De "Dictadura y democracia, y la transición socialista al comunismo"

Parte 2:
La ley de la mafia y otras realidades de la democracia estadounidense

Nota de la redacción: A continuación publicamos la segunda entrega de una charla que Bob Avakian dio hace poco a un grupo de partidarios que están investigando la experiencia histórica del socialismo y la dictadura del proletariado a fin de prepararse para popularizarla mediante discusiones y debates, especialmente en universidades.

La charla está en la internet (en inglés) en revcom.us. Hemos insertado los títulos y pies de página.

Ciertamente uno de los puntos focales más importantes (pero no el único) en este momento es la lucha por confrontar y combatir los constantes ataques contra la experiencia de los países socialistas, especialmente la dictadura del proletariado y el concepto de totalitarismo, y a la vez examinar críticamente la experiencia concreta de esos países y la dictadura del proletariado y sacar lecciones más completas, principalmente positivas, pero también confrontar y analizar a fondo los errores y deficiencias, que son muy reales.

Leí un comentario interesante de un camarada del movimiento internacional que dijo: "Defiendo firmemente la experiencia de la revolución socialista hasta la fecha, pero no quiero vivir en esos países" [risas]. O sea, tenemos mucho trabajo para hacerlo mejor la próxima vez. Es una actitud muy dialéctica y también materialista: debemos defender esas cosas; históricamente son grandes logros, pero también debemos avanzar sobre esa base, llegar más lejos y hacerlo mejor en ciertos aspectos porque si no, las masas no querrán vivir en esas sociedades y, a lo mejor, nosotros tampoco.

Tenemos que confrontar y combatir los ataques, y a la vez analizar a fondo los errores y deficiencias, que son muy reales. Urge refutar los ataques contra el socialismo y la dictadura del proletariado de una forma cabal, profunda y viva, no de una forma dogmática ni estereotipada. Es un punto crucial de la lucha de clases en la esfera ideológica ahora. Lo que logremos en esta lucha tendrá profundas implicaciones para el trabajo guiado por los objetivos estratégicos de revolución, socialismo y, en última instancia, un mundo comunista.

Esto tiene aplicación general, y también para el proletariado y los oprimidos. Es muy erróneo pensar que estas cuestiones no afectan a las masas. Oyen esto y lo otro. Claro, no han leído ponencias o análisis detallados, pero se ha filtrado a la conciencia popular y las bombardea todo el tiempo de diversas formas. Las mismas conclusiones que se elaboran en tesis intelectuales, las reducen a lemas que se repiten a todo volumen todos los días. Además, las masas tienen dudas muy concretas acerca de si otro mundo es posible. No solo porque la propaganda burguesa las siembra; también vienen de las contradicciones concretas con las cuales bregan y a las cuales buscan soluciones. Tenemos que darles soluciones, pero más que eso, tenemos que incorporarlas al proceso de encontrar las soluciones. Hay trabajo que hacer y lo tienen que hacer los que tienen una comprensión más avanzada y talento, o van desenvolviendo el talento, para trabajar con ideas y explorar esa esfera.

Es importante combatir los ataques contra el comunismo y entrarle a fondo a esas cuestiones con el proletariado y los oprimidos. Pero también es particularmente importante hacer esto con los intelectuales (y tiene sus particularidades), lo cual nos lleva de vuelta a lo que dije al comenzar esta charla.

¿Qué es la democracia?

Entonces, ¡entremos a explorar algunas cuestiones clave! Primero quiero volver a tres oraciones que escribí sobre la democracia (en una carta inédita). Hace poco salieron en el OR.No las tengo a la mano, pero las recuerdo, más o menos. Primero, en un mundo de profundas divisiones de clase y grandes desigualdades sociales, no tiene caso (o representa algo peor) hablar de la "democracia" sin identificar su carácter de clase y a qué clase beneficia. Segundo, mientras exista la sociedad dividida en clases, con profundas relaciones de explotación y opresión, no puede haber "democracia pura" ni "democracia para todos": dominará una clase u otra, y la clase que gobierna se impondrá y defenderá el tipo de democracia que concuerde con sus intereses y metas. Tercero, por eso, debemos preguntar: ¿qué clase domina y si refuerza y fortalece las profundas relaciones de explotación y opresión o fomenta la lucha que con el tiempo llevará a abolirlas completamente?

La primera cuestión que toca examinar es: ¿qué es la democracia? (Como han inculcado en la conciencia popular una serie de ideas erróneas, hay que hablar de esto). Bueno, "cracia" se refiere a gobierno y "demo" al pueblo; entonces democracia significa gobierno del pueblo. Pero en la historia, desde la sociedad griega hasta el presente, la democracia se aplica, básicamente, en los círculos de los que gobiernan. Al igual que en esta sociedad, otras sociedades han tenido procedimientos y estructuras formales que aparentemente permiten a la población gozar de ciertos aspectos de democracia. Pero en lo esencial, la democracia que ha existido --el derecho de gobernar la sociedad y definir su rumbo-- se ejerce solamente en los círculos de la clase dominante y sus lacayos.

Así fue en la antigua Grecia y Roma, como señalé en el libro Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?1 En esas sociedades esclavistas la mayoría (los esclavos y los que no eran ciudadanos) eran excluidos de la democracia y no tenían voz en el rumbo de la sociedad. Lo mismo ocurre en las sociedades democrático-burguesas modernas: el proceso de tomar decisiones políticas ocurre en otro plano, por encima de las masas, y su papel se reduce a una farsa y cuando mucho se les permite jugar un papel secundario con relación a las disputas internas de la élite, de la clase dominante.

Vimos un caso muy ilustrativo hace poco con la selección del candidato presidencial del Partido Demócrata. Sacamos artículos en el OR 2 sobre John Kerry y sobre lo que pasó con Howard Dean [risas], un caso muy interesante. Analizamos lo de Dean en un artículo importante del OR , pero hace falta examinarlo más a fondo y en otros aspectos.

¿Qué pasó con Howard Dean?

¿Qué pasó con Howard Dean, un tipo que hizo mucha bulla? Echó un rollo contra Bush y el camino en que se ha embarcado y planteó otra manera de recaudar fondos para las campañas electorales. Dijo: voy a recaudar fondos por medio de la Internet y pedir que un chingo de gente me dé $100 en vez de basarme en un puñado que me dé $100,000 o un millón.

Claro, es representante del mismo sistema y eso queda muy claro al examinar sus posiciones, como hicimos en el OR.3 Pero los jefes del Partido Demócrata, por decirlo así, los peces gordos, no estaban de acuerdo, no les pareció bien manejar así la contienda con Bush y compañía. Dean fue el "favorito" por un tiempo, pero de repente en las reuniones de Iowa, que son reuniones de puros grillos, votaron por Kerry, y Dean cayó como un plomo. De la noche a la mañana, toda la prensa se unió al coro: Dean ha tronado y Kerry va a ganar la nominación. Dean dio un discurso "triunfalista" muy acelerado y los medios lo repitieron una y otra vez para desprestigiarlo. Lo más probable es que estaba muy desvelado... y, ¿qué me dicen de los discursos de Bush? No sería nada difícil dejarlo por los suelos con cualquier discurso. El cómico David Letterman mostró un segmento en que Bush dice "este" cada tercera palabra. La prensa hubiera podido divulgarlo por todos lados y hacerlo quedar como... pues como lo que es. Pero no le interesa hacerlo. En general, la misma clase que domina los medios domina la sociedad y a esa clase los políticos le deben todo. No en un sentido simplista de que los compren directamente; es una dinámica compleja. Los politiqueros tienen sus propios intereses y programas, su propia filosofía y punto de vista, y luchan por ellos. No es algo mecánico, no es que un comité de la clase dominante se reúna y escoja a este o aquel como candidato presidencial y le dé más dinero que a los demás. Eso ocurre. Algunos dan dinero a ambos partidos o más a uno que al otro de acuerdo a sus posiciones, pero es complejo, con mucha tensión y lucha, un proceso muy dinámico. Es correcto hablar de "la clase dominante", se refiere a algo concreto pero lleno de contradicciones; es un fenómeno que existe en el mundo real, un fenómeno lleno de contradicciones y lucha. No debemos verlo de manera simplista.

Pero el hecho es que los dueños de los medios de comunicación llegaron a un consenso: no querían a Dean. No es que tuviera un programa fundamentalmente opuesto a lo que querían. Hubieran podido hacerlo volver al redil, pero algunas cosas no les gustaban. No querían que el candidato demócrata anduviera diciendo que Bush está llevando el país a la chingada. No les conviene un debate de ese tipo, y Kerry, por ejemplo, tiene otro discurso: "Yo puedo librar mejor la guerra contra el terrorismo"; "necesitamos más tropas en Irak". Dice: "Sí, voté a favor de la guerra de Irak, pero tengo algunas críticas. Hubiéramos buscado apoyo multilateral, pero ahora que estamos allá...". Debemos destacar eso: ¿ Por qué dice que ahora que estamos allá no podemos retirarnos y tenemos que mandar más tropas? Eso debe hacernos pensar y debemos preguntar a otros. ¿Por qué? ¿Qué nos dice de los intereses que Kerry representa?

¿Qué pasaría si Estados Unidos se retirara de Irak? La ley de la mafia

En realidad, ¿qué pasaría si Estados Unidos se retirara de Irak? Es cierto que se desataría un caos en la región y muchos que lo odian desde una multitud de perspectivas, como los fundamentalistas religiosos reaccionarios, y otros, se lanzarían con más fuerza contra Estados Unidos. Si uno opina que hay que mantener y fortalecer al sistema cueste lo que cueste (aunque crea que es necesario mejorar algunas cosas), tiene cierta lógica decir: "Ya que estamos allá, hay que mantenernos firmes". Dijeron exactamente lo mismo en los tiempos de la guerra de Vietnam: "No podemos retirarnos de Vietnam por razones de credibilidad". ¿Qué diablos es eso? Es la ley de la mafia. De plano. Dominan por la fuerza. Hace poco leí en el periódico un volante que el ejército yanqui repartió desde helicópteros en Fallujah; decía sin pelos en la lengua: "Vamos a pulverizarlos; deben rendirse cuanto antes". Nada de móviles nobles ni nada, pura lógica gandalla: "Estamos en camino; vamos a pulverizarlos y el que se oponga es hombre muerto". Cosas así.

Si uno acepta la lógica del sistema, como lo hacen Kerry y el Partido Demócrata, estará de acuerdo porque es cierto que la credibilidad de Estados Unidos sufrirá si se retira de Irak. Más gente se lanzará contra él. Dicen: ¿qué debemos hacer ya que "nosotros" estamos en Irak?; quizá no "entramos" correctamente o quizá no "hubiéramos" debido ir, pero lo que uno opine sobre esto depende de cómo ve la naturaleza del sistema y si cree que debe mantener su credibilidad y debe fortalecerse o si comprende que es un sistema opresor que se nutre de la carne de las masas del mundo entero. Un sistema que las come vivas, que las destruye, haciéndolas trabajar en situaciones incalificables, como los pequeños que trabajan 12 horas al día y se acuestan debajo de las máquinas en Turquía, Irán, América Latina y muchos otros países; y a los imperialistas les importa un carajo arrojar gente a la basura; cuando no pueden exprimirle ganancias, la tiran... o la animan a que se mate entre sí en los ghettos y barrios pobres de este país o en Ruanda u otros países.

Si uno comprende todo eso, no le importa mantener la credibilidad del sistema y la fuerza que lo respalda. Pero si opina que el sistema debe hacer lo que está haciendo en el mundo, aun con ajustes o reformas o cambios cosméticos, tiene otra perspectiva; y si pretende dirigir el sistema o ser el primer mandatario, definitivamente tiene una perspectiva muy distinta a la de las masas. Tiene intereses muy distintos, ¿no es cierto? No niego que la clase dominante moldea las opiniones de las masas. Eso pasa mucho pero, ¿a poco los intereses fundamentales de las masas tienen que ver con los horrores de las maquiladoras y el trabajo infantil o con arrojar a decenas de millones de campesinos cada año a los cinturones de miseria de las grandes ciudades? ¿Acaso tienen que ver con aporrear y pulverizar a los que no están de acuerdo o tienen otra idea de cómo debe o puede ser el mundo? ¡Para nada!

"¿Cómo que 'estamos', güero?"

En cuanto a la democracia y el "proceso democrático", especialmente el "proceso electoral", como señalé en Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?, a la hora de ir a las urnas, prácticamente todo está definido, y al votante, al ciudadano, cuando mucho le queda opinar en las disputas de la clase dominante, dentro del marco ya definido. Ya han escogido los candidatos y definido los debates y asuntos "legítimos". Al votante le permiten entrar al juego con la falsa ilusión de que esté definiendo el rumbo de la sociedad, cuando en realidad las opciones están predeterminadas. La clase dominante y, fundamentalmente, la dinámica misma del sistema las ha moldeado y definido.

Es un jueguito que nos hacen para que pensemos que estamos jugando de a de veras. A veces la gente común y corriente dice: "Debemos hacer esto y lo otro". ¿De qué chingados están hablando? [risas] Nosotros no estamos haciendo nada. Un compañero que hace trabajo político con unos amigos negros me contó que decían: "Debemos hacer esto y lo otro en Irak". Le dije que debía contarles el chiste de los años 60 del llanero solitario y su guía, un indio a quién le decía Tonto. En una ocasión quedaron rodeados por indios. Estaban jodidos y el llanero solitario le dice a Tonto: "Estamos en un gran lío. ¿Qué hacemos?". Y Tonto responde: "¿Cómo que 'estamos', güero?" [risas]. Si aplicamos esto, no en términos netamente nacionalistas, sino a la luz de las divisiones fundamentales de la sociedad, "nosotros" no tomamos estas decisiones y no se trata de "nuestros" intereses. Lo que nosotros debemos hacer es ¡exigir que Estados Unidos se largue de ahí! Eso es lo que nosotros debemos hacer. Pero esa decisión no depende de nosotros sino de los imperialistas yanquis: ellos son los que deciden si se quedan o se retiran. Quieren hacernos creer que tenemos voz y voto, e inculcan esa mentalidad de que el pueblo tiene cierto poder, que decide y define las cosas por medio del voto. ¡Puras mentiras! El pueblo no toma las decisiones; lo hacen ellos, pero les encanta que el pueblo se trague el cuento de que tiene voz y de que toma las decisiones: "Debemos hacer esto o...". ¡Carajo! "Debemos" hacer algo radicalmente diferente; ¡eso es lo que "nosotros" debemos hacer!

¿Qué es la dictadura?

Ahí vemos la naturaleza de esta democracia, que es esencialmente una dictadura. Es otro concepto que tenemos que aclarar porque cuando se menciona la palabra dictadura, muchos piensan en Jruschov cuando golpeó con el zapato el podio de la ONU y dijo: "Los enterraremos" (una frase que ha sido totalmente tergiversada). Eso ocurrió en los 60 y es la imagen clásica del dictador. Como Charlie Chaplin, ¿se acuerdan? Hizo una película buena que atinó sobre Hitler, y en la película Hitler baila con el globo. Modern Times ( Tiempos modernos ) o, ¿cómo es que se llamaba? [Responden: The Great Dictator ( El gran dictador )]. Claro, El gran dictador. Está bailando con el globo. Esa es la imagen que se tiene del dictador, una figura tenebrosa, un tirano enloquecido que decide matar a millones de personas porque sí.

Pero son aspectos superficiales, porque aun con Hitler, no es lo esencial. Hitler fue un representante extremo del imperialismo alemán en una situación extrema; fundamentalmente, buscó fortalecer la hegemonía del imperialismo alemán, y al fin y al cabo, fracasó. Ciertamente tenía otra ideología que la mayoría de la clase dominante de Alemania y tomó medidas extremas, como el genocidio de los judíos. Esas cosas no son simplemente "la dinámica normal del imperialismo", aunque esa dinámica en sí es terrible y arroja un saldo de millones y millones de muertos cada año. Lo de Hitler fue el imperialismo en una situación extrema con formas grotescas, pero en lo fundamental fue el mismo sistema y no fue producto de un demente. En realidad, Hitler fue muy hábil en la manera en que subió al poder y buscó cumplir sus objetivos. Quizá haya un elemento de demencia en lo que hizo, pero no es lo esencial, y la dictadura no es cuestión de que un demente se pare en la ONU y golpee con el zapato el podio.

A propósito, quiero hacer un breve paréntesis: dije que la prensa tergiversó el incidente con Jruschov en la ONU, pues dieron a entender que estaba amenazando con un ataque militar contra Estados Unidos cuando en realidad se trataba del programa revisionista de las "tres pacíficas": coexistencia pacífica entre los países socialistas e imperialistas, competencia pacífica entre el socialismo y el capitalismo, y la falsa ilusión (bueno las tres son falsas ilusiones) de la transición pacífica al socialismo.

Según la línea de Jruschov: "Con más producción y, sobre todo produciendo más artículos de consumo", iban a "demostrar la superioridad del socialismo". Es irónico, porque cuando dijo "los enterraremos" se refería a eso, pero la propaganda yanqui lo pintó como que estaba amenazando con un ataque militar contra Estados Unidos.

Bueno, volviendo al tema, la dictadura no es el zapatazo ni el gobierno de un solo hombre ni la noción del líder infalible ni nada de eso. En lo esencial es el dominio de la sociedad por un grupo, mejor dicho una clase, que tiene un monopolio de la economía (la base económica, para usar el término marxista) y también de la superestructura que corresponde a esa base económica. Es decir, la política, la ideología y la cultura. En particular, tiene un monopolio del poder político, especialmente, y en forma concentrada, de la fuerza armada, la fuerza armada legítima.

Veamos un ejemplo: supongamos que un cuate ve a un policía medio matando a una persona y se le ocurre sacar una pistola y matarlo. (No propongo que nadie haga esto, es solo un ejemplo). ¿Qué pasaría? Lo zamparían al bote por homicidio, de eso no cabe la menor duda. Sin embargo, una y otra vez la policía mata a gente y, aun cuando haya muchos testigos, casi nunca arrestan al policía. Claro, a veces hay tanta indignación y protesta que tienen que hacerlo, pero en esos casos, ¿qué ocurre? Casi siempre salen con que fue "homicidio justificado". ¿Por qué? Porque la policía y las fuerzas armadas concentran el monopolio de la fuerza armada de la clase dominante, y la protegen y le sirven. Concentran el monopolio de la fuerza armada "legítima".

La dinámica del orden imperante y la lógica del poder político y del sistema educativo justifican la fuerza y violencia que se ejerce cotidianamente, a veces de la forma más brutal y grotesca. Nos adoctrinan a ver el mundo según su lógica. Dicen que tal violencia es "legítima", es "justificada", es "homicidio justificado", etc. Pero si otros ejercen violencia, a no ser que le convenga a la clase dominante y sus intereses, tal violencia, según la propaganda y la maquinaria de la sociedad, es por definición ilegítima y "no se justifica".

Ahí vemos una expresión clara del hecho de que en realidad vivimos en una dictadura. Lo esencial de la dictadura no es el líder infalible. Es el dominio de una clase . Puede que se oculte, y en el tipo de sociedad en que vivimos, conviene ocultarlo. Pero si lo examinamos concretamente, si nos metemos en esto, ¿quién monopoliza el poder político? La misma clase que domina, que monopoliza la economía, que recibe la mayor parte de los ingresos y de la riqueza de bienes y medios de producción, los dueños de las fábricas, los bancos y las compañías de seguros. Los que dominan todo eso también dominan el proceso político y el poder político y, de manera concentrada, la fuerza armada que se ejerce a fin de mantener el orden de la sociedad. Se ejerce, a final de cuentas, en aras de sus intereses. De no ser así, reemplazan rápidamente a las autoridades políticas.

Por eso, si uno se mete al sistema, termina sirviendo fielmente al sistema. No hay de otra. No puede cambiar la dinámica básica del sistema económico ni la de las instituciones y estructuras políticas que concuerdan con él, y cualquier intento de hacerlo resulta en un caos total.

Supongamos que se quiere decretar por ley que todo mundo tiene derecho a comer, tenga trabajo o no [risas]. O sea: "Todo mundo tiene derecho a comer. Si no tiene ingresos y no puede pagar, tiene el derecho de ir a la tienda y tomar lo que necesita". Bueno, desde cierta perspectiva, es lógico. Todos deben tener derecho a comer y si el pinche sistema no les ofrece trabajo, ¿por qué han de pasar hambre? En principio es netamente lógico, pero no es factible ponerlo en práctica en esta sociedad. Claro, hacen ciertas cosas --el welfare, el subsidio de desempleo-- pero no pueden poner en práctica el principio de que todo mundo sin excepción tiene derecho a comer.

No se pueden hacer cosas en la superestructura política e ideológica que no concuerdan fundamentalmente con la base y la dinámica económica sin crear un tremendo caos. Si la estructura de poder no logra disuadir inmediatamente al que lo intente, la dinámica del sistema se lo tragará. Esto ha pasado una y otra vez. Claro, todos sabemos que la regla de la estructura política es "hoy por ti, mañana por mí", pero eso no es lo fundamental. Es cierto que en el Congreso hay una serie de comités y para hacer cualquier cosita hay que hacer acuerdos y concesiones: favor con favor se paga. Todo eso es cierto, pero lo fundamental es que el sistema tiene cierta dinámica y si uno no aprende a acomodarse a ella, se lo tragará vivo.

Así que eso es en esencia una dictadura, y la superestructura política concuerda con la base y la dinámica económica. Es muy importante captar eso.

Continuará

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NOTAS:

1. Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?, Bob Avakian. [volver]

2. "El ascenso y la caída de Howard Dean: Lecciones de la democracia estadounidense", OR No. 1235, 4 de abril de 2004. [volver]

3. "La campaña de Howard Dean, El candidato `antibélico' que apoya la guerra", OR No.1225, 21 de marzo de 2004. [volver]