Del Movimiento del Nuevo Comunismo de Afganistán (JAKNA):

¡La lucha por la liberación de las mujeres en Afganistán y la necesidad de derrocar al Emirato Islámico del Talibán!

Nota de la redacción: A continuación presentamos una traducción no oficial por voluntarios de revcom.us a partir de la versión en persa de una declaración del Movimiento del Nuevo Comunismo de Afganistán (JAKNA). La declaración llama a realizar acciones el domingo 14 de agosto, aniversario del restablecimiento del poder del Talibán, en solidaridad con la lucha de las mujeres afganas.

Hace un año se izó en Afganistán la bandera reaccionaria del Emirato Islámico del Talibán. El mundo entero, desde los fascistas cristianos del Partido Republicano de Estados Unidos hasta el Partido Demócrata, desde la Unión Europea hasta Pakistán, Irán y Qatar, China, Rusia e India, pusieron una alfombra roja para el Talibán o se hicieron de la vista gorda ante sus crímenes del pasado. El destino de millones de personas en Afganistán fue sacrificado para que los fundamentalistas islámicos antipopulares y antimujeres pudieran llegar al poder. Esto llevó al poder a las mismas fuerzas que los imperialistas de la OTAN juraron aniquilar cuando invadieron al país [en 2001], con bombardeos y matanzas, con la promesa de que iban a traer “la libertad para las mujeres de Afganistán”.

Uno de los primeros actos reaccionarios del grupo terrorista Talibán al llegar al poder fue excluir a las mujeres de todos los ámbitos sociales, incluidos los lugares de trabajo y los centros educativos. El Talibán también les privó a las mujeres del derecho a elegir su propia ropa, lo que provocó protestas generalizadas y que las mujeres salieran a la calle con gritos de furia rebelde. Desde el primer día, las mujeres de Afganistán se plantaron de cara al Talibán y alzaron la voz: “¡No a los reaccionarios! ¡O muerte o libertad!”.

El Talibán, al igual que otros fundamentalistas islámicos, empezó a aplicar la ley sharia encarcelando a las mujeres y esclavizándolas dentro de la fortaleza de las leyes religiosas fundamentalistas. Esto se hizo con el fin de reconstruir las antiguas relaciones patriarcales, engrilletando los pies de las mujeres a fin de reorganizar la sociedad a la imagen del propio Talibán lo más rápido posible. Lo que ocurrió en Afganistán en un año —lo que se impuso a las mujeres— no ha sido otra cosa que un programa organizado para esclavizarlas.

Ninguna persona decente debería permanecer callada y hacerse de la vista gorda ante esta esclavización. Nadie debería unirse al Talibán y a sus ideas misóginas. ¡Nadie debería hacerse ilusiones de que es posible influenciar la ideología y la mentalidad del Talibán de la edad de las tinieblas, con súplicas por mezquinas concesiones para las mujeres y el pueblo de Afganistán!

Los múltiples niveles de esclavización de las mujeres en Afganistán por parte de los islamistas están en consonancia con la esclavización de cada vez más mujeres que se produce a nivel mundial. Hoy, somos testigos de los ataques a los derechos y la libertad de las mujeres en el Medio Oriente y el norte de África y el subcontinente indio, en Afganistán, Irán, Irak, Yemen y Turquía. Incluso vemos a los fundamentalistas/fascistas cristianos prohibiendo el aborto en Europa y Estados Unidos, en El Salvador, Polonia y Ghana. Por otro lado, también vemos la expansión y promoción sin precedentes de la industria del sexo y la esclavitud sexual de las mujeres en los cuatro rincones del mundo. Todas estas son expresiones de los diferentes aspectos del horror y la suciedad que el sistema capitalista inflige a las mujeres. A pesar de todo este horror, las mujeres están en las primeras líneas de la resistencia en contra de los reaccionarios y el patriarcado. Desde el movimiento de protesta contra el hiyab obligatorio en Irán, hasta el movimiento contra los asesinatos por honor en Turquía, pasando por el movimiento por derecho al aborto en Estados Unidos, hasta Chile, muchas personas están alzando la voz “¡No a los reaccionarios! ¡O libertad o muerte!”.

A impulsar la lucha de las mujeres de Afganistán al unísono con la lucha de las mujeres por sus derechos y la justicia en todo el mundo contra la esclavitud y el patriarcado.

Queremos enfatizar que en este momento, la opresión de las mujeres en muchas partes del mundo está jugando el papel de una falla sísmica fundamental para la revolución. A pesar de las diferencias de las dinámicas regionales, todas operan dentro del mismo marco económico global imperialista-capitalista.

Es necesario y esencial comprender que la opresión histórica de las mujeres, que se agrava día a día, se debe a la conexión directa entre los sistemas sociales y de clase, con el modo de producción al mando. Este funcionamiento impone el desastre del sufrimiento innecesario, la miseria insoportable y el horror a miles de millones de personas en todo el mundo.

Por lo tanto, para eliminar toda la opresión, no sólo tenemos que prestar mucha atención a las contradicciones particulares, como la opresión de las mujeres, sino que al mismo tiempo debemos comprender la necesidad de reemplazar el sistema económico, o modo de producción, por un sistema que permita cambios en la sociedad.

Esta necesidad no puede plasmarse sin una revolución en la superestructura política. “La revolución comunista y nada menos” es necesaria para los oprimidos y explotados de todo el mundo, incluidas las mujeres.

La solución a los problemas de las mujeres en Afganistán no puede plasmarse con políticas de identidad, desde dentro de los estrechos límites del reformismo, o exigiendo pequeños cambios, sino únicamente con una revolución, que requiere organizar y elevar la comprensión de las masas de mujeres respecto a la necesidad de la revolución. Las valientes manifestaciones de mujeres en las calles de Kabul y otras provincias en el último año fueron importantes e inspiradoras, pero no pueden conducir a un cambio fundamental y permanecerán dentro del marco de este sistema.

El remedio inmediato que proponen las políticas de identidad o la concentración en ciertas reivindicaciones menores desvía la visión de las mujeres que están enojadas con el patriarcado y su conexión con el sistema capitalista. Este sistema es incapaz de eliminar la causa raíz del problema.

Mientras tanto, las mujeres activistas en Afganistán siguen atrapadas entre los dos sistemas anticuados del imperialismo y el fundamentalismo islámico, solicitando apoyo a los imperialistas (o a la llamada comunidad internacional) al tiempo que se reúnen y negocian con el Talibán. Pero ninguna de estas fuerzas puede liberarlas de la opresión.

La situación de las mujeres en Afganistán en el último año —y durante los últimos 20 años— demuestra que no se puede liberar a las mujeres de la opresión poniendo unas pocas demandas específicas. Por el contrario, la liberación de las mujeres debe ser una parte urgente de una estrategia general de revolución a nivel nacional y mundial. En este momento, la opresión de las mujeres en Afganistán tiene el mayor potencial para aglutinar la rebelión contra el Talibán y todos los demás tipos de conceptos y tradiciones yihadíes e islamistas o patriarcales.

Somos seguidores de la Nueva Síntesis del Comunismo desarrollada por Bob Avakian. En JAKNA vemos la opresión de las mujeres en el contexto general de un análisis científico de todas las contradicciones que existen en la sociedad afgana.

Tenemos claridad respecto a la necesidad de desencadenar la furia de las mujeres en Afganistán contra el dominio del Talibán y yihadí, contra el patriarcado y el sistema imperialista-capitalista a fin de hacer una revolución comunista. Con motivo de este primer aniversario del ascenso reaccionario del Talibán islámico, Afganistán necesita más que nunca un movimiento de “rebelión de las mujeres”. Este movimiento puede y debe contribuir a derrocar al régimen del Talibán como parte de allanar el camino hacia la construcción de una sociedad nueva y emancipadora.

Las mujeres rebeldes de Afganistán se enfrentan cara a cara al Talibán terrorista y gritan “¡No a los reaccionarios! Muerte o liberación”. Las mujeres en las filas de este movimiento tienen que convertirse en “comandantes estratégicas de la revolución comunista”.

A todos los que odian la esclavización de las mujeres por el Talibán y por otros patriarcas islamistas en Afganistán o en cualquier otra parte del mundo:

A todos los que están hartos de vivir en esta sociedad de pesadilla:

Únase a nosotros en acciones de solidaridad el 14 de agosto en todo el mundo.

Únase a las filas de los amantes de la libertad, de los hombres y mujeres revolucionarios y comunistas. ¡Unámonos mano a mano y hombro a hombro para luchar por un mundo sin discriminación, opresión y capital, un mundo sin patriarcado, explotación y humillación!

¡Abajo el Emirato Islámico del Talibán!

¡Abajo los imperialistas: Estados Unidos, Rusia, China y la OTAN!

¡Viva el movimiento de liberación de las mujeres!

¡Viva la revolución comunista!

— Movimiento del Nuevo Comunismo de Afganistán (JAKNA), 7 de agosto de 2022

Tu apoyo económico para revcom.us hace que haya un mundo de diferencia.

El líder revolucionario Bob Avakian (BA) ha analizado que éste es uno de esos momentos poco comunes en los que la revolución y la meta de un mundo totalmente diferente se vuelven más posibles — y revcom.us juega un papel crucial en la preparación del terreno para la revolución.

Éste es el único sitio web que arroja luz sobre la realidad más profunda que hay detrás de lo que la gente enfrenta, y conecta la gente con la alternativa revolucionaria; es el único sitio web que destaca la obra y la dirección de BA.

Tu apoyo económico lo hace posible.