Hay profundas divisiones en esta sociedad y en el mundo en conjunto. Divisiones entre clases, naciones, hombres y mujeres, entre los que hacen trabajo intelectual y los que hacen trabajo físico, y otras divisiones importantes. No es posible eliminar estas contradicciones no más por querer hacerlo. No podemos superarlas fingiendo que no existan o que no tengan ningún efecto ni consecuencias o redefiniendo en la mente la realidad.
No se trata de narrativas, de diferentes versiones de la realidad.
Tampoco vamos a llegar hasta donde tenemos que llegar con eso de que diferentes personas y diferentes grupos de identidad insisten en sus propias narrativas en lugar de —y en oposición a— afrontar y transformar radicalmente la realidad concreta que enfrentamos y las posibilidades de cambio que encierra esta realidad.
Quisiera leer algo de Lo BAsico para que reflexionen. No voy a adentrarme más aquí, pero es algo en qué pensar. Quizá surja en la sesión de Preguntas y Respuestas, pero es algo que se puede y se debe perseguir más allá de eso. Lo BAsico 4:10 aborda este punto crítico.
Lo voy a mencionar solamente para reflexionar. ¿Por qué es así?, o en efecto ¿es así?
Para que la humanidad avance más allá de un estado en que "no hay razón como la del bastón" —y en que en última instancia la situación se reduce a las relaciones de poder bruto—, se requerirá, como elemento fundamental de este avance, un enfoque hacia el conocimiento de las cosas (una epistemología) que reconoce que la realidad y la verdad existen objetivamente y no cambian en conformidad con (ni dependen de) diferentes "narrativas" y cuánta "autoridad" tenga una idea (o "narrativa") ni de cuánto poder y fuerza se pueda ejercer en nombre de cualquier idea o "narrativa" particular en cualquier momento dado.
La pregunta es, ¿Eso es verdad?, y si lo es, ¿por qué es importante tener este entendimiento para que la humanidad avance más allá de un estado en que no hay razón como la del bastón y las cosas se reducen a las relaciones de poder bruto.
Para retomar la cuestión de la dirección, con la cual esto tiene mucho que ver. Nos hace falta la dirección con un entendimiento científico y un método y enfoque científico para guiar esta lucha en medio de todas las complicaciones y dificultades, todas las vueltas y revueltas, para superar por fin todas estas divisiones.
Y en primer lugar para dirigir a las personas a preparar, y luego cuando se hayan creado las condiciones, para librar la lucha revolucionaria total para derrocar este sistema monstruoso y generar un nuevo sistema fundado en relaciones radicalmente diferentes y con instituciones radicalmente diferentes y guiado por modos de pensar radicalmente diferentes que pueden establecer un fundamento completamente nuevo sobre el cual se llevará adelante esta lucha, junto con personas por todo el globo, hacia el objetivo del comunismo y el fin de toda forma en que una parte de la humanidad esclaviza y degrada a otra parte y en la cual el funcionamiento de la sociedad humana resulte en la destrucción del medio ambiente natural.
Donde podamos conseguirla, necesitamos la dirección colectiva de una vanguardia comunista, ese núcleo de dirección, y donde ya lo tengamos, necesitamos aprovechar al máximo los líderes individuales sobresalientes que surjan.
Todo eso es un recurso precioso para el pueblo oprimido y al mismo tiempo se trata de una responsabilidad muy seria para dichos líderes.
Sin la dirección comunista, sin la dirección que se fundamente y proceda a base del entendimiento más avanzado de la teoría y los principios comunistas, que aplique la ciencia del comunismo para dirigir a las personas al mismo tiempo que aprenda de ellas, la fría realidad es que las masas más oprimidas se volverán a encontrarse marginadas, suprimidas, abusadas y dominadas. No se dará una revolución real ni una sociedad nueva con el objetivo de un mundo completamente nuevo.
Esto me hace pensar en la Piedra de Rosetta. Cuando Napoleón invadió Egipto hace unos 200 años, descubrieron o mejor dicho redescubrieron la Piedra de Rosetta que era como que una losa que llevaba una historia, no voy a decir una narrativa, una historia escrita en diferentes idiomas.
Primero tenía jeroglíficos. Luego tenía griego y lo que se ha dado en llamar la escritura demótica. Descubrieron que los jeroglíficos era el idioma de los faraones y la élite del antiguo Egipto. El griego era el griego y la demótica era el idioma de la gente común en el Egipto antiguo.
Al parecer, todavía vienen analizando algunos aspectos de la demótica, pero bastante rápido pudieron darse cuenta usando el griego y luego comparando el griego y los jeroglíficos que se trataba de la misma historia escrita en estos diferentes idiomas.
Y se ha convertido ya, como saben, en una metáfora. Llegó a ser una clave para acceder todo tipo de conocimiento porque los expertos podían usar el griego no solamente para descubrir lo que decían los jeroglíficos, que resultó ser lo mismo que el griego, sino que también les servía de clave para poder entender el idioma escrito de jeroglíficos en un sentido más general. Y esto dio acceso a todo tipo de cosas anteriormente desconocidas desde la época del antiguo Egipto.
Para las masas, especialmente las masas más oprimidas, el comunismo y la dirección comunista son la Piedra de Rosetta que les hace falta.
La realidad es muy compleja. A menudo parece abrumadora, especialmente para las personas que luchan simplemente para sobrevivir de un día para otro.
A tu hijo la policía le tira un balazo. El día siguiente tu hija se enferma y no tienes seguro médico. Luego surge un movimiento como Ocupar que dice que no debemos tener ningún liderazgo. Debemos tener una organización horizontal en la que todos participen con igualdad.
Por supuesto, todos los verdaderos líderes están conspirando entre bastidores. Pero, incluso sin mencionar eso, y viéndolo con la mejor interpretación, el problema es que tú eres una mujer en Brooklyn en un proyecto de vivienda multifamiliar o en Harlem y la vida de 10 personas depende de ti, niños y abuelitas y todo tipo de otras personas, y tratas de tenerlo todo bajo control y mantener a todos con vida y sin problemas.
Oyes de eso de Ocupar. Es difícil que llegues ahí tan siquiera. Y luego, si logres llegar ahí, aunque hagan el bonito “micrófono humano” y eso y aquel, te va a abrumar lo que ellos están diciendo. No tienes experiencia en todo eso. Estás en compañía de estudiantes de posgrado de universidades de élite que están familiarizados y son conocedores de todo este discurso político.
Tú tienes algo que decir y quizá las personas te escuchen. Pero, a pesar de los pronunciamientos de que todos vayan a participar de manera igual, ¿realmente creen que esta persona, esta mujer que asiste desde Harlem, pueda participar de manera efectiva sobre la misma base como otras personas que cuentan con enormes ventajas en toda su vida y sus estudios universitarios y de posgrado?
Además, tenemos el problema de que no sólo se trata de la clase dominante sino personas de la clase media que presentan una traducción defectuosa del griego de la Piedra de Rosetta, que presentan según sus propios prejuicios y sus propias tergiversaciones y sus propios errores de comprensión, una comprensión y una visión falsas de la realidad, e imponen esto por encima de la realidad.
Por lo tanto, si eres una de las personas básicas y tratas de nadar en todo ese ambiente sin el liderazgo que te habilita para penetrar debajo de la superficie y entender las diferentes partes de la realidad, sin la Piedra de Rosetta del comunismo y la dirección comunista, pues vas a terminar silenciada. Vas a terminar a poco rato desanimada de tratar siquiera de participar. No vas a poder desempeñar un papel consciente en influir en el desarrollo de este movimiento y en esta lucha de manera más amplia.
La Piedra de Rosetta abre todo tipo de caminos y posibilidades para el conocimiento. El comunismo y la dirección comunista proveen los medios para que las masas de personas penetren debajo de la realidad y luchen para superar la dificultad, que parece abrumadora, de entender estas cosas y encontrar los vínculos y la interconexión y los patrones en las cosas, para poder actuar conscientemente para cambiar el mundo sobre esa base.
Pero, al contar con esta Piedra de Rosetta del comunismo y la dirección comunistas, las masas no sólo pueden convertirse en luchadores activos para cambiar el mundo sino que pueden volverse cada vez más expertos en el idioma de cambiar el mundo.
Y eso es lo que las masas de personas necesitan, y no vamos a permitir que nadie con sus traducciones tergiversadas nos diga que no debemos dar a las masas de personas la oportunidad de tener este liderazgo. [aplausos]
Sólo quisiera tocar rapidito unos puntos y de ahí seguir a una conclusión. Quiero agradecer a todos ustedes por escucharme durante todo este tiempo.
Quisiera abordar algo que se comenta acerca de la dirección y en particular mi dirección, ya que reconozco que eso se murmulla o algunas personas se lo dicen entre ellas sin decirlo en voz alta, especialmente entre las personas que han experimentado la amarga traición de líderes, en particular de los “grandes padres blancos”.
Dicen, “BA, ¿por qué tienes que ser blanco? ¿Por qué no podrías ser negro o algo así?” Pues, eso me decían cuando estaba en la secundaria.
En aquellos tiempos en la Secundaria de Berkeley, donde estudié, mis amigos negros a menudo me decían, “Bobby”, así me llamaban en aquel entonces, “Bobby, qué lástima que eres blanco. Hubieras sido un compa negro a todo dar”. Ahora bien, siempre he considerado eso como el mejor de los cumplidos, pero hay que decir:
Si yo fuera negro, no sería latino. Si fuera mitad negro y mitad latino, o una revoltura de negro, asiático, latino e indígena, pero de Estados Unidos, pues no sería de las otras partes del mundo dominadas y saqueadas por el imperialismo estadounidense. Yo no sería bangladesí o iraní o árabe, por ejemplo. Si yo fuera masculino, no sería femenina. Si fuera femenina y heterosexual, no sería gay. Y etcétera y etcétera.
¿Y hasta dónde termina eso y de qué se trata realmente? Pero otra vez se nos plantea la pregunta de ¿qué es la dirección que nos hace falta? Bueno, eso depende de cuál es nuestro objetivo; otra vez la gran pregunta de ¿por qué estamos en la situación en que estamos hoy día y si se puede hacer algo para cambiarlo realmente? Y si así es, ¿cuál es ese cambio y cómo sería posible efectuar ese cambio? Para decirlo en alguna forma quizá más sencilla, ¿qué es el problema y qué es la solución? Eso nos dice lo que debe ser nuestro objetivo y por lo tanto qué tipo de dirección nos hace falta.
Ahora bien, de hecho lo que soy hoy día se debe, en formas muy importantes y a medida muy grande, a la influencia del pueblo negro en su lucha, aunque otras influencias también han influido a un grado importante en mi desarrollo.
Pero lo más importante es lo siguiente: En cierto punto, di un salto a convertirme en revolucionario y comunista. Y eso es un salto que tienen que dar las personas, cada vez más personas, que quieren ver un fin a toda esta locura y desean una realidad liberadora completamente nueva para la humanidad.
Si queremos un mundo en que nunca jamás otro joven caiga acribillado por policías asesinos depredadores. Donde nunca jamás una mujer sufra la violación o la violencia doméstica. Donde nunca jamás se traten a las masas de mujeres y hombres de una forma menos de la que merece un ser humano pleno. Donde nunca jamás mueran enormes números de niños en su infancia. Y nunca jamás una generación tras otra enfrente la misma locura asesina.
Si queremos un mundo en que por fin todo eso se haya eliminado, junto con mil otros ultrajes que tanto parecen ser una parte natural de la condición humana pero en realidad son completamente innecesarios en este punto de la historia humana, necesitamos la dirección comunista, la dirección comunista más avanzada, seriamente científica y visionaria que podamos conseguir.
Muchas personas también dicen, bueno si BA es nuestro líder, el líder de esta revolución, pues tenemos que verlo y hablar con él directamente.
Pero lo importante es lo que una persona representa y hacia dónde eso dirigirá a las personas. ¿Qué pasará si las ideas de esa persona se asuman y se conviertan en el objetivo de la lucha? Esa es la pregunta fundamental — no la de si puedes ver a una persona y tocarla literalmente.
También es el hecho que, si hablamos en serio, una revolución, si va a triunfar, movilizaría a muchos millones de personas. Y si bien es algo maravilloso tener la oportunidad de estar entre, y hablar con, algunas de estas personas que formarán parte de esta revolución, aun así se tiene que tomar en cuenta cosas más grandes, que incluyen la manera en que aquellos en poder ven a los líderes revolucionarios y se esfuerzan por lidiar con ellos.
Además, es un hecho que, aunque yo me dedicara el resto de mi vida a hacerlo, sería imposible que yo conociera en persona a más que una muy menor parte de los millones de personas que tienen que participar en esta revolución.
Hemos lanzado una campaña que se llama “BA en Todas Partes” para difundir ampliamente en la sociedad esta nueva síntesis del comunismo — y el conjunto de obras, el método y enfoque y la dirección que ella encierra.
Aún nos queda mucho trabajo que hacer con eso y tenemos que salir y recaudar fondos grandes de todo tipo de personas, que contribuyan ideas, que donen 50 centavos o 50 mil dólares y contribuyan todo tipo de ideas sobre cómo podríamos realmente dar un salto y ponerlo en práctica y difundir esta revolución, la necesidad de esta revolución, y la dirección que tenemos para esta revolución y el contenido de esta revolución, para que tenga un impacto muy amplio en la sociedad.
Eso es lo que tenemos que estar haciendo. Y al llevar a cabo eso en un sentido real, la respuesta a la pregunta de ¿Dónde está BA? tiene que ser: En todas partes. [aplausos]
Se debe entender y tratar esta cuestión de esta manera: ¿Cómo puede saber uno si un líder y un partido tienen seriedad y que van a llevar las cosas hasta donde tienen que llegar? En los términos más básicos, es cuestión de línea, como decimos, o en otras palabras, una cuestión de políticas y guías de la lucha, pero más que nada, una cuestión de perspectiva y método y de estrategia y programa básicos que establecen los términos en un sentido fundamental de cómo se debe llevar a cabo la lucha y llevarla adelante y hacia cuál objetivo, por todo el camino y en general. ¿Cuál es la línea que plantea un líder o un grupo? ¿Cómo implementan esa línea y con cuál efecto? Esas son las preguntas clave.
Ahora bien, respecto a defender y proteger a la dirección. Como lo hemos planteado en nuestro partido: construir un muro de apoyo y defensa alrededor de la dirección que realmente representa el camino revolucionario adelante; trabajar para derrotar los ataques contra esta dirección y convertirlo en otra condena más del sistema y en resistencia contra su reino completamente ilegítimo.
Esta es una parte crucial de forjar el movimiento para la revolución y trabajar para generar la base para la revolución y luego hacer la revolución concretamente cuando ya haya llegado la hora, cuando las condiciones se hayan generado, y los millones de personas que tienen que hacer esta revolución estén listas y decididas a luchar para hacerla.