El proyecto de ley sobre el clima de Manchin y los demócratas — Tonterías de proporciones “históricas”

The Dave Johnston coal-fired power plant silhouetted against the morning sun in Glenrock, Wyoming.

 

En julio de 2022, la Corte Suprema prohibió que la EPA [Agencia para la Protección del Medio Ambiente] redactara normas extensísimas que rijan las emisiones de dióxido de carbono de las centrales eléctricas. En la imagen, la central eléctrica a carbón Dave Johnston en Glenrock, Wyoming, el principal estado productor de carbón en Estados Unidos desde 1986.     Foto: AP

1º de agosto de 2022. La semana pasada, los demócratas en el Senado anunciaron que habían llegado a un acuerdo entre sí para seguir adelante con un proyecto de ley de $369 mil millones para supuestamente abordar la crisis climática, parte de un paquete legislativo más grande de más de $700 mil millones conocido como “Ley de Reducción de la Inflación”. Hace tan solo un mes, se corrió la voz de que el proyecto de ley climático de Biden, ya muy reducido desde que lo planteó por primera vez como parte de una propuesta de gasto de $4 mil millones, estaba en un punto muerto debido a la oposición de un senador, Joe Manchin de Virginia Occidental. Pero, según se informa, el demócrata de mayor peso del Senado, Schumer, y Manchin llegaron a un acuerdo, y Manchin dio la luz verde clave.

Como se resume brevemente en un artículo del New York Times, el proyecto de ley incluye “…utilizar miles de millones de dólares en incentivos fiscales para impulsar las industrias eólica, solar, geotérmica, de baterías y otras industrias de energías limpias durante la próxima década. Las empresas recibirían incentivos económicos para mantener abiertas las plantas nucleares que podrían haberse cerrado, o para capturar las emisiones de las instalaciones industriales y enterrarlas bajo tierra antes de que puedan calentar el planeta. Los compradores de automóviles con ingresos por debajo de cierto nivel recibirían un crédito fiscal de $7.500 para comprar un vehículo eléctrico nuevo y $4.000 para un e-vehículo usado. Los estadounidenses recibirían reembolsos para instalar bombas de calor y hacer que sus hogares sean más eficientes energéticamente”.

Los demócratas y los grandes medios de comunicación aclaman esto como un paso “histórico” y “ambicioso” para abordar la crisis climática que amenaza a la humanidad y a toda la vida en el planeta, junto con un coro de aprobación de algunos “ambientalistas” como Bill McKibben, quien lo considera un “triunfo”.

En realidad, este proyecto de ley es un boludo de tonterías de proporciones históricas. Ni siquiera cabe leer la “letra menuda”: el proyecto de ley incluye “concesiones” que Manchin aparentemente exigió para poder darle su sello de aprobación. Según el acuerdo entre Schumer y Manchin, se aflojarán las normas existentes sobre la excavación de petróleo y gas, y el gobierno federal abrirá nuevas concesiones para excavar en lugares como el Golfo de México y Alaska. Como tuiteó Brett Hartl del Centro para la Diversidad Biológica, lo que inyecta algo de realidad en la conversación: “Este acuerdo es una catástrofe total. Su mandato de nuevos arrendamientos para la extracción de petróleo en el Golfo de México y la ensenada de Cook en Alaska conducirá a una mayor contaminación climática, cuando todavía estamos en una Emergencia Climática”.

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Centro para la Diversidad Biológica @CenterForBioDiv: Atención @POTUS [Presidente de los Estados Unidos]: Este acuerdo es una catástrofe total. Su mandato de nuevos arrendamientos para la extracción de petróleo en el Golfo de México y la ensenada de Cook en Alaska conducirá a una mayor contaminación climática, cuando todavía estamos en una Emergencia Climática”. @Brett_Hartl

Lo que es aún más fundamental, como señala un artículo de Guardian: “El proyecto de ley no incluye ningún mecanismo específico para eliminar paso a paso los combustibles fósiles, la causa principal de la crisis climática y, de hecho, busca amarrar su uso en las próximas décadas debido a un compromiso alcanzado con Manchin”. Esto se da frente a la cruda realidad de que para comenzar a lidiar concretamente con la crisis climática, lo que se necesita con urgencia es dejar sin tocar los combustibles fósiles que ahora están bajo tierra. Lo que tiene que estar al frente de la transformación radical de la economía y la sociedad que se necesita para abordar seriamente el cambio climático debe ser la desfosilización, tomar medidas radicales para alejarse de una sociedad basada en los combustibles fósiles. En cambio, lo que ofrece el “histórico” proyecto de ley climática son varias formas en que se perpetuarán la producción y el uso de combustibles fósiles.

Basta pensar en la obscenidad y el absurdo de este momento de la historia: un planeta en llamas es rehén de la lógica basada en las ganancias del sistema, el capitalismo-imperialismo, que es la causa del calentamiento global y de los cálculos políticos de un político imbécil y el Partido Demócrata que lo mima.

También cabe tener en cuenta que el monto en dólares de este proyecto de ley sobre el clima, como señala el artículo de Guardian, “equivale a mucho menos, incluso a lo largo de 10 años, de lo que Estados Unidos eroga al año para sus fuerzas armadas”. Se trata de las fuerzas armadas de un imperio que tiene unas 700 bases en más de 70 países, mucho más que cualquier otro país, mismas que, en las últimas décadas, han sido el consumidor institucional individual más grande de petróleo en el mundo1.

La insistencia de Biden y de los demócratas de peso, junto con aquellos que siguen su batuta, en que este proyecto de ley hará volver a Estados Unidos a su posición de “líder climático” mundial es un intento siniestro de engañar a la gente del mundo — en un momento en que lo que se necesita con urgencia es que las personas hagan frente a las realidades de una crisis climática que se precipita velozmente hacia la catástrofe... y a lo que realmente se necesita para actuar sobre esto de una manera que tenga una posibilidad real de salvar el planeta, y que esté al servicio de los intereses de la humanidad. (Vea: A 50 años del primer Día de la Tierra: Reflexiones sobre la catástrofe que es el capitalismo-imperialismo, de Raymond Lotta; y la página de recursos sobre la emergencia climática de revcom.us: El capitalismo-imperialismo está destruyendo el planeta… Únicamente la revolución le ofrece a la humanidad una verdadera oportunidad para salvarlo.)

La hora ya es tarde… desechemos las ilusiones. La revolución es, en realidad, la forma más realista de avanzar hacia adelante y, ahora mismo, nos encontramos en un momento en que revolución se vuelve más posible.

Spanish Something Terrible or Something Truly Emancipating - Square, wo "NEW"

 

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NOTAS:

1. Oliver Belcher, Patrick Bigger, Ben Neimark, Cara Kennelly. “Hidden carbon costs of the ‘everywhere war’: Logistics, geopolitical ecology, and the carbon boot-print of the US military”. Transactions of the Institute of British Geographers, 2019; DOI:10.1111/tran.12319; y Jangira Lewis, “US Military Pollution: The World's Biggest Climate Change Enabler”, Earth.org, 12 de noviembre de 2021. [volver]

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