¿Cómo han decidido las fuerzas armadas israelíes quién vive y quién muere en Gaza? ¿Por qué han masacrado a tanta gente —ya son más de 75.225 muertos y al menos 175.068 heridos—, y la cifra sigue aumentando?
El documental titulado NAZA responde sin tapujos a estas preguntas a través de una serie de entrevistas con 24 oficiales de inteligencia y soldados de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) que participaron directamente en la elaboración de listas de personas a eliminar, la selección de objetivos y la autorización de ataques aéreos letales. Oficiales “que calculaban cuántas personas inocentes probablemente morirían en cada casa”, como lo expresan los cineastas israelíes ganadores del Óscar, Yuval Abraham y Rachel Szor, quienes escribieron y dirigieron NAZA. En otras palabras, de primera mano1.
“Esta es una película sobre un sistema. Se centra en las órdenes, las políticas y los patrones de operación, no en las desviaciones de los mismos”, escriben los cineastas. “La conclusión que sacamos de los testimonios es clara: la matanza masiva de civiles palestinos en Gaza no fue un “trágico subproducto” de una guerra contra Hamás, como se suele presentar en Israel, sino un acto premeditado, calculado e intencional”.
Una provocación oportuna de parte de Bob Avakian — 11 de noviembre de 2023
Lo siguiente acompaña a mi declaración de que, Después del Holocausto, lo peor que le ha pasado al pueblo judío es el estado de Israel.
Israel ha hecho algo verdaderamente increíble — ¡Israel ha conseguido convertir a judíos en nazis!
NAZA desmenuza el mecanismo de la matanza sistemática perpetrada por Israel en Gaza: la vigilancia masiva, los teléfonos pirateados, la elaboración de perfiles mediante inteligencia artificial, la selección rápida de objetivos y el nivel de víctimas civiles permitido —o, mejor dicho, visto con buenos ojos— en cada ataque. En el centro de todo esto se encuentra “Lavender”, un programa de inteligencia artificial diseñado por el ejército israelí.
Paso a paso, NAZA penetra la llamada “niebla de la guerra” —en realidad, la niebla de las mentiras israelíes (y estadounidenses)— para revelar por qué han sido asesinados tantos niños palestinos. Por qué se han arrasado tantas viviendas. Por qué se disparaba contra los habitantes de Gaza en los centros de distribución de alimentos. Y por qué Israel prefería atacar de noche, cómo “papá está en casa” señalaba una sentencia de muerte, y más.
“El título de la película, ‘NAZA’, que es el acrónimo hebreo de ‘daño colateral’, es una crítica a la forma en que Israel presenta el asesinato de civiles”, escriben Abraham y Szor, incluyendo “la intención de destruir que ha acompañado a la campaña militar desde el principio”. En pocas palabras, NAZA nos lleva al interior del funcionamiento de este sistema de genocidio.
NAZA se filmó de noche en los techos de Tel Aviv, la capital de Israel, con los rostros de los entrevistados ocultos en las sombras para protegerlos de represalias. La oscuridad también intensifica la atención del espectador en los crímenes aterradores que ellos revelaban con total naturalidad.
“También hemos enfocado la cámara hacia Tel Aviv y sus habitantes por la noche, cuestionando a la ciudad como una burbuja en la que la vida cotidiana continúa mientras los palestinos son masacrados a solo 60 kilómetros [40 millas] de distancia”, señalan Abraham y Szor. “A través de nuestra mirada a la ciudad desde la que se gestiona la guerra contra Gaza, intentamos observar los mecanismos de conformismo que permiten una indiferencia tan generalizada”.
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Esta es una película que expone de manera desgarradora el genocidio en Gaza y plantea preguntas profundas sobre la naturaleza de una sociedad capaz de generar tal horror, y sobre en qué se estriba la vida “normal”. Deja en claro la bancarrota moral y los costos devastadores de la complicidad y la complacencia — entre otras cosas porque los oficiales de inteligencia que condenaron a la muerte a miles de personas no eran colonos fanáticos ni fanáticos religiosos, sino “lo mejor de lo mejor” de la élite liberal de Israel.
NAZA no profundiza en el papel que desempeñó Estados Unidos al respaldar, financiar, armar y defender el genocidio de Israel en Gaza — ni en la complacencia y la ignora-ncia deliberada que son demasiado frecuentes en Estado Unidos. Sin embargo, NAZA nos plantea las mismas preguntas profundas y urgentes, sobre todo las más urgentes y fundamentales acerca de la naturaleza del sistema del capitalismo-imperialismo que está en la raíz de las atrocidades que NAZA revela — y mucho más.
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“Esperamos que la película pueda contribuir a que se rindan cuentas por los graves crímenes de Israel y a que se haga justicia para sus víctimas”.
—Yuval Abraham y Rachel Szor, guionistas y directores de NAZA
En el Festival Internacional de Cine de Venecia, NAZA ganó el premio especial del jurado y recibió “la ovación más larga en la historia del festival”, según The Guardian, que ayudó a producir la película. Actualmente se está proyectando en más de 50 países de todo el mundo y estará disponible de forma gratuita en The Guardian a partir de finales de noviembre.
Defendamos a NAZA y a sus valientes cineastas
Los directores Rachel Szor, a la izquierda, y Yuval Abraham, ganadores del premio especial del jurado por la película NAZA en el Festival de Cine de Venecia, el 12 de septiembre de 2026. Foto: AP
NAZA desmonta las afirmaciones israelíes de que está atacando de manera selectiva a miembros de Hamás, no a civiles; de que sus fuerzas armadas son las “más morales del mundo”; y de que no están llevando a cabo un genocidio en Gaza.
En respuesta, el Estado israelí ha lanzado una campaña despiadada y potencialmente mortal de desprestigio contra la película y sus creadores, Szor y Abraham. El primer ministro Netanyahu amenazó con revocarles la ciudadanía. Funcionarios destacados los han acusado de traición. Fuerzas de derecha han protestado frente a las casas de sus familias, gritando “Pena de muerte para los traidores”, y han asaltado las oficinas de +972 y Local Call, donde trabaja Abraham. Miembros de FDI incluso crearon rápidamente su propio sitio web imitando a NAZA, titulado “Naza Movie | The Real Site—Watch the Naza Documentary” (La película Naza | El sitio real — Vea el documental Naza), diseñado para engañar y confundir a la gente. Este engaño ahora se está publicitando y promoviendo ampliamente, incluso en la televisión de Estados Unidos.
Por un lado, estos ataques mezquinos demuestran cuánto está afectando a Israel la película NAZA, así como las denuncias y oposición más amplias a sus enormes crímenes — y mentiras. Por otro lado, hay que tomar muy en serio este ataque y apoyar a estos valientes cineastas y periodistas.
La película NAZA original se está proyectando actualmente en cines y estará disponible de forma gratuita en el sitio web de The Guardian a partir de finales de noviembre.