No sabemos exactamente qué clase de jodideces fascistas intentarán hacer Trump y los republicanos MAGA el día de las elecciones de mitad de mandato, o entre ahora y el 3 de enero (la fecha en que el Congreso certificaría las elecciones). Pero sí sabemos que han estado desacreditando, manipulando las circunscripciones electorales (e intentando aniquilar el impacto de los votantes negros), infiltrándose en juntas electorales y posicionándose para socavar o hasta robar directamente las elecciones.
También han desatado su base social fascista para los ataques racistas, misóginos, anti-trans, anti-musulmanes y antiinmigrantes más viles, dirigidos a desacreditar a ciertos políticos del Partido Demócrata y a sectores enteros de la población.
Estos ataques son significativos por derecho propio y —si los fascistas pierden la Cámara de Representantes o el Senado— sirven para una escalada a otro nivel1.
Lo que exponemos aquí da una idea de lo que se están desatando.
UNO. La toma fascista de juntas electorales y cargos clave en los estados y condados, así como la preparación de planes para que las legislaturas estatales subviertan y/o anulen elecciones sin acciones federales evidentes.
Para 2026, al menos 94 funcionarios que rechazaron los resultados de las elecciones que Trump perdió en 2020 ahora ocupan cargos a nivel de condado en todo el país, incluidos miembros de juntas electorales y funcionarios con autoridad sobre el recuento y la certificación de votos. Al menos 41 ya han tomado acciones directas para interferir en las elecciones o tienen vínculos con organizaciones que rechazaron las elecciones de 2020.
En 2025, se promulgaron ocho leyes de interferencia electoral en siete estados. Cinco de esas leyes ampliaron la autoridad de los funcionarios estatales sobre la administración electoral local de formas que podrían permitirles influir en los resultados electorales.
Votantes hacen cola en la Universidad Texas Southern, en Houston en marzo de 2020. Foto: Allyn West
En 2023, los republicanos de Texas aprobaron una ley que otorga al secretario de Estado fascista la autoridad para asumir la administración electoral en condados con más de cuatro millones de habitantes (el único condado de Texas con cuatro millones de habitantes es el condado de Harris, que incluye a Houston y recientemente se ha inclinado hacia un condado con mayoría de votantes demócratas). El secretario puede supervisar las operaciones electorales, exigir la aprobación de los procedimientos del condado e iniciar la destitución de administradores electorales locales.
En 2021, los fascistas de Georgia aprobaron una ley que crea un mecanismo para que la Junta Electoral Estatal investigue y suspenda a los superintendentes electorales locales y nombre sustitutos temporales. Esto otorga a los funcionarios estatales el poder de desplazar a los administradores electorales locales y tomar el control de las operaciones electorales en condados individuales.
En junio de 2025, el gobernador republicano de Iowa firmó una ley que otorga al secretario de Estado republi-fascista, que actúe como comisionado electoral del estado, la autoridad para ordenar recuentos en elecciones estatales, legislativas y federales. También otorga al secretario de Estado el poder de detener un recuento en el condado, tomar la custodia de las papeletas y el equipo de votación, y nombrar personal para realizar el recuento si el secretario considera que "no se está llevando a cabo conforme a la ley".
DOS. Atacar / intimidar a los oponentes dentro de las instituciones gobernantes:
El 12 de octubre, agentes federales registran la oficina en Washington, D.C. de la representante Ilhan Omar, destacada líder política liberal, además de ser una mujer musulmana de Somalia, todos los cuales son objetivos odiados por los fascistas MAGA. Además de confiscar teléfonos y otros materiales "criminales", la redada la doxeó efectivamente, exponiendo a ella y a su familia a odiadores fascistas. (Omar ha declarado desde entonces que su familia se mudará por razones de seguridad).
15 de octubre, Trump dice en un mitin de campaña en Arizona que los "filtradores" de secretos militares "deberían ser fusilados".
La senadora estatal de Virginia, Louise Lucus, saliendo del tribunal federal, 22 de octubre de 2026. Foto: AP/Steve Helber
El 22 de octubre, los fiscales federales presentan una acusación formal de ocho cargos contra la senadora estatal de Virginia Louise Lucas, alegando que ayudó a operar una empresa ilegal de marihuana. Lucas es una destacada figura política negra y presidenta pro tempore del senado estatal de Virginia. Ella niega cualquier irregularidad.
TRES. Represión contra los medios de comunicación:
El 19 de septiembre, la Casa Blanca despoja de sus credenciales de prensa a tres grandes medios de comunicación (CNN, MS NOW y Politico), les impide acceder al avión presidencial, Air Force One y al Despacho Oval, y les prohíbe por completo la entrada a los terrenos de la Casa Blanca. Las sentencias judiciales les obligan a permitir que los periodistas vuelvan a entrar en el recinto, pero la prohibición de lugares clave sigue vigente, y la Casa Blanca ha amenazado con imponerla a otros periodistas que les desagradan.
12 de octubre, el Departamento de Justicia inicia una investigación antimonopolio contra las cinco principales cadenas de noticias (ABC, CBS, CNN, Fox, NBC) que boicotearon el cuerpo oficial de la Casa Blanca en respuesta al ataque mencionado.
21 de octubre, el gobierno federal amenaza con castigar a los radiodifusores por emitir "encuestas falsas". Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, advierte a los radiodifusores que podrían ser castigados por compartir encuestas que la administración cree que engañan a los espectadores.
Además: En las últimas semanas, Trump se ha mostrado aún más agresivo con los periodistas, insultándolos y acosándolos de forma despiadada cuando le hacen preguntas, con el objetivo de intimidar y silenciar cualquier cosa que pueda presentarle bajo una luz desfavorable.
CUATRO. Plantear el espectro de la "interferencia extranjera" en las elecciones estadounidenses:
Julio de 2026, Trump afirma falsamente que China llevó a cabo "el mayor filtración de datos electorales de la historia", recopilando ilícitamente 220 millones de expedientes de votantes.
21 de octubre, Estados Unidos acusa a Canadá de interferir en sus elecciones; la embajada de Estados Unidos en Ottawa hace pública una "hoja informativa" a periodistas acusando a varios políticos canadienses destacados de interferir en sus elecciones, entre ellos la ministra de Industria Mélanie Joly, el primer ministro de Ontario Doug Ford y otros.
Estas acusaciones no solo alimentan el mantra general de "elecciones robadas", sino que, al involucrar a países extranjeros, podrían servir de base para que Trump declare alguna versión de "emergencia nacional", que incluya tropas, cancelación de elecciones y despoje de derechos a la gente de forma importante. No estamos prediciendo esto, pero tampoco es imposible.
CINCO. Mentiras sobre el voto de los inmigrantes con el fin de desacreditar las elecciones e intimidar a los ciudadanos naturalizados:
HSI escolta a un inmigrante acusado de inscribirse ilegalmente para votar en California, 19 de octubre de 2026. Foto: AP
A principios de junio, Homeland Security Investigations (HSI), una rama de ICE, publica un informe interno sobre “el voto de los no ciudadanos”. Completamente carente de pruebas concretas, este informe se utiliza como pretexto para "investigar" a los inmigrantes e intentar purgar los censos electorales. Esto incluye exigir acceso para examinar los expedientes electorales.
En julio, el DHS afirma haber encontrado casi 16.000 votantes no ciudadanos solo en Nevada. Tras hacer mucho ruido sobre esto y avivar el sentimiento antiinmigrante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) finalmente se ve obligado a admitir que cada nombre que habían señalado era de un ciudadano.
1 de septiembre, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, se niega a descartar que agentes armados de ICE entren en colegios electorales mientras la votación continúa (lo que es explícitamente ilegal según la ley federal).
Septiembre / octubre, ICE va puerta por puerta para intimidar a posibles votantes: CBS informó el 29 de octubre que agentes armados de Seguridad Nacional han estado yendo puerta a puerta en varios estados preguntando a la gente su estatus migratorio... y preguntando si planean votar.
15 de octubre, el Departamento de Justicia (DOJ) demanda a California para bloquear papeletas de más de 20.000 personas. El DOJ afirma —sin pruebas— que estas 20.000 personas no son ciudadanos y, por tanto, no son elegibles para votar. Exige que los funcionarios del condado segreguen las papeletas marcadas en un plazo de 48 horas, advirtiendo que "cualquier funcionario electoral que procese conscientemente la papeleta de un no ciudadano se expone a un riesgo legal". Se están emitiendo citaciones a los trabajadores electorales exigiendo que comparezcan ante un gran jurado el día después de las elecciones para responder a preguntas sobre su desempeño como empleados electorales. Todo esto sirve para "animar" a los trabajadores electorales a ser "extra" estrictos y desconfiados cuando "ciertas" personas —es decir, negros y latinos, otros de color, personas con acento, etc.— intenten votar.
A día de hoy, los tribunales federales han rechazado estas medidas del DOJ, pero el DOJ sigue insistiendo en que perseguir a votantes no ciudadanos inexistentes ¡"es el trabajo del Departamento"!
SEIS. Ataques y amenazas contra trabajadores y funcionarios electorales locales y estatales y lugares electorales:
Tulsi Gabbard y agentes del FBI invaden el centro electoral del condado de Fulton y se apoderan de las balotas de las elecciones de 2020, 28 de enero de 2026. Foto: AP
El 29 de enero, agentes armados del FBI, liderados por la entonces directora de Seguridad Nacional Tulsi Gabbard, irrumpen en el centro de votación de Atlanta, Georgia y confiscan 650 archivos de las elecciones de 2020.
29 de abril, el secretario de Guerra Pete Hegseth se niega (durante el testimonio en el Senado) a descartar el despliegue de tropas en las urnas o la toma de cabinas electorales. (Véase la Carta del 28 de abril del representante Slotkin para más información sobre esto).
22 de octubre, el Departamento de Justicia dice que si la candidata demócrata es elegida para el Senado en Alaska, no debe tomar posesión. La demanda del DOJ busca bloquear que Alaska certifique su elección al Senado si el senador republicano Dan Sullivan pierde y los votos emitidos por otro candidato llamado Daniel J. Sullivan podrían teóricamente haber cambiado el resultado2. La demanda se considera legalmente débil y con pocas posibilidades de éxito, pero ahora el republi-fascista gobernador de Alaska se ha sumado, ordenando una investigación sobre la campaña demócrata. (El 1 de noviembre, un juez federal desestimó esta demanda, pero estos ataques han sentado un precedente para afirmar que si el demócrata gana, esto debería considerarse ilegítimo).
SIETE. Deshumanizar a sus oponentes políticos
Trump y sus secuaces fascistas MAGA han lanzado ataques despiadados contra sus oponentes políticos, dirigidos especialmente contra los musulmanes y las personas trans.
** Abdul El-Sayed es el candidato demócrata al Senado en Michigan. Ha sido atacado brutalmente por su nombre y religión, con Trump a la cabeza, llamándole "yihadista" y diciendo que si fuera elegido "tendría que pasar por un detector de metales antes de poder entrar en el Senado". Se le ha acusado de apoyar al grupo fundamentalista islámico Hermanos Musulmanes. Este es el tipo de acusación peligrosa que podría sentar las bases para más ataques.
** El ataque anti-LGBT se ha centrado en James Talarico, candidato demócrata en Texas al Senado. Talarico es un hombre blanco y ministro presbiteriano que no se identifica como gay. No obstante, los fascistas MAGA consideran su manera amable "poco varonil" y su apoyo a los derechos transgénero intolerable. Trump se refiere a Talarico como "Talafreako" o "Talacreepo". JD Vance ha dicho repetidamente que el apoyo de Talarico a los niños trans es "sospechoso", diciendo a una audiencia: "Un tipo de esa edad tan obsesionado y centrado en los niños transgénero, no sé tú, pero yo nunca quiero ver el historial de navegación web de ese tipo".
En Carolina del Sur, Trump llama a Annie Andrews, la candidata demócrata al Senado, " Tranny Annie". (Andrews no es transgénero).
En Carolina del Sur, Trump llama a Annie Andrews, la candidata demócrata al Senado, " Tranny Annie". (Andrews no es transgénero).
Este tipo de acusaciones infundadas "en broma" se basan en la mentira de que las personas gay y trans no son "normales", ni humanas, ni merecedoras de derechos ni de atención — lo que sirve tanto para deshumanizar a la oposición política a los fascistas como a todas las personas LGBT.