@Bob Avakian Official (2025)
Sunsara Taylor: Los revcom han planteado, y tú has publicado en tus redes sociales también, dos consignas muy importantes. Una es “En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista”. Y la segunda es “Todo el sistema está podrido e ilegítimo. Necesitamos y Exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente”. ¿Quisieras hablar un poco sobre la importancia de estas dos consignas, cada una por separada así como su relación una a otra?
Bob Avakian: La negativa de aceptar el fascismo es extremadamente importante. Eso va con lo que acabamos de abordar, la pregunta que acabaste de hacer. ¿Por qué ya es hora de la ira justificada y la determinación revolucionaria? Pero la primera parte de esa primera consigna también es muy importante. Es el fundamento que las personas necesitan tener para realmente asumir esto: “En nombre de la humanidad”.
Esa es la orientación que las personas necesitan. No lo que beneficia a Estados Unidos, la potencia imperialista más predatoria y destructiva en la historia del mundo. No lo que beneficia a Estados Unidos sino ¿qué son los intereses de la humanidad? Y actuamos sobre esa base. Y sobre esa base, para la gente del mundo entero, es un acontecimiento muy desastroso el que este fascismo ascienda al poder en este país capitalista-imperialista más poderoso — que ya de por sí viene causando estragos para las masas de personas por todo el mundo así como las que están en Estados Unidos. Pero esto va a llevarlo a un nivel y una expresión mucho más agresivos y aún más extremos.
Por tanto, “en nombre de la humanidad” es nuestro enfoque. Por tanto, es la primera consigna y sobre esa base, dado que entendemos los efectos de esto y las consecuencias para la humanidad, por eso nos negamos a aceptarlo — a diferencia de todos estos políticos capitalistas burgueses que se apresuran a hacerle la barba a Trump y besarle el anillo y toda la cosa. No tenemos ningún interés en eso. Nuestros intereses están con las masas de la humanidad. Eso está de acuerdo con lo que he dicho antes. Lo importante es el mundo entero. El mundo entero ante todo. No el imperialismo estadounidense y el chovinismo estadounidense con la idea ridícula y ultrajante de que Estados Unidos con su terrible historia y su terrible realidad actual sea de alguna manera mejor y más importante que ningún otro lugar en el mundo y que los estadounidenses sean de alguna manera especiales y más importantes que todos los miles de millones de masas de humanidad por todo el mundo. Por lo tanto, eso es la base de la primera consigna.
Ahora bien, en cuanto a la segunda consigna, va con lo que yo decía hace poco. Este fascismo se cultivó del suelo de todo este sistema y toda la historia de este país, y se alimenta de eso. Si solamente miras la historia — muchas personas se levantaron en los años 1980 y aquellos años contra Sudáfrica y el apartheid. Lo que se hacía a las personas aquí en Estados Unidos —en particular pero no solo en el sur— desde poco después de la Guerra Civil hasta los años 1960 era igualito de horrible si no más horrible de lo que ocurría en Sudáfrica bajo el apartheid: la terrible opresión de las masas de africanos.
Así que, ¿cómo puedes mirar eso sin reconocer una vez más que eso es el suelo del cual ha surgido este fascismo? Por eso vemos otra vez las banderas de la Confederación entre los que irrumpieron en el Capitolio el 6 de enero, poco después de las elecciones previas. Por eso algunas de esas personas dicen abiertamente que la esclavitud era mejor —incluso supuestamente mejor para los negros— que en ningún tiempo después. Pues, eso es lo que enfrentamos en este país. Y es este sistema y la manera en que se ha desarrollado en este país en particular que ha dado lugar a este fascismo. Eso debe poner claro ante todos que hay algo fundamentalmente podrido en todo este sistema.
Además, es una forma completamente anticuada de vivir y de organizar la sociedad, en que unos pocos milmillonarios, por ejemplo, controlan más riqueza que más de la mitad de la población del mundo. No se trata simplemente de “hay que redistribuir la riqueza” y cosas del estilo. Se deriva de la naturaleza de un sistema que se basa en la explotación de las masas de personas en todo el mundo. Las mujeres de Bangladesh. Los niños, literalmente, en África. Las personas en Haití y otros lugares en el Caribe y América Latina que trabajan en condiciones terribles produciendo la riqueza que quedan en las arcas, por decirlo así, de estos milmillonarios y los jefes del sistema capitalista en Estados Unidos.
Ponte a pensar en un hecho sencillo. Se oye este y el otro sobre los inmigrantes y de que Trump habla de renombrar el golfo de México como el Gulf of America. Piensa en un hecho sencillo como este que te dice mucho de lo que debes conocer: el salario que ganan las personas que producen las cosas en México —para su consumo en Estados Unidos— es aproximadamente una décima parte de lo que ganan las personas que trabajan en Estados Unidos produciendo las mismas cosas. Y por eso, por un ejemplo, incluso las personas que no son adineradas en Estados Unidos pueden poseer cierta cantidad de bienes de consumo, debido a la superexplotación de personas en esos países por todo el mundo, lo que permite que estos bienes de consumo en Estados Unidos tengan precios relativamente bajos. Esto es dinero manchado de sangre, no lo queremos y ninguna persona decente debe quererlo, y es absolutamente absurdo que así sea la forma en que se organiza el mundo y que se les impone a las masas de personas.
Imagínatelo.
Existe la tecnología y el conocimiento desde hace bastante tiempo y en desarrollo continuo, suficientes para satisfacer las necesidades básicas de toda persona en el mundo, y aún sobraría bastante para permitir que las personas participen en la cultura y todo tipo de otras cosas, pues, más allá de simplemente sobrevivir. No hay ninguna razón en absoluto para que nadie sufra pobreza en este mundo actual, con toda la tecnología y el conocimiento que existen. Hay una razón única. No hay ninguna razón buena, pero sí hay una razón. Y esa razón es que todo esto sigue bajo el control de unos cuantos explotadores capitalistas que no solamente explotan dentro de este país o cualquier otro país particular sino que super-explotan a personas por todo el mundo, especialmente en lugares como África, el Medio Oriente, Ásia y América Latina.
Por lo tanto, este fascismo sale de todo esto. Es una expresión o extensión extrema pero en cierto sentido lógica de todo lo que he estado diciendo, y es completamente innecesario. Podríamos tener una forma completamente diferente de vivir y esa verdad se le esconde a la gente: un conocimiento de que no hay ninguna razón por la que tenemos que seguir vivienda de esta forma con tanta carencia y destrucción, sin hablar del peligro de una guerra nuclear que se intensifica en estos días entre Estados Unidos por un lado y sus rivales en Rusia y China, todos los cuales son, por cierto, potencias imperialistas dotadas de armas nucleares, y con tanta destrucción del medio ambiente, todo eso representando una amenaza existencial a la humanidad en conjunto. No hay ninguna razón en absoluto por qué aún vivimos de esta forma.
Entonces, para retomar el tema, por eso decimos que este sistema está completamente podrido y es ilegítimo. Cualquier sistema que causa las cosas de las que hablo y que se perpetúa sobre el lomo de las masas de personas, cualquier sistema semejante es completamente ilegítimo. Y, definitivamente, hay una alternativa positiva a todo eso, por mucho que no quieran que las personas la conozcan.