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Vídeo destacado de Bob Avakian de la semana (con traducción al español):

El socialismo constituye tres cosas

Traducción al español:

El primer gran salto con el derrocamiento del sistema capitalista es la creación del sistema socialista. El socialismo constituye tres cosas: un nuevo sistema económico, un nuevo sistema de gobierno político y una transición con el objetivo del comunismo en todo el mundo.

Ahora, empecemos brevemente con un nuevo sistema económico. Lo que significa es reemplazar un sistema en el que reina la apropiación privada por capitalistas rivales de la riqueza que es producida socialmente por en última instancia cientos de millones o incluso miles de millones de personas.

Significa que los recursos de la sociedad, incluyendo la tecnología y la tierra, los recursos naturales disponibles, se convierten en propiedad común de la gente en su conjunto. No es que todo el mundo use el mismo cepillo de dientes o que todos coman literalmente la misma comida, la vomiten, y te la comas después de mí. No, significa que los medios para producir riqueza y recursos pasan a ser la propiedad común de la sociedad, con el estado bajo el socialismo siendo la fuerza centralizadora en todo esto para planificar, por medio de involucrar a las masas de personas, tanto planificar como luego movilizar los recursos que la gente posee colectivamente con el fin de satisfacer las necesidades de la población. Para satisfacer sus necesidades inmediatas, guardar provisiones para desastres naturales y para el futuro, y defender esa revolución mientras la llevan adelante dentro del propio país y apoyan esa revolución en el mundo en su conjunto.

Ese es el propósito de la economía socialista. Su objetivo es hacer tres cosas o se basa en tres principios: satisfacer las necesidades del pueblo; satisfacer las necesidades de la revolución no solo en el país, sino en el mundo en su conjunto; y transformar la relación entre las personas y el medio ambiente para revertir en la medida de lo posible los daños que se han causado y se están haciendo continuamente bajo el sistema actual, y para que las personas en la sociedad sean cuidadores aptos de la tierra.

Así que ese es un nuevo sistema económico socialista.

Un nuevo sistema de gobierno político significa que nos deshacemos de lo que en realidad es la dictadura de la clase capitalista y lo reemplazamos por la dictadura de aquellas personas que han sido explotadas bajo el sistema capitalista.

Pues, sé que todo el mundo dice “Dictadura, esa palabra da miedo. Significa que alguien se levanta, golpea la mesa y dice: ‘Harás esto y harás aquello. No debes hacer esto, no debes pensar aquello’”.

Eso no es lo que significa. Una dictadura significa un sistema de gobierno. Volviendo a esas tres frases que leí antes, significa un sistema de gobierno en interés de un grupo de personas en la sociedad u otro, en interés de un programa, un conjunto u otro de relaciones sociales.

Significa respaldar y dar fuerza a esas relaciones y a ese sistema para, en el caso del socialismo, transformar la sociedad hacia la eliminación de todas estas relaciones que dividen y oprimen a las personas y al lograrlo, la abolición de toda necesidad de ningún tipo de dictadura.

Ahora bien, sería bonito que las personas que actualmente gobiernan el mundo y ejercen la dictadura forzosamente aquí y en otras partes adoptaran esa actitud cuando se enfrentan a personas que les dicen, “Ustedes saben que han hecho mal. Saben que han cometido innumerables crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. Saben que han hecho una cosa mala tras otra a la gente. Han destruido, están destruyendo el medio ambiente. Han destruido grandes partes de países como Vietnam. Han asesinado y masacrado a millones de personas. Por favor, apártense.”

Y ellos dirían, “Bueno, veámoslo. Quizá ustedes tengan razón. Quizá hayamos cometido un error tras otro error, cometido crimen tras crimen contra la humanidad, asesinado, masacrado a personas, cometido atrocidades desde una parte del mundo a otra. Qué tal si nos apartamos y les permitimos tratar de construir una sociedad diferente durante un par de décadas y luego revisamos los resultados y si todo va bien, nos uniremos a ustedes, y si no va bien, pues quizá volvamos a tomar el control”.

Eso sería genial. Pero todo el mundo sabe que eso no va a pasar. Además, si hay una revolución en un país en particular, el mismo tipo de explotadores en otras partes del mundo tampoco van a aceptar a esa revolución, sino que van a intentar aplastarla de igual manera.

Así que necesitas poder defender tu revolución con un estado y las instituciones de ese estado, incluyendo un ejército, que están orientados a hacer cumplir el nuevo sistema, no el antiguo sistema de explotación y opresión, mientras protegen los derechos del pueblo.

Ahora bien, de nuevo, algunos dicen, “Bueno, ponle que todo eso sea cierto, pero ¿por qué no lo llamas de otra manera? Porque ‘dictadura’ pues, me saca de onda.”

La gente nos dice este tipo de cosas todo el tiempo. “El comunismo, a mucha gente no le gusta eso. Mucha gente tiene prejuicios contra el comunismo. ¿Por qué no lo llamas de otra manera? Es una buena idea, pero ¿por qué no le pones otro nombre que no sea comunismo?”

Bueno, supongamos que lo llamamos “libapa dubapa jai”. ¿Bueno? Y luego salimos y decimos a la gente, “Somos a favor de libapa dubapa jai”.

Ahora bien, sé que hay mucha gente ignorante en esta sociedad, que se la pasan viendo “Las amas de casa de esto o de aquello” o las Kardashian o artes marciales mixtas o demasiado fútbol americano con conmociones cerebrales y todo eso.

Pero no todo el mundo es tonto e ignorante. Y después de un rato, al decirles “libapa dubapa jai”, nos van a decir, “Bueno, dime qué significa eso”. Y cuando se lo decimos, nos dicen, “Un momento, eso suena a eso del comunismo”.

La cuestión es que no vamos a cambiar la sociedad engañando a las personas para que participen, intentando ocultar nuestro objetivo: una revolución. En particular, una revolución que pretende poner fin a todo este tipo de divisiones opresivas y relaciones explotadoras tiene que ser el acto consciente de un número creciente de personas. Tienen que saber por qué luchan y para qué. Y si intentas engañarlas o suavizarlo y venderlo de otra forma y darle una marca distinta, entonces solo estás trabajando en contra de eso.

Y eso nos lleva al segundo punto.

No solo no puedes, y no deberías querer, intentar engañar a la gente para que haga este tipo de cambio; sino que pronto, si vas por ese camino, tú mismo tampoco vas a ser lo que deberías ser.

Porque si actúas doblegándote ante los conceptos erróneos y prejuicios que este sistema ha inculcado en la gente, cediendo a ellos y capitulando ante ellos, acabarás renunciando a todo lo que se supone que representas, cada vez más adaptando y moldeando lo que haces para que sea aceptable para la gente en cualquier momento dado. 

Hemos visto esto repetidamente en la historia del movimiento, incluso ocurrió en nuestro propio partido, de lo que hablaré un poco más adelante.

“Revolución, bueno, eso no va a ocurrir realmente. O quizás ni siquiera sea deseable, así como no posible. ‘Comunismo’: o bien abandonemos esa palabra, o bien la redefinamos para que sea simplemente una forma mejor de democracia”.

Y entonces no representas nada diferente de lo que ya existe. Y solo estás haciendo daño fingiendo que representas algo diferente y engañando y traicionando a la gente.

Así que tenemos que decir la verdad a la gente.

Queremos eliminar todas las divisiones, incluyendo las divisiones políticas donde sea necesario un estado que defienda los derechos del pueblo, pero que también defienda las reglas que se estén desarrollando bajo el nuevo sistema que busca eliminar la explotación y la opresión. Queremos ir más allá de todo eso; pero para poder ir más allá de todo eso, tenemos que pasar por una fase de transformación de todas estas cosas. Y tenemos que poder respaldarlo con el poder de un estado, o en un dos por tres nos van a aplastar — especialmente al existir en un mundo donde hay muchas fuerzas que quieren aplastar esto.

Pero lo más fundamental de todo, el socialismo es una transición al comunismo.

El objetivo es tanto transformar la propia sociedad dentro del país socialista, como, sobre todo, contribuir al avance de la revolución que aspira al comunismo en el mundo en su conjunto, para que podamos llegar al punto en que estas divisiones y relaciones opresivas y explotadoras ya no existan, y ya no necesitemos que una parte de la sociedad —aunque sea la mayoría de la sociedad— gobierne sobre otras partes de la sociedad.

Pero hasta que no hayamos llegado al punto en el que se hayan superado las divisiones de clase y las relaciones opresivas, y no solo en una parte del mundo, sino en el mundo entero, entonces donde se produzca una revolución y se derrote al capitalismo será necesario un nuevo estado con nuevas instituciones revolucionarias que respalden y den fuerza al nuevo sistema y a la lucha por seguir transformando la sociedad con el objetivo de abolir de hecho todas las relaciones de explotación y todas las divisiones opresivas.

Un nuevo estado revolucionario que, mientras protege los derechos del pueblo plasmados en una nueva constitución socialista, proporcionará los medios para que las masas de personas participen cada vez más, utilizando estas instituciones revolucionarias para llevar a cabo esta transformación histórica mundial, al mismo tiempo que brinda todo el apoyo posible a la lucha por el mismo objetivo en todo el mundo.