Crimen Yanqui

Caso #37: El linchamiento de 38 hombres indígenas dakota ― La mayor ejecución en masa en la historia de Estados Unidos

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Bob Avakian escribió recientemente que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”. (Ver “3 cosas que tienen que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor“).

En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

American Crime

La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

EL CRIMEN

El 26 de diciembre de 1862, en medio de la guerra de Secesión de Estados Unidos (abril de 1861 a mayo de 1865), y en la misma semana en que emitió la Proclamación de Emancipación, el presidente Abraham Lincoln ordenó que se ahorcaran a 38 hombres indígenas de la tribu siuox dakota santee en Mankota, Minnesota. Les cubrieron la cabeza con capuchas y los ahorcaron simultáneamente en la misma horca grande. Los rodearon 1.500 soldados del Ejército de la Unión 1 y una turba de linchamiento de 4.000 colonos blancos que aullaban rabiosamente. Fue la mayor ejecución en masa en la historia de Estados Unidos.

Los 38 fueron capturados cuando el pueblo dakota se levantó contra el gobierno yanqui el 17 de agosto en el Levantamiento Dakota de 1862. El pueblo dakota había sido objeto de asalto implacable durante 10 años — los tratados engañosos rotos, las reservas invadidas, los subsidios no pagados, los prometidos bienes o atrasados o nunca entregados, y el abuso en los precios y otros abusos por parte del gobierno estadounidense y sus agentes. En 1858, el gobierno le robó la mitad de su reserva al pueblo dakota y la abrió a asentamientos de blancos. Durante la década de 1850, más de 160.000 colonos inundaron la zona, apoderándose y despejando las tierras de los indígenas dakota hasta virtualmente poner fin a su caza y pesca, y la gente se veía amenazado con la hambruna.

El 15 de agosto, cuando la famélica gente dakota le pidió comida a un almacén bien abastecido, el agente de alimentos del gobierno, Andrew Jackson Myrick, le respondió “[S]i tienen hambre, que coman hierba o su propio estiércol”, cual frase fue citada por el jefe dakota Little Crow [Cuervo Pequeño] como la última gota que provocó a los dakota a levantarse en rebelión. Myrick fue uno de los primeros muertos y se encontró su cadáver con la boca llena de hierba. El levantamiento comenzó cuando cuatro famélicos jóvenes dakota que estaban robándose unos huevos mataron impulsivamente a cinco colonos blancos.

A los 38 hombres condenados les informaron de su muerte inminente el 22 de diciembre, mientras que estaban esposados en pares al piso de la prisión. Estaban entre los 303 condenados a morir en un juicio en masa de 392 hombres dakota. Dieron a cada acusado 5 a 10 minutos para defenderse ante un tribunal militar. En solo un día, juzgaron, acusaron y condenaron a 40 de ellos por “asesinato y ultrajes”. Más tarde, un profesor de derecho explicó: “La mayoría de ellos no hablaba inglés. Ni siquiera sabían que estaban siendo juzgados por delitos. La mayoría tampoco tenían un abogado que los defendiera”. Había poca evidencia de sus “delitos”, por lo que el gobierno estadounidense presionó a algunos acusados, que enfrentaron cargos y ejecuciones ellos mismos, para que testificaran contra otros dakota en múltiples juicios. Uno de esos acusados convertidos en testigo testificó en 55 casos.

Después del linchamiento en masa, arrojaron los cadáveres de los dakota en una fosa común, y los desenterraron esa misma noche para distribuirlos a doctores para usarlos como cadáveres médicos. Luego, se vendieron en Mankato cajas pequeñas que supuestamente contenían piel sacada de los cadáveres.

Nunca hicieron un registro oficial del número de colonos muertos en esa guerra de 37 días de combate. Los informes variaron mucho: 77 soldados yanquis, 29 ciudadanos-soldados o milicianos, y entre 300 y 800 colonos así como entre 29 y 150 guerreros dakota. Después del levantamiento, exiliaron a más de 1.600 hombres, mujeres y niños dakota en un campamento de concentración en Pike Island, Minnesota donde las condiciones de vida eran tan malas que las infecciones mataron a más de 300 de ellos. En abril de 1863, el Congreso estadounidense abolió la reserva dakota, declaró inválidos los tratados anteriores con los dakota, y expulsaron de Minnesota a todo el pueblo dakota. Para este fin, establecieron una recompensa de $ 25 por cualquier dakota encontrado libre dentro de los límites del estado de Minnesota. El general yanqui, Malmos, ofreció una recompensa de $ 200 a exploradores independientes por cada cabellera arrancada a un sioux dakota.

Little Crow evitó captura hasta el 3 de julio de 1863, cuando él y su hijo abandonaron su campamento oculto para recoger frambuesas. Dos colonos dispararon y mataron a Little Crow. Se arrastró su cadáver por la calle principal de la ciudad de Hutchinson y se le pusieron petardos en la nariz y las orejas. Se exhibieron su cabellera, cráneo y restos en St. Paul, Minnesota hasta 1971. A otros dos líderes dakota, Little Six [Seis Pequeño] y Medicine Bottle [Botella de Medicina], que habían escapado a Canadá, los capturaron, drogaron, regresaron a Estados Unidos, y ahorcaron en 1865.

LOS CRIMINALES

El presidente Abraham Lincoln (marzo de 1861 a abril de 1865). Lincoln supervisó la ruptura de los tratados y el robo de la tierra, el sustento y a menudo la vida de los dakota y otros pueblos indígenas. Y envió tropas para aplastar su resistencia. Lincoln dejó claro sus creencias supremacistas blancas. En febrero de 1860, preguntó “¿[P]or qué los yanquis descubrieron casi instantáneamente el oro en California, que había sido pisoteado y pasado por alto por los indios y los greasers [peyorativo por mexicanos] mexicanos durante siglos?” También argumentó que la escritura fonética era lo que separaba a los blancos de los “salvajes”, y que esa habilidad fue la fuente de los frutos de la civilización: el gobierno, la cultura, etc. En 1863, Lincoln dijo: “Aunque ahora estamos envueltos en una gran guerra entre nosotros, no estamos, como raza, tan dispuestos a luchar y matarse unos a otros como nuestros hermanos rojos”.

Las tropas yanquis y sus comandantes que fueron enviados a suprimir el levantamiento de los dakota. Las compañías bajo el mando del capitán Joseph F. Bean, el capitán David D. Lloyd, el capitán Calvin Potter, el capitán Mark Hendrick y elementos del 5a y 6a Milicias de Iowa. El coronel Henry Sibley jugó un papel fundamental en las negociaciones del tratado de 1851 que estafaron a los dakota robándoles su tierra, y luego dirigió a las tropas estadounidenses para suprimir su levantamiento de 1862. Sibley también supervisó el tribunal militar que condenó a los 38 y las expediciones punitivas contra los dakota en 1863. El general John Pope fue enviado por Lincoln para comandar el 3o, 4o, 9o y 10o Regimientos de Voluntarios de Infantería de Minnesota y declaró abiertamente: “Es mi propósito exterminar por completo a los sioux. Hay que tratarlos como maníacos y bestias salvajes”.

El gobernador de Minnesota, Alexander Ramsey, exilió a todo el pueblo dakota santee, ofreció recompensas por sus cabelleras, y dijo: “A los indios sioux hay que exterminarlos y expulsarlos para siempre más allá de las fronteras del Estado. La seguridad pública lo exige imperativamente. La justicia lo exige. La sangre de los asesinados clama al cielo por la venganza”.

Thomas Galbraith, Andrew Myrick y otros comerciantes retuvieron pagos en efectivo, alimentos y otros bienes comerciales debido al pueblo dakota, así intensificando su hambre, dificultades, e ira.

El New York Times publicó historias sensacionalistas de la muerte de colonos y escribió descripciones racistas de los prisioneros dakota, alimentando la histeria y sed de sangre popular: “Fue un espectáculo triste y nauseabundo ver a ese grupo de miserables salvajes sucios, encadenados al piso, y esperando con aparente despreocupación su terrible destino...”.

LA COARTADA

Ejecutaron a los hombres dakota por matar a colonos blancos inocentes, y Lincoln fue indulgente al ahorcar a solamente 38 de los 303 que fueron juzgados y condenados a muerte por el tribunal militar.

EL VERDADERO MOTIVO

El Levantamiento Dakota fue un levantamiento justo y uno de los muchos de varias tribus indígenas en todo Estados Unidos contra el genocidio cometido en su contra por el gobierno yanqui y los colonos blancos. Durante la década de 1860, muchos pueblos indígenas como los dakota se vieron obligados a levantarse debido a años de explotación y opresión, y la inanición inminente.

Lincoln lo explicó al Senado de Estados Unidos: “Ansioso por no actuar con tanta clemencia como para alentar otro levantamiento por un lado, ni con tanta severidad como para ser una crueldad real por el otro, ordené un examen minucioso de la documentación de los juicios, para que primero ordenar la ejecución de los que habían sido comprobados culpables de la violación de mujeres”. Dado que solo encontraron a dos hombres culpables de violación, Lincoln expandió los criterios para que incluyeran a los que habían participado en “masacres” de civiles en lugar de solamente “batallas”. En contraste, cuando se trataba de esos mismos delitos por parte de soldados confederados en la guerra de Secesión, Lincoln no ejecutó, ni siquiera acusó, a ningún soldado confederado.

Otro motivo posible podría haber sido hacer un ejemplo del pueblo dakota y su levantamiento porque, a pesar de que los dakota tenían pocas fuerzas de combate, poco equipo como cañones, y armas y municiones muy inferiores a los blancos, lucharon muy eficazmente contra el ejército de Estados Unidos. Por ejemplo, las fuerzas estadounidenses sufrieron una gran derrota en la Batalla de Birch Coulee el 2 de septiembre de 1862, donde un tiroteo de tres horas terminó con 13 soldados yanquis muertos y 47 heridos, mientras que solo dos guerreros dakota murieron.

Durante este período, la Unión, que representaba los intereses de la clase capitalista centrada en la parte norte de Estados Unidos, libraba la guerra de Secesión. Al mismo tiempo, se construían ferrocarriles en todo el país y los asentamientos se extendían enormemente. El robo de la vasta masa de tierra de costa a costa que ocupaban muchas tribus indígenas, la derrota de cualquier resistencia a esta histórica expansión colonial, y el flagrante genocidio contra los pueblos indígenas fueron fundamentales para el crecimiento y desarrollo del capitalismo estadounidense y el posterior ascenso del imperio estadounidense.

 

Fuentes

Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian, 1:2, RCP Publications, 2011

Bury My Heat at Wounded Knee, An Indian History of the American West de Dee Brown, Chapter 3, “Little Crow’s War,” Holt, Rinehart & Winston, 1970

Dakota War of 1862, Wikipedia

“Sham Trials: The Traumatic Truth of What Happened to the Dakota 38,” de Konnie LeMay, Indian Country Today, 26 de diciembre de 2015

The Dakota Conflict, documental emitido el 27 de enero de 1993, producido por KTCA, St. Paul, Minneapolis, Minnesota

 

1.Se refiere al ejército que combatía por los estados del Norte contra los estados esclavistas del Sur en la Guerra Civil Estadounidense, 1861-1865.[regresa]

El linchamiento de los 38 hombres dakota (sioux santee), 26 de diciembre de 1862.

Pasaje sobre los pueblos indígenas de la CONSTITUCIÓN Para La Nueva República Socialista En América Del Norte (Proyecto De Texto)

CONSTITUCIÓN Para La Nueva República Socialista En América Del Norte (Proyecto De Texto)

De la autoría de Bob Avakian, y adoptada por el Comité Central del PCR

C. Los pueblos indígenas.

1. La conquista, dominación, saqueo y explotación roba-vidas que practicó el colonialismo europeo en las Américas, incluso de parte de los colonos europeos que fundaron los Estados Unidos de América y extendieron su alcance sobre el continente norteamericano mediante la fuerza y la violencia así como el engaño y otros mecanismos, tuvo un monumental impacto genocida, diezmando y devastando las poblaciones de los primeros habitantes de las Américas. Mientras se extendían continuamente las fronteras de los Estados Unidos de América mediante la conquista, y este expansionismo armado y destrucción de su forma de vida, la propagación de enfermedades comunes entre los europeos para las cuales los indígenas no tenían inmunidad y otros factores resultaron en la matanza o la muerte de una enorme cantidad de indígenas, la mayoría de los indígenas que sobrevivieron fueron forzosamente metidos en reservas cercadas y controladas por las fuerzas del estado imperialista.

2. La derrota de este estado imperialista ha abierto el camino para superar los efectos y el legado de esta terrible historia. Como una manifestación clave de la importancia con la que ve esta situación, la Nueva República Socialista en América del Norte asegurará que se defienda el derecho a la autonomía de los pueblos indígenas en esta República; y, además, dondequiera que se establezcan regiones autónomas de indígenas en los alrededores generales de las tierras históricas de los diversos pueblos indígenas, el gobierno central también tomará medidas para asegurar que estas regiones autónomas no sólo tengan los necesarios territorios sino los necesarios recursos para propiciar un verdadero florecimiento de estos pueblos, en el marco general de la Nueva República Socialista en América del Norte. El gobierno central de la Nueva República Socialista en América del Norte les proporcionará ayuda y apoyo especial a cualquier región autónoma indígena, basándose en los principios y objetivos establecidos en la presente Constitución. 3. Tal ayuda y apoyo especial tendrá una importancia especial respecto a las regiones autónomas indígenas además de las concentraciones de indígenas en las ciudades y otras zonas en esta República, donde también se podrían establecer zonas autónomas indígenas, y respecto a la población indígena en general. Tal ayuda y apoyo especial también tendrá gran importancia y se extenderá a todos los pueblos anteriormente oprimidos y sus regiones y zonas autónomas en la Nueva República Socialista en América del Norte.

Lea la Constitución Para La Nueva República Socialista En América Del Norte (Proyecto De Texto) y pedirla en línea.

Lo Basico, de los discursos y escritos de Bob Avakian

Si te puedes imaginar un mundo sin Estados Unidos —sin todo lo que representa Estados Unidos y lo que hace en el mundo— pues, ya has dado grandes pasos y has comenzado a tener por lo menos una vislumbre de un mundo completamente nuevo. Si te puedes imaginar un mundo sin ningún imperialismo, explotación, opresión —y toda la filosofía que lo justifica— un mundo sin división de clases o sin diferentes naciones, y todas las ideas estrechas, egoístas, anticuadas que lo defienden; si te puedes imaginar todo eso, pues, tienes las bases para el internacionalismo proletario. Y una vez que has levantado la vista hacia todo esto, ¿cómo no vas a sentirte obligado a tomar parte activa en la lucha histórico-mundial para hacerlo realidad; por qué te contentarías con menos?

Bob Avakian, Lo BAsico 1:31

 

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