Y ¿por qué, sin un método y enfoque científico, siempre estarás vulnerable a que te manipulen?
… La ciencia tiene que ver con la realidad material, y se podría decir que toda la naturaleza y toda la sociedad humana son el campo de la ciencia; la ciencia puede tratar con todo esto. La ciencia es una herramienta muy poderosa. Es un método y un enfoque que nos permite poder decir qué es la verdad, qué corresponde a la realidad tal como en realidad es. En este sentido, la ciencia es muy distinta a la religión o al misticismo, o cosas por el estilo, que explican la realidad invocando fuerzas imaginarias y que no dan evidencia concreta para ninguno de sus análisis. En contraste, la ciencia exige pruebas. Requiere evidencia. Es un proceso basado en la evidencia. Esto es muy importante. La ciencia es un proceso basado en la evidencia.
Sin juzgar las cosas por si existe evidencia convincente para ellas —y sin evaluar lo que la gente dice comparándolo con lo que la evidencia muestra sobre la realidad material— ¡es posible terminar por creer casi cualquier cosa! O, como dice Skybreak:
“Sin ciencia estamos a la merced de ser manipulados, o de tener nuestra forma de pensar manipulada y de no ser capaces de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo cierto y lo falso”.
Y:
“Sea que hablemos de la realidad material de una enfermedad, de un ecosistema natural o de un sistema social en que viven los seres humanos, la ciencia nos permite analizar sus componentes, su historia, cómo es que llegó a ser como es, de qué está hecho, cuáles son las características que lo definen, y su carácter contradictorio (un tema al que volveremos) y por lo tanto cuál es la base para que cambie, o sea cambiado, si es nuestra intención cambiarlo. Sea que deseemos curar una enfermedad o crear una mejor sociedad, necesitamos de este proceso científico basado en la evidencia”.
*Vea también*
“LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?” una nueva obra importante de Bob Avakian, publicada en revcom.us.
Pero, para que eso se vuelva realidad, necesitamos entender las cosas tal y como son en realidad y tal y como pueden ser en realidad. Necesitamos un método y enfoque científico de la vida y de nuestra lucha.
Pongamos una pausa. Ah caray, la ciencia. O eso es un misterio al que solo lo pueden entender unos cuantos tipos raritos, o es algo espantoso del que debemos alejarnos. La ciencia, hecha correctamente, simplemente implica aprender sobre la realidad y cambiarla investigándola, acumulando evidencia al interactuar con la realidad, identificando los patrones en la realidad y de ahí avanzando para cambiarla sobre ese fundamento.
De eso se trata la ciencia, y nada más. Nada de misteriosa o espantosa. Es una forma en que la humanidad ha aprendido. Es una forma en que, por ejemplo, hemos podido identificar muchas enfermedades y desarrollar curas.
Así que, necesitamos un enfoque científico. Para tomar un ejemplo muy importante, retomando otra vez la Biblia, un método y enfoque científico que procede sobre la base de la evidencia sacada de la realidad demuestra que todas las especies, entre ellas los seres humanos, surgieron por medio de la evolución, y que la historia de la creación en la Biblia no es ni puede ser verdad. Que es un cuento, un mito inventado hace miles de años por personas que vivían en la región a la que se refiere a menudo hoy día como el Medio Oriente, al igual que otros pueblos en todas partes del mundo han inventado diferentes mitos de la creación. Si uno sale entre los pueblos nativos americanos en Estados Unidos, encontrará muchos diferentes mitos de la creación. Y otras personas por todo el mundo, incluidos África y Ásia, etcétera.
El libro, La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo, Saber qué es real y por qué importa, de Ardea Skybreak, es un libro hermoso que desmenuza todo esto y explica la importancia del método científico.
Sí, debemos reconocer que algunos científicos se han equivocado a veces, incluso terriblemente, y se han hecho cosas muy erróneas e incluso terribles en nombre de la ciencia. Pero un método y enfoque auténticamente científico es lo que hace falta para entender y cambiar la realidad de la manera más profunda, incluido para reconocer y superar las cosas que se han hecho mal en nombre de la ciencia. Un método y enfoque científico es lo que nos hace falta para guiar la lucha para poner alto por fin, en este mundo real en que vivimos, a toda esta opresión, locura y sufrimiento innecesario.
Ahora bien, hace un minuto mencioné el ébola. Imagínate que se te desarrollaran síntomas que pensabas que podían indicar el ébola y estuvieras preocupado de quizás padecer del ébola, y fueras a un doctor y éste, antes de escucharte u oír tus síntomas tan siquiera, te dijera, no, no te preocupes de nada, todo está bien.
Líbreme de ese doctor.
Pero, qué tal si fueras a la doctora y te preguntara, “Bueno, ¿cuáles son tus síntomas?”. Le dijeras, “Tengo mucha calentura. Tengo molestia estomacal. Tengo diarrea y vómito. ¿Cómo lo ve, doctora? ¿Qué me pasa?”. Y te contestara, “Bueno, creo que tienes mucha calentura, molestia estomacal, diarrea y vómito”.
“¡Mensa, es lo que ya te dije!”
Esa no es una doctora a la que quieres. “Dime lo que me pasa, doctora. Dime lo que yo no lo sé. Dime de las cosas más a fondo las que no puedo saber al nada más saber de mis síntomas. ¿Por qué tengo estos síntomas y qué se puede hacer?”
Qué tal si una doctora dijera, “Bueno, pues, podríamos hacerte una prueba del ébola, pero no estoy tan segura de que funcione la prueba. De hecho, no estoy segura de que exista el ébola tan siquiera. Ahora que lo pienso, ni siquiera estoy segura de que tú existas. Bueno, quizá para ti existas y quizá para ti padezcas de ébola, pero eso no es mi realidad. Quizá sea tu realidad solamente. Quizá se trate de una narrativa u otra narrativa, y no haya ninguna realidad frente a la cual se podría comprobar si padeces del ébola ni qué se podría hacer al respecto”.
Líbreme de esta mensa que se hace pasar por doctora. Quiero una verdadera doctora o doctor.
Pero ¿qué es un verdadero doctor? Un verdadero doctor es uno que aplica la ciencia, la ciencia de la medicina, lo que se ha aprendido al identificar patrones para que conozca los patrones de una enfermedad, ébola u otra enfermedad, y para que sepa qué hacer.
Y el hecho es que las personas siempre estarán vulnerables a que las manipulen o que les desvíen de un conocimiento correcto de las cosas, al faltarles el método científico que se basa en la evidencia y comprueba las cosas frente a la realidad.
Pues esa es una de las cosas principales que la ciencia hace. Después de sacar unas conclusiones, uno vuelve al mundo real y las comprueba para ver qué resulta. Y ¿qué se mostró al aplicar la teoría que uno desarrolló? ¿La realidad actúa de la manera en que uno esperaba según la teoría científica que desarrolló?
Para dar un ejemplo, Usain Bolt de Jamaica ostenta el título del hombre más veloz del mundo ahora. Es campeón olímpico dos veces y plusmarquista mundial en las carreras de 100 y 200 metros de hombres. Pues, tú dirás, como dicen los del anuncio de aseguranza Geico, “todos lo saben”. Pero, ¿sabías que soy más veloz que Usain Bolt? Lo primero que me vas a decir es, “Pues, ¿dónde está tu evidencia? ¿Dónde está la prueba? Demuéstrame una carrera que corriste más rápido o una carrera en que ganaste a Usain Bolt”.
No, no, no. No tengo que demostrarte ninguna evidencia. Acéptalo por fe. Al cabo, la sustancia de fe en las cosas no vistas es más grande que la sustancia de las cosas vistas.
“Déjate de tonterías, hombre. Dame alguna prueba,” me vas a decir.
Bueno, qué tal si te dijera que hay un libro, un libro sagrado, que dice que un hombre aparecerá, siendo bajo de estatura, rechoncho de cuerpo, pálido de rostro, y trayendo los años encima. Pero puede moverse más veloz que el viento y correr más rápido que un rayo. Y su nombre no se conocerá durante muchas generaciones. Pero luego se conocerá porque es “B”eatificado y “A”labado.
¿Agarraste la onda?
Pues, tú dirías, “No me tomes el pelo. Eso es un libro que tú inventaste”. Pero qué tal si durante miles de años, todas las instituciones importantes en la sociedad, todas las instituciones políticas, todas las instituciones religiosas, todas las instituciones culturales, todas las instituciones educativas, te dijeran que de verdad es un libro sagrado del cual toda palabra es la verdad de Dios. Si hubieras escuchado eso durante miles de años, si todos lo hubieran escuchado durante miles de años, sin duda muchas personas dijeran “Bueno, no parece muy probable. Pero, sabes, hay muchos milagros, y todo es posible con el Señor, así que quizá él sea más veloz que Usain Bolt”.
No. Tenemos que basarnos en la evidencia y probar las cosas frente a la realidad. Tienes que pensar críticamente respecto a todo y no aceptar nada de lo que diga un libro o una persona sin examinarlo y pensar en ello críticamente.