Teherán, 29 de septiembre de 2022.
Si las millones de mujeres que sacuden el mundo con sus levantamientos digan basta ya, que la humanidad necesita un mundo fundamentalmente diferente, y que se alcen como liberadoras de la humanidad del sistema capitalista, se abrirá sin duda el camino hacia un futuro verdaderamente liberador.
La experiencia de 47 años de gobierno religioso en Irán demuestra que dondequiera que prevalezca el fundamentalismo religioso, prevalecerán el patriarcado severo y la misoginia agresiva. Pero la opresión de las mujeres también prevalece en los gobiernos laicos con una intensidad innegable. ¡Así que ninguna mujer debería engañarse a sí misma! Cualquier tipo de régimen que se apoye en la misma base del capitalismo que es la base de la República Islámica, aunque sea “secular” y prometa libertad a las mujeres, nunca podrá renunciar a las relaciones patriarcales y sin duda perseguirá una política de misoginia en diversas formas desde el principio para consolidar su poder político, reforzar el modo de pensar retrógrada y crear cohesión social reaccionaria. ¡Nunca se debe caer en la ingenua ilusión de que los imperialistas del “Occidente” tienen un plan para distribuir la prosperidad y la democracia occidentales en Irán! Mira lo que hicieron en Afganistán y cómo allanaron el camino para que los talibanes recuperaran el poder, de modo que impiden desvergonzadamente que las mujeres tan siquiera sepan leer. Fíjate en cómo la fascista Corte Suprema de Estados Unidos de América, al abolir el derecho al aborto, pretende esclavizar a las mujeres. Nada es más peligroso que horizontes que recomiendan rendirse ante el statu quo, comparando condiciones “malas” con “peores”. Especialmente en los tiempos que estamos viviendo.
Los grandes cambios en la posición de la mujer forman parte de los grandes cambios en la sociedad humana. Las fuerzas motrices del capitalismo han llevado al mundo a una encrucijada. La humanidad se encuentra en una encrucijada. Bob Avakian brinda este análisis examinando las fuerzas impulsoras muy dinámicas del sistema capitalista imperialista y los cambios permanentes e imparables que está generando en el mundo.
La situación actual de las mujeres, la catástrofe medioambiental y la guerra nuclear que podrían destruir toda la civilización humana, y al último el auge de ideologías y movimientos fascistas y basados en la identidad, no pueden entenderse sin este análisis. No podemos entender la desintegración y la división en el gobierno más poderoso del mundo, Estados Unidos.
Lo más importante es que, sin el análisis de Avakian, no podemos ver ni entender que en medio de esta situación acelerada y explosiva, existe la posibilidad de una verdadera revolución [en Estados Unidos y quizá en otros países] para acabar con todo el sufrimiento humano innecesario, como las relaciones opresivas que subordinan a las mujeres y a los diferentes géneros ante los hombres.