dicen y hacen en realidad, y determinar la manera en que eso se relaciona con la realidad a la que hay que hacer frente y adónde conducirán los diferentes puntos de vista y programas en el caso de que se apliquen y se actúe en consecuencia.

    No cuesta trabajo reconocer la probabilidad de la participación en todo eso de parte de elementos del Partido Demócrata y del sector “tradicional” de la clase dominante, quienes se desesperan por mantener las cosas dentro de los límites, condiciones y “normas” de este sistema, aunque eso suponga acomodarse y claudicar ante el fascismo de Trump y MAGA y que éste aplique de forma acelerada e integral horrores muy reales a la humanidad.

    Ante todo eso, es crucial seguir con una fundamentación firme y aplicación decidida del principio básico de que, tal como enfatizo en mi e-mensaje 129, “Que no se permita que las tergiversaciones oportunistas irresponsables saboteen la unidad de los millones de personas la que se necesita para expulsar al régimen fascista de Trump”. Y no se debe permitir que saboteen y desbaraten la seria búsqueda, discusiones y debate respecto a cuestiones críticas tales como: ¿qué ha engendrado este fascismo, y que hay que desarrollar como alternativa positiva al respecto?

    Todo esto recalca el importante punto de mi e-mensaje 119: “Los políticos del Partido Demócrata pueden contribuir a la lucha crucial contra el fascismo de Trump y MAGA — pero el Partido Demócrata no dirigirá, ni puede dirigir, esta lucha hacia dónde tiene que ir”.

    Eso se debe en lo fundamental, una vez más, a que los demócratas son representantes del mismo sistema moribundo y monstruoso que los fascistas. Eso se ha demostrado, en términos terriblemente gráficos, en que la administración Biden y el Partido Demócrata en general, han respaldado y ayudado a Israel en el genocidio que éste está perpetrando en Palestina, armado masivamente por Estado Unidos, bajo las administraciones tanto demócratas como republicanas. Como comenta fuertemente un médico que se ofreció de voluntario en Gaza y presenció las terribles consecuencias para los palestinos ahí, incluidos niños, como resultado de la implacable matanza y masiva destrucción de parte de Israel: ¡¿Qué significa que no haya ningún partido político importante en Estados Unidos, ni republicano ni demócrata, para el que el genocidio sea algo “inaceptable”?!

    Como señalo en mi e-mensaje número 7:

    Se debe al “papel especial” de Israel como un bastión fuertemente armado de apoyo para el imperialismo estadounidense en una región estratégicamente importante del mundo (el “Medio Oriente”). Además, Israel ha constituido una fuerza clave en la comisión de atrocidades que han contribuido al mantenimiento de la dominación opresiva del imperialismo estadounidense en muchas otras partes del mundo.

    Y del e-mensaje 35:

    Mantener a Israel como un estado “orientado hacia el Occidente” es de importancia decisiva para los imperialistas estadounidenses y, a su vez, la naturaleza sionista (supremacista judía) de Israel es de importancia crítica para mantener a Israel como este bastión de apoyo para el dominio estadounidense, especialmente en oposición a la influencia de Irán —y más allá de eso, de Rusia, y cada vez más, de China— en esta región estratégica.

    Y, si bien el apoyo de Estados Unidos al apartheid y al genocidio perpetrados por Israel es un ejemplo particularmente grotesco, el hecho es que existe toda una larga historia de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad presididos por demócratas, así como por republicanos, algo que está ampliamente documentado en la serie Crimen Yanqui y otras obras en revcom.us.

    A pesar de todo eso, siguen existiendo diferencias muy reales, y muy agudas, entre diferentes sectores de la clase dominante, muy importantemente en cuanto a mantener el imperio estadounidense y el “orden mundial” que Estados Unidos ha impuesto y apuntalado con una masiva destrucción violenta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Estas diferencias —y el hecho de que la clase dominante estadounidense está profundamente dividida y no puede seguir gobernando como clase dominante unificada— tiene una clara importancia en relación a la necesidad urgente e inmediata de expulsar al régimen fascista de Trump (tal como he comentado en mi e-mensaje 141) y, más allá de eso, en relación a la necesidad y objetivo fundamental de una revolución, para abolir, arrancar de raíz y avanzar más allá de todo este sistema del capitalismo-imperialismo.

    A la vez, importa comprender que el problema inmediato ante el que nos enfrentamos no es el “autoritarismo”, u “oligarquía”, y el conflicto fundamental no es “democracia contra oligarquía” o “democracia contra autoritarismo”.

    Les remito a mi e-mensaje 114:

    Lo específico y esencial que representa e impone el régimen de Trump no es una “oligarquía” ni los “multimillonarios”: es el fascismo.

    El fascismo es una forma cualitativamente diferente en que este sistema impone su dominio sobre la gente….

    En cuanto a la “oligarquía” y los “multimillonarios”, el Partido Demócrata, al igual que el Partido Republicano, recibe una fuerte financiación de los superricos, los jefes de las corporaciones, etc. En lo aún más fundamental, ambos partidos son instrumentos del sistema del capitalismo-imperialismo, que se basa en la explotación despiadada de miles de millones de personas, y en la imposición de la opresión literalmente asesina de las masas de personas, en Estados Unidos y por todo el mundo. Por eso, el Partido Demócrata, y aquellos que están vinculados o alineados con él, nunca desafiarán al gobierno de Trump de la manera que se necesita para derrotarlo en realidad. Para estos representantes “convencionales” (o los llamados “progresistas”) de este sistema capitalista-imperialista, la estabilidad de este sistema, y la posición dominante del imperialismo estadounidense en el mundo, son más importantes que de veras derrotar al fascismo de Trump y MAGA.

    (La formulación “autoritarismo”, y su uso errado, se analiza más extensamente en uno de mis artículos sobre Ucrania en revcom.us: El descarado chovinismo pro estadounidense: “Antiautoritarismo” como “tapadera” para apoyar al imperialismo estadounidense, actualizado con una Nota adicional, 5 de junio de 2023).

    Para retomar un punto crucial respecto a todo esto: La “democracia” burguesa (es decir, capitalista) en realidad es una forma de la dictadura de la burguesía (la clase capitalista).

    Esto ubica en la perspectiva apropiada la acusación oportunista de que nosotros los revcom (promotores del nuevo comunismo) no creemos en la “democracia” — que nos oponemos a ella. A lo que se refieren estos oportunistas por “democracia” en realidad es el dominio capitalista-imperialista, en que el capitalismo-imperialismo “democrático” del “cacareado Estados Unidos” domina el mundo y tiene de presa a la gente del mundo. Nos oponemos rotundamente a eso. (Lo que opera aquí está muy relacionado con el porqué, hace décadas ya, escribí un libro con el título deliberadamente provocador: Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?).

    El quid del asunto —en contraposición a fomentar ilusiones sobre el sistema en Estados Unidos y su “genial democracia”— se concentra en las siguientes tres oraciones:

    En un mundo de profundas divisiones de clase y grandes desigualdades sociales, hablar de la “democracia” sin señalar su carácter de clase y a qué clase beneficia no tiene sentido o tiene implicaciones peores. Mientras exista la sociedad dividida en clases no puede haber “democracia para todos”: dominará una clase u otra, y la clase que gobierna defenderá y promoverá el tipo de democracia que concuerde con sus intereses y metas. Por eso, debemos preguntar: ¿qué clase dominará y si su gobierno, y sistema de democracia, sirve para continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o lleva a abolirlas?

    Y lo que tiene mucha relevancia al respecto es lo siguiente de “Esperanza para la humanidad”, de la sección “Intereses particulares e intereses generales — intereses de clase divergentes y los intereses más elevados de la humanidad”:

    En El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, Marx señala que cada punto de vista de clase identifica los intereses particulares de la clase a la que representa con los intereses generales de la sociedad. 

    Eso ciertamente es verdad respecto a la clase dominante capitalista —la burguesía— a la vez que es cierto respecto a aquellos que expresan el punto de vista de la clase media (la pequeña burguesía), que se imagina a sí misma “por encima” (o “fuera”) de los conflictos fundamentales en la sociedad y se esfuerza espontáneamente por una especie de “democracia sin clases”, por una forma de gobierno, que no encarne y no sirva a los intereses de ninguna poderosa fuerza dominante en la sociedad —ni la clase capitalista explotadora, ni la clase explotada bajo el sistema capitalista, el proletariado, cuyos intereses fundamentales corresponden a la abolición total de toda explotación, y de toda opresión, en todas partes, a la vez que la realización de esta emancipación tiene que pasar por una transición histórica en que el dominio socialista, la dictadura del proletariado, sirva a hacer avanzar hacia las “4 Todas”, definidas por Marx como el objetivo de la revolución comunista: la abolición de todas las diferencias de clase, de todas las relaciones de producción en las que se basan esas diferencias de clase, de todas las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producción, y la revolucionarización de todas las ideas que corresponden a esas relaciones sociales.

    Eso es una expresión de la tercera de esas tres oraciones sobre la democracia: la cuestión es cuál clase gobernará y si su gobierno, y su sistema de democracia, servirá a continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o si llevará a abolirlas?

    (Las formas en que esta abolición final pueden expresarse vivamente, en unos sentidos cualitativamente nuevos, están encarnadas en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Nortede mi autoría).

    A esta luz, cabe examinar una idiotez fascista prominente — compartida, en líneas generales, por todos los apologistas del capitalismo, sean fascistas, “tradicionales” o “progresistas”, y que a menudo se expresa en la siguiente pregunta simplona equivocada: “¿Cuándo ha funcionado alguna vez el comunismo?” (o la insistencia directa en que “el comunismo nunca ha funcionado”).

    Por ejemplo, el hermano “conservador” Kevin, de Maureen Dowd, una articulista de opinión del New York Times (hermano al que Maureen encarga su columna una vez al año durante la semana de Acción de Gracias), declaró llanamente (iba a decir torpemente, pero en este caso, declaró llanamente) en esta columna (domingo 30 de noviembre de 2025): “El socialismo nunca ha funcionado en ninguna parte del mundo”. Y agrega: “Nuestro país está construido en el capitalismo, y ¡eso nos ha servido bien por casi 250 años!”. Se trata de un ejemplo aleccionador del viejo dicho de que el papel aguantará todo lo que esté escrito en él — sin importar qué tan burdamente tergiverse la realidad.

    Empecemos con la última parte (“Nuestro país está construido en el capitalismo, y ¡eso nos ha servido bien por casi 250 años!”), y dejemos de lado la pregunta que se elude (“¿y a qué se refiere por nosotros, hombre blanco reaccionario?”), la respuesta básica es lo siguiente (de mi discurso de 2017 “¡El régimen de Trump y Pence tiene que marcharse!”):

    Estados Unidos es un país que estableció su territorio y construyó los cimientos de su riqueza por medio de una violenta conquista de tierras, el genocidio, la esclavitud y la despiadada explotación de olas de inmigrantes. Esto continúa hoy, es un país caracterizado por la supremacía blanca, el patriarcado, la supremacía masculina y otras divisiones opresivas, al tiempo que expande su dominación en un imperio que se extiende por todo el planeta, sentado en la cima de un mundo desequilibrado de profundas desigualdades y saqueo del medio ambiente (se necesitarían los recursos de casi 5 Tierras, para que el resto del mundo tuviera la “sociedad consumista” que existe en Estados Unidos) — todo esto con el respaldo e implementación de una enorme maquinaria de muerte y devastación, las fuerzas armadas de Estados Unidos, y con el reforzamiento de un constante aluvión de ideas y de cultura, que racionaliza y justifica toda esta opresión y destrucción, propagado por medio de una gigantesca maquinaria que moldea la opinión pública. 

    Eso se ha construido sobre los cimientos históricamente establecidos del sistema capitalista en general — el que Marx describió con las siguientes palabras vívidas y poderosamente irónicas:

    El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata de América, la cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista… el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza.

    (Aunque el libro Goliath’s Curse parte de una concepción del mundo fundamentalmente burgués-democrática, contiene considerable análisis de las terribles consecuencias de los imperios capitalistas — y de los anteriores).

    Estos cimientos históricos, y ahora el desarrollo y transformación del capitalismo en capitalismo-imperialismo, con la intensificada globalización y el correspondiente parasitismo (de cebarse de la explotación de las personas por todo el mundo, y la superexplotación intensa en el tercer mundo, que afecta a más de 150 millones de niños): esa es la base sobre la que el sistema capitalista ha “servido bien” al desarrollo de la economía estadounidense y a la clase dominante de este país sobre todo.

    (Raymond Lotta analiza a fondo este tema en El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios, que está disponible en revcom.us).

    En cuanto a la idiotez trillada repetida por Kevin Dowd —de que el comunismo (o las sociedades socialistas bajo la dirección de los comunistas) “nunca ha funcionado”— se requerirá más tiempo y un material más extenso de lo que es posible aquí para responder a fondo a eso, pero lo siguiente constituyen algunos importantes elementos de una refutación a esta idiotez, y a su simplón reemplazo de un análisis serio por ignorancia prejuiciada. Aquí voy a centrarme en unos aspectos clave de la experiencia de las sociedades socialistas, dirigidas por los comunistas, en la Unión Soviética de 1917 a 1956, antes de la restauración del capitalismo ahí; y en China de 1949 a 1976, cuando ahí se restauró el capitalismo, tras la muerte de Mao.

    (Consulte importantes antecedentes adicionales al respecto en Entrevista con Raymond Lotta, No sabes lo que crees que “sabes” sobre… La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro, y la entrevista conmigo La Revolución Cultural de China… el arte y la cultura… el disentimiento y la efervescencia… y el avance de la revolución hacia el comunismo).

    En pocas palabras, sobre la experiencia de la Unión Soviética. Se trata de la primera revolución socialista triunfante en la historia del mundo, la que de inmediato se enfrentó a tremendos desafíos y obstáculos. Casi inmediatamente tras la toma del poder por esta revolución en 1917, el país fue sumido en una guerra civil, librada contra la nueva sociedad liberadora por los representantes de la vieja sociedad opresiva reaccionaria, entre ellos capitalistas, grandes terratenientes, generales reaccionarios y demás. (Y estas fuerzas reaccionarias contaron con la ayuda de diversos países capitalista-imperialistas, entre ellos Estados Unidos). El desenlace de todo eso fue que murieron varios millones de personas y el país cayó en una terrible pobreza.

    La Unión Soviética se encontraba ante todo eso a medida que la revolución iba consolidando el poder al fin de esa década y entrando a los años 1920. Y obtuvieron tremendas hazañas, tremendas transformaciones liberadoras — el desarrollo de la economía (sobre el que hablaré un poco en adelante); la liberación de las mujeres, incluido el derecho al aborto (la Unión Soviética fue el primer país moderno en legalizar el aborto — algo que contrastó pronunciadamente con el Estados Unidos de ese entonces, por ejemplo); grandes avances en la superación de la pobreza, el analfabetismo y la influencia del oscurantismo religioso entre las masas de personas, en particular en el campo; un verdadero florecimiento en el arte y la cultura. Todo eso caracterizó el desarrollo de la Unión Soviética en los años 1920 entrando a inicios de los 1930.

    Además, se dio el desarrollo de la economía en los años 1930. Por mucho que a ellos no les agrade hablar de esos años, el hecho es que, mientras el mundo capitalista entero estaba sumido en la Gran Depresión que duró toda la década de los 1930, la economía soviética avanzó pujante, con transformaciones económicas del país en sentidos importantes. Pero se presentaron problemas en este proceso, algunos de los cuales Mao señaló. Se enfatizaba demasiado el desarrollo de la industria pesada en contraposición al desarrollo omnímodo de tanto la agricultura y la industria liviana como la industria pesada. Ese proceso continuó, y además en ciertos sentidos se acentuó la diferencia que puede ser una diferencia opresiva, entre las ciudades y el campo y entre las personas que vivían en esos dos lugares.

    Y a partir de los años 1930, mientras la economía avanzaba pujante, se revertieron algunas de las importantes transformaciones sociales que habían venido ocurriendo, incluida la anulación del derecho al aborto. Eso se derivó en cierta medida de la declaración de Stalin (Stalin era el jefe de la Unión Soviética en ese entonces) a inicios de los años 1930, de que o alcanzamos a las economías del mundo imperialista, o éstas nos destruirán. (Lo digo en paráfrasis, pero esa es la esencia del punto de vista que él planteó). Eso guió la rápida industrialización de la Unión Soviética en los años 1930.

    Pero, para entrar en mayor detalle, en la Unión Sovíetica en los años 1930, se operó un cambio importante, en respuesta a un importante acontecimiento en el mundo, el que ocurrió especialmente alrededor del año 1934. El gran cambio en el mundo, y no sólo en el país en particular, fue el triunfo del fascismo en Alemania, la que fue una importante potencia imperialista — y la que bajo Hitler desde el comienzo había identificado a la Unión Soviética como un enemigo importante, y que, tras un breve período con un acuerdo, lanzó una invasión en gran escala contra la Unión Soviética. La subsiguiente guerra resultó en la muerte de unos 25 millones de personas en la Unión Soviética — lo que, por cierto, es 50 veces mayor que el número de muertes de estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial.

    A partir de este acontecimiento muy importante —con el triunfo del fascismo en Alemania y la amenaza que representó para la Unión Soviética— especialmente a partir de eso, la situación se volvió mucho más represiva en la Unión Soviética. (Eso le siguió al intento de la Unión Soviética, a mediados de los años 1930, de formar un frente unido contra la Alemania fascista con los países imperialistas no fascistas, en particular Inglaterra y Francia — un esfuerzo rechazado por dichos países). En esa situación, durante la segunda mitad de los años 1930, cada vez más Stalin dejara de permitir cualquier tipo de oposición, y tomara medidas para reprimirla, y confundía la diferencia entre la crítica, y las acciones concretas y sabotajes del enemigo. Muchas personas fueron perseguidas injustamente en esta represión, aunque todo ello lo han tergiversado muchísimo los apologistas y portavoces del sistema imperialista.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, con todas las muertes y destrucción en la Unión Soviética, ésta constituyó —contrario a lo que constantemente nos dicen en Estados Unidos— la principal fuerza en la derrota del imperialismo nazi alemán. Su derrota de Alemania en la batalla de Stalingrado en la Unión Soviética, tras los años iniciales de la guerra, rompió el espinazo de la máquina de guerra de los nazis y constituía el gran punto de viraje en la Segunda Guerra Mundial en general.

    Así que la Unión Soviética desempeñó este papel crucial en la derrota a los fascistas. Pero ¿sobre cuál base? Al respecto, hay que sintetizar algunas cosas negativas importantes. Se libró la guerra de manera burda sobre la base del patriotismo ruso de muy vieja guardia, que incluía la distinción del pueblo gran ruso como el primero entre los pueblos soviéticos. Además, al salir de esa guerra, se presentó fuertemente la cuestión del rumbo de la sociedad. Se había comprometido de manera importante el socialismo en el contexto de librar y a la larga ganar esta guerra. Nadie debería subestimar lo que representaba concretamente el enorme desafió de esta guerra y la invasión de la Unión Soviética por parte de esta máquina de guerra nazi. No obstante, la cuestión del futuro del socialismo estaba en el aire, por decirlo así, en los años tras la Segunda Guerra Mundial. Y en poco tiempo, poco después de la muerte de Stalin, se resolvió esta contradicción entre el socialismo, y el nacionalismo de vieja guardia y en lo fundamental el capitalismo, mediante la restauración del capitalismo bajo el liderazgo de Jruschov a mediados de los años 1950.

    Además, es importante subrayar el profundo contraste entre la situación de la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial, y la de Estados Unidos: para repetir, la Unión Soviética sufrió destrucciones masivas y un enorme número de bajas a lo largo de la guerra, un importante frente de la guerra se libró en territorio soviético, mientras en territorio de Estados Unidos nunca se libró la guerra, y Estados Unidos salió muy fortalecido durante la guerra. Por eso, Estados Unidos estaba posicionado con una gran ventaja en lo que se volvió una contienda global entre el imperio imperialista estadounidense y el naciente imperio imperialista soviético a lo largo de las siguientes décadas, hasta que la Unión Soviética “se deshilachara” para inicios de los años 1990, lo que dejó una Rusia disminuida y debilitada en su lugar.

    Pero, para volver a la noción general de que “el socialismo, el comunismo nunca ha funcionado”, se puede ver cómo he refutado esa mentira con lo que he esbozado en pocas palabras aquí — que esa afirmación es una burda tergiversación de la historia muy rica e importante que las personas tienen que conocer. Piensen en lo que implicaría si, en Estados Unidos, ¡murieran unos 50 millones de personas como resultado de una guerra librada en el territorio de este país! Piensen en qué tan represivo sería el gobierno que hubiera librado la guerra para derrotar esa invasión (con la forma específica de guerra que fuera). Ese es el tipo de situación que la Unión Soviética experimentó como país socialista durante la Segunda Guerra Mundial. Y hay que evaluar la experiencia general del socialismo en la Unión Soviética según esa perspectiva histórica — desde el comienzo, desde la toma inicial del poder, pasando por la Segunda Guerra Mundial, y con la amenaza de un ataque de parte de un Estados Unidos dotado de armas nucleares tras la Segunda Guerra Mundial.

    Al respecto, puedo hacer una declaración muy controvertida: hasta ahora solamente un país ha utilizado armas nucleares —Estados Unidos, cuando soltó bombas atómicas sobre dos ciudades japonesas al final de la Segunda Guerra Mundial en 1945— el único país que lo ha hecho y tal país lo hizo únicamente en una ocasión. Pero claro que hay que considerar si una de las principales razones por las que Estados Unidos no lo hiciera en más de una ocasión es que la Unión Soviética también había desarrollado armas atómicas poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, y se presentaba una cuestión totalmente diferente sobre el uso de las armas nucleares — aunque Estados Unidos trazó planes para librar una guerra nuclear contra la Unión Soviética y China, ¡con un cálculo de que cobraría la vida de varios cientos de millones de personas! Esa es la naturaleza de estos imperialistas con los que estamos lidiando, quienes braman sobre lo genial que les ha sido el capitalismo y que “el socialismo y el comunismo nunca han funcionado”, al tiempo que siempre han trabajado para no permitir que “funcione”, e incluso con todos los grandes avances con los que ha abierto paso ante eso.

    Así que veamos a China ahora. Escuchamos tantas calumnias contra Mao y la Revolución China y la Revolución Cultural en particular — una vez más, idioteces conscientes, o al menos ignorantes. Después de todo, ¿cuáles eran los objetivos de Mao y los comunistas chinos al emprender la revolución? ¿Cómo estaba la situación de las masas de personas en China que estableció la necesidad de una revolución e hizo que las masas de personas apoyaran la revolución? Las terribles condiciones en el campo, en que a menudo millones de personas se morían de hambre; en que las familias tuvieron que vender sus hijos y en particular sus hijitas, a terratenientes y otros para que los explotaran y saquearan sexualmente, simplemente para tratar de sobrevivir a duras penas para el resto de su familia; en que terribles enfermedades y epidemias azotaban periódicamente a China, debido a las condiciones atrasadas ahí.

    Estaba la situación en las ciudades, en que las masas de personas trabajaban de proletarios explotados — en que la situación de los trabajadores explotados, los proletarios en las fábricas, también estaban en condiciones desesperadas. Incluso los intentos de los trabajadores de organizarse en sindicatos se topaban con represiones despiadadas y asesinas de parte del régimen gobernante respaldado por los imperialistas, el régimen dominante encabezado entonces por Chiang Kai-shek.

    Eso ocurrió en el contexto de la dominación general a China por parte del imperialismo, con todos sus diversos efectos, inclusive en el ámbito cultural, en que Mao hizo la declaración contundente en una ocasión de que la dominación y subordinación imperialista al pueblo chino era tan extrema que se podría decir que si un extranjero echara un pedo en China, siempre se podría encontrar a algún chino que dijera que olía rico. Pero una expresión más seria de esto —emblemática de la situación más amplia, una concentración de ella— fue que un letrero en un importante parque en Shanghái decía: “Se prohíbe la entrada a perros y chinos”. En una ciudad grande de China.

    Eso era lo que la revolución se proponía superar —y logró superar, en formas muy maravillosas— eliminando los azotes como las adicciones a las drogas en una escala masiva, las enfermedades y las plagas que habían venido azotando al país durante décadas y siglos. En las novelas de Pearl Buck sobre China, se puede leer sobre algunas de las condiciones que menciono.

    Se hicieron tremendos avances en el desarrollo de la economía. Siempre se habla de cuántas personas Mao supuestamente mató — con concursos por aumentar las cifras de tantos millones, a muchas veces esos millones, y a tantas veces más esos millones. Pero piensen en la vida de todas las personas que se salvaron durante el período del socialismo dirigido por el Partido Comunista de China y Mao. Citemos una estadística muy llamativa: cuando la revolución llegó al poder en 1949, el año en que la revolución llegó al poder, el promedio de la expectativa de vida fue de 32 años; y para el momento de la muerte de Mao, menos de tres décadas después, había subido a 65. La tasa de mortalidad infantil en ese entonces en la ciudad de Shanghái —¿se acuerdan de Shanghái?: “Se prohíbe la entrada a perros y chinos”— fue menor que en la Ciudad de Nueva York.

    Así que eso muestra algunos de los grandes avances que se hicieron, incluida la emancipación de las mujeres. La eliminación de la práctica de vendar los pies, según la cual doblaban a la fuerza los dedos de los pies de una mujer, de modo que se tambaleara al caminar, lo que supuestamente la hacía más deseable para los hombres. Se eliminó dicha práctica.

    Eliminaron todas esas cosas, no mediante la represión estatal, sino movilizando a masas de personas, incluidas campañas de masas contra enfermedades, contra la adicción a las drogas, contra la prostitución, y las personas que habían estado envueltas en todo eso no eran victimadas y perseguidas, sino que se llevaron a cabo educación y lucha y contaron con nuevas oportunidades en la vida en un sentido concreto para ser miembros productivos de la sociedad. Se hicieron enormes avances — y son tan repugnantes las calumnias en contra de todo eso y la ignorancia que se fomenta.

    De modo similar respecto a la Revolución Cultural. Sería muy divertido en cierto sentido preguntar a todas esas personas que esparcen todas esas basuras sobre China y Mao: ¿Cuál fue el verdadero propósito de la Revolución Cultural? ¿Qué política fomentó y desarrolló Mao en el transcurso de la Revolución Cultural? ¿Cómo estuvo el verdadero camino de la Revolución Cultural? “Bla, bla, bla, bla, bla…” Así es el contenido y sustancia de la respuesta que darían todas esas personas que calumnian burdamente a China — la revolución y en particular la Revolución Cultural. La Revolución Cultural fue un levantamiento de masas — sí, dirigida por Mao y los elementos en el Partido Comunista de China quienes estaban en el camino revolucionario. Pero abarcaba un torbellino de debate y lucha, no violento en su inmensa mayoría; y en los casos de violencia, Mao se le oponía y se emitían directivas para contrarrestarla y se tomaban medidas para impedirla y encaminar las cosas de vuelta al debate de masas. Y, sí, se dieron algunos excesos. Pero nunca ha ocurrido un verdadero levantamiento de masas en el mundo que no haya abarcado excesos. Pero no es como si Mao azuzara y alentara los excesos. Él actuaba para dirigir a las personas para que se alejaran de éstos y para hacer que las cosas volvieran al camino en que necesitaban estar.

    En las grandes ciudades, las masas de personas —que se levantaban y debatían las cuestiones del socialismo y el camino a seguir para China, etc.— sacaban cientos, literalmente cientos, de periódicos populares. Esa fue la esencia de la Revolución Cultural.

    Y una de las grandes ironías de la Revolución Cultural —de la que, por supuesto, todos estos idiotas no saben nada o eligen ignorar— es lo siguiente: un importante aspecto de la Revolución Cultural es que en ella, Mao hizo un intento de hacer frente a la amenaza al socialismo, para hacer frente a las acciones para derrocar al socialismo y restaurar el capitalismo, provenientes del interior del partido y del propio estado, para contrarrestar esto y oponérsele y derrotarlo con medios distintos al tipo de masivas purgas llevadas a cabo por Stalin en la Unión Soviética. Mao había sintetizado esa experiencia, y la lucha de masas de la Revolución Cultural fue la manera en que Mao hizo frente al problema de las fuerzas que emprendían acciones para restaurar el capitalismo y la cuestión de transformar a las personas y sus valores básicos, de un modo distinto a la represión estatal. Esa es una de las grandes ironías de todos los viles ataques contra la Revolución Cultural.

    En el transcurso de la Revolución Cultural, otra gran hazaña fue la creación de arte y cultura revolucionaria, en realidad por primera vez en la historia, a esta escala y con el verdadero apoyo de un gobierno, siendo uno de sus rasgos sobresalientes que las mujeres tuvieron un papel destacado como revolucionarias, no como juguetes para los hombres.

    Así que esta fue una lucha concreta que había llegado a un punto álgido en China sobre el camino a seguir —el camino del socialismo o el camino del capitalismo— y, como comenté, existían poderosas fuerzas al interior del Partido Comunista de China que estaban decididas a llevar al país por el camino del capitalismo, fuerzas cuyo papel hasta en el Partido Comunista nunca fue tanto en realidad hacer avanzar la sociedad por el camino del socialismo y a la larga hacer avanzar el mundo hacia el comunismo, con la abolición de la explotación y opresión, sino que en realidad se centraban en hacer de China un gran país poderoso.

    Y por un tiempo, durante ciertas etapas de la revolución comunista, en cierta medida esos puntos de vista podían coexistir al interior del liderazgo de la revolución; pero posteriormente, una vez que se deshiciera del yugo extranjero y se pusiera en primer plano la cuestión de, sí, cómo desarrollar la economía y desarrollar el país en su conjunto, esos puntos de vista entraban cada vez más en conflicto entre sí. Algunas personas, como Deng Xiaoping, decían: “Un gato es bueno si caza ratones, no importa que sea blanco o negro” — es decir: no importa si usamos métodos capitalistas o métodos socialistas, los métodos capitalistas son buenos con tal de que se desarrolle la economía.

    Otra ironía aquí es que una calumnia contra Mao que comúnmente repiten los llamados estudiosos del totalitarismo y autoritarismo, y demás, es que Mao “inventó” este peligro de la restauración capitalista a fin de purgar todo un grupo de personas y llevar a cabo la represión, para así seguir ejerciéndose como líder indiscutible.

    Bien, veamos los hechos: Mao decía que había fuerzas en el Partido Comunista de China que actuaban para restaurar el capitalismo, por lo que hacía falta una revolución cultural para derrotarlas así como seguir transformando las cosas en el camino revolucionario, incluida la manera de pensar de la gente. El objetivo político era derrotar estas acciones por parte de poderosas fuerzas al interior del partido y del estado para restaurar el capitalismo. Supuestamente, Mao “inventó” este peligro para que pudiera ser un tirano aún más poderoso. Bien, el hecho lisa y llanamente es que: lo que esas personas han hecho, a partir de Deng Xiaoping tras la muerte de Mao, es precisamente lo que Mao dijo que ellas iban a hacer — precisamente ponerse a restaurar el capitalismo en China. Y aquí vemos, una vez más, que lo que realmente estaba en juego eran dos caminos distintos. No como una abstracción sino cómo —con cuáles medios, por cuál camino— desarrollar, por ejemplo, la economía, tal como en general se reconocía como una meta muy importante de la revolución: desarrollar la economía, sacar al país de la pobreza que aún padecen las masas de personas.

    Aquí voy a contar una breve historia: Cuando fui de visita a China en 1971, los de la delegación en la que yo participaba salimos a cenar en Shanghái. Una de las personas dirigentes en Shanghái fue anfitrión de la cena para nosotros. Bueno, antes de la cena, durante casi una hora él nos entretuvo con estadísticas sobre el trabajo para desarrollar la economía en Shanghái y para contribuir al desarrollo general de la economía en China. No se trataba de una especie de burócrata sin alma. Durante la cena, por ejemplo, el mismo tipo — comíamos cangrejo, y el mismo tipo exclamó con humor en un momento: “¡Es un genio quien inventó el cangrejo!” Bien, ese no era el típico comunista dogmático, o funcionario burocrático anónimo. Pero el motivo por el que nos daba una explicación tan detallada del desarrollo de la economía se debía a todas las calumnias según las cuales a las personas —Mao y otros— que querían seguir en el camino revolucionario, y Shanghái fue una plaza fuerte de éste, supuestamente no les importaba el desarrollo de la economía, simplemente querían librar la “luchas de clases”, y perseguir a la gente, y así sucesivamente.

    Así que lo que estaba en juego no era si desarrollar la economía, o no, sino por cuál camino. Y ¿hacía cuál fin? ¿Se desarrollará la economía a partir de reestablecer y restaurar el capitalismo y sus principios de desarrollo? — que básicamente implica explotar a la gente dentro del país y en lo fundamental a nivel internacional. O, ¿se hará a partir de actuar para superar la explotación y las profundas diferencias que acompañan la explotación — tales como la diferencia entre las ciudades y el campo, según la que las ciudades tienden a dominar al campo, con mayores privilegios digamos, y la diferencia entre las personas que viven en esos dos lugares; la diferencia entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, entre las personas que trabajan principalmente en la esfera de las ideas y las que trabajan con las manos, principalmente. ¿Se hace de modo que avance para superar estas grandes diferencias, así como las diferencias en ingresos, etc., que son parte de esa panorama general? O, ¿se hace meramente dando rienda suelta en toda su extensión a todas esas diferencias? — el cual es el camino que China ha seguido desde la muerte de Mao y la restauración del capitalismo que se inició a fines de 1976.

    Se habla mucho —aquí va una ironía— todas estas personas que dicen “el socialismo nunca ha funcionado, el comunismo nunca ha funcionado”: reconocerán, por otro lado, que China ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas; y que eso ocurrió bajo un sistema que estos idiotas llaman “comunismo”, aunque no lo es — aunque el Partido Comunista de China sigue siendo el partido gobernante, desde hace mucho ha abandonado todo objetivo de continuar transformando la sociedad y el mundo hacia el comunismo. Así que esta es la gran ironía en boca de las personas que dicen que “el comunismo y el socialismo nunca han funcionado”: este país dirigido por el Partido Comunista en China ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas.

    Otra ironía es que, si bien la clase dominante en el poder en China, desde poco después de la muerte de Mao en 1976, es capitalista, y definitivamente no es “comunista”, los cimientos sobre los que ha llevado a cabo el desarrollo capitalista de hecho se construyeron mediante el desarrollo de la economía sobre una base socialista, durante el período de la dirección de Mao. Sin ello, China habría seguido siendo un país atrasado y profundamente empobrecido. Al mismo tiempo, la restauración del capitalismo en China ha venido acompañada del resurgimiento de profundas desigualdades y terribles males sociales, como la prostitución; y, junto con todo esto, en el ámbito de la ideología y la cultura, se ha promovido el lema “enriquecerse es glorioso” en lugar del principio popularizado en la China socialista bajo la dirección de Mao: “servir al pueblo”.

    Ahora, hablemos de esto. Si se hubiera continuado el camino que Mao trazó, el camino revolucionario, ¿eso implicaría que no se hubiera sacado de la pobreza a la población? Tal vez hubiera tardado un poco más de tiempo. Pero la economía de China ya se desarrollaba rápidamente — algo que se refleja en lo que mencioné sobre la expectativa de vida. Eso refleja el desarrollo de la economía, o si no, eso no podía haber ocurrido. Y de paso, eso ocurría mientras la población crecía, no se contraía. No mataron a un montón de pobres para que fuera más elevada la expectativa de vida en las estadísticas. La población crecía mientras se duplicaba la expectativa de vida. Si hubieran seguido por el camino por el que luchaban Mao, y la gente que estaba con él, también habrían sacado de la pobreza a millones, cientos de millones de personas — pero por un camino distinto. Y China no habría estado en un camino de gran potencia que explotara a la gente por todo el mundo, en África y otras partes del mundo, tal como lo hace bajo el dominio de estos gobernantes del falso comunismo —y verdaderos capitalistas— en la China de hoy.

    Así que, si examinamos la verdadera experiencia que solo he podido describir a grandes rasgos aquí —y recomiendo que exploren más a fondo las obras que he citado, como las entrevistas a Raymond Lotta y a mí, y vean lo que en realidad se enfrentaron y lo que concretamente lograron—, es posible ver la idiotez total, sí, volveré a repetirlo — y la forma en que alientan deliberada o, en todo caso, sistemáticamente, la ignorancia, con tal de negarles a las personas que sienten el peso de vivir bajo este sistema y anhelan algo mejor: negarles un conocimiento cabal de esa experiencia y por lo tanto una comprensión de que podría haber una verdadera alternativa.

    Bien, a la vez, he abordado algunas deficiencias, y algunos errores muy serios en la experiencia general de las sociedades socialistas dirigidas por los comunistas — y sí, he utilizado la palabra “graves” en referencia a los errores de parte de Stalin en particular, pero también he abordado algunos problemas significativos con la dirección de Mao, algunas debilidades en la orientación y enfoque de Mao. Por ejemplo, por medio de la Revolución Cultural se reconocía la importancia de la efervescencia y el debate, practicados como lo estaban en gran escala, a lo largo de la Revolución Cultural (tal como he descrito brevemente aquí). Pero no obstante el ámbito de eso fue muy restringido. Se dio demasiado según: Si se quiere lograr algo en este debate, se tiene que conducir sobre la base de defender la dirección de Mao y estar por el camino socialista, mientras los que se les oponen no lo están. No fue un debate tan abierto y con una base tan amplia como tenía que ser.

    Eso también se reflejó en la esfera del arte y la cultura, incluso con los avances importantes muy grandes y las tremendas hazañas que he descrito brevemente. Se dio, para repetir, cierto constreñimiento del arte y la cultura a temas revolucionarios y no hubo suficiente florescencia e irónicamente, no hubo suficiente florecimiento de diferentes tendencias en el arte, y, de hecho, no hubo suficiente apoyo para el arte que no fuera directamente político — aunque importa mucho el arte revolucionario, arte que promueve directamente la revolución, lo que incluye en las formas más artísticas. Pero se dio cierta limitación ahí y cierto constreñimiento al menos en cuanto a lo que recibía apoyo.

    En la dimensión más filosófica, digamos, se dio cierta “reificación” de las masas oprimidas: la opinión común que ejercía influencia, que de hecho se promovía allá, de que por la propia naturaleza de su posición las masas oprimidas tenían, según el lenguaje corriente, un conocimiento propio de la verdad — o cuando menos que espontáneamente tendrían una mayor inclinación a luchar por la revolución. Ahora bien, es cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — pero ello no lleva espontáneamente a que la gente capte adónde la resistencia tiene que llevar, que necesita desarrollarse y transformarse en revolución, cuál es el carácter de esa revolución y cómo abordar los problemas de la revolución. Todo eso requiere ciencia — no simplemente reside en las masas oprimidas en virtud de su situación oprimida.

    Así que se dio esta tendencia, que incluía la idea de la “verdad de clase” — en contraposición a la verdad objetiva. La idea de que para el proletariado y otros oprimidos existía una verdad que correspondía a sus intereses, y en contraposición a eso, una “verdad” que correspondía a los intereses de los explotadores y opresores, por lo que había que apoyar la “verdad proletaria”, no la “verdad burguesa”. Eso está en oposición a la comprensión científica de que la verdad no tiene carácter de clase. Es posible utilizar la verdad en nombre de una clase, pero la verdad en sí no tiene un carácter de clase — tiene un carácter objetivo. La verdad reside en, o representa, un acertado reflejo y concentración de la realidad objetiva — no la perspectiva subjetiva de esta o aquella clase, sea burguesa o proletaria.

    Al mismo tiempo, de parte de Mao y de ese partido en general, existía una especie de mezcla ecléctica de comunismo como principal concepción y método guía, aunque secundariamente, pero de manera importante, eso se mezclaba con una buena cantidad de nacionalismo. En cierto sentido, eso es comprensible en vista de la larga historia de la opresión de China como país, como nación (el agudo comentario de Mao, al que me he referido, y el ejemplo más bruto del letrero en el parque en Shanghái, abordan esto). No obstante, la perspectiva de los comunistas tiene que ser internacionalista, no nacionalista. Pero se dio una especie de mezcla ecléctica, inclusive en Mao. Eso también se reflejó en la esfera de la cultura, en que uno de los lineamientos que se promovían fue “hacer que lo extranjero sirva a China”. Y eso concretamente llevó a un lugar negativo con un rechazo a cierta “cultura extranjera” que en realidad era muy positiva, tales como el jazz y el rocanrol en Estados Unidos en ese entonces (los años 1960 e inicios de los 1970), que fue criticada esencialmente como decadente por la línea dominante en China en ese entonces.

    Esta tendencia nacionalista negativa se manifestó muy dramáticamente cuando, a inicios de los años 1970, con la dirección de Mao, China adoptó una política de apertura hacia el Occidente — identificó a la Unión Soviética como el enemigo principal (una Unión Soviética que, para repetir, desde mediados de los años 1950, había sido un país capitalista y se había desarrollado y transformado en un poderoso país capitalista-imperialista, pero bajo el nombre del comunismo). La Unión Soviética representaba una amenaza directa de invadir e incluso usar armas nucleares contra China en los años 1960, particularmente a fines de los 1960. Ante eso, a inicios de los 1970, Mao y el partido chino adoptaron una política de “apertura hacia el Occidente”. En otras palabras buscaba ciertas relaciones e incluso cierto tipo de alianza con Estados Unidos en particular, a fin de hacer frente específicamente a la amenaza de la Unión Soviética. Pero eso condujo a toda suerte de terribles políticas y acciones de parte del gobierno chino, lo que incluyó apoyar a gente como Marcos en las Filipinas, un brutal opresor mantenido en el poder por mucho tiempo por Estados Unidos. La ironía es que entonces en las Filipinas, existía una fuerza revolucionaria maoísta que libraba una lucha armada contra el régimen de Marcos — y no obstante el partido chino, como parte de esta apertura hacia el Occidente, apoyaba al gobierno de Marcos.

    Hay muchos otros ejemplos de esto. Algunos se volvieron muy —bueno utilizaré la palabra— asquerosos. Leí algunas de las cosas que se han rescatado de las conversaciones que Mao sostuvo con Henry Kissinger, quien representaba al gobierno estadounidense, durante esos años 1970 de apertura hacia el Occidente, y ahí casi cuesta trabajo distinguir a Mao como comunista, para ser franco. Así que eso fue una extensión de la idea de que era necesario maniobrar así a fin de hacer frente a la amenaza de la Union Soviética. La cuestión es no ser dogmático. Una cosa es hacer alianzas tácticas incluso con los imperialistas — pero sin transigir los principios fundamentales. Pero, lamentablemente, como parte de esto se transigieron demasiado los principios fundamentales. Aquí no me alcanza para analizar esto más a fondo, pero es una experiencia muy importante que hay que reconocer con seriedad y abordar científicamente.

    Hasta aquí cierta discusión importante de la experiencia histórica del comunismo, en particular de las sociedades socialistas dirigidas por los comunistas, en la Unión Soviética y en China. En un sentido concreto, la importante obra mía, Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básico, tiende un puente entre la experiencia histórica del movimiento y la síntesis posterior con el nuevo comunismo. (En adelante en esta presentación, retomará una discusión de algunos elementos clave del nuevo comunismo como una continuación, pero también como un salto cualitativo más allá, y en unos aspectos importantes como una ruptura con la teoría comunista tal como se había desarrollado anteriormente. Y en una entrevista en dos partes conmigo a inicios de 2025 —que está disponible en inglés en revcom.usthebobavakianinstitute.org— abordo más a fondo los principios y métodos básicos del nuevo comunismo).

    Pero aquí cabe volver al siguiente punto esencial: Una vez que se cierre la posibilidad de una alternativa realmente radical y verdaderamente emancipadora —un sistema y forma de vivir fundamentalmente diferentes, como lo que representa la revolución comunista—, en realidad y en la mente de las personas, continuarán los horrores de todo tipo, y tarde o temprano esas personas cuya mente ha resultado cerrada a esta alternativa se volverán cómplices, o al menos se adaptarán, a esos horrores, en un sentido u otro. Esto se expresa en términos especialmente agudos ahora, en la situación en que este sistema se está topando con sus límites — algo que he comentado aquí (y en lo que me he adentrado con mayor detalle que en otros lugares, p.e., en mi e-mensaje #118).

    Pero sigamos examinando las contradicciones del capitalismo. Lenin hizo la siguiente observación muy importante sobre el capitalismo y su efecto en las personas que viven bajo el sistema capitalista: señala que el capitalismo obliga a la gente a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño. Pensemos en la experiencia cotidiana y lo que obliga a la gente a padecer. No existe alguna naturaleza humana inherente de egoísmo. El funcionamiento del sistema constantemente enfrenta las personas unas contra otras en formas de diverso tipo, y las obliga a competir con otros por empleos, ascensos, admisiones universitarias, y así sucesivamente. Y eso sí, como dijo Lenin, fomenta esta tendencia de hacer cálculos con la tacañería de un tacaño: “¿Cómo lo voy a lograr, contra las demás personas que están compitiendo conmigo? ¿Cómo voy avanzando?” Y hay cosas reales en juego. No se trata simplemente del arribismo de las personas en muchos casos — en especial entre las masas más oprimidas y explotadas se trata literalmente de sobrevivir, o al menos tener una capacidad de proveedor en algún sentido para quienes son sus dependientes en muchos casos. Por eso, cabe entender: no se trata simplemente de que el capitalismo engendre un florecimiento de estos cálculos con la tacañería de un tacaño — compele a las personas, según Lenin, a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño.

    Para citar una vez más de “Esperanza para la humanidad”:

    Aquí va una declaración muy importante de Marx, de los Grundrisse —una de sus principales obras— tal como se cita en Cavilaciones y forcejeos:

    ...en las relaciones monetarias, en un sistema de intercambio desarrollado (apariencia seductora para los demócratas), los lazos de dependencia personal están destruidos, fragmentados, igual que las diferencias de sangre, educación, etc. (aunque estos lazos no dejen de presentarse como relaciones personales); y los individuos parecen independientes (independencia puramente ilusoria que más exactamente debería denominarse indiferencia); parecen libres de enfrentarse y de intercambiar en el seno de esta libertad....

    Esta es otra manera de desarrollar lo que señalaba Lenin al enfatizar que el capitalismo obliga a las personas a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño. En esta afirmación de Marx tiene una importancia particular el análisis de que esta “independencia” de las personas bajo el capitalismo es en realidad “ilusoria”, que “exactamente debería denominarse indiferencia”. Se suele celebrar que el capitalismo otorga un margen cualitativamente mayor al individuo que los sistemas como el feudalismo (por no hablar de la esclavitud pura y simple), en que las posiciones y las restricciones sobre los individuos son mucho más fijas y rígidas. Marx señala que, si bien esta es una diferencia real con el feudalismo, no obstante es cierto que, dentro de las relaciones de intercambio del capitalismo (fundamentalmente arraigadas en sus relaciones económicas y de producción), la “independencia” de los individuos no es tan real, ni tan expansiva, como parece, y en última instancia es esencialmente ilusoria: las personas siguen confinadas y condicionadas por las relaciones fundamentales del sistema.

    Y la “indiferencia” —el “no preocuparse”, en particular por otros— se relaciona con la competencia entre individuos (“libres de colisionar unos contra otros”) bajo el capitalismo y la forma en que, como dijo Lenin, este sistema compele a las personas a calcular con la tacañería de un tacaño.

    Se habla mucho de la naturaleza humana — y fácilmente podríamos identificarla como habladuría tautológica, de dar vueltas con razonamientos circulares. Y Marx y Engels también señalaron esto en El Manifiesto Comunista. Marx señaló que el desarrollo de la sociedad supone la transformación continua de la naturaleza humana. Así que cualquiera que sea el sistema prevaleciente de relaciones económicas y sociales, y sus correspondientes ideas y cultura y sistema político, así será el carácter dominante de la “naturaleza humana”. En otras palabras, la filosofía o la ideología y la moral de la gente. “Compelidos a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño” bajo el capitalismo — señalaron Marx y Engels en El Manifiesto Comunista, que esto es otra tautología, otra ronda en el argumento circular, que en realidad equivale a decir que bajo el sistema capitalista (parafraseo, pero esa es la esencia), el punto de vista dominante que prevalece será aquel que corresponde al sistema capitalista. O tal como dicen en esa obra: Las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca más que las ideas de la clase dominante.

    Y Marx señaló, como dije, que el desarrollo de la sociedad humana y su transformación suponen la continua transformación de la naturaleza humana — que no existe ninguna “naturaleza humana” inmutable, sino lo que se llama naturaleza humana se refiere a las ideas, actitudes, perspectivas, moral y demás, tales como están configuradas por el sistema prevaleciente. Contra las cuales la gente puede rebelarse y sí se rebela, pero no obstante, van a seguir siendo las ideas dominantes en la sociedad siempre que a la sociedad la domine una clase dominante cuyos intereses corresponden a la promoción de esas ideas. Así que esto es algo muy importante que hay que comprender en oposición a todo lo que… sabemos que la gente siempre dice que “bueno, eso es simplemente humano…” — si no dice “es la voluntad de dios”, dice que se trata de la naturaleza humana, o dice las dos cosas. Y eso, claro, es un grillete sobre las personas, impide que reconozcan la posibilidad del cambio real, el cambio fundamental. (Hablo más a fondo sobre esta cuestión de la naturaleza humana en mi e-mensaje 21: “No existe tal cosa como la ‘naturaleza humana’”).

    Bien, me he referido a “Cavilaciones y forcejeos”, la cual es una importante obra mía, con el título completo: Cavilaciones y forcejeos: Sobre la importancia del materialismo marxista (algo al cual volveré), el comunismo como una ciencia, el trabajo revolucionario con sentido y una vida con sentido. Me refiero específicamente a la sección, “Más sobre los individuos y las relaciones sociales”, que contiene una importante discusión de esta cuestión del individualismo y la contradicción entre la existencia de las personas como individuos y como parte de las relaciones económicas fundamentales y otras relaciones sociales.

    Se trata de una contradicción básica de la sociedad burguesa (capitalista) — y de hecho, de todas las sociedades, pero que se manifiesta de manera muy pronunciada en la sociedad capitalista: las personas obviamente existen como individuos, pero a la vez forman parte de las relaciones sociales más amplias, más fundamentalmente las relaciones de producción, y bajo la sociedad capitalista se tratan de las relaciones de producción y las relaciones sociales de explotación y opresión.

    Para citar otra vez “Esperanza para la humanidad” respecto a esta contradicción:

    Como he señalado, en Cavilaciones y forcejeos (y en otras obras), la contradicción según la cual las personas existen como individuos, pero también existen en un contexto social más amplio y en gran medida están formadas por ese contexto social, es una contradicción complicada que es importante manejar correctamente. Y esta contradicción se expresa agudamente hoy en el hecho de que, aunque las personas sí existen como individuos, el terrible sufrimiento de las masas de la humanidad y los retos urgentes que enfrenta la humanidad en su conjunto como resultado de la escalada de destrucción del medio ambiente por este sistema del capitalismo-imperialismo, así como la posibilidad de una conflagración nuclear que continúa asomándose como una amenaza existencial sobre la humanidad — pues, no es posible abordar todo eso con seriedad, y ni hablar de realmente resolverlo, mientras cada individuo persiga sus intereses particulares, y de hecho, cuando las personas actúen de esta manera, eso constituye un obstáculo importante a la consecución de la solución necesaria

    Cabe repetir esa parte: Y esta contradicción se expresa agudamente hoy en el hecho de que, aunque las personas sí existen como individuos, el terrible sufrimiento de las masas de la humanidad y los retos urgentes que enfrenta la humanidad en su conjunto como resultado de la escalada de destrucción del medio ambiente por este sistema del capitalismo-imperialismo, así como la posibilidad de una conflagración nuclear que continúa asomándose como una amenaza existencial sobre la humanidad — pues, no es posible hacer frente a todo eso con seriedad, ni hablar de realmente resolverlo, mientras cada persona persiga sus intereses individuales particulares, y de hecho, la gente al actuar de esta manera constituye un obstáculo importante a la consecución de la solución necesaria. (Para seguir con la cita de “Esperanza para la humanidad”:)

    El individualismo es un factor significativo y un “elemento unificador” en muchas de las tendencias negativas que juegan un papel importante en impedir que las personas reconozcan la realidad y la profundidad de los horrores que continuamente causa este sistema — y que reconozcan la urgente necesidad de actuar, junto con otros, para abolir y arrancar de raíz todo esto, en su fuente misma. Esto resalta y realza el hecho de que el individualismo, que se nutre y se expresa en formas extremas en esta sociedad particular en este momento, es un problema profundo al que hay que hacer frente y transformar. 

    Con al parasitismo extremo de Estados Unidos, y (para tomar prestada una frase de Marx) la cultura condicionada por él, para nada sorprende que se promueva extensamente el individualismo extremo y que éste constituya un serio obstáculo a la transformación social positiva.

    Lo que complica el problema es que el “funcionamiento” —las dinámicas así como las relaciones e instituciones— de este sistema obran para crear las condiciones en que “en tiempos normales”, no sólo existe una clara inclinación “espontánea” sino una fuerte necesidad y compulsión materiales, a que los individuos actúen según sus propios intereses individuales (y los de su entorno inmediato). En los momentos poco comunes y las circunstancias de crisis seria para el sistema y el trastorno del “funcionamiento normal” de la sociedad, se desarrolla la base para que las masas de personas actúen más ampliamente en pos de preocupaciones más amplias. Y, una vez más, éste es uno de esos momentos y circunstancias poco comunes.

    Al individualismo tan típico de esta sociedad lo acompaña el problema del infantilismo (la infantilización de los adultos más jóvenes y hasta los adultos un tanto mayores — de tratarlos y condicionarlos de modo que piensen y actúen como niños dependientes, y en algunos casos mimados, aunque a la vez se les obligue a cargar con la “expectativa” de que deben “salir adelante” de acuerdo con las normas y estándares de este sistema — una verdadera “combinación tóxica”) junto con el filisteísmo ampliamente promovido: un desprecio o disgusto por el conocimiento y por la búsqueda del conocimiento (conocimiento serio, en oposición a rumores y chismes). O, en otras palabras, el embrutecimiento puro y duro, que incluye mediante la influencia de gran parte de las redes sociales.

    La “política de identidad woke (concienciada)” es, en efecto, una especie de individualismo. El individualismo se extiende a la “identidad” de la cual forma parte un individuo (una raza, género, etc.) a la vez que se presentan (objetivamente y en muchos casos conscientemente) las distintas “identidades” en oposición de unas a otras, a pesar de los esfuerzos de algunas personas por superar esto mediante la “interseccionalidad” de distintas identidades. Esto se expresa, en epistemología (la teoría del conocimiento) con la noción de que cada “identidad” tiene su propia “verdad” particular.

    Como explico en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, en una sociedad como la estadounidense, con su base en la explotación y opresión: “La clase dominante repetidamente pretende oponer unos sectores de la población a otros y, a diferencia de las ilusiones de la ‘interseccionalidad’, la clase dominante cuenta con muchas formas poderosas de hacerlo si no actuamos según el punto de vista de la emancipación de la humanidad en su conjunto”, sino al contrario desde la perspectiva de diferentes “identidades”.

    En oposición de todo eso, enfatizo una vez más, en mi declaración de Año Nuevo de enero de 2021:

    Para entender por qué nos enfrentamos a la situación en la que nos encontramos, es necesario no solo responder a lo que está pasando en la superficie en un momento dado —y de hecho dejar que semejante situación nos zarandee de un lado para otro—, sino explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

    Y:

    Esto significa romper completamente con un enfoque, y avanzar más allá de un enfoque, de meramente acoger verdades —o supuestas verdades— con las que uno se siente cómodo, mientras rechaza, descarta o elude la verdad real que quizá le incomode. Una dimensión importante en este sentido es dejar de lado el relativismo filosófico de la “política de identidad” y repudiarlo metodológicamente, lo que hace mucho daño con su propia versión de reducir la “verdad” a una experiencia parcial, no sistematizada y un sentimiento subjetivo (“mi verdad”... “nuestra verdad”...) en oposición a la verdad objetiva real, a la que se llega a conocer de manera correcta y científica mediante un proceso basado en la evidencia, para determinar si algo (una idea, teoría, afirmación, etc.) corresponde a la verdadera realidad material, o no. Si bien políticamente quizá esta “política de identidad” parta de un deseo de oponerse a varias formas de opresión —aunque a menudo se caracteriza, y se vicia, por personas de diferentes “identidades” que quieren decirse “propietarias” de la oposición a la opresión—, en términos de la epistemología (la orientación para llegar a entender la realidad y llegar a conocer la verdad de las cosas), la “política de identidad” tiene mucho en común con confiar en los “hechos alternativos” (afirmaciones que están en contraposición a los hechos reales, a menudo de manera alocada), lo que es el distintivo de los fascistas. Aunque es importante reconocer las diferencias políticas en juego, la situación es muy pero muy seria y los riesgos son muy pero muy grandes como para dejarnos caer en cualquier forma de oponerse al método científico y a su búsqueda de la verdad objetiva acerca de la realidad material, o conciliarnos con semejante forma.

    Lo que está estrechamente relacionado con la epistemología errónea de la “política de identidad”, en oposición al método científico y su búsqueda de la verdad objetiva sobre la realidad, es la insistencia “posmodernista” en que no es posible llegar a conocer la verdad objetiva, e incluso en que la verdad objetiva no existe. Esto se refuta extensamente en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, mientras que lo siguiente de mi artículo “Filosofía y revolución”, Primera parte, también ofrece una importante refutación:

    En última instancia, el criterio de cualquier teoría, etc., es si lo que proyecta sobre la realidad se confirma (o no). Al mismo tiempo, una teoría científica, en su aplicación correcta, puede proyectar de manera acertada —sobre la base de la experiencia y el conocimiento históricos acumulados— lo que probablemente resulte de una trayectoria en desarrollo de las cosas. Ésta, por ejemplo, es la base sobre la cual los climatólogos pueden hacer proyecciones esencialmente correctas sobre lo que se desarrollará a partir de las tendencias históricas y actuales. Y es por eso que se puede afirmar científicamente que el derrocamiento del capitalismo, y su reemplazo por el comunismo, corresponden a los intereses fundamentales de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

    Al mismo tiempo —y algo mucho más peligroso que la “política de identidad” y su epistemología errada— está el ataque contra el intelectualismo (e incluso contra ciertas expresiones del individualismo) de parte de los “intelectuales” fascistas (tales como JD Vance, y diversos multimillonarios de la industria de la tecnología, descritos con razón por alguien como el “tech reich” (reich de la tecnología), en referencia al tercer Reich nazi) al servicio del fascismo de hoy, “al estilo estadounidense”.

    Junto con todo eso, en los “movimientos” que se oponen (o que se hacen pasar por oponentes) al sistema político existente (en que algunos se dicen oponerse al capitalismo — pero que de hecho no saben qué es el capitalismo, como digo en mi e-mensaje 38), se tiene lo que llamo EIP: Economismo Imperialista Parásito.

    Se trata de una manera de abordar la política —y específicamente la política electoral— que argumenta a favor de apoyar y promocionar a las personas que se postulan en el Partido Demócrata con una plataforma de “asequibilidad” como eje, con otras cuestiones sociales (o “culturales”) como acompañamientos secundarios en esencia.

    Como explicación del problema esencial, y fundamental, con este enfoque, se tiene lo siguiente (de “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”):

    Como señaló Marx, una de las características que distinguen a los reformistas —entre ellos los “socialistas” reformistas— es que, en la medida en que identifican a la economía como la fuente de la desigualdad y otros males sociales, tienden a situar el problema en la esfera de la distribución, aunque la fuente fundamental de la opresión y la desigualdad que caracterizan una sociedad explotadora, como el capitalismo, se encuentra en la esfera de la producción, y más específicamente en las relaciones de producción.

    En el mundo de hoy, estas relaciones de producción en lo fundamental son relaciones internacionales, en que la riqueza que los reformistas pretenden “redistribuir” (mediante mayores impuestos a los superricos, etc.) descansa en el parasitismo extremo de “la economía estadounidense” como sistema internacional de explotación y súper-explotación. Junto con eso —y junto con el hecho de que una buena parte del programa “economista” socavaría concretamente el funcionamiento de este sistema y la posición competitiva del imperialismo estadounidense en el mundo— se tiene la siguiente terrible verdad la que es posible ignorar pero en la realidad no se puede evitar:

    En sus mítines contra la “Oligarquía”, Bernie Sanders ha revivido la fórmula del movimiento “Ocupa” del “99%” contra el “1%” de los superricos. Pero el problema es que casi la mitad del “99%” son fascistas. ¿Por qué? Debido a que, como ya he señalado, no es solo su situación económica, sino también su posición social lo que les obsesiona. Para las filas de los fascistas de MAGA, aún más allá de su situación económica, un poderoso y perverso factor motivador es su insistencia en la supremacía blanca y la supremacía masculina, el odio a las personas LGBT y a los inmigrantes (especialmente a los inmigrantes de “países pozos de mierda”, en los repugnantes términos racistas de Trump). A eso es a lo que se refieren estos fascistas con “Hacer que Estados Unidos vuelva a tener grandeza”. Y todo esto está envuelto e impulsado por mentiras descaradas, demencia anticiencia y teorías conspirativas descerebradas — en que convierten a los grupos vulnerables en objetivo de odio y persecución, tal como denuncian a los inmigrantes como “delincuentes peligrosos” y tratan a las personas trans como depredadores pervertidos. [Lo anterior es de mi e-mensaje 114

    Con el desarrollo e intensificación del capitalismo y su transformación en capitalismo-imperialismo, Lenin abordó las consecuencias al respecto para el movimiento revolucionario en lo que escribió en El imperialismo y la escisión del socialismo. Señala que este desarrollo de lo que hoy reconoceríamos como el parasitismo del imperialismo (de hecho, para ser justo, de paso ese fue el término de Lenin, al referirse al parasitismo), de todos modos, con el parasitismo del imperialismo, Lenin reconoció que existía un sector de la clase obrera que recibía sobornos del botín de este imperialismo parásito, y estaba más o menos aburguesado. Bueno, él no los descartó totalmente en cuanto a la revolución —dijo que con el avance de la marcha de los acontecimientos, veremos cómo se definirán diferentes partes de estos trabajadores aburguesados— pero enfatizó la importancia de desarrollar el movimiento revolucionario en los sectores inferiores, más a la hondo, en los sectores más amargamente explotados de la clase obrera, del proletariado.

    Pero en estos social demócratas hoy, como los DSA —los Socialistas Democráticos de América—, vemos una vez más una tentativa de desarrollar un movimiento basado en el parasitismo imperialista; ese es el meollo de su atractivo de “asequibilidad”. No se trata de que se deba ignorar las condiciones de las masas de personas, incluso en la clase media, ni hablar de los amargamente explotados. No se trata de que no haya problemas reales con eso. Pero intentar basar un movimiento que se propone cambiar la sociedad en la “asequibilidad” implica que los cambios que se proponen van a ser muy limitados y a la larga van a quedar incorporados en este sistema imperialista parásito. Así que esta es una diferencia fundamental entre, por un lado, los social demócratas como los DSA, que básicamente son parte del Partido Demócrata y quiere tomar el control de él, como instrumento del dominio imperialista, y por otro lado, el verdadero socialismo y su objetivo final del comunismo por todo el mundo.

    La verdad profunda y básica es que no es posible “reformar” este sistema del capitalismo-imperialismo — no se puede hacer que de alguna manera sea un sistema justo que actúe según los intereses de las masas de la humanidad.

    Este sistema descansa en una despiadada explotación, y no puede prescindir de ésta, en Estados Unidos, y en la (súper) explotación por todo el mundo, sobre todo en el tercer mundo (América Latina, África, el Medio Oriente y Asia).

    Está destruyendo rápidamente el medio ambiente, a un ritmo acelerado.

    Una vez más está propulsando las cosas hacia la amenaza existencial de una guerra nuclear.

    En el propio Estados Unidos, la opresión muy real y literalmente mortífera es una parte integral del sistema dominante y sus relaciones esenciales; la supremacía blanca, el patriarcado y la supremacía masculina, y otras desigualdades despiadadas y opresiones brutales.

    Y ahora, como un perverso intento de conservar el dominio de este sistema y la dominación del imperialismo estadounidense en el mundo, se tiene el ascenso al poder del fascismo. Esto abarca lo que es, en esencia, un “renacimiento” (o, una continuación) de la Confederación esclavista: junto con la “resucitación” de los monumentos y “héroes” de esa Confederación, los fascistas incluso dicen que la esclavitud no fue tan mala, que incluso fue buena. Este fascismo también abarca de manera importante los ataques a las personas trans y LGBT, junto con el ejercicio forzoso de la subordinación de las mujeres (no solo arrebatarles el derecho al aborto y amenazar al control de la natalidad, sino que incluso algunos fascistas sostienen abiertamente que a las mujeres una vez más se debería negarles el derecho de votar).

    Este fascismo tiene, como ariete, el ataque a los inmigrantes, sobre la base de una “crisis de la inmigración” que están exagerando extremadamente — e incluso en el grado en que es real, están tergiversando burdamente esta realidad. Este fascismo desafía y pisotea flagrantemente el estado de derecho, tanto en Estados Unidos como en las relaciones internacionales, con la declaración abierta de que rechaza reconocer, o dejarse restringir por, cualquier ley nacional o internacional relativa a librar guerras, lo que incluye mediante ataques deliberados y no provocados contra no combatientes. Este fascismo está cometiendo, e intensificando, continuamente toda suerte de atrocidades, a un ritmo vertiginoso deliberado, a fin de desorientar y desmoralizar a los que se le opondrían.

    Aunque derrotar —sacar del poder— a este régimen fascista es un objetivo urgente e inmediato, es necesario, repito, y crítico entender lo siguiente: cualquier esperanza de que confiando en el Partido Demócrata y siguiendo a su cola es posible atraer una solución justa a la crisis, cualquier intento de hacer del Partido Demócrata algo distinto a lo que es —un partido de la clase dominante— y, de manera más amplia, cualquier intento de “trabajar dentro de este sistema” como mecanismo para poner fin a su terrible opresión y despiadada explotación, sus amenazas existenciales a la humanidad mediante la destrucción ambiental y el peligro de una guerra mundial— cualquier esperanza semejante, cualquier intento semejante, es fundamentalmente ruin y va a resultar en el fracaso, con la resultante continuación, de hecho la acentuación y aceleración, de horrores muy reales.

    Así que permítanme concluir la primera parte de esta presentación con la siguiente conclusión muy importante:

    Siempre y cuando la gente, no solo en uno u otro país sino en el mundo en su conjunto, permanezca encerrada en el marco y los límites de este sistema del capitalismo-imperialismo, no puede existir ninguna resolución buena a la situación ya terrible a la que se enfrenta hoy la humanidad y al sufrimiento al que las masas de la humanidad están sometidas constantemente — y se continuará forzando a la humanidad a estar en una marcha hacia desastres aún peores, hacia un abismo aún más terrible, y posiblemente incluso hacia la extinción.

    La solución: Arrancar una revolución radicalmente emancipadora a esta locura

    En primer lugar, ¿a qué se refiere una revolución? Lo siguiente, de “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador”, habla de la esencia de este tema: “es necesario que por fin una fuerza revolucionaria organizada haga añicos, derrote y desmantele las instituciones de supresión violenta de este sistema. Ello es lo que se necesita para que las cosas vayan más allá de las protestas de masas, por combativas y decididas que sean, y se conviertan en una revolución real”. Y para citar de la “Declaración y Llamamiento” de los revcom:

    Una revolución implica una fuerza de millones de personas, de muchos diferentes sectores de la sociedad y organizadas para una lucha total para derrocar este sistema y reemplazarlo por un sistema económico y político radicalmente diferente y mucho mejor, un sistema socialista, que se base en satisfacer las necesidades de la gente y en llevar adelante la lucha por un mundo comunista donde por fin se ponga fin, por todas partes, a la explotación, la opresión y la destrucción del medio ambiente que están integradas en este sistema del capitalismo-imperialismo. Cualquier cosa menos que esta revolución no lidiará para nada con la raíz de todos los problemas ni conducirá hacia la verdadera solución. 

    En pocas palabras: en el mundo de hoy, para cambiar la sociedad en lo fundamental, hay que tomar el poder — derrocar el poder estatal existente y establecer un nuevo poder estatal.

    En “tiempos normales” —o, para expresarlo en otras palabras: salvo en tiempos extraordinarios cuando el funcionamiento básico, las relaciones y las “reglas” del sistema están seriamente trastornados, y se cuestiona seriamente su “permanencia” no sólo entre unas pocas personas sino en sectores muy amplios en toda la sociedad— las personas están formadas y confinadas, “encerradas” en el sistema dominante existente. Por eso es que, como fenómeno general (pero no algo para convertirse en dogma), en tiempos de crisis aguda, ese cambio fundamental se vuelve posible.

    Así que, ¿cuáles son las condiciones necesarias para una revolución? Como se explica en “Este es un momento poco común en que la revolución se vuelve posible”:

    Una revolución se vuelve posible, incluso en un país poderoso como Estados Unidos, cuando se hayan gestado tres factores principales:

    Una crisis en la sociedad y en el gobierno que sea tan profunda y que trastorne tanto “la manera acostumbrada de hacer las cosas”, que aquellos que nos han gobernado, durante tanto tiempo, ya no puedan hacerlo de la forma “normal” la que, por su condicionamiento, la gente acepte.

    Un pueblo revolucionario que cuente con millones y millones de personas, cuya “lealtad” a este sistema se haya roto, y su determinación de luchar por una sociedad más justa sea más grande que su temor por la represión violenta de este sistema.

    Una fuerza revolucionaria organizada —conformada por cantidades cada vez más grandes de personas, de entre los más oprimidos pero también de muchas otras partes de la sociedad— una fuerza que se base en el enfoque más científico para impulsar y luego llevar a cabo una revolución y que trabaje sistemáticamente por aplicar ese enfoque, y a la cual masas de personas recurran cada vez más para que las dirija a fin de realizar el cambio radical que se necesita con urgencia.

    Estos factores para la revolución, en su conjunto, claramente no existen en este momento — pero, para repetir, éste es uno de los momentos poco comunes en que sería posible gestar estos factores para la revolución.

    Sin ser mecánico al respecto, tiene una clara importancia comprender, de manera viva, el rol de estas tres condiciones —y su interconexión continua, o relación dialéctica tal como diríamos— respecto a la posibilidad de una revolución. En esencia, la primera condición existe ahora, y esta situación se está intensificando constantemente — en particular mediante el avance acelerado implacable del régimen fascista de Trump.

    En cuanto a las segunda y tercera condiciones, se encuentran seriamente “rezagadas” en relación al desarrollo de la primera condición. En cuanto a la segunda condición, si bien hay millones, y decenas de millones, de personas que están profundamente consternados e indignados debido a los atropellos intensificados del régimen fascista de Trump, hasta ahora ha habido muy poca (casi nula) sed y búsqueda de una solución radical fuera del marco del sistema existente. Algo estrechamente interconectado en particular con el estatus de las cosas en relación con la segunda condición, aunque sí existen fuerzas comunistas revolucionarias basadas en el nuevo comunismo, en este momento éstas se han quedado muy cortas a lo que con urgencia necesitan ser, tanto cuantitativamente (números muy reducidos) como cualitativamente (una comprensión y aplicación muy dispares del nuevo comunismo).

    En el contexto de la situación cada vez más profunda, y que sigue intensificándose en general en torno a la primera condición, con la dialéctica entre las atrocidades del régimen y la resistencia en contra, hace falta tomar la iniciativa para transformar las segunda y tercera condiciones, mediante lucha — tanto lucha contra el sistema opresivo y la intensificación de sus atrocidades bajo el régimen fascista de Trump, como la feroz lucha ideológica que hay que librar para elevar la vista de la gente más allá de los límites estrechos de este sistema, a fin de ganarnos a cantidades rápidamente crecientes de personas (lo que incluye entre los que hoy todavía no están en movimiento) para que reconozcan y aprovechen la necesidad y la posibilidad de una revolución real para barrer con este sistema en su conjunto — que, junto con sus atrocidades generales en marcha, ha engendrado el régimen fascista de Trump.

    Como se ha enfatizado en previas obras mías (y de otros), lo que se necesita es una repolarización —para la revolución— que supone la lucha crucial contra el régimen fascista de Trump pero también el reconocimiento de que este fascismo ha surgido del desarrollo particular del sistema de explotación y opresión en Estados Unidos, en el contexto del mundo más amplio, y es todo este sistema del capitalismo-imperialismo el que tiene que desaparecer.

    Una vez más, la realidad es que éste es un momento poco común en que es posible una revolución para abolir y arrancar de raíz este sistema, y crear un sistema fundamentalmente diferente y mucho mejor. Y no se debe desperdiciar este momento poco común —ni despilfarrarlo, descartarlo— sino que todos los que, en cualquier momento dado, anhelan y buscan una forma totalmente diferente, muy liberadora y edificante en que las personas podrían vivir y relacionarse unas a otras, deben aprovecharlo, y actuar al respecto.

    Si bien la realidad objetiva —en particular la dominación de este sistema sobre la gente, no sólo en la forma material de la explotación y la opresión, sino también en cuanto a la cultura y la ideología y la manera en que las personas están condicionadas a pensar— si bien todo esto es un importante factor en las dificultades las que estamos experimentando en el proceso de ganarnos a las personas hacia la revolución, con el nuevo comunismo como fundamentación y lineamiento, la realidad es que las deficiencias significativas entre los partidarios del nuevo comunismo también han contribuido a esto. En esencia, se trata de actuar de manera sistemática, o no, sobre la base del nuevo comunismo, sobre todo su método y enfoque científico, y sobre esa base llevar a cabo el trabajo necesario, y desarrollar la lucha necesaria, para ganarnos a la gente, sobre esa fundamentación básica sólida, a comprender la necesidad profunda, y la verdadera posibilidad, de una revolución real —sí, incluso en Estados Unidos, el país capitalista-imperialista más poderoso— y por qué no existe nada que tenga mayor sentido que trabajar por hacer nacer esta revolución. En la medida en que eso no se ha hecho de manera sistemática, representa un motivo importante por el que las filas de los revolucionarios seguidores del nuevo comunismo no estén superando los obstáculos muy reales que tienen que superar a fin de continuar fortaleciéndose, cuantitativa así como cualitativamente, de la manera que tienen que hacerlo con urgencia.

    Para expresar las cosas en términos contundentes —pero científicos—, no se trata únicamente de que la humanidad está al borde del precipicio… sino también lo está el “proyecto comunista”, y la importante brecha que se ha abierto con el nuevo comunismo, el cual representa el único camino a un futuro digno en el que vivir para las masas de la humanidad y en lo fundamental para la humanidad en su conjunto.

    Volveré a tratar esta realidad profunda — y al tema general de lo que tenemos que hacer al esforzarnos con seriedad por transformar la situación. Pero, para empezar y como fundamentación respectiva, es importante examinar en mayor detalle la manera en que todos los horrores a los que la gente está enfrentada ahora en lo fundamental han surgido de la propia naturaleza y dinámicas —impulsadas por las contradicciones básicas— del sistema capitalista, en particular en estos momentos en los que este sistema ha llegado a ser un sistema basado en la explotación a nivel mundial — el sistema del capitalismo-imperialismo.

    Y es importante, a su vez, tratar la orientación, método y enfoque científico básico que lleva a esta comprensión crítica.

    Esto abarca la necesidad y la importancia de adoptar y aplicar sistemáticamente el método científico del materialismo dialéctico e histórico, en oposición a toda la sarta de nociones y racionalizaciones no científicas que contribuyen a mantener este sistema monstruosamente caduco.

    En términos básicos, el materialismo es el reconocimiento de que toda la realidad se compone de materia, y nada más — no existen fuerzas ni seres sobrenaturales, nada que no tenga una existencia material real (como una expresión importante de esto, el pensamiento humano es en sí mismo el resultado de procesos materiales reales dentro de los seres humanos, especialmente sus sistemas nerviosos y en particular sus cerebros, en interacción con el mundo material más amplio). La dialéctica se refiere al hecho de que la realidad material (incluida la sociedad humana) no es estática, sino que está llena de contradicciones, cambia constantemente y, en ciertas circunstancias, puede experimentar un cambio cualitativo importante (de una forma de materia a una forma cualitativamente diferente — como la experiencia cotidiana donde el agua que se hierve se convierte en vapor; o cuando surge una nueva especie en el proceso de evolución natural; o cuando una revolución en la sociedad humana da origen a un sistema cualitativamente nuevo — por ejemplo, cuando el socialismo resulta del derrocamiento del capitalismo). El materialismo histórico es la aplicación del materialismo dialéctico al desarrollo de la sociedad humana (así como a la naturaleza en general).

    Empecemos con lo siguiente: ¡modo de producción… modo de producción… modo de producción!

    Eso se refiere al sistema económico —la manera en que funciona— la manera en que se producen, intercambian y distribuyen las cosas. Esto constituye la base, y en lo fundamental determina el carácter, de la sociedad en general: las relaciones sociales, las instituciones políticas, las formas dominantes de pensar, y la cultura. El siguiente texto, de “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, ofrece una importante explicación de la relación entre la base económica de la sociedad (el modo de producción) y la superestructura (la política, que incluye las leyes, así como la ideología y la cultura), y por qué la superestructura está, y tiene que estar, en concordancia básica con la base económica:

    Aquí veamos otro componente importante del entendimiento científico marxista: la relación entre la base económica de la sociedad y la superestructura política e ideológica (las estructuras e instituciones políticas y la cultura e ideas dominantes). En última instancia —no en el sentido mecánico de que es posible reducirlo todo a esto, sino en última instancia y fundamentalmente—, la superestructura de la sociedad tiene que corresponder a las relaciones de producción subyacentes. La base económica de la sociedad, el “modo de producción” —la forma en que la sociedad realmente lleva a cabo la producción y la reproducción de los requisitos materiales para la vida y hace que la gente pueda reproducirse— establece los términos para lo que serán las instituciones y procesos políticos y para lo que serán las ideas y cultura prevalecientes. Y he señalado, por ejemplo en Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, que si la superestructura de alguna manera importante o durante un período de tiempo dado está en desequilibrio, está en conflicto de alguna manera esencial, con la base económica, la sociedad se parará en seco…. Hay una interconexión entre estas dos cosas; las ideas y la cultura de una sociedad y las instituciones y procesos políticos tienen cierta “vida propia”, pero también están entretejidos estrechamente con las relaciones sociales y de producción y, en última instancia, se determinan por dichas relaciones.

    Una vez más, si de alguna manera esencial y por cualquier período de tiempo la superestructura está en desequilibrio con las relaciones subyacentes de producción, eso hará que la sociedad se pare en seco, y luego algunas fuerzas se intervendrán para intentar restaurar el “orden” con unos u otros medios, incluso con los medios más extremos.

    Para ilustrar esta cuestión básica, he utilizado la cuestión del “derecho de comer” — por qué dicho “derecho” no puede ser un principio operativo del sistema capitalista: como mencioné anteriormente, bajo este sistema, si las personas que no tienen para adquirir comida y otras necesidades básicas declararan que, pase lo que pase, tienen el derecho a éstas, y procedieran a obtenerlas sin pagarlas, todo el sistema capitalista entraría en una profunda crisis y dejaría de funcionar. Esto expresa la cuestión crítica que Marx enfatizó: los derechos se determinan por el carácter y las relaciones básicas del sistema económico (el modo de producción) y no pueden estar en conflicto fundamental con ellos; y la superestructura de la política, ideología y cultura, incluidas las leyes, será una expresión de esta realidad profunda. O, en palabras del propio Marx: “el derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionado”. (En “Pájaros y cocodrilos”, así como en “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”, la entrevista que me hicieron a principios de 2025 y una entrevista anterior en El Show RNL [Revolución, y Nada Menos] de 2022, explico con mayor profundidad la relación entre la base económica y la superestructura y por qué, en cualquier sistema, la superestructura tiene que estar en correspondencia esencial con la base económica, el modo de producción).

    El modo de producción de cualquier sociedad dada, en cualquier momento dado, no es estático ni inmutable, sino que de manera constante está en desarrollo y está cambiando, a medida que el desarrollo de las fuerzas productivas genera cambios. (Las fuerzas productivas se refieren a la tierra, las materias primas, los edificios, la maquinaria y otra tecnología utilizada en la producción — y a las personas con sus conocimientos y habilidades, que generan cambios en las fuerzas productivas). En ciertos momentos, el desarrollo de las fuerzas productivas requiere una transformación importante, cualitativa de las relaciones de producción — lo que a su vez requiere una revolución en la superestructura, para abolir el sistema político, en particular el poder estatal, que está reforzando el viejo sistema económico (o modo de producción).

    Esto se aplica a todos los modos de producción, incluido el modo capitalista de producción, en el que tenemos que centrarnos aquí.

    (En la entrevista de inicios de 2025, hablo de lo que es el capitalismo —y lo que no lo es—, las relaciones y dinámicas básicas del capitalismo como un sistema y las maneras en que se manifiesta a una escala mundial en estos tiempos en que el capitalismo desde hace mucho tiempo se ha desarrollado y transformado en el sistema del capitalismo-imperialismo. A continuación voy a tratar algunos aspectos esenciales de esto).

    Existe una contradicción crucial y básica inherente al capitalismo como un sistema de producción e intercambio de mercancías. Como explica mi artículo Mercancías y capitalismo — y las terribles consecuencias de este sistema, Una explicación básica, una mercancía es algo que se produce con el fin de ser intercambiado, no algo para el consumo de la persona que lo produce (por ejemplo, si se producen los alimentos para su venta en el mercado, esos alimentos son mercancías; pero si los consume la persona que los cultiva, no son mercancías). En el sistema capitalista, se producen e intercambian en su inmensa mayoría las cosas como mercancías.

    Otro rasgo que distingue el capitalismo es que la fuerza de trabajo (la capacidad de trabajar en general) es una mercancía. (Esto es lo que ocurre cuando una persona llena una solicitud para conseguir un empleo: busca vender su mercancía única, su fuerza de trabajo —su capacidad de trabajar— a cambio de un sueldo, o salario). Esto se refiere no sólo a un empleo particular en una situación particular, sino a la capacidad de trabajar en general. Eso es una importante análisis y distinción.

    Eso es distinto a la esclavitud y a otras formas de explotación. Bajo la esclavitud, el rasgo que la distingue y la define es que la clase explotada es la propiedad de la clase explotadora — literalmente esclavitud. Bajo el feudalismo, por ejemplo, la clase explotada —sobre todo los siervos, los campesinos que trabajan pequeñas parcelas de tierra— están amarrados a la tierra en relaciones de las que no pueden escapar fácilmente.

    Por otro lado, la clase explotada bajo el capitalismo, el proletariado, es una clase mucho más móvil, debido a la naturaleza del capitalismo. Bajo el capitalismo, no es rentable que la clase explotadora, los capitalistas, posee materialmente a la gente a la que explota, debido a que eso requiere una gran inversión en la compra de los que posee, y luego tienen que recuperar esa inversión. Bajo el sistema capitalista, la situación es mucho más dinámica, y es probable que al capitalista que de hecho intente comprar y poseer esclavos en la forma de personas a las que explota, lo saque del negocio alguna otra fuerza. Así que esa es una distinción importante. Dada la naturaleza y las dinámicas del capitalismo, corresponde a los intereses del capitalista pagar un sueldo a los trabajadores durante el tiempo que éstos trabajen para el capitalista — y creen riqueza para el capitalista: eso le da margen al capitalista para despedir a los trabajadores, en caso de que corresponda a los intereses del capitalista, sin tener que desembolsar una suma considerable para comprar físicamente a los trabajadores, como esclavos de hecho, antes de que éstos hayan creado riqueza para el capitalista. Esa es una diferencia importante entre la esclavitud directa y la explotación capitalista — la que, una vez más, guarda relación con la naturaleza básica y las dinámicas del capitalismo, a diferencia de la esclavitud.

    La clase explotada bajo el capitalismo, el proletariado, como ya he mencionado, tiene que ser libre en dos sentidos. Libre de toda propiedad sobre los medios de producción de modo que no tenga ninguna otra opción salvo trabajar para una persona que sí los posee. No puede ser dueño de una fábrica, no puede poseer un pequeño negocio, no puede tener ningún otro medio para vivir salvo ser explotado por un capitalista. Esa es una “libertad” del proletariado bajo el capitalismo: libertad de toda propiedad sobre los medios de producción. Si no, nunca sería posible forzar a la gente a trabajar bajo las condiciones de la explotación capitalista. La otra libertad es la siguiente: tiene que ser libre de ser móvil, desplazarse, trasladarse de un lugar a otro, incluso viajar lejos del lugar donde estaba en cierto momento. Y tiene que ser móvil para que lo puedan despedir y luego volver a contratar/explotar (y ser vulnerable en su condición de desempleado, a ser aún más duramente explotado, como condición para volver a ser contratado por algún capitalista).

    Todos esos elementos diferencian al capitalismo, y la forma de explotación bajo el capitalismo, a otros sistemas de explotación.

    Lo que tienen en común todos los sistemas de explotación es que se crea y acumula la riqueza de la clase explotadora sobre la base de explotar a la clase subordinada. Eso es lo que tienen en común todos los sistemas de explotación.

    No obstante, es importante entender la particularidad del capitalismo, pues guarda relación con el dinamismo del capitalismo: qué tan rápidamente esté compelido a transformar las propias condiciones de producción, y buscar nuevos ámbitos de explotación en el país —por ejemplo, trasladar fábricas del Norte al Sur— o incluso por el mundo. Así, el capitalismo se vuelve un fenómeno global, al extender sus tentáculos por todo el mundo — abarcando, y encadenando, a masas de la humanidad y en lo fundamental a toda la humanidad.

    Además, existe la contradicción fundamental del capitalismo —la cual es distinta, una vez más, a la de los demás sistemas explotadores— la contradicción entre la producción socializada y la acumulación privada. Bajo el capitalismo, vemos fábricas en que literalmente miles de personas trabajan bajo un techo, con una división de trabajo —en que los individuos llevan a cabo distintas tareas, por ejemplo, en un línea de montaje— y en general millones y de hecho miles de millones de personas participan en la producción y transporte de los artículos producidos, lo que incluye las cadenas de suministro del capitalismo internacional, y así sucesivamente. Eso es distinto, una vez más, a los otros sistemas de explotación; aunque grupos de personas trabajaban juntos en la esclavitud, o lo que sea, eso es distinto a la masiva socialización de la producción bajo el capitalismo, que es un rasgo que define el capitalismo. No obstante, la acumulación de lo que se produce y la riqueza resultante no es social — es privada, en las manos de distintos capitalistas en competencia. Y tiene importancia la frase “distintos capitalistas en competencia” debido a que resulta en la anarquía del capitalismo, y contribuye a ésta, en la que constantemente hay trastornos y unas empresas se apoderan de otras. En los medios de comunicación vemos a estas gigantescas fusiones de empresas, y demás. En ese sentido, se trata de un sistema muy dinámico. Y su dinamismo, como señaló Marx, de hecho ha creado la base material para un sistema distinto, radicalmente diferente y mucho mejor, en el que la sociedad en su conjunto resuelva la contradicción entre la producción socializada y la acumulación privada, mediante su gobierno, el que se apropie socialmente de los medios de producción y la riqueza que se produzca, y luego la utilice por los intereses de las masas de personas para satisfacer sus necesidades fundamentales, no solo en lo material sino en las esferas culturales, intelectuales, etc. (Los medios de producción bajo el capitalismo en sí son el resultado de la producción social).

    Esta contradicción básica del capitalismo —entre la producción socializada y la acumulación privada (o apropiación privada)— lleva, o contribuye, a la anarquía del capitalismo por el hecho de que la acumulación privada no se trata de una sola clase capitalista que acumule en colectivo sino de capitalistas distintos en competencia que acumulan en rivalidad unos contra otros. Y de fondo esto se manifiesta a una escala internacional, incluida la forma en que diferentes países capitalistas están en rivalidad y contienda unos contra otros, incluso al extremo de librar guerras, lo que ya ha ocurrido en dos ocasiones en dos guerras mundiales devastadoras.

    Además del análisis de esto en Breakthroughs (Abriendo Brechas), el carácter y contradicciones básicos del modo de producción capitalista-imperialista se desarrollan con mayor profundidad en el artículo de Raymond Lotta en Demarcations n.º 3: Sobre la “fuerza impulsora de la anarquía” y la dinámica del cambio, Un agudo debate y urgente polémica:  La lucha por un mundo radicalmente diferente y la lucha por un enfoque científico de la realidad.

    Volvamos a las mercancías. Al centro de todo esto, de todas las contradicciones esenciales del capitalismo, se halla la contradicción inherente a las mercancías, siendo una parte integral de las mercancías. Marx, por una razón muy importante, inició su gran obra, El capital, examinando el desarrollo de las mercancías. Debido a que la contradicción de las mercancías en última instancia está al centro de las contradicciones del capitalismo. ¿A qué me refiero por eso? Para que una mercancía rinda remuneración, que recupere algo a cambio, existen dos cualidades que tiene que tener. Una, un valor de uso: en otras palabras, tiene que tener uso para alguna persona o grupo de personas, o grandes números de personas (eso puede referirse a algo que prefieren, no necesariamente a un uso en el sentido material más estrecho, de satisfacer una necesidad material). Pero tiene que tener uso para las personas. Tiene que tener valor de uso. Y tiene que haber realizado un valor de cambio: de hecho tiene que venderse o cambiarse en el mercado a fin de que se realice el valor de cambio. (El valor de cambio de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario que se utiliza en su producción).

    En otras palabras, en palabras sencillas, creas cosas y tienes que venderlas — o si no, estarás en un gran lío. El motivo de ese gran lío es que no empieces desde cero al poner las mercancías en el mercado. Para crear la mercancía en primer lugar, hay que gastar mucho. Conseguir materias primas, trabajarlas, pagar a personas, pagar por una instalación en que esto se realiza, y así sucesivamente. Por eso, esta mercancía cuando entre al mercado, ya contiene mucho valor (valor que, a su vez, se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario, en cada etapa, que se utiliza para su producción), pero ese valor también supone gastos que tú, como productor de la mercancía, ya has desembolsado (y en el caso del capitalista, éste está explotando a otras personas a fin de producir esta mercancía, o mercancías). Así que entra al mercado, pero el problema es que ya has desembolsado los gastos para hacerlo, pero nadie puede conocer —debido a todos los capitalistas en competencia— nadie puede conocer qué cantidad del producto, o si algo del producto, de hecho va a consumirse, si de hecho va a realizar su valor de cambio potencial.

    Así que esto contribuye a la anarquía del capitalismo, debido a que todos estos diferentes capitalistas están colocando productos en el mercado en una competencia de unos contra otros, pero toda una serie de factores pueden influir en que un producto específico, o incluso los productos en general, en realidad encuentren algo a cambio, es decir dinero, en alguna u otra forma como la forma más común de intercambio. Así que, una vez más, empezando con esta célula básica de la sociedad capitalista, que generaliza la producción de mercancías, con esta célula de la mercancía, se ve el desenvolvimiento de todas las contradicciones en el capitalismo en torno a la necesidad de apoyarse concretamente en el valor de uso a fin de realizar el valor de cambio — en otras palabras, a fin de recuperar lo que se ha invertido, y con la esperanza de obtener más de modo que se pueda expandir y competir.

    Ahora bien, eso es lo que se oculta, obviamente, en la vida cotidiana y a los ojos de la mayoría de las personas. Éstas no lo comprenden. La opinión común —y los social-demócratas y personas progresistas, y toda esa gente que simplemente dice “no me gusta el capitalismo, odio el capitalismo, estoy en contra del capitalismo”, pues piensan que es simplemente avaricia. Pero existen dinámicas internas del capitalismo que conducen a la anarquía, conducen a la despiadada competencia y conducen al conflicto, no sólo entre los explotadores y los explotados sino también entre los propios explotadores unos contra otros, incluso al nivel de la contienda y guerras entre estados capitalistas.

    Pero todo eso está arraigado en última instancia en esta contradicción inherente, e integrada en estas mercancías, que se generalizan bajo el capitalismo. En muy raras ocasiones, una parte minúscula de esta situación es que las personas producen y utilizan (consumen) los artículos que producen por su cuenta sin colocarlos en el mercado y sin obtener algo a cambio. Pero en un sistema capitalista altamente desarrollado, claramente todo eso no es tan aparente a la gente. Por ejemplo, al tomar tu móvil y ponerlo a escanear para hacer un pago, no te das cuenta que debajo de todo eso hay todo un montón de trabajo en marcha y todo un montón de intercambio de mercancías incluida la mercancía de la fuerza de trabajo. 

    Así que este sistema resulta en tremendas consecuencias que ahora se han manifestado extremadamente bajo este sistema del imperialismo, en especial tal como se está topando con sus límites, este sistema capitalista-imperialista. No sólo consecuencias para los que están duramente explotados, como los niños en el Congo, las mujeres en Bangla Desh, y la gente en Egipto y por todo el mundo, en América Latina, sino también las consecuencias para el medio ambiente, el peligro de una guerra nuclear — las consecuencias para la sociedad en general en cuanto a la manera en que se ha pervertido para que se conforme con las dinámicas del capitalismo.

    Así que para los que están explotados bajo este sistema, la única manera fundamental de salir a su condición de explotados y eliminarla es abolir el sistema en su conjunto. Sin hacer eso, pues constantemente van a volver a forzar a las personas a subordinarse a los términos del sistema. Por eso, utilizo la expresión de obligar a “marchas forzadas” a la gente. A la gente las dinámicas del sistema la están condicionando, compeliendo, limitando y obligando a marchas forzadas en cierta forma. Y siempre que vivan dentro de los límites esclavizantes de dicho sistema, como individuos no tienen ninguna alternativa real y ninguna opción real, o son muy limitadas. Quizá individuos particulares puedan cambiar de posición, pero, como señaló Marx, en el caso de las masas de personas, éstas no pueden cambiar sus condiciones salvo con la abolición del sistema opresiva.

    He enfatizado tanto el modo de producción… modo de producción… modo de producción, debido a que es fundamental. Pero sería dogmático y estaría mal abordar esto de manera mecánica, como si el modo de producción y las relaciones que abarca fueran las únicas relaciones importantes en la sociedad. En cuanto a las “4 Todas” de las cuales hablaba Marx, incluye las relaciones sociales que corresponden a las relaciones de producción en las que se basa la explotación de clases, o en que se basan las relaciones de clase. Y eso es una de las cosas que dice la gente a manera de una supuesta crítica al marxismo: “Bueno, el marxismo aborda únicamente las clases, no las razas, no las mujeres…”. ¡No es así! En su representación de esas “4 Todas”, lo aborda todo. Reconoce que el modo de producción es fundamental, pero también existe todo un complejo de relaciones que están interconectadas y en última instancia están basadas en el modo de producción como los cimientos, pero también tienen vida propia, por decirlo así, y una cultura que se desarrolla en relación concomitante. No se trata simplemente de que la cultura imperante prevaleciente refleje únicamente el modo de producción, en un sentido lineal; también refleja las demás relaciones sociales — la opresión racial, la opresión de las mujeres, la opresión por motivos de género en general, etc. Y refleja la manera de abordar el medio ambiente. Todo eso se refleja en la cultura, en la superestructura, en la ideología y la política de la sociedad que en última instancia, en esencia y en lo fundamental, se basa en el modo de producción, pero no se puede reducir a eso. Es muy importante no ser reduccionista al respecto.

    Así que aquí tenemos dos temas importantes. Modo de producción… modo de producción… modo de producción — que es fundamental. A la vez, existe todo un complejo de relaciones sociales concomitantes, que no se debe y no se puede ignorar si se propone gestar cualquier tipo de cambio positivo.

    (Se comentan estas relaciones en mayor detalle en “Breakthroughs [Abriendo Brechas]” así como en Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, los que están disponibles en mis Obras escogidas).

    Para volver a la cuestión de una revolución para transformar la sociedad —y esto se aplica en especial a la revolución comunista como la transformación más fundamental, una transformación histórica— la que ocurre, y debe ocurrir, únicamente puede ocurrir, en la superestructura. No se hace una revolución en el modo de producción. No es posible cambiar en lo fundamental el modo de producción sin cambiar el sistema en su conjunto — y en particular el sistema de gobierno, el poder estatal, que mantiene y apuntala el modo de producción (y las relaciones sociales correspondientes). Se hace una revolución en la superestructura, que apuntala ese modo de producción, de manera que sea posible romper ese apuntalamiento, y de ahí pasar a trabajar en torno al modo de producción y las relaciones sociales. Y hay que derrocar el viejo poder estatal capitalista, la dictadura concreta de la burguesía, que impone la explotación y opresión, y en su lugar, hay que establecer un poder estatal socialista (la dictatura del proletariado) — con el objetivo de abolir la explotación y opresión, no solo en un país socialista específico sino a la larga y en lo fundamental en el mundo en su conjunto. Al realizar el comunismo, por todo el mundo por fin se pondrá fin a cualquier necesidad o base para una dictadura de cualquier tipo, y en lugar de eso, se creará una comunidad mundial de seres humanos, basada en los principios de la cooperación y la toma de decisiones colectiva, y dando cada vez mayor ámbito al florecimiento de los seres humanos sobre esos cimientos y en ese marco.

    La necesidad fundamental y objetiva más decisiva de esta revolución socialista y el nuevo poder estatal socialista es la transformación radical de la economía (el modo de producción), a fin de arrancar de raíz la base para toda explotación, toda situación en que una parte de la sociedad acumule riqueza, y poder, mediante el control, dominación y lucro con el trabajo de otros. Esta transformación de la economía es la base en que se puede y se debe transformar las relaciones sociales (de raza, sexo y género, y otras relaciones sociales), junto con la cultura y moral prevalecientes, a fin de eliminar las divisiones opresivas. Ya he abordado la manera en que hay que tratar esto de manera dialéctica, no mecánica ni reduccionista.

    La transformación del modo de producción también constituye los cimientos —no la totalidad, sino los cimientos— para llevar a cabo la orientación y responsabilidad internacionalista de apoyar el avance de la revolución comunista por todo el mundo, a partir de comprender científicamente que en última instancia puede darse la eliminación y desarraigo cabal de las relaciones opresivas y explotadoras únicamente con la realización del comunismo, que a su vez únicamente se puede lograr a nivel mundial. (Aunque aquí un examen mayor de aspectos esenciales del internacionalismo y el avance hacia el comunismo rebasa el ámbito de lo que puedo abordar aquí, diversas obras en revcom.us —entre ellas “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”, “Pájaros y cocodrilos” y “Poner fin a la explotación, y a toda opresión”, incluidas las notas de ese artículo, que en sí son importantes— contienen un examen importante al respecto. Además, contiene un examen muy importante de este tema la polémica “¿Comunismo o nacionalismo?” de la Organización Comunista Revolucionaria, México, que aparece en la e-revista teórica Demarcations, No. 4).

    A la vez, como he venido enfatizando, no existe una relación “estática” y “unidireccional” entre la base económica de una sociedad (el modo de producción) y la superestructura de política, ideología y cultura, así como las relaciones sociales. Existe una relación dialéctica —una relación de estire y afloje, en la que la base económica constituye los cimientos, que en general establecen las condiciones, pero otras relaciones, y la superestructura, ejercen un impacto e influencian el carácter y el rumbo de la base económica. En el caso de que haya intención de desarrollar el modo de producción sobre la base de relaciones que no supongan explotación, pero las relaciones sociales son opresivas, y la política, la ideología y la cultura promuevan la opresión y explotación, se socavará fuertemente, y en última instancia se revertirá, el desarrollo de un modo no explotador de producción.

    Lo siguiente (del libro El Nuevo Comunismo, que también se cita en “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”), sintetiza las dinámicas esenciales que operan en la relación entre el modo de producción y la transformación de las relaciones sociales para abolir la opresión:

    [E]n última instancia, el modo de producción sienta las bases y pone los límites para el cambio, en cuanto a la manera de tratar cualquier problema social, como la opresión de las mujeres, la opresión del pueblo negro o de los latinos, la contradicción entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, la situación con el medio ambiente o la situación de los inmigrantes, etc. Aunque todas esas cosas tienen una realidad y dinámicas propias, y no se pueden reducir al sistema económico, todas ocurren en el marco y en medio de las dinámicas fundamentales de ese sistema económico; y ese sistema económico, ese modo de producción sienta las bases y establece los límites fundamentales del cambio con respecto a todas esas cuestiones sociales. Por lo que, para deshacerse de todas estas diferentes formas de opresión, es necesario tratarlas en sí, pero también es necesario hacer cambios fundamentales al sistema económico para crear la posibilidad de poder llevar a cabo esos cambios en términos fundamentales. En otras palabras: Es necesario tener un sistema económico que no impida hacer esos cambios y que, por el contrario, no sólo permita sino que siente una base favorable para hacer esos cambios.

    Todo esto, una vez más, se puede lograr únicamente sobre la base de una revolución, en la superestructura, para establecer el poder estatal socialista (la dictadura del proletariado) en lugar del poder estatal capitalista (la dictadura de la burguesía).

    Desde la perspectiva fundamental de avanzar más allá de los horrores del capitalismo-imperialismo —y en términos más inmediatos, a fin de abrir el camino hacia la posibilidad de relaciones decentes en Estados Unidos y en el mundo en general—, es crucial derrotar y expulsar al régimen fascista de Trump, sobre la base de una masiva movilización no violenta pero sostenida y decidida, con la participación de personas desde muchas perspectivas políticas diversas, tal como Rechazar el Fascismo ha llamado a hacer y por lo que ha venido trabajando activamente.

    Respecto a esta lucha contra el fascismo de Trump y MAGA y la lucha por el futuro, tenemos las siguientes posibilidades:

    ** Primero, una consolidación fascista con todo lo que eso implica: que el régimen de Trump permanezca en el poder e imponga brutalmente su reino de terror y atrocidades, al interior de Estados Unidos y en el resto del mundo. Las cosas ya han avanzado muchísimo en este sentido — y esto sigue enfatizando la importancia crítica de una masiva movilización contra este régimen con el objetivo de sacarlo del poder concretamente.

    ** Segundo, que mediante una combinación entre una lucha no violenta masiva pero decidida desde abajo, en interpenetración con las contradicciones muy reales, agudas y crecientes en la cúpula, se saque del poder al régimen.

    ** Tres, que el torbellino de acontecimientos conduzca a una situación en que una revolución, para abolir el sistema entero, se presente de forma inmediata y aguda como la necesidad, incluso a fin de sacar del poder al régimen fascista de Trump. O, se saque del poder al régimen, sin darse una revolución. En tal caso, la destitución del régimen muy probablemente conduciría al menos a un enfriamiento temporal de la lucha desde abajo, suscitando ilusiones, y nuevos desafíos — pero una resolución revolucionaria fundamental todavía podría ser posible (si bien ciertamente sin garantías, especialmente en términos muy inmediatos). Al mismo tiempo, una verdadera guerra civil es una posibilidad real en tal situación, en el caso de que las fuerzas fascistas, al interior de la clase dominante así como en la sociedad en general, se nieguen a aceptar una derrota y destitución del régimen de Trump, y recurran a una guerra civil para volver a establecer el dominio fascista.

    A la luz de esto, y de las consecuencias generales de permitir que este régimen fascista permanezca en el poder, lo que enfatizo en mi e-mensaje 111 tiene una importancia crucial: “Nosotros, los revcom, tenemos seriedad —y todas las personas decentes necesitan tener seriedad— acerca de realmente derrotar a este fascismo de Trump y MAGA”. Y:

    Uno de los principios más fundamentales del nuevo comunismo que he desarrollado es la necesidad de sistemáticamente abordar las cosas de manera seria y científica — y esto significa hablar de manera franca y honesta acerca de cuáles son nuestros objetivos. Como dije al principio, nosotros los revcom (comunistas revolucionarios, basados en el nuevo comunismo) tenemos seriedad acerca de derrotar a este fascismo — debido a que este fascismo representa un horror muy concreto no solo para la gente en Estados Unidos sino para la gente en todo el mundo.

    Al mismo tiempo, como he subrayado en repetidas ocasiones, el sistema del capitalismo-imperialismo y su desarrollo a lo largo de la historia de Estados Unidos han engendrado este fascismo, lo que ha crecido del propio suelo de ese sistema. Por su propia naturaleza, este sistema ha engendrado continuamente horror tras horror, y únicamente una revolución real puede abrir el camino para poner fin definitivamente a las terribles atrocidades y a los sufrimientos innecesarios que constantemente causa este sistema.

    Nosotros, los revcom, seguiremos trabajando urgentemente para ganarnos a la gente, primero a miles y luego a millones de personas, para que vean la necesidad de una revolución — y actúen en torno a dicha necesidad. Si resultara que un movimiento masivo de hecho lograra derrotar al fascismo de Trump y MAGA, sin que eso implicara el derrocamiento revolucionario de todo el sistema del capitalismo-imperialismo, pues ¡ciertamente no estaríamos “decepcionados”! Reconoceríamos la gran importancia de esta victoria, para la causa de la humanidad. Y seguiríamos trabajando incansablemente para llevar adelante la lucha hacia el objetivo de la revolución que es necesaria para poner fin a los horrores interminables de todo este sistema del capitalismo-imperialismo y crear un sistema mucho mejor — tal como se expone en la Declaración en revcom.us: NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE.

    En la situación actual, no han tenido éxito, al menos en términos inmediatos, los esfuerzos por expulsar al régimen de Trump, tal como están concentrados en el Llamamiento de Rechazar el Fascismo y su movilización hacia Washington, D.C., en noviembre de 2025. A la luz de esto, si bien debe continuar y continuará la resistencia contra la embestida general del régimen (y contra los diversos atropellos atroces particulares, tales como las redadas del ICE), cada vez más se atraerá la atención de las personas decentes (de manera espontánea y mediante las acciones del Partido Demócrata y aquellos que estén alineados con él) hacia las elecciones de mitad de mandato de 2026 (e incluso más allá de eso hacia 2028). Al respecto, también existen distintas posibilidades significativas:

    * Debido a una combinación de factores, podría surgir una crisis aguda y profunda para el régimen, la que pondría la destitución del régimen de manera destacada, y más o menos inmediata, a la “orden del día”, de una u otra manera. En esta conexión, una vez más tenemos la cuestión concreta de si, en el caso de una acción seria para sacar a Trump, esto podría conducir a una guerra civil en alguna forma, en que los fascistas de Trump y MAGA, incluidas figuras en las estructuras gobernantes, se nieguen a aceptar esto y se pasen a una rebelión armada.

    * El régimen de Trump podría actuar para impedir (o “retrasar”) las elecciones de mitad de mandato.

    * El régimen podría actuar en (otras) formas para mantener el control republicano sobre ambas cámaras del Congreso: “amañando” las elecciones y/o negándose a aceptar unos resultados que permitan que los demócratas ganen una mayoría en una o las dos cámaras del Congreso.

    * De alguna manera, como resultado de esas elecciones, los demócratas logren obtener una mayoría en al menos una cámara del Congreso a la vez que de todos modos el régimen de Trump permanezca en el poder, muy probablemente con la continuación del apoyo de la Corte Suprema dominada por los fascistas.

    En relación a todos estos (y otros posibles) escenarios, será crucial mantener una resistencia activa y una “estructura organizativa” básica para dar orientación y efecto a la lucha general contra el régimen fascista de Trump.

    En todo caso, lo que dice mi e-mensaje 141 seguirá siendo válido:

    “A diario lo siguiente se evidencia con cada vez mayor fuerza y crueldad: No se puede vivir con este fascismo de Trump y MAGA”.

    No es posible, en este momento, determinar cuál de estos escenarios —o quizá alguna otra situación— se desarrolle. Pero la siguiente orientación es crucial: si bien debe continuar la resistencia contra el régimen fascista, los partidarios del nuevo comunismo, sin dejar de participar activamente en esta resistencia, deben tener la firme orientación y estar preparados para llevar a cabo trabajo continuo por la revolución —trabajo teórico, político, práctico y organizativo— incluso ante la necesidad de hacer este trabajo bajo condiciones que probablemente sean cualitativamente más represivas y difíciles.

    Una pregunta muy importante al respecto es: ¿cuáles son las fuerzas para la revolución?

    Un factor claro y potencialmente muy importante es que entre los que se oponen activamente al régimen fascista de Trump, existe un cuestionamiento relativamente extenso de “qué es lo que va a ser el siguiente paso”, después de que este régimen ya no esté en el poder —y un sentimiento relativamente amplio de que la respuesta no es “simplemente volver a lo que existía antes”— aunque, en este momento, esta forma de pensar y cuestionar todavía permanece en el marco del sistema existente. Así que, al tiempo que se una ampliamente para derrotar y sacar al régimen fascista de Trump, es vitalmente importante abordar a fondo, y llevar a cabo debates y luchas basados en los principios, sobre la pregunta: ¿qué ha engendrado este fascismo y cuál a la solución fundamental a todo esto?

    Fuerzas esenciales y problemas críticos.

    El pueblo negro.

    Mi Declaración de Año Nuevo de enero de 2021 habla de los siguientes cambios importantes:

    Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (hace 75 años), la situación del pueblo negro ha cambiado dramáticamente.... En las últimas pocas décadas, debido a la intensificación de la globalización y la automatización de la producción, en interacción con la discriminación continua, se ha eliminado una gran cantidad de los empleos en las fábricas los que les proporcionaban a los hombres negros (y a algunas mujeres negras) trabajos mejor pagados en las zonas urbanas. Al mismo tiempo, como resultado de las luchas por los derechos civiles y para la liberación negra de los años 1960 y principios de los 1970, y otros factores, se ha dado un crecimiento de la clase media negra. Pero también se ha dado un aumento de la llamada “underclass” [subclase marginada], concentrada y contenida en ghettos urbanos y que más o menos está permanentemente excluida del empleo regular en la economía “formal”.

    Las fuerzas gobernantes en la sociedad, sin capacidad de proporcionar una resolución positiva a las agudas contradicciones ligadas a estos cambios —sin capacidad de poner fin al racismo sistémico que implica una discriminación degradante incluso contra sectores económicamente más acomodados del pueblo negro, sin capacidad de integrar a grandes cantidades de los negros en la economía “formal”—, han respondido a esta situación con la encarcelación en masa de millones de varones negros (y crecientes cantidades de mujeres negras) con arrestos, juicios, condenas y penas que conllevan aún más discriminación e injusticia, y al desatar y respaldar el terror policial sistemático, el que se dirige especialmente contra las personas negras en las comunidades marginadas de las ciudades pero que puede poner en la mira a cualquier persona negra, en cualquier lugar y en cualquier momento. El intento de ejercer brutalmente “la ley y el orden”, dado que una solución más justa es imposible bajo este sistema, realza la volatilidad de toda esta situación, lo que conduce a trastornos adicionales —incluidas protestas y rebeliones completamente justificadas y justas—, situación la que, a su vez, aprovechan las fuerzas fascistas para promover su grotesca representación supremacista blanca de las masas del pueblo negro como “delincuentes” y “animales sueltos”.

    Los fascistas trumpistas aprovechan la existencia de la delincuencia, conflictos entre las pandillas y la violencia en las comunidades pobres urbanas como parte de aplicar agresivamente en general la supremacía blanca y una represión despiadada, no solo para justificar los continuos asesinatos desbocados de parte de la policía, especialmente contra el pueblo negro y los latinos, así como los indígenas, sino también ahora para movilizar a la Guardia Nacional y otras fuerzas militares en contra de la gente en las zonas urbanas con grandes poblaciones del pueblo negro, y latinos. La verdad es que, como digo en mi e-mensaje 130: “No se trata de ‘combatir la delincuencia’, sino de imponer un régimen fascista de estado policial y llevar a cabo el terror racista que está al centro del fascismo de Trump y MAGA”.

    Esos fascistas —y, de hecho, todos los sectores y representantes de la clase dominante— no reconocen y no admiten, o se niegan a reconocer y admitir, que las condiciones que constituyen la fuente fundamental de la delincuencia y la violencia tienen sus raíces en las relaciones básicas, y la ideología y cultura imperante, fomentada e impuesta por este sistema monstruosamente criminal del capitalismo-imperialismo.

    (Dos artículos importantes míos, “Es posible eliminar la opresión racial — pero no se puede hacer bajo este sistema” y “La policía y las prisiones: ilusiones reformistas y la solución revolucionaria”, examinan estos temas con cierta profundidad — muestran la manera en que todo esto tiene sus raíces fundamentalmente en este sistema, y por qué no es posible transformar esto fundamentalmente mediante reformas dentro de este sistema, pero que sí es posible hacerlo mediante una revolución real para barrer y arrancar de raíz este sistema y las relaciones y condiciones que impone a la fuerza a las masas de oprimidos y a la sociedad en general).

    Por una parte, los grandes cambios en la situación del pueblo negro, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, abarcaron un fin de la segregación por ley y la subyugación abierta del pueblo negro en el estatus de “ciudadanos de segunda clase” (en el mejor de los casos), mientras a la vez estos cambios han creado nuevas dificultades para el pueblo negro en general y la lucha por su emancipación total de los siglos de opresión y terror racista. El crecimiento de la pequeña burguesía (clase media) negra ha conducido al crecimiento del número de intelectuales negros, de los que una buena parte ha hecho importante trabajo académico para denunciar no sólo la historia sino la realidad actual de la terrible opresión a la que el pueblo negro sigue sometido. A la vez, existe el fenómeno que se examina en “Esperanza para la humanidad”, en referencia a la importante observación de Marx de que cada perspectiva de clase identifica el interés específico de la clase que representa con los intereses generales de la sociedad. En “Esperanza para la humanidad”, trato específicamente la forma en que esto se aplica al pueblo negro:

    [E]ntre los negros… en su conjunto como pueblo sufre una opresión horrible en muchas formas, entre ellas una de sus expresiones más atroces, el asesinato policial, así como la discriminación y el racismo rampantes en la sociedad entera; pero diferentes clases, capas y sectores de la población negra viven y responden a esto de maneras diferentes. Eso se ve en las personas como Beyoncé y Jay-Z. El punto de vista básico que tienen, y propagan, es, en esencia: la manera de lidiar con todo esto es consiguiendo mucha plata — pues háganse de mucho billete y asunto resuelto. Bueno, obviamente eso es el punto de vista y la aspiración de las capas burguesas, aquellos que se han convertido en capas burguesas entre los negros. Y además hay otras manifestaciones de ese mismo tipo de punto de vista entre las capas más burguesas y pequeño burguesas del pueblo negro que consideran que la solución es trabajar dentro del sistema y conseguir una mejor posición dentro de este sistema. Eso es su inclinación espontánea, su perspectiva espontánea sobre el problema y la solución. Y, entre otras cosas, esto explica por qué se dio tanto entusiasmo por tener a Obama como el primer presidente negro.

    Junto con esto, en la clase media negra, y con una importante influencia en el pueblo negro en general, se tiene el fenómeno de la “política de identidad”, que abarca una comprensión incorrecta de la causa fundamental de la opresión del pueblo negro, y de su solución concreta.

    Entre las masas del pueblo negro que no son parte de la clase negra media (o alta), y especialmente entre los jóvenes negros, definitivamente existe la influencia de lo que promueven Jay-Z y Beyoncé (y la idea general de “superarse” dentro de este sistema — o en todo caso “lograr salirse” de las terribles condiciones a las que están sometidos especialmente los negros más empobrecidos — a como dé lugar). Y los cambios que se han operado entre los negros a lo largo de las últimas décadas —entre ellos el crecimiento de la clase media negra, la eliminación de los empleos fabriles más estables para grandes números de hombres negros en especial, y la desintegración y desmoronamiento de lo que eran comunidades negras más cohesionadas que habían existido incluso bajo las terribles condiciones de opresión brutal— todo esto, a corto plazo, ha socavado la base del tipo de poderoso movimiento de liberación negra que surgió en los años 1960. (En la película Bulworth, el personaje representado por Halle Berry le da voz a cierta parte de esto, si bien no de una manera científica completamente desarrollada).

    Aunado a eso, están las acompañantes pútridas influencias culturales e ideológicas que se promueven constantemente en los medios “del espectáculo” y por el sistema en general. “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, Segunda parte, aborda este tema con mayor detalle. Uno de los fenómenos que señala es el “reaganismo” entre las masas del pueblo negro (y de otros): la noción de que enriquecerse por cualquier medio necesario (para invocar una perversión de la posición desafiante contra la opresión de Malcolm X).

    (Este “reaganismo”, claro está, no se ha limitado al pueblo negro, ni al período reciente en la historia de Estados Unidos. En la primera parte del siglo 19, el historiador francés Alexis de Tocqueville, en su libro La democracia en América, señala, entre otros rasgos que caracterizan a la gente en Estados Unidos, que había una codicia servil muy pronunciada, una búsqueda incansable de obtener riqueza. Si bien esto ha sido un rasgo del “carácter de Estados Unidos”, desde el comienzo, ha alcanzado nuevas alturas —o nuevos abismos— con el mayor parasitismo de este país capitalista-imperialista, en particular desde los años 1970).

    Junto con este “reaganismo”, ciertos buscavidas, “influenciadores” y otros que se promueven a sí mismos y sus intereses estrechos, a menudo lo hacen en nombre del pueblo negro, aunque esta “influencia” y promoción de hecho están en conflicto, y obran en contra de, poner fin a la continua opresión del pueblo negro en general.

    En la canción “Luchar contra el poder”, Chuck D proclama: “La mayoría de mis héroes no aparecen en ningún sello postal”. Y la realidad es que los que buscan una verdadera salida a la locura, no encontrarán “héroes” en la “cultura” podrida imperante que este sistema promueve incesantemente, en diversos sentidos.

    Condiciones desesperadas, desmoralización, una lógica de derrota — pero, a pesar de todo…

    Aquí presento un análisis importante de los grandes cambios durante el período reciente, desde los años 1960, el potencial que continúa para una revolución, y la crucial importancia de un enfoque científico de todo esto:

    Hemos visto la posibilidad de un mundo sin opresión expresada poderosamente en un pasado no tan lejano, durante el auge de lucha radical que tomó lugar en Estados Unidos y en todo el mundo durante los años 1960 y principios de los 1970. En Estados Unidos, la lucha del pueblo negro estaba al frente de todo eso, y al radicalizarse más esa lucha en oposición al propio sistema, y al crecer y cobrar influencia grupos como el Partido Pantera Negra, impulsados por la impaciencia y la osadía de los jóvenes negros, el papel avanzado de la lucha por la liberación negra venía ejerciendo un papel positivo aún más poderoso. Y, como una parte muy importante de la convicción sostenida fuerte y ampliamente en la sociedad de que no solamente era necesario sino posible ponerle fin a la pesadilla que habían soportado por tanto tiempo:

    [E]ntre los negros —a quienes siempre se nos dice que son inherentemente religiosos— cundía un distanciamiento en masa de la religión, especialmente entre los jóvenes. ¿Por qué? En vista de que las personas estaban llenas de esperanza, no creían que no hubiera esperanza para un mundo mejor. Estaban llenas de esperanza para un mundo mejor aquí mismo en este mundo. Y por lo tanto, entre los negros, se dio, por parte de los jóvenes en particular, un importante distanciamiento de la religión y de todas las viejas convenciones que acompañaban a la religión que eran influencias a favor del conservadurismo que mantenían abajo a la gente….**

    Pero no se realizaron la gran promesa del auge de lucha radical de los años 1960, ni las esperanzas que éste despertó — en lo fundamental porque las cosas no se desenvolvieron por todo el camino hasta una revolución real. Y, durante las décadas desde ese entonces, por medio de las políticas conscientes de los poderes gobernantes de fomentar el desarrollo de capas más burguesas y pequeñoburguesas entre los negros, a la vez que han mantenido y contenido a las masas del pueblo negro en condiciones de privación, opresión y represión cruel, esta realidad amarga ha resultado en que:

    Entre las masas básicas, incluido el pueblo negro…., surgió muchísima desmoralización y una sensación de derrota, y la inyección (incluso mediante políticas y acciones deliberadas de la clase dominante) de masivas cantidades de drogas intensificó más las condiciones desesperadas de las masas básicas y reforzó más la sensación de desmoralización. Muchas personas estaban muriéndose o, al recurrir a las drogas por desesperación, quedaban reducidas a miserables desdichados — la ausencia de esperanza, o la muerte, en términos inmediatos, de la esperanza que había inspirado a tantas personas, sobre una base real, en el transcurso del auge de lucha de los años 1960, lo que ahora se había amainado y se había transformado. Y esta situación se volvió aún más desesperada y desmoralizadora con el crecimiento de las pandillas en los ghettos y barrios de Estados Unidos (así como a nivel internacional), y la situación atraía a los jóvenes hacia las pandillas ante las condiciones de creciente privación y desesperación y lo que para la mayoría de ellos era la ilusión de enriquecerse, con la orientación de “enriquecerse o morir al intentarlo”, impulsada por el crecimiento del narcotráfico y la influencia de la pútrida cultura promovida en toda la sociedad que fomentaba y ensalzaba la explotación y la degradación de otros como mecanismo para triunfar en grande, en Wall Street y en el escenario mundial, o en las calles de las comunidades marginadas de las ciudades.**

    Ante todo esto, en medio de una sensación de desesperanza fatalista, de parte de grandes cantidades de personas negras se ha dado una retirada hacia la religión. Con frecuencia se dice que la religión es lo que ha permitido que el pueblo negro aguante y persevere ante todas las vicisitudes —los verdaderos horrores— a los que ha estado sometido a lo largo de su experiencia en Estados Unidos, y que esto continúa en la actualidad. Pero, esto es una lógica de derrota — se basa en la suposición subyacente de que el sistema continuará así como ha sido básicamente, y que continuarán el desprecio, discriminación, persecución, brutalización y terror contra el pueblo negro, y que lo mejor a lo que pueden esperar conseguir es de alguna manera sobrevivir, y esforzarse por prosperar, a lo largo de todo esto — o, si uno sufre en esta vida pero “queda bien con Dios”, o se somete a Alá, recibirá su recompensa en alguna “otra vida”. 

    De nuevo, se suscita de manera aguda la pregunta: ¿Cómo es posible que se emancipe por fin y totalmente al pueblo negro de los siglos de opresión, y qué relación tiene eso con la eliminación de toda opresión, de toda la gente, en todas partes?

    La respuesta es que sí es real la posibilidad de hacerlo, pero únicamente puede ocurrir sobre la base de un enfoque científico de cambiar el mundo y el entendimiento fundamentado en la ciencia de que esta opresión tiene sus raíces y su causa en el sistema del capitalismo-imperialismo —el mismo sistema que cruelmente explota y asesinamente oprime a las personas, no sólo en Estados Unidos sino por todo el mundo y está saqueando el medio ambiente natural— y que es necesario y posible derrocar este sistema por medio de una revolución real y reemplazarlo con un sistema radicalmente diferente y mucho mejor: el socialismo, cuyo objetivo final es un mundo comunista, sin ninguna opresión ni explotación de nadie, en ninguna parte….

    Quizá la religión dé la apariencia de consolar a las personas ante la opresión y la angustia a las que están forzadas a soportar, o les dé la idea de que con la religión puedan abstenerse de “hacer males” — o que, aunque quizá “hagan males”, aún tengan cierto valor. Y es cierto que, para algunas personas, sus creencias religiosas las motivan a luchar contra varias formas de opresión, y muchas personas que abordan las cosas desde un punto de vista religioso tienen observaciones y conocimientos los cuales es importante conocer y de los cuales sacar lecciones. Pero también es cierto que la religión, como una manera de pensar y una guía para actuar, confía en la invención de seres sobrenaturales que no existen, pero los que, según se dice, en última instancia configuran y controlan la realidad, incluido la suerte de los seres humanos. La religión llama a las personas a que se sometan a esos seres sobrenaturales imaginarios (o a las autoridades muy humanas que hablan en nombre de esos seres sobrenaturales imaginarios) y que observen las escrituras que en realidad no llevan a poner fin a la opresión, sino que de hecho promueven y refuerzan todo tipo de degradación y horror. (Eso es algo que ilustré muy concretamente en el libro ¡Fuera con todos los dioses! Desencadenando la mente y cambiando radicalmente el mundo, particularmente con respecto a las tres principales religiones monoteístas [de un solo dios]: el judaísmo, el cristianismo y el islam). De esta manera, la religión está en directa oposición a asumir un enfoque consecuentemente científico de entender la realidad y emprender una lucha fundamentada en la ciencia para poner fin a toda opresión….

    No es ni posible ni corresponde a los principios forzar a las personas a abandonar las creencias que sostienen en un momento dado — y nadie nunca debería intentarlo. En los términos más fundamentales, la emancipación —de toda forma de esclavitud y opresión— debe ser el acto voluntario y consciente de las personas. Pero es muy necesario e importante desarrollar la lucha ideológica, conforme a los principios, pero de la forma tan firme que sea necesario, para ganar a las personas a asumir un enfoque científico de conocer, y cambiar, el mundo y romper con las formas de pensar que de hecho contribuyen a mantener oprimidas a ellas, y a otras personas.

    Una vez más, es cierto que muchas personas religiosas toman parte ahora en luchas importantes contra la opresión; también es cierto que muchas personas religiosas figurarán entre los millones que participarán en la revolución para deshacerse de este sistema opresivo en su conjunto. Pero, esta revolución, y la lucha continua para eliminar toda opresión y plasmar la emancipación real y completa, tienen que contar con la dirección de aquellos, de entre los más oprimidos, y también de entre otras personas, que han asumido un enfoque científico de cambiar el mundo y que han roto con la esclavitud mental de la religión, en adición a las demás maneras de pensar que promueven la opresión, o que al menos la racionalizan y la justifican objetivamente.

    (Esto es de mi artículo Bob Avakian: “Sobre emanciparse de la esclavitud mental y de toda opresión”. Las partes que se indican con ** son citas de Esperanza para la humanidad - sobre una base científica, Romper con el individualismo, el parasitismo y el chovinismo pro estadounidense. Además, un importante análisis al respecto se halla en mis e-mensajes 91-94 @BobAvakianOfficial, sobre la pregunta crucial: “Una lucha profunda por el alma del pueblo negro: ¿un pueblo derrotado  O un pueblo revolucionario?)

    A pesar de todo a lo que este sistema ha sometido al pueblo negro, y de todas las formas en que ha trabajado para degradarlo, permanece, en las profundidades del alma del pueblo negro, un “deseo sentido muy profundamente de liberarse de estos largos siglos de opresión”.

    Dada la naturaleza abiertamente racista del régimen de Trump —y el hecho de que el renacimiento del racismo más burdo, grotesco y vil está al centro de la embestida fascista del régimen—, “Las personas negras deberían estar en las primeras filas en la lucha para derrotar al fascismo de Trump y MAGA”, como señalo en mi e-mensaje 116. Es un hecho contundente, evidenciado a diario, que:

    Los fascistas de Trump y MAGA hubieran estado del lado de la Confederación esclavista en la Guerra Civil, en la lucha por mantener, y expandir, la esclavitud….

    Tras la derrota de la Confederación esclavista en la Guerra Civil en Estados Unidos, estos fascistas de Trump y MAGA hubieran estado del lado del Ku Klux Klan, con sus repetidos linchamientos y otras formas de terror para reforzar la segregación abierta y la discriminación brutal. [Esto es de mi e-mensaje 113.]

    De manera aún más fundamental, el pueblo negro tiene un papel crucial que desempeñar en hacer que se realice una revolución verdaderamente emancipadora hasta el final. Y es una verdad profunda que:

    Existe el potencial de que algo de una hermosura inaudita surja de una incalificable fealdad: de que el pueblo negro juegue un papel crucial para, por fin, deshacerse de este sistema que no sólo lo ha explotado sino que por tanto tiempo y de tantas formas lo ha deshumanizado, aterrorizado y atormentado —deshacerse de todo este sistema de la única manera posible— luchando por emancipar a la humanidad, para poner fin a la larga noche en que la humanidad ha estado dividida en amos y esclavos, y en que las masas de la humanidad han sido azotadas, golpeadas, violadas, masacradas, encadenadas y amortajadas en ignorancia y miseria.

    Y permítanme repetir una parte importante de esto:

    [D]eshacerse de todo este sistema de la única manera posible — luchando por emancipar a la humanidad.

    Otro aspecto importante de la situación hoy es que, en términos fundamentales, los mismos grandes cambios que se han operado debido al funcionamiento del sistema capitalista-imperialista han creado el terreno propicio para el crecimiento del fundamentalismo religioso, así como las pandillas, especialmente en el tercer mundo, pero también entre las masas oprimidas en los países imperialistas como Estados Unidos. Tanto las pandillas, cárteles y demás, como el fundamentalismo religioso entre las masas de personas, surgen de los trastornos y dislocaciones, así como de las privaciones, creados por este sistema, a escala mundial así como en países específicos. Y la única alternativa a todo eso, que en realidad corresponde a los intereses de las masas de personas envueltas en esta situación, es una revolución para derrocar este sistema y arrancar de raíz las condiciones que está imponiendo a dichas masas, y en última instancia a la humanidad en su conjunto.

    Inmigrantes.

    Tal como se manifiesta cruelmente todos los días, los inmigrantes, en especial aquellos de lo que Trump considera “países pozos de mierda” en el tercer mundo, están singularizados por el ICE, y por otras fuerzas represivas del régimen de Trump. Entre ellos no sólo figuran las personas indocumentadas sino aquellos que cuenten con estatus legal, e incluso ciudadanos (respecto a que Trump brama de eliminar la ciudadanía de muchos).

    Para repetir la primera línea de mi e-mensaje 124: “Todo el régimen fascista de Donald Trump está envuelto en una contradicción de su propia creación: las continuas Grandes Mentiras de Trump”.

    Desde su regreso al poder, en enero de este año (2025), Trump ha violado repetidamente la Constitución y el debido proceso legal, pisoteando despiadadamente lo que se supone son los derechos básicos de las personas, ya sean inmigrantes sin documentos, residentes legales o ciudadanos.

    Un ejemplo concentrado de esto han sido las redadas contra los inmigrantes por parte del régimen de Trump, y sus medidas para deportarlos velozmente —lo que incluye a una prisión-cámara de tortura en El Salvador— sin una audiencia ni siquiera la oportunidad de hablar con un abogado….

    … en cuanto a las elecciones de 2024, … lo que estaba al frente de la campaña de Trump fue repetir las mentiras racistas de su primera campaña presidencial (2016) —calumniando a millones de inmigrantes como criminales, violadores y asesinos—, cuando la inmensa mayoría de los inmigrantes, con o sin documentos, son simplemente personas comunes que buscan una vida mejor para sí y sus familias, y que hacen importantes aportes a la sociedad.

    Así que, dado que la realidad es que no existen hordas de criminales inmigrantes monstruosos, a fin de llevar a cabo su perversa “promesa” de campaña de perseguir y deportar masivamente a los inmigrantes, ¡los golpeadores de Trump están persiguiendo a los inmigrantes, entre ellos a los niños, en su día a día —en el trabajo, la escuela, una tienda, una iglesia, en sus hogares— o cuando se presentan a sus audiencias de estatus migratorio programadas regularmente! 

    Todo eso ha suscitado protestas y resistencia masivas sostenidas. Han participado inmigrantes provenientes de América Latina, así como de otras partes del mundo, y personas que son ciudadanos pero que tienen familiares y amigos con un estatus menos seguro; y esto también ha activado a personas de otras partes de la sociedad.

    Todo esto demuestra el potencial de los inmigrantes, con o sin documentos, como una poderosa fuerza, no solo en la lucha inmediata contra el régimen fascista de Trump sino, más allá de eso, en la revolución contra este sistema del capitalismo-imperialismo, que en lo fundamental es responsable de las condiciones que han impulsado a los inmigrantes a migrar, a menudo a largas distancias y frente a grandes peligros — un sistema que sigue explotando, discriminando y persiguiéndolos en los países a los cuales han emigrado.

    Estudiantes y “jóvenes educados”.

    La lucha contra la opresión y la injusticia requiere la participación activa de los jóvenes, entre ellos los “jóvenes educados” en las universidades y escuelas de estudios superiores. Para parafrasear una declaración de V.I. Lenin, el líder de la Revolución Rusa en 1917: si bien es necesario que participen activamente las personas de diversas edades, una verdad esencial es que las personas menores de 30 hacen las revoluciones. Las personas menores de 30 a menudo tienen más libertad, no están tan enchufados al sistema ni enredados en el sistema como la gente mayor, y también tienen condiciones físicas y otros atributos que posibilitan que desempeñen el papel de mayor importancia en una revolución de verdad.

    En el apogeo (hasta ahora) de la oposición al genocidio israelí contra el pueblo palestino, y al respaldo estadounidense a dicho genocidio, se dieron importantes protestas con la participación de estudiantes universitarios por todo Estados Unidos, en que los estudiantes de otros países, sobre todo del Medio Oriente, constituían una fuerza impulsora pero muchos otros estudiantes también participaron — protestas que fueron reprimidas con saña, represión que ha continuado, y se ha intensificado, con el regreso al poder al régimen fascista de Trump.

    Pero ahora, en las masivas manifestaciones que se han dado contra el régimen fascista de Trump, han faltado en gran medida los estudiantes universitarios y otros jóvenes. ¿Cómo se explica esto — y el fenómeno general de que los jóvenes, y en particular los estudiantes universitarios, en tiempos recientes, no han representado una fuerza impulsora y destacada en las positivas protestas y rebeliones políticas contra las injusticias de este sistema, ni hablar de una fuerza para la revolución, tal como representaron en el pasado, en Estados Unidos y más en general?

    Pesan factores materiales importantes. A diferencia de las generaciones anteriores, las recientes generaciones de estudiantes universitarios se han encontrado ante dificultades financieras significativas, con la carga de deudas muy fuertes que tardan mucho en pagar, y que los concentra y canaliza hacia empleos, y hasta a una educación que los prepara para empleos, que les den mayores capacidades de pagar las deudas. Así que, ese es un factor material.

    Pero también hay factores ideológicos y culturales: el individualismo que he mencionado, el relativismo y la política de identidad, la influencia del embrutecimiento por las redes sociales. Y sí se presenta la pregunta: después de todo, ¿qué tan educados están estos “jóvenes educados” hoy? Esta es una pregunta real.

    Al mismo tiempo, cunden el derrotismo y la depresión entre los jóvenes, incluidos los estudiantes universitarios. Según todos los indicios, está a un máximo histórico la ocurrencia de la depresión así como de la ansiedad en este sector de la sociedad.

    Pero, para repetir, operan el “reaganismo”, el parasitismo imperialista y el supremacismo pro estadounidense que influencian a todos los sectores de la sociedad, sin excluir a los jóvenes. A menudo las personas “progresistas” ni incluyen este supremacismo pro estadounidense, entre los “supremacismos” muy perjudiciales, tales como la supremacía blanca y la supremacía masculina, pero es un factor muy real con una poderosa influencia.

    Además, se tiene la cuestión de la “masculinidad”, que se ha promovido en las formas más grotescas durante varias décadas ya, lo que incluye a esos “machos podcasteros” y sus públicos. La misoginia entre los varones jóvenes, entre ellos los estudiantes universitarios, es un factor pronunciado en el terreno ideológico y político.

    En su libro Jesús y John Wayne: Cómo los evangélicos blancos corrompieron la fe y fracturaron una nación, Kristin Kobes Du Mez hace el siguiente balance conciso, importante respecto a los fundamentalistas cristianos “evangélicos” blancos que forman la columna vertebral del fascismo estadounidense de hoy día:

    Los evangélicos blancos han tejido este mosaico de temas, y el compromiso nostálgico con una masculinidad blanca ruda, agresiva y combativa sirve como hilo que lo hilvana en un todo coherente. El gobierno del padre en el hogar está inextricablemente ligado al liderazgo heroico en el panorama nacional, y el destino de la nación depende de ambos.

    El fascismo bruto de Trump y sus secuaces se ha vuelto tan flagrante y desvergonzado que el cofundador multimillonario de la empresa de tecnología Palantir ha llamado abiertamente a reinstaurar las ejecuciones públicas en la horca en Estados Unidos, ¡como importante forma de reestablecer el “liderazgo masculino”! (Palantir ya tiene triste fama por su tecnología de vigilancia en coordinación con el ICE y las medidas represivas generales del régimen de Trump).

    Algunas personas me han dicho que yo no debería decir lo siguiente, pero de todos modos lo voy a decir: es una desgracia la ausencia de los estudiantes universitarios, como fenómeno general, en la crucial lucha contra el régimen fascista de Trump. Y voy a agregar: Si esto hubiera ocurrido en tiempos anteriores —por ejemplo, en los años de las luchas por los derechos civiles y para la liberación negra, y el movimiento contra la guerra de los años 1960—, se habrían paralizado todos los campus universitarios a lo largo del país y los estudiantes habrían inundado las calles en protestas sostenidas.

    “Vale, boomer” — sé que tal sería una respuesta probable. Pero, en primer lugar, digo que en realidad no soy un “boomer”. Nací antes del inicio de los “años boomer” en 1946 — durante, no después de la Segunda Guerra Mundial. Pero más al grano, esa respuesta “Vale, boomer” es una tergiversación total de lo que esa generación ha representado y el tremendo aporte que hizo a la lucha contra la opresión, no solo en Estados Unidos sino por todo el mundo, en su participación en los movimientos por los derechos civiles y para la liberación negra, de las mujeres y por los derechos de la gente gay, la lucha contra la expoliación del medio ambiente, contra la guerra en Vietnam, y así sucesivamente. Ese es el verdadero legado que queda, aunque algunos, de hecho una cantidad exageradamente grande, de personas de dicha generación se ha retirado de él hacia un reformismo insulso.

    En esos años, había toda una generación, o el elemento que definía una generación, que estaba decidida a llevar a cabo el cambio radical y manifestaba apoyo para una revolución, cualquiera que fuera su concepción de la revolución.

    La noción, sostenida ampliamente en la generación de hoy, de que las generaciones anteriores simplemente jodieron tan feo al mundo, y lo dejó como legado para los jóvenes de hoy, no corresponde a la realidad material, y no se puede invocar con legitimidad como justificación por no participar activamente en la lucha de hoy por cambiar el mundo en un sentido positivo.

    Gracias a Tom Hanks y a Tom Brokaw, hemos escuchado mucha cháchara de que la generación de la Segunda Guerra Mundial era “la generación más grandiosa”. ¡Puras tonterías! La generación con mayor grandeza hasta ahora fue la generación de los años 1960. No sólo fue la generación con mayor grandeza, sino que se puede decir honestamente, que fue la primera generación que en la cualidad que la definió, reconoció y actuó —o sea, actuó en oposición a— la verdadera naturaleza del sistema en Estados Unidos, enfrentándose al poder de este sistema.

    Pero permítanme decir lo siguiente: cabe tomar todo lo que he dicho sobre “desgracia”, etc., como un estímulo para transformar esto. Sería genial que otras generaciones superaran a “la generación de los años 1960”. Asuman esto como un reto. Záfense de los límites, tanto materiales como ideológicos, y súmense a la lucha contra el régimen fascista de Trump y por un mundo mejor mediante una revolución.

    Aun así, fundamentalmente no se trata de “generaciones” — se trata del sistema. Lo siguiente aborda la realidad más profunda detrás de toda la cháchara sobre “generaciones”:

    Es muy común en estos días oír cosas expresadas en términos de generaciones, y las cuales oponen unas generaciones a otras….

    Las generaciones son agrupaciones reales en la sociedad, y las generaciones particulares tienen experiencias comunes que difieren de aquellas de otras generaciones. Pero, en primer lugar, las generaciones no son “homogéneas” — se componen de diferentes clases, nacionalidades (o “razas”), géneros, etc. Y, aún más fundamentalmente, el sistema en el cual viven las personas —sobre todo, el sistema económico (el modo de producción) y sus relaciones y dinámicas básicas, así como las relaciones sociales correspondientes (por ejemplo, las relaciones raciales y de género) y el sistema político y la cultura y las ideas dominantes que reflejan y refuerzan estas relaciones económicas y sociales— configura todo lo que las personas, de todas las diferentes generaciones, experimentan. (Esto es de mi artículo “‘Los boomers’ — ‘X, Y, Z’: El problema no son las ‘generaciones’, sino el sistema”. En esta conexión, también tiene mucha relevancia el artículo “Bob Avakian responde a Mark Rudd sobre las lecciones de los años 1960 y la necesidad de una revolución real — Expresiones infantiles de indignación, o acomodarse con este sistema monstruoso, no son las únicas alternativas”).

    Con todas las contradicciones muy reales, en Estados Unidos existen las fuerzas potenciales para una revolución verdaderamente emancipadora. En adición a lo que se ha comentado aquí respecto al pueblo negro, así como los latinos y otros inmigrantes, como señalo en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, las potenciales fuerzas impulsoras esenciales y “más sólidas” para la revolución son las personas que son objeto del peor infierno bajo este sistema, las masas empobrecidas y amargamente oprimidas y reprimidas, de las cuales sí existen decenas de millones en Estados Unidos, especial pero no únicamente entre los negros, latinos e inmigrantes y otros oprimidos — aunque la revolución no puede, y no debe, limitarse a eso, sino que también debe abarcar en un sentido amplio a personas de otras partes de la sociedad, entre ellas en particular, sí, a los jóvenes y los estudiantes, que constituyen lo que deben llegar a ser una fuerza crucial en el proceso revolucionario. Tal como ha ocurrido en el pasado, un auge no sólo de rebelión espontánea sino el crecimiento de fuerzas revolucionarias entre los amargamente oprimidos, y una cultura que dé expresión a eso, pueden inspirar y activar a crecientes números de personas de otras partes de la sociedad.

    En resumen, y en términos básicos, el siguiente es el reto: mediante lucha —tanto lucha contra el sistema opresivo, como lucha contra las formas de pensar perjudiciales en la gente que en realidad reflejan y refuerzan el sistema opresivo— activar a las fuerzas impulsoras más sólidas y básicas para la revolución, y a la vez activar a fuerzas de entre todos los sectores de la población.

    En adelante, volveré a hablar de una fuerza clave para la revolución, en Estados Unidos específicamente así como en el mundo más en general, un tema del cual aún no he hablado. Pero, primero, el siguiente problema clave:

    Orientación estratégica en un mundo cambiado.

    En diversas obras, incluida “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, he hablado de la separación entre el movimiento comunista y el movimiento laboral. Un distintivo de los socialistas reformistas es que intentan basar las cosas, cuando menos en una medida importante, en lo que Lenin identificó como los obreros más aburguesados, o al menos sindicalizados, lo que también resulta ser una parte muy pequeña del proletariado en Estados Unidos y no es lo que constituye la verdadera base social para la revolución en la clase obrera — es decir, los sectores inferiores y más a lo hondo del proletariado que Lenin identificó al hablar del imperialismo y la escisión en el socialismo.

    Hay, obviamente, un papel para el sector inferior y más a lo hondo del proletariado en el proceso revolucionario, pero no se llevará a cabo la revolución ni se realizará el avance hacia el socialismo como resultado de una huelga general, ni simplemente al apoyarse en tal sector — y sin duda no con una orientación que apele a los intereses inmediatos y más estrechos de la clase obrera.

    Además, tenemos la realidad de que en el mundo en general, los “antiguos modelos” para la revolución no funcionarán ahora, ni siquiera en el tercer mundo, por regla general. El modelo de la revolución china, que tantos han intentado repetir —aunque Mao dijo que no se repita lo que nosotros hacemos— ese modelo de librar una lucha armada en el campo y de ahí con el tiempo llevarla a las ciudades se ha topado con condiciones objetivas cambiadas muy significativas que han presentado obstáculos muy formidables a dicha estrategia.

    Si examinamos la experiencia, por ejemplo, en el Perú en los años 1980 y 1990 y Nepal entrando a los 2000, en ambos casos hicieron avances en el campo donde el dominio del régimen opresivo está menos uniformemente impuesto, donde hay más margen de maniobra en torno a las estructuras gobernantes, y donde la gente padece un empobrecimiento muy fuerte; todos esos factores implicaron que era posible hacer ciertos avances importantes al librar una lucha armada en el campo y al activar mucho apoyo de entre las masas de personas para dicha lucha armada, por lo que no fue aplastada rápidamente en el campo. En pocas palabras, el dominio del sistema estaba menos uniformemente impuesto y no contó con tanto poder en el campo, y las condiciones de la población también se combinaron con eso para sentar una base material favorable para que la lucha armada revolucionaria recibiera mucho apoyo.

    Pero en ambos casos, tanto en Nepal como en el Perú, tropezaron con serias contradicciones que no pudieron superar una vez que intentaron llevar la revolución del campo a las ciudades, donde es necesario hacer frente a la columna vertebral del estado, a las fuerzas armadas del régimen opresivo. Y en ninguno de los casos lograron abrir paso. De hecho, se podía decir que hubo polos opuestos del mismo error cometidos en este contexto: en un caso, los revolucionarios en el Perú intentaron llevar a cabo la lucha armada como forma principal de lucha en las ciudades, antes de que se hubiera creado las condiciones para eso, y eso los llevó a unas situaciones negativas en que de hecho llevaron a cabo acciones violentas contra personas contra las cuales no debían haberlas hecho; y eso hizo que fuera más fácil reprimirlos. Por otro lado, cuando los revolucionarios en Nepal llegaron al mismo momento básico, abandonaron por completo la lucha armada y se postularon en las elecciones, para conseguir cargos electos en el gobierno, lo que sí lograron a corto plazo, pero no había cambiado nada fundamental, ni el carácter de la sociedad en general ni el carácter del estado y específicamente de las fuerzas armadas encargadas de mantener el sistema.

    Bien, las dos luchas tuvieron cualidades muy positivas, así como errores serios, que también estaban relacionados con problemas y errores ideológicos, algo que no examinaré a fondo aquí.

    Pero lo importante es que: sin, para repetir, hacer un dogma de esto y convertir la ciencia viva en dogma, es necesario reconocer que no se puede repetir un modelo así no más cuando, en primer lugar, la revolución china en sí fue una especie de excepción — no se trataba de que en todo país del tercer mundo se pudiera hacer una revolución de esa manera; pero además, más allá de eso, el hecho es que las condiciones han cambiado radicalmente en el mundo y específicamente en el tercer mundo, lo que incluye el hecho de que por primera vez en la historia de la humanidad, la mayoría de las personas viven en las zonas urbanas, y se ha despoblado el campo de una manera significativa. Ello, junto con el crecimiento de las clases burguesas en estos países del tercer mundo y su capacidad de hacer cumplir sus intereses, así como su colaboración con los imperialistas — todas esas son condiciones que han cambiado dramáticamente. Por tanto, como de hecho dijo el propio Mao, no se puede copiar y repetir así no más algo que tuvo éxito anteriormente, aunque la revolución china en un sentido general fue una tremenda inspiración y apoyo para la revolución por todo el mundo, especialmente en su momento álgido.

    Algo relacionado a esto en Estados Unidos es algo a que podemos referirnos, y a lo que nos hemos referido, como “la cuestión de George Jackson” o “la contradicción de George Jackson”. George Jackson fue un preso negro quien se transformó en revolucionario mientras estaba en la cárcel, y posteriormente las autoridades lo asesinaron en esencia por haberse transformado en revolucionario. Y él presentó las cosas así, o una de las contradicciones importantes que planteó fue la siguiente: para un esclavo (parafraseo, pero así es la esencia), para un esclavo que no espera vivir más allá del mañana, no tiene caso hablar de la revolución en un sentido distante abstracto vago. Esto es tanto cierto como una contradicción aguda para la revolución en general, pero también particular y agudamente en Estados Unidos.

    Si pudiéramos iniciar la lucha total, y sostenerla y hacerla avanzar, a partir de ahora, eso contribuiría en gran medida a la resolución de esta contradicción. Crearía la base para ganarnos a grandes números de jóvenes en particular, entre los más amargamente oprimidos pero también entre otros sectores de la población, y crearía una base favorable para desarrollar la lucha para transformar su modo de pensar — su concepción del mundo. (Esto ocurrió en la revolución china, incluso desde el inicio de la lucha armada allá). Podríamos transformar no solo la situación, sino la perspectiva, orientación y moral básicas de las masas de jóvenes oprimidos, y de otros: a qué estén dispuestos, y decididos, a dedicar la vida en la lucha, y de ser necesario ofrendar la vida.

    Pero no podemos hacer eso ahora — e intentar iniciar alguna forma de lucha total ahora, cuando las condiciones no existen para hacerla posible, conduciría a una fuerte derrota, no solo en términos muy inmediatos sino más estratégicamente, con la resultante desmoralización entre las masas de personas.

    Un principio fundamental de una revolución real es que tiene que contar con la participación y apoyo activo de masas de personas, y no la puede llevar a cabo —y no debe intentarla— un pequeño grupo de personas aislado y sin tal participación y apoyo de las masas.

    En ese sentido, lo que podemos hacer, y necesitamos hacer, es hacer preparativos activos, de manera ideológica así como práctica: preparar mentes y organizar fuerzas —luchar contra el poder (oponer una resistencia activa a la opresión y la injusticia) y transformar al pueblo, para la revolución— todo con el objetivo de crear bases para que, cuando las condiciones cuajen, o cuando sea posible cuajar las condiciones, no se pierda, o se desperdicie, la oportunidad poco común para una revolución, sino que se aprovechará activamente. Esto es importante en tanto una orientación y enfoque básico — y es particular y agudamente importante en la situación actual, que es un momento poco común en que una revolución podría volverse posible. Mediante todo esto, al trabajar sistemáticamente sobre esta base, es necesario y crucialmente importante mantenernos tensos ante la posibilidad de oportunidades para dar saltos en los preparativos para la revolución, y además mantenernos tensos ante los indicios de que se esté desarrollando la aglutinación de los factores los que hacen que una revolución sea posible.

    A corto plazo, e incluso la mayor parte del tiempo, las condiciones desesperadas sobre todo de los más duramente oprimidos, de hecho pueden obrar en contra de que participen activamente en la revolución — debido a que, por necesidad, están consumidos y cargados por la lucha desesperada para impedir que se hundan y que tengan capacidad de mantener a sus cercanos— pero su situación de ser oprimidos por este sistema, y su anhelo de una salida, son estratégicamente favorables para la revolución. Captar y actuar según esta comprensión —tratar, de una manera viva, esta contradicción— es muy importante en los tiempos y circunstancias en que estamos viviendo ahora, cuando todo podría llegar a un desenlace y “estar para quien lo arrebate”, y las personas en sentido amplio estén forzadas a dejar su “rutina cotidiana”.

    En cuanto al enfoque básico de trabajar por la situación y luego aprovecharla cuando sea posible emprender la lucha total por el poder, obras en revcom.us —entre ellas la serie en cinco entregas Revolución: Una verdadera oportunidad de ganarLa revolución: Desarrollar las bases para jugárselo el todo por el todo con una verdadera oportunidad de ganar, Orientación estratégica y enfoque práctico— contienen importantes elementos de la estrategia que se necesita para una revolución real, sí en Estados Unidos, el más poderoso país capitalista-imperialista. Pero si bien tiene una crucial importancia de que cualquiera que considere con seriedad (o que cuestione) la posibilidad de esta revolución le entre a estas obras, también es cierto que se necesita que se continúe el trabajo para desarrollar y refinar este enfoque estratégico para la revolución, especialmente en vista de la manera en que las condiciones en Estados Unidos, y en el mundo en general, sigan desarrollándose profunda y rápidamente y experimentando cambios importantes.

    Mujeres.

    Examinemos una fuerza crucial para la revolución a la cual aludí anteriormente: Otro factor muy importante, con un potencial tremendamente favorable para la transformación radical de la sociedad, es el papel esencial de la lucha contra el patriarcado — y en torno a las relaciones de género en general entre todos los sectores de la población.

    Las condiciones que este sistema ha creado y sigue reforzando, con el resultado de una horrorosa opresión de las mujeres en muchas formas diferentes, tiene otra cara en el papel potencialmente crucial de las mujeres en la gestación de una solución revolucionaria positivamente radical. Sí, la fuente más profunda de la opresión de las mujeres es la naturaleza opresiva y explotadora del sistema en su conjunto, y la contradicción entre hombres y mujeres, resultante de la relación dominante desigual de los hombres en relación con las mujeres, es una parte de dicha naturaleza opresiva más amplia y más fundamental del sistema en su conjunto —y sí, es necesario dirigir la punta de lanza de la lucha contra el sistema en su conjunto— pero eso no niega ni elimina el hecho de que en la relación entre los hombres y las mujeres, a menudo los hombres actúan en el papel del opresor, y es necesario transformar radicalmente esta relación como parte de la revolución para transformar el mundo radicalmente.

    Lo siguiente capta la relación crucial entre la liberación de las mujeres y una revolución cuyo objetivo es la emancipación de toda la humanidad de todas las relaciones de opresión y explotación:

    No se pueden romper todas las cadenas menos una. No se puede decir que uno quiere eliminar la explotación y la opresión, pero quiere que persista la opresión de la mujer por el hombre. No se puede decir que uno quiere liberar a la humanidad, pero mantener a una mitad esclavizada por la otra. La opresión de la mujer está íntimamente ligada a la división de la sociedad en amos y esclavos, explotadores y explotados, y acabar con todo esto es imposible sin liberar completamente a la mujer. Por eso la mujer desempeñará un enorme papel en el proceso de hacer la revolución y garantizar que esta no pare a medias. Es posible e imprescindible desencadenar plenamente la furia de la mujer como una fuerza poderosa para la revolución proletaria. (Lo BAsico 3:22, de los discursos y escritos de Bob Avakian)

    Hoy en Estados Unidos, y en el mundo en su conjunto, de hecho existe el poderoso potencial de que se desencadene a las mujeres —y la lucha contra la opresión de las mujeres, en tantas formas nefandas y horrorosas— como una fuerza poderosa para la revolución proletaria (comunista), con su objetivo fundamental de eliminar todas las formas de opresión y explotación, en todas partes por todo el mundo.

    Es necesario que lo que escribí en “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador” se exprese de manera liberadora, poderosa ahora, en oposición al fascismo de Trump y MAGA, y a todo el sistema que ha engendrado este fascismo:

    [A] pesar de todas las formas en que las gruesas cadenas de cientos y miles de años de tradición opresiva pesan sobre las masas de personas —y colocan una pesada carga particularmente sobre la mitad de la humanidad que es femenina—, existe un profundo anhelo de liberarse de todo ello, lo que, además de conducir a esperanzas imaginarias de salvación sobrenatural, también estalla en una furia desenfrenada en este mundo real. Y hay que convocar a esa furia en toda su extensión, darle una expresión científica y revolucionaria —con vistas hacia la emancipación de todos los oprimidos y explotados del mundo, y en última instancia de toda la humanidad— con el fin de luchar contra la fuente fundamental de todo el sufrimiento: este sistema del capitalismo-imperialismo, con su supremacía masculina patriarcal asfixiante y brutal, junto con todos sus otros ultrajes. Esto adquiere un sentido aún más poderoso y una importancia urgente en la situación actual de Estados Unidos (y en otros países), donde la afirmación forzosa de la misoginia cruda (odio por las mujeres) y la subyugación patriarcal de las mujeres es cada vez más flagrante y desenfrenada, centrada a un grado importante ahora en la escalada de acciones para seguir quitándoles aún más a las mujeres un control sobre su propia vida y su propio cuerpo, con los crecientes ataques al derecho al aborto, y hasta al control de la natalidad. En este mero momento, es necesario asumir ampliamente esta consigna y este llamamiento y transformarla en una fuerza material poderosa: ¡Romper las cadenas, Desencadenar la furia de las mujeres como una fuerza poderosa para la revolución!

    Tal como ya he comentado anteriormente, se han operado cambios profundos en la situación y posición social de grandes números de mujeres, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. Para citar una importante dimensión al respecto, las mujeres realizan una buena parte del trabajo en las maquiladoras en el tercer mundo, forzadas a trabajar en condiciones horrorosas. Al mismo tiempo, decenas de millones de mujeres y niñas están enredadas y literalmente esclavizadas en las horrorosas condiciones de la trata sexual y prostitución internacional. (Raymond Lotta analiza esto en todas sus dimensiones terribles, en el ensayo La “industrialización” de la explotación sexual, la globalización imperialista y el descenso al infierno, que está disponible en revcom.us).

    En Estados Unidos, los cambios en el funcionamiento y la estructura de la economía (como parte de la creciente globalización de la economía mundial) han conducido a la extensa contratación, y a la extensa explotación, de mujeres negras (y otras mujeres de color), en particular en los sectores servicios y minorista. Números significativos de mujeres, entre ellas mujeres negras, han estado contratadas en los organismos del gobierno — en que ha habido drásticos recortes y reducciones crueles bajo el régimen fascista de Trump. A la vez, no sólo existen mayores oportunidades para que grandes números de mujeres (especialmente las mujeres blancas, pero también algunas mujeres de color) encuentren empleos en las profesiones y en las empresas, pero esto también se ha vuelto una necesidad a fin de que sus familias mantengan un “estilo de vida clasemediero”. Esta situación en que grandes números de mujeres cuentan con empleos fuera del hogar, incluido un aumento significativo en el número de mujeres en posiciones de clase media de mejor paga, ha puesto bajo fuertes tensiones y socavado de forma importante a la familia patriarcal “tradicional” (dominada por el hombre) y las relaciones patriarcales en la sociedad en general.

    Pero es imposible eliminar la supremacía masculina dentro de los límites de este sistema. Esto es cierto debido a que la supremacía masculina ha estado profundamente tejida en la trama de esta sociedad, y a que este sistema se basa en las relaciones capitalistas de mercancías y en la explotación —se producen los artículos para el intercambio (venta), mediante un proceso en que las masas de personas trabajan, por un sueldo o salario, para crear ganancias que acumulan los capitalistas que las emplean y controlan su trabajo— un sistema en que la unidad familiar patriarcal sigue siendo un componente y requisito social y económico esencial, a la vez que se le está poniendo bajo crecientes tensiones. Y el sector fascista de la clase dominante, durante varias décadas ya, ha librado un implacable ataque contra los derechos en la Constitución, y ha movilizado a su base social de fanáticos fundamentalistas religiosos, para ejercer forzosa y a menudo violentamente la opresión patriarcal “tradicional” — con la arremetida contra el derecho al aborto, e incluso el control de la natalidad, un importante eje de este intento de esencialmente esclavizar a las mujeres.

    Lo que ha acompañado la posición cambiante de las mujeres ha sido una creciente posibilidad y “espacio” para las manifestaciones de “identidades” y relaciones de género que se contrapongan a las relaciones de género opresivas tradicionales —y, en despiadada oposición a eso, las acciones a menudo violentas para reafirmar y reforzar las relaciones tradicionales y suprimir todo lo que no se ajuste a esto. Ahora, el régimen fascista de Trump ha dirigido su veneno contra las personas LGBT, y en particular contra las personas trans, lo que recalca y acentúa el hecho de que la imposición forzosa de los “papeles y relaciones de género tradicionales” constituirá un agudo eje de la contienda general sobre cuál rumbo la sociedad pueda y deba tomar.

    Otra notoria manifestación de las acciones para imponer los roles y relaciones tradicionales son las expresiones de “venganza” contra los logros que las mujeres han obtenido en la lucha contra el patriarcado opresivo tradicional, en muchas formas diferentes. Una manifestación destacada y vil al respecto es la degradación de las mujeres por medio de la extensa promoción de la pornografía, a menudo en las formas más grotescas y violentas, junto con la abierta afirmación de la “cultura de la violación” — “tu cuerpo, mi decisión” tal como corearon los fascistas tras la reelección de Trump.

    Lo que escribí hace 40 años es aún más cierto hoy y se presenta más agudamente hoy:

    La cuestión general de la posición y el papel de la mujer en la sociedad se presenta cada día más agudamente en las extremas circunstancias de hoy — esto es un polvorín en Estados Unidos hoy. No se puede concebir la resolución de todo esto salvo de la manera más radical y mediante formas extremadamente violentas. La cuestión que pende es: ¿será una resolución radical reaccionaria o una resolución radical revolucionaria, implicará reforzar las cadenas de esclavitud o destruir los eslabones más decisivos de esas cadenas y abrir la posibilidad de realizar la eliminación completa de todas las formas de dicha esclavitud?

    Qué hacer frente a la represión.

    En relación con todo esto, es importante reconocer y actuar no solo para oponernos sino de hecho derrotar a la severa represión que el régimen de Trump está amenazando con imponer, y que está actuando velozmente para aplicar — por ejemplo, con su singularización a los llamados “antifa” como operación persecutoria y de amplio marco con lo que perseguir a todo el que es (según ellos) “anticapitalista”, “anticristiano”, “antiestadounidense”, que asume supuestas “posturas extremas” contra la deportación de inmigrantes, y así sucesivamente. Es simplemente realista y científico tener la expectativa de que esta represión dé saltos, y muy probablemente en el futuro cercano. Así que es necesario que se prepare, activa así como ideológicamente en cuanto a orientación, para encontrar y derrotar a esta represión, lo que incluye la amplia movilización de personas en oposición a esta represión, entre ellas gente que tiene desacuerdos políticos con aquellos que están bajo persecución en un momento dado.

    Y por medio de esta lucha, es necesario ganarnos a más personas, desarrollar más fuerzas organizadas, para la lucha contra el fascismo de Trump y MAGA, respecto a la situación inmediata, y por el objetivo fundamental de una revolución — dándole vida a lo que describimos como el fenómeno R/CR/Más R (es decir, revolución y resistencia contra el sistema, enfrentada por la contrarrevolución de la represión de parte del régimen, y a su vez enfrentarla convocando a una resistencia más poderosa y haciendo preparativos para la revolución). Esto va a constituir un eje y frente extremadamente agudo de la lucha contra el régimen de Trump y para la posibilidad de que cambie algo aún más fundamental. Así que es necesario, como dije, que estemos preparados tanto ideológica como prácticamente, y que hagamos que este tema se conozca y debata entre las masas, y demos vida a la orientación de unir a todos los que se pueda unir contra esta represión, independientemente de incluso las diferencias significativas entre aquellos que así se unan — pero, al mismo tiempo, sin permitir que esto, por serio que es probable que se vuelva, cause que las personas entren en pánico y retrocedan de la lucha contra el régimen y por el cambio más fundamental.

    Ésta obviamente es una contradicción muy difícil de abordar e irá cobrando cada vez mayor intensidad, y requiere que se aplique de la mejor forma la ciencia y los principios necesarios a fin de manejarla correctamente. Pero es necesario y crucial manejarla correctamente por lo que se refiere a todo lo que se está discutiendo, y a cualquier posibilidad de un camino decente hacia adelante y en lo fundamental de una revolución.

    Algunos rasgos esenciales del nuevo comunismo.

    Así que, en el contexto de todo lo que he dicho hasta ahora, quisiera remitirme a la cuestión del nuevo comunismo como una continuación, pero también como un salto cualitativo más allá, y en unos aspectos importantes como una ruptura con la teoría comunista tal como se había desarrollado anteriormente. (Aquí cabe señalar un importante forcejeo con las grandes contradicciones en juego en la historia del comunismo, incluidas las cuestiones de la epistemología y su relación con la revolución comunista, que contiene el documento de 2004 Conversación de Bob Avakian con unos camaradas sobre epistemología — Sobre conocer y cambiar el mundo).

    En “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, al inicio de la segunda parte, sobre el nuevo comunismo, se enfatiza la siguiente cuestión crítica:

    el comunismo no solo no es una religión, tampoco es una filosofía o una ideología en el sentido equivocado (o sea, subjetivo, no científico), algo que está desvinculado y en última instancia en oposición a un método y enfoque científico. Es un método y enfoque fundamental y esencialmente científico para analizar y sintetizar el desarrollo social humano y sus perspectivas. Pero en el comunismo se han desarrollado algunas tendencias no científicas, las cuales en una medida importante han ido en contra de su base fundamentalmente científica.

    Y la primera de las Seis Resoluciones del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, 1º de enero de 2016, contiene la siguiente declaración importante:

    La nueva síntesis del comunismo desarrollada por Bob Avakian, a partir de 40 años de trabajo revolucionario, representa un avance cualitativo del enfoque científico de hacer la revolución y emancipar a la humanidad. Sienta las bases y punto de partida de una nueva etapa de la revolución comunista que urge tanto en el mundo de hoy.

    Este ulterior salto con el nuevo comunismo es de importancia decisiva, debido a que como este Resolución deja en claro:

    Dondequiera que haya opresión, habrá resistencia — las masas populares se levantarán a continuo contra las condiciones de su opresión y contra aquellos que refuerzan tal opresión. Pero, sin la necesaria teoría y dirección científicas, la lucha de los oprimidos se verá contenida y seguirá confinada en el marco del sistema que es la fuente de la opresión, y seguirán y seguirán los horrores de los cuales las masas son objeto. La nueva síntesis y la dirección de Bob Avakian representan y encarnan el análisis y enfoque científicos que las masas de oprimidos necesitan para hacer la revolución que les hace falta —una revolución cuyo objetivo final es un mundo comunista— para emanciparse a sí mismas y a la larga a la humanidad en su conjunto.

    Como Bob Avakian ha señalado, la nueva síntesis:

    representa y encarna una resolución cualitativa de una contradicción crítica que ha existido en el comunismo y en su desarrollo hasta este momento, entre su método y enfoque fundamentalmente científicos, y los aspectos del comunismo que han ido en contra de eso. 

    Breakthroughs (Abriendo Brechas)” incluye un análisis importante de las diferentes dimensiones de este salto crucial en el desarrollo del comunismo como método y enfoque consecuentemente científico, en contraste con la manera, en formas secundarias pero significativas, en que la anterior teoría comunista había “ido en contra” de su método y enfoque científico fundamental.

    Lo que sobresale en esto es la cuestión extremadamente importante que se recalca en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)” respecto a la necesidad de buscar sistemáticamente la verdad, aun cuando incomode, y la relación entre esto y el objetivo general del comunismo:

    En relación a la nueva síntesis —el nuevo comunismo, y el desarrollo continuo del comunismo por medio de éste— es importante centrarnos en la epistemología, en la teoría del conocimiento. La cuestión de qué es la teoría de conocimiento de uno y en cuál enfoque uno se basa para determinar la verdad —o si uno siquiera cree que existe la verdad como tal— obviamente ocupa un punto esencial y central para poder tener un enfoque científico de las cosas, o no. Esta declaración mía, que se encuentra en Observations on Art and Culture, Science and Philosophy, concentra mucho, incluidas las líneas divisorias fundamentales en la epistemología y el enfoque general de la realidad y su transformación radical: “Todo lo que es realmente verdad es bueno para el proletariado; toda verdad nos ayuda a llegar al comunismo”….

    A lo que esto se refiere aquí es a la relación dialéctica, y a veces agudamente contradictoria, entre ir en busca de la verdad y actuar en consecuencia y llevar adelante la lucha por el comunismo, e insistir en que aun cuando, a corto plazo, ir en busca de la verdad y actuar en consecuencia podría causar que suframos reveses y causar que tropecemos con mayores dificultades, no obstante tenemos que hacer eso porque si no, jamás vamos a alcanzar el objetivo del comunismo. 

    Junto con este avance crucial en el desarrollo del comunismo como método y enfoque consecuentemente científico, se tiene el firme rechazo a una tendencia que con demasiada frecuencia ha caracterizado, y plagado, al movimiento comunista:

    Y aquí vemos la estrecha interconexión entre la epistemología y la moralidad. La orientación y el principio de que “Todo lo que es realmente verdad es bueno para el proletariado; toda verdad nos ayuda a llegar al comunismo” no solo es sumamente importante en sí, sino que se relaciona estrechamente con el hecho de que el nuevo comunismo repudia cabalmente, y está decidido a arrancar de raíz en el movimiento comunista, la venenosa noción, y la práctica, de que “el fin justifica los medios”. Es un principio central del nuevo comunismo que los “medios” de este movimiento tienen que provenir de (y corresponder con) los “fines” fundamentales de abolir toda explotación y opresión mediante una revolución que se dirija sobre una base científica.

    Un elemento central y distintivo del nuevo comunismo está concentrado en la formulación núcleo sólido, con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido como un principio y método básico en dirigir un proceso, incluido en la sociedad socialista. La Constitución para la Nueva Republica Socialista en América del Norte aborda este principio y lo aplica respecto a su relevancia y aplicación en la sociedad socialista y la transición hacia el comunismo a nivel mundial. Pero también constituye un principio general que va más allá de su mera aplicación en la sociedad socialista, por importante que eso sea. Aborda la necesidad de un núcleo sólido en torno al objetivo básico de lo que todo esto representa —a decir, avanzar más allá de la explotación y opresión, entrando a una etapa completamente nueva de desarrollo humano en que no habrá divisiones y opresión entre amos y esclavos y todas las terribles consecuencias que conlleva. Así que eso es necesario, por un lado: el núcleo sólido tiene que tener firmemente en cuenta dicho objetivo, en cuanto al avance hacia el comunismo. Pero además tiene una importancia increíble el método y enfoque científico básico para desarrollar y dirigir dicha lucha. Dicho método y enfoque, y los principios relacionados, tienen que estar al centro de dirigir todo el proceso. Pero, al mismo tiempo, esto tiene que dar margen e iniciativa a toda suerte de tendencias y a toda forma de explorar diferentes ideas y tendencias — de emprender un forcejeo en torno a éstas a fin de determinar lo que de hecho dirigirá las cosas hacia donde tienen que ir. Es esta dialéctica entre el núcleo sólido y la amplia elasticidad que se basa en dicho núcleo sólido, pero que cuenta con vida propia — es el manejo correcto de esa dialéctica muy compleja y a veces intensa, el que es crucial en cuanto a concretamente poder continuar haciendo el avance hacia el comunismo, aun cuando se haya llegado a la etapa del socialismo.

    Esto abarca el principio al que también he dado énfasis: la disposición a estar preparados para ir al borde de ser “descuartizados”, en particular en la sociedad socialista. ¿A qué se refiere eso? “Descuartizado” se refiere a una bárbara forma de ejecución en tiempos antiguos, mediante la que literalmente desmembraban los cuerpos de las personas con cuatro caballos. Aquí la metáfora es una referencia a la extrema tensión resultante de no solo realmente permitir, sino de alentar, la necesaria elasticidad: de personas que exploren distintas tendencias, trabajen para conocer y bregar sobre distintas ideas y tendencias, y demás, lo cual se necesita para hacer de la sociedad socialista el ente vivo que necesita ser y que tenga una base para avanzar y que no resulte revertida, para avanzar concretamente hacia el objetivo del comunismo. La aplicación de dicho principio por todo el camino, lo que incluye pero no se limita a la sociedad socialista, puede volverse extremadamente intensa, y habrá ocasiones en las que te sientes —si estás al centro de esto, al dirigir todo este proceso y al tener una participación con el núcleo sólido y al aplicar dicho núcleo sólido—, puedes sentirte como que literalmente se te esté desmembrando. Se trata de ir al borde del precipicio, en otras palabras, al borde de perderlo todo sin permitir que eso ocurra. Y para repetir, el manejo de dicha contradicción, una contradicción muy compleja y a veces intensa, va a ser una de las cosas cruciales que un creciente núcleo de dirección tendrá que desarrollar la capacidad de hacer.

    Volveré a abordar este tema un poco más en adelante, pero al contrario de todos los ataques de parte de las personas que ni siquiera saben qué es un principio, no tengo ningún deseo de ser un espectáculo unipersonal, ni puede resultar nada positivo de tal espectáculo. Sí, se necesita dirección, y cuando se cuenta con una dirección sobresaliente, eso es algo genial. Pero hace falta un creciente núcleo de personas que vaya aplicando los mismos principios — y sí, que forcejeen unas con otras sobre la manera de aplicarlos al mundo vivo y cambiante.

    Este enfoque general del que he hablado, en cuanto a epistemología y al núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido, representa un importante avance más allá de la anterior experiencia del movimiento comunista y de las sociedades socialistas dirigidas por los comunistas, lo que incluye la revolución y la sociedad socialista en China y la Revolución Cultural allí.

    Otro aspecto esencial del nuevo comunismo es lo que hemos llamado satisfacer las necesidades materiales de la gente y de la revolución, no solo en el país particular sino por todo el mundo, sin que “se apaguen las luces”. Bien, una cosa interesante de la que me enteré hace poco es que cuando algunos de nuestros camaradas dirigían una discusión sobre este tema con gente nueva (personas que vienen conociendo por primera vez este nuevo comunismo en general), varias de estas personas nuevas de hecho lo interpretaban literalmente como “no apagar la luz”. Creían que literalmente se refería a que nos quedáramos sin electricidad. Bueno, eso es un aspecto importante, una parte de satisfacer las necesidades materiales. Pero “sin que se apaguen las luces” es una forma metafórica de decir: sin asfixiar la vida en las cosas. Es decir, darle a la gente aire para respirar, espacio para expresarse y aire para respirar. A eso se refiere. Se refiere a suscitar, alentar y fomentar una efervescencia cultural e intelectual, aun cuando no concuerde directamente con las políticas del gobierno en un momento determinado en la sociedad socialista, por ejemplo. A eso se refiere: que no “se apaguen las luces”. Se refiere a no dejar que todo se oscurezca en el sentido de que las cosas se vuelvan deprimentes y represivas y asfixiantes. Así que, se identifica dicha contradicción como una de las cuestiones esenciales en las que hay que centrarse, incluso en el desarrollo del movimiento hacia la revolución para derrocar al viejo sistema y en el proceso de crear el nuevo sistema, así como en la manera concentrada en que esto se manifieste en la sociedad socialista en sí y para la dirección de dicha sociedad socialista.

    Ahora, para volver a la cuestión de aplicar el “núcleo sólido, con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido”, la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte le da énfasis a la importancia del disentimiento así como de la efervescencia cultural e intelectual, lo que he mencionado — que no “se apaguen las luces”. La Declaración de los revcom, Necesitamos y Exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente, trata aspectos importantes de esto:

    Como se establece en esta Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, a las personas en esta nueva sociedad no solo se les permitirá sino que se les alentará y habilitará para que digan lo que piensan políticamente, se expresen libremente por el arte y otros medios, disientan y protesten con amparo constitucional e institucionalizado de su derecho a hacerlo. Se les proporcionarán los medios para hacerlo, porque será una parte importante de la creación de una atmósfera en la que las personas puedan “respirar” y sentirse a gusto, y donde se les inspirará para unirse a otros para bregar con lo que contribuirá, y lo que no contribuirá, a la transformación emancipadora de la sociedad y del mundo en su conjunto.

    Por eso no he rehuido a hacer la siguiente declaración sin duda controvertida pero también profundamente cierta e importante:

    Es un hecho que no existe en ningún otro lugar, en ningún documento de fundación o guía real o propuesto de ningún gobierno, nada que se parezca no sólo a las protecciones sino a las disposiciones para el disentimiento y la efervescencia intelectual y cultural que están encarnadas en esta Constitución [para la Nueva República Socialista en América del Norte], mientras que ésta tiene, en su núcleo sólido, una cimentación en la transformación socialista de la economía, con el objetivo de abolir toda explotación, y la correspondiente transformación de las relaciones sociales e instituciones políticas, para arrancar de raíz toda la opresión, y la promoción, por medio del sistema educativo y en la sociedad en su conjunto, de una orientación que [para citar la Constitución] “habrá de capacitar a las personas en buscar la verdad dondequiera que ésta conduzca, con un espíritu de pensamiento crítico y curiosidad científica y de esta manera aprender continuamente acerca del mundo y estar mejor capacitadas para contribuir a cambiarlo en conformidad con los intereses fundamentales de la humanidad” [fin de la cita de la Constitución]. Todo esto desencadenará y desatará una tremenda fuerza productiva y social de seres humanos con la capacidad e inspiración de trabajar y luchar juntos para satisfacer las necesidades fundamentales de la gente —con transformar la sociedad de manera fundamental y con apoyar y ayudar a la lucha revolucionaria por todo el mundo—, hacia el objetivo final de un mundo comunista, sin toda explotación y opresión, mientras que al mismo tiempo aborde la crisis ambiental y ecológica verdaderamente existencial, con sentido y de manera integral, lo cual es imposible hacer bajo el sistema del capitalismo-imperialismo. (Originalmente de mi Declaración de Año Nuevo de 2021).

    (Para repetir, en la entrevista que se me hizo a inicios de 2025, hablo con mayor detalle de los principios y métodos básicos del nuevo comunismo, como una continuación, pero también como un salto cualitativo más allá, y en unos aspectos importantes como una ruptura con la teoría comunista tal como se había desarrollado anteriormente).

    Ahora, aquí presento unos de los elementos cruciales que se necesitan para aplicar concretamente el nuevo comunismo y desarrollar el movimiento no sólo hacia la derrota y destitución del régimen fascista de Trump, sino hacia el objetivo final de la revolución. Se necesita a un cuadro de revolucionarios con una fundamentación mucho más profunda y más sólida en el método y enfoque científico del nuevo comunismo, lo que incluye su análisis y síntesis respecto a la historia del movimiento comunista. Esto es una necesidad crítica e inmediata, y hace falta dar un salto real mediante lucha para gestar este cuadro — este cuadro de revolucionarios que puede ser un núcleo dirigente.

    Y tenemos la cuestión de la dirección en sí, que una vez más es un tema controvertido, particularmente con todo el individualismo que se circula en el mundo, y con su concentración particular en esta sociedad, en este país imperialista parásito. La cuestión de tener a un partido comunista, a una vanguardia organizada, como la dirección crítica y necesaria para lo que es de veras una revolución comunista histórico-mundial cuyo objetivo fundamental es nada menos que emancipar a toda la humanidad de miles de años de las cadenas de la tradición — y con la realización del comunismo, eliminar de hecho la necesidad de grupos especiales que actúen como una vanguardia. Pero no antes de haber creado dichas condiciones.

    Así que esto nos lleva a las controvertidas cuestiones de vanguardias y de líderes individuales en el proceso revolucionario que están estrechamente ligadas entre sí (al igual que están estrechamente ligadas entre sí las objeciones al respecto).

    A manera de introducción y fundamentación para una discusión científica de esta cuestión crucial, tenemos lo siguiente:

    En el Manifiesto de nuestro Partido El comunismo: El comienzo de una nueva etapa, se trazan paralelos entre el desarrollo y el cambio (la evolución) en el mundo natural y el cambio en la sociedad humana. Como dice el Manifiesto, el análisis materialista dialéctico de la sociedad humana y su desarrollo histórico:

    da la respuesta básica para aquellos que preguntan: ¿qué derecho tienen ustedes los comunistas de decir cómo se pueda organizar la sociedad, qué derecho tienen los comunistas de dictar qué cambio sea posible y cómo deba darse? En esencia, estas preguntas están mal planteadas y representan una mala interpretación básica de la dinámica del desarrollo histórico —y de los posibles caminos del cambio— en la sociedad así como en el mundo material en general. Es como preguntar por qué los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos —o por qué los seres humanos no pueden tener hijos capaces de volar alrededor de la tierra por sí mismos en un instante, saltar sobre edificios altos de un solo brinco y tener una vista de rayos X que traspasa objetos sólidos— y pedir que se conteste: ¿qué derecho tienen ustedes de dictar qué resulte de la reproducción, qué derecho tienen de decir que los vástagos humanos tengan ciertas características y no otras? No se trata de “qué derecho tienen” sino de qué es la realidad material, y qué posibilidades para el cambio residen en el carácter —contradictorio— de esa realidad material.

    Al examinar por qué las vanguardias son necesarias, y a la vez las contradicciones que ello supone, “Breakthroughs (Abriendo Brechas)” contiene la siguiente observación importante: “En EL NUEVO COMUNISMO [o sea, el libro] se expresa así, y es importante centrarse en eso: Las mismas contradicciones que hacen que sea necesaria una vanguardia son también las contradicciones [en particular en la situación de una sociedad socialista, tras el derrocamiento del capitalismo] que pueden conducir a esa vanguardia a volver al camino del capitalismo”.

    ¿A qué se refiere y por qué importa? Entre otras cosas guarda relación en particular con el papel de los intelectuales. Aunque haya habido mucho anti-intelectualismo en los llamados movimientos del socialismo o movimientos progresistas, la realidad es que los intelectuales son indispensables para cualquier transformación seria de la sociedad. Al mismo tiempo, existe una tendencia a que los intelectuales se alejen de la realidad material y de la lucha concreta que hay que llevar a cabo para transformar el mundo. Por lo que se trata de una lucha y de si dichos intelectuales permanecerán fundamentados en un método y enfoque científico y en la orientación del objetivo de todo esto —de ir más allá de toda explotación y opresión— o de si se vuelven en contra de eso o se alejan de eso hacia intereses personales, particulares y más estrechos.

    Pero, lo cierto es que no se va a hacer una revolución sin forcejear con la realidad compleja de manera continua y en ocasiones en circunstancias muy intensas. Y se necesita un núcleo de intelectuales para dirigir el proceso de hacer eso. Por lo general, esos intelectuales provienen de las partes más privilegiadas de la sociedad, por decirlo así, son personas que tienen la oportunidad de recibir una educación formal. Pero en ciertas ocasiones también pueden provenir de entre individuos particulares, incluso de personas en condiciones muy desesperadas, que de alguna manera recurran a un espacio o forjen un espacio para formarse como intelectuales, entre ellos las personas en las cárceles, por ejemplo, tal como ha ocurrido y tal como hemos presenciado en nuestras propias filas de la revolución. Por lo que, proveniente de una fuente u otra, este núcleo de intelectuales se necesita.

    ¿Por qué se necesita? ¿Por qué se necesita una vanguardia en primer lugar? Debido a que las condiciones a las que están sometidas las masas de personas bajo este sistema, tal como he mencionado aquí, impiden que adquieran las bases y la capacidad de dedicarse de manera sistemática a realmente forcejear científicamente con las preguntas de cuál es la causa de lo que pasa en el mundo, y cuáles son los medios posibles para realmente transformarlo de una manera que correspondería a los intereses de las masas de personas, y en última instancia de la humanidad en su conjunto. Se trata de un proceso complejo en una forma continua. Y, para repetir, no se va a poder hacerlo sin una dirección, que incluya a un núcleo de intelectuales que sea capaz de forcejear con esto y se dedique a ello. Así que para ponerlo en términos concisos, son las propias contradicciones del sistema capitalista (y de hecho de todos los sistemas opresivos) las que crean la necesidad de tener una vanguardia. Debido a esta disparidad, a estas divisiones, la rara circunstancia de que una pequeña parte de la sociedad tenga la oportunidad de formarse así, mientras las masas de personas no: eso es lo que hace que una vanguardia sea necesaria.

    Por otro lado del panorama, esa diferencia se extiende, y a veces es una brecha enorme, no solo algo menor, que se extiende a la sociedad socialista, y puede interpretarse de una u otra manera: avanzar hacia la superación final de este antagonismo mental-manual, por decirlo así, o puede reforzar la posición dominante de quienes, debido a las contradicciones de la vieja sociedad que no pueden eliminarse de golpe, se mantienen objetivamente en una posición por encima de las masas de personas. Y ya he señalado esto antes: existe una verdadera tensión —y lo vi al leer la discusión de Mao con Kissinger, por ejemplo— cuando se trata del ámbito de las ideas enrarecidas, o hasta de cuestiones prácticas pero a gran escala, cuando te reúnas y hables en el ámbito de las ideas enrarecidas, y te puedes desvincular y olvidar lo que se supone que debes representar al hacerlo. Las presiones pueden hacer que pierdas de vista, o incluso le des la espalda, a lo que te llevó a estar en esa posición en primer lugar.

    Así que se trata de una lucha constante, pero no se puede resolver prescindiendo de las vanguardias. Lo único que resultará de eso es garantizar que se permanezca dentro de los terribles confines del sistema existente.

    Para volver al tema básico, las contradicciones que hacen que sea necesaria una vanguardia —y sí un núcleo de líderes— son también las contradicciones que podrían llevar a que eso se convierta en su contrario; pero no se puede prescindir de eso al no contar con ese núcleo de dirección. Pero hace falta desarrollar una lucha continua para mantenerla en el camino en el que se inició al comienzo y hacia donde tiene que seguir avanzando.

    Breakthroughs (Abriendo Brechas)” tiene un extenso tratamiento de esta contradicción, en el que sin duda es importante adentrarnos. Aquí voy a centrarme en unos aspectos esenciales de esto que, sobre todo en las condiciones de hoy, son muy controvertidos, a la vez que son muy importantes.

    Para comenzar, aunado al papel dirigente de las vanguardias comunistas, en ciertas circunstancias sobresalen unos líderes individuales en su papel particular, como concentración del papel de tales vanguardias — y, de hecho, como una concentración de las objeciones a este tipo de dirección de vanguardia.

    Una queja que se repite con frecuencia en los ataques oportunistas contra los revcom y contra mí es el énfasis en la importancia de mi dirección, y la afirmación de que por eso somos un “culto”, y que yo soy un “líder de culto”. En diversos lugares, lo que incluye en artículos en revcom.us, yo y otros hemos mostrado que esto es una tergiversación deliberada y burda. Un rasgo particular que distingue a estos ataques oportunistas es que reflejan descarnadamente una ignorancia abrumadora —en muchos casos total— y a menudo deliberada de lo que yo y los revcom en realidad representamos y por lo que estamos trabajando, y específicamente del contenido del nuevo comunismo, el que ha resultado de las décadas de trabajo que he llevado a cabo, de sintetizar las experiencias positivas y negativas del movimiento comunista y de extraer lecciones de una amplia gama de actividades humanas.

    Una de las variaciones de estos temas oportunistas dice que yo quiero ser un dictador. Como de hecho la hora ya se hace tarde (para parafrasear una estrofa de Bob Dylan), permítanme hablar claramente sobre esto. La realidad es que yo no deseo ni me interesa ser un dictador — pero sí tengo un profundo interés y determinación de hacer surgir la dictadura del proletariado (el poder estatal socialista) como vehículo político con el cual hacer surgir la transformación fundamental de la sociedad y en última instancia del mundo en su conjunto, con dimensiones completamente nuevas de libertad humana, con la abolición de todas las relaciones de explotación y opresión.

    Así que examinemos directamente esta cuestión de los individuos sobresalientes y de los líderes individuales. Es un hecho, que por lo general cuenta con un amplio reconocimiento de parte de la gente, de que sí emergen en muy diversos ámbitos de la sociedad individuos sobresalientes. Hasta existen cultos en torno a estas personas: siendo Taylor Swift una de entre las más recientes. Pero sale algo diferente, y las personas reaccionan de manera distinta, a la hora de tratar el ámbito de la política o de concreta o potencialmente “manejar la sociedad”. Ahí, las personas reconocen que el papel de los individuos sobresalientes ejercerá una influencia desproporcionada en el tipo de sociedad que exista — y por lo tanto en estas personas, en la manera en que esto las afecta. Pero, espontáneamente, las personas tienen una comprensión no científica de esto. A menudo se expresa —una vez más, especialmente con el individualismo extremo— así: “No quiero que nadie me diga qué pensar”. (Incluso a veces: “Ni siquiera quiero que nadie me diga qué libros debo leer”). Tonterías así. Como si el funcionamiento de este sistema a diario y en cada instante no te dijera qué pensar, algo que obra en tu forma de pensar constantemente, aunque algunas personas se niegan a reconocerlo. La realidad es que, este sistema y sus dominantes relaciones e ideología y cultura e instituciones políticas y el funcionamiento del sistema ejercen una constante influencia en ti, lo que influye en lo que piensas en todo momento. Por eso, para repetir, la gente cree que existe la “naturaleza humana”. Pues, existe una forma en que las personas piensan y actúan que se basa en que el sistema las influencia — y cuanto menos tengan conciencia de que esto es lo que está pasando, más vulnerables serán al sistema, y más serán mantenidas bajo su influencia.

    Así que, en realidad, la cuestión no es decirle a la gente qué pensar, sino que existe una cuestión real de llevar lucha con la gente sobre cómo pensar. O sea, si pensar sobre una base científica, con un método y enfoque científico, o si aferrarse a cualquier onda subjetiva — por lo general bajo la influencia más o menos directa del funcionamiento de este sistema, o por los individuos que estén reflejando la perspectiva y valores, y en última instancia, las relaciones, de este sistema. Por lo que no se trata de decirle a la gente qué pensar, y no se trata de decirle a la gente cómo pensar en un sentido estrecho; se trata de la manera de pensar que la gente necesita en el sentido más amplio — si aplican un enfoque a la realidad objetiva que de hecho analice y sintetice científicamente, examine los patrones y relaciones más profundas, y extraiga las necesarias conclusiones de la realidad, y de ahí compare eso con la realidad aplicándolo. La verdadera cuestión es si aplican dicho método — o si simplemente le entran a toda suerte de inclinaciones subjetivas personalmente gratificantes.

    Las personas pueden reconocer fácilmente, pueden sostener un debate: “quién es el GOAT” [el más grande de todos los tiempos] en el basquetbol. ¿Es Michael Jordan, es Lebron James, o es Wilt Chamberlain? Pueden llevar toda una serie de debates sobre quién es el GOAT en el basquetbol. Pero a veces se dice: “bueno, ¿por qué ustedes ponen tanto énfasis en un individuo — no es la ciencia un proceso colectivo?” Sí, lo es. Al igual que una revolución es un proceso colectivo. Por eso tiene una dirección. Cualquier equipo de científicos que actúa en la forma que tiene que actuar, necesita tener y sí tiene dirección.

    ¿Por qué se le llama “darwinismo”? Debido a que Darwin —había otros individuos que se aproximaban a conclusiones similares— pero fue Darwin el que sintetizó y desarrolló el análisis científico de la evolución. Por eso la evolución está asociada con Darwin, pues Darwin fue el que de hecho hizo este importante avance y lo popularizó. ¿Por qué la gente dice “bueno, no tienes que ser un Einstein” para hacer esto o aquello? Debido a que Einstein hizo un gran avance en la ciencia de la física. Y así sucesivamente. La gente puede reconocer eso.

    Por supuesto eso no significa que, al hacer un gran avance —al establecer algo firmemente sobre una base científica— se detenga la ciencia. No. Aún es necesario seguir aplicando el método científico, pero continúa sobre la base del importante avance que se haya hecho (aunque esto abarque, y con frecuencia sí abarca, el desarrollo adicional de lo que supone dicho avance, tal como, por ejemplo, en el caso de la ciencia de la evolución).

    Lo mismo se aplica en el ámbito de las relaciones sociales y la transformación de la sociedad y el mundo objetivo más amplio. Pero las personas objetan debido a que el individualismo les dice: “Ay, no, esto podría afectarme, de hecho podría compelerme a hacer frente a lo que en realidad está pasando en el mundo, en lugar de seguir la misma onda subjetiva de siempre que vi en las redes sociales ayer, o alguna idea que se me ocurrió, o ‘lo que todos saben’… ‘lo que mucha gente dice…’” Así es el tipo de lucha que hay que desarrollar sobre cuál perspectiva y método se va a aplicar. Y cuando dicha perspectiva y método estén asociados con cierto grupo o cierta persona que ha hecho un avance importante — si de hecho se aplica por la emancipación de la humanidad, eso es algo genial, no algo malo. Es algo genial si eso ocurre.

    Y respecto a mí, todo lo que he hecho ha guardado relación con impulsar la posibilidad y el carácter emancipador de la transformación de la sociedad. La gente lo puede aceptar o lo puede rechazar — pero ahí está, está ahí para quien lo quiera: no voy a cobrar nada, y no me interesa en absoluto recibir ninguna remuneración. Ahí está para quien lo quiera. Como dije, eso es lo que yo represento, y esto es lo que nosotros representamos colectivamente, no imponer nuestro dominio sobre la gente y ser un “dictador” en el sentido no científico en que la gente habla de ello.

    Así que, que quede claro, el surgimiento de individuos en esos diferentes campos, incluido el campo del comunismo, de la transformación radical de la sociedad para arrancar de raíz y eliminar la explotación y la opresión, no se trata de un “genio individual” aislado del resto del mundo y del resto de la sociedad. Se trata de las características específicas que tengan las personas. Pero va mucho más allá del “genio individual” o algunas capacidades y cualidades especiales en un sentido “reificado”; más bien se trata de una combinación de factores, individuales pero sobre todo sociales, incluido el papel del accidente, en la manera en que individuos particulares surgen para desempeñar un cierto rol dirigente en distintos campos en diferentes momentos.

    También es necesario comprender esto científicamente. La pregunta básica que todos deberían examinar es la siguiente: ¿Qué contenido tiene? ¿Cuál es su objetivo? ¿Cuáles son los métodos y principios en torno a los que actúa y que aplica? ¿A qué llama a que las personas hagan, y hacia dónde conducirá si las personas sí lo adoptan y lo aplican? Así son las preguntas que deberían incidir de forma central en la evaluación de la cuestión de los líderes individuales. Cuando escribimos esa polémica en respuesta a este ataque, este ataque bajo de parte de Hannah Zeavin, nuestra respuesta planteó la pregunta: BA tiene todo un conjunto de obras; ¿cuáles obras de BA ha examinado Zeavin (quien, de hecho, está en el mundo académico), cuáles de estas obras escogidas de BA ha examinado con seriedad (o que haya examinado en primer lugar)? Y no me parece que se requiere mucha imaginación para dar una respuesta.

    Esto es típico de esos ataques oportunistas. Pero por otro lado, lo central es: Ahí está, ahí está el nuevo comunismo. Está a la disposición de todos. Se invita a todos a examinarlo, a bregar por determinar lo que en realidad representa y hacia dónde conduciría. Y a hacerlo no solo a título individual, sino colectivamente con otros. Y de ahí, sobre esa base, extraer conclusiones. Tenemos que luchar por eso.

    Así que, una vez más, las vanguardias —y, sí, a veces, los líderes individuales— son tanto una necesidad como algo genial para la causa de la emancipación de la humanidad si en eso se basan en realidad, por eso están trabajando y haciendo una contribución sobresaliente, y necesaria.

    Por lo que podemos decirlo así: en cuanto a la oposición relativamente extensa (y en ocasiones muy virulenta) a los líderes individuales, independientemente del contenido y del rol de tales líderes, cabe decir, una vez más, que una gran parte de esta objeción a los líderes individuales es el individualismo que es tan extendido en Estados Unidos, el más parásito de todo los países capitalista-imperialistas. En esencia, una buena parte de esta objeción se reduce a “¡¿y yo qué — cómo es posible que alguien sea más importante, que pueda desempeñar un papel más importante, que yo?!

    Respecto a todo esto, lo siguiente de Ardea Skybreak, en la entrevista a ella, Ciencia y revolución, tiene mucha relevancia:

    También hay otra idea que algunas personas expresan: “¿No es que todos somos iguales?”. O, ¿no es que nuestro objetivo tiene que ser “hacer que todos seamos iguales”? ¡¿Por qué dice la gente tantas idioteces?!

    [se ríe] Mira, una cosa es decir que todos los seres humanos son “iguales”, en el sentido de que cada ser humano es un pleno ser humano y hay que reconocerlo como tal. No existe un ser humano “ilegal”, no existe un ser humano que es “la mitad, o tres quintos de un ser humano, no existe un ser humano intrínsecamente “inferior”. Todo ser humano es un ser humano pleno. Así es, por un lado. Pero cuando una persona plantea la pregunta, ¿no es que todos debamos ser iguales?, en realidad lo que pregunta es, ¿no es que todos debamos tener la posibilidad de ejercer nuestro peso al mismo grado, no es que todos debamos tener la posibilidad de ejercer exactamente la misma influencia? Pues, eso no es la realidad. No sé en qué mundo de fantasía vive esa persona, pero la realidad es que en las sociedades humanas, diferentes personas ejercen diferentes grados de influencia, por razones buenas y malas.

    Pues, por ciertas razones malas, algunas personas ejercen una influencia y peso desproporcionados. Por ejemplo, las personas que manejan el gobierno, que manejan la sociedad, que manejan la policía y las fuerzas armadas, usted no es igual a dichas personas. ¿Me entiendes? [se ríe] Los patrones donde usted trabaja, los que pueden echarlo a la banqueta, pues usted tampoco es igual a dichos patrones. No se debe a que usted sea un ser humano menos valioso, sino a que objetivamente usted no es igual a dichos patrones en lo que concierne a la posición social que usted tiene y la influencia que usted puede ejercer. Así que se ve en esos ejemplos que no todos somos “iguales”, puesto que algunas personas ejercen un peso e influencia desproporcionados, de una naturaleza negativa.

    Por otro lado, también hay personas que tienen un peso e influencia desproporcionados de una naturaleza positiva, en maneras que pueden contribuir positivamente a la sociedad, que pueden “servir al pueblo” en varias maneras. Veamos las personas que son “los mejores” en su campo, como el mejor doctor o el mejor mecánico de auto o el mejor atleta o músico. No los considero un ser humano “mejor” que yo en algún sentido, pero no tengo problema en reconocer que a mí me hacen falta las capacidades y experiencia que ellos tienen en esos campos, y por lo tanto no todos somos “iguales” en ese sentido y por lo tanto yo no espero ejercer la autoridad o la influencia al mismo grado que aquellos mejores expertos en un quirófano, en una cancha de básquetbol o en un escenario de concierto, para usar esos ejemplos. Pero eso no me preocupa. No me siento amenazada por eso. No es necesario que seamos “iguales” en cada dimensión de la vida. Y la realidad es que no todos somos iguales respecto a la experiencia, las capacidades y las habilidades. En relación a las cosas positivas, eso no es malo, más bien es excelente, el que algunas personas ejerzan más peso e influencia. Lo que me lleva de nuevo al tema de BA. No solamente no es malo sino que es excelente, el que BA ejerza un peso e influencia desproporcionados al interior del Partido que él dirige, en el movimiento mayor para la revolución y en la sociedad más amplia. Si él tiene la experiencia, las capacidades y las habilidades que lo hacen “el mejor del campo” de analizar los problemas sociales más importantes de la época actual y de qué hacer al respecto, si objetivamente él es “el mejor del campo” respecto al desarrollo de la ciencia de la revolución y el comunismo, pues yo, por mi parte, ¡quiero que él tenga la posibilidad de ejercer la máxima influencia desproporcionada que sea posible!

    (Ardea Skybreak es una científica con formación profesional en ecología y biología evolutiva, y es promotora de la nueva síntesis del comunismo. Es autora, entre otras obras, del muy importante libro La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: Saber qué es real y por qué importa).

    Esto nos lleva de vuelta a la cuestión de los “líderes breakthrough [que abren brechas]” y la relación entre los “líderes breakthrough” de este tipo —los individuos sobresalientes que sí emergen de esta manera, tal como acaba de mencionar la cita de Skybreak— y el proceso colectivo más amplio. Ambos son indispensables si va a darse una revolución triunfante y una transformación de la sociedad que realmente conduzca a la emancipación.

    Pero al respecto ha habido un problema en la experiencia del movimiento comunista, desde los inicios. Por ejemplo, con el desarrollo de los movimientos socialistas en la época de Marx, después de cierto momento, al ver que estas personas para nada estaban planteando lo que él representaba, sino que lo hacían en nombre de eso, Marx se vio obligado a comentar: algo que sé es que no soy un marxista. Bien, obviamente eso es un comentario irónico. Pero refleja la contradicción objetiva de que las personas, en nombre de Marx y del marxismo, estaban planteando cosas que en realidad divergían mucho de lo que Marx estaba desarrollando, y en muchos sentidos se oponían a lo que de veras Marx estaba desarrollando, los avances importantes que Marx hizo que eran de importancia histórica.

    O podemos examinar el ejemplo de Lenin. Él estaba rodeado de personas que a un grado importante no estaban con él en el transcurso de desarrollar la revolución e incluso posteriormente, pero de una manera aguda, justo en el momento en que la toma del poder estaba objetivamente a la orden del día y Lenin lo reconocía mientras ninguno de los demás lo hacía. Se dio una situación tan intensa que en cierto momento, Lenin tuvo que amenazar con renunciar al Comité Central de los bolcheviques si ellos no se le unían a él para llevar a cabo la insurrección que ya estaba madura para realizarse — o se hubiera perdido la oportunidad, lo que hubiera sido un crimen histórico.

    Lo mismo con Mao. Mao contaba con un cierto pequeño núcleo de personas a su alrededor al mero final, pero, en líneas generales, la mayoría de la dirección del Partido Comunista, por las razones que ya traté anteriormente —entre ellas que muchas de estas personas estaban en la revolución únicamente para hacer que China fuera un país poderoso, una vez más, y en realidad, no estaban a favor de la emancipación de toda la humanidad con el comunismo—, en muchos casos, Mao se encontró a solas y aislado, especialmente al final. Le comentó en tono de ironía a alguien que lo entrevistó, que le dijo a él: “Ah, usted ha cambiado tanto al mundo”; él replicó que únicamente he cambiado unos kilómetros alrededor de Pekín (o Beijín, tal como se le llama ahora).

    Así que se trata de una contradicción histórica que, una vez más, se está manifestando en el contexto del nuevo comunismo. Y esto es algo que hay que transformar. No podemos repetir la experiencia que acabo de resumir con estos otros lideres del movimiento comunista y los avances importantes o cruciales que estaban dirigiendo y por los que estaban luchando. Sí, va a haber una diferencia —es importante hablar de esto objetivamente y no me refiero a esto a título personal— va a haber una diferencia cuando emerjan líderes sobresalientes y haya otros que no están al mismo nivel. Pero no se puede convertir eso en un principio, y no se puede permitir que eso crezca espontáneamente. Es necesario trabajar en torno a esto de modo que cada vez más personas estén por el mismo camino y estén esforzándose por estar al mismo nivel, pero que de hecho no alcancen el mismo nivel, sino que se esfuercen por estar al mismo nivel y por formar parte de un proceso colectivo en que, en ese sentido, sí, todos sean iguales — en el sentido de que se tiene que evaluar todas las ideas por igual, independientemente de quién sea la fuente de esas ideas, sobre la base de si son ciertas en realidad o no. Si de hecho se conforman o no a la realidad tal como está y tal como está avanzando y cambiando, y hacia dónde conducirán.

    Por eso, existe una aguda contradicción que hay que tratar directamente — y es necesario hacer avances importantes, avances importantes adicionales. Por una parte, existen líderes sobresalientes. Por otra parte, no podemos tener un espectáculo unipersonal. Se necesita una colectividad en constante expansión con un núcleo, sí un núcleo sólido, de personas que estén firmemente con eso y que estén esforzándose por estar al mismo nivel, y que en el contexto de ese proceso colectivo sean iguales todas las ideas. Es necesario evaluar las ideas de todos sobre la base que acabo de describir y no sobre la base de “bien, usted es un individuo sobresaliente, y usted no lo es”. Así que esta es una contradicción aguda que tiene una expresión histórica que tenemos que encontrar una manera de transformar rápidamente en un sentido positivo, en lugar de dejar que la espontaneidad la lleve en un sentido negativo.

    En este momento, en las filas de los revcom, urge y apremia mucho que se dé un salto adicional —ahora mismo— en forjar un núcleo colectivo de líderes con fundamentación científica, basados firmemente en el método y el enfoque del nuevo comunismo, que lo apliquen sistemáticamente y forcejeen con la forma de aplicarlo a una realidad compleja y continuamente cambiante. Esto es necesario para atraer, formar y solidificar —en un marco de tiempo “finito”, no en un marco de tiempo amorfo— a una “masa crítica” de revolucionarios dedicados con una fundamentación científica con un cuadro de “comandantes estratégicos” cada vez más templados y en continua expansión — que sea capaz de atraer, formar y dirigir a unas filas revolucionarias más amplias continuamente crecientes con una fundamentación sólida en el método y enfoque científico del nuevo comunismo y de manera concomitante una capacidad de aplicarlo creativamente, capaz y con la orientación de emprender la lucha con confianza y energía para desarrollar la lucha para ganarse a crecientes números de personas a esto, lo que incluye emprender una lucha convincente basado en principios contra la oposición y ataques oportunistas carentes de principios.

    Así que esto es la esencia de la dirección comunista y lo que tenemos que ponernos a la altura de hacer: de manera científica analizar y sintetizar la realidad; identificar y determinar el peso de las distintas contradicciones en cualquier situación dada, así como en general, y conocer la manera de centrarnos en la contradicción principal en un momento determinado, pero manejar correctamente, en esa conexión, las contradicciones secundarias pero todavía importantes. Al tener en cuenta que esto, sí, supone aprender de seres humanos reales y a la vez dirigirlos —aprender de seres humanos reales y a la vez dirigirlos— no máquinas u objetos. Tener claramente en cuenta y actuar según el objetivo fundamental de emancipar a la humanidad, aplicar la ciencia del nuevo comunismo, y específicamente el método y enfoque del nuevo comunismo, hacia ese objetivo. Y, para repetir, manejar correctamente la relación entre fines y medios la que no sólo es compleja en ciertos momentos, sino que puede volverse extremadamente aguda, tal como hemos visto en la historia del movimiento comunista y la sociedad socialista.

    No se trata de algo de menor importancia que la Unión Soviética y posteriormente China, incluso con la dirección de Mao, dieron ciertos pasos y se encaminaron en ciertos sentidos que en realidad iban en contra de sus objetivos generales, en la forma en que se manejó la Segunda Guerra Mundial en la Unión Soviética y la apertura hacia el Occidente, por ejemplo, por parte de China. Hubo razones apremiantes reales. Las armas nucleares no son una broma. No es de poca importancia la matanza de 25 millones de personas en la Unión Soviética. Éstas son contradicciones reales, y en ocasiones extremadamente agudas, con implicaciones monumentales. Y por eso es tanto más importante mantenernos firmemente fundamentados en el necesario método y enfoque científico, y luchar colectivamente por aplicarlo, a fin de manejar correctamente la relación entre las contradicciones. ¿Qué es lo principal y qué es lo secundario en un momento determinado? ¿Cómo tal vez esté cambiando eso? ¿Cómo manejar todo eso en el sentido que conduzca a donde las cosas tienen que ir, aun cuando a corto plazo, las cosas puedan estar en contradicción con el objetivo fundamental? No obstante, todavía es necesario manejar eso de modo que en general haga avanzar las cosas hacia el objetivo fundamental de la revolución comunista emancipadora.

    Así que, a manera de conclusión, volvamos a un tema importante: la naturaleza sangrienta (y represiva) de las revoluciones burguesas (capitalistas), incluida la Revolución Americana, es algo que hay que reconocer. Una de las cosas que se recalcan, al ver la serie de Ken Burns sobre la Revolución Americana, es qué tan sanguinaria lo fue. Qué tanta violencia —sabemos que ellos siempre hablan de “ah, no podemos tener esa violencia”— pues, qué tanta violencia hubo en esa Revolución Americana. Qué tanta represión brutal que hubo, como la de las diferentes fuerzas que se vengaban de las personas de uno u otro bando — el estire y afloje entre los que eran leales a la Corona británica y los que estaban en la Revolución Americana combatiendo por la independencia, y así sucesivamente. En el caso de ver dicha serie, la que sin duda vale la pena ver, se puede ver qué tan sanguinaria y brutal estuvo esa revolución, en una forma que de hecho no queremos que sea la revolución por la que estamos luchando — y tenemos que trabajar para que no sea sanguinaria en ese sentido, con represalias vengativas incluso contra los civiles. Pero eso no borra el hecho de que la Revolución Americana fue sanguinaria por una razón. Las revoluciones, como dijo Malcolm X, son sangrientas. No es posible eludir el hecho de que así es el carácter de las revoluciones — en lo fundamental debido a la resistencia a la revolución por parte de las clases dominantes existentes, su violencia sangrienta para ejercer brutalmente su dominio. Pero al ver la serie de Ken Burns, se ve que esa fue una revolución sanguinaria y sí, represiva y en momentos vengativa, la cual de hecho la dirigieron los propietarios de esclavos, y los aspirantes a capitalistas de diversa índole, y estuvo sobre todo al servicio de sus intereses — y, como sale en la serie de Ken Burns, dicha revolución marcó el comienzo de la búsqueda de un imperio estadounidense, que incluía la expansión hacia el Occidente (que ocurrió al mismo tiempo que dicha revolución) con el genocidio real de los pueblos indígenas. Así que esto se desenvolvía al mismo tiempo que el lanzamiento de un imperio de explotación cruel y, sí, opresión empapada de sangre.

    Y se dio toda la terrible destrucción y horroroso sufrimiento causados por el sistema capitalista, tal como se ha desarrollado desde esa época (e incluso en sus orígenes aún más remotos) en un sistema mundial de despiadada explotación y sangrienta opresión.

    Lo que está a la “orden del día histórica” en este momento, si va a haber un camino hacia adelante para la humanidad hacia un futuro digno en el que vivir —lo que se necesita desesperadamente ahora para hacer realidad esta posibilidad— es una revolución para abolir este sistema el cual se engendró por medio de acontecimientos como la revolución americana inicial. Una revolución en esta época para abolir este sistema de explotación, opresión y destrucción masiva, y para reemplazarlo por algo mucho más emancipador. Independientemente de las afirmaciones de la serie de Ken Burns de que la Revolución Americana fue lo más emancipador y brindó la inspiración para las cosas más emancipadoras en la historia del mundo, tal revolución fue insignificante en comparación con el carácter emancipador de la revolución comunista. No solo fue insignificante, sino que estuvo repleta de despiadada y horrorosa opresión y explotación a las que dio mayor ímpetu y las que desató. Por otro lado, la revolución comunista tiene que dar un salto más allá de todo eso, hacia la abolición de todo eso.

    Así que se trata de una revolución para abolir este sistema de explotación, opresión y destrucción masiva, y para reemplazarlo por algo mucho más emancipador especialmente en vista de que el sistema capitalista-imperialista se ha vuelto totalmente obsoleto (desde hace mucho tiempo caducó) y representa una amenaza existencial a la humanidad, como ya he mencionado.

    La revolución que se necesita ahora depende de una situación revolucionaria: una profunda crisis que afecte a toda la sociedad y sus instituciones gobernantes e imperantes — y esta revolución no debe incluir los actos de individuos aislados o de pequeños grupos desvinculados de las masas de personas, sino la acción y apoyo cada vez más conscientes y decididos de parte de millones de masas, dirigidas por una fuerza con fundamentación científica y visión a futuro, con profundos vínculos y una poderosa base organizada entre dichas masas. Y para repetir —a diferencia de las demás revoluciones anteriores lideradas por las clases explotadoras (tales como la Revolución Americana, o incluso de la Revolución Francesa de una época anterior)— esta revolución comunista debe tener por objetivo la transformación de toda la sociedad, y en última instancia del mundo en su conjunto, para abolir y arrancar de raíz todas las relaciones opresivas y explotadoras en todas partes y para posibilitar que los seres humanos, por fin, expresen su humanidad de la forma más excelsa.

    Así, teniendo en cuenta todo eso, lo siguiente, de mi Mensaje de Año Nuevo de 2025, habla de la realidad esencial y la urgente necesidad y reto:

    [Este fascismo de Trump y MAGA] fue engendrado por este sistema del capitalismo-imperialismo — un sistema que, por su propia naturaleza, perpetra horrores continuos, a un nivel mucho más allá de lo que se ha llevado a creer incluso a la mayoría de las “personas informadas”….

    El fascismo de Trump y MAGA… habiendo surgido del suelo de todo este sistema (y de toda la historia de este país), desatará todo este horror más completamente y de formas más flagrantes, mientras que al mismo tiempo la naturaleza básica y las dinámicas de este sistema en su conjunto están sometiendo a las masas de la humanidad a un sufrimiento terrible, destruyendo el medio ambiente a un ritmo acelerado y aumentando el peligro de una guerra total entre Estados Unidos y sus rivales en Rusia y China — todos los que son potencias imperialistas dotadas de armas nucleares.

    Lo que he dicho con claridad antes se destaca ahora con mayor urgencia:

    Nosotros ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas dominen al mundo y determinen el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes.

    Hay una forma completamente nueva de vivir — con un sistema fundamentalmente diferente.

    No existe ninguna razón buena por la que el mundo tiene que ser tal como es, con todos sus horrores muy reales.

    No existe ninguna razón buena por la que, aparte de la masiva muerte y destrucción de la Segunda Guerra Mundial, en el tiempo transcurrido desde que terminó esa guerra (en 1945) más de 500 millones de niños hayan muerto innecesariamente de hambre y enfermedades evitables, en lo fundamental debido a la forma en que el mundo, y en particular los países más pobres del mundo, han sido dominados por el capitalismo-imperialismo, con Estados Unidos como el depredador imperialista “número uno”.

    No existe ninguna razón buena por la que una persona, en cualquier parte del mundo, tenga que pasar hambre o carecer de vivienda digna, atención médica y otras necesidades básicas — o viva con el temor constante de carecer de estas necesidades.

    No existe ninguna razón buena por las guerras interminables y la destrucción acelerada del medio ambiente, de las que este sistema es fundamentalmente responsable.

    No existe ninguna razón buena por la que la cultura y las formas de pensamiento dominantes tenga que servir a reforzar relaciones asesinamente opresivas, mientras inculcan en la cabeza de la gente la ridícula noción de que no existe ninguna alternativa positiva a todo esto.

    No existe ninguna razón buena por la que continúe la larga noche en la que la sociedad humana ha estado dividida en amos y esclavos, y las masas de la humanidad han sido objeto de latigazos, golpes, violaciones, masacres, encadenadas y amortajadas en la ignorancia y la miseria.

    No existe ninguna razón buena por todo eso, pero existe una razón básica: el hecho de que el mundo y las masas de la humanidad todavía están obligados a existir bajo la dominación de este sistema del capitalismo-imperialismo.

    Este sistema es completamente absurdo —criminal y monstruosamente absurdo— y completamente obsoleto: ha pasado mucho tiempo desde su fecha de caducidad, ha pasado el momento en que puede conducir a algo positivo para la humanidad — y, al contrario, se erige como la barrera directa a la emancipación de la humanidad de toda esta demencia, atrocidad y sufrimiento innecesario. El ascenso del fascismo, en muchos otros países, así como en el mismo Estados Unidos, es una clara señal de la naturaleza completamente anticuada de este sistema y del peligro cada vez mayor que representa para la humanidad en su conjunto.

    Ahora nos encontramos en un momento en el que es cada vez más urgentemente necesario ir más allá de todo este monstruoso sistema — más allá de una situación en la que las personas están obligadas a luchar sólo por la supervivencia individual, en la que todos están compelidos a competir y estar en conflicto con los demás, y en la que las masas de personas en todas partes están encadenadas por relaciones opresivas anticuadas, mientras que el futuro, y la propia existencia, de la humanidad están cada vez más en peligro.

    Y ahora es posible ir más allá de todo esto.

    Es posible una forma de vivir completamente diferente: una forma completamente diferente de organizar la sociedad, con una base económica y sistema político, relaciones emancipadoras entre las personas y una cultura edificante radicalmente diferentes — todo ello orientado a satisfacer las necesidades básicas y cumplir los intereses más elevados de las masas de personas. Esto se expone, de manera panorámica y concreta, en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, que he escrito. En la Declaración NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE, se exponen síntesis de los puntos básicos en esta Constitución — que arrojan una luz sobre la forma verdaderamente emancipadora en que podríamos vivir. (Esta Declaración, así como la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, están disponibles en revcom.us).

    Llegar a formar parte de las filas organizadas de revolucionarios que asuman el reto de hacer realidad esto — unirse a EL CUERPO REVCOM Por La Emancipación De La Humanidad, trabajar activa y urgentemente por esta revolución — arriesgar la vida no solo para nosotros mismos, ni para un círculo o clica estrecha, sino para la emancipación de la humanidad: eso es algo por lo que verdaderamente vale la pena vivir y dedicar la vida.

    ¡EN NOMBRE DE LA HUMANIDAD, NOS NEGAMOS A ACEPTAR UN ESTADOS UNIDOS FASCISTA!

    ¡TODO ESTE SISTEMA ESTÁ PODRIDO E ILEGÍTIMO — NECESITAMOS Y EXIGIMOS UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE!

  • ARTICLE:

    LO QUE HACE FALTA AHORA:

    Ir más allá del capitalismo —y más allá del “socialismo democrático” al estilo de Mamdani—, ir más allá de todo el sistema, hacia algo mucho mejor.

    Los revcom hablan de una revolución real — y trabajan activamente para lograrla... que conduzca a un sistema fundamentalmente diferente, una sociedad organizada sobre una base fundamentalmente diferente y, en última instancia, un mundo completamente diferente.

  • ARTICLE:

    El asesinato a sangre fría de Lorenzo Salgado Araujo y la urgente necesidad de acabar con este sistema

    Photo of Lorenzo Salgado Araujo, murdered by ICE, held by his sons, Ronaldo and Lorenzo Jr., at news conference, July 8, 2026.

     

    Foto de Lorenzo Salgado Araujo, asesinado por ICE, sostenido por sus hijos, Ronaldo y Lorenzo Jr., en una rueda de prensa, 8 de julio de 2026.    Foto: AP

    Houston, 7 de julio: Agentes de ICE que merodean por el East End de Houston, el barrio más antiguo de la ciudad, acecharon y asesinaron a sangre fría a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años. Salgado venía recogiendo a 3 empleados de su pequeña empresa de construcción antes del amanecer y se preparaba para conducir hasta el suburbio donde estaban trabajando en casas. Salgado Araujo era muy conocido en el barrio de Magnolia Park: fue un padre, esposo, vecino y empleador muy querido. Había vivido en este barrio cerca del Canal Ship de Houston durante 35 años tras llegar a la ciudad siendo adolescente. No tenía antecedentes penales y nunca tuvo ningún tipo de "líos".

    gwen howerton @kissphoria.bsky.social
    Gran asistencia para una protesta por el asesinato de Lorenzo Salgado Araujo por ICE el martes en Magnolia Park, Houston. El vídeo es de mi compañera Macy Meinhardt, que no está en Bluesky pero sí en la escena.

    En Houston se ha expresado mucho cariño por Lorenzo. Ha habido mítines, marchas, vigilias y otras formas de apoyar a Lorenzo y su familia. Al mismo tiempo, el silencio de los líderes políticos del estado —todos fascistas cristianos— ha sido ensordecedor. Pero algunos de sus seguidores fascistas han salido de sus alcantarillas habituales para hacer discursos ignorantes y racistas en los comentarios sobre las redes sociales que simpatizan con Lorenzo. Dicen que los inmigrantes no pertenecen aquí, que deben "volver de donde vinieron". Apoyan a Trump y sus esfuerzos por expulsar a los inmigrantes de Estados Unidos.

    ¡Estos idiotas no tienen ni idea de cómo y por qué millones de inmigrantes llegaron a Estados Unidos en primer lugar! En los últimos 50 años, millones de personas como Lorenzo Salgado Araujo han sido empujados a este país desde sus tierras de origen en México y otros países de América Latina, el Caribe, Asia y África, impulsados por el funcionamiento de un sistema arraigado en Estados Unidos y algunos otros países. El capitalismo-imperialismo es un sistema en una inquieta e incansable búsqueda de enormes ganancias. Absorbe recursos, riqueza y personas de los países del "sur global". Impulsados por la violencia, la pobreza, las catástrofes medioambientales y la pobreza extrema que este capitalismo-imperialismo inflige a la población, y por las invasiones militares, golpes de estado, gobiernos títeres brutales, violaciones generalizadas y violencia por parte de la policía y las bandas que mantienen a la gente oprimida, incontables millones en todo el mundo han sido expulsados de sus tierras natales y obligados a buscar la vida en otro lugar.

    Cierta certeza entre las mentiras

    Inicialmente, los portavoces del Departamento de Seguridad de la Patria (DHS) mintieron sobre Salgado Araujo de una manera similar a las mentiras que difundieron cuando ICE mató a tiros a Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis. Afirmaron que "intentó evadir la detención durante un control de tránsito"; echaron las mentiras de que embistió un vehículo ICE y lo empujó hacia un agente de ICE; y que se negó a seguir múltiples órdenes por los agentes de ICE que invadían la zona.

    No hay ni una pizca de prueba para ninguna de sus acusaciones. Los tres hombres que estaban con Lorenzo, que podrían ser los únicos testigos de su asesinato, están detenidos en un centro de detención de inmigrantes a eso de una hora al norte de la ciudad. Su abogado les dijo a los periodistas: "Puedo decirles con convicción que las versiones de mis clientes sobre los hechos son extremadamente diferentes de lo que dicen los agentes de ICE o de lo que dice la agencia ... Los tres clientes reiteraron que en ningún momento hubo un agente delante del vehículo, ni ningún agente puesto en peligro. Eso es simplemente falso, y creo que mis clientes dicen la verdad."

    Varios medios importantes contribuyeron a las mentiras sobre el asalto de ICE a Lorenzo. Describieron el encuentro como un "control de tránsito" — un lenguaje sacado directamente del manual de ICE/DHS. Los vídeos muestran que varios vehículos de ICE rodearon, cortaron el paso y encerraron la furgoneta de Lorenzo. ¡Fue una puta emboscada, no un "control de tránsito"!

    Ahora, el DHS ha admitido que Salgado Araujo ni siquiera era su objetivo. Supuestamente, una "autoridad texana" no identificada avisó a ICE sobre una furgoneta blanca sospechosa circulando por el East End de Houston, y ICE fue tras la furgoneta equivocada. ¿Como si hubiera sido justificable si hubieran asesinado al inmigrante "indicado"?

    Gran parte de la verdad sobre lo ocurrido está siendo suprimida por las autoridades federales (fascistas) y aún debe salir a la luz. Pero algunas cosas son seguras: una manada de matones mentirosos y asesinos de ICE hirió mortalmente a Lorenzo Salgado Araujo al disparar contra su furgoneta. Permaneció sangrando y gimiendo de agonía en la acera antes de morir en un hospital. Fue un asesinato injustificado y cruelmente racista que ninguna persona decente debería soportar.

    Una escalada masiva, un salto más hacia el fascismo

    At a vigil for Lorenzo Salgado Araujo who was shot by ICE, July 8, 2026.

     

    En una vigilia por Lorenzo Salgado Araujo, quien fue baleado por ICE, el 8 de julio de 2026.    Foto: AP

    At Houston vigil for Lorenzo Salgado, July 8, 2026.

     

    En la vigilia de Houston por Lorenzo Salgado, 8 de julio de 2026.    Foto: Braydon R. Alfrey (@mralfey on IG)

    Miles de inmigrantes fueron detenidos por ICE en junio y a principios de julio. En un periodo de 5 días solo a finales de junio, ICE arrestó a más de 10.000 personas. Los responsables de ICE recibieron un informe de sus superiores que "2.000 detenciones al día era el nuevo estándar para la aplicación de la ley". Estos secuestros brutales ocurrieron en todo el país, en grandes ciudades y pequeños pueblos, y la mayoría de las veces sin la publicidad previa y la conciencia pública que acompañaron a anteriores ataques de ICE. 

    Las personas son acorralada por vehículos de ICE cuando conducen al trabajo en la madrugada, como ocurrió con Lorenzo Salgado Araujo cuando ICE lo asesinó. Son acechados y detenidos cuando van a gasolineras o supermercados, y a menudo sus familias y amigos no saben lo que les ha pasado. ICE está arrestando a personas en autobuses y trenes, e interceptando a personas en aparcamientos comerciales o en calles públicas vigiladas. Estos matones enmascarados de ICE-nazis han estado arrestando a gente regularmente frente a los tribunales locales y estatales y Home Depot. Están difundiendo el terror de que podrían atacar en cualquier lugar, en cualquier momento.

    Stephen Miller es un fascista rabioso y antiinmigrante, y uno de los principales asesores de Trump. En 2025 gritó a sus subordinados que no cumplían con suficiente agresividad en los arrestos de los inmigrantes. ICE debe realizar 3.000 detenciones diarias, insistió, para que al menos un millón de personas al año sean detenidas y deportadas. En los meses siguientes, ICE llevó a cabo invasiones similares a la de la Gestapo en varias ciudades, incluyendo Los Ángeles, Chicago y Minneapolis. Decenas de miles de personas protestaron contra las atrocidades de ICE con gran determinación, perseverancia y creatividad. ICE, que es, con mucho, la agencia policial más financiada del país y funciona como una fuerza paramilitar armada leal únicamente a Trump, estuvo temporalmente a la defensiva políticamente.

    Luego, a finales de la primavera de 2026, el nuevo Secretario del Departamento de Seguridad de la Patria (que incluye ICE), Markwayne Mullin, anunció que estaba desarrollando una "forma discreta" de llevar a cabo deportaciones masivas. Se centra en lo que el American Immigration Council describió como "un enfoque en aumentar la presión sobre los inmigrantes indocumentados para que abandonen el país 'voluntariamente' dejando claro que todo el peso del gobierno federal trabajará para impedirles permanecer en el país". Mullin explicó que su "forma discreta" significará que ICE no será "la noticia principal de todos los días". Pero el régimen fascista de Trump seguirá "... haciendo cumplir las leyes de inmigración. Seguimos deportando a ilegales que no deberían estar aquí. Seguimos persiguiendo a lo peor de los peores, pero lo hacemos de una forma más discreta".

    El ataque masivo contra los inmigrantes es una piedra angular de la rápida consolidación del orden fascista de Trump y MAGA. Las personas que configuran y lideran el movimiento fascista en este país —personas como Donald Trump, Stephen Miller, Steve Bannon, Pete Hegseth— no son simplemente racistas que usan el racismo y el odio hacia los inmigrantes para incitar a sus chusmas de seguidores racistas (aunque sí lo hacen con creces). Su objetivo es imponer un Estados Unidos fascista total que domina violentamente el sistema global del capitalismo-imperialismo. Estos fascistas están convencidos de que las personas de lo que Trump ha llamado "países pozos de mierda" deben ser expulsadas de Estados Unidos. Repitan alegaciones belicistas que avivan las chusmas linchadoras de que inmigrantes de países del tercer mundo "envenenan la sangre" de Estados Unidos. El secretario de Marco Rubio, expuso esta lógica fascista el pasado febrero en una Conferencia Internacional de Seguridad en Múnich:

    ... En la búsqueda de un mundo sin fronteras, abrimos nuestras puertas a una ola sin precedentes de migración masiva que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestro pueblo. Cometimos estos errores juntos, y ahora, juntos, le debemos a nuestro pueblo afrontar esos hechos y avanzar, reconstruir... La migración masiva no es, no fue, no es una preocupación marginal de poca importancia. Fue y sigue siendo una crisis que está transformando y desestabilizando sociedades en todo Occidente. 

    Ten en cuenta: esto no fue un mitin MAGA para "agitar la base social fascista". Rubio habla de cómo los fascistas ven las preocupaciones estratégicas de seguridad para "el Occidente" (Europa y Estados Unidos).

    Una ofensiva fascista a nivel nacional

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

     

    Los arrestos por parte de ICE son más frecuentes en Florida y Texas, donde los fascistas han controlado gobiernos estatales durante años, y donde la policía estatal, de condado y local está obligada por ley fascista a cooperar con ICE. Pero están ocurriendo en todo el país, y ICE ha establecido acuerdos que reclutan y empoderan a la policía local para desempeñar ciertas funciones de ICE, incluyendo la retención e identificación de personas para ICE, en 41 estados y territorios.

    Y en cuanto a los estados "profundamente azules" — Tom Homan, el matón "zar fronterizo" de Trump, presumió recientemente en el "Noticiero Fox " de que Nueva York pronto "verá más agentes de ICE de los que jamás hayas visto en Nueva York. Eso está en marcha. Acabo de revisar un plan operativo. No voy a decirte exactamente cuándo va a pasar, pero ya viene".

    Un documento de DHS de enero de 2025 titulado “Gracias al presidente Trump y la secretaria Noem, más de 2.5 millones de extranjeros ilegales abandaron Estados Unidos”  afirma que desde el 20 de enero de 2025, la administración Trump ha deportado a más de 605.000 “extranjeros ilegales”, mientras otros 1,9 millones se autodeportaron, elevando el número total de “extranjeros ilegales” que han abandonado Estados Unidos desde que el presidente Trump regresó al cargo a más de 2,5 millones.

    Ese fue su primer año de vuelta; el año en curso ha empeorado aún más. El régimen fascista está en camino de superar esa cifra en el año en curso. A finales de junio, Mullin dijo a un entrevistador que "diría que probablemente, en las próximas seis semanas, probablemente superaremos lo que deportamos en todo 2025".

    Como escribió recientemente Revolución, "Esta oleada de ataques ha servido de ariete para el régimen que avanza sin descanso para desmantelar 150 años de la forma establecida de gobierno capitalista. Esto es el fascismo consolidándose en el país capitalista-imperialista más poderoso del mundo como una manera de resolver y gestionar la  crisis y desafíos crecientes a la dominación de este sistema sobre el planeta."

    Hora de valentía, determinación... Y la ciencia

    El jueves, unas 1.000 personas se manifestaron y marcharon exigiendo justicia para Lorenzo Salgado Araujo en Houston. Al menos ese número volvió a marchar el sábado por el centro de la ciudad. Este fin de semana se celebrarán más actividades en el East End y en otras zonas de la extensa área metropolitana de Houston. Todo esto es muy positivo. Protestas como estas deben continuar y crecer. Pero hace falta más — y no solo más protestas. Más profundamente, la gente tiene que indagar sobre cómo y por qué hemos llegado a estas alturas. Y más aún—¿qué hará falta para llegar a un punto en el que ya no haya más personas como Lorenzo Salgado Araujo que mueran baleadas a manos de matones asesinos?

    Todo este maldito sistema es culpable de la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, ¡y mucho más! Hay una salida revolucionaria a esto, y una forma completamente nueva de vivir y un sistema fundamentalmente diferente que es posible. Hay liderazgo para esto en el líder revolucionario Bob Avakian y en el nuevo comunismo que él ha forjado. Conéctate con el Cuerpo Revcom por la Emancipación de la Humanidad, visita revcom.us, atrévete a alzar tus miras hacia un mundo radicalmente mejor.

    ¡JUSTICIA PARA LORENZO SALGADO ARAUJO!

    ¡QUE SE LARGUE ICE! ¡QUE SE LARGUE EL RÉGIMEN FASCISTA DE TRUMP Y MAGA!

    ¡NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE!

    Necesitamos y exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente
    Necesitamos y exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente

     

    "Los inmigrantes, desde todas partes del mundo, que tengan un deseo sincero de contribuir a las metas de la nueva república socialista serán bienvenidos en esta república”. 
    —De NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE
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    El combate intensificado entre Estados Unidos e Irán, el peligro de guerra más catastrófica y el sistema anticuado que impulsa esta locura y amenaza a la humanidad

    US Central Command photo of bombing in Iran, July 8, 2026.

     

    Captura de pantalla del vídeo hecha pública por el Comando Central de Estados Unidos sobre el bombardeo de Irán el 8 de julio de 2026.    Foto: CENTCOM

    El 11 de julio, Irán anunció que había realizado disparos de advertencia contra varios buques que utilizaban rutas “no autorizadas” a través del estrecho de Ormuz y que cerraría el estrecho al tráfico marítimo por completo “hasta que cesara la injerencia estadounidense en la región”.

    Más del 20 por ciento de los envíos mundiales de petróleo pasan por este estrecho canal, y las acciones de Irán desafiaron un ultimátum de Estados Unidos que le exigía anunciar públicamente la apertura del estrecho.

    Poco después, las fuerzas armadas estadounidenses anunciaron que habían lanzado 140 nuevos ataques contra Irán en respuesta.

    Map with Strait of Hormuz in relation to Iran, Oman, UAE, and Saudi Arabia.

     

    Estrecho de Ormuz. Haga clic para ampliar.    Map: FreeWorldMap.net

    Esto ocurre mientras las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para un alto el fuego permanente se han estancado1, y Trump y el nuevo líder iraní, el ayatolá Mochtabá Jameneí, intercambiaron amenazas. Jameneí emitió un comunicado prometiendo vengar la muerte de su padre, el exlíder supremo asesinado por Estados Unidos e Israel. Trump, por su parte, amenazó con “destruir por completo” Irán si algo le sucedía y afirmó que “1000 misiles están listos y armados y apuntando a la República Islámica de Irán”.

    Estos acontecimientos se producen tras los ataques estadounidenses más violentos desde que un alto el fuego temporal detuviera los combates el 8 de abril. En respuesta a los ataques iraníes contra varios petroleros, entre el 8 y el 9 de julio Estados Unidos atacó 170 objetivos, causando la muerte de al menos 14 personas e hiriendo a decenas más. Este ataque fue mucho más agresivo que la última ronda de ataques recíprocos entre Estados Unidos e Irán, que tuvo lugar entre el 25 y el 28 de junio2. El Cuerpo de Guardia Revolucionario iraní, por su parte, afirmó haber lanzado 85 ataques con drones y misiles contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania.

    Esta violenta escalada estadounidense vino acompañada de amenazas belicosas y fascistas de Trump de atacar la infraestructura civil de Irán: sus puentes —”que podemos derribar”— y sus centrales eléctricas y plantas desalinizadoras — “Las destruiremos si es necesario”.

    Que quede claro: Trump amenaza con cometer crímenes de guerra masivos contra Irán y su pueblo, así como con atentar contra la vida de millones de personas en la región y en todo el mundo. ¡Esto no debe considerarse mera bravuconería ni normalizarse!

    Toda persona con conciencia debería condenar y oponerse a esta amenaza genocida.

    Estados Unidos e Irán han mantenido un tira y afloja —con negociaciones y ataques militares recíprocos— sobre el significado y la aplicación del vago y ambiguo Memorando de Entendimiento (MdE) desde su firma el 17 de junio. Estos últimos ataques y contraataques evidencian las limitaciones del MdE para disimular la profunda división entre ambos países. La escalada de ataques podría marcar el inicio de una fase extremadamente violenta e inestable del conflicto, un conflicto que podría extenderse por toda la región y más allá, poniendo en peligro a millones de personas.

    “La opresión no será erradicada por la fuerza opresora más terrible del mundo”—Bob Avakian

    Smoke from airstrike on buildings in Tehran, Iran, March 2, 2026.

     

    Humo procedente de un ataque aéreo contra edificios en Teherán, Irán, 2 de marzo de 2026.    Foto: AP

    El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán, que no representaba una amenaza inmediata para ninguno de los dos. Este ataque se llevó a cabo mientras Irán negociaba con Estados Unidos y aniquiló a casi toda la cúpula dirigente iraní. Este ataque constituyó una guerra ilegal según el derecho internacional, el crimen de guerra más grave.

    El régimen fascista de Trump afirmó inicialmente que esta guerra tenía como objetivo liberar al pueblo iraní. La verdad, como escribe el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo Bob Avakian, es que: “La opresión no será erradicada por la fuerza opresora más terrible en el mundo”.

    Esta guerra de Estados Unidos contra Irán no puede justificarse con la excusa de que el régimen islámico en Irán es en sí una fuerza terriblemente opresora. Sí, eso es cierto — es un régimen bárbaro que nosotros, los revolucionarios, hemos estado desenmascarando y al que hemos venido oponiéndonos enérgicamente, al tiempo que hemos venido apoyando firmemente la lucha del pueblo iraní contra este régimen durante las más de cuatro décadas que lleva en el poder. Pero lo siguiente también es cierto: Estados Unidos, desde su formación hasta la actualidad, ha cometido crímenes de guerra, y crímenes contra la humanidad, mucho peores que el régimen iraní podría siquiera imaginar cometer. (Bob Avakian, “El New York Times insiste en apoyar crímenes de guerra — cuando son “nuestros” crímenes de guerra”)

    Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, país con vastas reservas de petróleo y gas y ubicado en una ubicación estratégica clave, porque no estaba bajo el yugo estadounidense. Además, la República Islámica de Irán representaba un serio desafío para la dominación estadounidense del Oriente Medio, así como para Israel. Esta región, situada en la encrucijada de Europa, Asia y África, alberga rutas comerciales cruciales y más de la mitad de las reservas mundiales de combustibles fósiles. Por lo tanto, controlarla es fundamental para la dominación global de Estados Unidos.

    En resumen, esta no fue una guerra con ningún propósito “noble” o justo, sino una guerra depredadora totalmente injustificada en busca de la dominación y saqueo imperialista.

    El colapso del alto el fuego y del MdE y la amenaza de una guerra más amplia

    Estados Unidos lanza más ataques contra Irán mientras Irán cierra el estrecho de Ormuz, 12 de julio de 2026. Al Jazeera English

    Estados Unidos e Israel esperaban una victoria rápida y decisiva sobre Irán. Sin embargo, a pesar de la muerte y la destrucción causadas por sus 23.000 ataques con bombas y misiles, Irán no colapsó. En cambio, recurrió a métodos relativamente económicos y de baja tecnología para contraatacar, incluyendo ataques con drones y misiles contra Israel, contra bases estadounidenses en la región y, el de más impacto, bloqueando el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz. El bloqueo iraní causó estragos en la economía capitalista global.

    Esto obligó a Trump y a Estados Unidos primero a declarar un alto el fuego el 8 de abril y luego a firmar un Memorando de Entendimiento (MdE) el 17 de junio. Este acuerdo otorgó a Irán cierto control continuo del estrecho, el levantamiento de las sanciones sobre la venta de petróleo iraní, un fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares y el fin de la guerra de Israel en el Líbano3.

    Estas concesiones se consideraron muy favorables para Irán, hasta tal punto que Trump se topó con la oposición de otras fuerzas de la clase dominante, que lo consideraban “demasiado generoso con Irán”. La oposición incluyó a influyentes demócratas, republicanos partidarios de MAGA, así como Israel.

    Ante esta oposición y en consonancia con los intereses imperialistas que impulsan a todos los sectores de la clase dominante estadounidense, el régimen de Trump, en particular, comenzó a violar sus promesas clave del MdE: otorgar a Irán cierto control sobre el estrecho, aliviar las severas sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y poner fin a la guerra y ocupación israelí del Líbano. (Las fuerzas israelíes siguen ocupando el sur del Líbano y continúan atacando y asesinando dentro del Líbano)4.

    Mientras tanto, dentro de Irán, un sector de los nuevos gobernantes también se opone al alto el fuego por razones opuestas: que el memorándum otorgaba demasiado a Estados Unidos. Piensan que Irán debería defender con mayor agresividad sus intereses, aunque signifique una guerra continua con Estados Unidos5.

    Sigue siendo posible que se alcance algún tipo de acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, por ahora, el alto el fuego y el MdE se han derrumbado de facto, y Estados Unidos e Irán están efectivamente de nuevo en guerra, con el régimen fascista de Trump aparentemente sintiendo la necesidad y la libertad de intensificar sus ataques, o incluso reanudar una guerra a gran escala con la que Trump amenaza y que esté aún más violenta y criminal que antes6.

    Así pues, una vez más, un sufrimiento terrible e injusto se cierne sobre la vida del pueblo iraní, mientras la posibilidad real de una guerra mucho más amplia y espantosa se cierne sobre el Oriente Medio.

    ¿Y para qué? Para que los imperialistas estadounidenses puedan saquear y dictar sus dictados al mundo entero.

    La locura de este sistema y la urgente necesidad de una revolución.

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

     

    ¿Tiene la humanidad que vivir con la pesadilla constante de guerras aparentemente interminables, el genocidio en Gaza y ahora esta guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y todo ello con el peligro siempre presente de una guerra nuclear?

    ¡No! Pero el problema es mucho más profundo que el ego de Trump, las ganancias sacadas con la guerra, Israel u otros acontecimientos y fenómenos a los que señalan muchas personas y fuerzas políticas. En cambio, la gente necesita “explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real”, como lo expone Bob Avakian, el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo, en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?

    De NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE:

    Abolir las armas nucleares, abolir por fin la guerra y abordar sistemáticamente la crisis ambiental

    NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE

     

    El nuevo gobierno socialista no desarrollará ni utilizará armas nucleares y dará pasos concretos y luchará decididamente por abolir las armas nucleares en todas partes, con el objetivo final de abolir finalmente las guerras entre seres humanos, con la abolición del sistema capitalista-imperialista, y todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión, que son la base de las guerras. Este nuevo gobierno socialista tomará acciones, de manera rápida, sistemática y efectiva, para abordar la crisis ambiental ya aguda y que se acelera rápidamente, con el objetivo de crear un mundo donde la humanidad de veras pueda ser el guardián digno de la tierra.

    Todo esto no es solo un sueño o un deseo — es lo que es posible y necesario en pro de los intereses de las masas de personas en Estados Unidos y de la gran mayoría de la humanidad, y para el futuro de la humanidad en su conjunto.

    Por todo eso existe una necesidad urgente, y nos atrevemos a exigir con audacia —y llamamos a todos aquellos que odien la injusticia y anhelen una sociedad y mundo en que las personas pueden florecer a plenitud y expresarse con mayor plenitud su humanidad, a sumarse en hacer esto una exigencia de millones y decenas de millones de personas— una exigencia que por fin se puede hacer realidad por medio de la lucha decidida e intrépida de esos millones y decenas de millones de personas:

    Es necesario abolir y desmantelar el sistema capitalista-imperialista y las instituciones de gobierno existentes en Estados Unidos — y reemplazarlos por un nuevo sistema socialista basado en la CONSTITUCIÓN PARA LA NUEVA REPÚBLICA SOCIALISTA EN AMÉRICA DEL NORTE.

    _______________

    NOTAS:

    1. Estados Unidos e Irán anunciaron inicialmente un alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, el 8 de abril de 2026. Este se extendió posteriormente de forma indefinida y luego se formalizó como un acuerdo provisional de 60 días —un Memorando de Entendimiento (MdE)— el 17 de junio. Es este MdE sobre el que están negociando — y luchando . [volver]

    2. Vea Estados Unidos e Irán intercambian una nueva ronda de ataques militares, lo que podría poner en peligro el alto el fuego y provocar una guerra más amplia, revcom.us, 1 de julio de 2026. [volver]

    3. El MdE prometía “la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido en el Líbano, y el compromiso de no iniciar a partir de ahora ninguna guerra ni operación militar entre las partes, así como abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza entre ellas, y garantizar la integridad territorial y la soberanía del Líbano”. Estados Unidos no ha cumplido con ninguna de estas promesas. [volver]

    4. Trita Parsi escribe: “Desde la perspectiva de Teherán, el [acuerdo negociado por Estados Unidos entre Israel y el gobierno libanés] da a Israel una ventaja significativa en cualquier posible reanudación de la guerra con Irán, una ventaja de la que carecía en febrero. Al permitir que las fuerzas israelíes permanezcan en zonas del sur del Líbano, el acuerdo parece contravenir el MDE  y, al mismo tiempo, modificar fundamentalmente el equilibrio militar”. [volver]

    5. Parece estar gestándose una intensa lucha entre los gobernantes de Irán, incluso por la sucesión del Líder Supremo Alí Jameneí. Estas fuertes tensiones quedaron patentes durante las recientes ceremonias de duelo por Jameneí, cuando turbas atacaron y golpearon a importantes líderes gubernamentales — entre ellos principales negociadores. Es evidente que existe una facción dispuesta a arriesgarse a una guerra continua, incluso para utilizarla con el fin de fortalecer aún más su posición frente a otras facciones y para seguir oprimiendo a los millones de iraníes que detestan la forma de vida que el régimen les impone. Esto, a su vez, incrementa la volatilidad y el peligro de la situación. [volver]

    6. Por ejemplo, Axios informa que el régimen de Trump “cree que tiene más margen para intensificar la situación porque cientos de buques petroleros han logrado salir del golfo a través del estrecho en las últimas semanas. Esto ha aliviado la preocupación dentro de la administración de que un nuevo enfrentamiento desencadenaría de inmediato un aumento importante en el precio del petróleo”. [volver]

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    Una apreciación del artículo de Bob Avakian, LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA VERSUS EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA

    El artículo de Bob Avakian LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA VERSUS EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA es una explicación científica muy necesitada de la empatía y su papel — hacia dónde va la sociedad sin la empatía y cuáles son sus limitaciones para que la humanidad supere este sistema de atrocidades monstruosas. Igual a todas las obras de Bob Avakian (BA), el título y los subtítulos sirven de manera importante como guías para entender el artículo en conjunto y su enfoque científico de identificar y desmenuzar las contradicciones clave. Lo siguiente es mi intento de adentrarme más en este artículo y de apuntar algunos de mis pensamientos después de leerlo.

    LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA vs. EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA

     

    BA comienza aludiendo a la glorificación grotesca de la crueldad y la violencia por parte del movimiento de Trump y MAGA, llevada a niveles extraños y absurdos con el espectáculo de lucha en jaula en el patio de la Casa Blanca. Eso es emblemático de todo el terror que el régimen de Trump ha desatado contra inmigrantes y otros dentro de Estados Unidos y por todo el mundo — en Venezuela e Irán (también en Cuba, donde la red eléctrica se ha venido abajo debido a sanciones y bloqueos estadounidenses). Los recortes a la USAID ya han causado más de 500 mil muertes prevenibles, y la lista de crueldades sigue sin parar.

    Como señala BA, esta crueldad — y “las exhibiciones ritualizadas de crueldad”— es un componente esencial del programa fascista y la sociedad fascista que están tratando de engendrar. Los millones de personas decentes que sienten, expresan y a veces actúan de acuerdo con su empatía hacia aquellos que están bajo ataque representan un gran problema para estos fascistas — con un potencial (en gran parte sin explotar ni realizar) de llegar a niveles de crisis que ponga en peligro la permanencia del fascismo en el poder. BA examina cómo estos fascistas creen que la mera idea de sentir empatía por los oprimidos “conducirá a la destrucción de todo lo que Estados Unidos debe representar y de todo lo que lo convierte en ‘la nación elegida por Dios’, que debe dominar el mundo por derecho propio”. Por tanto, se ven obligados a atacar el propio concepto de la empatía. Este punto de vista se alinea bien con el modo de producción capitalista. BA concluye esta parte con una discusión del ataque ideológico contra el altruismo por la autora Ayn Rand. Por cierto, cuando yo estaba en la escuela superior en los años 1980, todos mis compañeros masculinos andaban compartiendo copias de los libros de Ayn Rand La rebelión de Atlas y El manantial.

    BOB AVAKIAN: UN LÍDER RADICALMENTE DIFERENTE — UN MARCO COMPLETAMENTE NUEVO PARA LA EMANCIPACIÓN HUMANA

     

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    BA compara y contrasta eso con el enfoque del nuevo comunismo sobre la empatía, una capacidad de los seres humanos de identificarse con el sufrimiento y el dolor de otros, un valor social y moral positivo — que, al mismo tiempo, “no puede separarse de las relaciones sociales fundamentales ni contraponerse a ellas”. El ejemplo que da BA del dueño de esclavos y el esclavo es ilustrativo: no se puede identificarse ni simpatizar con el esclavo y el amo de igual manera sin ocultar la relación de explotación y opresión y los intereses antagónicos de cada parte. El interés del amo es sacar ganancias de la explotación y mantener el sistema de explotación, y el interés del esclavo es liberarse de su cautiverio. Eso no significa que no debemos intentar comprender científicamente la perspectiva del amo — como parte de entender la realidad y luchar con mayor eficacia por la erradicación del sistema de esclavitud. Esta frase es extremadamente importante: “Solo cuando se haya alcanzado el objetivo histórico de la revolución comunista —la abolición y erradicación de todas las relaciones de explotación y opresión en todas partes— se podrá aplicar la empatía hacia las personas en general”.

    La empatía es un valor que nos ayuda a preocuparse por lo demás, a odiar desde lo más hondo del corazón lo que se les están haciendo a las personas; y como lo ha expresado BA muchas veces, “tienes que odiar esto”, que quiere decir, tienes que odiar los horrores los que este sistema inflige a las masas de personas. Pero la empatía por sí sola no basta, especialmente cuando hay una manera concreta de entender el problema —el sistema del capitalismo-imperialismo— y la solución — una revolución fundamentada en la ciencia del nuevo comunismo.

    La última parte, “Emancipación, y no venganza” nos recuerda del objetivo y meta fundamental de la revolución nueva comunista. La negativa de identificarse igualmente con el explotador y el explotado no implica que “los fines justifican los medios” ni que todo se pondrá patas arriba y “los últimos serán los primeros”. Estas ideas se motivan por la venganza. La venganza no dará lugar a una sociedad libre de explotación y opresión sino que sentaría las bases para la restauración del capitalismo. Sólo un enfoque plena y consistentemente científico, que capta la necesidad de tomar el poder estatal y que lucha para que eso sea el fundamento sobre el cual una dictadura del proletariado haría la transición de la sociedad y el mundo al comunismo, sólo eso nos puede llevar al tipo de sociedad en que la humanidad pueda florecer, hacia “la emancipación de la humanidad en su conjunto de miles de años de explotación cruel y opresión literalmente asesina; la emancipación de, y el avance histórico más allá de, la larga noche en la que la sociedad humana ha estado dividida en amos y esclavos, y las masas de la humanidad han sido azotadas, golpeadas, violadas, masacradas, encadenadas y envueltas en la ignorancia y la miseria”.

    Desde que leí este artículo, he estado pensando en el ataque ideológico contra la empatía como otro aspecto de la epistemología que comparten los fascistas con los embaucadores de la identidad woke (concienciado). Aunque el enfoque woke de la empatía se expresa de formas distintas, no detenta el poder estatal y no celebra ni glorifica la crueldad contra los oprimidos, existen ciertas coincidencias o quizá una forma en que se reflejan entre los dos. En la cultura woke, se ataca a la empatía por “performativa” o “apropiación”. Desconfían por completo en la posibilidad de que personas de un grupo, usualmente el grupo “privilegiado”, identifiquen o simpaticen con personas de otro grupo, especialmente un grupo al cual lo definen como más oprimido. Por tanto, sospechan a cualquier persona que se atreva a exhibir semejante empatía. En la cosmovisión woke, tales expresiones de empatía no pueden ser auténticas. Solamente pueden ser una fachada para el interés propio, un deseo de sacar beneficio del dolor de otros.

    Como BA ha criticado frecuentemente, las reglas de la política de identidad woke son arbitrarias y muta constantemente — así que quién vaya a salir el blanco de la crítica por violar sus reglas, por ejemplo “de permanecer en su carril”, lo dicta una turba woke y el ataque puede salir, al parecer, de la nada. Un buen ejemplo de este fenómeno fue un ataque contra la novela Tierra americana y la novelista Jeanine Cummins. Tierra americana relata la historia de una mexicana de clase media que se convierte en un blanco de un cártel de drogas y se ve obligada a huir y cruzar la frontera estadounidense con otros migrantes. Se publicó con fanfarria y reseñas positivas. Pero una diatriba por Myriam Gurba se hizo viral, y pronto una turba en línea, en su mayoría otros escritores de descendencia latina, acusó a Cummins de capitalizar el trauma migrante so pretexto de literatura de justicia social.

    Junto con las reglas woke respecto a la empatía, una cultura reaccionaria de cancelación y degradación regocija de la venganza y el schadenfreude —un gozo en la humillación de los demás— guiada por una epistemología anticientífica en que la verdad no importa: una epistemología que los woke y los fascistas tienen en común. La cultura woke, sin jamás dirigirse contra el sistema, ni siquiera el régimen fascista tampoco, identifica a ciertos individuos como la encarnación del privilegio a los cuales no les permite expresar la empatía ni recibir empatía si salgan cancelados. Esto alcanza niveles absurdos y peligrosos con Olimpiadas de opresión que apilan opresiones y enemistan a diferentes grupos oprimidos entre ellos.

    El campo de batalla de los ataques woke contra la empatía se concentra frecuentemente en las artes — donde su escarnio de la empatía está causando efectos terribles. Pero es un problema por todos lados, incluido en todas las luchas por la justicia, dictando quiénes deben y quiénes no deben estar en las calles y mermando el sentido de responsabilidad para unirnos y actuar juntos por un mundo mejor. El ataque woke contra la empatía va de la mano con excusas para evitar la realidad del sufrimiento de las demás personas. Hay otras maneras, especialmente en la “comunidad del bienestar”, en que, si bien no burlan de la empatía exactamente, sí la usan de excusa. “Siento todo demasiado, así que ¡no me pidan ver el dolor y el sufrimiento de los demás!”

    Juntos, los ataques fascistas y woke son una combinación letal. Uno trabaja para endurecer la base MAGA, preparándolos para que sirvan de vigilantes y tropas de choque por el régimen fascista; el otro divide y apacigua a la gente decente que debe estar llenando las calles para poner alto a este fascismo y alzando la cabeza hacia la revolución para poner fin a todo este sistema horroroso.

    Estos son apenas algunos pensamientos iniciales que el artículo de BA me provocó. Creo que estudiar y discutirlo es una manera importante de profundizar nuestro entendimiento de la relación dialéctica entre la superestructura, especialmente en la esfera de ideas, y el modo de producción subyacente — y de la manera de librar la lucha ideológica feroz necesaria para crear un pueblo revolucionario.

    Bob Avakian Series of messages Opposing the Enemy Within - Spanish

     

    Oponerse al enemigo adentro en la lucha por derrotar al fascismo de Trump y MAGA

    Lista de reproducción 4 vídeos

    Grandes cantidades de personas se han activado en la crucial lucha contra el fascismo de Trump y MAGA. Se necesita con urgencia hacer que esta lucha sea aún más poderosa — tanto en números de personas como en impacto y efecto político, y eso requiere oponerse clara y activamente al enemigo dentro de esta lucha.
  • ARTICLE:

    “El comunismo nunca ha funcionado” — ¡FALSO! 

    La VERDADERA historia de las revoluciones rusa y china
    y el futuro aún más liberador con el Nuevo Comunismo

    Una presentación y sesión de preguntas y respuestas con Raymond Lotta — en inglés

    Ciudad de Nueva York, Libros Revolución:
    Martes 21 de julio, 7pm
    Blvd. Malcolm X/Avda. Lenox #437 esq. Calle 132

    Te dicen que no hay alternativa a este mundo de guerra, genocidio, catástrofe climática y fascismo en auge. Te dicen que las revoluciones rusa y china del siglo XX fueron “proyectos utópicos” inviables que se convirtieron en “pesadillas totalitarias”. Así habla el sistema capitalista-imperialista: inculcándote en la cabeza que este es el mejor de los mundos posibles. Pero esto no se sostiene ante los hechos.

    Raymond Lotta

     

    Raymond Lotta   

    Raymond Lotta desmontará las mentiras y las calumnias, y pondrá las cosas en claro sobre los primeros intentos de la humanidad por crear sociedades libres de explotación y opresión. Pondrá de manifiesto la verdad sobre la historia y los logros de estas primeras revoluciones socialistas, así como sus errores y problemas, y cómo se restauró el capitalismo en esos países. Hablará de cómo, a lo largo de décadas de trabajo y lucha, el líder revolucionario Bob Avakian ha forjado el nuevo comunismo: un marco científico completamente nuevo para la emancipación humana. Ahora es posible hacer y llevar adelante una revolución verdaderamente liberadora, para liberar a la humanidad de toda opresión y explotación.

    Y Raymond Lotta trazará una línea clara entre esta revolución real y este socialismo-comunismo real… y el falso socialismo de Zohran Mamdani, los Socialistas Democráticos de Estados Unidos y otros “reformistas de izquierda” que pretenden redistribuir el “botín del imperio estadounidense”, mientras este mismo sistema capitalista-imperialista impulsa a la humanidad hacia el desastre.

    Lo que está en juego no podría ser más importante. Como dijo Bob Avakian:

    Una vez que se cierre la posibilidad de una alternativa realmente radical y verdaderamente emancipadora —un sistema y forma de vivir fundamentalmente diferentes, como lo que representa la revolución comunista—, en realidad y en la mente de las personas, continuarán los horrores de todo tipo, y tarde o temprano esas personas cuya mente ha resultado cerrada a esta alternativa se volverán cómplices, o al menos se adaptarán, a esos horrores, en un sentido u otro.

    Ven a escuchar a Raymond Lotta. Trae tus preguntas más difíciles y tus mayores preocupaciones.

    Raymond Lotta es seguidor del líder revolucionario Bob Avakian y defensor del nuevo comunismo desarrollado por Avakian. Es un economista político que ha escrito numerosos trabajos sobre la historia de la revolución comunista, la globalización imperialista y los principios del desarrollo socialista sustentable.

    Revolution cover: China Red Guards celebrate Revollutionary Communist China
    Revolution cover: China Red Guards celebrate Revollutionary Communist China

     

    Copatrocinado por el Revolution Books Educational Fund, una entidad 501(c)(3) con deducción fiscal.
  • ARTICLE:

    Sobre la importancia de la meteorología

    Reseña de “Dangerous, Dirty, Violent & Young” [Peligrosos, sucios, violentos y jóvenes], de Zayd Ayers Dohrn

    La biografía familiar de Bernardine Dohrn, Bill Ayers y sus hijos ha suscitado numerosos comentarios porque, como era de esperar, los medios de comunicación dominantes se han aprovechado del libro para “demostrar” dos pilares fundamentales del pensamiento dominante: que la violencia siempre es un error y no tiene cabida en la vida estadounidense, y que la familia siempre debe ser lo primero.

    Dangerous, Dirty, Violent and Young book cover.

     

    Bernardine Dohrn y Bill Ayers fueron dos líderes de un grupo de acción política de los años 60 y 70 conocido popularmente como los Weathermen [Meteorólogos]. El nombre proviene de su manifiesto fundacional titulado “No hace falta ser meteorólogo para saber en qué dirección sopla el viento”.

    La historia, las acciones y el pensamiento de los Weathermen han sido temas polémicos entre los radicales desde los años 60. El grupo llevó a cabo varios atentados con bomba contra símbolos del imperialismo estadounidense, se enfrentó a la policía y defendió un programa político que, en su opinión, conduciría a un cambio revolucionario en este país.

    El nuevo libro de Zayd, el hijo de Bernardine y Bill, ofrece una visión de la vida del movimiento Weatherman, pero, lamentablemente, no aborda la cuestión fundamental de qué significa realmente ser revolucionario en un país imperialista y cómo los Weathermen se equivocaron en este aspecto crucial.

    * * * *

    Fred Hampton, September 1969.

     

    Fred Hampton, septiembre de 1969.    Foto: UPI (Creative Commons)

    B-52 bomber dropping streams of bombs over Vietnam.

     

    Un bombardero B-52 lanzando una lluvia de bombas sobre Vietnam (sin fecha).    Foto: U.S. Air Force

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    Destrucción en Hanói, la capital de Vietnam del Norte, tras 12 días de bombardeos estadounidenses ininterrumpidos, diciembre de 1972   

    En el fondo, Weatherman no creía que fuera posible una revolución real en Estados Unidos, aunque la deseaban con todas sus fuerzas. En cambio, creían que el cambio social revolucionario solo podía venir de fuera y que la tarea de los “revolucionarios” en EE. UU. consistía en actuar en apoyo de las revoluciones del Tercer Mundo. Eran seguidores del líder comunista chino Lin Biao, quien defendía que “el campo rodeara a las ciudades” a escala mundial, imitando la (acertada) estrategia utilizada en la revolución china.

    Partiendo de las ideas de Lin Biao, el manifiesto de Weatherman afirma: “El objetivo es la destrucción del imperialismo estadounidense y el logro de un mundo sin clases: el comunismo mundial”. La conquista del poder estatal en EE. UU. se producirá como resultado de que las fuerzas militares de EE. UU. se extiendan en exceso por todo el mundo y sean derrotadas poco a poco; la lucha dentro de EE. UU. será una parte vital de este proceso, pero cuando la revolución triunfe en EE. UU., habrá sido obra de los pueblos de todo el mundo. Definir el socialismo en términos nacionales dentro de una nación opresora tan extrema e histórica como esta no es más que chovinismo nacional imperialista por parte del ‘movimiento’.”

    En otras palabras, no tenía mucho sentido trabajar para conseguir que millones de personas de este país se levantaran y derrocaran el régimen capitalista. E incluso intentar hacerlo sería una forma de chovinismo nacional, que se adelantaría al papel de los pueblos del Tercer Mundo.

    Esta era su interpretación “teórica”. Mucho más fundamental para la motivación real de Weatherman era un deseo visceral de rebelarse contra los crímenes que la gente se veía obligada a presenciar cada día en la televisión. Las manifestaciones de la supremacía blanca estaban por todas partes y hechos como el asesinato policial del líder de las Panteras Negras, Fred Hampton, exigían una respuesta. La gente veía cómo se abrían las compuertas de los B-52 y observaba cómo llovían sobre el pueblo de Vietnam torrentes de explosivos de alta potencia. De hecho, Estados Unidos lanzó más toneladas de bombas sobre el pequeño país de Vietnam que en todos los teatros de operaciones de la Segunda Guerra Mundial. Había que haber vivido esas experiencias para comprender cómo afectaban a la gente.

    La gente decente de todas partes quería hacer algo para que todo aquello se detuviera. Pero, ¿qué?

    * * * *

    El 27 de julio de 1968, la revista Ramparts publicó el diario de Che Guevara sobre su intento de liderar una revolución en Bolivia. Era absolutamente fascinante. Me quedé despierto toda la noche para terminarlo. Probablemente sea lo más triste que he leído nunca.

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    Mao Zedong se dirige a sus seguidores durante la Revolución China, 1944    Dominio público

    En 1968, ya conocía bastante bien las líneas generales de la revolución en China, que sirvió de modelo para muchos movimientos revolucionarios en todo el Tercer Mundo. Mao Tsetung había analizado las clases sociales de China y el papel de la intervención imperialista. Había trazado la estrategia de un frente único que reuniera a todas aquellas fuerzas que deseaban ver a China libre de la dominación extranjera y liberada de la carga del feudalismo. Mao sostenía que, tras tal victoria, la revolución debía avanzar casi de inmediato hacia el poder estatal socialista. Consideraba que el campesinado sería fundamental para esta revolución; y argumentaba de manera decisiva que, debido a las características peculiares de China como nación oprimida —con su atraso impuesto y el aislamiento del campo—, la revolución podía y debía ponerse en marcha allí casi de inmediato y, en esas condiciones particulares, adoptar la forma de guerra de guerrillas. Sostenía que, para apoyar la lucha revolucionaria, el partido debía liderar la construcción de bases de apoyo con respaldo de masas, de modo que los revolucionarios pudieran ser [entre las masas] como “peces que nadan en el mar”. Esto difiere de la estrategia en los países imperialistas avanzados.

    Mao también acuñó la expresión “acelerar mientras se espera” para caracterizar su labor revolucionaria: fortalecer las fuerzas revolucionarias populares con vistas al día en que pudieran pasar a la ofensiva y llevar a buen término la revolución.

    Todo ello se basaba en la participación consciente y activa del pueblo, ganado a la causa y comprometido con una “revolución de nueva democracia”, seguida de una transición al socialismo como parte de un movimiento mundial hacia la sociedad comunista.

    Che Guevara captured by the CIA in Bolivia, 1967.

     

    El Che Guevara, capturado por la CIA en Bolivia, 1967.    Dominio público

    Eso es lo que hizo que resultara tan insoportablemente triste leer el diario de la desventura boliviana del Che. No había nada de eso allí. No había ni análisis ni estrategia. Solo la idea de que un pequeño pero decidido foco de guerrilleros pudiera inspirar a una nación a rebelarse. Lo peor de todo es que, en lugar de apoyarse en el pueblo, el Che descubrió que la gente no le servía de nada: “Hablar con estos campesinos es como hablar con estatuas. No nos prestan ninguna ayuda. Peor aún, muchos de ellos se están convirtiendo en informadores”. El Che se topó con el hecho de que, en la mayoría de los casos, las masas no desean espontáneamente la revolución ni siquiera la comprenden. Hay que luchar con ellas y ganárselas para ello, incluso en condiciones de extrema pobreza y terrible opresión.

    A finales de 1967, el Ejército boliviano, “asesorado” por Estados Unidos, rodeó el foco del Che y lo ejecutó en el acto, sin juicio.

    * * * *

    Weathermen during Days of Rage in Chicago, September 30, 1969.

     

    Miembros de Weathermen durante los “Días de la ira” en Chicago, el 30 de septiembre de 1969.    Foto: Wikipedia

    FBI Wanted Poster of the Weather Underground, 1972.

     

    Cartel de “Se busca” del FBI sobre el Weather Underground, 1972.    CC BY-NC 2.0

    Explosion in Greenwich Village, New York City, apartment,  where bombs were being made,

     

    Explosión en un apartamento de Greenwich Village, en la ciudad de Nueva York, donde se fabricaban bombas, el 6 de marzo de 1970.    Foto: Steven Denenberg (Creative Commons)

    Por desgracia, leer Dangerous, Dirty, Violent & Young fue tan triste como leer el diario del Che. El libro está muy bien escrito, en capítulos cortos y fáciles de leer. Cuenta la historia de personas tan comprometidas y desinteresadas como los guerrilleros del foco del Che. Estaban dispuestos a dar la vida si era necesario (y algunos lo hicieron) para librar al mundo del racismo y el imperialismo. Pero carecían de conocimientos científicos, de comprensión de lo que se necesitaría, y de una estrategia real para llevarlo a cabo.

    Como resultado, simplemente se lanzaron contra el supuesto enemigo; literalmente, durante los “Días de la Ira”, cuando los grupos de los Weathermen se abalanzaron contra las filas policiales empuñando porras y llevando cascos de fútbol americano —una táctica que el líder de las Panteras Negras, Fred Hampton, describió acertadamente como temerarias e imprudentes—. Poco después de este fiasco, los Weathermen pasaron a la clandestinidad y comenzaron una serie de atentados con bombas dirigidos contra instituciones del imperialismo estadounidense.

    Su objetivo declarado era renunciar al “privilegio de la piel blanca” y demostrar que los “radicales de la madre patria” blancos apoyarían a los afroamericanos que se enfrentaban a diario a la amenaza de muerte a manos de la policía, así como asestar golpes a la maquinaria bélica en solidaridad con el pueblo de Vietnam. En un artículo de opinión publicado en 2020 en el New York Times, el veterano de los Weathermen Mark Rudd escribió: “A todos nos abrumaba tanto el dolor por la violencia de este país como la vergüenza de no haber podido detener la guerra. Esa vergüenza también provenía de nuestros privilegios de clase y raza. No éramos nosotros a quienes bombardeaban sin piedad en Vietnam ni quienes nos enfrentábamos a turbas racistas y a los sheriffs en Misisipi” (énfasis añadido).

    Ante esto, el líder revolucionario Bob Avakian ha respondido con un sencillo “‘¡¿Y qué?!’ … el hecho de que ellos no estuvieran sometidos directamente a esa situación, sino que estaban indignadas por esa situación y estaban decididas a hacer algo para detenerlo, es exactamente lo que tenía de correcto su orientación. El problema fue que abandonaron y rechazaron el camino de construir un movimiento revolucionario de masas decidido a poner fin no solo a la matanza en Vietnam y a la violenta opresión y represión ‘en casa’, sino a todo el sistema…”. Vale la pena leer este artículo completo de Avakian y es muy recomendable para cualquiera que quiera comprender todo el fenómeno de los Weathermen y las verdaderas lecciones que encierra para quienes buscan un cambio fundamental.

    Los Weathermen hablaban de “lucha armada”. Fuera lo que fuera lo que quisieran decir con eso, tenían muy poca idea de cómo organizar a millones de personas para que se levantaran contra el poder del Estado, con el objetivo de derrotar y desmantelar las fuerzas de represión e instaurar un nuevo sistema económico y político; ni del trabajo que eso conllevaba7.

    En cambio, lo que siguió fue una serie de atentados con bomba bastante espectaculares (precedidos de llamadas telefónicas de advertencia) contra símbolos de la autoridad imperial, entre ellos la jefatura de policía de Nueva York, el Pentágono, el Departamento de Estado y el Capitolio, así como la dramática liberación de los presos políticos Timothy Leary y Assata Shakur. Todo ello, unido a la total incapacidad del FBI para capturar a ninguno de los Weathermen, resultó profundamente vergonzoso para el Gobierno.

    Pero los Weathermen no hicieron nada para reclutar realmente a las masas en un auténtico movimiento revolucionario que derrotara y desmantelara el poder armado del Estado, y lo sustituyera por algo mucho mejor. En un país como Estados Unidos, este tipo de lucha requiere una situación revolucionaria que lo haga posible. En lugar de eso, pasaron a la clandestinidad en pequeños grupos a los que llamaban “focos”. Fred Hampton volvió a dar en el clavo al preguntar: “¿A quién van a organizar en la clandestinidad? ¿A los topos?”. Al final, tanto los Panteras Negras como los Weathermen se dividieron en facciones y se extinguieron, al concluir la guerra de Vietnam y al terminar el auge popular de los años sesenta.

    * * * *

    Sí, no hace falta ser meteorólogo para saber en qué dirección sopla el viento. Pero sí se necesita un meteorólogo profesional para saber si va a llover este fin de semana o si hay posibilidades de que se forme un tornado. La importancia de la ciencia radica en que te ayuda a comprender qué hay detrás de la apariencia superficial inmediata de los acontecimientos. Te permite entender el sistema que da lugar a esos acontecimientos y lo que puede suceder a continuación. Y te dota de las herramientas necesarias para comprender qué tendrías que hacer para alterar de forma fundamental esos acontecimientos.

    Volviendo a recurrir a Avakian: “Para entender por qué nos enfrentamos a la situación en la que nos encontramos, es necesario no solo responder a lo que está pasando en la superficie en un momento dado —y de hecho dejar que semejante situación nos zarandee de un lado para otro—, sino explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.”

    La guerra de Vietnam fue causada por un sistema —el sistema del capitalismo-imperialismo—, el sistema económico y político vigente en Estados Unidos. En la década de 1960, Estados Unidos había salido de la Segunda Guerra Mundial como la principal potencia imperialista del mundo y se encontraba en pleno proceso de hacerse con las antiguas colonias de Inglaterra, Francia y los Países Bajos. En Asia Oriental, Estados Unidos había sido expulsado de China, pero comenzó a afirmar su hegemonía regional al arrebatar Indonesia a los holandeses e Indochina a los franceses, además de continuar con la ocupación de Corea del Sur.

    Pero esta era también la época de las revoluciones anticoloniales. La gente se fijaba en el ejemplo de la “guerra popular” en China, que demostraba que un pueblo débil y pobre podía derrotar a una potencia hegemónica rica y poderosa. Con la derrota de los franceses en Indochina en 1954 y las advertencias sobre el “efecto dominó” en toda Asia Oriental, Estados Unidos estaba desesperado por demostrar que podía derrotar a la guerra popular y que era capaz de impedir que los países de Asia Oriental cayeran en manos de sus propios pueblos. Este fue el origen de la guerra de Estados Unidos contra Vietnam.

    Aunque algunas guerras pueden terminar sin cambiar el sistema que las genera, para evitar que la guerra depredadora se convierta en un fenómeno recurrente —o, en particular, para prevenir una guerra mundial interimperialista—, es necesaria una revolución socialista que acabe con el propio sistema del capitalismo-imperialismo. El rechazo por parte de los Weathermen de un enfoque científico les llevó a acabar rechazando la revolución y a cambio arremeter contra los símbolos del opresor. La falta de fe en la posibilidad de la revolución es algo que comparten tanto los “terroristas nacionales” como los reformistas abyectos. Este punto en común facilitó que muchos antiguos miembros de Weathermen acabaran hoy en la política reformista.

    * * * *

    Dangerous, Dirty, Violent & Young es también la historia de una familia, escrita por un hijo de radicales que creció en la clandestinidad y que más tarde tuvo que visitar a su madre en la cárcel. Al igual que muchos hijos de aquella época, Zayd Ayers Dohrn sigue teniendo sentimientos encontrados respecto a toda esa experiencia. ¿Cómo se asimila el hecho de que, a pesar del cariño y el cuidado que siempre te brindaron tus padres, para estos “la revolución” siempre fuera lo primero?

    Existe una contradicción real entre el compromiso con una revolución liberadora y el cuidado de los hijos que has traído al mundo. Pero no es una contradicción antagónica; no es como si tuviera que ser una cosa o la otra. Una revolución verdaderamente emancipadora para la humanidad crea una vida mejor para todos los hijos, no solo para los propios. Es ese conocimiento el que ayuda a los padres revolucionarios a resolver las contradicciones reales —y a menudo difíciles y dolorosas— que surgen inevitablemente, y a ayudar a sus hijos a “darles sentido”.

    Pero esta contradicción no solo afecta a los revolucionarios. Zayd habla del dolor que sintió cuando, con cinco años, supo que su madre había “elegido” ir a la cárcel (al negarse a testificar ante un gran jurado), en un momento en el que ella ya había dejado de creer en la revolución, incluso en los términos distorsionados en los que la había concebido. Cuando le pide a su hermano Malik que reflexione sobre aquella experiencia ahora que ambos son adultos, Malik responde: “Supongo que es extraño, salvo que las personas con carácter y valores siempre se mantienen fieles a sus principios, ¿no? Las personas con otros valores, valores religiosos, ante decisiones que a nosotros nos parecerían difíciles, también se mantendrían fieles a sus valores, ¿no?”.

    En este mismo pasaje, el propio Zayd señala que “Mi madre siempre ha creído, desde que la conozco, que a la gente —especialmente a los estadounidenses blancos— le resulta fácil centrar nuestra atención en quienes tenemos más cerca y utilizar el amor por nuestras propias familias y comunidades como excusa para eludir la responsabilidad ante las injusticias más amplias del mundo. Luchar por nuestros barrios, nuestras ciudades, nuestras escuelas y nuestros hijos a costa de todos los demás. Mi madre nunca fue —ni podría haber sido— esa persona. Aunque sus propios hijos acabaran siendo víctimas colaterales, sus compromisos más profundos no eran personales, sino globales”. Como muestra la cita, la contradicción sigue sin resolverse para Zayd Dohrn. Pero no se trata de unas memorias amargas y lacrimógenas; hay respeto y admiración por su trayectoria, y esto ha calado entre algunas personas no revolucionarias que lo han leído e incluso en algunas reseñas de la prensa generalista.

    El libro también contiene momentos cómicos encantadores, como cuando unos agentes del FBI fueron a interrogar a los padres de Bernardine en su residencia de jubilados de Florida, ¡y la madre de Bernardine les preparó galletas con trocitos de chocolate!

    En los años transcurridos desde los que se relatan en este libro, Bernardine y Bill han tenido que aguantar muchas tonterías por todas partes, siendo acusados de todo, desde traición hasta maltrato a sus hijos, pasando por participar en terrorismo interno o ser personalmente responsables de la disolución de Estudiantes por una Sociedad Democrática, que en su momento fue la mayor organización progresista y pacifista del país, con secciones en cientos de campus universitarios.

    Sí, eligieron un camino que, en última instancia, no llevó a ninguna parte. Pero es un mérito perdurable de Bernardine y Bill que, a día de hoy, sigan sin arrepentirse de haber tomado partido por la lucha por la liberación negra y por el pueblo de Vietnam.

    * * * *

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia al abismo, o forjar una salida a la locura?

     

    Entonces, ¿cómo debería la gente “ver las cosas” hoy en día?

    Gran parte del momento que vivimos queda plasmado por Yeats en su famoso poema de 1919 “La segunda venida”. En el auge actual del fascismo, vemos cómo “todo se desmorona; el centro no se sostiene”, así como que “a los mejores les falta toda convicción, mientras que los peores están llenos de intensidad apasionada”.

    Sin embargo, la sociedad, como todas las cosas, no es más que materia en movimiento y está sujeta al conocimiento científico, al igual que todo lo demás. En los Estados Unidos de hoy vemos cómo el sistema se está topando con sus límites. No ofrece ninguna solución positiva para los continuos asesinatos de jóvenes negros a manos de la policía, la subordinación constante de las mujeres, la difamación y las redadas contra los inmigrantes, la destrucción del medio ambiente o la amenaza cada vez mayor de una guerra mundial. El poder ha sido usurpado por un ala fascista de la clase dominante, decidida a intensificar las manifestaciones más extremas de todo esto bajo el lema “Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Al mismo tiempo, el sector mayoritario de la clase dominante, que se ha agrupado en torno al Partido Demócrata, no va a luchar contra los fascistas de la forma que sería necesaria para detenerlos de verdad. Podría incluso producirse una guerra civil, con las fuerzas gobernantes divididas de una forma que no se ha visto desde 1859.

    Todo esto tiene implicaciones trascendentales. Por un lado, significa que ya existe la primera de las tres condiciones necesarias para una situación revolucionaria: una división insuperable en la clase dominante que la incapacita para gobernar de forma efectiva.

    En cuanto a la segunda condición necesaria —que las masas consideren que la situación es intolerable y que solo una revolución puede resolverla—, estamos muy rezagados, aunque nadie puede predecir hasta qué punto los acontecimientos, por ahora imprevistos, empujarán a la gente en esta dirección.

    En cuanto a la tercera condición —la existencia de una fuerza revolucionaria con la comprensión, el plan, el liderazgo, la organización y el programa para una sociedad posrevolucionaria que pueda tanto impulsar como liderar una toma del poder exitosa—, también nos quedamos atrás en este aspecto. Pero aquí es importante comprender que sí contamos con el núcleo de ese ingrediente esencial en el Nuevo Comunismo desarrollado por el líder revolucionario Bob Avakian, así como en su liderazgo actual —un núcleo que debe asumirse con firmeza y difundirse en este próximo período crucial—.

    Este no es el lugar para explicar el Nuevo Comunismo, pero, para animar al lector a profundizar en él, incluiré dos párrafos de algo que escribí el año pasado:

    Es importante comprender que el conjunto de las obras que Avakian ha creado no es una adición, un refinamiento o una aplicación particular del marxismo. Más bien, constituye un salto cualitativo en la ciencia misma, comparable al salto que dio Marx. En la época de Marx, el capitalismo había consolidado el poder estatal en Estados Unidos y en los principales estados de Europa, y se extendía por el mundo como un cáncer metastásico. La humanidad no tenía nada con qué enfrentarse a él salvo la democracia burguesa, el sindicalismo o los conceptos utópicos del socialismo, a menudo basados en la religión. Marx cambió todo eso con una explicación científica del sistema capitalista y lo que había que hacerse para abolirlo.

    Hoy, con la derrota de las grandes revoluciones del siglo 20, la globalización de la producción capitalista, la amenaza climática existencial para el planeta y la expansión mundial de los movimientos fascistas, se ha demostrado que las viejas herramientas del liberalismo burgués, los movimientos laborales socialdemócratas e incluso lo mejor del pensamiento comunista del pasado para nada son adecuados para asumir los desafíos que enfrenta la humanidad. Es en este momento que Bob Avakian ha dado un paso al frente para abordar lo que hay que hacer, pero con un método y enfoque cualitativamente transformado y más científico, basado en la evidencia. Avakian ha brindado a la humanidad las herramientas para su próximo gran salto.

    * * * *

    En la sección final de Dangerous, Dirty, Violent & Young, Zayd Ayers Dohrn escribe: “En cada época, los jóvenes tendrán que estar a la altura de un momento único. Algunos, por supuesto, perderán su oportunidad o rechazarán su responsabilidad. A otros les faltarán las cualidades innatas o el contexto cultural que convierte a los idealistas en revolucionarios. Pero en cada generación, algunos serán arrastrados por la ola de la historia. Unos pocos encontrarán la manera de cabalgarla. De situarse en su cima. Y de mostrarnos un nuevo camino a seguir”.

    El camino fundamental para salir de esta locura es una revolución real, que ponga fin y desarraigue todo este sistema y lo sustituya por otro que sea fundamentalmente diferente y verdaderamente emancipador. Ahora es necesario que más personas remonten la ola y ayuden a impulsar a la humanidad hacia ese futuro nuevo y mejor, uno que ahora se vuelve más posible a medida que los acontecimientos se desarrollan a un ritmo cada vez más rápido.

    _______________

    NOTAS:

    1. Del importante documento Puntos esenciales de orientación revolucionaria: “La revolución es un asunto sumamente serio y hay que abordarla de manera seria y científica, y no con expresiones subjetivas e individualistas de frustración, alardes, poses y acciones que van en contra del desarrollo de un movimiento revolucionario de masas cuya meta es un mundo radicalmente diferente y mucho mejor, y cuyos medios coinciden fundamentalmente con esa meta y sirven para plasmarla en realidad. La revolución, y especialmente la revolución comunista, es y tiene que ser la acción de las masas populares, organizadas y dirigidas para librar una lucha cada vez más consciente para abolir todos los sistemas y las relaciones de explotación y opresión, y llevar a la humanidad a trascenderlas.”. [volver]

  • ARTICLE:

    ¿Celebrar los 250 años de Estados Unidos? ¡PARA NADA! Estados Unidos NUNCA tuvo “grandeza”
    ¡Necesitamos una revolución emancipadora!

    Actualizado

    Este año, el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, veremos un feo torrente de celebraciones roji-blanqui-azules de Estados Unidos como un “país de grandeza”, encabezadas por Donald “Que Estados Unidos vuelva a tener grandeza” Trump. Una celebración de Estados Unidos ahora encabezado por fascistas. Pero la verdad es que Estados Unidos NUNCA tuvo “grandeza”, independientemente de quién encabezara el gobierno.

    Como dijo el líder revolucionario Bob Avakian, si a algunas personas les duelen esa verdad sobre Estados Unidos, deben afrontar la realidad:

    Esta “República” a la que se supone debemos jurar lealtad se fundó sobre la esclavitud y robo genocida: mantener a millones de negros encadenados durante generaciones… matar a enormes cantidades de indígenas y robar sus tierras… librar una guerra que se robó la mitad de México, con gran expansión de la esclavitud.

    Así que, ¿Estados Unidos tuvo grandeza durante todos esos años —cuando millones estaban esclavizados— propiedad de chupasangres que constantemente azotaban a los esclavos para hacerlos trabajar más duro bajo horrorosas condiciones, y los dueños de esclavos violaban a masas de mujeres esclavizadas? ¿Estados Unidos tenía grandeza entonces?

    ¿Tuvo grandeza cuando, durante generaciones después de que se puso fin a la esclavitud, los negros en su conjunto fueron segregados, objeto de discriminación y terror continuo, con repetidas masacres de negros y el linchamiento de miles? ¿Tuvo grandeza cuando durante todos esos años, las personas LGBT eran “ilegales”, cuando las mujeres eran tratadas por ley como inferiores a los hombres — y por ley los hombres podían violar a sus esposas? ¡¿Estados Unidos tenía grandeza entonces?!

    ¿O tiene grandeza, ahora, cuando a diario la gente está privada de derechos básicos? Cuando la policía mata a mil personas cada año, especialmente gente de color, y en los 60 años desde que se aprobaron las Leyes de Derechos Civiles, la segregación y discriminación siguen siendo tan malas, o peores, como nunca jamás, y la policía ha asesinado a miles de negros — ¡un número aún más grande que todos los que fueron linchados durante todos los años de terror del Ku Klux Klan después de la Guerra Civil!

    ¿Estados Unidos ha tenido grandeza alguna vez, cuando, desde el principio y al día de hoy, todo se ha construido literalmente sobre los cuerpos destrozados, la sangre y los huesos, de millones y ahora miles de millones de personas, por todo el mundo —a que el sistema explota y utiliza cruelmente, y abusa de ellas— con el respaldo de asesinatos a escala masiva que cometen la policía y las fuerzas armadas de Estados Unidos?

    No. Estados Unidos nunca ha tenido grandeza. Siempre ha sido un horror para las masas de personas.

    (del e-mensaje REVOLUCIÓN #2: ¿Cuándo ha sido Estados Unidos un “país con grandeza”?)

    Desde hace mucho tiempo que ya es hora de que este sistema —el capitalismo-imperialismo— que gobierna en Estados Unidos, domina el mundo y ahora ha engendrado un régimen fascista, sea abolido por completo mediante una revolución real.

    Abajo está la Vigésima segunda parte de una serie que destaca aspectos de la manera en que los 250 años de Estados Unidos no han sido más que un horror para las masas de personas, en Estados Unidos y por todo el mundo. Invitamos a nuestro lectorado a remitir sus contribuciones a esta serie: artículos, vídeos, audios, arte, posteos de las redes sociales — vía correo electrónico revolution.reports@yahoo.com o mensajes @therevcoms por las redes sociales.

    Ver partes anteriores >>

    Vigésima segunda parte: Crimen Yanqui Caso #1: 250 años de ocultación de la verdadera historia del pueblo negro

    U.S. Constitution - and ex-slave Gordon
    U.S. Constitution - and ex-slave Gordon

     

    Bob Avakian, "¿Por qué viene gente de todo el mundo?"

    Cristóbal Colón y su tripulación fueron recibidos por los amistosos indígenas arahuacos. Inmediatamente tomaron prisioneros a varios arahuacos y les exigieron que les llevaran hasta el origen del oro que llevaban puesto. (Crimen Yanqui Caso #77)

    Así comenzó la conquista de América.

    “Cuando Cristóbal Colón llegó a América en 1492, diez millones de indígenas vivían en lo que hoy es Estados Unidos. En 1900, quedaban menos de 300.000”. (“Desplazamiento forzoso de los nativos americanos”, Equal Justice Initiative)

    Este fue el comienzo de una historia de 400 años de genocidio llevado a cabo mediante el robo de las tierras de los pueblos indígenas y el “desplazamiento forzoso”, a través de guerras y masacres sucesivas, mediante la propagación de enfermedades y la destrucción de las culturas indígenas. Es una historia de opresión brutal y mortífera, en la que los pueblos indígenas fueron esclavizados y considerados inferiores y subhumanos. 

    Consideren lo siguiente:

    ** “En junio de 1779, caravanas fuertemente armadas de más de 6.200 soldados estadounidenses se dirigieron hacia el norte desde Pensilvania y hacia el oeste desde un pueblo cercano a Albany, Nueva York. Estas fuerzas, bajo el mando del general John Sullivan del Ejército Continental, bajo órdenes de Washington, por entonces en plena guerra de independencia contra Inglaterra”. Solo 5.000 indígenas quedaron con vida y lograron huir a Canadá. En lo que llegó a conocerse como el “Invierno del Hambre”, familias enteras murieron congeladas durante su caminata hacia Canadá. (Crimen Yanqui Caso #90). Este asesinato en masa fue solo el comienzo. 

    ** “Se estima que el 95% de las poblaciones indígenas de las Américas (es decir, de todas las Américas, tanto del Norte como del Sur) murieron a causa de enfermedades infecciosas durante los años posteriores a la colonización europea, lo que supone una cifra estimada de 20 millones de personas”. Entre estas enfermedades se encontraban la viruela, la peste bubónica y el sarampión. (“Una perspectiva histórica de la desigualdad sanitaria y las enfermedades infecciosas en la población nativa americana”, Jamie E. Ehrenpreis, Biblioteca Nacional de Medicina).

    ** Desde la fundación de Estados Unidos, y posteriormente cuando estalló la Guerra Civil en 1860 y durante el período posterior a la misma, continuó el robo de las tierras indígenas y la limpieza étnica que lo acompañó. Los pueblos indígenas fueron expulsados de sus tierras para dar cabida a la expansión de la esclavitud, el capitalismo, la extracción de oro en California y la llegada del ferrocarril y de los colonos blancos que se dirigían frenéticamente hacia el oeste. Un ejemplo: “En 1830, Andrew Jackson informó al Congreso sobre cómo estaba avanzando el Traslado de Indios desde el este del río Misisipí… Para el final de la presidencia de Jackson, su administración había negociado casi 70 tratados de traslado. Esto condujo al traslado de casi 50.000 indígenas del este al Territorio Indio — lo que más tarde se convertiría en el este de Oklahoma. De este modo, se abrieron 25 millones de acres [10 millones de hectáreas] de tierras del este a la colonización blanca y, dado que la mayor parte de esas tierras se encontraba en el sur de Estados Unidos, a la expansión de la esclavitud”. (“Mensaje del presidente Andrew Jackson al Congreso ‘Sobre el traslado de los indios’ (1830)”, Milestone Documents, Archivos Nacionales).

    ** Matar al indio, salvar al hombre: ese fue el lema que esgrimieron los gobernantes mientras miles de niños eran secuestrados y matriculados forzosamente en internados. Desde el momento que llegaron al internado, a los niños les despojaron de su identidad indígena y simultáneamente les adoctrinaron a ver su propia herencia —y a sí mismos— como algo que despreciar y erradicar. A los varones les afeitaron la cabeza y a todos los niños y niñas les quitaban la ropa reemplazándola con uniformes. Les cambiaron su verdadero nombre, con un nombre europeo, tanto para “civilizarlos” como para “cristianizarlos”. Les enseñaron inglés y les prohibieron hablar su propio idioma —incluso entre sí— y los obligaron a renunciar sus creencias indígenas y volverse cristianos. Todo esto contribuyó a un sentido de haber perdido su ser. (Crimen Yanqui Caso #40)

    Sobre los tratados que Estados Unidos firmó con los pueblos indígenas 

    A lo largo de la historia de Estados Unidos, el gobierno firmó continuamente tratados con diferentes pueblos, pero, una vez firmados, no perdió tiempo en incumplirlos, ignorarlos o modificarlos cuando se descubrían nuevos recursos, como el oro en los Black Hills de Dakota del Sur (considerada tierra sagrada por los indígenas) y en California. Los pueblos indígenas fueron masacrados de nuevo, violados y mutilados por la caballería yanqui, los colonos y los “héroes estadounidenses” como Daniel Boone, Kit Carson y otros que abrieron el camino junto con la caballería de Estados Unidos. Empujaron al resto de la población cada vez más al oeste, más allá del “Territorio Indio” de Andrew Jackson en Oklahoma. (Véase “Tratados incumplidos” más abajo).

    Vaya a esta página donde se recogen solo unos pocos de los crímenes cometidos por los gobernantes de Estados Unidos a lo largo de estos 400 años de historia, pero dan testimonio de forma contundente de la conclusión de que “Estados Unidos nunca tenía grandeza”. Se fundó para enriquecer y dar poder tanto a los propietarios de esclavos como a la creciente clase capitalista, en su insaciable afán por dominar y apropiarse de todas las tierras y recursos, y por deshumanizar a los seres humanos convertidos en esclavos y productores de riqueza, y de ahí continuó su saqueo más allá del territorio continental de Estados Unidos y convertirse en la superpotencia más poderosa, que ha repetido esta vergonzosa historia en América Latina, África y, ahora, en Gaza y Oriente Medio, acercándonos a una guerra mundial y a amenazas existenciales ecológicas para la humanidad que no deberían celebrarse ni el 4 de julio ni ningún otro día.

    U.S. Constitution - and ex-slave Gordon
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    Crimen Yanqui Caso #1: 250 años de ocultación de la verdadera historia del pueblo negro
    Durante más de 400 años, las personas negras han sido brutalmente oprimidas por este sistema desde la época de la esclavitud, hasta la época de la era Jim Crow con todos sus linchamientos, hasta hoy con su encarcelación en masa, asesinatos por parte de la policía y ahora, una vez más, atacando y restringiendo el derecho al voto del pueblo negro.
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    Bob Avakian, “Venden postales del ahorcado”, un corto del discurso filmado de Bob Avakian, Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es (con doblaje al español).
    American Crime People flee Bombing of Gaza meme

     

  • ARTICLE:

    Crimen Yanqui Caso #1: 250 años de ocultación de la verdadera historia del pueblo negro

    Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.

    Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: 

    1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles. 

    2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.

    3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.

    Bob Avakian 
    1 de mayo de 2016

    En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

    Crimen Yanqui

    La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

    Introducción de la redacción: Hasta ahora hemos documentado 100 crímenes en esta serie, y pretendemos seguir documentando más. Pero el crimen de ocultar la verdad —negar a la gente la posibilidad de comprender la verdadera historia de su sociedad— merece una mención especial. Aunque a continuación nos centramos en cómo se ha manifestado esto —y se está manifestando de forma especialmente acusada en la actualidad— contra la población negra, que sirva esto como ejemplo del crimen más universal de blanquear la historia que este país siempre ha cometido y que ahora se está intensificando cualitativamente bajo el régimen fascista en el poder.

    ***

    250 años de ocultación de la verdadera historia del pueblo negro

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    Peter, un esclavo estadounidense fugado con extensas cicatrices queloides en la espalda por los azotes recibidos durante la esclavitud.   

    The lynching of Rubin Stacy, Florida, 1935

     

    El linchamiento de Rubin Stacy, Florida, 19 de julio de 1935.   

    Screenshot of police aiming gun at Alton Sterling just before he was killed, July 5, 2016.

     

    La policía apunta con un arma a Alton Sterling justo antes de matarlo, 5 de julio de 2016.     Captura de pantalla del vídeo de un testigo

    Durante más de 400 años, las personas negras han sido brutalmente oprimidas por este sistema desde la época de la esclavitud, hasta la época de la era Jim Crow con todos sus linchamientos, hasta hoy con su encarcelación en masa, asesinatos por parte de la policía y ahora, una vez más, atacando y restringiendo el derecho al voto del pueblo negro.

    Desde los inicios de este país, ha habido quienes han intentado justificar los crímenes de este país y eludir la verdad de su historia. Esto es aún más evidente con las mentiras y distorsiones sobre la historia y la realidad de la esclavitud y las luchas del pueblo negro a lo largo de generaciones por su liberación.

    Desde los primeros años de los años 1800, versiones falsas de la historia del pueblo negro se escribieron en libros de historia y se enseñaron sistemáticamente a generaciones de jóvenes. Como resume Donald Yacovone en su libro Teaching White Supremacy (Enseñando la supremacía blanca): “[Según estos escritores,] el negro de los días de las plantaciones solía ser feliz. Le gustaba la compañía de los demás y le gustaba cantar, bailar, soltar chistes y reír; admiraba los colores vivos y se sentía orgulloso de llevar un pañuelo rojo o naranja... Nunca tenía prisa, y siempre estaba dispuesto a dejar las cosas pasar hasta mañana. La mayoría de los plantadores aprendieron que no era el látigo, sino la lealtad, basada en el orgullo, la bondad y las recompensas, lo que traía los mejores beneficios”8.

    Scene of KKK and black man from 1915 Birth of a Nation.

     

    Escena de la película Birth of a Nation (El nacimiento de una nación), 1915.     Foto: Biblioteca Pública de Nueva York, DP

    John H. Van Evrie merece una mención especial. La representación de la esclavitud y los esclavos por parte de Van Evrie adoptaron muchos historiadores que utilizaron la proposición de Van Evrie que “defendía el concepto de que las diferentes razas eran seis especies distintas, con la caucásica superior a todas las demás y que cualquier intento de abolir la esclavitud ‘resultaría en la degradación y destrucción universal de la sangre blanca de Estados Unidos, con el consiguiente derrocamiento de las instituciones republicanas y, de hecho, de la civilización y el cristianismo del Nuevo Mundo’”9. Van Evrie fue el padre de la supremacía blanca en los libros de historia de Estados Unidos. Donald Yacovone describe a Van Evrie como una “combinación tóxica de Joseph Goebbels, Steve Bannon y Rupert Murdoch...”10. De hecho, para Van Evrie, degradar a los afroamericanos como subespecie fue esencial para crear la democracia estadounidense del siglo XIX y una identidad blanca duradera11.

    En diversas formas, esta narrativa continuó a lo largo de las décadas.

    La lucha por la historia negra

    A Black Students Union leader at San Francisco State College in December 1968, part of the student strike for Black studies program.

     

    Líder de la Unión de Estudiantes Negros en San Francisco State College en diciembre de 1968, parte de la huelga estudiantil por un programa de estudios negros.     Foto: AP

    Mientras que académicos negros como W.E.B. Dubois realizaron un trabajo pionero desde finales de la década de 1890, fue en los años 60 cuando la demanda de la verdad sobre la historia negra se extendió por la sociedad. Estallaron enormes luchas por los estudios negros en escuelas secundarias y universidades de todo el país como parte de un movimiento más amplio para exigir: conocer la verdad sobre este país. Una huelga estudiantil decisiva tuvo lugar en 1968 en la Universidad Estatal de San Francisco. Duró cinco meses y terminó con la victoria con la creación de una Facultad de Estudios Étnicos; que incluyó el primer departamento de estudios negros jamás creado12. Pero literalmente hubo cientos de otras luchas similares en escuelas secundarias y universidades de todo el país.

    El auge revolucionario de los años 60 desató una nueva generación de académicos que trabajaron para realizar investigaciones pioneras y sacar a la luz la verdadera historia de este sistema horrendo. Hubo un florecimiento de nuevas obras, tanto de ficción como de no ficción, que hablaban de la verdadera historia de la esclavitud y la opresión de los negros... autores e historiadores como James Baldwin, Manning Marable, Alex Haley, Howard Zinn y Thomas Sugrue. Más de uno no solo contó la verdad en lenguaje claro sobre los crímenes cometidos contra la gente negra durante siglos, sino que profundizó en los efectos y la lógica de un sistema que exigía esos crímenes y las mentiras que justificaron la horrible opresión durante siglos. Y muchos exploraron las relaciones económicas que fundamentaron e impulsaron estos horrores. Las verdaderas historias de resistencia —incluidas las rebeliones de esclavos— salieron a la luz.

    Para más información sobre esto, lee El comunismo y la democracia jeffersoniana de Bob Avakian que revisa y sintetiza gran parte de la investigación sobre esto en una comprensión profunda de la dinámica de este sistema y del papel fundamental que la supremacía blanca y el racismo han desempeñado y siguen desempeñando en mantenerlo cohesionado. 

    Esta verdad y comprensión también se han expresado ahora en numerosos libros valiosos, y esa investigación a su vez alimentó al Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana, (el “Black Smithsonian”) en Washington, D.C., que forma parte del complejo del Museo Smithsonian y está dedicado a la historia del pueblo afroamericano en Estados Unidos. Este museo ha recibido a 13 millones de visitantes desde su apertura hace diez años, y decenas de millones de otros han visto sus materiales en línea13.

    Avancemos hasta hoy, cuando los fascistas intentan fanáticamente borrar la verdadera historia de este país. Con el ascenso al poder del régimen fascista de Trump, la mano de hierro está apretándose. Como señala BA:

    Estos fascistas están decididos a no permitir que algo así vuelva a pasar, en estos tiempos tan cargados — y al contrario se proponen formar una bola de jóvenes blancos de cabeza hueca y convertirlos en rabiosos racistas (parecidos a las Juventudes Hitlerianas en Alemania durante el ascenso de los fascistas NAZIs allá en la década de 1930)14.

    El ataque del régimen fascista de Trump a la historia negra

    El presidente Donald Trump ha estado a la vanguardia de este ataque a la verdadera historia de la gente negra. Emitió una Orden Ejecutiva Ending Radical Indoctrination in K-12 Schooling (Acabar con el adoctrinamiento radical en la educación, del kindergarten al grado 12)15. Uno de los objetivos es acabar con contar la verdad sobre los horribles hechos de la esclavitud, lo que la Orden describe como adoctrinar “a los niños en ideologías radicales y antiamericanas”. Otra Orden Ejecutiva suya, Restoring Truth and Sanity to American History (Restablecimiento de la verdad y la cordura en la historia de Estados Unidos)16 tiene como objetivo eliminar las exposiciones en el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana, conocido como el Black Smithsonian. (Para más información sobre esto, véase el artículo de Lenny Wolff, El blanqueamiento del cerebro de los estadounidenses — Tras la guerra fascista de Trump contra la verdad histórica). En redes sociales, Trump publicó, “El Smithsonian está FUERA DE CONTROL; allí solo se habla de lo horrible que es nuestro País, de lo terrible que fue la Esclavitud y de lo poco que han logrado los oprimidos —  Nada sobre el Éxito, nada sobre la Brillantez, nada sobre el Futuro”17. (Vea “Nuevo ataque al Smithsonian” más abajo).

    This 1876 Harriet Tubman's personal hym book was one of artifacts that Trump purged from the African American History Museum.

     

    Este himnario personal de Harriet Tubman de 1876 fue uno de los artefactos que Trump purgó del Museo de Historia Afroamericana.    Foto: PD

    Según NBC News, 32 se han retirado piezas del Black Smithsonian, incluyendo el libro de himnos de Harriet Tubman lleno de evangelios que se cree que cantaba mientras guiaba a los esclavizados hacia la libertad a través del “underground railroad” (‘ferrocarril clandestino’, red de escape hacia el norte para los esclavos), y el libro “La narrativa de la vida de Frederick Douglass”18.

    Trump también hizo retirar objetos de los parques nacionales que, según él, “denigraba los estadounidenses”. En el Parque Histórico Nacional de la Independencia en Filadelfia, Pensilvania, en el sitio histórico de La Casa del Presidente, donde vivieron George y Martha Washington cuando la capital estaba en Filadelfia, “se eliminaron los paneles informativos que habían enseñado que Washington tenían a personas esclavizadas como propiedad y que habían incluido detalles sobre la vida de las personas esclavizadas en el lugar, así como información sobre la historia más amplia de la esclavitud”19. En el Monumento Nacional Fort Pulaski, cerca de Savannah, Georgia, Trump mandó eliminar la icónica foto de un esclavo con cicatrices en la espalda20. Sobre la retirada de objetos del Parque Nacional de Filadelfia, Kenyatta Johnson, presidente del Ayuntamiento de Filadelfia, dijo: “La historia afroamericana es historia estadounidense, y este es un esfuerzo deliberado para borrar la historia y blanquearla”21.

    Ron DeSantis, gobernador de Florida, ha promulgado la “Ley Detenga lo ‘Woke’”, HB 7, que dictamina que no se puede enseñar a los estudiantes que “el carácter moral o el estatus de una persona como privilegiada u oprimida está necesariamente determinado por su raza, color, origen nacional o sexo”22.

    La plataforma del Partido Republicano de 2024 pedía recortarles la financiación federal a las escuelas que supuestamente enseñan la teoría crítica de la raza y “la ideología radical de género”23.

    El senador de Arkansas Tom Cotton presentó un proyecto de ley que habría prohibido la financiación federal para la enseñanza del Proyecto 161924 en los grados escolares de K a 12, describiendo el proyecto como “una versión de la historia revisionista y divisiva racialmente” y calificando la esclavitud como un “mal necesario sobre el que se construyó la unión”25.

    En enero de 2021, la Comisión Asesora 1776 del Presidente elaboró El Informe 1776, Pidió a los estados y distritos escolares que “rechazaran cualquier currículo que promueva opiniones partidistas unilaterales, propaganda activista o ideologías sectarias que menosprecian el patrimonio de Estados Unidos, deshonren a nuestros héroes o nieguen nuestros principios”26.

    El régimen fascista de Trump ha venido restaurando monumentos de la Confederación. Estos monumentos son celebraciones de la esclavitud y la supremacía blanca de las turbas de linchamiento.

     

    Página web de Pen America: Libros prohibidos sobre la historia negra.    Captura de pantalla pen.org

    Para 2025, los fascistas habían instituido más de 20.000 casos de prohibición de libros en la educación pública y las bibliotecas de Estados Unidos. La gran mayoría de los libros prohibidos tratan sobre la esclavitud, la historia y las condiciones opresivas de los negros, latinos y nativos en este país, así como libros sobre la gente LGBT. Estas prohibiciones se han producido en 45 estados y 451 distritos escolares27.

    El Departamento de Defensa, bajo Pete Hegseth, ha prohibido cerca de 600 libros en las 161 escuelas de PreK a 12 para hijos de personal militar en activo. Kasey Meehan, de PEN America, dijo: “Esta lista dibuja un panorama alarmante de lo que el gobierno de Estados Unidos no quiere que los niños estadounidenses accedan”28.

    Bibliotecarios, profesores, estudiantes y otros están luchando contra estos intentos de prohibir los libros. Banned Together (Prohibidos Juntos) detalla cómo los activistas estudiantiles están luchando contra la censura de libros en Beaufort, Carolina del Sur29.

    Los esfuerzos de todos estos fascistas por prohibir y eliminar los hechos sobre la esclavitud muestran la verdad de la afirmación de Bob Avakian de que “existe una línea directa de la Confederación pro-esclavitud, de los años de la Guerra Civil, al fascismo del día de hoy, con su determinación de hacer que Estados Unidos una vez más sea abierta y agresivamente supremacista blanco, supremacista masculino y anti-gente LGBT”30.

    Los Criminales

    Los fundadores de este país sentaron las bases para la opresión histórica del pueblo negro. En los documentos fundacionales de este país incorporaron protecciones para la esclavitud31 y el comercio transatlántico de esclavos32 que garantizaban concretamente la desigualdad para las generaciones venideras. La realidad de su proclamación de que “todos los hombres son creados iguales”33 significaba que quienes eran considerados “iguales” eran los hombres blancos, muchos de ellos dueños de esclavos. Había la esclavitud, el genocidio de los pueblos nativos, y las mujeres básicamente no tenían derechos. Esa mentira continúa hoy en día con la opresión del pueblo negro, nativos americanos, inmigrantes, personas LGBT y mujeres con la restricción de su derecho al aborto.

    Todos aquellos que escribieron libros de historia que blanqueaban la esclavitud o la presentaban como algo positivo, y que se negaron a contar la verdad sobre la historia de los nativos americanos, con muy pocas excepciones hasta los años 60 (y de esas excepciones, la mayoría fueron negros, como W.E.B. DuBois). Esto incluía a todos los “académicos más destacados” y “más respetados” de Estados Unidos.

    Los estados —y el movimiento fascista— que actualmente son responsables de prohibir libros y que se niegan a enseñar la verdad y los hechos reales sobre la esclavitud y el genocidio de los nativos americanos; y a todos aquellos que aprueben leyes que restringen la enseñanza de la verdadera historia de la opresión de los negros, nativos americanos y personas LGBT.

    El presidente Donald Trump estableció la Comisión de 1776, emitió una Orden Ejecutiva titulada “Restaurar la verdad y la cordura en la historia estadounidense”, que prohibía las exposiciones sobre esclavitud en el Black Smithsonian y en los parques nacionales, y emitió una Orden Ejecutiva, “Acabar con el adoctrinamiento radical en la educación, del kindergarten al grado 12”.

    La Coartada

    Los apologistas de la esclavitud dicen: “Sí, Estados Unidos ha hecho cosas malas, pero otros imperios y países han sido igual de malos, o incluso peores — y, a diferencia de ellos, nosotros tenemos nuestro gran sistema de democracia y las libertades que aporta”34. (La serie Crimen Yanqui, muestra la verdad real de las muchas atrocidades horribles cometidas en nombre de Estados Unidos contra sus pueblos y contra los pueblos del mundo).

    Muchos historiadores, como parte de la nueva remodelación fascista de la educación y la reinstauración del lavado de cerebro racista, enfatizan que la esclavitud “en realidad” fue un beneficio para los esclavos. En Florida, el cuarto estado más grande de la unión, los nuevos estándares educativos exigen que los estudiantes de secundaria aprendan que la experiencia de la esclavitud fue beneficiosa para los afroamericanos porque les ayudó a adquirir habilidades35.

    Texas, el segundo estado más grande, ha aprobado leyes que exigen un currículo específico y la formación del personal docente en el currículo de estudios sociales, que impide que se enseñe que: “el inicio de la esclavitud constituyó la verdadera fundación de Estados Unidos” y “la esclavitud y el racismo son cualquier cosa sino traiciones a los auténticos principios fundacionales de Estados Unidos”.36 Texas ha prohibido 801 libros en 22 distritos escolares, más que ningún otro estado37.

    Tras la Guerra Civil, los historiadores utilizaron lo que se conoce como el mito de la “Causa Perdida” de que la Guerra Civil se libró por derechos estatales, no por la esclavitud, que el Sur era una civilización superior, hogar de una aristocracia ilustrada con esclavos felices y leales38. Este mito se utilizó para justificar linchamientos, como en la película que mantuvo el récord de mayor taquilla cinematográfica de todos los tiempos hasta bien entrados los años 30: Birth of a Nation (El nacimiento de una nación)39.

    El Verdadero Motivo

    El capitalismo en Estados Unidos ha significado intensificar la explotación y opresión de las personas negras. Han estado en primera línea a la hora de hacer frente al terror y la intimidación con los que se les ha querido mantener en el estrato más bajo de la sociedad. Los supremacistas blancos y los fascistas fanáticos de hoy están borrando de la mente de Estados Unidos los horrores de la esclavitud y la continua opresión de los negros y otros. Es una manera de seguir reforzando la forma en que este sistema impone y legitima su dominio opresor sobre las masas de personas negras.

    (La serie Crimen Yanqui #2, (Primera parte): El comercio transatlántico de esclavos — el Pasaje del Medio(Segunda parte): La esclavitud en Estados Unidos documenta el crimen de la esclavitud y proporciona los hechos sobre por qué, hoy en día, existe un blanqueo de la verdadera historia de la esclavitud de la conciencia estadounidense).

    Para el régimen fascista de Trump, existe la necesidad de cohesionar, de mantener unido, al país y al sistema de capitalismo-imperialismo en torno a la proposición de que Estados Unidos sea un país supremacista blanco, supremacista masculino, basándose, como dice BA, en: “una visión blanqueada y chovinista de la ‘superioridad de la civilización occidental’ y cohesionado a nivel ideológico por un fanatismo cristiano fundamentalista, agresivamente anticientífico”. Es esencial para forjar esta coherencia que sea aniquilada y borrada la verdadera historia de Estados Unidos y, específicamente, la verdad de la esclavitud y opresión de los negros a lo largo de los 250 años de existencia de este país.

    Para el régimen fascista de Trump, la época de la Confederación fue el mejor momento de este país. La esclavitud no era la historia de los negros, sino la historia de los blancos, y, donde podían, blanqueaban la esclavitud de la historia de Estados Unidos como si no existiera. 

    Con el ascenso al poder del régimen fascista de Trump, ha habido un intento deliberado de “atontar a Estados Unidos,” enseñando a la gente modos de pensar que no se basan en la realidad y la verdad. Múltiples narrativas basadas en los “sentimientos” de quienes escriben la historia se presentan como la verdad (por ejemplo, los padres fundadores eran principalmente antiesclavistas, las personas esclavizadas eran bien tratadas, el Sur no se separó por la esclavitud, el Norte no fue cómplice en absoluto de la esclavitud). El régimen fascista de Trump ha estado a la vanguardia a la hora de garantizar que el pensamiento crítico y el rigor intelectual se hayan reducido a estas narrativas falsas, enseñando a la gente cómo pensar y que intentar descubrir la verdad sobre la historia no es tan importante como lo que uno cree. Justifican las mentiras sobre Estados Unidos. No es más que una continuación de más de 300 años de opresión de los negros en este país.

    En TODO MENOS LA VERDAD — Bob Avakian pone al descubierto las mentiras, tergiversaciones, distracciones y evasiones sobre la asesina opresión del pueblo negro:

    A lo largo de los siglos de la pesadilla del pueblo negro en Estados Unidos, siempre han existido aquellos que han tratado de justificar todo esto con mentiras, tergiversaciones, distracciones y esfuerzos por evadir la pura verdad: algunas de las formas particulares quizá hayan cambiado, en términos de la manera en que el pueblo negro ha estado continuamente sometido, a lo largo de los siglos, a la más salvaje opresión, pero esta opresión ha continuado porque está incorporada en este sistema, y terminarla por fin sólo sería posible derrocando este sistema y creando un sistema radicalmente diferente y mucho mejor — un sistema que no requiera esta opresión, sino que tenga, como uno de sus objetivos y requisitos más fundamentales y cruciales, poner coto a esto, por fin.

    Nota de la redacción: El mismo enfoque tergiversado y al revés y borrado de la verdadera historia de este país se ha hecho en relación con la historia y la resistencia contra los crímenes de este sistema en este país. Así como, y en mayor medida, en la historia de lo que Estados Unidos ha hecho, militar, política y económicamente contra los pueblos y naciones de América Latina, África, Oriente Medio y Asia.
    Sin la esclavitud, Estados Unidos no existiría tal como lo conocemos hoy. Eso es una verdad simple y básica.
    —Bob Avakian, Lo BAsico 1:1
    El comunismo y la democracia jeffersoniana, Bob Avakian

     

    Nuevo ataque contra el Smithsonian

    Alerta: En el momento de publicar esta noticia, el régimen fascista de Trump ha lanzado un nuevo y grave ataque contra el Museo Nacional de Historia Estadounidense de la Institución Smithsonian. El 4 de julio de 2026, la Casa Blanca publicó un informe de 162 páginas titulado “Salvar la historia de Estados Unidos: cómo la captura ideológica en el Museo Nacional de Historia Estadounidense de la Institución Smithsonian borra nuestro patrimonio”. El informe afirma: “No se puede confiar en que la Institución Smithsonian, y el Museo Nacional de Historia Estadounidense en particular, bajo su actual dirección y su ideología interpretativa actual, cuenten la historia de Estados Unidos con honestidad y de una forma que sea inspiradora, unificadora y digna de nuestra gran república”. Hablaremos más sobre este tema pronto, pero el informe supone un ataque generalizado y ominoso contra toda la forma en que el museo presenta la verdad sobre la historia de este país.

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    NOTAS:

    1. Donald Yacovone, Teaching White Supremacy: America’s Democratic Ordeal and the Forging of Our National Identity, Pantheon Books, 2022, p. xviii.  [volver]

    2. John Van Evrie and Scientific Racism, Harvard Countway Library, Center for the History of Medicine, Boston, MA.   [volver]

    3. Yacovone, p. 41.  [volver]

    4. Ibid, p. 45.  [volver]

    5. Remembering the Strike, SF State Magazine, Otoño/Invierno de 2008.  [volver]

    6. National Museum of African American History and Culture   [volver]

    7. EL RACISMO: ES NECESARIO QUE LOS JÓVENES BLANCOS APRENDAN ACERCA DE ÉL, Bob Avakian, revcom.us, 3 de febrero de 2022. [volver]

    8. Ending Radical Indoctrination in K-12 Schooling, Orden Ejecutiva del Presidente Trump, 29 de enero de 2025.  [volver]

    9. Restoring Truth and Sanity to American History, Orden Ejecutiva del Presidente Trump, 27 de marzo de 2025. En la sección 1, “Objetivo y política”, se afirma lo siguiente:

    Durante la última década, los estadounidenses han sido testigos de un esfuerzo concertado y generalizado por reescribir la historia de nuestra Nación, sustituyendo los hechos objetivos por un relato tergiversado impulsado por la ideología en lugar de por la verdad. Este movimiento revisionista pretende socavar los notables logros de los Estados Unidos al presentar sus principios fundacionales y sus hitos históricos bajo una luz negativa. Bajo esta revisión histórica, el legado sin parangón de nuestra nación en la promoción de la libertad, los derechos individuales y la felicidad humana se reconstruye como intrínsecamente racista, sexista, opresivo o, en cualquier caso, irremediablemente defectuoso. En lugar de fomentar la unidad y una comprensión más profunda de nuestro pasado compartido, el esfuerzo generalizado por reescribir la historia agrava las divisiones sociales y fomenta un sentimiento de vergüenza nacional, haciendo caso omiso de los avances que ha logrado Estados Unidos y de los ideales que siguen inspirando a millones de personas en todo el mundo.

    Además, dice:

    La Institución Smithsonian, que en su día fue ampliamente respetada como símbolo de la excelencia estadounidense e icono mundial de los logros culturales, se ha visto sometida en los últimos años a la influencia de una ideología divisiva y centrada en la raza. Este cambio ha fomentado narrativas que presentan los valores estadounidenses y occidentales como intrínsecamente dañinos y opresivos. Por ejemplo, el Museo Smithsonian de Arte Estadounidense acoge actualmente “La forma del poder: historias de raza y escultura estadounidense”, una exposición que sostiene que “[s]ociedades, entre ellas Estados Unidos, han utilizado la raza para establecer y mantener sistemas de poder, privilegio y privación de derechos”. La exposición afirma además que “la escultura ha sido una herramienta poderosa para promover el racismo científico” y defiende la idea de que la raza no es una realidad biológica, sino una construcción social, al afirmar que “la raza es una invención humana”.

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    10. White House lists 20 objectionable Smithsonian exhibits, artworks, Ashleigh Fields, 22 de agosto de 2025, The Hill  [volver]

    11. Critics question why exhibits at the African American History Museum are rotating out, Yamiche Alcindor, Camille Respess y Jordan Malter, NBC News, 17 de mayo de 2025.  [volver]

    12. National Park Service Removes Exhibit on People Enslaved by George Washington, Equal Justice Initiative, 26 de enero de 2026.   [volver]

    13. NPS orders removal of photo of enslaved man’s ‘scourged ’, Heather Richardson, E&E News, 17 de septiembre de 2025.   [volver]

    14. How the National Park Service Is Deleting American History, Maxine Joselow y Jennifer Schuessler, The New York Times, 23 de enero de 2026, actualizado 19 de febrero de 2026. [volver]

    15. Stop W.O.K.E Act (Florida) (2022)(Nota: Un tribunal federal de distrito había dictado anteriormente una medida cautelar que suspendía la aplicación de las restricciones de la ley en las universidades públicas, diciendo que impone una discriminación inconstitucional por opiniones. Están en curso apelaciones relacionadas con esta parte de la ley.)  [volver]

    16. The Far-Right Attack on Education: How Curriculum and Classroom Censorship Stifles Educators, Harms Students, and Threatens Our Democracy, American Oversight, p. 3. [volver]

    17. El Proyecto 1619 se lanzó en agosto de 2019 con un número especial de la revista The New York Times Magazine, que incluía ensayos y obras creativas de periodistas, historiadores y artistas. El proyecto arroja luz sobre el legado de la esclavitud en el actual Estados Unidos y destaca las contribuciones de los afroamericanos a todos los aspectos de la sociedad estadounidense. En los años transcurridos desde su lanzamiento, El Proyecto 1619 y las conversaciones que ha suscitado se han ampliado gracias a nuevos recursos, como un podcast, una antología con formato de un libro entero y un libro infantil. (Se puede encontrar The 1619 Project aquí).  [volver]

    18. The Far-Right Attack on Education: How Curriculum and Classroom Censorship Stifles Educators, Harms Students, and Threatens Our Democracy, American Oversight, p. 5.  [volver]

    19. The Far-Right Attack on Education: How Curriculum and Classroom Censorship Stifles Educators, Harms Students, and Threatens Our Democracy, American Oversight, p. 2.  [volver]

    20. Book Bans Are ‘Common and Rampant.’ So Are Educators and Parents Fighting Them., Mary Ellen Flannery, NEA Today, 3 de octubre de 2025.  [volver]

    21. 596 Books Banned by Department of Defense Schools Include Titles on Democracy, Feminism, Racism, Lisa Tolin, PEN America, 17 de julio de 2025. [volver]

    22. Students Fighting Book Bans Are the Focus of the New Documentary Banned Together, Elizabeth Foster, Teen Vogue, 16 de abril de 2025.   [volver]

    23. Bob Avakian Revolución #102: “Dos países” dentro de Estados Unidos — y ¡que se vaya todo el maldito sistema!, revcom.us, 7 de noviembre de 2024.   [volver]

    24. La Cláusula de los Tres Quintos (Artículo I, Sección 2, Cláusula 3) y la cláusula sobre los esclavos fugitivos (Artículo IV, Sección 2, Párrafo 3) de la Constitución de los Estados Unidos. [volver]

    25. El Artículo 1, Sección 9, Cláusula 1, es una de las pocas disposiciones de la Constitución original de los Estados Unidos relacionadas con la esclavitud, aunque no utiliza la palabra “esclavo”. Esta cláusula prohibía al gobierno federal limitar la importación de “personas” (lo que en aquella época se entendía que se refería principalmente a personas africanas esclavizadas), siempre que los gobiernos estatales existentes lo permitieran, hasta unos veinte años después de la entrada en vigor de la Constitución de los Estados Unidos. Se trataba de un compromiso entre los estados del Sur, donde la esclavitud era fundamental para la economía, y los estados en los que se había logrado o se contemplaba la abolición de la esclavitud. (Vea The Slave Trade Clause [La cláusula sobre el comercio de esclavos], Centro Constitucional Nacional).  [volver]

    26. Vea LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS, Primera parte: Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos, Bob Avakian, 2026. Comienza con: “Aquí, cabe poner las cosas en una perspectiva más amplia y repasar la historia de Estados Unidos y del sistema aquí desde la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos hasta el día de hoy — hasta la monstruosidad totalmente anticuada del capitalismo-imperialismo. En los principios de Estados Unidos, al inicio de la guerra de independencia (que a ellos les gusta llamar una guerra revolucionaria), se declaró que “todos los hombres son creados iguales”. No obstante, toda la historia de Estados Unidos desde aquellos años en adelante ha demostrado claramente que no es cierto que en este país existe igualdad para todos. Pues, en los años en que redactaron la Declaración de Independencia y luego la Constitución, había enormes cantidades de esclavos. A los pueblos indígenas se les habían robado sus tierras y los sometieron a atrocidades genocidas. Básicamente, las mujeres no tenían derechos, y ciertamente no tenían los mismos derechos que los hombres. En unas palabras, existía un sistema de explotación que cobró mayor impulso al zafarse del colonialismo británico”.   [volver]

    27. LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS — Tercera parte: NO a la celebración de la esclavitud, la explotación capitalista y el saqueo mundial — ya es hora de una revolución nueva, urgentemente necesaria y verdaderamente emancipadora, Bob Avakian, 10 de junio de 2026, revcom.us. En este artículo, Bob Avakian responde a quienes defienden este argumento:

    Pero volvamos a responder directamente al argumento de que, si bien se han cometido cosas terribles en Estados Unidos y por parte de Estados Unidos, esto también ocurre en muchos otros países e imperios por todo el mundo, y a lo largo de la historia, y que aún hay algo “especial” acerca de Estados Unidos, con su “gran sistema de la democracia y la libertad que conlleva”. En primer lugar, además de las muchas y terribles formas en que se niega la libertad y se suprime violentamente en cuanto a sectores importantes de la población en Estados Unidos, existe la siguiente realidad fundamental: en la medida en que se permiten incluso libertades políticas limitadas a las personas en Estados Unidos que no forman parte de la clase dominante, esto está directamente relacionado y depende esencialmente de las terribles atrocidades —la explotación despiadada, la opresión asesina y la destrucción masiva— perpetradas contra personas y países de todo el mundo por los capitalista-imperialistas que gobiernan en Estados Unidos. En efecto, se trata del “paralelo político” de los beneficios económicos que se distribuyen —aunque de forma extremadamente desigual— en la población en Estados Unidos como consecuencia del saqueo parasitario contra personas en todo el mundo por parte del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    [volver]

    28. New Florida standards teach students that some Black people benefited from slavery because it taught useful skills, y Antonio Planas, 20 de julio de 2023, NBC News. [volver]

    29. Know Your Rights: Texas, the National Education Association, 8 de julio de 2023. [volver]

    30. Texas has banned more books than any other state, new report shows, Brian Lopez, The Texas Tribune, 19 de septiembre de 2022. [volver]

    31. Yacovone, pp. 163-214.  [volver]

    32. “The Birth of A Nation” opens in L.A., glorifying the KKK, editores de History.com, 9 de febrero de 2010, actualizado el 28 de mayo de 2025. [volver]

  • ARTICLE:

    Crimen Yanqui Caso # 2 (Primera parte): 
    El comercio transatlántico de esclavos — el Pasaje del Medio

    Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.

    Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: 

    1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles. 

    2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.

    3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.

    Bob Avakian 
    1 de mayo de 2016

    En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

    Crimen Yanqui

    La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

    Esta es la Primera parte del Crimen Yanqui Caso # 2: El comercio transatlántico de esclavos: el Pasaje del Medio. La Segunda parte se titula La esclavitud en Estados Unidos (próximamente en español). 

    A slave ship showing typical arrangement of 292 slaves, 130 stowed under shelves (Figure 3).

     

    Un barco negrero que muestra el almacenamiento típico de 292 esclavos, 130 de ellos metidos bajo estantes (Figura 3).    Gráfico: Wikipedia

    El crimen:

    Entre 1501 y 1867, se estima que 12,5 millones de africanos fueron embarcados en barcos negreros que cruzaron el Atlántico para que se los vendiera como esclavos. Se calcula que el 15 por ciento de los pasajeros murieron durante la travesía40. En otras palabras, entre 1,5 y 2 millones de personas. La palabra “horroroso” ni le hace tantita justicia a lo enorme de la cantidad de personas y su sufrimiento.

    Triangle trade graphic

     

    Al noreste, a Europa: Azúcar, tabaco y algodón. Al sur, a África: Textiles, ron y productos manufacturados. Al noroeste, a América: esclavos.       Gráfico: Wikipedia

    El “Pasaje del Medio” constituía la parte central de la red del “Comercio Triangular”, que conectaba Europa y África con América a través del océano Atlántico. La primera etapa transportaba artículos manufacturados como armas, telas de algodón y herramientas desde Europa a África para intercambiarlos por cautivos; la etapa intermedia traficaba con africanos para trabajar como esclavos en América y el Caribe; y la tercera etapa regresaba a Europa con las exportaciones producidas en las plantaciones (azúcar, arroz, tabaco, añil, ron y algodón41.

    En este viaje forzado y brutal, los africanos esclavizados sufrían meses de hambre, deshidratación, enfermedades, violencia sexual, tortura y asesinatos en masa. La mayoría de los africanos víctimas de trata tenían entre 15 y 25 años42.

    Los primeros barcos de esclavos llegaron a Brasil y al Caribe, donde los esclavos eran sometidos a trabajos forzados y brutales, principalmente en plantaciones de azúcar, donde su esperanza de vida era de apenas siete años tras su llegada43. Posteriormente, entre 1626 y 1867, los traficantes de esclavos de Norteamérica traficaron con al menos 472.000 personas capturadas en África44.

    Slave traders burned villages to capture inhabitants for slavery, 1859.

     

    Traficantes de esclavos incendiaron aldeas para capturar a sus habitantes y esclavizarlos, 1859.    Gráfico: Wikipedia

    Antes de ser obligados a subir a los barcos negreros, los africanos eran secuestrados violentamente de sus aldeas y pueblos por ricos traficantes de esclavos o capturados en guerras por gobernantes africanos ricos y poderosos. A los cautivos los ataban con cuerdas o cadenas, de dos en dos, en largas filas llamadas caravanas y los obligaban a caminar cientos de kilómetros hasta llegar a la costa, donde los vendían a traficantes esclavistas europeos.

    En algunas zonas, las aldeas fueron tan despobladas que quedaban pocas personas para cultivar la tierra45.  Este devastador sistema arrebataba a madres, padres e hijos de civilizaciones africanas altamente desarrolladas. Entre los capturados se encontraban curanderos expertos, agricultores, herreros, tejedores, comerciantes y pastores.

    Al llegar a la costa, los africanos secuestrados eran introducidos forzosamente en mazmorras y barracones fuertemente custodiados, a la espera de los barcos que los llevarían a través del Atlántico. Los mantenían estibados en barcos negreros que permanecían atracados —a veces durante meses— hasta que cargaran suficiente "carga humana" para que la travesía resultara suficientemente rentable para los esclavistas. El número de muertos fue astronómico: al menos diez millones murieron mientras esperaban la travesía forzada del Atlántico46

    Slaves being branded, 1853.

     

    Los esclavos eran considerados propiedad. Sus dueños los marcaban con hierro candente.    Gráfico: Wikimedia Commons

    Al desnudar y embarcar a los cautivos, separaban a hombres y mujeres y los hacinaban en las bodegas en condiciones extremadamente inhumanas. Algunos capitanes de barco marcaban a sus esclavos con hierros candentes para indicar quién era ahora su dueño. Alexander Falconbridge, un cirujano blanco que participó en el comercio de esclavos, testificó posteriormente que los cautivos “no tenían ni siquiera el espacio de un hombre en su ataúd, ni a lo largo ni a lo ancho, y les era imposible girar o moverse con facilidad”47

    Los obligaban a permanecer tumbadas entre orina, heces, vómito, sangre y mucosidad, con escaso o nulo aire fresco. Algunos prisioneros murieron asfixiados por la falta de ventilación en la bodega. Las enfermedades eran rampantes y se propagaban rápidamente en los espacios reducidos de las bodegas, provocando muertes horribles. Durante las tormentas violentas, el agua de mar inundaba algunas bodegas y ahogaban a los africanos encadenados. A menudo, dejaban a los cadáveres encadenados a los vivos durante horas o días después de su muerte, para luego arrojarlos por la borda. 

    Las mujeres y niñas africanas sufrían condiciones igualmente horribles bajo cubierta, pero además sufrían otro nivel más de terror y violencia sexual, en que vivían el temor constante de ser violadas o agredidas por la tripulación blanca, que azotaba a quienes se resistían. “Un relato que se conserva detalla la experiencia de ‘una niña de entre ocho y diez años’ que fue violada repetidamente por el capitán del barco durante tres noches consecutivas”48.

    Algunas africanas sufrían terrores aún mayores. A muchas mujeres cautivas les arrebataban a la fuerza sus hijos y bebés durante su secuestro o mientras esperaban los barcos de esclavos. Algunas madres llevaban a sus bebés consigo, pero no podían protegerlos de los marineros abusivos que los usaban para controlarlas y aterrorizarlas. Un relato describe que un marinero “arrancó al niño de los brazos de la madre y lo arrojó al mar cuando el recién nacido no dejaba de llorar”49

    British sailors throw sick captured Africans overboard during the Middle Passage, 1781.

     

    Marineros británicos arrojan por la borda a africanos capturados que estaban enfermos durante el Pasaje del Medio, 1781.    

    Los traficantes de esclavos y sus tripulaciones aterrorizaban con saña a los cautivos, con el objetivo de prevenir cualquier resistencia o rebelión, mediante repetidos azotes y torturas con instrumentos como tornillos para pulgares que literalmente aplastaban los dedos. Las tripulaciones a menudo tomaban represalias ante la supuesta insubordinación arrojando a los africanos secuestrados por la borda para que fueran atacados por tiburones. El trato atroz les causaba a los africanos graves daños físicos y psicológicos, lo que también servía para tenerlos sumisos cuando los venderían como esclavos en América.

    Los criminales:

    Estados esclavistas y ricos traficantes de esclavos surgieron en África y capturaron a más de 22 millones de africanos en el interior del continente y los vendieron a los traficantes de esclavos europeos en la costa50

    Las naciones europeas —Gran Bretaña, Francia, Portugal, España, los Países Bajos y Dinamarca— participaban en el comercio transatlántico de esclavos. Los bancos británicos, en particular, ayudaban a financiar el tráfico de esclavos hacia Norteamérica y gran parte de la economía esclavista en Estados Unidos. Las industrias británicas eran las mayores compradoras mundiales de algodón producido con mano de obra esclava en los estados del sur de Estados Unidos.

    Cuando Gran Bretaña finalmente abolió la esclavitud en 1838, el gobierno compensó a los traficantes de esclavos por sus "propiedades perdidas", una suma que ascendió a 20 millones de libras esterlinas, lo que representó el 40 por ciento de sus gastos anuales totales . Los esclavizados no recibieron nada, salvo la obligación de trabajar gratis como "aprendices" de sus antiguos dueños51

    La Iglesia Católica Romana fue fundamental para los esfuerzos de expansión global de Portugal, España y Francia, y para la creación de enormes empresas comerciales basadas en el sufrimiento y la muerte de personas esclavizadas. El Papa Nicolás V emitió un decreto que santificaba la trata de esclavos porque, según él, contribuiría a la cristianización de las personas esclavizadas.

    Los traficantes de esclavos de Norteamérica traficaron con aproximadamente 472.000 personas capturadas en África a través del Pasaje del Medio; de estas, casi el 18 por ciento murió en la travesía en barcos de esclavos52

    A map of the Thirteen Colonies in 1770, showing number of slaves in each colony and percentage of colony's total population held as slaves.

     

    Mapa de las Trece Colonias en 1770, que muestra el número de esclavos en cada colonia y el porcentaje de la población total de la colonia que era esclavizada.    Mapa: Wikipedia (Dominio público)

    Los gobiernos de Estados Unidos, de los estados y de las colonias participaban en el comercio de esclavos o lo protegieron. En 1644, los comerciantes de Boston comenzaron a importar a personas esclavizadas directamente de África a las Indias Occidentales, donde las intercambiaban por azúcar y melaza de las Indias Occidentales, que se destilaban para producir ron (una importante industria de Nueva Inglaterra) para así comprar a más personas esclavizadas: la versión de Massachusetts del “Comercio Triangular”53

    El Congreso Continental aprobó la Ley de Comercio de Esclavos en 1787, que establecía que el Congreso no podía prohibir la "importación" de personas por ley federal durante 20 años, hasta 180854.

    Si bien Rhode Island promulgó la primera ley que prohibía la esclavitud en 1787, se convirtió en el principal centro norteamericano del comercio ilegal de esclavos a través del Paso del medio. Los barcos realizaron más de 1000 travesías, intercambiando principalmente ron por más de 100 mil africanos secuestrados con destino a América, principalmente a las plantaciones de azúcar del Caribe, lo que permitió a Rhode Island producir más ron55.

    Los capitalistas del norte hicieron fortunas con el propio comercio de esclavos y con las industrias del ron, el tabaco, la construcción naval y los textiles, todas ellas basadas en la esclavitud en el Caribe y el sur de Estados Unidos.

    Las compañías de seguros —New York Life y Aetna, Inc.— en Connecticut aseguraban a los propietarios de esclavos y armadores por cientos de dólares por cada cautivo que muriera en barcos negreros o mientras trabajaba en condiciones inhumanas. En 1781, traficantes de esclavos asesinaron a 133 africanos secuestrados en el barco negrero Zong arrojándolos por la borda para cobrar el seguro56.

    La coartada:

    Slave auction, families separated, babies ripped from mothers.

     

    Letrero: “Grandes gangas. Venta de negros, caballos, ganado y otra propiedad”. “Maridos, esposas y familias son vendidos indiscriminadamente a distintos compradores y separados a la fuerza, probablemente para no volver a verse jamás”. Subasta de esclavos, familias separadas, bebés arrancados de los brazos de sus madres.    Gráfico: Wikipedia (Dominio público)

    Fundamentalmente, los traficantes de esclavos no consideraban a los africanos seres humanos, sino “mercancías” que se compraban y vendían al mejor postor. Estas “mercancías” eran esenciales para las lucrativas economías esclavistas de Norteamérica y el Caribe, y formaron el cimiento del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    “En 1452 y 1455, el Papa Nicolás V apoyó formalmente el secuestro y la esclavización masivos de africanos por parte de España y Portugal, pues esto contribuiría a la cristianización de los esclavos… El Papa emitió un mandato al rey portugués Alfonso V, instruyéndole: …a invadir, buscar, capturar, vencer y someter a todos los sarracenos y paganos… [y] reducirlos a la esclavitud perpetua, y apropiarse para sí mismo y sus sucesores de los reinos, ducados, condados, principados, dominios, posesiones y bienes, y convertirlos a su uso y beneficio”57.

    “Científicos” como Josiah Nott, Samuel Cartwright, Charles Caldwell y Samuel Morton proporcionaron una justificación anticientífica para el racismo estadounidense que se utilizó como argumento a favor de la esclavitud. Nott escribió: “Las naciones y las razas, al igual que los individuos, tienen cada una un destino especial: algunas nacen para gobernar y otras para ser gobernadas. No existen dos razas claramente diferenciadas que puedan convivir en igualdad de condiciones”58.

    El verdadero motivo:

    El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata en América, la cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista. Estos idílicos acontecimientos constituyen los principales impulsos de la acumulación primitiva59. —Carlos Marx 

    Slaves with the cotton they had picked. Georgia, c. 1850.

     

    Esclavos con el algodón que habían recogido. Georgia, c. 1850.    Gráfico: Wikipedia

    El comercio transatlántico de esclavos era una fuente fundamental de capital para el incipiente sistema capitalista y servía de fuente de mano de obra esclavizada para las zonas de América donde la esclavitud era el modo de producción, especialmente en las colonias del sur de Estados Unidos. La expansión de la esclavitud requería un número cada vez mayor de esclavos para explotar.

    La aniquilación de los pueblos indígenas esclavizados en América obligó a los traficantes de esclavos a buscar en otros lugares la mano de obra esclava, principalmente para las plantaciones de azúcar y algodón. Reemplazaron los esclavos indígenas por esclavos traídos desde África a través de la terrible travesía transatlántica.

    Los propios esclavos constituían capital. El comercio de esclavos era una empresa lucrativa en sí misma, fuente de inversión para los financieros capitalistas, quienes utilizaban las ganancias para fundar otras empresas y subvencionar innovaciones técnicas que hicieron rentable la industrialización y la rápida expansión del capitalismo60. La expansión de los sistemas bancarios y crediticios, las industrias marítimas y la tecnología de navegación, así como la creación de un mercado de consumo para los productos manufacturados europeos y estadounidenses, eran impulsadas por el comercio transatlántico de esclavos61.

    Las estimaciones de la riqueza generada por el comercio transatlántico de esclavos y la compraventa de personas esclavizadas oscilan entre cientos de miles de millones y billones de dólares en equivalentes actuales. Dado que las personas esclavizadas eran tratadas como activos financieros, el valor de mercado de la propiedad humana sirvió como pilar fundamental del capitalismo occidental62.

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    NOTAS:

    1. The Transatlantic Slave Trade, Equal Justice Initiative, 2022. [volver]

    2. Middle Passage, Britannica, 22 de mayo de 2026. [volver]

    3. Historical Context: Facts About the Slave Trade and Slavery, The Gilder Lehrman Institute of American History, 2025. [volver]

    4. 1514–1866, The Transatlantic Slave Trade, National Museum of African American History and Culture.  [volver]

    5. The Middle Passage, 1749, The Gilder Lehrman Institute of American History.  [volver]

    6. Transatlantic slave trade, Britannica, 4 de mayo de 2026.  [volver]

    7. “Los registros no establecen una cifra exacta de víctimas mortales, pero los estudiosos estiman que la tasa de mortalidad entre las personas confinadas en los ‘barracoons’ [calabozos] y a bordo de los barcos mercantes atracados ‘igualó a la de la Peste Negra del siglo XIV en Europa’, que se cobró al menos el 40% de la población europea”. [The Transatlantic Slave Trade] Si tomamos la estimación más conservadora del número de víctimas mortales durante la Peste Negra, que asciende a 25 millones en Europa [Black Death], el 40% equivale a 10 millones de personas. The Transatlantic Slave Trade, Equal Justice Initiative, 2022; Black Death, Britannica, 10 de mayo de 2026.  [volver]

    8. An account of the slave trade on the coast of Africa by Alexander Falconbridge, J. Phillips, 1788.  [volver]

    9. Slavery at Sea: Terror, Sex, and Sickness in the Middle Passage, Sowande M Mustakeem, University of Illinois Press, 30 de septiembre de 2016.  [volver]

    10. Slavery at Sea.  [volver]

    11. 10 African nations involved in the slave trade, Think AFRICA, Let Africa Speak, 14 de marzo de 2021.  [volver]

    12. The Crown, the Cabinet, and the UK’s Legacy of Slavery, Reuters, 24 de noviembre de 2023.  [volver]

    13. The Middle Passage, 1749  [volver]

    14. Slavery and Law in 17th Century Massachusetts  [volver]

    15. Act Prohibiting the Importation of Slaves   [volver]

    16. Black Rhode Islanders [volver]

    17. The Transatlantic Slave Trade, Equal Justice Initiative, 2022.  [volver]

    18. African Laborers for a New Empire: Iberia, Slavery, and the Atlantic World, Lowcountry Digital History Initiative. [volver]

    19. Racial Rhetoric, Penn & Slavery Project.  [volver]

    20. Capital, Tomo 1, Carlos Marx, 1867.  [volver]

    21. Capitalism and Slavery, OER Project.  [volver]

    22. Slavery And Capitalism Eric Williams, Association of Related Churches.  [volver]

    23. Pure Greed: The Economics of The Slave Trade, Santa Clara University.  [volver]

  • ARTICLE:

    Crimen Yanqui Caso #2 (Segunda parte): 
    La esclavitud en Estados Unidos

    Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.

    Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: 

    1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles. 

    2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.

    3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.

    Bob Avakian 
    1 de mayo de 2016

    En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

    Crimen Yanqui

    La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

    Esta es la Segunda parte del Crimen Yanqui Caso # 2: La esclavitud en Estados Unidos. La Primera parte es El comercio transatlántico de esclavos — el Pasaje del Medio.

    En palabras del abolicionista y ex esclavo Frederick Douglass, en un discurso pronunciado el 4 de julio de 1852:

    En el terreno de repugnante barbarie y descarada hipocresía, estados unidos reina sin rival.

    Como afirma concisamente Bob Avakian en Lo BAsico: 1:1:

    Sin la esclavitud, Estados Unidos no existiría tal como lo conocemos hoy. Eso es una verdad simple y básica.

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    EL CRIMEN:

    Africans arrive at Jamestown, 1619.

     

    Entregando a africanos en Jamestown, Estados Unidos, 1619.    Imagen: Wikipedia dominio público (DP)

    A map of the Thirteen Colonies in 1770, showing number of slaves in each colony and percentage of colony's total population held as slaves.

     

    Haz clic para ampliar.    Mapa: Wikipedia (Dominio público)

    Ad for slave auction in South Carolina, 1769.

     

    Anuncio de subasta de esclavos en Carolina del Sur, 1769. “SE VENDE… UN CARGAMENTO DE 94 NEGROS SANOS DE PRIMERA, QUE CONSTA DE 39 hombres, 15 muchachos, 24 mujeres, y 16 muchachas. RECIÉN LLEGADOS en el bergantín Dembia, Francis Bare, amo, de Sierra León.”      Gráfico: Wikipedia (DP)

    En agosto de 1619, apenas doce años después de que los ingleses se establecieran en Jamestown, Virginia, los colonos compraron entre veinte y treinta africanos esclavizados a piratas ingleses. Aquellos esclavos que desembarcaron ese día marcaron el inicio de la esclavitud en Estados Unidos63. Durante los siguientes 245 años, millones de africanos esclavizados y sus descendientes generaron enormes riquezas para los esclavistas, mientras que los propios esclavos se vieron obligados a soportar una servidumbre cruel e inhumana.

    Hacia 1700, todas las trece colonias poseían esclavos. Antes de la abolición del comercio internacional de esclavos en 1808, se vendieron más de 400 mil esclavos a las colonias estadounidenses. Posteriormente, utilizando a mujeres esclavizadas como reproductoras de nuevos esclavos, floreció un brutal comercio interno de esclavos, y para 1860 había casi cuatro millones de esclavos, de los cuales más de la mitad vivían en los estados algodoneros del Sur.

    La esclavitud se convirtió rápidamente en el modo de producción dominante en las colonias del sur. Gracias a un clima ideal y a la abundancia de tierras, los terratenientes establecieron plantaciones para el cultivo de productos comerciales como arroz, tabaco y caña de azúcar. La expansión de estos cultivos requería cada vez más mano de obra, por lo que los terratenientes adinerados compraban cada vez más esclavos.

    Charleston, Carolina del Sur, fundada por colonos ingleses en 1670, se convirtió en uno de los principales puertos de entrada para el comercio transatlántico de esclavos, procesando a casi el 40% de todos los africanos que llegaban a Norteamérica. La ciudad se transformó en un mercado donde hombres, mujeres y niños africanos eran inspeccionados como animales, vendidos y dispersados por todo el Sur. Los mercados de esclavos de Charleston eran instituciones de horror: subastas públicas donde las familias eran separadas y sus vidas convertidas en mercancía. Para 1708, la población de Carolina del Sur era mayoritariamente negra, y se mantuvo así durante los dos siglos siguientes, hasta bien entrado el siglo XX.

    Las plantaciones de arroz de la región costera de Carolina del Sur se convirtieron en algunas de las más rentables del mundo, y sus enormes ganancias impulsaron el desarrollo de instituciones bancarias, compañías de seguros y redes comerciales.

    Las colonias y estados del norte fueron cómplices de la esclavitud en Estados Unidos. Los capitalistas del norte amasaron fortunas en las industrias del ron, el tabaco, la construcción naval y los textiles, todas ellas basadas en la esclavitud en el Caribe y el sur de Estados Unidos. Los comerciantes del norte en Rhode Island y Massachusetts dominaron el comercio de esclavos. Los capitalistas financieros con sede en Nueva York, como Lehman Brothers y JP Morgan Chase, no solo financiaron las plantaciones de algodón que se basaban en la esclavitud, sino que también gestionaron directamente los activos de las plantaciones.

    Harriet Beecher Stowe, autora de La cabaña del tío Tom, dijo una vez: “El dueño de esclavos del Norte comerciaba con hombres y mujeres a quienes nunca veía, y de cuyas separaciones, lágrimas y miserias decidió no oír hablar jamás”64.

    Slaves picking cotton while being observed by an overseer on horseback, c. 1850

     

    Esclavos recogen algodón mientras los observa un capataz a caballo, c. 1850     Gráfico: Wikipedia

    Se consideraban a los esclavos propiedad, no seres humanos, y así se les trataba durante toda su vida. Vivían bajo constante temor y control. Eran sometidos a brutales abusos físicos, emocionales y psicológicos, incluyendo azotes, trabajos forzados y la separación de sus familias. El maltrato a los esclavos era habitual y a menudo utilizado por los dueños y capataces para aumentar la producción y mantener el orden en la plantación. Un esclavo podía ser golpeado o azotado por trabajar demasiado despacio, robar o intentar escapar. Podían ser castigados por visitar a su cónyuge en otra plantación, aprender a leer, discutir con personas blancas, poseer material antiesclavista o intentar impedir la venta de sus familiares. Los esclavos también eran marcados con hierro candente por sus dueños65.

    Children labor on a Louisiana sugarcane plantation, c.1885.

     

    Niños en una plantación de caña de azúcar de Luisiana, c. 1885.     Foto: Centro Schomburg para la Investigación de la Cultura Negra, Biblioteca Pública de Nueva York

    Las mujeres esclavizadas eran rutinariamente violadas o coaccionadas por propietarios, supervisores y hombres en posiciones de autoridad. Se estima que la mayoría de las mujeres esclavizadas de entre quince y treinta años sufrieron agresiones sexuales66. Si bien la mayoría de los esclavos trabajaban en el campo, un número menor eran utilizados como sirvientes o “sirvientes domésticos”, niñeras o madres sustitutas. Las mujeres esclavizadas eran hostigadas, acosadas sexualmente y utilizadas como concubinas a largo plazo por sus amos. Los hijos de tales violaciones también eran legalmente considerados esclavos67.  Y a las mujeres esclavizadas se les trataba, en esencia, de “reproductoras” de esclavos futuros.

    La causa fundamental de la Guerra de Independencia de Estados Unidos en 1776 fue el conflicto cada vez más antagónico entre dos fuerzas explotadoras y opresoras: por un lado, el imperio británico, encabezado por un rey; y por otro, la esclavitud, junto con los comerciantes y otros elementos de la incipiente clase capitalista en las colonias. En el período previo a la guerra, los británicos, con enormes deudas por la Guerra de los Siete Años (la “French and Indian War / Guerra de los franceses y nativos americanos), que finalizó en 1763, comenzaron a imponer impuestos a las colonias y a intensificar su control.

    The “Founding Fathers” who were slaveowners have red dots on their heads.

     

    De los 56 firmantes de la Declaración de Independencia, 49 eran dueños de esclavos. En esta imagen de los “Padres Fundadores”, los dueños de esclavos son marcados por puntos rojos.    Twitter: @arlenparsa

    Además, en Inglaterra se gestaban movimientos que abogaban por la abolición de la esclavitud, inclusive en las colonias. Los terratenientes esclavistas del Sur, quienes lideraron la guerra de independencia, temían esta posibilidad y estaban decididos a poner fin al dominio británico sobre las colonias. En esencia, la “libertad” que consiguió la Guerra de Independencia estadounidense fue la eliminación de las restricciones que el imperio británico imponía a los esclavistas y a los incipientes capitalistas de las colonias. Estos fueron los “padres fundadores” y los principales beneficiarios de esta guerra. En resumen, la liberación del colonialismo británico impulsó aún más un sistema de explotación en expansión en las colonias.

    La Constitución de los Estados Unidos, ratificada en junio de 1788, incluía disposiciones que protegían explícitamente la esclavitud. Las personas esclavizadas se contabilizaban como tres quintas partes de una persona a efectos de representación y tributación, lo que otorgaba a los estados del sur una influencia desproporcionada en el Congreso. Incluía la cláusula sobre la trata de esclavos africanos, que establecía que el Congreso no impediría la importación de personas esclavizadas durante los 20 años posteriores a la ratificación de la Constitución. Incluía la cláusula sobre los esclavos fugitivos, que obligaba a los estados a devolver a los esclavos fugados a su amo en el estado del que habían escapado. Y el texto de la Segunda Enmienda fue diseñado para preservar las patrullas y milicias esclavistas en los estados del sur, lo que permitía a los dueños de esclavos aplastar rápidamente cualquier rebelión o resistencia por parte de sus esclavos. 

    Instruments of torture used to restrict slaves.

     

    Instrumentos de tortura utilizados para restringir el movimiento de los esclavos.     Gráfico: Wikipedia (DP)

    Vendidos río abajo. La rentabilidad del algodón, junto con la expansión de los mercados nacionales e internacionales, impulsó la demanda de cada vez más mano de obra esclavizada, convirtiendo la vida de los esclavos en un horror aún mayor. Durante el medio siglo siguiente, el comercio interno de esclavos sustituyó a la importación. Se estima que un millón de personas esclavizadas fueron trasladadas a la fuerza del Alto Sur al Bajo Sur entre 1810 y 1860.

    El estado de Kentucky se convirtió en uno de los estados con mayor producción de esclavos, y su ciudad de Louisville en uno de los principales centros de comercio de esclavos del país. Los esclavos eran llevados a Louisville para ser vendidos río abajo (por los ríos Misisipí u Ohio) y transportados a las plantaciones de algodón en estados más al sur. Se estima que más de la mitad de las personas esclavizadas en el Alto Sur fueron separadas de sus padres o hijos mediante la venta. Se destruyeron un tercio de los matrimonios de esclavos por la migración forzada. Se dice que los esclavos consideraban la amenaza de ser vendidos río abajo como una sentencia de muerte. Y a medida que crecía la demanda mundial de algodón, también crecía la demanda de mano de obra esclava en el Sur.

    LOS CRIMINALES:

    En primer lugar, los propios dueños de esclavos, responsables de desarrollar todo un sistema económico basado en la explotación y el trato indescriptible de millones de seres humanos con fines de lucro. Y todos aquellos que les servían: los capataces, los cazadores y perseguidores de esclavos, y las milicias esclavistas.

    Las industrias y empresas del norte —construcción naval, puertos, bancos, compañías de seguros, fábricas textiles, comerciantes de esclavos— todas las cuales se beneficiaron del trabajo esclavo tanto en el Norte como en el Sur.

    Los líderes políticos de las colonias, tanto del Norte como del Sur, y posteriormente los líderes políticos del sistema establecido por la Guerra de Independencia, basado en la Constitución. Esto incluye todos los presidentes de Estados Unidos, ocho de los cuales eran dueños de esclavos ellos mismos, así como miembros del congreso y la Corte Suprema. Todos fueron responsables de la existencia y expansión de este sistema de producción esclavista en Estados Unidos. El autor de la Declaración de Independencia (Thomas Jefferson) y el principal autor de la Constitución estadounidense (James Madison) fueron dueños de esclavos.

    LA COARTADA:

    Enslaved people leaving the fields, with heavy loads.

     

    Gráfico: Wikipedia DP

    Durante más de dos siglos, para justificar la barbarie de la esclavitud, los estadounidenses blancos crearon una cultura que consideraba a las personas descendientes de África como una raza distinta e inferior. Esta ideología, reforzada no solo por leyes, sino también por líderes religiosos que citaban la Biblia, y por “ciencia” y literatura racistas, sostenía que las personas negras eran infrahumanas, una creencia que permitía a los estadounidenses blancos vivir y disfrutar de los beneficios de la esclavitud sin cuestionarlos. Esta ideología sigue impregnando la vida estadounidense.

    En vísperas de la Guerra Civil, el 6 de marzo de 1857, la Corte Suprema de Estados Unidos convirtió en ley la inferioridad de todas las personas negras. En la decisión del caso Dred Scott68, el presidente de la Corte Suprema, Taney, dictaminó que los negros, tanto libres como esclavos, eran “seres de un orden inferior y completamente incapaces de relacionarse con la raza blanca… y tan inferiores que no tenían derechos que el hombre blanco estuviera obligado a respetar”.

    Es decir, desde los inicios de este país, la supremacía blanca se filtró en los cimientos y se integró en las instituciones y en el funcionamiento continuo de este sistema.

    EL VERDADERO MOTIVO:

    La historia del desarrollo económico estadounidense es inseparable de la historia de la esclavitud estadounidense. Desde sus inicios, el acceso a africanos esclavizados posibilitó, especialmente en las colonias del sur, una fuente de creciente riqueza basada en la producción agrícola esclavizada. La esclavitud se arraigó profundamente en la economía del sur, donde las plantaciones dependían de la mano de obra esclavizada para cultivos comerciales como el tabaco, el arroz, el añil y, posteriormente, el algodón.

    El período posterior a la Guerra de Independencia presenció el auge del algodón como principal cultivo comercial del país, sustituyendo al tabaco en muchas regiones. La invención de la desmotadora de algodón en 1793 —una máquina que separaba rápida y fácilmente las fibras de algodón de sus semillas— transformó el algodón en un cultivo altamente rentable. Permitió a los agricultores cultivar cantidades mucho mayores y procesarlas a velocidades nunca antes posibles. Esto dio lugar a un auge en el cultivo de algodón, especialmente en el sur profundo, que se expandía hacia el oeste, a nuevos territorios. A principios del siglo XIX, el algodón se convirtió en la base de la floreciente industria textil de Nueva Inglaterra, impulsando la revolución industrial que transformó Estados Unidos en ese siglo.

    Los bancos e inversores del norte financiaron las plantaciones del sur y el comercio de esclavos, afianzando aún más los beneficios económicos de la esclavitud en la economía del norte. Esta relación financiera generó un interés directo en la continuación de la esclavitud, ya que resultaba rentable para los inversores del norte. Los puertos del norte eran cruciales para la exportación de algodón y otros productos elaborados con mano de obra esclavizada. Las industrias navieras y comerciales del norte se beneficiaron del transporte de estos productos, contribuyendo a la prosperidad económica general de la región.

     

    FUENTES:

    The Half Has Never Been Told: Slavery and the Making of American Capitalism [Nunca se ha contado la mitad: la esclavitud y la creación del capitalismo estadounidense], Edward E. Baptist

    Another Kind of Blood: Edward Baptist on America’s Slaver Capitalism « The Junto.pdf [Otro tipo de sangre: Edward Baptist sobre el capitalismo esclavista estadounidense]

    Inhuman Bondage: The Rise and Fall of Slavery in the New World [Servidumbre inhumana: El auge y la caída de la esclavitud en el Nuevo Mundo],  David Brion Davis

    SLAVERY IN AMERICA – The Montgomery Slave Trade [LA ESCLAVITUD EN ESTADOS UNIDOS — El comercio de esclavos de Montgomery]

    Slavery in South Carolina — BlackWallStreet.org [La esclavitud en Carolina del Sur]

    LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. Primera parte: Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos. De Bob Avakian

    Uncle Tom's Cabin [La cabaña del tío Tom]de Harriet Beecher Stowe

    Incidents in the Life of a Slave Girl [Incidentes en la vida de una joven esclava], Harriet Jacobs 

    Resistencia y rebeliones de esclavos

    Los esclavos organizaron numerosas rebeliones para escapar de la esclavitud; una de las primeras fue la Rebelión de Stono en Carolina del Sur en 1739, la mayor rebelión de esclavos en Norteamérica durante la época colonial. Veintenas de africanos esclavizados iniciaron una marcha armada hacia la Florida española, donde la esclavitud estaba prohibida, y combatieron contra las milicias que intentaron detenerlos.

    Denmark Vesey, Nat Turner y John Brown fueron solo algunos de los líderes de las rebeliones de esclavos que tuvieron lugar antes de la Guerra Civil69.Todos estos levantamientos fueron brutalmente reprimidos. Pero también infundieron temor en sus esclavistas, y en la población blanca en general, ante la posibilidad de revueltas de esclavos.

    La exitosa revolución de los esclavos haitianos, en una isla del Caribe ocupada por los franceses, tuvo lugar apenas seis años después de la fundación de Estados Unidos. El número de esclavos en esa colonia superaba con creces al de sus amos. Aun así, los propietarios de esclavos y los líderes políticos estadounidenses se aterrorizaban ante las repercusiones internas. George Washington temía un posible “espíritu de revuelta entre los negros” a nivel internacional. Una vez iniciada, “es difícil predecir dónde termine”. Y Jefferson escribió en 1802 que los combates en Haití “parecen haber dado un impulso considerable a las mentes de los esclavos en diferentes partes de Estados Unidos”.

    Esto impulsó a los dueños de esclavos a hacer todo lo posible para impedir la organización de tales revueltas de esclavos, y a asesinar brutalmente a cualquier esclavo que participara, enviando así un mensaje a los demás para que ni siquiera consideraran intentar escapar de su esclavitud. Además, existían fuerzas organizadas —patrullas y milicias esclavistas y cazadores de esclavos— que podían ser y eran movilizadas para dar caza a los esclavos cada vez que se estallaran tales rebeliones.

    Además, se estima que entre 65.000 y 100.000 hombres, mujeres y niños esclavizados lograron escapar a la libertad antes de 1865. Muchos recibieron ayuda del Ferrocarril Subterráneo, una red abolicionista creada para proporcionar refugio, transporte, alimentos y otros recursos a miles de personas que huían hacia el norte. Una de sus líderes más famosas y eficaces fue Harriet Tubman, una mujer negra que escapó de la esclavitud en 1849 y regresó al sur al menos 15 veces para guiar a más de 200 personas hacia la libertad. Otro líder, Henry Highland Garnet, escapó de la esclavitud siendo niño en 1824 y, ya adulto, dio refugio a más de 150 personas fugitivas en su casa de Albany, Nueva York, en un solo año.

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    NOTAS:

    1. En los inicios de las colonias, los nativos americanos fueron esclavizados y exportados, pero los africanos pronto se convirtieron en la fuerza laboral dominante a medida que las enfermedades europeas y las guerras diezmaban a las poblaciones indígenas.  [volver]

    2. Harriet Beecher Stowe fue una escritora y abolicionista estadounidense. Su novela de 1852, Uncle Tom’s Cabin [La cabaña del tío Tom], que describe las terribles condiciones que sufrían los afroamericanos esclavizados, fue leída por millones de personas, alimentando la indignación de los movimientos antiesclavistas en todo el mundo.  [volver]

    3. En The Half Has Never Been Told: Slavery and the Making of American Capitalism [Nunca se ha contado la mitad: la esclavitud y la creación del capitalismo estadounidense], el historiador Edward Baptist escribe que la productividad de la recolección de algodón en Estados Unidos aumentó más de cuatro veces entre 1790 y 1860. Este aumento masivo de eficiencia se debió a un control humano intensificado sobre la mano de obra esclavizada, incluyendo la “máquina de azotes”: un sistema de tortura calibrado diseñado para maximizar la producción.  [volver]

    4. Véase Incidents in the Life of a Slave Girl) [Incidentes en la vida de una joven esclava]Harriet Jacobs, para un relato personal. [volver]

    5. Una ley de Virginia de 1662 dictaminó que “lo que nace sigue al vientre “. Y esto se extendió rápidamente a las demás colonias. Según esta ley, los hijos nacidos de mujeres esclavizadas eran automáticamente esclavizados, independientemente de la identidad o la libertad del padre.  [volver]

    6. La decisión del caso Dred Scott fue el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos del 6 de marzo de 1857, que dictaminó que haber vivido en un estado o territorio libre no otorgaba a una persona esclavizada, Dred Scott, el derecho a la libertad. En esencia, la decisión argumentó que, al ser propiedad de alguien, Scott no era ciudadano y no podía demandar ante un tribunal federal.  [volver]

    7. El Crimen Yanqui caso #22 describe la mayor revuelta de esclavos de la historia de Estados Unidos, que comenzó cerca de Nueva Orleans, Luisiana, el 8 de enero de 1811.  [volver]

  • ARTICLE:

    Vídeo destacado de Bob Avakian de la semana (con una traducción al español):

    ¿Qué es la ciencia? 

    Y ¿Por qué, sin un método y enfoque científico, siempre estarás vulnerable a que te manipulen?

    Y ¿por qué, sin un método y enfoque científico, siempre estarás vulnerable a que te manipulen?

    … La ciencia tiene que ver con la realidad material, y se podría decir que toda la naturaleza y toda la sociedad humana son el campo de la ciencia; la ciencia puede tratar con todo esto. La ciencia es una herramienta muy poderosa. Es un método y un enfoque que nos permite poder decir qué es la verdad, qué corresponde a la realidad tal como en realidad es. En este sentido, la ciencia es muy distinta a la religión o al misticismo, o cosas por el estilo, que explican la realidad invocando fuerzas imaginarias y que no dan evidencia concreta para ninguno de sus análisis. En contraste, la ciencia exige pruebas. Requiere evidencia. Es un proceso basado en la evidencia. Esto es muy importante. La ciencia es un proceso basado en la evidencia.

    Sin juzgar las cosas por si existe evidencia convincente para ellas —y sin evaluar lo que la gente dice comparándolo con lo que la evidencia muestra sobre la realidad material— ¡es posible terminar por creer casi cualquier cosa! O, como dice Skybreak:

    “Sin ciencia estamos a la merced de ser manipulados, o de tener nuestra forma de pensar manipulada y de no ser capaces de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo cierto y lo falso.

    Y:

    “Sea que hablemos de la realidad material de una enfermedad, de un ecosistema natural o de un sistema social en que viven los seres humanos, la ciencia nos permite analizar sus componentes, su historia, cómo es que llegó a ser como es, de qué está hecho, cuáles son las características que lo definen, y su carácter contradictorio (un tema al que volveremos) y por lo tanto cuál es la base para que cambie, o sea cambiado, si es nuestra intención cambiarlo. Sea que deseemos curar una enfermedad o crear una mejor sociedad, necesitamos de este proceso científico basado en la evidencia”.

    *Vea también*

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?” una nueva obra importante de Bob Avakian, publicada en revcom.us.

    Pero, para que eso se vuelva realidad, necesitamos entender las cosas tal y como son en realidad y tal y como pueden ser en realidad. Necesitamos un método y enfoque científico de la vida y de nuestra lucha. 

    Pongamos una pausa. Ah caray, la ciencia. O eso es un misterio al que solo lo pueden entender unos cuantos tipos raritos, o es algo espantoso del que debemos alejarnos. La ciencia, hecha correctamente, simplemente implica aprender sobre la realidad y cambiarla investigándola, acumulando evidencia al interactuar con la realidad, identificando los patrones en la realidad y de ahí avanzando para cambiarla sobre ese fundamento.

    De eso se trata la ciencia, y nada más. Nada de misteriosa o espantosa. Es una forma en que la humanidad ha aprendido. Es una forma en que, por ejemplo, hemos podido identificar muchas enfermedades y desarrollar curas.

    Así que, necesitamos un enfoque científico. Para tomar un ejemplo muy importante, retomando otra vez la Biblia, un método y enfoque científico que procede sobre la base de la evidencia sacada de la realidad demuestra que todas las especies, entre ellas los seres humanos, surgieron por medio de la evolución, y que la historia de la creación en la Biblia no es ni puede ser verdad. Que es un cuento, un mito inventado hace miles de años por personas que vivían en la región a la que se refiere a menudo hoy día como el Medio Oriente, al igual que otros pueblos en todas partes del mundo han inventado diferentes mitos de la creación. Si uno sale entre los pueblos nativos americanos en Estados Unidos, encontrará muchos diferentes mitos de la creación. Y otras personas por todo el mundo, incluidos África y Ásia, etcétera.

    El libro, La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo, Saber qué es real y por qué importa, de Ardea Skybreak, es un libro hermoso que desmenuza todo esto y explica la importancia del método científico.

    Sí, debemos reconocer que algunos científicos se han equivocado a veces, incluso terriblemente, y se han hecho cosas muy erróneas e incluso terribles en nombre de la ciencia. Pero un método y enfoque auténticamente científico es lo que hace falta para entender y cambiar la realidad de la manera más profunda, incluido para reconocer y superar las cosas que se han hecho mal en nombre de la ciencia. Un método y enfoque científico es lo que nos hace falta para guiar la lucha para poner alto por fin, en este mundo real en que vivimos, a toda esta opresión, locura y sufrimiento innecesario.

    Ahora bien, hace un minuto mencioné el ébola. Imagínate que se te desarrollaran síntomas que pensabas que podían indicar el ébola y estuvieras preocupado de quizás padecer del ébola, y fueras a un doctor y éste, antes de escucharte u oír tus síntomas tan siquiera, te dijera, no, no te preocupes de nada, todo está bien.

    Líbreme de ese doctor.

    Pero, qué tal si fueras a la doctora y te preguntara, “Bueno, ¿cuáles son tus síntomas?”.  Le dijeras, “Tengo mucha calentura. Tengo molestia estomacal. Tengo diarrea y vómito. ¿Cómo lo ve, doctora? ¿Qué me pasa?”. Y te contestara, “Bueno, creo que tienes mucha calentura, molestia estomacal, diarrea y vómito”.

    “¡Mensa, es lo que ya te dije!”

    Esa no es una doctora a la que quieres. “Dime lo que me pasa, doctora. Dime lo que yo no lo sé. Dime de las cosas más a fondo las que no puedo saber al nada más saber de mis síntomas. ¿Por qué tengo estos síntomas y qué se puede hacer?”

    Qué tal si una doctora dijera, “Bueno, pues, podríamos hacerte una prueba del ébola, pero no estoy tan segura de que funcione la prueba. De hecho, no estoy segura de que exista el ébola tan siquiera. Ahora que lo pienso, ni siquiera estoy segura de que tú existas. Bueno, quizá para ti existas y quizá para ti padezcas de ébola, pero eso no es mi realidad. Quizá sea tu realidad solamente. Quizá se trate de una narrativa u otra narrativa, y no haya ninguna realidad frente a la cual se podría comprobar si padeces del ébola ni qué se podría hacer al respecto”.

    Líbreme de esta mensa que se hace pasar por doctora. Quiero una verdadera doctora o doctor.

    Pero ¿qué es un verdadero doctor? Un verdadero doctor es uno que aplica la ciencia, la ciencia de la medicina, lo que se ha aprendido al identificar patrones para que conozca los patrones de una enfermedad, ébola u otra enfermedad, y para que sepa qué hacer.

    Y el hecho es que las personas siempre estarán vulnerables a que las manipulen o que les desvíen de un conocimiento correcto de las cosas, al faltarles el método científico que se basa en la evidencia y comprueba las cosas frente a la realidad.

    Pues esa es una de las cosas principales que la ciencia hace. Después de sacar unas conclusiones, uno vuelve al mundo real y las comprueba para ver qué resulta. Y ¿qué se mostró al aplicar la teoría que uno desarrolló? ¿La realidad actúa de la manera en que uno esperaba según la teoría científica que desarrolló?

    Para dar un ejemplo, Usain Bolt de Jamaica ostenta el título del hombre más veloz del mundo ahora. Es campeón olímpico dos veces y plusmarquista mundial en las carreras de 100 y 200 metros de hombres. Pues, tú dirás, como dicen los del anuncio de aseguranza Geico, “todos lo saben”. Pero, ¿sabías que soy más veloz que Usain Bolt? Lo primero que me vas a decir es, “Pues, ¿dónde está tu evidencia? ¿Dónde está la prueba? Demuéstrame una carrera que corriste más rápido o una carrera en que ganaste a Usain Bolt”.

    No, no, no. No tengo que demostrarte ninguna evidencia. Acéptalo por fe. Al cabo, la sustancia de fe en las cosas no vistas es más grande que la sustancia de las cosas vistas.

    “Déjate de tonterías, hombre. Dame alguna prueba,” me vas a decir.

    Bueno, qué tal si te dijera que hay un libro, un libro sagrado, que dice que un hombre aparecerá, siendo bajo de estatura, rechoncho de cuerpo, pálido de rostro, y trayendo los años encima. Pero puede moverse más veloz que el viento y correr más rápido que un rayo. Y su nombre no se conocerá durante muchas generaciones. Pero luego se conocerá porque es “B”eatificado y “A”labado.

    ¿Agarraste la onda?

    Pues, tú dirías, “No me tomes el pelo. Eso es un libro que tú inventaste”. Pero qué tal si durante miles de años, todas las instituciones importantes en la sociedad, todas las instituciones políticas, todas las instituciones religiosas, todas las instituciones culturales, todas las instituciones educativas, te dijeran que de verdad es un libro sagrado del cual toda palabra es la verdad de Dios. Si hubieras escuchado eso durante miles de años, si todos lo hubieran escuchado durante miles de años, sin duda muchas personas dijeran “Bueno, no parece muy probable. Pero, sabes, hay muchos milagros, y todo es posible con el Señor, así que quizá él sea más veloz que Usain Bolt”.

    No. Tenemos que basarnos en la evidencia y probar las cosas frente a la realidad. Tienes que pensar críticamente respecto a todo y no aceptar nada de lo que diga un libro o una persona sin examinarlo y pensar en ello críticamente.

  • ARTICLE:

    LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.

    Primera parte: Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos.

    Para empezar, en mi reciente obra LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? se incluye el siguiente análisis crítico:

    Aquí, cabe poner las cosas en una perspectiva más amplia y repasar la historia de Estados Unidos y del sistema aquí desde la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos hasta el día de hoy — hasta la monstruosidad totalmente anticuada del capitalismo-imperialismo. En los principios de Estados Unidos, al inicio de la guerra de independencia (que a ellos les gusta llamar una guerra revolucionaria), se declaró que “todos los hombres son creados iguales”. No obstante, toda la historia de Estados Unidos desde aquellos años en adelante ha demostrado claramente que no es cierto que en este país existe igualdad para todos. Pues, en los años en que redactaron la Declaración de Independencia y luego la Constitución, había enormes cantidades de esclavos. A los pueblos indígenas se les habían robado sus tierras y los sometieron a atrocidades genocidas. Básicamente, las mujeres no tenían derechos, y ciertamente no tenían los mismos derechos que los hombres. En unas palabras, existía un sistema de explotación que cobró mayor impulso al zafarse del colonialismo británico1.

    Al mismo tiempo, a continuación de este importante análisis hago la siguiente observación:

    La cuestión no es que debamos ser nihilistas — de nada más negar irreflexivamente todo lo relacionado con la Revolución Americana y los documentos fundacionales de Estados Unidos. Como he señalado antes, hay ciertos aspectos de la Constitución de los Estados Unidos, en particular la Declaración de Derechos (las primeras diez enmiendas a la Constitución), de los que se puede aprender — y he incorporado algunos de estos aspectos en un marco fundamentalmente diferente en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte. La cuestión es que, a pesar de algunos elementos positivos en la época de la fundación de Estados Unidos, ya entonces era un sistema de explotación despiadada y opresión literalmente asesina; y todo esto contenía las semillas y los elementos de hacia dónde ha ido — a un lugar terrible, con el sistema del capitalismo-imperialismo hoy.

    Como demostraré a lo largo de esta serie, en la Declaración de Independencia en particular, y en la celebración de lo que ha servido para establecer, mantener y expandir, existen, en efecto, inventos y tergiversaciones fundamentales de la realidad y de la historia, al servicio de atrocidades muy reales y repetidas.

    En lo que respecta a la actualidad — en que un régimen fascista gobierna en Estados Unidos, cabe examinar brevemente un discurso reciente pronunciado en la Universidad de Texas (“Observaciones sobre el 250 aniversario de la Declaración de Independencia”) por Clarence Thomas, “magistrado” de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

    En este discurso, Thomas intentó establecer un nuevo récord mundial de hipocresía descarada.

    Aprovechó la ocasión para atacar el “progresismo” como la fuente de prácticamente todos los males en el mundo de hoy día, cuando, en un sentido básico, los “progresistas” a los que ataca han sido una fuerza importante en la lucha contra la discriminación y la opresión de diversa índole, incluida la supremacía blanca — y es Thomas, y los fascistas de los que forma parte, quienes se han opuesto, atacado y trabajado de forma constante, vehemente y despiadada para destruir lo que se ha conseguido por medio de esta lucha.

    En su discurso, Thomas hizo hincapié en denunciar el racismo y la segregación (invocando la experiencia de su propia familia con esto), cuando en realidad él es un burdo instrumento del régimen fascista descarada y agresivamente racista de Trump2.

    Este es un régimen fascista que está llevando a cabo un ataque polifacético contra los cambios que se han operado como resultado de la lucha contra la supremacía blanca y la segregación a lo largo de los últimos 70 años y más — un ataque que hace poco incluyó una decisión de la Corte Suprema que prácticamente anuló la Ley de Derecho al Voto de 19653.

    Este es un régimen fascista que difunde activamente, y aplica descaradamente, la ridícula e indignante mentira de que las verdaderas víctimas de la discriminación en Estados Unidos son de alguna manera las personas blancas — cuando la realidad (demostrada incesantemente en la vida cotidiana, y mediante innumerables estudios e investigaciones científicos) es que la segregación, la discriminación y la opresión racista en general continúan, y siguen teniendo consecuencias terribles, para el pueblo negro y otras personas que han sufrido el racismo sistémico, y a menudo mortífero, de este sistema —en la vivienda, la educación, el empleo, la atención médica, con la policía, los tribunales y las prisiones— en cada parte de la sociedad.

    Este es un régimen fascista que utiliza su poder para chantajear y aporrear a las universidades y otras instituciones para que eliminen programas (generalmente bajo el concepto de DEI [Diversidad, Equidad e Inclusión]) cuyo propósito declarado es contrarrestar los efectos de la discriminación y el racismo reales.

    Este es un régimen fascista que está restaurando agresivamente monumentos a la Confederación esclavista, y está resucitando la celebración a los “héroes” de la Confederación — que no son más que monumentos y celebraciones a la esclavitud y la supremacía blanca de las turbas de linchamiento.

    Este es un régimen fascista encabezado por Donald Trump —un burdo supremacista blanco, cuyo historial de racismo flagrante se remonta a décadas atrás, con la discriminación contra las personas negras en las viviendas propiedad de su familia. (En una serie escrita durante el primer régimen de Trump, Donald Trump — Racista genocida4, examiné algunas de las expresiones más escandalosas de este racismo, hasta ese momento. Y, en esta segunda versión del régimen fascista de Trump, este racismo se ha manifestado de forma aún más burda y agresiva, tanto en palabras como en hechos).

    Este es el régimen fascista en el que Clarence Thomas no es meramente un servidor dispuesto, sino una fuerza activa, en general y específicamente en su papel en la Corte Suprema — con sus fallos que respaldan y facilitan la supremacía blanca, así como la supremacía masculina (incluida la anulación del derecho al aborto), los ataques a los derechos de las personas LGBT, y otros fallos indignantes, incluidos los ataques a los inmigrantes y a la separación entre la iglesia y el estado, al servicio del nacionalismo-fascismo cristiano blanco.

    Como señalé en mi e-mensaje número 102: “existe una línea directa de la Confederación pro-esclavitud, de los años de la Guerra Civil, al fascismo del día de hoy, con su determinación de hacer que Estados Unidos una vez más sea abierta y agresivamente supremacista blanco, supremacista masculino y anti-gente LGBT”. (En la época de la Guerra Civil, que puso fin a la esclavitud, y durante algún tiempo después, el Partido Republicano se oponía a la esclavitud y estaba a favor de al menos algunos derechos básicos para el pueblo negro. Pero esa época ya pasó: particularmente desde la década de 1960, el Partido Republicano se ha convertido en el partido de la supremacía blanca flagrante, y en las décadas posteriores se ha transformado en un partido abiertamente fascista, con el fundamentalismo cristiano supremacista masculino patriarcal como la fuerza impulsora que la define5.)

    Como también he señalado: el régimen fascista de Trump llegó al poder no mediante un golpe de estado militar, ni por ningún otro medio “extralegal”, sino mediante los “procesos normales” de este sistema — las elecciones de 2016 y, más recientemente, las de 2024. Entre otros factores importantes, esto es una expresión del hecho de que (de nuevo, como mencioné en mi e-mensaje número 102):

    Estas elecciones revelan nítidamente que en realidad existen “dos países” dentro de Estados Unidos.

    En un sentido concreto, esto es una extensión de una división fundamental que ha existido desde el inicio del llamado “Estados Unidos” de América, fundado en la esclavitud y en el genocidio —una división que en realidad nunca se ha resuelto a lo largo de la historia de Estados Unidos— no mediante la Guerra Civil de la década del 1860 y no mediante los cambios que se llevaron a cabo durante la década del 1960 y en los años posteriores….

    Esta división en “dos países” no puede resolverse de manera buena bajo este sistema. La elección de Donald Trump, un fascista descarado, como jefe de este sistema es una poderosa demostración al respecto.

    Volviendo a Clarence Thomas, y a su discurso en la Universidad de Texas, el núcleo de su argumento (y esto es cierto para los fascistas cristianos en general) es la insistencia en que los derechos de las personas no provienen del gobierno, sino de “dios” — y la siguiente declaración bien conocida de la Declaración de Independencia se invoca en apoyo de esto:

    Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables.

    Estos fascistas utilizan este argumento como parte de su afán por eliminar la separación entre la iglesia y el estado e instaurar una teocracia como fuerza imperante en la sociedad — un gobierno basado explícitamente en la religión impuesta, y específicamente en las escrituras tal como las interpretan estos fanáticos fundamentalistas cristianos.

    En esta serie, comenzando con la siguiente parte (2), examinaré más a fondo lo que está terriblemente mal con todo esto, incluido la manera en que esta parte fundamental y esencial de la Declaración de Independencia —y esta Declaración en su esencia— de hecho implica inventos y tergiversaciones de la realidad y de la historia, que se han utilizado al servicio de atrocidades reales y repetidas, y la manera en que ahora existe una necesidad urgente de crear una alternativa radical verdaderamente emancipadora al sistema que fue inspirado por la Declaración de Independencia hace 250 años, un sistema que ahora se ha vuelto completamente obsoleto y representa una amenaza existencial para la humanidad.

    ____________

    NOTAS:

    1. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? está disponible en revcom.us.

    En cuanto a la verdadera naturaleza y papel de la Constitución de los Estados Unidos, desde el momento de su adopción hasta la actualidad, esto se examina con cierta profundidad en mi artículo La Constitución de los Estados Unidos: Una visión de libertad según los explotadores (que también está disponible en revcom.us). [volver]

    2. Resulta particularmente repugnante que alguien como Clarence Thomas pervierta su experiencia como hombre negro en Estados Unidos para justificar de alguna manera las expresiones más extremas y grotescas de la supremacía blanca, propagadas y promovidas activamente por el régimen fascista de Trump, del cual Thomas es un defensor e instrumento activo. Sería como si alguien utilizara su experiencia como judío en Alemania en la década de 1930 ¡para defender abiertamente y actuar agresivamente en favor del fascismo nazi!

    Lamentablemente, aunque no es un fenómeno generalizado en Estados Unidos hoy, los casos de personas negras más o menos prominentes que apoyan abiertamente el fascismo de Trump y MAGA tampoco son un caso totalmente aislado. Alguien como Nicki Minaj ha manifestado recientemente su apoyo a Trump (véase mi artículo reciente al respecto en revcom.us); y hay algunas otras “celebridades” negras que han hecho lo mismo. Por ejemplo, el rapero, actor y comediante Nick Cannon también ha expresado recientemente su apoyo a Trump.

    Algunos individuos del pueblo negro que se han pasado a apoyar a Trump y los fascistas republicanos han insistido en que la razón por la que lo han hecho se debe a que el Partido Demócrata se ha presentado durante mucho tiempo como amigo del pueblo negro, y les ha hecho promesas, pero que no ha cumplido. Es cierto que el Partido Demócrata es un partido de la clase dominante de este sistema — y este es un sistema del que la opresión del pueblo negro, y otras formas de opresión terribles, son una parte integral. Pero el Partido Republicano es un partido de la clase dominante de este sistema que ni siquiera finge preocuparse por eliminar esta opresión — y, sobre todo ahora que se ha convertido en un partido fascista declarado y total, promueve y aplica abierta y agresivamente la supremacía blanca, la supremacía masculina y otras relaciones opresivas. (En otra nota [5] en adelante, explico más a fondo los cambios significativos en el Partido Republicano).

    La situación con estos dos partidos políticos de la clase dominante es tal como la describió Malcolm X, solo que ahora aún más extrema: uno es un zorro, y el otro un lobo —uno dice estar a tu favor, y el otro en tu contra— pero en realidad ambos están en tu contra. Debería ser obvio que saltar del que dice estar en contra de la opresión (los demócratas) al que proclama abiertamente que va a aplicar formas extremas de esa opresión (los republicanos) no contribuirá a eliminar esa opresión. Adoptar este tipo de postura (apoyar a Trump y a los fascistas republicanos basándose en que los demócratas han fallado al pueblo negro) es, por decir lo menos, una falta de imaginación — o, mejor dicho, una falta de comprensión científica del verdadero problema: el sistema mortíferamente opresivo del que forman parte tanto los demócratas como los republicanos y que trabajan para reforzar. Más allá de eso, en algunos casos, este salto al apoyo a Trump y a los fascistas republicanos, especialmente ahora que son el partido gobernante, refleja la sensación de que hacerlo los colocará en una mejor posición para sacar una tajada de las “prebendas” de este sistema — en particular del “botín” que proviene del despiadado saqueo por parte de este sistema a países, y la superexplotación de masas de personas, incluidos 150 millones de niños, especialmente en el tercer mundo de América Latina, África, el Medio Oriente y Asia. [volver]

    3. El análisis de la evisceración de la Ley de Derecho al Voto por parte de la Corte Suprema y las cuestiones importantes relacionadas con esto se encuentran en el artículo de revcom.us: “La carrera fascista para amañar las elecciones de 2026: Aniquilar el voto de los negros y aterrorizar a los trabajadores electorales”. [volver]

    4. La serie de 10 partes, Donald Trump — Racista genocida, está disponible en Obras escogidas de BA en revcom.us, específicamente en “Bob Avakian: Escritos en 2020 — Un año trascendental”. [volver]

    5. Mi discurso de 2017 ¡EL RÉGIMEN DE TRUMP Y PENCE TIENE QUE MARCHARSE! En nombre de la humanidad, nos NEGAMOS a aceptar un Estados Unidos fascista, Un mundo mejor ES posibleincluye el siguiente análisis importante:

    El Partido Republicano ha estado moviéndose en una dirección fascista desde fines de los años 60, con más saltos desde ese tiempo, haciéndose más y más abiertamente fascista.

    En su campaña por la presidencia en 1968, Richard Nixon adoptó lo que se ha llamado “La estrategia del Sur” en la que ha persistido el Partido Republicano desde ese entonces. Este es un llamado directo a la supremacía blanca — al racismo de los blancos en particular (pero no sólo) en los estados del Sur, que están llenos de rabia porque la gente negra no se quiere “quedar sumisa”. 

    El Partido Republicano no es “el partido de Lincoln” — como a veces demagógicamente dice ser, se ha convertido en el partido de la Confederación.

    Con Ronald Reagan, el Partido Republicano dio otro salto en el camino del fascismo. Reagan, muy a propósito, comenzó su campaña por la presidencia en 1980 en Filadelfia, Misisipí, el lugar donde, en 1964, tres luchadores por los derechos civiles fueron secuestrados y brutalmente asesinados por supremacistas blancos. En Filadelfia, Misisipí, Reagan proclamó su apoyo por “los derechos de los estados”, algo que, especialmente en el Sur, desde hace mucho han sido palabras cifradas que significan azuzar a turbas de supremacistas blancos que linchan gente negra. 

    Y después de que George W. Bush llevó las cosas aún más por el rumbo del fascismo —incluso con el uso abierto de la tortura, y la promoción activa del fundamentalismo cristiano—, el régimen de Trump y Pence ha dado el salto hacia al fascismo total. 

    Hay una línea directa que conecta la Confederación esclavista de los años 1860 con los fascistas de hoy, y una conexión directa entre su supremacía blanca, su franco odio y repudio tanto a la gente LGBT como también a las mujeres, su repudio abierto a la ciencia y al método científico, su cruda xenofobia tipo “Estados Unidos Ante Todo”, y su proclamada “superioridad de la civilización occidental”, y su belicoso uso del poderío militar, incluso con sus declaraciones y abiertas amenazas de que están dispuestos a usar armas nucleares para destruir países.

    En este sentido, también se puede apreciar la manera en que las acciones de las legislaturas dominadas por los republicanos en todo el Sur de Estados Unidos para manipular los distritos electorales (específicamente la eliminación de los distritos con concentraciones de personas negras) son, en cierto modo, otra aplicación de la “estrategia del Sur” de los republicanos para reforzar y beneficiarse de la supremacía blanca. [volver]

  • ARTICLE:

    LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.

    Segunda parte: Los derechos no son “dotados” por “dios”, y la razón por la que se establecen los gobiernos no es “para garantizar estos derechos”.

    Lo siguiente es la segunda parte de una serie de artículos titulada “LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS”. La primera parte es “Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos”.

    El título de este artículo es un eco —y una refutación— del siguiente famoso pasaje de la Declaración de Independencia [de Estados Unidos]:

    Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los cuales se encuentran la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos, se instituyen gobiernos entre los hombres, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados.

    Como demostraré en este artículo: Cada parte importante de esta declaración, y esta declaración en su conjunto, contiene inventos y tergiversaciones de la realidad y la historia, que se han utilizado al servicio de atrocidades reales y repetidas por parte de los que han “gobernado” Estados Unidos a lo largo de su historia.

    En el nivel más evidente, está la contundente hipocresía de los firmantes de la Declaración de Independencia, muchos de los cuales eran dueños de esclavos — incluido Thomas Jefferson, autor de dicha Declaración. (El principal autor de la Constitución de los Estados Unidos, James Madison, también era dueño de esclavos, y lo mismo ocurre con cuatro de los primeros cinco presidentes de Estados Unidos: Washington, Jefferson, Madison y Monroe). Como ejemplos gráficos adicionales de la flagrante hipocresía de figuras prominentes de la Revolución Americana, además de Patrick Henry, quien proclamó “¡Dadme la libertad, o dadme la muerte!”, mientras él mismo era dueño de esclavos, también está el ejemplo de Richard Henry Lee, quien dirigió un desfile público en Virginia en denuncia a las “cadenas de la esclavitud” impuestas por los británicos por la Ley del Timbre, ¡mientras literalmente usaba a sus esclavos para sostener las pancartas de protesta!1

    Los derechos no provienen de (no son “dotados por”) “dios”.

    Al mismo tiempo, el problema con la Declaración de Independencia va más allá de su flagrante hipocresía — así que desmenucemos la famosa afirmación de esta Declaración que incluí al principio.

    En primer lugar, está el hecho básico de que los derechos no son dotados por “dios”, simplemente porque no existe ningún dios. Pero si fuera cierto que existiera un dios (o dioses) —y que los derechos provinieran de algún “dios”—, surgiría la gran pregunta de cuál “dios” supuestamente “dota” de estos derechos a la gente: ¿el “dios” de la Biblia cristiana… o el “dios” (Alá) del islam… o algún otro “dios”? (En mi libro ¡Fuera con todos los dioses! — Desencadenando la mente y cambiando radicalmente el mundoanalizo en profundidad la terrible y sanguinaria opresión que defienden los autores de la Biblia, hablando en nombre del “dios” judeocristiano, y Mahoma, autor del Corán, hablando en nombre de Alá. Las barbaridades que se defienden en estas escrituras incluyen la esclavitud, la subyugación forzosa de las mujeres y otras atrocidades. Por lo tanto, esas “sagradas escrituras” y el “dios” del que hablan no pueden considerarse de ninguna manera una fuente de lo que cualquier persona decente consideraría derechos básicos2.)

    Pero dejemos eso de lado, porque existen otras maneras fundamentales en que lo que se expone en la Declaración de Independencia constituye una tergiversación básica de la historia y la realidad, que ha servido de justificación para atrocidades terribles. En este sentido, es críticamente importante comprender científicamente el surgimiento y el desarrollo de los seres humanos y la sociedad humana.

    “Garantizar los derechos” no es la razón, ni la base, para el establecimiento de gobiernos

    En la historia real de la humanidad, cuando los seres humanos surgieron como resultado de la evolución natural, existían en pequeños grupos que subsistían de la caza y la recolección de alimentos (y otras necesidades básicas). Tras miles de años, debido a cambios ambientales y de otra índole, surgieron sociedades humanas basadas en poblaciones sedentarias que practicaban la agricultura y actividades afines, lo que generó un excedente que superaba las necesidades inmediatas para cubrir los requisitos básicos para la vida. Junto con esto, surgieron divisiones y antagonismos de clase y sociales, que a menudo incluían la captura de personas para convertirlas en esclavos y someterlas a trabajos forzados, así como la opresiva división supremacista masculina entre hombres y mujeres. (En un artículo anterior, al hablar sobre por qué el poder estatal socialista revolucionario es crucial, y emancipador, explico lo siguiente: las divisiones sociales antagónicas se refieren a una situación en la que los intereses básicos de una parte de la sociedad requieren la supresión fundamental de los intereses básicos de otras partes de la sociedad. Esto ocurre en todos los sistemas basados en la explotación, incluido el capitalismo así como la esclavitud — y, de forma fundamentalmente distinta, también en la sociedad socialista, en la que se suprimen e impiden los intentos de una parte de la sociedad por explotar a otras, y se critica y lucha en contra de la mentalidad explotadora correspondiente)3

    Junto con la explotación, las divisiones y antagonismos sociales opresivos —y como medio para reforzarlos—, surgieron no solo gobiernos, sino más específicamente los estados: el poder estatal, ejercido en la forma de la dictadura de la clase económicamente dominante en la sociedad, que controlaba y ejercía un monopolio del poder político, y más especialmente un monopolio de la violencia “legítima”, encarnada en las fuerzas armadas, la policía y otras instituciones que refuerzan este dominio de la clase económicamente dominante, con toda la violencia que se considere necesaria. (Como también explico en el artículo sobre por qué el poder estatal socialista revolucionario es crucial y emancipador: la posición económicamente dominante de una clase en particular, en una sociedad marcada por divisiones de clase, se basa en la propiedad y el control de esa clase sobre los grandes medios de producción —entre ellos la tierra, las materias primas y otros recursos, la tecnología, las estructuras físicas que se incorporan en la producción, etc.— y en su explotación de las masas de personas que no poseen estos medios de producción).

    Esta ha sido la historia de la humanidad durante miles de años, mediante diferentes formas de sociedad explotadora y opresiva, entre ellas la esclavitud, las monarquías feudales (en que grandes señores terratenientes explotaban a siervos empobrecidos que trabajaban la tierra) y el capitalismo, en que la clase capitalista económicamente dominante ejerce la dictadura.

    En estos sistemas basados en la explotación y la opresión, si las masas tienen “derechos”, estos son dependientes de los intereses básicos y los dictados de la clase dominante, y están condicionados y se restringen de acuerdo con dichos intereses y dictados.

    Volviendo a la situación que dio origen a la Revolución Americana (hace 250 años), en términos básicos y esenciales, esta implicó el conflicto cada vez más antagónico entre dos fuerzas explotadoras y opresoras diferentes: por un lado, el imperio británico, encabezado por un rey, y por otro, en lo que llegó a ser Estados Unidos, los propietarios de esclavos, junto con comerciantes y otros elementos de la incipiente clase capitalista. Como indico claramente en mi reciente obra LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:

    En los principios de Estados Unidos, al inicio de la guerra de independencia (que a ellos les gusta llamar una guerra revolucionaria), se declaró que “todos los hombres son creados iguales”. No obstante, toda la historia de Estados Unidos desde aquellos años en adelante ha demostrado claramente que no es cierto que en este país existe igualdad para todos. Pues, en los años en que redactaron la Declaración de Independencia y luego la Constitución, había enormes cantidades de esclavos. A los pueblos indígenas se les habían robado sus tierras y los sometieron a atrocidades genocidas. Básicamente, las mujeres no tenían derechos, y ciertamente no tenían los mismos derechos que los hombres. … las personas sin propiedad … no contaban con los mismos derechos que los hombres ricos. 

    Un resumen básico de esta situación (de nuevo de LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO) dice: “En unas palabras, existía un sistema de explotación que cobró mayor impulso al zafarse del colonialismo británico”.

    Al mismo tiempo, enfatizo que

    La cuestión no es … ser nihilistas — de nada más negar irreflexivamente todo lo relacionado con la Revolución Americana y los documentos fundacionales de Estados Unidos. Como he señalado antes, hay ciertos aspectos de la Constitución de los Estados Unidos, en particular la Declaración de Derechos (las primeras diez enmiendas a la Constitución), de los que se puede aprender — y he incorporado algunos de estos aspectos en un marco fundamentalmente diferente en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte. La cuestión es que, a pesar de algunos elementos positivos en la época de la fundación de Estados Unidos, ya entonces era un sistema de explotación despiadada y opresión literalmente asesina; y todo esto contenía las semillas y los elementos de hacia dónde ha ido — a un lugar terrible, con el sistema del capitalismo-imperialismo hoy4

    La cuestión es que los “derechos individuales” que supuestamente estaban “garantizados” en la Constitución de los “Estados Unidos” fueron, desde el principio y durante algún tiempo, explícitamente restringidos a ciertos sectores de la sociedad, mientras que otros fueron excluidos de esos derechos, en diversos grados y con distintos grados de fuerza y brutalidad. Y, como también escribo en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO, basándome en una afirmación de Karl Marx sobre el carácter, y los límites, de la libertad de los individuos bajo el capitalismo:

    Se suele celebrar que el capitalismo otorga un margen cualitativamente mayor al individuo que los sistemas como el feudalismo (por no hablar de la esclavitud pura y simple), en que las posiciones y las restricciones sobre los individuos son mucho más fijas y rígidas. Marx señala que, si bien esta es una diferencia real con el feudalismo, no obstante es cierto que, dentro de las relaciones de intercambio del capitalismo (fundamentalmente arraigadas en sus relaciones económicas y de producción), la “independencia” de los individuos no es tan real, ni tan expansiva, como parece, y en última instancia es esencialmente ilusoria: las personas siguen confinadas y condicionadas por las relaciones fundamentales del sistema5.

     

    Esta comprensión básica se aplica también a lo que a menudo se proclama como el derecho más básico en una democracia capitalista (burguesa): el derecho al voto. Como he analizado aquí (y extensamente en otras obras), lo que esencialmente existe en la democracia capitalista es el dominio —la dictadura— de la clase capitalista (la burguesía). Votar en este sistema no niega, ni elimina — sino que, de hecho, se incorpora a la dictadura de la clase capitalista dominante y, en realidad, le sirve. Lo siguiente, de La Constitución de los Estados Unidos: Una visión de libertad según los explotadoreslo deja claro:

    [E]n cuanto al voto, como señalé en Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?:

    Al nivel más obvio, ser un candidato serio para cualquier puesto público de importancia en Estados Unidos requiere millones de dólares, o sea, una fortuna personal o, más a menudo, el apoyo de millonarios. Fuera de eso, darse a conocer y conseguir que lo traten en serio a uno depende de que los medios de difusión masiva lo pinten de una manera favorable (por lo menos en el sentido de que lo presenten en el marco de la política responsable, o sea, aceptable).... Para cuando “el pueblo expresa su voluntad con el voto”, tanto los candidatos que tiene para escoger como los “temas” de debate que merecen “seria consideración” ya han sido elegidos por alguien más: la clase dominante.... [énfasis agregado]

    Y eso no es todo:

    Pero si bien el proceso electoral de la sociedad burguesa no representa el ejercicio de la soberanía del pueblo, en general sí juega un importante papel para mantener la soberanía —la dictadura— de la burguesía y la continuidad de la sociedad capitalista. Este proceso electoral en sí tiende a disimular las relaciones de clase básicas —y antagonismos de clase— de la sociedad, y le da una expresión formal e institucionalizada a la participación política de individuos separados en la perpetuación del status quo…. [L]a mismísima aceptación del proceso electoral como el acto político más esencial refuerza también la aceptación del orden establecido y se contrapone a romper radicalmente con ese orden y, mucho más, a derrocarlo. [énfasis agregado] 

    Al mismo tiempo, las acciones para privar a la gente del derecho al voto —como lo está haciendo el régimen fascista en Estados Unidos con respecto al pueblo negro— representa el intento de ejercer una dictadura indisimulada y abierta sobre las personas a las que se priva de este derecho. Estados Unidos es un país con una larga historia de negarle de manera cruel y violenta del derecho al voto al pueblo negro — y el régimen fascista en el poder está decidido a sabotear una vez más este derecho, junto con otros derechos que el pueblo negro ha conquistado mediante una lucha tenaz. (Este robo básico del derecho al voto para el pueblo negro hoy en día ha sido perpetrado por la Corte Suprema dominada por los fascistas, eviscerando la Ley de Derecho de Voto de 1965, lo que ha dado como resultado que los votos de las personas negras, particularmente en los estados del Sur de Estados Unidos, se hayan vuelto ineficaces debido a la eliminación de distritos electorales que abarcaban una concentración de personas negras y su fusión con distritos donde las personas negras serán superadas en número por personas blancas “conservadoras”. Esto tiene consecuencias terribles, especialmente en el “Sur de Estados Unidos”, con su particular historia de esclavitud y luego brutal segregación y terror del Ku Klux Klan.

    Un artículo reciente, en revcom.us —La carrera fascista para amañar las elecciones de 2026: Aniquilar el voto de los negros y aterrorizar a los trabajadores electorales — Qué hacer… y qué no hacer— habla de la importancia de la evisceración de la Ley de Derecho de Voto por parte de la Corte Suprema, al igual que lo hace la Primera parte de esta serie sobre la Declaración de Independencia, “Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos”, que incluye (al final de las notas) la siguiente importante conclusión: “las acciones de las legislaturas dominadas por los republicanos en todo el Sur de Estados Unidos para manipular los distritos electorales (específicamente la eliminación de los distritos con concentraciones de personas negras) son, en cierto modo, otra aplicación de la ‘estrategia del Sur’ de los republicanos para reforzar y beneficiarse de la supremacía blanca”. La “estrategia del Sur” de los republicanos, que han aplicado desde la década de 1960, es una apelación directa a la supremacía blanca — al racismo de las personas blancas, particularmente (aunque no únicamente) en los estados del Sur, que están enfurecidas porque las personas negras no se “mantienen en su lugar”.

    Como ya he enfatizado anteriormente, lo que se requiere en este tipo de situaciones es, al mismo tiempo, comprender lo terrible que supone arrebatar el derecho al voto y, por consiguiente, la necesidad de defender enérgicamente este derecho, a la vez que se comprende el papel real de las elecciones bajo este sistema, y la importancia de no reforzar el dominio de este sistema dejándose atrapar en su proceso electoral, y actuando de acuerdo con la “lógica” y las dinámicas de dicho proceso.

    El problema — y la solución: un enfoque científico

    En todo esto, lo que es crucialmente importante es ser consecuentemente científico: aplicar el método y enfoque científico del materialismo dialéctico e histórico, que, en su aplicación a la sociedad humana y su desarrollo histórico, implica el análisis de las contradicciones básicas —las relaciones, dinámicas y “leyes de movimiento”— de las diferentes sociedades a medida que han surgido, se han desarrollado y, a su vez, han dado lugar a otras formas de sociedad humana, a menudo como resultado de revoluciones que derrocaron el antiguo sistema y establecieron un sistema nuevo en su lugar6.

    Lo que es especialmente importante que comprender, de manera científica, es lo siguiente: con todos los cambios muy reales que se han dado mediante revoluciones en períodos anteriores de la historia (como las revoluciones americana y francesa de fines del siglo 18), lo que esencialmente implicaba era el derrocamiento de un sistema de explotación y opresión (como un sistema feudal-monárquico) y el establecimiento de un nuevo sistema de explotación y opresión — incluido el capitalismo, que mediante la Revolución Americana, a partir de 1776, ascendió a la posición dominante junto con el sistema de esclavitud centrado particularmente en los estados del Sur. Lo que es radicalmente diferente ahora es que la revolución que se ha vuelto posible, y urgentemente necesaria, es una revolución —la revolución comunista— cuyo objetivo fundamental es eliminar toda explotación y opresión, en todas partes.

    Mediante el método del materialismo dialéctico e histórico, es posible comprender científicamente por qué y cómo los “derechos” que han existido —y los que no— como resultado de la Revolución Americana corresponden a la naturaleza fundamental del sistema que surgió por medio del triunfo de esa revolución.

    Al aplicar el materialismo dialéctico e histórico, también es posible comprender científicamente por qué se han operado cambios significativos en Estados Unidos durante los 250 años transcurridos desde la proclamación de la Declaración de Independencia. Obviamente, un cambio profundo se operó mediante la abolición de la esclavitud como resultado de la Guerra Civil en la década de 1860. Pero, ¿cuál es la razón fundamental por la que se dio esta Guerra Civil, y por qué finalmente condujo a la abolición de la esclavitud? No se trata simplemente de que Abraham Lincoln decidiera librar la Guerra Civil, en nombre de la Unión, y luego simplemente decidiera “liberar a los esclavos”. En términos básicos, la Guerra Civil surgió debido a que, a lo largo de casi 100 años desde la fundación de los “Estados Unidos” de América, los cambios dentro del país (y en el mundo en general) llevaron a que los dos sistemas económicos (modos de producción) que habían existido en Estados Unidos desde sus inicios, principalmente pasaran de reforzarse y beneficiarse mutuamente a volverse fundamentalmente antagónicos (los intereses básicos de uno requerían la derrota del otro). En este caso particular, los intereses fundamentales de los estados del Sur, cuyas economías se basaban en la esclavitud, requerían que se separaran de los estados del Norte, formaran un país independiente y se relacionaran con el resto del mundo sobre esa base; mientras que los intereses fundamentales de los estados del Norte, cuya economía se basaba en un capitalismo en desarrollo, requerían la restricción de la expansión de la esclavitud y el mantenimiento del país en su conjunto, incluidos los estados del Sur, bajo un solo gobierno — y, en el transcurso de la Guerra Civil, resultó claro que los intereses básicos de los estados del Norte requerían la abolición de la esclavitud.

    Por un lado, la derrota de la Confederación esclavista sí resultó en la preservación del país en su conjunto, con la abolición de la esclavitud. Pero, al mismo tiempo, tras un breve período de Reconstrucción (que se inició a mediados de la década de 1860, con el fin de la Guerra Civil), que proporcionó ciertos derechos básicos al pueblo negro, esto se revirtió tan sólo una década después, y el pueblo negro fue sometido una vez más a la cruel explotación de los terratenientes blancos de las plantaciones (muchos de ellos antiguos esclavistas) y al terror del Ku Klux Klan y la estructura de poder en el Sur en particular, con la colaboración de la clase capitalista dominante en su conjunto.

    ¿Por qué ocurrió esto? Como analizo en Breakthroughs (Abriendo Brechas), esta era la única manera en que la clase capitalista centrada en el Norte podía mantener a los Estados Unidos como un solo país unificado:

    [T]uvieron que articular al país de nuevo como un país entero, y la única manera en que podían hacerlo, dadas las relaciones de producción y las relaciones sociales prevalecientes, era de amarrar todo tipo de “acuerdos de principios”, otra vez, con la aristocracia del Sur, los grandes terratenientes, que eran, en una medida muy grande, los antiguos dueños de los esclavos. Así que por eso dieron marcha atrás con la Reconstrucción, poco tiempo después de la Guerra Civil, y volvieron a traicionar a las masas del pueblo negro7

    Desde ese entonces, se han operado cambios significativos en la situación de los oprimidos en Estados Unidos —se han hecho concesiones importantes en la lucha contra la opresión del pueblo negro, las mujeres, las personas LGBT y otras—, aunque esta opresión continúa en general, ya que todo esto ha permanecido dentro de los límites de este sistema capitalista, que ahora se ha convertido en un sistema internacional de explotación, el capitalismo-imperialismo, del que toda esta opresión es una parte integral.

    Como he analizado en otras obras, estas concesiones —esta ampliación de ciertos derechos, particularmente en las décadas posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945)—, si bien resultaron de la lucha heroica y el sacrificio de masas de personas, también se han basado en las necesidades de la clase dominante de Estados Unidos, en cuanto al funcionamiento de la economía y la estabilidad del dominio del sistema capitalista-imperialista, en el contexto de la competencia y la rivalidad internacionales. Y ahora, un sector de esa clase dominante —un sector fascista— ha surgido y ascendido al poder, decidido a que es necesario revertir gran parte de estos logros, y pisotear los derechos básicos y los principios legales, dentro de Estados Unidos y a nivel internacional, a fin de mantener este sistema dentro de Estados Unidos y su posición dominante en el mundo, frente a serios desafíos, especialmente de China. (Poco después de la muerte de Mao en 1976, el socialismo en China fue derrocado y el capitalismo restaurado, y en las décadas posteriores China se ha desarrollado como un país capitalista-imperialista cada vez más poderoso)8.

    De todo esto debería quedar claro: con respecto a los derechos que los distintos sectores de la sociedad tenían, o no tenían, dentro de los diferentes sistemas, y dentro de distintos períodos históricos — nada de esto fue “dotado por” algún “dios” — ni los gobiernos, y más específicamente los estados (dictaduras), se establecieron para garantizar estos derechos — ni los gobiernos derivaron sus poderes del consentimiento de los gobernados. Más bien, los gobiernos —y en particular los estados (dictaduras)— han surgido, y han ejercido su dominio en la sociedad, fundamentalmente en correspondencia con el modo de producción particular que ha surgido como cimiento básico de la sociedad; y tanto los derechos como la negación de derechos para las personas bajo tales gobiernos, están, por necesidad en consonancia con los intereses de la clase dominante (según lo determinen sus representantes políticos).

    Todo esto, una vez más, se establece en lo fundamental en el modo de vida económico básico (el modo de producción), las relaciones de producción de ese modo de producción (por ejemplo, las relaciones de producción esclavistas o capitalistas) y las relaciones sociales que, por necesidad, corresponden a esas relaciones de producción9.

    En este sentido, se puede apreciar cómo la Declaración de Independencia —y las tergiversaciones que contiene— se han utilizado para “justificar” toda suerte de despiadada opresión y atrocidades: legitimar al gobierno (y en particular al estado) que gobierna y oprime a masas de personas, sobre la base de que este gobierno es supuestamente una expresión de la voluntad de algún “dios” — o que, en cualquier caso, este gobierno se ha fundado y mantiene su legitimidad, con todos sus terribles crímenes contra la humanidad, sobre la base de que supuestamente existe gracias al consentimiento de aquellos a quienes explota y oprime (“los gobernados”).

    (La serie Crimen Yanqui, que está disponible en revcom.us, narra y analiza en profundidad los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad cometidos continuamente por Estados Unidos a lo largo de su historia y en todo el mundo, así como en su propio territorio).

    Significativamente, lo siguiente de la Declaración de Independencia (que viene inmediatamente después de lo que cité al comienzo de este artículo) es algo que el régimen fascista gobernante (y, de hecho, los representantes más “convencionales” de la clase dominante) no querrán ver aplicado al gobierno de su sistema de capitalismo-imperialismo:

    Que cuando cualquier forma de gobierno se vuelve destructiva de estos fines [de brindar derechos básicos, y derivar sus poderes del consentimiento de los gobernados], es derecho del pueblo alterarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno, fundamentándolo en tales principios y organizando sus poderes de tal forma que les parezca más probable que garantice su seguridad y felicidad. 

    Dejando de lado el lenguaje un tanto arcaico (obsoleto) y la terminología no científica de este pasaje —que reflejan las limitaciones de la época y la perspectiva de los firmantes de la Declaración de Independencia—, lo cierto es que no solo la forma de gobierno capitalista (una dictadura en toda regla) que rige en Estados Unidos, sino también el modo de producción subyacente y explotador y las relaciones sociales opresivas que esta dictadura refuerza, se han vuelto destructivos para los intereses básicos —y de hecho representan una creciente amenaza para la existencia misma— no solo de las personas en Estados Unidos, sino de la humanidad en su conjunto. Y lo que se plantea ahora con agudeza es la necesidad urgente, así como la posibilidad real, de una revolución mucho más radical, profunda y fundamentalmente emancipadora: la revolución comunista10.

    Mediante esta revolución, con la realización del objetivo final del comunismo, a nivel mundial, se hará posible un concepto totalmente nuevo y dimensiones completamente nuevas de libertad, mucho más allá de los estrechos horizontes del capitalismo (y de los demás sistemas de explotación).

     

    En la siguiente parte (3), examinaré y refutaré con mayor detalle las justificaciones de los sistemas obsoletos y sus atrocidades reales y repetidas.

    _______________

    NOTAS:

    1. Mi artículo “La empresa estadounidense — Propiedad y esclavitud, nociones peculiares de ‘libertad’ y profundas contradicciones” (que está disponible en las Obras escogidas de BA en revcom.us) incluye lo siguiente:

    En el libro A Slaveholders’ Union: Slavery, Politics, and the Constitution in the Early American Republic, George William Van Cleve capta, con una ironía aguda y mordaz, una contradicción que efectivamente toca la propia esencia de este país y sus poses como paladín y modelo de la libertad. He aquí lo que escribe Van Cleve acerca de los propios cimientos y los “padres fundadores” de los Estados Unidos de América:

    Considérese, por ejemplo, el comportamiento de Richard Henry Lee, el líder de Virginia que propuso la resolución congresional formal para declarar la independencia de los Estados Unidos en junio de 1776. No existe ninguna evidencia de que los virginianos consideraban que fuera absurdo que Lee llevara a cabo un desfile público en Virginia contra las “cadenas de la esclavitud” de la Ley del Timbre (Stamp Act) a la vez que en el sentido literal mandaba hacer que sus esclavos cargaran sus mantas de protesta… los líderes tales como Lee y Patrick Henry, al igual que los líderes de la Revolución [Americana] en las otras grandes colonias esclavistas, consideraban que la capacidad sin trabas de su estado de controlar la esclavitud fuera un elemento central de lo que era la Revolución. [volver]

    2. En la Primera parte de ¡Fuera con todos los dioses!, la sección “La interpretación textual de la Biblia es un horror” ofrece un análisis más detallado de los crímenes verdaderamente monstruosos que “la Biblia … no solo defiende, sino que propugna, exige y celebra”. Y en la Segunda parte, la sección “El islam no es mejor (ni peor) que el cristianismo” analiza cómo el Corán promueve el mismo tipo de opresión y atrocidades que se encuentran en la Biblia cristiana. [volver]

    3. El artículo RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDAS, Segunda parte: “Únicamente con el poder estatal socialista revolucionario es posible de hecho que exista una sociedad verdaderamente emancipadora”está disponible en revcom.us. La Primera parte: “La verdad objetiva existe — y es posible conocer lo que es cierto”, también está disponible en revcom.us. [volver]

    4. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? está disponible en revcom.us. [volver]

    5. A continuación se presenta el fragmento más extenso de LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO que habla sobre el carácter y las limitaciones de la libertad de los individuos bajo el capitalismo, parte del cual se cita anteriormente, en el cuerpo principal de este artículo:

    Aquí va una declaración muy importante de Marx, de los Grundrisse —una de sus principales obras— tal como se cita en Cavilaciones y forcejeos:

     ...en las relaciones monetarias, en un sistema de intercambio desarrollado (apariencia seductora para los demócratas), los lazos de dependencia personal están destruidos, fragmentados, igual que las diferencias de sangre, educación, etc. (aunque estos lazos no dejen de presentarse como relaciones personales); y los individuos parecen independientes (independencia puramente ilusoria que más exactamente debería denominarse indiferencia); parecen libres de enfrentarse y de intercambiar en el seno de esta libertad....

    Esta es otra manera de desarrollar lo que señalaba Lenin al enfatizar que el capitalismo obliga a las personas a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño. En esta afirmación de Marx tiene una importancia particular el análisis de que esta “independencia” de las personas bajo el capitalismo es en realidad “ilusoria”, que “exactamente debería denominarse indiferencia”. Se suele celebrar que el capitalismo otorga un margen cualitativamente mayor al individuo que los sistemas como el feudalismo (por no hablar de la esclavitud pura y simple), en que las posiciones y las restricciones sobre los individuos son mucho más fijas y rígidas. Marx señala que, si bien esta es una diferencia real con el feudalismo, no obstante es cierto que, dentro de las relaciones de intercambio del capitalismo (fundamentalmente arraigadas en sus relaciones económicas y de producción), la “independencia” de los individuos no es tan real, ni tan expansiva, como parece, y en última instancia es esencialmente ilusoria: las personas siguen confinadas y condicionadas por las relaciones fundamentales del sistema. [volver]

    6. En LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO, se ofrece la siguiente explicación básica del materialismo dialéctico e histórico:

    En términos básicos, el materialismo es el reconocimiento de que toda la realidad se compone de materia, y nada más — no existen fuerzas ni seres sobrenaturales, nada que no tenga una existencia material real (como una expresión importante de esto, el pensamiento humano es en sí mismo el resultado de procesos materiales reales dentro de los seres humanos, especialmente sus sistemas nerviosos y en particular sus cerebros, en interacción con el mundo material más amplio). La dialéctica se refiere al hecho de que la realidad material (incluida la sociedad humana) no es estática, sino que está llena de contradicciones, cambia constantemente y, en ciertas circunstancias, puede experimentar un cambio cualitativo importante (de una forma de materia a una forma cualitativamente diferente — como la experiencia cotidiana donde el agua que se hierve se convierte en vapor; o cuando surge una nueva especie en el proceso de evolución natural; o cuando una revolución en la sociedad humana da origen a un sistema cualitativamente nuevo — por ejemplo, cuando el socialismo resulta del derrocamiento del capitalismo). El materialismo histórico es la aplicación del materialismo dialéctico al desarrollo de la sociedad humana (así como a la naturaleza en general). [volver]

    7. Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básicotambién está disponible en revcom.us. [volver]

    8. Un análisis más profundo sobre las razones de estos cambios, con respecto a los derechos de diferentes personas que han sido oprimidas históricamente en Estados Unidos, se encuentra en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO, así como en Breakthroughs (Abriendo Brechas) y el libro EL NUEVO COMUNISMO, La ciencia, la estrategia, la dirección para una revolución real, y una sociedad radicalmente nueva en el camino a la verdadera emancipación. [volver]

    9. En LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIOBreakthroughs (Abriendo Brechas) y otras obras que están disponibles en revcom.us, se analiza en profundidad por qué y cómo las relaciones sociales y la cultura dominantes, así como el sistema político, en cualquier sociedad, deben corresponder en términos fundamentales y últimos al modo de producción. [volver]

    10. En la Segunda parte de RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDAS, examino en profundidad por qué el establecimiento y el mantenimiento del poder estatal socialista (la dictadura del proletariado, la clase explotada bajo el capitalismo, cuya emancipación de la explotación requiere la abolición de toda explotación y opresión en todas partes) es necesario para la realización final del comunismo, a nivel mundial. Como analizo en ese artículo:

    Únicamente con el poder estatal socialista revolucionario es posible de hecho que exista, se mantenga y avance una sociedad verdaderamente emancipadora hacia el objetivo fundamental de abolir y arrancar de raíz la explotación y la opresión en todas partes, mediante la realización del comunismo en todo el mundo. [volver]

  • ARTICLE:

    LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS.

    Tercera parte: NO a la celebración de la esclavitud, la explotación capitalista y el saqueo mundial — ya es hora de una revolución nueva, urgentemente necesaria y verdaderamente emancipadora

    A continuación presentamos la Tercera parte de una serie de artículos titulada “LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS”. La Primera parte es “Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos”. La Segunda parte es “Los derechos no son ‘dotados’ por ‘dios’, y la razón por la que se establecen los gobiernos no es ‘para garantizar estos derechos’”. 

    Este mes de julio (de 2026), seremos objeto de las celebraciones oficiales del aniversario número 250 de la Declaración de Independencia de este tan cacareado “gran país” que se ha inspirado en dicha declaración.

    Como respuesta básica a esto, existe la siguiente verdad simple pero profunda sobre Estados Unidos:

    Cualquier país que se inició con su fundación en la esclavitud (y en el genocidio contra los indígenas); que mantuvo, y expandió, la esclavitud (en tierras robadas a los pueblos indígenas y a México) durante casi 100 años después de su fundación; que durante otros 100 años después de la Guerra Civil llevó a cabo miles de linchamientos de personas negras, con celebraciones de masas de estos linchamientos, incluida la venta de postales de linchamientos por todo Estados Unidos; que todavía tiene miles de monumentos a la Confederación esclavista y a la supremacía blanca; y que hoy continúa la opresión racista en todas las dimensiones de la sociedad, reforzada por el continuo terror policial — pues, ¡ningún país parecido tiene ningún derecho en absoluto a ninguna celebración positiva de sí mismo ni de su historia y herencia!1

    En la Segunda parte de esta serie sobre la Declaración de Independencia, resumí cuál fue, en realidad, la verdadera naturaleza del conflicto que condujo a la Revolución Americana, y cuál fue la naturaleza del sistema que surgió en los “Estados Unidos” de América como resultado de esta Revolución:

    [E]n términos básicos y esenciales, esta implicó el conflicto cada vez más antagónico entre dos fuerzas explotadoras y opresoras diferentes: por un lado, el imperio británico, encabezado por un rey, y por otro, en lo que llegó a ser Estados Unidos, los propietarios de esclavos, junto con comerciantes y otros elementos de la incipiente clase capitalista. Como indico claramente en mi reciente obra LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:

    En los principios de Estados Unidos, al inicio de la guerra de independencia (que a ellos les gusta llamar una guerra revolucionaria), se declaró que “todos los hombres son creados iguales”. No obstante, toda la historia de Estados Unidos desde aquellos años en adelante ha demostrado claramente que no es cierto que en este país existe igualdad para todos. Pues, en los años en que redactaron la Declaración de Independencia y luego la Constitución, había enormes cantidades de esclavos. A los pueblos indígenas se les habían robado sus tierras y los sometieron a atrocidades genocidas. Básicamente, las mujeres no tenían derechos, y ciertamente no tenían los mismos derechos que los hombres. … las personas sin propiedad … no contaban con los mismos derechos que los hombres ricos…. 

    En unas palabras, existía un sistema de explotación que cobró mayor impulso al zafarse del colonialismo británico2.

    También en la Segunda parte de esta serie, como indica su título —“Los derechos no son ‘dotados’ por ‘dios’, y la razón por la que se establecen los gobiernos no es ‘para garantizar estos derechos’”—, analicé y refuté este famoso pasaje de la Declaración de Independencia:

    Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los cuales se encuentran la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos, se instituyen gobiernos entre los hombres, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados.

    En esta Tercera y última parte de esta serie, examinaré más a fondo los inventos y las tergiversaciones de la realidad y la historia que, junto con la Declaración de Independencia, se han utilizado al servicio de —o, en cualquier caso, han servido de “tapadera” para— atrocidades reales y repetidas (incluida la burda racionalización supremacista estadounidense: “Está bien, este país tiene muchos defectos y se han hecho muchas cosas malas en y por este país — pero aún así es mucho mejor que cualquier otro país”).

    Lo que “se creó” por medio de la Revolución Americana no fue una nueva nación “concebida en la libertad”, y no fue una nación “dedicada al principio de que todos los hombres son creados iguales”.

    Esto hace referencia a unas frases célebres del Discurso de Gettysburg de Abraham Lincoln, pronunciado en noviembre de 1863, en un momento crucial de la Guerra Civil:

    Hace ochenta y siete años, nuestros padres fundaron en este continente una nueva nación, concebida en la libertad y dedicada al principio de que todos los hombres son creados iguales…. aquí resolvemos firmemente que estos muertos no habrán muerto en vano; que la nación tendrá un nuevo nacimiento de libertad, y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no perecerá de la faz de la tierra.

    Lo que ya he indicado aquí (y he analizado con mayor detalle en el artículo anterior de esta serie) revela claramente que ni la Revolución Americana de 1776, ni la Guerra Civil de la década de 1860, se libraron en realidad para establecer o preservar un “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. La “libertad” esencial que creó la Revolución Americana fue la eliminación de las restricciones que el imperio británico imponía a los propietarios de esclavos y a los capitalistas emergentes de las colonias, quienes fueron los “padres” y principales beneficiarios de esta Revolución.

    Sí, por las razones que examiné en la Segunda parte, la Guerra Civil finalmente condujo a la abolición de la esclavitud (y en ese sentido, sí hizo surgir “un nuevo nacimiento de libertad”). Pero “liberar a los esclavos” no era la intención inicial de Lincoln en esta Guerra Civil — y esto solo ocurrió cuando “resultó claro que los intereses básicos de los estados del Norte requerían la abolición de la esclavitud”3.

    Además, como también analicé en la Segunda parte:

    Por un lado, la derrota de la Confederación esclavista sí resultó en la preservación del país en su conjunto, con la abolición de la esclavitud. Pero, al mismo tiempo, tras un breve período de Reconstrucción (que se inició a mediados de la década de 1860, con el fin de la Guerra Civil), que proporcionó ciertos derechos básicos al pueblo negro, esto se revirtió tan sólo una década después, y el pueblo negro fue sometido una vez más a la cruel explotación de los terratenientes blancos de las plantaciones (muchos de ellos antiguos esclavistas) y al terror del Ku Klux Klan y la estructura de poder en el Sur en particular, con la colaboración de la clase capitalista dominante en su conjunto4.

    Con respecto a la noción de que lo que ha existido (y lo que existe hoy) en Estados Unidos es un “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, como he demostrado en esta serie, lo que en realidad existía al principio del país era el gobierno —y muy especialmente el poder estatal, una verdadera dictadura— de los propietarios de los esclavos y los capitalistas en desarrollo. Y, desde la derrota de la Confederación esclavista en la Guerra Civil y la abolición de la esclavitud, lo que ha existido es el gobierno y el poder estatal del, por y para el sistema capitalista y su clase dominante — un sistema que ahora se ha desarrollado y llegado a ser el sistema extremadamente parasitario del capitalismo-imperialismo, que se basa no solo en la explotación de las personas en Estados Unidos, sino en la superexplotación aún más despiadada y depredadora de literalmente miles de millones de personas, incluidos 150 millones de niños, en todo el mundo, en particular en el tercer mundo de América Latina, África, el Medio Oriente y Asia. (Todo esto se analiza en profundidad en el ensayo de Raymond Lotta, El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios, que está disponible en revcom.us).

    El “derecho divino de los reyes” y la “democracia”: Dos “mitologías que cohesionan”, de dos sistemas diferentes de explotación

    Este es el título de una sección de mi obra de 2010, Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonteLa realidad plasmada en esta afirmación (sobre “dos mitologías que cohesionan”) se concentra en lo siguiente:

    En la sociedad feudal, era “natural” que todos tuvieran su lugar particular…. Además, estaba el “derecho divino de los reyes”, una piedra angular de la sociedad feudal. Los revolucionarios y teóricos burgueses consideraban que eso era una atrocidad. Hace poco, estaba leyendo a Thomas Paine de nuevo y éste hable que hable sobre qué tan absurda y criminal es la idea del divino derecho de los reyes y el rol hereditario de los reyes…. 

    Bueno, sí, esta condena del “derecho divino de los reyes” es entendible, desde el punto de vista de la naciente burguesía…. Para ellos eso era realmente una idea absurda y criminal — el derecho divino de los reyes y el orden absoluto de las cosas establecidos de tal manera que tratar de cambiar esto sería ir contra la propia trama de la realidad y del universo ordenado por Dios y mantenido por los designios de Dios. En la medida en que esos teóricos burgueses veían eso como absurdo y atroz, en el orden feudal eso era todo lo opuesto: rebelarse en contra del rey, el monarca, era rebelarse contra Dios y el orden concebido por Dios. Y se suponía que todos, desde los nobles hasta los siervos, conocieran su rol y lo desempeñaran en consecuencia y de manera apropiada.

    Ahora, si nos alejamos un poco más de la era burguesa y la miramos desde la óptica histórica de a donde las cosas necesitan llegar y pueden llegar… podemos ver que el gran talismán* de la democracia burguesa, las elecciones y el derecho de los gobernados de elegir a aquellos que los gobiernen, de hecho, en la realidad del funcionamiento de la sociedad burguesa, no tiene más legitimidad absoluta que el derecho divino de los reyes. Esto es sólo otra forma en que los intereses y necesidades de la clase dominante se ejercen en este tipo específico de sociedad y un mecanismo a través del cual —y por medio del control sobre ese proceso de la política y las elecciones burguesas— se mantienen y refuerzan los intereses de la clase dominante. Esta es su versión —la DEMOCRACIA, las ELECCIONES son, en efecto, su versión— del derecho divino de los reyes. Esta es una mitología que cohesiona un sistema particular. No es mitología que tengan elecciones, lo que es mitología es lo que ellos pretenden que sean esas elecciones y lo que sucede por medio de ellas. De hecho, éstas no son una expresión de “la voluntad” o “la soberanía” del “pueblo”, sino una expresión del proceso a través del cual la clase capitalista mantiene su sistema de explotación y su dominación, su dictadura sobre las clases y grupos en la sociedad que explota y oprime. (énfasis agregado)* ”Talismán” se refiere a algo a lo que se cree tenga poderes mágicos).5

    (En la Segunda parte de esta serie —y en las obras a las que se hace referencia allí— analizo más completamente cómo el proceso electoral bajo este sistema no es una expresión de “la voluntad” o “la soberanía” del “pueblo”, sino una expresión del proceso mediante el cual la clase capitalista mantiene su sistema de explotación y su dominación, su dictadura, sobre las clases y grupos de la sociedad que explota y oprime).

    En la situación actual, con el régimen abiertamente tiránico de Trump, existe un sentimiento ampliamente expresado de que este régimen representa un intento de regresar al gobierno de un “rey” (Trump). Pero, por mucho que este sentimiento haya movilizado a multitudes de personas decentes en protesta contra este régimen, y muchas de sus atrocidades, la idea de que el régimen de Trump represente de alguna manera un retorno al gobierno de un “rey” es tan anticuada como la noción misma del “derecho divino de los reyes”. No estamos en la época de la Revolución Americana (hace 250 años), cuando la rebelión contra el gobierno de un rey sirvió de factor movilizador en esa Revolución que (como he analizado en esta serie, en particular en la Segunda parte) condujo al gobierno de los propietarios de los esclavos y los capitalistas en desarrollo en el incipiente “Estados Unidos” de América. Hoy en día, el sistema capitalista (que se ha desarrollado y llegado a ser un sistema de explotación internacional, capitalismo-imperialismo) está completamente obsoleto, y la comprensión esencial de lo que está ocurriendo ahora en Estados Unidos se encuentra en lo siguiente, de la Segunda parte de esta serie:

    Y ahora, un sector de esa clase dominante —un sector fascista— ha surgido y ascendido al poder, decidido a que es necesario … pisotear los derechos básicos y los principios legales, dentro de Estados Unidos y a nivel internacional, a fin de mantener este sistema dentro de Estados Unidos y su posición dominante en el mundo, frente a serios desafíos, especialmente de China. (Poco después de la muerte de Mao en 1976, el socialismo en China fue derrocado y el capitalismo restaurado, y en las décadas posteriores China se ha desarrollado como un país capitalista-imperialista cada vez más poderoso).

    Esta comprensión crucial se explica con mayor detalle en la HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:

    El sistema político en Estados Unidos es el dominio —la dictadura— del sector de la sociedad que domina el sistema económicola clase capitalista-imperialista— una dictadura que se manifiesta de manera concentrada en el monopolio del poder político, y muy especialmente el monopolio de la violencia “legítima”, ejercido por los representantes políticos de este sistema y su clase dominante. Todos los procesos e instituciones imperantes de este sistema (inclusive las elecciones) en lo fundamental sirven a esta dictadura y la apuntalan. En su forma “normal”, y tal como la administra el sector “tradicional” de la clase dominante, se trata de una dictatura que representa los intereses de la clase capitalista en su conjunto, y esta dictadura se disfraza más o menos como “democracia” y “gobierno por el pueblo”, que en lo básico se adhiere a un “estado de derecho” que en lo fundamental encarna y refleja las relaciones básicas en la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante a la vez que se aplica, por desigualmente que se ejerza, a las personas en la sociedad en general….

    El dominio del régimen de Trump es la dictadura de un sector de la clase dominante, que está decidido a imponer el fascismo como forma de gobierno capitalista-imperialista, utilizando la fuerza y violencia del estado (la policía y las fuerzas militares y las instituciones represivas del gobierno, tales como el FBI, “Seguridad Nacional”, etc.) no solo contra las personas en la sociedad en su conjunto sino también contra el sector “tradicional” de la clase dominante. Con el fascismo, la dictadura es una dictadura abierta, flagrante, indisimulada, y la explotación y la opresión que constituyen los cimientos concretos y la naturaleza de este sistema del capitalismo-imperialismo, al interior de Estados Unidos y a nivel internacional, es la explotación y opresión flagrante e indisimulada, sin restricciones de las “normas” y las “reglas” de la dictadura capitalista-imperialista “tradicional”6.

    Si bien la movilización masiva no violenta con el objetivo de llevar a la derrota y la destitución del régimen fascista de Trump sigue siendo de crucial importancia, es de aún mayor importancia que las masas de personas lleguen a tener la comprensión científica, y actúen decisivamente en consecuencia, de que la solución fundamental a todo esto no es hacer que se restaure la forma “tradicional” de la dictadura de este sistema capitalista-imperialista de explotación y opresión desde hace mucho obsoleto y verdaderamente monstruoso —no es volver a una Declaración y una Revolución de los propietarios de los esclavos y los capitalistas de hace 250 años—, sino en cambio: lo que es radicalmente diferente ahora es que la revolución que se ha vuelto posible, y que es urgentemente necesaria, es una revolución —la revolución comunista—, cuyo objetivo fundamental es de eliminar toda explotación y opresión, en todas partes.

    El mito de la “democracia multirracial”

    Esta idea de que lo que existía antes de que Trump llegara al poder era una “democracia multirracial” la propagan los representantes de la clase dominante “tradicional”, y otros cuyo forma de pensar no se ha zafado ni ha trascendido los estrechos y restrictivos límites de este sistema del capitalismo-imperialismo.

    En esencia, según este argumento, en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, gracias a los avances logrados como resultado del movimiento por los derechos civiles, junto con la ampliación de los derechos a las mujeres, las personas LGBT y otros, Estados Unidos se convirtió, por primera vez, en una democracia real y multirracial (que ahora se ve seriamente amenazada por los decididos ataques del régimen de Trump contra estos derechos y contra los principios básicos de la “democracia”). No debería ser necesario repetir aquí todo el análisis de esta serie (y de otras obras que están disponibles en revcom.us) que demuestra claramente que la “democracia” en Estados Unidos es, de hecho, una forma de dictadura de la clase capitalista económicamente dominante. En un plano más evidente, si esta noción de una democracia real, y “multirracial”, significa que (por fin) todos en esta sociedad se han vuelto iguales —en el sentido de tener igualdad de oportunidades e igualdad ante la ley—, es muy evidente que no es así.

    A pesar del significativo aumento de la pequeña burguesía negra (clase media) y, en menor medida, del surgimiento de una burguesía negra extremadamente rica, “la realidad (demostrada incesantemente en la vida cotidiana, y mediante innumerables estudios e investigaciones científicos) es que la segregación, la discriminación y la opresión racista en general continúan, y siguen teniendo consecuencias terribles, para el pueblo negro y otras personas que han sufrido el racismo sistémico, y a menudo mortífero, de este sistema —en la vivienda, la educación, el empleo, la atención médica, con la policía, los tribunales y las prisiones— en cada parte de la sociedad”. (Esto proviene de la Primera parte de esta serie, “Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos, que también está disponible en revcom.us).

    En el libro The New Jim Crow, Michelle Alexander documenta exhaustivamente cómo la profunda desigualdad, en particular en la actuación policial y el llamado “sistema de justicia” (incluidas prácticas como “Parar y registrar”, llevadas a cabo por departamentos de policía en todo el país mucho antes de que Trump llegara al poder), ha implicado precisamente nuevas formas de opresión, discriminación y represión sistemáticas, dirigidas contra la juventud negra (especialmente, aunque no exclusivamente, los jóvenes varones) en las comunidades urbanas pobres. Alexander muestra cómo la “guerra contra las drogas” —y en particular las enormes diferencias en su aplicación y castigo con respecto a la juventud negra, en comparación con la juventud blanca (y la población blanca en general)— ha sido un factor importante en el enorme aumento del encarcelamiento en masa de hombres negros (así como latinos). Elizabeth Hinton, en su libro From the War on Poverty to the War on Crime, pone de manifiesto con gran claridad cómo, de hecho, la “guerra contra la pobreza”, iniciada durante la administración Johnson a mediados de la década de 1960, se convirtió rápidamente en una “guerra contra el crimen”, lo que contribuyó de manera significativa a la “creación del encarcelamiento en masa en Estados Unidos”. (Es significativo que estos importantes libros de Hinton y Alexander fueran escritos durante las administraciones de Barack Obama, antes de que Trump asumiera la presidencia por primera vez)7.

    Junto con el encarcelamiento en masa, persiste la indignación por los asesinatos policiales, con un número desproporcionado de personas negras asesinadas por la policía. Como he recalcado en varias obras:

    Desde 1960, la policía ha matado a más personas negras que todos los negros linchados durante los días de la segregación del “Jim Crow” y el terror del Ku Klux Klan, y los negros en su conjunto viven con la amenaza siempre presente de ser brutalizados o asesinados por la policía.

    Durante todo este período desde la Segunda Guerra Mundial, la satanización, la criminalización y las deportaciones de inmigrantes, y la militarización de la frontera, han continuado, tanto bajo administraciones demócratas como republicanas, incluso antes de que Trump intensificara esta situación con toda una campaña de terror contra los inmigrantes, pisoteando el debido proceso y lo que se supone que son derechos constitucionales básicos.

    Al mismo tiempo que ha continuado esta opresión generalizada y literalmente asesina contra el pueblo negro, los inmigrantes, los latinos y otras personas de color a lo largo de los años desde el final de la Segunda Guerra Mundial (en 1945), existe la continua brutal opresión de las mujeres. Como ya he enfatizado, las estadísticas apenas alcanzan a captar la terrible magnitud de esto: en Estados Unidos (el cacareado Estados Unidos), una mujer es agredida cada 9 segundos, y cientos de miles son agredidas sexualmente cada año. Al igual que los padres de familia negros tienen que tener esa “conversación”, especialmente con sus hijos pequeños, sobre cómo evitar que la policía los brutalice o asesine, las mujeres viven con el temor constante de ser agredidas, incluso en muchas situaciones “cotidianas” que no pueden evitar. Y está la trata sexual que atrapa a decenas de millones de mujeres y niñas en todo el mundo, entre ellas millones dentro del propio Estados Unidos — y el imperialismo estadounidense es, en muchos sentidos, una fuerza importante que impulsa la trata sexual, la cual implica la esclavización literal de masas de mujeres y niñas, ejercida con la más grotesca brutalidad. Como analiza Raymond Lotta en La “industrialización” de la explotación sexual, la globalización imperialista y el descenso al infierno, junto con la trata sexual, existe el fenómeno de la pornografía generalizada y los clubes de striptease — que no implican una expresión de la “agencia” de las mujeres envueltas, sino que representan la explotación y degradación sexual no solo de las mujeres directamente envueltas, sino de las mujeres en general8.

    Aún antes de que la Corte Suprema dominada por el fascismo arrebatara el derecho al aborto como un derecho nacional en 2022, ha habido décadas de ataques continuos contra el aborto, así como contra el control de la natalidad. Esto ha sido impulsado por las crecientes fuerzas del fascismo en Estados Unidos — mientras que los representantes del sector “tradicional” de la clase dominante han cedido durante décadas cada vez más terreno, política y moralmente, a esta ofensiva fascista misógina (odia-mujeres). (Los políticos del Partido Demócrata, incluidos los Clinton y otros, adoptaron la posición de que el aborto debería ser seguro y legal — pero poco frecuente. ¿Por qué “poco frecuente”? — ¡¿Por qué imponer una restricción innecesaria y perjudicial como esa si en realidad se defiende el derecho al aborto?! Esto, una vez más, fue simplemente una capitulación política y moral ante los fascistas y su ofensiva contra el derecho al aborto.)

    Ahora, con el auge de las fuerzas fascistas de MAGA y el “segundo advenimiento” del régimen fascista de Trump, el ataque generalizado contra las mujeres ha seguido intensificándose — pero la realidad es que la opresión de las mujeres ha sido una parte integral de este sistema, desde los inicios de este país hasta hoy, y ha seguido siendo parte de la naturaleza opresiva general de este sistema durante la supuesta democracia “multirracial”, que de hecho solo ha existido en la imaginación de los representantes del sector “tradicional” de la clase dominante, y de otros desesperados por aferrarse, y promover, la ilusión de que, antes de Trump, este país había seguido avanzando hacia una “unión más perfecta”, cuando este sistema, de hecho, se ha vuelto cada vez más obsoleto y representa una amenaza existencial para la humanidad en su conjunto.

    Junto con las formas de opresión muy reales y verdaderamente terribles que son componentes esenciales e inevitables de este sistema —la opresión racial, el patriarcado y la opresión de las mujeres, la discriminación y la brutalidad contra las personas LGBT, y otras—, existe la destrucción acelerada del medio ambiente y de nuevo el creciente peligro de una guerra entre Estados Unidos y sus rivales en Rusia, y especialmente China — todas potencias capitalista-imperialistas dotadas de armas nucleares. Al mismo tiempo, además de los cientos de millones de mujeres, y 150 millones de niños en todo el mundo, que son cruelmente explotados bajo este sistema, está el hecho de que, en los 80 años transcurridos desde el final de la Segunda Guerra Mundial (con toda su destrucción y la matanza de decenas de millones de personas), más de 500 millones de niños en el mundo, particularmente en los países más pobres del mundo, dominados por el imperialismo, han muerto como resultado del hambre y enfermedades prevenibles.

    Tal es la naturaleza del sistema del capitalismo-imperialismo bajo el cual todavía estamos obligados a vivir, siendo Estados Unidos el depredador imperialista número uno del mundo durante las décadas transcurridas desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y el país con mayor responsabilidad de las terribles condiciones que existen en el mundo, las cuales solo he podido mencionar brevemente aquí.

    El “último refugio” de los apologistas de las atrocidades estadounidenses: “Sí, Estados Unidos ha hecho cosas malas, pero otros imperios y países han sido igual de malos, o incluso peores — y, a diferencia de esos, nosotros tenemos nuestro gran sistema de la democracia y las libertades que conlleva”.

    Como ya he señalado anteriormente: la serie Crimen Yanqui de revcom.us documenta y analiza en profundidad los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad que Estados Unidos ha cometido continuamente a lo largo de su historia y en todo el mundo, así como en su propio territorio. En varias ocasiones, también he retado a personas como Bill Maher y otros defensores acérrimos del imperialismo estadounidense (y, en el caso de Maher, del sionismo y las atrocidades israelíes) a que examinen seriamente lo que se documenta en esta serie Crimen Yanqui y en la cobertura continua de revcom.us sobre estas atrocidades, incluido el respaldo total del gobierno estadounidense al genocidio que Israel ha estado perpetrando flagrantemente contra el pueblo palestino.

    Hasta donde sé, ninguno de aquellos a quienes les lancé este reto lo ha aceptado. Lo que sí obtenemos de muchos de ellos es lo que indiqué en el subtítulo anterior: argumentos que insisten en que “Sí, Estados Unidos ha hecho cosas malas, pero otros imperios y países han sido igual de malos, o incluso peores — y, a diferencia de esos, nosotros tenemos nuestro gran sistema de la democracia y las libertades que conlleva”. Esto implica una burda distorsión y una repugnante muestra de mentalidad supremacista estadounidense.

    En defensa del genocidio perpetrado por Israel, personas como Bill Maher suelen señalar el carácter verdaderamente atroz de fuerzas como Hamas y el régimen islámico en Irán, con sus ideas fundamentalistas religiosas propias de la Edad Oscura y la terrible opresión que ejercen sobre las mujeres, las personas LGBT y otros. Pero esto no es exclusivo de las fuerzas que, en mayor o menor medida, representan cierto tipo de oposición al imperialismo estadounidense. Por ejemplo, Arabia Saudita: ¿su gobierno es menos una expresión e instrumento de una mentalidad y moral fundamentalista religiosa propia de la Edad Oscura, y de la terrible opresión y explotación en concordancia con ese fundamentalismo religioso que la justifica? Existen muchos otros regímenes en el mundo que promueven perspectivas y llevan a cabo acciones no menos monstruosas, pero que no son “enemigos” ni obstáculos para el imperialismo estadounidense, y que a menudo están aliados con Estados Unidos. Así pues, con la típica ceguera voluntariosa y/o la repugnante hipocresía, estos apologistas del imperialismo estadounidense prefieren hablar de fuerzas como Irán y Hamas, que ni siquiera podrían concebir de forma realista cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad a una escala ni remotamente parecida a la de los crímenes estadounidenses.

    Pero volvamos a responder directamente al argumento de que, si bien se han cometido cosas terribles en Estados Unidos y por parte de Estados Unidos, esto también ocurre en muchos otros países e imperios por todo el mundo, y a lo largo de la historia, y que aún hay algo “especial” acerca de Estados Unidos, con su “gran sistema de la democracia y la libertad que conlleva”. En primer lugar, además de las muchas y terribles formas en que se niega la libertad y se suprime violentamente en cuanto a sectores importantes de la población en Estados Unidos, existe la siguiente realidad fundamental: en la medida en que se permiten incluso libertades políticas limitadas a las personas en Estados Unidos que no forman parte de la clase dominante, esto está directamente relacionado y depende esencialmente de las terribles atrocidades —la explotación despiadada, la opresión asesina y la destrucción masiva— perpetradas contra personas y países de todo el mundo por los capitalista-imperialistas que gobiernan en Estados Unidos. En efecto, se trata del “paralelo político” de los beneficios económicos que se distribuyen —aunque de forma extremadamente desigual— en la población en Estados Unidos como consecuencia del saqueo parasitario contra personas en todo el mundo por parte del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    En resumen, existe la siguiente verdad básica, que incluí en La Constitución de los Estados Unidos: Una visión de libertad según los explotadores: “La plataforma de la democracia en los países imperialistas (por apolillada que esté) descansa en el terror fascista en las naciones oprimidas”. (Este artículo mío está disponible en revcom.us. La afirmación citada aquí es una cita de Lenny Wolff, La ciencia de la revolución: Una introducción).

    No se trata de que exista “democracia y libertad”, aquí (en Estados Unidos) y la opresión brutal “por allá”, en otros países, especialmente (aunque no exclusivamente) en el tercer mundo — sin conexión alguna entre el uno y los otros. No, la realidad es que “la libertad y la democracia” por aquí, por limitada que sea, depende de la opresión abiertamente brutal de masas de personas en los países dominados y saqueados por el capitalismo-imperialismo estadounidense, con la cruel explotación de esas masas en dichos países, a menudo con salarios de hambre o casi de inanición, lo que incluye a un gran número de niños9.

    El hecho de que, a lo largo de la historia, y hasta nuestros días, exista una terrible opresión y un sufrimiento masivo del que otros países e imperios anteriores hayan sido responsables, no puede utilizarse legítimamente como excusa para las terribles atrocidades que Estados Unidos y su clase dominante siguen cometiendo. Para citar una dimensión espantosa de esto, incluso con todas las terribles atrocidades cometidas por otros imperios y grandes potencias mundiales antes y durante la Segunda Guerra Mundial (incluida la Alemania nazi), ninguno de éstos poseía armas nucleares, como ocurre hoy en día con Estados Unidos, que cuenta con miles de armas de este tipo, las que son muchas veces más destructivas que las bombas atómicas que Estados Unidos lanzó sobre dos ciudades japonesas al final de la Segunda Guerra Mundial. (Rusia también posee miles de estas armas, y si bien China tiene muchas menos, está expandiendo rápidamente su arsenal).

    Finalmente, y de mayor importancia: la cuestión crucial no es la comparación con países e imperios opresores y asesinos del pasado, ni con otros regímenes opresivos en el mundo actual (aunque el capitalismo-imperialismo estadounidense supera con creces a sus rivales en cuanto a crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad). La cuestión decisiva es: lo que es posible ahora para la humanidad en cuanto a la emancipación real y fundamental — en contraposición a la manera en que este sistema del capitalismo-imperialismo se erige como la barrera directa para la realización de la emancipación sin precedentes, y el hecho de que este sistema, en un sentido muy real y terrible, está empujando a la humanidad en una marcha forzada hacia el abismo.

    Para retomar el título de esta última parte de esta serie: NO a la celebración de la esclavitud, la explotación capitalista y el saqueo mundial — ya es hora de una revolución nueva, urgentemente necesaria y verdaderamente emancipadora.

    Una revolución cuyo objetivo final es liberar a la humanidad de la terrible situación que se burla cruelmente de las masas de la humanidad: una situación en la que hoy en día existen en el mundo los medios (la tecnología y el conocimiento) para que todos en el planeta tengan una vida digna, superando la miseria, y por otro lado la lucha a menudo desesperada —y con demasiada frecuencia infructuosa—, por la mera supervivencia de tantos.

    Una revolución con el objetivo de superar todas las relaciones en las que una pequeña parte de la humanidad gobierna, explota y oprime a las masas de la humanidad, y en la que las dinámicas básicas y las “leyes del movimiento” del sistema que domina el mundo, el sistema del capitalismo-imperialismo, están arrastrando rápidamente a la humanidad hacia una destrucción sin precedentes, y posiblemente incluso hacia la extinción de la civilización humana, mediante la acelerada devastación ambiental y la creciente amenaza de una guerra nuclear.

    Esta revolución es la revolución comunista, para la cual el desarrollo de la sociedad humana hasta ahora ha preparado, de hecho, los cimientos materiales (a pesar de que todo esto ha ocurrido, durante miles de años, bajo la dominación de sistemas de terrible atrocidad y sufrimiento masivo). Esta es la revolución que encierra el potencial de resolver la monumental contradicción entre las condiciones opresivas y el sufrimiento innecesario de las masas de la humanidad, y el terrible futuro (o la ausencia total de un futuro) hacia el cual las fuerzas dominantes en el mundo están arrastrando a la humanidad; y, por otro lado, la posibilidad, y la necesidad urgente, de un verdadero salto adelante hacia una emancipación que supere todo lo que ha sido posible en toda la historia anterior de la humanidad. (La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de la cual soy autor, ofrece una visión panorámica y un plano concreto para una sociedad radicalmente emancipadora con al objetivo final del comunismo, en todo el mundo. Y el documento de los revcom NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE, incluye importantes resúmenes de los principios y disposiciones básicos de esta Constitución).

    No hay nada predeterminado en la historia de la humanidad, ni ninguna resolución inevitable a las profundas y agudas contradicciones a las que se enfrenta actualmente la humanidad — pero existe la posibilidad de un salto adelante verdadera e históricamente emancipador con la revolución comunista, y la lucha profundamente liberadora para hacer de esto una realidad.

    _______________

    NOTAS:

    1. Esta declaración, sobre por qué no hay una base legítima para celebrar la historia y la realidad actual de Estados Unidos, se encuentra en mi artículo SOBRE ESTATUAS, MONUMENTOS Y CELEBRAR —O ELIMINAR— LA OPRESIÓN, en las Obras escogidas de BA, “Bob Avakian: Escritos en 2020 — un año trascendental”, en revcom.us [volver]

    2. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? está disponible en revcom.us. [volver]

    3. Esta afirmación (“resultó claro que los intereses básicos de los estados del Norte requerían la abolición de la esclavitud”) forma parte de este análisis más amplio en la Segunda parte de esta serie:

    Obviamente, un cambio profundo se operó mediante la abolición de la esclavitud como resultado de la Guerra Civil en la década de 1860. Pero, ¿cuál es la razón fundamental por la que se dio esta Guerra Civil, y por qué finalmente condujo a la abolición de la esclavitud? No se trata simplemente de que Abraham Lincoln decidiera librar la Guerra Civil, en nombre de la Unión, y luego simplemente decidiera “liberar a los esclavos”. En términos básicos, la Guerra Civil surgió debido a que, a lo largo de casi 100 años desde la fundación de los “Estados Unidos” de América, los cambios dentro del país (y en el mundo en general) llevaron a que los dos sistemas económicos (modos de producción) que habían existido en Estados Unidos desde sus inicios, principalmente pasaran de reforzarse y beneficiarse mutuamente a volverse fundamentalmente antagónicos (los intereses básicos de uno requerían la derrota del otro). En este caso particular, los intereses fundamentales de los estados del Sur, cuyas economías se basaban en la esclavitud, requerían que se separaran de los estados del Norte, formaran un país independiente y se relacionaran con el resto del mundo sobre esa base; mientras que los intereses fundamentales de los estados del Norte, cuya economía se basaba en un capitalismo en desarrollo, requerían la restricción de la expansión de la esclavitud y el mantenimiento del país en su conjunto, incluidos los estados del Sur, bajo un solo gobierno — y, en el transcurso de la Guerra Civil, resultó claro que los intereses básicos de los estados del Norte requerían la abolición de la esclavitud. [volver]

    4. Como explico en Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básicola reversión de la Reconstrucción se produjo fundamentalmente debido a que esta era la única manera en que la clase capitalista centrada en el Norte podía mantener a Estados Unidos como un solo país unificado:

    Así que tuvieron que articular al país de nuevo como un país entero, y la única manera en que podían hacerlo, dadas las relaciones de producción y las relaciones sociales prevalecientes, era de amarrar todo tipo de “acuerdos de principios”, otra vez, con la aristocracia del Sur, los grandes terratenientes, que eran, en una medida muy grande, los antiguos dueños de los esclavos. Así que por eso dieron marcha atrás con la Reconstrucción, poco tiempo después de la Guerra Civil, y volvieron a traicionar a las masas del pueblo negro.

    Breakthroughs (Abriendo Brechas) también está disponible en revcom.us. [volver]

    5. Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte está disponible en las Obras escogidas de BA en revcom.us. [volver]

    6. Un análisis más amplio, en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO, de lo que en realidad es la dictadura de la clase capitalista —inclusive en su forma “democrática”— incluye lo siguiente:

    Como ejemplo significativo de la manera en que esta dictadura, y su “estado de derecho”, “en última instancia encarna y refleja las relaciones básicas de la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante”, está el hecho de que, bajo este sistema, es perfectamente legal que los capitalistas “despidan” a masas de personas si ya no pueden ser explotadas rentablemente, aunque eso signifique que quienes son “despedidos” podrían quedarse sin hogar o incluso morir de hambre; pero es definitivamente ilegal que las personas en esta situación desesperada simplemente tomen las necesidades básicas que les faltan, sin pagarlas, aunque la razón por la que no pueden pagarlas se debe a que se les ha negado un empleo. Todo esto corresponde a las “relaciones de propiedad” básicas del sistema capitalista. El “estado de derecho” en cualquier sistema en esencia será una expresión de esas relaciones de propiedad básicas — muy fundamentalmente las relaciones de producción del modo de producción subyacente….

    En la dimensión más abiertamente política, como mencioné en mi e-mensaje número 17, bajo la apariencia de “democracia” en Estados Unidos,

    lo que está ocurriendo ahora mismo evidencia aún más profunda y vivamente que esta supuesta “gran democracia estadounidense” es en realidad una dictadura, en que se utiliza el poder de las instituciones gobernantes para perseguir y castigar despiadadamente, e incluso eliminar, a las personas que representan una amenaza a los intereses de la clase dominante. Además del asesinato de miles de personas a manos de la policía y la encarcelación en masa de millones de personas, en Estados Unidos…., están reprimiendo despiadadamente a las personas que están protestando contra el genocidio en Palestina cometido por Israel, con el apoyo total del gobierno estadounidense y de ambos partidos políticos de la clase dominante (demócrata y republicano)….

    ¿Por qué ocurre esto? Debido a que están en juego los intereses fundamentales del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    Hay muchos otros ejemplos que ilustran claramente esta verdad básica sobre la dictadura real bajo el régimen “democrático normal” de este sistema — como la proscripción de la oposición al papel de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial y el encarcelamiento de japoneses en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial (lo que se hizo durante la administración del gran “héroe” de los demócratas burgueses “progresistas”, Franklin Delano Roosevelt). [volver]

    7. El libro The New Jim Crow, Mass Incarceration in the Age of Colorblindness, de Michelle Alexander, fue publicado en Estados Unidos por The New Press y distribuido por Perseus Distribution en 2010. El libro de Elizabeth Hinton, From the War on Poverty to the War on Crime, The Making of Mass Incarceration in America, fue publicado por Harvard University Press en 2016. Ambos libros contienen análisis muy importantes que documentan con contundencia la terrible realidad continua —y la existencia de nuevas formas— en la que la opresión racial sigue siendo una parte esencial de la “democracia estadounidense” — refutando la ridícula noción de que Estados Unidos se volvió “ciego al color de la tez”, siendo la elección de Obama supuestamente “prueba” de ello.

    En El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios, Raymond Lotta analiza cómo precisamente los cambios en la economía dentro del propio Estados Unidos —en el contexto del creciente parasitismo de la economía estadounidense, en el que gran parte de la producción se ha trasladado a países más pobres en los que las personas son más vulnerables a la explotación extrema por parte del capital— han llevado, entre otros fenómenos significativos, a una situación en la que un gran número de jóvenes en las comunidades urbanas pobres de Estados Unidos han quedado efectivamente excluidos de la economía formal. Esto ha dado como resultado la realidad de que (como lo expresó sin rodeos el autor “conservador” Edward Luttwak en su libro Turbocapitalismo. Quiénes ganan y quiénes pierden en la globalización): para un gran número de jóvenes en las comunidades urbanas pobres, el crimen se ha convertido en una opción racional. Independientemente de la intención de Luttwak, ¡esto constituye objetivamente otra contundente denuncia a la ruindad (y a la naturaleza completamente obsoleta) de este sistema capitalista-imperialista!

    Junto con el encarcelamiento en masa y los asesinatos a manos de la policía, y las medidas represivas como la práctica de parar y registrar a los jóvenes, en las últimas décadas se han promulgado leyes y se han adoptado políticas policiales que equivalen a la criminalización preventiva de los jóvenes en las comunidades urbanas pobres — por ejemplo, ¡se les prohíbe reunirse en lugares públicos en grupos numerosos de jóvenes, bajo el pretexto de que “podrían pertenecer” a una pandilla y cometer un delito! También se han aplicado las leyes de “tres strikes”, que ordenan castigos extremadamente severos para la tercera condena por un delito mayor, incluso en situaciones donde dicho delito (o uno o más de los anteriores) de hecho podría ser relativamente menor. Y, como demuestra Hinton en su libro, a partir de mediados de la década de 1960, las medidas que incluso afirmaban abordar las condiciones desesperadas que dan un impulso a la actividad delictiva, y a menudo constituyen una necesidad real para dicha actividad, han sido reemplazadas por un aumento de la represión y el castigo por la delincuencia.

    Una de las expresiones más extremas, y perversas, de esto fue la política de “un solo strike”, aplicada durante la administración de Bill Clinton en la década de 1990: esta política dictaba que las personas serían expulsadas de las viviendas públicas si tenían algún parentesco con alguien que hubiera sido acusado —no condenado, sino acusado de un delito, o si recibían su visita. Y no hay que olvidar que la concentración de masas de personas negras en los proyectos de vivienda, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, fue una política oficial del gobierno que otorgaba préstamos para comprar casas a los veteranos blancos de esa guerra, pero se los negaba a las personas negras, obligándolas en cambio a vivir en proyectos de vivienda — un fenómeno con efectos y consecuencias duraderos durante toda esta supuesta democracia “multirracial”. [volver]

    8. El ensayo de Raymond Lotta, La “industrialización” de la explotación sexual, la globalización imperialista y el descenso al infierno, está disponible en revcom.us. [volver]

    9. Lo que es cierto del imperialismo estadounidense hoy en día también lo fue del imperio británico durante todo un período que abarcó gran parte del siglo 19 y la primera mitad del siglo 20 hasta el período de la Segunda Guerra Mundial. El libro de Caroline Elkins, Legado de la violencia: una historia del Imperio británico (Edhasa, 2026) documenta cómo ese imperio también se basó en las atrocidades más horribles y violentas, infligidas a las víctimas coloniales de dicho imperio, y cómo estas lo reforzaron. Además, este libro ilustra otra sorprendente similitud con el papel dominante del imperialismo estadounidense en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial: la conexión directa entre la violencia bárbara dirigida contra los súbditos conquistados por este imperio y la “democracia liberal”, con una cierta distribución de la riqueza y los privilegios, aunque limitada, dentro del propio país imperialista.

    En este sentido, con respecto a mi afirmación (por ejemplo en El descarado chovinismo pro estadounidense: “Antiautoritarismo” como “tapadera” para apoyar al imperialismo estadounidense) de que “Estados Unidos es el país el que, con mucho, ha llevado a cabo más invasiones y otros actos de injerencia violenta en otros países”, debo decir que si ha habido un rival para Estados Unidos por esta dudosa distinción, fue el imperio británico durante el período en que ocupó la posición dominante. [volver]

  • ARTICLE:

    Por qué "no hay ningún Lincoln" ahora, y qué relación tiene eso con la posibilidad de emancipación

    FASCISMO, CRISIS PROFUNDA Y LA SOLUCIÓN REVOLUCIONARIA FUNDAMENTAL

    Cuando una crisis profunda se apodera de todo el sistema que explota y oprime a las masas de personas, se incrementa considerablemente la posibilidad objetiva de poner fin concretamente al sistema que las ha explotado y oprimido.

    Eso es una cita en mi artículo Por qué tantos negros se sumaron al ejército de la Unión en la guerra civil… y qué relación tiene eso con la actualidad, que está disponible en revcom.us. En el presente artículo, para hacer eco al título de otra obra importante mía, voy a examinar más a fondo la manera en que la crisis actual en Estados Unidos no solamente implica algo verdaderamente terrible —el reino y las acciones de lunáticos fascistas asesinos, encabezados por Donald Trump, y el potencial para que esto se vuelva aún más terrible— sino también la posibilidad para arrancar algo realmente y profundamente emancipador de esta situación: una revolución real, que tiene por objeto no solamente derrotar este fascismo sino eliminar el sistema que ha dado lugar a este fascismo, y reemplazarlo por un sistema fundamentalmente diferente y mucho mejor1.

    En primer lugar, es importante poner en claro qué es en realidad el sistema que impera en Estados Unidos. La esencia, la naturaleza fundamental, de lo que impera en este país no es la “democracia” — es el sistema del capitalismo-imperialismo: un sistema basado en la explotación despiadada y la opresión asesina, no solo al interior del propio Estados Unidos sino, en formas aún más extremas, por todo el mundo2.

    Al contrario de lo que constantemente nos predican, existe esta realidad esencial:

    El sistema político en Estados Unidos es el dominio —la dictadura— del sector de la sociedad que domina el sistema económicola clase capitalista-imperialista— una dictadura que se manifiesta de manera concentrada en el monopolio del poder político, y muy especialmente el monopolio de la violencia “legítima”, ejercido por los representantes políticos de este sistema y su clase dominante. Todos los procesos e instituciones imperantes de este sistema (inclusive las elecciones) en lo fundamental sirven a esta dictadura y la apuntalan. En su forma “normal”, y tal como la administra el sector “tradicional” de la clase dominante, se trata de una dictatura que representa los intereses de la clase capitalista en su conjunto, y esta dictadura se disfraza más o menos como “democracia” y “gobierno por el pueblo”, que en lo básico se adhiere a un “estado de derecho” que en lo fundamental encarna y refleja las relaciones básicas en la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante a la vez que se aplica, por desigualmente que se ejerza, a las personas en la sociedad en general…

    El dominio del régimen de Trump es la dictadura de un sector de la clase dominante, que está decidido a imponer el fascismo como forma de gobierno capitalista-imperialista, utilizando la fuerza y violencia del estado (la policía y las fuerzas militares y las instituciones represivas del gobierno, tales como el FBI, “Seguridad Nacional”, etc.) no solo contra las personas en la sociedad en su conjunto sino también contra el sector “tradicional” de la clase dominante. Con el fascismo, la dictadura es una dictadura abierta, flagrante, indisimulada, y la explotación y la opresión que constituyen los cimientos concretos y la naturaleza de este sistema del capitalismo-imperialismo, al interior de Estados Unidos y a nivel internacional, es la explotación y opresión flagrante e indisimulada, sin restricciones de las “normas” y las “reglas” de la dictadura capitalista-imperialista “tradicional”3.

    Lo que es crucial captar, en todo esto, es que este fascismo del régimen de Trump no es “ajeno” a la naturaleza básica de Estados Unidos y su sistema gobernante ni en conflicto fundamental con ella. No, este fascismo llegó al poder mediante los “procesos normales” de este sistema — y, en lo fundamental, ha crecido del propio suelo de este sistema. Por otro lado, a pesar de lo que pontifican algunos “pseudo-izquierdistas” superficiales, este fascismo no es simplemente una continuación de las relaciones opresivas y explotadoras “normales” de este sistema4. Este fascismo de Trump y MAGA es una expresión extrema de este sistema que está topándose con sus límites, al enfrentarse a nivel mundial la supremacía imperialista estadounidense con un reto profundo, en particular de la China capitalista-imperialista en ascenso5. (Poco después de la muerte de Mao en 1976, el socialismo en China fue derrocado y el capitalismo fue restaurado, y en las décadas transcurridas desde aquel entonces, China se ha desarrollado como un país capitalista-imperialista cada vez más poderoso).

    El sector “tradicional” de la clase dominante en Estados Unidos (representado en general por el Partido Demócrata) sí tiene discrepancias definidas, muy reales, y en muchas maneras, importantes con el Partido Republicano fascista y el régimen de Trump. Pero el Partido Demócrata, al igual que el Partido Republicano, es un instrumento del capitalismo-imperialismo estadounidense, y sus discrepancias con los fascistas se confinan dentro de los términos terribles de este sistema y se fundamentan firmemente en la determinación de que el imperialismo estadounidense siga siendo la potencia dominante en el mundo, con todos sus horrorosos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. (Entre otras cosas, esto se puede ver en la naturaleza de la crítica de parte de “demócratas tradicionales” sobre el manejo —o según su criterio, el mal manejo— de la guerra contra Irán por parte de Trump: Estos críticos demócratas del establishment atacan a Trump “desde la derecha” — no lo denuncia por el crimen de guerra de librar una guerra no provocada de agresión contra Irán, sino que lo critican por supuestamente “ceder demasiado a Irán” en el “acuerdo de paz” que Trump intenta negociar con Irán).

    La clase dominante en conjunto está decidida a mantener la hegemonía del imperialismo estadounidense — pero tienen discrepancias muy reales sobre cómo lograrlo

    Una dimensión crítica de estas discrepancias es el hecho de que, para los fascistas, “Estados Unidos Ante Todo” implica negarse a acatar los términos y convenciones del “orden mundial” que Estados Unidos ha impuesto, con destrucción tremendamente violenta, desde el final de la Segunda Guerra Mundial (en 1945). Según el punto de vista predominante entre los fascistas, este enfoque “tradicional”, con sus alianzas y pretensiones declaradas de adherirse a las leyes internacionales, ahora pone trabas inaceptables sobre el ejercicio del poder imperial estadounidense crudo. (Entre otras cosas, eso se refleja en los pronunciamientos de Donald Trump, en una entrevista con el New York Times y otros medios, de que no existen límites sobre su poder, más que su propia “moralidad” [¡¡!!] y la bravuconería del “secretario de Guerra” Pete Hegseth sobre la eliminación de restricciones sobre la fuerza asesina de las fuerzas armadas estadounidenses. Incluso la insistencia en cambiar el título de la posición de Hegseth, de secretario de Defensa a secretario de Guerra, es una expresión de esta orientación bruta)6.

    A pesar de ciertas pretensiones de lo contrario, es un hecho que, en el período desde 1945 nada más, Estados Unidos, tanto bajo administraciones demócratas como republicanas, ha violado repetidamente las leyes internacionales mediante guerras, invasiones, golpes de estado, y otras interferencias violentas y masivamente destructivas en otros países. (La serie Crimen Yanqui en revcom.us cuenta y analiza a fondo los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad continuamente cometidos por Estados Unidos, no solamente desde 1945 sino durante toda la historia del país y por todo el mundo, así como “en casa”). Pero el hecho de que el régimen fascista de Trump actúe de forma deliberada y desenfrenada no solamente con indiferencia sino con una determinación de pisotear las alianzas y convenciones del “orden internacional” establecido bajo la hegemonía estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial — esto, para el sector “tradicional” de la clase dominante, es motivo de gran preocupación y clara alarma. (Entre otras cosas, esto se manifiesta en las discrepancias sobre la guerra en Ucrania, ya que el sector “tradicional” de la clase dominante es decidido a utilizar Ucrania para librar una “guerra de sustitutos” contra Rusia con el objetivo de debilitar a Rusia, mientras Trump y sus asociados no se comprometen a eso de la misma manera).

    Todo eso por parte de los fascistas, junto con su pisoteo de “normas democráticas tradicionales” y los principios operativos del dominio (dictadura) de la clase capitalista al interior del propio país, es el motivo y la base para divisiones muy concretas, agudas y, en algunas dimensiones importantes, profundas, al interior de la clase dominante. Pero, como he señalado antes, bajo los términos de este sistema, los fascistas de Trump y MAGA tienen una ventaja clara sobre el sector “tradicional” de la clase dominante.

    La razón esencial de que el sector “tradicional” de la clase dominante se encuentra desventajada para oponerse al sector fascista se reduce a lo siguiente: La forma en que este sistema se ha cohesionado durante más de 150 años, desde el final de la Guerra Civil en los años 1860, ya no puede funcionar —ya no puede cohesionarlo de la misma manera— y se requiere una resolución radical como medio para hacer frente a las contradicciones profundas y agudas en las cuales este sistema del capitalismo-imperialismo se encuentra enmarañado, como resultado de sus propias relaciones y dinámicas fundamentales. Una resolución radical reaccionaria —el fascismo— es, a corto plazo, una medida posible para hacer frente a esta situación, bajo los términos de este sistema. Pero si bien se requiere objetivamente una resolución radical, bajo los términos de este sistema no hay una resolución radical posible en el otro lado de la división política (una resolución radical revolucionaria). Para engendrar semejante resolución radical requiere superar —hacer una ruptura fundamental con— este sistema. Y al sector “tradicional” de la clase dominante le falta tanto el deseo así como la capacidad de hacer eso.

    Por qué “no hay ningún Lincoln” ahora

    En términos básicos, este no es el tiempo de Lincoln, a mediados del siglo XIX. En aquel tiempo, Estados Unidos aún continuaba su expansión, en particular hacia el Oeste, con la continuada devastación genocida de los pueblos indígenas (así como el robo de un vasto territorio que arrebató a México), pero “Estados Unidos” no eran una superpotencia así como la ha sido durante más de un siglo ahora. Específicamente, en el tiempo de la Guerra Civil, en los años 1860, Estados Unidos no era la potencia imperialista dominante en el mundo de la manera en que la ha sido desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Hoy, los imperialistas tienen mucho más que perder si su “patria”, el fundamento de su imperio, se enmaraña en una auténtica guerra civil y resulta gravemente debilitado. 

    En otras palabras: Para Lincoln, el no librar una guerra civil para impedir que la Confederación sureña se separara y formara un país aparte, hubiera resultado en un “Estados Unidos” gravemente debilitado. En la actualidad, para que el sector “tradicional” de la clase dominante entrara en una nueva guerra civil, con el fin de derrotar decisivamente al fascismo en Estados Unidos, conllevaría un gran riesgo de desintegrar el país en conjunto — y, en todo caso, de reducir lo que quedara del país a una potencia “de segunda clase” incapaz de imponer sus dictados al resto del mundo. Sería muy difícil mantener la “cohesión” del “USA”, como un país unificado de algún tipo, bajo esas circunstancias.

    Esto es el contexto crucial por el que el sector “tradicional” de la clase dominante teme, en esencia, una nueva guerra civil y está decidido a evitarla — incluso si eso implique permitir la consolidación plena del reino fascista, con sus consecuencias verdaderamente terribles. Por eso “no hay ningún Lincoln” ahora — no hay ninguna figura dirigente entre el sector “tradicional” de la clase dominante que esté dispuesto, como lo estaba Lincoln, a arriesgárselo todo con tal de derrotar a una fuerza reaccionaria (en aquel caso, la Confederación basada en la esclavitud) que maniobraba directamente para destruir lo que había sido la base de la unidad del país.

    Según el punto de vista del sector “tradicional” de la clase dominante, continuar la trayectoria que Estados Unidos ha perseguido desde el final de la Segunda Guerra Mundial —dentro del país y en términos del “orden mundial” el que Estados Unidos ha impuesto y mantenido con lujo de violencia— es la mejor, y realmente la única, manera de mantener el reino de este sistema y la posición dominante de Estados Unidos en el mundo.

    Entre el sector fascista de la clase dominante (y aquellos en su “base” entre la población), existe una insistencia fanática en que la continuación de las cosas en la manera en que se han desarrollado en las décadas recientes (realmente desde el final de la Segunda Guerra Mundial) llevará a la destrucción del único Estados Unidos que según ellos sea digno de preservarlo y vivir en ello: un país supremacista blanco, supremacista masculino, basado en una visión blanqueada y chovinista de la “superioridad de la civilización occidental” y cohesionado a nivel ideológico por un fanatismo cristiano fundamentalista, agresivamente anticientífico. Por eso estos fascistas no solamente están dispuestos sino empecinados a revertir concesiones que se han hecho por la lucha contra las relaciones opresivas dentro de Estados Unidos y a “actuar de manera unilateral” en esencia en el escenario internacional, haciendo uso de la maquinaria destructiva masiva de las fuerzas armadas estadounidenses como los medios para dictar los términos a nivel mundial e imponer su “Estados Unidos Ante Todo”.

    A la luz de todo esto, la siguiente declaración importante se encuentra en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO, citando mi Declaración del Año Nuevo 2021:

    En la medida que se mantengan las cosas dentro de los límites de este sistema, en realidad eso tendrá el efecto de intensificar los horrores para la humanidad que son una parte integral de este sistema, al mismo tiempo que también reforzará e impulsará más a las fuerzas subyacentes económicas y sociales y políticas— que fortalecerán este fascismo que ya ha demostrado gran fuerza en Estados Unidos (y varios otros países).

    El punto crucial es: ¡Que no se mantengan las cosas dentro de los límites de este sistema!

    Revolución: La resolución fundamental, la única resolución verdaderamente emancipadora

    Ante las claras ventajas que el fascismo tiene concretamente, en el corto plazo y bajo los términos de este sistema, resalta este hecho básico, como lo expresa LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO (que vuelve a citar mi Declaración del Año Nuevo 2021:

    [El fascismo como] una dictadura abierta y agresiva, que pisotea y pervierte el estado de derecho, se apoya en la violencia y el terror, en nombre del sistema capitalista depredador y en tanto un esfuerzo extremo por lidiar con profundas divisiones sociales y crisis agudas (tanto en el país como en el escenario mundial... quizá logre cohesionar las cosas durante un cierto tiempo, de una manera extremadamente negativa, [pero] a fin de cuentas no es posible que prospere — no puede conservar indefinidamente este sistema del capitalismo-imperialismo, y no puede conducir a ningún futuro salvo a un futuro de horrores para la humanidad, si es que de plano tendríamos un futuro. Y la supuesta “alternativa”, por ejemplo tal como se representa en el Partido Demócrata en Estados Unidos, que utiliza medios “más democráticos” para ejercer el dominio de este sistema, también continuará encarnando e imponiendo un sufrimiento terrible y completamente innecesario para las masas de la humanidad y representará una amenaza existencial a la humanidad en su conjunto, aunque no siempre por medio de la misma bestia inexorable de horrores brutos y terribles como lo es la forma fascista de dictadura capitalista.

    Esto nos lleva de regreso a la declaración con la cual comencé este artículo: Cuando una crisis profunda se apodera de todo el sistema que explota y oprime a las masas de personas, se incrementa considerablemente la posibilidad objetiva de poner fin concretamente al sistema que las ha explotado y oprimido.

    A pesar del carácter, y las limitaciones muy reales, de la oposición por parte de la clase dominante “tradicional” contra el fascismo que actualmente ocupa la posición dominante en este sistema, las divisiones al interior de la clase dominante son reales, y son agudas y profundas. Esta división al interior de la clase dominante, y la crisis profunda del sistema a la cual refleja y asimismo intensifica, constituye uno de los elementos cruciales de una situación poco común en la que una revolución para abolir todo este sistema se vuelve posible, de una manera en que no lo es en “tiempos normales”.

    De nuevo, el punto crucial es: ¡Que no se mantengan las cosas dentro de los límites de este sistema!

    El hecho de que “no hay ningún Lincoln ahora” —de que no hay ningún representante ni fuerza efectiva, dentro del sector “tradicional” de la clase dominante, con una determinación de luchar con todo para derrotar decisivamente a los fascistas, venga lo que venga— esto tiene consecuencias negativas inmediatas, definitivamente. Pero, en términos más fundamentales y estratégicos, apunta a la necesidad urgente de que las masas (las decenas y decenas de millones) de personas que odian de corazón este fascismo asuman este conocimiento científico: es este sistema del capitalismo-imperialismo lo que ha dado lugar a este fascismo… este fascismo es una expresión extrema, y extremadamente grotesca, de la naturaleza despiadadamente explotadora y mortalmente opresiva de este sistema en su conjunto… la continuación de este sistema y su dominación del mundo tendrían terribles consecuencias para las masas de la humanidad, y en última instancia para toda la humanidad… la única resolución positiva de todo eso es una revolución real, para abolir este sistema y generar en su lugar algo mucho mejor, algo verdaderamente emancipador — y la propia crisis de la cual ese fascismo es una expresión aguda representa, en el otro lado de las cosas, la mayor posibilidad de que se produzca esta revolución verdaderamente emancipadora.

    __________

    NOTAS:

    1. La “otra obra importante” a la cual se refiere aquí es ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR: Crisis profunda, divisiones crecientes, la inminente posibilidad de una guerra civil — y la revolución que se necesita con urgencia, Una base necesaria, una hoja de ruta básica para esta revolución que también es disponible en revcom.us. [volver]

    2. Durante casi 100 años después de la Revolución Estadounidense que comenzó en 1776, el sistema que reinó en este país fue una combinación de la esclavitud, ubicada principalmente en el Sur, y el capitalismo en desarrollo, centrado en el Norte. Como analicé en la Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS:

    [E]n términos básicos y esenciales, esta [Revolución Americana] implicó el conflicto cada vez más antagónico entre dos fuerzas explotadoras y opresoras diferentes: por un lado, el imperio británico, encabezado por un rey, y por otro, en lo que llegó a ser Estados Unidos, los propietarios de esclavos, junto con comerciantes y otros elementos de la incipiente clase capitalista.

    Por medio de la Guerra Civil en los años 1860, el sistema esclavista fue abolido y la clase capitalista extendió su dominio por todo el país en expansión, al mismo tiempo que “transigía” al constante con los ex esclavistas y otros opresores brutales de los negros, especialmente (aunque no exclusivamente) en el Sur, y explotaba y oprimía atrozmente a los mexicanoamericanos, especialmente en el Suroeste, donde una guerra de agresión de Estados Unidos contra México había arrebatado un enorme territorio a México a mediados del Siglo XVIII — la llamada Guerra Mexicana-Estadounidense de 1846-1848. Un objetivo y propósito principal de Estados Unidos al librar esta guerra fue la expansión del territorio para la esclavitud, en particular en lo que sería el estado de Texas. (Un análisis importante de la dominación de México por parte del imperialismo estadounidense y las consecuencias por la gente mexicana en ambos países, se encuentra en Una cosecha parásita imperialista: despiadadamente explotadora y atrincherada, Un aporte sobre las raíces históricas de la dominación estadounidense de México, de Juan Rojo, que es disponible en revcom.us.)

    La Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas), NO a la celebración de la esclavitud, la explotación capitalista y el saqueo mundial — ya es hora de una revolución nueva, urgentemente necesaria y verdaderamente emancipadora”, está disponible en revcom.us, junto con las PrimeraSegunda partes. [volver]

    3. Esta declaración sobre la dictadura que realmente gobierna en Estados Unidos —y las diferentes formas de dicha dictadura— se encuentra en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada al abismo, o forjar una salida de la locura? LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO examina más este punto fundamental sobre la dictadura de la clase capitalista que realmente gobierna en este supuesta “gran democracia”:

    Como ejemplo significativo de la manera en que esta dictadura, y su “estado de derecho”, “en última instancia encarna y refleja las relaciones básicas de la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante”, está el hecho de que, bajo este sistema, es perfectamente legal que los capitalistas “despidan” a masas de personas si ya no pueden ser explotadas rentablemente, aunque eso signifique que quienes son “despedidos” podrían quedarse sin hogar o incluso morir de hambre; pero es definitivamente ilegal que las personas en esta situación desesperada simplemente tomen las necesidades básicas que les faltan, sin pagarlas, aunque la razón por la que no pueden pagarlas se debe a que se les ha negado un empleo. Todo esto corresponde a las “relaciones de propiedad” básicas del sistema capitalista. El “estado de derecho” en cualquier sistema en esencia será una expresión de esas relaciones de propiedad básicas — muy fundamentalmente las relaciones de producción del modo de producción subyacente…

    En la dimensión más abiertamente política, como mencioné en mi e-mensaje número 17, bajo la apariencia de “democracia” en Estados Unidos, lo que está ocurriendo ahora mismo “evidencia aún más profunda y vivamente que esta supuesta ‘gran democracia estadounidense’ es en realidad una dictadura, en que se utiliza el poder de las instituciones gobernantes para perseguir y castigar despiadadamente, e incluso eliminar, a las personas que representan una amenaza a los intereses de la clase dominante. Además del asesinato de miles de personas a manos de la policía y la encarcelación en masa de millones de personas, en Estados Unidos…., están reprimiendo despiadadamente a las personas que están protestando contra el genocidio en Palestina cometido por Israel, con el apoyo total del gobierno estadounidense y de ambos partidos políticos de la clase dominante (demócrata y republicano).”

    ¿Por qué ocurre esto? Debido a que están en juego los intereses fundamentales del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    Hay muchos otros ejemplos que ilustran claramente esta verdad básica sobre la dictadura real bajo el régimen “democrático normal” de este sistema — como la proscripción de la oposición al papel de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial y el encarcelamiento de japoneses en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial (lo que se hizo durante la administración del gran “héroe” de los demócratas burgueses “progresistas”, Franklin Delano Roosevelt). [volver]

    4. Otra noción errónea (la cual plantean a veces personas con mayor seriedad pero también algunos oportunistas con gran falta de seriedad) es que los negros en particular “siempre han vivido bajo el fascismo”. Esto hace caso omiso a los cambios muy reales y muy importantes que han ocurrido en la situación del pueblo negro en la historia, y en particular, la historia más reciente, de Estados Unidos.

    Se podría afirmar que, tras la revocación de la Reconstrucción (que duró solamente una década tras la Guerra Civil —básicamente de la segunda mitad de los años 1860 hasta la primera mitad de los 1870)— los negros, particularmente (pero no solamente) en el Sur, fueron sometidos a una forma de dictadura abiertamente terrorista que tenía mucho en común con el fascismo. Pero su situación cambió de formas importantes después del final de la Segunda Guerra Mundial (en 1945), con la aprobación de leyes por los derechos civiles y las medidas que penalizaron formalmente la segregación y la discriminación por motivos de raza. Por supuesto, como he señalado en varias otras obras, durante todo este tiempo, ha continuado la opresión brutal y literalmente asesina del pueblo negro — pero contrariaría la realidad, y constituiría una distorsión seria de ella, actuar como si fueran irrelevantes las concesiones que se hicieron a la lucha contra la opresión del pueblo negro y como si no existiera una diferencia entra la situación del pueblo negro durante el periodo después de la Segunda Guerra Mundial y su situación antes de esa guerra. Lo que es particularmente relevante e importante es que esta posición errónea ignora, o subestima gravemente, el ataque multifacético y muy real por parte del régimen fascista trumpista contra los derechos que se han ganado — un régimen fascista que abandona toda pretensión de reconocer la opresión histórica y continuada del pueblo negro y se emperra en borrar toda reconocimiento de ella, al mismo tiempo que reclama de manera ultrajante y actúa como si fuera realidad ¡que sean los blancos que sufran discriminación en este país racista!

    Análisis importante —y referencias a obras con más análisis— de los factores que dieron lugar a los cambios en la situación del pueblo negro después de la Segunda Guerra Mundial se encuentra en mi artículo (disponible en revcom.us) Por qué tantos negros se sumaron al ejército de la unión en la guerra civil... Y qué relación tiene eso con la actualidad, incluidas las notas al pie. [volver]

    5. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO examina más a fondo este punto crucial:

    Este fascismo es una expresión concentrada de que este sistema del capitalismo-imperialismo se está topando con sus límites. Se proclama que en Estados Unidos, existe “libertad y justicia para todos”, pero tiene todo un historial, y una realidad actual, de despiadadas desigualdades y opresiones brutales, literalmente asesinas contra el pueblo negro y otras personas de color. Existe la opresión en curso por motivos de sexo y género. Incluso sin llegar a una guerra total entre las potencias imperialistas, este sistema es la causa fundamental de la continuación de las guerras así como la devastación climática y el saqueo de los países en todo el tercer mundo en especial — todo lo que resulta en el destierro de enormes cantidades de migrantes hacia Estados Unidos (y otros países capitalista-imperialistas). Todo eso es una parte integral y se deriva de las relaciones, dinámicas y compulsiones básicas de este sistema, el que no puede ofrecer ninguna solución a todo eso. A la vez, sigue siendo cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — y la justa resistencia y rebelión contra las relaciones y acciones opresivas de este sistema han fortalecido a su vez el atractivo del fascismo entre algunos sectores de la población, y de la clase dominante, que están decididos a que hay que aplicar brutalmente no solo las relaciones opresivas básicas, sino las expresiones y excesos más extremos de eso. (En Estados Unidos, ello se concentra en el lema “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Tener Grandeza”, pero se manifiesta de formas específicas distintas en Europa, y otras partes, donde se han desarrollado poderosas fuerzas fascistas como una expresión horrorosa de estas contradicciones básicas. En mi e-mensaje #118, que está disponible en @BobAvakianOfficial, abordo en mayor detalle algunas de las dimensiones centrales de esto). [volver]

    6. Algunas discrepancias han surgido en las “filas de MAGA” con respecto al acuerdo propuesto para terminar la guerra actual contra Irán, ya que algunos en dichas filas expresan la crítica de que este acuerdo propuesto cedería demasiado a Irán. Pero eso en esencia expresa o coincide con la posición dominante entre los fascistas más acérrimos de MAGA de que no debe haber ninguna restricción institucional ni de ningún tipo sobre el uso crudo del poder militar masivamente. [volver]

  • ARTICLE:

    LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA VERSUS EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA

    Donald Trump organiza un espectáculo de lucha en jaula en los terrenos de la Casa Blanca (donde, no por casualidad, uno de los participantes principales calumnia a Michelle Obama en crudos términos racistas, sexistas y homófobos). Este es el mismo Donald Trump que instó a la policía a tratar con mayor dureza a las personas al arrestarlas. El mismo Donald Trump que, durante su primera campaña presidencial, instó a sus seguidores a atacar físicamente a los que protestaban sus mítines, y que alardeó de que si asesinaba a alguien a plena vista en la ciudad de Nueva York, sus seguidores seguirían apoyándolo.

    En un plano más amplio, este es Donald Trump quien, en su papel de jefe de Estado, ordenó la detención de inmigrantes y, sin fingir tan siquiera el debido proceso, su envío a una prisión tipo cámara de tortura en El Salvador (y amenazó con hacer lo mismo con ciudadanos estadounidenses). Este es el mismo Donald Trump que utilizó al ICE para reprimir y asesinar literalmente a personas, que federalizó la Guardia Nacional en varios estados y la desplegó contra personas que protestaban mayoritariamente de forma pacífica. El mismo Donald Trump que utiliza al ejército para asesinar a personas en alta mar... que ordena un ataque ilegal contra Venezuela que secuestra a su jefe de Estado... que comete un flagrante crimen de guerra al lanzar una guerra contra Irán en clara violación del derecho internacional. El mismo Donald Trump que nombra, como “secretario de Guerra”, a Pete Hegseth, quien proclama abiertamente que el ejército estadounidense ya ni siquiera fingirá estar sujeto al derecho internacional y a las reglas de enfrentamiento que, según él insiste, impiden que el ejército estadounidense sea la despiadada máquina de matar que debería ser.

    La crueldad es un componente esencial de los fascistas como Trump y sus seguidores de MAGA

    La crueldad no es accidental ni incidental para estos fascistas; como han observado varias personas, la crueldad es el objetivo. Se alienta a los partidarios de Trump y a las filas de MAGA a deleitarse y celebrar actos de crueldad flagrante, especialmente contra aquellos a quienes estos fascistas consideran menos que humanos. Como señalé en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:

    El fascismo bruto de Trump y sus secuaces se ha vuelto tan flagrante y desvergonzado que el cofundador multimillonario de la empresa de tecnología Palantir ha llamado abiertamente a reinstaurar las ejecuciones públicas en la horca en Estados Unidos, ¡como importante forma de reestablecer el “liderazgo masculino”! (Palantir ya tiene triste fama por su tecnología de vigilancia en coordinación con el ICE y las medidas represivas generales del régimen de Trump)1.

    Y, como se puede apreciar en esa declaración de este ejecutivo de Palantir, la crueldad —y las exhibiciones ritualizadas de crueldad— están estrechamente vinculadas a la noción fascista de “masculinidad”. En su libro Jesús y John Wayne: Cómo los evangélicos blancos corrompieron una fe y fracturaron una nación, Kristin Kobes Du Mez hace este importante y conciso resumen sobre los fundamentalistas cristianos “evangélicos” blancos que constituyen la columna vertebral del fascismo estadounidense actual:

    Los evangélicos blancos han reunido este mosaico de problemas y un compromiso nostálgico con una masculinidad blanca ruda, agresiva y militante que sirve como hilo conductor que los une en un todo coherente.

    El ataque fascista contra la empatía

    Como una importante “racionalización filosófica” de esta crueldad, varios partidarios fascistas de Trump, entre ellos Elon Musk y Charlie Kirk, han atacado directamente el concepto mismo de empatía: la cualidad (o capacidad) de comprender e identificarse con los sentimientos de otra persona. Insisten en que dicha empatía conducirá a una situación en la que personas que (según estos fascistas) no tienen un lugar legítimo en este país —personas que representan culturas y formas de vida “ajenas”— recibirán simpatía y se les permitirá permanecer en este país, destruyendo así el estilo de vida blanco, masculino y cristiano, y la “civilización occidental superior” sobre la que debe fundamentarse este país. Esto incluye:

    • Personas como inmigrantes de “países de mierda”, como Trump ha descrito a las naciones no europeas. (Recordemos cómo, durante las elecciones de 2024, Trump y Vance repitieron la escandalosa afirmación de que los inmigrantes haitianos se comían las mascotas de la gente “normal” en Ohio).
    • Personas con diferentes creencias religiosas, y en particular musulmanes. (Piensen en las afirmaciones irracionales de fanáticos fascistas de que hay un peligro inmediato y grave de que los musulmanes impongan la “ley sharía”).

    La empatía hacia personas como estas —aquellas que son “ajenas” a “la superioridad de la civilización y la tradición occidentales”, y en cualquier caso personas a las que consideran inferiores a los fundamentalistas cristianos blancos y masculinos—, según la visión distorsionada y depravada de los fascistas, conducirá a la destrucción de todo lo que Estados Unidos debe representar y de todo lo que lo convierte en “la nación elegida por Dios”, que debe dominar el mundo por derecho propio.

    En cuanto a las personas que históricamente han sido sistemáticamente discriminadas y brutalmente oprimidas en este país —personas negras, indígenas, latinos y otras personas de color, mujeres y personas LGBT—, la empatía hacia ellas, por parte de la sociedad en general, según estos fascistas, conducirá a una situación en la que se les otorgarán derechos y “privilegios” que no merecen. (Por eso, por ejemplo, Charlie Kirk insistió en que la legislación sobre derechos civiles aprobada en la década de 1960 fue algo muy malo, un terrible error. Por eso varios fascistas influyentes han insistido en que otorgar a las mujeres el derecho al voto también fue un acto terrible, algo que debería revertirse. Esto explica los ataques crudos y despiadados contra las personas trans por parte de Trump y los fascistas en general).

    Crueldad fascista y capitalismo rapaz desenfrenado

    Existe una clara conexión “filosófica” entre el ataque fascista a la empatía y la denuncia del altruismo por parte de la escritora de derecha Ayn Rand, quien (incluso después de su muerte) sigue teniendo una influencia significativa, particularmente entre varios magnates tecnológicos y otros ejecutivos multimillonarios. Según Ayn Rand, el altruismo —la consideración hacia los demás… la preocupación desinteresada por el bienestar ajeno— es una fuerza corrosiva y venenosa que corrompe la sociedad y socava el funcionamiento necesario del capitalismo, como el mejor sistema posible. De hecho, Ayn Rand fue defensora de un capitalismo desenfrenado y rapaz. Esto resuena fuertemente entre muchos multimillonarios del sector tecnológico y otros que se consideran innovadores brillantes, muy superiores al resto de la sociedad, pero cuyas fortunas en realidad dependen del capitalismo-imperialismo como un sistema de explotación y superexplotación despiadada de masas de personas en todo el mundo, incluyendo 150 millones de niños, especialmente en el Tercer Mundo de América Latina, África, Oriente Medio y Asia2.

    Si bien Ayn Rand era una atea declarada, ahora existe una especie de “alianza impía” entre los multimillonarios “ayn randistas” y los “nacionalistas cristianos” fundamentalistas que constituyen la columna vertebral y la fuerza motriz del fascismo MAGA: fascistas cristianos que invocan al dios del Antiguo Testamento de la Biblia para justificar su odio vengativo hacia todos aquellos a quienes consideran inferiores y “ajenos” al fundamentalismo cristiano blanco y masculino. Esta “alianza impía” se concentra, en un sentido significativo, en la persona de Donald Trump, un defensor y practicante desvergonzado y agresivo del capitalismo rapaz, quien, al mismo tiempo, ha reconocido que, para alcanzar y mantener su posición de poder, debe apoyarse en los fascistas fundamentalistas cristianos y complacerlos (incluso cuando sus propias creencias personales históricamente no han estado en consonancia con el fundamentalismo cristiano, por decirlo suavemente).

    En todo esto, se puede ver por qué el ataque a la empatía, así como al altruismo, es una poderosa compulsión y un componente importante del régimen de Trump y de todo el fenómeno fascista de MAGA.

    El enfoque del nuevo comunismo sobre la empatía

    La capacidad de empatizar —de comprender e identificarse con los sentimientos de los demás— es una habilidad que los seres humanos desarrollan a una edad relativamente temprana y es una de las cualidades que definen a la humanidad como especie. En términos generales, la empatía es una cualidad, un bien moral positivo, que debe fomentarse en cualquier sociedad decente. En cualquier sociedad donde no se fomente la empatía, sino que se la denigre y ataque, esto conducirá a una situación en la que la humanidad básica de las personas se verá reprimida, o incluso corrompida por completo.

    Al mismo tiempo, la empatía no puede separarse de las relaciones sociales fundamentales ni contraponerse a ellas. En un sistema basado en la esclavitud, por ejemplo, no se puede empatizar tanto con los esclavistas como con los esclavos, pues sus condiciones e intereses básicos se encuentran en conflicto fundamental y antagónico. Es posible, e incluso importante, comprender científicamente la perspectiva y los intereses de los esclavistas para luchar con mayor eficacia por la erradicación del sistema de esclavitud; pero no es posible identificarse ni simpatizar con los esclavistas sin dejar de empatizar, en realidad, con los esclavizados, sin traicionarlos.

    Lo mismo ocurre con las relaciones entre explotadores y explotados, opresores y oprimidos, en todos los sistemas basados en la explotación y la opresión, incluido el capitalismo. Solo cuando se haya alcanzado el objetivo histórico de la revolución comunista —la abolición y erradicación de todas las relaciones de explotación y opresión en todas partes— se podrá aplicar la empatía hacia las personas en general.

    Emancipación, y no venganza

    Al mismo tiempo, un principio fundamental del nuevo comunismo que he desarrollado es que el propósito y la meta de la revolución comunista no es la venganza contra los explotadores y opresores (o contra quienes gozan de una posición más privilegiada), sino la emancipación de toda relación de explotación y opresión, avanzando más allá de toda desigualdad social. Y los medios y métodos de la revolución comunista deben estar en consonancia con esa orientación básica y ser una expresión de la misma.

    Como he recalcado enfáticamente:

    [E]l nuevo comunismo repudia cabalmente, y está decidido a arrancar de raíz en el movimiento comunista, la venenosa noción, y la práctica, de que “el fin justifica los medios”. Es un principio central del nuevo comunismo que los “medios” de este movimiento tienen que provenir de (y corresponder con) los “fines” fundamentales de abolir toda explotación y opresión mediante una revolución que se dirija sobre una base científica3.

    Esta orientación básica se expresa en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de mi autoría. Por ejemplo: en la disposición sobre el debido proceso, y un énfasis real en la presunción de inocencia, y la protección de los derechos del acusado, en los procedimientos legales penales, incluso con respecto a las personas acusadas de actos criminales reales en oposición a la nueva sociedad socialista... en la disposición de que, si bien las prisiones seguirán siendo necesarias en esta sociedad socialista, las condiciones en esas prisiones deben ser humanas, y no degradantes, como lo son bajo la dictadura capitalista actual... en la prohibición de la tortura... en la abolición de la pena de muerte4... y en muchas otras dimensiones de esta nueva sociedad emancipadora.

    Es un hecho que, para lograr el objetivo final de abolir y erradicar toda explotación y opresión en todas partes, es necesario derrocar el poder estatal —la dictadura— del sistema capitalista-imperialista que impone dicha explotación y opresión. Y, en su lugar, como transición hacia una sociedad, un mundo, sin necesidad ni fundamento alguno para la dictadura, es crucial que exista un poder estatal socialista (la dictadura del proletariado, la clase explotada bajo el capitalismo, cuya emancipación exige el fin de toda explotación y opresión en el mundo entero).

    Como ya he escrito anteriormente:

    Todo esto pone de manifiesto por qué es crucial establecer y mantener el poder estatal socialista, no solo para prevenir la destrucción de la nueva sociedad socialista emancipadora, sino también, y de manera más fundamental, para continuar con el avance hacia el establecimiento de las condiciones (económicas, sociales, políticas, culturales — e internacionales) que marcarán, y posibilitarán, la realización del comunismo en todo el mundo.

    Únicamente con la realización del comunismo a nivel mundial —con la eliminación de todas las relaciones económicas de explotación, todas las relaciones sociales y políticas de opresión, y la transformación de la cultura, incluida de la moral imperante, en consonancia con estas transformaciones fundamentales, en todo el mundo— únicamente en tal momento dejará de existir la necesidad, o una base, para un estado, como la expresión de las divisiones sociales y de clase antagónicas entre los seres humanos y el ejercicio de la dictadura por parte de la clase que ocupa la posición superior fundamentalmente como resultado de su dominación sobre la economía.

    El establecimiento y el ejercicio continuo del poder estatal socialista constituyen un medio crucial e indispensable para crear las condiciones que posibiliten la abolición definitiva de dicho poder estatal, y de un estado (una dictadura) en cualquier forma5.

    Y, una vez más, todo esto es una expresión del hecho de que el propósito y la meta de la revolución concebida y por la que se lucha activamente con el nuevo comunismo no es la venganza, sino la emancipación: la emancipación de la humanidad en su conjunto de miles de años de explotación cruel y opresión literalmente asesina; la emancipación de, y el avance histórico más allá de, la larga noche en la que la sociedad humana ha estado dividida en amos y esclavos, y las masas de la humanidad han sido azotadas, golpeadas, violadas, masacradas, encadenadas y envueltas en la ignorancia y la miseria.

    _______________

    NOTAS:

    1. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? está disponible en revcom.us. [volver]

    2. Un análisis importante de la naturaleza parasitaria del sistema capitalista-imperialista y de los principales cambios en la economía mundial y en la sociedad estadounidense durante los últimos 50 años y más se encuentra en el ensayo de Raymond Lotta, El parasitismo Imperialista y la recomposición social y de las clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: una exploración de las tendencias y los cambios, disponible en revcom.us. [volver]

    3. Esta afirmación sobre los fines y los medios del movimiento comunista se encuentra en Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básico, que también está disponible en revcom.us. [volver]

    4. Con respecto a la pena de muerte, la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte establece lo siguiente:

    Habiéndose establecido la Nueva República Socialista en América del Norte y estando funcionando sus organismos de gobierno, entre ellos, los tribunales y otras instituciones relacionadas con la justicia, la ley y la seguridad: de ese momento en adelante, se eliminará y se prohibirá la pena de muerte, a excepción de las circunstancias de una emergencia extraordinaria… Y una vez que hayan quedado atrás las circunstancias de emergencia extraordinaria y se pueda reanudar el funcionamiento normal de la sociedad y el gobierno, se volverá a prohibir la pena de muerte. Incluso en las circunstancias de una emergencia extraordinaria, se emitirá un veredicto a favor de la pena de muerte únicamente en casos extremos, y cuando sea posible se suspenderá la aplicación de esta sentencia en espera del fin de la emergencia extraordinaria, volviéndose efectiva en tal momento la prohibición contra la pena de muerte.

    (“Circunstancias de emergencia extraordinaria” se refiere a “una situación de guerra, invasión o insurrección en contra del estado u otras circunstancias extraordinarias [que] constituyeran una amenaza inmediata y directa a la seguridad o incluso la misma existencia de la Nueva República Socialista en América del Norte”. Al mismo tiempo, se establece claramente que, incluso en circunstancias de emergencia extraordinaria, “en ninguna circunstancia se permitirá la tortura u otras penas crueles e inusitadas, y se habrá de acatar el principio del tratamiento humanitario a las y los presos, de todo tipo”). [volver]

    5. Se aborda la necesidad de un estado socialista y la creación de las condiciones para superarlo en mi artículo RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDAS, Segunda parte: Únicamente con el poder estatal socialista revolucionario es posible de hecho que exista una sociedad verdaderamente emancipadora.  [volver]

  • ARTICLE:

    La ayuda mutua — ¿Para cuál fin, como parte de qué: Reforma o revolución?

    ¿Cómo vemos los comunistas revolucionarios, basados en el nuevo comunismo, el enfoque de la “ayuda mutua” que es una tendencia política entre ciertas fuerzas estos días? La respuesta es que semejante “ayuda mutua” podría contribuir, como una dimensión secundaria de las cosas, a forjar una revolución real, que es lo fundamentalmente necesario para hacer frente a los ultrajes a los cuales están sometidas continuamente las masas de personas bajo este sistema. Pero, “por sí sola”, esta “ayuda mutua” tiene limitaciones definidas — y si se plantea para sustituir u oponerse a la revolución que se necesita, pues semejante “ayuda mutua” solo puede desempeñar un papel negativo. 

    Consideren la magnitud del sufrimiento innecesario en este mundo. Para citar un dato horroroso, en el período tras el fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945) más de 500 millones de niños han muerto de inanición y enfermedades prevenibles, debido, en lo fundamental, a la dominación del mundo por este sistema del capitalismo-imperialismo, siendo Estados Unidos el depredador capitalista-imperialista número uno. Y al mismo tiempo, existen los medios —la tecnología y el conocimiento— para posibilitar que toda persona en la Tierra satisfaga sus necesidades materiales, libre de privación (y el temor a ella). Esto no se ha logrado por una sola razón: para repetir, la dominación del mundo por el sistema del capitalismo-imperialismo y sus consecuencias para las masas de personas en el mundo. Solamente por medio de una revolución profunda —que se barre con este sistema y convierta los medios de producción (incluida la tecnología) en la propiedad común de la sociedad, administrándola para el bien común y utilizándola, junto con la reserva creciente del conocimiento humano, para satisfacer las necesidades básicas de las personas (de forma material así como cultural e intelectual)— solamente así se puede establecer las bases para eliminar la pobreza y el sufrimiento innecesario, y a la vez eliminar las relaciones brutalmente opresivas las que las masas de la humanidad están sometidas continuamente.

    Como enfaticé en “Reforma o revolución: Cuestiones de orientación, Cuestiones de moral“ (el Suplemento al Capítulo 1 de Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian):

    Cuando uno ve la gran brecha que con frecuencia y hasta en general existe entre las condiciones y el sufrimiento de las masas y lo que se puede hacer para remediarlos, cuando se enfrenta eso una y otra vez, todos sienten un claro impulso que se expresa en términos morales: ¿cómo se puede cruzar de brazos ante ese sufrimiento? Tal como he reiterado en varias ocasiones, siento mucho respeto por los que se ofrecen para Médicos sin Fronteras y cosas por el estilo. Sin embargo, como consecuencia de fuerzas objetivas mayores, un tsunami de sufrimiento (hablando en sentido metafórico y a veces en sentido literal) abruma y aplasta a diario la labor que hacen y la ayuda que dan.

    Y, como también he enfatizado:

    En términos fundamentales y estratégicos, es necesario definir el eje de nuestros esfuerzos: ¿contrarrestar los efectos y síntomas o atacar el problema de raíz y eliminar la causa? Por eso, uno se vuelve revolucionario: reconoce que hay que encontrar la solución completa porque si no, el sufrimiento continuará y empeorará. Eso es una de las cosas principales que hacen que las masas se acerquen a la revolución, aun antes de captar científicamente en toda su complejidad lo que significa y requiere. Al volverse comunista y tomar en cuenta más y más el mundo entero, y no solamente la parte donde se encuentra, se ve que el mundo entero tiene que cambiar, que hay que arrancar de raíz la opresión y explotación en todas partes para que ya no exista en ninguna parte. (Énfasis agregado aquí).

    En conexión con todo esto, sí siento necesario enfatizar lo siguiente, con tal de corregir una tergiversación que he visto varias veces, en las redes sociales, en los comentarios de varias personas:

    Definitivamente, no es cierto que, en sus comienzos y sus mejores tiempos, el Partido Pantera Negra se tratara de la “ayuda mutua” — se trataba de la revolución.

    Yo podría decir que eso yo lo sé “porque estuve presente”. Es un hecho que, desde sus primeros días, desde el tiempo en que se conocía primero como el Partido Pantera Negra por la Defensa Propia, trabajé muy estrechamente con líderes y miembros del Partido Pantera y tuve muchas discusiones políticas con ellos. Pero no se trata de mi “experiencia vivida” nada más — la historia concreta de los Panteras está ahí para cualquier persona que quisiera examinarla de manera seria y científica. Y definitivamente, la revolución —tal y como ellos, y yo, la entendíamos entonces— era de lo que se trataban los Panteras, desde el comienzo y durante un buen rato.

    La actividad más importante de los tempranos Panteras —y lo que atraía a cantidades importantes de jóvenes negros— era la de las patrullas armadas las que llevaron a cabo para contrarrestar la brutalidad y asesinato a manos de la policía. Todo eso lo hacían con desafío revolucionario, al mismo tiempo que estaba de acuerdo con la ley existente. Pero esto se topó bastante pronto con un obstáculo grande: las autoridades cambiaron la ley e ilegalizaron portar armas de la manera en que los Panteras lo hacían. 

    Al saber que la legislatura de California estaba a punto de hacer este cambio en la ley, los Panteras se llevaron a cabo su famosa “protesta armada” contra eso en el capitolio estatal californiano en Sacramento — pero la ley fue aprobada de todos modos.

    Ese cambio puso un alto efectivamente a las patrullas armadas de los Panteras — aunque próximamente los Panteras en varias ciudades se vieron obligados a ejercer la defensa propia armada contra ataques armados masivos contra oficinas de los Panteras por parte de departamentos policíacos.

    Los programas de “Desayuno para Niños” los que los Panteras adoptaron más tarde dieron, en efecto, un paso para atrás desde la orientación revolucionaria original de los Panteras — y, aunque estos programas servían algunas necesidades básicas de cierto número de personas, los programas no podían, por supuesto, satisfacer ni de lejos la dimensión completa de estas necesidades básicas (ni podría hacerlo ningún programa semejante bajo este sistema).

    Al final, durante los años 1970, los Panteras se retiraron por completo de toda orientación revolucionaria real. Como resume Bob Avakian por la liberación del pueblo negro y por la emancipación de toda la humanidad (disponible en revcom.us como artículovideo):

    A principios de la década de 1970, millones de personas en Estados Unidos estaban a favor de algún tipo de cambio revolucionario, pero se enfrentaron a profundos desafíos. ¿Cómo se pudo hacer esta revolución — o incluso fue posible hacer una revolución en Estados Unidos, contra fuerzas tan poderosas de opresión y represión? ¿Cuáles eran las fuerzas clave que había que movilizar para tener una verdadera oportunidad de llevar a cabo tal revolución? ¿Qué tipo de dirección se necesitaba y en cuáles métodos y enfoques debía basarse esa dirección? Las dificultades en enfrentarse y buscar las respuestas a estas difíciles preguntas, en combinación con la represión brutal y a menudo asesina de los de arriba, llevaron a muchas organizaciones revolucionarias, entre ellas el Partido Pantera Negra, a dividirse y terminar por apartarse del camino que podría llevar a una revolución real.

    Al mismo tiempo, como lo indica el pasaje que cité arriba, la dificultad de forjar concretamente una estrategia ganable y viable para hacer una revolución era un reto serio y formidable no solo ante los Panteras sino de sentido más amplio ante las personas que trabajaban por la revolución en aquel tiempo. Como una dimensión de eso, tal como escribí en Bob Avakian responde a Mark Rudd: Sobre las lecciones de los años 1960 y la necesidad de una revolución real, los que tratábamos en aquel entonces de esencialmente basar nuestro enfoque estratégico en la forma en que se había hecho la revolución comunista en Rusia hacía unos 50 años también caímos en limitaciones y dificultades serias. Durante las décadas transcurridas desde los años 1970, al desarrollar el método y enfoque científico (y en particular la epistemología — la teoría del conocimiento) así como la orientación y enfoque estratégico del nuevo comunismo, he continuado forcejeando seriamente con el profundo reto de cómo se podría concretamente hacer caer a la monstruosidad del capitalismo-imperialismo estadounidense por medio de una lucha revolucionaria de masas que active a millones de personas, con la dirección de una fuerza organizada basada en el nuevo comunismo. Este es un reto continuado de gran magnitud, con implicaciones profundas para las masas de la humanidad, y en última instancia, para la humanidad en conjunto.

    Sin embargo, no hay nada menos que esta revolución que puede crear las bases para forjar una resolución positiva a las condiciones terribles y los peligros graves y los retos formidables ante la humanidad, entre ellos la amenaza cada vez mayor a la propia existencia de la civilización humana, debido a la destrucción continuada y acelerada del medio ambiente y el creciente peligro de una guerra entre Estados Unidos y sus rivales en Rusia y China, todas potencias dotadas de armas nucleares.

    Para repetir el siguiente punto crítico de “Reforma o revolución: Cuestiones de orientación, Cuestiones de moral”:

    En términos fundamentales y estratégicos, es necesario definir el eje de nuestros esfuerzos: ¿contrarrestar los efectos y síntomas o atacar el problema de raíz y eliminar la causa? Por eso, uno se vuelve revolucionario: reconoce que hay que encontrar la solución completa porque si no, el sufrimiento continuará y empeorará. Eso es una de las cosas principales que hacen que las masas se acerquen a la revolución, aun antes de captar científicamente en toda su complejidad lo que significa y requiere. Al volverse comunista y tomar en cuenta más y más el mundo entero, y no solamente la parte donde se encuentra, se ve que el mundo entero tiene que cambiar, que hay que arrancar de raíz la opresión y explotación en todas partes para que ya no exista en ninguna parte.

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

     

    Bob Avakian for the liberation of Black people

     

    BOB AVAKIAN POR LA LIBERACIÓN DEL PUEBLO NEGRO
    Y POR LA EMANCIPACIÓN DE TODA LA HUMANIDAD   

  • ARTICLE:

    POR QUÉ TANTOS NEGROS SE SUMARON AL EJÉRCITO DE LA UNIÓN EN LA GUERRA CIVIL... 
    Y QUÉ RELACIÓN TIENE ESO CON LA ACTUALIDAD

    Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador” habla de esta cuestión decisiva:

    ¿Por qué tantos negros (casi doscientos mil) se sumaron al Ejército de la Unión en los combates contra la Confederación esclavista del Sur durante la Guerra Civil en la década de 1860?1

    A lo largo de los cientos de años de esclavitud en América del Norte, y específicamente durante los casi 100 años de esclavitud en Estados Unidos tras su fundación, se dio una resistencia continua de diversos tipos por parte de quienes fueron esclavizados — resistencia a menor escala, así como fugas organizadas y espontáneas, marcadas en ocasiones por grandes rebeliones de esclavos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos heroicos —ante una represión brutal— esta resistencia no abarcó la mayoría de los esclavos ni de lejos, ni puso fin a la esclavitud. Pero, como enfatiza “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”, la Guerra Civil en la década de 1860 generó la posibilidad de un cambio importante y realmente profundo en ese momento:

    Estados Unidos, y quienes lo gobernaban, se habían escindido, y masas de negros podían intuir que, en esa situación, existía una verdadera posibilidad de poner fin a su condición de esclavización, lo que sí ocurrió como consecuencia de esa Guerra Civil.

    Esta es la razón básica por la que tantos negros se sumaron a esa Guerra Civil — y lucharon con tanto heroísmo y sacrificio en ella.

    Es crítico captar la importancia de esto: Entre las personas que son explotadas y oprimidas, siempre habrá resistencia y rebeliónpero, cuando una crisis profunda se apodera de todo el sistema que las explota y las oprime, se incrementa considerablemente la posibilidad objetiva de poner fin concretamente a ese sistema.

    Como he señalado en varias obras (incluidos mis recientes artículos sobre la Declaración de Independencia), es un hecho que, aunque la esclavitud fue finalmente abolida como resultado de la Guerra Civil:

    [T]ras un breve período de Reconstrucción (que se inició a mediados de la década de 1860, con el fin de la Guerra Civil), que proporcionó ciertos derechos básicos al pueblo negro, esto se revirtió tan sólo una década después, y el pueblo negro fue sometido una vez más a la cruel explotación de los terratenientes blancos de las plantaciones (muchos de ellos antiguos esclavistas) y al terror del Ku Klux Klan y la estructura de poder en el Sur en particular, con la colaboración de la clase capitalista dominante en su conjunto2.

    Aun así, no se debe permitir que esto oculte (ni borre) el punto crucial que merece la pena repetir y recalcar aquí: cuando una crisis profunda se apodera de todo el sistema que explota y oprime a las masas de personas, se incrementa considerablemente la posibilidad objetiva de poner fin concretamente al sistema que las ha explotado y oprimido.

    La Guerra Civil fue un momento poco común en que se volvió posible poner fin a una forma horrorosa de opresión: la esclavitud literal. La situación actual implica un momento poco común en el que se ha vuelto posible dar un salto poderoso hacia finalmente eliminar y erradicar todas las formas de opresión y explotación.

    En lo que sigue aquí, citando varias obras, voy a explicar cómo ha surgido esta situación, por un proceso marcado por varios puntos de inflexión históricos cruciales, y examinaré lo que debe entenderse, y lo que debe hacerse, para aprovechar esta situación ahora, para tener una oportunidad real de dar el poderoso salto emancipador que se ha vuelto posible.

    Por qué se hicieron concesiones al movimiento por los derechos civiles — Por qué estos cambios no pusieron fin a la opresión — Y qué relación tiene eso con la actualidad

    La respuesta a la primera parte (por qué se hicieron estas concesiones) se aborda en “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”:

    Con las condiciones cambiantes en este país, y en el mundo en su conjunto, durante el tiempo transcurrido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (hace 75 años), ha sido necesario que la clase dominante, para mantener “el orden y la estabilidad” en este país, hiciera ciertas concesiones a la lucha contra la supremacía blanca, la supremacía masculina y algunas otras relaciones opresivas, mientras que al mismo tiempo insistiera en que todo eso fuera parte de “crear una unión más perfecta” y “perfeccionar aún más la gran democracia que siempre ha existido en este Estados Unidos”. Esto también ha sido necesario para que los gobernantes de este país continúen promocionándolo como “el líder del mundo libre”, que ellos dicen que es necesario que siga siendo la potencia dominante en el mundo — pero que, en realidad, es la potencia más opresiva y destructiva, que saquea a las masas de personas así como a la Tierra3.

    En resumen:

    Como he analizado en otras obras, estas concesiones —esta ampliación de ciertos derechos, particularmente en las décadas posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945)—, si bien resultaron de la lucha heroica y el sacrificio de masas de personas, también se han basado en las necesidades de la clase dominante de Estados Unidos, en cuanto al funcionamiento de la economía y la estabilidad del dominio del sistema capitalista-imperialista, en el contexto de la competencia y la rivalidad internacionales4.

    Pero, de nuevo, estos cambios, por significativos que fueran, no pusieron ni pudieron poner fin a la opresión general de la gente negra y otra gente de color, mujeres y personas LGBT, y otros — porque esta opresión está integrada en el sistema de capitalismo-imperialismo que gobierna este país (y domina en el mundo en general)5.

    De hecho, como muestra la Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas), incluso cuando se estaban adoptando ciertas leyes y políticas de derechos civiles en los años 60, esto iba acompañado de, y cada vez más se convertía en, ataques contra estos derechos, por medio de una represión gubernamental intensificada, impuesta por la clase dominante en su conjunto, y ambos partidos políticos (demócratas y republicanos) especialmente mediante una declaración de una “guerra contra el crimen”6

    Y ahora:

    [U]n sector de esa clase dominante —un sector fascista— ha surgido y ascendido al poder, decidido a que es necesario … pisotear los derechos básicos y los principios legales, dentro de Estados Unidos y a nivel internacional, a fin de mantener este sistema dentro de Estados Unidos y su posición dominante en el mundo, frente a serios desafíos, especialmente de China. (Poco después de la muerte de Mao en 1976, el socialismo en China fue derrocado y el capitalismo restaurado, y en las décadas posteriores China se ha desarrollado como un país capitalista-imperialista cada vez más poderoso)7.

    ¿De dónde vino este fascismo?

    Las causas y dinámicas subyacentes de este ascenso al poder del fascismo se explican en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?:

    Este fascismo es una expresión concentrada de que este sistema del capitalismo-imperialismo se está topando con sus límites. Se proclama que en Estados Unidos, existe “libertad y justicia para todos”, pero tiene todo un historial, y una realidad actual, de despiadadas desigualdades y opresiones brutales, literalmente asesinas contra el pueblo negro y otras personas de color. Existe la opresión en curso por motivos de sexo y género. Incluso sin llegar a una guerra total entre las potencias imperialistas, este sistema es la causa fundamental de la continuación de las guerras así como la devastación climática y el saqueo de los países en todo el tercer mundo en especial — todo lo que resulta en el destierro de enormes cantidades de migrantes hacia Estados Unidos (y otros países capitalista-imperialistas). Todo eso es una parte integral y se deriva de las relaciones, dinámicas y compulsiones básicas de este sistema, el que no puede ofrecer ninguna solución a todo eso. A la vez, sigue siendo cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — y la justa resistencia y rebelión contra las relaciones y acciones opresivas de este sistema ha fortalecido a su vez el atractivo del fascismo entre algunos sectores de la población, y de la clase dominante, que están decididos a que hay que aplicar brutalmente no solo las relaciones opresivas básicas, sino las expresiones y excesos más extremos de eso. (En Estados Unidos, ello se concentra en el lema “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Tener Grandeza”, pero se manifiesta de formas específicas distintas en Europa, y otras partes, donde se han desarrollado poderosas fuerzas fascistas como una expresión horrorosa de estas contradicciones básicas. En mi e-mensaje #118, que está disponible en @BobAvakianOfficial, abordo en mayor detalle algunas de las dimensiones centrales de esto)8.

    Aunque se ha caracterizado por protestas y resistencia contra las atrocidades del régimen fascista en el poder, la situación actual es verdaderamente terrible — y, si uno ve en la superficie lo que está ocurriendo, puede concluir a primera vista que esta terrible situación probablemente continúe, y se agrave aún más. Pero eso es solo una parte del panorama — y hay un punto crucial:

    Para entender por qué nos enfrentamos a la situación en la que nos encontramos, es necesario no solo responder a lo que está pasando en la superficie en un momento dado —y de hecho dejar que semejante situación nos zarandee de un lado para otro—, sino explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto9.

    La salida fundamental de esta locura es una revolución real, para abolir y desarraigar todo este sistema y reemplazarlo por un sistema fundamentalmente diferente y verdaderamente emancipador. De nuevo, si uno ve la superficie, a lo mejor concluya que no hay posibilidad realista para esta revolución. Pero, también de nuevo, necesitamos cavar debajo de la superficie, lo que hace posible entender esto: Precisamente debido al hecho de que este sistema está topando con sus límites, este es un momento poco común en el que una revolución real se vuelve más posible — porque, al dar lugar a una versión fascista extrema de las relaciones fundamentales explotadoras y opresivas de este sistema, esto también está destrozando la unidad al interior de la clase dominante que ha sido fundamental para la estabilidad del reino de este sistema, y todo esto está sacudiendo la creencia entre muchos de que “así como siempre han sido las cosas, así siempre serán.” Abordada científicamente, con materialismo dialéctico e histórico (examinando la realidad concreta a la que nos enfrentamos, las raíces históricas de esta realidad y, en particular, las contradicciones cada vez más agudas dentro de ella) se puede ver cómo el ascenso al poder de un régimen fascista, encabezado por Donald Trump, es en sí una demostración de contradicciones profundas y agudas dentro de este sistema, incluyendo este hecho crítico:

    [E]n realidad existen “dos países” dentro de Estados Unidos.

    En un sentido concreto, esto es una extensión de una división fundamental que ha existido desde el inicio del llamado “Estados Unidos” de América, fundado en la esclavitud y en el genocidio —una división que en realidad nunca se ha resuelto a lo largo de la historia de Estados Unidos— no mediante la Guerra Civil de la década del 1860 y no mediante los cambios que se llevaron a cabo durante la década del 1960 y en los años posteriores.

    Tal como he declarado anteriormente, existe una línea directa de la Confederación pro-esclavitud, de los años de la Guerra Civil, al fascismo del día de hoy, con su determinación de hacer que Estados Unidos una vez más sea abierta y agresivamente supremacista blanco, supremacista masculino y anti-gente LGBT.

    (Esto es de mi mensaje mediático número 102, disponible @BobAvakianOfficial).

    Para referirse al análisis crucial en “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”, estas divisiones:

    No es posible resolver estas divisiones… en el marco que ha existido, y que ha mantenido la articulación de las cosas, durante casi 150 años, desde poco después del fin de la Guerra Civil de Estados Unidos que condujo a la abolición de la esclavitud — no es posible resolverlas sobre la base de la “democracia” capitalista que ha sido la forma “normal” de gobierno capitalista (dictadura) durante tanto tiempo.

    De nuevo, de mi mensaje mediático número 102:

    No puede haber ninguna resolución buena bajo este sistema debido a que, a pesar de las falsas promesas y mentiras del “sector tradicional” de la clase dominante (representado por el Partido Demócrata), el sistema entero se basa en la despiadada explotación —y en la opresión por motivos de raza, sexo y género, en el saqueo del medio ambiente y de la gente por todo el mundo, así como en la devastación debido a las guerras— todo lo cual es parte integral del sistema gobernante del capitalismo-imperialismo.

    Y de Este es un momento poco común en que la revolución se vuelve posible — por qué es así, y cómo aprovechar esta oportunidad poco común:

    Esta situación poco común, con la profundización y la agudización de los conflictos entre los poderes gobernantes, y en la sociedad en general, pone una base más fuerte y oportunidades más grandes para romper el control de este sistema sobre las masas de personas.

    Una dimensión crucial de esta situación de un “momento poco común” es el hecho de que las profundas y agudas divisiones al interior de la clase dominante tienen el potencial de que las instituciones dominantes de este sistema, incluidas las instituciones de represión violenta, se escindan y desintegren en gran medida, especialmente en el contexto de un levantamiento revolucionario masivo. Esto es especialmente posible porque las principales instituciones gubernamentales de represión violenta incluyen a cantidades significativas de personas procedentes de sectores profundamente oprimidos de la sociedad. 

    Las condiciones necesarias, y el reto, para hacer una verdadera revolución

    Las condiciones necesarias para la revolución se abordan en términos concretos en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO.

    Una revolución se vuelve posible, incluso en un país poderoso como Estados Unidos, cuando se hayan gestado tres factores principales:

    Una crisis en la sociedad y en el gobierno que sea tan profunda y que trastorne tanto “la manera acostumbrada de hacer las cosas”, que aquellos que nos han gobernado, durante tanto tiempo, ya no puedan hacerlo de la forma “normal” la que, por su condicionamiento, la gente acepte.

    Un pueblo revolucionario que cuente con millones y millones de personas, cuya “lealtad” a este sistema se haya roto, y su determinación de luchar por una sociedad más justa sea más grande que su temor por la represión violenta de este sistema.

    Una fuerza revolucionaria organizada —conformada por cantidades cada vez más grandes de personas, de entre los más oprimidos pero también de muchas otras partes de la sociedad— una fuerza que se base en el enfoque más científico para impulsar y luego llevar a cabo una revolución y que trabaje sistemáticamente por aplicar ese enfoque, y a la cual masas de personas recurran cada vez más para que las dirija a fin de realizar el cambio radical que se necesita con urgencia.

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO continúa con este importante análisis:

    Estos factores para la revolución, en su conjunto, claramente no existen en este momento — pero, para repetir, éste es uno de los momentos poco comunes en que sería posible gestar estos factores para la revolución

    [L]a primera condición existe ahora, y esta situación se está intensificando constantemente — en particular mediante el avance acelerado implacable del régimen fascista de Trump.

    En cuanto a las segunda y tercera condiciones, se encuentran seriamente “rezagadas” en relación al desarrollo de la primera condición. En cuanto a la segunda condición, si bien hay millones, y decenas de millones, de personas que están profundamente consternados e indignados debido a los atropellos intensificados del régimen fascista de Trump, hasta ahora ha habido muy poca (casi nula) sed y búsqueda de una solución radical fuera del marco del sistema existente. Algo estrechamente interconectado en particular con el estatus de las cosas en relación con la segunda condición, aunque sí existen fuerzas comunistas revolucionarias basadas en el nuevo comunismo, en este momento éstas se han quedado muy cortas a lo que con urgencia necesitan ser, tanto cuantitativamente (números muy reducidos) como cualitativamente (una comprensión y aplicación muy dispares del nuevo comunismo).

    En el contexto de la situación cada vez más profunda, y que sigue intensificándose en general en torno a la primera condición, con la dialéctica entre las atrocidades del régimen y la resistencia en contra, hace falta tomar la iniciativa para transformar las segunda y tercera condiciones, mediante lucha — tanto lucha contra el sistema opresivo y la intensificación de sus atrocidades bajo el régimen fascista de Trump, como la feroz lucha ideológica que hay que librar para elevar la vista de la gente más allá de los límites estrechos de este sistema, a fin de ganarnos a cantidades rápidamente crecientes de personas (lo que incluye entre los que hoy todavía no están en movimiento) para que reconozcan y aprovechen la necesidad y la posibilidad de una revolución real para barrer con este sistema en su conjunto — que, junto con sus atrocidades generales en marcha, ha engendrado el régimen fascista de Trump.

    Repito, si despierten, y a medida que despierten, cada vez más personas a la necesidad, y la posibilidad, de aprovechar este momento poco común para avanzar en una dirección revolucionaria, esto puede tener una gran influencia y repercusiones, resonando poderosamente con gran impacto en las filas al interior de las instituciones dominantes de este sistema — a su vez haciendo que la posibilidad y las condiciones para la revolución sean más favorables, de una manera que no lo son en los “tiempos normales”.

    Y también repito este punto crucial: No se puede reconocer la posibilidad de todo esto simplemente viendo la superficie de las cosas pero sí se puede comprenderla aplicando un enfoque científico para cavar debajo de la superficie, para llegar a la realidad más profunda y a las dinámicas impulsoras de la situación — y específicamente las contradicciones profundas y agudas dentro de esa realidad.

    El tiempo de los propietarios de esclavos y los explotadores capitalistas debe terminar — Este es un momento para una revolución radicalmente nueva y fundamentalmente emancipadora

    En relación con todo esto, he aquí esta comprensión básica y esencial, señalada tajantemente en “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”:

    Esta no es la época de la Guerra Civil en la década de 1860, cuando el objetivo de quienes luchaban contra la injusticia era abolir la esclavitud y —en términos de quienes gobernaban la sociedad— el único desenlace positivo posible era la consolidación y el fortalecimiento del gobierno de la clase capitalista en ascenso centrado en el Norte. Esa época desde hace mucho tiempo dejó de existir. Y este sistema del capitalismo, que se ha desarrollado y transformado en un sistema de explotación y opresión mundial, en el capitalismo-imperialismo, desde hace mucho tiempo se ha vuelto anticuado — yendo mucho más allá de su fecha de caducidad, mucho más allá de cualquier circunstancia en la que pudiera desempeñar un papel positivo. Es necesario que el objetivo ahora sea precisamente deshacerse de todo este sistema del capitalismo-imperialismo.

    Como enfatiza la Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas):

    Si bien la movilización masiva no violenta con el objetivo de llevar a la derrota y la destitución del régimen fascista de Trump sigue siendo de crucial importancia, es de aún mayor importancia que las masas de personas lleguen a tener la comprensión científica, y actúen decisivamente en consecuencia, de que la solución fundamental a todo esto no es hacer que se restaure la forma “tradicional” de la dictadura de este sistema capitalista-imperialista de explotación y opresión desde hace mucho obsoleto y verdaderamente monstruoso —no es volver a una Declaración y una Revolución de los propietarios de los esclavos y los capitalistas de hace 250 años—, sino en cambio: lo que es radicalmente diferente ahora es que la revolución que se ha vuelto posible, y que es urgentemente necesaria, es una revolución —la revolución comunista—, cuyo objetivo fundamental es de eliminar toda explotación y opresiónen todas partes.

    El deseo, tan profundamente sentido, y la real posibilidad, de finalmente liberarse de siglos de opresión 

    Como también indica la Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas):

    A pesar del significativo aumento de la pequeña burguesía negra (clase media) y, en menor medida, del surgimiento de una burguesía negra extremadamente rica, “la realidad (demostrada incesantemente en la vida cotidiana, y mediante innumerables estudios e investigaciones científicos) es que la segregación, la discriminación y la opresión racista en general continúan, y siguen teniendo consecuencias terribles, para el pueblo negro y otras personas que han sufrido el racismo sistémico, y a menudo mortífero, de este sistema —en la vivienda, la educación, el empleo, la atención médica, con la policía, los tribunales y las prisiones— en cada parte de la sociedad”. (Esto proviene de la Primera parte de esta serie, “Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos”, que también está disponible en revcom.us).

    Y:

    En El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios, Raymond Lotta analiza cómo precisamente los cambios en la economía dentro del propio Estados Unidos —en el contexto del creciente parasitismo de la economía estadounidense, en el que gran parte de la producción se ha trasladado a países más pobres en los que las personas son más vulnerables a la explotación extrema por parte del capital— han llevado, entre otros fenómenos significativos, a una situación en la que un gran número de jóvenes en las comunidades urbanas pobres de Estados Unidos han quedado efectivamente excluidos de la economía formal. Esto ha dado como resultado la realidad de que (como lo expresó sin rodeos el autor “conservador” Edward Luttwak en su libro Turbocapitalismo. Quiénes ganan y quiénes pierden en la globalización): para un gran número de jóvenes en las comunidades urbanas pobres, el crimen se ha convertido en una opción racional. Independientemente de la intención de Luttwak, ¡esto constituye objetivamente otra contundente denuncia a la ruindad (y a la naturaleza completamente obsoleta) de este sistema capitalista-imperialista!

    Junto con el encarcelamiento en masa y los asesinatos a manos de la policía, y las medidas represivas como la práctica de parar y registrar a los jóvenes, en las últimas décadas se han promulgado leyes y se han adoptado políticas policiales que equivalen a la criminalización preventiva de los jóvenes en las comunidades urbanas pobres — por ejemplo, ¡se les prohíbe reunirse en lugares públicos en grupos numerosos de jóvenes, bajo el pretexto de que “podrían pertenecer” a una pandilla y cometer un delito! También se han aplicado las leyes de “tres strikes”, que ordenan castigos extremadamente severos para la tercera condena por un delito mayor, incluso en situaciones donde dicho delito (o uno o más de los anteriores) de hecho podría ser relativamente menor. Y, como demuestra Hinton en su libro, a partir de mediados de la década de 1960, las medidas que incluso afirmaban abordar las condiciones desesperadas que dan un impulso a la actividad delictiva, y a menudo constituyen una necesidad real para dicha actividad, han sido reemplazadas por un aumento de la represión y el castigo por la delincuencia10.

    A corto plazo, esto ha tenido un impacto e influencia claramente negativos en los sectores de la juventud negra en particular que están sometidos a estas condiciones y atrapados en dichas condiciones — que no son creación propia, sino que resultan de las relaciones básicas históricamente evolucionadas y de la dinámica subyacente del sistema que domina a las masas de la gente.

    Al mismo tiempo, como he comentado en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO (y otras obras), en respuesta a sus condiciones cambiantes durante las últimas décadas, se han desarrollado otras tendencias negativas entre diferentes sectores de la población negra, incluyendo un retiro hacia el fatalismo religioso y la desesperación sobre la posibilidad de un cambio emancipador positivo en este mundo real, y un debilitamiento de la orientación de luchar colectivamente contra su opresión como pueblo, con la magnanimidad intelectual y generosidad de espíritu que históricamente han caracterizado a las masas de personas negras, incluso siendo sometidas a la opresión más horrible.

    (LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO examina más a fondo las influencias y tendencias negativas entre los negros en las últimas décadas, y la base material subyacente de esto).

    Todo esto es objetivamente una continuación del hecho de que, aunque esto ha adoptado diferentes formas en distintos periodos, y ha afectado a diferentes sectores de la población negra de diferentes maneras y en distintos grados, la opresión del pueblo negro como pueblo —incluso de las formas más bárbaras— ha sido una característica constante y definitoria de Estados Unidos, desde su fundación hace 250 años, con raíces en la esclavitud y el genocidio, hasta la actualidad.

    Pero lo que ahora es profundamente diferente es que existen las bases para poner fin finalmente a este horror aparentemente interminable, a través de una revolución —la revolución basada en el nuevo comunismo que he desarrollado— cuyo objetivo fundamental es poner fin no solo a una forma de esclavitud, solo para que sea reemplazada por otra forma terrible de opresión — sino para acabar con todas las formas de opresión y explotación, de todas las personas en todas partes.

    Una vez más, por las razones aquí explicadas —y analizadas más a fondo en obras que he citado aquí (y otras disponibles en revcom.us)— este es un momento poco común en que esta revolución se ha vuelto más posible. Y, para enfatizar de nuevo este punto crucial: Este tiempo poco común no se debe desperdiciar —despilfarrar, desaprovechar— al seguir actuando bajo los terribles términos de este sistema, en todas las formas en que degrada a las personas, les hace actuar en contra de sus propios intereses fundamentales y sofoca sus aspiraciones mejores y más elevadas. Este momento poco común debe aprovecharse activa y audazmente — por la incorporación de personas a las filas de la nueva revolución comunista, que necesitan crecer urgente y rápidamente para estar en posición de tener una oportunidad real de ganar, de la manera más plena y emancipadora.

    Para todos los que anhelen (o incluso sueñen con) un mundo radicalmente diferente, libre de toda la locura y sufrimiento a los que tantos están tan innecesariamente sometidos, lo que se necesita urgentemente ahora es no perderse, no ignorar, no descartar la posibilidad poco común — sino ¡APROVECHAR EL MOMENTO!

    Como ya he escrito antes: Por parte de las personas negras, como una fuerza potencialmente crucial y poderosa para esta revolución sin precedentes y verdaderamente histórica, esto significa dar vida, con el mayor sentido, a esta realidad — que, ante todos los horrores a los que han sido sometidos los negros, sigue siendo profundamente cierta:

    Entre las masas de personas negras continúa “el deseo sentido muy profundamente de liberarse de estos largos siglos de opresión [del pueblo negro], un deseo que a veces se expresa abiertamente, a veces parcialmente y a veces de una manera incorrecta”. 

    Y, una vez más:

    Existe el potencial de que algo de una hermosura inaudita surja de una incalificable fealdad: de que el pueblo negro juegue un papel crucial para, por fin, deshacerse de este sistema que no sólo lo ha explotado sino que por tanto tiempo y de tantas formas lo ha deshumanizado, aterrorizado y atormentado —deshacerse de todo este sistema de la única manera posible— luchando por emancipar a la humanidad, para poner fin a la larga noche en que la humanidad ha estado dividida en amos y esclavos, y en que las masas de la humanidad han sido azotadas, golpeadas, violadas, masacradas, encadenadas y amortajadas en ignorancia y miseria.

    _______________

    NOTAS

    1. ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR: Crisis profunda, divisiones crecientes, la inminente posibilidad de una guerra civil — y la revolución que se necesita con urgencia, Una base necesaria, una hoja de ruta básica para esta revolución está disponible en revcom.us. [volver]

    2. Esta declaración sobre la revocación de la Reconstrucción, poco después del fin de la Guerra Civil, aparece en las partes 2 y 3 de la serie  LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. Esta serie está disponible en revcom.us. [volver]

    3. Mi declaración de Año Nuevo de 2021 incluye este importante análisis:

    Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial…, la situación del pueblo negro ha cambiado dramáticamente. Al comienzo, estos cambios se basaban en un aumento de la mecanización y otras transformaciones en la producción agrícola, y en la economía en general; un poderoso auge de lucha del pueblo negro los impulsó, lo que arrancó concesiones a la clase dominante en Estados Unidos la que se inquietaba por mantener su imagen de “paladín de la democracia” y “líder del mundo libre”, especialmente en su enfrentamiento con la Unión Soviética durante varias décadas después de la Segunda Guerra Mundial. Como resultado de éstos y otros factores, la opresión del pueblo negro ya no se centra en torno a la explotación brutal en el Sur rural, en condiciones de casi esclavitud (y en algunos casos de esclavitud real) respaldada por el terror del Ku Klux Klan, sino que en cambio opera una situación en la que masas del pueblo negro están segregadas y concentradas en comunidades urbanas en todo Estados Unidos y están sometidas a una discriminación sistemática y a la continua brutalidad y asesinato por parte de la policía.

    (Este Declaración de Año Nuevo de 2021, Un año nuevo, La necesidad urgente de un mundo radicalmente nuevo — Para la emancipación de toda la humanidad está disponible en las Obras escogidas de BA en revcom.us).

    También se incluye un análisis exhaustivo y detallado de por qué y cómo se produjeron cambios significativos en la situación de la población negra en las décadas posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial (en 1945) en mi libro EL NUEVO COMUNISMO, La ciencia, la estrategia, la dirección para una revolución real y una sociedad radicalmente nueva en el camino a la verdadera emancipación, en particular las páginas 25-30 de “Introducción y orientación”. [volver]

    4. Esta declaración, sobre los motivos de la extensión de ciertos derechos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945), está en la Segunda parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. [volver]

    5. En “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador” —y varias otras obras, incluida “Es posible eliminar la opresión racial — pero no se puede hacer bajo este sistema”— examino por qué no es posible eliminar la opresión racial, así como la del sexo y género, bajo este sistema de capitalismo-imperialismo, y cómo un sistema socialista radicalmente diferente sí puede avanzar para abolir eso por fin y arrancarlo de raíz, igual que otras formas de opresión y explotación. (La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de mi autoría, brinda una visión panorámica y plano concreto para esta sociedad emancipadora. La declaración de los revcom, NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE, incluye resúmenes importantes de principios y provisiones básicas de esta Constitución). [volver]

    6. La Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS se refiere a dos libros importantes — The New Jim Crow, Mass Incarceration in the Age of Colorblindness, de Michelle Alexander, y From the War on Poverty to the War on Crime, The Making of Mass Incarceration in America, de Elizabeth Hinton, libros que, como indican sus títulos, contienen muy importantes análisis que documentan con contundencia la terrible realidad continuada —y la existencia de nuevas formas— en la que la opresión racial sigue siendo una parte esencial de la “democracia estadounidense”, refutando la ridícula noción de que Estados Unidos se volvió “ciego al color de la tez”, siendo supuestamente la elección de Obama “prueba” de ello.

    La nota a pie de página #7 en la Tercera parte de La Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas) también detalla aspectos importantes de la manera en que el “crimen” ha sido fomentado por las dinámicas del sistema dominante de capitalismo-imperialismo, así como aprovechado para justificar el tipo de represión brutal documentada en los libros de Alexander y Hinton citados aquí. [volver]

    7. Esta declaración (sobre el ascenso al poder de un régimen fascista) también se encuentra en la Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. [volver]

    8. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? está disponible en revcom.us. [volver]

    9. Esta declaración, sobre la necesidad de cavar debajo de la superficie, procede de mi Declaración de Año Nuevo de 2021, tal y como se cita en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO. [volver]

    10. Este análisis sobre la exclusión de la economía formal a los jóvenes de las comunidades urbanas pobres, y la relación de eso con la “conversión del crimen en una opción racional” para muchos de estos jóvenes, se encuentra en la nota a pie de página #7 de la Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. [volver]

  • ARTICLE:

    RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDAS

    Primera parte 

    Introducción: Al final de mi artículo anterior, sobre el New York Times y los crímenes de guerra*, indiqué lo siguiente.

    PRÓXIMAMENTE: Una serie sobre La Declaración de Independencia de Estados Unidos (y cuestiones relacionadas): Inventos y tergiversaciones de la realidad y la historia — al servicio de atrocidades reales y reiteradas.

    Después de eso: Por qué las personas negras se alistaron masivamente en el Ejército de la Unión durante la Guerra Civil... y qué relación eso guarda con la actualidad.

    Esos artículos se publicarán próximamente, pero antes parece importante responder a dos ideas ignorantes y estúpidas que, lamentablemente, sostienen demasiadas personas que se consideran “personas pensantes” y/o “woke (concienciadas)”, “progresistas” o “de izquierda”. Estas dos ideas ignorantes y estúpidas son: 1) No existe la verdad objetiva… y ni siquiera es posible conocer lo que es verdad; y 2) Cualquier tipo de poder estatal, incluso el poder estatal socialista revolucionario, es algo terrible y opresivo.

    En esta Primera parte de mi respuesta, abordo la primera de estas ideas ignorantes y estúpidas; y luego, en una Segunda parte, abordaré la segunda de estas ideas tan erróneas y perjudiciales.

    Primera parte: La verdad objetiva sí existe — y es posible conocer lo que es cierto.

    Actualmente, una de las expresiones principales, y más perjudiciales, de oposición a la comprensión científica correcta de lo que es verdad y cómo llegar a conocer la verdad es la noción completamente errónea, promovida por el relativismo de la “identidad woke (concienciada)”, de que no existe una verdad objetiva, sino que al contrario hay diferentes “verdades” subjetivas particulares que corresponden a la “experiencia vivida” de diferentes grupos “marginados”, y que únicamente alguien perteneciente a un grupo “marginado” en particular puede comprender la “verdad” sobre ese grupo y su “experiencia vivida”. En mi e-mensaje número 23 del año pasado (2025), respondí directamente a esto:

    No existe tal cosa como diferentes “verdades” para diferentes personas. Quizá las personas tengan diferentes experiencias, pero la verdad sobre todo eso es lo mismo para todos. Repito: La verdad es… la verdad.

    Y hay que poner en claro que la “experiencia directa” no es, en sí, la base para captar la verdad. La experiencia no es más que el “umbral” de un entendimiento correcto. Especialmente al abordar cualquier cosa más allá de los fenómenos más sencillos, para entender verdaderamente algo, es necesario penetrar más allá del umbral de la experiencia y hacer un análisis y un síntesis científicos: identificar la realidad más amplia de la cual esta experiencia forma parte, y los patrones, y las fuerzas subyacentes impulsoras en juego. Las personas pueden aplicar, y tienen que aplicar, este método científico en un sentido general — no solamente en términos de lo que las personas experimentan directamente, sino con relación a la experiencia humana en un sentido más amplio.

    Un ejemplo básico —la relación entre un paciente y un médico— puede contribuir a ilustrar aún más esta importante cuestión del método y enfoque respecto a la verdad. Un paciente tiene la “experiencia vivida” de los síntomas que padece, pero eso no es lo mismo que comprender las causas de esos síntomas y una posible cura. Eso requiere ciencia —y específicamente en este caso, la ciencia de la medicina— y, para ello, es necesario acudir a un médico, quien ha adquirido y aplica esa ciencia.

    En Breakthroughs (Abriendo Brechas) y otras obras mías y de otros autores (en revcom.us y en la e-revista teórica Demarcations), se aborda extensamente la epistemología (el enfoque del conocimiento y la verdad) y, específicamente, por qué y cómo es posible determinar lo que es verdad. (Parte de este análisis, junto con referencias a fuentes relevantes, se incluye en una nota [**] al final de este artículo).

    Lo siguiente, extraído de mi artículo “Revolución y filosofía”, Primera parte (que está disponible en revcom.us), va al meollo de la cuestión:

    [E]l que de veras hayas llegado a conocer la verdad se determina por si tu comprensión corresponde o no corresponde a la realidad objetiva — si es un reflejo acertado de ésta. (Para tomar un ejemplo sencillo: si alguien dice que está lloviendo, pero no hay lluvia, pues su afirmación no es cierta — porque no es un reflejo correcto de la realidad objetiva. O, si alguien dice que la enfermedad de la rabia afecta a las personas porque éstas están poseídas del diablo, o que la Covid en realidad no existe sino que la han inventado las empresas farmacéuticas para sacar dinero — esas declaraciones tampoco son un reflejo correcto de la realidad. Pero, si alguien dice que un virus causa la rabia, y que es posible combatir la rabia eficazmente con una vacuna —y la Covid es un virus diferente cuyos efectos se pueden minimizar con una vacuna diferente—, esas afirmaciones son un reflejo correcto de la realidad objetiva y, por lo tanto, son ciertas).

    Piénsalo: si realmente no fuera posible conocer lo que es cierto, no habría vacuna para combatir los efectos de la COVID, ni vacuna para hacer frente a la terrible plaga de la rabia — ni prevención ni cura para enfermedades como la viruela y la peste, que han matado a un gran número de seres humanos en el pasado. De hecho, todos los avances significativos, no solo en la medicina sino en todos los campos de la ciencia —y en la tecnología, y, en general, en la transformación de la realidad física, que ha dado origen a tantas cosas con las que ahora estamos familiarizados, y que solemos dar por sentadas—, pues no se pudo haber desarrollado todos esos avances, si realmente fuera imposible conocer lo que es verdad.

    ¡Ni siquiera se pudo haber creado los ordenadores en los que algunas personas escriben estas tonterías, sobre cómo es imposible conocer lo que es verdad, si realmente no fuera posible conocer lo que es verdad!

    Es cierto que algunas cosas terribles se han creado sobre la base de que algunos seres humanos hayan llegado a comprender la verdad sobre asuntos importantes — como en el caso del desarrollo de las armas nucleares. Pero, por terrible que sea algo así, no obstante, es una expresión del hecho científico básico de que es posible llegar a conocer la verdad sobre la realidad (incluida la verdad sobre el horror de las armas nucleares).

    También es cierto, como se señala en Breakthroughs (Abriendo Brechas), que no es posible conocer toda la verdad sobre todo — y se ha demostrado que ciertas cosas que se creían ciertas no lo son, en parte o en su totalidad, como resultado de la continua adquisición de conocimientos por parte de los seres humanos, especialmente mediante la aplicación del método científico. Esta corrección de las ideas previamente sostenidas, pero en realidad incorrectas, forma parte de la acumulación constante de conocimientos (llegar a conocer la verdad material sobre la realidad objetiva) por parte de los seres humanos.

    Una vez más, de “Filosofía y Revolución”, Primera parte:

    Por supuesto, la determinación de que algo es cierto —que es en realidad un reflejo correcto de la realidad objetiva— no se trata simplemente de declarar que así sea. El criterio de la verdad es la realidad misma. Para establecer firmemente la verdad de algo (una idea, una teoría, etc.), es necesario llevar a cabo un proceso basado en la evidencia, explorar la realidad, identificar los patrones y las fuerzas y causas subyacentes e impulsoras en la realidad que se investiga, hacer proyecciones sobre el rumbo al cual conducirían ciertas acciones y transformaciones de esta realidad, y proceder a interactuar conscientemente con la realidad para comprobar —verificar, o refutar— las proyecciones que se han hecho.

    En última instancia, el criterio de cualquier teoría, etc., es si lo que proyecta sobre la realidad se confirma (o no). Al mismo tiempo, una teoría científica, en su aplicación correcta, puede proyectar de manera acertada —sobre la base de la experiencia y el conocimiento históricos acumulados— lo que probablemente resulte de una trayectoria en desarrollo de las cosas. Ésta, por ejemplo, es la base sobre la cual los climatólogos pueden hacer proyecciones esencialmente correctas sobre lo que se desarrollará a partir de las tendencias históricas y actuales. Y es por eso que se puede afirmar científicamente que el derrocamiento del capitalismo, y su reemplazo por el comunismo, corresponden a los intereses fundamentales de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

    Una vez más, lo cierto es que los seres humanos han llegado (y seguirán llegando) a conocer la verdad sobre muchas cosas. Y una de las verdades más esenciales y cruciales, que no solo unos pocos, sino masas de personas, necesitan llegar a comprender, es la verdad sobre la naturaleza fundamental (las relaciones básicas, las dinámicas y las “leyes del movimiento”) del sistema bajo el cual estamos obligados a vivir —el sistema capitalista-imperialista— y la profunda verdad de que no es posible reformar este sistema y convertirlo en algo positivo para la humanidad, sino que, al contrario, es necesario, y es posible, barrer con él mediante una revolución real y reemplazarlo por un sistema fundamentalmente diferente, verdaderamente emancipador: el socialismo, con el objetivo de realizar el comunismo en todo el mundo, con la abolición de todas las relaciones de opresión y explotación, en todas partes***.

    _______________

    NOTAS:

    * El título completo de este artículo, sobre el New York Times y los crímenes de guerra, es “El New York Times insiste en apoyar crímenes de guerra — cuando son ‘nuestros’ crímenes de guerraEste artículo está disponible en revcom.us. [volver]

    ** El siguiente texto, extraído de mi obra Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básicoincluye esta discusión sobre lo que es la verdad y la posibilidad de llegar a conocer la verdad (y los medios para hacerlo):

    [E]n las universidades y en otras partes, en particular en la intelectualidad (haciendo uso de este término con cierta intención), se oye la noción, una noción ampliamente sostenida, de que el concepto mismo de la verdad, en oposición a las distintas narrativas y distintas “verdades”, es un concepto totalizante y fundamentalmente totalitario — la idea de que cualquiera puede contar con la verdad es totalizante y raya en el terreno del totalitarismo, o que ya se encuentra ahí. Pues, se está metiendo algo a hurtadillas, lo que es una idea no científica de lo que es la verdad. Lo que en realidad se está diciendo, lo que objetivamente se refleja, es la noción según la cual la verdad es meramente una narrativa más y cuando uno dice que cuenta con la verdad, está intentando imponer su narrativa por encima de la de otra persona, y que nadie debería estar tratando de imponer su narrativa como la narrativa que lo abarca todo. Lo que importa y está en juego es precisamente: ¿Qué es la verdad? La verdad es un reflejo correcto real de la realidad, y de su movimiento y desarrollo. Y, como se sabe, es cierto que nadie nunca puede contar con toda la verdad. Eso es parte de entender correctamente la realidad, es parte del método científico. Pero, contrariamente a estas negativas absurdas (en beneficio propio) de parte de Robert E. Rubin y otros, es cierto que uno puede llegar a hacer determinaciones definidas y definitivas sobre la realidad de muchas cosas específicas, aunque siempre tiene que estar dispuesto a aprender más, y a considerar la posibilidad de que resulte que una parte de lo que pensaba que era cierto no lo fuera, o que se dan nuevos acontecimientos que implican que el mundo ha cambiado de modo que sea necesario modificar su entendimiento previo. Todo esto también es parte del método científico. Cuando hablamos de la verdad, no hablamos de LA VERDAD como una verdad absoluta y final, pero tampoco hablamos de una narrativa. Hablamos de un enfoque científico de conocer la realidad y luego, sobre esa base, de transformarla. Y el enfoque científico de ese proceso de analizar y sintetizar la realidad puede sacar conclusiones importantes y definitivas, a la vez que esto es un proceso continuo el cual nunca se completará porque nunca se puede captar toda la realidad — entre otras cosas porque está cambiando constantemente y porque siempre habrá aspectos de la realidad en los que los seres humanos ni siquiera habrán penetrado en un momento dado, ni hablar de llegar a entender. Así que esta idea de la verdad como un concepto totalizante y totalitario está metiendo a hurtadillas toda una serie de conceptos y enfoques que en sí no son científicos ni ciertos.

    Las cuestiones relativas a la naturaleza de la verdad, y de llegar a conocer la verdad, también se abordan en el ensayo publicado en Demarcations, número 4: Ajith — Un retrato del residuo del pasado, de Ishak Baran y KJA —especialmente en la sección IV, “¿La verdad tiene carácter de clase?”, y en la sección VI, “Algunos elementos sobre filosofía y ciencia”; y en mi obra Hacer la revolución y emancipar a la humanidad, Primera parte: “Más allá del estrecho horizonte del derecho burgués”— particularmente en la sección “Marxismo como ciencia — Refutación de Karl Popper”, y más específicamente, en la subsección “La ciencia y las verdades científicas” (obra que está disponible en las Obras escogidas de BA en revcom.us). [volver]

    *** Mi artículo “Convertirse previamente en capital”... y poner fin al capitalismo contiene una discusión de las dinámicas básicas y las “leyes del movimiento” del sistema capitalista, especialmente tal como se ha evolucionado y transformado en el capitalismo-imperialismo, así como la imposibilidad de reformar este sistema. Este tema también se desarrolla en mi reciente obra LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? y, de forma más extensa, en el artículo de Raymond Lotta publicado en el número 3 de la revista Demarcations: “Sobre la ‘fuerza impulsora de la anarquía’ y la dinámica del cambio, Un agudo debate y urgente polémica: La lucha por un mundo radicalmente diferente y la lucha por un enfoque científico de la realidad”.

    La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de la cual soy autor, ofrece una visión panorámica y un plano concreto para un sistema fundamentalmente diferente y verdaderamente emancipador: el socialismo, con el objetivo de realizar el comunismo en todo el mundo. Este tema se abordará con mayor detalle en la Segunda parte. [volver]

     

    Vea la Segunda parte
  • ARTICLE:

    RESPONDIENDO A IDEAS IGNORANTES Y ESTÚPIDAS

    Segunda parte 

    En la Primera parte, refuté la idea ignorante y estúpida de que no existe la verdad objetiva, y de que ni siquiera es posible conocer lo que es verdad.

    En esta Segunda parte, abordaré la siguiente verdad crucial con fundamentación científica — y responderé a la ignorancia y la estupidez comunes y ampliamente difundidas que se le oponen: Únicamente con el poder estatal socialista revolucionario es posible de hecho que exista, se mantenga y avance una sociedad verdaderamente emancipadora hacia el objetivo fundamental de abolir y arrancar de raíz la explotación y la opresión en todas partes, mediante la realización del comunismo en todo el mundo.

    En estos días, entre las fuerzas que se consideran de “de izquierda” o “progresistas”, es un “artículo de fe” ampliamente sostenido de que todas las dictaduras son, por su propia naturaleza, malas, y que la (única) alternativa positiva es la “democracia”. Más concretamente, los anarquistas insisten vehementemente en que el poder estatal —el ejercicio del poder institucionalizado sobre la sociedad por parte de cualquier parte de la sociedad— es, por su propia naturaleza, dictatorial y, por lo tanto, opresivo, y que el objetivo debe ser eliminar (o “destrozar”) el estado por completo.

    Estos argumentos son falsos y reflejan una ignorancia fundamental (o un desconocimiento deliberado) de una realidad crucial: no comprenden científicamente (o se niegan a reconocer la verdad científicamente establecida respecto a) las relaciones básicas en la sociedad, las perspectivas de una sociedad verdaderamente emancipadora, y lo que se requiere para crearla.

    Para empezar a responder a esto, cabe señalar que todos los estados —todas las formas de poder estatal, incluidas las “democráticas”— son dictaduras. Contrariamente a los prejuicios populares —que se refuerzan constantemente mediante la constante difusión de propaganda engañosa por parte de los grandes medios de comunicación y otros medios para crear opinión pública bajo este sistema—, la “democracia” en la sociedad capitalista es, y solo puede ser, una forma de la dictadura de la clase capitalista. Esto implica el monopolio del poder político, por parte de la clase capitalista y sus representantes políticos — y, como expresión concentrada de este, el monopolio de la fuerza armada y la violencia “legítimas”. Se basa en, y refuerza, la dominación de la economía por la clase capitalista, y en particular su propiedad y control de los grandes medios de producción (incluidas la tierra, las materias primas y otros recursos, la tecnología, las estructuras físicas como las fábricas, etc.) y su explotación de las masas de personas que no poseen estos medios de producción. (Este tema se aborda en varias obras mías, entre ellas el “Preámbulo” de la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, el artículo La Constitución de los Estados Unidos: Una visión de libertad según los explotadores; y mi reciente obra LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? — todas las que están disponibles en revcom.us).

    La verdad sencilla y básica es la siguiente: dondequiera, y mientras, una sociedad se caracteriza por divisiones antagónicas, habrá una dictadura de la clase que ocupa la posición dominante respecto a la forma en que se producen y distribuyen los medios de vida, y la riqueza de la sociedad. (Las divisiones sociales antagónicas se refieren a una situación en la que los intereses básicos de una parte de la sociedad requieren la supresión fundamental de los intereses básicos de otras partes de la sociedad. Esto ocurre en todos los sistemas basados en la explotación, incluido el capitalismo así como la esclavitud — y, de forma fundamentalmente distinta, también en la sociedad socialista, en la que se suprimen e impiden los intentos de una parte de la sociedad por explotar a otras, y se critica y lucha en contra de la mentalidad explotadora correspondiente).

    Lo que es igualmente cierto, y lo que es igualmente importante que entender, es que no todas las dictaduras son iguales — ni todas son malas.

    En el “Preámbulo” de la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de mi autoría, se explica esta verdad fundamental y esencial: existe una profunda diferencia entre el poder estatal capitalista, la dictadura de la burguesía (clase capitalista), que refuerza el dominio del capitalismo-imperialismo con todas sus terribles relaciones de explotación y opresión y terribles consecuencias para la humanidad — y, por otro lado, el poder estatal socialista, la dictadura del proletariado, la clase explotada bajo el capitalismo, que tiene por objetivo eliminar y arrancar de raíz la base de toda explotación y opresión, y de crear un mundo comunista sin divisiones ni antagonismos de clase, sin guerras ni la devastación ambiental que requiere el capitalismo, a pesar de la realidad de que este suponga un peligro creciente para la existencia de la civilización humana. (Un análisis, a fondo, de por qué y cómo el capitalismo requiere e impone estas terribles relaciones y consecuencias se encuentra en un artículo de Raymond Lotta sobre la fuerza impulsora de la anarquía en el sistema capitalista, en la e-revista teórica Demarcations, número 3*.) 

    El anarquismo, como teoría política, por lo general reconoce la naturaleza opresiva del poder estatal capitalista — pero también insiste en general en que, tras derrocar (o “destrozar”) el estado capitalista, se debería eliminar todo tipo de poder estatal. Esta noción es (“en su mejor versión”) sumamente ingenua. En el plano más evidente: si, tras el derrocamiento del capitalismo, no se establece ni se ejerce un nuevo poder estatal socialista —si no existe una fuerza concentrada y centralizada capaz de darle respaldo efectivo a lo que deben ser (y no ser) las relaciones económicas y sociales dominantes, y las correspondientes instituciones, y los principios y las normas políticos y legales—, pues será muy fácil para los capitalistas derrocados destruir por la fuerza el intento de construir una nueva sociedad emancipadora y restablecer el sistema capitalista explotador y opresivo. Al fin y al cabo, junto con los recursos de diversa índole que les queden, los capitalistas derrocados seguirán manteniendo importantes conexiones con otras fuerzas reaccionarias, algunas de ellas muy poderosas, tanto dentro del país como a nivel internacional. Las ideas reaccionarias y la “fuerza de la costumbre” del sistema capitalista derrocado ejercerán, durante algún tiempo, una influencia residual importante sobre la sociedad en su conjunto.

    En pocas palabras, lo que debería ser obvio para cualquiera que piense con seriedad sobre esto: sin el poder estatal socialista, incluidas unas poderosas fuerzas armadas revolucionarias, cualquier intento de construir una nueva sociedad, con el objetivo de superar la explotación y la opresión, será rápidamente ahogado en sangre.

    Más allá de esta realidad más inmediata y terrible, existe el hecho de que, en lo que respecta a los cimientos mismos de la sociedad —el sistema económico—, sin la propiedad socialista centralizada de los medios básicos de producción, y sobre esa base una planificación integral para el desarrollo de la economía, las relaciones de mercancías que caracterizan a la sociedad capitalista volverán a surgir rápidamente e impulsarán a la sociedad de nuevo hacia el capitalismo como sistema dominante.

    (Una mercancía es algo que se produce para ser intercambiado, no para ser usado por quien la produce. Veamos un ejemplo conocido mío: si preparas galletas con chispas de chocolate a fin de comerlas, esas galletas no son mercancías; pero si las preparas a fin de venderlas, son mercancías. Bajo el capitalismo, se generalizan la producción e intercambio de mercancías — este es el mecanismo mediante el cual se producen y distribuyen bienes y servicios en la sociedad capitalista. El valor de cambio de las mercancías se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario que se invierte en su producción. Además, y esto es muy importante, con el sistema de propiedad capitalista de los medios de producción, la fuerza de trabajo misma, la capacidad de trabajar, se reduce a una mercancía, y la explotación de la fuerza de trabajo es la fuente de las ganancias capitalistas**.)

    En el mundo tal como existirá durante algún tiempo a medida que se vayan creando las sociedades socialistas, mediante la revolución, si bien estas sociedades socialistas tendrán una necesidad de seguir avanzando hacia la eliminación final de las relaciones de mercancías, durante algún tiempo no será posible eliminar por completo estas relaciones (y el papel correspondiente del dinero, en alguna forma), y estas relaciones de mercancías que queden tendrán una influencia importante. En tal situación, sin una orientación centralizada —sin la propiedad estatal de los medios de producción y una planificación en toda la sociedad sobre ese base, sin la capacidad de reglamentar centralmente las relaciones entre los distintos sectores y unidades de la economía, incluida la base para restringir la influencia de las relaciones de mercancías—, los diferentes sectores y unidades de la economía, cada uno con sus propias necesidades y costos, entrarían en conflicto significativo entre sí, y serían compelidos a recurrir al papel regulador de las relaciones de mercancías. Esto, como parte de la anarquía resurgente de las relaciones económicas en la sociedad en general, socavaría las bases para el socialismo y generaría un poderoso impulso para la restauración del capitalismo.

    Los aportes y la iniciativa de las masas de personas, en todos los niveles y en todos los ámbitos de la sociedad, son una parte importante de la planificación y el desarrollo de una auténtica economía socialista (y de la sociedad socialista en su conjunto); y, en un sentido fundamental, las masas de personas en su conjunto deben decidir en común el rumbo del desarrollo de esta sociedad. Pero, al mismo tiempo, en mi artículo Poner fin a la explotación y a toda opresión se encuentra el siguiente análisis esencial:

    Cuando se dice que los objetivos “se han decidido en común”, se refiere a un proceso general que abarca, por un lado, formas de masas para que la gente discuta y debata directamente estos objetivos, y la manera de alcanzarlos, y unas elecciones a varios niveles de la sociedad, hasta el nivel del gobierno central, por medio de las cuales las personas puedan hacer aportes a las grandes cuestiones relacionadas con el desarrollo de la economía y la sociedad en general. Si bien parte de esto ocurrirá al nivel de las unidades económicas e instituciones básicas de la sociedad (por ejemplo, las escuelas así como los centros de trabajo), todo se aportará a los diferentes niveles de gobierno, hasta el gobierno central para la sociedad en su conjunto. Por medio de este proceso general —y no al nivel de las fábricas u otros centros de trabajo o instituciones particulares— se tomarán las decisiones finales relativas a los objetivos, y los medios para alcanzar los objetivos, con respecto al desarrollo de la economía y la sociedad en su conjunto. Si bien los aportes desde los niveles básicos de la sociedad son una parte necesaria y crucial de este proceso, si la toma de decisiones se deja al nivel de las unidades económicas particulares u otras partes particulares de la sociedad —en lugar de que las tomen en última instancia las instituciones de gobierno de la sociedad en su conjunto, aprovechando los aportes de toda la sociedad—, pues el resultado será que las necesidades e intereses de las diferentes partes particulares de la sociedad entrarán en conflicto entre sí, se socavarán los intereses comunes más amplios de las personas, y la sociedad será afectada llevando de regreso por el camino de volver a un sistema basado en la explotación.

    Lo que se necesita es un plan general para los objetivos, y los medios para alcanzar los objetivos, para la sociedad en su conjunto, en el que todas las diferentes partes de la sociedad tengan un grado importante de participación, y tomen iniciativas significativas, dentro de este marco y plan generales. Y la pauta para que este plan encarne y promueva relaciones que no sean explotadoras, pero sí emancipadoras, es que contribuyan a ampliar continuamente la libertad de los seres humanos de modo que se alejen de la mera lucha por la supervivencia, así como de las relaciones opresivas***.

    Todo esto pone de manifiesto por qué es crucial establecer y mantener el poder estatal socialista, no solo para prevenir la destrucción de la nueva sociedad socialista emancipadora, sino también, y de manera más fundamental, para continuar con el avance hacia el establecimiento de las condiciones (económicas, sociales, políticas, culturales — e internacionales) que marcarán, y posibilitarán, la realización del comunismo en todo el mundo.

    Únicamente con la realización del comunismo a nivel mundial —con la eliminación de todas las relaciones económicas de explotación, todas las relaciones sociales y políticas de opresión, y la transformación de la cultura, incluida de la moral imperante, en consonancia con estas transformaciones fundamentales, en todo el mundo— únicamente en tal momento dejará de existir la necesidad, o una base, para un estado, como la expresión de las divisiones sociales y de clase antagónicas entre los seres humanos y el ejercicio de la dictadura por parte de la clase que ocupa la posición superior fundamentalmente como resultado de su dominación sobre la economía.

    El establecimiento y el ejercicio continuo del poder estatal socialista constituyen un medio crucial e indispensable para crear las condiciones que posibiliten la abolición definitiva de dicho poder estatal, y de un estado (una dictadura) en cualquier forma.

    Al mismo tiempo, existe la siguiente realidad (que se ha demostrado agudamente con la restauración del capitalismo en la China anteriormente socialista, y en lo que fue la Unión Soviética): a lo largo de la transición hacia el objetivo final del comunismo, a nivel mundial, los vestigios de la explotación capitalista y la desigualdad social, junto con las formas de pensar correspondientes, seguirán existiendo y ejerciendo una influencia importante dentro de la propia sociedad socialista — y esto, aunado a la continua existencia de estados imperialistas y otros estados reaccionarios, plantea la posibilidad de una revocación del socialismo, y la restauración del capitalismo, al interior de los países (anteriormente) socialistas.

    Por todas estas razones, es necesaria la continua transformación revolucionaria de la propia sociedad socialista, en el contexto de la lucha internacionalista general por el objetivo final del comunismo, a nivel mundial.

    A partir de un resumen científico de la experiencia, mayoritariamente positiva —aunque también, en algunos aspectos significativos, negativa— de la sociedad socialista, en la Unión Soviética de 1917 a 1956, y en China de 1949 a 1976, y al sacar lecciones de una amplia gama de actividades humanas, he desarrollado una nueva síntesis del comunismo (conocida popularmente como el nuevo comunismo), la cual encuentra una expresión concentrada en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte. Los resúmenes de partes importantes de esta Constitución están contenidos en la declaración: Necesitamos y Exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente (que está disponible en revcom.us). Y existe la siguiente verdad básica:

    Es un hecho que no existe en ningún otro lugar, en ningún documento de fundación o guía real o propuesto de ningún gobierno, nada que se parezca no sólo a las protecciones sino a las disposiciones para el disentimiento y la efervescencia intelectual y cultural que están encarnadas en esta Constitución [para la Nueva República Socialista en América del Norte], mientras que ésta tiene, en su núcleo sólido, una cimentación en la transformación socialista de la economía, con el objetivo de abolir toda explotación, y la correspondiente transformación de las relaciones sociales e instituciones políticas, para arrancar de raíz toda la opresión, y la promoción, por medio del sistema educativo y en la sociedad en su conjunto, de una orientación que [para citar la Constitución] “habrá de capacitar a las personas en buscar la verdad dondequiera que ésta conduzca, con un espíritu de pensamiento crítico y curiosidad científica y de esta manera aprender continuamente acerca del mundo y estar mejor capacitadas para contribuir a cambiarlo en conformidad con los intereses fundamentales de la humanidad” [fin de la cita de la Constitución]. Todo esto desencadenará y desatará una tremenda fuerza productiva y social de seres humanos con la capacidad e inspiración de trabajar y luchar juntos para satisfacer las necesidades fundamentales de la gente —con transformar la sociedad de manera fundamental y con apoyar y ayudar a la lucha revolucionaria por todo el mundo—, hacia el objetivo final de un mundo comunista, sin toda explotación y opresión, mientras que al mismo tiempo aborde la crisis ambiental y ecológica verdaderamente existencial, con sentido y de manera integral, lo cual es imposible hacer bajo el sistema del capitalismo-imperialismo****.

    PRÓXIMAMENTE: Una serie sobre La Declaración de Independencia de Estados Unidos (y cuestiones relacionadas): Inventos y tergiversaciones de la realidad y la historia — al servicio de atrocidades reales y reiteradas.

    Después de eso: Por qué las personas negras se alistaron masivamente en el Ejército de la Unión durante la Guerra Civil... y qué relación eso guarda con la actualidad.

    _______________

    NOTAS:

    *El título completo de este artículo de Raymond Lotta, publicado en el número 3 de la revista Demarcations, es: “Sobre la ‘fuerza impulsora de la anarquía’ y la dinámica del cambio, Un agudo debate y urgente polémica: La lucha por un mundo radicalmente diferente y la lucha por un enfoque científico de la realidad”. [volver]

    **La naturaleza de las mercancías y las consecuencias de la producción e intercambio capitalista de mercancías —incluida, de manera muy importante, la explotación de la fuerza de trabajo como mercancía— también se examinan en mi artículo Mercancías y capitalismo — y las terribles consecuencias de este sistema, Una explicación básica, que está disponible en revcom.us. [volver]

    ***Lo que se cita arriba, extraído de Poner fin a la explotación y a toda opresión, proviene de las notas 4 y 5 de dicho artículo (el cual está disponible en revcom.us). Lo siguiente, también extraído de ese mismo artículo, resulta pertinente e importante:

    Para poner fin a la explotación, es necesario poner fin a las condiciones en las que se basa la explotación. Y esto requiere una transformación radical y cabal de la sociedad y, en última instancia, del mundo en su conjunto. Requiere, como primer gran salto, derrocar el sistema económico y político del capitalismo, y hacer nacer su reemplazo por un sistema socialista, el que actuará para abolir las bases de la explotación. En el ámbito fundamental de la economía (el modo de producción), esto requiere que se expropie a los explotadores capitalistas: poner fin a la propiedad y el control de los medios de producción por parte de los capitalistas (tierra, materias primas, fábricas, maquinaria y otras tecnologías utilizadas en la producción), convertir estos medios de producción en la propiedad común de la sociedad, utilizada por el gobierno socialista, de manera planificada, al servicio de los intereses de las masas de personas que han creado estos medios de producción, mediante su trabajo colectivo (aunque a su vez ese trabajo se había llevado a cabo bajo condiciones de explotación por los capitalistas).

    Pero, por mucho que se trate de un paso crucial —y, en un sentido real, histórico—, es solamente el comienzo. Sigue siendo cierto que, para que la sociedad funcione, y satisfaga las necesidades de la gente (necesidades materiales básicas, pero también necesidades políticas, sociales, intelectuales y culturales) sobre una base en continua expansión, es necesario que el trabajo productivo se lleve a cabo, como base de todo ello. Para eliminar la explotación, es necesario transformar el carácter de ese trabajo. Tiene que convertirse en un trabajo que no sea explotador ni alienante para quienes lo realizan.

    Hay una diferencia profunda y fundamental entre una fuerza que está por encima de ti que te compele a trabajar duro —en un sentido concreto, te dicta— y, por otro lado, trabajar duro junto con tus seres queridos, amigos y camaradas para lograr las metas las que hayan desarrollado y acordado en común. Muchas personas han experimentado esta diferencia en su vida cotidiana. Viéndolo al nivel de un país y, en última instancia, del mundo entero, esta es la diferencia profunda y fundamental entre vivir bajo un sistema basado en la explotación, tal como el capitalismo, y vivir en un sistema cuyo objetivo es eliminar la explotación, y todas las relaciones opresivas que van de la mano con la explotación.

    Para plasmar esta transformación histórica, hay que transformar el carácter del trabajo y de las relaciones en las que se lleva a cabo el trabajo (las relaciones de producción), junto con la transformación del carácter de la sociedad en su conjunto (y como base de dicha transformación)Para que cualquier sociedad dada siga funcionando, se tiene que producir un excedente — más allá de lo que la gente necesita para satisfacer los requisitos esenciales para la vidaUna diferencia fundamental entre un sistema explotador y un sistema no explotador se halla en la forma en que se crea ese excedente, la forma en que se utiliza y la forma en que se toman las decisiones al respecto.

    En una sociedad socialista, la gente tiene empleo garantizado y, en ese sentido, la lucha individual por la supervivencia se ha convertido en algo del pasado — ya no es algo por lo que la gente tiene que estar ocupada o algo por lo que preocuparse. Pero, más allá de eso, hay que utilizar el excedente que se cree en esta sociedad socialista para ampliar continuamente la base para satisfacer las necesidades generales del pueblo, inclusive en los ámbitos de la educación, la cultura y así sucesivamente; hacer frente a los desastres naturales y actuar como guardianes del medio ambiente; defender al país socialista contra los ataques —y, de manera crucial, proporcionar una base material en expansión para la lucha por eliminar y arrancar de raíz las relaciones de opresión al interior del país y apoyar la lucha revolucionaria en el mundo en general—, y al mismo tiempodejar algo para las generaciones del futuro. Así que, una vez más, la cuestión decisiva es: ¿cómo, en cuáles condiciones, se produce ese excedente, y para cuáles fines se utiliza?

    Para avanzar más allá de un sistema basado en la explotación, no sólo hay que eliminar la propiedad privada de los medios de producción por parte de capitalistas en competencia, y reemplazarla por la propiedad socializada en manos de la sociedad en su conjunto, sino que hay que superar las divisiones opresivas características de la vieja sociedad explotadora. Esto incluye la división entre el trabajo intelectual y el trabajo manual — las relaciones desiguales entre aquellos cuyo trabajo en esencia es intelectual (trabajo intelectual) y aquellos que llevan a cabo un trabajo que en esencia es físico (trabajo manual). También incluye relaciones raciales, sexuales y de género opresivas, y otras divisiones que contienen la base para la opresión y los antagonismos entre diferentes partes de la sociedad. Todo esto está integrado en el capitalismo, y en otros sistemas basados en la explotación. Y para poner fin a la explotación, hay que transformar todo esto. A la vez, las masas de personas deben participar, de manera cada vez más consciente, en la determinación de los objetivos y en la planificación para alcanzarlos, en el desarrollo de la economía y de la sociedad en general, no sólo con el país en particular en mente, sino con la orientación fundamental de contribuir a la transformación del mundo en su conjunto, hacia el objetivo final del comunismo, con la abolición de toda explotación y opresión en todas partes. [volver]

    ****Esta declaración relativa a la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte puede encontrarse en (entre otras obras): LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? [volver]

     

    Vea la Primera parte
  • ARTICLE:

    De la Campaña Internacional de Emergencia para la Liberación de los Prisioneros Políticos de Irán Ahora

    La resistencia de los prisioneros políticos iraníes en condiciones extremas necesita apoyo basado en la realidad

    Nota de la redacción de revcom.us: Hemos recibido lo siguiente de la Campaña Internacional de Emergencia para Liberar a los Prisioneros Políticos en Irán (CIE). Las traducciones del persa al inglés son traducciones de máquina editadas por voluntarios de la CIE, y del inglés al español por revcom.us.

    Hunger strike in Vakilabad Prison in Mashad, Iran, July 2026.

     

    Huelga de hambre en la prisión de Vakilabad, en Mashhad, Irán, julio de 2026. Protesta de 350 presos contra la paliza a un preso político.     Imagen: @IranHRS

    Una pequeña buena noticia

    El mismo día en que Estados Unidos puso fin al supuesto alto el fuego con Irán y reanudó su terrible agresión militar, poniendo en peligro la vida de todos en Irán, nos unimos a la familia y amigos del preso político Mehran Raouf para celebrar su liberación de la prisión de Evin, aunque deberá llevar un monitor electrónico en el tobillo que restringe sus movimientos y desplazamientos.

    Mehran Raouf released after six years of unjust imprisonment.

     

    Mehran Raouf fue puesto en libertad tras seis años de encarcelamiento injusto.   

    Mehran, con doble nacionalidad británica e iraní, profesor, activista y traductor de inglés, fue arrestado injustamente en octubre de 2020, junto con la destacada activista Nahid Taghavi y otras cuatro personas, todas ellas ya en libertad. El 8 de julio, @burnthecage publicó que “Raouf, que tiene casi 70 años, ha sido privado de sus derechos legales… a pesar de sus problemas de salud. Su abogado y su familia han expresado su esperanza de que se le conceda la libertad condicional completa…”. Durante sus seis años de prisión en Evin, se le negó el derecho a “permisos médicos, libertad condicional y acceso adecuado a servicios de atención médica especializada”70

    La resistencia de los prisioneros persiste en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel y la represión de la República Islámica (RII)

    El 1 de julio, cientos de presos protagonizaron una protesta colectiva, arriesgando sus propias vidas para defender la de un preso político. La Sociedad Iraní de Derechos Humanos informó que en la prisión de Vakilabad, en la ciudad norteña de Mashhad, las autoridades penitenciarias golpearon brutalmente a un preso político bajo la acusación de “faltar al respeto a los agentes”. En respuesta a este ultraje, unos 350 presos iniciaron una huelga de hambre en protesta, negándose a comer el almuerzo. Los presos describieron esta acción como una protesta contra “la violencia contra su compañero y las horribles condiciones en la sala de ‘cuarentena’“. El portal Iran Wire, con sede en Londres, informó el 9 de julio que dos de estos valientes huelguistas perdieron el contacto con sus familias desde que comenzó la huelga y desaparecieron de la sala, lo que generó gran preocupación por su salud.

    Mashhad fue escenario de una pompa masiva y una unidad fingida en torno al entierro, el 9 de julio, del exlíder supremo de Irán, Ali Khamenei, asesinado en su residencia familiar de Teherán el primer día de los bombardeos estadounidenses e israelíes. Se supone que la multitudinaria asistencia al funeral demuestra que la población iraní ahora lo apoya a él y al régimen. En realidad, solo demuestra que muchos se oponen a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y que un régimen en el poder puede organizar una gran multitud para sí mismo. ¿Y qué? El tamaño de la multitud no puede borrar la fuerte represión en Mashhad y otras ciudades, especialmente en los últimos años, ni la realidad objetiva del descontento generalizado y la brutal represión. Quizás una interpretación más precisa se beneficiaría de encuestar a los miles de presos políticos, incluidos los 32 abogados independientes recientemente arrestados, citados, procesados o encarcelados.

    Iran graphic of prison: Prisoner says "I want to speak to my lawyer" and from next cell comes "I am right here."

     

    El proceso jurídico en Irán. “Quiero hablar con mi abogado.” “Estoy aquí mismo”.    Gráfico original: redes sociales; subtítulos en inglés por CIE

    Mientras las ejecuciones siguen aumentando —¡850! en lo que va del primer semestre de 2026, según iranrights.org—, la huelga de hambre en las cárceles, denominada “Los Martes No a las Ejecuciones”, se prolongó hasta su semana número 128 el 7 de julio, abarcando ya 57 prisiones, con la incorporación la semana pasada de la prisión de Kerman, en el sureste de Irán. Esta lucha organizada y decidida para protestar contra los asesinatos de Estado, incluidos los de muchos jóvenes y presos políticos, debe contar con el apoyo de todos aquellos que anhelan justicia en nuestro mundo. Imaginen las dificultades de llevar a cabo y mantener tales protestas en una sola prisión durante más de dos años, y aún más, de perseverar para que se extiendan incluso atrapados entre las “dos hojas de una tijera” —como describió un exprisionero los bombardeos intermitentes de Estados Unidos e Israel, junto con las detenciones masivas, el encarcelamiento y las ejecuciones por parte de la RII—. Las valientes protestas de estos presos claman a todo el mundo a resistir la injusticia, sin importar las adversidades.

    Los prisioneros demuestran una aguda percepción de los múltiples peligros que enfrentan, tanto por parte de falsos amigos como de verdaderos enemigos. El 24 de junio , la campaña semanal de huelga de hambre abordó el Memorando de Entendimiento (MdE) entre Estados Unidos e Irán para un supuesto alto el fuego y negociaciones: “Tras meses de guerra que han causado estragos en el pueblo iraní, el Memorando de Entendimiento entre el gobierno teocrático fascista [RII] y Estados Unidos ni siquiera menciona los derechos humanos ni la terrible represión y las ejecuciones que tienen lugar en Irán. Esto demuestra claramente que ninguna de las dos potencias tiene intención alguna de cambiar esta situación, y el pueblo debe confiar en sí mismo para lograr el cambio, y no en ninguna fuerza o potencia extranjera”. (Énfasis nuestro)

    Alrededor de 30 presos políticos, encarcelados tras las multitudinarias protestas de enero de 2026 y actualmente recluidos en la prisión central de Saveh, iniciaron una huelga de hambre colectiva. Según la Organización Hengaw para los Derechos Humanos , “la huelga de hambre coordinada comenzó el viernes 26 de junio de 2026 en varios pabellones de la prisión central de Saveh, en respuesta a los procedimientos judiciales sumarios, los casos fabricados de violaciones de seguridad relacionadas con la guerra y las largas condenas de prisión y castigos adicionales impuestos por el tribunal. El poder judicial dictó las sentencias basándose en confesiones coaccionadas bajo tortura, haciendo caso omiso de las declaraciones de los acusados en su propia defensa”. La prisión de Saveh se encuentra a unos 110 kilómetros al suroeste de Teherán, la capital de Irán.

    Dos caras de la misma estupidez: la guerra contra la realidad objetiva y la verdad, la de Estados Unidos frente a la de la RII

    En cuanto a la CIE, seguimos oponiéndonos firmemente a la represión de la República Islámica contra su propia población y apoyando la resistencia de los presos políticos y disidentes. Asimismo, nos oponemos firmemente a Estados Unidos y su guerra contra Irán. Por ello, nos vemos obligados a denunciar a quienes se alían con una u otra de estas dos fuerzas opresoras: los cada vez más estridentes discursos de los imperialistas estadounidenses y los de los fundamentalistas de la RII, ya que ambos actúan a costa de la vida de los presos políticos y del pueblo iraní en general (como se indica en la declaración de los presos). Cabe aclarar que la oposición al fundamentalismo islámico NO es islamofobia ni antimusulmán.

    Verificación de la realidad n.° 1: Mai Sato, relatora especial de las Naciones Unidas sobre Irán, declaró en una entrevista el 27 de junio que el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, al no abordar la cuestión de los derechos humanos, resultaba “incompleto”, y expresó su esperanza de que el acuerdo final incluyera cláusulas que abordaran la situación de los derechos humanos en el país. Este llamamiento a Estados Unidos, al que se suman otros “expertos” de la ONU, difunde la falsa ilusión de que Estados Unidos es una fuerza positiva “para ayudar al pueblo iraní”, como afirma descabelladamente el fascista Trump. En consecuencia, se trata objetivamente de un ataque a la verdad, ya que sirve para encubrir la larga historia de Estados Unidos y su realidad actual, plagada de genocidios, esclavitud y golpes de Estado/guerras por el imperio, incluido el golpe de Estado de la CIA en Irán en 1953. Además de la ONU, otras fuerzas que promueven esta mentira sobre un benevolente Tío Sam son los iraníes monárquicos pro-estadounidenses y pro-israelíes y los llamados “marxistas islámicos” del Muyahidín del Pueblo (MEK). Ambos están estrechamente vinculados a diversas facciones fascistas de las clases dominantes estadounidenses y trabajan para encubrir los crímenes de Estados Unidos señalando únicamente los crímenes (menores) de la RII, con la esperanza de facilitar un “cambio de régimen” pro-estadounidense, con uno de ellos como nuevo títere de Estados Unidos en Irán. 

    Verificación de la realidad n.° 2: Del otro lado del ataque fascista contra la verdad y la realidad se encuentran todos los liberales / “izquierdistas” / la turba “woke” que alaban al régimen teocrático de Irán como una fuerza positiva contra Estados Unidos e Israel, aprovechándose del odio justificado que la gente siente hacia estos dos monstruos globales. Entre estas fuerzas se incluyen Louis Farrakhan de la Nación del Islam, Drop Site News, George Galloway (ex político británico que ahora vive en Moscú), medios de comunicación afines a la RII y muchos miembros de la anquilosada “izquierda” estadounidense. Elegir el “mal menor” parece más razonable o incluso progresista, pero en realidad es una forma de promover el callejón sin salida de la falta de una alternativa real al imperialismo, ocultando la verdad de que el régimen islámico de Irán NO es una sociedad liberadora.

    Existen consecuencias reales para el pensamiento mágico (en contraposición al pensamiento realista) que intenta encubrir la verdadera naturaleza opresiva del régimen iraní. Independientemente de las intenciones, esto perjudica objetivamente a los presos políticos y disidentes, borrando de forma insensible y negligente su lucha, como las 128 semanas consecutivas de huelgas de hambre de los presos o las horribles ejecuciones. Tenemos la obligación de apoyar a quienes en Irán se enfrentan valientemente a la represión —como las mujeres que luchan contra el patriarcado extremo— y no de oponernos a ellos elogiando al régimen. Por ejemplo, observemos la sección lateral del nuevo videoclip, que incluye a muchas de las minorías étnicas y oprimidas de Irán. ¿Acaso estos conmovedores pero incipientes clamores de liberación serán desestimados por fórmulas dañinas e ignorantes como “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”?

    Lo que tienen en común tanto los fascistas/imperialistas como estas supuestas “voces de la oposición de izquierda” es su negación de la realidad objetiva, como la compleja y contradictoria situación en el Medio Oriente (y en el mundo), optando dañinamente por verdades superficiales o una “narrativa” inventada que resulta conveniente, popular y reconfortante. Esta visión miope y tóxica niega la realidad, como la opresión y la liberación de las mujeres (por ejemplo, el levantamiento de 2022-2023 tras el asesinato de Mahsa Amini por la policía moral del régimen). Niega la base socioeconómica de la sociedad explotadora de Irán como parte integral de la economía imperialista mundial, basada en la despiadada búsqueda de ganancias a costa del trabajo asalariado.

    La RII y sus seguidores atribuyen las valientes protestas en Irán a “títeres” de la CIA y Estados Unidos, mientras que la CIA afirma que cualquiera que apoye a Irán es un títere de la RII. Ambos bandos de esta estupidez emplean el método que insiste en que la verdad es lo que nosotros decimos que es o queremos que sea, sin importar la realidad objetiva. Todo esto forma parte de la enorme lucha filosófica que libra nuestro mundo en torno a la ciencia y el proceso basado en la evidencia para determinar la verdad según el método científico. Ignorar esta lucha perjudica gravemente a los presos políticos iraníes, cuyas vidas están en juego, así como a su futuro y al nuestro. Esta lucha por afrontar lo que está en juego —y las posibilidades positivas— es una razón más para apoyar a quienes se oponen a las injusticias en Irán y en todo el mundo.

    Una forma importante de hacerlo es contribuir a la labor de esta campaña (CIE), que lleva más de cinco años documentando el heroísmo de los presos políticos iraníes contra la injusticia y cuya voz se escucha tras los muros de la prisión. Les pedimos que se unan a ellos ahora. Donen para apoyar esta iniciativa continuada enviando cheques o giros postales a: International Emergency Campaign, 18601 N. Hwy 1 #212, Fort Bragg, CA 96437.

    Del Llamamiento de Emergencia publicado en marzo de 2021:

    Hay que poner en libertad incondicional e inmediata a todos los prisioneros políticos en Irán.

    Los gobiernos de Estados Unidos e Irán actúan en función de sus intereses nacionales. Y, en este caso, nosotros, la gente de Estados Unidos e Irán, junto con la gente del mundo, tenemos NUESTROS propios intereses compartidos, como parte de la consecución de un mundo mejor: unirnos para defender a los prisioneros políticos de Irán. En Estados Unidos tenemos una responsabilidad especial de unirnos muy ampliamente contra esta vil represión de la RII, y de oponernos activamente a cualquier maniobra bélica del gobierno de Estados Unidos que traiga aún más sufrimiento insoportable a la gente de Irán.

    Exigimos a la República Islámica de Irán: ¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRISIONEROS POLÍTICOS AHORA! Le decimos al gobierno de Estados Unidos: ¡NO A LAS AMENAZAS O MANIOBRAS BÉLICAS CONTRA IRÁN! ¡LEVANTEN LAS SANCIONES!

    “En las reuniones más sombrías de Irán, en el dolor más profundo por la que una familia puede pasar, bailaban”: Video musical de Toomaj Salehi y Rastak Music.

    Queremos compartir este cautivador videoclip publicado el 9 de julio con subtítulos en inglés por el ex preso político y condenado a muerte, el rapero rebelde Toomaj Salehi, en colaboración con el grupo iraní de música folk contemporánea Rastak Music y basado en la poesía de un renombrado poeta kurdo, el fallecido Sherko Bekas.

    La belleza de la música habla por sí sola, incluso sin la letra poética. Pero, aún más poderosamente, al tiempo que reconoce la profunda tristeza y desesperación de muchos iraníes tras la brutal represión estatal del levantamiento de enero de 2026, seguida del devastador ataque estadounidense-israelí, la obra insiste en mantener un espíritu de desafío como esperanza, como una forma de seguir los pasos de quienes bailaron sobre las tumbas de sus seres queridos asesinados por el régimen. Si bien un espíritu desafiante no es la suma total de todos los ingredientes para alcanzar un mundo mejor, SÍ es una necesidad imperiosa de música y poesía de resistencia en nuestro mundo actual para ayudar a elevar la perspectiva y las emociones en la feroz lucha que se libra contra las fuerzas que nos oprimen: el capitalismo, el imperialismo, el sionismo, el fundamentalismo religioso y el fanatismo de diversas índoles.

    El lanzamiento del video es especialmente valiente en un momento en que muchas figuras culturales se enfrentan a una severa represión, como la condena a 74 latigazos de la cantante Parastoo Ahmadi y todo su equipo de producción por su concierto en línea, realizado desafiando la ley del hiyab obligatorio; la sentencia de muerte para el rapero de 22 años Mahnam Navaab Savahi y la posible sentencia de muerte para el rapero Hossein Afrasiab , por su apoyo al levantamiento de enero. Estos y muchos otros artistas que se niegan a ser silenciados o a sucumbir a la desesperación son valiosos para la gente del mundo y deben ser defendidos.

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    NOTAS:

    1. Iran Releases British-Iranian Labor Activist Mehran Raoof After 6 Years [Irán libera al activista laboral británico-iraní Mehran Raoof tras 6 años], iranwire.com, 9 de julio de 2026. [volver]

  • ARTICLE:

    Una apreciación y un llamado a estudiar, interiorizar, y empuñar “Comunismo: Un mundo completamente nuevo y la emancipación de toda la humanidad — no ‘Los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos’” de Bob Avakian

    Lo siguiente es reposteado de TheBobAvakianInstitute.org. El audio de la charla está en inglés.

    Comunismo: Un mundo completamente nuevo y la emancipación de toda la humanidad — no ‘Los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos’” es el audio (en inglés) en dos partes de una charla de Bob Avakian de 2006 (haz clic en estos enlaces para escuchar la Primera parte y la Segunda parte, en inglés).

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    Siete charlas de Bob Avakian   

    Como una gran y expansiva obra de arte, obra de teatro o concierto, esta charla merece y recompensa que se le escuche repetidas veces. También, en mi opinión, es una parte criminalmente infravalorada y subutilizada de la extensa obra de BA. Toparse con ella es como descubrir una sesión de estudio perdida, o las cintas del sótano de Bob Dylan, encontrar un cuadro olvidado en la esquina de algún desván. Para mí, esta charla en particular debe ser abordada muy seria y profundamente en este mismo momento por todos los que están dentro y alrededor del movimiento para la revolución, así como popularizada de forma más amplia entre todos los que se tomen en serio el deseo de un mundo mejor.

    En esta charla, Bob Avakian (BA) comienza con la abolición de las 4 todas. (Las “cuatro todas” se refieren a una formulación de Marx en la que ofrece un resumen básico de los objetivos de la revolución comunista. Marx escribió que el Estado socialista, o la dictadura del proletariado, es el tránsito necesario para la abolición de todas las distinciones de clase (o de las distinciones de clase en general); la abolición de todas las relaciones de producción sobre las que se basan esas distinciones de clase; y la revolución de todas las ideas que corresponden a esas relaciones.)

    Estas 4 todas siguen siendo la atalaya para el resto, la referencia mediante la cual BA evalúa una variedad de enfoques, teorías, marcos filosóficos y programas que no quedan cortos ante lo necesario, posible y deseable: la emancipación de toda la humanidad. Su argumento inicial es este: masas de personas, por millones, al ser ganadas a la revolución, y formar la columna vertebral de esta lucha, lo harán principalmente SIN basarse en una comprensión científica y compromiso con la larga lucha por abolir estas 4 todas, sino en esencia, en el sentimiento de que “Ya tenían su oportunidad. Ahora es nuestro turno.” Esto será contradictorio; la gente tendrá una “revoltura” de pensamientos de este tipo y de otros más elevados. Pero este es un hecho científico que la fuerza de vanguardia debe entender, y correctamente manejar. Vivir con él y transformarlo. Sin embargo, el siguiente punto, planteado hace veinte años, es de suma importancia, aún no bien comprendido entre las filas de la revolución, y es claro que seguimos (en gran medida) saliendo perdiendo en este aspecto: Aunque esta será la orientación de millones de masas que conformen el pueblo revolucionario, NO PUEDE ser la orientación (al menos no principalmente) de la vanguardia (la tercera condición para una situación revolucionaria1).

    También hay una explicación increíblemente rica, detallada y viva de “¿qué son las clases?” tal y como lo describió Lenin (los tres componentes de las clases), como parte de la exposición de BA también increíblemente rica, detallada y viva de las cuatro todas. Es aquí donde realiza la siguiente observación extraordinaria (y estoy parafraseando): Ante toda la complejidad que implica las clases, y las relaciones de producción sobre las que se basan las clases, que no solo implica la cuestión de la propiedad, sino también la división social del trabajo y la división de la riqueza social (así como los medios por los cuales se distribuye esa riqueza), se hace evidente que todos los marcos que BA desmonta a lo largo de esta charla no se acercan a abolir ni siquiera una (o dos) de las cuatro todas.

    BOB AVAKIAN: UN LÍDER RADICALMENTE DIFERENTE — UN MARCO COMPLETAMENTE NUEVO PARA LA EMANCIPACIÓN HUMANA

     

    Lea más   

    Toda esta charla es importante, y la crítica (en detalle) de varios marcos políticos — el anarquismo y anarcosindicalismo, la elevación de la Comuna de París en oposición a los avances posteriores de las revoluciones rusa y china, el desarrollo de una “república obrera” y el asociado “obrerismo” y economicismo, la reificación del proletariado, realismo determinista, la sed de venganza y “los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos,” la teoría de las fuerzas productivas, la teoría de crisis (mencionada brevemente), el menchevismo y más — es una clase magistral (o una serie de clases magistrales), y debe ser estudiada en profundidad.

    Pero quisiera centrarme en la sección sobre la reificación y el positivismo, el economicismo y el sindicalismo, el materialismo vulgar en lugar de materialismo dialéctico, en particular. Para empezar, la refutación de la reificación. BA está identificando, de una manera que creo que presagia a lo que estamos enfrentando ahora, cómo la reificación es un problema tanto de larga duración en el movimiento comunista internacional como entre los revcom (la historia del Partido, el maoísmo en general, el Movimiento Internacionalista Revolucionario, etc.), Y está muy ligada a la política de identidad que hoy existe en un nivel completamente distinto (es decir, su iteración “woke” mutada) que hace 20 años cuando se dio esta charla. BA también señala que la reificación del proletariado (u otros grupos oprimidos) adopta formas tanto flagrantes como más sutiles. La forma flagrante se ilustra en su ejemplo del menchevismo dentro de la dirección del propio Partido en el momento de la escisión en torno al golpe de estado en China, donde alguien argumentó, “¿Sería esto ‘UN PARTIDO DE LOS OBREROS’ o un partido comunista,” siendo la primera un culto casi abiertamente religioso a los proletariOS, o (correspondiente a la segunda) ¿el reconocimiento del potencial histórico científicamente entendido del proletariADO como clase? Pero, como explica BA, esta reificación también adopta formas menos evidentes. “¿Vamos a seguir a la cola de las masas, o de alguna ‘masa’ en particular, porque vienen de entre los oprimidos o del proletariado?” Esto es algo con lo que, como movimiento, todavía luchamos, por decirlo suavemente. Y está conectado con lo que BA aborda a continuación: el positivismo.

    El positivismo como visión del mundo, o marco epistemológico, reduce el conocimiento a lo que es inmanentemente observable a través de los cinco sentidos; a la experiencia sensorial, o, quizás, a “cadenas de sucesiones causales que en cierto sentido son planas y lineales.” Niega el salto del conocimiento perceptivo al racional/conceptual, el proceso de análisis y síntesis, y el papel de la abstracción de la realidad sensorial para identificar patrones, correlaciones entre fenómenos y relaciones entre diferentes formas de materia en movimiento. Por tanto, niega la ciencia y su necesidad. Este enfoque empirista, positivista, reduccionista, materialista mecánico (y por tanto no materialista) para comprender y actuar sobre la realidad es, en mi opinión, la raíz de muchos de los problemas subjetivos que enfrenta actualmente el movimiento revolucionario basado en el nuevo comunismo, y por tanto merece más atención. Voy a ampliar brevemente aquí, pero la charla en sí, y quizás otros recursos que ya existen o puedan desarrollarse, debería (en mi opinión) ser seriamente abordada, incluyendo y recurriendo a ejemplos en nuestro propio pensamiento y práctica, mientras compara/contrasta con el enfoque de BA.

    Como ya se mencionó, existe un vínculo importante entre el positivismo y la reificación: si todo conocimiento derivara de la experiencia sensorial, o fuera inmanentemente conocible, disponible en la superficie sin las herramientas de la ciencia, la abstracción, la extrapolación de diferentes esferas de la realidad y el conocimiento, etc., pues el proletariado y otros grupos oprimidos, en virtud de su experiencia de opresión (su posición en la sociedad), tendrían el conocimiento necesario de dicha opresión: de dónde viene, cuál es su causa, cómo superarla. Todo ese conocimiento sería comprensible a través de la experiencia vivida, o al menos gracias a la sabiduría acumulada de estos grupos sociales. Así, la negación de la necesidad de la ciencia, el método científico, la teoría y, por tanto, el liderazgo, los líderes avanzados, etc.

    Así que la reificación y el positivismo están estrechamente relacionados. Y ambos son problemas muy grandes en nuestro movimiento: el positivismo en relación con la reificación (y la reificación no se puede reducir al positivismo como falacia) y como se manifiesta de otras formas. Por ejemplo, BA analiza en esta charla la relación entre el positivismo y diversas formas de determinismo, incluyendo el enfoque realista determinista de no reconocer la posibilidad de un cambio cualitativo, y la conexión entre la dinámica subyacente de las cosas que interactúan con el accidente, o con otros fenómenos en una esfera diferente, para conducir a transformaciones radicales en la situación objetiva. El positivismo es una forma de “rozar la superficie”, en que uno resulta zarandeado básicamente por la realidad mientras quizá parezca pensar como un materialista (analizando las “causas materiales” de los fenómenos, pero solo en el sentido más lineal, bidimensional, reduccionista y sin dialéctica).

    Por último, quiero hablar sobre el papel de la conciencia tal y como lo desarrolla BA en esta sección de la charla. Tras una importante discusión sobre la aplicación del reduccionismo positivista al estudio de la sociedad humana, donde a menudo se manifiesta como determinismo económico y una negación de la autonomía relativa de la superestructura en relación con la estructura/base económica (así como el papel del accidente y la contingencia en la causa del cambio no lineal en contraste con tales visiones deterministas), BA se basa en el libro de Lenin ¿Qué hacer? al enlazar el determinismo (que, a su vez, como él muestra, deriva del enfoque epistemológico del paquete positivista, aplicado al estudio de la historia y la sociedad humana) al revisionismo.

    Una característica marcada de este revisionismo determinista es una comprensión poco científica de la conciencia. La conciencia humana, como expone aquí BA, es una forma particular de materia en movimiento. Pero es realmente particular; un fenómeno absolutamente único que puede comprender y actuar sobre la necesidad (muy compleja), transformándola en libertad. Es un fenómeno increíblemente dinámico: capaz de trabajar con abstracciones y crearlas, desarrollar conocimientos conceptuales a partir del análisis y la síntesis de abstracciones, etc. Y, lo que es importante, en oposición a las representaciones positivo-reduccionistas que ven la conciencia como una extensión más o menos directa de factores económicos y sociales (o genes), la conciencia está tanto en última instancia arraigada en la realidad material de la que deriva; Y no se puede reducir a eso. De la misma manera en que la teoría puede y debe “adelantársele” a la práctica, la conciencia puede avanzar y de hecho avanza por delante de las condiciones materiales de las que emerge.

    Así que, aunque hay más de lo que se puede decir sobre esto, la cuestión es que hay una discusión increíblemente científica, materialista dialéctica aquí sobre la conciencia, demarcada en contraste con una variedad de puntos de vista no científicos (pero ampliamente aceptados y propagados) sobre la conciencia. Además, esta comprensión científica del papel dinámico de la conciencia en la configuración de la realidad (no desanclada de la realidad material tal y como existe, sino basada en una comprensión profunda de ésta y en acción para transformarla,) está en el meollo del conjunto de la obra de BA, y del nuevo comunismo, especialmente de su método y enfoque. Como dijo recientemente un querido camarada y amigo, BA es un “anti-inevitabilista”. ¿Por qué? Debido a sus rupturas con formas de pensar y actuar en el proyecto comunista que iban en contra de la ciencia, incluyendo el determinismo, la reificación, elementos del positivismo, reduccionismo, etc. Por eso, LUCHAR A MÁS NO PODER CON LAS MASAS DE PERSONAS, LA COLUMNA VERTEBRAL FUTURA DE ESTA REVOLUCIÓN, es CENTRAL para los avances de BA en orientación y estrategia revolucionaria (que, como todos sus avances, en última instancia provienen de su ruptura epistemológica2).

    Notas al pie:

    1. En una importante charla reciente, Avakian describe las tres condiciones para la revolución de la siguiente manera:

    Una revolución se vuelve posible, incluso en un país poderoso como Estados Unidos, cuando se hayan gestado tres factores principales:

    Una crisis en la sociedad y en el gobierno que sea tan profunda y que trastorne tanto “la manera acostumbrada de hacer las cosas”, que aquellos que nos han gobernado, durante tanto tiempo, ya no puedan hacerlo de la forma “normal” la que, por su condicionamiento, la gente acepte.

    Un pueblo revolucionario que cuente con millones y millones de personas, cuya “lealtad” a este sistema se haya roto, y su determinación de luchar por una sociedad más justa sea más grande que su temor por la represión violenta de este sistema.

    Una fuerza revolucionaria organizada —conformada por cantidades cada vez más grandes de personas, de entre los más oprimidos pero también de muchas otras partes de la sociedad— una fuerza que se base en el enfoque más científico para impulsar y luego llevar a cabo una revolución y que trabaje sistemáticamente por aplicar ese enfoque, y a la cual masas de personas recurran cada vez más para que las dirija a fin de realizar el cambio radical que se necesita con urgencia. (LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?) [volver]

    2. El carácter de esto se describe en la primera de las Seis Resoluciones del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario:

    Primera Resolución:

    La nueva síntesis del comunismo desarrollada por Bob Avakian, a partir de 40 años de trabajo revolucionario, representa un avance cualitativo del enfoque científico de hacer la revolución y emancipar a la humanidad. Sienta las bases y punto de partida de una nueva etapa de la revolución comunista que urge tanto en el mundo de hoy.

    Dondequiera que haya opresión, habrá resistencia — las masas populares se levantarán a continuo contra las condiciones de su opresión y contra aquellos que refuerzan tal opresión. Pero, sin la necesaria teoría y dirección científicas, la lucha de los oprimidos se verá contenida y seguirá confinada en el marco del sistema que es la fuente de la opresión, y seguirán y seguirán los horrores de los cuales las masas son objeto. La nueva síntesis y la dirección de Bob Avakian representan y encarnan el análisis y enfoque científicos que las masas de oprimidos necesitan para hacer la revolución que les hace falta —una revolución cuyo objetivo final es un mundo comunista— para emanciparse a sí mismas y a la larga a la humanidad en su conjunto.

    Como Bob Avakian ha señalado, la nueva síntesis:

    representa y encarna una resolución cualitativa de una contradicción crítica que ha existido en el comunismo y en su desarrollo hasta este momento, entre su método y enfoque fundamentalmente científicos, y los aspectos del comunismo que han ido en contra de eso.

    Y:

    Lo más fundamental y lo más esencial de la nueva síntesis es el mayor desarrollo y síntesis del comunismo como un método y enfoque científico, y la aplicación más consecuente de este método y enfoque científico a la realidad en general y en particular a la lucha revolucionaria para derrocar y arrancar de raíz todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión y avanzar a un mundo comunista. Este método y enfoque sustenta e informa todos los elementos centrales y componentes esenciales de esta nueva síntesis.

    Al igual que todos los enfoques científicos de conocer y transformar la realidad, es necesario que el comunismo siga desarrollándose, y se ha dado en el mismo un desarrollo cualitativo mediante la nueva síntesis, lo que es un salto más allá de lo que ha habido anteriormente, y en algunos sentidos importantes, constituye una ruptura con lo que ha habido anteriormente. El reconocimiento de lo anterior es la línea divisoria esencial de hoy entre los auténticos comunistas revolucionarios y aquellos que quizá profesen que están a favor del comunismo y la revolución, pero quienes en los hechos no lo están. Tal como en 1975 ser un comunista quería decir ser un seguidor de Mao y el camino que él había forjado, por lo mismo, hoy, ser un comunista quiere decir seguir a Bob Avakian y el nuevo camino que él ha forjado. [volver]

    Bob Avakian ABRIENDO BRECHAS (Breakthroughs)

     

  • ARTICLE:

    Se desenvuelve un salto peligroso en la represión política:

    Cargos de conspiración con el fin de aplastar la protesta política y suprimir el pensamiento político

    Supporters with signs for defendants convicted in Immigration detention center shooting case, Fort Worth, Texas, June 23, 2026.

     

    Simpatizantes con pancartas en apoyo a los acusados condenados por el tiroteo ocurrido en el centro de detención de inmigrantes, en Fort Worth (Texas), el 23 de junio de 2026.    Foto: AP

    En todo el país, en tres casos importantes, se está sentando un precedente extremadamente peligroso para la dura criminalización del discurso político y la protesta. Incluso el derecho básico a la privacidad está bajo ataque. Hay que afrontar la gravedad de estas medidas represivas, y gente de diversas perspectivas políticas debe unirse para defender con vigor a todos los que están bajo ataque.

    ** El 24 de junio, ocho manifestantes anti-ICE, condenados en marzo de 2026 por cargos de terrorismo, fueron sentenciados a un total combinado de 450 años de prisión por participar en una protesta del 4 de julio de 2025, frente al Centro de Detención Prairieland, cerca de Fort Worth, Texas.

    ** El 16 de junio, funcionarios de Seguridad Nacional invadieron residencias y arrestaron a 12 de los 15 manifestantes que los fiscales federales acusan de “conspirar para interferir con las fuerzas del orden” por protestar contra la invasión de ICE en Minnesota a principios de este año.

    ** El 29 de mayo, los manifestantes “Spokane 3” fueron condenados en el estado de Washington por cargos federales de conspiración por impedir la transferencia de presos inmigrantes para deportación por parte de ICE71.

    Estos casos forman parte del asalto fascista más amplio para aplastar toda protesta política. El régimen fascista de Trump ha revelado explícitamente un plan para esto en la orden ejecutiva de Trump firmada el pasado septiembre: “Designando a Antifa como organización terrorista interna”. Tres días después, Trump firmó el “Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional/NSPM-7: Luchar contra el Terrorismo y la Violencia Política Organizada”, que tenía como objetivo involucrar a todo el gobierno en la campaña represiva.

    El NSPM-7 dejó claro que este esfuerzo de “contraterrorismo” incluía perseguir ideas que el régimen dice que alimentan el “terrorismo”, incluyendo “antiamericanismo, anticapitalismo y anticristianismo; apoyo al derrocamiento del Gobierno de los Estados Unidos; extremismo con respecto a migración, raza y género; y hostilidad hacia quienes sostienen las ideas tradicionales estadounidenses sobre la familia, la religión y la moralidad”.

    Esto se llevó aún más allá en un documento reciente de la Casa Blanca que detallaba su “Estrategia Antiterrorista”. Presente la imagen de un Estados Unidos bajo ataque de “enemigos, extranjeros y nacionales”, en la que se crean nuevas categorías de amenaza, entre ellas: “Narcoterroristas y bandas transnacionales; terroristas islamistas legados; extremistas violentos de izquierda, incluidos anarquistas y antifascistas”. En la introducción de este documento, Trump escribió: “si haces daño a estadounidenses, o planeas hacerles daño, ‘Te Encontraremos Y Te Mataremos’”.

    Para permitir esto, el régimen está destripando el debido proceso y violando los derechos que se supone deben estar protegidos por la Constitución. Y con los cargos en estos casos, ¡el régimen está atacando específicamente el discurso político, el pensamiento y las protestas protegidas en la Constitución!

    Todas estas órdenes fascistas señalaron a “Antifa” como la supuesta fuente de “terrorismo” que debe ser erradicada y destruida. El Departamento de (In)Justicia afirma que Antifa es una “empresa militante compuesta por redes de individuos y pequeños grupos que se adhieren principalmente a una ideología que explícitamente pide el derrocamiento del Gobierno de Estados Unidos, las autoridades policiales y el sistema legal”.

    Esto es una mentira peligrosa. ¡“Antifa” no es una organización ni siquiera una red organizada! No tiene “miembros”, ni oficinas, ni líderes, ni ideología, programa, estrategia o táctica unificados. Antifa es la abreviatura de “antifascista” y refleja una orientación hacia enfrentarse a fascistas, racistas y diversas formas de injusticia.

    Estos casos reúnen a amigos y camaradas, o a veces a completos desconocidos, en “conspiraciones”. Los procesos judiciales presentan las actividades de protesta habituales —como trabajar juntos para planificar una protesta, distribuir literatura política, intentar comunicarse de forma privada y vestir de negro en las protestas— como prueba de estas conspiraciones para cometer “terrorismo interno” o “violencia política”. ¡Incluso el término “terrorismo interno” es en sí mismo una categoría inventada con el único propósito de atacar la protesta política!

    ¡Estos procesos, sentencias y condenas extremos son atrocidades ilegítimas! Todos deben apoyar a los Acusados de Prairieland, los Minneapolis 15, los Spokane 3 y a todos los que estén bajo ataque feroz. ¡Protestar contra el fascismo no es un delito! Al mismo tiempo, todos deben reconocer que estos casos ponen en el punto de mira a cualquiera que odie las medidas fascistas del régimen MAGA Trump.

    Los Acusados de Prairieland reciben condenas de 30 a 100 años por protesta política

    Screengrab from rally in support of the Prairieland Defendants, February 17, 2026

     

    Concentración de apoyo a los Acusados de Prairieland frente al juzgado el día de la sentencia, el 13 de marzo.    IG: dfwsupportcommittee (captura de pantalla) 

    A los acusados les dieron los castigos más severos posibles, de entre 30 y 100 años, por participar en una protesta anti-ICE frente al Centro de Detención ICE de Prairieland en Alvarado, Texas, el 4 de julio de 2025. El caso en sí ha sido un campo de pruebas para los intentos del régimen de criminalizar a “antifa” — atacar el discurso político, las revistas anarquistas e incluso el derecho a la privacidad — pintando a los manifestantes como si estuvieran involucrados en una conspiración criminal porque no quieren que el estado rastree sus comunicaciones.

    La protesta del 4 de julio comenzó como una manifestación de ruido con fuegos artificiales. Uno de los manifestantes sí disparó un arma (alegando defensa propia), y un policía recibió un disparo en el hombro, causando una herida grave pero no mortal. La fiscalía afirmó que el disparo fue una “emboscada” preparada, pero sin ninguna evidencia real. En el juicio, el policía herido admitió en el contrainterrogatorio que sacó su arma sin ver una amenaza evidente, y que pudo haber estado apuntando con su arma a la espalda de una persona que huía justo antes de recibir un disparo. Esto concuerda con la declaración del acusado, Benjamin Song, quien calificó la idea de que pretendía una “emboscada” la noche del 4 de julio de “imposible”. En cambio, cuando vio al policía bajarse del radiopatrulla y apuntar con su arma a otro manifestante, el acusado disparó en dirección al policía, diciendo que había visto su “peor pesadilla” y temía un caso de brutalidad y asesinato policial.

    Por ello, Benjamin Song, exreservista del Cuerpo de Infantes de la Marina de Estados Unidos, fue condenado por tres cargos de intento de asesinato en marzo de 2026 y acaba de recibir una condena de 100 años de prisión por parte del juez.

    Utilizando esto como pieza central de su caso, los fiscales acusaron a los demás manifestantes de participar en la misma conspiración. Pero la evidencia de esta supuesta conspiración se basa casi en su totalidad en discursos políticos y comunicaciones protegidas por la Primera Enmienda.

    Procesamientos políticos manifiestos

    El juicio se basó en criminalizar a “antifa” como grupo terrorista. La fiscalía llamó a un “testigo experto” vinculado al centro de pensamiento fascista Center for Security Policy para explicar al jurado la ideología y organización “antifa”, reforzando la mentira de que los acusados eran miembros de un “movimiento extremista coordinado” y no simplemente individuos que compartían ideas políticas actuando juntos contra la injusticia. El Departamento de Justicia incluso persistió en llamar a los acusados una “célula Antifa del Norte de Texas”. Lo que eran era un grupo de amigos que celebraban reuniones, organizaban ayuda mutua, hablaban entre ellos por Signal y compartían una indignación justa contra el régimen fascista de Trump.

    ¡Un acusado, Daniel Sánchez-Estrada, ni siquiera estaba en la protesta cuando ocurrió el disparo! Pero aun así fue condenado por “conspiración para ocultar documentos” y cargos relacionados de obstrucción. Recibió 30 años de condena. ¿Su delito? Mover cajas de revistas políticas.

    Para presentar a este grupo como una “conspiración terrorista”, los fiscales presentaron como pruebas cosas como libros anarquistas, revistas políticas, guías legales de protesta y obras de arte anti-ICE. El estado incluso utilizó cosas como la aplicación de mensajería cifrada, Signal y bolsas de Faraday72 como justificación para este proceso. Esto se basa en la idea de que si insistes en el derecho a la privacidad, debes estar haciendo algo sospechoso. ¡Mentira! La gente tiene derecho a vivir su vida, hablar y viajar libremente sin un estado ferozmente represivo que les espíe a cada paso.

    Todo el juicio y la sentencia se basaron en cuestiones políticas, no en una acusación penal. Incluso en la sentencia, según el Comité de Apoyo a los Acusados de Prairieland, el juez dijo que ordenaba las penas máximas de prisión permitidas en cada caso porque “el estado quiere enviar un mensaje a cualquiera que comparta una ideología similar”.

    Reflexiona sobre eso. Este juez, y el régimen fascista, están diciendo que si compartes las mismas ideas que estos organizadores anarquistas y antifascistas, ¡tú también deberías recibir cargos criminales y ser encarcelado durante décadas!

    Las redadas del FBI en Minneapolis

    Protesters in Minneapolis with sign "we are not afraid of ICE"

     

    Manifestación en Minneapolis tras el asesinato de Alex Pretti, el 24 de enero de 2026.    Foto: AP

    Photo from the Dept. of Justice June 16, 2026 press release of Direct Action Minnesota protest.

     

    Foto del comunicado de prensa del Departamento de Justicia del 16 de junio de 2026 sobre la manifestación de Direct Action Minnesota.    Crédito: Justice.gov

    Protesters stand outside federal court in St. Louis, Minnesota, June 16, 2026.

     

    Manifestantes en apoyo a los Minneapolis 15 que se enfrentaban a cargos en un tribunal federal de St. Louis, Minnesota, el 16 de junio de 2026.    Foto: AP

    El 16 de junio, los fiscales federales presentaron cargos penales contra 15 personas, en su mayoría de Minnesota, acusadas de “conspirar para interferir con las fuerzas del orden” durante la invasión y ocupación de Minnesota por parte de ICE a principios de este año. El fiscal federal del Distrito de Minnesota comenzó su rueda de prensa afirmando que “la violencia política es una plaga nacional en nuestros tiempos”. No se refería a los asesinatos de Alex Pretti y Renee Good por ICE; o el hecho de que 50 personas hayan muerto en los infiernos de ICE desde el inicio del fascismo Trump 2.0. No, para estos fascistas, la “plaga nacional de nuestros tiempos” son las protestas anti-ICE que estallaron después de que Trump ordenara una invasión masiva de ICE en Minnesota el invierno pasado —Operation Metro Surge (Operación Inundar la Ciudad)— que llevó a los asesinatos de Pretti y Good.

    El fiscal federal afirmó que las fuerzas del orden federales están “combatiendo” la “violencia” de los manifestantes, y que los 15 acusados participaron en una “conspiración para impedir o herir a agentes federales” ¡Esto, aunque ni siquiera todos formaban parte de las mismas manifestaciones!

    El fiscal también afirmó, repitiendo una y otra vez, que los acusados eran miembros o asociados de dos grupos “Antifa” con sede en Minneapolis que “se oponían violentamente a la aplicación de la ley federal” en Minnesota. Los llamó “alborotadores anti-ICE” a pesar de que las protestas políticas fueron abrumadoramente pacíficas — salvo por los violentos rufianes de ICE que brutalizaban, golpeaban, rociaban pimienta y arrestaban violentamente a la gente.

    La acusación73, que abarca 94 páginas, es evidencia escalofriante de cómo la policía política presenta a los grupos activistas políticos y a la organización de costumbre de protestas, como el extremismo violento asociado a los llamados grupos “antifa”. Como en el caso en Texas, esto incluye la afirmación de que usar Signal74—aplicaciones de mensajería cifrada para la correspondencia— son “pruebas” de que los manifestantes estaban “conspirando” entre sí para cometer delitos contra ICE.

    Y de nuevo, al basar su caso en cargos de conspiración, los fiscales no tienen que demostrar que ninguno de los presuntos conspiradores cometiera algún delito ellos mismos. Todo lo que necesitan para demostrar es que los acusados “llevaron a cabo un acto manifiesto” que contribuyó a un “objetivo ilícito” general. El objetivo ilegal era defender a sus vecinos contra la brutalidad ilegítima de ICE.

    La mayor parte de la acusación detalla mensajes de texto y chats entre los acusados, o grupos de discusión en los que participaban, que están discutiendo y coordinando la logística de una protesta que bloquea las instalaciones de ICE. Los fiscales presentan esto como un “acto manifiesto” para que los 15 acusados sean condenados por conspirar para cometer violencia contra las autoridades.

    Con la directriz explícita del NSPM-7 de categorizar la protesta como terrorismo, la desobediencia civil se equipa ahora con disturbios violentos, y la solidaridad con la conspiración. Todos los acusados en este caso estaban entre los que en Minnesota (y en todo el país) condenaban y protestaban contra los dos brutales y públicos asesinatos de Good y Pretti cometidos por la Gestapo armada de ICE. El fiscal federal de Minnesota indicó que podría haber más cargos mientras continúan investigando la respuesta a la agresión contra inmigrantes en Minnesota. Dijo: “Si estás conspirando activamente para obstaculizar a las fuerzas del orden... deberías asumir que estamos vigilando, y te pillaremos”.

    Frente al juzgado donde los acusados hicieron su primera comparecencia, decenas de personas se reunieron para pronunciarse contra los cargos. Un expresidente del National Lawyers Guild (Gremio Nacional de Abogados) habló ante la multitud: “¿Qué tiene de malo ser ingobernable?” Calificó los cargos de “delitos de pensamiento” y un “acto de represalia política” destinado a suprimir la disidencia. Más tarde, agentes federales usaron gas lacrimógeno y gas pimienta para obligar a la multitud a retirarse.

    Como dijo un abogado que defendía a algunos de los acusados: “Esta es una acusación fascista. Se está procesando a la gente por disidencia política pacífica”.

    Los Spokane 3: Los cargos de “conspiración espontánea” criminalizan toda protesta política

    Graphic: Support the Spokane 3, three people convicted for blocking immigrant prisoners from being transferred.

     

    Los Spokane 3 eran tres personas condenadas por impedir el traslado de presos inmigrantes.    Imagen: PJALS

    Protest to support Spokane 3 as trial starts, May 19, 2026.

     

    Manifestación en apoyo a los Spokane 3 al inicio del juicio, Spokane, Washington, 19 de mayo de 2026.    IG rangemedia4all

    El 29 de mayo de 2026, un jurado en Spokane, Washington, declaró culpables a tres manifestantes —los “Spokane 3”— de cargos federales de conspiración basándose en la falsa teoría de los fiscales de que los tres se habían juntado en una “conspiración” durante la propia protesta “para obstaculizar el cumplimiento de sus funciones a los agentes federales”. Esto surgió a raíz de una protesta de cientos de personas en junio de 2025 frente a una oficina de ICE en Spokane. Los manifestantes intentaron impedir que ICE transportara a dos hombres venezolanos que estaban legalmente en Estados Unidos. Los manifestantes rodearon pacíficamente el autobús, se enlazaron los brazos, se sentaron en la calzada y retrasaron el traslado durante varias horas. Los rufianes de ICE se abalanzaron agresivamente sobre la multitud, agarrando a la gente por los brazos y el cuello y tirándolos al suelo. Hubo pintadas con spray y alguien desinfló las ruedas de los vehículos de ICE, pero no hubo heridos. 31 personas fueron arrestadas, principalmente por no dispersarse, cargos que, en su mayoría, fueron retirados posteriormente.

    Eran personas actuando heroicamente juntas para detener una grave injusticia ilegal e inmoral.

    En las semanas posteriores, el Departamento de Justicia fascista de Trump envió un memorándum a los fiscales federales de todo el país insistiendo en que procesaran y darán a conocer públicamente sus procesos contra manifestantes anti-ICE. Un mes después de esta exigencia, acusaron a nueve manifestantes de Spokane de “conspirar para herir o impedir a agentes federales”. ¡La condena conlleva una pena de prisión de hasta seis años y una multa de hasta $250.000!

    Un abogado defensor dijo después que le parecía surrealista todo el veredicto y, francamente, “Si no resultó herido ni un solo agente de policía y ninguno de [los tres acusados] estuvo implicado en daños a la propiedad, simplemente no sé cómo se puede acusar en este caso”.

    Se puede acusar usando los mismos cargos generales y vagos de conspiración que mencionamos antes. Pero en este caso, como argumentó la defensa, los fiscales argumentaban que existía una “conspiración espontánea”. Los fiscales afirmaron que, simplemente por el hecho de que todas las personas estuvieran en la misma protesta —aunque no se conocieran— estaban involucrados en una “conspiración”. Por tanto, no necesitan demostrar que los acusados dañaron personalmente los vehículos de ICE, sino que podrían simplemente presentar fotos y pruebas en vídeo de las diversas acciones de los acusados en la protesta, insistiendo en que los tres acusados trabajaban para facilitar, ayudar o proteger la destrucción de propiedad cometida por otros en la multitud. Incluso el juez instruyó al jurado que una conspiración no requiere una reunión preestablecida.

    Los acusados han presentado lo que se denomina una moción bajo la Regla 29, pidiendo al juez que anule sus veredictos de culpabilidad porque las pruebas de los fiscales en el juicio eran tan débiles que ningún jurado racional debería haberlos declarado culpables. Si el juez no lo concede, se espera que los tres apelen.

    Estos veredictos de culpabilidad deberían ser anulados de inmediato, pero aun así, piensa en la lógica peligrosa: con esta ridícula acusación de “conspiración espontánea”, cualquier reunión de personas que actúen contra el régimen fascista de Trump podría considerarse una “conspiración”.

    Unir a todos los que pueden unirse para derrotar esta represión

    Como dijo el líder revolucionario Bob Avakian en su reciente charla importante, LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?:

    … es necesario que se prepare, activa así como ideológicamente en cuanto a orientación, para encontrar y derrotar a esta represión, lo que incluye la amplia movilización de personas en oposición a esta represión, entre ellas gente que tiene desacuerdos políticos con aquellos que están bajo persecución en un momento dado.

    Y por medio de esta lucha, es necesario ganarnos a más personas, desarrollar más fuerzas organizadas, para la lucha contra el fascismo de Trump y MAGA, respecto a la situación inmediata, y por el objetivo fundamental de una revolución — dándole vida a lo que describimos como el fenómeno R/CR/Más R (es decir, revolución y resistencia contra el sistema, enfrentada por la contrarrevolución de la represión de parte del régimen, y a su vez enfrentarla convocando a una resistencia más poderosa y haciendo preparativos para la revolución). Esto va a constituir un eje y frente extremadamente agudo de la lucha contra el régimen de Trump y para la posibilidad de que cambie algo aún más fundamental. Así que es necesario, como dije, que estemos preparados tanto ideológica como prácticamente, y que hagamos que este tema se conozca y debata entre las masas, y demos vida a la orientación de unir a todos los que se pueda unir contra esta represión, independientemente de incluso las diferencias significativas entre aquellos que así se unan — pero, al mismo tiempo, sin permitir que esto, por serio que es probable que se vuelva, cause que las personas entren en pánico y retrocedan de la lucha contra el régimen y por el cambio más fundamental. 

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

     

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    NOTAS:

    1. Aunque este caso fue investigado antes de la emisión del NSPM-7, este caso anticipaba la misma argumentación básica. [volver]

    2. Se trata de estuches en los que puedes guardar tu dispositivo electrónico para “silenciarse”, impidiendo que otros, de forma no deseada e ilegal, lo rastree tu localidad o escucharlo. [volver]

    3. Acusación, Estados Unidos contra Sant, et al [volver]

    4. Aún no está del todo claro cómo el estado logró acceder a estos chats de Signal, pero parece probable que las fuerzas del orden hayan accedido a los dispositivos físicos de algunos de los acusados.  [volver]

  • ARTICLE:

    “WOKE” ES UNA FUERZA DESTRUCTIVA
    en la vida política, intelectual, artística y ética de una sociedad

    Reglas estrafalarias y caprichosas aplicadas mediante amenazas de la cultura de la cancelación. Afirmaciones no científicas pretensiosas de “representar a los marginados”. La insistencia en que la gente “permanezca en su carril” en la lucha contra la opresión. La demencia “woke” (concienciada) manifiesta mucho de lo que es perjudicial con el sistema capitalista-imperialista y su cultura dominante, ¡contribuyendo a la pesadilla para la humanidad!

    Woke” solía significar una conciencia justa de la opresión racial, pero desde hace mucho se ha transformado en una demencia fanática y mentalidad de viles turbas. Una sed de sangre para singularizar y rebajar a los individuos, a la vez que elude de manera cobarde, y a menudo, obstaculiza activamente la verdadera y necesaria lucha contra el sistema, ¡especialmente su derrocamiento por medio de una revolución real!

    La Demencia Woke y la aplanadora fascista la que está recorriendo la sociedad se encuentran en una danza mortal, se oponen mutuamente, a la vez que impulsan y se ceban la una de la otra. El fascismo es, con mucho, el peligro más grande, pero en esta dinámica, la descarada supremacía blanca y misoginia engullen a la gente “woke” y vencen sus bravuconadas quebradizas.

    En momentos de cambios inauditos —cuando “los de arriba” se chocan entre sí y están desgarrándose las normas que cohesionan a Estados Unidos— existe una oportunidad mucho más grande de hacer caer todo este entramado opresivo. Tenemos la oportunidad de proponernos algo radicalmente diferente; tenemos la responsabilidad de luchar por algo realmente liberador. Debemos aprovechar esta oportunidad y asumir esta responsabilidad.

    Por amor a la humanidad y al planeta, por un profundo respeto a la verdad y a la ciencia y por una necesaria determinación revolucionaria a emancipar a toda la humanidad, defenderemos y debatiremos lo siguiente, en la plaza pública y en el discurso público.

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    Demencia Woke: Insistir en que no existe una realidad objetiva; cada persona es “dueña” de su “verdad”

    La Demencia Woke niega la existencia de una realidad objetiva a la vez que dicta de forma tosca cuáles son las partes de la realidad sobre las que se permite comentar o actuar a las personas de diferentes “identidades”. Si la realidad objetiva es simplemente un constructo “europeo blanco” o “masculinista”, pues trata de atravesar la autopista a la hora pico sin ser atropellado por la realidad de los automóviles a toda velocidad.

    La verdad no es un compuesto de “narrativas”. La verdad es lo que corresponde a la realidad objetiva. Se puede determinar mediante métodos científicos basados en la evidencia. Las experiencias vividas directamente pueden contribuir a este proceso, pero la ciencia, y el método científico, es decisivo para determinar lo que es verdad, y para actuar sobre esa base para cambiar radicalmente el mundo.

    Demencia Woke: Una obsesión destructora por cambiar palabras — y una fea borradura de las mujeres

    La Demencia Woke no distingue entre intenciones maliciosas, neutrales o benignas. Las humillaciones rituales de personas bienintencionadas por usar palabras “incorrectas” son los mezquinos juegos por el poder de los bravucones del patio de la escuela. Cambiar palabras no sustituye a cambiar el MUNDO.

    En ninguna parte es esta obsesión más destructiva que en borrar a las mujeres. ¡Hace falta luchar vigorosamente contra los ataques cada vez más implacables y despiadados contra las personas trans! Pero hace daño la sustitución de la palabra “mujer” por falsos sinónimos deshumanizantes como “personas con útero” y “personas que dan pecho”, aparentemente por la “inclusión trans”. Ante el asalto más grande a la vida de las mujeres en generaciones —la revocación del derecho al aborto—, la negativa del establecimiento woke a utilizar siquiera la palabra “mujer” enturbió el eje de este ataque, melló su peligro y desmovilizó la resistencia. Esto refuerza la cruzada fascista cristiana para afianzar la maternidad obligatoria y los roles de género tradicionales.

    Demencia Woke: “Yo, yo, yo” — enquistada en un Imperio Estadounidense que se ensaña con el mundo

    El único privilegio que los wokester rara vez denuncian es el privilegio de los estadounidenses. De hecho, muchos wokester quieren todo lo que puedan conseguir de ese privilegio.

    La chusma woke tuitea sus acusaciones de “privilegio” y “colonización” desde teléfonos móviles que les han proveído la sangre y las lágrimas de los niños en El Congo que extraen el cobalto que requieren esos teléfonos. A aquellos cuyos horizontes no van más allá de la mera “inclusión” e “igualdad” dentro del imperio más sangriento jamás conocido, les dedicamos estas letras de Bob Dylan: “Saqueamos y expoliamos en costas lejanas. ¿Por qué mi parte no es igual a la tuya?”

    Demencia Woke: Esconderse de la realidad con “avisos de desencadenantes”, “espacios seguros” y “cultura del trauma”

    Bajo este sistema, le ocurren cosas terribles a la gente. Ponerlo al descubierto no es “porno del trauma”. Todos tienen que estar enterados y hacer frente a la bárbara historia de la esclavitud y la supremacía blanca y la continua realidad de la opresión racial.

    Actuar como si los oprimidos fueran seres frágiles que se derrumbarán ante un fenómeno “desencadenante” es el sello distintivo de los salvadores condescendientes. El trauma de este sistema es real y espeluznante, pero es necesario, y es posible, dirigirlo hacia la lucha contra la fuente de la opresión y la injusticia.

    Las mejores cosas que pueden ocurrir en las universidades son los desafíos intelectuales, debates y pensamiento crítico, aprender sobre el mundo... tomar posición por una gran causa aun a riesgo de la propia seguridad, y cambiar radicalmente el mundo con alegría revolucionaria.

    Demencia Woke: Vorágines de la “cultura de la cancelación” de la turba woke con el fin de rebajar a los individuos

    En lugar de una lucha justa para poner al descubierto y transformar las instituciones opresivas, la cultura woke desata cazas crueles de brujas para destruir reputaciones, carreras y la vida de las personas. Eso es venganza, no justicia. La Demencia Woke juzga a las personas por un solo error, o incluso por una mera acusación, en lugar de por el arco de su vida. ¡Imagínense que este criterio se aplicara a todos ustedes!

    El mundo woke invoca a la Reina Roja de Alicia en el País de las Maravillas: “Sentencia primero, veredicto después”. Estado de derecho, presunción de la inocencia y evidencia: ni hablar. Con respecto a los siglos de horrorosas agresiones sexuales, lo que se necesita urgentemente es una atmósfera en la que las mujeres puedan expresarse, ser tomadas en serio y en la que exista el debido proceso, todo como parte de llegar a un mundo radicalmente diferente.

    Demencia Woke: Acusaciones de “apropiación” a fin de censurar la expresión artística

    Los buscavidas de la identidad han convertido la censura del arte en una forma de arte en sí. Cancelar a autores, crear listas negras de obras de ficción, tapar murales, censurar el arte porque el creador es de la identidad “equivocada” — o porque no es “su” historia para contar. La Demencia Woke considera el diverso florecimiento de culturas y luchas de nuestro planeta como propiedad para poseer y comercializar, proteger con mezquindad contra la “apropiación”. Si el arte y la ficción se limitaran únicamente a la experiencia directa, ¿se quedaría algo?

    Demencia Woke: Insistir en que todos sigan al “liderazgo BIPOC”, ¡cuando no existe semejante cosa!

    ¿Quién es “liderazgo BIPOC”, dígame? ¿AOC? ¿Kamala Harris? ¿Candace Owens? ¿Clarence Thomas? Cuando los niños en Yemen, Pakistán y Afganistán temen mirar a un cielo azul despejado por culpa de los aviones no tripulados de Obama que lanzan una lluvia de bombas y siembran terror, ¿se cree que les importa un comino que él fuera el primer presidente negro?

    Hace falta no evaluar a los líderes en función de su “identidad”, sino en si están identificando correctamente la fuente del problema, señalando los caminos hacia la liberación de la humanidad y activando a otras personas para hacer lo mismo.

    ***

    En las palabras de Bob Avakian, líder revolucionario y autor del nuevo comunismo:

    En lugar de “quedarse en su carril” y “meterse en el yo”, mientras este sistema avanza para aplastar aún más decisivamente cualquier esperanza de un mundo en el que valga la pena vivir, es necesario que las personas vean el panorama más amplio, se centren en los intereses más excelsos de la humanidad y en la posibilidad de un mundo mucho mejor — y actúen para hacerlo realidad...

    En lugar de soltar bajezas y comentarios criticones los unos a los otros, y estar divididas por “identidades”, es necesario que las personas trabajen para unificar a todos, de todas las partes de la sociedad, quienes es posible unificar en la lucha en contra de la opresión y la injusticia, con el objetivo de poner fin a este sistema que es la fuente de esta opresión e injusticia.

  • ARTICLE:

    Puntos esenciales de orientación revolucionaria — en oposición a los alardes y poses infantiles y las tergiversaciones de la revolución

    Actualizado

    La revolución es un asunto sumamente serio y hay que abordarla de manera seria y científica, y no con expresiones subjetivas e individualistas de frustración, alardes, poses y acciones que van en contra del desarrollo de un movimiento revolucionario de masas cuya meta es un mundo radicalmente diferente y mucho mejor, y cuyos medios coinciden fundamentalmente con esa meta y sirven para plasmarla en realidad. La revolución, y especialmente la revolución comunista, es y tiene que ser la acción de las masas populares, organizadas y dirigidas para librar una lucha cada vez más consciente para abolir todos los sistemas y las relaciones de explotación y opresión, y llevar a la humanidad a trascenderlas.

    Un concepto científico esencial del desarrollo de tal movimiento revolucionario es:

    Este sistema se basa en la explotación, aquí y por todo el mundo. Carece completamente de valor y nada podrá mejorar fundamentalmente hasta derrocarlo.

    Y que:

    En un país como Estados Unidos, solo se puede hacer una revolución para tumbar este sistema cuando se dé un cambio mayor y cualitativo en la situación objetiva, de modo que toda la sociedad esté en una profunda crisis, debido fundamentalmente a la naturaleza y al funcionamiento del sistema, y cuando junto con eso surja un pueblo revolucionario, de millones y millones de personas, consciente de la necesidad de un cambio revolucionario y resuelto a luchar por él. En tal lucha, el pueblo revolucionario y quienes lo dirigen tendrán que enfrentar la fuerza represiva violenta de la maquinaria del estado que encarna e impone el sistema de explotación y opresión, y para triunfar, la lucha revolucionaria tendrá que enfrentar y derrotar esa fuerza represiva violenta del viejo orden de explotación y opresión.

    Antes del desarrollo de una situación revolucionaria —y como la clave para hacer surgir un pueblo revolucionario en un país como Estados Unidos—, quienes ven la necesidad de una revolución y quieren contribuir a ella tienen que concentrar sus esfuerzos en elevar la conciencia política e ideológica de las masas y en forjar una gran resistencia política a las principales maneras en las que la naturaleza explotadora y opresiva de este sistema se concentra en las medidas y acciones de la clase dominante y sus instituciones y dependencias — todo esto con el objetivo de habilitar a más y más gente a captar la necesidad y la posibilidad de la revolución, cuando surjan las condiciones necesarias por medio del desenvolvimiento de las contradicciones del sistema, así como del trabajo político e ideológico de los revolucionarios.

    Sin tal situación revolucionaria —y en contraposición a la orientación revolucionaria y el trabajo político e ideológico revolucionario necesario—, iniciar o propugnar acciones violentas aisladas, de individuos o pequeños grupos divorciados de las masas, que intentan sustituirse por un movimiento revolucionario de las masas, es totalmente incorrecto y supremamente dañino. Incluso —o especialmente— si esto se hace en nombre de "la revolución", irá contra y de hecho perjudicará el desarrollo de un auténtico movimiento revolucionario de las masas, y el desarrollo de resistencia política a las infamias e injusticias de este sistema antes de que surja una situación revolucionaria. Coadyuvará a las medidas de las fuerzas altamente represivas del sistema existente para aislar, atacar y aplastar a las fuerzas revolucionarias y las fuerzas de la oposición política general que tratan de forjar una resistencia política masiva y lograr cambios sociales importantes y profundos por medio de la actividad e iniciativa política consciente de las masas.

  • ARTICLE:

    Carta de un lector:

    A los que están en los Revcom y en el Movimiento para la Revolución y sus entornos, y a todos los que anhelen un cambio fundamental

    Actualizado

    Aquí va una pregunta que quizá parezca sencilla pero en realidad es muy importante para que nos detengamos un minuto para reflexionar al respecto:

    ¿Por qué, después de 50 años en el camino revolucionario, Bob Avakian (BA) sigue siendo tan prolífico?

    ¿Por qué, por ejemplo, ha escrito todos los múltiples artículos que ha escrito, tan sólo desde principios de 2020?

    ¿Por qué sigue escribiendo artículos que abordan temas de gran envergadura — para dar unos pocos ejemplos rápidamente: la lucha por el derecho al aborto y la emancipación de las mujeres más en general; el Hermoso Levantamiento contra el asesinato policial en el verano de 2020 y la opresión y liberación del pueblo negro más en general; el constante auge del peligro del fascismo en Estados Unidos y sus muchas expresiones; los venenosos escollos y obstáculos presentados por las muchas diferentes tendencias del pensamiento “woke” (concienciado) y de la política de identidad; los impactos devastadores del parasitismo, la religión y el derrotismo entre los más oprimidos en la sociedad — una vez más, esto es tan sólo una pequeña muestra de los múltiples temas amplios los que BA ha abordado en el último par de años, todos desde la perspectiva de la relación de estas cuestiones particulares con hacer una revolución.

    Pero, una vez más, ¿por qué BA sigue haciendo todo este trabajo?

    ¿Por qué no simplemente concluye que, en vista de que él ya ha hecho avanzar la ciencia y ha desarrollado el marco, método, estrategia y visión que la humanidad necesita para hacer la revolución y crear un mundo radicalmente diferente —todo encarnado en el nuevo comunismo que él ha desarrollado—, que la única tarea sea simplemente repartir la obra que él ya ha hecho de manera amplia en la sociedad para ganarse a millones de personas a ésta y a la revolución que él está dirigiendo?

    Para ponerlo claro, hacer todo lo anterior no sólo ES importante, sino que es decisivo en determinar si la humanidad tendrá un futuro digno de vivir, o no.

    Pero, ¿por qué BA sigue haciendo todo el trabajo y escribiendo todos los artículos que sí hace?

    Una vez más, toma un momento para reflexionar sobre esa pregunta, aunque quizá creas que conozcas la respuesta…

    Ciertamente BA no lo hace “por diversión”. Es dudable que su motivación sea que encuentra “interesantes” en abstracto los temas los que aborda, o porque esté tratando de “educar” o “convencer” a sus lectores en un vacío.

    No. Yo sostengo fuertemente que la respuesta tiene una estrecha relación con nuestro entendimiento de lo que es la dirección —y la dirección de BA en particular— y lo que verdaderamente significa seguir a esa dirección.

    En nuestra sociedad, la manera en que la gente piensa tan frecuentemente acerca de la dirección está mal de pies a cabeza. Habitualmente perciben y presentan la dirección en términos muy estrechos, inmediatos y estrictamente prácticos: en cuanto a dar orientación para lo que las personas deben estar haciendo en una situación particular, en un contexto particular o en un momento particular. No obstante, si bien en algunas ocasiones quizá sea importante esta forma de dirección en un marco más amplio en la sociedad, según sean la naturaleza y los objetivos de esa dirección —y aunque en el caso específico de BA, él sí está dando dirección práctica críticamente importante de manera continua— la dirección en el sentido más importante y fundamental es algo mucho más profundo:

    El aspecto más esencial e importante de la dirección continua de BA se halla en la manera en que él identifica —en el sentido más panorámico y elevado— lo que la humanidad enfrenta; por qué nos encontramos en esa situación; dónde podemos ir y necesitamos ir; cómo llegar ahí; y todos los obstáculos que se nos interponen en el camino.

    Y en esto hay algo que no se entiende de manera adecuada, incluso dentro de las filas de la revolución: todos los elementos enumerados arriba, incluido “lo que enfrentamos” y “los obstáculos que se nos interponen en el camino” no se tratan simplemente del estado capitalista-imperialista y sus ejecutores armados, aunque obviamente esto es extremadamente significativo.

    NO. “Lo que enfrentamos” y “los obstáculos que se nos interponen en el camino” también, en un sentido muy crítico, incluyen el modo de pensar de las personas. Todos los modos completamente incorrectos y dañinos de entender y abordar la realidad. No solamente entre los enemigos de la revolución, sino entre sus amigos — de hecho, entre los que más necesitan esta revolución y constituirán la columna vertebral de sus fuerzas.

    Cabe releer el párrafo precedente porque es tan crítico, carajo, de entenderlo si queremos alguna oportunidad de aprovechar este momento poco común en que la revolución se vuelve posible.

    En términos simples: Tenemos cero oportunidades de activar a millones de personas para hacer una revolución sin transformar de manera masiva y radical el modo de pensar de las personas.

    Y tenemos cero oportunidades de cambiar de manera masiva y radical el modo de pensar de las personas sin una lucha ideológica férrea y contundente para arrancar a las personas a todas las necedades —y ¡existen muchas!— en que están envueltas, y ganárselas a la revolución.

    Eso es la razón más fundamental por lo que BA escribe todos los artículos que escribe. Cuando BA aborda cualquier cuestión y modo incorrecto de pensar, lo hace porque esa cuestión o modo incorrecto de pensar representa un importante obstáculo en el camino de ganarse a las personas a la revolución — un obstáculo al cual tenemos que transformar luchando con cuerpo y alma con las personas en un sentido ideológico a fin de cambiar radicalmente su modo de pensar a una escala masiva en toda la sociedad.

    Además, BA da dirección sobre cómo llevar a cabo esta lucha ideológica — el método y los principios para hacer frente a estos obstáculos ideológicos, para desmenuzar y darle vida a la profundidad y el contenido relacionados con varias cuestiones y contradicciones de una manera que es simultáneamente sencilla y compleja.

    ¿Quieres saber lo que significa ser dialéctico y materialista —aplicar el materialismo dialectico, el entendimiento de que toda la realidad consta de materia en movimiento que contiene contradicciones que a su vez abarca dentro de sí el potencial para el cambio radical— a cada cuestión y a cada aspecto de la realidad, al nivel más alto y de la manera más avanzada? Estudia lo que BA está haciendo y cómo lo hace.

    Todos nosotros debemos hacer esto, y todos nosotros debemos no solamente estudiar y absorber el método y dirección de BA sino también aplicar este método y dirección al salir nosotros a las calles y al mundo más amplio —en la vida real (“IRL” por sus siglas en inglés), en el Internet y por las redes sociales— y librar la lucha ideológica férrea y necesaria para arrancar a las personas del marco de este sistema e introducirlas en el marco de la revolución y la emancipación humana.

    No, no vamos a hacerlo al mismo nivel que BA — él ha forjado todo un nuevo marco para la revolución y la emancipación humana a lo largo de décadas, y sigue aplicando e incluso desarrollando y enriqueciendo más ese marco al nivel más alto.

    Pero urge que hagamos lo mismo que está haciendo BA al nivel más alto posible — estudiando, discutiendo y profundizando nuestra comprensión de las cuestiones ideológicas y barreras con las cuales él forcejea y el método científico con el cual él las aborda, y aplicando todo esto a lo que estamos haciendo en todo nuestro trabajo revolucionario y en luchar por activar a un pueblo revolucionario.

    Con cada escrito que sale de BA, debemos interrogar y examinar a fondo —y dirigir a los que estamos activando para que interroguen y examinen a fondo— preguntas clave como:

    ¿Por qué BA escribió esta obra particular que aborda esas cuestiones particulares?

    ¿Qué tiene que ver esto con hacer una revolución y con lo que enfrentamos en esa actividad?

    ¿Con cuál método, enfoque y principios BA aborda estas cuestiones? ¿Cuáles lecciones debemos sacar de esto y aplicar?

    ¿Cómo es inmensamente diferente la manera en que BA aborda estas cuestiones a las maneras de abordarlas que son populares o “de moda” en nuestra sociedad?

    Así es lo que significa ser pensadores críticos en el sentido más significativo.

    Así es lo que significa ser no solamente un fan de BA —lo que definitivamente necesitamos— sino de aún más importancia, un seguidor científico de BA.

    Así es cómo vamos a equiparnos ideológicamente —y activar, orientar y entrenar a muchas otras personas— para librar la lucha necesaria para arrancar a las personas del modo de pensar según los términos de este sistema y conseguir que piensen como emancipadores de la humanidad.

    Así es cómo vamos a hacer una revolución.

  • ARTICLE:

    En los años 1960, el gobierno propagó mentiras a fin de fomentar conflictos violentos al interior del movimiento

    Hoy es necesario volver a aprender las lecciones de esos años

    Actualizado

    ¿Sabía que de 1956 a 1971, el FBI llevó a cabo un programa cuyo propósito era fomentar conflictos al interior de los movimientos revolucionarios, así como de los movimientos más amplios para la reforma — conflictos que no sólo paralizaron estos movimientos, sino que sirvieron de tapadera para llevar a cabo inculpaciones falsas e incluso el asesinato directo de luchadores y activistas revolucionarios?

    ¿Sabía que metieron personas encubiertas en estos movimientos específicamente para crear o amplificar los conflictos? ¿Sabía que se basaban en chismes sin fundamento y a menudo en invenciones, así como en documentos falsificados, como parte de su arsenal?

    ¿Sabía que sacaban declaraciones de contexto para tergiversar los verdaderos puntos de vista de activistas y luchadores revolucionarios y las utilizaban como pretextos para campañas de difamación e intentos de enjuiciamiento?

    Todo esto salió a la luz en 1971, cuando algunos individuos valientes y heroicos se apropiaron de los expedientes que revelaban este programa, en un operativo nocturno para entrar en una oficina del FBI y sacar a la luz estas actividades criminales de parte del gobierno. Como resultado, muchas personas de los movimientos de la época, e inclusive más allá en la sociedad en general, adoptaron diferentes normas para resolver los inevitables conflictos sobre política e ideología de una manera basada en principios, y para impedir que la policía, el FBI y otras agencias gubernamentales propagaran calumnias, fomentaran conflictos y pusieran en peligro la vida de las personas activas en la lucha por la justicia.

    Muhammed Kenyatta waves stolen FBI documents, 1971.

     

    Muhammed Kenyatta agita documentos robados al FBI, 1971.    Foto: AP

    Ahora, décadas después, una nueva generación desconoce en una medida demasiado grande las actividades del FBI o los protocolos ampliamente adoptados. Vimos los resultados de eso en 2022, con la campaña de calumnias viles y muy peligrosas que se lanzó en contra de Rise Up 4 Abortion Rights (De Pie Por el Derecho al Aborto), los Revcom, Bob Avakian y Sunsara Taylor. Y hoy, a la luz de la mayor represión de parte del fascismo de Trump y las normas debiluchas que existen entre las personas en general, volvemos a postear este artículo.

    Instamos a nuestro lectorado a leer y difundir el artículo que aparece a continuación, y a insistir en la discusión y el debate basados en los principios en relación a los desacuerdos y a oponerse a todas las campañas peligrosas de mentiras, desinformación y tergiversaciones.

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    El FBI lanzó COINTELPRO en secreto en 1956 en el contexto del creciente movimiento por los derechos civiles, y posteriormente la administración Kennedy “se suscribió” a COINTELPRO. Su alcance fue amplio y despiadado. El FBI, en trabajo sincronizado con los “Escuadrones Rojos” de la policía local (policía política), redactó volantes para fomentar los conflictos entre los diferentes grupos. Enviaron cartas anónimas para advertir a los padres de familia y a los administradores de las escuelas de lo que supuestamente hacían sus hijos y alumnos. Llevaron a cabo vigilancia y represión policial en contra de los cafés antiguerra que se abrían cerca de las bases militares. Y aquellos que el FBI identificaba como líderes, en particular, los singularizaban para “neutralizarlos”, un eufemismo para presentarles graves cargos criminales falsos o matarlos.

    Uno de los operativos primeros, más feos y más graves del FBI puso en la mira a Malcolm X. Hace poco cubrimos esta persecución, y lo incluimos aquí como complemento de este artículo.

    La persecución a Martin Luther King mediante calumnias y acoso personal

    Uno de los elementos de los ataques de COINTELPRO contra el movimiento de los derechos civiles fue la difusión por parte del FBI de acusaciones sobre la vida sexual de Martin Luther King que no tenían nada que ver con la lucha por los derechos civiles, ni con los debates al interior de ese movimiento o en la sociedad en general. El FBI puso micrófonos en la habitación de King (¡!) y luego, directamente o haciéndose pasar por “individuos preocupados”, les envió supuesta “evidencia” grabada a los medios de comunicación y a otros, incluidos a las universidades a las que King había sido invitado a hablar, exigiendo que se le desinvitara. Hasta enviaron dicha grabación a su esposa, Coretta Scott King, con la esperanza de causar angustia y hacer desintegrar el matrimonio.

    El FBI también hizo circular acusaciones de que el movimiento de King tenía conexiones organizativas y financieras con comunistas, haciéndose aprovechar los prejuicios anticomunistas, para presionar (y proporcionar un pretexto) a los liberales blancos y a lo que el FBI identificaba como “la comunidad negra responsable” para que se mantuvieran alejados del movimiento de los derechos civiles en un momento en que la policía y el Ku Klux Klan atacaba brutalmente y mataban a activistas de los derechos civiles, y como tapadera para la vigilancia masiva contra el movimiento de los derechos civiles. Independientemente de que las autoridades estuvieran directamente inmiscuidas, o no, en el asesinato de King en Memphis en 1968, como han insistido su familia y sus allegados, el operativo COINTELPRO creó las condiciones que facilitaron su asesinato y se prolongó durante un año después de su muerte.

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    Documentos del FBI contra Martin Luther King, Jr.   

    La persecución al Partido Pantera Negra: Fomentar conflictos a fin de asesinar a su liderazgo

    Uno de los principales objetivos y ejes de COINTELPRO era aislar y poner trampas para poder atacar a las fuerzas más revolucionarias de la época, especialmente al Partido Pantera Negra (BPP). El director del FBI, J. Edgar Hoover, en un memorando secreto, escribió un directriz que pidió que las oficinas regionales tomaran “medidas de contrainteligencia imaginativas y contundentes a fin de paralizar al BPP”. (Énfasis añadido.)

    Al igual que le hicieron a Malcolm X (véase el artículo acompañante), el FBI a menudo se centró en conseguir con falsos pretextos que otros individuos hicieran su trabajo sucio. Por poner un ejemplo infame, el FBI falsificó una carta, supuestamente de alguien en la comunidad, dirigida a Jeff Fort, el líder de los Blackstone Rangers, una pandilla de Chicago de la época, en la que se afirmaba que el Partido Pantera Negra estaba preparando un atentado en su contra. En este caso, en el ambiente de la época en el que existía una amplia cultura de alerta ante las maniobras de las autoridades para falsificar acusaciones con el fin de tender trampas a la gente, y en el que existía un amplio respeto por el BPP y la revolución, Fort decidió que la carta amenazadora no era creíble. Esta carta formaba parte de un operativo más amplio de COINTELPRO que puso en marcha los acontecimientos que condujeron al asesinato del líder del BPP, Fred Hampton, por parte de la policía de Chicago y el FBI en 1969.

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     La policía de Chicago con el cuerpo de Fred Hampton.    Foto: AP

    En otro operativo COINTELPRO, la oficina del FBI en Los Ángeles fraguó un plan para falsificar una carta en la que se afirmaba que la US Organization (Organización de Esclavos Unidos), que había estado atacando al BPP, creía que el BPP tenía un contrato para matar a su líder. La oficina del FBI en Los Ángeles escribió que el objetivo era que “esta medida de contrainteligencia [resultara] en una venganza entre Esclavos Unidos y el BPP”. El operativo fue parte de lo que llevó al terrible asesinato de los líderes de los Panteras Negras, John Huggins y Alprentice “Bunchy” Carter, a manos de miembros de Esclavos Unidos en Los Ángeles.

    Black Panthers, Bunchy Carter and John Huggins

     

     Bunchy Carter y John Huggins, líderes de los Panteras Negras, asesinados en 1969.   

    Una vez más, que había verdaderas cuestiones que resolver, cuestiones que investigar y debates que resolver mediante lucha entre aquellos que luchaban por un mundo diferente y mejor de diferentes maneras, procedentes de diferentes puntos de vista en aquel momento, al igual que ahora. El patrón y la práctica de COINTELPRO era: sacar provecho de estas contradicciones a fin de convertirlas en ataques personales viles y destructivos, con el objetivo de hacer desintegrar los movimientos para el cambio social, y en un eje de aislar y poner trampas a las fuerzas y los líderes más radicales y revolucionarios para lo que los documentos de COINTELPRO eufemísticamente llamaron “neutralización”.

    Conclusión: no se deje llevar —y no tolere— el tipo de comportamiento que emula lo que el FBI ha utilizado para destruir los movimientos sociales. Denúncielo.

    FBI surveillance files on Bob Avakian.

     

    Expedientes de vigilancia del FBI en contra de Bob Avakian.    

    Identificar y perseguir a Bob Avakian desde temprano

    En su autobiografía, From Ike to Mao and Beyond, Bob Avakian (BA), que emergió como revolucionario en la década de 1960 y hoy lidera al movimiento para la revolución, habla de la manera en que fue un objeto de vigilancia. En una manifestación, se le acercó el jefe del “escuadrón rojo” de la policía de Berkeley y le dijo a BA que éste y la Unión Revolucionaria (la UR, en cuya formación BA desempeñó un papel fundamental) estaban bajo vigilancia.

    BA ha escrito de haber estado en Chicago para la Convención de Nueva Política y de volver a su coche y encontrar a un tipo que era “obviamente del escuadrón rojo de Chicago o del FBI” en un coche detrás de su coche “anotando cosas”. Una solicitud para la divulgación de información de espionaje en su contra bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA) reveló que la Cámara de Representantes había elaborado “todo un informe y una investigación sobre la UR”. Otra solicitud bajo la FOIA también mostró que BA estaba bajo vigilancia en Maywood, un suburbio de Chicago, y que el FBI había hecho un croquis del interior de su casa, “que indicaba a través de cuáles ventanas se podían ver las diferentes cosas que ocurrían dentro de la casa”. Se trataba de un tipo de croquis similar al que utilizaron el FBI y los policías de Chicago que les permitió asesinar a Fred Hampton, líder del Partido Pantera Negra de Chicago.

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    Forro de la autobiografía de Bob Avakian, libro en inglés. Hay pasajes en español aquí.   

    Recursos:

    El libro The COINTELPRO Papers, de Ward Churchill y Jim Vander Wall, contiene una inmensa colección de memorandos e informes originales del FBI que incluyen documentación sobre los incidentes descritos en este artículo. Está disponible en forma de pdf en línea.

    Este artículo se basa en las entregas de la serie Crimen Yanqui en revcom.us: Crimen Yanqui Caso #41: COINTELPRO — El FBI pone en la mira a la Nueva Izquierda, 1964-1971 y Crimen Yanqui: Caso #42: COINTELPRO — el FBI pone en la mira a la lucha por la libertad negra, 1956-1971.

    Una importante carta que extrae lecciones, para hoy, del operativo COINTELPRO contra Malcolm X: Una reflexión sobre las cochinadas — antes y ahora.

  • ARTICLE:

    “No digan nada”: un principio fundamental para resistirse a la represión y defender los derechos del pueblo

    El fascismo de Trump y MAGA [Hacer que Estados Unidos vuelva a tener grandeza] se está imponiendo agresivamente en esta sociedad en muchos sentidos horrorosos, infundiendo miedo y presiones para cooperar con las autoridades gubernamentales. Una de las formas en que están haciendo frente a las personas con este fascismo se halla en situaciones en las que paran a las personas mientras realizan sus actividades cotidianas en la escuela, el trabajo o al ir de compras para comida y artículos de primera necesidad. En este momento, esa es una realidad viva para las personas que están en la mira como inmigrantes “ilegales”, en función de su apariencia o su forma de hablar. Pero hay otras situaciones que pueden ser igualmente aterradoras: como cuando arrestan a un individuo en una protesta política o en relación con ésta, o cuando la policía interroga a un individuo el que no tiene ni idea de qué se trata. En todos los casos, las personas necesitan conocer cuál es la mejor manera de responder para impedir que estas agencias gubernamentales hagan un gran daño.

    En la cultura popular en que las películas y programas de televisión, todas las series policiacas omnipresentes de una forma u otra, e inclusive las noticias, pregonan el mismo tema: si la policía quieren hablar con un individuo, ya que supuestamente es culpable de un delito. Cuando el individuo ejerza sus derechos legales propios, consideran que eso es otra prueba de culpabilidad; incluso se refieren con desdén al derecho más básico —el de tener un abogado para defenderse contra la arremetida legal e ilegal de la policía, de los fiscales y de los jueces— como que al ejercerlo al “contratar a un abogado”, el individuo fuera culpable o tuviera algo que ocultar.

    Miranda Rights, four points.

     

    DERECHOS MIRANDA 
    1. Tiene derecho a guardar silencio. 
    2. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal judicial. 
    3. Tiene derecho a contar con un abogado. 
    4. Si no puede pagar un abogado, el tribunal le asignará uno.  Fuente: abogado.com   

    A veces se oye a los policías leer lo que se llama Derechos (Advertencia) Miranda (vea el recuadro) a un individuo al que pretenden interrogar, indicando que éste tiene el derecho a permanecer en silencio y el derecho a contratar a un abogado. Pero luego todo avanza como si el individuo interrogado estuviera mostrando su culpabilidad al negarse a responder a las preguntas y al contratar a un abogado que lo represente.

    Pero en situaciones de la vida real, el mejor consejo que los abogados dan a cualquier individuo al que la policía arresta, interroga o contacta de cualquier forma es: NO DIGAN NADA.

    Es importante que las personas conozcan los derechos con los que SÍ cuentan cuando los agentes de la represión vienen husmeando. Y es especialmente importante insistir en esos derechos inclusive cuando las personas están bajo ataque cada vez más.

    Bob Avakian ha abordado este tema en su e-mensaje @BobAvakianOfficial REVOLUCIÓN #106:

    Como hemos dejado en claro los revcom (comunistas revolucionarios) en la Declaración NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE: “Mientras sigamos viviendo bajo el dominio de este sistema del capitalismo-imperialismo, defenderemos a las personas contra los ataques a su vida y a los derechos que se supone que garantiza la Constitución de los Estados Unidos”.

    Así que, ¿cuáles derechos, según la Constitución de los Estados Unidos, se supone que deben aplicarse durante un arresto o en cualquier contacto con la policía o las agencias gubernamentales? ¿Cómo es que las personas deban defender sus derechos individual y colectivamente, y qué tipo de cultura se necesita para resistir a las fuerzas represivas del gobierno?

    El derecho a quedarse callado — No digan nada

    Al encontrarse frente a los agentes de la represión del gobierno (aquí nos referimos a la policía y los fiscales locales, agentes del orden público a los niveles federal o estatal, o diversos organismo gubernamentales), el principio de “No digan nada” es un principio legal importante en general, y es crucial en la lucha para proteger a los varios movimientos de resistencia y de la revolución contra la represión gubernamental. Los abogados defensores en derecho criminal y las organizaciones de derechos civiles recalcan muy fuertemente este principio: usted tiene un DERECHO de permanecer en silencio.

    Muchas organizaciones de derechos jurídicos, tales como la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU) y el Gremio Nacional de Abogados (NLG), han publicado materiales para informar a las personas acerca de sus derechos. Lo más importante que recomiendan es ejercer su derecho de NO responder a preguntas.

    Por ejemplo, lo siguiente es de un folleto publicado por la ACLU del Sur de California:

    QUÉ DEBE HACER SI LA POLICÍA, UN AGENTE DE INMIGRACIÓN O EL FBI LO DETIENE

    • Usted tiene el derecho de permanecer en silencio. Si desea ejercer ese derecho, dígalo en voz alta.
    • Usted tiene el derecho de negar permiso a un registro de su persona, vehículo o casa.
    • Si no está bajo arresto, tiene el derecho de irse con calma.
    • Usted tiene el derecho a un abogado, si lo arrestan. Pida uno inmediatamente.
    • Sin importar de su estatus migratorio o de ciudadanía, usted tiene derechos constitucionales.

    El NLG da consejos sobre lo que usted debe hacer si un agente del FBI o de la policía viene tocando a su puerta:

    No abra la puerta. Declare que va a quedarse callado. No conteste a ninguna pregunta ni dé su nombre. Pueden usar todo lo que usted diga, por tan inocuo o insignificante que parezca, en contra de usted u otros. Pídales a los agentes que deslicen su tarjeta de presentación por debajo de la puerta y dígales que su abogado se les pondrá en comunicación. Si el agente u oficial explica sus razones por tratar de entrevistarse con usted, tome unos apuntes y déle esa información a su abogado75.

    ¿Cómo sería perjudicial si yo hablara?

    Hay muchos mitos y mentiras promovidos en la cultura imperante y por la propia policía que dejan a las personas confundidas y con la sensación de que no tienen ninguna opción salvo cooperar. Eso es totalmente erróneo y peligroso para cualquier movimiento de resistencia entre las personas.

    Mito #1: Cooperar hará que se larguen las autoridades.

    De hecho, a menudo eso tiene exactamente el efecto opuesto. Después de todo, si identifican a un individuo como “hablador” o un eslabón débil, se aprovecharán para sacarle toda la información que puedan. Pueden volver con más preguntas o seguir con este enfoque hacia la interrogación con otros.

    Mito #2: Hablar impedirá la detención.

    Las autoridades fomentan la ilusión de que una persona debe tratar de “salvarse el propio pescuezo” cooperando y hablando. En realidad, como recalcan la ACLU y el NLG, en muchas circunstancias hablar puede aumentar la posibilidad de que arresten a una persona y puede rematar el caso en su contra y en contra de otras personas.

    Mito #3: Siempre que la información proporcionada sea inocua, hablar no tiene nada de mal.

    Cuando las personas no conocen sus derechos y hablan voluntariamente con las autoridades, eso puede perjudicar mucho, sin importar qué información den.

    Eso se debe a que en primer lugar la persona no conoce la agenda completa de las autoridades, no tiene bases para evaluar si la información es “inocua” o no. Aunque las autoridades dicen que están investigando algo que no tiene ninguna relación con su política o sus actividades políticas (o aquellas de otros), las apariencias engañan. Las autoridades pueden tergiversar y tergiversarán cualquier información para sacar provecho a su favor.

    En segundo lugar, el acto de hablar anima a las autoridades a usar esta táctica y a perseguir a otros.

    En último lugar y de más importancia, hablar alimenta los esfuerzos del gobierno de eliminar a cualquier movimiento de oposición y disentimiento, mientras que mantenerse firme y no hablar como asunto de principios contribuye a forjar una cultura de resistencia y desafío.

    Mito #4: Si no coopero, ¿no les dará la impresión de que tengo algo que esconder?

    Según el Centro por los Derechos Constitucionales (CCR):

    Ésta es una de las preguntas más frecuentes que se hacen. La respuesta tiene que ver con la naturaleza de las investigaciones de “inteligencia” política y el trabajo del FBI. Los agentes tratarán de hacer que usted se preocupe de que “dará una mala impresión” si usted no coopera. Muchas personas que no conocen los métodos del FBI se preocupan por la no cooperación.... Ellos [el FBI] están resueltos a conocer las costumbres, opiniones y afiliaciones de las personas de las que no tienen sospechas de haber hecho algo mal....

    Harán cualquier cosa para conseguir que una persona hable: desde estrategias de policía bueno/policía malo (con el objetivo de que la persona “se abra” al policía más comprensivo) hasta amenazas y brutalidad abierta. También utilizan “juegos mentales” como decir que otros ya han delatado sobre una persona; o van al extremo de decirle falsamente a una persona que un miembro de su familia ha muerto a fin de conseguir que la persona baje la guardia y revele información sobre sí misma o sobre otras personas.

    Cualquier información que proporcione una persona, sin importar qué tan insignificante parezca, puede ser tergiversada y utilizada en contra de esa persona misma, o en contra de personas y organizaciones las que ponen al descubierto y se oponen a los crímenes de este sistema. El gobierno tiene un largo historial de mentir sobre los hechos y de fabricar “pruebas” para incriminar a los activistas del movimiento y a los revolucionarios. Toman la información obtenida de una variedad de fuentes y la utilizan de las formas más siniestras, incluido el asesinato. En consecuencia, no hay razón por la que estar en lo más mínimo a la defensiva sobre no hablar o no cooperar con las autoridades.

    Si una persona piensa que puede decirle “tonterías” a un agente, eso también es una trampa. Los investigadores están entrenados para ser “amables” y escuchar las historias de las personas. Para citar un libro de texto sobre técnicas de interrogatorio: “Dejar que el sujeto diga algunas mentiras, y que aparentemente se salga con la suya, es una técnica excelente, y funciona bien con muchos tipos de sujetos. Hemos visto que las mentiras de parte del sujeto funcionan en beneficio del interrogador…”. El NLG ha señalado:

    Tenga en cuenta que, aunque ellos cuentan con permiso para mentirle a usted, mentirle a un agente del gobierno es un delito. Permanecer en silencio no es ningún crimen. Las cosas más seguras que se pueden decir son “Voy a permanecer en silencio”, “Quiero hablar con mi abogado” y “No doy mi consentimiento a un allanamiento o registro”. [énfasis añadido]76

    Conclusión

    Según se ilustra en este artículo, como parte de tratar de desbaratar a los movimientos de resistencia y revolución, los agentes del gobierno (sean de la policía, el FBI, los fiscales, etc.) han desarrollado métodos para engañar, intimidar y brutalizar a las personas para que cedan sus derechos y protecciones jurídicos establecidos por el sistema jurídico en Estados Unidos. Hay que entender nítidamente esta dinámica y verdad básica, y si varias organizaciones y movimientos toman en serio los retos que enfrentan, tienen que debatir y ver cómo resistir tal represión, apoyándose principalmente en los movimientos de masas de personas.

    La historia ha mostrado que cuando la gente decente se niega a ceder la autoridad moral sobre lo que está bien y lo que está mal, está en mejores condiciones de resistir la represión y seguir desarrollando la resistencia. Si no adoptan esta orientación, se encuentran en una situación en la que: “Aquello a lo que no resistas ni te movilices para detenerlo, aprenderás a aceptarlo o te verás obligado a aceptarlo”. Parte de desarrollar una cultura de desafío y resistencia entre las personas que se oponen al fascismo y a los crímenes de este sistema es negarse a permitir que el gobierno intimide o embauque a las personas para que renuncien a la resistencia, y negarse de cualquier manera a ser cómplices de esa intimidación y represión.

    En este contexto, los principios jurídicos que subyacen al “No digan nada” asumen mayor importancia. Cuando los agentes policiales aborden a las personas, éstas no deben dejarse engatusar de modo que cedan los derechos legales que sí tienen, pues si hacen eso, eso simplemente llevará a fortalecer el aparato represivo del estado, y contribuirá a minar la capacidad de desarrollar un movimiento para una revolución para derrotar este sistema y crear un sistema fundamentalmente diferente y mucho mejor.

    Immigrant Legal Resource Center red cards

     

    Tarjetas rojas

    Se está distribuyendo miles de tarjetas rojas en las comunidades de inmigrantes en todo Estados Unidos, aconsejando a la gente sobre sus derechos. A continuación una versión en español de las “tarjetas rojas”:

    No deseo hablar con usted, contestar sus preguntas, o firmar o entregarle ningún documento, basado en mis derechos por la V Enmienda, bajo la Constitución de los Estados Unidos. No le doy permiso para ingresar a mi casa basado en mis derechos por la IV Enmienda, bajo la Constitución de los Estados Unidos, a menos que usted tenga una orden de ingreso, firmada por un juez o magistrado con mi nombre en ella, y que usted la deslice por debajo de la puerta. No le doy permiso de registrar ninguna de mis pertenencias, basado en mis derechos por la IV Enmienda. Yo elijo ejercer mis derechos constitucionales. Estas tarjetas están disponibles por igual para ciudadanos y no ciudadanos.

    • NO ABRA LA PUERTA si un agente del servicio de migración toca a la puerta.

    • NO CONTESTE NINGUNA PREGUNTA del agente del servicio de migración si éste trata de hablar con usted. Usted tiene derecho a mantenerse callado.

    • NO FIRME NADA sin antes hablar con un abogado. Usted tiene el derecho de hablar con un abogado.

    • Si usted está fuera de su casa, pregúntele al agente si tiene la libertad de irse y si él le dice que sí, váyase con calma.

    • ENTRÉGUELE ESTA TARJETA AL AGENTE. Si usted está dentro de su casa, muestre la tarjeta por la ventana o pásela debajo de la puerta.

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    NOTAS:

    1. Operation Backfire: A Survival Guide for Environmental and Animal Rights Activists, Gremio National de Abogados, 2009 (en inglés). [volver]

    2. “Know Your Rights! What to Do if Questioned by Police, FBI, Customs Agents or Immigration Officers”, del Gemio Nacional de Abogados, capítulo del Área de la Bahía de San Francisco, la ACLU del Norte de California y el Comité Anti-Discriminación Árab-Estadounidense (ADC-SF), 2004 (en inglés). [volver]