Al cierre de esta edición, se anunció un alto el fuego de 60 días entre Estados Unidos e Irán. Este acuerdo inicial no resolvió ni abordó realmente ninguno de los asuntos más críticos implicados en esta brutal guerra no provocada iniciada por Estados Unidos e Israel. Estos temas incluyen el destino del programa nuclear iraní, las brutales sanciones económicas impuestas a Irán por Estados Unidos y la agresión israelí contra Líbano, por nombrar solo algunos. El análisis a continuación sobre las contradicciones en las que los imperialistas estadounidenses están atrapados en torno a esta guerra y ahora en torno a estas negociaciones, sigue siendo en gran medida válido; no se evaporaron mágicamente. Cubriremos estas negociaciones en las próximas semanas a medida que se desarrollen.
¡¡Trump acaba de amenazar con lanzar armas nucleares contra Irán!!
Se ha hablado mucho de la forma en que Trump anuncia “creo que tenemos un acuerdo” un día, luego vuelve a “vamos a bombardearlos a lo bestia” y luego vuelve a “creo que tenemos un acuerdo”. Al cierre de esta edición, Trump sigue proclamando un acuerdo próximo y, al mismo tiempo, lanzando amenazas aún más genocidas — esta vez una amenaza nuclear real, publicando que si “el acuerdo” no se concreta, “¡Tenemos la alternativa definitiva, ojalá nunca se vuelva a usar!”
Trump puede ser un lunático demente y un maníaco genocida, pero el tira y afloja en torno a las negociaciones no se trata principalmente del estado mental de Trump, sino de un dilema al que se enfrentan él y la clase capitalista-imperialista que en última instancia él representa.
Trump se lleva más de lo que esperaba
Trump entró en Irán deseando y esperando una repetición de lo de Venezuela. Es decir, su intención era lanzar un ataque por sorpresa, dejar fuera de combate al líder y hacerse con el control. Aparentemente también se dejó convencer por el primer ministro de Israel (Netanyahu) y por miembros de su propio gabinete de que, aunque ese plan no funcionara tan bien, el abrumador poder aéreo de Estados Unidos e Israel juntos aplastaría rápidamente cualquier resistencia sobre el terreno en Irán y entonces Estados Unidos podría instalar algún lacayo del imperialismo.
Trabajadores excavan entre los escombros tras un ataque israelí-estadounidense contra una escuela primaria de niñas en Minab, Irán, el 28 de febrero de 2026. Foto: AP
Cuatro meses y medio después, a pesar de los muchos asesinatos de líderes iraníes, los brutales bombardeos de la infraestructura esencial como instalaciones de purificación de agua, y la masacre de miles de personas, incluidos casi 200 escolares en el primer día de la guerra... no le ha resultado tan fácil romper la voluntad del régimen iraní. Irán encontró formas de causar daños al sistema económico capitalista-imperialista global mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz1. Las fuerzas armadas iraníes encontraron formas de utilizar la guerra asimétrica (drones en particular) para causar daños a los aliados estadounidenses en la región. Las amenazas de Trump de bombardear Irán hasta la Edad de Piedra o incluso de eliminarlo por completo —amenazas genocidas que por sí solas son crímenes de guerra— no intimidó a Irán y sirvió para alienar a mucha gente en todo el mundo y dentro de Estados Unidos, incluso algunos dentro de MAGA. Para remate, cada vez que Trump amenazaba y luego se echaba atrás, parecía débil e irresuelto.
Está surgiendo un consenso entre algunas figuras de la clase dominante y académicos militares de que una victoria decisiva estadounidense en Irán requeriría la invasión de soldados estadounidenses y la probabilidad de una guerra muy reñida sobre el terreno. Una guerra así podría implicar grandes bajas en ambos bandos, con un desenlace impredecible. Además, existe la posibilidad muy real de que China —el principal rival de Estados Unidos por la dominación imperialista mundial— encuentre la manera de aprovechar el hecho de que Estados Unidos está atascado en Irán para lograr avances estratégicos frente a Estados Unidos en otras partes del mundo. Trump también hizo campaña para NO quedar atascado en “guerras eternas”, y corre cierto riesgo con parte de su “base” si entrara en una en Irán.
La espada y la pared
Así que hay presiones reales sobre Trump para intentar llegar a un acuerdo. Si lo hace, sin duda intentará presentar lo que surja de las negociaciones como una gran victoria. Algunos podrían creerlo... pero es muy difícil ganar más en las negociaciones que lo que ganaste en la guerra misma.
Mientras tanto, hay fuerzas importantes entre los fascistas y en general en la clase dominante estadounidense que quieren intensificar la guerra contra Irán, incluso ante el peligro de una guerra más amplia y violenta. Y los fascistas tienen una compulsión particular de no mostrar nunca debilidad ni admitir la derrota. Israel, por su parte, ha dejado claro que no se verá obligado a cumplir ningún acuerdo que considere demasiado indulgente respecto al desarrollo de un arma nuclear por parte de Irán y, en el momento publicar este artículo, ha atacado a Líbano (para gran descontento manifiesto de parte de Trump). Así que las negociaciones podrían romperse de nuevo, y el eje Estados Unidos/Israel podría lanzar de nuevo una acción militar a un nivel aún mayor. Tal acción podría resultar en una “victoria” de alguna forma, pero también conlleva la posibilidad real de que las tropas y la capacidad militar estadounidense se vean aún más atascadas y drenadas, algo que (de nuevo) China —el principal rival de Estados Unidos— podría aprovechar estratégicamente.
Y luego está esto: una guerra escalada, por muy “calibrada” que sea, podría fácilmente descontrolarse... Especialmente con un comandante en jefe que ha dicho, con toda seriedad, “Si tenemos armas nucleares, ¿por qué no podemos usarlas?”, esto podría poner a toda la humanidad en una situación extremadamente grave.
Una cuestión existencial
En este contexto —donde las cosas podrían volverse cualitativamente más intensas muy rápidamente— es importante no solo recordar, sino popularizar esta afirmación de Bob Avakian:
“Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas continúen dominando el mundo y determinando el destino de la humanidad. Y es un hecho científico que la humanidad no tiene que vivir así”.
De la misma manera: toda la situación con Irán, con toda la explosividad que hemos expuesto aquí, concentra en tiempo real lo que está tan claramente expresado en el título de la nueva charla importante de Bob Avakian: “LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?”... y en lo que se analiza y se detalla a fondo en la charla.
La gente en este país tiene una responsabilidad especial de plantar cara a los crímenes de Estados Unidos y al terror que Trump está imponiendo sobre la gente del mundo. Y tiene una responsabilidad especial de entender por qué está ocurriendo, el sistema que está dando lugar a este horror, y el potencial real y la necesidad urgente de una “salida de la locura”.
Ahora mismo: Qué tan amplia se difunda esta charla... lo profundamente que se interioriza... aportará mucho para determinar cómo se responde a la pregunta de su título.