Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.
—Bob Avakian
La semana pasada, Revolución escribió que la guerra en Ucrania “continúa precipitándose hacia una fase aún más peligrosa y destructiva”. En los últimos días, el peligro de una guerra directa entre las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN, y las fuerzas rusas, ha aumentado significativamente. Esto es extremadamente peligroso.

Inspeccionan fragmentos de una bomba aérea rusa que impactó en una zona residencial, e hirió a diez personas, en Járkov, Ucrania, el 22 de mayo de 2024. Foto: AP/Andrii Marienko
Pero antes de examinar eso, algunos antecedentes:
Rusia invadió a Ucrania en febrero de 2022, tras años en los que Estados Unidos desarrolló un punto de apoyo dentro de Ucrania, y ante la creciente perspectiva de que Ucrania se uniera a la alianza militar de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte, compuesta de 31 países europeos y Estados Unidos) dominada por Estados Unidos. Inmediatamente, Estados Unidos canalizó miles de millones de dólares en armamento, así como una gran cantidad de “asesoramiento estratégico”, hacia Ucrania. La guerra se convirtió en una “guerra de sustitutos” entre Estados Unidos, la OTAN y Rusia sobre cuál bloque imperialista iba a dominar a Ucrania.
No ha habido un combate directo entre las dos potencias, aunque con estos nuevos acontecimientos, eso podría cambiar rápidamente. Y esto es importante: la confrontación militar directa entre Estados Unidos y Rusia conlleva el peligro extremo de que el conflicto desemboque en una espiral hacia un conflicto nuclear.
La posición militar de Ucrania se debilita
La posición militar de Ucrania en la guerra de sustitutos con Rusia ha empeorado mucho. Las fuerzas rusas están avanzando hacia las cercanías de Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania, y a lo largo de la frontera sureste de Ucrania. El armamento electrónico estadounidense que supuestamente facilitaría que Ucrania se defendiera de los ataques rusos con misiles y drones “ha fracasado en misión tras misión en Ucrania, vencida por la guerra electrónica rusa”.
Volodymyr Zelenski, presidente de Ucrania, atribuye el debilitamiento de la situación de Ucrania en gran medida a su incapacidad para disparar armas fabricadas en Estados Unidos directamente adentro de Rusia. Dice que esto le da a Rusia una “enorme ventaja”. Pero hasta ahora, el Genocida Joe “Desangraré a Rusia hasta el último ucraniano” Biden ha mantenido una política que evita el uso directo de las fuerzas estadounidenses en Ucrania. Tampoco ha permitido que Ucrania dispare armas fabricadas en Estados Unidos contra Rusia. La inquietud es que si el armamento estadounidense no simplemente se utilizara para la defensa dentro de las fronteras de Ucrania sino que atacara ofensivamente a Rusia, los rusos lo verían como algo completamente distinto. Y sería... sería un ataque directo al territorio ruso utilizando armas estadounidenses proporcionadas por Estados Unidos. En reconocimiento de ello, Biden ha dicho hasta ahora que hacerlo podría instigar una “Tercera Guerra Mundial”.
Crece la presión sobre Estados Unidos para que aumente las apuestas
Pero ahora, al parecer, la posibilidad de que Estados Unidos corra ese riesgo, con toda la muerte y devastación que podría implicar, es cada vez más probable. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, regresó de reuniones recientes con Zelenski y, según se informa, llevaba un “mensaje aleccionador” sobre las dificultades de Ucrania. El New York Times informó que desde el regreso de Blinken, “está aumentando la presión sobre Estados Unidos para que ayude a Ucrania a atacar a sitios militares rusos” a fin de evitar otros avances rusos. Estados Unidos también está considerando apostar a fuerzas estadounidenses en el terreno en Ucrania para entrenar a los soldados ucranianos en la guerra moderna.
Gran Bretaña y Francia, aliados de Estados Unidos en la OTAN, sostienen que Ucrania “por supuesto que tiene el derecho de contraatacar a Rusia”, como dijo David Cameron, ex primer ministro británico. De hecho, Gran Bretaña ya permite que Ucrania utilice los misiles que suministra para atacar a objetivos en territorio ruso. Y Victoria Nuland, que durante años fue una alta funcionaria del Departamento de Estado de Estados Unidos centrada en Ucrania, le dijo hace poco a la cadena ABC que “si los ataques provinieran directamente del otro lado de la línea en Rusia... esas bases deberían ser presa fácil” para el armamento proporcionado por Estados Unidos. Nuland dijo: “Creo que ya es hora de hacerlo porque Rusia obviamente ha intensificado esta guerra... Así que creo que ya es hora de darles a los ucranianos más ayuda para atacar estas bases dentro de Rusia”.

Un sistema de misiles tácticos del ejército, un misil balístico de largo alcance que Estados Unidos proporcionó en secreto a Ucrania y que puede dar a objetivos a una distancia de hasta 150 km. Foto: AP
Rusia hace sus propias amenazas
En este ambiente sobrecalentado y explosivo, Rusia publicó el 21 de mayo vídeos de importantes ejercicios de tropas cerca de su frontera con Ucrania. Según The Hill, los ejercicios demostraron el estado de preparación de Rusia “para el potencial despliegue de armas nucleares tácticas en el campo de batalla”. Los videos mostraban a tropas colocando misiles y ojivas en aviones de combate y en la parte trasera de camiones con sistemas de lanzamiento de misiles.
El Ministerio de Defensa de Rusia emitió un comunicado de prensa diciendo que “El ejercicio en curso tiene como objetivo mantener el estado de preparación del personal y el equipo de las unidades para el uso en el combate de armas nucleares no estratégicas para responder y garantizar incondicionalmente la integridad territorial y la soberanía del estado ruso en respuesta a declaraciones provocadoras y amenazas de parte de funcionarios occidentales individuales contra la Federación Rusa”. En otras palabras: “Escuchamos las amenazas de ustedes, y estamos preparando nuestras armas nucleares para cualquier ataque a lo que consideramos nuestra ‘integridad territorial’”.
Las llamadas armas nucleares “tácticas”, como las que exhibió Rusia, tienen un “rendimiento” (poder explosivo) menor que las armas nucleares “estratégicas”. A veces se les llama armas nucleares de “campo de batalla”, como si la muerte y la destrucción que provocaran se limitarían a los combatientes que se encuentran en el rango inmediato de su impacto, lo cual ya es bastante horrible. La verdad es que “todavía pueden transportar hasta 100 kilotones de rendimiento, mucho más que las bombas estadounidenses lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki”. Su uso sería una escalada cualitativa de esta guerra, con una destrucción horrorosa. También podrían hacer que esta guerra, y el mundo, se derivaran en una espiral, hacia una batalla total entre potencias capitalista-imperialistas con armas nucleares por la supremacía mundial. El saldo de tal conflicto es incalculable.
Como señaló Bob Avakian:
La realidad material, a diferencia de los delirios peligrosos los que Snyder está propagando, es que el uso de armas nucleares por parte de Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania —entre ellas armas nucleares “tácticas”— llevaría a una respuesta masivamente destructiva por parte de Estados Unidos-la OTAN. Y aunque semejante respuesta de Estados Unidos-la OTAN en sí no fuera nuclear, muy probablemente provocaría un escalamiento adicional por parte de Rusia. Esta dinámica muy fácilmente podría conducir a una guerra nuclear estratégica entre los dos bandos, con la perspectiva de aniquilar la civilización humana tal como la conocemos.
Abolir las armas nucleares, abolir por fin la guerra y abordar sistemáticamente la crisis ambiental
El nuevo gobierno socialista no desarrollará ni utilizará armas nucleares y dará pasos concretos y luchará decididamente por abolir las armas nucleares en todas partes, con el objetivo final de abolir finalmente las guerras entre seres humanos, con la abolición del sistema capitalista-imperialista, y todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión, que son la base de las guerras. Este nuevo gobierno socialista tomará acciones, de manera rápida, sistemática y efectiva, para abordar la crisis ambiental ya aguda y que se acelera rápidamente, con el objetivo de crear un mundo donde la humanidad de veras pueda ser el guardián digno de la tierra.