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Fascismo cristiano blanco horroroso en la cúpula del Pentágono

Algo peor que el “nacionalismo cristiano controvertido”

Nota de la redacción: Este artículo de Paul Street, historiador y autor, se publicó originalmente el 22 de febrero en The Paul Street Report. La traducción es de revcom.us.

Pete Hegseth, left, prays with Moscow, Idaho, pastor Doug Wilson at the Pentagon in Virginia.

 

El “secretario de Guerra” de Estados Unidos reza con un pastor que recuerda con nostalgia la esclavitud de los negros.    Foto: DOW Rapid Response via X

La revista política convencional The Hill, con sede en Washington, D.C., publicó este informe escalofriante:

“Un controvertido pastor nacionalista cristiano que ha sostenido que se debería negar el derecho al voto a las mujeres dirigió esta semana un servicio religioso en el Pentágono por invitación del secretario de Defensa, Pete Hegseth.

“Doug Wilson pronunció un sermón de 15 minutos el martes como parte de una serie de servicios cristianos mensuales en el Departamento de Defensa (DOD) iniciada el pasado mes de mayo por Hegseth. En su sermón, que fue retransmitido en directo por la cadena de televisión interna del Pentágono, Wilson dijo que rezaba por ‘un renacimiento tipo cisne negro’, o por otro gran despertar del cristianismo en el país...

“Una cuenta del DOD en las redes sociales publicó más tarde una foto de Hegseth rezando con la mano sobre el hombro de Wilson y pronunciando: “Nos hemos reunido en el Pentágono para nuestro servicio religioso mensual. Somos Una Nación Bajo Dios”.

The Hill informa que Hegseth es miembro de la iglesia de Wilson, la Comunión de Iglesias Evangélicas Reformadas. Cita al secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson (sin parentesco alguno), sobre por qué Hegseth invitó a Doug Wilson a predicar en el Pentágono:

“El secretario Hegseth, al igual que millones de estadounidenses, es un cristiano orgulloso y se alegró de dar la bienvenida al pastor Wilson al Pentágono el martes. La fe cristiana está profundamente entretejida en el tejido de nuestra nación. A pesar de los esfuerzos de la izquierda por eliminar nuestra herencia cristiana de nuestra gran nación, el secretario Hegseth se encuentra entre aquellos que la abrazan”.

The Hill señala que el pastor Wilson profesa las siguientes creencias: la homosexualidad debe ser un delito; las mujeres deben ser obedientes a las órdenes de sus esposos; se debe derogar la 19.ª Enmienda, la que otorga el derecho al voto a las mujeres; los propietarios de esclavos del Sur se basaban en “firmes cimientos bíblicos”.

The Hill cita a Fred Wellman, candidato demócrata al Congreso, quien dice que darle una plataforma al pastor Wilson de parte de Hegseth es “un ataque inconstitucional y extremo a la Primera 1, en que “Hegseth está utilizando su cargo oficial para convertir su religión en la oficial del Departamento de Defensa, utilizando instalaciones, canales de comunicación y personal oficiales”.

The Hill también podía haber mencionado el hecho de que Hegseth asistió a la inauguración de la iglesia de Wilson en Washington, D.C. el año pasado y que Wilson ha declarado públicamente la alarmante creencia de que el mejor período en la historia de las relaciones raciales en Estados Unidos fue la época de la esclavitud de los negros. Hace más de dos décadas, Wilson y un coautor escribieron lo siguiente en un libro titulado Southern Slavery as it Was (La esclavitud sureña tal y como era): “La esclavitud tal y como existía en el Sur... era una relación basada en el afecto y la confianza mutuos... Nunca ha existido en la historia del mundo una sociedad multirracial con tal intimidad y armonía mutuas... La vida de los esclavos les era una vida de abundancia, de placeres sencillos, de comida, ropa y buena atención médica”2.

The Hill podía haber señalado lo absurdo de las afirmaciones de Kingsley Wilson de que existe una “Izquierda” relevante que busca eliminar el cristianismo estadounidense y que (más sobre esto en adelante) Wilson y Hegseth representan “la fe cristiana” y “nuestra herencia cristiana” en general.

La cosa más importante que falta en el informe de The Hill es el verdadero horror y la verdadera naturaleza de las creencias de Doug Wilson, compartidas por el autodenominado cruzado maníaco ultraderechista que está al frente del aparato militar imperialista más letal de la historia mundial.

¿“Controvertido” y “nacionalista cristiano”? Más bien cristiano genocida racista, nacionalista blanco y, de hecho, fascista. Este archirreaccionario cabrón, Doug Wilson, y su desquiciado acólito, Pete Hegseth, quieren derogar todos los derechos civiles y sociales conquistados en Estados Unidos mediante la lucha valiente y a menudo sangrienta desde abajo de parte de las masas oprimidas. Anhelan la restauración de la esclavitud racial y de género, el encarcelamiento y la tortura de las personas gay y trans, la prohibición de la libertad de expresión y de reunión, y cosas aún más terribles que contemplar, todo ello en nombre de “Una Nación Bajo Dios”.

El líder comunista revolucionario Bob Avakian nos ha estado advirtiendo durante muchos años sobre el peligro del fascismo cristiano amerikkkano. Como escribió Avakian en julio de 2024, mientras Trump afirmaba que Dios acababa de salvarle la vida durante un supuesto atentado: “[E]l fascismo cristiano no es lo mismo que el cristianismo en general como religión: el fascismo cristiano es una forma del fundamentalismo cristiano, una demencia fanáticamente anticientífica que se caracteriza por una determinación de revocar incluso las concesiones parciales que se han ganado en la lucha contra la injusticia y la opresión en los últimos 75 años”. Avakian señaló la advertencia del teólogo cristiano James Luther Adams de que “los fascistas estadounidenses no se presentarán con esvásticas y camisas pardas [tal como los nazis alemanes]. La versión estadounidense [de los fascistas], dijo, se presentará con cruces en la mano y recitando la Promesa de Lealtad a la bandera nacional estadounidense”3.

Eso es exactamente lo que vemos con el flagrante “cruzado” fascista cristiano Pete Hegseth, rebautizado como secretario de Guerra por el corrupto líder fascista Donald “Quiten los detectores de metales” Trump. En septiembre de 2025, ante más de 800 altos mandos militares convocados en Quantico desde todo el vasto imperio militar global de Estados Unidos, Hegseth despotricó sobre la necesidad de que los “guerreros” estadounidenses sustituyeran “la tibia legalidad por la máxima letalidad”. Tras Hegseth, el propio Trump informó a los comandantes de que se necesita que la letalidad del “Departamento de Guerra” se dirija contra el principal adversario de la nación, “el enemigo interno”, con lo que Trump se refería a todos los que se sitúan a la izquierda “radical” del Querido Líder Trump, con especial énfasis en las ciudades del país mayoritariamente no blancas gobernadas por el Partido Demócrata.

¡La verdad es que estos fascistas han puesto en la mira los logros obtenidos durante la Guerra Civil (la abolición de la esclavitud y la ciudadanía por nacimiento) y la Era Progresista (el sufragio femenino)!

¿Por qué el demente “cruzado” neofascista, cristiano nacionalista blanco Hegseth ocupa la cima del “Departamento de Guerra”, junto con el general de MAGA sin credenciales Dan “Raizin” Cain, presidente del Estado Mayor Conjunto? Por su disposición a hacer algo que los jefes de Defensa de Trump45 se negaron a hacer: desplegar las fuerzas armadas estadounidenses en las calles de Estados Unidos para aplastar la resistencia a la agenda fascista amerikkkánder4 si fuera “necesario”.

Pete Hegseth, Christian Fascist

 

“Con cruces en la mano y recitaciones de la Promesa de Lealtad”: un cruzado fascista cristiano con ganas de violar a Estados Unidos y al mundo con las fuerzas armadas de Estados Unidos bajo el mando de él, Trump y Dios.    Foto: IG @PeteHegseth

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NOTAS:

1. La verdadera redacción de la I Enmienda es muy restringida. Prohíbe que el Congreso promulgue leyes “que respetan un establecimiento de religión, o la prohibición del libre ejercicio de la misma”. Dicho eso, subsecuentemente la Corte Suprema ha impuesto un “muro alto e infranqueable”, que mandata la neutralidad del Gobierno y bloquea actividades religiosas financiadas por el estado y mandatadas por el estado. Quizás no quisiéramos presenciar que la actual Corte Suprema, creada por Trump, dicte una decisión definitiva sobre la “cláusula de establecimiento”. [volver]

2. Vea evidencia de que la verdad sobre la esclavitud era precisamente lo contrario —constituía la explotación despiadada y sangrienta y, de hecho, la tortura de los esclavos negros al servicio de las ganancias— en The Half Has Never Been Told: Slavery the Making of American Capitalism (Basic Books, 2014), reseñado parcialmente en Paul Street, This Happened Here: Amerikaners, Neoliberals, and the Trumping of America (Nueva York: Routledge, 2021), pp. 230-231. [volver]

3. Lamentablemente, soy consciente de que la mera mención del nombre de Avakian hace arder la ropa interior y la piel de muchos “intelectuales de izquierda” que casi no han leído ni una palabra de su prolífica obra histórica y filosófica. La verdad es que Avakian lleva al menos tres décadas ya advirtiendo de forma elocuente y erudita sobre el fascismo cristiano estadounidense. [volver]

4. Es decir, supremacista blanco, archi-patriarcal, nacionalista xenófobo y dictatorial, con un fuerte sabor fundamentalista “cristiano” en el contexto histórico estadounidense. [volver]