Muerto de camino a casa de la escuela. Este padre abraza la mochila de su hijo de 8 años, que murió en un ataque aéreo israelí en Gaza.
“Mi hijo tiene 8 años. ¿Qué mal cometió? Estaba saliendo de la escuela. Esta es su mochila manchada de sangre”.
Youssef Salman abrazando la mochila de su hijo Jad después de que muriera instantáneamente cuando la metralla de un ataque aéreo israelí se alojó en su cuello.
Este es solo uno de los 985 palestinos que Israel ha asesinado desde el “alto el fuego” mediado por Estados Unidos entre Israel y Hamás el 11 de octubre de 20251. Este alto el fuego respaldado por Trump supuestamente puso fin al genocidio israelí de dos años en Gaza. En cambio, ese genocidio continúa con la mayor parte del mundo haciendo la vista gorda o, en el caso del régimen fascista de Trump, apoyando activamente los crímenes continuos de Israel. La sangre, los gritos, la muerte masiva, la sed y el hambre del pueblo palestino están ausentes en los principales medios estadounidenses, y han sido en gran medida censurados y silenciados en las redes sociales. Y demasiadas personas en Estados Unidos se están permitiendo apartar la mirada.
Abeer Abu Younis llora al lado del cuerpo de su hijo, Mustafa Abu Younis, de 14 años, que murió en un ataque aéreo israelí en Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, 7 de junio de 2026. Foto: AP
Se suponía que el alto el fuego mediado por Trump pondría fin a todos los combates. En cambio, ha significado que la ola genocida de asesinatos israelí simplemente no avanza tan rápido. Como documentó recientemente Drop Site News:
* Israel ha cometido más de 3.200 violaciones del alto el fuego.
- Ha lanzado 1.400 ataques aéreos y bombardeos y ha llevado a cabo más de 1.200 ataques con disparos.
- Casi 1.000 palestinos muertos y 3.104 han resultado heridos.
- El asesinato masivo no está disminuyendo: está escalando. El mayo fue el mes más mortífero hasta la fecha en 2026: más de 119 personas muertas, entre ellas 19 niños.
Aumento de los asesinatos, aumento generalizado del genocidio
“No vemos ninguna esperanza... Aquí no hay vida. No hay agua. Clausuraron los comedores populares. Incluso nos cortaron el suministro municipal de agua... Nos han quitado todo. Han quitado la posibilidad de la vida”.
Gomaa Abeed, que vive en una tienda cerca de la zona de Gaza controlada por el ejército israelí2.
El hogar de la familia Abu Shamala, destruido por un ataque aéreo israelí en el campo de refugiados de Bureij, en el centro de la Franja de Gaza, 20 de mayo de 2026. Foto: AP
En octubre de 2025, el régimen fascista de Trump propuso una “Junta de la Paz” y la estableció (firmando el acta constitutiva) el enero de 2026. Este nuevo organismo internacional fue creado por el fascista Trump para supervisar supuestamente el alto el fuego y la reconstrucción de Gaza. Trump prometió que la ayuda volvería a fluir hacia Gaza y que podría comenzar la reconstrucción.
Israel y Estados Unidos se han asegurado de que nada de esto ocurriera y que el genocidio continuara:
- “Mientras más ayuda llega al territorio, los palestinos siguen durmiendo en tiendas de campaña y no se han despejado los escombros plagados de ratas”, informa el New York Times.
- Hasta ahora, solo el 36% de la ayuda acordada en el alto el fuego y solo el 15% de las entregas de combustible han entrado en Gaza.
- “El Programa Mundial de Alimentos estima que el 77% de la población de Gaza sufre inseguridad alimentaria aguda, incluyendo 100.000 niños y 37.000 mujeres embarazadas que sufren desnutrición aguda”, según Drop Site.
Apropiación de cada vez más tierras palestinas
El acuerdo de alto el fuego permitió a las fuerzas israelíes permanecer en el 53% de la estrecha franja de tierra que es la Franja de Gaza, con la condición de que se retiraran gradualmente de casi toda Gaza. En cambio, Israel amplió su control y ahora controla alrededor del 60% de Gaza. Recientemente, el primer ministro israelí Netanyahu ordenó al ejército israelí tomar otro 10% de Gaza, y según se informa, está planeando un nuevo asalto militar a gran escala sobre Gaza.
“Casi dos millones de palestinos viven actualmente en Gaza, y la toma de un 10% adicional del territorio no es solo una cuestión técnica para ellos”, informa el periódico israelí Haaretz. “Para muchos gazatíes, tanto los desplazados como los que permanecen en sus hogares, esto no es solo una cuestión militar, sino de su capacidad para seguir viviendo en la Franja”.
La Junta de Genocidio de Trump
La llamada “Junta de Paz” de Trump fue encargada por la ONU de supervisar este acuerdo entre Israel y Hamás. La propia Junta está formada por lacayos del imperialismo y encabezada por el propio Trump, un chanchullo imperial totalmente ilegítimo. ¿Cuál ha sido la respuesta de esta Junta ante las violaciones desenfrenadas del alto el fuego por parte de Israel y el genocidio en curso? ¡Apoyar a Israel y atacar a Hamás (que en gran medida ha respetado el alto el fuego)!
REVOLUCIÓN #35: Poner fin al apartheid como parte de poner fin a toda opresión — Sudáfrica no es un “modelo”. Escuche en inglés / lea en español este e-mensaje de Bob Avakian
¿Por qué el régimen de Trump facilita el genocidio depravado de Israel? El líder revolucionario y autor del nuevo comunismo, Bob Avakian, va al meollo del asunto en su mensaje en redes sociales #35 (Poner fin al apartheid como parte de poner fin a toda opresión — Sudáfrica no es un “modelo”):
Mantener a Israel como un estado “orientado hacia el Occidente” es de importancia decisiva para los imperialistas estadounidenses y, a su vez, la naturaleza sionista (supremacista judía) de Israel es de importancia crítica para mantener a Israel como este bastión de apoyo para el dominio estadounidense, especialmente en oposición a la influencia de Irán —y más allá de eso, de Rusia, y cada vez más, de China— en esta región estratégica.
Y la naturaleza sionista y supremacista judía del Estado de Israel lo ha llevado a oprimir brutalmente al pueblo palestino, desde el nacimiento de Israel por terror y limpieza étnica hace 78 años hasta hoy, y su bárbaro y criminal genocidio en Gaza.
Los palestinos evacúan Jan Yunis, caminando entre escombros y aguas residuales, el 4 de julio de 2024. Foto: AP