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Vídeo destacado de Bob Avakian de la semana (con una traducción al español):

Bob Avakian sobre: Decir la verdad a las personas — incluso cuando no quieren oírla 

Bob Avakian On Telling People the Truth

Sunsara Taylor: Quisiera preguntar algo que tiene una dimensión personal pero también aborda algo que forma el meollo del nuevo comunismo. Has dicho que nunca has dudado en decirles la verdad a las personas y dijiste, y te creo, que nunca dudarás en decirles la verdad a las personas sobre asuntos verdaderamente importantes de vida y muerte, incluso cuando las personas no quieren oírla. 

Bob Avakian: A menudo no quieren. 

[risas]

ST: Adelante. ¿Quieres comentar?

BA: Continúa tú.

ST: Bueno, es cierto, a menudo no quieren. Y al mismo tiempo has señalado, sé que en tu mensaje mediático 111, dijiste, Miren, uno de los principios más fundamentales del nuevo comunismo que he desarrollado es la necesidad de ser realmente científicos y decir a la gente la verdad sobre lo que son nuestros objetivos como comunistas al luchar para cambiar el mundo. En esa situación, estabas hablando de la seriedad que tenemos sobre unir a todos los que se puedan unir para derrotar este fascismo, pero es un principio más amplio.

Así que, esto es esencial en lo que eres, y es esencial en el nuevo comunismo. Creo que sería importante hablar un poquito más sobre por qué es tan esencial, y cómo adquiriste esa calidad y por qué es fundamental para la revolución para la cual estás luchando.

BA: Bueno, eso abarca mucho y no tenemos tiempo para entrar en todos los aspectos. Parte de mi crianza era de que uno debe tratar de entender lo que algo es realmente, aún con ciertas limitaciones, y la manera en que eso se aplicaba cuando era chico, incluido el hecho de que mis padres eran religiosos. Así que eso era una dimensión en que animaban a uno a creer en cosas que no existen.  Pero en general se trataba de una cultura, no de una religión dogmática, ni una religión fundamentalista, y hubo un espíritu generoso y una mente abierta acerca de esa religión, y eso influía en mí.

Pero mi crianza, éramos básicamente, era una parte de… mi padre era un abogado, y dentro de la esfera del tribunal, uno debe —aun habiendo bastante desviación de eso, por así decirlo— uno debe buscar los hechos, la verdad. Así que eso era la manera en que educaban a mí y mis hermanas. Uno trata de entender lo que es cierto en realidad.

Y también nos educaron con ciertos valores sobre tratar bien a las personas y la idea de la igualdad, por así decirlo, y de que la discriminación es mala, el racismo es malo, y así del estilo. Y siendo así tu crianza, pues abordas las cosas y abordas a las personas simplemente directo y derecho. Y he hablado de eso antes; no voy a entrar en muchos detalles. Pero desde una edad muy temprana y especialmente en la escuela superior, al entrar en el deporte y la música y todo eso en la escuela, hice muchos amigos negros.  Personas que eran muy, pero muy importantes para mí y amistades muy íntimas. Y teníamos muchas conversaciones de ida y vuelta, y la idea de no decir la verdad a las personas y no decirles algo sobre algún tema porque quizás les ofenda, pues parecía ridícula. 

Pues así me educaron y de ahí una vez que empecé a participar más en la política y me incliné hacia la revolución y el comunismo, entendí en términos básicos que constituye un enfoque científico de las cosas y que es necesario ser científico, pues sale de eso que no se trata de machacar a fuerzas sobre la verdad pero sí tienes que decir la verdad a las personas con franqueza y si miras que están haciendo algo malo que hace daño, sean quienes sean, tienes que decírselo. Es lo que hacen los amigos, o lo que deberían hacer. Es lo que hacíamos en el círculo cuando yo era joven, y es lo que, en el sentido más amplio… a lo mejor suena sentimental, pero me considero un amigo de las masas de personas. Considero que soy parte de, si quieres decirlo así, parte de la familia de la cual son parte, en el sentido más amplio. Dices la verdad a las personas. No las insultas gratuita o innecesariamente. No machacas ni impones.

No impones las cosas a las personas a fuerzas. Tratas de convencerlas y les escuchas, porque tú tampoco siempre tienes la razón, y pueda que las personas te convenzan de que no estás viendo las cosas tal y como son o que no haces las cosas como debes hacerlas.

Pero eso es el proceso que debe llevarse a cabo, tanto en términos de tu relación personal con las personas, pero de manera mucho más importante, porque tiene un efecto mucho más grande, en términos de cómo procedemos en la sociedad más amplia y en el mundo más amplio.

Por tanto, para mí la idea de que no decir la verdad a las personas porque quizá sea inconveniente decirles la verdad o quizá te acusen de ser arrogante o te acusen de eso o aquel si dices la verdad de manera bien franca, no arrogante sino franca. Simplemente eso no tiene sentido para mí. Simplemente me parece profundamente incorrecto.

Como he dicho, no he dudado y no dudaré para decir a las personas la verdad sobre cosas importantes las que necesitan saber, porque sí necesitan saberlas. Y de ahí escuchas a las personas y ustedes intercambian ideas y forcejean sobre ellas. Pero la idea de morderte la lengua porque eres de una identidad u otra.

Bueno, sí que hay mucha arrogancia que tienen algunas personas por estar en una posición superior sobre otras personas, y eso es algo que estamos trabajando para superar por completo y eliminar. Pero eso es diferente que decir la verdad honestamente a las personas sobre las cosas y de ahí, a ver qué pasa y trabajar sobre las contradicciones que son parte del proceso.

Si no dices a las personas la verdad tal y como la entiendas, al mismo tiempo que estás dispuesto a aprender que quizá estés equivocado, si no les dices la verdad, pues estás defraudando a las personas. Estás privándoles de un entendimiento que realmente necesitan tener, especialmente si se trata de algo importante.