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¿EL PATRIARCADO Y LA SUPREMACÍA MASCULINA,
O LA REVOLUCIÓN Y LA ELIMINACIÓN DE TODA OPRESIÓN?

Como he enfatizado (y que es importante seguir enfatizando):

Hay una línea directa que conecta la Confederación esclavista de los años 1860 con los fascistas de hoy, y una conexión directa entre su supremacía blanca, su franco odio y repudio tanto a la gente LGBT como también a las mujeres, su repudio doloso a la ciencia y al método científico, su crudo patrioterismo tipo “Estados Unidos Ante Todo”, y su proclamada “superioridad de la civilización occidental”, y su belicoso uso del poderío militar, inclusive su declarada disposición y abiertas amenazas de usar armas nucleares para destruir países1.

Kristin Kobes Du Mez ha estudiado extensamente el fenómeno del fundamentalismo cristiano, que es la fuerza motriz de este fascismo. Al referirse a esto como el “evangelicalismo” (o, más específicamente, el “evangelicalismo blanco”), habla de la misma clase de “conexión directa” entre muchas de estas formas de opresión, y presenta esta idea importante:

un compromiso nostálgico con la masculinidad blanca militante agresiva y ruda sirve de hilo que los une en un todo coherente. El dominio de un padre en el hogar está inextricablemente ligado al liderazgo heroico en el escenario nacional, y el destino de la nación depende de ambas cosas2.

Hay algunas personas —tales como Louis Farrakhan, el líder de la Nación del Islam, y otros— que insisten en que son oponentes líder de la supremacía blanca, mientras que al mismo tiempo tienen mucho en común con los fascistas cristianos, incluida la promoción de todo tipo de mitología y teorías de conspiración ridículas y escandalosas, en oposición a la ciencia y al método científico, e insisten en muchas de las mismas relaciones opresivas que los fascistas están decididos a imponer.

Para hablar de una dimensión crucial de esto: No existe ninguna manera de eliminar la supremacía blanca y a la vez aferrarse a la supremacía masculina e insistir en ella. Buscar contrarrestar la “masculinidad blanca militante” con una versión negra de la misma “masculinidad militante” —otra variante de la supremacía masculina patriarcal— no puede conducir a eliminar ninguna forma de opresión.

Al igual que existe una “conexión directa” entre todas las opresivas y represivas relaciones y formas de pensar que articulan el programa de los fascistas cristianos, no existe ninguna manera de romper ningún eslabón de esta cadena sin romperlos todos.

Y, yendo más a fondo, toda la cadena de opresión y los monstruosos crímenes contra la humanidad —la supremacía blanca, la supremacía masculina, la discriminación y brutalidad contra las personas LGBT, la dominación supremacista pro estadounidense y las guerras por el imperio, el odio xenófobo a los inmigrantes, el saqueo del medio ambiente— todo esto está fundamentalmente arraigado en este sistema del capitalismo-imperialismo.

Buscar “sacar una tajada” (para “obtener la parte que les corresponde”) del botín que proviene del saqueo de la tierra y la explotación de las masas de personas en todas partes de la tierra por el capitalismo-imperialismo estadounidense —o buscar algún “trato” con los gobernantes de este sistema para constituirse en los nuevos señores y explotadores de las masas de personas— no es un camino hacia la emancipación, sino que es algo que contribuye a perpetuar la opresión.

Únicamente por medio de la revolución que tiene por objeto derrocar este sistema —derrotar y desmantelar este sistema del capitalismo-imperialismo y todas sus instituciones de opresión y represión violenta, al reemplazarlas por instituciones que puedan servir a la causa de emancipar a toda la humanidad y habilitar a los seres humanos para ser dignos guardianes de la tierra— únicamente de esta manera es posible poner fin finalmente a todas y cada una de las formas de opresión, saqueo y explotación.

 


1. ¡El  régimen de Trump y Pence tiene que marcharse ya! En nombre de la humanidad, nos NEGAMOS a aceptar a un Estados Unidos fascista, Un mundo mejor ES posible. El texto en español y el vídeo en inglés de este discurso de Bob Avakian están disponibles en revcom.us.  [volver]

2. Kristin Kobes Du Mez, Jesus and John Wayne: How White Evangelicals Corrupted a Faith and Fractured a Nation [Jésus y John Wayne: De la manera en que los evangélicos blancos corrompieron una fe y fracturaron una nación],Liveright Publishing. Está declaración es de la “Introducción” (énfasis añadido).  [volver]

Bob Avakian (BA) es el pensador y líder político más importante en el mundo de hoy.

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