EL MALVADO CARLSON, EL “NOTICIERO FOX” FASCISTA Y LA TRANSMISIÓN DE LA SUPREMACÍA BLANCA

En medio del auge de indignación por el asesinato a sangre fría de George Floyd, el malvado Tucker Carlson utiliza la plataforma que le brinda la red fascista que se llama “Noticias Fox” para burlarse de los que protestan y para negar la verdad de que está en marcha un reino de terror generalizado y sistemático contra el pueblo negro en Estados Unidos, lo que equivale a un genocidio en marcha. Carlson más bien podría ponerse una sábana con capucha del Ku Klux Klan cuando hace sus transmisiones. Es fácil imaginar a Carlson, durante los días de la esclavitud, irradiando su calurosa admiración por los dueños de esclavos sentados en sus terrazas bebiendo julepes de menta y sonriendo mientras sus esclavos eran azotados. También podemos imaginar fácilmente que, en los días de la segregación del Jim Crow y del terror del Ku Klux Klan, se apresurara a formar parte de las multitudes que observaban morbosamente y vitoreaban mientras un hombre negro era linchado. Y hoy participa en sórdidos intentos de justificar y restarle importancia a los continuos asesinatos de negros por la policía.

Afirma que las estadísticas muestran que, de los cientos de negros asesinados por la policía cada año, en su mayoría llevaban arma. Pero la realidad es que, vez tras vez, la policía mata a negros no armados — en la calle ¡e incluso en su propia casa! En cuanto a matar a personas “armadas”, sabemos que la policía a menudo afirma que alguien a quien ha asesinado “llevaba un arma” cuando no era cierto (y ¿qué persona honesta e informada no sabe que la policía a menudo siembra un arma después de haber baleado a alguien?). Además, el simple hecho de que alguien tenga un arma en sí no justifica que lo maten — a menudo a las personas que han tenido un arma los policías las balean por la espalda mientras huyen. Aun así, aunque “tan sólo” 100 personas negras fueran asesinadas cada año por la policía en circunstancias completamente injustificadas, eso equivaldría a mil cada década. E incluso este conteo subestimado saca a relucir la realidad de que:

desde la década de 1960, la policía ha matado a más negros que todos los que fueron linchados durante todo el tiempo de la segregación tipo Jim Crow y el terror del Ku Klux Klan. Y casi nunca hacen que la policía rinda cuentas por haberlo hecho: casi nunca los acusan y juzgan; y cuando los llevan a juicio, en muy poquitas ocasiones son declarados culpables y condenados a la cárcel de acuerdo con la severidad del delito —el asesinato— que de hecho han cometido1.

Como he dicho antes, es una amarga verdad —y un testimonio condenatorio de la verdadera naturaleza del sistema en Estados Unidos— que todos los hombres negros que crecieron en el Sur durante la época del Jim Crow tenían un temor razonable de ser linchados2. El número de los que fueron linchados era “tan sólo” unos 5.000 (¡!) — pero la realidad de que era posible que cualquier persona negra fuera linchada en cualquier momento por cualquier razón (o sin ninguna razón en absoluto) inculcó un terror omnipresente en el pueblo negro en su conjunto.

Y hoy la realidad es esta:

cuando cientos de negros (y otros oprimidos) son asesinados por la policía cada año, y los negros en su conjunto están sometidos a un terror sistemático por medio de cosas como el “parar y registrar”, es igualmente cierto que todos los jóvenes varones negros (y esto también es cada vez más cierto para las jóvenes mujeres negras) están obligados a vivir en Estados Unidos con el temor constante de estar sometidos al hostigamiento, la brutalidad y lisa y llanamente incluso el asesinato por parte de la policía3.

Por ello los padres y madres negros tienen que sostener “la conversación”, especialmente con sus hijos, para darles instrucciones que esperan que eviten que sean asesinados por la policía. Por eso, cuando la policía asesina cruelmente a una persona como George Floyd, tantos negros —inclusive entre los negros de los sectores más burgueses— claman: “¡Ese podría haber sido yo!” En la perversa mente de Tucker Carlson, todos estos negros deben ser ignorantes e histéricos — cuando en realidad están respondiendo a un horror muy real y continuo.

Aunado a esto está la realidad de que por medio del funcionamiento de este sistema —que esclavizó a los negros durante siglos, luego los explotó brutalmente durante generaciones después de la Guerra Civil, y continúa practicando sistemáticamente la discriminación contra ellos en cada parte de la vida—, ahora hay millones de negros que están encarcelados o de otra forma se encuentran en las garras del sistema de injusticia criminal (que también practica sistemáticamente la discriminación contra los negros) y se tiene lo que, sí, equivale a un genocidio en marcha.

Se debería condenar a Tucker Carlson a ser negro en Estados Unidos. Si sobreviviera una semana, no habría fin a sus lamentos y quejidos sobre la manera en que no puede creer que esté tan implacablemente sometido a un trato injusto, cruel y vil.

 


1. Linchamientos, asesinatos por la policía — ¡al carajo el sistema entero! ¡No tenemos que vivir así! Este artículo de Bob Avakian está disponible en revcom.us. [volver]

2. Esto se refiere a un discurso de 2003 de Bob Avakian: Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es. La película de este discurso está disponible en las Obras Escogidas de BA en revcom.us. [volver]

3. Linchamientos, asesinatos por la policía — ¡al carajo el sistema entero! ¡No tenemos que vivir así! [volver]