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Desde Madison hasta Austin, continúa sin cesar el asesinato policial de hombres negros 

Protest for Corey Ruiz murdered by cops in Madison, July 23, 2026.

 

Madison: 23 de julio de 2026, protesta por Corey Ruiz, asesinado por la policía.    Foto: AP/Kayla Wolf

Un policía de Madison tira al suelo a un hombre, y teniéndolo rodeado, lo mata a tiros en la calle, no lejos del apartamento donde la policía mató a Tony Robinson, de 19 años, hace once años. Unos días después, a mil millas al sur, la policía de Austin acorrala a un adolescente negro de 17 años en un parque infantil —un parque infantil— y cuando este levanta la camisa y mete la mano en la cintura, abren fuego. No se encontró ningún arma de fuego, solo una botella de agua. La explicación del propio jefe de policía es que esto pudo haber sido un “suicidio por policía”: que este adolescente tal vez quería morir, y que la respuesta del sistema a la desesperación de un joven fue concederle su deseo de muerte a balazos.

La historia de este país está plagada de historias horribles como esta, y peores. Este país está intrínsecamente ligado, desde sus inicios, a la brutalidad sistemática y la opresión asesina contra la población negra. Como veremos más adelante, el terror y el asesinato de personas negras son parte integral de este sistema capitalista-imperialista, y los gobernantes los necesitan para ejercer su poder. Esta semana se produjeron dos nuevas y atroces demostraciones de ello. Ya es hora y más que hora de decir: ¡Basta ya! Y actuar para ponerle fin de una vez por todas.

Video de un testigo del asesinato policial de Corey Ruiz

El miércoles por la tarde, 22 de julio, cerdos policías de Madison, Wisconsin, persiguieron y capturaron a Corey Ruiz, un hombre negro de 38 años, y segundos después lo acribillaron a tiros en plena calle. Los policías afirman que respondían a denuncias de robo de bicicletas e intentos de entrar en vehículos no cerrados con llave en el vecindario de Marquette. Cuando llegaron, Corey salió en bicicleta, pero se cayó y cuatro policías se le echaron encima.

Ya que ninguno de los cerdos llevaba una cámara corporal, quizá pensaran que nadie se diera cuenta. Pero una persona grabó el asesinato con su celular, y rápidamente se difundió por internet1. Se ve a tres cerdos que agarran a Corey, y el cuarto le aplica una descarga eléctrica con una pistola Taser. Corey cae al suelo con tres policias cerdos sujetándolo, uno de ellos pisoteándole los tobillos. Alguien grita “navaja”. El cuarto policia cerdo, que afirma estar herido, saca el arma y dispara tres veces a quemarropa.

Kah’liyah Aliomar, de 13 años, hija de Corey, lloró al hablar de su padre en una conferencia de prensa el viernes por la noche. “Es mi gemelo de por vida. Quisiera poder verlo una vez más. Quisiera que él pudiera decirme una vez más que me ama”. Su madre describió a Corey como “un letrista. Era un poeta. Era un artista. Era muy amable y tenía un sentido del humor increíble.”. Pero a los ojos de estos agentes armados del sistema, no era más que otro hombre negro.

Un amigo de Corey dijo que lo conocía desde la secundaria y lo describió como un buen tipo, siempre dispuesto a echarle la mano. Siempre que se le llamara, acudía, era muy sencillo. Y luego añadió: “No me sorprendió enterarme de que la policía había disparado a un hombre negro. Todos los días temo por mi vida cuando salgo de casa”.

El hombre que grabó el video declaró a la Radio Pública de Wisconsin (WPR) que desconocía lo que desembocó en el encuentro. “Pero desde donde yo estaba, a tres metros de distancia, me pareció bien una ejecución”. Otra “ejecución” policial de un hombre negro, a plena luz del día y con numerosos testigos.

Hundreds of marchers protest police murder of Corey Ruiz, Madison, Wisconsin, July 23, 2026.

 

Cientos de manifestantes protestan por el asesinato de Corey Ruiz a manos de la policía en Madison, Wisconsin, el 23 de julio de 2026.    Foto: AP

Cientos de manifestantes se congregaron en el lugar de los hechos y marcharon hacia el Capitolio del Estado de Wisconsin. Desde el asesinato de Corey, los miembros de la comunidad han mantenido una vigilia en la intersección donde fue baleado. Para el sábado 25 de julio, el pavimento estaba tapado de mensajes escritos con tiza, carteles, flores y velas. Tiendas de campaña, sillas plegables, fogatas, un baño portátil y unos colchones han bloqueado la intersección.

Este no es el primer asesinato cometido por los cerdos policías de Madison. En 2015, Tony Robinson Jr., un joven biracial de 19 años que no llevaba ningun arma fue asesinado por un cerdo a pocas cuadras de este asesinato. Surgieron grandes protestas, pero nunca se presentaron cargos contra los responsables.

Aún más presente en la memoria colectiva, Jacob Blake recibió siete disparos por la espalda, justo delante de sus hijos, en 2020 a manos de un policía de Kenosha, Wisconsin. Blake sobrevivió al tiroteo, pero quedó paralizado de por vida de las piernas para abajo y sufrió otras lesiones. Y Jacob Blake ni siquiera fue acusado de ningún delito por el incidente. Estallaron protestas masivas. Fue entonces cuando el justiciero blanco Kyle Rittenhouse cometió el tiroteo contra tres manifestantes, dos de los cuales murieron, del cual fue absuelto. Como escribimos en ese momento: “El sistema ‘funciona’... para imponer la supremacía blanca”.2

Asesinato policial en Austin, Texas

La policía de Austin mata a tiros a un joven negro desarmado (video de cámara policial)

Menos de dos días después, la policía de Austin, Texas, tras recibir una llamada al 911 a las 3 de la madrugada, acudió a un parque en plena noche y, menos de un minuto después de avistar a un joven negro de 17 años, le abrió fuego. El joven, identificado por la policía como Anthoniel Williams, no llevaba ningun arma. ¡Pero eso no ha impedido que estos policías culpen al joven de su propia muerte!

Los cerdos publicaron un video grabado con una cámara corporal en cuestión de horas del asesinato. En su rueda de prensa, reprodujeron la llamada al 911, que según descubrieron, se hizo desde el propio teléfono de la víctima. Mostraron el vídeo de la cámara corporal, en el que los policías le gritaban a Anthoniel que levantara los brazos. En un momento dado, Anthoniel levanta la camisa y empieza a sacar una botella de agua de la cintura. “Seguros de que iba a sacar un arma”, le dispararon una ráfaga tras otra, mientras le gritaban que dejara de moverse. Anthoniel murió en el acto.

Antes de que pudieran realizar ninguna investigación, estos cerdos se han eximido de toda culpa por dispararle a un joven sin arma. ¿Cuántas veces hemos visto a cerdos salir impunes tras asesinar a alguien porque creían que tenía un arma? ¡Y en este caso, el “arma” —una botella de agua— todavía estaba en la cintura de Anthoniel! Pasando por alto cualquier otra posible explicación, esta vez afirman que la víctima ¡quería que los cerdos lo mataran! ¡Y hasta tienen un nombre para esta locura: “suicidio por policía”! Cabe destacar que no hay pruebas de que la víctima no llamara para denunciar a otra persona con un arma, pero en lugar de investigar, estos policias cerdos vieron a un joven negro y abrieron fuego.

Lecciones del “hermoso levantamiento” tras el asesinato de George Floyd en 2020

George Floyd Mural in Minneapolis

 

Mural de George Floyd en Minneapolis, mayo de 2020.   

Bob Avakian (BA), líder revolucionario y autor del nuevo comunismo, calificó las protestas de 2020 de un hermoso levantamiento, y lo fue: millones de personas de todos los sectores y etnias, desafiaron a rufianes fascistas armados y a la policía militarizada, y se negaron a seguir aceptando que así son las cosas. Habló de algo crucial en medio de todo esto: que el levantamiento planteaba, para millones de personas, las preguntas más importantes sobre el tipo de mundo en el que están dispuestas a vivir y por el que están dispuestas a luchar.

Pero la respuesta requiere un análisis científico que muchos no quieren escuchar. Quienes lideraron el movimiento Black Lives Matter (La vida de los negros importa) impulsaron demandas que podrían parecer radicales, como “desfinanciar a la policía” y “abolir la policía”. BA habló derecho al respecto: bajo este sistema, con su desigualdad sistémica que desecha a la juventud negra y latina, desfinanciar a la policía es imposible. Estas demandas dejan intacta la verdadera raíz del horror: el sistema capitalista que, desde el nacimiento de Estados Unidos, ha integrado en sus cimientos la opresión de las personas negras, y es imposible erradicarla dentro de este sistema. Seis años después, este análisis se ha demostrado de la manera más horrorosa: la policía sigue matando a más de mil personas al año en este país. La relación fundamental entre este sistema y las personas negras no ha mejorado. De hecho, ha empeorado. Algunos departamentos de policía adquirieron cámaras corporales, algunos ayuntamientos adoptaron lemas para luego abandonadorlos discretamente. Y la máquina siguió funcionando, porque la demanda nunca estuvo dirigida a la máquina en sí, sino a una parte de su presupuesto, a su nombre o a individuos que la integraban, mientras dejaba completamente intacto al capitalismo-imperialismo, el sistema real que generaba este horror.

Hay que decirlo claramente: las demandas de “desfinanciar” y “abolir” eran callejones sin salida. No porque quienes las defendieron fueran insensatos o hipócritas —todo lo contrario; la gente las defendía y las defiende con total seriedad, dispuesta a enfrentarse a gases lacrimógenos y balas de goma por aquello en lo que creían—, sino porque esas demandas no podían transformar este sistema en algo que no lo es, no podían haber evitado lo ocurrido en Madison o Austin esta semana. Y los autoproclamados “líderes BIPOC”3 de aquella época canalizaron las esperanzas y los deseos de la gente por un mundo radicalmente diferente hacia tales demandas. Y esto dejó desmoralizados a millones de jóvenes comprometidos que se preguntan si su protesta había valido la pena.

El impacto de estos callejones sin salida sigue alejando a la gente de la solución real y revolucionaria. Miren lo que realmente se ofrece después de Madison y Austin. Una “sesión de escucha comunitaria”, que se programará pronto. Una promesa de que las cámaras corporales podrían estar en el presupuesto del próximo año. Dos “investigaciones simultáneas” en Austin —una penal, otra administrativa— que durarán meses y que muy probablemente concluirán, como lo hacen casi siempre, que el tiroteo estuvo justificado. Candidatos demócratas a gobernador declaran estar inquietos. Una jefa de policía expresa sus “sinceras condolencias” a una familia cuyo hijo no identificará, por un asesinato que aún no explicará.

Y en lo que ahora se considera la “izquierda” en Estados Unidos, el peligro es diferente pero igual de real: el impulso de buscar de inmediato la siguiente demanda de reforma —mejor capacitación, una junta de revisión electa, una revisión de la política sobre el uso de la fuerza, desfinanciar-a-la-policía 2.0— porque se siente como algo, se siente alcanzable, se siente como una petición concreta en torno a la cual la gente puede unirse. Pero confundir las reformas con una solución real, una verdadera revolución, es precisamente cómo la justa furia se metaboliza y se neutraliza, año tras año, muerte tras muerte. Cada uno de estos canales debe ser claramente delimitado de lo que realmente se necesita. Porque no hacerlo garantiza el mismo resultado: la gente se agota, la lucha debilita poco a poco y la maquinaria atropella a la gente de nuevo, ahora debido a un nuevo nombre. Y ahora, al consolidarse rápidamete el fascismo de Trump/MAGA, al agravarse día a día las condiciones para las personas negras, así como para otras personas de color, inmigrantes y mujeres, no podemos darnos el lujo de aferrarnos a ilusiones viejas o nuevas.

¿Por qué estos asesinatos policiales son “necesarios” para ESTE sistema? ¿Y por qué un mundo radicalmente diferente, sin tales asesinatos, es a la vez necesario y posible?

Bob Avakian: Fight the Power, and Transform the People, for Revolution
Luchar contra el poder, y transformar al pueblo, para la revolución (con subtítulos en español)

De NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE:

Eliminar la discriminación, la desigualdad y la opresión en todas sus formas

En la nueva sociedad socialista, la eliminación de todas las divisiones opresivas que caracterizaron a la vieja sociedad —incluida la opresión por motivos de nacionalidad y raza, sexo y género— será una meta fundamental y de la más alta prioridad. Se dedicarán atención y recursos especiales a superar el terrible legado de la esclavitud y el genocidio, y la continua discriminación y degradación brutal, a las que han estado sometidos los negros, indígenas, latinos y otras personas de color a lo largo de la historia de Estados Unidos. Los inmigrantes, desde todas partes del mundo, que tengan un deseo sincero de contribuir a las metas de la nueva república socialista serán bienvenidos en esta república. Los derechos de las personas LGBT y de las mujeres, incluidos los derechos fundamentales al aborto y al control de la natalidad, están garantizados en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte y el gobierno de esa nueva república socialista los protegerá y hará cumplir. Como se enfatiza en esta Constitución, la opresión de las mujeres surgió junto con las relaciones entre los seres humanos basadas en la explotación, y durante miles de años se ha entretejido con esas relaciones, y esta es una característica que define al Estados Unidos capitalista-imperialista. Abolir y arrancar de raíz todo esto será uno de los objetivos más importantes de la nueva sociedad revolucionaria basada en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte.

Es necesario dejar claro que la indignación es necesaria, pero no suficiente, al igual que la condena moral, por muy justa que sea. Lo que se necesita es una comprensión científica de por qué esto sigue ocurriendo, y el nuevo comunismo desarrollado por Bob Avakian insiste precisamente en eso: la verdad objetiva, el análisis materialista dialéctico, no “tu verdad” ni “mi verdad”, no la identidad como sustituto de la comprensión, sino un análisis riguroso de qué es realmente este sistema, cómo funciona realmente y qué tendría que cambiar para acabar con él.

La primera pregunta que toda persona decente debería hacer es: ¿Por qué se siguen produciendo una y otra vez estos asesinatos policiales? Y a ir aún más a fondo: ¿Por qué son necesarios estos asesinatos a manos de la policía para que este sistema racista y opresivo garantice su “orden” y su funcionamiento continuado?

La realidad es que desde el comienzo de Estados Unidos, la supremacía blanca fue vertido en los cimientos e integrado en las instituciones y el funcionamiento continuado de este sistema. Desde casi 250 años de esclavitud, seguidos de más de 80 años de segregación Jim Crow y terror del Ku Klux Klan, e incluso a través de la valiente lucha por los derechos civiles y humanos más básicos de las personas negras en las décadas de 1950 y 1960, si bien las formas de esta opresión racista han cambiado, la mayoría de las personas negras se ven obligadas a soportar la opresión, la degradación, la encarcelación en masa y los asesinatos interminables a manos de aquellos que imponen este crimen histórico. Esto incluye la terrible realidad de que para las masas de personas negras en los barrios marginados, no hay cupo en la economía formal, lo que las obliga a recurrir a métodos informales o ilegales para sobrevivir. ¿Y qué hace este sistema con los jóvenes sin futuro ni perspectivas? Los reprime violentamente.

Este sistema no tiene respuestas a esta opresión racista porque está integrada en sus cimientos y en su funcionamiento actual. En todas las instituciones —desde el empleo y la educación hasta el acceso a la atención médica necesaria, la vivienda y el sistema judicial— la supremacía blanca trata a las personas negras y a otras personas de color como ciudadanos de segunda clase, o incluso peor. Aunque esta clase dominante quisiera acabar con esto, cosa que no quiere, los millones de personas que se benefician de esta supremacía blanca —que incluye al núcleo de ese “otro país” que idolatra a Trump— lucharán por preservar lo que consideran su privilegio. Creen que la promoción abierta de la supremacía blanca, la supremacía masculina, la xenofobia antiinmigrante y demás por parte de Trump están “haciendo que Estados Unidos vuelva a tener grandeza”.

Una perspectiva científica muestra que el asesinato de personas negras a manos de la policía en este país es más que simplemente una de las innumerables atrocidades que genera este sistema. Es una de los Cinco Altos”: una concentración crucial de una grave contradicción social, junto con la opresión de las mujeres y las personas LGBTQ, la devastación del medio ambiente, la aterrorización de los inmigrantes, y las guerras y ocupaciones perpetradas por el imperialismo estadounidense en todo el mundo. Se los denomina “altos” —es decir, aquello al que se debe poner alto— porque cada una representa una contradicción que este sistema genera y que no puede resolver en beneficio de quienes viven bajo él. No es que no “vaya” a hacerlo. No puede.

Más que nunca, se necesita una lucha feroz y creciente contra estos asesinatos policiales y todas las atrocidades que emanan de este régimen fascista. Pero esta lucha debe librarse como parte de la creación de las condiciones para la revolución real que permita, por fin, acabar con esta pesadilla de siglos y dar lugar a algo verdaderamente liberador. Vivimos en lo que BA ha denominado un tiempo poco común, en el que las profundas crisis de este sistema —la profunda división entre sus gobernantes, la consolidación del fascismo, el peligro de una guerra mundial entre potencias nucleares, la creciente catástrofe ambiental— están abriendo la posibilidad de una revolución real como no se había visto en décadas. Esa posibilidad no surge automáticamente ni dura indefinidamente. O bien la gente se ponga a la altura de las circunstancias y aproveche lo que este momento realmente hace posible, y forje algo auténticamente diferente —una nueva sociedad socialista, en camino hacia un mundo comunista sin la explotación y la opresión de las que depende este sistema—, o bien la humanidad sea forzada hacia atrás a una situación aún peor que lo que ya existe, con más de lo de Madison y Austin, y cosas aún peores por venir.

La tarea que tienen por delante quienes anhelan un cambio fundamental —una revolución— no consiste en recrear el profundo dolor que millones de personas experimentan al ver a otra persona negra ejecutada por la policía. Ese dolor ya abunda. La tarea consiste en unírsele y capacitar a la gente para que asuma el método científico y comprenda por qué este ultraje sigue ocurriendo y qué se requeriría concretamente para acabar con ello.

Es necesaria una lucha feroz, incluso con aquellos que odian lo que está sucediendo pero se aferran a los líderes “comunitarios” quienes les engañan con esas necedades de que este régimen es reformable, ahora centradas en el voto. Esto significa permanecer dentro del mismo sistema del que surgió este fascismo. ¡No! La gente tiene que romper con todos esos caminos sin salida que conducen de vuelta al sistema, y unirse a la lucha por una revolución real, guiada por la dirección de Bob Avakian, y aprender sobre el marco para una sociedad totalmente nueva en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de su autoría.

Sí, un mundo completamente diferente es posible y urgentemente necesario, pero depende de nosotros hacerlo realidad.

Nos encontramos en un punto de viraje en la historia. El sistema capitalista-imperialista es un horror para miles de millones de personas en Estados Unidos y por todo el mundo y amenaza al propio tejido de la vida sobre la tierra. Ahora, la elección del fascista Trump presenta peligros aún más extremos para la humanidad, y subraya la ilegitimidad total de este sistema, y la necesidad urgente para un sistema radicalmente diferente.

El sitio web Revcom.us sigue la dirección revolucionaria de Bob Avakian (BA), el autor del nuevo comunismo. Bob Avakian (BA) ha analizado científicamente que nos encontramos en un momento poco común cuando una revolución real se ha vuelto más posible en Estados Unidos. Ha trazado una estrategia para hacer semejante revolución, y ha expuesto una visión panorámica y plano concreto para “lo que sigue” en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte.

Revcom.us proyecta la voz, la dirección y la visión de BA por toda la sociedad. Postea su dirección oportuna para los revcom (comunistas revolucionarios) y para todo el movimiento para la revolución, incluidos sus posteos en las redes sociales, y organiza todo el conjunto de su obra.

Nuestro sitio web aplica el enfoque científico que BA ha desarrollado para analizar importantes acontecimientos en la sociedad y en el mundo: por qué pasan, cómo están relacionados entre sí, cómo todo esto está relacionado con el sistema en el que vivimos, a qué corresponden los intereses de la gente, cómo la revolución de hecho es la solución a todo esto y cuáles son los objetivos de semejante revolución.

Revcom.us sirve de guía y eje conector para el movimiento revcom a nivel nacional: muestra lo que se hace, analiza lo que está bien y lo que está mal y aprende rápidamente, y recluta a nuevas personas en lo que tiene que ser una fuerza en rápido crecimiento. Como parte de esto, revcom.us destaca y promueve El Show RNL — ¡Revolución, y Nada Menos! semanal en YouTube.com.

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