No Deben Seguir En Pie el arresto, encarcelamiento y amenaza de deportación contra el egresado de la Universidad de Columbia, Mahmoud Khalil, por expresarse y actuar legalmente en apoyo de sus creencias. Ordenado y celebrado por TRUMP y su secretario de Estado, esto fue nada menos que una Gestapo que aparece en la oscuridad de la noche para secuestrar a un oponente político. Han seguido otros arrestos.
El arresto de Khalil es un punto de viraje. Es un salto hacia la consolidación de un país diferente: un Estados Unidos fascista. Cuando el estado de derecho se vuelve irrelevante —cuando lo que se permite expresar o hacer depende de la palabra de Trump y sus secuaces—, eso debe ser una llamada de atención para que actuemos unidos. Cuando la función del gobierno es arrasar con el estado de derecho y consolidar un orden fascista, es necesario que no haya actividades como de costumbre.
Cuando decenas de millones de inmigrantes y refugiados se enfrentan a la satanización, al arresto en la oscuridad de la noche, a la detención en condiciones horribles, a la deportación con familias separadas, ya es hora en que la humanidad, la moralidad de todos, se pone a prueba. Hacerse a un lado porque no te afecta de inmediato es perder tu humanidad y allanar el camino para horrores aún mayores. Así es la lección de la Alemania nazi en la década de 1930.
Cuando las universidades colaboran con dictados fascistas —eliminando programas, enseñanza, debate y — sí, protestas—, los que van en contra del programa fascista de Trump y MAGA de supremacía blanca, patriarcado y xenofobia, en tal caso el pensamiento crítico se muere no solo en las universidades, sino pronto, en toda la sociedad. Esa también es una lección de la Alemania nazi.
LA DETENCIÓN de MAHMOUD KHALIL es un PUNTO DE VIRAJE. Si no logramos unir a todos los que aspiran a una sociedad justa para que actúen ahora, estaremos cualitativamente más cerca de un Estados Unidos fascista. El fascismo, impuesto totalmente, es una forma de gobierno radicalmente opresiva y represiva con un impacto devastador a la gente del mundo. Eviscera el estado de derecho. Elimina los derechos civiles y democráticos. Paso a paso criminaliza el disentimiento. Aporrea la verdad. Sataniza y pone en la mira a grupo tras grupo en una trayectoria que conduce a la catástrofe... ¿No es esto lo que está pasando ahora?
Mahmoud Khalil se puso de pie por el pueblo palestino que sufre uno de los bombardeos y hambrunas deliberadas más devastadores en la historia reciente. La capacidad de continuar no solo semejante lucha justa, sino todas las luchas de la gente en Estados Unidos y por todo el mundo contra los muchos crímenes de este régimen fascista de Trump, requiere una amplia unidad que reconozca que tenemos diferencias en cuanto a la causa y la solución a muchas cosas, pero que, en nombre de la humanidad, no podemos, no debemos, aceptar un Estados Unidos fascista.
Durante las venideras dos semanas que culminan el 27 de marzo, fecha programada para la audiencia de Mahmoud Khalil, hace falta que nuestra lucha se amplíe, se profundice y se vuelva más decidida. Hace falta que los campus universitarios bullan con gente que luche para defender a Mahmoud Khalil y que se niegue a colaborar con el régimen fascista de Trump.
Cada día debería atraer a más personas de todas las nacionalidades, razas, géneros y sectores sociales para que salgan a las calles y plazas públicas. Las personas en todas las instituciones, gubernamentales y no gubernamentales, deben negarse a cooperar y cumplir las órdenes ilegales e ilegítimas del régimen de Trump, envalentonándose por la gente en las calles y aumentando su poder.
Al unirnos desde diferentes perspectivas y puntos de vista, al alentar un espíritu colectivo de valor y furia justa y la disposición a hacer los sacrificios necesarios, para el bien mayor de liberar a Mahmoud Khalil y derrotar a este fascismo, millones de nosotros podemos convertirnos en la fuerza lo suficientemente poderosa como para derrotar al fascismo de Trump y MAGA.
En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista.
¡Que se vaya el régimen fascista de Trump!
Rechazar el Fascismo trabaja para unir a todos los que se pueda unir en protesta y resistencia no violenta de masas en las calles y en toda la sociedad, que crezca para incluir a millones de personas y se niegue a detenerse hasta que creemos una crisis política tan profunda que Trump no pueda imponer su programa fascista ni siquiera mantenerse en el poder. Únase o asóciese con nosotros hoy mismo: refusefascism.org.