De la sección "La importancia estratégica de la lucha por la emancipación de la mujer"

Pasaje de
EL NUEVO COMUNISMO

Excerpt from The New Communism by Bob Avakian

A continuación presentamos un pasaje de la obra de Bob Avakian, El Nuevo Comunismo. Aparte de los pasajes que ya se han posteado en revcom.us, de cuando en cuando publicaremos otros pasajes en revcom.us. Que estos pasajes sirvan para alentar e inspirar el mayor estudio de la obra en su conjunto, la que está disponible en su totalidad en español aquí, y está a la venta en forma de libro en inglés de Insight Press.

The New Communism cover
The New Communism cover

Este pasaje es de la sección titulada “III. El enfoque estratégico de una revolución real”.

La opresión de la mujer, y la lucha por su emancipación, se tiene que reconocer en todas sus dimensiones, como una cuestión estratégica —en Estados Unidos y en el mundo en su conjunto— una lucha que puede y debe jugar un papel crucial en la lucha general por erradicar toda opresión y explotación y emancipar a toda la humanidad. Esto se aborda en Lo BAsico 3:2256, y se elabora más a fondo en la Tercera parte de Contradicciones todavía sin resolver, fuerzas que impulsan la revolución57, donde se señala que una de las cosas que caracterizan al mundo hoy es la manera en que las contradicciones que están ligadas a la opresión de la mujer se han vuelto más y más marcadas y agudas. Esto sucede en parte por la forma en que funciona el imperialismo globalizado. Pongámoslo así: La explotación del proletariado en muchas partes del mundo es, en una medida muy importante, la explotación de la mujer. No es así en su totalidad, pero lo es en gran medida.

Ese es un factor objetivo que choca con algunas de las formas tradicionales de opresión de la mujer. En cuanto a estas fuerzas fundamentalistas religiosas en el mundo, son, en esencia, patriarcales fuerzas reaccionarias y asesinas —si hay algo que las define, ante todo es eso— y una de las razones por las que este reaccionario fundamentalismo se ha convertido en un fenómeno tan grande es el dramático cambio en las condiciones, según las que muchísimas mujeres han salido más al mundo, y una parte muy importante de esto es su explotación como proletarias. Se ha dado el destierro de una gran parte del campesinado de muchos países del tercer mundo — han sido expulsados hacia las ciudades miseria. Aquí, vuelve a entrar en juego lo que se recalca en los primeros seis párrafos de la Segunda parte de Hacer la revolución y emancipar a la humanidad: no se puede saber todo lo que resultará de todas las diferentes cosas que acontecen en el mundo, entre estas lo que sucede como resultado del funcionamiento del sistema y lo que otras fuerzas de clase hacen —no se pueden anticipar totalmente todos los cambios que esto puede generar— pero hay que trabajar en torno a todo eso, lo que incluye saber qué trabajan para hacer en la situación otras fuerzas de clase. Inclusive el surgimiento de amplias fuerzas de la clase media en muchos de esos países del tercer mundo —ya sea China, India u otros, lo que incluye muchos países africanos que el imperialismo ha saqueado tanto, se ha desarrollado de manera importante las clases medias de una manera que no se había dado hace unas décadas— inclusive el desarrollo de ese tipo es en sí contradictorio. Por un lado, le genera un problema a la revolución comunista. Por lo que se refiere a las clases medias, pues tenemos que ganarlas, al menos a un nivel importante, ¡pero, carajos, puede ser un problema a corto plazo! Entienden lo que quiero decir — captan el espíritu de lo que digo. En todo caso, este fenómeno de un aumento considerable de las capas medias en el tercer mundo es contradictorio, no solo en un sentido general sino también específicamente en cuanto a la cuestión de la mujer, dado que, por ejemplo, hay un número mucho mayor de mujeres educadas en las capas medias, lo que choca con muchas formas tradicionales de opresión de la mujer. Una de las razones por las que pasan cosas horrorosas como las violaciones tumultuarias en India y otros ultrajes se debe a que los cambios socavan y desafían muchísimas formas tradicionales de opresión, entre estas la opresión patriarcal en particular. Y no ha habido ningún tipo de transformación revolucionaria. Por lo que todo eso conduce a una situación muy explosiva y volátil que da lugar, en el corto plazo, a muchas cosas horrorosas.

Analicemos lo que pasa en Estados Unidos: se ha señalado que, por la naturaleza cambiante de la economía, aparte de las grandes cantidades de mujeres que tienen trabajos de nivel inferior y de baja paga, hay muchas más mujeres que son profesionales, muchas más mujeres de la clase media en general que trabajan, muchas más que se han graduado de la universidad, etc. Las cosas de este tipo son inmensamente distintas a la situación de hace unas décadas. Por lo que, además, hay unos efectos muy contradictorios todo el empoderamiento individual y “déjenme poner en marcha mi propia cosa empresarial o déjenme tener un cargo ejecutivo empresarial y aprender a ser tan despiadada como los hombres”. Por otro lado, eso choca con las relaciones tradicionales, y en Estados Unidos también suscita, o es un factor importante que suscita toda una locura fundamentalista, en este caso el fundamentalismo fascista cristiano. Por ejemplo, todo el ataque contra el derecho al aborto. Y hay algo que tenemos que recalcar muchísimo sobre el particular: esos fanáticos oscurantistas no solo van tras el aborto, también actúan muy directamente en oposición al control de la natalidad. Este es un comentario aparte, si bien es importante, que ilustra lo que realmente está en juego. Ya se ha discutido anteriormente, pero quiero recalcar fuertemente, que la oposición al control de la natalidad, y al aborto, demuestra agudamente qué tanto la situación tiene que ver con la subyugación de la mujer y su tratamiento como maquinas reproductoras y como objetos sexuales, y no “la matanza de bebes”.

Por otro lado, para volver al punto principal, las contradicciones entre los importantes cambios sociales que afectan a las mujeres en particular, contra las expresiones tradicionales de la opresión de la mujer, vienen adoptando una expresión aguda; y esta cuestión —de la opresión y la lucha por la emancipación de la mujer— objetivamente se está manifestando de una manera más marcada. Hay que abordarla a una escala mayor, como parte importante de la revolución proletaria — como una importante lucha en sí, pero también, en un sentido fundamental como una parte crucial de la revolución cuyo objetivo final es un mundo comunista sin ninguna forma de opresión o explotación.

Veamos el tratamiento de las mujeres en todo el mundo y en Estados Unidos. No se puede vivir en Estados Unidos sin las constantes arremetidas en torno a la degradación de la mujer. Aparte de las generalizadas agresiones sexuales y la degradación sexual contras las mujeres, los ataques a algo tan básico como su derecho a determinar cuándo tener hijos o si quieren tenerlos, piensen en la crianza de los hijos. Con los cambios que se han dado en los que una gran cantidad de nacimientos en Estados Unidos implican una madre soltera, es obvio quién se ha responsabilizado de la crianza de los hijos en esas situaciones. Y en las familias con un esposo y una esposa, en la inmensa mayoría de los casos es la mujer la que cuida los hijos y el hogar, a la vez que muchas de ellas también trabajan fuera de casa. No se trata de un fenómeno superficial — o una simple “reliquia” de las antiguas relaciones en la familia; está ligado a las relaciones patriarcales muy arraigadas y en un sentido general es parte de éstas, las que a su vez —para retomar lo que se señaló sobre el modo de producción— están arraigadas en las relaciones de producción e intercambio de mercancías, en las que la explotación de la mercancía fuerza de trabajo es el mecanismo para acumular capital, en competencia con otros capitales. Todo esto no es algo secundario en el presente sistema — no se puede abolir con reformas dentro del presente sistema o poniendo a “gente ilustrada” en posiciones de autoridad. Un análisis científico, que se adentre en las relaciones y dinámicas fundamentales del presente sistema, mostrará poderosamente por qué no es posible abolir la opresión de la mujer en el presente sistema.

Un par de experimentos mentales, digamos, pueden ayudar a recalcar este punto fundamental. ¿Se puede abolir la familia tradicional en el presente sistema? ¿Y si se aboliera esa familia, cómo se lidiaría con algo como la herencia de la propiedad privada? ¿O cómo se pondría fin a la opresión de la mujer en el presente sistema a la vez que se mantiene la existencia de la familia? Estas son preguntas con las que tenemos que forcejear entre nosotros, y también planteárselas a otras personas. Si vamos en serio para ponerle fin a esta opresión, pues hablemos de la posibilidad de hacerlo bajo el presente sistema. La verdad es que no se puede. Y, reitero, en vez de simplemente decirlo y afirmarlo como un dogma religioso, tenemos que hacer el trabajo para entender en serio por qué es así, para poder tener las bases necesarias a fin de poder ganar muchas más personas a ese entendimiento, como parte crucial de atraer y incorporarlas en la revolución que necesitamos.

No puede haber ninguna revolución comunista que trate de eludir esta cuestión o ponerla en un lugar secundario, subordinado. Es necesario reconocer eso, y no sólo por convicción moral —si bien también por eso hay que reconocerlo— sino por consideraciones estratégicas.Obviamente no debe ser una meta hacer una revolución sin la emancipación de la mujer como un aspecto prominente de esa revolución, pero en todo caso no es posible — no se puede ponerse firmemente en el camino de una revolución comunista, sin que la cuestión de la mujer desempeñe un papel prominente en todo lo que hacemos.

Y una vez más, no nos basamos en el populismo o en los fenómenos superficiales. No nos basamos en lo que la mayoría de la gente hace o piensa en cualquier momento dado. Nos basamos en un estudio y análisis de las contradicciones más arraigadas en la base del presente sistema, de las que la opresión a la mujer es una contradicción muy, pero muy profunda. En este momento para nada existe el movimiento de masas ni la lucha de masas que se necesita en torno a esta contradicción. Y eso no significa que esta no sea una contradicción profundamente arraigada. Significa que hay otras contradicciones en juego que tenemos que luchar por superar a fin de activar el tipo de lucha de masas que se necesita, y ligar ésta con la lucha revolucionaria general cuyo objetivo final es el comunismo. Asimismo, eso es muy positivo en materia de estrategia. Está relacionada con muchas contradicciones que tienen aspectos que a corto plazo son desfavorables, pero en un sentido general y estratégico eso es muy favorable. A la hora de hablar de un grupo en la sociedad del que no es posible satisfacer sin la revolución comunista su necesidad fundamental de poder respirar y vivir como seres humanos, no hay otro grupo para el que eso sea más cierto que para las masas de mujeres.

56. Lo BAsico 3:22.

“No se pueden romper todas las cadenas menos una. No se puede decir que uno quiere eliminar la explotación y la opresión, pero que quiere que persista la opresión de la mujer por el hombre. No se puede decir que uno quiere liberar a la humanidad, pero mantener a una mitad esclavizada por la otra. La opresión de la mujer está íntimamente ligada a la división de la sociedad en amos y esclavos, explotadores y explotados, y acabar con todo esto es imposible sin liberar completamente a la mujer. Por eso la mujer desempeñará un enorme papel en el proceso de hacer la revolución y garantizar que esta no pare a medias. Es posible e imprescindible desencadenar plenamente la furia de la mujer como una fuerza poderosa para la revolución proletaria”.
Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian [regresa]

57. Bob Avakian, Contradicciones todavía sin resolver, fuerzas que impulsan la revolución, una trascripción revisada de un discurso pronunciado en el otoño de 2009, la que se puede descargar en www.revcom.us. [regresa]


Índice

Introducción y orientación

Víctimas necias del engaño ajeno y propio

Primera parte. Método y enfoque, el comunismo como una ciencia

El materialismo versus el idealismo
Materialismo dialéctico
Con cuál modo de producción
Las contradicciones y dinámicas básicas del capitalismo
La nueva síntesis del comunismo
La base para una revolución
La epistemología y la moral, la verdad objetiva y necedades relativistas
El yo y un enfoque “consumista” de las ideas
¿De qué se tratará tu vida? — Elevar la vista de la gente

Segunda parte. El socialismo y el avance al comunismo:
Un mundo radicalmente diferente que podría haber, un camino hacia la verdadera emancipación

Las “4 Todas”

Más allá del estrecho horizonte del derecho burgués
El socialismo como un sistema económico y un sistema político — y una transición al comunismo
El internacionalismo
Abundancia, revolución y el avance al comunismo — Un análisis materialista dialéctico
La importancia del “concepto del paracaídas” — En este mero momento, y aún más a raíz de una revolución real
La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte
   Núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido
Emancipadores de la humanidad

 

Tercera parte. El enfoque estratégico de una revolución real

Un solo enfoque estratégico general
Acelerar mientras se aguarda
Fuerzas para la revolución
La separación entre el movimiento comunista y el movimiento laboral, fuerzas impulsoras para una revolución
Liberación nacional y revolución proletaria
La importancia estratégica de la lucha por la emancipación de las mujeres
El Frente Unido bajo la Dirección del Proletariado
La juventud, los estudiantes y la intelectualidad
La lucha contra los modos de pensar pequeño burgueses, al mantener la orientación estratégica correcta
Los "dos máximos"
Los "5 Altos"
Las dos piedras angulares
De nuevo “Sobre la posibilidad de la revolución”
El internacionalismo — El derrotismo revolucionario
El internacionalismo y una dimensión internacional
El internacionalismo — Forjar otro camino
La popularización de la estrategia
Orientación fundamental

Cuarta parte. La dirección que necesitamos

El papel decisivo de la dirección
Un núcleo dirigente de intelectuales — y las contradicciones que esto supone
Una "pirámide" de otro tipo
La Revolución Cultural al interior del PCR
Es necesario que los comunistas sean comunistas
Una relación fundamentalmente antagónica — y las implicaciones cruciales de eso
El fortalecimiento del Partido — de manera cualitativa así como cuantitativa
Formas de organización revolucionaria, y el "Ohio"
Estadistas, y comandantes estratégicos
Métodos de dirección, la ciencia y el "arte" de dirigir
Trabajar desde "Sobre la posibilidad" hacia atrás —
   Otra aplicación del "núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido"