Una familia desplazada, que huyó de los bombardeos israelíes en el sur del Líbano, 4 de abril de 2026. Foto: AP
Mientras Israel se une a Estados Unidos en hacer una guerra monstruosa y criminal contra Irán, la han aprovechado para lanzar un ataque planeado previamente contra el Líbano.
Se intensifican los crímenes de Israel en el Líbano
Israel ha matado al menos a 1.268 personas y, en cuestión de semanas, sus bombardeos y órdenes de evacuación en masa han provocado uno de los desplazamientos más grandes y rápidos en la historia del Líbano. Más de un millón de personas —una quinta parte de la población del Líbano— han sido forzados a huir de sus hogares, a menudo con tan sólo la ropa que llevaban puesta y sin un lugar seguro al que acudir.
No menos de 121 niños han sido asesinados y 399 han resultado heridos, y más de 370.000 niños han sido forzados a abandonar sus hogares en las primeras tres semanas. Piense en el devastador agotamiento mental y emocional a que están forzando a estos niños a soportar. Además, hay 11.600 mujeres embarazadas afectadas y se prevé que 4.000 den a luz en los venideros tres meses, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
“Muchas de estas mujeres han sido forzadas a abandonar sus hogares, privadas de servicios sanitarios esenciales y forzadas a dar a luz en condiciones peligrosas, algunas incluso a la orilla de la carretera”.
Los desplazamientos forzosos, la destrucción al por mayor y los ataques deliberados contra civiles son crímenes de guerra. Es el pueblo del Líbano el verdadero objetivo de la embestida genocida de Israel contra el Líbano desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Israel está tomando el control total del sur del Líbano, de forma indefinida, y está llevando a cabo una limpieza religiosa de los musulmanes chiítas
En el puerto sur de Tiro, el Líbano, una de las muchas casas destruidas por un ataque aéreo israelí, el 26 de marzo de 2026. Foto: AP
Miles de soldados israelíes ya han invadido el Líbano, y se dirigen al norte, hacia el río Litani. El ministro de defensa de Israel confirmó que cuando terminen los combates en el sur del Líbano, Israel tiene la intención de ocupar de manera indefinida toda la zona entre el río Litani y la frontera entre Israel y el Líbano — alrededor del 10 por ciento de todo el país.
Una parte más escalofriante del plan de Israel ha sido revelada en los últimos días: Israel se propone eliminar a la población chiíta en el sur del Líbano. Son las aldeas musulmanas chiítas en el sur del Líbano las que están en la mira, y las que están aniquilando, debido a los bombardeos israelíes. Están forzando a los chiítas a buscar refugio en otras aldeas para escapar de los bombardeos y las órdenes de evacuación.
El sitio de uno de los ataques aéreos israelíes, Beirut, El Líbano, 1º de abril de 2026. Foto: AP/Huyssein Malla
Los musulmanes chiítas constituyen la mayoría en el sur del Líbano, e Israel está justificando este crimen debido a que las fuerzas de Hezbolá, respaldadas por Irán, son chiítas, y una fuerza importante en la vida del Líbano. Según las mentiras genocidas de un portavoz militar israelí, “cada hogar en el sur del Líbano, los hogares chiítas, son centros de mando [de Hezbolá]”. (Hezbolá, que significa Partido de Dios, es un partido fundamentalista islámico chiíta reaccionario y organización militar en el Líbano alineado con Irán. No representa una lucha de liberación auténtica).
Israel está desplegando métodos de “dividir para conquistar” para lograrlo. El New York Times informa ahora que oficiales militares israelíes se han acercado a los funcionarios de las aldeas vecinas y a los líderes religiosos cristianos y drusos, diciéndoles que expulsen a todos los chiítas que han acudido a sus aldeas en busca de refugio. Todos los líderes locales entrevistados admitieron que habían cumplido y dijeron que si no lo hicieran, serían los próximos en ser bombardeados. Sin embargo, esa complicidad es despreciable. Lo que es aún más despreciable: el embajador de Estados Unidos en el Líbano, un libanés-estadounidense designado por el régimen de Trump en los últimos meses, dijo que Estados Unidos había pedido a Israel que evitara los bombardeos sobre las aldeas cristianas fronterizas y había “recibido una promesa en ese sentido, con la condición de que los miembros de Hezbolá no se infiltraran en esas aldeas”. ¡Este es otro enorme crimen de guerra israelí, respaldado y facilitado por Estados Unidos!
Piénselo: las personas de una religión, y cualquiera que tome partido con ellas, han sido singularizadas por Israel y ahora éste las están forzando a huir o enfrentar una posible pena de muerte. Para cualquiera que conozca la historia del régimen nazi, debería llamar la atención la provocadora pero acertada declaración de Bob Avakian: “Israel ha hecho algo verdaderamente increíble — ¡Israel ha conseguido convertir a judíos en nazis!”.
Asedio de Beirut
El humo se eleva tras el ataque aéreo israelí cerca de la carretera aeroportuaria en Beirut, El Líbano, 31 de marzo de 2026. Foto: AP
El horroroso ataque de Israel contra los chiítas en el sur del Líbano está creando una catástrofe humanitaria creciente, concentrada en Beirut, la capital del Líbano. Con una población de 2,4 millones (casi la mitad de la población total del Líbano), las calles de Beirut están ahora repletas de más de 800.000 chiítas desplazados. La gente vive al límite, sin refugio ni asistencia básica: atención médica, agua y servicios sanitarios, ni siquiera colchones o mantas. Increíblemente, esto no ha impedido que Israel ataque repetidamente a Beirut — con la afirmación de que está atacando a las fuerzas de Hezbolá desde el aire. (Esto incluye bombardear la Universidad libanesa y matar a dos académicos).
La presencia de tantos chiítas desplazados en Beirut está provocando crecientes tensiones y un sentimiento entre los chiítas desplazados de que no son bienvenidos ahí. Esto tiene sus raíces en la guerra civil que duró 15 años en el Líbano, entre 1975 y 1990, entre diferentes grupos religiosos, en que murieron más de 150.000 personas. Dado que dos tercios de la población de Beirut son miembros de diferentes religiones —cristianos y musulmanes sunitas—, esta “inclinación” de la composición de la ciudad, junto con la presencia de Hezbolá ahí, está avivando los antagonismos religiosos. Una parte de la estrategia de Israel es provocar antagonismos y oposición entre estas fuerzas religiosas y Hezbolá.
Es urgente oponerse a los crímenes del estado terrorista genocida canalla de Israel — y su principal patrocinador imperialista, Estados Unidos.