UNA: La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es un masivo y continuo crimen de guerra por parte de Estados Unidos e Israel, con el potencial de convertirse en algo aún más terrible, más allá de sus horrorosas dimensiones actuales.
Sin embargo, todos los políticos burgueses (capitalista-imperialistas) en Estados Unidos y prácticamente todos los comentaristas insisten en la terrible fuerza que representa el régimen gobernante en Irán. Algunos puntos importantes a destacar:
¿Quién es el mayor opresor del mundo actual? Estados Unidos.
Sí, este régimen iraní de tiranos fundamentalistas islámicos brutalmente opresivos es verdaderamente terrible. Pero, contrariamente a lo que repiten de memoria los políticos burgueses de ambos partidos de la clase dominante (tanto demócratas como republicanos) y otros representantes del imperialismo estadounidense, este régimen iraní no es la fuerza terrorista más terrible en el Medio Oriente (ni en el mundo entero, como ha afirmado Trump). Esa “distinción”, con respecto al Medio Oriente, corresponde claramente a Israel, un estado terrorista genocida que ha cometido, y continúa cometiendo, atrocidades a una escala muy superior a la del régimen iraní. (Y, a nivel mundial, la fuerza más destructiva, y sí, terrorista, es claramente Estados Unidos, no solo en la forma del actual régimen fascista, sino en general y desde hace tiempo).
El hecho de que, en esta guerra contra Irán, el régimen de Trump/Estados Unidos esté total y enérgicamente alineado con el estado terrorista genocida de Israel es otro profundo desenmascaramiento a la naturaleza de todo este sistema. Y el hecho de que ningún político de peso del Partido Demócrata haya denunciado la actual situación con estos términos esenciales, ni siquiera en sus “dudas piadosas y enmiendas insignificantes” sobre cómo el régimen de Trump ha llevado a cabo esta guerra, es otra denuncia reveladora de la verdadera naturaleza y el papel del Partido Demócrata como instrumento del monstruoso sistema del capitalismo-imperialismo estadounidense.
DOS: Durante más de cuatro décadas, desde que el levantamiento revolucionario del pueblo iraní fue secuestrado por fuerzas fundamentalistas islámicas reaccionarias en 1979 (quienes, al consolidar su régimen asesino, suprimieron con saña a las fuerzas progresistas y especialmente comunistas revolucionarias), hemos hablado muy claro y hemos desenmascarado constantemente la naturaleza altamente opresiva de este régimen en Irán, y hemos apoyado la resistencia de masas en su contra, al mismo tiempo que apoyamos a los comunistas revolucionarios en Irán que han estado trabajando constantemente por el derrocamiento de este régimen, y han enfrentado la tortura y masacre más terribles a manos del régimen, para repetir, desde hace más de cuatro décadas.
28 de febrero. THE REVCOM CORPS FOR For The Emancipation Of Humanity (EL CUERPO REVCOM Por La Emancipación De La Humanidad) organiza una protesta de emergencia en Little Tokyo (Los Ángeles) [La pancarta dice]: “Alto a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, @TheRevcoms”. Que se largue Trump ya.
Pero nunca hemos permitido que la naturaleza reaccionaria y altamente opresiva del régimen islámico oculte el hecho de que toda la historia y el papel actual del imperialismo estadounidense en relación con Irán han sido en oposición fundamental a los intereses básicos del pueblo iraní y han sido responsables del horrendo sufrimiento que se les ha infligido. Un factor importante que permitió el ascenso al poder del reaccionario régimen islámico en Irán fue el papel del imperialismo estadounidense en el derrocamiento del gobierno popular (y no fundamentalista islámico) de Mosaddeq en Irán en 1953, instaurando en su lugar el sangriento régimen del Sha y respaldándolo plenamente durante décadas (un régimen que, junto con su continua represión brutal y tortura, no casualmente también masacró a miles de iraníes que se alzaron contra él, en la revolución iraní de finales de la década de 1970). Nada bueno puede surgir de las acciones de Estados Unidos, junto con Israel, y de aquellos, como el hijo del Sha, que actúan como agentes de esas fuerzas sedientas de sangre.
El derrocamiento del régimen islámico reaccionario en Irán, y la posibilidad de que de él surja algo verdaderamente positivo, sólo puede realizarse por medio de un levantamiento auténticamente revolucionario de las masas del pueblo iraní, conscientes de la verdadera naturaleza y que se opongan resueltamente no sólo al régimen islámico opresor, sino a todas las fuerzas opresivas y reaccionarias en la región y en el mundo, especialmente Israel y la fuerza aún más poderosa y destructiva detrás de él, el imperialismo estadounidense.
TRES: Es crucial que la protesta contra este crimen de guerra masivo, cometido por los Estados Unidos e Israel, se manifieste tan poderosamente como sea posible, de manera oportuna, y cada fuerza política necesita ser evaluada en términos de dónde se sitúa y qué hace con respecto a esto.
Y es crucial que la gente examine seriamente el problema más profundo del sistema que impulsa esta locura, y la solución revolucionaria para crear un mundo radicalmente diferente y mucho mejor.