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La ayuda mutua — ¿Para cuál fin, como parte de qué: Reforma o revolución?

¿Cómo vemos los comunistas revolucionarios, basados en el nuevo comunismo, el enfoque de la “ayuda mutua” que es una tendencia política entre ciertas fuerzas estos días? La respuesta es que semejante “ayuda mutua” podría contribuir, como una dimensión secundaria de las cosas, a forjar una revolución real, que es lo fundamentalmente necesario para hacer frente a los ultrajes a los cuales están sometidas continuamente las masas de personas bajo este sistema. Pero, “por sí sola”, esta “ayuda mutua” tiene limitaciones definidas — y si se plantea para sustituir u oponerse a la revolución que se necesita, pues semejante “ayuda mutua” solo puede desempeñar un papel negativo. 

Consideren la magnitud del sufrimiento innecesario en este mundo. Para citar un dato horroroso, en el período tras el fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945) más de 500 millones de niños han muerto de inanición y enfermedades prevenibles, debido, en lo fundamental, a la dominación del mundo por este sistema del capitalismo-imperialismo, siendo Estados Unidos el depredador capitalista-imperialista número uno. Y al mismo tiempo, existen los medios —la tecnología y el conocimiento— para posibilitar que toda persona en la Tierra satisfaga sus necesidades materiales, libre de privación (y el temor a ella). Esto no se ha logrado por una sola razón: para repetir, la dominación del mundo por el sistema del capitalismo-imperialismo y sus consecuencias para las masas de personas en el mundo. Solamente por medio de una revolución profunda —que se barre con este sistema y convierta los medios de producción (incluida la tecnología) en la propiedad común de la sociedad, administrándola para el bien común y utilizándola, junto con la reserva creciente del conocimiento humano, para satisfacer las necesidades básicas de las personas (de forma material así como cultural e intelectual)— solamente así se puede establecer las bases para eliminar la pobreza y el sufrimiento innecesario, y a la vez eliminar las relaciones brutalmente opresivas las que las masas de la humanidad están sometidas continuamente.

Como enfaticé en “Reforma o revolución: Cuestiones de orientación, Cuestiones de moral“ (el Suplemento al Capítulo 1 de Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian):

Cuando uno ve la gran brecha que con frecuencia y hasta en general existe entre las condiciones y el sufrimiento de las masas y lo que se puede hacer para remediarlos, cuando se enfrenta eso una y otra vez, todos sienten un claro impulso que se expresa en términos morales: ¿cómo se puede cruzar de brazos ante ese sufrimiento? Tal como he reiterado en varias ocasiones, siento mucho respeto por los que se ofrecen para Médicos sin Fronteras y cosas por el estilo. Sin embargo, como consecuencia de fuerzas objetivas mayores, un tsunami de sufrimiento (hablando en sentido metafórico y a veces en sentido literal) abruma y aplasta a diario la labor que hacen y la ayuda que dan.

Y, como también he enfatizado:

En términos fundamentales y estratégicos, es necesario definir el eje de nuestros esfuerzos: ¿contrarrestar los efectos y síntomas o atacar el problema de raíz y eliminar la causa? Por eso, uno se vuelve revolucionario: reconoce que hay que encontrar la solución completa porque si no, el sufrimiento continuará y empeorará. Eso es una de las cosas principales que hacen que las masas se acerquen a la revolución, aun antes de captar científicamente en toda su complejidad lo que significa y requiere. Al volverse comunista y tomar en cuenta más y más el mundo entero, y no solamente la parte donde se encuentra, se ve que el mundo entero tiene que cambiar, que hay que arrancar de raíz la opresión y explotación en todas partes para que ya no exista en ninguna parte. (Énfasis agregado aquí).

En conexión con todo esto, sí siento necesario enfatizar lo siguiente, con tal de corregir una tergiversación que he visto varias veces, en las redes sociales, en los comentarios de varias personas:

Definitivamente, no es cierto que, en sus comienzos y sus mejores tiempos, el Partido Pantera Negra se tratara de la “ayuda mutua” — se trataba de la revolución.

Yo podría decir que eso yo lo sé “porque estuve presente”. Es un hecho que, desde sus primeros días, desde el tiempo en que se conocía primero como el Partido Pantera Negra por la Defensa Propia, trabajé muy estrechamente con líderes y miembros del Partido Pantera y tuve muchas discusiones políticas con ellos. Pero no se trata de mi “experiencia vivida” nada más — la historia concreta de los Panteras está ahí para cualquier persona que quisiera examinarla de manera seria y científica. Y definitivamente, la revolución —tal y como ellos, y yo, la entendíamos entonces— era de lo que se trataban los Panteras, desde el comienzo y durante un buen rato.

La actividad más importante de los tempranos Panteras —y lo que atraía a cantidades importantes de jóvenes negros— era la de las patrullas armadas las que llevaron a cabo para contrarrestar la brutalidad y asesinato a manos de la policía. Todo eso lo hacían con desafío revolucionario, al mismo tiempo que estaba de acuerdo con la ley existente. Pero esto se topó bastante pronto con un obstáculo grande: las autoridades cambiaron la ley e ilegalizaron portar armas de la manera en que los Panteras lo hacían. 

Al saber que la legislatura de California estaba a punto de hacer este cambio en la ley, los Panteras se llevaron a cabo su famosa “protesta armada” contra eso en el capitolio estatal californiano en Sacramento — pero la ley fue aprobada de todos modos.

Ese cambio puso un alto efectivamente a las patrullas armadas de los Panteras — aunque próximamente los Panteras en varias ciudades se vieron obligados a ejercer la defensa propia armada contra ataques armados masivos contra oficinas de los Panteras por parte de departamentos policíacos.

Los programas de “Desayuno para Niños” los que los Panteras adoptaron más tarde dieron, en efecto, un paso para atrás desde la orientación revolucionaria original de los Panteras — y, aunque estos programas servían algunas necesidades básicas de cierto número de personas, los programas no podían, por supuesto, satisfacer ni de lejos la dimensión completa de estas necesidades básicas (ni podría hacerlo ningún programa semejante bajo este sistema).

Al final, durante los años 1970, los Panteras se retiraron por completo de toda orientación revolucionaria real. Como resume Bob Avakian por la liberación del pueblo negro y por la emancipación de toda la humanidad (disponible en revcom.us como artículovideo):

A principios de la década de 1970, millones de personas en Estados Unidos estaban a favor de algún tipo de cambio revolucionario, pero se enfrentaron a profundos desafíos. ¿Cómo se pudo hacer esta revolución — o incluso fue posible hacer una revolución en Estados Unidos, contra fuerzas tan poderosas de opresión y represión? ¿Cuáles eran las fuerzas clave que había que movilizar para tener una verdadera oportunidad de llevar a cabo tal revolución? ¿Qué tipo de dirección se necesitaba y en cuáles métodos y enfoques debía basarse esa dirección? Las dificultades en enfrentarse y buscar las respuestas a estas difíciles preguntas, en combinación con la represión brutal y a menudo asesina de los de arriba, llevaron a muchas organizaciones revolucionarias, entre ellas el Partido Pantera Negra, a dividirse y terminar por apartarse del camino que podría llevar a una revolución real.

Al mismo tiempo, como lo indica el pasaje que cité arriba, la dificultad de forjar concretamente una estrategia ganable y viable para hacer una revolución era un reto serio y formidable no solo ante los Panteras sino de sentido más amplio ante las personas que trabajaban por la revolución en aquel tiempo. Como una dimensión de eso, tal como escribí en Bob Avakian responde a Mark Rudd: Sobre las lecciones de los años 1960 y la necesidad de una revolución real, los que tratábamos en aquel entonces de esencialmente basar nuestro enfoque estratégico en la forma en que se había hecho la revolución comunista en Rusia hacía unos 50 años también caímos en limitaciones y dificultades serias. Durante las décadas transcurridas desde los años 1970, al desarrollar el método y enfoque científico (y en particular la epistemología — la teoría del conocimiento) así como la orientación y enfoque estratégico del nuevo comunismo, he continuado forcejeando seriamente con el profundo reto de cómo se podría concretamente hacer caer a la monstruosidad del capitalismo-imperialismo estadounidense por medio de una lucha revolucionaria de masas que active a millones de personas, con la dirección de una fuerza organizada basada en el nuevo comunismo. Este es un reto continuado de gran magnitud, con implicaciones profundas para las masas de la humanidad, y en última instancia, para la humanidad en conjunto.

Sin embargo, no hay nada menos que esta revolución que puede crear las bases para forjar una resolución positiva a las condiciones terribles y los peligros graves y los retos formidables ante la humanidad, entre ellos la amenaza cada vez mayor a la propia existencia de la civilización humana, debido a la destrucción continuada y acelerada del medio ambiente y el creciente peligro de una guerra entre Estados Unidos y sus rivales en Rusia y China, todas potencias dotadas de armas nucleares.

Para repetir el siguiente punto crítico de “Reforma o revolución: Cuestiones de orientación, Cuestiones de moral”:

En términos fundamentales y estratégicos, es necesario definir el eje de nuestros esfuerzos: ¿contrarrestar los efectos y síntomas o atacar el problema de raíz y eliminar la causa? Por eso, uno se vuelve revolucionario: reconoce que hay que encontrar la solución completa porque si no, el sufrimiento continuará y empeorará. Eso es una de las cosas principales que hacen que las masas se acerquen a la revolución, aun antes de captar científicamente en toda su complejidad lo que significa y requiere. Al volverse comunista y tomar en cuenta más y más el mundo entero, y no solamente la parte donde se encuentra, se ve que el mundo entero tiene que cambiar, que hay que arrancar de raíz la opresión y explotación en todas partes para que ya no exista en ninguna parte.

LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

 

Bob Avakian for the liberation of Black people

 

BOB AVAKIAN POR LA LIBERACIÓN DEL PUEBLO NEGRO
Y POR LA EMANCIPACIÓN DE TODA LA HUMANIDAD