Donald Trump — RACISTA GENOCIDA
Décima parte — LA CONCLUSIÓN

El genocidio quiere decir matar a un pueblo entero, o a gran parte de ese pueblo. El genocidio es lo que los europeos hicieron a los pueblos indígenas de las Américas, mientras les robaban sus tierras. El genocidio es Hitler y los nazis que asesinaron a seis millones de judíos.

Donald Trump odia a los negros y a todos aquellos que no son “estadounidenses cristianos blancos angloparlantes”. Si pudiera hacerlo, mataría a muchísimos de ellos, y pondría a muchos de los demás en la cárcel de por vida, o los expulsaría de Estados Unidos.

Esta serie ha presentado evidencia contundente (sólo una parte del montón de evidencia que se podría citar), que demuestra claramente que Donald Trump es un racista genocida. De esto, debe ser obvio que está muy mal, y potencialmente es muy catastrófico, subestimar el gran peligro que Trump representa para el pueblo negro, otras personas oprimidas y la humanidad en su conjunto.

Algunas personas, y en particular algunas personas negras, sostienen que, aún después del fin de la esclavitud, las cosas siempre han sido terribles para el pueblo negro en Estados Unidos, así que en realidad Trump no representa nada distinto o peor. En este caso, una lección de la historia, de no hace tanto tiempo, arroja una luz crucial sobre las cosas, mostrando qué tan seriamente errónea y extremadamente peligrosa que es esta manera de pensar. Durante siglos tras siglos, los judíos en Europa fueron objeto de la segregación y una cruel discriminación, y de repetidos pogromos (masacres organizadas). Pero cuando Hitler y los NAZIs fascistas ascendieron al poder en Alemania en los años 1930, eso llevó al encarcelamiento en campos de concentración de básicamente todos los judíos en los países bajo el control NAZI, y después al asesinato en masa de seis millones de judíos (lo que los NAZIs llamaron “la Solución Final” al “problema judío”).

Como dije en el inicio de estos artículos:

Sí, incluso después del fin de la esclavitud, el pueblo negro ha estado continuamente sometido a una terrible opresión y terror, al día de hoy — pero el reino totalmente desatado del racismo genocida, que es lo que Trump se propone, sería un horror a alturas completamente nuevas. El lento genocidio del pueblo negro que ya ha estado en marcha —por medio de cosas como la encarcelación en masa y los continuos asesinatos por parte de la policía— podría convertirse rápidamente en un genocidio mucho más rápido y más completo si Trump y su régimen lograran mantenerse en el poder y llevar adelante más completamente su programa fascista.

Y una vez más, como enfaticé en mi Declaración del 1º de agosto*, ya se está haciendo tarde, pero todavía no es muy tarde, para vencer el fascismo concentrado en el régimen fascista de Trump (y Pence) y para arrancar algo positivo a esta situación cada vez más terrible. Pero eso se requiere que se reconozca todo lo que este régimen de fascismo racista genocida representa y lo que se propone hacer, y se utilicen todos los medios apropiados para sacar del poder a este régimen — sobre todo la movilización de las masas de personas, para salir a las calles, empezando ahora, con miles de personas, y permanecer en las calles, creciendo a millones de personas, propagando poderosamente la demanda unificadora de que este régimen fascista tiene que estar ¡FUERA YA!

Y, como enfaticé en esa Declaración del 1º de agosto, en los términos más fundamentales, esto requiere trabajar para crear condiciones más favorables para la revolución, y para acumular las fuerzas organizadas para esa revolución, la cual se necesita para finalmente poner fin a este sistema, que desde el principio se ha descansado en el racismo genocida y en otras formas horrorosas de opresión y que ahora, con este régimen fascista, está maniobrando para llevar esto a alturas aún más monstruosas, y representa una amenaza muy real y grave a la existencia misma no sólo del pueblo negro sino de las masas de la humanidad oprimida y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

Para nada es eso hipérbole o exageración —se trata de la realidad pura y escueta que enfrentamos— y exige que, en nombre de la humanidad y para su futuro, actuemos sobre la base de hacer frente a toda esta realidad y tomar acción, con millones y millones de nosotros, para cambiar esta realidad, antes de que de verdad sea muy tarde.

 


* DECLARACIÓN DE BOB AVAKIAN, 1º de agosto de 2020, SOBRE LA SITUACIÓN CRÍTICA INMEDIATA, LA URGENTE NECESIDAD DE EXPULSAR AL RÉGIMEN FASCISTA DE TRUMP Y PENCE, VOTANDO EN ESTAS ELECCIONES, Y LA NECESIDAD FUNDAMENTAL DE LA REVOLUCIÓN. [volver]

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