Ahora ya puedo escuchar estos reaccionarios idiotas diciendo: “Ok, Bob, responde a esto: Si este país es tan terrible, ¿por qué gente de todo el mundo viene aquí? ¿Por qué hay tanta gente tratando de meterse en vez de salirse?...”. ¿Por qué? Yo te voy a decir por qué. Porque han cagado al mundo aún peor que lo han cagado a este país. En el proceso de adquirir su riqueza y poder, ellos lo han hecho imposible para mucha gente poder vivir en sus propios países.
— Bob Avakian, Lo BAsico 1:14
Lo que Bob Avakian expone es la pura verdad.
En 2023, más de dos millones de personas, predominantemente de México, de Centro y Sud América, y el Caribe, cruzaron la frontera sur de Estados Unidos. No debido a que quisieran un cambio del paisaje, no debido a que siempre han querido vivir en “el país más grandioso del mundo”. Llegaron debido a que este sistema del capitalismo-imperialismo estadounidense ha dominado, saqueado y devastado al hemisferio occidental durante más de un siglo. Los golpes de estado y las invasiones instauraron gobiernos orientados a servir a los intereses estadounidenses. Las economías nacionales fueron reconfiguradas para canalizar ganancias hacia los bancos e inversionistas imperialistas. La violencia gubernamental impuso todo esto, y la pobreza, la desesperanza y la brutalización dieron lugar a la violencia en la propia población1.

El terror, la profunda pobreza y el hambre han hecho que sea imposible que millones de personas puedan dar de comer a sus familias y mantenerlas seguras, lo que así las obliga a huir de sus países de origen. En una apuesta desesperada por sobrevivir, viajan miles de kilómetros a través de selvas, pantanos y desiertos, a menudo con niños pequeños a cuestas, acechados por pandillas que violan y roban, perseguidos y hostigados por la policía y las fuerzas militares en los países por los que transitan. Miles han muerto en el camino. Todo por tener la mínima posibilidad de obtener documentos en regla y poder comenzar una “vida nueva”, muy probablemente con los empleos de salario mínimo, trabajos sucios y peligrosos que están disponibles para los inmigrantes.
Esta situación escandalosa ya lleva décadas, pero en los últimos años se ha empeorado. No es sólo una gran crisis humanitaria, sino también una crisis política y social para los imperialistas, que temen a estas víctimas de su saqueo.
El “Éxodo de la Pobreza” contra Estados Unidos y México
En Nochebuena en el estado de Chiapas, en el sur de México, unos 6.000 migrantes (incluidos miles de niños) cenaron con un emparedado, una botella de agua y un plátano y se acostaron sobre trozos de cartón o sobre el duro suelo. A las 4 a.m. se levantaron y comenzaron a caminar hacia el norte, hacia Estados Unidos.

Campamento de migrantes en Álvaro Obregón, Chiapas, México, 24 de diciembre de 2023. Una caravana de migrantes partió desde Tapachula, Chiapas, hacia el norte. Foto: AP
Esta es la caravana “Éxodo de la Pobreza”, una forma en que los inmigrantes y activistas están alzando la voz contra su situación. Se les unieron personas de muchos países: una venezolana agarrada del brazo de su cansado hijo de siete años de edad mientras caminaban, dijo: “No entienden por qué tenemos que hacer esto para conseguir una vida mejor”. Un colombiano que huía de las pandillas criminales dijo: “Sabes que caminas con un propósito, con una meta en mente, pero no estás seguro si lo vas a lograr… No puedo regresar a Colombia”.
Millones de personas emprenden este peligroso viaje en pequeños grupos, vulnerables a la violencia de las pandillas y los gobiernos. Una joven que logró llegar a El Paso, Texas, describió el viaje como “una experiencia muy fea. Si no llevas dinero, corres el riesgo de que te maten, que te violen, que te quiten los hijos”. Con voz temblorosa, dijo que quería olvidar todo lo que acababa de experimentar “para empezar una nueva etapa”.
Ahora la administración Biden exige que México intensifique la represión, sellando su frontera sur con Guatemala y desatando aún más a su asesina policía y Guardia Nacional. Las fuerzas armadas de México ya están “al centro [de] manejar sectores clave tales como la aduana [y] la migración”, con la supresión de inmigrantes, a veces rastrillajes contra las personas que hayan llegado a la frontera... y su envío de regreso a su punto de partida en el sur de México, quebradas y agotadas, pero ni en Estados Unidos ni en casa. Pero esto no ha detenido el flujo de gente desesperada. En diciembre, Estados Unidos transmitió el mensaje al estilo gansteril: cerrando los cruces fronterizos que son cruciales para la economía mexicana.
La policía mexicana y los buldóceres en Matamoros expulsaron a los migrantes de un campamento fronterizo que cientos de personas habían ocupado durante meses mientras intentaban ingresar a Estados Unidos. Sin ningún otro lugar adónde ir, 70 migrantes intentaron cruzar a nado el Río Bravo / Grande. Aquellos que lograron cruzar quedaron atrapados durante horas debido a los rollos de alambre de púas que Texas ha colocado a la orilla del río.

Cruce de migrantes por el río Bravo / Grande hacia Estados Unidos desde Ciudad Juárez, México, 27 de diciembre de 2023. Foto: AP
Sólo después de que México dio señales de que iba a cumplir las órdenes de su amo, es que Estados Unidos reabrió los cruces fronterizos cerrados.
“Y cuando llegues a esa tierra prometida rota…”
En 2023, dos millones de migrantes llegaron a Estados Unidos... “la tierra prometida”... pero no obstante en realidad sigue siendo una pesadilla. Alrededor de un millón de ellos fueron rápidamente deportados. Los millones de “afortunados” que se quedaron fueron tratados como basura no deseada por los líderes políticos de ambos partidos políticos2, satanizados e insultados por turbas anti migrante, transportados en autobuses a ciudades extrañas y, a veces abandonados en medio de la nada, se les ha negado permisos de trabajo que les posibilitaran comenzar una vida nueva, y casi sin dinero asignado para ayudarlos, a la vez que Biden presiona para obtener 13.600 millones de dólares adicionales para “aplicar la ley” en su contra.
Al otro lado de la línea (con la voz de Bob Avakian), vídeo en inglés.
Nadie debería, ni necesita, tolerar este horror
Este sistema del capitalismo-imperialismo ha creado esta crisis y seguirá obligando a millones de otras personas a huir de sus hogares. Esto es algo que no parará o se puede parar bajo este sistema; solo se agravará. Nosotros, los revcom (comunistas revolucionarios), nos estamos organizando para una revolución real que derroque ese sistema, y lo reemplace con un sistema mucho mejor basado en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, escrita por el líder revolucionario Bob Avakian. Con la aplicación de esta Constitución, tendríamos posibilidades de acoger a estas personas, quienes huyen de condiciones horrorosas, que quieren contribuir a la construcción de una nueva sociedad.
Si te duele en lo más profundo de tu corazón ver a nuestros hermanos y hermanas inmigrantes sufrir estas horrorosas condiciones, si deseas poder hacer algo para ayudarlos a ellos y a millones más, ¡necesitas formar parte de la fuerza que lucha por la emancipación de toda la humanidad! Únicamente mediante el derrocamiento de este sistema podremos hacer frente a esta tremenda crisis que este mismo sistema ha creado.
Sea parte de activar a miles y luego millones de personas en un movimiento para una revolución real. ¡Ya es hora de conectarte con esta revolución!
Bob Avakian responde a la gente que se queja de que los inmigrantes cruzan la frontera. Videocorto en inglés. Lea el texto de este corto en español aquí.