Manifestantes portan imágenes de personas asesinadas por la policía, fuera del juicio de Derrick Chauvin. Foto: AP
En años recientes, millones de personas se han tomado las calles para alzar la voz contra el terror y asesinato policial, y contra la supremacía blanca. Exigieron un fin al asesinato gratuito y sin sentido. Algunos lucharon por diversas reformas con el fin de acabar con este terror. Joe Biden llegó a la presidencia con promesas de “acción real” en torno a la brutalidad policial y la desigualdad racial. ¿Qué ha entregado realmente este sistema del capitalismo-imperialismo? Nada, e incluso algo peor que nada.
En años recientes, millones de personas se han tomado las calles para alzar la voz contra el terror y asesinato policial, y contra la supremacía blanca. Exigieron un fin al asesinato gratuito y sin sentido. Algunos lucharon por diversas reformas con el fin de acabar con este terror. Joe Biden llegó a la presidencia con promesas de “acción real” en torno a la brutalidad policial y la desigualdad racial. ¿Qué ha entregado realmente este sistema del capitalismo-imperialismo? Nada, e incluso algo peor que nada.
Veamos lo que pasó en abril, cuando Derek Chauvin, el cerdo policía que asesinó a George Floyd en 2020, fue procesado por homicidio, un caso muy poco común en el que un policía asesino fue procesado y declarado culpable, y ocurrió principalmente porque el Hermoso Levantamiento de la gente tras el asesinato de Floyd exigió un fin al terror policial y la supremacía blanca y sacudió a todo Estados Unidos. Pero al mismísimo tiempo que se celebraba el juicio de Chauvin, la epidemia de asesinatos policiales continuaba. En las primeras dos semanas de abril, la policía mató al menos 37 personas, casi tres al día. Y en las 24 horas posteriores al veredicto de Chauvin, la policía asesinó al menos seis personas, entre ellas Ma’Khia Bryant, una joven negra de 16 años de edad, en Columbus, Ohio. Otras víctimas durante este tiempo incluyeron:
- El 29 de marzo, Adam Toledo, 13, alumno de séptimo grado de Chicago, murió cuando un policía le disparó en el pecho a primera hora de la mañana y dejó su cuerpo en un callejón detrás de una escuela secundaria durante horas. Dos semanas más tarde se divulgó un vídeo en el que se ve a Adam perseguido por un callejón oscuro, donde luego se da vuelta —y alza las manos vacías— antes de recibir el disparo mortal.
Toma de la cámara corporal policial durante el balaceo a Adam Toledo, en la imagen con las manos en alto.
- El 11 de abril, la policía de Brooklyn Center, un suburbio de Minneapolis, orilló al coche de Daunte Wright, un joven negro de 20 años, por una “infracción de tráfico”: un ambientador colgado del espejo retrovisor del coche. Poco después, Daunte estaba muerto. La cerda policía asesina afirma que sacó su pistola eléctrica Taser, y no un revólver el que se ve y se siente completamente diferente a una pistola Taser. Esta cerda está ahora en juicio, lloriqueando en el estrado y argumentando que no la deberían castigar por haber hecho un “error”.
Cartel: “¿Por qué murió Daunte?” Meme: “El asesinato de Daunte Wright: Cuando la policía mata a gente negra una y otra vez… eso no es ningún ‘accidente’”.
- El 20 de abril, unos alguaciles de Elizabeth City, Carolina del Norte, mataron a Andrew Brown Jr. cuando estaba sentado con las manos en el volante de su coche y luego intentó huir para salvarse la vida. El 18 de mayo, un fiscal de Carolina del Norte anunció que el asesinato policial de Andrew Brown Jr. estaba “justificado” y que no se presentarían cargos contra los policías involucrados en el asesinato.
Estos ejemplos son tan sólo unos cuantos casos de las más de 900 personas asesinadas por la policía este año (al 16 de diciembre), con una tasa desproporcionada de muertes de personas negras y latinas.
Aunados a estas cifras hay innumerables casos de brutalidad policial, como el del 29 de enero, cuando los cerdos policías de Rochester, Nueva York, aterrorizaron a una niña de nueve años de edad que estaba alterada y sufriendo una crisis de salud mental. La policía respondió a un parte de “problemas familiares” con seis radiopatrullas y nueve cerdos. Cuando se les dijo que la niña era “suicida”, en lugar de intentar calmarla y ayudarla, los cerdos atacaron a la pequeña con saña, la esposaron y la rociaron con gas pimienta.
“Para poner fin al terror policial, se necesita poner fin al sistema que necesita del terror policial” — Bob Avakian
Añadamos a eso el número de personas asesinadas bajo custodia. Por ejemplo, este año al menos 15 personas han muerto en la infame cárcel de Riker’s Island y en otras cárceles de la Ciudad de Nueva York — el conteo más mortífero desde 2016.
Añadamos a eso los cerdos que siguen impunes tras llevar a cabo asesinatos y otras violencias totalmente injustas contra la gente. Solo por mencionar un ejemplo escandaloso: El 6 de enero, el fiscal del condado de Kenosha, Wisconsin anunció que no se presentarían cargos contra el policía que en 2020 disparó siete veces a Jacob Blake por la espalda, delante de sus hijos, lo que lo dejó paralizado de cintura para abajo. Luego, el 8 de octubre, el Departamento de Justicia de Biden anunció que tampoco presentaría cargos contra ese cerdo.
Además, añadamos a eso lo que ha pasado con las supuestas “reformas” de la policía:
- El 5 de junio, los demócratas en el Congreso redactaron la Ley George Floyd de Justicia en Acciones de la Policía, con promesas de “cambio estructurales con reformas significativas”. Se aprobó en la Cámara de Representantes pero se bloqueó en el Senado y ahora está en punto muerto.
- El 23 de junio, Biden anunció una “estrategia integral” para dotar de fondos masivos a la policía de municipios por todo el país. El plan tiene como objetivo explícito aumentar el número de policías que merodean por las calles y las comunidades de las ciudades al comenzar el verano.
- Tras la ola de demandas de “desfinanciar a la policía”, el presupuesto del departamento de policía de ciudades como Nueva York y Los Ángeles fue impactado, pero ya han recuperado el dinero que perdieron con dichos recortes. En la Ciudad de Nueva York, tras las promesas de recortar 1.000 millones de dólares del presupuesto de la policía, los cerdos de Nueva York han recibido 200 millones de dólares adicionales, y la policía de Los Ángeles recibió un aumento del 3% de su presupuesto. La demanda de “desfinanciar a la policía” en sí es incorrecta y de hecho perjudicial, por las razones que Bob Avakian explica aquí y aquí; pero aquí cabe decir que en lugar de cualquier acción de cualquier tipo para contener a los cerdos, estos ejecutores asesinos están recibiendo más dinero y, más que eso, un aval para desmandarse contra las masas oprimidas.
- El nuevo alcalde de la Ciudad de Nueva York, Eric Adams, un ex cerdo de la policía de Nueva York, dice que va a restablecer la fuerza de policías vestidos de civil que fue disuelta en el verano de 2020 después de las protestas de masas y los casos judiciales pusieron al descubierto la naturaleza cien por ciento racista de estos policías de “parar y registrar”.
Para cualquiera que piense que es posible deshacerse de todo esto “desfinanciando a la policía”, “reformando” la policía o “dando clases de formación sobre la sensibilidad”, lea lo que explica Bob Avakian, de forma aguda y científica, por qué esas ilusiones reformistas únicamente hacen daño, y cuál es la verdadera solución revolucionaria. La verdad es que este sistema opresivo necesita de sus policías y alguaciles para mantener el statu quo, especialmente en contra de los negros, latinos y otra gente de color — por medio de la represión continua y más brutal.
Club Revolución-Los Ángeles, 4 de julio. Foto: revcom.us/Revolution