COLIN KAEPERNICK, LEBRON JAMES
Y LA PURA VERDAD

En estos días, con la celebración de las protestas de masas a raíz del asesinato de George Floyd, mucha gente dice que Colin Kaepernick tenía razón cuando se arrodilló en la cancha de fútbol americano durante el himno nacional estadounidense para protestar contra la brutalidad y asesinato policial. Por supuesto, hay racistas empedernidos y fascistas declarados que siguen haciéndose eco al ataque de Donald Trump en contra de Kaepernick (y otros futbolistas profesionales que también han participado en esas protestas). En respuesta a esos ataques, muchos —incluidas muchas personas prominentes— han alzado la voz en defensa de Kaepernick, lo que por supuesto es muy bueno e importante. Pero, al mismo tiempo, algunas de las expresiones de apoyo a Kaepernick han incluido cosas que son erróneamente defensivas y que en realidad niegan o distorsionan partes cruciales de la posición de Kaepernick.

Por ejemplo, Lebron James ha hecho uso de su considerable prestigio en apoyo de Kaepernick (y James ha expresado su indignación por el asesinato de George Floyd y su apoyo a la avalancha de protestas que ha estallado en respuesta a esto), pero al mismo tiempo James ha insistido en que Kaepernick no estaba faltándole el respeto a la bandera o al ejército de Estados Unidos. Bueno, veamos lo que Kaepernick realmente dijo en ese momento, al explicar sus acciones: “No voy a ponerme de pie para mostrar orgullo por una bandera de un país que oprime a los negros y a la gente de color”.

Claramente, Kaepernick estaba faltándole el respeto a la bandera de Estados Unidos... ¡y con mucha razón! Como él mismo lo dijo, ¿por qué debería respetar (“mostrar orgullo”) una bandera para un país que oprime a los negros y a la gente de color? ¡¿Por qué debería hacerlo cualquier persona que se opone a la opresión?! La bandera de Estados Unidos es el símbolo de lo que Estados Unidos es en realidad — la opresión del pueblo negro y de la gente de color, y toda la otra opresión monstruosa que lleva a cabo, en Estados Unidos y en todo el mundo.

En cuanto a las fuerzas armadas de Estados Unidos, aquí va la verdad: No es cierto, como Lebron James (y otros) han afirmado, que estas fuerzas protejan las libertades que la gente tiene en Estados Unidos. ¿Cuáles libertades? ¿La libertad de ser brutalizado, aterrorizado y asesinado por la policía? ¿De estar encarcelado en masa? ¿De estar sometido a la discriminación en todos los ámbitos de la sociedad? ¿De estar internado en campos de concentración en la frontera? ¿De estar sometido a la sistemática opresión racial y de género? ¿De que se destruya el medio ambiente?

La realidad es que estas fuerzas armadas son, junto con la policía, el ejecutor armado de todo esto —toda la opresión, explotación y saqueo que están integrados en este sistema del capitalismo-imperialismo, y a los que éste somete a las masas de personas en Estados Unidos y a miles de millones de personas en todo el mundo— imponiéndolos con la más depravada violencia y destrucción gratuita.

Como he señalado antes, las fuerzas armadas de Estados Unidos

son —sin la más mínima exageración— una máquina de masivas e indecibles crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, un hecho concentrado sistemáticamente en sus acciones en Vietnam, con un nivel de destrucción y depravación que es casi incomprensible:

la matanza de millones de civiles vietnamitas, con incesantes bombardeos y fuego de artillería, incluso contra escuelas, hospitales, presas y otra infraestructura esencial, y el extenso uso de napalm (gelatina incendiaria), fósforo blanco, Agente Naranja y millones de municiones antipersonal, todo lo que mató quemados o mutiló a enormes números de niños y otras personas;

el arruinamiento de los medios de subsistencia de millones de vietnamitas, mediante la destrucción de grandes extensiones de tierras de cultivo y el ganado que son tan esenciales para la gente en las zonas rurales de Vietnam;

la tortura de personas detenidas como prisioneros, incluidos muchos civiles: hombres, mujeres, ancianos y jóvenes, incluso niñitos;

la mutilación de cadáveres y la exhibición, como “trofeos”, de partes corporales de los vietnamitas que mataban;

la violación en masa de mujeres y niñas vietnamitas1.

Si usted no cree (o no quiere creer) que esto es verdad, adquiera el libro de Nick Turse, Kill Anything That Moves, The Real American War in Vietnam [Matan todo lo que se mueva, la verdadera guerra estadounidense en Vietnam] y oblíguese a leerlo, y siga leyéndolo.

Y, como también he enfatizado, lo que las fuerzas armadas de Estados Unidos hicieron en Vietnam no es una especie de excepción o aberración — representa la verdadera naturaleza y el papel de estas fuerzas armadas y del sistema del capitalismo-imperialismo que imponen. (Para ver más cabalmente la verdad de esto, visite revcom.us y lea la serie “Crimen Yanqui”).

Todos, y especialmente todos los que viven en Estados Unidos, en cuyo nombre se llevan a cabo continuamente estos innumerables crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, tienen la responsabilidad de conocer y actuar en base a esta verdad —toda la verdad sobre Estados Unidos y lo que hace por todo el mundo— la responsabilidad, sí, de faltarle el respeto, de despreciar profundamente y más que eso, de oponerse activamente a todo esto.

 


1. Bob Avakian, Sobre el juicio político de destitución, crímenes contra la humanidad, liberales y mentiras, y verdades profundas y provocadoras, que está disponible en revcom.us. [volver]

 

Crimen Yanqui

 

Lea la serie completa Crimen Yanqui