Hablemos de la Carta Abierta publicada en The Guardian el 20 de agosto, firmada por varios intelectuales destacados de izquierdas. Se trata de una carta de solidaridad con los presos políticos de Irán, que se encuentran atrapados entre “las dos hojas de unas tijeras”: por un lado, la guerra de agresión asesina de Estados Unidos e Israel y, por otro, las prisiones represivas de la República Islámica, con sus juicios farsa, torturas y ejecuciones. En ella se pide apoyo para los presos que se oponen a la brutalidad del régimen de la República Islámica de Irán y se exige el fin del brutal sistema penitenciario iraní Y de la brutal guerra y las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Annie Day: Sobre la carta abierta a los presos políticos de Irán publicada en The Guardian (video en inglés)
Esto debería haberse aplaudido. Pero en cambio, un grupo de supuestos “antiimperialistas” atacó la Carta Abierta, y a quienes la firmaron. En la mayoría de los casos ni siquiera se molestan en rebatir los hechos sobre las ejecuciones masivas en Irán, pero insisten en que ahora no es el momento de hacer una crítica interna al régimen iraní.
Y, en una demostración de una descarada falta de principios, varios de los firmantes retiraron posteriormente sus nombres de la carta, algunos sin siquiera explicar por qué.
Mientras tanto, los presos políticos de Irán permanecen entre rejas, enfrentándose a los bombardeos de Estados Unidos e Israel, ASÍ COMO a la represión y las ejecuciones del régimen.
Consideremos la crítica del intelectual “marxista” Vijay Prashad a la carta publicada en The Guardian. En primer lugar, como se puede ver en el título, “Against the False Symmetry of the Scissors: An Open Letter While Iran Resists an Illegal War of Aggression” [Contra la falsa simetría de las tijeras: una carta abierta mientras Irán resiste una guerra de agresión ilegal], afirma que esta carta abierta presenta una falsa simetría entre la brutalidad del agresor imperialista estadounidense y la brutalidad del régimen iraní que resiste esa agresión. Pero la carta nunca utiliza un lenguaje de equivalencia. Describe dos formas de opresión, ambas muy reales. Y sé que a algunas personas les cuesta comprenderlo, pero dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
Y la verdad es que Estados Unidos es el mayor opresor del mundo, pero Irán no es una fuerza de liberación. Es una teocracia capitalista, basada en la misoginia, que oprime brutalmente a las minorías y tiene la tasa de ejecuciones más alta del mundo. Y aunque se opone a Estados Unidos e Israel, no es antiimperialista. De hecho, está aliada con Rusia y China, que también son potencias imperialistas.
Durante más de cuatro décadas, desde que el levantamiento revolucionario del pueblo iraní fuera secuestrado por fuerzas fundamentalistas islámicas reaccionarias en 1979, los revcoms han sido muy claros y han denunciado sistemáticamente la naturaleza altamente opresiva de este régimen en Irán, y han apoyado la resistencia de masas contra él; al mismo tiempo que hemos apoyado a los comunistas revolucionarios de Irán que han trabajado sin descanso por el derrocamiento de este régimen y que se han enfrentado a las más terribles torturas y matanzas a manos del régimen, desde hace más de cuatro décadas.
Y lo hemos hecho al tiempo que denunciábamos el hecho de que Estados Unidos e Israel son estados terroristas que han cometido crímenes contra la humanidad a una escala con la que la República Islámica de Irán solo podría soñar. Lo hemos hecho al tiempo que actuábamos en cumplimiento de nuestra mayor responsabilidad internacionalista: trabajar por una revolución que derrote al capitalismo-imperialismo estadounidense.
Prashad insiste en que “no existe un tercer espacio en medio de una guerra de agresión”. En otras palabras, o está uno con la República Islámica de Irán o está con los imperialistas. Pero se trata de una trampa que nunca conducirá a la liberación, y que refleja hasta qué punto Prashad está atrapado en pensar y actuar según los términos de este sistema. ¡No! No tenemos que elegir entre opresores grandes y pequeños. Hay que luchar por una tercera vía, y eso significa ponerse del lado de los pueblos del mundo, no de sus gobiernos de represión capitalista.
Eso es lo positivo de la Carta Abierta de The Guardian. Y eso es lo vergonzoso de que estos supuestos “izquierdistas” intenten obligarnos a todos a elegir entre opresores reaccionarios.
No, no caiga en la trampa. ¡Alto a la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán! ¡No a la República Islámica de Irán! ¡Liberar a TODOS los presos políticos de Irán!