No se pueden romper todas las cadenas menos una. No se puede decir que uno quiere eliminar la explotación y la opresión, pero quiere que persista la opresión de la mujer por el hombre. No se puede decir que uno quiere liberar a la humanidad, pero mantener a una mitad esclavizada por la otra. La opresión de la mujer está íntimamente ligada a la división de la sociedad en amos y esclavos, explotadores y explotados, y acabar con todo esto es imposible sin liberar completamente a la mujer. Por eso la mujer desempeñará un enorme papel en el proceso de hacer la revolución y garantizar que esta no pare a medias. Es posible e imprescindible desencadenar plenamente la furia de la mujer como una fuerza poderosa para la revolución proletaria.
— Bob Avakian, Lo BAsico 3:22
La cuestión general de la posición y el papel de la mujer en la sociedad se presenta cada día más agudamente en las extremas circunstancias de hoy — esto es un polvorín en Estados Unidos hoy. No se puede concebir la resolución de todo esto salvo de la manera más radical y mediante formas extremadamente violentas. La cuestión que pende es: ¿será una resolución radical reaccionaria o una resolución radical revolucionaria, implicará reforzar las cadenas de esclavitud o destruir los eslabones más decisivos de esas cadenas y abrir la posibilidad de realizar la eliminación completa de todas las formas de dicha esclavitud?
— de LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?, de Bob Avakian
¡A romper TODAS las cadenas!
Bob Avakian sobre la emancipación de la mujer y la revolución comunista
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¡Difúndalo en todos los lugares en que la gente esté celebrando este día festivo importante!
Foto: Revolución/revcom.us
A pesar de todas las formas en que las gruesas cadenas de cientos y miles de años de tradición opresiva pesan sobre las masas de personas —y colocan una pesada carga particularmente sobre la mitad de la humanidad que es femenina—, existe un profundo anhelo de liberarse de todo ello, lo que, además de conducir a esperanzas imaginarias de salvación sobrenatural, también estalla en una furia desenfrenada en este mundo real. Y hay que convocar a esa furia en toda su extensión, darle una expresión científica y revolucionaria —con vistas hacia la emancipación de todos los oprimidos y explotados del mundo, y en última instancia de toda la humanidad— con el fin de luchar contra la fuente fundamental de todo el sufrimiento: este sistema del capitalismo-imperialismo, con su supremacía masculina patriarcal asfixiante y brutal, junto con todos sus otros ultrajes. Esto adquiere un sentido aún más poderoso y una importancia urgente en la situación actual de Estados Unidos (y en otros países), donde la afirmación forzosa de la misoginia cruda (odio por las mujeres) y la subyugación patriarcal de las mujeres es cada vez más flagrante y desenfrenada, centrada a un grado importante ahora en la escalada de acciones para seguir quitándoles aún más a las mujeres un control sobre su propia vida y su propio cuerpo, con los crecientes ataques al derecho al aborto, y hasta al control de la natalidad. En este mero momento, es necesario asumir ampliamente esta consigna y este llamamiento y transformarla en una fuerza material poderosa: ¡Romper las cadenas, Desencadenar la furia de las mujeres como una fuerza poderosa para la revolución!
De ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR, de Bob Avakian
Mira a todas estas hermosas niñas en el mundo. Además de las demás atrocidades que he mencionado, respecto a las y los niños en los cinturones de miseria del tercer mundo, además de todos los horrores que se amontonarán en su contra —cientos de millones de personas tienen como destino vivir en medio de la basura y las aguas negras, una vida que les espera, incluso antes de nacer—, para colmo existe para las niñas el horror que conlleva el mero hecho de ser mujeres en un mundo de dominación masculina. Y eso es cierto no sólo en el tercer mundo. Además, en los países “modernos” como Estados Unidos las estadísticas apenas lo captan: los millones de mujeres que serán violadas; los millones más de ellas que de forma rutinaria serán menospreciadas, engañadas, degradadas y muy a menudo brutalizadas por parte de aquellos que se supone que son sus amores más íntimos; la forma en que tantas mujeres serán objeto de humillación, persecución y acoso cuando traten de ejercer sus derechos reproductivos a través del aborto o incluso a través del control de la natalidad; las muchas de ellas que se verán obligadas a ejercer la prostitución y la pornografía; y todas aquellas que —si no tienen ese destino concreto e incluso si consiguen algún éxito en este “nuevo mundo” donde se supone que no existen barreras para las mujeres— estarán rodeadas por todos lados y serán insultadas en cada momento por una sociedad y una cultura que degrada a las mujeres, en las calles, en las escuelas y en los lugares de trabajo, en el hogar, a diario en innumerables formas.
— Bob Avakian, Lo BAsico 1:10
Una muchacha espera en una fila para recibir comida, Gaza, 18 de noviembre de 2024. Foto: AP/Abdel Kareem Hana
Eliminar la discriminación, la desigualdad y la opresión en todas sus formas
En la nueva sociedad socialista, la eliminación de todas las divisiones opresivas que caracterizaron a la vieja sociedad —incluida la opresión por motivos de nacionalidad y raza, sexo y género— será una meta fundamental y de la más alta prioridad. Se dedicarán atención y recursos especiales a superar el terrible legado de la esclavitud y el genocidio, y la continua discriminación y degradación brutal, a las que han estado sometidos los negros, indígenas, latinos y otras personas de color a lo largo de la historia de Estados Unidos. Los inmigrantes, desde todas partes del mundo, que tengan un deseo sincero de contribuir a las metas de la nueva república socialista serán bienvenidos en esta república. Los derechos de las personas LGBT y de las mujeres, incluidos los derechos fundamentales al aborto y al control de la natalidad, están garantizados en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte y el gobierno de esa nueva república socialista los protegerá y hará cumplir. Como se enfatiza en esta Constitución, la opresión de las mujeres surgió junto con las relaciones entre los seres humanos basadas en la explotación, y durante miles de años se ha entretejido con esas relaciones, y esta es una característica que define al Estados Unidos capitalista-imperialista. Abolir y arrancar de raíz todo esto será uno de los objetivos más importantes de la nueva sociedad revolucionaria basada en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte.
New York City, October 8, 2022 Foto: revcom.us