Columna de humo denso se eleva más de 18 mil metros sobre Nagasaki debido al ataque estadounidense con una bomba atómica en 1945. Cortesía de los Archivos Nacionales
Introducción: El mundo ha entrado en una fase muy peligrosa de su historia. La amenaza de grandes guerras ha regresado con renovado vigor, y el conflicto que actualmente se desarrolla en el Medio Oriente —especialmente la agresión militar de Estados Unidos e Israel— no es simplemente una crisis regional. Este conflicto es un reflejo directo de la profunda crisis del sistema capitalista-imperialista global y de la creciente competencia entre las grandes potencias para mantener o cambiar el orden mundial.
Lo que ocurre hoy en Irán y en todo el Medio Oriente forma parte de un conflicto más amplio entre bloques de poder dentro del sistema imperialista. Estados Unidos y sus aliados intentan preservar el orden que surgió tras la Segunda Guerra Mundial: un orden basado en la hegemonía estadounidense en la economía global, las estructuras financieras, las redes militares y el poder político. Pero este orden ya no funciona como antes. Las crisis económicas, la inestabilidad política y las rivalidades geopolíticas muestran que la estructura del orden global posterior a la Segunda Guerra Mundial está en profunda crisis.
Mientras tanto, China, como gran potencia económica y geopolítica, ha desafiado cada vez más la hegemonía global estadounidense. Esta competencia entre potencias imperialistas se produce en un momento en que la economía global atraviesa profundas crisis. El resultado es una presión creciente para volver a repartir el mundo y reequilibrar el poder en el orden global.
Una guerra en Irán podría convertirse en un punto donde estos grandes conflictos globales convergieran. El Medio Oriente es una de las regiones más estratégicamente importantes del mundo: una región donde los recursos energéticos, las rutas comerciales globales y las rivalidades geopolíticas de las grandes potencias están entrelazados. Por esta razón, cualquier escalada de la guerra en esta región podría tener consecuencias mucho más allá de un conflicto local.
El verdadero peligro es que estas guerras podrían escalar a un nivel mucho más peligroso. La amenaza de una guerra nuclear no es solo un lema político o una guerra psicológica, es un escenario real en los cálculos estratégicos de las potencias imperialistas. [El líder revolucionario] Bob Avakian advierte en su análisis del estado actual de la situación mundial: el mundo capitalista-imperialista enfrenta crisis que podrían conducir a grandes catástrofes para la humanidad, y no es posible resolver estas crisis dentro del marco de este sistema.
En tales circunstancias, nos enfrentamos a [unas] preguntas fundamentales:
¿Qué es exactamente un arma nuclear? ¿Cómo funciona? ¿Y por qué los científicos creen que incluso una guerra nuclear limitada podría amenazar al futuro de la civilización humana?
El mundo entró en la era nuclear con la explosión de dos bombas atómicas [cuando Estados Unidos bombardeó a las ciudades de Japón de] Hiroshima y Nagasaki en 1945. Esas dos explosiones mataron a más de 200.000 personas en un corto periodo de tiempo, y muchas más murieron a causa de la radiación en los años siguientes.
La energía liberada en una explosión nuclear proviene de reacciones de fisión nuclear o fusión nuclear, un proceso en el que una cantidad muy pequeña de masa se convierte en energía.
Esta conversión se realiza según la famosa ecuación de Einstein: E = mc2 donde:
- (E) Energía liberada
- (m) Masa convertida
- (c) Velocidad de la luz
Debido a que la velocidad de la luz es tan grande, incluso la conversión de unos pocos gramos de materia puede producir energía equivalente a decenas de millones de toneladas de TNT. Por esta razón, las armas nucleares son muchas veces más destructivas que cualquier arma convencional.
El poder y la naturaleza de las armas nucleares modernas
La potencia de las explosiones nucleares se mide en kilotones o megatones de TNT1.
[Un kilotón equivale a mil toneladas; un megatón es un millón de toneladas.]
Para obtener una mayor entendimiento de esto, veamos algunos ejemplos:
Arma
Bomba de Hiroshima
Bomba de Nagasaki
Muchas ojivas [nucleares] modernas
Poder explosivo
15 kilotones
20 kilotones
Entre 100 y 500 kilotones
Esto significa que muchas de las ojivas nucleares actuales son entre 20 y 30 veces más potentes que la bomba de Hiroshima. Según datos del SIPRI [Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo] y la Federación de Científicos Americanos, hoy en día existen unas 12.000 ojivas nucleares en el mundo.
Cuando explota un arma nuclear, tiene cuatro tipos principales de efectos:
1. Onda expansiva
La onda expansiva puede destruir edificios, puentes e infraestructuras urbanas.
2. Radiación térmica
La temperatura en el centro de la explosión alcanza varios millones de grados Celsius y puede causar quemaduras graves a varios kilómetros de distancia.
3. Radiación ionizante
La radiación gamma y de neutrones daña las células del cuerpo [humano] y destruye el ADN.
4. Radiación radiactiva
Las partículas radiactivas entran en la atmósfera y luego se asientan en el suelo.
La combinación de estos cuatro efectos puede destruir completamente una ciudad en un radio de varios kilómetros.
Escenario de explosión en una gran ciudad
Para tener un mayor entendimiento de las consecuencias, imaginemos la detonación de una bomba nuclear de 300 kilotones en una gran ciudad de los estados del Medio Oriente en Estados Unidos.
Los modelos de simulación como NUKEMAP muestran:
- Radio de destrucción total: de 2 a 3 kilómetros aprox.
- Radio de combustión severo: hasta 10 km
- Daños graves en edificios: hasta 15 km
En tal escenario, cientos de miles de personas probablemente morirían en el primerísimo momento.
Pero el desastre no termina ahí.
Muchas personas quizá pierdan la vida en los días y semanas siguientes debido a:
- Quemaduras
- Lesiones causadas por escombros
- Enfermedad por radiación
Los estudios médicos muestran que las dosis de radiación que superan los 4 sieverts2 son mortales en más del 50% de los casos.
Contaminación radiactiva
Una de las consecuencias más peligrosas de una explosión nuclear es la radiación radiactiva. En este proceso, las partículas radiactivas se dispersan en la atmósfera y luego se asientan en la superficie terrestre.... Estos elementos pueden entrar en la cadena alimentaria....
Invierno nuclear
Una de las preocupaciones más importantes de los científicos es un fenómeno llamado invierno nuclear. Si varias ciudades ardieran en una guerra nuclear, los incendios masivos producirían grandes cantidades de hollín y partículas de carbono. Estas partículas pueden entrar en la estratosfera y permanecer allí durante años.
El resultado de este proceso:
- Reducción de la luz solar
- Caída de la temperatura global
- Interrupción de la lluvia
Los estudios climáticos sugieren que las temperaturas globales podrían bajar entre 1 y 5 grados Celsius. Este nivel de cambio es muy grande para el sistema climático de la Tierra.
Crisis alimentaria global
Una de las consecuencias más peligrosas del invierno nuclear es la reducción de la producción de alimentos. Estudios de la Universidad Rutgers [en Estados Unidos] ha mostrado que incluso una guerra nuclear limitada podría reducir la producción mundial de granos.... En un mundo de más de 8.000 millones de habitantes, tal descenso en la producción podría ser catastrófico. Algunas estimaciones sugieren que más de mil millones de personas podrían estar en riesgo de sufrir hambre severa.
Consecuencias medioambientales
La radiación nuclear puede tener efectos a largo plazo en el medio ambiente... Algunas especies pueden extinguirse en zonas contaminadas. Las investigaciones en la zona de Chernóbil [desastre nuclear de 1986 en Rusia] indican que muchos animales y plantas han experimentado cambios genéticos....
Conclusión
Estudios científicos en diversos campos muestran que incluso una guerra nuclear limitada podría tener consecuencias catastróficas. Estas consecuencias incluyen:
- Destrucción inmediata de ciudades
- Muerte de cientos de miles de personas
- Contaminación radiactiva generalizada
- Cambio climático
- Crisis alimentaria global