De Bob Avakian:
Sobre la Covid, la importancia de que la gente se vacune y el problema muy real respecto al individualismo desenfrenado

El individualismo extremo —el concepto de que “tengo el derecho de hacer lo que se me dé la regalada gana, según mi sentido de mi libertad personal”— es un enorme problema en esta sociedad hoy día, entre todos los sectores de la población. Y uno de los peores aspectos de esto es que este individualismo extremo es en realidad un punto de unidad entre algunas personas negras, y otras personas oprimidas, por un lado, y por el otro, los fascistas racistas genocidas. Qué situación más terrible en que algunas personas negras y otras personas oprimidas de hecho se encuentren del mismo lado ¡con aquellos fascistas que las consideran subhumanas inferiores y quieren negarles derechos básicos, encarcelarlas para siempre, o de plano exterminarlas!

Esto se ha manifestado de manera aguda en relación con las vacunas contra la Covid — en la oposición a vacunarse. Si bien se tiene cierta historia atroz, en particular entre los negros, con experimentos médicos, y cierta experiencia mala, tanto histórica como al día de hoy, con las autoridades médicas y el tratamiento médico, es un hecho que la pandemia de la Covid, en Estados Unidos, ha golpeado más duramente al pueblo negro (así como a los latinos y los indígenas), y ha cobrado el saldo más alto de muertes; y además es un hecho que se ha demostrado claramente que las vacunas contra la Covid son seguras y que logran prevenir, en la inmensa mayoría de los casos, que se enfermen de gravedad y se mueran de Covid. Así que, no existe ninguna razón buena por NO vacunarse — y negarse a hacerlo no sólo pone a las personas que se niegan a vacunarse bajo riesgo de enfermarse gravemente y posiblemente morir, sino también expone a otros a los mismos riesgos.

Y no se trata de que las personas simplemente se estén negando a vacunarse debido a algunas preocupaciones legítimas sobre la seguridad (o la eficacia) de las vacunas. Demasiadas pero demasiadas personas —especialmente fascistas anticientíficos lunáticos pero demasiadas pero demasiadas otras personas también, inclusive entre aquellas que están más afectadas por la pandemia de la Covid— se están negando a vacunarse por una combinación de teorías conspirativas descabelladas, otras idioteces anticientíficas y el individualismo desenfrenado. Las personas insisten en que la decisión de vacunarse o no “se trata de una elección personal” —y aquellos que se niegan a vacunarse hacen el argumento (con frecuencia airada y beligerantemente) de que “se trata de un asunto de mi libertad personal”.

Ello es una idiotez — ¡una idiotez muy dañina! La libertad individual no es absoluta — como reconocen casi todas las personas cuando se les presenta en términos que no contradicen su individualismo. Por ejemplo, pocas personas sostendrán que alguien debe tener la libertad de manejar 160 km por hora en una zona escolar cuando los niños están cruzando la calle. Y cualquier persona razonable estaría de acuerdo que no es aceptable que los supremacistas blancos linchen a los negros — o que la policía mate a los negros sin motivo —lisa y llanamente porque se les dé la gana— simplemente porque lo consideren una expresión de su “libertad individual” (y su “elección personal”).

Asimismo, cabe notar que, en oposición a las leyes de derechos civiles, las personas que son propietarios de negocios, como tiendas y restaurantes, y que querían discriminar negándose a dar servicio a personas negras, muy a menudo hacían el argumento de que era un asunto de su “libertad” discriminar de esta manera (su derecho de hacer lo que quisieran con sus negocios). Y hemos visto el mismo tipo de argumento de parte de personas que quieren discriminar contra otros grupos oprimidos. ¿Se debe apoyar esa “libertad individual”, de discriminar de esa manera?

Sería imposible vivir en cualquier sociedad en que fuera absoluta la “libertad individual” (o la “elección personal”). La pregunta es: ¿Las expresiones de libertad individual, o los límites a la libertad individual, son buenos o malos — sirven para crear una sociedad mejor, o peor?

Por eso nunca se debe obligar a ninguna mujer tener un hijo en contra de su voluntad, y por lo tanto NO debe ser legal negarles a las mujeres el derecho al aborto. Y, por otro lado, eso es por qué SÍ DEBE ser legal requerir (mandatar) que las personas se vacunen contra la Covid (con excepción de aquellas personas a las cuales de hecho causaría un problema de salud demostrable) y SÍ DEBE ser obligatorio el uso de las máscaras faciales en situaciones en que hay una verdadera posibilidad de contraer, y propagar, la Covid.

Along the same lines, it is worth noting that, in opposition to civil rights laws, people who owned businesses, such as stores and restaurants, and wanted to discriminate by refusing to serve Black people, would very frequently argue that it was a matter of their “freedom” to discriminate in this way (their right to do what they wanted with their business). And we have seen the same kinds of arguments from people who want to discriminate against other oppressed groups. Should that “individual freedom,” to discriminate in that way, be upheld?

It would be impossible to live in any society where “individual freedom” (or “personal choice”) were absolute. The question is: Are expressions of individual freedom, or restrictions on individual freedom, good or bad—do they make for a better, or worse, society?

This is why no woman should ever be forced to bear a child against her will, and it should therefore NOT be legal to deny women the right to abortion. And, on the other hand, it is why it SHOULD be legal to require (mandate) that people get vaccinated against COVID (except those for whom it would actually pose a demonstrable health problem) and mandatory to wear masks in situations where there is a real possibility of contracting, and spreading, COVID.

Una Declaración, un llamamento a que se organice ahora

 

De Bob Avakian ESTE ES UN MOMENTO POCO COMÚN EN QUE LA REVOLUCIÓN  SE VUELVE POSIBLE — POR QUÉ ES ASÍ,  Y CÓMO APROVECHAR ESTA OPORTUNIDAD POCO COMÚN