El asalto fascista al derecho al voto y la lucha por el futuro

Pro-Trump supporters, election deniers, rally outside Phoenix capitol, November 2020.

 

Los negacionistas de la derrota de Trump en las elecciones protestan fuera del Capitolio del Estado de Arizona, sábado 7 de noviembre de 2020.     Foto: AP

Otra temporada electoral está en marcha. Todos los escaños de la Cámara de Representantes, un tercio de los escaños del Senado y muchos cargos estatales se decidirán este otoño. Tanto los republi-fascistas como los demócratas sirven y defienden al sistema imperialista capitalista en el que vivimos, un sistema fundado en la explotación y la opresión. Pero estas elecciones tienen potencialmente mucho más en juego que cuál de ellos sale victorioso.

En todo Estados Unidos, los republi-fascistas han lanzado un esfuerzo sostenido para asegurar que el resultado salga a su favor. Bob Avakian, en su discurso ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR: Crisis profunda, divisiones crecientes, la inminente posibilidad de una guerra civil — y la revolución que se necesita con urgencia, Una base necesaria, una hoja de ruta básica para esta revolución, hace el siguiente análisis y orientación cruciales:

La realidad ahora es que el sector fascista de la clase dominante, representado y concentrado en el Partido Republicano, está activa y agresivamente metida en maniobras “de dos puntas” para plasmar y consolidar un gobierno fascista. Estas “dos puntas” son: corromper y controlar el proceso electoral y las instituciones gubernamentales centrales; y la amenaza y el uso de la violencia, incluso mediante la movilización de turbas violentas. Estos fascistas se apoyan, por ahora, principalmente en la primera punta, pero con la segunda (la violencia) como “acompañamiento” a ésta — lo que podría convertirse en su principal medio, de resultarles necesario. En cualquier caso, si lo logran, todo el poder del gobierno —incluido el poder ejecutivo de la presidencia, los tribunales y el aparato jurídico, las cárceles, así como la policía y las fuerzas armadas— se ejercerá para aplastar a cualquier oposición efectiva al gobierno fascista e imponer a la fuerza su programa de “restaurar” la “grandeza” mitológica de Estados Unidos sobre la base de la supremacía blanca agresiva, la supremacía masculina cruda y brutal y la supresión de las personas LGBT, la xenofobia (el odio y persecución a los extranjeros e inmigrantes, particularmente aquellos que provienen de lo que Trump describió infamemente como “los países pozos de mierda”), la afirmación forzosa y ostentación chovinista del dominio estadounidense y “la superioridad de la civilización occidental”, junto con el rechazo deliberado a la ciencia y el método científico, especialmente en los casos en que interferiría con el saqueo irrestricto del medio ambiente, así como de la gente.

Las venideras elecciones de noviembre podrían suponer un nuevo salto hacia adelante en la consolidación fascista de ambas puntas, incluido el uso de la intimidación para impedir que los negros y otros oprimidos voten. La punta “legal” se manifiesta en la forma de más de 30 nuevas leyes en diferentes estados controlados por los fascistas que dificultan el voto de los oprimidos. La amenaza de la violencia se manifiesta en la forma de intimidar a los funcionarios electorales y los esfuerzos por movilizar a los justicieros —golpeadores reaccionarios— como “observadores de las urnas”, para intimidar tanto a los votantes como a los funcionarios. El artículo acompañante [“Leyes segregacionistas del Jim Crow, chusmas de justicieros, purga de padrones electorales”] deja en claro el alcance, el veneno y el racismo de esto.

En lugar de pelearse y matarse entre sí, lo que las personas tienen que hacer ahora es unirse para defenderse unos a otros — oponerse a toda la violencia injusta, y no lanzar ataques contra nadie, pero al mismo tiempo no dejar que la policía o los golpeadores fascistas “civiles” brutalicen y maten a la gente de forma gratuita. Y las personas tienen que hacer esto como parte de acumular fuerzas para la revolución.

— Bob Avakian, de “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador”

Los “negacionistas de la derrota de Trump en las elecciones”, o sea, los fascistas e卐tadouniden卐e卐, se posicionan para hacerse del poder en estados clave

Mientras tanto, los “negacionistas de la derrota de Trump en las elecciones” —aquellos que se aferran a la creencia desquiciada de que Trump ganó las elecciones de 2020— se están posicionando para determinar el resultado de las elecciones en estados clave como Pensilvania, Arizona, Georgia y Nevada, que jugaron papeles decisivos en esas elecciones.

En Pensilvania, Doug Mastriano, el candidato republicano a gobernador, dice que “descertificará las máquinas de votación en los condados donde sospecha que el resultado fue amañado”. Mastriano es un ex coronel del ejército fascista cristiano que ha posado para fotos vestido del uniforme de la Confederación esclavista y que participó en el asalto de la turba al Capitolio federal de Estados Unidos el 6 de enero. Mastriano dijo en una entrevista: “Me corresponde nombrar al secretario de Estado, al que asigno el poder de hacer las rectificaciones en las elecciones, las bitácoras de votación y todo lo demás. Podría descertificar todas las máquinas del estado de un plumazo”.

En Arizona, Kari Lake, la candidata fascista a gobernadora, dijo que no hubiera certificado la victoria de Biden en 2020, y dijo que, si perdiera, probablemente no aceptaría los resultados de la próxima votación. “Si no ganamos, habrá trampas. Y eso ya lo sabemos”.

En los “estados indecisos” (lugares que podrían votar por los demócratas o por los republicanos) de Wisconsin y Michigan, negacionistas republi-fascistas similares de la derrota de Trump están llevando a cabo campañas electorales. El grupo fascista “True the Vote” ha recaudado millones de dólares para promover y difundir la mentira de que las elecciones de 2020 fueron robadas, y que las elecciones en el futuro también lo serán, si los fascistas pierden. Una película que crearon se estrenó en la casa de Trump en Florida esta primavera, y desde ese entonces se ha proyectado en más de 400 cines en todo Estados Unidos.

Los demócratas, dirigentes falsos que son peor que inútiles

En 2021, 17 estados aprobaron 34 leyes patrocinadas por los fascistas que dificultan el voto, especialmente para los negros y otros pueblos oprimidos. Más de 440 proyectos de ley “con disposiciones que limitan el acceso al voto” fueron presentados en las legislaturas estatales; algunos siguen pendientes. En 2022, se intensificó lo que el Centro Brennan para la Justicia denominó un “maremoto de legislación limitante del voto”.

¿Qué han estado haciendo los demócratas —esos supuestos defensores del derecho al voto de los negros y otros oprimidos— respecto a todo esto, mientras los nubarrones que se acumulan sobre la supresión del voto y del negacionismo dejan muy en claro “hacia dónde sopla el viento”? Nada y menos que nada.

En 2021 e inicios de 2022, hicieron esfuerzos debiluchos por promover una ley federal de derecho al voto — que el propio Biden declaró “condenada” cuando estaba a punto de someterse a votación. Compárese eso con la presión total y las minuciosas “negociaciones prolongadas” con los republi-fascistas y los demócratas de derecha que emprendieron para aprobar una “ley para la reducción de la inflación”. (Véase en el artículo “Peor que el engaño de la letra pequeña... El proyecto de ley climático imperialista de Biden: Desmentido por el panorama general” de Raymond Lotta con el Grupo de Trabajo en Temas Ambientales de revcom.us más información al respecto).

De manera aún más escandalosa, ¡los demócratas metieron 19 millones de dólares en apoyar las campañas de algunos de los más fanáticos republi-fascistas en las recientes elecciones preliminares! Dicen que lo hacen con la esperanza de que al conseguir un candidato republicano más fascista, tengan posibilidades de “motivar” a la gente para que vota diciendo: “Fíjate, si no votas por nosotros, acabarás con ellos, y no quieres eso ahora, ¿verdad?” Piénsalo: Biden hace alardes de oponerse a lo que llama “semi-fascismo”, mientras que las fuerzas del Partido Demócrata se arriesgan a la consolidación aún más rápida y extrema del fascismo si eso puede ayudarles a obtener alguna ventaja electoral a corto plazo.

Este tipo de cosas subraya la importancia de difundir y luchar por este principio de Bob Avakian “ESTE ES UN MOMENTO POCO COMÚN EN QUE LA REVOLUCIÓN SE VUELVE POSIBLE — POR QUÉ ES ASÍ, Y CÓMO APROVECHAR ESTA OPORTUNIDAD POCO COMÚN”:

En lugar de ser una cola del burro demócrata —con sus esfuerzos por mantener en marcha este sistema monstruoso, y lidiar con el creciente peligro fascista, apoyándose en los “procedimientos normales” de este sistema y los fútiles esfuerzos por “curar las divisiones” que se están profundizando día a día—, es necesario que las personas trabajen para la revolución que se necesita con urgencia, y lidien con el peligro fascista como parte de hacer eso.

Tiempos trascendentales

Hace ciento cincuenta y dos años, el derecho al voto de los negros se consagró en la Constitución de Estados Unidos. Fue necesaria la Guerra Civil, con más de 700.000 muertos, para eliminar la esclavitud, conceder la ciudadanía por derecho de nacimiento a los negros y realizar este cambio básico. Tras el breve periodo de la Reconstrucción, el derecho al voto de los negros se enfrentó a una oposición feroz, a menudo asesina. Esa oposición provenía de todos los niveles del gobierno, de las turbas de linchamiento de los justicieros del Ku Klux Klan y de las leyes supremacistas blancas que ponían obstáculos en el camino de los negros que intentaban ejercer ese derecho. Muchas generaciones libraron valientes y heroicas batallas para establecer y ampliar el derecho al voto en la práctica, no sólo en el papel1.

8-1965-Selma-Alabama-AP_405620504885.jpg

 

Selma, Alabama, 7 de marzo de 1965: Policías atacan despiadadamente a una manifestación por el derecho de votar, en lo que se llama el “Domingo Sangriento”.    Foto: AP

Pero, en este mero momento, se está llevando a cabo en Estados Unidos un esfuerzo mortalmente serio para arrebatar ese derecho a los negros y a otros oprimidos. Si se logra, sería un importante paso hacia atrás, hacia una forma fascista de ciudadanía de segunda clase en el siglo 21, en un momento en que para la clase dominante, “no les sirven” grandes sectores del pueblo negro. ¿Por qué?

Aunque el voto no es la forma de obtener un cambio fundamental en esta sociedad, el derecho a votar es un derecho esencial de la ciudadanía. Quitarlo, especialmente de una manera que singularice a la gente de color, es abrir la puerta para destripar cualquier otro derecho. Estos ataques que singularizan a los negros, los indígenas y los latinos representan un gran salto hacia un régimen supremacista blanco mucho, mucho más despiadado y descarado. Y es más aún así al tener en cuenta qué tan duramente se luchó por conseguir este derecho, una lucha que incluyó la muerte de decenas de trabajadores de los derechos civiles en los años 1950 y 1960 y de muchos más durante la Reconstrucción después de la Guerra Civil.

Bob Avakian ha enfatizado que el movimiento para la revolución, como parte de los preparativos para ir hasta el final con la revolución tan pronto como sea el momento indicado, debe “apoyar, y defender, a las personas que constantemente están sometidas a ataques injustos contra sus derechos y su propio ser”. Como una dimensión de ello, señala las

acciones continuas, inclusive la amenaza o el uso de la violencia, para una vez más impedir que los negros y otros oprimidos siquiera ejerzan lo que se supone que son derechos básicos, como el voto. (Con un método y enfoque científico, es posible, así como importante, oponerse activamente a los intentos de negar a las personas el derecho al voto y, al mismo tiempo, convencer a las personas de que tengan que canalizar sus esfuerzos, no a votar por representantes de este sistema que las está oprimiendo, pero más bien hacia trabajar para acumular las bases para derrocar todo este sistema.)

De ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR: Crisis profunda, divisiones crecientes, la inminente posibilidad de una guerra civil — y la revolución que se necesita con urgencia, Una base necesaria, una hoja de ruta básica para esta revolución

Esto es algo con lo que cabe bregar con seriedad.

Spanish Something Terrible or Something Truly Emancipating - Square, wo "NEW"

 

_______________

NOTAS:

1. Vea los artículos de la serie Crimen Yanqui de revcom.us aquí y aquí. [volver]

Tu apoyo económico para revcom.us hace que haya un mundo de diferencia.

El líder revolucionario Bob Avakian (BA) ha analizado que éste es uno de esos momentos poco comunes en los que la revolución y la meta de un mundo totalmente diferente se vuelven más posibles — y revcom.us juega un papel crucial en la preparación del terreno para la revolución.

Éste es el único sitio web que arroja luz sobre la realidad más profunda que hay detrás de lo que la gente enfrenta, y conecta la gente con la alternativa revolucionaria; es el único sitio web que destaca la obra y la dirección de BA.

Tu apoyo económico lo hace posible.