Bob Avakian habla de “Culto”: una acusación ridícula, ignorante e irresponsable

Estamos aplicando un método y enfoque científico para conocer, y transformar, el mundo a fin de emancipar a la humanidad

Entre algunos “progresistas” y autoproclamados “izquierdistas”, así como ciertos académicos, estudiantes y otros, se lanza la acusación de que soy un “líder de un culto” y que constituyen un “culto” aquellos que siguen y trabajan para aplicar la dirección que estoy dando — el nuevo comunismo que he desarrollado. Eso, de plano, es ridículo. La verdadera realidad de lo que somos lo refuta fácilmente. También es muy irresponsable — mucho más así en la situación extremadamente intensa y en continua agudización en el mundo actual, con (como he dicho, en una obra reciente) la perspectiva de algo terrible — o algo verdaderamente emancipador: una revolución real1.

Cualquier examen sincero de lo que es el nuevo comunismo dejará muy en claro que es exactamente lo contrario del “cultismo”: Se basa en la aplicación exhaustiva y sistemática de un método y enfoque consecuentemente científico de conocer la realidad y transformarla de forma emancipadora, y continuamente enfatiza la importancia de aplicarlo y abarca esa aplicación.

La ciencia es un proceso basado en la evidencia. Abarca y requiere que se acumule evidencia sobre diferentes fenómenos de la naturaleza y de la sociedad, y luego que se aplique el pensamiento racional y el razonamiento lógico para identificar los patrones y sintetizar las lecciones de lo que revela la evidencia que se adquiere de esta manera. La ciencia no deja espacio, y se opone completamente, a cualquier noción de determinar lo que es (supuestamente) cierto sobre la base de meras opiniones, deseos, etc., de cualquiera. Uno de los componentes necesarios, y las cualidades esenciales, de un método y enfoque científico es el pensamiento crítico — que, entre otras cosas, significa no aceptar las cosas por “fe”, o simplemente porque las afirma alguien que se supone que posee (o incluso alguien que de hecho posee) muchísimo conocimiento sobre algo, o sobre muchas cosas. Una vez más, la ciencia es un proceso basado en la evidencia, y se apoya en la evidencia como base para determinar lo que es cierto o no — lo que corresponde, o no corresponde, a la realidad objetiva material.

Un culto es un grupo de personas que se basan acríticamente en un dogma al que no someten, y el que no puede resistirse, a un examen científico crítico. Por lo general, se trata de seguir a ciegas a un “líder” quien supuestamente posee (o está “bendecido” con) “conocimiento” y “sabiduría”, y / o otras “cualidades especiales” que la “gente común” no es capaz de obtener.

La acusación de que ser un revolucionario, basado en el nuevo comunismo, se refiere en algún sentido a formar parte de un “culto”: Esto contradice la realidad material y es un insulto despreciable — no simple, o principalmente, en contra de mí, como supuesto “líder del culto”, sino también es un insulto a todos aquellos que, con gran sacrificio personal, también están participando y haciendo importantes aportes al proceso de aplicar, y seguir desarrollando, el nuevo comunismo, precisamente como método y enfoque científico de la lucha por la emancipación de la humanidad de todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión.

Es cierto que los comunistas revolucionarios destacamos definitivamente la gran importancia del trabajo que he realizado, y que sigo realizando, para dirigir el proceso de desarrollar y aplicar el nuevo comunismo como marco y guía para la emancipación humana. Pero, una vez más, esto se basa en la ciencia, y no en el “cultismo”. Se basa en una evaluación científica de lo que representa el nuevo comunismo — el avance histórico que supone, precisamente en términos de un método y enfoque científico para conocer el mundo y transformarlo de forma emancipadora.

Por supuesto, una parte importante de la orientación y enfoque científico es reconocer que todos cometerán errores — incluidos aquellos que hacen avances cruciales en una esfera particular de la actividad humana. La noción de que alguien es inmune a cometer errores, o que de alguna manera posee alguna especie de poderes “sobrenaturales” o “mágicos”, es un absurdo anticientífico extremadamente dañino. Aprender de los errores es una parte importante del método científico. Por eso, en varias obras mías, entre ellas mi autobiografía, he examinado errores que he cometido, así como errores que han cometido los anteriores líderes del movimiento comunista, y las lecciones que deben extraerse de ello2. Eso contrasta fuertemente, por ejemplo, con una institución como la Iglesia Católica, que afirma que su líder, el Papa, no puede equivocarse nunca —que es “infalible”— en cuestiones de fe y moral.

El papel de los líderes individuales y su relación con la autoemancipación de las masas

Es una verdad profunda, y un principio fundamental, que en última instancia la emancipación de los oprimidos y explotados del mundo (y, a la larga, de toda la humanidad) debe, y puede, darse únicamente como resultado de la lucha cada vez más consciente de esas masas, de millones y, en última instancia, de miles de millones de personas en todo el mundo. Pero para hacer eso, esas masas necesitan dirección — una dirección que se base en el método y enfoque más consecuentemente científico. En reconocimiento y de acuerdo con esto, mi orientación y objetivo fundamental, y la orientación y objetivo de todos aquellos que actúan sobre la base del nuevo comunismo, es precisamente para permitir que por su cuenta, números exponencialmente crecientes de personas asuman y apliquen el método y enfoque científico básico del nuevo comunismo a fin de guiar la lucha por la emancipación.

En este sentido, analicemos qué es en realidad el pensamiento racional, y el pensamiento irracional. Es un hecho que para la gente generalmente no cuesta trabajo reconocer que, en muchos ámbitos diferentes, aparecen personas que sobresalen “muy por encima de los demás” — por ejemplo, en los deportes, la música y otras esferas de la cultura, o en las ciencias naturales (por eso, por ejemplo, el uso popular de “Einstein” para referirse a alguien que sobresale en ese sentido). Así pues, si el modo de pensar de uno no está distorsionado por los prejuicios y, en cambio, uno obra de manera racional y lógica, ¿por qué debería costarle trabajo reconocer que lo mismo se aplica a conocer la sociedad humana, su desarrollo histórico y su transformación radical? ¿Por qué habría de sorprender, o considerarse como algo molesto o amenazante —en lugar de algo muy positivo— cuando surjan los líderes que sobresalen en esta dimensión, y específicamente en su capacidad de aportar a la causa de emancipar a la humanidad?

Cuando alguien realiza avances importantes en un campo específico de la actividad humana, eso es algo de lo que amplios sectores de la población deberían estar enterados. Y, sobre todo, cuando se trate de la causa de la emancipación humana, ¿por qué eso debería ser menos cierto? De hecho, es muy importante que la gente no sólo lo conozca, sino que lo explore activamente y participe en su aplicación.

Por supuesto, es cierto, e importante, que la determinación de si alguien constituye ese tipo de figura sobresaliente depende del contenido del conjunto de su obra y de lo que éste representa con respecto a la emancipación humana. En otras palabras, una vez más se trata de una cuestión de la ciencia — de una evaluación científica de ello.

Eso me lleva a otra verdad importante sobre todo esto:

Esta acusación general de “culto” —lo que al parecer sí es un esfuerzo concertado por pintarnos a nosotros / a mí con la brocha de “culto / líder de culto”— la difunden especialmente las personas que no comparten la orientación, y en algún sentido se sienten amenazadas por la orientación, de emancipar a los oprimidos del mundo, y en última instancia a la humanidad en su conjunto, por medio de una revolución cuyo objetivo es por fin abolir toda explotación y opresión, de todos, en todas partes. A juzgar por el contenido (o la ausencia de contenido sustantivo) de esta acusación, está claro que muchas, de hecho la mayoría, de estas personas nunca han explorado con seriedad el conjunto de mi obra (o quizá ni siquiera hayan leído una sola obra mía) y también son ignorantes de las otras obras importantes que es posible encontrar en revcom.us. Es evidente que no se interesan, y aparentemente no son capaces de llevar a cabo, una conversación de principios sobre la profunda y urgente situación que enfrenta la humanidad — y específicamente sobre la gran cuestión de la reforma frente a la revolución. Y por lo tanto, sin capacidad de lidiar con el contenido de lo que yo/nosotros en realidad decimos y para lo que trabajamos, sustituyen cualquier intento de hacerlo por burdas calumnias —acusaciones de “culto”— fomentando y basándose en la ignorancia, la pereza intelectual, la cobardía y la malicia.

Anteriormente, he lanzado el reto a los liberales y a los progresistas a que exploren con seriedad algunos hechos básicos y análisis fundamental acerca de la naturaleza de Estados Unidos y el sistema que gobierna en este país y domina el mundo —el sistema del capitalismo-imperialismo— y luego a ver si son capaces, o están dispuestos, a ofrecer una defensa de este país y este sistema3. Aquí, repito ese reto. (Véase en la nota 3 la referencia al artículo con ese reto.) Y específicamente a aquellos que han difundido, o han aceptado como válida, la acusación de que yo/nosotros somos “cultistas”, les lanzo un reto adicional:

Visite el sitio web revcom.us, lea y vea una muestra significativa de obras escritas y películas en ese sitio web, incluidos artículos y otras obras míos, y luego a ver si puede hacer una defensa razonada de esta acusación de “cultismo”. O, si no, pues tenga la integridad y la decencia de no sólo negarse a aceptar o repetir, sino, por el contrario, de criticar y refutar activamente, esta acusación y enfatizar la importancia de que la gente haga lo que se llama a hacer en este reto: explorar con seriedad lo que el nuevo comunismo realmente es.

Y más allá de eso:

Si usted descubre que tiene que reconocer honestamente que lo que ha explorado en este sitio web revcom.us es de hecho un análisis científico de la naturaleza de este sistema del capitalismo-imperialismo... del horrible sufrimiento que causa a las masas de seres humanos en todo el mundo... del peligro muy real y creciente que supone para la existencia misma de la humanidad... y además de la posibilidad y la necesidad urgente de una revolución, guiada por el nuevo comunismo, para derrocar este sistema y reemplazarlo por un sistema radicalmente diferente y emancipador — pues, forme parte de esta revolución y trabaje, junto con otros, para hacer acumular y fortalecer las fuerzas organizadas para esta revolución, y preparar activamente el terreno para ella.

Announcing New work by BA, SOMETHING TERRIBLE, OR SOMETHING TRULY EMANCIPATING:5000px

 

_______________

NOTAS:

1. “ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR:
Crisis profunda, divisiones crecientes, la inminente posibilidad de una guerra civil — y la revolución que se necesita con urgencia
Una base necesaria, una hoja de ruta básica para esta revolución,
Bob Avakian, líder revolucionario, autor del Nuevo Comunismo.

El audio en inglés y el texto en español de esta importante obra de Bob Avakian están disponibles en revcom.us. [volver]

2. From Ike to Mao and Beyond, My Journey from Mainstream America to Revolutionary Communist, A Memoir by Bob Avakian, Insight Press, Chicago, 2005. Se puede descargar pasajes en español de esta autobiografía en revcom.us. [volver]

3. A la luz de la urgencia que se aborda en ‘Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador’, UN RETO RENOVADO: EN BUSCA DE UN LIBERAL O PROGRESISTA HONESTO”. Este artículo de Bob Avakian también está disponible en revcom.us. [volver]