TEORÍAS DE CONSPIRACIÓN, “CERTEZA” FASCISTA, PARÁLISIS LIBERAL O
UN ENFOQUE CIENTÍFICO DE CAMBIAR EL MUNDO

(La versión larga — la verdad elaborada)

La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto la importancia de la ciencia — el método y enfoque científico para conocer y cambiar el mundo. Pero existe un gran problema en la forma en que la gente ha sido entrenada y condicionada para pensar (o no pensar). Aunque la gente en el ámbito de la medicina procede sobre la base de un enfoque científico y, en el contexto de esta crisis del coronavirus, los “liberales” insisten en que ahora es de vital importancia “escuchar a los científicos”, durante demasiado tiempo los “liberales” y los “progresistas” se han dejado paralizar por un agnosticismo relativista, con una carencia —y a menudo incluso con un rechazo de la idea misma— de la certeza (con nociones ridículas como “¿Cómo puedes saber lo que es realmente cierto? Nadie puede decir que su verdad es más grande que la verdad de otra persona”, y así sucesivamente). Mientras tanto, las fuerzas fascistas, caracterizadas por una verdadera mentalidad de la edad de las tinieblas, y firmemente convencidas de la “verdad” de toda suerte de teorías de conspiración lunáticas que promueven “valores” y objetivos fascistas, están abrazando con entusiasmo un filisteísmo cruel, con un deliberado rechazo al pensamiento crítico, con una oronda ignorancia, desafío y denigración de la ciencia y del método científico.

Dicho de otra manera, en términos de las principales tendencias de la sociedad en su conjunto: los que tienen la mayor certeza son los que están más desconectados de la realidad.

Lo que complica más la situación y lo que es una dimensión adicional de este problema es el hecho de que, si bien no comparten sino que se oponen firmemente a los “valores” y objetivos de los fascistas, muchas de las masas básicas, que están duramente oprimidas bajo este sistema, también sospechan de la ciencia y del análisis con base científica e incluso se inclinan por rechazarlos. Pero esto también las deja vulnerables a toda una sarta de “teorías de conspiración” infundadas y otras ideas erróneas y nocivas, como la noción de que no importará nada de lo que la gente haga porque “todo está en manos de Dios”.

La respuesta a todo esto es no renunciar a conocer la realidad, o simplemente creer lo que parece tener sentido, o lo que dice alguien que conoce, o lo que le da consuelo (al menos por un tiempo). La verdad de algo no depende de quién lo diga o de cómo te haga sentir. Cuando algo proviene de una fuente que te gusta, eso no lo hace verdad; y cuando algo proviene de una fuente que no te gusta, eso no lo hace falsoY la verdad no es un “concurso de popularidad”. Cuando mucha gente cree algo, eso no lo hace verdad; y cuando solamente unas pocas personas creen algo, eso no lo hace falso.

La verdad es objetiva — lo que quiere decir: el que algo sea cierto o no depende de si corresponde a la realidad material. (A ciertos niveles, la verdad de las cosas es obvia — por ejemplo, la verdad de que si llueve fuerte y estás expuesto a la lluvia por un período de tiempo prolongado, te mojarás. Pero hay niveles más profundos de las cosas, y la verdad acerca de ellas es más compleja y requiere un conocimiento más desarrollado — por ejemplo, qué causa la lluvia, por qué está lloviendo donde te encuentras y no en otro lugar, y así sucesivamente. Pero en todos los casos, a todos los niveles, rige este hecho: el que algo sea cierto o no depende de si corresponde a la realidad material). Para separar lo que es falso de lo que es cierto y tener bases firmes en términos de conocer las cosas, hace falta el método y enfoque científico de la realidad  y sí, una certeza con una base científica, donde dicha certeza puede y debe establecerse.

La ciencia no es otro “dogma” —otro “conjunto de creencias” que no se ha verificado ni se ha comprobado— es lo contrario de eso. Obviamente son importantes las conclusiones basadas en la aplicación del método científico, pero la ciencia no es solamente una “colección de conclusiones”, y mucho menos es un conjunto de “preceptos” que no se toman de la realidad y no están en sintonía con la realidad, o que una vez reflejaban la realidad pero se han vuelto congeladas y “osificadas” y ya no corresponden a una realidad cambiante. La ciencia es, sobre todo y más esencialmente, un método. En este sentido, lo siguiente es muy relevante, de una entrevista a Ardea Skybreak, una científica con formación profesional y promotora del nuevo comunismo como un avance adicional en la ciencia de la revolución:

Así que pienso que para empezar valdría la pena hablar acerca de lo que es la ciencia, desmitificarla un poco. La ciencia tiene que ver con la realidad material, y se podría decir que toda la naturaleza y toda la sociedad humana son el campo de la ciencia; la ciencia puede tratar con todo esto. La ciencia es una herramienta muy poderosa. Es un método y un enfoque que nos permite poder decir qué es la verdad, qué corresponde a la realidad tal como en realidad es. En este sentido, la ciencia es muy distinta a la religión o al misticismo, o cosas por el estilo, que explican la realidad invocando fuerzas imaginarias y que no dan evidencia concreta para ninguno de sus análisis. En contraste, la ciencia exige pruebas. Requiere evidencia. Es un proceso basado en la evidencia. Esto es muy importante. La ciencia es un proceso basado en la evidencia1.

Sin juzgar las cosas por si existe evidencia convincente para ellas —y sin evaluar lo que la gente dice comparándolo con lo que la evidencia muestra sobre la realidad material— ¡es posible terminar por creer casi cualquier cosa! O, como dice Skybreak:

Sin ciencia estamos a la merced de ser manipulados, o de tener nuestra forma de pensar manipulada y de no ser capaces de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo cierto y lo falso2.

Y:

Sea que hablemos de la realidad material de una enfermedad, de un ecosistema natural o de un sistema social en que viven los seres humanos, la ciencia nos permite analizar sus componentes, su historia, cómo es que llegó a ser como es, de qué está hecho, cuáles son las características que lo definen, y su carácter contradictorio (un tema al que volveremos) y por lo tanto cuál es la base para que cambie, o sea cambiado, si es nuestra intención cambiarlo. Sea que deseemos curar una enfermedad o crear una mejor sociedad, necesitamos de este proceso científico basado en la evidencia3.

Skybreak enfatiza que la ciencia no es misteriosa, sino que es algo que cualquiera puede aprender y aplicar. También habla de la contradicción de que a veces a las personas no les late la ciencia, en parte porque se les ha dado un sentido equivocado de lo que es la ciencia, y

Otra razón por la que la ciencia quizás no les late a algunas personas es que ha habido ciencia mala.... en ocasiones en la historia han utilizado la ciencia para promover la idea de que algunas razas son inferiores a otras…. Pues, esa es ciencia basura. De hecho se puede usar métodos científicos rigurosos para comprobar que eso fue ciencia mala nada más. No es solamente mala en “lo moral” —aunque sí lo es, pero también es mala en lo científico— es completamente falsa y eso lo podemos comprobar por medio de la ciencia buena4.

Como lo he dicho, en concordancia con algo esencial explicado por Skybreak:

Es la “ciencia buena” —el método y enfoque científico de partir de la evidencia sobre la realidad para entender cómo de veras es la realidad, por qué es como es y cómo está cambiando y podría cambiar más— la que tenemos que aplicar de manera consecuente si queremos transformar el mundo para arrancar de raíz la opresión y la explotación5.

Aplicar de manera consecuente un método científico, seguir la verdad dondequiera que conduzca

Con demasiada frecuencia, y con no poca ironía, los “liberales”, “progresistas” y “concienciados” educados de la clase media actúan como si estuvieran afirmando cierta verdad profunda cuando rechazan la noción misma de la “verdad” y critican y denuncian por dogmáticos (o incluso tiránicos) a aquellos que dicen que han llegado a conocer ciertas verdades definidas. Pero, una vez más, oponerse al método y enfoque científico —y negar la posibilidad de llegar a conocer verdades importantes aplicando este método y enfoque— solo puede conducir a resultados malos, a veces extremadamente malos, dejando a las personas agobiadas por toda suerte de ignorancia y prejuicio, privando a las personas de la capacidad de conocer y cambiar el mundo en un sentido fundamentalmente positivo. ¿Y este enfoque —de negar la posibilidad o deseabilidad de conocer la verdad y denunciar a aquellos que dicen haber descubierto verdades importantes claras— es realmente válido y viable, algo con lo que las personas pueden o deberían adherirse? Cuando, por ejemplo, Jonas Salk anunció que por fin había desarrollado una vacuna para tratar la terrible enfermedad de la polio, ¿la gente de hecho debiera haber sospechado de su afirmación y la debiera haber rechazado sin siquiera investigarla, y debiera haber criticado (o incluso marginado) a Salk por tener la cachaza de afirmar que había llegado a conocer una verdad importante (entender la enfermedad de la polio y la manera de combatirla)? ¿La gente de hecho debería responder de esa manera en caso de desarrollarse, o cuándo se desarrolle, una vacuna contra la Covid-19? Podría citarse casi un sinfín de ejemplos semejantes.

Como he enfatizado, al hablar de lo que es un principio epistemológico fundamental del nuevo comunismo:

La verdad es un reflejo correcto real de la realidad, y de su movimiento y desarrollo. Y, como se sabe, es cierto que nadie nunca puede contar con toda la verdad. Eso es parte de entender correctamente la realidad, es parte del método científico. Pero… es cierto que uno puede llegar a hacer determinaciones definidas y definitivas sobre la realidad de muchas cosas específicas, aunque siempre tiene que estar dispuesto a aprender más, y a considerar la posibilidad de que resulte que una parte de lo que pensaba que era cierto no lo fuera, o que se dan nuevos acontecimientos que implican que el mundo ha cambiado de modo que sea necesario modificar su entendimiento previo. Todo esto también es parte del método científico. Cuando hablamos de la verdad, no hablamos de LA VERDAD como una verdad absoluta y final, pero tampoco hablamos de una narrativa. Hablamos de un enfoque científico de conocer la realidad y luego, sobre esa base, de transformarla. Y el enfoque científico de ese proceso de analizar y sintetizar la realidad puede sacar conclusiones importantes y definitivas, a la vez que esto es un proceso continuo el cual nunca se completará porque nunca se puede captar toda la realidad — entre otras cosas porque está cambiando constantemente y porque siempre habrá aspectos de la realidad en los que los seres humanos ni siquiera habrán penetrado en un momento dado, ni hablar de llegar a entender6.

Existe una conexión definitiva entre el relativismo y el agnosticismo de una cantidad exageradamente grande de “liberales” educados de la clase media y su renuencia, si no su obstinada negativa, a reconocer el peligro fascista que representa el régimen de Trump y Pence por lo que es y lo que se requiere hacer ante esto — lo que es una lucha decidida contra este fascismo, una lucha que no se apoya ni confía en el sector “tradicional” de la clase dominante (representada por instituciones como el Partido Demócrata) y el sistema al que sirven, que ha engendrado este fascismo (de cuyas contradicciones básicas ha surgido este fascismo como esfuerzo por resolver estas contradicciones dentro de los límites de este sistema y bajo los términos más extremos).

Aún más fundamentalmente, existe una conexión definida entre el relativismo y el agnosticismo de tales “liberales” y su resistencia o su obstinada negativa a aplicar un enfoque consecuentemente científico basado en la evidencia y, sobre esta base, seguir la verdad adondequiera que conduzca, particularmente respecto a cuestiones históricas, sociales y políticas — porque a lo que lleva es a demoler las preciadas ilusiones y prejuicios de los “liberales” con respecto al rol concreto de esta “gran democracia estadounidense”, a lo largo de su historia y por todo el mundo; la naturaleza concreta del sistema bajo el cual vivimos, el capitalismo-imperialismo; y la verdadera experiencia de la lucha revolucionaria contra este sistema, y más particularmente la experiencia del movimiento comunista y las sociedades socialistas que ha gestado.

Al explorar profundamente estas cuestiones, y al sacar lecciones de las muchas dimensiones diferentes de la experiencia humana, he desarrollado un nuevo comunismo, el que es una continuación de la teoría comunista como se había desarrollado previamente, pero también representa un salto cualitativo más allá de dicha teoría y, en algunos aspectos importantes, representa una ruptura con dicha teoría, y el que ha puesto al comunismo sobre una base científica aún más consecuente, ofreciendo la estrategia y la dirección para una revolución real y una sociedad radicalmente nueva en el camino hacia la emancipación real.

Con respecto a todo esto, cabe repetir algo muy importante enfatizado por Ardea Skybreak:

Sea que deseemos curar una enfermedad o crear una mejor sociedad, necesitamos de este proceso científico basado en la evidencia.

Y específicamente en términos de crear una mejor sociedad — al oponerse al fascismo del régimen de Trump y Pence, y aún más fundamentalmente al dar un salto radical más allá de este sistema capitalista-imperialista (el que ha engendrado este fascismo) y al crear un mundo mucho mejor: se necesita el método y enfoque científico del nuevo comunismo.

 


1. CIENCIA Y REVOLUCIÓN, Sobre la importancia de la ciencia y la aplicación de la ciencia a la sociedad, la nueva síntesis del comunismo y la dirección de Bob Avakian, Una Entrevista a Ardea Skybreak, énfasis en el original. Ardea Skybreak es una científica con formación profesional en el campo de la ecología y la biología evolutiva y una promotora del nuevo comunismo desarrollado por Bob Avakian. Skybreak es también el autor del libro muy importante La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: saber qué es real y por qué importa, Editorial Tadrui, 2006. La entrevista completa a Ardea Skybreak (CIENCIA Y REVOLUCIÓN) está disponible en revcom.us.

En esta entrevista, Skybreak analiza con cierta profundidad la manera en que, al resumir la experiencia histórica del movimiento comunista y al sacar lecciones de una amplia gama de la experiencia humana, Bob Avakian ha desarrollado un nuevo comunismo que encierra un salto adicional en la aplicación del método y enfoque científico a la cuestión de la manera en que de hecho se podría crear una sociedad y mundo mejor, sin explotación y opresión. Como señala este artículo, el nuevo comunismo “es una continuación de la teoría comunista como se había desarrollado previamente, pero también representa un salto cualitativo más allá de dicha teoría y, en algunos aspectos importantes, representa una ruptura con dicha teoría, y el que ha puesto al comunismo sobre una base científica aún más consecuente, ofreciendo la estrategia y la dirección para una revolución real y una sociedad radicalmente nueva en el camino hacia la emancipación real”.

En diversas obras, y en particular en el libro EL NUEVO COMUNISMO: La ciencia, la estrategia, la dirección para una revolución real, y una sociedad radicalmente nueva en el camino hacia la verdadera emancipación (Editorial Aurora Roja, 2018; pedidos en revcom.us) y en Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básico (que está disponible en revcom.us), Bob Avakian analiza lo que tiene de nuevo el nuevo comunismo y su relación con la anterior teoría comunista.  [volver]

2. CIENCIA Y REVOLUCIÓN.  [volver]

3. CIENCIA Y REVOLUCIÓN.  [volver]

4. CIENCIA Y REVOLUCIÓN.  [volver]

5. Por qué nos hace falta una revolución real y cómo concretamente podemos hacer la revolución. El texto en español y el audio en inglés de este discurso de Bob Avakian están disponibles en revcom.us.  [volver]

6. Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básicoque está disponible en revcom.us.  [volver]


Vea también:
La versión corta —la verdad sencilla y básica

Lea más

BOB AVAKIAN: UN LÍDER RADICALMENTE DIFERENTE — UN MARCO COMPLETAMENTE NUEVO PARA LA EMANCIPACIÓN HUMANA

Bob Avakian (BA) es el pensador y líder político más importante en el mundo de hoy.

Lea más

CIENCIA Y REVOLUCIÓN:

Sobre la importancia de la ciencia y la aplicación de la ciencia a la sociedad, la nueva síntesis del comunismo y la dirección de Bob Avakian

Una Entrevista a Ardea Skybreak

Para descargar y leer el pdf en español, haga clic aquí.

The New Communism

Para descargar y leer el pdf en español, haga clic aquí.

Vea en inglés o lea en español el discurso completo de BA:

Vea en inglés o lea en español los cortos del discurso.

Para descargar y leer el pdf en español, haga clic aquí