De la sección "Un solo enfoque estratégico general"

Pasaje de
EL NUEVO COMUNISMO

Excerpt from The New Communism by Bob Avakian

A continuación presentamos un pasaje de la obra de Bob Avakian, El Nuevo Comunismo. Aparte de los pasajes que ya se han posteado en revcom.us, de cuando en cuando publicaremos otros pasajes en revcom.us. Que estos pasajes sirvan para alentar e inspirar el mayor estudio de la obra en su conjunto, la que está disponible en su totalidad en español aquí, y está a la venta en forma de libro en inglés de Insight Press.

The New Communism cover
The New Communism cover

Este pasaje es de la sección titulada “Tercera parte. El enfoque estratégico de una revolución real”.

En primer lugar, surge la pregunta: ¿Qué es una revolución real? Mucha gente tiene muchas ideas erróneas al respecto, o utiliza mucho la palabra “revolución”. “Ocupa”, eso fue una revolución. Lo que pasó en Egipto, eso fue una revolución. Pero no lo fueron — no fueron revoluciones. Se podría decir que, en cierto sentido, en Egipto hubo una revolución abortada, o que se quedó corta. Algunos abortos son malos. Las revoluciones abortadas son algo malo. Bueno, pues, ¿qué es una revolución real? Continuamente verán esta declaración en revcom.us:

Una revolución real es mucho más que una protesta. Una revolución real requiere que participen millones de personas, de forma organizada, en una lucha decidida para desmantelar este aparato estatal y este sistema, y para reemplazarlo con un aparato estatal y sistema completamente diferentes, una forma completamente distinta de organizar la sociedad, con objetivos y formas de vida completamente distintos para el pueblo. La lucha contra el poder hoy tiene que contribuir a construir, desarrollar y organizar la lucha para ganárnoslo todo, para una revolución real. De no ser así, protestaremos contra los mismos abusos, ¡en generación tras generación del futuro!

Lo anterior es profundamente cierto, y, una vez más, ese párrafo concentra muchas cosas. Así que entremos de lleno en esta cuestión.

Un solo enfoque estratégico general

Quiero empezar hablando de cuál es nuestro enfoque estratégico de una revolución real, un enfoque que se aplica en particular a un país imperialista como Estados Unidos, aunque tal vez tenga cierta aplicación importante más en general. Este enfoque estratégico de la revolución es un solo enfoque estratégico general, con etapas diferentes, distintas pero también interrelacionadas. ¿Qué quiero decir con eso? Quiero decir que trabajamos por una lucha real de millones de personas para, como dice esa declaración, desmantelar el poder estatal actual, romper el control de este poder estatal sobre las masas populares, que se impone por medio de una violencia masiva, y crear un poder estatal diferente y un sistema diferente. Ese es el objetivo de todo esto. Y en cualquier momento, en lo que sea que hagamos, sin importar la parte de la división del trabajo en que participemos o la lucha particular en la que estemos —cualquiera que sea—, siempre debemos partir de esa orientación, de que todo lo que hacemos tiene que apuntar hacia eso.

Eso es distinto de decir que vamos a intentar la toma del poder ahora, que no es el caso. Por eso puse énfasis en que estas etapas son distintas. Pero también están interrelacionadas — forman parte de un solo enfoque estratégico general. No es que hagamos trabajo político ahora, con una estrategia, y luego, algún día en un futuro lejano, vayamos a hacer otra cosa con una estrategia diferente. Hay formas de lucha, hay enfoques, etc., que son apropiados para la etapa específica en la que estamos. Pero, sigue siendo un solo enfoque estratégico general, una sola orientación estratégica general. De lo contrario, no se encaminaría hacia una revolución. Aunque estas etapas son diferentes, distintas y tienen sus propias particularidades, de todas formas siguen siendo parte de un solo enfoque estratégico general, y si las separamos con un muro, en un sentido absoluto, ya no estamos trabajando por una revolución — estamos perdiendo el tiempo, haciendo algunas cosas hoy que en realidad están desconectadas de lo que tenemos que hacer: trabajar para una revolución real.

Esto nos lleva a “Sobre la posibilidad de la revolución”48, que es otro documento en mi firme opinión muy subutilizado: en términos de estudiarlo seriamente y volver a estudiarlo repetidas veces, así como en términos de popularizar —de maneras adecuadas y no de maneras inadecuadas— lo que dice el documento, y discutir y luchar sobre su contenido con muy amplios sectores de la gente. Si no hacemos eso, pues, ¿qué es lo que estamos haciendo? ¿Para qué hacemos todo lo que estamos haciendo? Se dedicó mucho esfuerzo a “Sobre la posibilidad”. ¿Por qué? ¿Porque, por alguna razón, algunas personas tenían ganas de trabajar duro? No. Porque ésta es una contradicción muy difícil —cómo realmente emprender la toma del poder— y aún nos falta mucho para lograr una comprensión completamente desarrollada de cómo lidiar con esto. Pero, “Sobre la posibilidad de la revolución” es un adelanto que nos da los principios básicos y los medios para ponernos a trabajar en cómo hacerlo. Nos da las pautas básicas, la orientación estratégica y los fundamentos para trabajar para desarrollar más nuestra comprensión de cómo realmente desarrollar la lucha para llevar a cabo la toma del poder cuando hayan surgido las condiciones para eso. Y si esto no es lo que tenemos por objeto —o sea, lo que señala de manera concentrada “Sobre la posibilidad”—, pues en realidad no representamos lo que decimos que representamos. Hay una diferencia importante entre reconocer que esto no es lo que venimos haciendo ahora —es decir, emprender la toma del poder— por un lado, y por el otro, reconocer que eso es nuestro objetivo, y que todo lo que hacemos hoy viene sentando las bases para esto, aunque es una etapa distinta a lo que estamos haciendo hoy.

Así que, en un sentido real, tenemos que trabajar a partir de “Sobre la posibilidad de la revolución” hacia atrás, hacia el presente. Y no se puede trabajar a partir de algo en el futuro hacia atrás, hacia el presente, sin basarse profundamente en ese futuro — es así de básico. Hay que basarse profundamente en esto, para poder trabajar a partir de allí hacia el presente. Hay que volver a esa futura posibilidad una y otra vez y no plantearse la pregunta, ¿eso es lo que hago hoy? —lo que sería muy mecánico, si se actuara así, y de hecho sería muy perjudicial— sino plantearse la pregunta, ¿hago el trabajo hoy de manera que conduzca a eso?, no solo yo en lo individual, sino ¿Contribuye todo lo que hacemos en general a llegar al punto en el que sea posible emprender eso? Si no, repito, no estamos trabajando por una revolución. No se trata de mera retórica y sin duda no se trata de una exageración, decir que sin esta revolución, todas las cosas que suceden en el mundo y todas las formas en que sufren las masas, continuarán generación tras generación. Eso es algo muy cierto. Y es muy importante.

Incluso ahora tenemos que pensar de manera estratégica y tenemos que proceder de cierta manera, partiendo de la necesaria orientación estratégica. Por ejemplo, si leen lo que se dice en la Segunda parte de Pájaros y cocodrilos acerca de “Sobre la posibilidad de la revolución”, verán que aborda el problema del “cerco”. Aborda una contradicción muy aguda, una contradicción muy marcada de esta sociedad, de que, por una parte, hay decenas de millones de personas de las cuales, si hubiese una posibilidad real de una revolución, muchas se le unirían inmediatamente, sin entender completamente de qué se trata. Otra forma de plantearlo es: la gente para quien la vida cotidiana de veras es un infierno, requiere desesperadamente, y siente la necesidad, si bien de una manera imprecisa, de una salida a todo esto. Pero, por otra parte, hay amplios sectores de la sociedad para los que esa no es la realidad cotidiana. En Estados Unidos, cada vez más hay una sociedad de apartheid, de segregación, por cuestiones de nacionalidad, y además, en términos de clases sociales. Existe un sector privilegiado de la población que se constituye cada vez más en un enclave, que a propósito se encierra y se aísla del resto de la sociedad — sí, en particular de la gente negra y de los latinos y otras nacionalidades oprimidas, pero hasta de sectores bajos de la gente blanca en la sociedad estadounidense. Esta es una contradicción muy aguda — ¿cómo se va a hacer una revolución así?

A lo que se refiere, en términos del “cerco y aniquilamiento”, es que si se iniciara esta revolución, en un momento determinado, cuando la gente sienta que no tiene otra salida, y esté dispuesta a emprender una lucha desesperada incluso con probabilidades muy negativas en su contra — si se pudiera limitar y confinar esa lucha únicamente a la gente que la necesita con mayor desesperación, es casi seguro que resultaría aplastada, con terribles consecuencias. Así que, si eso es cierto, tenemos que reconocer que esta es una contradicción aguda sobre la que tenemos que trabajar — no en algún momento en el futuro, tenemos que trabajar sobre esto ahora mismo, y de manera continua. Hablaré más sobre esto, pero tenemos que seguir trabajando sobre este problema: cómo transformamos esta situación para que, cuando llegue la hora indicada, no habrá una situación en la que ellos pudieran confinar fácilmente esta revolución a esos sectores de la población que, francamente, ellos preferirían exterminar de todos modos, para hablar sin rodeos. Si esa fuera la situación que tuviéramos que enfrentar, bueno, tendríamos que hacer lo mejor que pudiéramos, pero esa no es la situación que queremos y no es la situación que necesitamos para tener una oportunidad real de ganar — y de eso se trata, pues.

Por eso tenemos que pensar en esto hoy. No podemos decir, “bueno, en algún futuro, quizás la gente tenga que lidiar con el problema de cómo evitar una situación en la que ellos simplemente llegan y acordonan una zona y empiezan a hacerla añicos con bombardeos — fin de la revolución”. Piensen en eso. Esa gente, esos imperialistas, son totalmente despiadados. “Sobre la posibilidad” habla de la utilidad de la fuerza, es decir, que no pueden utilizar necesariamente todo lo que tienen en su arsenal. Pero eso no significa que no lanzarán muchísimo contra la gente. Cualquiera que piense que ellos no van a tratar de hacer añicos por completo cualquier intento de hacer una revolución real no piensa con seriedad. Tenemos que ponernos a trabajar sobre ese problema al nivel estratégico, incluso ahora, y tenemos que trabajar políticamente sobre esas contradicciones, ahora y de manera continua. No podemos tener un montón de gente de las capas medias hablando en términos despectivos y racistas sobre los barrios marginados de las ciudades como “África esto y lo otro” —como si se tratara de otro país, un país que no les gusta— solo para mencionar un ejemplo agudo. ¡No podemos aceptar eso! Hablaré de las vías para transformar eso —voy a adentrarme un poco en esto— pero se trata de una contradicción aguda. Si no procedemos de manera que tengamos las mejores perspectivas posibles —que no es algo fácil, pero sí la mejor oportunidad posible de ganar— pues, volviendo a esa mujer de Baltimore, le daremos falsas esperanzas a la gente. Y eso es criminal. Eso es absolutamente criminal. Como he recalcado, habrá sacrificio, a todos los niveles —desde las masas básicas hasta la dirección de todo— habrá tremendos sacrificios. Eso es inevitable —eso es inevitable, ¿de acuerdo? Pero no podemos proceder de modo que no tomemos esto en serio y que no luchemos ahora y de manera continua para crear las condiciones más favorables, en lugar de condiciones muy desfavorables.

48. “Sobre la posibilidad de la revolución”, Revolución #102, 23 de septiembre de 2007. Se puede descargar en revcom.us y también se incluye en Revolución y comunismo: Fundamento y orientación estratégicos, un folleto de Revolución, 1º de mayo de 2008. [regresa]


 


Índice

Introducción y orientación

Víctimas necias del engaño ajeno y propio

Primera parte. Método y enfoque, el comunismo como una ciencia

El materialismo versus el idealismo
Materialismo dialéctico
Con cuál modo de producción
Las contradicciones y dinámicas básicas del capitalismo
La nueva síntesis del comunismo
La base para una revolución
La epistemología y la moral, la verdad objetiva y necedades relativistas
El yo y un enfoque “consumista” de las ideas
¿De qué se tratará tu vida? — Elevar la vista de la gente

Segunda parte. El socialismo y el avance al comunismo:
Un mundo radicalmente diferente que podría haber, un camino hacia la verdadera emancipación

Las “4 Todas”

Más allá del estrecho horizonte del derecho burgués
El socialismo como un sistema económico y un sistema político — y una transición al comunismo
El internacionalismo
Abundancia, revolución y el avance al comunismo — Un análisis materialista dialéctico
La importancia del “concepto del paracaídas” — En este mero momento, y aún más a raíz de una revolución real
La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte
   Núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido
Emancipadores de la humanidad

 

Tercera parte. El enfoque estratégico de una revolución real

Un solo enfoque estratégico general
Acelerar mientras se aguarda
Fuerzas para la revolución
La separación entre el movimiento comunista y el movimiento laboral, fuerzas impulsoras para una revolución
Liberación nacional y revolución proletaria
La importancia estratégica de la lucha por la emancipación de las mujeres
El Frente Unido bajo la Dirección del Proletariado
La juventud, los estudiantes y la intelectualidad
La lucha contra los modos de pensar pequeño burgueses, al mantener la orientación estratégica correcta
Los "dos máximos"
Los "5 Altos"
Las dos piedras angulares
De nuevo “Sobre la posibilidad de la revolución”
El internacionalismo — El derrotismo revolucionario
El internacionalismo y una dimensión internacional
El internacionalismo — Forjar otro camino
La popularización de la estrategia
Orientación fundamental

Cuarta parte. La dirección que necesitamos

El papel decisivo de la dirección
Un núcleo dirigente de intelectuales — y las contradicciones que esto supone
Una "pirámide" de otro tipo
La Revolución Cultural al interior del PCR
Es necesario que los comunistas sean comunistas
Una relación fundamentalmente antagónica — y las implicaciones cruciales de eso
El fortalecimiento del Partido — de manera cualitativa así como cuantitativa
Formas de organización revolucionaria, y el "Ohio"
Estadistas, y comandantes estratégicos
Métodos de dirección, la ciencia y el "arte" de dirigir
Trabajar desde "Sobre la posibilidad" hacia atrás —
   Otra aplicación del "núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido"